"Luchadores" por la "libertad de Cuba" realizando sus acciones de lucha...
Definición de subversión político ideológica
La Subversión Político Ideológica es uno de los principales instrumentos que utiliza el gobierno de Estados Unidos en su guerra contra Cuba.
Cuando se habla de Subversión, estamos hablando de una acción encaminada a fomentar que algo deje de marchar con normalidad, a desviarlo de sus propósitos y objetivos, a promover desorden, perturbación, indisciplina.
Cuando Estados Unidos ejecuta acciones contra Cuba tendientes a desarrollar la subversión en el campo de la política y la ideología tiene como propósito el dividir al pueblo, a las fuerzas revolucionarias. Aspiran con poder crear un clima que afecte la normalidad en la vida diaria de nuestra nación, que introduzca tendencias e intereses particulares con la finalidad de que un grupo de personas comience a poner el individualismo por encima de los intereses generales de la sociedad.
Los seguidores de esas tendencias son orientados por los enemigos de la revolución de forma tal que se aparten de la actividad laboral y creadora eficiente, que con su actitud y manifestaciones promuevan desorden aprovechando las oportunidades que se les presente para hacerlo. Están dirigidos a perturbar en todo lo posible la buena marcha de la vida diaria de sus conciudadanos con el fin de crear malestar e incomodidad que tratan en todos los casos se materialice en inconformidad.
Son los abanderados de la indisciplina social, de la protesta sistemática y permanente, con justificación o sin ella. Sus acciones están encaminadas a la destrucción de la propiedad social, a la excentricidad desmedida, a violar las leyes y costumbres de nuestra sociedad para introducir las de la sociedad capitalista, a negar nuestra historia y promover su tergiversación.
Fomentan el burocratismo, la ineficiencia productiva, el despilfarro, el ausentismo, el fraude, el robo, el jineterismo, la falta de respeto, la violación de las normas de convivencia, el escándalo, la droga, el alcoholismo, las enfermedades venéreas y todo aquellos que contradice los objetivos de la revolución y crea irritación y malestar dentro del pueblo trabajador.
Los promotores de la Subversión Político Ideológica tratan de arrastrar tras de ellos principalmente a jóvenes que tengan una pobre formación política, que han tenido problemas sociales, o que presentan problemas generacionales con sus propios padres los cuales pudieran explotarse y convertirlos en problemas con la sociedad.
En resumen, es una actividad que tiene como propósito dividir a nuestro pueblo. Crear un nivel de inconformidad que ponga en peligro la determinación de nuestra población de luchar por la permanencia de la revolución y sus conquistas. Tratar de que los cubanos hagamos dejación de nuestra soberanía y nos pleguemos al mandato de los antiguos amos, de los que nos liberamos hace cincuenta años.
Sobre este aspecto relacionado con el peligro que representa la Subversión Político Ideológica y la importancia de no olvidar la historia habló recientemente el compañero Raúl, cuando dijo en Santiago de Cuba que nadie debía reblandecerse con los cantos de sirena del enemigo, que debíamos tener conciencia de que por su esencia nunca dejará de ser agresivo, dominante y traicionero.
Recuerdo que recomendó enfáticamente que no debíamos apartarnos jamás de nuestros obreros, campesinos y el resto del pueblo, que la militancia debía impedir el enemigo destruya al Partido y terminó esa frase alertando que debíamos aprender de la historia.
Estados Unidos y la subversión político ideológica en su guerra contra Cuba
Podemos decir que desde los primeros meses del triunfo revolucionario Estados Unidos inició la actividad encaminada a tratar de destruir la revolución cubana. Según hemos podido conocer, en Diciembre de 1959 las agencias de la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos comenzaron a trabajar en la confección de un plan subversivo integral contra Cuba.
Este plan, que fue el primer Plan de Operaciones Encubiertas contra Cuba, se concluyó y fue aprobado por el Presidente Eisenhower en enero de 1960. Las acciones incluidas en el mismo estaban encaminadas a tratar de lograr que el propio pueblo derrocara la revolución.
Se consideraba que el bloqueo económico, una de las acciones principales incluidas en el plan, promovería un desabastecimiento que traería como consecuencia el hambre, al miseria, la paralización de la vida económica, el desempleo, la falta de transporte, la carencia de medicinas, combustible, energía eléctrica, suministro de agua y prácticamente todos los servicios sociales. Todo esto debía fomentar el descontento en la población que culparía a la revolución de la situación existente.
Paralelamente con el bloqueo económico se aplicó el aislamiento diplomático, lo cual debía asegurar que no existieran posibilidades de suministros desde terceros países. En función del aislamiento diplomático se utilizó a la Organización de Estados Americanos. Casi todos los países de América Latina rompieron relaciones con Cuba, con la sola excepción de México.
Otro aspecto de importancia dentro del mencionado plan era la desestabilización interna y la promoción de actividades contrarrevolucionarias. Todo esto debía crear un clima de temor e inseguridad en la población que trajera como consecuencia la falta de apoyo a la revolución.
En aquellos tiempos la Subversión Político Ideológica se promovía con el mismo propósito que se hace en nuestros días, destruir la revolución. El método utilizado era distinto, pues nuestro enemigo aspiraba a que las carencias y necesidades provocaran una rebelión y que fuera el propio pueblo quien destruyera la revolución.
Con el pasar de los años cada administración estadounidense ha probado su fórmula contra Cuba. Si analizamos las acciones de los diez gobernantes que han ocupado la presidencia de Estados Unidos a partir del triunfo de la revolución encontraremos, además de acciones violentas y abiertamente agresivas, un grupo de actividades que se enmarcan dentro de las que pudieran calificarse como propias de la Subversión Político Ideológica.
Como ha sucedido durante cincuenta años y estoy seguro seguirá sucediendo, las apreciaciones erróneas en cuanto al nivel de sacrificio de nuestro pueblo y su profunda convicción política han dado al traste con los intentos subversivos de nuestro enemigo.
Los planes de la USAID y la SPI
De acuerdo con las investigaciones que he realizado, pudiera asegurar que la USAID, mal llamada Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional es la que desarrolla la mayor parte de las acciones contra Cuba que pueden clasificarse dentro de la Subversión Político Ideológica.
Esta agencia, que fue creada en 1961 por John F. Kennedy, tenía como objetivo apoyar y fomentar el crecimiento económico de los países menos desarrollados, por lo que nació como un instrumento de lo que se llamó Alianza para el Progreso, sin embargo, desde hace varios años, sus acciones contra Cuba y otros países de América Latina han estado enmarcadas en la promoción de la subversión político ideológica. En estos momentos sus objetivos de trabajo son Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua.
La actividad que la USAID ha desarrollado desde 1992, en que oficializó sus operaciones subversivas contra Cuba, de acuerdo con el llamado Track II establecido en la Ley Torricelly, se vieron revitalizadas en 1996 al reconocer la Ley Helms Burton el papel de la USAID en estos menesteres.
El presupuesto asignado a las distintas operaciones contra Cuba durante esos años asciende a más de 85 millones de dólares distribuidos en distintos programa de los cuales 65 millones se han destinado a becas y otras actividades realizadas en el campo académico.
Los principales programas en que ha estado trabajando la USAID son los siguientes:
- Apoyo financiero a los activistas de los Derechos Humanos.
- Organizar y financiar a los periodistas disidentes de Cuba.
- Ayudar a desarrollar Instituciones No Gubernamentales opuestas al gobierno revolucionario.
- Crear organizaciones obreras fantasma.
- Establecer contacto directo con grupos disidentes en Cuba.
- Crear organizaciones y grupos que puedan ser utilizadas para promover y llevar a cabo la Transición.
Los fracasos en relación con sus planes y los escándalos vinculados al desvío de fondos, una vez más han puesto al descubierto la actividad subversiva de la USAID contra Cuba.
A finales del año 2008 la USAID dio a conocer su plan en relación con Cuba para los próximos tres años, del 2009 al 2011. Este plan tiene como objetivo la creación en Cuba de las condiciones necesarias para poder actuar en un proceso de transición que consideran inevitable.
Para llevar a cabo esas acciones la USAID recibió un presupuesto de 30 millones de dólares del Programa de Planificación de la Democracia y la Contingencia en Cuba. Para dirigir las actividades de la agencia en el área de Cuba y América Latina, el presidente Bush nombró a José Cárdenas, quien fuera presidente de la Fundación Nacional Cubano- Americana y se ha destacado por ser uno de los defensores de Radio Martí y Televisión Martí.
El plan de la USAID esta estructurado en cuatro partes. Al Componente I se le han asignado 12 millones de dólares y tiene como propósito lo que ellos denominan romper el bloqueo informativo para lo cual utilizaran principalmente los teléfonos celulares que Bush autorizó enviar a Cuba.
El Componente II prevé la preparación y entrenamiento de los miembros de las llamadas Organizaciones No Gubernamentales, principalmente en la obtención y envío de información sobre la situación en Cuba, la cual será procesada posteriormente por las agencias de espionaje estadounidenses. Para estos fines se asignaron 8 millones de dólares.
El Componente III va dirigido a crear capacidades en Cuba para realizar encuestas de opinión pública de acuerdo con las orientaciones de la USAID y las necesidades de las agencias de espionaje. Esto se plantea utilizarlo en campañas de desinformación, fomentar el descontento y el diversionismo ideológico. El presupuesto para este Componente es de 5 millones de dólares.
El Componente IV tiene como objetivo el entrenar personal cubano para poder dar respuesta rápida, apoyo logístico, servir de guía y otras labores de apoyo a la presencia física de funcionarios de la USAID u otras agencias del gobierno de Estados Unidos que se encuentren en Cuba en medio del proceso de transición, para lo que se asignaron 5 millones de dólares.
Independientemente que otras agencias del gobierno de Estados Unidos también están involucrados en la actividad contra Cuba, es la USAID la principal en lo referente a la Subversión Político Ideológica, lo cual está más que probado por la índole de sus planes, el dinero que recibe para estos fines y el objetivo de crear una quinta columna en apoyo a los planes de nuestro enemigo principal.
Otras agencias y organizaciones que trabajan contra Cuba
Existen otras organizaciones que también son utilizadas en el trabajo de subversión contra Cuba, algunas son reconocidas como Fundaciones, otras pudieran catalogarse dentro de los llamados Tanques Pensantes , organizaciones de carácter religioso, académicas y otras que han sido organizadas por los servicios de espionaje de Estados Unidos para estos fines.
Dentro del gobierno de Estados Unidos existe el Grupo de Trabajo Interagencial sobre Cuba que es el encargado de la aprobación de los proyectos y la distribución de los fondos destinados a la subversión. En ese Grupo se encuentran representantes de la USAID, el Buró de Asuntos Latinoamericanos y la Oficina Cuba del Departamento de Estado, el Consejo Nacional de Seguridad, la Oficina del Director de la Comunidad de Inteligencia y de la Sección de Intereses de Estados Unidos en la Habana. Como diríamos en buen cubano, estos son los encargados de cortar el bacalao
Uno de los problemas más serios que ha confrontado la USAID y en especial la CIA en relación con la utilización de estas organizaciones es que una buena parte del dinero que destinan al trabajo de subversión contra Cuba se queda en los bolsillos de los llamados cubano-americanos de Miami. Es notorio que muchos de ellos viven gracias al dinero que se apropian, lo cual ha provocado frecuentes escándalos e inclusive protestas por parte de los que se encuentran en Cuba.
Las principales organizaciones existentes en territorio estadounidense que se han visto beneficiadas por 85 millones de dólares fueron, la Nacional Endowment for Democracy (NED), Freedom House, el Centro por una Cuba Libre, el Directorio Democrático Cubano, la Fundación José Martí, el Instituto Americano para el Desarrollo de Sindicatos Libres, el Grupo de Apoyo a la Democracia, el Centro por una Cuba Libre, el Comité Cubano por los Derechos Humanos, el Directorio Revolucionario, Acción Democrática Cubana y el Buró de Información para los Derechos Humanos.
Es conocido que muchas de estas organizaciones están formadas por dos o tres personas en Miami y otras dos o tres en Cuba, que se ponen de acuerdo para dar la impresión de que representan un sector de la llamada disidencia. Para fortalecer su fachada presentan informes sobre actividades que en la mayoría de los casos no han realizado o realizan en un círculo muy cerrado, todo lo cual les da crédito para recibir dinero de los estadounidenses.
Estas organizaciones realizan proselitismo contrarrevolucionario y constantemente tratan de crecer y hacer actividades de más envergadura, lo que les asegura una subvención económica mayor.
La subversión político ideológica bajo la administración Obama
Como se explicó anteriormente, cada administración tiene su fórmula, eso no quiere decir que la fórmula no se repita, al menos parcialmente. En la medida que una administración estadounidense ha sustituido a la otra, la política hacia Cuba ha ganado en agresividad y en métodos de distintos tipos para tratar de lograr la destrucción de la revolución cubana.
Pudiera decirse que todos y cada uno de los diez presidentes que han desfilado por Washington hubiera querido ser el que cumpliera ese objetivo, pero como todos sabemos esa política ha fracasado y continuará fracasando.
No podemos decir que Obama y su equipo de gobierno sean la excepción de la regla. Existe un propósito evidente de destruir la revolución cubana en cada uno de sus pronunciamientos, aunque estos vengan encubiertos bajo el manto de la Subversión Político Ideológica.
Tenemos que ver a Obama desde dos puntos de vista.
Para Estados Unidos y su población la esperanza que éste representa, debido a la crítica situación económica y social en que se encuentra ese país, el anhelo de que no continúe la política guerrerista y que el dinero invertido en esta se utilice para mejorar la vida del pueblo norteamericano, que nuevamente sea el país de la abundancia y el interés de un sector de la población en que el país cambie su imagen internacional.
Y ahora viene el otro punto de vista. El de los países de América Latina y el resto del mundo que deberán sumarse en la miseria y la explotación para que Estados Unidos sea nuevamente el país de la abundancia. El de los grandes intereses del Complejo Militar Industrial que no pueden aceptar se disminuyan sus ingresos. El de las grandes corporaciones interesadas en sus utilidades, no en la conservación del medio ambiente.
En relación con Cuba, Obama realizó algunos pronunciamientos durante la campaña electoral. Considero que estos deben ser analizados de forma objetiva, sin sobrevalorarlos y sin pensar que responden a un sano interés en relación con Cuba. Sus declaraciones dejaron bien claro que su política será en esencia una continuidad de la que se ha desarrollado contra Cuba por parte de las últimas administraciones estadounidenses.
Obama planteó que las restricciones de viaje de los cubano-americanos y remisión de remesas de estos a Cuba volverían al estado en que se encontraban antes de las restricciones impuestas por Bush. En ningún momento planteó la eliminación total de las restricciones y que todo el que desee viajar a Cuba o remitir cualquier cantidad de dinero pueda hacerlo. Disminuye la presión, pero mantiene el control. Continúa discriminando a los ciudadanos norteamericanos y pisoteando el derecho que les da la Constitución de viajar a donde consideren conveniente.
Ha planteado que la libertad de Cuba es un interés nacional de Estados Unidos y que su gobierno presionará al gobierno de Cuba para que libere los que el llama presos políticos e instaurar en Cuba el sistema de la llamada democracia representativa, que ni es democrática ni es representativa.
Realmente son una serie de expresiones desafortunadas del señor Obama. La libertad de Cuba es y siempre será un interés del pueblo cubano, que ha luchado por conquistarla, nunca de Estados Unidos que ha sido precisamente el que ha tratado de limitarla.
Si considera que de alguna forma puede presionar al gobierno de Cuba, realmente podemos decir que está totalmente equivocado, al igual que lo está al continuar repitiendo el estribillo de los presos políticos y de la democracia representativa. Como planteó el compañero Raúl, con nosotros no es válida la teoría de la zanahoria o el garrote. Nosotros solamente entendemos del respeto a nuestra soberanía y la igualdad de derechos.
En cuanto al bloqueo económico ha dicho con toda claridad que este se mantendrá hasta que su administración considere que en Cuba existe libertad. Cuando se refiere a libertad está planteando que se permitan las actividades de los grupos que ellos llaman disidentes, que se implante la economía de mercado y la democracia representativa, que las organizaciones revolucionarias como los CDR, la Federación de Mujeres Cubanas, los Órganos de la Seguridad del Estado y las Fuerzas Armadas Revolucionarias dejen de existir. Que la CTC sea una organización mediatizada plegada a los propietarios. Que la prensa refleje los intereses de los capitalistas y que los campesinos vuelvan nuevamente a ser arrendatarios, no propietarios de la tierra. Que se privaticen las escuelas y los hospitales, lo cual dejaría a una buena parte de la población carente de estos servicios.
En definitiva la libertad a que se refiere es la libertad para los explotadores, para la vuelta al pasado.
Para este maravilloso plan que Obama piensa desarrollar con Cuba cuenta como principales aliados, como explicó recientemente Hillary Clinton, con los llamados cubano-americanos de Miami, que según ella, interpretando el sentir de Obama, representan los mejores embajadores de la democracia, la libertad y la economía de la libre empresa.
La fórmula de Obama no es totalmente original, copia en un buen grado la de Bush, Clinton, Reagan y otros que los precedieron.
El objetivo principal es desarrollar en el más intenso grado posible la Subvención Político Ideológica, con el fin de crear en una buena parte de nuestra población el desánimo, la desidia, cambiar sus concepciones en cuanto a lo que representa la patria, la soberanía, el internacionalismo.
Tratan de borrar de la historia las páginas heroicas de más de cien años de lucha en nuestra guerra de liberación, los nombres de los patriotas que se lanzaron a defender nuestra tierra arrebatándoles las armas al enemigo, las tradiciones antiimperialistas de nuestros obreros, profesionales y estudiantes que una y mil veces regaron con su sangre el suelo cubano, todo lo cual se concentra y resume en lo que es hoy el Partido Comunista de Cuba.
Evidentemente, no conocen este pueblo ni nunca lo han entendido. Ese ha sido siempre el error mas grave que han cometido en la política hacia Cuba.
*Dr. Néstor García Iturbe es editor del boletín Informativo El Heraldo.
Intelectual uruguayo que reside en Venezuela y colabora con numerosas publicaciones progresistas a escala mundial. Sus trabajos aparecen en prestigiosas publicaciones de la mal llamada "prensa alternativa" --realmente es la más objetiva que ahora mismo tienen los cibernautas para evitar los "ruidos" y "blancos" informativos que de forma bastante impúdicamente manipulada, nos ofrecen los así denominados "grandes medios"--, abarcan temas de gran relevancia, con un toque de necesario humanismo y frecuentemente cuentan con dibujos del andaluz Juan Kalvellido.
La serie de entrevistas llevadas a cabo en cierta ocasión a la amiga Gloria La Riva (Los cinco ¿aberración jurídica o juego político?) se siguen consultando por las personas que se interesan en la situación de los cinco cubanos presos arbitrariamente en las cárceles norteamericanas; y citando frecuentemente por quiénes abordan el tema. "Con la mira al futuro - apunto a la izquierda" --una entrevista personal a este destacado intelectual-- ha sido reproducida en una importante cantidad de sitios en la Red.
Y Michel Balivo precisamente es nuestro próximo entrevistado. A él le preguntamos:
Cuba se acerca a la celebración del 50 aniversario del triunfo de su Revolución, ¿vivió aquel acontecimiento? ¿Cómo lo recuerda?
Balivo: Era muy joven cuando aconteció y lo viví desde Uruguay mi país natal. Lo recuerdo como una ola del agitado mar de aquellos tiempos, muy similares aunque menos acelerados y globales que los de estos tiempos. Viet Nam, los hippies, sus colores y flores, su hagamos el amor y no la guerra. Mao y la revolución China, Fidel Castro, El Ché Guevara, la electrizante Bahía de cochinos. Las ideas de izquierda estallando en el mundo, en aquellos tiempos todo estudiante era anti yanqui y anti imperialista. Las guerrillas urbanas o suburbanas extendidas por toda América. La posterior represión brutal que sobrevino. Fue una etapa que irrumpió desarticulando la tranquila y cíclica continuidad de la conciencia colectiva, abriéndola a la interacción global, planetaria, poniendo los fundamentos de la presente estructura económica. Un antes y un después de los años 60. Los eruditos opinaron que no había nada nuevo bajo el sol y que como tantas otras cosas pasarían sin pena ni gloria. Lo que ahora vivimos se encarga de taparles la boca.
¿Qué influencia considera ha tenido la Revolución cubana en su entorno social?
Balivo: Yo vivo en Venezuela y me gusta resaltar la fuerza de vida que ha proporcionado la revolución cubana a la bolivariana. Gracias a sus doctores, educadores, deportistas, se han hecho posibles la mayoría de las misiones. En especial la de incluir a los discapacitados en el trato de igualdad y darle todo lo necesario para capacitarse a ser ciudadanos protagónicos y participativos. También valoro enormemente el ejemplo de que no todo es dinero y comodidades. Allí está para quien quiera verlo el testimonio viviente de que para el ser humano la adversidad no es sino una fuerza más a dominar y canalizar en bien del servicio social.
¿Qué opinión le merece el bloqueo norteamericano a Cuba? ¿Aconsejaría a la nueva Administración norteamericana su levantamiento atendiendo al reclamo de laopinión pública internacional, especialmente a los resultados de las votaciones de la ONU?
Balivo: Creo que ese bloqueo es un contrasentido absoluto y que lo quite o no la nueva administración americana, ya está sucediendo en los hechos. Una cosa es lo que se quiere hacer y otra lo que se puede. Los jóvenes han crecido y ya no hacen caso como antes a los gritos de los mayores. Lo que dadas ciertas circunstancias coyunturales fue posible, no ha de serlo para siempre.
¿Cuáles considera son las "asignaturas pendientes" del proceso revolucionario cubano? ¿Cuáles son sus expectativas de la Revolución cubana en los próximos años?
Balivo: Yo diría que lo que hoy predomina ya no son circunstancias locales. Por tanto si bien la historia cultural y económica de cada grupo humano tiene sus variaciones no son ellas ya las que resaltan, sino las condiciones mayores y colectivas a las que es hoy obligatorio e ineludible dar respuesta.
Esta condición mayor, que es de todos conocida y no amerita abundar en detalles, es justamente la que propicia y facilita mecanismos de integración como el ALBA, fundada hace cinco años por Cuba y Venezuela y que hoy cuenta ya con 6 integrantes y varios observadores. Entre ellos Rusia, China e Irán.
Hoy más que nunca son imprescindibles modelos alternativos operativos, que posibiliten la complementación y el desarrollo de los países. Ese no puede ser ya un destino nacional y aislado. Por ello creo que más allá de las historias nacionales, que obviamente son el impulso y punto de partida de estas iniciativas, haríamos bien en atender preferentemente a los intentos integradores o marcha conjunta de los pueblos.
Hay muchos que dicen que si fuesen venezolanos votarían por Chávez. Yo digo que el cerco económico a que ha estado sometida Cuba es un accidente histórico, y que cuando te ves obligado por las circunstancias a vivir algún tipo de cautiverio desarrollas características secundarias, sustitutivas, inexistentes en libertad.
Si yo fuese cubano creo que desearía integrarme en libertad al proceso continental y planetario que vive Latinoamérica y el mundo completo, superar y dejar atrás la profunda huella que ese accidente ha dejado en la psiquis. El destino de los pueblos es dejar atrás la cultura del temor y la violencia, logrando equilibrar las particularidades con lo esencial y común a todo ser humano. Y no fijarse y eternizarse en un momento histórico.
En una pequeña isla, acosada por el bloqueo genocida imperial, suceden casos como este... Por estas cosas es por las que defenderemos, hasta la muerte, a nuestra Revolución:
Enfermedad congénita impide sudar a niño de tres años
Por: Isis Sánchez Galano, estudiante de Periodismo
El pequeño Yaser Alejandro Galafet padece de displasia ectodérmica congénita, una enfermedad muy rara, caracterizada por alteraciones y afectaciones tanto de la epidermis como de los anejos cutáneos
JIGUANÍ, Granma.— A primera vista no parece estar enfermo. La inocencia de sus años le hace ver el mundo lleno de colores y solo el calor y los rayos de sol interrumpen su felicidad.
Yaser Alejandro Galafet Tapia tiene tres años de edad y padece de displasia ectodérmica congénita, una enfermedad muy rara, caracterizada por la presencia de alteraciones y afectaciones tanto de la epidermis como de los anejos cutáneos, que suele ocasionar defectos en pelo, dientes, uñas, glándulas sudoríparas y otras estructuras térmicas.
«A los 15 días de nacido, dándole el baño de sol por las mañanas, el niño comenzó a mostrar una coloración roja en la piel, y lo sentí caliente», explica la madre, Kirenia Tapia Fernández. «Al comprobar la temperatura tenía fiebre de 38 grados y medio. Lo llevamos con una dermatóloga, y ella fue la primera en sospechar la enfermedad. Lo remitió a Santiago de Cuba para confirmarlo y allí supimos que Yaser presentaba problemas en el funcionamiento de las glándulas sudoríparas. No podía sudar ni tener una temperatura normal».
—¿Cuál fue tu reacción y la del resto de la familia cuando los médicos confirmaron que Yaser tenía una enfermedad congénita incurable?
—Todos nos asustamos muchísimo, y sin tener una acertada noción de lo que podía ser, pensamos lo peor. Los médicos nos explicaron algunas características de la enfermedad: dientes puntiagudos, piel áspera, poco pelo —cosas que no estaban presentes en él. Albergamos muchas esperanzas, porque a pesar de que debía estar bajo extremos cuidados, podría desarrollarse y tener la vida de un niño sano.
«La enfermedad no reduce las expectativas de vida. Después de muchos análisis y varias pruebas, los médicos han manifestado que es posible que en el transcurso de los años, con el desarrollo físico y mental, quizá pueda ir desapareciendo».
—¿Qué indicaciones y medicamentos usa para hacer más soportable la enfermedad?
—Él no puede coger sol ni someterse a altas temperaturas, porque aumentaría el calor corporal y podría ocasionarle daños cerebrales y convulsiones, por lo que se recomienda en estos casos vivir en un clima fresco, tomar baños frecuentes de agua fresca o utilizar aspersores para mantener la temperatura corporal normal.
«Los medicamentos que utiliza con mayor frecuencia son los antibióticos y vitaminas, porque como siempre tiene calor y está tanto tiempo mojado, presenta problemas respiratorios. Todo lo demás en Yaser es normal, le dan dolores de cabeza, catarro y cualquier enfermedad viral».
—¿Qué atenciones ha recibido?
—Al principio no todo fue fácil, pues este padecimiento no es muy frecuente. Cuando se confirmó su existencia le asignaron un aire acondicionado y algunos equipos electrodomésticos para facilitar la elaboración de los alimentos. Yo soy veterinaria y hace un mes me acogí a la Ley de Trabajo y Seguridad Social, recibo el salario por cuidar a mi hijo enfermo.
«Yaser no puede comer alimentos ricos en calorías ni legumbres».
—¿Puede asistir a una escuela normal y convivir con otros niños?
—Los médicos han explicado que es mejor la educación en la propia casa; así que cuando llegue el momento, recibirá la adecuada atención con un maestro que vendrá a impartirle clases en el hogar.
«Mantiene relaciones normales con otros niños, y realiza actividades propias de su edad, siempre al cuidado de los mayores, y evitando que quiera hacer lo mismo que los demás, para impedir complicaciones ante un golpe o accidente».
—¿Es difícil compaginar su intranquilidad con las cosas que por su enfermedad no puede realizar?
—Es hiperactivo, está siempre en constante movimiento, no permanece más de cinco minutos en el mismo juego y hay que estar todo el tiempo encima de él para cuidarlo y vigilarlo, pero no resulta tan difícil. Cuando pasa mucho rato jugando y se siente acalorado, él mismo viene y pide un baño (lo bañamos hasta siete veces en el día), toma agua fría y se refresca con el aire acondicionado.
«Cuando era más pequeño rociaba su cuerpo con un atomizador o se metía debajo de una llave de agua. Inconscientemente hace más fácil su convivencia con la enfermedad».
—Sus mejores días...
—Es feliz sin sol y sin calor. Los días nublados, lluviosos o invernales son excelentes para él. Cuando todos están con abrigos, está sin camisa y en calzoncillos. Las noches, por lo general más frescas, son favorables para su salud y bienestar.
Al anunciar la despedida, Yaser lo hace cantando: «Traigo un camión de plátano, con ruedas de chicharritas...» con esa ingenuidad típica de un niño que, a pesar de su padecimiento, disfruta los placeres que le depara la vida.
Por Carlos Alzugaray, Profesor Titular, Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos, Universidad de la Habana.
La política de Estados Unidos hacia Cuba a lo largo de los 50 años de Revolución se ha caracterizado por la continuidad de objetivos e instrumentos.[1] El propósito principal ha sido siempre provocar un cambio de régimen por todos los medios a su alcance. Los instrumentos que ha utilizado han sido económicos, políticos, diplomáticos y bélicos (aunque no se ha llegado a materializar la peor variante de estos últimos debido fundamentalmente a la estrategia disuasiva del Gobierno cubano, que ha logrado la invulnerabilidad militar). [2] Dentro del plan de la CIA orientado por el Presidente Eisenhower en la segunda mitad de 1959 y aprobado en su forma definitiva el 17 de marzo de 1960, un importante elemento de la política fue el rompimiento de relaciones diplomáticas, ocurrido el 3 de enero de 1961. A partir de ese momento, todas las administraciones, con excepción de la de James Carter entre 1977 y 1981, han proclamado públicamente de una forma u otra su reticencia o negativa a conversar, negociar o tratar asunto alguno con el Gobierno cubano, alegando que hacerlo implica otorgarle legitimidad, como si ello dependiera de Washington.
Vale subrayar que, a lo largo de estos años, el Gobierno cubano, no habiendo roto relaciones con Estados Unidos, ha estado dispuesto a conversar con el Gobierno norteamericano sobre la base del respeto mutuo y, en varias ocasiones, tomó la iniciativa en la búsqueda de soluciones negociadas a diferencias bilaterales y en temas de interés común, a tono con uno de los principios rectores del Derecho Internacional Público, el de la solución negociada de los conflictos.
Kennedy anuncia el bloqueo naval a Cuba
Varios ejemplos sirven para ilustrar lo afirmado más arriba. Según relató en el 2000 Richard Goodwin, ex asesor para América Latina del Presidente Kennedy, éste le hizo poco caso a una propuesta de arreglo entre ambos países que le hizo el Comandante Ernesto Che Guevara a Goodwin durante una conferencia hemisférica en Punta del Este, Uruguay, en 1961.[3] Durante la Crisis de Octubre de 1962, varios asesores del Presidente Kennedy le plantearon la necesidad de conversar directamente con el Gobierno cubano para hallar un acuerdo, lo cual tampoco fue aceptado por el mandatario.[4] Pero la formulación más completa de esta política está en el Memorándum Baker del 29 de marzo de 1989, en el cual el entonces Secretario de Estado del Presidente George W.H. Bush alertó a todo el personal diplomático del Departamento de Estado que Washington no negociaría o conversaría nada con la Habana pues ello legitimaría al Gobierno Revolucionario.[5]
Como tantas otras iniciativas y acciones encaminadas a derrocar al Gobierno Revolucionario, esta negativa a conversar, negociar, o tratar se da de bruces con la realidad, ha fracasado claramente en su objetivo de aislar diplomáticamente al país y ha sido ignorada en varias ocasiones, cuando ha convenido a los intereses norteamericanos. Dado que el Presidente Barack Obama ha explicado en más de una oportunidad su disposición a conversar con los adversarios de Estados Unidos, argumentando que es equivocado pensar que tal proceder puede ser contraproducente o signifique legitimar a nadie, valdría la pena analizar qué nos dice la historia sobre los intentos de negociación o las negociaciones entre Cuba y Estados Unidos.
Carlos Varela: Cambiamos mercenarios por compotas, cuando Playa Girón.
La propia administración Kennedy se vio obligada a negociar con el Gobierno cubano la liberación de los ciudadanos de origen cubano que había enviado a invadir y agredir su Patria, organizados, entrenados y financiados por la Agencia Central de Inteligencia en abril de 1961. La Victoria de Girón para Cuba; el perfecto fracaso de Bahía de Cochinos para Washington. A tales efectos envió a la Habana al abogado James Donovan quien concluyó sus tratativas en reuniones personales con Fidel Castro en 1963. Como resultado de esas conversaciones, el Gobierno de Estados Unidos inició un proceso de acercamiento a Cuba a través de la periodista Lisa Howard con vista a normalizar las relaciones.[6] La parte cubana reaccionó positivamente y se estaba a la espera de la visita secreta de William Atwood, Embajador Alterno de Estados Unidos en la ONU, en noviembre de 1963 cuando el Presidente Kennedy fue asesinado en Dallas. Carlos Lechuga, entonces representante cubano en Nueva York, ha confirmado lo esencial de este proceso en su libro En el Ojo de la Tormenta.
Aunque la Administración Johnson mantuvo todas las presiones contra Cuba, en especial los ataques de lanchas piratas y aprobó la Ley de Ajuste Cubano en 1967, la ejecución de su agresión contra Vietnam le impidió llevar a cabo acciones aún más abarcadoras. Por ello, continuó la política de aislamiento diplomático. Sin embargo, un problema particularmente sensible por aquellos años en la agenda bilateral era el de la reunificación familiar. Varias decenas de miles de ciudadanos cubanos habían sido separados de sus parientes en Estados Unidos por el bloqueo total a que fue sometida Cuba después de la Crisis del Caribe, ya que Estados Unidos cortó todas las comunicaciones con la Isla y nunca las restableció. Consternado por esta situación, el Gobierno cubano abrió el puerto matancero de Camarioca para que todos los que estuvieran en condiciones viajaran al norte en embarcaciones privadas. Esto obligó a la administración de Johnson a negociar a través de la Embajada de Suiza en la Habana un acuerdo para el establecimiento de vuelos semanales de reunificación familiar desde el aeropuerto de Varadero que entre 1966 y 1973 trasladaron 261 mil personas de una lista elaborada por ambas partes, para un promedio de 48,000 anuales.
Los problemas migratorios han sido frecuentes temas en negociaciones entre ambas naciones.
La administración de Richard Nixon, a pesar de la hostilidad personal del Presidente hacia Cuba, también se vio obligada a negociar con Cuba un acuerdo contra los secuestros aéreos en 1972. Este acuerdo fue suspendido por la parte cubana después del atentado terrorista de Barbados contra un vuelo de Cubana de Aviación en 1976. Posteriormente, poco antes de la renuncia de Nixon, su Secretario de Estado, Henry Kissinger, inició contactos diplomáticos secretos con el Gobierno cubano con vista a normalizar las relaciones. Estos contactos continuaron con su sucesor, Gerald Ford y han sido revelados tanto por fuentes norteamericanas, los Archivos de Seguridad Nacional en el artículo mencionado de LeoGrande y Kornbluh, y por uno de los participantes en el diálogo, el Dr. Néstor García Iturbe, entonces diplomático cubano ante Naciones Unidas, en su libro Diplomacia sin sombra. En ese contexto, y ante presiones de países hemisféricos (Canadá y Argentina, sobre todo), Estados Unidos flexibilizó el bloqueo contra Cuba autorizando a que sucursales de empresas norteamericanas en terceros países pudieran comerciar con la Isla.
Fue durante la Administración del demócrata James Carter (1977-1981) que Cuba y Estados Unidos sostuvieron las más amplias y abarcadoras negociaciones con vista a una eventual normalización, que el propio presidente definió como el propósito de su política. “Nuestro objetivo es poner en marcha un proceso que conduzca al restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba… ”, se afirmó en una Directiva Nacional de Seguridad del 15 de marzo de 1977. Carter levantó la prohibición de que ciudadanos norteamericanos viajaran a Cuba y se llevaron a cabo conversaciones que definieron las fronteras marítimas, establecieron derechos de pesca en el mar patrimonial de ambas partes e iniciaron cooperación entre las Tropas de Guardiafronteras de Cuba y el Servicio de Guardacostas de Estados Unidos. El Presidente también facilitó el inicio del Diálogo del Gobierno de la Habana con la comunidad cubana en territorio norteamericano, en el cual jugó un papel importante el abogado Bernardo Benes. Pero lo más significativo fue el establecimiento de las Secciones de Intereses de ambos en las capitales del otro, en un status muy cercano al de Embajadas, sobre la base de la Convención de Viena para las relaciones diplomáticas, que establece claramente como principio la no injerencia en los asuntos internos del país anfitrión.
La Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana fué escenario en el 2006 de una batalla semiótica. El 16 de enero una pantalla comenzó a emitir titulares de “noticias libres”. La respuesta cubana fué la construcción del Monte de las Banderas, como homenaje a las víctimas del atentando en vuelo a un avión de Cubana que viajaba desde Barbados.
Pero el Presidente estadounidense enfrentó dos importantes obstáculos para proseguir en el camino de normalización y establecimiento de relaciones diplomáticas. De un lado, dentro de su propia Administración, su Asesor Nacional de Seguridad, Zbigniew Brzezinski, torpedeó cualquier avance, sobre todo en lo que se refería el bloqueo, so pretexto de la presencia de tropas cubanas en África, particularmente en el caso de Etiopía. Del otro, la derecha conservadora se encontraba en franco proceso de avance en Estados Unidos, lo cual llevaría al triunfo de Ronald Reagan en las elecciones de noviembre de 1980. La administración se vio constantemente asediada por la creación de varias “crisis” artificiales, la más notoria de las cuales fue la de la llamada “Brigada soviética”. La crisis migratoria de Mariel fue el detonante final. Carter perdió las elecciones y Ronald Reagan asumió las presidencia con una agenda de ultraderecha que incluía la recomendación de que se cerraran las Secciones de Intereses, se establecieran emisoras de radio dirigidas contra Cuba y, si todo fallara, se iniciara una “guerra de guerrillas” contra el Gobierno cubano, según se proclamó en el célebre Informe del Grupo de Santa Fe.
Acuerdos de Paz en Nueva York en Diciembre de 1988
A pesar de que las intenciones de la administración Reagan eran claras y su Secretario de Estado Alexander Haig llegó a amenazar a Cuba con una invasión militar, no dejaron de existir contactos y negociaciones, exitosas en un caso. Durante la presidencia del derechista presidente, el propio Haig se reunió con el Vicepresidente cubano Carlos Rafael Rodríguez en México y en una ocasión viajó a la Habana para entrevistarse con Fidel Castro un alto enviado, el General Vernon Walters, ex Subdirector de la CIA. Ninguno de los dos contactos arrojó resultados salvo el de conocer de cerca las posiciones de ambos países. Durante el segundo mandato del Presidente Reagan se negoció el primer acuerdo migratorio entre ambas partes (1985) que fracasó porque Estados Unidos no cumplió la promesa de otorgar 20,000 visas al año para garantizar la emigración ordenada y legal, como demandaba el Gobierno cubano. Aunque no fue una negociación directa, ambas partes estuvieron involucradas en el proceso negociador para la firma de los Convenios de Paz de África Sudoccidental de 1988 – después de la derrota sudafricana de Cuito Cuanavale – por el cual Angola recibió garantías para su seguridad, Namibia obtuvo su independencia, se inició el proceso de eliminación del apartheid en África del Sur que concluyó en 1994 con la elección de Nelson Mandela como presidente de ese país, y se retiraron las victoriosas tropas cubanas de Angola.
Los resultados alcanzados en 1988 abrieron perspectivas para otro tipo de negociaciones. Funcionarios del Departamento de Estado sugirieron la ampliación de las conversaciones, lo que motivó el Memorándum Baker ya mencionado, redactado y filtrado a la opinión pública a dos meses de la toma de posesión de George W.H. Bush como 41º presidente de Estados Unidos. Para esas fechas dos factores nuevos comenzaron a incidir sobre las relaciones bilaterales. Por un lado, el lento pero implacable proceso de deterioro y caída de la Unión Soviética y de disolución del campo socialista europeo, estimulado por las políticas conocidas como la “perestroika” bajo Mijaíl Gorbachov, estimularon la idea de que la Revolución Cubana caería al perder sus más importantes sostenes militares y económicos. Por otro, durante el período de la administración de Reagan, fueron favorecidos los sectores de ultraderecha de la emigración cubana, sobre todo en la ciudad de Miami, introduciendo un nuevo actor social en el complejo panorama de las relaciones con Cuba, la Fundación Nacional Cubano-Americana. Aunque fueron sobre todo instrumentos de la política norteamericana, los miembros de esta organización adquirieron un significativo nivel de acceso, sobre todo con la administración Bush. No obstante, hubo un contacto entre ambos gobiernos durante la crisis que condujo a la I Guerra del Golfo en 1991, cuando el propio Secretario Baker se reunió con el Canciller cubano, Isidoro Malmierca, en el proceso de negociaciones dentro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, del cual Cuba había sido electa miembro.
Crisis de los balseros en 1994
La administración de William Clinton llegó a la Casa Blanca sumamente comprometida con la Fundación Nacional Cubano-Americana. Incluso el pacto del propio presidente, entonces candidato de su partido, con el Presidente de la FNCA, Jorge Más Canosa, provocó la adopción y firma de la Ley Tolrricelli en octubre de 1992, que revertió la flexibilización adoptada en 1975. Sin embargo, enfrentado con la llamada Crisis de los Balseros de 1994, el Gobierno norteamericano decidió negociar con Cuba, a espaldas de la derecha cubano-norteamericana de Miami, el acuerdo migratorio de 1995 aún vigente, que regularizó en gran medida las relaciones en este terreno. Aunque torpedeado de hecho por el mantenimiento de la Ley de Ajuste Cubano de 1967, este acuerdo ha sido generalmente exitoso y resolvió varios problemas, entre ellos el de la presencia de refugiados cubanos en el territorio ilegalmente ocupado de la Base Naval de Guantánamo. Como efecto colateral de este acuerdo, militares cubanos y norteamericanos en la zona comenzaron a sostener conversaciones mensuales que se mantienen hasta hoy, como le dijo el Presidente Raúl Castro al cineasta Sean Penn en una entrevista para la prensa celebrada a fines de octubre del 2008. También se estableció por ese acuerdo la celebración de conversaciones bianuales entre ambas partes. También durante los años de Clinton (1993-2001) se celebraron dos juegos de beisbol de exhibición, uno en la Habana y otro en Baltimore, entre el equipo nacional cubano y los Orioles de esa ciudad, participantes en las Grandes Ligas.
Probablemente la recién concluida administración de George W. Bush es la que tenga el peor record en materia de conversaciones y negociaciones con la parte cubana. Aunque algunos contactos se han mantenido, como los que tienen lugar en Guantánamo a nivel de altos oficiales de ambas fuerzas armadas, otros, como los previstos en las conversaciones migratorias, han sido unilateralmente suspendidos. La Sección de Intereses de Estados Unidos en la Habana se concentra en actividades violatorias de la Convención de Viena y limita sus contactos con el Gobierno cubano. En contraste con Bill Clinton, quien en la ocasión de una Cumbre mundial estrechó la mano de Fidel Castro en un gesto de elemental cortesía y buena educación, George Bush presionó y obtuvo del Gobierno mexicano de Vicente Fox que se entorpeciera la presencia del Presidente cubano en la Cumbre de Naciones Unidas de Monterrey hace algunos años.
A manera de conclusión
A pesar de su proclamada posición de no negociar ni conversar con Cuba, todas las administraciones norteamericanas, tanto demócratas como republicanas, se han visto obligadas a hacerlo en algún momento para resolver problemas puntuales o para hacer avanzar sus intereses en temas en que la cooperación cubana ha sido importante.
Cuba, por su parte, ha mantenido una posición pública diáfana y positiva. Si se le respeta, puede haber conversaciones y hasta acuerdos favorables a los intereses comunes de ambas partes.
Aunque tanto demócratas como republicanos han negociado con Cuba, las conversaciones más positivas y con resultado han sido con los primeros. Sólo una administración republicana fue partidaria de avanzar hacia la normalización, impulsada por Henry Kissinger. Sin embargo, tanto la de Kennedy, poco antes de ser asesinado el presidente, como la de Carter, expresaron intenciones de buscar un restablecimiento de relaciones diplomáticas sobre bases más sólidas.
Si el Presidente Barack Obama tiene intenciones de ir más allá de las anunciadas medidas en cuanto a viajes de cubano-norteamericanos y remesas – que, de todas formas tienen que ver más con cuestiones internas de Estados Unidos – y cumplir su promesa de campaña sobre las conversaciones con adversarios en el caso cubano, la estrategia más prometedora no es la seguida por William Clinton, sino la adoptada por la administración de James Carter. En todo caso, es posible que muchos países latinoamericanos y caribeños aprovechen la Cumbre de las Américas en Trinidad Tobago en abril para exigir un enfoque más positivo hacia Cuba y que se trascienda las pálidas disposiciones divulgadas.
En ese sentido hay varios importantes cambios históricos con relación a la década de 1970. Primero, el Gobierno cubano ha manejado eficientemente la transferencia de poderes de Fidel Castro a su sucesor, lo que reafirma su legitimidad. Segundo, aunque hay algunos paralelismos, la posición internacional de Cuba es hoy más fuerte. Tercero, la administración de Obama tiene un modo cohesionado de implementar políticas que contrasta con el de Carter. Cuarto, la derecha en general, pero también en menor medida la derecha cubano-americana, han salido muy debilitadas de estas elecciones y es poco probable que, al menos en los primeros meses, puedan montar una campaña contra las conversaciones tan efectiva como la que se hizo en la década de 1970.
La Habana, 27 de enero de 2009.
Este post está basado en la ponencia titulada “Algunos momentos de negociación o de intento de negociación en el conflicto Cuba-Estados Unidos: lecciones históricas para una eventual normalización”, presentada el 21 de enero de 2009 en el II Taller “Historia de la Revolución Cubana: 1959-2008”, organizado por la Unión Nacional de Historiadores de Cuba en el Instituto de Historia de Cuba.
La selección de imágenes y los comentarios al pie de las mismas está realizado por el colectivo de BloggersCuba y no por el autor.
[3] “President Kennedy’s Plan for Peace with Cuba”, en The New York Times, 5 de julio de 2000, página editorial.
[4] Domínguez, Jorge I., “The @#$%& Missile Crisis: (Or, What Was “Cuban” about U.S. Decisions during the Cuban Missile Crisis?)”, en Diplomatic History, Volumen 24, Nº 1, Primavera del 2000.
[6] Los Archivos de Seguridad Nacional de Estados Unidos acaban de publicar los documentos secretos que avalan esta información. Véase William LeoGrande y Peter Kornbluh, “Talking to Fidel”, Cigar Aficionado, febrero del 2009.
Medios alternativos de América Latina han acordado un documento con relación a la masacre del Estado de Israel sobre el pueblo palestino.
Declaración de Medios Alternativos sobre el genocidio Israelí al Pueblo Palestino
Aunque se llevó a cabo el retiro de las tropas israelíes en la Franja de Gazas y el cese del fuego desde la grave "unilateralidad" del Estado de Israel, el conflicto en Medio Oriente está lejos de una paz verdadera y estable. Por eso, declaramos:
• Que la operación "Plomo fundido" llevada adelante por el Estado de Israel, con la complicidad y consentimiento del gobierno de EE UU, significa una violación a los derechos más elementales de los pueblos que debe ser encuadrada en un claro genocidio y crímenes de lesa humanidad, por los organismos internacionales y el Estado Nacional. Que debemos repudiarlo, los pueblos en su conjunto, desde todas las fuerzas que contamos para hacerlo.
• Que los medios masivos de comunicación hacen un uso tendencioso de la información generando pánico o inmovilización con el propósito de impedir una clara conciencia sobre la realidad. Que ocultan y tergiversan los hechos con el objetivo de:
1-Considerar a las víctimas como victimarios.
2-Justificar la matanza que el Estado de Israel lleva a cabo sobre el pueblo palestino bajo la excusa de la agresión de Hamas.
3-Ocultar que los territorios palestinos han sido usurpados por Israel, y el auténtico origen del conflicto. Que fue Israel quien rompió la tregua de paz (secuestró a legisladores, asesinó a siete palestinos, construyó muros, impuso un bloqueo criminal antes de que ganara las elecciones Hamas)
• Que la guerra es inherente a la política de los opresores tanto como imponer su dominación económica, política y cultural a través de formas que ellos disfrazan como "pacificas".
• Que el derecho a la autodeterminación de los pueblos es inalienable. Que los derechos en su conjunto se ejercen y son indivisibles, de lo contrario no existen. El pueblo palestino debe ser reconocido en su autonomía por la comunidad internacional y por el Estado de Israel recobrando su territorio usurpado y destruido.
• Que reconocemos el pleno derecho del pueblo palestino a defenderse de la agresión sionista. Que repudiamos enérgicamente la violencia de la cual sólo es responsable el Estado de Israel que asesina a una población civil inerme, en clara violación al derecho internacional.
• Por todo esto convocamos a todas las organizaciones e individuos que tengan acceso a esta declaración para:
Difundir las informaciones que lleguen desde los territorios ocupados por Israel para quebrar el bloqueo informativo
Exigir a los gobiernos la ruptura de relaciones comerciales y diplomáticas con el Estado de Israel hasta que el retiro de tropas y cese del fuego se consoliden en un genuino acuerdo de paz y justicia con el sostén de los Estados.
Exigir que se enjuicie al Estado de Israel con sus responsables ideológicos y ejecutores directos de tan grave delito.
Realizar una campaña de solidaridad material de recolección de alimentos y medicamentos para enviar al pueblo palestino.
Reflexiones del compañero Fidel: Descifrando el pensamiento del nuevo Presidente de Estados Unidos
Fidel Castro Ruz, 2009-01-29
No es demasiado difícil. Después de su toma de posesión,Barack Obama declaró que la devolución del territorio ocupado por la Base Naval de Guantánamo a su legítimo dueño debía sopesar, en primer término, si afectaba o no en lo más mínimo, la capacidad defensiva de Estados Unidos.
Añadía de inmediato, que respecto a la devolución a Cuba del territorio ocupado por la misma, debía considerar bajo qué concesiones la parte cubana accedería a esa solución, lo cual equivale a la exigencia de un cambio en su sistema político, un precio contra el cual Cuba ha luchado durante medio siglo.
Mantener una base militar en Cuba contra la voluntad de nuestro pueblo, viola los más elementales principios del derecho internacional. Es una facultad del Presidente de Estados Unidos acatar esa norma sin condición alguna. No respetarla constituye un acto de soberbia y un abuso de su inmenso poder contra un pequeño país.
Si se desea comprender mejor el carácter abusivo del poder del imperio debe tomarse en cuenta las declaraciones publicadas en el sitio oficial de Internet por el gobierno de Estados Unidos el 22 de enero de 2009, después del acceso al mando, de Barack Obama. Biden y Obama deciden apoyar resueltamente la relación entre Estados Unidos e Israel, y consideran que el incontrovertible compromiso en Oriente Medio debe ser la seguridad de Israel, el principal aliado de Estados Unidos en la región.
Estados Unidos nunca se distanciará de Israel y su presidente y vicepresidente “creen resueltamente en el derecho de Israel de proteger sus ciudadanos”, asegura la declaración de principios, que retoma en esos puntos la política seguida por el gobierno del predecesor de Obama, George W. Bush.
Es el modo de compartir el genocidio contra los palestinos en que ha caído nuestro amigo Obama. Edulcorantes similares ofrece a Rusia, China, Europa, América Latina y el resto del mundo, después que Estados Unidos convirtió a Israel en una importante potencia nuclear que absorbe cada año una parte significativa de las exportaciones de la próspera industria militar del imperio, con lo cual amenaza, con una violencia extrema, a la población de todos los países de fe musulmana.
Ejemplos parecidos abundan, no hace falta ser adivino. Léase, para más ilustración, las declaraciones del nuevo Jefe del Pentágono, experto en asuntos bélicos.
Ambos presidentes conversaron en un ambiente informal y amistoso sobre los temas de la agenda de las conversaciones oficiales que sostendrán este viernes.
Videos de la visita de Raúl al Museo de la Gran Guerra Patria I | II
MOSCÚ.— El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, y el Presidente de la Federación de Rusia, Dimitri Medvedev, sostuvieron un encuentro privado en horas de la tarde de este jueves, en la residencia presidencial de Zavidovo, en las afueras de Moscú.
El mandatario ruso, al darle la bienvenida, manifestó su satisfacción por esta visita y recordó que Raúl ya había estado en ese hermoso lugar boscoso años atrás.
Por su parte, el Presidente cubano afirmó que desde 1985, cuando realizó su última visita a Moscú, ha recordado esos encuentros entre amigos en el bosque. Así se lo hizo saber a Medvedev cuando llamó a Cuba para interesarse por las consecuencias de los huracanes que azotaron la isla a finales del pasado año.
Ambos presidentes conversaron en un ambiente informal y amistoso sobre los temas de la agenda de las conversaciones oficiales que sostendrán este viernes.
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Raúl honra a héroes de la Gran Guerra Patria
Depositó este jueves una ofrenda floral ante el monumento al Soldado de la Victoria en el Museo Central de la Gran Guerra Patria, en Moscú
Foto: Raúl Abreu
MOSCÚ.— El presidente de Cuba, Raúl Castro, depositó este jueves una ofrenda floral ante el monumento al Soldado de la Victoria en el Museo Central de la Gran Guerra Patria, en Moscú, reseñó Prensa Latina.
Tras ser recibido por el director del complejo museable, Vladimir Zabarovski, el mandatario se dirigió a la Sala de la Gloria, una de las principales de la instalación, para rendir tributo a los soldados y oficiales soviéticos.
El jefe de Estado depositó la ofrenda floral ante la escultura de bronce levantada en el centro de la sala y dedicó un minuto de silencio a los millones de protagonistas de la victoria contra el fascismo (1941-1945).
Una ceremonia similar transcurrió en la Sala de la Memoria y las Lamentaciones, donde el mandatario cubano honró con una corona de flores y un minuto de silencio la memoria de casi 27 millones de soviéticos muertos en la Gran Guerra Patria.
Al firmar el Libro de Visitantes del Museo, el mandatario escribió que «no existen palabras para expresar el gigantesco heroísmo y el sacrificio de todos los pueblos que conformaban la Unión Soviética, en especial, los aportes del pueblo ruso, el hermano mayor».
Raúl Castro recorrió varias salas del museo, con 14 500 metros cuadrados de área útil (expositiva), incluida la exposición fotográfica dedicada al aniversario 50 de la Revolución Cubana, del primer corresponsal de la agencia TASS en Cuba, Nikolai Chiguir.
El mandatario caribeño llegó el miércoles en visita oficial a Rusia por invitación de su par, Dimitri Medvedev, con quien se reunirá el viernes en el Kremlin.
Para este viernes están fijadas las conversaciones oficiales entre ambos presidentes, seguidos de un encuentro de las delegaciones de los dos países, así como la suscripción de un paquete de documentos concernientes a diversos temas de la cooperación bilateral.
La izquierda latinoamericana se une en Brasil contra la crisis
Por Abel Gilbert, Buenos Aires
Un grupo de indios se disponen a participar en un debate sobre los derechos de los indígenas en Belem. Foto: AP / Andre Penner
"El sistema neoliberal perverso, basado en la codicia, está en crisis". El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, extendió el certificado de defunción al llegar a Pará, la capital del norteño estado brasileño de Belem y sede de un nuevo encuentro del Foro Social Mundial (FSM). Bajo las banderas de la antiglobalización, cinco presidentes latinoamericanos, liderados por el anfitrión Luiz Inácio Lula da Silva, analizaron ayer el impacto en la región de la debacle económica internacional y cómo atenuar sus efectos.
No fue el mejor día para Lula. Mientras esperaba a sus colegas de Ecuador, Venezuela, Bolivia y Paraguay, se supo que la industria brasileña registró el peor cuatro trimestre desde 1999. La crisis destruyó 600.000 puestos de trabajo en ese país y se teme que las cosas empeoren. La percepción de que se avecinan problemas mayores hizo que Lula cambiara esta vez los aplausos del Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), a donde envió al presidente del Banco Central, Henrique Meirelles, por el aire de indignación que se respira en Belem.
En rigor, Lula fue uno de los fundadores del FSM como líder del Partido de los Trabajadores. Pero las relaciones con el movimiento antiglobalización se enfriaron al llegar al Gobierno. Sectores de los ya de por sí heterogéneos movimientos políticos y sociales que se aglutinan alrededor del FSM criticaron su orientación "neoliberal" de la economía. Durante la reunión del 2005, el exlíder sindical fue abucheado y luego tomó distancia de estas cumbres.
Según el diario carioca O Globo, Lula fue a Belem a "hacer las paces" con el FSM, a pesar de las críticas de que es objeto por su política de protección de la Amazonia, y a "decir lo que la izquierda quiere oír: que la salida de la crisis global pasa por la construcción de un nuevo modelo".
NUEVAS PROPUESTAS
El presidente venezolano, Hugo Chávez, quiere ir más lejos. "El Foro Social debe organizarse de manera distinta y cambiar de orientación estratégica, ideológica. Hay que pasar a la ofensiva, porque no estamos en momentos de trincheras", aseguró.
El escritor Ignacio Ramonet, otro de los impulsores iniciales del FSM, recordó que en el 2001, cuando comenzaron las cumbres, Chávez era el único dirigente izquierdista al frente de un Gobierno latinoamericano. "Hoy las ideas se han extendido a otros países".
Esta es la primera reunión sin George Bush en la Casa Blanca. La llegada de Barack Obama y lo que se puede esperar de él marca el debate en Belem, donde se dan cita las expresiones más variadas. Desde los que creen que no hay refundación de la economía si no se considera el cambio climático hasta los defensores del exactivista de ultraizquierda Cesare Battisti, al que Brasil se niega a extraditar a Italia.
En ocasión del aniversario 156 del natalicio de nuestro Héroe Nacional
Eduardo Palomares Calderón
Ofrendas florales del Comandante en Jefe Fidel Castro, y del presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro, fueron depositadas en ocasión del aniversario 156 del natalicio del Héroe Nacional José Martí, en el mausoleo que guarda sus restos, al iniciarse el acto con que también fue conmemorado aquí el aniversario 70 de la fundación de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), este 28 de enero.
Justamente frente al nicho cubierto por la Bandera Cubana, también fueron colocadas ofrendas florales del Consejo de Estado y en nombre del pueblo cubano, mientras cadetes del Instituto Técnico Militar José Martí, de La Habana, y alumnos de la escuela Militar Camilo Cienfuegos, de Ciego de Ávila, rendían este día la guardia de honor al Apóstol.
Trabajadores y dirigentes sindicales de todos los sectores, junto a combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el pueblo en general, asistieron al homenaje, donde al intervenir la integrante del secretariado provincial de la CTC, Ángela Clavel Peña, señaló que los trabajadores y el movimiento sindical han estado siempre al lado de la Revolución, haciendo realidad los sueños de Martí.
Encabezados por el miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y su primer secretario en el territorio santiaguero, Misael Enamorado Dáger, dirigentes políticos, de organizaciones de masas, jefes de las FAR y cientos de trabajadores, desfilaron por el interior del mausoleo para colocar flores al pie del túmulo que fija la tumba del Maestro.
Exactamente a las 12 del día, y ante la Llama Eterna que en el mismo sitio arde en homenaje a los mártires de la Patria, fueron disparadas 21 salvas de artillería por una batería del Ejército Oriental, en tradicional ceremonia que simultáneamente tiene lugar con otra similar en la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña, en La Habana, en tributo a José Martí.
El Héroe Nacional de Cuba nació en esta fecha del año 1853, en una modesta casa de la parte antigua de La Habana, y en su incesante quehacer por la plena independencia del yugo español, encabezó junto a caudillos de la talla de Antonio Maceo y Máximo Gómez, la llamada Guerra Necesaria, iniciada el 24 de febrero de 1895.
Tras desembarcar por el extremo oriental cubano, cae en desigual combate frente a tropas de la metrópoli, el 19 de mayo del propio año en el sitio conocido como Dos Ríos, centro de la antigua provincia de Oriente ubicado a unos 120 kilómetros de esta ciudad, donde después de seis entierros en diferentes lugares, sus restos son depositados definitivamente en el mausoleo edificado con fondos de una colecta pública.
Un buen y querido amigo nos ha hecho llegar esta carta… A pesar de los días transcurridos, quiero traerla a ustedes como una pequeña joya de amistad entre la representación comunista del pueblo español y el pueblo cubano. Gracias queridos hermanos por la solidaridad: queremos, además, insertar la propaganda para la Manifestacion de apoyo a Cuba celebraran para culminar este mes:
Secretaria Relaciones Internacionales
En el 50 aniversario del triunfo de la Revolución Cubana los comunistas españoles nos sentimos orgullosos de compartir con el Pueblo cubano las esperanzas de construir un mundo nuevo, una sociedad basada en la justicia social y en la solidaridad entre pueblos, que empezó a desarrollarse en Cuba con el sacrificio de los Héroes del Moncada, que tomo cuerpo durante la lucha guerrillera que derrotó a la dictadura de Batista, culminada en la victoria del primer día de Enero de 1959.
Hoy esta lucha toma cuerpo en muchos pueblos de América Latina que avanzan en la en la construcción del Socialismo del Siglo XXI.
En este sentido, compartimos con los camaradas del Partido Comunista de Cuba, reflexiones y trabajos en distintos foros internacionales donde comprobamos que la resistencia popular, no solo no retrocede, sino que avanza o al menos consolida sus posiciones, de manera que el imperialismo no ha podido cerrar como pretendía con éxito ninguno de sus intentos de agresión (Líbano, Irak, etc.) por lo que desde el PCE asumimos como propias estas luchas contra el imperialismo, que ofrecen a la humanidad la esperanza de que el militarismo se puede frenar e incluso derrotar.
En el mismo sentido valoramos muy positivamente los avances que la revolución cubana ha presentado en este año, tanto en los aspectos sociales, como en los políticos, demostrando al mundo como la Revolución es algo vivo plenamente ligada a la población, de esta manera seguimos con atención la intervención del Compañero Raúl Castro ante la Asamblea Nacional del Poder Popular y estamos convencidos de que la fuerza de la revolución está precisamente en esta capacidad para afrontar cara a cara los debate sobre su propio futuro.
Desde la misma manera comprobamos con admiración el esfuerzo que está realizando el Partido y el Pueblo de Cuba para superar los terribles efectos causados por los huracanes que han asolado la isla este año, admiración por la gran eficacia con la que han afrontado las acometidas de estos huracanes, siendo necesario destacar que la consolidación de estos 50 años de revolución supone anteponer la defensa de la vida humana a cualquier otro tipo de interés, lo que hace posible que los daños en vidas humanas sean mínimos.
Siendo conscientes los comunistas españoles de que en estos momentos difíciles no han faltado quienes han intentado aprovechar las dificultades provocadas por la necesidad de dedicar el máximo esfuerzo a la reconstrucción de las zonas dañadas, para tratar de debilitar la revolución, pero este intento nuevamente ha chocado con la dignidad de un Pueblo que sabe muy bien la importancia de mantener los logros conseguidos en estos 50 años.
Por todo ello, estamos convencidos que el Partido y el Pueblo Cubano superará las dificultades, como han hecho en otras muchas ocasiones, dando un ejemplo a todo el mundo de dignidad y coherencia revolucionaria.
En este aniversario, como no podía ser de otra manera, seguimos denunciando activamente la injusticia que sufren los Cinco Héroes cubanos presos del imperio, hemos tratado de romper el bloqueo informativo que el capital trata de imponer, para que los pueblos no conozcan que quienes dicen ser los campeones de la lucha antiterrorista, mantienen encarcelados a cinco personas por el único delito de tratar de librar a su Patria del Terrorismo, y no contentos con mantenerlos encarcelados le someten a torturas añadidas, como impedirles la comunicación con sus esposas, han sido miles los ciudadanos españoles que han participado con su presencia y su firma en estas jornadas de denuncia que seguiremos desarrollando hasta su definitiva liberación.
Desde el Partido Comunista de España consideramos en estos momentos más necesaria que nunca fortalecer la lucha antiimperialista y de forma muy especial profundizar las relaciones entre los Partidos revolucionarios, por lo que mostramos nuestra disposición a continuar las tareas que hemos desarrollado este año, ampliando y mejorando nuestras relaciones, compartiendo experiencias, de manera que para este 2008 vamos a trabajar en proyectos concretos de cooperación para conseguir actuaciones conjuntas en torno a cuestiones profundamente sentidas por los pueblos cubanos y español.
Por todo lo señalado los comunistas españoles reconocemos más que nunca, el valor del Pueblo Cubano y la determinación del Partido Comunista de Cuba, con los compañeros Fidel y Raúl Castro a su cabeza para mantener firme el proceso revolucionario por lo que os pedimos nos permitáis de forma modesta que este 50 aniversario de la Revolución Cubana consideremos su defensa como tarea propia de los comunistas españoles y de todos los que en el mundo luchamos por avanzar hacia el socialismo y el comunismo, por eso este 1º de Enero volveremos a festejar la fortaleza de la revolución y su determinación por continuar avanzando durante el 2009, año en el que deseamos los mayores éxitos para el Partido y el Pueblo de Cuba.
La organización independiente National Security Archive, hizo público hace unas horas en Washington varios documentos relacionados con algunos contactos ejecutados por varias administraciones norteamericanas, explorando la posibilidad de normalizar las relaciones de Estados Unidos con Cuba.
Los textos hasta ahora inéditos, recogen detalles de algunas acciones en esa dirección ejecutadas bajo la presidencia de John F. Kennedy, Gerald Ford, Jimmy Carter y Bill Clinton.
Entre los textos puestos a disposición pública están notas del Secretario de Estado Henry Kissinger, así como de otros funcionarios norteamericanos.
Basado en estos documentos, la revista Cigar Aficionado inserta en su edición del mes de febrero un artículo de Peter Kornbluh y William LeoGrande bajo el título de “Hablando con Castro” donde se ofrecen detalles de esos manejos secretos.
Hoy se conoce que en 1975, el Secretario de Estado H. Kissinger elaboró un informe secreto sobre la posibilidad de rebajar las tensiones con La Habana. En el documento titulado “Normalizando relaciones con Cuba”, el jefe de la diplomacia norteamericana afirmaba que “nuestro interés es lograr poner el asunto de Cuba detrás, y no prolongarlo de manera indefinida”.
Según los documentos ahora desclasificados fue Jimmy Carter quien más lejos llegó en esa dirección, al emitir en marzo de 1977 una directiva secreta para buscar una normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Ese texto marca la primera y única vez en que un presidente ordenó la normalización de las relaciones con el gobierno cubano: “He concluido que deberíamos lograr la normalización de nuestras relaciones con Cuba”, afirma la directiva presidencial NSC-6. En todos los casos la pretensión norteamericana de mediatizar la independencia y soberanía de la isla laceró cualquier avance serio.
Durante el gobierno de Carter fueron establecidas Oficinas de Intereses en ambos países, no obstante exigencias norteamericanas con carácter injerencista hacia La Habana referentes a la amistad de Cuba con la Unión Soviética y la ayuda internacionalista de la isla a Angola impidió otras acciones en la búsqueda de una normalización en las relaciones entre ambas naciones.
Ahora cuando el mundo rechaza de manera enérgica la existencia del bloqueo económico norteamericano contra Cuba y la isla fortalece y acrecienta su prestigio internacional, muchas voces reclaman poner fin a la hostil política de Estados Unidos contra el pueblo cubano.
En más de una ocasión las autoridades cubanas han ratificado su disposición de discutir sobre esos temas con Estados Unidos, siempre que las pláticas se realicen sobre la base de respeto mutuo, igualdad de condiciones y sin exigencias que laceren la independencia y soberanía de Cuba.
Los documentos ahora desclasificados evidencian la pretensión norteamericana en las acciones pasadas de imponer determinadas condiciones para lastrar la soberanía de la isla, algo que Cuba jamás aceptará.
Nada menos que Negroponte y nada menos que laptops a niños que no tienen ni techo, ni comida... ni vida...
«El proyecto One Laptop Per Child, dedicado a desarrollar ordenadores portátiles de bajo costo y con propósito educativo para ser vendidos a gobiernos de países en desarrollo, ha donado 5.000 unidades de su producto enseña, el portátil XO, a niños palestinos de la franja de Gaza.
Nicholas Negroponte, fundador de la OLPC, ha anunciado un cambio drástico en la gestión de la organización, la cual reducirá a la mitad su personal así como sus esfuerzos en el desarrollo de software, si bien anuncia también un mayor compromiso en Oriente Medio.
El proyecto OLPC se encuentra actualmente en una posición muy débil. La organización ha sufrido numerosos reveses y se ha visto envuelta en disputas internas que dejan poca esperanza para un futuro próspero. ¿Merece la pena que el proyecto OLPC sobreviva?
Posada ahora pretende llevar su caso ante la Corte Suprema
Por Jean-Guy Allard
En una nueva maniobra dilatoria para evitar una extradición a Venezuela o Panamá, la causa migratoria de Luis Posada Carriles será presentada ante la Corte Suprema, afirma Arturo V. Hernández, el abogado mafioso del terrorista internacional, según un artículo publicado por The New York Times sobre el controvertido caso.
Hernández aseguró al diario neoyorquino que "no tenía conocimiento" de una inculpación de su cliente en relación con la investigación de un Gran Jurado sobre su responsabilidad en la campaña de terrorismo que se desencadenó en La Habana, en 1997. Sin embargo, reveló que llevaría ante el más alto tribunal del país el caso por el cual Posada debe comparecer de nuevo próximamente en El Paso.
Tres días después de que el Gobierno de Panamá asegurara, en octubre pasado, que pronto reclamaría la extradición de Luis Posada Carriles, la corte de Apelación de Nueva Orleáns ordenó que el terrorista sea de nuevo enjuiciado en El Paso, Texas, bajo cargos de fraude migratorio.
El artículo del New York Times, titulado "Venezuela presionará a EE.UU. para que extradite un individuo vinculado a la destrucción de un avión" (Venezuela Will Push U.S. to Hand Over Man Tied to Plane Bombing), y firmado por Simon Romero y Damien Cave, hace referencia a una portavoz del Departamento de Justicia, Laura Sweeney quien, contactada en Washington, se negó rotundamente a comentar el caso.
En su fallo de octubre, la Corte de Apelación de Nueva Orleáns se abstuvo de ordenar la detención del terrorista que sigue en libertad en Miami, donde ha participado impunemente en actividades públicas, varias de ellas convocadas por grupos terroristas o simpatizantes del terror tolerados por el FBI y la Fiscalía federal.
Desde su arresto en Florida, el Gobierno de Venezuela, que lo responsabiliza por el derribo de un avión cubano con 73 pasajeros en 1976, reclama con insistencia la extradición de Posada —lo que confirmó de nuevo en los últimos días con el anuncio, por el abogado José Pertierra, encargado del dossier, de la presentación de una nueva solicitud.
A la reivindicación de Venezuela se añade ahora la de Panamá, cuyo Tribunal Supremo declaró ilegal y anticonstitucional la liberación, en el 2004, del terrorista y de otros tres connotados terroristas cubanoamericanos por la ex presidenta Mireya Moscoso.
Desde el arresto de Posada en el 2005, los fiscales antiterroristas federales, bajo orientación del ex Secretario de Justicia Alberto Gonzales, multiplicaron los procedimientos de dilación para evitar la extradición del viejo colaborador de la CIA.
Por otra parte, el citado artículo del New York Times reporta una declaración de Joaquim Chaffardet — el ex Jefe de la policía política venezolana asociado a Posada en una agencia de detectives creada por la CIA en Caracas— , que revela haber abandonado el territorio venezolano para refugiarse en Estados Unidos, presuntamente bajo protección del gobierno norteamericano.
Un testimonio de Chaffardet a favor de Posada fue utilizado en el 2006 para justificar una orden de un juez de inmigración a fin de prohibir la extradición de Posada a Venezuela, bajo pretexto de que "pudiera ser torturado" . Chaffardet, paradójicamente, ha participado activamente en sesiones de torturas en los sótanos de la DISIP en Caracas, al lado de Posada, quien manejaba entonces un escuadrón de la muerte bajo el nombre de Comisario Basilio.
Otras fuentes aseguran que Chaffardet, abogado venezolano golpista, está en EE.UU. como turista.
El ex patrón de la DISIP en los años 70, cuando la propia CIA dirigía a través de sus agentes las operaciones de contrainsurgencia en Venezuela, se suma a muchos otros delincuentes venezolanos reclamados por la justicia de ese país, que radican en EE.UU. bajo protección de la inteligencia estadounidense, tales como Carlos Fernández (ex presidente de Fedecámaras, golpista), la periodista Patricia Poleo y otros individuos vinculados al asesinato del fiscal Danilo Anderson, así como Carlos Andrés Pérez, fugitivo desde los años 90.
Si bien es cierto que los cubanos que emigran a Estados Unidos disfrutan del privilegio de ser acogidos sin reparos y automáticamente se les concede la residencia y pueden optar por la ciudadanía, también lo es que no pueden reinstalarse en su país. La desmesura de uno y otro tratamiento no obedece a afectos norteamericanos hacía los nativos de la Isla ni al deseo de las autoridades cubanas de sancionar a sus nacionales, sino a la naturaleza y la opulencia de un conflicto que impone su propia dinámica.
A pesar de ser el área más tirante en el diferendo bilateral, la más delicada y la que involucra a más personas, el conflicto migratorio es el único asunto respecto al cual, en varias ocasiones los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos han negociado y suscrito acuerdos y, a pesar de que muchos emigrados han participado en acciones violentas, actos terroristas y sabotajes, solidarizándose con el bloqueo y la agresión, el gobierno cubano ha aprovechado cuanta oportunidad se ha presentado para avanzar en la normalización de las relaciones entre ellos y sus familiares.
El modo como el gobierno cubano, especialmente Fidel Castro, condujo durante los preparativos y el desarrollo de los Diálogos de 1978 y en el curso de la Conferencia La Nación y la Emigración en 1994, evidencian la correcta percepción de que aunque vivan en el extranjero, para Cuba, la emigración es un asunto de política interna.
Por esa correcta percepción, cuando en medio del intenso enfrentamiento entre la Revolución Cubana y el imperialismo norteamericano, en el seno de la colonia cubana radicada en Miami aparecieron apenas unas decenas de personas políticamente aisladas, hostigadas y económicamente débiles que, exponiendo su seguridad desafiaron a la contrarrevolución y a la política del gobierno de los Estados Unidos y promovieron el diálogo, Cuba no dejó pasar la oportunidad.
En 1978, bajo el auspicio de Fidel Castro, que personalmente realizó la mayor parte del trabajo, incluyendo la labor de esclarecimiento a la sociedad cubana, se efectuaron los Diálogos de 1978 donde se registraron los mayores avances logrados en materia de relaciones con la emigración, incluyendo todas las facilidades que Cuba podía ofrecerpara la realización de viajes y visitas de los emigrados al país, el restablecimiento de los contactos, la reconciliación y eventualmente, la reunificación familiar.
Alcanzada aquella cota, como era de esperar, las relaciones fueron bienvenidas por las instituciones cubanas y rebasando el ámbito estrictamente familiar se extendieron horizontalmente a otros tipos de contactos e intercambios: culturales, académicos, religiosos, científicos, profesionales e incluso políticos.
Mientras aquellos magníficos encuentros ocurrían, Estados Unidos no cejaban en el empeño por manipular la emigración, usarla contra la Revolución contra la cual fraguaban los más criminales planes. No obstante con valor, fe y constancia a toda prueba, los emigrados y sus familiares, con el beneplácito de las autoridades cubanas, continuaban profundizando sus contactos en lo que perecía una consistente marcha hacía la normalización.
En los años ochenta, la llegada al poder de las administraciones conservadoras de Reagan y los Bush, que coincidieron con la crisis del socialismo y la desaparición de la Unión Soviética, plantearon escenarios completamente nuevos y más difíciles, tanto para la Nación como para la emigración. De eso les cuento.
La Habana, 25 de enero de 2009
III Parte
La emigración cubana en Estados Unidos es un fenómeno objetivo de naturaleza económica, social y política cuya dinámica opera, no sólo por estímulos externos sino también por una lógica propia, en ciertos aspectos con una independencia relativa respecto a las legislaciones, las políticas e incluso a la voluntad de los gobiernos.
Emigración -se afirma- genera emigración. Esa circunstancia ratifica la certeza de la actitud del gobierno cubano al trabajar, junto a los emigrados por la normalización de las relaciones y los flujos migratorios y ordenar tales procesos sin intentar suprimirlos ni manipularlos.
De los atributos mencionados, el carácter económico y social de la emigración son constantes mientras que su naturaleza política es un añadido circunstancial que puede modificarse y de hecho comenzó a atenuarse a partir de los diálogos de 1978 cuando, por medio de viajes y otros intercambios de naturaleza privada y oficial se inició la normalización de las relaciones entre la Nación y la Emigración, proceso que será irreversible cuando la administración norteamericana deje de utilizar la emigración como instrumento político contra la Revolución.
Al encuentro de la remoción de los ángulos políticos, vienen los procesos sociológicos ligados a los cambios en la de motivación de los inmigrantes, las diferencias en la composición social de las nuevas oleadas migratorias, así como la atenuación de los acentos políticos con que las nuevas generaciones perciben la realidad y ajustan sus comportamientos, fenómeno al que no son ajenas la Isla ni la emigración.
Las personas que emigran de Cuba por razones económicas y por las aspiraciones de reunificación familiar, no asumen actitudes hostiles hacía el país o la Revolución, no rompen con sus familias y en el extranjero no suelen sumarse automáticamente a la actividad anticubana. Losdescendientes de cubanos nacidos en el extranjero, no necesariamente heredan los puntos de vista hostiles de sus mayores ni piensan en la Isla como un destino para sus vidas.
En la medida en que Cuba aplique legislaciones modernas y cesen las manipulaciones políticas norteamericanas y contrarrevolucionarias, la emigración asumirá una nueva dinámica, la Nación no tendrá necesidad de protegerse de algunos de sus hijos que se sumaron a fuerzas externas y comenzará un ciclo marcado por una relación normal e incluso fecunda que se anticipó en las reflexiones de los emigrados con las autoridades cubanas durante los Diálogos de 1978 y la Conferencia “La Nación y la Emigración”.
El proceso que condujo a aquel magnifico evento comenzó mucho antes cuando, entre los primeros exiliados de los años 59 y sesenta hubo quienes tomaron distancia de los elementos batistianos, no se vincularon a organizaciones contrarrevolucionarias ni endosaron la política norteamericana contra la Isla. A ellos se sumaron algunos que habían emigrado antes de la Revolución y permanecieron en Estados Unidos sin intervenir en la actividad anticubana, sino haciendo todo lo contrario.
Mencionar los nombres de aquellos compatriotas, además del riesgo de la exclusión involuntaria, tratándose de Miami y de alguien que escribe desde Cuba, entraña riesgos adicionales, no sólo por interpretaciones diversas, sino incluso por motivos de seguridad. El linchamiento social y político de algunos participantes en la Conferencia la Nación y la Emigración a su regreso a Miami, aconsejan prudencia.
Por sus propios caminos, sin otra ideología que un nacionalismo inmaculado, jóvenes sacados de Cuba siendo niños se agruparon en torno a la revista Areito y la Brigada Antonio Maceo y no sólo reivindicaron su derecho a dialogar con el gobierno de su país de origen, sino que con valor y determinación se fueron a La Habana donde encontraron la comprensión, el respaldo y el afecto de Fidel Castro, que sumó su autoridad y su talento al empeño normalizador que también es parte de la obra revolucionaria.
La crisis del socialismo real que recayó implacable sobre Cuba y la borrachera triunfalista de la contrarrevolución mieamense en los noventa, no fueron suficientes para cancelar el curso normalizador porque desde una madurez ciudadana y política, otras figuras e iniciativas se sumaron a los que en medio de difíciles circunstancias mantuvieron en alto las banderas del diálogo.
Ni siquiera las odiosas medidas adoptadas por Bush, que limitó viajes y contactos, han podido desalentar cursos que en los nuevos escenarios pudieran reverdecer.
Desde tu nacimiento el 28 de enero de 1853 aprendimos a quererte como el hombre sincero, forjado al lado de la palma, donde hay un río, con el canto del sinsonte y conel clarín del monte.
Leímos tus escritos y de ellos aprendimos que ser cultos es la única forma de ser libres. Recitamos tus poemas y conocimos a un maestro que sólo alcanzó a vivir 43 años, suficientes para mostrar el camino del conocimiento en los saberes de la filosofía, el arte, la literatura, y la política.
Fue tu vida un llamado de proezas para alcanzar la independencia de Cuba y la libertad plena del hombre, sin embargo, tu sueño fue retomado por generaciones futuras que han convertido utopías en realidad. Hoy los enemigos de Cuba te invocan absolutizando tus frases y sacándolas del contexto histórico.
Vislumbraste en la unidad del pueblo y del continente, la única raza buena capaz de arrollar al monstruo imperial de siete leguas en sus pies, y evitar, -así- que cayera con esa fuerza más sobre nuestras tierras de América.
Tu rostro fue esculpido en millares de bustos donde depositamos la rosa blanca y rendimos tributo. No te veneramos, porque siempre has sido el hombre de ideas que nos conversó al oído los consejos sabios en el difícil camino de la vida.
Si Patria es Humanidad, aquí en Cuba hacemos una ofrenda al culto honor por la dignidad plena del hombre y te decimos: que el amor, madre, a la Patria, no es al amor ridículo al suelo que pisan nuestras plantas sino el sentimiento del hijo que vive por ella, calla y muere.
Igualaste al verso con el monte y con el abanico de plumas; lo describiste como el puñal y surtidor de agua de coral; lo nombraste: verde claro y siervo herido en el monte amparo; y le diste el vigor del acero con que se funde la espada.
Eres el leopardo que tiene en el monte seco y pardo un amigo, eres el sol bueno y el mar de espuma, vienes de todas partes y hacia todas partes vas, sabes del pesar profundo de la esclavitud de los hombres y antes del tomar del joyero, la mejor, te quedas con el amigo sincero y con el amor.
No viajas en el carro de hojas verdes y tampoco morirás como un traidor. No estarás en lo oscuro y, -como bueno-, te admiraremos de cara al sol.
Ponencia presentada al II Taller Historia de la Revolución Cubana, Unión Nacional de Historiadores, enero del 2009
Cincuenta años de Revolución Cubana es un motivo más que pertinente para hacer un balance crítico de lo que se ha podido hacer, de todo lo que hubiéramos querido hacer y no ha sido posible por múltiples factores causales y casuales; y especialmente, de las proyecciones necesarias para avizorar con optimismo el futuro, aunque desde otros contextos lo auguren cada vez más incierto.
En este abanico multidireccional y multigradual de acciones humanas, las religiones populares que coexisten en Cuba constituyen un campo muy amplio del imaginario cotidiano que, independientemente de los vínculos con las diversas religiones eclesiales oficialmente institucionalizadas, abarcan casi todos los aspectos de la vida común y corriente de los creyentes. Son prácticas religiosas muy existenciales, pues como he señalado en otras ocasiones, están más vinculadas con el "más acá" que con el "más allá".Más relacionadas con el ciclo vital de sus miembros que con la preparación para otra forma de existencia ultramundana.
A medio siglo del triunfo por la liberación nacional es preciso recordar que los prejuicios raciales y la discriminación social, heredados del colonialismo y fuertemente abonados durante algo más de medio siglo neocolonial, sirvieron de argumento para demonizar estas prácticas religiosas desde el discurso eclesial y, consecuentemente, luego se hizo sentir en el propio discurso político, que durante la década de los setenta las redujo a simple "valor folklórico" o dicho de otro modo, a "cultos sincréticos" como si los demás tipos de culto fueran límpidamente inmaculados. Es bien conocido que por mucho esfuerzo mental que se haga, el prejuicio, fruto de la propia ignorancia, deviene perjuicio y tiene un condicionamiento cultural que no se borra de la noche a la mañana.
En este ámbito es necesario aludir a la vida y la monumental obra de Fernando Ortiz, quien inicialmente estuvo prejuiciado por su formación europea y luego plenamente identificado con la amplia presencia del legado africano. Sus investigaciones abrieron el camino para abordar con el necesario respeto y orgullo nacional los valores culturales presentes en la religiosidad popular, desde los primeros pobladores del archipiélago, la inmensa carga de supersticiones de la presencia hispánica, hasta el tributo multiétnico del continente madre en la formación de la nación cubana. Sin embargo, la obra de Fernando Ortiz tampoco es suficientemente estudiada aunque haya sido calificado por Juan Marinello como "Tercer descubridor de Cuba".
El fallido intento que se hiciera para ateizar la sociedad cubana a nombre del nuevo proyecto socio-político, cual peculiar especie de "religión oficial", fue superado por la vida y se ha transitado paulatinamente, no sin espinas e incomprensiones, de la intolerancia al diálogo y de éste al respeto. Una de las enseñanzas de la crisis de los años noventa y el incremento de la religiosidad en todas direcciones ha sido la necesidad de crear espacios de resistencia y de convivencia. La noción de unidad nacional no puede estar signada por la uniformidad de todos sus componentes humanos, sino por el adecuado respeto a la diversidad cultural de sus manifestaciones, entre ellas las religiosas. No podemos olvidar la diversidad de orígenes de la actual población de Cuba ni el papel singular de cada historia local en este proceso de mayor alcance nacional. La religiosidad popular pasa además por el conjunto de matices e interpretaciones contextuales que cada practicante le da y esto le otorga una infinitud de posibilidades.
Estas prácticas religiosas identificadas popularmente como palomonte, santería o regla de ocha, sacerdocios de Ifá y de Osain, sociedades masculinas abakuá, cultos arará, iyesá, gangá, las variantes cubanas del vodú y el rastafari, de reconocida matriz africana, junto diversas expresiones del espiritismo (de mesa, cruzado y de cordón), y otras prácticas domésticas híbridas de unas y otras, no son dependientes de una institución eclesial por su formación originaria, sino que la institucionalidad radica en la propia familia religiosa, donde descansa su núcleo duro de estabilidad y continuidad. Esto les ha facilitado resistir, como religiosidad declarada u oculta, a todo tipo de hostilidad o de presiones condicionantes del acceso al trabajo, a cargos de dirección o de un más adecuado reconocimiento social. El conocido acceso pleno de los religiosos, sin distinción de credos sino por sus méritos, a la militancia del Partido Comunista de Cuba es un verdadero logro que ha tenido en la figura de Fidel uno de sus principales impulsores.
Estas familias religiosas, derivadas de los procesos de iniciación y condicionadas por éstos, envuelven los tradicionales nexos consanguíneos y de afinidad de otras relaciones familiares propias de las culturas judeocristianas, a la vez que lo trascienden en normas de conducta individual y social respecto de los mayores y entre los propios iniciados. Todo ello también se encuentra condicionado y regulado por las consultas de los medios oraculares disponibles. Esta cualidad hace posible identificar la africanía del sustrato de una parte importante de estas prácticas junto con múltiples rasgos de catolicidad explícita en la exteriorización de muchas casas-templos, desde la triangulidad compositiva de los altares hasta la multiplicidad de flores y velas devocionales. Por ello y por otras razones vinculadas con la polivalencia simbólica de los espacios y de las propias personas, he defendido siempre la cubanía de este patrimonio cultural compartido, más allá de identificar de manera precisa o confusa sus diversos orígenes, o de no compartir las interpretaciones cosmovisivas sobre la creación el ser humano, que para mí no es más que una brevísima nanovida en este inconmensurable espacio galáctico; aunque nos hemos pasado miles de años mirándonos el ombligo cual centro del universo, bien con apoyo divino o con apoyo propio.
La adecuada comprensión e interpretación de la familia religiosa en las religiones populares cubanas como proceso histórico y sociocultural no siempre ha sido entendido ni adecuadamente atendido por los estudiosos ni por las autoridades encargadas de facilitar o de prohibir la realización de determinadas ceremonias. Tampoco ha sido comprendido plenamente por determinadas religiones eclesiales cuya cualidad no es inclusiva, sino disyuntiva, pues precisamente, el contenido inclusivo de las religiones populares otorga espacios de libertad electiva —es harto conocido que un palero iniciado, puede ser y en muchas ocasiones es espiritista, santero, abakuá u otra opción complementaria—, mientras que el católico que opte por una denominación protestante, a modo de ejemplo, no tiene esa doble condición; es decir, se es o no se es. En este sentido, los practicantes de las religiones populares han alcanzado la ubicuidad religiosa, en su acepción de presencia múltiple, aunque sus objetos de adoración se encuentren ubicados en espacios diferenciables, pero no siempre. Esto genera una inevitable interactividad entre unas prácticas y otras, sin que ello implique una plena toma de conciencia al respecto.
Esta situación objetiva haría poco viable y confiable un posible censo, digamos sumatorio, de practicantes confesos en el ámbito de la religiosidad popular, pues la cifra se multiplicaría por tres o por cuatro respecto del total verdadero de personas, debido al rol múltiple de los practicantes. Sin embargo, los estudios atestiguan que las religiones populares constituyen la base social de la religiosidad cubana, independientemente de la actividad evangelizadora o congregacionadora de otras religiones oficialmente reconocidas.
No fue gratuito que a menos de una semana de marcharse su Santidad Juan Pablo II, tras la visita pastoral a Cuba en 1998, llegó a La Habana toda una comitiva sacerdotal estadounidense, compuesta por católicos y protestantes, para conocer, no precisamente sobre impacto social de esa muy divulgada visita Papal, sino para tratar de conocer mejor cuál es la base social de la religiosidad en la Isla. Quienes compartimos con los sacerdotes una cena en el restaurante "El Hurón Azul", pudimos hablar precisamente de la diversidad de expresiones religiosas mucho más allá de las fronteras arquitectónicas que trazan los templos o de las mentalidades generadoras de otras fronteras.
A cincuenta años de Revolución no podemos olvidar que estas prácticas religiosas han sido tradicionalmente propias de los sectores sociales más humildes, especialmente de esa importante parte de la población identificada epitelialmente como "negra" y "mulata", sin dejar de mencionar al campesinado pobre o al marginal desempleado. Sin embargo, el triunfo de la Revolución no heredó una masa amorfa de creyentes analfabetos únicamente dependientes de la tradición oral ni de la capacidad reproductiva y creativa de la memoria; sino que desde los primeros decenios del siglo XX los procesos de transmisión religiosa, particularmente de las prácticas ceremoniales socializadas mediante cabildos, casas-templos y asociaciones, también descansaron en las páginas manuscritas de libretas de oriatés, babalawos, tatangangas, jerarquías abakuá y hasta representantes de la tumba francesa, quienes han sido practicantes del vodú y del espiritismo cruzado. Ellos fueron capaces de transcribir a su modo lo que día a día iban dictando los mayores, lo que había acumulado la oralidad depositada en sus respectivos linajes familiares.
Este patrimonio oral y escrito ha sido y es una fuente de gran trascendencia, no sólo por su valor religioso para los creyentes, sino por su cualidad informativa para conocer toda la diversidad de expresiones que incluyen los remanentes lingüísticos que se mantienen vivos en Cuba mientras que en otros contextos de América ya han desaparecido. Lo que para nosotros es patrimonio cultural vivo para otros es silencio cabizbajo y eso se lo debemos a la conciencia histórica de aquellos que accedieron a las primeras letras, aquellos que impidieron morir dos veces: por la opresión y por el olvido.
De la oralidad primaria se pasó en pocas generaciones a las libretas o a los libros de teneduría debidamente foliados, de ahí a los mecanuscritos, luego a la digitalización y hoy a Internet, con todas las ventajas y peligros que ello implica. Desde hace varios años, por ejemplo, las letras del año que dan a conocer el Consejo Cubano de Sacerdotes Mayores de Ifá a través de la institución religiosa denominada "Centro Cultural Yoruba de Cuba" y la "Comisión Organizadora de la Letra del Año", ubicada en la casa templo de Ave. 10 de Octubre no. 1509 entre Josefina y Gertrudis, Víbora, Municipio 10 de Octubre, Ciudad de La Habana, circulan inmediatamente por correo electrónico y son situadas en múltiples portales y sitios Web. De igual manera, las letras del año que se anuncian en otros lugares (Caracas, Miami, San Juan…), a partir de la influencia cubana, pueden ser consultadas y comparadas por unos y otras.
Hoy día no es posible hablar de modo unívoco de religiones populares como religiones propias de la pobreza, pues de igual manera que existen practicantes que ostentan títulos universitarios y grados científicos, gracias a esta Revolución y al adecuado aprovechamiento de oportunidades, también los hay con instrucción primaria cuyos niveles de ingresos superan con creces los de la media de los trabajadores asalariados, incluso de los referidos profesionales. Pero las religiones populares cubanas, de modo específico las de reconocida matriz africana, heredaron la desventaja histórica y sociocultural de sus portadores, de manera que el grado de visibilidad y reconocimiento social aun resulta objeto de vivos debates.
Actualmente, por ejemplo, La Regla de Ocha y el Sacerdocio de Ifá se debaten ante el desafío de la rápida internacionalización —como ya lo han hecho el Vodú desde Haití y el Rastafari desde Jamaica— sus implicaciones ético-religiosas y las estrictamente comerciales. Los sitios Web que circulan sobre Ocha e Ifá en el ciberespacio no tienen precisamente a los cubanos como sus principales protagonistas ni cibernautas, aunque los de esta Isla no están ajenos al tema ni al beneficio económico que se obtiene de tales actividades, tanto en el orden religioso como académico.
Obviamente, las interpretaciones y justificaciones también son múltiples. Mientras unos, influidos por otros escenarios nacionales e internacionales, desean sinceramente eclesializar estas prácticas para tratar de "unificar los ritos", otros apelan a la autenticidad de las ceremonias en la Isla como argumento para obtener beneficios económicos equiparables a países de Norteamérica y Europa donde "hacerse santo" es una inversión costosa.
Por otra parte, el Ministerio de Cultura desde su creación ha multiplicado los espacios de reflexión sobre las religiones populares más allá del ámbito estrictamente religioso y ha valorado diversas expresiones de la cultura artística propia de ritos y ceremonias, con énfasis en los aspectos musical, danzario, culinario y en la riqueza de la oralidad. Hoy día existe una red de eventos que tienen lugar en el país y abarcan casi todo el año, desde el Taller de antropología afroamericana que auspicia la Casa de África de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana en enero; el que efectúa el Centro Cultural Africano "Fernando Ortiz" de Santiago de Cuba en abril; el Festival de Raíces Africanas "Wemilere" de Guanabacoa en mayo; la Casa del Caribe de Santiago de Cuba en julio; junto con el gran esfuerzo de muchos museos municipales que poseen colecciones de piezas vinculadas con estas actividades y también convocan a los interesados. A lo anterior se une el trabajo del Departamento de Estudios Sociorreligiosos del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS) y del Instituto Cubano de Antropología (ICAN), ambos del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, que también convocan eventos nacionales e internacionales.
A estos eventos concurren habitualmente tanto estudiosos no creyentes o creyentes no religiosos, como creyentes interesados junto con creyentes-estudiosos de estos temas. Esta experiencia creó al principio interpretaciones tensas, parcializadas, desde una u otra perspectiva, que fueron limándose mediante el diálogo respetuoso y cada vez más simétrico. Pero como cada tipo de práctica religiosa tiene que dar solución adecuada a sus asuntos internos, los eventos no son un espacio para estos menesteres y resulta necesario establecer un balance entre los campos de estudio de contenido público y los temas relacionados con actividades de acceso limitado a los iniciados, las relaciones con las autoridades gubernamentales y entre sus propios líderes.
De igual manera, el Consejo Nacional de Casas de Cultura hace ya más de una década logró diferenciar a los portadores tradicionales de estas manifestaciones para dedicarles una atención personalizada y un reconocimiento social como parte del patrimonio cultural vivo, respecto de las agrupaciones de jóvenes que recrean por vocación artística el repertorio aportado por la religiosidad popular. Sin embargo, estudios muy recientes constatan que el propio Ministerio de Cultura y sus dependencias en el país dedican mucho más recursos financieros a las manifestaciones de las artes profesionales que a las manifestaciones identificadas como raigales de la cultura nacional, sean estas religiosas o no.Esto pone en primer plano el desafío de la política cultural para rociar con luces, lentejuelas y fanfarrias las flores y los frutos más descollantes sin dejar de abonar las oscuras raíces profundas que, cubiertas de tierra, garantizan la savia misma de la cultura nacional.
Para realizar un balance justo de las relaciones entre estas prácticas religiosas populares y las instituciones gubernamentales, debo subrayar que nuestros funcionarios con capacidad de decisión no siempre coinciden con los referidos eventos. Los debates se circunscriben mayormente al ámbito académico con la necesaria participación de algunos practicantes interesados, que siempre aportan experiencias o valoraciones de sumo interés. Esto no es un pecado capital, pues los científicos sociales cubanos sabemos demasiado bien que la mayoría de los decisores en cualquier instancia, por cuestiones de sus múltiples ocupaciones, no siempre están presentes en los debates académicos, excepto en la inauguración y/o en la clausura.
De ello ya se ha tomado plena conciencia y ha sido un necesario llamado de atención para que las ciencias sociales y humanidades acompañen cada vez más y de manera adecuada la toma de decisiones. Por tal motivo resulta muy importante reflexionar sobre la conveniencia o no de dialogar con los representantes de estas prácticas religiosas sólo mediante su "conversión" en algo semejante o análogo a "iglesias", cuando las cualidades identitarias de éstas tienen por sostén determinados líderes que encabezan familias religiosas. El hecho que Cuba haya suscrito como Estado parte la Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales en el 2005, es mucho más que ganar una batalla contra la globalización uniformizadora, este acto nos compromete dentro y fuera de casa a respetar la diversidad cultural y el derecho a la diferencia.
Las religiones populares cubanas han evolucionado durante los últimos cincuenta años de manera simultánea con los cambios sociales y políticos, pues la mayoría de los practicantes apoya su Revolución y no desea un regreso a la nulidad, una parte de ellas se ha internacionalizado tras la profunda crisis de credibilidad de las propuestas confesionales de la modernidad autofágica y de la "razón" poco racional, fragmentadora de la realidad, que ha puesto en grave peligro la existencia de la vida en esta pequeña esfera azul.
Estos practicantes no son responsables de esas crisis existenciales y como muchas cosmovisiones de los primeros pobladores de América o de la milenaria sabiduría asiática, proponen un reencuentro del ser humano con la naturaleza, pero no sobre ella ni contra ella, sino como parte de ella.
Presiden José Ramón Machado Ventura y Esteban Lazo la gala inaugural Leticia Martínez Hernández
Fueron los niños y su arte quienes descorrieron las cortinas de Pedagogía 2009 para dar la bienvenida a más de 3 000 maestros que se reúnen en La Habana con el fin de aunar voluntades en la lucha contra la ignorancia. La gala inaugural contó con la presencia de los miembros del Buró Político José Ramón Machado Ventura, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y Esteban Lazo Hernández, vicepresidente del Consejo de Estado.
Ante delegados de más de 44 países reunidos en el teatro Karl Marx, Ena Elsa Velázquez Cobiella, ministra de Educación, impartió una conferencia sobre la educación cubana en el aniversario 50 de la Revolución, y en nombre de los maestros de la Isla dijo sentirse honrada de recibir a quienes dedican inteligencia y amor a la formación de los demás. Los educadores son incansables luchadores que convierten las sombras del desconocimiento en luces de futuro, precisó.
Velázquez Cobiella dijo que aunque se han dado pasos importantes en varios países de la región se necesita avanzar más en la ampliación del acceso a la educación, la extensión de la escolaridad, la permanencia e ingreso oportuno a la escuela y la formación de maestros. No basta para salir del subdesarrollo con saber leer y escribir, es indispensable que la enseñanza sea abierta, integral, masiva y permanente.
Sobre nuestros logros después de cinco décadas de Revolución, expresó que las pautas de lo hecho las trazó Fidel, desde los históricos días de La Historia me absolverá. Explicó a los delegados que ahora estamos en un combate de nuevo tipo, el de perfeccionar la obra y darle continuidad a través de uno de los mayores retos: elevar la calidad del proceso docente educativo.
En la inauguración de la cita bienal también estuvieron José Ramón Fernández, vicepresidente del Consejo de Ministros; Lázara Mercedes López Acea, miembro del Secretariado del Comité Central; Juan Vela Valdés, ministro de Educación Superior; otros dirigentes del país y titulares de Educación de naciones como Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Belice, Mozambique, Namibia, Timor Leste y Mali.
Resalta organismo internacional logros de educación cubana
Daydee Díaz Fleites
Álvaro Marchesi Ulastres, secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, La Ciencia y la Cultura (OEI), calificó hoy a Cuba de ejemplo en la educación.
Marchesi expuso, en esta capital, en conferencia especial impartida en el congreso Pedagogía 2009, las metas educativas que se propone la OEI para Iberoamérica en 2021.
Exhibió los resultados de investigaciones globales que demuestran a la nación caribeña como país con mayor rendimiento académico en el aprendizaje de las matemáticas, en sexto grado de la enseñanza primaria.
Destacó el esfuerzo de los especialistas del ramo de la Isla, quienes contribuyeron a que Venezuela y Bolivia se declararan libres de analfabetos en el 2006 y 2008, respectivamente.
Ante la presencia de Ena Elsa Velázquez, ministra cubana de educación, Marchesi elogió al gobierno de Nicaragua por el compromiso de erradicar el analfabetismo en julio del presente año con la colaboración de maestros de la Isla.
Marchesi analizó la problemática educativa de la región, donde solo un 50 por ciento de niños con edad de cinco años está escolarizado y la desnutrición afecta a siete millones de infantes iberoamericanos.
En Cuba el grado preescolar para niños de seis años está universalizado y el 99 por ciento de los de cero a cinco son atendidos mediante círculos infantiles y vías no formales.
Durante la primera jornada del encuentro con sede en el Palacio de Convenciones, más de tres mil delegados de 44 países de varios continentes, examinan, entre otros temas, las perspectivas de la pedagogía en el siglo XXI, y los fundamentos teóricos y metodológicos de la formación moral ciudadana. (AIN)
Gracias al amigo Walter me llegó un artículo aparecido en el domingo 18 en el diario Tuscaloosa News que, bajo el título «This Land Is Your Land», Like Woody Wrote It («Esta tierra es tu tierra» como Woody lo escribió) hace referencia a una canción que es casi himno para los estadounidenses, quienes la aprenden en los primeros años escolares y acompaña e inspira un loable sentimiento de alabanza a su patria.
Por esa canción, el legendario Pete Seeger, con sus 89 años y todavía la voz necesaria para desgranar la simbólica melodía, se unió a otro cantor de los trabajadores no menos famoso, Bruce Springsteen, en el concierto que este dio el domingo en el Lincoln Memorial de Washington, para celebrar la llegada de un presidente negro a la Casa Blanca.
Pero el hombre fabuloso que en los años 60 hizo cantar al mundo la Guantanamera de Joseíto Fernández con versos de José Martí, dio una nueva lección a su pueblo cuando de su garganta salieron tres estrofas del This Land is Your Land, cuyas letra y música escribiera Woody Guthrie en los años 30, inspirado en la Gran Depresión, las penurias de su pueblo y una decisión de lucha por lo suyo, y que le fueron revisadas y durante largos años censuradas «para hacerla menos política», según explicaba el diario de Tuscaloosa.
«Yo no conocía esa letra», me confesaba emocionado Walter, y sentí que le hubiera gustado haber estado en ese momento en el teatro de la capital de su país, solo para entonarla con el corazón junto a miles más de sus compatriotas.
De esto se trata lo que hoy les cuento: el viejo Pete Seeger hizo cantar a la multitud, no como celebración a esa tierra grande —que lo es sin duda—, sino como una demanda de los derechos de los trabajadores y del pueblo. Él restauró los versos largamente enmendados y prohibidos...
En la nota del periodista Tommy Stevenson aparece la letra íntegra como era conocida y también la cantada por el baladista, que fue en su momento perseguido en la famosa cacería de brujas de la época del macartismo, registrado en las listas negras e ignorado por el glamour comercial de disqueras y medios, siempre dispuestos a ceder cultura ante los billetes verdes.
Estas son las estrofas originales para el coro:
Hay allí una alta muralla que trata de detenerme;/Un signo está pintado, y dice propiedad privada;/Pero en el reverso de ella no dice nada;/Esa parte fue hecha para ti y para mí.
A la sombra del campanario yo vi a mi pueblo,/En la oficina de socorro* yo veo a mi pueblo;/Como ellos están de pie hambrientos, me paro allí preguntando/¿Está esta tierra hecha para ti y para mí?
Ningún ser viviente podrá detenerme,/Cuando voy caminando por esa carretera libre;/ Ningún ser viviente me hará volver atrás/ Esta tierra fue hecha para ti y para mí.
La letra manipulada sustituyó propiedad privada por un beatífico «no pasar» en esa lírica del coro, y en lugar del contundente «pueblo hambriento» del segundo verso, se les vendió un «y alguien está murmurando y alguien está preguntándose/Si esta tierra todavía está hecha para ti y para mí». La resolución de lucha que emanaba del último versículo simplemente fue desvanecida porque desaparecieron completamente ese verso.
George W. Bush y sus fatídicos ocho años en la Casa Blanca han dejado una herencia económica a Barack Obama que ya se compara con los duros años de la Gran Depresión. En su discurso inaugural de este martes, puntualizó en la situación económica, y como ha llegado a la Casa Blanca con una promesa de cambio y el voto de quienes le creyeron, resulta apropiado que el viejo baladista recordara que la tierra celebrada, quieran o no es la tierra que algún día será verdaderamente del pueblo, y por ella hay que luchar...
El periodista del Tuscaloosa News lo dice a su manera: «Fue maravilloso ver el fulgor subversivo en sus ojos cuando hizo este llamado y respondió la multitud frente al Memorial Lincoln» (...) «En algún lugar, Woody —y Leadbelly, y Sonny, y Cisco, y el resto de los grandes baladistas de una época ya ida— estaban sonriendo esta noche».
Barack Obama se convirtió este martes en el primer presidente negro de E.U., al asumir el cargo en Washington ante unas dos millones de personas a quienes pidió una «nueva era de responsabilidades» para enfrentarse a la recesión económica y a dos frentes bélicos: Afganistán e Iraq, y les anunció una retirada «responsable» de las tropas ocupantes de este último país.
*Relief office u oficina de socorro, un término que Woody Gunthrie empleó para las ollas de sopa comunes que alimentaron a millones de estadounidenses durante la Gran Depresión. Hoy ha crecido considerablemente el número de desempleados, de los sin casa y de quienes acuden a los centros de ayuda en busca del alimento diario.
“’This Land is Your Land’: Al fin, después de muchos años de hipocresía y falso patriotismo, esta hermosa canción recupera su significado real y simboliza el espíritu generoso, humilde y luchador de la mayoría del pueblo estadounidense”, escribían en Los blogueros, “primer blog en español desde Washington, DC”. Y no s contaban que “HBO obligó a YouTube a retirar el video por infringir en su propiedad intelectual”
Para el que quiera escucharla, le dejamos el enlace:
Mientras, los grandes medios intentan minimizar las victorias del pueblo.
Mientras, los enemigos de las Revoluciones tergiversan sus obras.
Pero –lo dijo un Presidente norteamericano- “El pueblo puede ser engañado un tiempo, pero no todo el tiempo”.
Y la magnífica victoria nuestroamericana no puede ya, nunca más, ser escondida:
Bolivia SI... Venezuela SI
Por Eduardo Parra Istúriz
Hace 500 años, en la costa de un continente desconocido para los europeos, el indígena americano conoció lo que se convertiría en su maldición: el poder de un imperio capaz de acabar con sus casas, sus costumbres, sus formas de vida. La espada y la cruz se aliaron para difundir espanto, muerte, enfermedades, una lengua nueva, y lo más importante: la fe en el paraíso. ¿Paraíso para qué, si allí vivíamos antes de que ustedes llegaran?
El paraíso de nuestra tierra fue salvajemente despojado de nuestras manos, convertido en campo de batalla y cementerio de los nuestros. Luego vino una generación de hombres y mujeres invencibles que, encabezados por Bolívar, Sucre, O'Higgins, San Martín y Artigas, dieron nueva luz y esperanza a la patria grande y nueva, Latinoamérica.
En independencia, y a pesar de la larguísima vista de sus libertadores, en los pueblos de Suramérica el indígena siguió al margen, apartado ahora por el prejuicio, la desconfianza, el desprecio de quienes seguían envenenados de esclavismo e ínfulas de superioridad. Qué lejos lucían entonces los sueños de esos hombres enormes que hicieron la guerra por la libertad.
Llegó el nuevo imperio, hijo predilecto de Inglaterra, y el indígena siguió oprimido, recordando en sus historias ancestrales la promesa de un tiempo nuevo; el resurgimiento del hijo del Sol, la promesa libre del caribe indómito, del araucano, del charrúa.
El sueño se hace a mano y sin permiso, dice el poeta, y vino el Che, con su cargamento revolucionario, pero el imperio dijo NO, y acabó con el sueño, con la vida y hasta con el cadáver de Ernesto. Ahí quedó, en El Yuro, sembrado en su valentía, por años y años. ¡Bolivia, como dolías en 1967! Y tú, Chile, como doliste en el 11 de septiembre. El nuestro, el de 1973, cuando el sueño rescatado por Salvador veía crecer sus frutos imberbes. Entonces nuevamente el imperio dijo NO, y Allende entregó su sangre bajo el bombardeo de Kissinger y Pinochet.
Pero hoy el indígena regresó... bajó de El Alto, de Oruro, de Cochabamba, de Chuquisaca, de Orinoca, a decirle que SI a Evo Morales, y con ese SI, vino a reivindicar el sueño largamente acariciado, el que dijo Martí, el que brilló con Fidel, el mismo sueño que costó tanta vida; el de los tupamaros en Montevideo.
A ese sueño, Bolivia le acaba de decir que SI. SÍ a la Nueva Constitución del Estado Boliviano. SÍ a la esperanza encarnada en su líder máximo, el cocalero. Ganó el SÍ en Bolivia, con 64% de los votos.
Con ese mismo canto, con esa misma fuerza, bajarán de los cerros, de los campos, de las plantas industriales, los indígenas, los obreros, los trabajadores, el 15 de febrero a decir que SI, a enmendar la constitución de Venezuela, para que el sueño de Bolívar no vuelva a morir con Sucre, con Bolívar, y con Urdaneta, como hace 200 años.
Hoy, estos pueblos de Bolívar y Sucre, encarnación de Tupac Catari y Guaicaipuro, seguirán diciendo que SÍ a la Libertad del pueblo indómito y guerrero de América del Sur.
Aunque ya enero va entregándonos su cuota final de días, no quiero que termine sin compartir con ustedes dos textos que celebran el 50 Aniversario de nuestra Revolución.
El primero viene desde la Patria de Allende y de Neruda, y lo envía un camarada de luchas cibernéticas: uno de los primeros con los que compartimos la defensa de la Revolución en Listas de Correo electrónico, y que fuera activo colaborador del Boletín Librínsula, bastión de la Batalla de Ideas durante varios años: les hablo del felizmente reencontradoProfesor Carlos Poblete, del Movimiento de Solidaridad con Cuba de Rancagua, Chile.
El segundo es de un soldado de la palabra que desde nuestra Patria linda, sabe defender, sin apañar errores, la fuerza de nuestra cincuentenaria Revolución, y les hablo del periodista José Alejandro Rodríguez, en su trinchera del Diario Juventud Rebelde.
Disfrútenlos y sigamos dando Vivas a esta Revolucion "con todos y para el bien de todos"
1
CUBA, 50 AÑOS DE REVOLUCIÓN SOCIALISTA
Iniciamos el presente año 2009 quienes valoramos la Revolución Cubana, celebrando los 50 años de su existencia. En rigor histórico, su carácter socialista se declaró al poco tiempo de su triunfo, ocurrido en enero de 1959.
Dura ha sido la batalla por sus conquistas plenas de humanismo. No será fácil seguir su camino constructor de más socialismo y, más aún, alcanzar en el tiempo el gran objetivo del comunismo. Estamos ciertos que Cuba no se quedará sólo en el empeño.
La Isla del Apóstol, a su modo, con su proceso ha recreado la teoría de los egregios pensadores del socialismo científico. Su práctica diaria enriquece ese pensamiento teórico. Ha sido ése otro de sus desafíos permanentes. No ha existido otra revolución en el hemisferio occidental que hable en castellano.
En todo proceso histórico-social transformador hay que estimar siempre la idiosincrasia de cada pueblo. En la tierra de Martí también se ha marcado un hito en ese aspecto. Su hazaña es creación propia. Ciertamente ningún proceso es un círculo cerrado, recibe y proyecta influencias. Mucho de lo que ha sucedido en América Latina en este medio siglo, y de lo que ocurre, tiene relación con la experiencia de la isla caribeña. Los pueblos y sus líderes del continente han vivido alumbrados por los destellos de la Sierra Maestra.
La revolución isleña nos entregó al Che y su moral, y al conductor de pueblos que es Fidel. Ambos nos enseñan con sus palabras y sus actos que un mundo nuevo es posible, que se puede y se debe. Que la solidaridad humana aplicada es adversaria irreconciliable del egoísmo.
Son millones los seres humanos de diversas latitudes planetarias que han sufrido el desamparo que el capitalismo provoca, que han recibido de Cuba de forma directa el humanismo de su revolución.
Fue Fidel quien dijo en un Foro Mundial hace unos años : " Desaparezca el hambre y no el hombre ".
Conocidos, y reconocidas por entidades internacionales son las metas alcanzadas por la revolución en áreas tan sensibles como educación y salud. Esos logros hacen de la Isla una potencia mundial.
Cuando hace 20 años cayeron los procesos y los países que en Europa del Este construían una forma de socialismo, a Cuba algunos le daban el pésame y otros le contaban los días. Entonces, apareció Fidel para decir : "Solos, pero en la cima ". Aquellos no conocían ni saben del temple de ese pueblo, bloqueado criminalmente hasta hoy durante 48 años por la potencia imperialista. En esas mismas circunstancias en extremo díficiles para Cuba y el mundo, Fidel, una tarde, en un encuentro con él en el Palacio de la Revolución, nos dijo : "Tenemos que resistir, y también desarrollarnos ". Agregó : " Cuba no los defraudará ".
El proceso histórico-social en la patria de José Martí lo revolucionó todo, en lo material y en lo moral. Allá la palabra Patria es plena de sentido, porque hay decoro. Es una revolución social y cultural, pero por sobre todo es una revolución ética.
El nuevo cumpleaños de la revolución martiana y socialista es un buen motivo para el abrazo en el año que se inicia.
Es el compromiso no entendido como fanatismo ni tampoco cual conformista complacencia, sino como fidelidad participativa y crítica, en el mejor sentido de la palabra: enjuiciar lo que se ama con la misma intensidad con que se le besa; pensar en lo que acecha y se incuba, alertar de las turbulencias que no dejan ver la luz.
Es fidelidad, porque no supone que todo anda bien, ni se cree que los paradigmas y valores supremos se trasfunden por sí mismos en la realidad, por una especie de ósmosis ideológica. Lleva una sana insurgencia, que ignoran los acomodados —de bienes o de mente—, oportunistas, dogmáticos, simuladores, cínicos y tecnócratas descreídos. Los que tienen la otra casaca preparada por si las moscas.
Los fieles inconformes que respondieron al llamado de Raúl de debatir sin tabúes nuestros problemas, ahora aguardan —claro que sin milagros, pero sí con esperanza— que del inventario se deriven cambios para más socialismo, que quiere decir mejor. Socialismo sin estigmas, trabas, dogmas e ineficacias que nuestro sistema debe dejar atrás para cumplir ese compromiso de la plenitud en cuerpo y alma, que tiene con el ser humano.
Ante tanto desafío, no solo urge debatir y consultar, sino vigorizar el sistema y la institucionalidad con mayor participación del sujeto supremo: las masas. Control popular, participación colectiva en la administración y dirección de muchos frentes, descentralización de funciones, que en modo alguno significa abandonar las riendas desde arriba, sino complementarlas con la vigorización horizontal que desburocratice muchos procesos, especialmente la economía.
Claro que son retadores los asuntos, en medio de tantas presiones exteriores que nos bloquean no digo yo el sustento, hasta el pensar y el soñar. Pero no hay más alternativa que recomponer el país si queremos que la carcoma no nos mine y se nos vayan de la mano los problemas, en una etapa en que, inevitablemente, la generación histórica de la Revolución va desapareciendo. A fin de cuentas, aún tenemos el timón de la nave y podemos guiarla a puerto seguro.
En este empeño salvador, es inestimable lo que pueden contribuir las investigaciones y diagnósticos de las ciencias sociales cubanas, de una agudeza sorprendente, y no siempre tenidos en cuenta en las políticas ni en la toma de decisiones sobre asuntos vitales del país.
No es menos cierto que Cuba es un país sui géneris, con un síndrome de cerco y plaza sitiada que ha generado muchos vaivenes y vientos encontrados en sus políticas, para readaptarse constantemente. Pero afortunadamente, la vida nos dice cada vez más que el empirismo, el voluntarismo y la improvisación en las políticas, sin el sedimento de la cientificidad que descubra y prevea tendencias, escenarios y factibilidades, son serios obstáculos para el avance.
Esas profundas introspecciones en el diseño de nuestra sociedad, son elocuentes al revelarnos bajo el principio de la duda científica —que no política ni ideológica— por qué, por ejemplo, la propiedad estatal no precisamente implica la social y el sentido de pertenencia del sujeto. O por qué, a pesar de que busquemos el pleno empleo, no por ello todos van a incorporarse a él con arengas o presiones, si este no se revaloriza, al punto de seducir y compulsar al mismo tiempo.
También la ciencia nos demuestra que los recursos —esa salvación cuantitativa que ponderan muchos— no curan si no se resuelven los problemas funcionales y estructurales de raíz. O que un país pobre, por inteligente que sea, no puede sostener sus abarcadores y crecientes programas sociales si no alcanza elevados niveles de eficacia y eficiencia en nuestra economía, cimentados en crecimientos sostenibles de la productividad y nuevos valores creados.
Detenido en medio del largo y azaroso camino, mirando hacia atrás 50 años y oteando el horizonte por conquistar sin dejar de pisar tierra firme, uno siente la sensación de que, si bien el entusiasmo es decisivo como el primer día, no llegaremos a la victoria si no nos guiamos, cada vez más, por la brújula de la inteligencia y la racionalidad.
El mejor homenaje a la Revolución Cubana en sus 50 años, no son las retóricas cansinas ni las consignas repetitivas, abstraídas de los vía crucis y complejidades que vive el país. La lealtad necesaria hoy no es la cerril con orejeras, sino la que defiende nuestros principios esenciales en lidia con los males intestinos, ojos y oídos alertas ante las plagas —importadas o criollas— que nos atacan y pudieran devorarnos.
Desde San José de Costa Rica hasta Playa Girón: Las grandes victorias política-militares y diplomáticas de la Revolución Cubana. II Parte
Por Orlando Cruz Capote
Eisenhower y Kennedy: Playa Girón, el gran fracaso estadounidense. (1)
En 1961 la Revolución Cubana iba a ser causa de grandes movilizaciones en su apoyo en el seno de las sociedades latinoamericanas y no solo en los sectores de los obreros, campesinos e intelectuales, sino en las bases campesinas, agrupaciones juveniles y estudiantiles e incluso entre algunos elementos nacionalistas de los ejércitos de América Latina y el Caribe. Esas fuerzas iban a mostrar su nivel de decisión en el primer cuatrimestre de ese año. Nunca antes la Revolución había estado tan acompañada en la esfera regional e internacional. Y aunque estos acontecimientos fueron tomados o aprovechados por los gobiernos de la región latinoamericana-caribeña para acusar a Cuba de “ayudar a los revoltosos”, la idea no prosperó porque EE.UU. quería ante todo “ocultar el entrenamiento de los mercenarios cubanos", principalmente en Guatemala y Nicaragua. No obstante, las autoridades de Washington enviaron dos portaviones y otras fuerzas militares de tarea (unidades aéreas y anfibias)para apoyar a los regímenes de estas dos naciones ante la posibilidad de rebelión en el interior de sus sociedades.
Mientras, la escalada contra la Revolución Cubana tomó, desde finales de 1960 y mediados de 1961, ribetes dramáticos no solo en el plano externo sino en la proliferación de numerosas bandas contrarrevolucionarias en el interior del país. En la propia medida en que la Revolución se fortalecía internamente y su proyección internacional se abría paso entre innumerables obstáculos, el Gobierno de los EE.UU. instruía a la Agencia Central de Inteligencia (CIA)sobre la necesidad de acelerar los planes subversivos y de desestabilización en la Isla. A esta actividad se sumaron algunos gobiernos de la zona, principalmente los centroamericanos.
Como ya hemos expresado, desde marzo de 1960 el presidente D. W. Eisenhower dio instrucciones para la organización y preparación de una fuerza mercenaria. La misma desde fines del primer semestre tuvio como bases de entrenamientos los campamentos en la Florida, en EE.UU., en la finca Helvetia, en el Departamento de Retalhuleu, en Guatemala y en Puerto Cabezas en Nicaragua. En la XV Asamblea General de la ONU, a la que hemos hecho referencia anteriormente, el canciller cubano acusó en varias ocasiones, con datos precisos, la participación del régimen guatemalteco en las acciones hostiles contra Cuba. Así el 7 de octubre, Roa en el plenario de las Naciones Unidas dijo que “[...] Es notorio el arribo constante a Guatemala, por distintas vías, de aventureros y mercenarios de toda laya contratados por agentes contrarrevolucionarios cubanos y norteamericanos, los cuales son inmediatamente concentrados en campos de entrenamiento militar. Uno de estos campos está situado en la finca Inca de la United Fruit Company, muy cercana a la frontera con Honduras [...] En la finca Helvetia, [...] adquirida recientemente por Roberto Alejo, hermano del embajador de Guatemala en los Estados Unidos [...] están recibiendo entrenamiento especial numerosos exiliados y aventureros de Puerto Rico, bajo el mando de militares norteamericanos. El número total de extranjeros asciende a 185, de los cuales 45 son norteamericanos. En la citada finca, se ha construido una pista de aterrizaje de concreto, con hangares subterráneos y se está construyendo una carretera hacia la costa del Pacífico. Se han instalado, además, aparatos de detención [...] En el aeropuerto de la Aurora se han visto aviones de bombardeo con insignias cubanas. Es rumor público que tienen la doble misión de servir para agredir a Cuba o para simular una agresión cubana contra Guatemala. Este plan fue denunciado, hace pocas semanas, en la propia Guatemala, por adversarios políticos del Gobierno”. (Réplica al delegado de Guatemala, 7 de octubre de 1960,XV Asamblea General de la ONU, Raúl Roa. Canciller de la Dignidad, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1986,pp. 164-165).
No pudo haber lugar a dudas. Los propios medios de prensa norteamericanos y de algunos países de América Latina y el Caribe brindaron abundante información sobre los preparativos de la invasión. El carácter abierto de la agresión formó parte del cinismo y la seguridad por parte de los EE.UU. y sus seguidores de que si se desarrollaba la misma, la Revolución Cubana iba a ser seguramente destruida.
En Cuba, por otra parte, desde el mes de septiembre de 1960 se desplegó la primerafase de la Limpia del Escambray. (2)
Esta operación en la zona central de la Isla, dirigida por el Comandante Manuel “Piti” Fajardo en un primer momento hasta su muerte en noviembre, y luego por el también Comandante Dermidio Escalona, dio lugar a enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias, la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior y las Milicias Nacionales Revolucionarias (MNR) contra los bandidos al servicio de una potencia extranjera. En realidad, para estar a tono con la verdad histórica, el pueblo uniformado tuvo prácticamente que ir en busca de estos bandidos contrarrevolucionarios y cercarlos, pues los mismos evitaron a toda costa una confrontación frontal con las fuerzas esenciales de la Revolución, porque más bien se dedicaron a la espera de la anunciada invasión y, mientras tanto, llevaron a vías de hecho asesinatos de campesinos, brigadistas alfabetizadores, sabotajes, ataques a granjas y pequeños propietarios, además de practicar la presión, el chantaje y el soborno para buscarse una ínfima base social de apoyo para sus acciones.Dicha operación de limpieza culminó en su primera etapa, en marzo de 1961, en la que miles de combatientes de todas las provincias del país, principalmente de la capital, y colaboradores campesinos y trabajadores de esa región se incorporaron a la lucha para aplastar ese foco contrarrevolucionario. Cerca de 1 200 bandidos fueron liquidados y con ello se logró evitar cualquier posible apoyo interno a la futura invasión mercenaria.(En, Tomo V Historia de la Revolución Cubana, Op. Cit.)
La situación en las ciudades era también tensa aunque se mantenía el control por parte de las organizaciones revolucionarias. Sin embargo, las ideas anticomunistas y el comportamiento contrarrevolucionario pronorteamericano encontró en el sector retrógrado de la jerarquía católica a uno de sus más fieles aliados. La lucha de clases engendró una enconada lucha ideológica en el seno de la sociedad entre gran parte de esa dirección eclesiástica (católica, apostólica y romana) (3) y la mayoría del pueblo. Muy enconado fue el enfrentamiento en los centros estudiantiles y, especialmente, en la Universidad Católica de Santo Tomás de Villanueva. Esa confrontación, evitada todo el tiempo por la dirección de la Revolución, se situó en uno de los primeros planos políticos en los años 1960 y 1961. A finales de 1960, aconteció el clímax del choque entre ambas posiciones que, aunque pareciera limitado al ámbito filosófico e ideopolítico, escondía intereses económicos, financieros y una pretendida, y auto-estimada además, “influencia social” perdida desde hacia algún tiempo por parte de la iglesia. Sobrestimando su fuerza en los sectores juveniles y estudiantiles, la jerarquía católica en su pastoral titulada “Roma o Moscú”, (María del Pilar Díaz Castañón Ideología y Revolución. Cuba, 1959-1962, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2001, pp. 289-295), de noviembre de ese año, urgió a los fieles a elegir a favor de la Revolución o contra de ella. Y estos, naturalmente,no eligieron entre una Roma distante y un Moscú también lejano pero cercano en la solidaridad hacia la nación cubana, por lo que optaron con pasión y razón por una Revolución que había ofrecido ya a esas alturas, beneficios inconmensurables a todos los ciudadanos. Pero ese enfrentamiento interno y estimulado desde el exterior fue sobredimensionado en el ámbito regional y Cuba fue acusada en la OEA de violar los derechos humanos acercade la libertad religiosa.
Sin embargo, el hecho más significativo desde el punto de vista internacional de principios de 1961, fue el rompimiento de relaciones diplomáticas y consulares del Gobierno de los Estados Unidos con el Gobierno Revolucionario de Cuba el 3 de enero. (The Department of State Bulletin, Vol. XLIV, No. 1126, Washington, D.C., enero 23 de 1961, pp. 103-104). La nota cubana que reducía el personal norteamericano a 11 diplomáticos -de cerca de 300 que realizaban labores de espionaje- en su embajada en La Habana fue el pretexto para tal acción. La medida fue en respuesta a una acción similar iniciada por EE.UU., (aunque Cuba nunca tuvo cientos de funcionarios en Washington) pero la verdadera causa del fin de las relaciones era que se aproximaba el momento de la acción armada contra la Revolución. Un diario norteamericano conocedor del proceder internacional de esa nación lo reflejó directamente: "De acuerdo con las tradiciones norteamericanas la ruptura de relaciones diplomáticas es un acontecimiento inusitado que se realiza como precursor de hostilidades".(Herald Tribune, 8 de enero de 1961, Miami, Florida, p. 2). Ni siquiera la prensa norteña estuvo en esta ocasión equivocada.
El 3 de febrero de ese año, el Departamento de Defensa de los EE.UU. recibía de la CIA la petición de que evaluara el Plan Trinidad. Ello era una indicación directa del recién elegido Presidente de ese país John F. Kennedy. Posteriormente, ante las diferentes opiniones existentes que analizaron los pro y los contra del plan, se realizaron reuniones en el seno del Departamento de Estado y otras dependencias del gobierno, consultándose a altos funcionarios acerca de la viabilidad de la posible acción armada mercenaria y las posibilidades del éxito. La variedad de documentos, consultados por este autor, permite detenernos en uno de ellos, en que dos dirigentes se contradicen y dicen algunas verdades inusitadas (objetivas, para una autoridad de ese nivel) junto a las consabidasmedias mentiras.
Richard Bissell, uno de los directivos de la CIA, opinó que “[...] Por supuesto, Cuba nunca representará una amenaza directa para Estados Unidos y no es probable que Cuba intente también invadir abiertamente a otro país latinoamericano, ya que Estados Unidos podría entrar en el conflicto del lado del país invadido y lo haría casi con total posibilidad. De todas formas, en la medida en que Castro continúe estabilizando su régimen, obtenga armamento más avanzado y entrene más a sus milicias, Cuba constituirá una base eficaz y bien defendida para las operaciones soviéticas y la expansión de la influencia de ésta en el hemisferio occidental. A partir de Cuba se pueden suministrar armas, dinero y apoyo de organización y de otros tipos a los dirigentes y grupos disidentes de toda América Latina para crear inestabilidad política, incitar el comunismo, debilitar el prestigio de los Estados Unidos [...] la llegada de Castro ha ofrecido a los comunistas una base propicia para la propaganda y la agitación en el resto de América Latina y un ejemplo sumamente explotable de conquistas revolucionarias y de enfrentamiento exitoso a Estados Unidos”. En el mismo memorando, Thomas Mann, Secretario Auxiliar del Departamento de Estado, acotaba sin ambages que, ante la agresión, “[...] Habría que esperar que el régimen de Castro inste a los otros estados americanos [...] a que lo ayuden a rechazar el ataque y solicite al Consejo de seguridad [...] que adopte medidas [...] Sería por tanto en extremo difícil lidiar con las maniobras diplomáticas de Castro en este sentido [...] Y lo que es más importante, la mayoría de los pueblos de América Latina estarían en contra de la operación y cabría esperar que los comunistas y castristas organizaran y dirigieran manifestaciones destinadas a provocar el derrocamiento de nuestros gobiernos amigos. En el mejor de los casos, se perjudicaría nuestra postura moral en todo el hemisferio.”(Memorandum para el Presidente de McGeorge Bundy, 18 de febrero de 1961. Biblioteca Kennedy, Memorandum for the President, 18 de Feb. 1961, NSF, Caja 35. En Tomás Diez La Guerra Encubierta contra Cuba. Documentos desclasificados de la CIA, Editora Política, La Habana, 1997, pp. 64-64).
El 15 de marzo, luego de variadas discusiones es aprobado definitivamente el Plan Pluto y su variante Zapata, y con ello se le daba luz verde a la invasión militar mercenaria contra Cuba por Playa Girón o Bahía de Cochinos. Las élites de poder norteamericanas decidieron derrotar al Gobierno Revolucionario a través de la vía militar. El nuevo Presidente de los EE.UU. John F. Kennedy que heredaba el plan de invasión de Eisenhower no tuvo la valentía y responsabilidad de voltear la maquinaria bélica enfilada contra Cuba. Aunque dicho proyecto de ataque estaba muy avanzado a finales de 1960, en la propia campaña electoral Kennedy se pronunció por realizar variaciones en su política con respecto a La Habana pero, en realidad, en los últimos días de su labor política para alcanzar el poder, habló de que estaba dando una alta prioridad al asunto de Cuba y de la "exportación de su Revolución"haciatodaAméricaLatina. Así, posterior e inmediatamente a su triunfo John F. Kennedy decidió apostar por la invasión armada mercenaria.
Sin embargo, antes del rompimiento de las relaciones, el Comandante en Jefe Fidel Castro había pronunciado un discurso el2 de enero de 1961, en la Plaza Cívica de La Habana, ante un millón de mujeres y hombres en el cual, junto a la decisión cubana de luchar ante una agresión norteamericana, daba “un margen de duda” acerca de la política del nuevo mandatario estadounidense J. F. Kennedy al expresar que “[...] El peligro que se cierne sobre la patria no acobarda, sino que enardece al pueblo; esperemos confiados cualquier eventualidad; por cruel y traicionero que pueda ser el zarpazo, no nos intimida. Viviremos días de peligro, de verdadero peligro, y la responsabilidad no será solo de esta administración (Eisenhower), sino que será también del Presidente electo de los Estados Unidos, porque si cree que va a descargar la responsabilidad sobre la Administración actual, nosotros denunciamos que cualquier agresión no se llevaría a cabo sin la complicidad de los nuevos gobernantes [...] Nosotros esperamos de la nueva Administración algunas rectificaciones; nosotros sabemos que las circunstancias políticas y del mundo y las circunstancias del cambio que va a tener en los Estados Unidos, obliga a la nueva Administración a una política más sensata y más serena, si no quiere llevar al mundo a una verdadera hecatombe y a un holocausto apocalíptico. El mundo tiene derecho a esperar que haya un mínimo de sensatez en esos hombres, y elmundo tiene derecho a esperar que estos 18 días transcurran sin que la podrida dirigencia de la actual Administración lleve a los Estados Unidos al más criminal, al más vergonzoso, al más cobarde y al más repugnante de sus actos”. (Fidel Castro RuzDiscurso pronunciado en la Plaza Cívica de La Habana, el 2 de enero de 1961, Periódico Revolución, 3 de septiembre de 1961, pp. 1-4).
Por su parte la cancillería cubana, después del rompimiento de relaciones, retomó de nuevo la iniciativa en las Naciones Unidas y denunció en el Consejo de Seguridad, en reiteradas ocasiones, las intenciones agresivas e intervensionistas de los EE.UU. El ministro cubano Raúl Roa lo realizó el día 4 de enero de 1961, aclarando que “[...] Nadie se llame a engaño al respecto. Cuba puede ser invadida por la Infantería de Marina norteamericana y los criminales de guerra cubanos y mercenarios alquilados por la Agencia Central de Inteligencia; pero sépase, también, que su gobierno y su pueblo están decididos a repelerla con todos los recursos a su alcance. Cuba no está sola. Y, si su suelo es hollado, el Gobierno Revolucionario y el pueblo cubano tendrán la ayuda, el apoyo y el respaldo de quienes se han comprometido, espontáneamente, a defender su independencia, autodeterminación, soberanía e integridad territorial [...]”.(Raúl Roa GarcíaFundamentos, cargos y pruebas de la denuncia de Cuba, Consejo de Seguridad de la ONU,enero 4 de 1961, en Raúl Roa. Canciller de la Dignidad, Op. Cit., pp. 183-187).
En otro momento de su intervención el canciller cubano ponía al desnudo las falacias y las presiones de Washington para obligar a tomar parte en la cruzada anticubana a gobiernos del continente al declarar que “[...] La diplomacia norteamericana, empeñosamente dedicada a torcer el camino de la liberación de Cuba, ha logrado ya que gobiernos títeres le hagan el juego, abiertamente, a sus turbios planes. La Guatemala de Idígoras, el Paraguay de Stroessner, la Nicaragua de los hermanos Somoza, la República Dominicana de Trujillo y el Perú de Prado y Beltrán, han obedecido sumisamente, las órdenes bruscas emanadas de la ciudad del Potomac [...]” Y refiriéndose al porqué Cuba resistía aclaró que “[...] debe su sobrevivencia, en esta coyuntura trascendental de su historia, en primer término a la determinación inquebrantable del Gobierno Revolucionario y al coraje prodigioso de su pueblo, y en segundo término, a los países y pueblos que acudieron en su ayuda sin imponerle sometimiento ni compromisos políticos. Cuba pudo salvarse de la catástrofe económica a que la condenó el Gobierno de los Estados Unidos y la Revolución proseguir su marcha, debido, en apreciable medida a la cooperación económica, comercial y técnica de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, la República Popular China, Checoslovaquia, Polonia, Yugoslavia, la República Árabe Unida, Japón y Canadá, y como estímulo, contó y cuenta con la solidaridad y el apoyo de todos los pueblos de América Latina, África y Asia. Repito: Cuba no está sola. Y, asimismo, repito: Cuba peleará hasta vencer o morir, y peleará acompañada. No quisiéramos provocar el suicidio de la humanidad; pero, de estallar una conflagración atómica como consecuencia de su intervención militar en Cuba, la responsabilidad caerá, por entero, en el Gobierno imperialista y reaccionario del general Eisenhower”.
El propio presidente norteamericano J. F. Kennedy, en su primera intervención oficial como mandatario, expuso que se hacía necesario comenzar de nuevo, recordando a ambas partes que la civilidad no es un signo de debilidad y la sinceridad tiene que estar sujeta siempre a prueba, y que la negociación no se debía realizar por temor pero que no había que temer negociar. Aunque advirtió, en ese mismo discurso del 20 de enero, que "[...] todos nuestros vecinos sepan que estaremos con ellos para oponernos a la agresión y a la subversión en cualquier parte de América y que todas las potencias sepan que este Hemisferio tiene toda intención de seguir siendo el amo en su propia casa." (The Kennedy Presidential Press Conferences, Library of Congress Cataloguing Publication Data, Earl M. Coleman Enterprises, Inc, Publishers, New York, 1978, p. VI). Pero en su Informe ante el Congreso de los EE.UU., retomó la idea de no resolver las diferencias con Cuba mediante negociaciones bilaterales ya que era imposible y afirmó que no negociaría "la dominación comunista" en el Hemisferio, comprometiéndose a trabajar con los demás gobiernos para librar a América de esa expansión extranjera que había establecido una base en Cuba. Del discurso retórico, Kennedy regresó al lenguaje más agresivo.
Los acontecimientos que propiciarían la invasión a Cuba se precipitaron. En los sondeos realizados en la OEA, el Gobierno de los EE.UU. pudo comprobar que no reunía aún los tres cuartos de gobiernos-votos para separar a Cuba de ese organismo. Por otra parte, como ya explicamos, la contrarrevolución interna recibió duros golpes en los tres primeros meses de 1961 por parte del pueblo uniformado. Y un tercer elemento fue que los preparativos estaban tan avanzados y tan escandalosamente conocidos, que la propia prensa norteamericana y de Centroamérica se encargaron de divulgarlo sin ningún recato. El 3 de abril se publicó, por el Departamento de Estado, el llamado “Libro Blanco” en el cual se repitieron las ya viejas tesis que Cuba planteaba un reto muy serio al Hemisferio Occidental y que la Revolución Cubana había sido traicionada. (4) El 11 de ese propio mes Cuba era acusada por Guatemala depreparar un complot para derrocar al gobierno de ese país y que por ese motivo se preparaban en los campamentos militares fuerzas del ejército -los mercenarios cubanos con asesoría yanqui- para repeler la invasión cubana. Finalmente, el día 12 de abril, el Presidente John F. Kennedy, en conferencia de prensa, aseguró que bajo ninguna circunstancia habría una intervención en Cuba por fuerzas de los Estados Unidos y que ningún norteamericano estaría involucrado en acciones dentro de la Isla. La campaña de desinformación parecía llegar a su fin.
El colofón de las mentiras del gobierno norteamericano sucedió, finalmente, el día 15 de abril de 1961, cuando aviones B-26, de fabricación norteamericana,provenientes de ese país y de naciones centroamericanas, bombardearon simultáneamente las bases aéreas de San Antonio de los Baños, de Ciudad Libertad en La Habana y la de Santiago de Cuba, en Oriente y el embajador estadounidense en la ONU aseveró que eran aeronaves de la propia Fuerza Aérea Revolucionaria. Fue el preludio de la invasión militar mercenaria apoyada por buques de la armada estadounidense.
La batalla política-diplomática de Girón.
El propio 15 de abril el jefe de la diplomacia cubana solicitó la palabra en la Asamblea General de la ONU, no por ser de orden formal, sino de orden vital para ese organismo encargado de conocer todas las cuestiones que afectan a la paz y la seguridad internacionales y acusó, "[...] ante el más alto foro de las Naciones Unidas y la opinión pública mundial, al Gobierno imperialista de los Estados Unidos de ser el máximo responsable de ese brutal atentado a la integridad territorial, independencia y soberanía de Cuba, que pone en gravísimo riesgo la paz y la seguridad internacionales [...]"(Raúl RoaCuba acusa, Asamblea General, abril 15 de 1961, en Raúl Roa. Canciller de la Dignidad, Op. Cit. P. 205).
Horas más tarde, el Canciller cubano lanzaba un inolvidable discurso en la Sesión de Emergencia de la Comisión Política y de Seguridad de la ONU, en el que iniciaba su acusación formulando lo violado por los EE.UU., en la Carta de la organización mundial, y que este país continuaba una Guerra No Declarada que hacía más de un año le estaba haciendo a Cuba, añadiendo a continuación que "[...] Este es, sin duda, el prólogo de la invasión en gran escala, urdida, organizada, avituallada, armada y financiada por el Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, con la complicidad de las dictaduras satélites del hemisferio occidental y el concurso de cubanos traidores y mercenarios de toda laya, entrenados en territorio norteamericano y en Guatemala por técnicos del Pentágono y de la Agencia Central de Inteligencia." Y culminó su intervención con la rotunda afirmación de que "[...] El Gobierno Revolucionario de Cuba acusa solemnemente al Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica [...] de haber recurrido al uso de la fuerza para dirimir sus diferencias con un Estado Miembro de la Organización."
En una controversia política y diplomática con el representante de EE.UU. en las Naciones Unidas, Adlai Stevenson, Roa le refutó las mentiras de que los aviones eran de la “Fuerza Aérea Cubana” piloteados por miembros disidentes de la misma, señalando que en anteriores sesiones de la ONU, Cuba había advertido que en los aeropuertos militares de Guatemala, los aviones B-26 tenían los emblemas de las FAR e incluso la bandera cubana en el fuselaje, por lo que todo era un trucaje para engañar a los combatientes cubanos, a las Naciones Unidas y a la opinión pública internacional. Y al replicarle acerca de las declaraciones de John F. Kennedy de que los EE.UU. no intervendrían en Cuba expresó que "[...] de más está decir que no ofrece garantías de ninguna clase. Esas declaraciones la formulan usualmente los altos dirigentes de las potencias imperialistas y colonialistas, y en este caso sólo constituyen una cortina de humo tendida sobre la operación intervencionista que el Gobierno norteamericano está efectuando, en estos momentos, en la República de Cuba”. Tiempo después se conoció que el embajador norteamericano no conocía realmente el grado de involucramiento directo de su gobierno en los planes de invasión militar contra Cuba, elemento político que afectó su carrera hacia la presidencia de los EE.UU.
En otra parte de su intervención el canciller cubano arremetió contra las palabras afirmativas del representante de los EE.UU. acerca de que en la Isla existía una dictadura y un régimen autoritario: "[...] El señor Stevenson se ha permitido calificar de "tiránico" al Gobierno de Cuba, a sabiendas de que falsea los hechos. Permítaseme que yo, ajustándome a los hechos, califique al Gobierno de los Estados Unidos de régimen totalitario, angélicamente disfrazado de "democracia representativa".
Mientras en la Isla, la respuesta de la Revolución Cubana no pudo ser más digna y viril. Los aviones agresores fueron inmediatamente repelidos por los jóvenes artilleros antiaéreos que se llenaron de gloria en su bautismo de fuego. Siete cubanos habían caído producto de la cobarde y traicionera acción enemiga, y el 16 de abril en el sepelio de los mártires, el Comandante en Jefe Fidel Castro, proclamó ante una manifestación de habaneros armados, representativos de todos los patriotas de la nación, la decisión cubana de defender la patria, porque "[...] lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es que estemos aquí, lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es la dignidad, la entereza, el valor, la firmeza ideológica, el espíritu de sacrificio y el espíritu revolucionario del pueblo de Cuba [...] Eso es lo que no pueden perdonarnos, que estemos ahí en sus narices, ¡y que hayamos hecho una revolución socialista en las propias narices de los Estados Unidos! [...] ¡Y que esa revolución socialista la defendemos con esos fusiles! ¡Y que esa revolución socialista la defendemos con el valor con que ayer nuestros artilleros antiaéreos acribillaron a balazos a los aviones agresores! [...] Obreros y campesinos, hombres y mujeres humildes de la patria, ¿juran defender hasta la última gota de sangre esta revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes? (Gritos de, Sí)". (Fidel Castro RuzDiscurso en el sepelio de las víctimas del bombardeo del 15 de abril de 1961, 16deabrilde1961. En,Discursos.Fidel Castro,Editorialde Ciencias Sociales, La Habana, 1976, pp. 32-33).
Y entonces el pueblo cubano, involucrado en la vorágine subversiva de dos años y medio de duras y dinámicas transformaciones revolucionarias y en la que fue el principal protagonista de esa hechura revolucionaria, se percata de su alta conciencia política y asimila el socialismo como un hecho normal que, sin embargo, había rechazado anteriormente por viejos prejuicios, pero que lo ha ido construyendo en la práctica cotidiana y trascendente. Es el momento de las definiciones y el héroe indiscutible es ese pueblo que trascendió lo común y se alzó con la suficiente estatura política para preparase a derrotar la invasión mercenaria y extranjera.
La batalla político-diplomática en la ONU se convertiría, ahora con una Cuba socialista, en un punto crucial de apoyo y definiciones desde el ánguloregional y mundial. Aunque tuvieron que transcurrir dos días para que se demostraran las acusaciones y las verdades de Cuba, el mundo ya estaba avisado de lo que sucedía en el Caribe. Otra vez la diplomacia revolucionaria y popular cubana tomó la iniciativa y acusó al imperialismo yanqui no solo de desarrollar planes agresivos contra la Isla sino de llevar a vías de hecho una invasión militar real contra la misma. El 17 de abril se produjo la invasión mercenaria por Playa Girón (en realidad se desembarcó por ese lugar, aunque además por Playa Larga y se produjo un lanzamiento de paracaidistas en la zona de San Blas y Tapaste). Mientras que en Cuba se combatía en sus arenas, en New York, sede de la ONU, la batalla se reanudó por la diplomacia cubana con el mismo ímpetu con que los milicianos se enfrentaban a los mercenarios. Dos escenarios, pero la misma lucha.
Ese mismo día, el Canciller cubano puso al descubierto la invasión mercenaria y presentó un largo y sustancioso alegato de defensa y al mismo tiempo acusatorio, con pruebas tangibles de las agresiones norteamericanas contra la Isla que corroboraba lo necesario y real delas peticiones cubanas en la ONU y en la OEA para evitar que el poderoso "vecino del norte" se envalentonara aún más en sus acciones hostiles e incrementara su agresividad, que ya era un hecho evidente. El canciller de la dignidad, Raúl Roa expresó indignado que "[...] En ningún caso, huelga decirlo, Cuba obtuvo garantía ni justicia de los organismos internacionales en su heroica batalla contra el imperialismo norteamericano [...] Pero, en todos los casos, [...] la diminuta y erguida patria de Martí [...] obtuvo el respaldo de la opinión pública mundial, la solidaridad de los pueblos subdesarrollados de América Latina, África y Asia, el voto de los gobiernos amantes de la paz y el apoyo de los países que luchan contra todas las formas imperialistas y coloniales de dominio económico, político, racial y cultural”. (Raúl RoaDavid y Goliat, Intervención en la Comisión Política y de Seguridad de la ONU, 17 de abril de 1961, en Raúl Roa. Canciller de la Dignidad, Op. Cit. 209-232.
Paralelamente expuso todo un arsenal de pruebas acerca de la participación norteamericana en la invasión, explicando que “[...] el Presidente Kennedy dijo que evitaría la presencia de ciudadanos norteamericanos en cualquier acción; pero no negó que ayudaría, como es notorio que lo ha estado haciendo, a los contrarrevolucionarios. Ni tampoco negó que ayudaría a las invasiones indirectas o desde territorio extranjero”. Y ante una nota recién entregada en las Naciones Unidas en la cual el Secretario de Estado Dean Rusk, admitía que los Estados Unidos no ha tenido participación alguna en la invasión mercenaria de Cuba; pero que el pueblo norteamericano estaba con los contrarrevolucionarios, afirmó irónicamente que "[...] Si el pueblo de los Estados Unidos está con los contrarrevolucionarios, habrá que enterrar, por segunda vez, a Jefferson, a Hamilton y a Lincoln".
En la defensa de la Revolución Cubana, el Ministro de Relaciones Exteriores acusó al Gobierno de Estados Unidos de haber desatado contra Cuba una guerra de invasión para apoderarse de sus recursos, tierras, fábricas y transportes y retrotraerla a su oprobiosa condición de satélite del imperialismo norteamericano, de delito internacional de agresión, y demandó de las Naciones Unidas la adopción de rápidas, eficaces y enérgicas medidas para evitar que se consumen los planes de agresión y actos de intervención que denuncia. Y culminaba con gran emoción su alocución con la confirmación de que "[...] Un clamor unánime estremece hoy a toda Cuba, resuena en nuestra América y repercute en Asia, África y Europa. Mi pequeña y heroica patria está reiterando la clásica pugna entre David y Goliat. Soldado de esa noble causa en el frente de las relaciones internacionales, permitidme que yo difunda ese clamor en el severo areópago de las Naciones Unidas: ¡Patria o Muerte! ¡Venceremos!".
El terreno de las discusiones entre las delegaciones de Cuba y los EE.UU. tomó el camino de la confrontación ideológica al intervenir Adlai Stevenson y repetir una y otra vez las acusaciones de que "la Revolución Cubana había sido traicionada", al permitir que el comunismo internacional la convirtiera en una base contra los países del hemisferio. Incluso, llegó al extremo de plantear que Roa no había reconocido el papel de Estados Unidos en la independencia de Cuba en su lucha contra España, a fines del siglo XIX. Los debates se trasladaron también al campo histórico y político. El canciller cubano, intelectualmente muy superior al embajador norteamericano, y políticamente mucho más, lo atacó con vehemencia y sin compasión al decir que “[...] el representante de los Estados Unidos opina y dictamina sobre los sentimientos y las aspiraciones del pueblo de Cuba con la suficiencia y seguridad de quien no sólo conoce a fondo sus problemas, sino de quien hubiese penetrado en la intimidad de su conciencia; pero el señor Stevenson opina y dictamina sobre lo que ignora". (Raúl Roa Réplica al delegado yanqui, Comisión Política y de Seguridad, abril 17 de1961, Idem., p.237).Y añadió que la Revolución cometió el crimen de "cubanizar" a Cuba y que el conflicto no era entre el pueblo y gobierno cubano con el pueblo norteamericano, y tampoco un conflicto con el hemisferio, sino una confrontación del pueblo de Cuba con los intereses norteamericanos, aclarando que "[...] En Cuba la palabra miedo no existe. Y sepa también, de una vez por todas, que la delegación de Cuba no ha venido a pedir protección ni ayuda de las Naciones Unidas para repeler a los agresores, que están siendo ya batidos por aire, tierra y mar [...] el señor Stevenson se ha ido cínicamente por peteneras y no ha respondido a uno solo de los cargos".
Al tercer día de invasión, la representación cubana en la ONU presentó pruebas contundentes de la participación de pilotos norteamericanos en la zona de combate, gracias a que algunos de los aviones B-26 habían sido derribados por las defensas antiaéreas cubanas. El nombre del piloto que no hacía dudar sobre la presencia de ciudadanos norteamericanos en la agresión fue el de Leo Francis Berliss. Era el tripulante de uno de los cuatro aviones derribados en la mañana del 19 de abril, que ya alcanzaba la cifra de nueve aparatos abatidos desde que empezó la invasión. Y Roa culminaba su exposición con una de sus grandes humoradas y sátiras "[...] Naturalmente -y es el único comentario que voy a hacer al respecto- estos aviones vinieron de la Luna." (Raúl Roa Comunicado oficial,Intervención en la Comisión Política y de Seguridad de las Naciones Unidas,19 de abril de 1961, Idem.,p. 246).
No podía descansarse en la denuncia. La idea del gobierno norteamericano era la de crear una "cabeza de playa" en territorio nacional, en caso de no triunfar rápidamente la invasión, y desde ese momento comenzar una guerra de desgaste contra la Revolución para propiciar el respaldo regional y mundial de los gobiernos al fantoche "gobierno provisional" que intentaban enviar a Cuba, de consolidarse los mercenarios en ese pedazo de tierra cubana ocupado. No podía legitimarse internacionalmente una agresión extranjera (arropada con cubanos traidores) y una "representación gubernamental" de la contrarrevolución en la Isla, por lo que la lucha por la victoria, dirigida personalmente por el Comandante en Jefe Fidel Castro, tenía que ser relampagueante.
El día 20 de abril, la situación política-militar en Cuba cambió radicalmente y ello significó un enorme acicate para la representación diplomática cubana. De la defensa por una patria que había sido hollada por fuerzas invasoras ésta tuvo la gran oportunidad de pasar a mostrar una victoria total en el plano diplomático gracias a la derrota militar de la invasión. En un repaso de las largas listas de intervenciones orales extranjeras, la mayoría mostrando la inquietud por lo que pasaba en Cuba, Roa hace alusión a otras peroratas pronunciadas por los distintos representantes de algunos países que, a su decir "son nubes de palabras tras nube de palabra (sic), campana neumática vacía de conceptos". Y llamó la atención sobre el proyecto presentado por Venezuela y respaldado sospechosamente porungruponumerosodegobiernos latinoamericanos (Argentina, Guatemala, El Salvador, entre otros) y los propios Estados Unidos -se refiere al Proyecto de Resolución contenido en el documento A/C.1/L. 267, al cual se sumaron los aliados de la OTAN, la CENTO y la SEATO. Documentos del Consejo de Seguridad de la ONU, 1961, New York, ONU-,en que se regresó a la idea de que el conflicto entre EE.UU. y Cuba debía discutirse y dirimirse en el marco hemisférico, o sea en la OEA. Tal proyecto era incongruente tras el discurso de J. F. Kennedy, ese propio día en que señalaba que si las naciones latinoamericanas no tomaban una acción obligatoria contra la agresión comunista del exterior, su país no vacilaría en adoptar resoluciones unilaterales en "defensa de la seguridad de la nación". Y frente a estas y las viejas acusaciones de que el conflicto era entre cubanos, Roa recordó cómo sebarrió con más de 1 400 mercenarios por parte de la mayoría aplastante del pueblo uniformado y que tanto la OEA como la ONU, eran los escenarios legítimos para que Cuba expusiera su posición firme e independiente. Y que, al contrario de ese proyecto, Cuba aprobaría el presentado por México en el que se llamaba al respeto de la autodeterminación de los pueblos y a la no injerencia e intervención en los asuntos internos de otros estados.
Raúl Roa leyó entonces emocionado el comunicado final de la victoria de Girón en el seno de la ONU. Y como hijo de su pueblo expresó que "[...] yo, como cubano y como representante en las Naciones Unidas del Gobierno Revolucionario y del pueblo de Cuba, quiero rendirles fervoroso tributo a los hombres y mujeres de mi patria que, a pie firme y unidos en compacto haz, han destrozado la fuerza mercenaria de invasión, organizada, financiada y equipada por el Gobierno de los Estados Unidos". (Raúl Roa DerrotaAplastante, Comisión Política y de Seguridad, en Raúl Roa. Canciller de la Dignidad, Op. Cit., p. 251).
La voz exterior de la Revolución Cubana, con infinita modestia y sinceridad, agradecía a los que en el principal escenario militar y político, habían decidido la victoria. Era el apotegma de una política internacional que siempre respondió, y responde, en consonancia y armonía con el discurso y sentir, razones y emociones combinadas del pueblo y que no ocultaba su misión de representarla dignamente en cualquier tribuna regional y mundial.
La tragedia de los gobernantes de los EE.UU. era total, como absoluto fue el descalabro de la intervención bélica y grande era la desesperación y la frustración de Adlai Stevenson que se vio inmerso en un rotundo ridículo internacional. Si los mercenarios hechos prisioneros en Cuba declararon que habían sido "embarcados", el embajador norteamericano pudo muy bien repetir lo mismo. Los Estados Unidos habían sido derrotados y desenmascarados. La llegada en tiempo, desde marzo y todo el segundo semestre de 1960, del armamento soviético, chino y del resto del campo socialista (checoslovacos entre otros) y su rápida asimilación por los miembros de las FAR -muchos de ellos estudiantes universitarios que entraron en el ejército de forma voluntaria-, los milicianos, los policías y otras fuerzas revolucionarias corroboró que la ayuda militar solidaria de las naciones socialistas eran suficientes para unpueblo patriótico y aguerrido en su afán de derrotar una invasión militar mercenaria entrenada, asesorada y armada por una potencia extranjera poderosa. No hubo tiempo para que desembarcaran y se establecieran los famosos integrantes del gabinete del exilio (5) que luego recibirían el apoyo de los EE.UU. y los gobiernos lacayos latinoamericanos de la OEA. Para los invasores no hubo un momento de respiro. Desde su primer intento de poner pie en tierras cubanas se les respondió con un enorme caudal de fuego y coraje. La pequeña guarnición de milicianos ubicada en Playa Girón ante la andanada de morteros y cañonazos fue invitada a rendirse, y ante el asombro de la Brigada 2506, esta menuda tropa respondió bravamente con un Patria o Muerte definitorio. Los batallones de milicianos, la Escuela de Matanzas y las unidades de las FAR, el MININT, la Policía Nacional Revolucionaria, los pilotos cubanos con pocos y maltrechos aviones, habían realizado una gran proeza: en menos de 72 horas (se calcula que fue en 64) habían destrozado los planes norteamericanos y mojaban sus botas y las esteras de los tanques en las costas de Girón y Playa Larga.
En la arena internacional, los gobernantes de Washington no pudieron ni siquiera pasar por verdad lo que era una burda mentira y no recibieron apoyo alguno de sus aliados. Fue tal el desastre que las querellas al interior del gobierno estadounidense fueron en aumento en los días siguientes, hasta que el propio Presidente J. F. Kennedy, el 24 de abril, se hizo responsable de la invasión y sus consecuencias. Surgió entonces la famosa frase kennedyana de que "la victoria tiene muchos padres, pero la derrota es huérfana".
La hazaña que el pueblo cubano había desarrollado en menos de tres años de enfrentamientos diversos contra el imperialismo y la contrarrevolución, se convirtió en una nueva experiencia y leyenda internacional para los pueblos del Tercer Mundo. Cuba, Primer Territorio Libre de América -recordar que el 22 de diciembre de ese año se culminó la Campaña de Alfabetización- fue también, el 19 de abril de 1961, el lugar o país donde se produjo La Primera Gran Derrota Militar-Política del Imperialismo Yanqui en América. El paradigma revolucionario cubano creció con la batalla exitosa de Girón. Para decirlo en el argot popular del momento: "Norteamérica (EE.UU.) llegó a Cuba… y quedó"y a partir de entonces, el proceso revolucionario se consolidó y los pueblos de América Latina fueron más libres. (Fidel Castro Ruz Discurso pronunciado en el XXV Aniversario de la Victoria de Playa Girón y de la Proclamación del Carácter Socialista de la Revolución, en Revista Cuba Socialista, No. 6, Segunda Etapa, septiembre- octubre de 1986,p. 12).
La repercusión regional e internacional de la batalla y la victoria de Playa Girón.
Inmediatamente que se conoció del ataque a Cuba, la voz solidaria e internacionalista de los pueblos de América Latina hacia el proceso revolucionario se hizo patente. Numerosos políticos, intelectuales y diversos sectores populares iniciaron fuertes movimientos de protesta y, en la medida que los días pasaron, comenzaron a estructurarse brigadas de voluntarios para venir a la Isla a combatir junto al pueblo cubano.
Un lugar destacado que siempre habrá que mencionar y recordar será el del ex -presidente mexicano, General Lázaro Cárdenas, (6) quien en un acto sin paralelo solicitó incorporarse a las milicias cubanas, hecho que solo le fue imposibilitado por el gobierno de su país que le negó la visa al conocer su deseo. Por otra parte el Presidente de México, Adolfo Pérez Mateos, ratificó la política de su gobierno de no intervención y el derecho de autodeterminación de los pueblos. En ese hermano país, el día 18 de abril, más de mil voluntarios se inscribieron formalmente para combatir la agresión y alrededor de medio millón de ciudadanos, estuvieron presentes en las numerosas manifestaciones de apoyo a Cuba en las distintas ciudades y pueblos.
Otro tanto sucedió en Brasil, donde el Presidente de ese país Janio Quadros, expresó su "[...] preocupación por los sucesos que se desarrollaban en la Isla con motivo de la invasión mercenaria salida de Guatemala y Estados Unidos" y demandó respeto a la soberanía y el derecho de autodeterminación de las nacionales y los pueblos. Las consignas de "Cuba sí, Yanquis no", "No sólo es Cuba la que está en juego, sino toda América Latina" y "Vamos a la calle a defender a Cuba y a su bravo pueblo" recorrieron las calles de Río de Janeiro, Sao Paulo, Porto Alegre y otras importantes ciudades y municipalidades. Dirigentes de la talla de Luis Carlos Prestes (Secretario General del Partido Comunista del Brasil) pronunciaron encendidos discursos condenando la agresión y afirmando que la lucha del pueblo cubano es invencible.
En Chile, la Central Única de Trabajadores Chilenos decretó el día 19 de abril una huelga general nacional en apoyo a la Revolución Cubana. Fuertes choques entre la policía y los manifestantes se sucedieron en Santiago de Chile y otras ciudades ante atentados dinamiteros y apedreamiento de empresas y algunos almacenes de propiedad norteamericana. Quinientos mineros de una localidad cercana a la capital de la república se inscribieron como voluntarios para defender a la Revolución Cubana con las armas en la mano. Salvador Allende, senador y Presidente del Frente de Acción Popular (FRAP), declaró que "[...] Cuba es el símbolo de la lucha de nuestros pueblos a lo largo de toda nuestra historia [...]", y más tarde al conocer la victoria revolucionaria cubana expresó también que "[...] El caso de Cuba no es el de Guatemala y los agresores han tenido que reconocer su total derrota ante la respuesta del pueblo cubano. Seguiremos en pie de lucha, y en pie de guerra golpearemos al imperialismo en todos los países latinoamericanos".
El movimiento general de los pueblos (7) fue de tal envergadura, gracias a la rápida victoria cubana, que a los gobiernos latinoamericanos les fue imposible tomar medidas de apoyo logístico a la invasión. La celeridad de los acontecimientos y el apoyo popular a la causa cubana y de rechazo a los EE.UU. fueron tan fuertes que solamente esos regímenes pudieron proponer tres documentos en el ámbito regional; el primero, preocupándose por la detención de un corresponsal de la United Press International, que ya había sido liberado cuando surge esa proposición; el segundo, el ya mencionado proyecto en la ONU que reiteraba que el diferendo entre Cuba y EE.UU. debía discutirse en la OEA y no en las Naciones Unidas; y eltercero, el mensaje del Secretario General y la Comisión Interamericana de Derechos Humanosde la propia OEA, en que se llamaba a Cuba a respetar los derechos humanos de los mercenarios detenidos.
En otras latitudes la respuesta popular -acorde a la información que tuvieran los pueblos-fue también de respaldo irrestricto al pueblo cubano, incluso en los propios EE.UU. Los países socialistas y la Unión Soviética hicieron llegar un mensaje a través de la agencia de prensa TASS, el 18 de abril, que expresó "[...] La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y otras naciones socialistas, es decir, todas las naciones amantes de la paz, que son sus más decididos amigos están listas a dar al pueblo cubano su ayuda y apoyo" y terminaba diciendo: "No toquen a Cuba -esta es la exigencia de toda la gente honrada". La propia URSS emitía un comunicado oficial ese propio día exponiendo que "[...] El Gobierno Soviético se reserva el derecho, si no cesa la injerencia armada en los asuntos del pueblo cubano, de tomar en unión de otros países, todas las medidas necesarias para prestar la indispensable ayuda a la República de Cuba". (Comunicado OficialdelGobierno Soviético, 18 de abril de 1961, en Historia de una Agresión. El juicio a los mercenarios de Playa Girón, Ediciones Venceremos, La Habana, 1962.p. 486). Y el Primer Ministro Nikita Jruschov, en carta al presidente J. F. Kennedy le advirtió que "[...] En cuanto se refiere a la Unión Soviética, no debe haber confusión respecto a nuestra posición: prestaremos al pueblo cubano y a su Gobierno toda la ayuda necesaria para rechazar la agresión armada a Cuba. Estamos sinceramente interesados en el debilitamiento de la tensión internacional, pero si otros van a empeorarla, les responderemos en plena medida". (Mensaje enviado por el Primer Ministro de la Unión Soviética Nikita Jruschov, al Presidente John F. Kennedy, el 18 de abril de 1961, Idem.,p. 488).
Luego de la victoria revolucionaria cubana los gestos de amistad y solidaridad para con Cuba se multiplicaron, así como el prestigio y la fuerza internacional de la Revolución. La Isla de la Libertad (así la habían denominado los soviéticos) había demostrado no solamente que podía construir una nueva sociedad socialista a 90 millas del imperialismo norteamericano, sino que era capaz de derrotar una agresión mercenaria armada, organizada y financiada, además de ser apoyada directamente, por el gobierno estadounidense. El mito del fatalismo geográfico recibió otra gran conmoción.
La opción del ataque militar con mercenarios, versión modernizada del caso guatemalteco (1954), no había surtido efecto en la Cuba de 1961. Las enseñanzas podían extraerse sin necesidad de una gran información. No pudieron existir equívocos al respecto. A pesar de que los propios gobernantes de Washington se dedicaron a propagar las ideas de que el lugar escogido (la Ciénaga de Zapata) no fue el adecuado; que la CIA había ofrecido falsasinformaciones sobre la realidad interna en la Isla; que no se apoyó a la fuerza mercenaria con la intervención directa del Ejército de EE.UU.; que los invasores no estaban debidamente preparados (desde el punto delarmamento y el entrenamiento) y otros tantos yvariados análisis "justificativos",la verdadera una eirrefutable: el pueblo cubano unido, organizado y armado, con una gran moral política-combativa, bien dirigido y consciente de la justeza y fortaleza de la Revolución, que él mismo estaba desarrollando, fue el artífice real de la victoria. (8)
En el plano interamericano e internacional, la doble moral del gobierno de los EE.UU. quedó al desnudo. La diplomacia cubana logró un debate mundial, de alrededor de diez días, sobre esta agresión y la denunció demostrando con la verdad a toda prueba, la realidad de lo que aconteció: el imperialismo norteamericano en contubernio con los gobiernos más reaccionarios del hemisferio occidental la agredió impunemente en flagrante violación del derecho interamericano e internacional. El gesto "honesto y valiente" delpresidente J. F. Kennedy al responsabilizarse totalmente con la invasión y sus resultados fueron una consecuencia del desenmascaramiento de los planes y acciones de su país en la arena internacional y del aplastamiento de la agresión militar en suelo cubano.
El lacayismo pronorteamericano de la mayoría de las autoridades gubernamentales y de los representantes de la derecha en América Latina y el Caribe fue evidente. Las aisladas y escasas denuncias al acto de agresión, injerencia e intromisión de los EE.UU. en los asuntos internos de un Estado americano fueron la "última señal" de que la OEA no era el foro adecuado para Cuba y cualquier otro país del subcontinente para ventilar adecuadamente la confrontación, diferendo y conflicto con los EE.UU. La potencia norteña desempeñó otra vez el maltrecho papel de juez y parte y además, representó el mayor peligro para la seguridad y la paz hemisférica. Como contraparte, el antiimperialismo cobró un nuevo impulso en todas las fuerzas de izquierda, de diferente signo, en la región y en el Tercer Mundo. Simultáneamente, la contrarrevolución continental había unido, otra vez, sus fuerzas.
Para Cuba, a pesar de la victoria, se visualizaban nuevas amenazas y peligros. De las lecciones de Girón podía el gobierno estadounidense extraer dos enseñanzas contradictorias: primero, cesar en sus intentos de agredir a la Revolución Cubana a través de la vía militar; y segundo, ampliar sus esfuerzos por derrotarla con la invasión militar directa de sus fueras armadas. La soberbia y prepotencia de los EE.UU. escogerían la segunda opción y a la Revolución Cubana no le quedó más alternativa que la continuación e intensificación de su preparación, en todos los terrenos, para enfrentarla y derrotarla. La futura crisis de los mísiles de octubre de 1962, se avizoraba en el horizonte. (9)
En el ámbito de la proyección internacional serían los momentos de fortalecer sus vínculos con la URSS, el campo socialista este-europeo, la China Popular, de ampliar sus relaciones con todos los países del Tercer Mundo y consolidar y profundizar sus relaciones con las tradicionales y nuevas izquierdas del subcontinente.
Notas bibliográficas y referencias:
(1) Para profundizar en el tema de Girón y la lucha contra bandidos debe consultarse el Tomo V de Historia de la Revolución Cubana, elaborado por un colectivo de autores bajo la coordinación del Instituto de Historia de Cuba. Inédito.
(2)La zona montañosa del Escambray, en el centro de Cuba, fue el escenario predilecto para que el imperialismo norteamericano organizara, preparara, financiara y brindara apoyo logístico de todo tipo a las bandas contrarrevolucionarias que también se expandieron a casi todo el país, incluida en la provincia Habana. El Escambray fue el lugar donde operó el Segundo Frente Nacional del Escambray quienes cometieron fechorías e injusticias entre los campesinos y otros pobladores que allí habitaban, además algunos de los representantes de la Revolución aplicación con insuficiencias la primera Reforma Agrariay fueron erráticos en llevar adelante las transformaciones revolucionarias de una forma casuística; todo ello unido al mal trabajo político e ideológico entre las masas del territorio y a las condiciones geográficas de aislamiento y difícil acceso hizo que la CIA seleccionara esta región como su zona de operaciones más adecuada para llevar a cabo una especie de guerra irregular sucia contra la Revolución Cubana. Esta guerra civil contra la contrarrevolución interna persistió hasta 1966, aunque después de ese año reaparecieron brotes esporádicos de bandas de alzados.
(3) Un buen grupo de los sacerdotes en la Isla era de nacionalidad española y además con concepciones muy reaccionarias en el propio seno de la iglesia. Muchos de ellos eran propietarios de bienes raíces, escuelas y otras propiedades, aunque también eran depositarios de beneficios de los círculos burgueses cubanos.
(4) Lo redactó el asesor presidencial e historiador Arthur M. Schlesinger. En el Libro Blanco se podía leer: "Los Estados Unidos y las naciones del hemisferio expresan una profunda determinación de asegurar futuros gobiernos democráticos en Cuba y total y positivo respaldo en sus esfuerzos de ayudar al pueblo cubano a lograr la libertad, la democracia y la justicia social [...] Pedimos nuevamente al régimen de Castro que rompa sus vínculos con el comunismo internacional". En, Libro Blanco, Departamento de Estado, EE.UU., Centro de Documentación del MINREX,p. 34.
(5) Este triste y famoso gobierno tenía el eufemísticonombre de "Consejo Revolucionario Cubano" y a su cabeza estaba el traidor José Miró Cardona.
(6) Lázaro Cárdenas declaró al conocerse la agresión el propio día 17 de abril: " [...] todos los países exigirán rendición de cuentas a los responsables de este gran crimen: una agresión contra un país pequeño por otro de poderosos y fuertes recursos." En, Historia de una agresión, Ediciones Venceremos,La Habana,1962,p. 438.
(7) Hubo tambiénmúltiples manifestaciones en Argentina, Uruguay, Bolivia (300 voluntarios para ir hacía Cuba), Colombia (centenares de jóvenes estuvieron dispuestos a combatir junto a los cubanos), Venezuela, Perú, Ecuador, Uruguay (10 mil uruguayos dispuestos a marchar hacia Cuba), Guatemala, Costa Rica, Panamá, etc.
(8) No pueden ni deben obviarse que la supuesta sorpresa no pudo destruir la aviación de combate cubana debido a la dispersión de los aparatos ytampoco que las primeras armas recibidas de la URSS, China, Checoslovaquia y otros países socialistas fueron asimiladas rápidamente por los jóvenes combatientes cubanos que la usaron eficientemente contra los invasores.
(9) Fidel Castro RuzDiscurso pronunciado el 19 de abril de 1962, en el primer aniversario de la victoria del pueblo de Cuba en Playa Girón, aplastando la invasión mercenaria lanzada por los imperialistas yanquis, en Historia de una Agresión, Op. Cit., pp. 9-39.
*Dr. Orlando Cruz Capote, Investigador Auxiliar, Instituto de Filosofía, Cuba
Desde San José de Costa Rica hasta Playa Girón: Las grandes victorias político-militares y diplomáticas de la Revolución Cubana. Ira Parte.
Por Orlando Cruz Capote
Limitaciones de una política de aislamiento: la OEA en su VI y VII Reunión de Cancilleres.
La dinámica cada vez más vertiginosa y radical de los acontecimientos revolucionarios cubanos, la evolución (involución) de las relaciones entre La Habana y Washington, la ductibilidad de las posiciones de los gobiernos latinoamericanos más tendientes al apoyo de los planes norteamericanos contra Cuba y el reinicio de las luchas populares y guerrilleras en sus paísesprovocaron que 1960 se convirtiera en un año decisorio en el accionar anticubano delsistema interhemisférico.
Durante ese año, el presidente estadounidense D. W. Eisenhower [foto] aprobó el plan de entrenar una fuerza invasora e, igualmente, redujo la cuota azucarera cubana en el mercado norteamericano. La misma, como hecho sintomático, fue repartida entre algunos de los gobiernos latinoamericanos y caribeños. De alrededor de un millón y medio de toneladas de azúcar que esos países vendían a EE.UU. en 1960, ya en 1961 pasaron a tres millones y medio de toneladas. Las agresiones económicas, sabotajes, declaraciones contra Cuba en el seno del gobierno y la prensa norteamericana aumentaron de manera geométrica. Prácticamente eran del conocimiento público los intentos reales de agresión, solo se desconocía el momento y el lugar de la invasión. Se sabía, además, qué países de Centroamérica estaban involucrados directamente: Nicaragua, Guatemala, Honduras (Islas Cisnes), Panamá y República Dominicana. Desde el primer trimestre del año, las autoridades estadounidenses continuaron con los planes de acusar a Cuba en el organismo interamericano. En un memorando sobre una conferencia con el Presidente efectuada en la Casa Blanca, el 17 de marzo, se decía que a pesar de que otros países miembros de la OEA “[...] no pueden oponérsele (a Fidel) con mucha fuerza, debido a que se sienten inseguros con respecto a las capacidades de acción de las masas dentro de sus propios países, a las que le simpatiza el tipo de demagogia de Castro [...]había que tratar por todos los medios [...] en esencia de lograr que la OEA nos apoye”. (Memorandum de una Conferencia con el Presidente en la Casa Blanca, Washington, 17 de marzo de 1960, 2:30 p.m. En Biblioteca Eisenhower, Documento del Proyecto Clean Up (Limpieza).Cuestiones de Inteligencia. Estrictamente confidencial. Preparado por el Brigadier General A. J. Goodpaster, el 18 de marzo de 1960. Ver: Tomás DiezLa Guerra Encubierta contra Cuba. Documentos desclasificados de la CIA, Editora Política, La Habana, 1997, p. 19). Incluso, el debate era más profuso, cínico y antagónico puesto que se discutió a propuesta de D. W. Eisenhower si esa actuación de la OEA debía ser fundamentada“[...] en la palabra “comunismo” o si lo podíamos basar en la palabra dictadura, confiscación, amenazas de muerte y otros. El seño Nixon dijo que pensaba que la Resolución de Caracas se basaba en el término “comunismo internacional”. (Idem) Lo paradójico de tal planteamiento, lo constituía el hecho de que los EE.UU., en estos primeros meses no estaban seguros de realizar una operación conjunta contra Cuba [...] y si lo solicitaba y no lo obtenía la OEA volaría más alto que un papalote” (Memorandum de una Conferencia en el Departamento de Estado, Washington, 27 de junio de 1960. En Departamento de Estado. Archivos S-P: Lot. 67 D 548, Cuba 1959-1961. Secreto. Distribución limitada. Redactadopor Stevenson y aprobado el 26 de julio de 1960. En Idem., p. 26)., aunque se valoró la variante de que los propios norteamericanos lo realizaran solos “[...] o apoyar a un grupo que trate de derrocar a Castro y a la vez pedirle apoyo a la OEA”.
(Idem)
En el mes de abril de 1960, Cuba denunció en el seno de la OEA, que los informes de la Comisión Interamericana de Paz, que rendía valoraciones desde la V Reunión de Cancilleres, tenían un lenguaje abstracto y hermético por lo que era muy difícil comprender si se acusaba al régimen de Trujillo por sus acciones anticubanas y antivenezolanas o se pretendía un rodeo táctico para ocultar las responsabilidades de ese gobierno y culpar a otro país -Cuba-sin mencionar su nombre en los textos.
Paralelamente, las audiencias en el senado norteamericano y las declaraciones anticubanas de los diferentes dirigentes de ese país, conjuntamente al arreciamiento de las campañas de prensa contra Cuba, dieron una imagen diáfana de cuáles eran los objetivos del gobierno de EE.UU. que consistieron en conformar la idea de que las “inclinaciones comunistas”, las “filtraciones comunistas” y la “influencia del comunismo internacional” en el gobierno revolucionario habían convertido a éste en una amenaza y fuente de conflictos en el hemisferio occidental.
El 21 de junio, los Estados Unidos presentaron un Memorando a la Comisión Interamericana de Paz de la OEA, intitulado “Acciones provocadoras del Gobierno de Cuba contra los Estados Unidos que han contribuido a aumentar las tensiones en la zona del Caribe”(Documentos de la Organización de Estados Americanos, Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, San José, Costa Rica, 22 al 29 de agosto de 1960, Unión Panamericana, Washington DC., 1961, Anexo F,p. 1, en Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba),como parte del plan de llevar a Cuba al seno del organismo interhemisférico en la condición de culpable. En tal coyuntura, dos nuevas situaciones se sumaron al complicado panorama político latinoamericano relacionadas con Venezuela y Cuba. El 24 de junio se produjo un atentado contra el presidente venezolano Rómulo Betancourt, siendo acusado inmediatamente el régimen de Trujillo. Unos días más tarde, el 9 de julio, el Primer Ministro de la Unión Soviética, Nikita Jruschov, en gesto solidario con la Revolución Cubana, hizo unas improvisadas y espontáneas declaraciones, según versiones de la influyente publicaciónnorteamericana The New York Times, de dura advertencia a los EE.UU. con respecto a su política hacia Cuba. En la misma, N. Jruschov afirmó que “[...] Debía recordarse que los EE.UU. no están ya a una distancia tan inalcanzable de la Unión Soviética como antes. Hablando en sentido figurado, si fuere necesario, los artilleros soviéticos podrían apoyar al pueblo de Cuba, con el fuego de sus cohetes, si las fuerzas agresivas del Pentágono osan iniciar una invasión de Cuba. Y el Pentágono debía estar bien aconsejado de no olvidar que, como demuestran las últimas pruebas, tenemos cohetes que pueden caer con precisión sobre un blanco situado a 13 000 kilómetros de distancia. Esto es, si así os gusta, una advertencia a aquellos que gustarían de resolver los problemas internacionales por la fuerza y no por la razón”. (En, Raúl Roa. Canciller de la Dignidad, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1986, p. 86).
Ante la disyuntiva internacional creada por la declaración soviética, el máximo líder de la Revolución Cubana Fidel Castro, el 10 de julio, expuso los puntos de vistas de la Isla acerca de la misma que “[...] Cuando nuestro país está realmente frente al poder del imperio económico más grande del mundo, de la oligarquía más poderosa que no es la primera vez que ha lanzado sus zarpazos sobre los pueblos de América [...] la Unión Soviética se manifiesta de manera absolutamente espontánea -eso es lo que hay que destacar-; porque nosotros no hemos estado contando con los cohetes soviéticos para defendernos; nosotros hemos estado contando con nuestra razón; hemos estado contando con nuestra dignidad; hemos estado contando con el heroísmo de nuestro pueblo, con su voluntad de resistir [...]”
El revuelo en la OEA ante el atentado a Rómulo Betancourt fue enorme. Se creó una comisión investigadora y a petición del gobierno de Caracas se solicitó una reunión de cancilleres.En esta situación, los EE.UU. lograron en unión con otros gobiernos de la región, vincular las violaciones de los derechos humanos en República Dominicana con las llamadas tensiones en el Caribe. Por otra parte, las consecuencias del pronunciamiento del dirigente de la URSS, hicieron exaltar la campaña acerca de la presencia del comunismo internacional en el gobierno cubano y el peligro que ello implicaba para el hemisferio americano. A tales efectos, el gobierno peruano solicitó la reunión de los cancilleres para analizar “las exigencias de la solidaridad continental, la defensa del sistema regional y de los principios democráticos americanos ante las amenazas que puedan afectarlos”. La insinuación no era tan “confusa” como en el año anterior, en este momento la dirección del futuro ataque era, indudablemente, Cuba.
Fueron tales las presiones y amenazas contra la Isla que el Gobierno Revolucionario Cubano decidió plantear sus quejas y acusaciones en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, ante la inerciay la pasividad cómplicede la OEA. El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Raúl Roa, se dirigió a ese órgano el 18 de julio de 1960. Desde un primer momento, Roa aclaró las facultades de la ONU para escuchar a cualquier país integrante del mismo si éste lo solicitara porque “[...] No puede discutirse el derecho de ningún Estado Miembro de las Naciones Unidas a acudir al Consejo de Seguridad. Las organizaciones de tipo regional no priman sobre las obligaciones de la Carta. Nacen al amparo de la misma, pero nunca pueden representar para los Estados que las forman un medio menos, sino un medio más”. (¡Cuba no está sola! Intervención de Raúl Roa en el Consejo de Seguridad, 18 de julio de 1960,en Raúl Roa. Canciller de la Dignidad, Ob. Cit., p. 135).Sin retóricas de ningún tipo, el jefe de la diplomacia cubana expuso los derechos de Cuba de acudir a ese órgano aunque la Carta de la OEA estipulaba que todas las controversias internacionales que surgieran entre los Estados Americanos debían ser sometidas a los procedimientos pacíficos señalados en la organización interamericana antes de ser llevadas al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Su aseveración jurídica estaba avalada porque, en otro de los articulados de la Carta de la OEA, se exponía que ninguna de las normas del sistema interhemisférico se podrá interpretar en el sentido que se menoscabaran los derechos y obligaciones de los Estados Miembros de acuerdo con la Carta de la ONU. Inmediatamente, el Canciller cubano expuso que “[...] La Cuba revolucionaria no es satélite ideológico o efectivo de ningún país. Miente, a sabiendas, quienes la acusan de tal. Cuba es hoy, también, por primera vez, un diminuto planeta que recorre su órbita histórica con absoluta autonomía de traslación y rotación. De ahí la divisa de nuestra política exterior: amigos de todos; siervos de nadie. Y, en consecuencia, aspiramos a convivir, libre y pacíficamente, con todos los pueblos y naciones del mundo, sobre la base de igualdad, respeto mutuo y recíproco beneficio, independientemente del carácter de sus respectivos sistemas sociales”.
La voz de Cuba, a través de Roa, enumeró el minucioso glosario de las agresiones norteamericanas contra la Isla, incluso, ofreció datos acerca de los pilotos norteamericanos muertos o hechos prisioneros en los vuelos piratas para realizar acciones de sabotajes contra objetivos civiles y económicos. Y luego de realizar un recuento histórico de las relaciones de EE.UU. con la Cuba prerrevolucionaria, expuso los principales motivos por los cuales la administración estadounidense estaba agrediendo a la Revolución Cubana que, para el Gobierno Revolucionario no eran otros que su liberación e independencia de los monopolios norteamericanos y los logros ya palpables del proceso revolucionario. Por lo que solicitaba una resolución de ese órgano para ayudar a contener la agresividad de los EE.UU. Al finalizar su larga exposición declaró el deseo diáfano de su país de que se solucionara por vías pacíficas el diferendo exponiendo que “[...] El Gobierno Revolucionario de Cuba reitera, pues, en este parlamento universal de naciones, su disposición a dirimir por los canales diplomáticos normales, en pie de igualdad y a la luz de las obligaciones internacionales contraídas por ambos países, sus diferencias con el Gobierno de los Estados Unidos”. Y dejó constancia del liderazgo cubano, de su determinación inquebrantable a resistir, en apretado haz con su pueblo, a quienes osaran desembarcar en las costas cubanas en son de conquistadores. No sería empresa fácilderrotar a Cubaporque su destino era el destino de todos los pueblos subdesarrollados de América Latina, Asia y África. Finalizando con la convicción de que “[...] El Gobierno Revolucionario de Cuba solicita, por mi conducto, del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, que adopte las medidas congruentes con la naturaleza de la cuestión planteada”.
Al día siguiente, al retomar la palabra para responder la resolución de la ONU, en la cual no se condenaban los actos de acoso, represalias y agresión de los EE.UU. y se consideraba que la denuncia de Cuba estaba siendo considerada en la OEA, el Canciller de la Isla advirtió que su país reafirmaba su pleno derecho a elegir la vía del Consejo de Seguridad y ratificaba, en todas sus partes, la denuncia que había formulado y negaba categóricamente que la grave situación existente entre EE.UU. y Cuba estaba siendo analizada en la OEA. Más adelante exponía que el “famoso memorando” del gobierno norteamericano sobre las supuestas provocaciones que le atribuía al Gobierno Revolucionario Cubano, en detrimento de las buenas relaciones en el Caribe, había sido remitido a la Comisión Interamericana de Paz, que era un organismo colateral de la OEA y no una denuncia formal presentada, como correspondería, al Consejo de la Organización. Otra vez los EE.UU. se erigían como juez y parte, además de mentir ante las Naciones Unidas.
Mientras, en el edificio de la OEA, en Washington, los preparativos de la reunión de cancilleres continuaban a pasos agigantados. La sede ya estaba designada, sería San José, Costa Rica. El 1ro de agosto, el gobierno norteamericano dirigió otro memorandoa la Comisión Interamericana de Paz donde se expresaba honda preocupación por las relaciones del Gobierno Revolucionario Cubano y el “bloque sino-soviético” y advertía sobre “una tendencia dictatorial de control político en Cuba”.El 17 de agosto de 1960 se inauguróla Sexta Reunión de Consulta de Ministros de la OEAque culminó el día 21. El evento fue definitorio en cuanto a las acusaciones y la condena al régimen de Trujillo que abandonó la conferencia el día 18. Los EE.UU. y sus aliados hemisféricos denostaron al dictador dominicano por dos razones fundamentales, en primer lugar, porque eran evidentes las acciones agresivas de éste contra Venezuela y las violaciones de los derechos humanos que cometía internamente en su país; y, en segundo lugar, porque tenían que sacrificarlo para llevar adelante su misión contra Cuba. Primó nuevamente el pragmatismo a lo norteamericano de que “los EE.UU. no tienen amigos sino intereses”. (1) Se encomendó, de acuerdo a las sanciones impuestas, el rompimiento de relaciones diplomáticas de los gobiernos latinoamericanos y caribeños con Santo Domingo, aunque el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Christian Herter, deslizó la idea de que debía crearse un Comité Especial de la OEA para supervisar unas elecciones que se convocarían en dominicana. El fantasma de la intervención encubierta o directa era la opción yanqui a los castigos (sanciones) que ya estaban definidos. La delegación cubana votó a favor de las medidas propuestas siempre que se tuviera en cuenta o estuvieran en conformidad con los preceptos contenidos en los pactos, convenios y tratados internacionales, pero también enjuició a los EE.UU. por ser el protector de Trujillo y llevar a cabo agresiones constantes contra Cuba. Por lo que solicitó sanciones también contra Washington. La réplica y contrarréplica no se hicieron esperar. El señor Herter lanzó la difamación de las implicaciones ideológicas del acercamiento de Cuba con la URSS y la dependencia delaprimeraconrespectoala segunda. Roa respondió que Cubano era un satélite efectivo o ideológico de nadie gracias a la Revolución popular que le había conquistado el pleno ejercicio de la soberanía, y sentenció que “[...] De quien Cuba dejó de ser satélite para siempre, desde el primero de enero de 1959, es del Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica”. (Raúl Roa Contrarréplica en la VI Reunión de Cancilleres de la OEA, en: Carlos Lechuga Itinerario de una Farsa, Editorial Pueblo Y Educación, La Habana, 1991,pp. 85-86).
Un día más tarde, el 22 de agosto, se iniciaba la Séptima Reunión de Cancilleres de la OEA. Las intenciones de la misma, dada su rápida convocatoria, quedaron meridianamente claras en el acto de inauguración cuando el Canciller de Colombia Julio César Turbay Ayala, expresó que el encuentro tenía lugar para analizar el caso de Cuba y la solidaridad que le extendía la Unión Soviética; porque el Gobierno Cubano pretendía, además, debilitar la solidaridad continental hasta extinguirla y que la Mayor de las Antillas al minar la unidad hemisférica, lo que deseaba era sustituirla por una alianza de países subdesarrollados de todas las latitudes geográficas, cuyas doctrinas políticas no eran precisamente democráticas, y que intentaba darle una dimensión clasista a las relaciones entre los pueblos, sitiando a los Estados Unidos en su propio entorno. El cinismo, la hipocresía y la falta de ética no podían alcanzar un lugar más “alto”. Turbay Ayala defendía a los EE.UU. del “cerco que Cuba pretendía tenderle”. La batalla diplomática y política había recomenzado. La tónica del discurso del colombiano era solo la antesala de lo peor.
Al hablar en la primera sesión de la VII reunión, el ministro cubano hizo una disertación de citas de Bolívar, Juárez, Martí y otros próceres latinoamericanos que enjuiciaban negativamente a los EE.UU. Su objetivo era claro, tenía que desenmascarar a Herter quien había señalado en el evento anterior, que en el lenguaje del canciller cubano se advertía cierta “influencia soviética”. Y cuando le preguntó a Herter y a los demás representantes latinoamericanos y caribeños quiénes escribieron o expresaron tales ideas antiimperialistas, él mismo contestó irónicamente que no habían sido obras de Carlos Marx o Nikita Jruschov y entonces nombró las fuentes latinoamericanas. Ya en los inicios de su intervención había declarado que “[...] El Gobierno Revolucionario de Cuba no ha venido a San José de Costa Rica como reo, sino como fiscal. Está aquí para lanzar de viva voz, sin remilgos ni miedos, su yo acuso implacable contra la más rica, poderosa y agresiva potencia capitalista del mundo que, en vano, ha pretendido intimidarlo, rendirlo o comprarlo”. (Raúl Roa Intervenciones en la Séptima Reunión de Consulta de Cancilleres de las Repúblicas Americanas, en: Raúl Roa. Canciller de la Dignidad, Ob. Cit., p. 53).
Los argumentos del representante de la delegación cubana fueron muy sólidos desde el punto de vista histórico, político y ético. Las responsabilidades de los gobiernos de EE.UU. con respecto a la deformación estructural de la economía cubana, su atraso y subdesarrollo fueron narradas y expuestas con razonamiento lógico. No hubo una acusación o difamación que Cuba no respondiera y contraatacara. “[...] Y ahora, porque estamos dando fin a ese nuevo sistema de coloniaje, el coloniaje económico, -decía en otra parte de su intervención-se nos proclama herejes dentro de la “democracia americana”. Antidemocráticos se nos llama, porque nuestro Gobierno no responde a los intereses de la oligarquía monopólica sino a los intereses del pueblo de Cuba. Porque distribuimos los latifundios y creamos cientos de miles de nuevos propietarios, dicen que estamos contra el derecho de propiedad. Porque hacemos al cubano dueño de sus tierras y de sus fábricas, nos dicen que estamos al servicio del comunismo internacional. Porque no tuvieron resultados los planes para bloquearnos económicamente, cortándonos el suministro de petróleo y privándonos de nuestro tradicional mercado, y porque hemos tratado de sobrevivir comprándole petróleo a quien se ha dispuesto a vendérnoslo y vendiéndoles azúcar a todos los pueblos que han querido comprarnos la que ellos rechazaron, dicen que abandonamos el sistema interamericano. En resumen, porque no nos hemos resignado a morir, quieren matarnos. Pero no quieren matarnos por sí solos, sino que están reclutando cómplices, porque necesitan justificar su crimen ante la opinión de América para que nuestra sangre no los ahogue”.Al referirse a los intentos de convertir a Cuba en uno de los puntos polémicos de la Guerra Fría, y que desde el propio año 1959, EE.UU. propagó la idea de “la filtración comunista” en el gobierno cubano, el representante cubano tomó como ejemplo el último hecho promovido por la administración norteamericana que,justificándose enla apreciación de que la Isla había transgredido la disciplina de la OEA al aprobar la declaración del Premier Soviético Nikita Jruschov de solidaridad con Cuba, se preguntó y respondió acertadamente, “[...] ¿Quién provocó la declaración de Jruschov? ¿Constituye, propiamente, un intento de intervención en los asuntos privados del hemisferio? ¿O es la réplica oportuna a una larga cadena de agresiones y represalias? El único y verdadero responsable de esa declaración es el Gobierno de los Estados Unidos” .
Y continuó con una importante afirmación de principios en la arena internacional “[...] Si anudar relaciones diplomáticas, comerciales y culturales con la Unión Soviética y otros países socialistas significa transgredir esa disciplina, transgredida queda [...] El Gobierno Revolucionario no puede supeditar su soberanía a decisiones ajenas. Si mantener esas relaciones, que benefician al pueblo cubano -de no haber tenido la previsión y el valor de establecerlas estaría hoy alimentándose con los sobrantes del azúcar-trae aparejado el marbete de comunista, venga el marbete.”Señaló asimismo que Cuba había declarado que seguiría comerciando con todos los pueblos que quisieran comprarle o venderle, gustásele o no al Gobierno de los Estados Unidos y, a la vez, acusó a dicho gobierno de extorsionar al pueblo de Cuba en el ejercicio de la libertad de comercio, como violación flagrante de los principios de la Carta de las Naciones Unidas.
En cuando al principio de no intervención e intromisión en los asuntos internos de cualquier Estado o grupo de estos, planteó que Cuba apoyaba resueltamente dicho precepto y se oponía a estos actos ingerencistas provinieran de este continente o de cualquier otro, en la jurisdicción interna o externa de los Estados americanos. Asimismo declaró que las relaciones diplomáticas, comerciales y culturales que estableciera la URSS con cualquier país de América, el tipo ayuda que le prestara o declaración que hiciera de defender a éstos contra una potencia intracontinental, como los Estados Unidos-incluyendo una invasión militar- no constituiría una forma de intromisión o intervención. Porque en todo caso, la declaración soviética debía tomarse como un apoyo al derecho de no intervención y no agresión militar. Encarando a los gobiernos del área les preguntó si estarían dispuestos a apoyar a Cuba en caso de una agresión norteamericana y qué harían si prosiguieran las agresiones económicas contra la Mayor de las Antillas, que representaban un manifiesto menosprecio de la Carta de la OEA. Ante esa interrogante el silencio inundó la sala.
Sin embargo, a pesar del tono confrontativo, en otra intervención el Canciller cubano daba muestras de iniciar, aun en ese contexto, un diálogo constructivo con los EE.UU. expresando que su gobierno estaba dispuesto “[...] a examinar, a analizar, a negociar, sus gravísimas diferencias con el Gobierno de los Estados Unidos, por vía bilateral, en un pie de igualdad absoluta, y con agenda abierta, es decir, con inclusión de todos los temas que puedan interesar [...] que estas negociaciones deben desarrollarse en el marco estricto del derecho internacional. Cuba no ha agredido ni agredirá a nadie. Cuba aspira a vivir en armonía y en paz con todos los pueblos del mundo”. Para añadir a continuación que su país y pueblo “[...] ama tanto la paz que ha podido convertir los cuarteles en escuelas y los tanques en tractores. [...] Y ha podido hacer algo más: ha podido, gracias a su carácter genuinamente democrático, aunque no proceda del voto, armar a su pueblo. ¿Qué gobierno que no lo sea, el mismo Gobierno de los Estados Unidos, puede armar al pueblo norteamericano, a determinada zona del pueblo norteamericano, como a los negros del Sur, como en estos momentos el Gobierno de Cuba ha armado a su pueblo, el cual está presto a defender, bajo la consigna de Patria o Muerte, la sobrevivencia de la nación cubana, agredida y amenazada?”
A pesar de los debates y de las contundentes declaraciones y respuestas de Cuba, las presiones norteamericanas y las genuflexiones de la mayoría de los gobiernos latinoamericanos y caribeños habían logrado que se compusiera un texto, que sin nombrar a Cuba, la denunciaba de manera indirecta. Se redactó la denominada Declaración de San Joséen cuyos artículos más importantes se exponía: “1- Condena enérgicamente la intervención o amenaza de intervención, aun cuando sea condicionada, de una potencia extracontinental en los asuntos de las Repúblicas americanas, y declara que la aceptación de una amenaza de intervención extracontinental por parte de un Estado americano pone en peligro la solidaridad y seguridad americanas, lo que obliga a la Organización de Estados Americanos a desaprobarla y a rechazarla con igual energía [...]; 2- Rechaza asimismo la pretensión de las potencias chino-soviéticas de utilizar la situación política, económica o social de cualquier Estado americano, por cuanto dicha pretensión es susceptible de quebrantar la unidad continental y de poner en peligro la paz y la seguridad del Hemisferio, [...]; 4- Reafirma que el sistema interamericano es incompatible con toda forma de totalitarismo y quelademocraciasololograrálaplenituddesus objetivos en el Continente cuando todas las repúblicas americanas ajusten su conducta a los principios enunciados en la Declaración de Santiago de Chile, [...]; 5- Proclama que todos los Estados miembros de la Organización Regional tienen la obligación de someterse a la disciplina del sistema interamericano voluntaria y libremente convenida, y que la más firme garantía de su soberanía y su independencia política proviene de la obediencia a las disposiciones de la Carta de la Organización de Estados Americanos.”(Acta Final de la Séptima Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, San José, Costa Rica, 22 al 29 de agosto de 1960, en Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, Documentos de la OEA, Unión Panamericana, Washington, DC, 1961,pp. 1-2)
La delegación cubana al comprobar que la resolución iba a ser aprobada por consenso, no obstante, pronunció otras intervenciones para dar a conocer algunas tesis fundamentales acerca de la supuesta “soledad” de Cuba y sobre la posible agresión militar contra el país. En este sentido se argumentó que “[...] El Gobierno y el pueblo de Cuba están plenamente convencidos de que se hallan bajo la inminencia de una agresión militar del Gobierno de los Estados Unidos. [...] Y nuestro país está absolutamente desamparado en el hemisferio. [...] Cuba no ha encontrado en los gobiernos democráticos del continente ni en la Organización de los Estados Americanos el apoyo que debía encontrar [...] (Intervenciones de Raúl Roa en la VII Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas, en Raúl Roa, Canciller de la Dignidad, Ob. Cit. p. 118), continuando Raúl Roa, “Pero si nos sentimos oficialmente solos, no estamos vitalmente solos. El pueblo de Cuba, en ésta, la más dramática coyuntura que ha afrontado a lo largo de su fecunda y agitada historia, se sabe amparado por millones de brazos y corazones que se vuelcan sobre las costas doradas de mi patria en oleadas sucesivas, levantando, por así decirlo, un farallón que puede resultar inexpugnable. Y si este farallón fuese horadado, sépase también que lo único que habrán de recoger los invasores, mezclado al polvo de la patria, será la sangre de sus hijos, que se trocaría al cabo en símbolo inmortal, para ser, ya que no norma sustantiva de la Organización de Estados Americanos, sí ejemplo y lección para nuestros pueblos [...] Si ante esta situación de peligro inminente para la sobrevivencia de Cuba como nación, cualquier otro Estado continental o extracontinental, le ofreciera su cooperación y apoyo para subsistir, el Gobierno Revolucionario lo aceptaría jubiloso y agradecido. No podía ser otra su actitud, so pena de traicionar el mandato de su pueblo y algo que es aún más importante que eso: el compromiso irrenunciable que tiene adquirido con la nación, como tal, para preservar su sobrevivencia a toda costa. Esaes,pues, la posición de Cuba ante el punto primero del Proyecto de Declaración [...] Saldríamos de aquí encendidos de fe, si en nombre de los principios en que teóricamente descansa la Organización de los Estados Americanos, se adoptase una resolución condenatoria de los actos de intervención y agresión perpetrados por el Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba”.
Ante las maniobras de última hora que pretendían crear una comisión que investigara las acusaciones de Cuba a EE.UU., y a la inversa, el canciller cubano fue renuente a la misma sabiendo que los resultados no iban a arrojar un saldo positivo en beneficio del pueblo cubano. Sin embargo, para demostrar la no tozudez cubana con respecto a la solución por vías pacíficas y diplomáticas del conflicto con el Imperio del Norte, Roa indicó que el gobierno cubano estaba presto, incluso, a aceptar una gestión de buenos oficios de parte de aquellos Estados latinoamericanos respetados y respetables de la Organización para, en efecto, dirimir sus diferencias con el de los Estados Unidos, en negociación de tipo bilateral, en pie de igualdad y con agenda libre.
Y cuando en la conferencia era inminente la aprobación de la Resolución de San José, el canciller cubano declaróque ladelegaciónde Cubaseretirabade laVIIReuniónde Consulta porque, “[...] La razón fundamental que la mueve inexorablemente a ello es que, no obstante todas las declaraciones y protestas que aquí se han formulado en el sentido de que Cuba podía contar con la protección y el apoyo de la Organización de los Estados Americanos, a la cual pertenece, contra los actos de intervenciones y agresión de otro Estado americano, las pruebas que han aducido no han tenido eco, ni resonancia, ni acogida alguna. Los gobiernos latinoamericanos han dejado sola a Cuba [...] Me voy con mi pueblo, y con mi pueblo se van también de aquí los pueblos de nuestra América”.
La aprobación de la Declaración de San José mostró la debilidad y el lacayismo de los gobiernos y otros actores políticos de la región quienes desde supuestas posturas liberales burguesas se quebraron y fueron copartícipes de la resolución. Ante las presiones norteamericanas y los intentos de mediatizar el proyecto político, democrático y participativo de la Revolución Cubana, ésta no tuvo otra alternativa que responder con un documento trascendental.
La contundente respuesta cubana: La Primera Declaración de La Habana.
Con la Declaración de San José, de Costa Rica, los gobernantes de los Estados Unidos persiguieron tres objetivos básicos inmediatos: primero, el intento de aislar a Cuba y con ello lograr la convalidación en el ámbito regional y luego internacional del mayor número de gobiernos para una futura acción militar contra la Isla; segundo, el sometimiento absoluto o por lo menos mayoritario de los Estados miembros de la OEAa la disciplina del sistema interamericano y su obediencia a los dictados de Washington en la Carta de esta organización; tercero, la pretensión de provocar el aplastamiento y la disminución de los sentimientos y convicciones de solidaridad hacia Cuba y, con ello, el aborto de una posible Revolución Latinoamericana. La Declaración de San José fue, por sobre todo, además de un documento anticubano, una proclama contrarrevolucionaria continental. Y si todos estos propósitos eran válidos para la política imperialista de EE.UU., el tercero de los enunciados tenía el carácter estratégico mayor. La Revolución Cubana estaba consolidada en cierto sentido y había pasado por algunas pruebas importantes en su desarrollo interno, pero continuaba siendo considerada un “ejemplo nocivo” para el resto del continente. Su aislamiento, desacreditación, las impedimentas para que no tuviera acceso a tecnologías y financiamientos necesarios para su desarrollo económico, los intentos de subversión endógenos y exógenos y el logro de la destrucción de régimen cubano ya eran objetivos no solo de carácter continental sino mundial. A esta altura de la inserción cubana oficial (diplomática) y no oficial del proceso revolucionario en el hemisferio, el proceso revolucionario en la lsla se había convertido en un serio escollo en la máxima prioridad concedida por los círculos de poder de los Estados Unidos y sus aliados al problema de contener las revoluciones. Y en este caso singular, esta “propagación comunista” se había llevado a cabo en su traspatio natural. Ello era algo inconcebible y debía ser detenido y aniquilado. Por ello la respuesta cubana tuvo también un contenido y vuelo continental e internacional. Y lo realizó, no solo por brindar una respuesta a una resolución de condena, sino porque intrínsecamente debía y podía legitimar la vocación y convicción latinoamericanista, antiimperialista e internacionalista de su proceso político popular y convalidarlo con los sueños y aspiraciones de las masas populares de la región.
La proclamación de La Primera Declaración de La Habana, el 2 de septiembre de 1960 y su aprobación en multitudinaria manifestación popular delimitó dos momentos de esa etapa inicial del proceso revolucionario en el plano interno y externo, el primero que abarcó desde el triunfo hasta esa fecha, en que solo se estaba a un mes del cumplimiento básico del Programa del Moncada,y la segunda fase, entre septiembre de 1960y abril de 1961 cuando se proclama el carácter socialista el 16 de abril, antes de la victoria de Playa Girón (19 de abril). En su inicio la declaración cubana expresó que “[...] Junto a la imagen y el recuerdo de José Martí, en Cuba, Territorio Libre de América, el pueblo, en uso de las potestades inalienables que dimanan del efectivo ejercicio de la soberanía, expresada en el sufragio directo, universal y público, se ha constituido en Asamblea General Nacional”. (Primera Declaración de La Habana, en Declaraciones de La Habana y de Santiago, Editora Política, La Habana, 1965, p. 10).
E inmediatamente condenaba en todos sus términos la denominada “Declaración de San José de Costa Rica” porque era un “[...] documento dictado por el imperialismo norteamericano y atentatorio a la autodeterminación nacional, la soberanía y la dignidad de los pueblos hermanos del Continente condenando [...] enérgicamente la intervención abierta y criminal que durante más de un siglo ha ejercido el imperialismo norteamericano sobre todos los pueblos de América Latina, pueblos que más de una vez han visto invadido su suelo, [...] anteponiendo a los intentos de propugnar la Doctrina Monroe y un hipócrita panamericanismo, el latinoamericanismo liberador que late en José Martí y Benito Juárez y extiende “[...] la amistad hacia el pueblo norteamericano -el pueblo de los negros linchados, de los intelectuales perseguidos, de los obreros forzados a aceptar la dirección de gangster- reafirma la voluntad de marchar “con todo el mundo y no con una parte de él”.
Abordando el tema de las agresiones y presiones de EE.UU. contra Nuestra América el texto cubano expresó que “[...] Esa intervención, afianzada en la superioridad militar, en tratados desiguales y en la sumisión miserable de gobernantes traidores, ha convertido a lo largo de más de cien años, a nuestra América, la América que Bolívar, Hidalgo, Juárez, San Martín, O Higgins, Sucre y Martí quisieron libre, en zona de explotación, en traspatio del imperialismo financiero y político yanqui, en reserva de votos para los organismos internacionales en los cuales los países latinoamericanos hemos figurado como arrias del”Norte revuelto y brutal que nos desprecia [...] Y por lo tanto, esos gobiernos que aceptan ese status “[...] traicionan los ideales independentistas de sus pueblos, borra su soberanía e impide la verdadera solidaridad entre nuestros países[...]”.
Estando a tono con los cambios que se operaban en el subcontinente la Primera Declaración de La Habana criticó la validez de la democracia representativa al expresar la convicción de que la democracia no puede consistir solo en el ejercicio de un voto electoral y que no es compatible con la oligarquía financiera, sino en el derecho de los ciudadanos a decidir su propio destino. ”[...] La democracia [...] solo existirá en América Latina cuando los pueblos sean realmente libres para escoger, cuando los humildes no estén reducidos -por el hambre, la desigualdad social, el analfabetismo y los sistemas jurídicos -, a la más ominosa impotencia”. Ello daba un nuevo orden prioritario a la agenda de los derechos humanos en la arena internacional. Para la Revolución Cubana no podían existir derechos civiles y políticos plenos y, mucho menos, una democracia y una libertad real en un régimen donde los más elementales derechos a la vida, la dignidad y el honor de los seres humanos no fueran respetados y tomados en consideración. Lajerarquización propuestaerapolémicayhastacontradictoriadeacuerdoalmarcoepocal -nunca antagónica como hicieron ver los defensores de los derechos humanos burgueses- pero muy novedosa ya que podía alcanzarse en una América Latina unida, no dependiente a los dictados de Washington y con un sistema más justo y equitativo. A los derechos antes apuntados se sumaban los económicos, los sociales, los educacionales y los de la salud pública, todos en pie de igualdad para las mayorías. Cuba se insertaba en el discurso democrático sin limitaciones de razón de ningún tipo para defender su proyecto social y humano, extendiéndolo más allá de sus fronteras.
Al unísono, la Declaración de la Habana, vindicó el deber de los pueblos latinoamericanos a luchar por sus demandas más genuinas; el deber de las naciones oprimidas y explotadas a luchar por su liberación y el deber de ”[...] cada pueblo a la solidaridad con todos los pueblos oprimidos, colonizados, explotados o agredidos, sea cual fuere el lugar del mundo en que estos se encuentren y la distancia geográfica que los separe”. En acto de independencia total la declaración aceptó y agradeció el apoyo de la Unión Soviética si su territorio fuera invadido por fuerzas militares de los Estados Unidos y ratificó su política de amistad con todos los pueblos del mundo, reafirmando su propósito de establecer relaciones diplomáticas también con todos los países socialistas y desde ese instante, en uso de su soberanía y libre voluntad expresó “[...] al gobierno de la República Popular China, que acuerda establecer relaciones diplomáticas entre ambos países y que, por tanto, quedan rescindidas las relaciones que [...] Cuba había mantenido con el régimen títere que sostiene en Formosa los barcos de la Séptima Flota yanqui“. Y finalmente, concluyó que la Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba “[...] reafirma su fe en que la América Latina marchará pronto, unida y vencedora, libre de ataduras que convierten sus economías en riqueza enajenada al imperialismo norteamericano y que le impiden oír su verdadera voz en las reuniones donde cancilleres domesticados hacen de coro infamante al amo despótico. Ratifica, por ello, su decisión de trabajar por ese común destino latinoamericano que permitirá a nuestros países edificar una solidaridad verdadera, asentada en la libre voluntad de cada uno de ellos y en las aspiraciones conjuntas de todos. En la lucha por esa América Latina liberada, [...] surge ahora, con potencia invencible, la voz genuina de los pueblos, voz que se abre paso desde las entrañas de sus minas de carbón y de estaño, desde sus fábricas y centrales azucareros, desde sus tierras enfeudadas, donde rotos, cholos, gauchos, jíbaros, herederos de Zapata y de Sandino, empuñan las armas de su libertad, voz que resuena en sus poetas y en sus novelistas, en sus estudiantes, en sus mujeres y en sus niños, en sus ancianos desvelados [...] A esa voz hermana, la Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba le responde: ¡Presente! Cuba no fallará. Aquí está para ratificar, ante América Latina y ante el mundo, como un compromiso histórico, su dilema irrenunciable: Patria o Muerte”.
El momento era definitorio. Y con ese carácter, la Primera Declaración de La Habana se convirtió en un documento de política exterior conclusorio de esa etapa inicial. Se recogieron de esta forma los principales principios de la proyección internacional de Cuba revolucionaria hacia América Latina y el Caribe, incluyéndose elementos básicos de esa política hacia otros pueblos del mundo. Era la ruptura-continuidad yla síntesis deunapolítica de prioridades en la esfera internacional en que Cuba, aunque mantuvo sus relaciones con todos los gobiernos democráticos del continente, comenzó a privilegiar sus ya iniciados y próximos vínculos con todos los representantes políticos o corporativos de diferentes sectores sociales que, independientemente de matices ideológicos, expresaron su solidaridad con Cuba y su voluntad de propugnar cambios favorables a los intereses populares en sus países y rechazaron la política imperialista de los EE.UU.
La aprobación de la Primera Declaración de La Habana fue también el inicio de la consulta con las masas populares de los principales documentos de política exterior. Nunca antes en parte alguna del hemisferio se convocaba al pueblo en manifestación multitudinaria para discutir y ratificar, en plena plaza pública, un programa de proyección internacional. Era la corroboración de la diplomacia popular directa y no secreta de la Revolución Cubana. Unos seis meses después, en una intervención televisada, el Comandante en Jefe Fidel Castro expresaría rotundamente: “La Declaración de La Habana es el programa y esencia de nuestra Revolución Socialista.”(2)
La primera presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro en la Organización de las Naciones Unidas.
La impugnación de la Declaración de San José y la reafirmación de la Primera Declaración de la Habana tuvo, en el propio mes de septiembre, un nuevo impacto internacional cuando el Primer Ministro Fidel Castro viajó a Nueva York, EE.UU. para asistir al XV Período de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Era el momento de continuar, profundizar y divulgar a nuevos planos la proyección exterior de la Revolución Cubana.
A pesar de los innumerables gestos de descortesía a que fue sometido el primer ministro cubano, por el gobierno norteamericano que le restringió sus movimientos a la Isla de Manhattan y le negó acceso a los hoteles de la ciudad, el máximo líder de la Revolución pudo encontrar en el Hotel Theresa, del barrio negro de Harlem, un lugar seguro de alojamiento. El hecho de por sí insólito en la historia de la diplomacia internacional cobró nueva fuerza al ser los propios ciudadanos negros de esa localidad quienes le brindaron a Fidel el apoyo y la seguridad ante la hostilidad reinante. Incluso recibió en sus habitaciones la visita de muchos mandatarios de otros países. Cuando a las tres de la tarde del lunes 26 de septiembre le fue concedida la palabra a Fidel Castro, ya la expectación era enorme. El discurso de más de 3 horas de duración, récord para la ONU, fue más allá de lo que muchos podían esperar en su contenido. Haciendo uso de su oratoria y carisma personal, el político cubano fue exponiendo la realidad de Cuba antes de 1959 y la obra de la Revolución en menos de dos años. Sin ninguna cortapisa y con sinceridad extrema denunció los planes de agresión de los EE.UU. contra la Isla como resultado de que su pueblo se había ganado el derecho de decidirsupropiodestinoy,acordealas normasjurídicas internacionales vigentes, el de construir el sistema político y socioeconómico que deseara. De esta forma quedaba demostrado a escala universal las verdaderas causas de la hostilidad del gobierno norteamericano y las falacias de la presencia importada de un comunismo soviético y chino en La Habana.
Refiriéndosea la OEA y la ya citada declaración de la VII Reunión de Consulta de sus cancilleres, Fidel concluyó que los pactos de defensa hemisférica mejor podían denominarse pactos para la defensa de los monopolios norteamericanos. Y profundizando en la historia de la América nuestra y la organización interamericana expresó, “[...] ¿Quién es el que honestamente aquí sería capaz de negar la intervención de la United Fruit Company y la del Departamento de Estado norteamericano en el derrocamiento del Gobierno legítimo de Guatemala? [...] Cuba no era el primer país agredido; Cuba no era el primer país en peligro de ser agredido. En este hemisferio todo el mundo sabe que el Gobierno de los Estados Unidos siempre impuso su ley: la ley del más fuerte; ¡esa ley del más fuerte en virtud de la cual ha estado destruyendo la nacionalidad puertorriqueña y ha mantenido allí su dominio sobre esa isla hermana, esa ley en virtud de la cual se apoderó del Canal de Panamá” (Acta de la 872 Sesión del XV período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, 26 de septiembre de 1960, Fondo de las Naciones Unidas, ONU, 1961, pp. 180-101; y en Tres intervenciones en la ONU, Editora Pedagógica, La Habana, 1965,pp. 10-56), añadiendo que “[...] aquí lo que hay es que ir al fondo de la cuestión y no a las formas. Si nos atenemos a la letra muerta, estamos garantizados; si nos atenemos a la realidad, no estamos garantizados en absoluto porque la realidad se impone por encima del derecho establecido en los códigos internacionales, y esa realidad es que un país pequeño, agredido por un gobierno poderoso, no tuvo defensa, no pudo ser defendido [...] En Costa Rica no se condena a los Estados Unidos o al Gobierno de los Estados Unidos [...] Permítaseme evitar que confunda nuestro sentimiento en relación con el pueblo de los Estados Unidos. No fue condenado el Gobierno de los Estados Unidos por las sesenta incursiones de aviones piratas, no fue condenado por la agresión económica y por otras muchas agresiones. No. Condenaron a la Unión Soviética. ¡Que cosa tan extraordinaria! Nosotros no habíamos recibido ninguna agresión de la Unión Soviética; ningún avión soviético había volado sobre nuestro territorio y, sin embargo, en Costa Rica condenan a la Unión Soviética por intromisión. La Unión Soviética se había limitado a decir que, en caso de agresión militar a nuestro país, los artilleros soviéticos, hablando en sentido figurado, podían apoyar al país agredido [...] pero en definitiva, añadió dando un ejemplo de fuerza moral y política, el pueblo cubano sabe que “[...] a última hora, cuando su derecho ha sido negado, cuando sobre él se enciman la fuerzas agresivas, le queda el recurso supremo y el recurso heroico de resistir, cuando su derecho no sea garantizado ni en la OEA ni en la ONU”.
Más adelante, Fidelexpone un caso específico de utilización por EE.UU. de una parte de territorio centroamericano para sus planes contra Cuba,“ [...] Enprimerlugar, elGobierno de los Estados Unidos se consideracon el derecho de promover la subversión en nuestro país; el Gobierno de Estados Unidos está promoviendo la organización de movimientos subversivos contra elGobierno Revolucionario de Cuba y nosotros lo denunciamos aquí en estaAsamblea General y queremos denunciarconcretamente que, por ejemplo, en una isla del Caribe, territorio quepertenece aHonduras yque se conoce con el nombre de Islas Cisnes,el Gobierno de Estados Unidos se ha apoderado “manu militari” de esas islas; hay allí infantería de marina norteamericana, a pesar de ser un territorio que pertenece a Honduras y allí violando las leyes internacionales, despojando a un pueblo hermano de un pedazo de su territorio, violando los convenios internacionales de radio, ha establecido una potente emisora de radio, que ha puesto en manos de los criminales de guerra y de los grupos subversivos que mantiene en este país y que allí se están haciendo, además, prácticas de entrenamiento para promover la subversión y promover desembarcos armados en nuestra isla”.
Ante las provocaciones que algunos militares norteamericanos han realizado al expresar sobre la posibilidad de que Cuba ataque la Base Naval de Guantánamo y una posible respuesta de represalia de EE.UU. contra la URSS si esta apoya a Cuba, Fidel advierte sobre los peligros de tales falacias y amenazas y asumiendo una actitud muy responsable sobre la paz expresó de forma maduray tajante que, “[...] Quiere decir que Rusia será destruida. [...] Vean ustedes como hace un cálculo, un cálculo que sí es peligroso, porque este señor (se refiere al Almirante Harley Burke) virtualmente calcula que en caso de un ataque a nosotros, nosotros vamos a estar solos. [...] pero imaginemos que el Sr. Burke, con todo lo Almirante que es, esté equivocado [...] Entonces el Almirante Burke está jugando irresponsablemente con la suerte del mundo. [...] y por la suerte de cada uno de nosotros realmente no valdría la pena preocuparse; pero entendemos que nosotros, representativos de los distintos pueblos del mundo, tenemos el deber de preocuparnos por la suerte del mundo, y tenemos el deber de condenar a todos los que juegan irresponsablemente con la suerte del mundo [...]”. Agregando unas líneas más adelante, “[...] Por nuestra parte, con todo respeto, debemos decirle que los problemas del mundo no se resuelven amenazando ni sembrando miedo; y que nuestro humilde y pequeño pueblo [...] estamos ahí, mal que les pese, y la Revolución seguirá adelante, mal que les pese, y que, además, nuestro humilde y pequeño pueblo tiene que resignarse a su suerte, y que no siente ningún miedo por sus amenazas de uso de armas atómicas.”
Y vinculando el proceso revolucionario cubano a las causas de otras naciones declaró diáfanamente: “[...] el caso de Cuba no es un caso aislado. Sería un error pensar en el caso de Cuba. El caso de Cuba es el caso de todos los pueblos subdesarrollados. El caso de Cuba es como el caso del Congo, como el caso de Egipto, como el caso de Argelia, como el caso de Irán y en fin como el caso de Panamá, que quiere su Canal, como el caso de Puerto Rico, al que le destruyen su espíritu nacional; como el caso de Honduras, que ve sesgado un pedazo de su territorio; y en fin, [...] el caso de Cuba es el caso de todos los países subdesarrollados y colonizados.” Reafirmando su criterio de que, “ [...] En el problema de Argelia, ni que decir tiene que estamos ciento por ciento al lado de derecho del pueblo de Argelia a su independencia [...] Estamos, pues, al lado del pueblo argelino, como estamos al lado de los pueblos sometidos al coloniaje que quedan todavía en África y al lado de los negros discriminados de la Unión Sudafricana y estamos al lado de los pueblos que desean ser libres, no sólo políticamente [...] sino libres económicamente.”
Acerca de uno de los puntos clave de la agenda de la reunión, Fidel Castro realizó una valoración objetiva acerca del problema de las causas de los conflictos bélicos al expresar que “[...] ¡Desaparezca la filosofía del despojo y habrá desaparecido la filosofía de la guerra! ¡Desaparezcan las colonias, desaparezca la explotación de los países por los monopolios, y entonces la humanidad habrá alcanzado una verdadera etapa de progreso! [...] La historia del mundo ha enseñado trágicamente que las carreras armamentistas han conducido siempre a la guerra. [...] ¿Por qué se quiere sustraer de la Asamblea General el problema?, ¿por qué la Delegación de los Estados Unidos no quiere discutir este problema entre todos nosotros?, [...] ¿es que tiene que reunirse una comisión?, ¿por qué no lo más democrático? [...] ¡ésta es una cuestión de opinión pública! ¡Los guerreristas y los militaristas deben ser descubiertos y condenados por la opinión pública del mundo! Este es un problema que no le incumbe a las minorías. Le incumbe al mundo [...]”
Y finalizó su histórico discurso dando lectura a los párrafos principales de la Primera Declaración de La Habana,pero refirmando que “[...] Proclamamos el derecho de los pueblos a su integridad, el derecho de los pueblos a su nacionalidad [...] Con todo lo justo estamos y estaremos siempre: contra el coloniaje, contra la explotación, contra los monopolios, contra el militarismo, contra la carrera armamentista, contra el juego a la guerra [...] Algunos querían conocer cuál era la línea del Gobierno Revolucionario de Cuba. Pues bien, ¡ésta es nuestra línea!“.
Nunca antes la voz de Cuba había alcanzado una dimensión tan universal como luego de la celebración del evento de la OEA y de la reunión de la ONU. El impacto de los pronunciamientos de los dirigentes cubanos en el foro regional y mundial, los múltiples contactos de los representantes de la Isla en cada viaje, cónclave, visitas y conversaciones con diversos actores sociales, democráticos y progresistas de la región latinoamericana, caribeña y de otras partes del planeta hizo que la obra de la Revolución Cubanay su ejemplo se multiplicara a una escala extraordinaria. La valentía, la honestidad, la firmeza en la defensa de los principios de la independencia y soberanía nacionales, el latinoamericanismo y antiimperialismo militante le había permitido a Cuba ocupar un lugar importante en el panorama de las relaciones internacionales. A partir de entonces ya no solo había que contar con la Cuba revolucionaria sino con la solidaridad para con ella.
Notas Bibliográficas y referencias:
(1) Se dice que una afirmación del Presidente Roosevelt acerca del dictador Somoza en la década del 30 era más cruda y realista que la ya mencionada: “Somoza es un hijo de puta,pero es nuestro hijo de puta.”
(2) Fidel Castro Ruz“Informa el primer ministro Fidel Castro sobre el abastecimiento y suregulación. Creación de la Junta Nacional para la Distribución de los Abastecimientos y primeras regulaciones promulgadas”, en Obra Revolucionaria, No. 7, Imprenta Nacional de Cuba, La Habana, 14 de marzo de 1962, p. 15)
Dr. Orlando Cruz Capote, Investigador Auxiliar, Instituto de Filosofía, Cuba
El flamante presidente de EE.UU. aseveró en su discurso inaugural que las cuestiones de seguridad nacional no deben afectar la vigencia de los derechos humanos. Bien dicho. Sus primeras medidas fueron el cierre de la base de Guantánamo en un año, la suspensión de los procesos incoados por tribunales militares a algunos de los 245 detenidos que allí siguen y la suspensión del régimen de torturas al que han sido sometidos. Bien hecho, sobre todo lo último. Los presos seguirán presos en otros campos de concentración que el Pentágono instaló ya en distintos países y Obama no dispuso que sus casos pasen a tribunales civiles, como demanda Amnesty. Estas decisiones sin duda interrumpirán el declive del más que dañado prestigio de EE.UU. en el mundo.
No parece que se modificará la política exterior: la estrategia del nuevo mandatario no entraña el cese de la guerra “antiterrorista” que la Casa Blanca de-sató, apenas un cambio de acento. Habló de una retirada de Irak “responsable” y no reiteró su intención de hacerlo en 18 meses, anuncio de campaña electoral que le atrajo muchos votos. Tampoco la mencionó al cabo de su reciente reunión con los capitostes del Pentágono para tratar el asunto y los comentarios del general Ray Odierno, comandante en jefe de las tropas estadounidenses en Irak, indican que tal vez Obama le da otro peso ahora a la palabra “responsable” (www.mccclatchydc.com, 21-1-09). El general señaló que la retirada dependía de las elecciones nacionales que se llevarán a cabo en Irak a fin de año. Imposible completarla en 18 meses.
La idea, por lo demás, no es sacar hasta el último hombre del país invadido. Más bien no. Colin Kahl, importante asesor de Obama durante la campaña electoral, señaló que EE.UU. debía mantener en Irak una fuerza de 60.000 a 80.000 efectivos al menos hasta fines del 2010 (www.prorev.com, 4-4-08). El New York Times (13-12-08) subrayó la “aparente evolución” del mandatario afroamericano en este tema, sólo que no la hubo: BO siempre mencionó la necesidad de dejar una “fuerza residual” en Irak, aunque nunca indicó la cuantía del “residuo”. Si se cumpliera la observación de Kahl, los muchachos tardarán en volver a sus hogares. Dicho de otra manera: la ocupación de Irak seguirá.
El demócrata Obama, que votó contra la invasión a Irak, se reunió asiduamente a lo largo de los últimos tres meses con su vencido contrincante republicano John McCain, que votó a favor, para solicitarle asesoramiento y opinión sobre las guerras en curso y sobre los futuros encargados de la política exterior.
McCain les dijo a varios colegas republicanos que “muchos de esos nombramientos los habría hecho yo mismo” (www.newsmax.com, 19-1-09). No sorprende esa declaración: empezando por la actual secretaria de Estado, Hillary Clinton, y pasando por el reconfirmado jefe del Pentágono Robert Gates –otra herencia de W. Bush–, el equipo que seleccionó BO en este delicadísimo campo está integrado por demócratas partidarios de la guerra y no hay signos de que se hayan vuelto pacifistas.
Es notorio que BO se comprometió a aumentar el número de tropas norteamericanas en Afganistán: el Pentágono ha pedido el envío de 30.000 soldados más en un lapso de 12 a 18 meses y Washington presiona a la OTAN desde hace meses para que incremente también sus efectivos en ese país (Reuters, 20-1-09). Varios gobiernos de la Unión Europea se muestran remisos a aceptar la gentil invitación. Francia la ha rechazado ya, Alemania enfrenta un año electoral difícil, aunque es posible que todo cambie luego de la primera reunión de Obama con sus contrapartes europeas. Continuamos.
Obama reiteró en su campaña que EE.UU. debe atacar las bases de Al Qaida y de los talibán en Pakistán con o sin el consentimiento del gobierno paquistaní. “Si llegamos a tener información confiable sobre objetivos terroristas importantes –dijo– y el (entonces) presidente Musharraf no actúa, actuaremos nosotros” (Reuters, 1-8-07). Cada tanto un avión no tripulado de EE.UU. deja caer misiles en la zona de Pakistán limítrofe con Afganistán. La pregunta clave es cuál será la magnitud del ataque anunciado.
El mandatario ya en funciones llamó por teléfono al presidente de la Autoridad Palestina y al primer ministro de Israel afirmando que no escatimará esfuerzos para desarmar un conflicto que acaba de costar la vida de 1300 palestinos, en su mayoría civiles y sobre todo niños. Pero si Obama insiste en el reclamo de una “Jerusalén única” y capital de Israel –-que formuló ante el poderoso lobby judío proisraelí que recorre infatigablemente los pasillos de la Casa Blanca y del Capitolio–, fracasará como Bill Clinton en la cumbre de Camp David del 2000. Y se verá qué distancia media entre su discurrir de campaña y la realidad de sus actos.
BO no preocupa a Tel Aviv. Como señalara al diario israelí Yediot Ahronot el ex embajador de Israel en Washington, Daniel Ayalon, “en cuanto a las relaciones Israel/EE.UU., tengo la impresión de que no habrá cambio alguno. Al contrario: el mapa de los intereses estadounidenses no depende de la identidad de la persona sentada en la Casa Blanca y EE.UU. seguirá tratando a Israel como un aliado leal” (www.ynetnews.com, 20-1-09). Re-claro, ¿verdad?
El Gran Jurado que sesiona en Nueva Jersey desde hace tres años, que debe examinar evidencias de la participación del terrorista internacional Luis Posada Carriles en la campaña de terror que desencadenó en La Habana en 1997, ya ha costado al contribuyente norteamericano "millones de dólares". Sin haber llegado a resultado alguno.
Lo afirma la periodista e investigadora Ann Louise Bardach, en un análisis de las relaciones cubano-norteamericanas publicado por el diario The Washington Post, donde prevé que "el año nuevo no parece especialmente luminoso para el terrorista fugitivo", que intentó varias veces asesinar al líder cubano Fidel Castro y "ha disfrutado de un refugio seguro en Miami".
Bardach es la especialista norteamericana que reveló en octubre último, en un artículo publicado por el sitio web slate.com, cómo un abogado de cómplices del terrorista le confesó que esa investigación se encontraba paralizada para no dañar al 'ticket' de McCain, a los Diaz-Balart y a (Ileana) Ros-Lehtinen".
La reportera hizo público, a partir de confidencias de investigadores del FBI de Miami, el hecho de que el propio jefe de esa oficina de la policía federal destruyó el expediente de Luis Posada, en el 2003, mientras lo reclamaba la justicia de Panamá donde se encontraba inculpado por terrorismo.
Según las propias admisiones de un abogado del delincuente, el dossier de Posada ha sido manejado "al más alto nivel" desde su entrada ilegal en territorio norteamericano a bordo del barco camaronero Santrina, propiedad del terrorista y traficante de armas Santiago Álvarez Fernández Magriñá, en marzo del 2005.
Posada entró a EE.UU. usando un pasaporte guatemalteco con su foto y el nombre de Manuel Enrique Castillo López que le había supuestamente conseguido quien la prensa mafiosa de Miami denominó su "Benefactor".
DE MANIOBRA DILATORIA EN MANIOBRA DILATORIA
Por otro lado, un panel de tres jueces de la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito de la Nueva Orleans ordenó en agosto último que Posada fuera sometido de nuevo a juicio, bajo cargos de fraude migratorio. Tres días después de que el vicepresidente de Panamá aseguró que su país reclamaría la extradición del terrorista por ser inconstitucional su indulto del 2004 en este país.
El caso penal contra Posada fue rechazado el 8 de mayo del 2007 por la jueza federal de distrito Kathleen Cardone, quien lo liberó después de valorar que un intérprete tradujo de manera equivocada al inglés las declaraciones expresadas en español por el asesino durante una entrevista ante una funcionaria de los servicios de inmigración. Se supo más tarde que Posada puede expresarse en ingles y que el uso de un intérprete fue una exigencia tramposa de sus abogados mafiosos.
La lentitud del Gran Jurado de Nueva Jersey y los procedimientos provocados por la Fiscalía federal en el caso de Texas siempre han sido interpretados, por varios observadores, como maniobras dilatorias destinadas a proveer una falsa justificación al gobierno para no extraditar al ex agente de la CIA a Venezuela que lo reclama desde el 2005.
En El Paso, el dossier Posada estuvo bajo la responsabilidad del fiscal tejano Michael Mullaney, asesorado de cerca por los fiscales federales John F. De Pue, John W. Van Lonkhuyzen y Paul Ahern, enviados especiales de la sección antiterrorista del Departamento de Justicia.
ERIC HOLDER HEREDA LA "PAPA CALIENTE"
En el curso de los dos últimos años, la interminable investigación del Gran Jurado, que se desarrolla en Newark, New Jersey, señaló la participación de dos ex directores de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), Abel Hernández, residente de Cliffside Park, y Oscar Rojas, quien fue contador de Arnaldo Monzón, fallecido millonario de Fort Lee. Otros tres cubano-americanos vinculados a la FNCA han sido llamados a comparecer en este caso descrito por el periodista Peter J. Sampson, del diario local The Record, como "un mundo oscuro de terroristas y de presuntos asesinos".
Precisaba el reportero: "A pesar de describirlo (a Posada) como el cerebro confeso de complots terroristas y de atentados, el gobierno no lo ha declarado formalmente terrorista o acusado de algún crimen…Tal gesto pudiera revelarse embarazoso, dicen los observadores, por la larga asociación de Posada con la CIA".
En 1997, los atentados ordenados por Posada en hoteles, restaurantes y una discoteca de La Habana, provocaron la muerte del joven turista italiano Fabio di Celmo y heridas a 11 otras personas, además de importantes daños materiales.
No se sabe qué nuevas orientaciones decidirá el nuevo Secretario de Justicia de Estados Unidos, Eric Holder, al heredar lo que fue calificado de "papa caliente".
De Holder, abogado afroamericano de 57 años, se dice que es conocido por su lucha contra la corrupción como fiscal.
El nuevo Secretario de Justicia tendrá también la delicada tarea de valorar el dossier de Los Cinco antiterroristas cubanos acusados de "espionaje" y luego condenados a escandalosas sentencias de prisión, por el solo hecho de haber infiltrado redes terroristas cubanoamericanas protegidas por el FBI de Miami.
Desde hace diez años, Los Cinco, hoy encarcelados en cinco cárceles distintas del territorio norteamericano, son privados de visitas regulares de sus familiares (y en dos casos de visita alguna de sus esposas) y expuestos a los graves riesgos de la detención en medios conocidos por su alto nivel de violencia.
Estos malos tratos, precedidos por 17 meses de detención en celdas de castigo bajo condiciones infrahumanas, han sido formalmente denunciados por un panel de juristas de la ONU que exigió, sin éxito, su liberación.
Cuando ojeé hace unos días en alguna parte que el conflicto Israel-Palestina, era, antetodo un conflicto religioso, me quedé estupefacto. Si no fuera porque el exterminio, silenciado en muchos medios de difusión, o al menos, tergiversado con intencionalidad manifiesta, se ha convertido ya, en un genocidio de proporciones hitlerianas como paradójica continuación histórica, hubiese sido entretenida quizás una argumentación tan ingenua. Me sumergí entonces entre los meandros no siempre fáciles de la historia bíblica, asesorado por mí esposa, católica ella, quien aclaraba por momentos algunos puntos ciegos que mi ateísmo practicante no alcanzaba a comprender.
Abraham, padre del pueblo judío, tuvo, según el Viejo Testamento, dos hijos varones. El primero, Ismael, fue fruto de una unión extramatrimonial con una esclava egipcia, llamada Agar. Sara, la esposa legítima de Abraham, no podía engendrar, producto de una aparente infertilidad, y había propuesto a su marido la idea de adoptar como propio al hijo de su esclava Agar, pero luego, sintiéndose despreciada, maltrató a la mujer embarazada y rechazó su simiente. Aún así nace Ismael, “arisco como un potro salvaje”, y los ángeles de Dios vaticinan que “luchará contra todos, y todos contra él; pero él afirmará su casa aunque sus hermanos se opongan” (Génesis 16:12)
Isaac, el segundo retoño, nació cuando Sara y Abraham eran ancianos, a una edad donde la posibilidad de tener descendencia era, cuando menos, risible. A Sara no le agradaba la idea de compartir la herencia de Abraham con el hijo de una concubina, y pide que expulsen a Agar y a Ismael de la casa, concediéndoles la libertad. No fue un acto altruista, como puede verse, sino de reforzamiento de poder. En Isaac, Dios mantiene su promesa divina de esta manera: confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre. Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente" (Génesis 26:3-4)
Si en Isaac y posteriormente en Jacob, a quien también se le llama bíblicamente Israel, y es expresamente su hijo bendecido, se nos da la continuidad del legado depositario hebreo; en Ismael, el otro hijo de Abraham, se desarrollan los cimientos religiosos de las naciones árabes en surgimiento. Se puede decir sin falacias que Abraham es el forjador de la religión y la cultura judía, pero también es el tronco común del mundo musulmán.
El asunto en cuestión, es que, hebreos y musulmanes, descienden de un mismo padre. Y como la Biblia y el Corán son, a mi juicio, una gran metáfora de la historia, tanto árabes como judíos son pueblos hermanos, como lo fueron Ismael e Isaac. Todo lo demás son episodios de ambiciones y egoísmos humanos, que han devenido en la gran espiral de violencia injustificable de los últimos tiempos, como retazo sangriento de la poca cordura que le va quedando a la humanidad nuestra. No es un conflicto religioso, ninguna religión, por reaccionaria que sea, puede sustentar tanto resentimiento y tanto odio en nombre de cualquier Dios.
Lo que se hace evidente a diario con la masacre perpetrada es que, hace mucho rato, ninguna divinidad media en el asunto. Cuando se agrede hospitales con bombas, se embisten los tanques contra las oficinas residentes de la ONU (Organización de Naciones Unidas) en Gaza y se trata de silenciar a la Asamblea Nacional de la mayoría de los Estados de la tierra, es porque el “Plomo Fundido” israelí ya ha dejado atrás los asesinatos masivos y se dirige sin remilgos hacia el exterminio total de Palestina.
En algún lugar leí, que fueron los romanos, en son de burla, quienes bautizaron como “palestinos” a los moradores de aquellas tierras, descendientes de los filisteos, tribu guerrera proveniente de Creta, cuya dicción en hebreo era algo así como “pelishtim”. Aquellos hombres y mujeres fueron también, como el pueblo judío, ridiculizados por el Occidente “culto”, a pesar de su raíz griega, y adoptaron la fe en Allah, que no los marginó, devolviendo en parte su autoestima. Se convirtieron en seguidores de Ismael, el hijo del judío Abraham, que al ser expulsado de su tribu se convirtió en el fundador de la nación musulmana.
Cuando reviso estos apuntes vuelvo a sorprenderme como somos, desde mucho antes que Darwin descubriera nuestro origen común como especie, un solo y único pueblo, dividido por las necedades y la intolerancia de nuestro propio espíritu. Si alguna vez tuvo sentido la ira divina en Babel, hoy están haciendo falta nuevos arquitectos, no para forjar uniones que puedan llevarnos al cielo, sino para hermanarnos terrenalmente. Lindas y utópicas palabras, cierto, merecedoras de quien las escribe, a miles de kilómetros de distancia de la Franja de Gaza, pero no me engaño. La tregua de diez días decretada por el gobierno de Israel es una maniobra dilatoria, que se convierte en burla ante el carácter criminal de la barbarie. El pueblo árabe-palestino sólo tiene la alternativa de luchar sin cuartel, porque ninguna denuncia realizada, en ningún foro, en ninguna tribuna, ha detenido al agresor sionista. Solo eso, luchar, pero luchar sin odio. Y es tan difícil luchar sin odio, sin sed de venganza, pero sigue siendo la única forma de ganar finalmente cualquier guerra y sobrevivir.
Quien crea que tenemos derecho a algún futuro justo, a un imprescindible mundo mejor, debe morir con los palestinos por ese mundo y por ese futuro. Para sobrevivir, como otras tantas veces en nuestra oscura historia humana, hay que saber morir. Y si algún día después de la guerra, tenemos brazos para reconstruirnos todos; si después de la guerra existe algo de amor entre nosotros, parafraseando a Lennon, ni siquiera siendo fundamentalistas furibundos tendremos excusa. Seamos francos entonces, no culpemos a nadie en lo alto del Cielo, los únicos culpables están aquí en la tierra, con las manos sedientas de sangre. Y todos, absolutamente todos, aunque nos avergüence nuestra podredumbre espiritual, somos hijos de Abraham.
El pasado martes 20 de enero de 2009 asumió la jefatura del imperio Barack Obama como el Presidente número once de Estados Unidos, desde el triunfo de la Revolución Cubana en enero de 1959.
Nadie podría dudar de la sinceridad de sus palabras cuando afirma que convertirá a su país en modelo de libertad, respeto a los derechos humanos en el mundo y a la independencia de otros pueblos. Sin que esto, por supuesto, ofenda a casi nadie, excepto a los misántropos en cualquier rincón del planeta. Ya afirmó cómodamente que la cárcel y las torturas en la Base ilegal de Guantánamo cesarían de inmediato, lo cual comienza a sembrar dudas a los que rinden culto al terror como instrumento irrenunciable de la política exterior de su país.
El rostro inteligente y noble del primer presidente negro de Estados Unidos desde su fundación hace dos y un tercio de siglos como república independiente, se había autotransformado bajo la inspiración de Abraham Lincoln y Martin Luther King, hasta convertirse en símbolo viviente del sueño americano.
Sin embargo, a pesar de todas las pruebas soportadas, Obama no ha pasado por la principal de todas. ¿Qué hará pronto cuando el inmenso poder que ha tomado en sus manos sea absolutamente inútil para superar las insolubles contradicciones antagónicas del sistema?
He reducido las Reflexiones tal como me había propuesto para el presente año, a fin de no interferir ni estorbar a los compañeros del Partido y el Estado en las decisiones constantes que deben tomar frente a dificultades objetivas derivadas de la crisis económica mundial. Yo estoy bien, pero insisto, ninguno de ellos debe sentirse comprometido por mis eventuales Reflexiones, mi gravedad o mi muerte.
Reviso los discursos y materiales elaborados por mí a lo largo de más de medio siglo.
He tenido el raro privilegio de observar los acontecimientos durante tanto tiempo. Recibo información y medito sosegadamente sobre los acontecimientos. Espero no disfrutar de tal privilegio dentro de cuatro años, cuando el primer período presidencial de Obama haya concluido.
La conversación duró 40 minutos, el intercambio de ideas fue intenso e interesante como esperaba. Es una persona de convicciones profundas. No hubo debates.
Cuando habló en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, respondía rápidamente las preguntas de los estudiantes mostrando talento y capacidad de respuesta.
En la Escuela Latinoamericana de Medicina el encuentro fue emotivo; los cantos de los estudiantes campesinos de origen Guaraní con música e instrumentos típicos de esa etnia, dieron un tono especial al acto. Le obsequiaron una bata médica, se la colocó encima del traje de chaqueta y pantalón naranja.
De la ELAM salió para conversar conmigo.
Al hablar de Estados Unidos le señalé la importancia histórica para Cuba de que ayer a las 12 del día habían transitado 10 presidentes a lo largo de 50 años, en los que a pesar del inmenso poder de ese país no habían podido destruir la Revolución Cubana.
Expresé que no albergaba personalmente la menor duda de la honestidad con que Obama, undécimo presidente desde el 1 de Enero de 1959, expresaba sus ideas, pero que a pesar de sus nobles intenciones quedaban muchas interrogantes para responder. A modo de ejemplo me preguntaba: cómo podría un sistema despilfarrador y consumista por excelencia preservar el medio ambiente.
Muchos otros aspectos de política nacional e internacional de Cuba y de Argentina fueron abordados.
La capacidad de Argentina de producir alimentos y productos industriales con tecnología avanzada son factores decisivos para su desarrollo. Mencionó la capacidad de ingeniería informática para comercializar en el mercado mundial, en países como la India de gran interés para ella, que es en cambio muy fuerte en la creación de programas.
A Cristina le gusta consagrarse al trabajo y dedicarle todo el tiempo. No obstante es capaz de proteger sus derechos cuando viaja a otro país, imponer un número de horas para hacer ejercicios y adaptarse, lo cual todos respetan.
Nacimos a la conciencia revolucionaria con ella. Era la primera revolución socialista en español. Ágrafos, nosotros, empezamos a deletrear, bajo su égida amable, transparente, fraterna.
Otrora, palabras como "heroísmo, sacrificio, patriotismo", eran, hasta su advenimiento, meros vocablos, sujetos a la repetición escolar, manida.
Lo que sucedía en Cuba, cotidianamente, era, en cambio, a partir del 1º de enero de 1959, una verdad profunda, "humana, demasiado humana": de allí sus errores, que los enemigos se empecinan en enrostrarle.: Pero ya el Apostol, como siempre, se había adelantado: "Hasta el sol tiene manchas. Los mezquinos ven las manchas, nosotros vemos la luz" (es cita de memoria).
Índices macroeconòmicos muy pocos países pueden lucir, en esta época de delirante crisis con sabor a hecatombe. En medio de estas vicisitudes, con todas sus necesidades y limitaciones, el Primer Territorio Libre en América es un paradigma.
Su fórmula yo la hallo meridiana: ha dado tanto que el mundo subdesarrollado, el mal llamado Tercer Mundo, es ahora deudor de su munificencia: ya no hay analfabetos en Venezuela ni Bolivia, por obra de la solidaridad cubana. Muchas vidas fueron salvadas en las catástrofes telúricas acaecidas en nuestro propio país, porque la solidaridad cubana era la primera que se hacía presente: recuerdo, vívida, la imagen de Fidel, el primer donante de sangre para el cataclismo del 31 de mayo de 1970, que nos costó más de sesenta mil muertos.
Pero cada uno en lo suyo: mi campo es la cultura, y aquí la Revolución incentivó las potencias culturales de su pueblo, siempre bajo la égida martiana: "Ser cultos para ser libres", y con esa aura, alfabetizó a su pueblo, creó la Casa de las Américas, puso los libros al alcance de todos, creó el ICAIC, el Instituto de Cine, responsable del renacimiento de la cinematografía en toda América Latina, y dio importancia fundamental a la Educación Artística, en Cubanacán, que recibió a miles de becarios del mundo entero. Así como también la Escuela de Medicina de Cuba –es la mejor medicina de Nuestra América- ha becado a miles y miles de estudiantes del orbe entero.
Los concursos anuales de la Casa de las Américas, devinieron en barómetro de los avances artístico-literarios del mundo en su totalidad, y la presencia de los escritores cubanos fue absolutamente necesaria en todos los contextos en los que de cultura se hablara. (Y también hay que decir que muchos miserables se aprovecharon de la generosidad cubana, para usarla como trampolín, y luego despotricar de ella. No los cito porque hoy no es mucho hablar de excrecencias.)
Lo que sucede es que la Revolución supo incorporar a valores que ya tenían una presencia en el mundo de las letras y las artes, como Nicolás Guillén, Alejo Carpentier, Wilfredo Lam, Mariano Rodríguez, y otros, más jóvenes, que habían estudiado en el extranjero, pero que sintieron el llamado y la llamarada de su patria y volvieron a trabajar por ella, como Roberto Fernandez Retamar y Pablo Armando Fernández, entre muchos otros.
En fin, Cuba sigue siendo foco de cultura, con Festivales Internacionales como los de Poesía, que va por la XIV edición –ya convocada para este año- en la que tiene participación decisiva la UNEAC, que preside Miguelito Barnet y que tiene como colaboradores a Alex Pausides, Nancy Morejón, Aitana Alberti, César Lopez, Pablo Armando y un Comité Internacional que ha hecho que el Festival homenajee a los vates de lenguas vernáculas y haga sesiones concomitantes con el Comité de Escritores y Artistas en Defensa de la Humanidad.
Y todo esto con un bloqueo criminal, condenado ecuménicamente pero que hasta el momento –hoy que escribo juramenta Obama como presidente del Imperio- no tiene visos de solución.
Cuba sufre ciclones, los últimos le ocasionaron cerca de 10 mil millones en pérdidas materiales, lo que, sumado a la convalecencia del "periodo especial" (motivado por la caída de la URSS y el desmoronamiento del campo socialista) ha hecho mucho más heroica aun la sobrevivencia en la perla del Caribe.
Mis amigos y hermanos cubanos son, todos ellos, héroes, en primer lugar, de la lucha por la sobrevivencia con dignidad y en medio de escaseces terribles.
Por eso, justísimas, como siempre, las palabras del querido Fidel, del impertérrito Fidel, quien, ante todo, felicitó al pueblo de Cuba, verdadero gestor y actor de esta Revolución que ha encendido la Segunda y Definitiva Independencia de América Latina.
Sin Cuba no se entenderían Venezuela Bolivariana, Bolivia insurgente, Ecuador dignísimo, Nicaragua sandinista, Paraguay en combate, y ahora mismo, anuncian, El Salvador en el camino de la victoria irrerversible.
Lo primero que quiero contarles con un tremendo orgullo, que en Santiago de Chile la celebración del Cincuentenario de la Revolución Cubana se celebró en la plaza más central de la capital, organizado por el Movimiento Chileno de Solidaridad con cuba, en el que ocupa un lugar muy reconocido el Comité Gladys Marín M.
El Acto de la Plaza de Armas del día Viernes 2 de Enero resultó una celebración jubilosa y multitudinaria; la gente empezó a llegar antes de las 18.00 hrs., y una columna de simpatizantes irrumpió en el lugar, marchando desde Av. Alameda con el paseo Ahumada, portando banderas chilenas, cubanas, de colectividades politicas y organizaciones sociales y sindicales que simpatizan con la Revolución. Allí venían las banderas del PC, del Mapu, del PH, de la IC, del PS, pancartas alusivas, lienzos, alegría y la presencia de un amplio espectro ideológico, coreando canciones de homenaje y consignas de apoyo a la Revolución cubana.
El evento se realizó además con la participación de stands temáticos a cargo de algunos comités de solidaridad con Cuba, que desde las 17.00 hrs. entregaron al público abundante material impreso con informes de diferentes temas relacionados con la realidad de Cuba: "El Bloqueo de EE.UU." contra la Isla, "El Terrorismo Anticubano","La Verdad Sobre La Emigración en Cuba","Los Cinco Patriotas cubanos presos políticos en EE.UU." y "Las Elecciones en Cuba", "La Salud en Cuba", "La Educación en Cuba", y "El Deporte en Cuba".
En un engalanado escenario estuvo la presencia y conducción del actor Aníbal Reina, y sus siempre aplaudidas cualidades declamatorias, con la actuación de algunos artistas como el aplaudido folklorista Francisco Caucamán y el Colectivo de Danzas Andinas de Santiago que presentó un Tinkú, (danza que alegoriza la resistencia indígena). Se alternaron las presentaciones artísticas con las lecturas de los correos de muchas organizaciones sociales que desde las provincias adhirieron a la celebración.
A cargo de expresar el saludo chileno al pueblo cubano en esta celebración, estuvo el compañero Guillermo Teiller, Presidente del Partido Comunista de Chile, y el saludo de Cuba a los santiaguinos estuvo a cargo de Maira Ruiz, Embajadora Suplente.
Finalmente, el popular Conjunto Juana Fé de nuestra capital entregó su actuación musical, con la que el público cantó y bailó en este Acto de Homenaje, en el que la alegría y los momentos emotivos fueron importantes protagonistas, prolongándose la celebración hasta pasado las 21.00 hrs.
El financiamiento de dicho acto de celebración se hizo con una campaña de bonos de cooperación a la que adhirieron los amigos del Movimiento Chileno de Solidaridad con Cuba en Santiago.
Al día siguiente, Sábado 3 de Enero a medio día, como continuación de la celebración, se realizó una caravana de vehículos, adornados con afiches, banderas chilenas, cubanas, y parlantes, para recordar a los santiaguinos la importancia de la fecha. Luego de recorrer algunas calles de la capital, llegamos a la Embajada de EE.UU. para presentar una carta dirigida al Presidente electo Barack Obama . En dicha carta exigimos el cese del bloqueo económico a Cuba por parte de EE.UU., y la libertad de los cinco patriotas presos políticos en cárceles norteamericanas.
Luego de entregar la carta para el Presidente Obama nos dirigimos a la Embajada de Cuba para saludar a su Embajadora y al personal de la Embajada, donde expresamos nuevamente el saludo y compromiso de nuestro pueblo con la Revolución Cubana, ¡¡ Cuba, Cuba, Cuba, Chile te saluda!!, y la Embajadora también nos dirigió algunas palabras, que recibimos con un muy entusiasta ¡¡venceremos!!
Finalmente, cada uno volvió a su casa con la tremenda tranquilidad de haber saludado esta fecha importante con la dignidad y nivel que la Revolución Cubana merece.
Cada cierto tiempo la figura atlética de Julio Antonio Mella regresa a todos los cubanos y latinoamericano-caribeños. Sus fotos inmortales, tomadas muy artísticamente por su enamorada Tina Modotti, nos muestran su carisma y personalidad viril. Pero si hurgamos en su historia revolucionaria, martiana y marxista-leninista reafirmaremos que este hombre constituye, sin lugar a dudas, uno de los pilares de la nación cubana y que su pensamiento y acción se inscriben con letra de oro en las mejores tradiciones históricas de la Isla y de Nuestra América. En el “re-despertar de la conciencia nacional” o la “década crítica” de los años de la tercera década del siglo XX, Mella es uno de los imprescindibles. Luego de la gran frustración de la República martiana, truncada y segada por la intervención y ocupación militar norteamericana de 1898 a 1902, hecho que se repetiría entre 1906 hasta 1909, Julio Antonio Mella significó la necesaria articulación entre la vieja generación mambisa y clasista-revolucionaria y la savia juvenil de la gran hornada que irrumpe y retoma las banderas de la lucha y les reimprime un nuevo accionar e ideario, muy acorde con la nueva situación histórica-concreta. Pero esa ruptura es continuidad, y por lo tanto, una superación dialéctica trascendental. Por eso se encuentra junto con Carlos Baliño, fundador del Partido Revolucionario Cubano de José Martí (1892), otros líderes y simples obreros en la creación del primer Partido Comunista de Cuba en agosto de 1925.
Pero su obra transformadora -teórica y práctica- no había comenzado en ese instante. Ya estuvo dirigiendo las sesiones de trabajo del Congreso de Estudiantes y es el inspirador máximo del surgimiento de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) en 1922, primera organización juvenil cubana. Además está involucrado en la Liga Anticlerical yla Liga Antiimperialista de Cuba, en la Universidad Popular José Martí y en la Agrupación Comunista de La Habana. Es amigo y camarada de lucha de Alfredo López, dirigente obrero que consolida la Federación Obrera de La Habana en 1921, de quien admira su valor y carácter clasista intransigente a pesar de que posee como corriente ideopolítica el anarcosindicalismo. El asesinato del dirigente proletario en 1926, por sicarios de la tiranía de Gerardo Machado (1925-1933) le hace escribir bellas palabras sobre el hombre que llamó su maestro, y le demuestra que el camino emprendido de uniren un solo haz a los estudiantes, los campesinos y otras clases y capas patrióticas de la sociedad cubana de entonces, con los obreros de la ciudad y el campo, eran de una urgencia vital para el triunfo de la Revolución Social en Cuba que, para él, únicamente era la socialista.. También es un hermano, real y de convicción marxista, de una gran parte de esa generación de vanguardia de los años álgidos años de los años 20 de la pasada centuria: Rubén Martínez Villena, Pablo de la Torriente Brau, Gabriel Barceló, Leonardo Fernández Sánchez, Raúl Roa García, Alejo Carpentier, Emilio Roy de Leuchsenring, y muchos otros no tan jóvenes, como Gustavo Aldereguía, Juan Marinello, Isidro Figueroa, etc.
La figura de Mella vuelve de tiempo en tiempo, tal como afirmamos al inicio de este artículo. Pero no sólo es motivo de recuerdo y enseñanza revolucionaria y comunista. Al lado de quienes lo enarbolamos como bandera de combate militante, existen otros que retoman a Mella para intentar denigrarlo, manipular su vida sentimental y, como una mentira reciclada, para hablar de fantasías de complots por parte de sus propios camaradas de lucha y llegar a la falaz conclusión que fue asesinado por estos marxistas, fueran cubanos o mexicanos o agentes de la KGB soviética enviados por J. Stalin. La relación amorosa de Mella con Tina y, después, de esta desprejuiciada, extraordinaria y militante mujer con Vittorio Vidali (Carlos Contreras), comunista italiano que vivió y luchó en nuestras tierras latinoamericana-caribeñas, han servido para escribir miles de páginas de conspiraciones y hasta de un posible crimen pasional. Sin embargo, nada más lejos de la verdad histórica, la cual tenemos que defender a capa y espada, porque el adversario trata, una y otra vez, de confundir, principalmente, a las nuevas generaciones.
¿Por qué Mella otra vez en el 80 aniversario de su asesinato?
Cuando ya se escuchan disímiles voces en foros científicos y se escriben variados artículos, ensayos y libros al interior y exterior de Cuba, acerca de la urgencia de restablecer constructivamente, aunque sin obviar errores e insuficiencias, la historia y la teoría del socialismo -sus ideas y las prácticas ejercidas- se hace necesario introducir en el debate y la polémica de las ciencias sociales y/o humanísticas otras visiones críticas, basadas en un novedoso material fáctico e interpretativo, que continúen esta tarea con el objetivo de mostrar en su dimensión adecuada ese difícil, complejo y contradictorio decursar histórico. Más que todo se debe participar en la discusión con el diáfano propósito de ayudar en la aproximación a la verdad y no al extravío de la memoria histórica. En este sentido es ineludible recuperar la historia de la etapa fundacional del marxismo y el leninismo en Cuba (1) en sus relaciones con el movimiento comunista internacional y latinoamericano.
Después del derrumbe del socialismo este-europeo y de la Unión Soviética, entre 1989 y 1991, (2) respectivamente, la clase burguesa transnacionalizada, neoconservadora y neoliberal, así como los sectores de la derecha de distinto espectro y sus tanques pensantes (Thins Tanks) desataron una campaña denigrante contra la praxis socialista con el fin supremo de enterrar y olvidar, junto al auto-llamado “socialismo real” -término exclusivo y exclusivista-, a la teoría marxista, a todos los pensadores de esta escuela y también a los partidarios del pensamiento social crítico. Sobre todo trataron de borrar de la mente de las personas, a escala global, las experiencias acometidas en losdistintospaíses en que éste había triunfado y que se construía de disímilesformas y con diferentes contenidos, en las que sus éxitos y derrotas, principalmente estas últimas, fueron atribuidas completamente a todas las lecturas y elaboraciones de esta cosmovisión del mundo, concepción materialista de la historia, metodología científica, filosofía de la praxis y guía para la acción, lógica y dialéctica, sin realizar una distinción de las diversas corrientes y tendencias que no siempre la representaron dignamente, ni en su letra y mucho menos en su espíritu. La arremetida reaccionaria fue de tal envergadura que muchos se confundieron, otros desertaron y traicionaron, coincidiendo algunos con tales hipótesisy“tesis”cayendo en la trampa de desacralizar y desmitificar, aunque el objetivo era la desacreditación, a la teoría y la práctica más reflexiva, crítica-transformativa y revolucionaria de la historia, debido también a su carácter socioclasista, internacionalista y solidario, ético y humanista univer