Por Sergio Ortiz
En San Luis latió el corazón solidario con Cuba y la Patria Grande Latinoamericana
Fueron dos días de un intenso trajín político, porque la solidaridad
con Cuba y pueblos hermanos latinoamericanos y caribeños es un hecho
profundamente político, en el correcto sentido del término.
El 22 y 23 de noviembre se hizo en San Luis, capital de la provincia
del mismo nombre, el XIV Encuentro Nacional de Solidaridad, organizado
por el Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba (MASCUBA).
Nunca antes se había hecho un encuentro nacional en esta provincia del
oeste argentino, que tiene una población de 220.000 habitantes. Este año
le tocó ser la sede y estuvo a la altura de la responsabilidad, con un
duro trabajo organizativo y político. Sin el mismo, esos dos días no
habrían tenido el muy buen resultado que tuvieron. De allí que la
primera mención es para los compañeros de esa provincia y quien coordinó
esos esfuerzos, el diputado provincial Juan Larrea (FPV-PC).
San Luis queda lejos, salvo para la región cuyana. De allí que haya
sido tan meritoria la concurrencia del dirigente docente de Suteco, de
Corrientes, Gerardo Marturet, quien vino de muy lejos representando a la
Coordinadora del Nordeste. Podría discutirle el título de viajero el
periodista Eduardo Pereyra, llegado desde San Carlos de Bariloche, en el
sur. Nora Paiola, de Santiago del Estero, también se fatigó en viaje
con varias combinaciones. También de lejos vinieron los compañeros del
Comité de Almirante Brown, provincia de Buenos Aires, con Rubén Záccaro.
De todos modos el viajero que hizo el periplo más largo fue Armando
Guerra, del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), llegado
desde La Habana. Fue su cuarta participación en los Encuentros de
Solidaridad, de modo que ya se lo cuenta como un argentino más, a pesar
de su nacionalidad y acento tan cubano.
El que debutó en estas lides fue el flamante embajador de Cuba, Orestes
Pérez, quien habló en el acto de apertura, el sábado en la Universidad
Nacional de San Luis, junto con otros oradores. También cerró el evento
el domingo a la tarde, sólo que en otro auditorio. Y en el interín se
hizo tiempo para escuchar en las dos comisiones que funcionaron (una
sobre Bloqueo, Lucha por la libertad de los Cinco Cubanos y los
Programas Solidarios con Cuba, y otra sobre la Organización de MASCUBA).
El diplomático impresionó como un hombre muy formado políticamente y
que sabe cuál es su función en el país, a pesar de su corta residencia.
También estuvo en la fiesta del sábado a la tarde-noche en una plaza,
donde hubo varias bandas musicales. Sin embargo allí no brilló por su
afición al baile; se mantuvo expectante y mirando, como si todavía no
tuviera suficiente confianza en los alborotadores amigos argentinos.
Otras representantes de la embajada, como Ivian y Betty, sí cantaban y
bailaban.
La que subió al escenario y se animó a cantar “Hasta siempre”, en
homenaje al Che Guevara, y otra de su país, “Nicaragua, Nicaraguita”,
fue la embajadora de Nicaragua, Norma Moreno. Ella había hablado en la
apertura del encuentro, junto con Orestes Pérez, y en el Panel sobre
“Integración Latinoamericana y Caribeña”.
En esa apertura hicieron uso de la palabra el representante de la
embajada de Venezuela, Arnoldo Olivares; el enviado del ministerio de
Desarrollo Social, Daniel Ezcurra, y el senador nacional Daniel Pérsico
(FPV).
Justamente la presencia de dos embajadores (Cuba y Nicaragüa) y
representantes de las embajadas de Venezuela, Bolivia y Ecuador, así
como de la República Árabe Saharahuí, Muhamed Salem Bachir, fue la nota
distintiva de esta edición del Encuentro. Y eso merece remarcarse: San
Luis fue el centro de expresión de la solidaridad con los países del
ALBA, que a su vez son tan solidarios con Argentina, como se grafica con
dos números. Más de 27.000 alfabetizados con el Yo Sí Pueblo y más de
48.000 operados gratuitamente de la vista con Operación Milagro, eximen
de mayores comentarios...
Por eso si alguien preguntara qué tuvo de nuevo o importante el evento
de San Luis habría que decirle que fue la concurrencia de embajadores y
representantes de países del ALBA, instancia unificadora y
antiimperialista que cumplirá diez años el próximo 14 de diciembre. Y
que por eso mismo hubo mociones para organizar actividades, charlas,
videos, etc, para esa fecha en ciudades argentinas.
El otro avance significativo se expresó en el Panel 2, sobre “Lucha
mediática en defensa de Cuba y fortalecimiento del CAPAC”, donde
coordinó Záccaro y hablaron Ernesto Espeche (Radio Nacional Mendoza),
Wences Rubio (Radio Nacional San Luis), Alberto Mas (CAPAC), Eduardo
Pereyra (Radio Nacional Bariloche) y quien firma esta crónica, como
dirigente del PL y periodista del diario La Arena). La secretaria de
prensa de la embajada de Cuba, Beatriz Parra González, y el
representante de la oficina de Prensa Latina, Martín Hatchoun, hicieron
buenos aportes a los que ya habían planteado los disertantes.
Si los amigos de Cuba que se desempeñan en los medios y son
comunicadores, estudian periodismo, etc, se ponen el CAPAC al hombro,
entonces será más pareja la lucha entre la Patria de José Martí, de un
lado, y los monopolios de la información que tirotean a Cuba y el ALBA
desde la gusanería de Miami y la SIP, del otro.
Como si toda esa actividad de paneles y comisiones no hubiera sido
suficiente, al caer la tarde la Universidad fue escenario del último
Panel: “Cuba y la Patria Grande, soberanía ante las agresiones
imperialistas”. Allí hablaron el representante saharahuí, Bachir, y una
diputada nacional del FPV, presentados por el anfitrión Juan Larrea. Le
tocó a éste decir las palabras de cierre, luego que el embajador cubano
hubiera pronunciado las suyas, exhortando a ampliar la solidaridad con
el ALBA y la Patria Grande Latinoamericana, de convocar junto a MASCUBA a
muchos argentinos y argentinas con vistas a una Multisectorial
Argentina de Solidaridad de una base amplia y plural, con sindicatos,
organismos de derechos humanos, centros de estudiantes, legisladores,
artistas, intelectuales, legisladores y partidos políticos populares.
Con ese compromiso, de formar la Multisectorial, los 125 delegados se
fueron de regreso a sus catorce provincias, cansados por el trajín y los
viajes, pero con la felicidad a flor de piel de haber estado presentes
en un Encuentro de Solidaridad que lo fue por Cuba pero también, y
quizás por primera vez en forma tan expresiva, por la Patria Grande. Se
volverán a reunir en otro evento nacional en 2016; durante 2015, además
de las tareas solidarias planteadas, estarán atareados en los encuentros
regionales y la construcción o fortalecimiento de las regionales
Metropolitana, Centro, Cuyo, Noroeste, Noreste y Patagónica.
Foto: Panel de CAPAC.