Mostrando entradas con la etiqueta clausura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta clausura. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de febrero de 2015

Díaz-Canel: Existe la voluntad de poner la Informatización y la Internet al servicio de todos (+ Video)

Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros, en la clausura del primer Taller Nacional de Informatización y Ciberseguridad, celebrado en el Centro de Investigaciones de Tecnologías Integradas (CITI). Foto: Raúl Pupo/ Juventud Rebelde
Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros, en la clausura del primer Taller Nacional de Informatización y Ciberseguridad, celebrado en el Centro de Investigaciones de Tecnologías Integradas (CITI). Foto: Raúl Pupo/ Juventud Rebelde
Existe la voluntad y disposición del Partido y el Gobierno cubanos de desarrollar la informatización de la sociedad y poner la Internet al servicio de todos y a lograr una inserción efectiva y auténtica de los cubanos en ese espacio, aseguró este viernes el Primer Vicepresidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez. 
[Texto íntegro de sus palabras en el periódico Granma ]
El también miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, asistió a las conclusiones del Primer Taller de Informatización y Ciberseguridad, que sesionó en La Habana, y en el que se propició “un debate honesto y sincero, crítico y justo, amplio y participativo, serio y comprometido, realista y objetivo, y también visionario”.
Es el inicio de una inmensa tarea estratégica que vamos a construir y que ya estamos construyendo, afirmó.
Díaz Canel aseguró que el tema que reunió a unos 250 expertos del país y que abrió un foro debate on line con más de 75 000 visitas en 48 horas, es “complejo, no hay recetas ni una respuesta única y se necesita trabajar con visión de país y con la participación intersectorial, interdisciplinaria y abierta, que permita construir una estrategia nacional, que ponga a esta tecnología y a la infraestructura que debe acompañarle, al servicio de la construcción del socialismo próspero y sostenible que se pretende”.
“Un tema como este no puede verse desvinculado de los grandes temas a los que se enfrenta el país”, añadió.
Dijo que “en la medida en que podamos tener más claro, mediante la construcción colectiva, el proyecto de país que queremos, estará mucho más clara la forma en que una herramienta como Internet puede ponerse a su servicio”.
Recordó al líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, quien el 7 de marzo de 2006, en el acto por aniversario 15 del Palacio Central de Computación, afirmó que “la informática se convertirá en una poderosísima fuerza científica, económica y hasta política” para Cuba.

El capital humano de la Revolución es innegable

Aseguró que el enorme capital humano formado por la Revolución es innegable y constituye la principal fortaleza para enfrentar los desafíos y retos futuros. “Este evento ha visibilizado ese potencial”.
Llamó la atención sobre el hecho de que el bloqueo de EEUU a Cuba -aunque algunos no lo quieran considerar- ha limitado el acceso a financiamientos, tecnologías, sistemas, infraestructuras, software y aplicaciones.
“El reconocimiento a su fracaso como política por parte del Presidente Obama y el anuncio de que realizarán inversiones en el sector de las telecomunicaciones, para que el pueblo cubano pueda acceder a las mismas, es un reconocimiento de ello”, dijo Díaz-Canel.
El cambio de táctica, con similares propósitos de destruir la Revolución -añadió-, penetrando subversivamente en la sociedad, “también acentúa la necesidad de que avancemos más en el proceso de informatización”.
Recordó los planes de espionaje a gobiernos y personas utilizando de manera perversa estas tecnologías, y la denuncia pública de este tema que hiciera el Presidente Raúl Castro en la inauguración de la II Cumbre de la CELAC, en La Habana, el 28 de enero de 2014.

Se ha hecho mucho, pero no todo lo que necesitamos

“Se ha hecho mucho, pero no todo lo que necesitamos, ni de la manera más coherente”, reconoció.
Es el marco propicio para plantear la voluntad del Partido y el Gobierno cubanos para pasar a un amplio proceso de informatización que garantice el uso amplio y seguro de la Internet, de manera inclusiva y en función del desarrollo del país, dijo.
El Primer Vicepresidente aseguró que “el Estado trabajará para que este recurso esté disponible, accesible, costeable para todos”.
Reconoció que “hay una responsabilidad del Estado y la sociedad para que eso se haga efectivo, y también presupone la convivencia con otros derechos fundamentales: el derecho a la información, la comunicación, la participación, la rendición social de cuentas, unida a la responsabilidad individual y colectiva”. 

Un derecho y un deber

Díaz-Canel añadió que “el derecho a Internet se acompaña por tanto de los deberes del ciudadano y de las organizaciones e instituciones para con la sociedad. Es por tanto totalmente responsable reconocer que el derecho de todos a Internet supone deberes en relación con su uso adecuado y conforme a la Ley y supone también la responsabilidad de los órganos de control que velan por la defensa del país y su integridad”.
Agregó que la Internet debe ser ”una herramienta al servicio del desarrollo humano sostenible del país y su inserción efectiva en el concierto de naciones”.
Internet y el acceso a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones en general, “ofrecen oportunidades para que las personas, las organizaciones y las comunidades puedan desarrollar su pleno potencial, promover su desarrollo sostenible y mejorar su calidad de vida”, y dijo: ”Internet no resuelve los problemas por sí sola, pero puede ayudar a respaldar las estrategias en función del desarrollo social“.
“Son los problemas fundamentales de la sociedad, sus desafíos económicos, sociales y culturales los que deben estar en el centro de la estrategia y demandar el uso creativo e intensivo de Internet”, añadió el Vicepresidente.

Principios definidos en un importantísimo y claro discurso

Otras ideas de Miguel Díaz-Canel en este importantísimo discurso:
  • El desarrollo de la Ciencia es inconcebible hoy sin Internet y la participación de nuestros científicos en las corrientes principales de la Ciencia está mediada por la capacidad de acceder a una Internet de calidad.
  • La estrategia de acceso a Internet debe ser diseñada, desarrollada e implementada sobre la base de la más amplia participación y para contribuir y potenciar el desarrollo humano sostenible, de lo contrario la fragmentación e irracionalidad de los procesos se multiplicarán.
  • El acceso a Internet supone al mismo tiempo desafíos y oportunidades pero constituye una opción necesaria para el desarrollo de la sociedad en las condiciones contemporáneas.
  • La estrategia de acceso a Internet debe convertirse en un arma fundamental de los revolucionarios para lograr la participación social en la construcción del proyecto de sociedad que queremos, desde un diseño integral de país.
  • La estrategia de uso de Internet para el desarrollo humano sostenible, de acuerdo con el modelo de sociedad cubano, tiene que ser liderada por el Partido y debe involucrar a todas las instituciones y a la sociedad para lograr el más pleno uso de sus potencialidades en función del desarrollo nacional.
  • Internet como medio de acceso a la información y la comunicación impone desafíos a las formas hasta ahora prevalecientes de organización y participación social.
  • El socialismo le otorga un lugar preferencial al derecho a la información como condición para el pleno ejercicio de la crítica y la participación del pueblo.
  • Internet plantea desafíos a las formas tradicionales de Comunicación Social, al uso de los medios de comunicación, al papel de los individuos en el espacio público y exige la existencia de políticas, normas y formas de funcionar nuevas, que deben alinear infraestructuras, servicios y contenidos para garantizar ese derecho.
  • Internet además de un espacio de acceso a la información, es un espacio para la comunicación social, la cooperación, la asociación y el trabajo en sus más variadas manifestaciones y como tal debe favorecerse.
  • Las regulaciones de Internet deben ser coherentes con las normas, principios y políticas sociales y deben ser transparentes para todos los ciudadanos, dejando claramente establecidos derechos y deberes.
  • Las regulaciones y normas que rigen el acceso a Internet y su uso deben ser coherentes con la legislación, y alinearse con los principios generales de la constitución y demás leyes vigentes y ajustarse a las cambiantes necesidades del desarrollo social.
  • Internet es una herramienta al servicio de la identidad y la cultura nacional y de la inserción soberana y universal de los cubanos, incluida la soberanía tecnológica.
  • El fomento y universalización del acceso y uso de Internet debe formar parte del proceso de desarrollo cultural nacional en su más amplio sentido y deberá acompañarse del fomento de la producción cultural nacional, la promoción de sus valores y la más amplia difusión nacional e internacional.
  • Es parte de la infraestructura básica para el desarrollo de las actividades económicas y empresariales del país y el desarrollo de las capacidades nacionales en este campo y al propio tiempo es una actividad económica con alto potencial de desarrollo.
  • En este contexto deberá fomentarse la creación de una infraestructura de Internet de acuerdo con nuestras posibilidades, que sirva de base para el desarrollo de las actividades económicas a todos los niveles, los estatales, las cooperativas y de los sectores cuentapropistas.
  • Internet tiene un potencial generador de servicios y de actividades económicas que constituyen ellas mismas fuentes generadoras de empleo y recursos y crecimiento económico.
  • Internet es una plataforma para el desarrollo nacional que está sujeta al control social.
  • Además de garantizar una gestión efectiva de sus recursos, es imprescindible establecer mecanismos de rendición de cuenta que permitan verificar en qué medida el uso de este recurso está en función de las metas de desarrollo del país y del mejoramiento de la calidad de vida de los cubanos.
  • Es un deber y una responsabilidad administrativa controlar que los recursos puestos en función de metas sociales se usen en esa dirección y que el uso de los recursos disponibles se pongan en función de apoyar las metas prioritarias de la nación.

Problemas reconocidos en el evento

El Miembro del Buró Político del Comité Central comentó que durante el debate de este I Taller de Informatización y Ciberseguridad, se ha reconocido:
  • la ausencia de políticas,
  • la implementación lenta y carente de integralidad,
  • la fragmentación,
  • la sectorialización;
  • el marco regulatorio fragmentado, sectorializado y desintegrado;
  • la ineficiencia de los servicios;
  • una determinada desprofesionalización y dispersión de los recursos humanos;
  • existencia de ilegalidades;
  • centralización del desarrollo de la infraestructura;
  • falta de transparencia en el uso de los recursos de la Internet cubana;
  • limitaciones en el acceso desde las instituciones;
  • dependencia tecnológica;
  • insuficiente dinámica en el desarrollo de servicios y contenidos.
  • complejidad en la aprobación del acceso a Internet a personas e instituciones.
Todos estos problemas, añadió Díaz-Canel, atentan contra el logro de una adecuada informatización de la sociedad.
Incluyó también como desafíos:
  • Aumento de la capacidad de los Centro de Datos Nacionales y los dispositivos de acceso,
  • Una legislación nacional coherente,
  • Legislación nacional coherente y coherente con los principios ordenadores.
  • Educación en Internet y sobre Internet
  • Educación a través de Internet
  • Acceso al Conocimiento y la Cultura General Integral en Internet
  • Estándares libres y de código abierto
  • Participación online en los asuntos públicos
  • Protección de los consumidores en Internet
  • Salud y los Servicios sociales estratégicos
  • Soluciones jurídicas y judiciales de las actuaciones relacionadas con Internet
  • El tema audiovisual, que es el código fundamental de comunicación con las nuevas generaciones
  • La automatización, que tiene que responder a las problemáticas que plantea la situación demográfica del país…

Con todos y para el bien de todos

El Vicepresidente afirmó que solucionar estos problemas es el objetivo esencial de las bases, ejes estratégicos y prioridades de la estrategia de Informatización y Ciberseguridad de la nación cubana.
Reiteró que este sistema de trabajo es dirigido por la máxima instancia del Partido, del Estado y del Gobierno a través del Consejo de Informatización y Ciberseguridad creado hace dos años, con la misión de proteger, coordinar y controlar las políticas y estrategias integrales de este proceso.
En correspondencia con los riesgos y amenazas identificadas en el ciberespacio -añadió-, se diseñan acciones para proteger nuestra soberanía y afianzar la cooperación internacional en materia de ciberseguridad con otras naciones, como China y Rusia, con los que ya existen acuerdos.
Aseguró que estos debates del Taller y en los que se generaron en la red, contribuirán a definir las acciones de trabajo a corto y mediano plazo en el país, y concluyó:
Solo la integración de la inteligencia colectiva, como resultado de la formación del capital humano creado en más de 55 años de Revolución permitirá alcanzar los resultados esperados. 
La única forma en que Cuba puede integrarse soberanamente a la Internet es con una visión de nación y una infraestructura con servicios nacionales integrados que beneficien al universo de sus instituciones, organizaciones y ciudadanos. Necesitamos distinguirnos, como país socialista, por una Informatización y una Internet con todos y para el bien de todos.
No podemos temer a los desafíos que impone una red como Internet, no podemos renunciar al proyecto de una sociedad más justa, libre y democrática que sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre y que se haga efectiva en el contexto que nos ha tocado vivir.
La Informatización e Internet deberán acompañar la oportunidad de todos los cubanos de participar de forma activa en la construcción del país socialista, próspero y sostenible que compartimos en nuestras aspiraciones.
Trabajemos todos por lograr la necesaria informatización en la sociedad cubana. En esta batalla, también venceremos.

I Taller

El I Taller de Informatización y Ciberseguridad sesionó durante tres días -desde el 18, y hasta hoy 20 de febrero- en el Centro de Investigaciones de Tecnologías Integradas (CITI), del Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría.
Participaron unos 250 expertos nacionales y se presentaron 71 ponencias. Tuvo la característica de habilitar en el sitio web institucional del Ministerio de Comunicaciones un foro debate que estuvo disponible durante 48 horas, al cual accedieron 73 882 cibernautas.
Además, se recogieron más de 1 000 opiniones que reflejaron, de manera general, las ideas en torno a las bases para la política de informatización de la sociedad, las prioridades nacionales de informatización y la creación de la organización social que agrupa a los profesionales de esta rama: la Unión de Informáticos de Cuba.
Tomado de Cubadebate

Video en Youtube 

martes, 15 de abril de 2014

“Salvar la cultura es salvar a la Patria”

El VIII Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba concluyó con la presencia del General de Ejército Raúl Castro. El debate de este Congreso ratificó que la cultura debe acompañar al esfuerzo que se está haciendo para desplegar las fuerzas productivas y también las reservas morales del país, según expresó Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, quien pronunció el discurso de clausura en la última sesión plenaria
Autor:
 
14 de abril de 2014
CONGRESO DE LA UNEAC
Como reto mayor quedó planteada la creación, con máximo rigor, y la fluida interacción con las instituciones y estamentos de nuestra sociedad. Foto: Juvenal Balán
 
A sabiendas de que queda muchísimo trabajo por hacer y de que cada día deben ser más reflexivos y consecuentes “ante el necesario e impostergable proceso de cambio que se está produciendo en la vida económica y social de Cuba”, tal y como expresara en su discurso inicial Miguel Barnet, los artistas e intelectuales de Cuba despidieron el VIII Congreso de su organización.

El ratificado presidente de la UNEAC asumió como obligación de la membresía el aporte “al mejoramiento de la vida espiritual y material con un diagnóstico justo y propuestas constructivas que tengan que ver con los problemas más acuciantes de la sociedad”.

Consciente del papel al que está llamada, la intelectualidad cubana actual debatió aspectos tan puntuales como la presencia de comportamientos cívicamente inaceptables en sectores cada vez más extendidos de la sociedad, el tratamiento de las jerarquías culturales, la difusión de los verdaderos valores en los medios masivos de comunicación, las prácticas culturales en el sector turístico, la desventajosa visibilización de lo que acontece fuera de la capital y la necesidad de preservar y proteger las ciudades como patrimonio cultural de la nación.

El análisis partió del rigor y del registro al tejido social desde una perspectiva integral. La discusión de los dictámenes de las cinco comisiones de Arte, Mercado e Industrias culturales; Ciudad, Arquitectura y Patrimonio; Estatutos, reglamentos y reclamaciones; Cultura y Medios; y Educación, cultura y sociedad, hicieron énfasis en la necesidad de protagonizar cambios sustanciales en los procesos culturales que reclaman una urgente atención, replantear las dinámicas de la producción artística y contribuir al mejoramiento del sistema de educación.

En aras de resolver insatisfacciones y trazar estrategias para sus respectivas soluciones, los delegados abogaron por mantener un diálogo constante y “por saber penetrar a profundidad en las necesidades culturales de los seres humanos con los que trabajamos y saber diferenciar las que responden a sus intereses legítimos de aquellas que son hábitos de consumo inducidos por los centros hegemónicos. Debemos formar ciudadanos capaces de interactuar sin prejuicios con la creación artística, alcanzar rangos de lucidez cada vez más altos y comprender el mundo desde una perspectiva descolonizada, múltiple y diversa”, de acuerdo con el  informe de la comisión Educación, cultura y sociedad, que durante meses trabajó en los complejos conceptos que contempla.

“La cultura es la expresión más cabal del modo en que vivimos. Nada de lo que hacemos o imaginamos queda fuera del universo que define la cultura. Se trata, en última instancia, de cómo vivimos, de aquello que sentimos, y hasta de cómo sabemos morir. Solo desde esa perspectiva y con el instrumental lógico adecuado podríamos aproximarnos a las complejidades del caso cubano”, esgrimió el texto que, además, recordó la observación hecha por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, cuando afirmó que la sociedad cuenta con la fuerza intelectual representada en nuestros educadores, artistas y científicos sociales que junto al Partido deben ser capaces de producir las conceptualizaciones necesarias.

Para articular los objetivos planteados, fue reconocido en el cónclave, la fundamental comunión del trabajo en equipo y la exigencia de ser cada día más eficaces en la defensa de la identidad nacional y promover los auténticos valores de la cultura cubana para que lleguen a las jóvenes generaciones.

“No podemos desconocer hoy que el principal instrumento de dominación con que cuenta el imperialismo es cultural e informativo”, expresó Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en la última sesión plenaria. Foto: Juvenal Balán
 Aun con diferencias de criterios, los artistas e intelectuales clausuraron el Congreso con la premisa de que la unidad como la concertación posible de diferentes puntos de vista es la estrategia fundamental de la Revolución Cubana. Así como lo estimó, en el discurso de cierre, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros: “Defiendan esa unidad imprescindible para garantizar la continuidad de la Revolución. Pueden estar seguros de que contarán con el apoyo del Partido y el Gobierno de la nación”.

Con acuerdos tomados y mucho trabajo por delante, esta cita de los intelectuales y artistas de Cuba ratificó las palabras de Díaz-Canel que dan constancia de que la cultura acompañará siempre al proceso revolucionario para lograr un socialismo próspero y sostenible donde lo que distinga al ser humano no sean las posesiones materiales, sino la riqueza de conocimientos, cultura y sensibilidad.

Aun cuando, según señaló Barnet, “la UNEAC no ha hecho otra cosa, desde su génesis, que servir a los ideales más nobles de la Revolución y el destino de la cultura en nuestro país, ha sido, es y será siempre motivo central de preocupación”, la búsqueda de soluciones a los problemas acaparan, desde ahora, la agenda de nuestra vanguardia artística.

“Se trata de buscar el desarrollo y crecimiento económico, pero con el alma plena de sentimientos y espiritualidad; y eso se logra salvando la cultura, que es a la vez salvar la Patria, la Revolución y el Socialismo”, les manifestó Díaz-Canel, durante la última sesión plenaria.

“La política cultural es una de las conquistas principales de la Revolución Cubana, y su aplicación está reservada al Estado y a su red de instituciones, contando con la participación de nuestros intelectuales revolucionarios. Por los resultados de este Congreso podemos afirmar que la vanguardia genuina de nuestros escritores y artistas, existe, vive, consciente y comprometida con su Revolución”.

“No podemos desconocer hoy que el principal instrumento de dominación con que cuenta el imperialismo es cultural e informativo”, expresó Miguel Díaz-Canel Bermúdez,  en la última sesión plenaria.
Informaciones relacionadas

lunes, 24 de febrero de 2014

"Así, como nos enseñó Fidel, lo continuaremos haciendo"

Video en Youtube
Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en las conclusiones del XX Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba, 22 de febrero de 2014, “Año 56 de la Revolución”. (Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado)

Compañeras y compañeros:
Me corresponde hacer las conclusiones de este importante Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba, el cual ciertamente no se limita a estos tres días de trabajo de los delegados en la capital, sino a un proceso que se inició, hace más de 15 meses, con el debate sindical a lo largo y ancho del país e incluyó la amplia y democrática discusión del anteproyecto del Código de Trabajo, aprobado en la Asamblea Nacional el pasado mes de diciembre.
Igualmente el Congreso obrero en los colectivos laborales y en las instancias de municipio y provincia llevó a cabo un profundo análisis del Documento Base en casi 66 000 asambleas de afiliados, con una participación de más de 2 millones 850 000 trabajadores enfocados en el perfeccionamiento de la labor de las organizaciones sindicales.
En el marco de los trabajos previos al Congreso conmemoramos, el pasado 28 de enero, el 75 aniversario de la fundación de la CTC, que nació como la primera organización unitaria de los trabajadores cubanos en las difíciles condiciones de la república burguesa y neocolonial y tuvo que enfrentar, durante años, la represión y el asesinato de varios de sus líderes más revolucionarios, la mayoría comunistas, entre ellos el aguerrido dirigente sindical azucarero y militante comunista Jesús Menéndez, fundador junto al inolvidable Lázaro Peña de esta organización.
Las presentes y futuras generaciones de dirigentes sindicales deben nutrirse del valioso legado que encierra la vida y obra del Capitán de la clase obrera, merecido apelativo que Lázaro Peña supo ganarse entre los trabajadores cubanos, forjador y ferviente defensor de la unidad de las fuerzas revolucionarias antes de la Revolución y tras el triunfo, quien acogiendo como propia la línea de Fidel, se consagró en la organización y brillante conducción del histórico XIII Congreso de la CTC, en 1973.
A diferencia de congresos anteriores que se concentraban en el análisis y discusión de temas específicos y generaban propuestas de modificaciones puntuales a la legislación existente en el ámbito laboral, este XX Congreso tuvo la ventaja de contar con los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobados en el Sexto Congreso del Partido, así como los objetivos de trabajo acordados en su Primera Conferencia Nacional.
La etapa preparatoria del Congreso puso de manifiesto el apoyo mayoritario de la clase obrera al rumbo trazado para la actualización de nuestro modelo económico, al tiempo que se expresaron con claridad las insatisfacciones por la lentitud con que se aplican en la base determinadas decisiones aprobadas por el gobierno, en ocasiones sin haberse creado las condiciones apropiadas y brindado la argumentación e información oportunas, ni ejercido el debido control sobre su implementación.
A pesar de lo sensible y compleja que resulta la cuestión del sistema salarial vigente en la economía estatal, no puedo dejar de abordarla, aunque otras veces me he referido a este tema.
Coincido plenamente con ustedes en que el actual sistema salarial no se corresponde con el principio de distribución socialista “de cada cual según su capacidad a cada cual según su trabajo”, o lo que es lo mismo, no garantiza que el trabajador reciba según su aporte a la sociedad.
También es cierto que el salario no satisface todas las necesidades del trabajador y su familia, lo que genera desmotivación y apatía hacia el trabajo, influye negativamente en la disciplina e incentiva el éxodo de personal calificado hacia actividades mejor remuneradas con independencia del nivel profesional requerido. Asimismo, desestimula la promoción de los más capaces y abnegados hacia cargos superiores, a consecuencia del dañino fenómeno de la “pirámide invertida”, que se traduce en que, generalmente, a mayor responsabilidad menor ingreso personal.
Al propio tiempo, hemos adolecido de un enfoque integral en la aplicación de la política salarial y de estimulación, lo que condujo a la aprobación puntual a lo largo de los años de disímiles sistemas de bonificación extrasalarial en sectores y actividades, que no en todos los casos están vinculados con el resultado del trabajo y al incremento de su productividad.
Tampoco podemos olvidarnos de casi un millón 700 000 ciudadanos que dedicaron decenas de años al trabajo y hoy disfrutan del derecho a su merecida jubilación, cuyas pensiones son reducidas e insuficientes para enfrentar el costo de la canasta de bienes y servicios.
Al constatar esta cruda realidad, en cuya solución integral no hemos dejado de trabajar intensamente, no podemos sembrar en nuestra población falsas expectativas a corto plazo. Sería irresponsable y con efectos contraproducentes disponer un aumento generalizado de los salarios en el sector estatal, ya que lo único que causaría es una espiral inflacionaria en los precios, de no estar debidamente respaldado por un incremento suficiente de la oferta de bienes y servicios.
Hacer eso parecería fácil, se aplica en muchos lugares del mundo, incluso en la rica Europa, en algunos de sus países en crisis, es la fórmula neoliberal que se ha aplicado en varias regiones del mundo para preservar y multiplicar la fortuna de los más ricos y condenar a la marginalidad a millones de habitantes del planeta.
Aunque lo he expresado en otras ocasiones no es ocioso y mucho menos ante el Congreso obrero, reiterar que en la Cuba revolucionaria nadie quedará desamparado y no habrá espacio para las denominadas terapias de choque contra el pueblo. Ninguno de los cambios que realizaremos podrá jamás atentar contra las conquistas sociales fruto de la Revolución.
Si el salario medio crece más rápido que la producción de bienes y servicios, los efectos para la economía y el pueblo serían fatales, ello equivaldría a “comernos” el futuro, aumentar irracionalmente la deuda externa y, en definitiva, engendrar inestabilidad en la sociedad cubana a causa de una inflación galopante que destruiría la capacidad adquisitiva del salario y las pensiones.
Tengamos presente el principio esencial de que para distribuir riqueza, primero hay que crearla y para hacerlo tenemos que elevar sostenidamente la eficiencia y la productividad.
En este tema dejo aparte los servicios médicos, que sí se les aumentará el salario próximamente, por cuanto el ingreso fundamental del país en estos momentos obedece al trabajo de miles de médicos prestando servicios en el exterior.
En la misma medida en que avancemos en este propósito, se irán conformando las condiciones para mejores salarios y pensiones.
Precisamente a ese fin van encaminadas las decisiones ya adoptadas por el gobierno, y otras muchas en estudio, para suprimir gradualmente las diversas trabas que subsisten en la gestión del sistema empresarial, sobre las cuales ustedes recibieron una amplia información.
Ese es también el objetivo fundamental del proceso de eliminación de la dualidad monetaria y cambiaria cuya etapa inicial de preparación de condiciones se encuentra en marcha y en la cual se prevé desplegar un sistema salarial flexible y consecuente con el ya mencionado principio de distribución en el socialismo.
En medio de estas circunstancias y en cumplimiento de los acuerdos del Sexto Congreso del Partido, se ha propiciado el crecimiento de formas de gestión no estatal en nuestra economía, cuyos trabajadores reciben ingresos significativamente superiores a los del sector estatal, ya sea presupuestado o empresarial. Esta realidad, que a nadie sorprendió, no puede conducirnos a generar estigmas contra los trabajadores por cuenta propia y cooperativistas, quienes en su mayoría se han afiliado al movimiento sindical, se atienen a lo establecido y cumplen con sus obligaciones tributarias.
Ahora bien, no ignoramos que este factor objetivo añade presión a las aspiraciones de los trabajadores estatales, contenidas durante años, de ver incrementados sus ingresos lo antes posible.
Nunca debemos olvidar que el sistema económico que prevalecerá en la Cuba socialista, independiente y soberana, continuará basándose en la propiedad de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción y que la empresa estatal es y será la forma principal en la economía nacional, de cuyos resultados dependerá la construcción de nuestro socialismo próspero y sostenible.
Por tanto, el proceso de actualización del modelo económico y social va dirigido a crear las condiciones que permitan el incremento sostenido y sustentable del ingreso de los trabajadores estatales y a la vez preservar las conquistas sociales de la Revolución.
En estas circunstancias crece el papel del movimiento sindical cubano y las importantes misiones que le corresponden: por una parte, organizar, integrar y movilizar a los trabajadores en interés de la formación de valores laborales, patrióticos y morales, y por la otra, representarlos y defender sus derechos ante la administración en un clima de exigencia mutua.
Para alcanzar este objetivo la labor sindical debe despojarse de formalismos y de la vieja mentalidad, surgida a lo largo de años de paternalismo, igualitarismo, gratuidades excesivas y subsidios indebidos. Sabemos que hay magníficos compañeros que todavía sienten nostalgia por tiempos pasados, cuando en los duros momentos del inicio del período especial nos vimos obligados a implementar soluciones emergentes; no obstante, es preciso superar viejos hábitos y la barrera psicológica asociada a ellos para comprender que jamás retrocederemos a aquella función del sindicato como distribuidor de estímulos de diversos tipos.
La CTC y sus sindicatos deben concentrarse en lo esencial, que es ejercer su actividad en interés de la implementación exitosa de los Lineamientos y desarrollar un trabajo político-ideológico diferenciado y abarcador en defensa de la Unidad de los cubanos, teniendo en cuenta que su labor se complejiza en condiciones de un creciente sector no estatal en la economía, donde no son aplicables los métodos y el estilo tradicionalmente utilizados en el sector estatal, los que por demás, también deberán perfeccionarse.
En este sentido debemos tener en cuenta la imperiosa necesidad de fomentar y atraer la inversión extranjera en interés de dinamizar el desarrollo económico y social del país, propósito en el que avanzamos con la creación de la Zona Especial de Desarrollo de Mariel y en la elaboración de un proyecto de Ley sobre la Inversión Extranjera, que someteremos a la Asamblea Nacional el próximo mes de marzo.
La labor sindical en las empresas mixtas o de capital extranjero lógicamente se diferenciará, no en su esencia, pero sí en la forma de la que hemos practicado hasta hoy y para ello hay que prepararse desde ahora.
En particular se hace necesario potenciar el vínculo permanente de los cuadros sindicales con las organizaciones de base, su participación en las asambleas de afiliados y la atención a los jóvenes que se inician en la vida laboral, para lo cual deberá asegurarse la preparación previa y el conocimiento de la situación concreta de cada lugar en interés de influir en la labor político-ideológica y productiva con los trabajadores.
También es imprescindible asegurar la permanente capacitación y superación de los cuadros sindicales en cuanto al contenido y alcance de las políticas y medidas que se van aprobando en el marco del proceso de implementación de los Lineamientos, dominar la nueva legislación, de modo que cuenten con la información requerida para esclarecer dudas, supervisar su cumplimiento, alertar oportunamente sobre cualquier desviación y sumar a los colectivos laborales a su materialización práctica.
Esta dirección de trabajo cobra mayor relevancia cuando observamos el alto grado de renovación en la dirección de los ejecutivos sindicales en la base, casi el 44%, mientras que se renovó el 35% de los secretarios generales de secciones y burós sindicales y el 17% de ellos son jóvenes menores de 30 años.
Igualmente, desde el anterior congreso se ha producido una significativa renovación en los cargos principales de la CTC y los diferentes sindicatos. Hoy nos acompaña el anterior Secretario General, compañero Salvador Valdés Mesa (Aplausos), quien en virtud de su relevante labor fue promovido a Vicepresidente del Consejo de Estado y en su condición de miembro del Buró Político del Partido se ha mantenido muy al tanto del desarrollo de este evento.
Creo justo reconocer, asimismo, la activa labor desplegada en los últimos ocho meses, al frente de la Comisión Organizadora, por el compañero Ulises Guilarte de Nacimiento (Aplausos), a quien ustedes eligieron hoy como nuevo Secretario General de la CTC.
Antes de finalizar debo referirme a los acontecimientos que tienen lugar en la hermana República Bolivariana de Venezuela. Hemos condenado enérgicamente los incidentes violentos desatados por grupos fascistas, que han ocasionado muertes, decenas de heridos, ataques a instituciones públicas y destrucción. Sabemos, por experiencia propia, quiénes están detrás, financian y apoyan esas brutales acciones para derrocar al gobierno constitucional venezolano.
Estos hechos confirman que dondequiera que haya un gobierno que no convenga a los intereses de los círculos del poder en Estados Unidos y algunos de sus aliados europeos se convierte en blanco de las campañas subversivas. Ahora usan nuevos métodos de desgaste más sutiles y enmascarados, sin renunciar a la violencia, para quebrar la paz y el orden interno e impedir a los gobiernos concentrarse en la lucha por el desarrollo económico y social, si no logran derribarlos.
No pocas analogías pueden encontrarse en los manuales de guerra no convencional, aplicados en varios países de nuestra región latinoamericana y caribeña, como hoy sucede en Venezuela y con matices similares se ha evidenciado en otros continentes, con anterioridad en Libia y actualmente en Siria y Ucrania. Quien tenga dudas al respecto lo invito a hojear la Circular de entrenamiento 18-01 de las Fuerzas de Operaciones Especiales norteamericanas, publicada en noviembre de 2010, bajo el título “La Guerra no Convencional”.
Ahora mismo en Ucrania están ocurriendo acontecimientos alarmantes. La intervención de potencias occidentales debe cesar, para permitir al pueblo ucraniano ejercer de forma legítima su derecho a la autodeterminación. No debe ignorarse que estos hechos pueden tener consecuencias muy graves para la paz y la seguridad internacionales.
Hemos expresado y ratifico hoy aquí, nuestro pleno apoyo a la Revolución Bolivariana y Chavista y al compañero Nicolás Maduro (Aplausos), quien con inteligencia y firmeza ha manejado esta compleja crisis.
Albergamos la convicción de que el pueblo venezolano sabrá defender sus irreversibles conquistas, el legado del Presidente Hugo Chávez y el Gobierno que eligió libre y soberanamente, como expresa nuestra Declaración del pasado día 12 de febrero.
Compañeras y compañeros:
Considero que hemos efectuado un magnífico Congreso obrero, que sienta pautas para el futuro del movimiento sindical cubano, ya que las cuestiones analizadas tocan muy de cerca el papel de la CTC y sus sindicatos en el proceso ideológico, político y económico de la Revolución. Por tal motivo, en nombre del Partido Comunista y del Gobierno Revolucionario felicito a nuestra clase obrera y a todas y todos los que han participado directamente en este XX Congreso (Aplausos).
En este sentido, creo apropiado recordar un fragmento del discurso de Fidel al clausurar el histórico XIII Congreso hace algo más de 40 años, cuando expresó, cito: “No se impone un punto de vista, se discute con los trabajadores. No se adoptan medidas por decreto, no importa cuan justas o cuan acertadas puedan ser… las decisiones fundamentales que afectan a la vida de nuestro pueblo, tienen que ser discutidas con el pueblo y esencialmente con los trabajadores”. Fin de la cita.
Así, como nos enseñó Fidel, lo continuaremos haciendo,
¡Viva la clase obrera cubana! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)
Muchas gracias (Aplausos).

FOTO AIN/Marcelino VÁZQUEZ HERNÁNDEZ

domingo, 22 de diciembre de 2013

Clausura el Presidente Raúl Castro sesión plenaria del parlamento cubano

Clausura Raúl Castro, presidente de Cuba, sesión plenaria del Parlamento cubano. Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate.

Discurso del General de Ejército Raúl Castro Ruz en la clausura del Segundo Período Ordinario de Sesiones de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 21 de diciembre de 2013, “Año del 55 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Compañeras y compañeros:

Intensas y extensas han sido las jornadas en los últimos días. El miércoles y jueves pasados, como fue informado, efectuamos la reunión ampliada del Consejo de Ministros en la que, entre otros asuntos, pasamos balance al estado de la implementación de los acuerdos del Sexto Congreso del Partido, los resultados de la economía en el año y el plan y la propuesta de Presupuesto para el 2014. Asistieron como invitados los integrantes del Buró Político y el Secretariado del Comité Central, del Consejo de Estado y los Presidentes de importantes organizaciones superiores de dirección empresarial (OSDE).

En el actual período de sesiones la Asamblea Nacional aprobó el Código de Trabajo que actualiza, en correspondencia con el modelo económico proyectado, las regulaciones para la protección de los derechos y el cumplimiento de los deberes laborales por parte de trabajadores y empleadores, tanto en el sector estatal como no estatal, propiciando la creación de un ambiente de mayor disciplina y de reafirmación de la autoridad y responsabilidad de la administración.

Hace un año, la última sesión de la anterior legislatura acordó someter a consulta popular el anteproyecto del Código de Trabajo, proceso que se efectuó en todo el país entre el 20 de julio y el 15 de octubre, bajo la conducción de la Central de Trabajadores de Cuba y la activa participación de los diputados y funcionarios del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

Tomaron parte en el amplio debate —como ya se ha afirmado aquí por diferentes oradores— más de dos millones 800 mil trabajadores en 69 mil 56 asambleas, donde se produjeron más de 620 mil intervenciones que generaron 171 mil 680 planteamientos, conllevando a la modificación significativa de la versión inicial.

Este proceso se caracterizó por su sentido político, democrático y participativo, obteniéndose la comprensión y el apoyo mayoritario de los trabajadores sobre la necesidad de modificar el anterior Código y permitió a la CTC y sus organizaciones sindicales aportar información, esclarecer y orientar sobre la instrumentación y puesta en práctica de los Lineamientos.


A pesar de que la economía cubana prosiguió su avance en el actual año, no se alcanzan las metas previstas. El Producto Interno Bruto crece un 2,7 por ciento, inferior al 3,6 planificado.

Ello estuvo condicionado por la contracción de los ingresos por exportaciones, tanto de servicios como de mercancías, cuyos precios disminuyeron, a la vez que se encarecían los productos de importación. Tampoco se logrará el crecimiento esperado en el turismo internacional y algunas producciones nacionales que sustituyen costosas importaciones.

Al propio tiempo, se pusieron nuevamente de manifiesto deficiencias en las inversiones, debido a dificultades afrontadas con el financiamiento y suministros fuera de fecha, inadecuada preparación, atrasos en los proyectos y déficit de fuerzas constructoras.

Aún en estas complejas circunstancias se logró sostener en niveles similares los servicios sociales, como por ejemplo, la salud y la educación, entre otros, que se brindan gratuitamente a toda la población cubana.

A lo largo del 2013 y a pesar del recrudecimiento del bloqueo norteamericano, especialmente en el plano comercial y financiero, la crisis económica global y las limitaciones de nuestra economía para acceder a fuentes de crédito externo, se continuó cumpliendo estrictamente con las obligaciones financieras asumidas. A ello también contribuyó el avance significativo obtenido en diferentes procesos de reestructuración de la deuda, todo lo cual propicia que la credibilidad internacional de la economía cubana prosiga su ascenso paulatino y seguro.

Asimismo, se ha mantenido la tendencia favorable en el saneamiento de las finanzas internas, lo que se expresa en la reducción de las cuentas por cobrar y pagar vencidas, a la par que se logró una correlación positiva entre el crecimiento del salario medio y la productividad, en beneficio del equilibrio financiero nacional.

Como fue ampliamente argumentado, en el próximo año se mantendrá la influencia de factores externos que restringirán el desempeño de la Economía Nacional. No obstante, se planifica que el Producto Interno Bruto crezca un 2.2 por ciento. Este indicador, que no nos satisface en lo absoluto, es fruto de un profundo y objetivo análisis de nuestras actuales posibilidades y exigirá de todos los actores en el escenario económico potenciar las enormes reservas de eficiencia existentes y una mayor racionalidad y organización para alcanzar resultados superiores.

El Plan para el 2014 asegura los recursos requeridos en interés de las exportaciones de servicios y mercancías y concibe preservar los principales programas inversionistas, diseñados para la generación de nuevos y crecientes ingresos.

Vamos dejando atrás la visión del corto plazo, condicionada por urgencias e imprevistos; ya estamos en condiciones de proyectar, sobre bases sólidas y confianza en el futuro, el desarrollo hasta el año 2030, cuestión a la que prestaremos la atención requerida durante el 2014.

La Asamblea Nacional acordó aprobar la Ley del Presupuesto para el próximo año, cuyo déficit equivale al 4,7 por ciento del Producto Interno Bruto, lo cual no impide asegurar la estabilidad monetaria y garantizar los objetivos económicos y sociales primordiales del país.

El plan y el presupuesto del 2014, a pesar de sus limitaciones respaldarán, en lo fundamental, la aplicación de las políticas aprobadas en interés de la actualización del modelo económico y social, en línea con los acuerdos del Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba.

En esta materia, ustedes recibieron una sustanciosa información que demuestra que continúa el avance, en correspondencia con la proyección estratégica aprobada para la implementación de los Lineamientos.

Un paso trascendental, por su repercusión en todas las facetas de la vida nacional, lo constituyó la puesta en vigor del cronograma de trabajo para la unificación monetaria y cambiaria, el cual se iniciará en el sector de las personas jurídicas, o sea, los organismos estatales, entidades empresariales, cooperativas y otros, con el propósito de ir creando las condiciones para el incremento de la eficiencia, medir adecuadamente los hechos económicos y estimular a las ramas que generan ingresos por exportación o sustituyen importaciones. En la segunda etapa se extenderá a las personas naturales.

Nos encontramos en el período de preparación de condiciones, que incluye la conformación del marco jurídico, las modificaciones de los registros contables y de las normas de contabilidad, así como la capacitación de los funcionarios involucrados.

Considero oportuno ratificar que el proceso de unificación monetaria no afectará a quienes lícitamente obtienen ingresos, tanto en divisas como en pesos, ni el efectivo en manos de la población o los depósitos en el sistema bancario nacional. También reiterar que esta decisión por sí misma no constituye la solución mágica de nuestros problemas, pero sí contribuirá de manera decisiva a mejorar el funcionamiento de la economía y la edificación de un socialismo próspero y sostenible, menos igualitario y más justo, lo que en definitiva propiciará mayores beneficios a todos los cubanos.

Al propio tiempo, se perfeccionan los instrumentos para el control sobre la emisión monetaria y el equilibrio financiero de la población en el nuevo escenario que prevé una actuación creciente del sector no estatal. Se ha mantenido el despliegue paulatino de la política crediticia que brinda más acceso al financiamiento, tanto a personas naturales como a las diferentes modalidades de gestión, cooperativa o privada.

Por otra parte, se encuentra en marcha un conjunto de medidas que flexibiliza de manera ordenada el objeto social de la empresa estatal socialista y la va dotando de mayor autonomía, favoreciendo una mejor explotación de sus capacidades productivas y el acceso al mercado, luego de cumplir con el encargo estatal.

Enorme interés ha concitado la creación de la Zona Especial de Desarrollo Mariel, llamada a convertirse en un importante polo de atracción de la inversión extranjera y al mismo tiempo en polígono de experimentación de modernas tecnologías y formas y métodos de gestión empresarial, en armonía con la preservación del medio ambiente. A finales del próximo mes de enero inauguraremos la primera etapa de la Terminal de Contenedores que se construye allí, junto con otras infraestructuras vitales y para lo cual hemos contado con el financiamiento brindado por el gobierno solidario de Brasil.

En esta misma dirección, el Consejo de Ministros aprobó el perfeccionamiento de la política para la Inversión Extranjera, factor de singular importancia para dinamizar el desarrollo económico y social del país. A partir de ello se trabaja en la elaboración de un proyecto de Ley en esta materia que prevemos someter a una próxima sesión de la Asamblea Nacional que, como acordamos ayer, será en el mes de marzo, en reunión extraordinaria para tratar este tema y otros más.

Ha proseguido la ampliación del experimento de las cooperativas no agropecuarias, de las cuales se encuentran funcionando más de 250, aunque el corto tiempo transcurrido no permite todavía una evaluación integral de sus resultados. En esta etapa se requiere una permanente supervisión y control de la experiencia por las instituciones rectoras de cada actividad para detectar y corregir oportunamente cualquier desviación.

Más de 440 mil cubanos ejercen el trabajo por cuenta propia y se espera que esta modalidad siga aumentando como resultado de la flexibilización ulterior de las regulaciones existentes y la ampliación de las actividades comprendidas en esta forma de gestión no estatal.

Ahora bien, como mismo el Partido y el Gobierno —también lo dijimos de los sindicatos en su momento— están en el deber de facilitar el trabajo por cuenta propia y desterrar estigmas y prejuicios que existían hacia él, también tiene que garantizarse por todos el orden y el respeto a la Ley y el cumplimiento riguroso de los impuestos y demás tributos establecidos para estos trabajadores.

Hechos recientes pusieron en evidencia un inadecuado control por parte de las instituciones gubernamentales de cara a ilegalidades en el ejercicio del trabajo por cuenta propia, las cuales no fueron enfrentadas resuelta y oportunamente, creándose un ambiente de impunidad que a su vez estimuló el crecimiento acelerado de actividades que nunca habían sido autorizadas en el alcance definido para determinadas ocupaciones.


Con independencia de las medidas que nos vimos obligados a adoptar para corregir estos fenómenos, considero conveniente que analicemos las causas de su aparición y rápida difusión y aprendamos la lección, que se resume en que cada paso que demos debe acompañarse del establecimiento y preservación de un clima de ORDEN, DISCIPLINA Y EXIGENCIA; que los problemas deben preverse antes de su aparición y si surgen, hay que actuar de inmediato, sin vacilación, preferentemente cuando son pequeños y aislados, que siempre será preferible a pagar el costo político que entraña la inercia y la pasividad en hacer cumplir la legalidad.

No nos ilusionemos, el camino que hemos escogido no estará libre de obstáculos y riesgos, pero el éxito dependerá de la inteligencia, paciencia y sobre todo la firmeza con que actuemos, con el apoyo de nuestro pueblo y de los propios trabajadores de este sector, que mayoritariamente cumplen las disposiciones vigentes.

Continuaremos avanzando con decisión en la implementación de los acuerdos del Sexto Congreso, sin prisas, pero sin pausas, repito, sin prisas, pero sin pausas, a pesar de variadas exhortaciones con sanas intensiones y otras que definitivamente no lo son. No ignoramos que quienes nos apremian a acelerar el paso nos empujan al fracaso, a la desunión y a dañar la confianza y el apoyo del pueblo en la construcción del Socialismo, o lo que es lo mismo, la independencia y soberanía de la nación cubana, que a este país solo las trajo y las mantendrá el socialismo.

Que nadie lo dude, quienes hemos dedicado casi la vida entera a esos ideales, por razones obvias, nos encontramos entre los más interesados en avanzar todavía a mayor velocidad. No pocas experiencias registra la historia acerca de los nefastos resultados que ocasionan violentar el ritmo y saltarse etapas, lo cual irremisiblemente en lugar de adelantar en la materialización de un programa conduce al retroceso y la derrota.

Ni nosotros, la llamada dirección histórica de la Revolución, ni las nuevas generaciones permitiremos que se pierda la obra de la Revolución, no habrá espacio para someter a nuestro pueblo a los efectos de los fallidos paquetes de ajuste que condenan a la miseria a las grandes mayorías, nunca admitiremos en la Cuba revolucionaria terapias de choque como las que estamos viendo en la rica y llamada culta Europa, que sumirían al país en un clima de división e inestabilidad, que sirva de pretexto para aventuras intervencionistas contra la nación.

Como es conocido, el pasado mes de noviembre, realizamos el Ejercicio Estratégico “Bastión 2013″, que constituyó la actividad más importante de la preparación para la defensa en los últimos cuatro años. Su realización estaba planificada en el 2012, sin embargo decidimos posponerlo atendiendo a las afectaciones ocasionadas por el paso del huracán Sandy en las provincias orientales.

“Bastión 2013” se realizó de manera exitosa, con la entusiasta participación de la población en las actividades de los días nacionales de la defensa, efectuados bajo un criterio de máxima racionalidad. Las experiencias de este ejercicio nos permiten continuar el perfeccionamiento constante de la capacidad defensiva alcanzada por el país.

Como en otras ocasiones, me referiré ahora brevemente a asuntos de la política exterior.
En primer lugar, quisiera compartir con ustedes la emoción que sentimos durante la visita a Sudáfrica para rendir merecido tributo al compañero Nelson Mandela. Allí constatamos el cariño y agradecimiento del pueblo sudafricano a Cuba, a Fidel y a nuestros combatientes internacionalistas, caídos en las luchas por la independencia de África y contra el apartheid, cuyos nombres están esculpidos en los muros del Parque de la Libertad junto a decenas de miles de luchadores sudafricanos, por iniciativa personal del propio Mandela.

Sostuve fraternales reuniones con el presidente Zuma y con dirigentes del Congreso Nacional Africano —ANC— y del Partido Comunista, organizaciones que, bajo la conducción de Mandela y otros líderes históricos, encabezaron la resistencia popular y la lucha armada de ese pueblo. Hechos que a estas alturas algunos pretenden desvirtuar.

El ejemplo de Mandela, a quien Fidel calificó el pasado miércoles 18 como “un hombre íntegro, revolucionario profundo y radicalmente socialista”, seguirá mostrando el camino de la liberación nacional y la justicia social a las generaciones venideras.

El decisivo resultado alcanzado por las fuerzas revolucionarias, bajo la dirección del Presidente Nicolás Maduro, en las elecciones municipales del 8 de diciembre, en Venezuela, constituye una respuesta contundente ante los intentos desestabilizadores de sus enemigos y demuestra la voluntad del gobierno y el pueblo venezolanos de preservar y defender las conquistas alcanzadas y el legado del Jefe de la Revolución Bolivariana Hugo Chávez Frías.

En la arena internacional, nuestro país obtuvo recientemente dos importantes éxitos: una nueva victoria en la ONU, donde 188 naciones votaron a favor del levantamiento del bloqueo norteamericano y su elección —la de Cuba— como miembro del Consejo de Derechos Humanos. Ambos acontecimientos son una muestra más del reconocimiento y la simpatía que despierta en el mundo la lucha del pueblo cubano.

Durante el año hemos ejercido la Presidencia Pro Témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), animados por la voluntad de contribuir a la unidad de nuestra región, dentro de su diversidad. En enero celebraremos en La Habana la Cumbre de los Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe que será otra oportunidad para intercambiar y adoptar decisiones políticas sobre las cuestiones que más interesan a nuestras naciones, incluida la lucha contra las desigualdades.

Si en los últimos tiempos hemos sido capaces de sostener algunos intercambios sobre temas de beneficio mutuo entre Cuba y los Estados Unidos, consideramos que podemos resolver otros asuntos de interés y establecer una relación civilizada entre ambos países como desea nuestro pueblo y la amplia mayoría de los ciudadanos estadounidenses y la emigración cubana.

En lo que a nosotros respecta, hemos expresado en múltiples ocasiones la disposición para sostener con Estados Unidos un diálogo respetuoso, en igualdad y sin comprometer la independencia, soberanía y autodeterminación de la nación. No reclamamos a Estados Unidos que cambie su sistema político y social ni aceptamos negociar el nuestro. Si realmente deseamos avanzar en las relaciones bilaterales, tendremos que aprender a respetar mutuamente nuestras diferencias y acostumbrarnos a convivir pacíficamente con ellas. Solo así; de lo contrario, estamos dispuestos a soportar otros 55 años en la misma situación (Aplausos).

Hace ya más de quince años que los Héroes Gerardo, Ramón, Antonio y Fernando cumplen injusta condena en cárceles norteamericanas. Su liberación y regreso a la Patria y familias ha tenido, tiene y tendrá la máxima prioridad para nuestro pueblo, Partido y Gobierno, a cuyo nombre les trasmitimos un inmenso abrazo.

Por último, compañeras y compañeros, deseo terminar mis palabras enviando, a través de ustedes, al noble y heroico pueblo cubano la felicitación por el Año Nuevo y por el 55 aniversario del triunfo de la Revolución, que celebraremos en Santiago de Cuba el 1ro de enero.


Muchas gracias.

¡Viva la Revolución siempre! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)
¡Viva Fidel! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)
¡Y viva su espíritu de combate! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)
(Ovación.)


Clausura Raúl Castro, presidente de Cuba, sesión plenaria del parlamento cubano. Foto: Ladyrene Pérez/cubadebate. Clausura Raúl Castro, presidente de Cuba, sesión plenaria del parlamento cubano. Foto: Ladyrene Pérez/cubadebate.

Más fotos y audio en Cubadebate