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miércoles, 29 de agosto de 2012

Cómo se desarrolla la Guerra Psicológico-Informativa

Una querida amiga nos alertó de este excelente trabajo: por su extensión, decidimos colgar sólo una introducción del mismo, y compartirles el trabajo, íntegro, para descargar en pdf:

Cómo se desarrolla la Guerra Psicológico-Informativa

Por David Urra

aguila 

Hay un refrán que dice “No se puede analizar el presente sin valorar el pasado. No se puede analizar el pasado considerando el presente”. Es por ello que para analizar lo que ocurre en Latinoamérica en el presente debemos remontarnos a lo que paso, en el pasado reciente y sacar las conclusiones necesarias. Este análisis trata precisamente de esto, de como los EE.UU y sus aliados han impuesto sus conveniencias a fuego y mentiras, condenando a nuestros pueblos a vivir bajo sus condiciones, en la más horrenda pobreza moral y material, sentados en una tierra y una cultura generosa.

Pretendemos no hacer la historia de todas las agresiones norteamericanas contra nuestros pueblos latinoamericanos, sólo veremos algunas de ellas y cómo emplearon los métodos, procedimientos y medios de la Guerra Psicológico-Informativa (GPI):
1. 1.  Invasión a Cuba 1961 (Bahía de Cochinos), Operación Mangosta.
1. 2.  La Guerra de las Malvinas 1982. (Operación XXXX)
1. 3.  Invasión a Granada. 1983 (Operación “Destellos de Furia”)
1. 4.  Invasión a Panamá. Diciembre 1989-enero 1990. (Operación “Asunto justo”)
1. 5.  Invasión a Haití. 1994. (Operación “Defender la democracia”)

Descargar el artículo:

martes, 17 de abril de 2012

Por la segunda independencia

Declaración del gobierno revolucionario:

En Colombia, Cartagena de Indias, quedó demostrado que hay un abismo creciente entre "Nuestra América" martiana y "el Norte revuelto y brutal que nos desprecia". Allí se produjo una rebelión de la América Latina y el Caribe contra la imposición de "un gobierno y medio", que ejercía un veto imperial a los párrafos del proyecto de Declaración Final de la llamada Cumbre de las Américas que reclamaban el cese del bloqueo y la exclusión de Cuba de los eventos hemisféricos.

Desde la anterior Cumbre del 2009 se disiparon las ilusiones sobre la política del presidente Obama, se abrió una brecha entre sus discursos y sus actos, no hubo mayor cambio en la política hacia América Latina y el Caribe, el bloqueo a Cuba continuó e, incluso, se endureció en el sector financiero, pese a la condena internacional y el voto abrumador de la Asamblea General de las Naciones Unidas, con el objetivo de "provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno" lo que ahora se conoce como "cambio de régimen".

El ALBA se reunió el 4 de febrero pasado, en Caracas, en ocasión de conmemorar la heroica Rebelión Cívico-Militar de 1992; adoptó una Declaración sobre la Soberanía Argentina de las Malvinas, otra sobre el bloqueo y consideró injusta e inaceptable la imposición de la exclusión de Cuba de estos eventos. El presidente Correa afirmó resueltamente que de no resolverse esta cuestión, Ecuador no asistiría a la Cumbre de Cartagena, lo que sacudió a la región. Esa valiente posición fue el preludio de lo ocurrido.

El presidente Raúl Castro Ruz dijo allí: "Yo quiero agradecer a Ustedes, presidente Correa, a Evo y a todos Ustedes estos planteamientos... Es un tema de vital importancia, tienen toda la razón. Nosotros jamás hemos reclamado que se tome una medida como esa, pero no por eso vamos a dejar de apoyar esta que consideramos muy justa".

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien nos visitó, de manera respetuosa, y recibió como respuesta del presidente Raúl Castro Ruz que Cuba, en caso de ser invitada a la Cumbre, asistiría, como siempre, con todo respeto, apego a los principios y a la verdad, tuvo el mérito de introducir directamente el tema del bloqueo y la exclusión de Cuba.

El presidente Evo Morales, que había sido el primero en cuestionar dicha Cumbre en la reunión de febrero del ALBA en Caracas, dio la batalla en Cartagena y afirmó "estamos en una etapa de desintegración. No es posible que un país pueda vetar la presencia de Cuba, por tanto, no hay integración y con la ausencia de Ecuador, como una ausencia justa en protesta al veto de Estados Unidos hacia Cuba, ¿de qué integración podemos hablar?".

El presidente Chávez, el 13 de abril pasado, exclamó "ahora, en verdad, si estos dos gobiernos, Estados Unidos y Canadá, se niegan a discutir temas tan profundamente consustanciados con el ser de la América Latina y el Caribe, como el tema de Cuba, de la hermana Cuba, de la solidaria Cuba, o el tema de las Islas Malvinas, ¿para qué más Cumbres de las Américas entonces?; habría que acabar con esas Cumbres. Antes, había escrito: "Clamamos, igualmente, por el fin del vergonzoso y criminal bloqueo a la hermana República de Cuba: bloqueo que, desde hace más de 50 años, ejerce el imperio, con crueldad y sevicia, contra el heroico pueblo de José Martí".

Daniel Ortega, en masivo y juvenil acto de solidaridad con Cuba, el 14 de abril, en Managua planteó: "yo creo que es el momento del gobierno de los Estados Unidos para escuchar a todas las naciones latinoamericanas de las más diversas ideologías, de los más diversos pensamientos políticos; desde los pensamientos más conservadores hasta los pensamientos más revolucionarios, pero ahí están todos coincidiendo en que Cuba tiene que estar presente en estas reuniones o no habrá próximas Cumbres llamadas o mal llamadas de las Américas".

Resultó impresionante la sólida postura unitaria de Nuestra América en torno al bloqueo, la exclusión de Cuba y a las Malvinas. Fue esencial la firmeza y la dignidad de la Presidenta de Argentina en la defensa enérgica de esas causas.

Nos sentimos orgullosos cuando la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff defendió con serena dignidad ante Obama, que la Patria Grande solo puede ser tratada como igual y confirmó la postura común en apoyo a Argentina y a Cuba.

Los líderes de los países del Caribe mostraron la solidez de la Comunidad del Caribe (CARICOM) y que esta y la América Latina son igualmente indivisibles. Su defensa de la soberanía argentina de las Malvinas y su tradicional y categórico respaldo a Cuba fue trascendental.

Las fuerzas de izquierda, los movimientos populares, las organizaciones sindicales, juveniles y estudiantiles, las organizaciones no gubernamentales reunidas todas en el Congreso de los Pueblos, en Cartagena, expresaron emotiva solidaridad con Cuba. La Reunión Interparlamentaria de las Américas adoptó una condena a la exclusión y el bloqueo a nuestro país.

Estados Unidos subestimó que el 2 de diciembre del 2011, en Caracas, en el Bicentenario de la Independencia, bajo el liderazgo de Chávez, en el 55 aniversario del Desembarco del Granma, había nacido la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), lo que el líder de la Revolución Fidel Castro Ruz anticipó en febrero del 2010, al escribir que "ningún otro hecho institucional de nuestro hemisferio, durante el último siglo, refleja similar trascendencia".

Cuando se eligió en esa primera Cumbre a Cuba, como Presidente de la CELAC en el 2013, el General de Ejército Raúl Castro Ruz declaró: "con las decisiones que aquí adoptamos y con el trabajo conjunto de los últimos tres años, reivindicamos más de dos siglos de luchas y esperanzas. Llegar tan lejos nos ha costado esfuerzo, pero también sangre y sacrificio. Las metrópolis coloniales de antaño y las potencias imperiales de hoy han sido enemigas de este empeño".

Obama tampoco parece entender el significado de la victoria bolivariana del 13 de abril del 2002 ni de que, precisamente ahora, se cumplen diez años del golpe de estado organizado por su predecesor, con el apoyo de la OEA y del gobierno español de Aznar, contra el presidente Hugo Chávez, con el que se pretendió aniquilar a la Revolución Bolivariana y asesinar a su líder. Como le recordó el canciller venezolano Nicolás Maduro, mirándole a los ojos, en memorable discurso en la Cumbre de Cartagena, el gobierno norteamericano persiste en la conducta de intervenir en los asuntos internos de Venezuela y de apoyar a los golpistas convertidos ahora en candidatos electorales.

El presidente Obama debería percatarse de que la Cumbre de Cartagena no fue propicia para aconsejar democracia a Cuba. Menos si quien pretendió hacerlo estuvo allí totalmente aislado, obligado a ejercer un veto imperial por falta de ideas y de autoridad política y moral; se dedica a la demagogia, en camino a unas elecciones escabrosas. Mejor, debiera ocuparse de sus guerras, crisis y politiquería, que de Cuba, nos ocupamos los cubanos.

Estados Unidos nunca quiso debatir acerca de las terribles consecuencias para América Latina y el Caribe del neoliberalismo ni sobre los inmigrantes en Estados Unidos y Europa separados de sus familias, retornados cruelmente o asesinados en muros como el del Río Bravo. Tampoco aceptó jamás hablar de los pobres que son la mitad de la Humanidad.

El imperio y las otrora metrópolis coloniales no escuchan a los "indignados", a sus ciudadanos y minorías que viven en la pobreza en esas sociedades opulentas, mientras salvan con sumas exorbitantes a banqueros corruptos y a especuladores. En la superpotencia, el 10% de las familias controlan el 80% de la riqueza. Esos recursos son suficientes para resolver los problemas del planeta.

Lo nuevo en Cartagena es que buena parte de los gobiernos, con naturales diferencias y distintos enfoques, demandaron un modelo alternativo que privilegie la solidaridad y la complementariedad frente a la competencia fundada en el egoísmo; procure la armonía con la naturaleza y no el saqueo de los recursos naturales ni el consumismo desenfrenado. Pidieron que se asegure la diversidad cultural y no la imposición de valores y estilos de vida ajenos a nuestros pueblos; que se consolide la paz y se rechacen las guerras y la militarización.

Hicieron un llamado a recuperar la condición humana de nuestras sociedades y a construir un mundo donde se reconozca y respete la pluralidad de ideas y modelos, la participación democrática de la sociedad en los asuntos de gobierno, incluida la consulta de las políticas económicas y monetarias; se combatan el analfabetismo, la mortalidad infantil y materna, las enfermedades curables. Se reclamó el acceso tanto a la información libre y veraz como al agua potable; se reconoció la exclusión social y que los derechos humanos son para el ejercicio de todos y no para usarlos como arma política de los poderosos.

El gobierno de Estados Unidos esta vez tuvo que escuchar, no una voz casi única como fue durante décadas, ni una escasa minoría hasta hace poco. Ahora, fueron mayoría los pueblos que hablaron en la Cumbre por boca de sus Presidentes y Jefes de Delegaciones para dar este debate imprescindible, o a través de la actitud de los que no fueron. La Cumbre tuvo que ser censurada porque el imperio escucha con oídos sordos.

En Cartagena, quedó al desnudo la Doctrina Monroe de "América para los (norte) americanos". Como si nadie recordara el engaño de la Alianza Para el Progreso, en 1961, y de la Iniciativa Para las Américas o ALCA, en 1994; han querido timarnos ahora con la "Alianza Igualitaria".

Como predijo, en un evento internacional en la misma Cartagena, el 14 de junio de 1994, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz las llamadas Cumbres de las Américas sólo han beneficiado al Norte.

José Martí, cuando juzgó una reunión similar, en Washington, hace 105 años, escribió: "después de ver con ojos judiciales los antecedentes, causas y factores del convite, urge decir, porque es la verdad, que ha llegado para la América española la hora de declarar su segunda independencia".

Durante el propio evento, el ALBA hizo oficial y público que, sin un cambio radical de la naturaleza de estas Cumbres, no asistirá más. Otros líderes continentales, también lo han advertido.

De la OEA, ese cadáver insepulto, ni hay que hablar.

A la República Argentina le asiste el derecho inalienable de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Cuba recuerda que la Patria Grande no estará completa hasta que el hermano pueblo puertorriqueño ejerza su derecho inalienable a la autodeterminación y Puerto Rico, esa nación latinoamericana y caribeña, sometida por Estados Unidos al colonialismo, alcance su plena independencia.

Con un sólido consenso de soberanía regional y defensa de nuestra cultura, dentro de nuestra rica diversidad; con casi 600 millones de habitantes; con enormes recursos naturales; Nuestra América tiene una oportunidad para resolver los graves problemas de extrema desigualdad en la distribución de la riqueza y puede, con su fuerza ya evidente, contribuir al "equilibrio del mundo", a la defensa de la paz y a la preservación de la especie humana.

Para ello, frente a los intentos de dividirnos y descarrilarnos que otra vez vendrán, necesitará mantenerse unida.

Nadie olvide en el Norte, que hace 51 años, el pueblo cubano defendía ya, a estas mismas horas, una Revolución Socialista en las arenas ensangrentadas de Playa Girón, y que, desde entonces, "todos los pueblos de América fueron un poco más libres".

La Habana, 18 de abril del 2012

Tomado de Granma

domingo, 15 de abril de 2012

Cumbre de las Américas sin declaración final: Cuba, la espina en la garganta de EEUU

Por Fernando Cibeira, Página 12, Argentina

El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, y el canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, se dieron un apretón de manos durante la ceremonia de inauguración de la Cumbre de las Américas, celebrada en Cartagena, Colombia. Foto: EFE
La Cumbre de las Américas venía mal y la conclusión será que no tendrá documento final. Pese al muy amplio apoyo conseguido al reclamo, Estados Unidos vetó el ingreso de Cuba a esta Cumbre. El veto a un artículo no fue aceptado, lo que hizo caer toda la declaración que, aclararon en la comitiva argentina, incluía un artículo sobre las Malvinas. Cuando le tocó hablar, la presidenta Cristina Kirchner agradeció “desde el fondo de su corazón” el apoyo de los más de 30 países que explícitamente se habían manifestado a favor del reclamo argentino y su solidaridad “en la lucha contra el colonialismo”.

Cristina Kirchner subrayó que el centro histórico de Cartagena de Indias era un lugar adecuado para debatir la cuestión porque se encuentra rodeado de murallas que se levantaron para impedir los ataques de los piratas ingleses. De acuerdo con el relato que hicieron los negociadores argentinos, el borrador de declaración final contenía también un reconocimiento al esfuerzo del país por solucionar pacíficamente la cuestión. Pero finalmente no tomará estado público porque la declaración se cayó completa, poniendo en evidencia la fractura que existe en el continente entre lo que piensan 32 países por un lado y Estados Unidos y Canadá por el otro.

La jornada arrancó al mediodía con el presidente anfitrión Juan Manuel Santos y su mujer recibiendo a los representantes de los 34 países participantes del evento. Habían extendido una alfombra roja a lo largo de la explanada de entrada del Centro de Convenciones que obligaba a los mandatarios a una extensa caminata bajo el inclemente clima caribeño de esta ciudad. Algunos se tomaron su tiempo para hacerlo. El premio era el intenso aire acondicionado del interior.

La ceremonia inaugural arrancó con el himno colombiano que, tal como se había promocionado intensamente, interpretó Shakira, de camisa y corbata. Luego hubo un video protagonizado por una niña de 10 años, que después ingresó al auditorio y ofreció a Santos el colibrí símbolo de la cumbre. Logo en mano, Santos se paró para el discurso inaugural. La primera mitad de su mensaje recorrió los lugares comunes de estos eventos, insistiendo en la necesidad de crear puentes en la región. La segunda fue más interesante porque identificó los problemas que se debatían. Primero, habló de la situación de Haití, que consideró era un caso al que América no debía descuidar. Acto seguido habló de Cuba. Sorprendió por su reclamo y condena al bloqueo. “En el mundo de hoy no se justifica ese camino. Es un anacronismo que nos mantiene anclados a una era de Guerra Fría superada ya hace varias décadas. Así como sería inaceptable otra cita hemisférica con un Haití postrado, también lo sería sin una Cuba presente”, afirmó Santos tras destacar “el proceso de cambio al interior de Cuba que es reconocido cada vez más ampliamente y que debe continuar”.

También identificó otros problemas como el de despenalización del consumo de drogas o el de las bandas que operan en Centroamérica. Terminado el mensaje, fue saludando a los presidentes ubicados en la primera fila. La segunda era Cristina Kirchner que no sólo lo saludó sino que también le hizo algún comentario, posiblemente le reprochó que no hubiera mencionado a las Islas Malvinas en su discurso. No fue posible comprobar el dato en la delegación argentina.

Aseguraban que ya caída la posibilidad de emitir un documento final, los mensajes de los presidentes fueron menos tensos y cada uno se dedicó en la sesión a los temas que le importaban.

Uno de los grandes ausentes del encuentro fue el venezolano Hugo Chávez, quien volvió a La Habana para seguir su tratamiento de radioterapia y fue reemplazado por su canciller Nicolás Maduro. En el cierre de su discurso, Cristina Kirchner pidió a los presidentes que recen y se acuerden de él, que ella sabía de la conducta solidaria de Chávez con muchos de países de la región. La aplaudieron por esa mención. Como sucedió con varios de los que hablaron, CFK reiteró que esa debía ser la última Cumbre americana sin Cuba.

Quien no hizo mención a la isla fue Obama, quien prefirió centrar su intervención en los temas comerciales y de integración económica. El presidente norteamericano había participado a la mañana en el cierre del Foro Económico que se organizó en paralelo a la cumbre. Compartió escenario, sentados en sillones, con la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y con Santos. Hubo cruces, aunque de tono amable. Rousseff le dijo a Obama que si bien su país y su economía tienen la característica de ser poderosos, además de contar con el liderazgo en ciencia y tecnología, le corresponde el papel de desempeñar una labor que permita que las relaciones con la región sean de igual a igual. Obama tuvo una fina ironía sobre los planteos que le hacían por Cuba. Sin hacer ninguna referencia a la isla, dijo que no tenía sentido debatir problemas de hacía más de 50 años, de antes de que él naciera.

El problema será antiguo, pero él no le encontró la solución. Por eso este mediodía la Cumbre de las Américas cerrará sin documento final.

Fuente Cubadebate

sábado, 14 de abril de 2012

Reflexiones del Compañero FIDEL: Realidades edulcoradas que se alejan

Me asombró hoy escuchar el discurso de José Miguel Insulza en Cartagena. Pensaba que quien hablaba en nombre de la OEA, se ocuparía al menos de reclamar el respeto a la soberanía de los países de este hemisferio que a lo largo de siglos fueron colonizados y cruelmente explotados por las potencias coloniales.

¿Por qué no dijo una sola palabra sobre las Islas Malvinas ni exigió el respeto de los derechos soberanos de la hermana nación Argentina?

La Cumbre de Cartagena tiene escenas que no serán fáciles de olvidar. Es cierto que la misma implicó un enorme esfuerzo. A pesar de las horas transcurridas no tenemos idea de lo ocurrido en el almuerzo con que Santos intentó reponer el colosal desgaste de energía que los participantes invirtieron en esa cita.

Para quien resulte entretenido, pocas veces en su vida tendrá oportunidad de ver los rostros de más de 30 líderes políticos enfrentados a las cámaras de televisión, desde que se bajaban del carro, hasta que en un heroico esfuerzo final tras vencer el largo y alfombrado pasillo, ascendían los diez o doce escaloncitos a la altura del escenario donde sonriente y feliz los esperaba el anfitrión. En eso no valía juventud, edad, pies planos, rótulas operadas o dificultades en una o las dos piernas. Estaban obligados a seguir hasta la cúspide. Ricos o pobres debían cumplir el ceremonial.

Curiosamente Obama fue el único que aprovechó ese trayecto para hacer un entrenamiento deportivo. Como iba solo le resultó más fácil: adopto una pose deportiva y subió los escalones trotando.

Las mujeres, como acompañantes o Jefes de Estado, son las que mejor lo hicieron. Una vez más demostraron que las cosas en el mundo marcharían mejor si ellas se ocuparan de los asuntos políticos. Tal vez habría menos guerra, aunque nadie puede estar seguro de eso.

Cualquiera diría que, por obvias razones políticas, la figura que peor impresión me causaría sería Obama. Sin embargo no fue así. Lo observé pensativo y a veces bastante ausente. Era como si durmiera con los ojos abiertos. No se conoce cuánto descansó antes de llegar a Cartagena, con qué generales habló, qué problemas ocupaban su mente. Si estaría pensando en Siria, Afganistán, Irak, Corea del Norte o Irán. Con seguridad, desde luego, en las elecciones, las jugadas del Tea Party y los planes tenebrosos de Mitt Romney. A última hora, poco antes de la Cumbre, decidió que las contribuciones de los más ricos deban alcanzar por lo menos el 30% de sus ingresos como ocurría antes de Bush hijo. Desde luego que eso le permite presentarse frente a la derecha republicana con una imagen más diáfana de su sentido de justicia.

Pero el problema es otro: la enorme deuda acumulada por el gobierno Federal que rebasa los 15 millones de millones de dólares, lo cual demanda recursos que suman no menos de 5 millones de millones de dólares. El impuesto a los más ricos aportará alrededor de 50 000 millones de dólares en diez años, mientras la necesidad de dinero se eleva a 5 millones de millones. Recibiría por tanto un dólar por cada 100 de los que necesita. El cálculo está al alcance de un alumno con 8 grados de escolaridad.

Recordemos bien lo que reclamó Dilma Rousseff: “relaciones ‘de igual a igual’ con Brasil y el resto de América Latina”.

“La zona euro ha reaccionado a la crisis económica a través de una expansión monetaria, provocando un ‘tsunami’ que aprecia la moneda brasileña y afecta la competitividad de la industria nacional”, declaró.

A Dilma Rousseff, una mujer capaz e inteligente, no se le escapan esas realidades y sabe plantearlas con autoridad y dignidad.

Obama, acostumbrado a decir la última palabra, sabe que la economía de Brasil surge con impresionante fuerza que asociada a las economías como las de Venezuela, Argentina, China, Rusia, Sudáfrica y otras de América Latina y el mundo, trazarían el futuro del desarrollo mundial.

El problema de los problemas es la tarea de preservar la paz de los riesgos crecientes de una guerra que con el poder destructivo de las armas modernas ponen la humanidad al borde del abismo.

Veo que las reuniones en Cartagena se prolongan y las realidades edulcoradas se alejan. De las guayaberas obsequiadas a Obama no se habló. Alguien tendrá que encargarse de indemnizar al diseñador de Cartagena Edgar Gómez.



Fidel Castro Ruz
Abril 14 de 2012
9 y 58 p.m.