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martes, 3 de agosto de 2010

Cuba: Nota informativa sobre Gerardo Hernández

   
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En la mañana de hoy, 3 de agosto, el héroe de la República de Cuba, Gerardo Hernández Nordelo, se comunicó telefónicamente con su esposa, Adriana Pérez O’Connor y le informó que en la tarde de ayer 2 de agosto lo habían trasladado de la celda de castigo donde se encontraba desde el pasado 21 de julio para el área habitual donde cumple su injusta condena.

El Departamento de Estado, en la tarde de ayer, había informado a las autoridades cubanas sobre dicho traslado.

Adriana, en la conversación, lo encontró con buen estado de ánimo y elevada moral.

En nombre del pueblo cubano agradecemos las muestras de apoyo y la solidaridad mostradas por diversas organizaciones y personas de buena voluntad que reclamaron poner fin a este cruel e inhumano trato. Seguiremos en la lucha hasta que se haga justicia y los Cinco regresen a la Patria.
 

miércoles, 28 de julio de 2010

¡¡Estados Unidos es responsable de la salud de Gerardo Hernández Nordelo!!

Basta de ensañamiento con nuestro hermano: ¡¡Libertad para los 5 e inmediata atención médica para Gerardo!! 
Alarcón responsabiliza a Estados Unidos con salud de antiterrorista cubano
«El Gobierno estadounidense conoce que Gerardo Hernández tiene algunas dolencias físicas, por las que ha estado reclamando ser examinado por los médicos desde el pasado mes de abril», comentó el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, quien advirtió que solo el 20 de julio le permitieron asistir a una consulta
001___gerardo_nordelo_foto_actual.jpgEl presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, Ricardo Alarcón, responsabilizó hoy al gobierno de Estados Unidos por la salud del antiterrorista Gerardo Hernández, prisionero en aquel país y aquejado de problemas físicos, informa Prensa Latina.

«La salud de Gerardo corre peligro y de esa situación es enteramente responsable el gobierno de los Estados Unidos», advirtió Alarcón en el capitalino Palacio de Convenciones, donde trabajan las comisiones permanentes del Parlamento, previo al quinto período de sesiones de la séptima legislatura de este órgano.

Alarcón enfatizó, además, que se obstruye la justicia en el caso del antiterrorista al confinarlo al hueco de la prisión de Victorville, California, sin haber cometido indisciplinas.

Para el titular del Parlamento cubano se trata de una situación muy grave, porque el reo no solamente está en el hueco, sino en condiciones de castigo, en una celda muy pequeña, sin ventilación, con solo un diminuto orificio en lo alto de la pared de la celda que comparte con otro cautivo.

«El gobierno estadounidense conoce que Gerardo tiene algunas dolencias físicas, por las que ha estado reclamando ser examinado por los médicos desde el pasado mes de abril», comentó Alarcón, quien advirtió que solo el 20 de julio le permitieron asistir a una consulta.

Al día siguiente, sin embargo, lo llevaron al hueco, en una celda de dos metros de largo por uno de ancho, donde las temperaturas superan los 35 grados Celsius, a pesar de que se le diagnosticaron varios problemas y aún sin tratamiento.

Aparentemente, comentó Alarcón, Gerardo tiene problemas con una bacteria que, según dijo el médico que lo atendió, circulaba entre la población penal, con algunos casos muy graves, aunque no se sabe ciertamente si es la situación del cubano, porque no le han hecho los análisis.

Según parece Gerardo tiene también alteración con la presión arterial. Es un hombre joven, acaba de cumplir 45 años, pero se ha pasado 12 en condiciones realmente muy difíciles y tensos, recordó.

Alarcón manifestó su preocupación por la salud del antiterrorista cubano, a pesar de la voluntad de este, sobre todo porque no tiene atención médica.

«Hasta ahora hemos reclamado ante el Departamento de Estado y no hemos tenido respuesta. Porque no se trata solamente de que esté en el hueco, sino en condiciones de castigo dentro del hueco», recordó.

Advirtió que está sin comunicación con sus abogados, justo cuando se realizan trámites de apelación, una situación que se repitió constantemente durante todo el proceso.

«Gerardo debería estar trabajando con sus abogados en la fundamentación del habeas corpus. Eso lo sabe el gobierno estadounidense y en este momento lo tienen sin comunicación con sus abogados, sin recibir correspondencia, completamente aislado y encima de eso enfermo, con riesgos para su integridad física», enfatizó.

martes, 17 de noviembre de 2009

La historia comienza así…

gerardo-y-cardenal.jpgHabía una vez un pajarito que se hizo amigo de un preso. Ambos estaban encarcelados en Estados Unidos...

La historia comienza así. El 4 de junio de 2009, el mismo día de su cumpleaños, Gerardo Hernández tuvo noticias de aquella criatura. Se enteró por un preso de apellido Lira, que trabaja en la fábrica que está dentro de la prisión. Lira y un guardia limpiaban los techos con una potente manguera y sin querer o sin saber, destruyeron un nido que protegía a tres pichones. Dos de ellos murieron tras el golpe, pero uno quedó vivo. Eran tan pequeños que ni plumas tenían. Posiblemente estaban recién salidos del cascarón.

El guardia se conmovió y sintiéndose responsable, le permitió a Lira que se lo llevara escondido al interior de la prisión e intentara salvarlo. El preso llegó con el pajarito en la palma de su mano y sin saber qué hacer con él, comenzó a preguntar a otros presos. Alguien sugirió: “Preguntémosle a Cuba [como llaman a Gerardo los otros presos], que a él le gustan los animales y seguro sabe de eso”. Así fue que llamaron a Gerardo y él vino a la celda donde tenían al animalito.

La primera reacción de Gerardo fue silbar, imitando lo que él suponía hiciera la madre del pichón. Movió los dedos de las manos, como si fueran pequeñas alas. Milagrosamente, el pajarito abrió su pico. Gerardo comenzó a darle migas de pan y luego, introdujo sus dedos en el agua y dejó correr las gotas cayeran suavemente en el pico del pajarito.

Gerardo no quiso llevárselo a su celda, pero todos los días pasaba para alimentarlo. El problema era que al principio el pequeño no quería comer con nadie, salvo con Gerardo. Un día se le ocurrió ofrecerle al pajarito unas hilachas de pescado y después el bribón ignoraba las migas del pan. Comenzaron a crecer sus plumas y Gerardo le enseñó entonces a comer solo. Le ponía los trocitos de alimento en la palma de su mano y el pajarito venía con toda confianza.
Sin embargo, los presos estaban preocupados. En caso de inspección, el pequeño sería un problema.Como ya estaba más grande, lo sacaron la patio para que volara libre. El pajarito volaba un poco y regresaba al hombro de Gerardo. Cada vez que intentaba volar con otros pájaros, lo rechazaban a picotazos. Poco a poco ganó confianza. Gerardo entraba solo al pabellón donde vive, pero cuando salía otra vez al patio, el pajarito se asomaba también para verlo.

En una ocasión estaban muchos presos en el patio. Alguien le dijo a Gerardo que por ahí andaba el pajarito posado en los alambres de púas. Gerardo silbó y frente a todos los presos, el pequeño apareció de la nada y se posó en su hombro. Increíble. Todos hablaban de esta historia.

Al pajarito lo llamaban Cardenal, porque Gerardo le pintó las plumas de la cola con un marcador rojo, para distinguirlo de los demás. La pintura lo afectó un poco. El pajarito perdió las plumas de la cola, pero por breve tiempo. Después las recuperó, con su color natural. Sin embargo, el nombre se quedó: Cardenal.


En una ocasión otro preso encontró al pajarito en el patio con el pico abierto. Hacía mucho calor, tenía sed. Lo tomó y se lo dio a Gerardo. Él lo ocultó dentro de su gorra para entrarlo sin que lo vieran. Por supuesto, se dieron cuenta de que algo extraño tenía en la cabeza. “¿Qué tienes debajo de la gorra?”, y él dijo: “Nada”. Cardenal también respondió piando como loco. “No me digas que lo estás entrenando para llevarle mensajes a Fidel”, reaccionó uno de los guardias riéndose.

La historia no terminó todavía. Gerardo se lo llevó a su celda y le preparó un lugar para que se quedara allí. Jugaba con él, se le posaba en el hombro, en la cabeza. Cuando Gerardo estaba escribiendo, venía a entretenerlo y el cubano le daba una palmadita cariñosa, para que lo dejara tranquilo. Entonces Cardenal se escurría por la espalda hasta donde la mano amiga no podía alcanzarlo. A veces se acurrucaba en el cuello de la camisa del preso y allí se dormía. O picoteaba la oreja del amigo y cuando Gerardo sacudía la cabeza, Cardenal se mudaba a la otra oreja.

En una ocasión en que Gerardo había soltado a Cardenal, este voló hasta el comedor y aterrizó en el plato de un preso grande y fuerte que estaba comiendo un pedazo de pollo. El preso agarró al pajarito en sus manos para apretarlo y alguien le gritó: “No lo mates. Es de Cuba”. El grito lo tomó desprevenido. El hombre soltó a Cardenal y preguntó asombrado: “¿Y quién coño es Cuba?”

Gerardo en realidad estaba muy preocupado. A cierto guardia no le hacía ninguna gracia el pajarito. Durante una inspección, el guardia había obligado al preso a soltar a Cardenal y cerrar la puerta después. El pajarito regresó luego estropeado. Gerardo lo dejó unos días más en su celda para que se recuperara. Y en eso hubo un lockdown (incomunicación aplicada a todos los prisioneros) y siempre que hay lockdown hay registros.

Cuando Gerardo escuchó que estaban registrando por espacio que queda entre el piso y la puerta, lo empujó hacia afuera. Cardenal salió volando, dentro del pabellón donde está la celda de Gerardo. Al llegar el guardia, vio la caja donde vivía Cardenal. Gerardo le dijo que ahí vivía su amigo, por voluntad propia: “El problema es que yo lo saco para afuera, pero el pajarito vuelve; yo no tengo la culpa”. “Mira si te voy a creer que el pajarito va a volver”, le contestó el guardia, que hace el ademán de irse como diciendo: “estás loco”. Gerardo silbó dentro de su celda y el guardia se quedó frío viendo como regresaba el animalito. Sin equivocarse, Cardenal identificó el lugar de su amigo en la enorme galería de celdas del primer y segundo piso, todas exactamente iguales.

Cardenal llegó a la celda de Gerardo. Miró por la rendija, pero no pudo entrar (esto sucede durante lockdown). Allí se quedó quieto hasta que el mismo Gerardo, conmovido, abrió la ventanilla por donde meten la comida y Cardenó entró. Unos días después hubo otro registro. Cuando los guardias llegaron a la celda de Gerardo éste les dijo que tenía un pajarito, para que no se fueran a asustar si les volaba encima. Le dijeron que tenía que soltarlo, pero como ninguno de ellos lo podía agarrar, llevaron a Gerardo hasta la puerta del pabellón para que el mismo lo soltara. Como estaban en lockdown, Gerardo y el pajarito salieron por el pasillo escoltados por los guardias. Todos los presos los vieron a través de la rendija de sus celdas, y comenzaron a gritar: “Se llevan a Cuba y al pajarito al hueco” y comenzaron a golpear las puertas en protesta. El guardia gritó: “¡Cálmense! No lo llevo al hueco; solo vamos a dejar libre al pájaro.”

Esa fue la última vez que Gerardo vio a Cardenal. El lockdonw duró un mes sin que el pabellón se abriera. El cubano no pudo salir y Cardenal no pudo entrar. El pajarito había estado dentro de aquella dura prisión de alta seguridad desde el cumpleaños de Gerardo, el 4 de junio hasta el 16 de julio, un día después del aniversario de bodas Gerardo y Adriana.
Y colorín colorado este cuento (que no es cuento) se ha acabado.

(Alicia escribió esta historia de memoria dos horas después de escuchársela a Gerardo en una visita que ella le hiciera a la cárcel de máxima seguridad de Victorville, California. Él después revisó y corrigió el texto, que Alicia quiere entregar a la Casa Editora Abril para que sea publicado para los niños. Gerardo cumple una condena de dos cadenas perpetuas más 15 años, por cargos que no fueron probados durante un jucio sumamente prejuiciado en Miami.)
Gerardo Hernández Nordelo nació en Ciudad de La Habana el 4 de junio de 1965, el tercer hijo del matrimonio de Gerardo Hernández Martí  y Carmen Nordelo Tejera, ambos fallecidos.
Se graduó en 1989 en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI) “Raúl Roa García”. Un año antes, en 1988, contrajo matrimonio con su actual esposa, Adriana Pérez O’Connor.  Es caricaturista y artista gráfico, trabajos que realizó en Cuba y Estados Unidos.
A mediados de los años noventa, cumplió misiones en Estados Unidos dirigidas a prevenir a Cuba de acciones terroristas, planificadas y ejecutadas por organizaciones contrarrevolucionarias radicadas en Miami.
El 12 de septiembre de 1998 fue arrestado junto a cuatro compañeros, que sufrieron como él un juicio plagado de irregularidades y prejuicios en Miami. Lo condenaron, sin evidencias, a dos cadenas perpetuas más 15 años que cumple en la prisión de alta seguridad de Victorville, California
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Foto: Gerardo y Cardenal. Imagen tomada por el fotógrafo de la prisión, el 30 de julio de 2009.

martes, 3 de noviembre de 2009

Nuevos mensajes de solidaridad por la muerte de Carmen

Los amigos de Cuba en El Líbano nos sumamos al dolor por el fallecimiento de la madre de Gerardo Hernández  

Con un nudo en la garganta y un profundo sentimiento de impotencia ante esta noticia, primero porque perdimos a una gran madre que trajo al mundo y crió a un héroe de las cualidades extraordinarias de nuestro Gerardo Hernández Nordelo y también por no poder estar al lado de nuestro hermano Gerardo en tan difícil momento por la perdida de su sufrida madre, juremos ante el mismo Gerardo, ante la memoria de su madre, y ante todo el pueblo de Cuba, que continuaremos la lucha sin tregua ni descanso hasta la liberación de los Cinco Hermanos héroes y esa seria la mejor y única forma de cumplir con el único deseo que marco los últimos 11 anos de la vida de Carmen y por el cual ella lucho.

El dolor es profundo y también lo es nuestro compromiso con la causa.

A Gerardo le decimos, aunque nadie podría jamás y nunca sustituir a tu amada Carmen, el consuelo seria pensando en los millones de madres que te aman como al mejor hijo que tienen, sienten el gran orgullo por tu trayectoria y luchan por la justa causa de los Cinco.

El Imperialismo ha causado a nuestros pueblos muchos dolores imborrables, haciendo sufrir a las madres por las grandes injusticias que comete contra sus hijos, pero hemos sabido siempre como convertirlos, luchando, en una gran fuerza que nos lleve a la victoria. Y este es nuestro compromiso!

Llegue, en nombre de todos los amigos de los CINCO y del pueblo de Cuba tanto en El Líbano como en el resto de los países del mundo árabe, nuestro mas sentido pésame, tanto a nuestro querido hermano Gerardo como a cada uno de sus familiares.

Adios Carmen Nordelo Tejera.

Wafy Ibrahim, Comité Libanés de Solidaridad por la Liberación de los Cinco "L4C5"

.-.-.-.-.

Yo y los activistas para la liberación de los Cinco Héroes en Quebec nos sumamos al dolor por el fallecimiento de la madre de Gerardo Hernández Nordelo, Carmen Nordelo Tejera.

Mi dolor es profundo y también lo es el compromiso con la causa.

Mi más sentido pésame a cada uno de las familiares de Los Cinco. La separación de Gerardo de su madre constituye otro criminen de Washington en contra Los Cinco, sus familiares y el pueblo de Cuba. 

Arnold August, Montreal

.-.-.-.-.

Carlos Maldonado  

El Frente Popular se solidariza con el pueblo cubano y con la familia de Gerardo Hernández Nordelo.

Coordinadora Frente Popular SDS
www.frentepopularsds.blogspot.com
.-.-.-.-.-.-.


El Frente Popular se solidariza con el pueblo cubano y con la familia de Gerardo Hernández Nordelo.

Camilo Martiano, Coordinador para las Relaciones Internacionales
Frente Popular SDS
www.frentepopularsds.blogspot.com

Mensajes de condolencia recibidos por la muerte de Carmen, madre de nuestro Gerardo:



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Sentidas condolencias:
El Comité Peruano de Solidaridad con los 5 héroes cubanos prisioneros del gobierno de los Estados Unidos expresa sus más sentidas condolencias por la muerte de la compañera CARMEN NORDELO TEJERO, madre de Gerardo Hernández Nordelo, ocurrido el lunes 2 de noviembre.
La compañera Carmen, excepcional mujer y madre de este valeroso héroe internacionalista, condenado brutalmente a dos Cadenas Perpetuas más 15 años de cárcel, dejó de existir agobiada por el profundo dolor que le embargaba la suerte de su querido hijo, víctima de las brutales tropelías del Imperio.
Desde el inicio de la causa, la señora Carmen trabajó esforzadamente por la libertad de los 5 y se ganó el aprecio y el apoyo resuelto de la comunidad internacional dando verdaderas lecciones de coraje y patriotismo.
En la circunstancia el Comité Peruano de Solidaridad quiere expresar su emocionado saludo a Gerardo Hernández trasmitiéndole sus condolencias más sentidas, que hace extensivas a familiares y allegados de la señora Carmen; así como el embajador de Cuba en el Perú, compañero Luis Delfín Pérez Osorio y al personal de la embajada de Cuba en nuestro país.
Ante la memoria de la señora CARMEN NORDELO TEJERO, renovamos nuestro compromiso de lucha hasta lograr la libertad de los 5 héroes cubanos que fueron tambièn sus hijos.
Lima, 3 de noviembre del 2009
EL COMITÉ PERUANO DE SOLIDARIDAD CON LOS 5
.-.-.-.-.
Compañeras y compañeros:

Aprovecho este mensaje de Sandra para enviarlo en nombre de todos los miembros de la Red.

Julián Gutiérrez Alonso
Cte de Solidaridad con los CINCO CUJAE
Red de Universidades en Solidaridad con los CINCO
"Casa de los CINCO"
http://5heroes.cujae.edu.cu
----- Original Message -----
Subject: De Sandra González de GEOCUBA

Hola Julián.
Con mucho pesar me uno al dolor de nuestro pueblo ante la pérdida de la heroína Carmen.
Dolor que aprieta mucho y da rabia e impotencia, es injusto, ilógico e irracional el que se haya torturado a una madre de esa forma.
Siento que para Gerardo su celda hoy es mucho mas pequeña, confío en su capacidad, en su entereza, en su dignidad, en su hombría, en su entrega y sacrificio y de alguna forma quisiera hacerle saber que por las mejillas de muchas personas han corrido sus propias lágrimas de dolor, como reconocimiento a su fidelidad incondicional en la defensa de las causas justas de este mundo.
¡Amor, Respeto y Gloria Eterna a la querida Carmen!
Mi saludo sincero para todos ustedes.
¡Continuamos en la lucha!
Sandra
.-.-.-.-.-.-.
Hola Julián
Esta mañana antes de irme para mi trabajo escuche una de las noticias más lamentables para el pueblo cubano, los pueblos que nos siguen y para su hijo Gerardo. Solamente hay que ponerse en el lugar de Gerardo y sentir el dolor y el sufrimiento que debe estar pasando.

            Gerardo
Después de injustas condenas
Solamente lo que me faltaba
Ahora la oscuridad en mis ojos
Llenos de lagrima, es más de
La que ahí en la celda...
Siento tan lejana
La patria, aunque mi corazón
Este en ella...
Siento que mi madre
Murió orgullosa de mi...
Siento un gran profundo Dolor.

Rosas, brisas, todo se desvanece
En estas entrañas del monstruo
Eterno.

Jamás confiemos de este monstruo
Que me alejo de mi madre
Que me alejo de mi verde
Pero no me quito el amor de mi madre
Ni la esperanza de mi pueblo.

Esta poesía se la dedico a Gerardo, siento mucho por el sufrimiento y el dolor por el que debe de estar pasando. Me imagino como debe de estar y me pongo en su lugar, porque yo también tengo madre y la adoro.....

Saludos de un fiel amigo.
¡Gloria eterna a Carmén!

Amor y Paz.
¡¡LIBERTAD PARA NUESTROS HERMANOS!!
 
Art. Liober Rodríguez Guerra
Centro de Estudio de Software Educativo SoftEE
Universidad de Ciencias Pedagógicas "Blas Roca Calderío"
Manzanillo-Granma

Palabras en el sepelio de Carmen Nordelo Tejera

Palabras en el sepelio de Carmen Nordelo Tejera, madre de Gerardo Hernández Nordelo, pronunciadas por la periodista Arleen Rodríguez Derivet


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Queridos Raúl, Alarcón, compañeras, compañeros. Chabela, Aliet, Lizbeth, Yadira, Adriana, que está aunque esté lejos; familiares de los Cinco y por tanto familia de Carmen:

Nadie está listo para quedar huérfano. A ninguna edad. O al menos  no mientras aun solo somos hijos en espera de tener los nuestros. La orfandad es un cansancio que no encuentra reposo, una puñalada sin sitio exacto que nos llena de agujeros todo el cuerpo. Es crecer de golpe ante la desoladora certeza de que la muerte no es reversible. Y quedarnos incluso sin el alivio del llanto, porque hasta las lágrimas huyen del dolor de los huérfanos.

“Solo sé que tengo una necesidad física de que aparezca mi madre y yo recline mi cabeza en su regazo magro y ella me diga: "mi viejo", con una ternura seca y plena…”, escribió el Che en su relato “La Piedra”, para no olvidar el día en que lo golpeó la peor noticia, en medio de la selva.

“A mamucha, de su nene”, pidió escribir Gerardo, en las cintas sobre las flores para Carmen. Antes, en su libro sobre el poder del amor y el humor, la había llamado  “viejuca linda” y había anotado que “si algo hay en mí de nobleza y bondad, sin duda alguna lo heredé de ella”.

Este domingo, en la radio, Alicia  Jrapko, la hermana que la solidaridad le dio a los Cinco, contó desde California, la historia de un pequeño pajarito que llegó a la celda de Gerardo en Victorville el 4 de junio, cuando él estaba cumpliendo 44 años. Cuba, como le llaman los otros presos, fue el único capaz de alimentarlo y cobijarlo.


Dice Alicia que Cardenal, que así nombraron al avecilla por una marca roja que él le hizo para no perderlo, estuvo con Gerardo hasta hace muy poco tiempo, como un misterioso mensajero de la libertad que le espera si sabemos luchar porque así sea. Él es el único visitante que ha llegado hasta el interior de su dura celda durante 11 años.

Gerardo salvó a Cardenal y Cardenal acompañó a Gerardo en días especiales en que no podía abrazar a Carmen ni besar a Adriana. A su madre porque ya estaba muy enferma.  A su esposa, porque la crueldad infinita y sin sentido del gobierno norteamericano se lo impide.

Pero la de Cardenal es apenas una de varias  vidas que Gerardo ha salvado. Hace poco, uno de los abogados del caso, contaba otra historia que se conoce menos. La de un prisionero sin deseos de vivir por la pérdida de toda relación con sus afectos. Gerardo movilizó a los suyos y logró que la familia del preso volviera a comunicarse con él, hasta devolverle los deseos de seguir existiendo.

¿Y nosotros? ¿Cada uno de nosotros no le debe su vida o la vida de otros seres queridos que con su generosa misión él contribuyó a proteger?

La última vez que visitamos a Carmen en su lecho de enferma, nos conmovió la única señal de vida que nos devolvió desde su mirada fija. Alguien dijo: Gerardo, ella parpadeó y un par de lágrimas rodaron desde sus ojos hasta entonces secos.

Hoy quisiéramos tener el poder de la avecilla que lo acompañó y alegró en estos meses llenos de noticias dolorosas como preludio a la peor que podría recibir un preso.

Quisiéramos volar hasta su celda, abrazarlo y agradecerle por habernos presentado, desde su obra y su vida, a esa mujer sencilla que fue su madre. La muchacha de las Islas Canarias de la que  heredó mucho del amor y el humor que lo han salvado del odio en todos estos años.


La madre que, después de perder a su esposo por la peor de las enfermedades, debió enfrentarse en un mismo año a la muerte de su hija María del Carmen y a la arbitraria detención de Gerardo. Y de todos los golpes que le dio la vida, se levantó, para luchar por la libertad del hijo y de sus hermanos.

Cuesta imaginarse el vacío de la orfandad entre las paredes de una celda como la de Gerardo, el más castigado entre los hombres injustamente presos que en el mundo hay.

Los que nos odian tanto que nos están cobrando  en su sufrimiento nuestra libertad, se taparán los oídos, dirán cualquier obsceno disparate para negarnos  el derecho a este grito, pero no es posible despedir los restos de Carmen y agradecer la compañía de los amigos, de los hermanos y ya. Hoy solo cabe gritar una y otra vez: basta ya de castigo injusto, de crueldad sin sentido. Permitan que Gerardo vuelva a casa. No solo porque es bueno para él, sino porque es lo justo y lo legal.


Hemos sepultado hoy, en esta tierra cubana, a Carmen Nordelo, Orden Mariana Grajales por su heroísmo, la mujer que tuvo entereza suficiente para proclamar orgullo por el hijo preso; la mujer que a la pregunta de si se sentía sola respondió que no, porque su hijo es el pueblo y el pueblo la acompaña…


Gracias

Comp. fotogr. a partir de foto de Oriol de la Cruz ATENCIO AIN_sld / RCBaez