martes, 30 de junio de 2009

TODOS CON HONDURAS. web de apoyo

Estimados amigos:

Los compañeros de los Capítulos de la Red de Redes en Defensa de la Humanidad, el Ministerio de Cultura de Cuba y Personalidades y Organismos cubanos e internacionales, están recabando adhesiones para dar un NO continental, mundial, al brutal golpe de estado instrumentado por oligarcas y militares en Honduras.

Contamos contigo, compañero, amigo, hombre de bien: que no se cometa con impunidad este crimen contra uno de los pueblos de la Gran Patria Nuestroamericana!!


La web de apoyo a Honduras es http://www.todosconhonduras.cult.cu/

Los interesados pueden adherirse directamente

Firmas iniciales:

Adolfo Perez Esquivel (Argentina) , Danny Glover (Estados Unidos), Miguel Bonasso (Argentina), Atilio Borón (Argentina), Danny Rivera (Puerto Rico), Saul Landau (Estados Unidos), Arturo Corcuera (Perú), Hildebrando Pérez Grande (Perú), Salim Lamrani (Francia), Marilia Guimaraes (Brasil), Stella Calloni (Argentina), José Pertierra (Cuba) , Alicia Jrapko (Estados Unidos), Immanuel Wallerstein (Estados Unidos), Rev. Roy Bourgeois (Fundador del Observatorio de la Escuela de las Américas) Estados Unidos, Lisa Sullivan (coordinadora para América Latina del Observatorio de la Escuela de las Américas) (Estados Unidos), Movimiento Nuestra América (México), Observatorio Latinoamericano de Geopolítica (México), Víctor Flores Olea (México), Gilberto López y Rivas (México), Ana Esther Ceceña (México), José Francisco Gallardo (México), Carlos Fazio (México), John Saxe-Fernández (México), Hugo Moldiz (Bolivia), Winston Orrillo (Perú), Comité Internacional por la Libertad de los Cinco Cubanos (EEUU), Luciano Vasapollo (Italia), Montserrat Ponsa i Tarrés, (España), István Mészáros (Gran Bretaña), Percy Alvarado (Guatemala), Suzy Castor (Haiti), Oficina Regional de la Federación Democrática Internacional de Mujeres. (FEDIM) Isabel Parra y Fundación Violeta Parra ( Chile), , Claudio Katz (Argentina) ,Jorge Beinstein (Argentina), Roberto Fernández Retamar (Cuba), Omar González (Cuba), Carlos Tablada Pérez (Cuba), Aurelio Alonso (Cuba), Alejandro Moreano(Ecuador) , Ramón Chao (Francia) , Aldo Díaz Lacayo (Nicaragua), Martín Almada (Paraguay), Daniel Viglietti (Uruguay), Aram Aharonian (Uruguay), Antonio Elías (Presidente de la Sociedad Latinoamericana de Economía Política, SEPLA) (Uruguay), Cristina Castello, (Argentina), José Bustos (Francia), David Acera (España), Elmar Altvater,(Alemania), Dario Azzellini, (Alemania), Miguel Mirra, (Argentina), Movimiento de Documentalistas de Argentina, Carlos Ernesto Motto (Argentina) ,Silvina Maria Romano (Argentina), Emilio Taddei (Argentina), Carlos M. Vilas (Argentina), Susana Sel (Argentina), José Seoane (Argentina), Clara Algranati (Argentina), Jorge Boccanera (Argentina), Eduardo Lucita (Argentina), Bernard Duterme (Bélgica), Ricardo Bajo (Bolivia), Alejandro Dausa (Bolivia), Marcela Revollo (Bolivia), Rafael Puente (Bolivia), Carmen Guardia (Bolivia), Virgínia Fontes (Brasil), Plinio de Arruda Sampaio Jr (Brasil), Carlos Eduardo Martins (Brasil), Elder Andrade de Paula (Brasil), Roberto Leher (Brasil), Carlos Tautz (Brasil), Reinaldo A. Carcanholo (Brasil), Dirlene Marques (Brasil), Áquilas Mendes (Brasil), Marcelo Dias Carcanholo (Brasil), Pierre Mouterde (Canadá), René Fernández (Canadá), Mariel Mansilla (Canadá), John M. Kirk (Canadá), Jaime Zuluaga Nieto (Colombia), María Caridad Cruz (Cuba), Carlos Alzugaray Treto (Cuba), Juana García Abás (Cuba), José Luis Fariñas (Cuba), Ciro Bianchi Ross (Cuba), Silvia Mayra Gómez Fariñas (Cuba), Jorge Fuentes (Cuba), Fernando Barral (Cuba), Rita Segato (Cuba), Verónica Giménez Béliveau (Cuba), Consuelo Martin (Cuba), Armando Chaguaceda (Cuba),Victor Ego Ducrot (Argentina)

Alberto Acosta (Ex-presidente de la Asamblea Constituyente) (Ecuador), Edgar Isch (Ex Ministro de Ambiente) (Ecuador), María Augusta Calle (Ecuador), Kintto Lucas (Ecuador) , Inés Garzón Guerra (Ecuador), Irene León (Ecuador), Francisco Fernández Buey (España), Pascual Serrano (España), Juan Carlos Monedero (España),
John Lindsay-Poland (Estados Unidos),Miguel Gonzalez (Estados Unidos), Darrin Wood (Estados Unidos), Arturo Escobar (Estados Unidos), Pierre Salama (Francia), Ludmila Ortega Rangel (Francia) , Giuseppe Tadolini (Italia), Aldo Zanchetta (Presidente Fondazione Neno Zanchetta) (Italia), Rita Martufi (Italia), Luciano Vasapollo (Italia), Domenico Vasapollo (Italia), Grazia Orsati (Italia), Sergio Cararo (Italia),Marco Santopadre (Italia), Sergio Espinal(México), Jorge Cázares Torres(Secretario General de la sección XVIII del SNTE)(México), Magdalena Gómez (México),Beatriz Stolowicz (México), Sylvia Marcos (México), Jean Robert (México), Ricardo Melgar Bao, David Barkin (México), Amparo Martínez Arroyo (México), Walter Martínez (México), Maricarmen Montes (México), Enrique Leff (México), Pablo Mansilla Salinas (México), Margarita Favela (México), Alicia Castellanos Guerrero (México), José Steinsleger (México), Angel García (México), María Atilano (México), Daniel Inclán (México), Rebeca Peralta Mariñelarena (México), Cristina Steffen Riedemann (México), Nayar López Castellanos (México), Josefina Morales (México), Ana Colchero (México), Benjamín Tirado Hernández(México), Ma. Guadalupe Guadarrama Huerta (México), Eduardo Ibarra Aguirre (México), Víctor García Zapata (México), Marco Velázquez (México), Catalina Eibenschutz (México), Rigoberto Gallardo Gómez (México), Maria Fernanda Campa (México), Santiago Álvarez (México), Manuela Álvarez (México), Aldo Rabiela (México), Beatriz Aurora (México), Luis Elizondo (México), Verónica Arreguín Ramos (México), Luciano Concheiro (México), José Gandarilla (México), Gloria Ramírez (Academia Mexicana de Derechos Humanos) (México), Miguel Álvarez Gándara (México), Berenice P. Ramírez López (México), Adalberto Santana (México), Herminia C. Foo Kong Dejo (México), Jaime Estay (México), Jorge Lora (México), Sarahi Ángeles Cornejo (México), Carolina Oropeza (México), Feliciano García Aguirre (México), Diana Guillén (México), Guillermo Castro (Panamá), Marco A. Gandásegui hijo (Panamá), Ignacio Iriberri (Panamá),Kurt Dillon Erbe (Panamá),Moravia Ochoa (Panamá), Dalys Vargas (Panamá), Tomás Palau (Paraguay), Marta Almada (Paraguay), Cristina Coronel (Paraguay), Ramón Corvalán (Paraguay), Javier Diez Canseco (Perú), Patria Libre (Perú), Martha Luza (Perú), Diana Avila (Perú),Partido Socialista del Perú, Frente Cívico de Defensa y Desarrollo de San Martin (Perú),Grupo Red de Economía Solidaria (Perú) , Instituto para el Desarrollo y la Paz Amazónica (Perú), Silvana Caetano (Uruguay), Gonzalo Gil (Uruguay) , Anahit Aharonian(Uruguay) , Rubén Elías (Uruguay), Gustavo Pereira (Venezuela), Fernando Baez (Venezuela), Humberto Mata (Venezuela), Edgardo Lander (Venezuela), Heriberto Rodríguez, Wilfredo Lozano, Mariana Favela Calvillo

Correo de Honduras

Disculpa que te responda hasta ahora, pero sí, es cierto, hubo hasta un hermano muerto, y al hospital estatal llegaron un número de 30 personas heridas; no los han dejado hacer declaraciones en televisión.

Además, en diferentes zonas del país se están tomando acciones, tomando la rutas por manifestantes a favor de nuestro presidente Mel Zelaya; todas las rutas tienen agente de migración revisando documentos.

En Tegucigalpa, al parecer en la casa de gobierno también hubo un muerto pero no lo puedo asegurar, ya no siguieron transmitiendo esa noticia. Hoy el invasor Micheletti, ordenó que se reestablecieran las comunicaciones en las televisoras que se prestaron a favor de Mel.

Todas las rutas de acceso a Tegucigalpa estaban tomadas por los manifestante que piden el retorno de nuestro Presidente, en la tarde te escribiré.

Gracias por todo y por tu apoyo, un abrazo!

Saludos, hermanos, desde Honduras.

Giuliana

Foto Repudio de los hondureños a los militares golpistas_Getty Images

Ver videos en

lunes, 29 de junio de 2009

Raúl Castro: Con Honduras, por la justicia y la dignidad

Al pueblo hondureño, a los campesinos, a los obreros, a los profesionales, a los maestros, a los trabajadores de la salud, reitero el mensaje de solidaridad y aliento del pueblo cubano con el compromiso de acompañarlos a todos con justicia y dignidad, afirmó el presidente Raúl Castro Ruz, en la reunión del Grupo de Río, que analiza el Golpe de Estado de Honduras, para aislar a su mandatario Manuel Zelaya.

Es momento de actuar consecuentemente y no perder tiempo, y desenmascar aquellos que condenan pero después aplauden por debajo de la mesa, como ha sucedido tantas veces en nuestra historia común, señaló el también General de Ejército Raúl Castro Ruz.

Raúl advirtió que en Honduras sólo existe un presidente, José Manuel Zelaya, quien debe regresar completamente a sus responsabilidades, sin condicionamientos, pues se trata de un conflicto que trasciende las fronteras de ese país y es expresión del peligro de regresar a dictaduras militares, que con el apoyo de Estados Unidos han aterrorizado durante décadas a los pueblos latinoamericanos, y muy especialmente a los de Centroamérica.

El Jefe de Estado cubano recordó los intentos de las oligarquías por frenar los procesos democráticos, y mencionó los más recientes ejemplos de Bolivia con Evo Morales, amenazado por el separatismo, y el doble golpe en Venezuela, primero contra el presidente Chávez y luego el Golpe Petrolero, que le costó al gobierno bolivariano decenas de miles de dólares. Ahora, dijo, es con el presidente Zelaya, los tres forman parte del naciente ALBA, que aunque no lo digan, preocupa a muchos, aseveró.

"Sólo estos tres ejemplos demuestran que las oligarquías y las fuerzas exteriores que la acompañan tienen aún muchos resortes para frenar la historia". Más adelante se preguntó qué harán con Rafael Correa en el Ecuador?, pero me temo, dijo, que en la próxima reunión del Grupo de Río, lo felicitarán porque ha tenido éxito en la defensa de su nación.

Significó el hostigamiento con los gobiernos que forman parte del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de América), y afirmó que el golpe contra el presidente Zelaya es una afrenta contra todos los pueblos de América Latina y el Caribe. Sus autores tendrán que responder, advirtió.

Mencionó la guerra mediática y criticó a los medios de prensa que se pliegan a los intereses de las oligarquías golpistas, y reconoció el vital trabajo que está desarrollando Telesur en la divulgación de la verdad sobre los acontecimientos en Honduras.

El presidente cubano reclamó al gobierno de los Estados Unidos que debe actuar en consecuencia con sus pronunciamientos de rechazo al golpe militar en Honduras y enfatizó: "Creo en la sinceridad que puede demostrar el presidente Obama y su canciller, pero deben demostrarlo con hechos y no con palabras."

El General de Ejército Raúl Castro Ruz, intervino en la Reunión del Grupo de Río, junto a Jefes de Estado y otras personalidades de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA), como parte de las acciones convocadas para brindar respaldo al presidente de Honduras, Manuel Zelaya, y condenar el golpe de Estado Militar.

Redacción Digital / Radio Cubana
http://www.radiocubana.cu/noticias/junio_09/raul_castro_con_honduras_por_la_justicia_y_la_dignidad2909.asp

Videos de la comparecencia de nuestro Presidente:

http://www.youtube.com/watch?v=lHnDyTaPKJY

http://videos.co.cu/videos/intervencionraulgruporiomanagua.wmv

La América Nueva

Por Carlos Rodríguez Almaguer


“Los malos no triunfan sino allí
donde los buenos son indiferentes.”
José Martí


“Honduras es un pueblo generoso y simpático, en que se debe tener fe”, escribía José Martí, en las páginas de La América, de Nueva York, en junio de 1884. Y tal parece que, también en junio pero de 2009, esta sentencia se haya escrita en el cielo hondureño desde que hace unos días comenzó a gestarse la tormenta que en la madrugada de ayer desencadenó los truenos vergonzosos de la asonada golpista contra el presidente escogido libre y democráticamente por el pueblo de Honduras, José Manuel Zelaya.

Y en el pueblo hondureño han creído y junto a él se han alineado, sin demora, los pueblos de Nuestra América. Acaso antes de que muchos de los propios hondureños, víctimas de un silencio mediático y una manipulación criminal de la opinión pública, se dieran cuenta de lo que en verdad sucedía en su capital y en su país, ya muchos pueblos, por vía de sus presidentes y de sus cancilleres, protestaban contra el atropello de la libertad hondureña y condenaban el asalto vandálico y el asesinato de la Constitución de esa República americana.

Dichosa empieza a ser, sin duda, en estos tiempos nuevos, nuestra Madre América luego de tantos siglos de humillaciones y de enfrentamientos violentos contra quienes han querido siempre conculcar el derecho de sus hijos a disfrutar la libertad a que les llama una naturaleza inigualablemente hermosa, cuya impronta va impresa en su carácter: acogedores y hospitalarios con los que en paz y amistad pisan sus playas, y terribles e impenetrables para quienes, en son de guerra y de conquista, hollan el suelo bendito en que nacieron.

Dichosa empieza a ser esta América Nueva, porque el tiempo en que la voz y el sentimiento de los pueblos que la conforman están en esencia y previsoramente puestos en la voz y el sentimiento de quienes los representan, es un tiempo dichoso. Venezuela, Cuba, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, Argentina, Brasil… tantos otros que no han vacilado en condenar este artero atentado, que no es sólo contra la constitucionalidad hondureña, si no contra los nuevos tiempos que se abren para nuestro “pequeño género humano”, como nos llamó Bolívar, para esta “raza original, fiera y artística”, como nos llamó José Martí.

La posición de los presidentes Chávez, Daniel, Correa, Evo, de Raúl y Fidel, apoyando el derecho del pueblo hondureño, y el valor y el patriotismo del presidente Zelaya y de su canciller, es una lección magistral de la altísima ética humanista y del compromiso que mueve a la práctica política contemporánea en Nuestra América. La claridad meridiana de sus planteamientos unido a la capacidad movilizadora de la opinión pública nacional e internacional, han constituido un elemento definitorio de la situación que vive el hermano país. Al atardecer del propio día del golpe, ya los gorilas estaban moral y políticamente derrotados por la opinión pública internacional. Nadie ha estado dispuesto a apoyar semejante retroceso a las brutalidades cavernarias de otros tiempos. La efectividad de los mecanismos de integración regionales está enfrentando con éxito visible la dura prueba que le han impuesto con su arbitrariedad los “Gorilettis” trasnochados que, acostumbrados a la impunidad de que han gozado por generaciones al amparo de sus amos rubios, no creyeron siquiera necesario, antes de cometer este “error suicida” -como lo llamó certeramente Fidel- informarse de la realidad que los circunda y que los ha petrificado como fósiles vivientes, energúmenos que se creen capaces todavía de inventar la rueda y, por ello mismo, tampoco pudieron darse cuenta de que ya el amo no tiene ni tendrá jamás sobre nuestros pueblos y sus dirigentes el efecto hipnótico ni el reflejo condicionado de otrora.

Tampoco son los mismos tiempos para el amo del norte, que en su actual postura frente a los tristes hechos de estos días ha marcado un importante hito en la historia de sus relaciones con nuestros pueblos en los últimos doscientos años. Sea por una casi increíble honestidad política, o por una más probable y astuta conveniencia, la actitud del gobierno de los Estados Unidos frente al golpe de estado en Honduras es un hilo de luz en la larga y tenebrosa noche de su ejercicio político y de su diplomacia, especialmente en este hemisferio, y ojalá signifique el inicio de un rescate sincero de los mejores valores éticos que hicieron nacer a esa gran nación y la convirtieron en su momento en el símbolo de la libertad y la admiración de los pueblos.

“Un gran país como éste, -diría en su momento Pablo Neruda- despojado de su prepotencia política y económica, sería un regalo para el mundo”. Por eso también es grande el significado de la actual realidad que viven nuestras repúblicas americanas, pues, como advirtió a tiempo -con un siglo de tiempo- José Martí, la independencia y la dignidad de nuestras naciones no sólo es buena para nosotros sus hijos, si no que será también una tabla de salvación para el honor duramente lastimado, y ya dudoso, de la gran república del norte, que en el desarrollo de su territorio alcanzaría más segura grandeza que en la innoble conquista de sus vecinos menores, y en la pelea inhumana que con la posesión de ellas abriría contra las potencias del orbe por el predominio del mundo.

En este contexto, la reacción del pueblo hondureño es otro ejemplo para todos los pueblos y un motivo más de orgullo para los que no solo nacimos en nuestra América, sino que nos preciamos de ser hijos de esta tierra dolorosa y sublime. Y como en su momento el heroico pueblo venezolano, y luego el boliviano y el ecuatoriano, los hondureños tampoco han podido ser anulados por la abulia y la estolidez promovidas desde el norte y enfatizadas por las oligarquías a través de sus medios masivos de enajenación, y han salido a defender a los representantes electos libremente por ellos, como la manera más eficaz e inmediata de hacer respetar sus derechos individuales.

Ya los tiempos de los pueblos sumisos e indolentes compuestos por masas informes sin conciencia de sí, de su poder y de su historia, han quedado atrás. Ningún hombre ni mujer americano, una vez iluminada la conciencia y vivida intensamente la gloria de estos tiempos, volverá a bajar la cabeza otra vez ante la prepotencia y la ambición. Se acabó la impunidad en nuestra Madre América. Nadie volverá a golpear el rostro de un indio, de un negro, de un mestizo, de un americano de Nuestra América, ni de quienes sean elegidos como sus representantes, sin que se levanten espontáneamente al cielo, potentes y justicieros, millones de voces acusadoras y de puños reivindicadores.

A los golpistas de hoy y a los que puedan estar incubando ese virus nefasto ya en vías de erradicación; a los privilegiados parásitos de las oligarquías que han vejado durante siglos a nuestros pueblos, y a los oportunistas que cambian de color según cambia el ambiente, les decimos, mirándolos de frente y sin miedo, como diría en un verso inolvidable el Poeta Nacional de Cuba, Nicolás Guillén:

¡SE ACABÓ!

Sonrisas contra fusiles...

Después de toda una vida dedicada al noble oficio de compartir libros y lecturas en una misma Biblioteca, un buen día llegó a mi esto que se ha dado en llamar el “periodismo digital”… y surgió el Boletín Librínsula, heredero de aquella Polilla que hasta el nombre me cambiara… luego un buen día, cambié definitivamente mi oficio y me gano la mano este compartir noticias día a día.

Durante meses, esta tarea ha sido fuente de satisfacciones, alegrías y algún que otro disgustillos cuando esos camajanes del pasado dejan sus deyecciones en mi buzón electrónico, o tratan inútilmente de molestar con sus soeces comentarios.

Pero nunca, nunca, pensé que este trabajo me diera emociones como las vividas en estos dos últimos días, cuando han llegado a mi, desde el anonimato, las voces del pueblo hondureño, de las mujeres hondureñas, para compartir con nosotros la fuerza de su resistencia, la sonrisa con que enfrentan este duro momento, porque saben que la verdad, que la vida y el amor, están con ell@s.

Ayer Giuliana, hoy Jessica, nos traen el mensaje de la resistencia, directamente desde Honduras: ¡¡Porque nosotras somos Honduras, estamos en RESISTENCIA!!



Rosa, compañera, acaban de sacar ala gente de la Casa Presidencial, aquí esta nuestro video de resistencia, realizado ayer. Abrazo siempre y seguimos en la lucha.

Jessica

El Golpe en Honduras y los medios

Por Pelayo Terry Cuervo

Telesur acaba de darnos otra lección de Periodismo. Hace sólo unos minutos, mientras la corresponsal de la Televisora multinacional en Tegucigalpa narraba las protestas que continúan generando las fuerzas populares que se oponen al Golpe de Estado en Honduras y veíamos imágenes de personas ubicando barricadas para impedir el paso de las fuerzas militares golpistas, en la otra mitad de la pantalla, Telesur nos mostraba lo que transmitía en el mismo instante un canal hondureño: una novela donde dos hombres se enfrentaban a los puños.

Los golpistas han seguido muy bien la receta. Desde los primeros momentos del zarpazo, interrumpieron los canales de Televisión, las emisoras de radio, e Internet, buscando silenciar lo que está ocurriendo en ese país centroamericano, y sin el menor recato han violado la libertad de expresión.

La población sigue en las calles de Honduras aunque los grandes medios no quieran admitirlo. Ha sido este también un Golpe mediático, concertado, tanto que un canal como CNN, que se autoproclama objetivo, comenzó el domingo diciendo que había un golpe de Estado en Honduras y ya en horas de la noche, cambiaban de casaca y comenzaban a llamar a Zelaya ex presidente.

¿Se habrá visto mayor insulto?. Son los medios manipulando, creando falsas opiniones. Pero ya ahora no tienen ellos el monopolio informativo. Las vías de información alternativas están desempeñando su papel, las redes sociales también están aportando mucha información. La denuncia debe continuar por todas las vías y todos los medios.

La constitucionalidad de Honduras y de los pueblos de Latinoamérica también está en juego.

Dibujo de Kalvellido tomado de Rebelión
http://cibereditor.blogcip.cu/general/el-golpe-en-honduras-y-los-medios/

Resolución y Nota de Prensa de la OEA

Consejo Permanente de la OEA condena golpe de estado en Honduras, convoca reunión de Cancilleres y encarga gestiones al Secretario General de la OEA

El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó hoy una resolución condenando enérgicamente el golpe de Estado en Honduras y exigió el inmediato e incondicional retorno del Presidente José Manuel Zelaya Rosales a sus funciones constitucionales.

El Consejo Permanente de la institución se reunió con carácter de urgencia a petición del Secretario General, José Miguel Insulza, quien participó en las discusiones del Consejo y en estos momentos está dirigiéndose hacia Nicaragua para participar en la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) que iniciará el día de hoy, con el objetivo de llevar adelante las consultas y gestiones que sean necesarias.

El Consejo Permanente convocó a un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de la OEA, a celebrarse en la sede de la Organización en Washington, DC, el martes 30 de junio de 2009.

La resolución adoptada por el Consejo Permanente es la siguiente:

El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos,

CONSIDERANDO la grave situación que vive la República de Honduras como resultado del golpe de estado contra el Gobierno del Presidente José Manuel Zelaya Rosales que produjo una alteración inconstitucional del orden democrático que el Consejo Permanente rechaza y repudia;

PREOCUPADO por la ruptura del orden constitucional en la República de Honduras;

REAFIRMANDO la importancia del respeto irrestricto a los derechos humanos y las libertades fundamentales y el principio de la no intervención en los asuntos internos de otros Estados;

REITERANDO los principios establecidos en la Carta de la Organización de los Estados Americanos y la Carta Democrática Interamericana sobre el fortalecimiento y la preservación de la institucionalidad democrática en los Estados Miembros; y

RECORDANDO la resolución CP/RES. 952 (1699/09) del 26 de junio de 2009, relativa a la situación en Honduras,

RESUELVE:

1. Condenar enérgicamente el golpe de estado llevado a cabo en la mañana de hoy en contra del Gobierno constitucional de Honduras, y la detención arbitraria y expulsión del país del Presidente Constitucional José Manuel Zelaya Rosales que produjo una alteración inconstitucional del orden democrático.

2. Exigir el inmediato, seguro e incondicional retorno del Presidente José Manuel Zelaya Rosales a sus funciones constitucionales.

3. Declarar que no se reconocerá ningún gobierno que surja de esta ruptura inconstitucional.

4. Encomendar al Secretario General que de manera urgente se haga presente en la reunión del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) que se realizará en Managua, Nicaragua, y que, de conformidad con el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana, lleve adelante todas las consultas que sean necesarias con los Estados Miembros de la Organización.

5. Condenar enérgicamente todo acto de violencia y en especial la detención arbitraria denunciada de la Secretaria de Estado de Relaciones Exteriores, Patricia Rodas, otros miembros del Gabinete de Ministros así como del Alcalde de San Pedro Sula y otras personas afectadas, y exigir que se respete su integridad física y que sean puestos en libertad de inmediato.

6. Convocar un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de la OEA, a celebrarse en la sede de la Organización el martes, 30 de junio de 2009, para que éste adopte las decisiones que estime apropiadas, conforme a la Carta de la Organización de los Estados Americanos, el derecho internacional y las disposiciones de la Carta Democrática Interamericana.

7. Encomendar al Secretario General que remita esta resolución al Secretario General de las Naciones Unidas.

28 de junio de 2009

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Comunicado de Prensa de la OEA

Secretario General de la OEA dice Institución “no aceptará vuelta al pasado” y no hará concesiones a régimen salido de golpe militar


El Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, dijo que la organización "no aceptará una vuelta al pasado en el continente" y no hará ninguna concesión a un régimen proclamado sobre la base de un golpe militar seguido de la detención ilegal del Presidente constitucional de Honduras, José Manuel Zelaya.

Profundizando su planteamiento, Insulza afirmó que "en nuestra región los militares golpistas no tienen cabida", agregando que "no reconoceremos a la misma fuerza que impulsó el rompimiento constitucional". Dijo que la OEA estará abierta a un diálogo "sólo si éste contempla la reposición en su legítimo cargo al Presidente Zelaya".

En una conferencia de prensa ofrecida junto al Presidente de El Salvador, Mauricio Funes -con quien viajará a la capital de Nicaragua a las reuniones del Sistema de Integracion de Centro America (SICA) y del Grupo de Río- Insulza reiteró su condena al golpe militar dirigido por un grupo de efectivos castrenses que detuvo y expulsó al Presidente Zelaya de manera violenta e ilegal.

Junto con informar que los cancilleres de la OEA se reunirán el martes en Washington en una Asamblea General extraordinaria, adelantó que en ella se podría decidir la aplicación a Honduras del articulo 19 de la Carta Democrática Interamericana, que inhibe de participar en todas las instancias regulares del organismo al país que vea alterada gravemente su institucionalidad democrática.

Insulza sostuvo que el único camino que se abre a las autoridades proclamadas en la mañana del domingo "es el aislamiento internacional".

El máximo representante de la OEA rescató la actuación del organismo y marcó que la determinación adoptada por el Consejo Permanente de condenar el rompimiento institucional ocurrido en Honduras "la aleja de oscuros períodos de la historia de nuestro continente" y la instala a la cabeza de la defensa de los valores de la democracia. "Queremos cambiarla, hemos tratado de hacerlo porque estamos convencidos que su futuro está condicionado por su capacidad de terminar con las cosas negativas que tanto daño le han hecho a nuestros países en el pasado", sostuvo.

En la OEA "de este tiempo todos son iguales, todos se rigen por los mismos principios, y la democracia es el principio fundamental", finalizó.

Insulza viaja esta mañana a Managua junto al Presidente salvadoreño, para participar en las cumbres del SICA y del Grupo de Río, y vuelve el martes a Washington para estar en la Asamblea Extraordinaria de la OEA que comienza a las 16.00 horas (EST) de ese día.

29 de junio de 2009

domingo, 28 de junio de 2009

¡Porque nosotras somos Honduras, estamos en resistencia!

Directamente desde Tegucigalpa, nos envían nuestras hermanas el siguiente

PRONUNCIAMIENTO


Amanecimos con aviones cruzando el cielo, bajo un golpe de Estado ¡a estas alturas! en un supuesto “Estado de Derecho”, orquestado por las Fuerzas Armadas, el Presidente del Congreso Nacional: Roberto Michelletti y la clase política y oligárquica del país que controla los medios de comunicación por lo que:

Condenamos y repudiamos el Golpe de Estado dirigido por las Fuerzas Armadas y el Congreso nacional de la República, así como los grupos de poder fáctico entre los que se encuentran los movimientos contra la consulta popular y los medios de comunicación pertenecientes a Rafael Ferrari Sosa, Carlos Flores (ex presidente de la nación), Miguel Andonie y Jorge Canahuati, es decir los periódicos La Tribuna, El Heraldo, Radio América y Radio HRN

Condenamos el asalto armado y exilio del Presidente Zelaya y Patricia Rodas, así como la detención y tortura de los embajadores de Venezuela, Cuba y Nicaragua, además de la detención de otros líderes políticos y alcaldes municipales de las diferentes regiones del país de los que hasta la fecha no tenemos información.

Nos unimos a las organizaciones del movimiento social de Honduras que repudian este Golpe de Estado y nos declaramos a partir de hoy en resistencia pacífica en apoyo al Presidente Zelaya y a la restitución de la democracia hondureña.

Exhortamos a las organizaciones sociales, personas naturales, feministas organizadas y feministas independientes a nivel nacional e internacional a que se manifiesten y estén pendientes sobre la situación de alerta en que nos encontramos a nivel nacional y solicitamos su apoyo en la difusión y socialización de este pronunciamiento.

Dado en la ciudad de Tegucigalpa, 28 de junio de 2009

¡PORQUE NOSOTRAS SOMOS HONDURAS, ESTAMOS EN RESISTENCIA!

Feministas Hondureñas
Red de Mujeres Comitzahualt
Red de Mujeres del Aguán
Red de mujeres de la Zona Norte
Red de Mujeres de Intibucá

Y otras que se vayan sumando…


Foto AIN_Orlando Sierra_AFP

FIDEL: Un error suicida

Reflexiones del compañero FIDEL: Un error suicida

En la reflexión escrita la noche del jueves 25, hace tres días, dije:
“Ignoramos qué ocurrirá esta noche o mañana en Honduras pero la conducta valiente de Zelaya pasará a la historia”.

Dos párrafos antes había señalado: “…Lo que allí ocurra será una prueba para la OEA y para la actual administración de Estados Unidos”.

La prehistórica institución interamericana se había reunido al otro día en Washington, y en una apagada y tibia resolución prometió realizar las gestiones pertinentes de inmediato para buscar una armonía entre las partes en pugna. Es decir, una negociación entre los golpistas y el Presidente Constitucional de Honduras.

El alto jefe militar, que seguía al mando de las Fuerzas Armadas hondureñas, hacía pronunciamientos públicos en discrepancia con las posiciones del Presidente, mientras solo de modo meramente formal reconocía su autoridad.

No necesitaban los golpistas otra cosa de la OEA. Les importó un bledo la presencia de un gran número de observadores internacionales que viajaron a ese país para dar fe de una consulta popular, a los cuales Zelaya habló hasta altas horas de la noche. Antes del amanecer de hoy lanzaron alrededor de 200 soldados profesionales bien entrenados y armados contra la residencia del Presidente, los que apartando rudamente la escuadra de la Guardia de Honor secuestraron a Zelaya, quien en ese momento dormía, lo conducen a la base aérea, lo montan por la fuerza en un avión y lo transportan a un aeropuerto en Costa Rica.

A las 8 y 30 de la mañana, conocimos por Telesur la noticia del asalto a la Casa Presidencial y el secuestro. El Presidente no pudo asistir al acto inicial de la consulta popular que tendría lugar este domingo. Se desconocía lo que habían hecho con él.

La emisora de televisión oficial fue silenciada. Deseaban impedir la divulgación prematura de la traicionera acción a través de Telesur y Cubavisión Internacional, que informaban de los hechos. Suspendieron por ello los centros de retransmisión y terminaron cortando la electricidad a todo el país. Todavía el Congreso y los altos tribunales envueltos en la conspiración no habían publicado las decisiones que justificaban la conjura.

Primero llevaron a cabo el incalificable golpe militar y luego lo legalizaron. El pueblo se despertó con los hechos consumados y comenzó a reaccionar con creciente indignación. No se sabía el destino de Zelaya. Tres horas más tarde, la reacción popular era tal que se vio a mujeres golpeando con el puño a los soldados, cuyos fusiles casi se les caían de las manos por puro desconcierto y nerviosismo. Inicialmente sus movimientos parecían los de un extraño combate contra fantasmas, más tarde trataban de tapar con las manos las cámaras de Telesur, apuntaban temblorosos sus fusiles contra los reporteros, y a veces, cuando la gente avanzaba, los soldados retrocedían. Enviaron transportadores blindados con cañones y ametralladoras. La población discutía sin miedo con las dotaciones de los blindados; la reacción popular era asombrosa.

Alrededor de las 2 de la tarde, en coordinación con los golpistas, una mayoría domesticada del Congreso depuso a Zelaya, Presidente Constitucional de Honduras, y designó un nuevo Jefe de Estado, afirmando al mundo que aquel había renunciado, presentando una firma falsificada.

inutos después, Zelaya, desde un aeropuerto en Costa Rica, informó todo lo ocurrido y desmintió categóricamente la noticia de su renuncia. Los conspiradores hicieron el ridículo ante el mundo.
Otras muchas cosas ocurrieron hoy. Cubavisión se dedicó por entero a desenmascarar el golpe, informando todo el tiempo a nuestra población.Hubo hechos de carácter netamente fascista, que no por esperados dejan de asombrar.

Patricia Rodas, la ministra de Relaciones Exteriores de Honduras, fue después de Zelaya el objetivo fundamental de los golpistas. Otro destacamento fue enviado a su residencia. Ella, valiente y decidida, se movió rápido, no perdió un minuto en denunciar por todos los medios el golpe. Nuestro embajador había hecho contacto con Patricia para conocer la situación, como lo hicieron otros embajadores. En un momento determinado les solicitó a los representantes diplomáticos de Venezuela, Nicaragua y Cuba reunirse con ella, que, ferozmente acosada, necesitaba protección diplomática. Nuestro embajador, que desde el primer instante estaba autorizado a brindar el máximo apoyo a la Ministra constitucional y legal, partió para visitarla en su propia residencia.

Cuando estaban ya en su casa, el mando golpista envió al mayor Oceguera para arrestarla. Ellos se pusieron delante de la mujer y le dicen que está bajo protección diplomática, y solo se puede mover en compañía de los embajadores. Oceguera discute con ellos y lo hace de forma respetuosa. Minutos después penetran en la casa entre 12 ó 15 hombres uniformados y encapuchados. Los tres embajadores se abrazan a Patricia; los enmascarados actúan de manera brutal y logran separar a los embajadores de Venezuela y Nicaragua; Hernández la toma tan fuertemente por uno de los brazos, que los enmascarados los arrastran a los dos hasta una furgoneta; los conducen a la base aérea, donde logran separarlos, y se la llevan.

Estando allí detenido, Bruno, que tenía noticias del secuestro, se comunica con él a través del celular; un enmascarado trata de arrebatarle rudamente el teléfono; el embajador cubano, que ya había sido golpeado en casa de Patricia, le grita: “¡No me empujes, cojones!” No recuerdo si la palabra que pronunció fuese alguna vez utilizada por Cervantes, pero sin duda el embajador Juan Carlos Hernández enriqueció nuestro idioma.

Después lo dejaron en una carretera lejos de la misión y antes de abandonarlo le dijeron que, si hablaba, podía sucederle algo peor. “¡Nada es peor que la muerte!”, les respondió con dignidad, “y no por ello les temo a ustedes.” Los vecinos de la zona lo ayudaron a regresar a la embajada, desde donde de inmediato se comunicó otra vez con Bruno.

Con ese alto mando golpista no se puede negociar, hay que exigirle la renuncia y que otros oficiales más jóvenes y no comprometidos con la oligarquía ocupen el mando militar, o no habrá jamás un gobierno “del pueblo, por el pueblo y para el pueblo” en Honduras.

Los golpistas, acorralados y aislados, no tienen salvación posible si se enfrenta con firmeza el problema.
Hasta la señora Clinton declaró ya en horas de la tarde que Zelaya es el único Presidente de Honduras, y los golpistas hondureños ni siquiera respiran sin el apoyo de Estados Unidos.

En camisa de dormir hasta hace unas horas, Zelaya será reconocido por el mundo como el único Presidente Constitucional de Honduras.

Fidel Castro Ruz
Junio 28 de 2009
6 y 14 p.m.

Llegan delegaciones del ALBA a Nicaragua

Managua, 28 jun (PL) El presidente Hugo Chávez, de Venezuela, y su homólogo Rafael Correa, de Ecuador, llegaron hoy a Nicaragua para participar en la reunión extraordinaria de la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América (ALBA) sobre Honduras.

A su llegada al aeropuerto Augusto C. Sandino, ambos dignatarios fueron recibidos por el presidente Daniel Ortega y la coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía del gobierno nicaragüense, Rosario Murillo.

El gobernante venezolano dijo a su llegada que ya basta de gorilas y de golpes de estados en América Latina.

Estamos en tiempo de cambio, un cambio de época. Esos cambios nadie lo va a poder detener, subrayó.

Chávez realizó un llamado a las burguesía de estas tierras y dijo que la agresión contra Honduras es una agresión contra todos los pueblos de la región.

Los pueblos tendrán el derecho, expresó, al combate y a la resistencia si se rompe las institucionalidad.

Por su parte el presidente Correa señaló que vienen aquí a exigir a esos poderes fácticos que se restablezca inmediata e incondicionalmente el gobierno legítimo del presidente Manuel Zelaya.

Este atentado a la democracia en Honduras es un atentado a toda América Latina, indicó.

A diferencia del pasado esto no se dejara pasar y exigimos en nombre de América Latina la inmediata restitución incondicional de la democracia.

Decimos al pueblo hondureño que no está sólo, subrayó. Por su parte, Ortega denunció la desaparición de la ministra de Relaciones Exteriores hondureña, Patricia Rodas, en manos de los militares golpistas desde la mañana de hoy y de la que se desconoce su paradero.

Esta noche arribó aquí además, el Canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, quien preside la delegación de Cuba a la cumbre extraordinaria del ALBA.

En horas de esta noche las delegaciones se reunirán en un céntrico hotel capitalino para fijar su posición y tomar decisiones sobre lo que sucede en Honduras.

viernes, 26 de junio de 2009

FIDEL: Un gesto que no se olvidará

Reflexiones del compañero FIDEL: Un gesto que no se olvidará

Hago un alto en el trabajo que estaba elaborando desde hace dos semanas sobre un episodio histórico, para solidarizarme con el presidente constitucional de Honduras, José Manuel Zelaya.

Fue impresionante verlo a través de Telesur, arengando al pueblo de Honduras. Denunciaba enérgicamente la burda negativa reaccionaria de impedir una importante consulta popular. Esa es la “democracia” que defiende el imperialismo. Zelaya no ha cometido la menor violación de la ley. No realizó un acto de fuerza. Es el Presidente y Comandante General de las Fuerzas Armadas de Honduras. Lo que allí ocurra será una prueba para la OEA y para la actual administración de Estados Unidos.

Ayer tuvo lugar una reunión del ALBA en Maracay, en el Estado venezolano de Aragua. Los líderes latinoamericanos y caribeños que allí hablaron, brillaron tanto por su elocuencia como por su dignidad.

Hoy escuchaba los sólidos argumentos del presidente Hugo Chávez denunciando la acción golpista a través de Venezolana de Televisión.

Ignoramos qué ocurrirá esta noche o mañana en Honduras, pero la conducta valiente de Zelaya pasará a la historia.

Sus palabras nos hacían recordar el discurso del presidente Salvador Allende mientras los aviones de guerra bombardeaban el Palacio Presidencial, donde murió heroicamente el 11 de Septiembre de 1973. Esta vez veíamos a otro Presidente latinoamericano entrando con el pueblo en una base aérea para reclamar las boletas para una consulta popular, confiscadas espuriamente.

Así actúa un Presidente y Comandante General.

¡El pueblo de Honduras jamás olvidará ese gesto!


Fidel Castro Ruz
Junio 25 de 2009
8 y 15 p.m.

miércoles, 24 de junio de 2009

Se incorporan al ALBA tres nuevos países

Por Juan DIego Nusa Peñalver


Hugo Chávez, presidente de Venezuela, destacó la importancia histórica de la incorporación de Ecuador y de otras dos naciones caribeñas a la Alternativa Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA), al inaugurar hoy la VI Cumbre Extraordinaria del grupo en Maracay, estado de Aragua.

Al iniciar la cita en un hotel de la ciudad de Maracay, a unos 120 kilómetros al oeste de Caracas, Chávez recordó que el ALBA cumplirá cinco años el próximo diciembre y dijo que en ese lapso se han celebrado seis cumbres extraordinarias y otras tantas ordinarias, de acuerdo a una transmisión de la televisora regional TeleSur.

\"Nos honra la incorporación de Ecuador\", dijo Chávez, quien también subrayó las nuevas adhesiones al grupo regional de San Vicente y las Granadinas, y Antigua y Barbuda.

El Presidente venezolano destacó el carácter antiimperialista de esta alianza, en referencia al ALBA, y la calificó de espacio de construcción de un modelo nuevo.

Con las nuevas incorporaciones oficializadas este miércoles, el ALBA, integrado por Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Honduras y Dominica, pasa a tener nueve miembros plenos, además de dos observadores, Paraguay y Granada.

José Ramón Machado Ventura, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, preside la delegación de la Isla al magno encuentro en Maracay.

La delegación de la nación antillana la integran, además, Ricardo Cabrisas, vicepresidente del Consejo de Ministros, y el canciller Bruno Rodríguez Parrilla. (AIN)
http://www.granma.cubaweb.cu/2009/06/24/interna/artic26.html

Las mentiras de la derecha continental II

Las mentiras de la derecha continental ante la anulación de la injusta separación de Cuba socialista del seno de la Organización de Estados Americanos. II parte
Por Orlando Cruz Capote *

En primer lugar, que no existe una declaración del gobierno venezolano, en los documentos de la OEA de entonces (bien archivados en Washington y en otros países, incluso en el Archivo del Ministerio de Relaciones de la República de Cuba-MINREX), que diga que en 1962, oficiales cubanos estén en ese país matando soldados y asesinando a campesinos, porque esa no es la ética de los revolucionarios cubanos: no se asesina a nadie, ni a oficiales, soldados y a gente inocente, y porque además no fue cierto.

En segundo lugar, que no fue Venezuela quien propició la expulsión de Cuba de la OEA, aunque tomó parte en la conjura y expresó que Cuba perturbaba la paz del hemisferio; en tercer lugar, el gobierno de Cuba no era un adversario mortal para Venezuela, solamente esta última dio cobija a la contrarrevolución cubana-americana, incluyendo a Luis Posada Carriles y Orlando Bosh, entre otros muchos, quienes trabajaron para los servicios de inteligencia de ese país, en la primera época de Carlos Andrés Pérez y quizás, antes y después de ese ADECO corrupto; en cuarto lugar, cuando sí se produjo una ayuda más numerosa de combatientes cubanos en ese hermano país fue entre 1967-1969, (Luis Báez / Secretos de Generales, Editorial SIMAR, S.A., La Habana, 1996) y allí murió en un desembarco el Comandante cubano Briones Montoto, pero esa presencia fue a solicitud del movimiento revolucionario venezolano, y estos guerrilleros -entre los que se encontraban de otras nacionalidades- no fueron derrotados por el Ejército constitucional venezolano, si no que fueron victimas de las divisiones internas en las fuerzas de izquierda de ese país, que se fueron a la vida política-electoral dejando a sus camaradas de combate -no sólo cubanos, sino venezolanos- en las montañas y las selvas, aunque otro grupo de compañeros de las mismas y otras fuerzas revolucionarias ayudaron a salir a los cubanos en la operación de rescate más grande realizada por los servicios de seguridad cubanos -según contó en un libro el Comandante Manuel Piñeiro Lozada (Barbarroja), y estos regresaron a su patria; en quinto lugar, Cuba nunca fue la causante de la expulsión ni de las sanciones en la OEA, fue la política agresiva y hostil de los gobernantes norteamericanos, de sus élites de poder conservadoras y reaccionarias y las oligarquías burguesa-terratenientes de América Latina y el Caribe, incluyendo a su casta militar siempre proclive a liquidar el ejercicio democrático y libre de los pueblos, quien arremetió contra el proceso revolucionario cubano por temor a su ejemplo moral (Luis Suárez Salazar Barbarroja / Selección de testimonios y discursos del Comandante Manuel Piñeiro Lozada, Editorial TRIcontinental-SIMAR S.A., La Habana, 1999).

Y en sexto lugar, porque la presencia cubana actualmente en la Venezuela Bolivariana que dirige Hugo Rafael Chávez Frías, con el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) no es de intromisión en los asuntos internos de ese país, y no se controla nada como expresa el periódico “El Nacional”, si no debían hablar de los miles de médicos, enfermeras y técnicos cubanos de la salud, de la Misión Cultura en Barrio Adentro, de los maestros, instructores de arte y de educación física que hicieron que la población fuera alfabetizada y que tenga otra forma de vivir con dignidad y honor, pero que se hace en forma solidaria, como cooperantes y complementación internacionalista entre dos pueblos y gobiernos hermanos, iniciadores e impulsores de la Alternativa Bolviariana para América Latina (ALBA).

Pero démosle argumentos históricos y políticos a esa derecha dolida y virulenta para que se den cuenta de su error malintencionado, lleno de odio y con mucha carencia de educación y cultura histórica y política.

Una aproximación a la verdad histórica

No pretendemos repetir lo que ya hemos publicado en las páginas digitales cubanas y que tuvo amplia repercusión en los medios alternativos de izquierda y de otras altitudes, incluso de variado espectro ideo-político. Pero resulta indispensable refrescarle la memoria histórica a los desdibujados y malintencionados derechistas venezolanos de la actualidad, aunque también los hay de vieja data como los entonces de izquierda Pompeyo Márquez (este elegido Secretario General del Partido Comunista de Venezuela- PCV, en 1957), y Teodoro Petkoff (líder del Movimiento Al Socialismo-MAS), entre otros conversos y trasvestis políticos de mala especie que hoy se encuentran en la oposición de Chávez, el primero un viejo ricachón y desprestigiado en la televisión por un joven revolucionario que lo acusó de traidor, y el otro viviendo en los EE.UU. y que fue Ministro del gobierno de Rafael Antonio Caldera Rodríguez, perteneciente al partido COPEI, el inventor de la concertación y la alternancia democrática en el poder, más conocida como el Pacto Fijo, entre ADECOS y COPEYANOS.

La verdad histórica no debe ni puede ser pisoteada y debe salir a la luz y alguien debe de salirle al paso a esa mentira que de seguro se repetirá en otros medios de (in)-comunicación masiva.

Ante el contexto hemisférico y mundial muy adversos, uno de los primeros pasos de la política exterior de la Revolución Cubana, triunfante el primero de enero de 1959, fue la de insertarse en el sistema de relaciones políticas internacionales, en especial, en su región geográfica natural, la América Latina y el Caribe, a pesar de la omnipresencia de los EE.UU. y de su instrumento panamericano, la OEA, creada en 1948, del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR-1947) y la Junta Interamericana de Defensa (JID) fundada en 1946. Pero esa incorporación cubana se realizó con un nuevo discurso que llevó como sello indiscutible el signo político del bloque socioclasista que había tomado el poder en la Isla. Tal proyección internacional tenía que ser necesariamente patriótica-popular, nacional-antiimperialista, latinoamericanista, tercermundista, solidaria y en plena correspondencia con la actitud que asumieran los gobiernos con respecto a Cuba. (Orlando Cruz Capote / La Revolución Cubana, Latinoamérica y el Caribe en 1959, en cuatro partes, Cubacoraje, Lapolillacubana.cu, Kaosenlared y otros medios digitales alternativos, diciembre de 2008)

El Comandante en Jefe Fidel Castro lo hizo tangible en un programa televisivo en el primer trimestre de 1959, cuando expresó que “[...] Se habla mucho de antiimperialismo, pero un antiimperialismo verbal [...] Nosotros lo primero que hemos hecho aquí, es restablecer plenamente nuestra soberanía nacional, como un derecho del pueblo cubano, y de una manera abierta y clara y terminante. [...] Después hemos promovido la necesidad de estrechar los vínculos entre los pueblos de América Latina; primero, sobre una base de identificación política, sobre una base de identificación con una causa justa, con la Revolución Cubana, que ha servido en este momento de vínculo entre los distintos pueblos de la América Latina. Les hemos pedido el respaldo a los pueblos de la América Latina; les hemos dicho que estamos conscientes de que la fuerza de la opinión pública de los pueblos de la América Latina la necesita la Revolución Cubana para triunfar. [...] Una de las primeras cosas de las que deben convencerse los pueblos de América Latina, es que tienen que eliminar ese cáncer que se llama las castas militares, y que constantemente están en acecho de los pueblos para tratar de subyugarlos”. (Fidel Castro Ruz / Comparecencia por CMQ- TV, La Habana, 6 de marzo de 1959, Versiones Taquigráficas del Consejo de Estado, Archivo del Instituto de Historia de Cuba).

En los primeros pronunciamientos de la dirección revolucionaria posterior al triunfo del Primero de Enero de 1959, se evidencia una línea de continuidad con respecto a aquellas concepciones y expresiones proclamadas en el exilio y luego en la Sierra Maestra y, aún más, la prosecución del ideal latinoamericanista solidario de las epopeyas libertarias del siglo decimonónico y de lo mejor del pensamiento y accionar revolucionario radical y antiimperialista del siglo XX. Al unísono, continuaba latente y con pleno potencial, el espíritu nacional revolucionario y latinoamericanista de la gesta liberadora y social cubana en sus diferentes períodos y etapas. Por eso, en un lugar prominente, la dirección revolucionaria se declaró partidaria del respeto inalienable de cualquier pueblo de implantar en su país el sistema sociopolítico y económico que decidiera; contraria a la violación de los principios de no intromisión e intervención en los asuntos internos de otros Estados; acorde con la idea de la convivencia, la cooperación, la amistad y la solidaridad entre los gobiernos y pueblos, y abanderada de la lucha por el desarrollo y la paz hemisférica y mundial.

En ese afán de búsqueda de unidad y articulación urgente, la vanguardia política cubana distinguió dos grupos fundamentales de formas de gobiernos en la América Nuestra: las democracias burguesas representativas y las dictaduras. Hacia cada una de ellas se elaboró una política diferenciada, e incluso, muy variada al interior de cada una de las mismas.

Esclareciendo meridianamente la posición cubana acerca de la interpretación del derecho internacional y la solidaridad entre los desposeídos y oprimidos, el máximo líder del proceso revolucionario afirmaba, el 24 de abril de 1959, desde el Parque Central de Nueva York que, “[...] Desde aquí decimos que Cuba y el pueblo de Cuba y los cubanos, dondequiera que estemos, seremos solidarios con los anhelos de liberación de nuestros hermanos oprimidos [...] No quiere decir que nosotros vayamos a intervenir en otras naciones, porque hay un principio que es vital para los pueblos de nuestra América, el principio de no intervención, el derecho a que no se intervenga en nuestros pueblos [...] Se nos ha preguntado si creemos que las revoluciones deben exportarse y hemos respondido que no [...], que las revoluciones se hacen por los propios pueblos, que los propios pueblos son capaces de conquistar su libertad. Pero hay algo que los pueblos oprimidos necesitan y es la solidaridad. [...] sembremos fe y estaremos sembrando libertades; sembremos aliento y estaremos sembrando libertades; sembremos solidaridad y estaremos sembrando libertades. [...] Cuba está ahí. Allá en nuestra patria tienen acogida generosa los perseguidos políticos. Allá en nuestra patria los demócratas de todo el continente encontrarán siempre el aliento y la fe de todos los cubanos”. (Fidel Castro Ruz / Discurso en el acto de masas en el Parque Central de Nueva York, el 24 de abril de 1959. En, El Pensamiento de Fidel Castro. Selección temática, T. I, Vol.II, Instituto de Historia del Movimiento Comunista y la Revolución socialista de Cuba, Editora Política, La Habana, pp. 608-609).

De esa forma, fueron duramente repudiadas las dictaduras de República Dominicana, Paraguay, Nicaragua y Haití, las cuales fueron emplazadas y criticadas en la arena internacional, ya fuera en el marco de la OEA o en la Organización de Naciones Unidas (ONU), proclamando que la Isla sería una segunda patria para aquellos combatientes que necesitaran de un exilio seguro y una base de apoyo para continuar la lucha en sus países. Muy en especial, fueron acusadas las tiranías caribeñas de Santo domingo y Haití. Hacia estos gobiernos tiránicos, aunque no se tomó la iniciativa de romper las relaciones diplomáticas, a excepción de Santo Domingo, se establecieron vínculos de muy bajo nivel o de una relación crítica, realizándoseles denuncias sistemáticas por violar los más elementales derechos humanos de sus ciudadanos, además de ser serviles lacayos de los imperialistas norteamericanos y componentes esenciales de su sistema hegemónico.

En fecha tan temprana, como el 15 de enero de 1959, Fidel Castro en un pronunciamiento en el Club de Rotarios, en La Habana, además de resaltar la importancia y el significado del proceso revolucionario cubano para los demás pueblos latinoamericanos, condenó a la dictadura trujillista, la acusó de ponerse del lado de las campañas anticubanas de algunos círculos de poder y de la prensa norteamericana y profetizó el derrocamiento inevitable de ésta y otras tiranías en el hemisferio gracias a la lucha mancomunada de sus pueblos, el apoyo solidario de los gobiernos y pueblos democráticos y progresistas del continente. Y el 22 de enero, en una conferencia de prensa, definió su pensamiento bolivariano y martiano, ante la pregunta de un periodista, al decir que, “[...] Yo quisiera, un sueño que tengo en mi corazón [...] sería ver un día a la América entera unida y no solamente dándonos la mano ahora para resolver nuestro problema, sino ser todos una sola fuerza como debiéramos serlo, porque tenemos la misma raza, el mismo idioma y el mismo sentimiento. [...] Esto tal vez sea una utopía, pero yo les digo mi sentimiento en eso. [...] Se le han hecho muchas estatuas a Bolívar y muy poco caso a sus ideas, es la verdad [...]. ” (Fidel Castro Ruz / Conferencia de prensa, en el Hotel Habana Riviera, la Habana, 22 de enero de 1959, Idem., p. 565.)

Magnitud especial tuvo la referencia hacia el caso puertorriqueño. Al respecto expresó que “[...] soy martiano sobre el problema de Puerto Rico. Usted sabe que Martí era partidario de un Puerto Rico libre. [...] Creo que esa es una opinión que la puedo sostener, un sentimiento que emana de nuestra tradición libertadora [...]” (Fidel Castro Ruz, Idem., p. 607.) La solidaridad con los presos políticos nacionalistas de esa pequeña Isla hermana fue incesante así como la lucha por su liberación inmediata. También se convirtió en accionar de primera línea de la incipiente política exterior cubana, la reincorporación del caso borinquen al grupo-comité de des-colonización de la ONU y, con ello, el reinicio de lograr su inclusión en la lista de países coloniales a los cuales Estados Unidos debían otorgarles su independencia y soberanía, aunque en la década del 50 le había concedido el eufemístico status de “Estado Libre Asociado”.

Los pronunciamientos de solidaridad con las causas justas y democráticas y el rechazo a los gobiernos totalitarios-tiránicos tenían sólidos basamentos. Y no solo vistos desde el ángulo político y diplomático sino a través de una óptica revolucionaria y ética de profundas raíces humanistas, que estaban en correspondencia con el pensamiento antidictatorial que animó la lucha político insurreccional y con la política democrática-popular de la Revolución Cubana. Como lo afirmó el historiador y politólogo haitiano Gerard Pierre Charles, al escribir que “[...] Cuba no solo instaba a la opinión pública y a las naciones del continente a combatir a esos regímenes, sino también proclamaba su derecho y decisión de brindar toda clase de ayuda a los revolucionarios de estos países, en su combate emancipador”. (Gerard Pierre-Charles / El Caribe a la hora de Cuba, Casa de las Américas, La Habana, 1981, p. 183).

La Revolución Cubana necesitó insertarse en su medio natural geográfico, histórico, lingüístico y cultural fundamental, aunque con una visión latinoamericanista y antiimperialista, por lo tanto nacional y anti-panamericanista autóctona, siempre del lado de los pueblos y las fuerzas sociopolíticas más avanzadas. Ello además le granjeaba prestigio y le permitía consolidar un amplio movimiento solidario para con su proceso revolucionario. Y este objetivo debía lograrse con principios, pero con una realpolitik que les permitiera, sin concesiones, una selección crítica hacia cuáles gobiernos democráticos burgueses podía asociarse o coexistir, aunque fuera transitoriamente, para lograr el propósito cubano de preservar su Revolución y lograr la unidad latinoamericana. En tal sentido fue significativo el nombramiento de Raúl Roa García en febrero de 1959, como embajador cubano en la Organización de Estados Americanos y en junio como Secretario de Estado, luego Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba. La presencia de esta personalidad revolucionaria en las esferas del poder político, a pesar de la continuidad de algunos ministros reformistas, despertó amplios resquemores y recelos no solo en las autoridades de Washington, sino en las propias democracias representativas del subcontinente y sus oligarquías en el poder, porque su amplia trayectoria política latinoamericanista y antiimperialista era destacable desde la década del 30 del propio siglo XX.

Los discursos iniciales de éste y otros dirigentes de la Revolución Cubana, llamando a las masas populares a incorporarse de manera protagónica a los cambios, eran observados con admiración por parte de algunos y, como un mal ejemplo a seguir, por la mayoría de los políticos burgueses tradicionales. No obstante, el impacto del éxito guerrillero rebelde y revolucionario cubano fue in crescendo y su repercusión marchó simple y llanamente indetenible en la opinión pública subcontinental. En esa lógica, la naciente Revolución debía aprovechar ese eco positivo en muchos sectores, incluso burgueses -aquellos que proclamaban su derecho nacional capitalista, separados de las ansias monopolistas exógenas-, por servir de ejemplo en la lucha anti-tiránica y contra la dependencia norteña, levantar la solidaridad con el proceso en curso, evitar un aislamiento prematuro del mismo y neutralizar las intenciones norteamericanas de desviar y revertir el cauce revolucionario isleño. Se trataba de alejar al máximo posible la intervención estadounidenses y un dictamen-pronunciamiento de la OEA en contra de la Revolución Cubana. Y a decir verdad, estos últimos objetivos se lograron en cierta medida durante ese primer año 1959. Todos los gobiernos latinoamericanos y caribeños reconocieron al nuevo gobierno de Cuba. Esta actitud estuvo justificada, en parte, porque los EE.UU. habían dado ese paso el 7 de enero.

Por ello, y gracias a la política diferenciada hacia las democracias representativas burguesas, el primer gobierno en reconocer al joven proceso revolucionario fue el de Venezuela y no por azar. Ello sucedió el 6 de enero de 1959, un día antes del reconocimiento de Cuba por los EE.UU. Como tampoco correspondió a la contingencia el hecho de que el inicio del periplo internacional del Comandante en Jefe Fidel Castro, por los diferentes países del hemisferio y el mundo se diese en tierra bolivariana, país al cual arribó el 23 de enero de 1959. Ese fue el pueblo que había derrocado al dictador Marco Pérez Jiménez en 1958. Allí comenzó “La Operación Verdad” en la cual Cuba, en las palabras de su máximo líder, expuso tempranamente las ideas de la Revolución y, al mismo tiempo, intentó desbaratar las campañas insidiosas en su contra, a raíz de los juicios llevados a cabo contra los criminales de guerra, con todas las garantías de un Estado de derecho.

El caso venezolano ocupó un lugar especial en los intentos de Cuba revolucionaria de reinsertarse en la región. La oposición democrática y progresista venezolana había derrotado al régimen dictatorial de Pérez Jiménez. Poco después hubo un tránsito democrático que llevó al poder y a la presidencia de ese país, al Dr. Rómulo A. Betancourt. Tal proceso interno venezolano sirvió de acicate a los revolucionarios cubanos en la contienda guerrillera y clandestina contra Batista. Además, el triunfo popular venezolano amplió la base de solidaridad hacia Cuba, al convertir a ese país latinoamericano-caribeño en la sede de uno de los principales grupos de exiliados político-revolucionarios cubanos. La Radio Rebelde, inaugurada el 24 de febrero de 1958, contó a partir de entonces con la posibilidad de reproducir y amplificar con mayor potencia su señal de trasmisión hacia Cuba, gracias a las instalaciones venezolanas a las cuales tuvo acceso y apoyo.

También en esa capital se celebró la reunión entre las diferentes fuerzas insurreccionales y oposicionistas a Batista, en julio de 1958, firmándose el conocido Pacto de Caracas. Asimismo algunas expediciones aéreas que trajeron armas y otros medios para la lucha guerrillera se organizaron y partieron desde tierras venezolanas. Esa amistad y solidaridad provenía desde las gestas independentistas latinoamericanas encabezadas por El Libertador, Simón Bolívar, el cual en una carta escrita en Kingston, Jamaica, el 6 de septiembre de 1815, expresó que, “[...] Es una idea grandiosa pretender formar de todo el Mundo Nuevo una sola nación con un solo vínculo que ligue sus partes entre sí y con el todo. Ya que tiene un origen, una lengua, unas costumbres y una religión, debería, por consiguiente, tener un solo gobierno que confederase los diferentes estados que hayan de formarse [...] ¡Qué bello sería que el Istmo de Panamá fuese para nosotros lo que el de Corinto para los griegos! Ojalá que algún día tengamos la fortuna de instalar allí un augusto congreso de representantes de las repúblicas, reinos e imperios a tratar de discutir sobre los altos intereses de la paz y de la guerra, con las naciones de las otras tres partes del mundo. [...] Las islas de Puerto Rico y Cuba que, entre ambas, pueden formar una población de 700 a 800.000 almas, son las que más tranquilamente poseen los españoles, porque están fuera del contacto de los independentistas. Más, ¿no son americanos estos insulares?, ¿no son vejados?, ¿no desean su bienestar? [...]” (Documentos. Simón Bolívar, Colección Literatura Latinoamericana, 2da Edición, Casa de las Américas, La Habana, 1975, pp.41-43). Y retomando el tema de portorriqueño y cubano, en una misiva dirigida al General Andrés Santa Cruz, Bolívar reafirmó, en 1827, que ”[...] Parece llegado el momento de que hagamos la deseada expedición a La Habana y Puerto Rico, pues que ninguna ocasión se presenta más favorable. La Inglaterra nos dará buques y dinero. Así debe Ud. tener las tropas colombianas y peruanas en el mejor pie de marcha para cuando yo las pida”. (Idem., p. 319).

No era nada extraño entonces que entre las democracias representativas burguesas en América latina y el Caribe, la nación venezolana ocupara un lugar especial para Cuba revolucionaria. Esta actitud estaba también respaldada por la actitud hostil del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo contra el proceso democrático de ese país. En aquellos momentos, en el panorama político latinoamericano, Venezuela democrática aunque burguesa, era la antítesis de la República Dominicana dictatorial.

Las coincidencias políticas e ideológicas de los procesos cubano y venezolano no eran ni siquiera lo más importante para promover un compromiso o una alianza de Cuba y las fuerzas representadas en el gobierno de Caracas -muy heterogéneas en su espectro ideopolítico-, en especial, de su Presidente Rómulo A. Betancourt, sino lo básico fueron las movilizaciones populares encabezadas por los trabajadores sindicalizados y los estudiantes venezolanos, fundamentalmente, que se sucedían en esa nación solicitando mayor radicalización de su proceso y que, además, mostraron de inmediato una gran solidaridad y apoyo hacia la Revolución Cubana.

Para el Gobierno Revolucionario constituyó una política de principios apoyar y encontrar una mancomunidad con ese pueblo y las fuerzas progresistas de la Venezuela democrática con el fin de enfrentar de forma unida las campañas difamatorias contra los dos gobiernos, respaldar la lucha del pueblo dominicano y, como corolario, contar con el voto favorable a Cuba del gobierno venezolano en la OEA, y el voto de Cuba a favor de la tierra de Bolívar en el mismo organismo regional, en caso de que fueran sentenciados por los EE.UU. y sus acólitos.

Y tales fueron los múltiples objetivos de la visita de Fidel Castro a ese hermano país entre el 23 y el 27 de enero. Pronunciando varios discursos, brindando entrevistas y reuniéndose con el Presidente Rómulo Betancourt, así como con otros ministros, senadores y representantes, el 25 de enero, el máximo dirigente cubano hizo llegar la verdad de Cuba al pueblo y gobierno venezolano. Allí expuso los propósitos de la Revolución en la Isla en su presente y para el futuro y, como punto clave, se conversó acerca de la realidad dictatorial en República Dominicana y se acordó, entre ambos mandatarios, un plan conjunto para ayudar a los patriotas de ese país. Ello evitaría que el sátrapa quisqueño continuara sus planes desestabilizadores contra Venezuela y Cuba.

La idea de crear y apoyar una fuerza dominicana e internacional para derrocar al dictador se la hizo llegar el mismísimo Rómulo A. Betancourt a Fidel Castro. Este último fue receptivo a los planteamientos venezolanos, no por la propuesta de su presidente, sino por los principios internacionalistas que sustentaba la Revolución. Además, se previó -a juicio de este autor- la posibilidad de iniciar la creación de un frente común, con dos países en un comienzo, contra el imperialismo norteamericano, los gobiernos tiránicos y los más clientelistas y seguidistas al mismo. A Cuba le era necesaria una revolución o frente continental para poder hacer frente a la ya incipiente embestida imperial norteamericana y de sus seguidores.

El llamado de solidaridad del máximo líder cubano con el proceso democrático venezolano llegó hasta el extremo de expresar la convicción, en el Congreso de ese país el 24 de enero, de que Cuba estaba dispuesta a apoyar al pueblo bolivariano no solo moralmente sino con el posible envío de hombres y armas en caso de agresión externa. Fidel expresó en aquel momento histórico que, “[...] De ahora en adelante, sepan los tiranos que para hacer daño a Venezuela, hay que contar con Cuba, así como hay que contar con Venezuela cuando se piense en dañar a los cubanos. Allá tenemos hombres y armas para cuando se necesiten [...]” (Fidel Castro Ruz Discursos para la historia, Imprenta Gall, Monte 516, La Habana, 1959).

A pesar de las presiones norteamericanas y algunos antagonismos con las dictaduras de Trujillo, Duvalier (hijo), Somoza y contradicciones con el gobierno de Panamá, Cuba logró reinsertarse en el panorama político latinoamericano y caribeño, aunque con ciertas limitaciones políticas y económicas. Ello constituyó un logro de la joven diplomacia revolucionaria, a pesar de algunos acontecimientos que fueron aprovechados por los EE.UU. y algunos gobiernos de la región para acusar a Cuba de intervencionista y convocar a la OEA, para analizar las tensiones en el Caribe.

Por otra parte, algunos de los principios básicos de esa política regional diferenciada, según el carácter democrático-representativo o dictatorial de los gobiernos, tuvieron también una rápida aplicación práctica hacia los regímenes que tenían un orden represivo a lo interno de sus sociedades, un rumbo exterior anticubano y un alto grado de entreguismo con respecto a los Estados Unidos. La solidaridad con los movimientos revolucionarios fue la respuesta cubana.

*Dr. Orlando Cruz Capote, Investigador Auxiliar, Instituto de Filosofía, Cuba

(Continuará)

Sigue la tortura a cinco cubanos antiterroristas: ¿Y Obama qué?

Por Juan Carlos Camaño

La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el recurso de apelación en el caso de los cinco cubanos que continúan, bajo diferentes tipos de torturas, cumpliendo condenas aberrantes en el país de “la libertad”. A pedido del presidente Barack Obama, se disparó otro tiro a favor de la injusticia, para vergüenza de la humanidad.

Esa supuestamente benévola característica de estadista, con mirada a larga distancia, que se pretende atribuir al actual presidente de Estados Unidos, para hacer un futuro diáfano y humanístico, no es más que una inconfesable intención de dejar el pasado donde se prefiere que quede: muerto y olvidado.
La invitación a mirar no más que el futuro indescifrable conlleva, reafirmamos, no sólo pasar la historia a degüello, si no –en el vértigo de nuevas injusticias- atropellarse el presente; como si nada. De ahí que suenen exactas las palabras de Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional de Cuba, cuando hace poco más de un mes citando al filósofo danés Soren Kierkegaard, decía: “La vida se vive hacia delante, pero se entiende hacia atrás”.

Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino y René González, han sufrido hasta aquí, después de casi once años en diferentes prisiones de Estados Unidos, torturas físicas y síquicas, llevadas a cabo con la finalidad de que se confesaran culpables de delitos que jamás cometieron: por ejemplo, “preparar actos terroristas contra Estados Unidos”, algo que nunca se probó en ninguna instancia judicial y que, en su momento, año 2005, obligó a la Corte de Apelaciones del Onceno Circuito de Atlanta, a revocar por unanimidad las condenas y a ordenar un nuevo juicio: admitiendo, entre otras cuestiones, una para nada menor al reconocer los argumentos de la defensa de Los Cinco, quienes demostraron la existencia de planes terroristas para atentar contra Cuba. Los Cinco, recordamos, contaban con esos elementos y lo hicieron saber, en su momento, al gobierno de Estados Unidos, al que, además, lo informaron de posibles actos terroristas dentro de ese país, por parte de conspicuos mafiosos de la comunidad cubano americana, con sede principal en Miami y base de operaciones en otras ciudades del mundo.

En un proceso judicial viciado de nulidad, por donde se lo analice, los grupos de presión cubano americano –apelando a persecuciones, amenazas, atentados- vienen desplegándose mediáticamente, con un arsenal más que importante: ejerciendo, subliminalmente o a cara descubierta, una sostenida operación tenaza sobre abogados, secretarios de juzgados y jueces. Y no todo lo que ejecutan refiere a la muerte: sus actividades de enorme influencia en las llamadas “administraciones gubernamentales” cortan o agilizan ascensos en las carreras de magistrados.
De eso también se trata. Por lo cual el juicio se asemeja a una farsa, pero más que eso: forma parte de la sostenida e interminable guerra contra Cuba.

Las afrentas a Los Cinco antiterroristas cubanos y a sus familias –víctimas de diversas vejaciones y de violaciones a sus derechos humanos, por parte de la justicia yanqui y de sus instrumentos represivos, se inscribe en la larga guerra contra un pueblo al que Estados Unidos no encuentra la forma de domesticar, de derrotar. Ni con el garrote, ni con la zanahoria. Y eso, frente a las ilusiones que origina la “Obamamanía”, molesta a los tontos que creen ver en el juego de “una de cal y otra de arena” una salida negociada, aunque ello implique que Cuba se ponga de rodillas, aunque más no fuere un poco. Al fin de cuentas Obama no es Bush y Cuba –muy especialmente Fidel- debería entrar en razones: abdicar ante el imperio y renunciar a la verdad y la justicia. Detalles que, en sociedades sin principios ni dignidad, ya se hubiesen canjeado por un plato de frijoles.

Religiosos reclaman liberación de los cinco antiterroristas cubanos

Por Hugo García, texto y foto

Prestigiosos religiosos acordaron llevar a todos los feligreses a su alcance los detalles de este cruel e irracional castigo perpetrado contra cinco jóvenes que luchaban contra el terrorismo.

Un grupo de prestigiosos religiosos reclamaron aquí la inmediata liberación de los Cinco Héroes prisioneros en Estados Unidos y acordaron a partir de ahora llevar a todos los feligreses a su alcance los detalles de este cruel e irracional castigo perpetrado contra jóvenes que luchaban contra el terrorismo.

Lo anterior trascendió durante la conmemoración del aniversario 80 del Congreso Evangélico Hispano-Americano de La Habana, que se celebra desde el 22 al 26 de este mes en el Seminario Evangélico de Teológico de Matanzas, con la participación de 60 autoridades religiosas de 15 naciones.

Continuaremos la lucha reclamando la inmediata liberación de nuestros cinco compatriotas; el presidente Barak Obama puede devolverles la libertad y tiene la obligación moral de hacerlo ya; y para persuadirlo se requiere de la más urgente y amplia movilización en todas partes, reiteró en conferencia magistral Ricardo Alarcón de Quesada, presidente del Parlamento cubano.

La infame decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos, de no aceptar la petición que se le hizo para que revisase el caso es la más reciente prueba de que el terrorismo anticubano sigue contando en aquel país con el apoyo y la complicidad gubernamental, sostuvo.

Recordó que los jueces actuaron conforme se lo solicitó la administración de Obama. Sin una palabra, sin ofrecer la menor explicación, ignoraron groseramente las peticiones que le formularon respetuosamente diez laureados Premios Nobel, centenares de parlamentarios, decenas de organizaciones de juristas y defensores de los derechos humanos, que representan a muchos miles de millones de personas en el mundo.

«El terrorismo internacional recibió el respaldo oficial de Washington el pasado el 15 de junio. Los propios criminales lo reconocen abiertamente, desde ese día se les puede ver otra vez ante cámaras y micrófonos en Miami, con total desvergüenza alardeando de sus fechorías, anunciando nuevos ataques contra Cuba y amenazando a otros pueblos de América Latina», expuso Alarcón.
El miembro del Buró Político del Partido dijo que el presidente Obama habla en público todos los días, y se preguntó si continuará la impunidad bajo su mandato: «En sus manos está poner fin a la inequidad cometida contra los Cinco; él sabe que la Constitución le da al Presidente, solo a él, la facultad de retirar la infame acusación, que fue la base de un proceso plagado de arbitrariedades y violaciones desde el primer día, que ha sido el único condenado por un grupo imparcial de expertos de Naciones Unidas, que ha suscitado el más amplio repudio en todo el mundo, un proceso espurio que jamás tuvo justificación».

El reverendo Michael Kinnamon, secretario general del Consejo Nacional de Iglesias de Cristo de Estados Unidos, manifestó que esperan que cuando se reúnan con el Presidente norteamericano, solicitarán la liberación de los cinco cubanos presos en esa nación por luchar contra el terrorismo.
La sesión de este martes contó con la presencia de Pedro Betancourt García, primer secretario del Partido en la provincia, autoridades del Partido y del Gobierno, así como del doctor Sergio Arce y otros líderes religiosos cubanos.

La jornada por la conmemoración del congreso Evangélico ha incluido numerosos paneles con temas referidos al significado histórico del congreso de La Habana; visiones sobre Edimburgo; Coyuntura latinoamericana (económica, política, social y de identidad); Coyuntura cubana; Coyuntura eclesial y ecuménica latinoamericana; Misión y evangelización para el siglo XXI, visión desde otros contextos: diálogo norte-sur, entre otros.

martes, 23 de junio de 2009

Llamamiento de la Unión de Periodistas de Cuba

A los periodistas honrados donde quiera que estén


El hermano pueblo de los Estados Unidos tiene derecho a conocer la verdad sobre los cinco cubanos presos injustamente por luchar contra el terrorismo.

Tal como le había solicitado el actual Gobierno de los Estados Unidos, la Corte Suprema de ese país se negó a considerar la solicitud de revisión del caso, presentada por la defensa de los Cinco antiterroristas cubanos.

Más allá de las arbitrariedades del proceso, el fallo encierra un profundo desprecio para los sentimientos de los cubanos que, con mucha razón, consideran a los Cinco como hijos sacrificados y heroicos que los protegían de las acciones del terrorismo.

Frente a ese reclamo unánime de justicia, que se ha extendido por el mundo, el Gobierno estadounidense ha mostrado así su decisión de favorecer las demandas de la extrema derecha anticubana, asentada en el enclave anexionista de Miami, desde donde durante medio siglo manifiesta una intolerancia furiosa contra todo lo relacionado con las ideas de nuestra Revolución.

Los medios de comunicación no han sido ajenos a ese enfrentamiento. De una parte, existe un poderoso sistema de agresión radial y televisiva contra Cuba, liderado por emisoras de propiedad federal, comerciales y fonías contrarrevolucionarias en ondas cortas radicadas en la Florida que transmiten en total cada semana 1 955 horas por 31 frecuencias en las bandas de onda media, onda corta, FM y televisión, que han tenido a su disposición, además, aviones especializados y satélites.

Por supuesto, ni un minuto ni un centavo de los 34 millones de dólares, aprobados para esas transmisiones en el presupuesto de Estados Unidos para este año, se invertirán en transmitir una sola opinión coincidente con el reclamo de justicia para los Cinco.

Pero duele tanto o más todavía la condena adicional que los medios hegemónicos transnacionales, paladines de la libertad de prensa, han dictado contra los luchadores antiterroristas, y es el silencio, la censura o la indiferencia ante su situación a pesar de la excepcionalidad de muchos aspectos escandalosos del juicio que lo harían noticia sensacional en los espacios estelares de las grandes cadenas.

Del lado de la honradez humana está la llamada prensa alternativa, integrada por miles de redes populares, emisoras comunitarias, órganos de movimientos sociales, sindicales, de solidaridad con Cuba y de gobiernos progresistas, que han acogido la causa de la liberación de los Cinco como un tema permanente de primer orden.

La reacción general de estos aparentemente pequeños medios ante el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos, ha sido la del emplazamiento público a la retórica inicial de la nueva administración de ese país que tanto ha mencionado la palabra "cambio".

Esa prensa, sin los intereses económicos o financieros del gran capital detrás, seguirá fiel a la verdad y la justicia, junto a los periodistas cubanos en esta batalla legal, de trasfondo político, para lograr que regresen a casa estos patriotas de la humanidad.

El hermano pueblo de los Estados Unidos tiene derecho a conocer la verdad sobre los cinco héroes cubanos. La gran prensa de ese imperio, si desea realizar una genuina contribución a la lucha contra el terrorismo, está en la obligación de no guardar ni un minuto más de silencio sobre la injusta y cruel prisión de Gerardo, Fernando, Ramón, Antonio y René.

Presidencia Nacional
Unión de Periodistas de Cuba

lunes, 22 de junio de 2009

Justicia a la medida del Imperio

Por Jorge Gómez Barata

Por alguna razón los prohombres de la Revolución Norteamericana, al redactar la Constitución fueron omisos respecto a los derechos de sus ciudadanos. Para corregir el defecto, de una vez, se adoptaron las diez primeras Enmiendas.
No obstante el remiendo, la Constitución estadounidense, detallada y minuciosa en aspectos como los mecanismos legislativos para la toma de decisiones, las atribuciones del presidente y las relaciones entre el gobierno federal y los estados, es omisa en otros asuntos.
La Carta Magna no establece las fronteras del país ni se pronuncia respecto a la lengua oficial, no mencionó a los pueblos originarios, no aludió a la esclavitud ni incluyó disposiciones respecto a los negros y las minorías y, como si fuera poco, olvidó la emancipación de la mujer.

Mientras dedica diez secciones al poder legislativo y cuatro al ejecutivo, el texto constitucional emplea unas diez líneas para describir el poder judicial:

“ARTICULO III SECCION I: El poder judicial de los Estados Unidos residirá en un Tribunal Supremo y en aquellos tribunales inferiores que periódicamente el Congreso creare y estableciere...” El Tribunal Supremo es el único órgano de administración de justicia mencionado en la Constitución.

El hecho de que el texto fundacional de la Nación no codifique debidamente la estructura del sistema judicial, no se pronuncie respecto a las atribuciones de los tribunales y las reglas generales para la administración de justicia, sumado a la concepción doctrinaria concede la mayor relevancia a los llamados precedentes, deja amplios márgenes a la improvisación, a la interpretación de jueces, fiscales y abogados, crea ambigüedades y abre espacios a las arbitrariedades judiciales. Hubo tiempos en que imperó “ley del revolver”, se toleraban los linchamientos y los duelos, más que lances de honor, eran una manera generalizada de zanjar disputas.
Respecto a la administración de justicia, tal vez la más notable de las omisiones sea la que se refiere a la falta de precisión en lo relativo a las relaciones de los ciudadanos con las diferentes instancias judiciales, especialmente con el Tribunal Supremo.

Mientras en casi todos los países occidentales a los reos sentenciados a largas penas o condenas extremas, como son la pena de muerte y la cadena perpetua se les concede el derecho de apelación a la máxima instancia judicial, incluso en muchas naciones dicha apelación se interpone de oficio, en Estados Unidos los ciudadanos envueltos en tales situaciones son arbitrariamente privados del derecho a que la máxima instancia judicial escuche y se pronuncie acerca de su caso.
La reciente decisión del Tribunal Supremo de los Estados Unidos de negarse a considerar la apelación presentada por los abogados de la defensa de los cinco cubanos condenados allí por haberse infiltrado en grupos contrarrevolucionarios de Miami con el propósito de prevenir a las autoridades de los planes terroristas de tales organizaciones, contribuyendo de ese modo a preservar la seguridad tanto de ciudadanos cubanos como norteamericanos, refleja no sólo una arbitrariedad sino la supresión de un derecho básico que afecta a los ciudadanos de los Estados Unidos y a las personas residentes en aquel país.

Debido a la injusta decisión, la opinión pública norteamericana y del mundo ha conocido el modo increíblemente frívolo como la Suprema Corte norteamericana despacha asuntos tan relevantes como es el que personas que reclaman inocencia y piden tan solo un juicio justo y el debido proceso al que tienen derecho, son ignoradas por el alto tribunal, que apenas examina el dos por ciento de las demandas que le son presentadas y cuya selección decide arbitrariamente.

En el caso de los cinco patriotas cubanos que jamás dañaron a ningún ciudadano de los Estados Unidos, no atentaron contra ninguna de sus instituciones y no pudieron manipular información que afectara a la seguridad nacional porque nunca tuvieron acceso a ella, queda la opción de que el presidente, tomando en cuenta la politización del caso, las manipulaciones mediáticas y de otro tipo derivadas del hecho de haberse celebrado el juicio en Miami, una sede completamente inapropiada, use sus facultades para liberarlos y ponga fin a la ignominia.

Ante el presidente estadounidense se presenta también la opción sugerida por el mandatario cubano Raúl Castro de canjear a los cinco héroes cubanos por varias decenas de agentes norteamericanos que cumplen condenas en la Isla y cuyo mayor deseo sería radicarse en los Estados Unidos. Al actuar de esa manera, Barack Obama sería consecuente con su planteamiento de auspiciar un nuevo comienzo en las relaciones con Cuba.

La Habana, 22 de junio de 2009