Mostrando entradas con la etiqueta mortalidad infantil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mortalidad infantil. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de enero de 2010

Cuba, su rostro verdadero y la mortalidad infantil

Por Wilkie Delgado Correa


rcbaez_sonlaesperanza.JPGQue lo sepan los nacidos y los que están por nacer. El primero de enero se cumplió el 51 aniversario del triunfo de la Revolución Cubana y como acontecimiento histórico que constituye la obra más trascendente y acabada del pueblo cubano a lo largo de sus duras batallas por la felicidad, sigue viva y en marcha, contra viento y marea y a pesar de todos los avatares y del cerco y asedio hostil de los Estados Unidos y de cuantas fuerzas retrógradas existen en el mundo.


A pesar también de la hecatombe política y social que significó el derrumbe del campo socialista europeo, Cuba existe, avanza y permanece igual que siempre, asombrosa y casi milagrosamente, ahora quizás más acompañada y admirada por los pueblos y países del mundo, a consecuencia de su vocación solidaria de abrirse al mundo y su posición de principios en la defensa de su independencia y soberanía, así como las de otras naciones.


Hoy más que nunca Cuba recibe, en reciprocidad, la solidaridad, el respeto y la gratitud del mundo que se abre a ella en gesto de amistad y hermandad.


Esta es la principal noticia que debería destacarse en los titulares de todos los medios de prensa del mundo, con los matices de contenidos mencionados.


El año que termina estuvo signado por múltiples crisis a nivel mundial, entre los cuales las principales fueron los derivados del cambio climático, la pandemia de influenza A(H1N1) y, por supuesto, la bancarrota del sistema económico y financiero del capitalismo neoliberal global.


Todos estos hechos tuvieron sus repercusiones políticas y sociales en mayor o menor grado en todos los países, con afectaciones al bienestar y la existencia de los individuos y, en especial, de la infancia, uno de los sectores más vulnerables de la sociedad.


Si a lo anterior se añade, en el caso de Cuba, el incremento del bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos, implantado desde hace más de cincuenta años, se comprenderá que los resultados de Cuba en muchas esferas y, en particular, en el de la mortalidad infantil, constituye una hazaña y un prodigio del amor y la dedicación puestos en función de salvar vidas tanto en su interior, así como en el exterior mediante la colaboración medica con decenas y decenas de países.


Por tanto, la gran prensa internacional que no descansa en su papel de propagar calumnias e infamias sobre Cuba, que utiliza cualquier pretexto para inventar noticias escandalosas que produzcan la sensación de que algo horrible sucede en el país y que la Revolución agoniza, seguramente guardará silencio y pondrá una mordaza a verdades como éstas que lanza el nuevo año a los vientos de la opinión pública internacional.


Cuba alcanzó en el 2009 una tasa de mortalidad infantil de 4,8 por mil nacidos vivos, similar al 4,7 del año 2008!


Cuba, según la UNICED, supera, con su tasa de 4,8, a todos los países de las Américas en el indicador de la mortalidad infantil, que presenta cifras de 6 y 7 respectivamente en Canadá y los Estados Unidos, y rangos entre 10 y 54 en el resto de los países!


En síntesis, Cuba superó a los Estados Unidos en el indicador internacional que refleja o mide la calidad con que una sociedad atiende y protege integralmente a sus niños, su salud y desarrollo!


Cuba salva a sus niños en una tasa superior a los Estados Unidos, a pesar de que ese país priva a los niños cubanos del acceso, mediante un bloqueo genocida, a medicamentos, dispositivos y tecnologías propias para el tratamiento ante situaciones críticas y extremas de los niños!


Si alguien piensa que un resultado semejante en el indicador de mortalidad infantil es un hecho azaroso o de suerte, es bueno recalcarle que es expresión de una lucha tenaz por la vida que sólo alcanza su éxito pleno mediante una correcta política gubernamental, la calidad, acceso y eficiencia de los servicios del sistema nacional de salud, la integralidad de las acciones de todos los sectores de la sociedad, el grado de desarrollo humano y social, el nivel alcanzado por una cultura y una moral al servicio de la existencia humana, y un interés y desvelo materializado cada día del año.


A mayor abundamiento sobre este tema y de cómo se ha comportado este indicador en el período de 50 años en Cuba, a partir del año 1960, reflejamos su evolución en los 5 decenios.
En el primer decenio del 60 al 69, la mortalidad infantil alcanzó un valor promedio de 39, con rangos anuales que oscilaron entre 46,7 y 36,4.


En el decenio siguiente el promedio fue de 27 con rangos entre 38,7 y 19,4. En el decenio 80 a 89 el promedio fue de 15 y con rangos entre 19,6 y 11,1; en el decenio 9099 el valor promedio fue de 8,9 con rangos entre 10,7 y 6,5; y en el último decenio 2000 2009 el promedio fue de 5,8 con rangos entre 7,4 y 4,7.


En conclusión se lograron reducciones en la mortalidad infantil de 12 unidades en el segundo decenio con respecto al primero e igual reducción en el tercero con respecto al segundo. Mientras que en los dos últimos decenios, respecto a los anteriores, las reducciones fueron respectivamente de 6 y 3 unidades de la tasa.


¿Cuánto significa esto en vidas de niños salvados gracias a la Revolución Cubana?


En fin, que detrás de estos resultados alcanzados en medio siglo, existe una obra de inmensa dimensión humana, salvadora por definición, que refleja el rostro verdadero de la Cuba revolucionaria.

Y si se tratara de reflejar con adjetivos toda la obra fecunda de Cuba y su Revolución, para representar su verdadera imagen y alma, habría que decir que además de salvadora, es solidaria, generosa, fraterna, humanitaria, humanista, digna, rebelde, heroica, veraz, pura, creadora, equitativa, internacionalista, antiimperialista, socialista, anticolonialista, antiterrorista, ecologista, valiente, justa, pacífica, democrática, independiente, soberana, insobornable, culta, principista, ética, libre, liberadora e invicta.


Detrás de cada uno de estos adjetivos o atributos existe un contenido por definición, y ,en el caso en que son aplicados, hay un respaldo de hechos y realidades que han estado presentes en el cuerpo y el alma del pueblo cubano que ha construido la Revolución durante su trayectoria de más de cincuenta años.



Comp. fotogr. RCBaez_sonlaesperanza

viernes, 2 de enero de 2009

Sigue bajando… y no precisamente la temperatura

El Granma digital de hoy nos trae esta noticia, regalo de inicio de año 50 del triunfo revolucionario: una de las razones para seguir, como dijera Silvio "rezando a fondo un hijonuestro"!!!

Mortalidad infantil: Sigue bajando... ¡4,7!

José A. de la Osa

• Felicita el ministro José Ramón Balaguer a los trabajadores de la Salud.

• Nueve provincias y el municipio especial Isla de la Juventud, muestran tasas por debajo de 5,0 y 26 municipios cero mortalidad infantil.

• Ocurrieron 122 556 nacimientos: 10 184 más que en el 2007.

• Apoyo especial de la Defensa Civil en el cuidado y atención a madres, embarazadas y niños durante el paso de Gustav, Ike y Paloma.

• Ni los años más duros del periodo especial lograron socavar nuestras conquistas en salud pública. Desde los años 90 hasta la fecha se han establecido 40 sub-programas para la atención materno-infantil que permiten los éxitos de hoy.


FOTO: JUVENAL BALÁN A 50 años de la Revolución triunfante, Cuba alcanzó la más baja tasa de mortalidad infantil en toda su historia C ( 4,7 por mil nacidos vivos en el 2008!C , indicador internacional que sintetiza el bienestar y desarrollo de una población, porque presupone la calidad y accesibilidad al sistema sanitario de una nación y altos niveles educacionales.

La aplicación de una política social centralizada en manos del Estado permitió la concentración y distribución de los recursos con un mayor grado de integralidad y con igualdad de condiciones para lograr la equidad en el acceso a los servicios asistenciales.

Esta política ha posibilitado dar prioridad a la atención de los sectores más vulnerables, de manera especial a las madres y los niños, lo que se muestra de forma inequívoca cuando observamos el indicador de mortalidad infantil en las 14 provincias del país y el municipio especial Isla de la Juventud.

FOTO: JUVENAL BALÁN De acuerdo con los datos preliminares ofrecidos este primero de enero por directivos del Programa de Atención Materno Infantil (PAMI) y de la Dirección de Estadísticas del Ministerio de Salud Pública, nueve provincias muestran tasas por debajo de 5,0. Son ellas, Las Tunas, 2,7; Villa Clara 3,3; Holguín, 3,3; Granma, 4,0; Matanzas, 4,1; La Habana, 4,2; Sancti Spíritus, 4,2; Camagüey, 4,7; y Cienfuegos, 4,8. También el municipio especial Isla de la Juventud con 2,9.

Asimismo, 26 de los 169 municipios cierran con una tasa de cero en mortalidad infantil. En Pinar del Río: San Luis y Mantua; La Habana: Bejucal y Guanajay; Matanzas: Martí, Unión de Reyes, Ciénaga de Zapata, Calimete y Los Arabos; Villa Clara: Caibarién y Cifuentes; Cienfuegos: Aguada de Pasajeros; Sancti Spíritus: Jatibonico y La Sierpe; Ciego de Ávila: Florencia y Baraguá; Camagüey: Guáimaro; Las Tunas: Majibacoa y Amancio Rodríguez; Holguín: Cueto y Sagua de Tánamo; Granma: Cauto Cristo, Media Luna y Campechuela; Guantánamo: Imías y Manuel Tames.

Estos indicadores ponen de manifiesto, además, la fortaleza del justo sistema social que prevalece en un país de poco más de 11 millones de habitantes, criminalmente bloqueado y devastado con saña por tres huracanes que afectaron en apenas un mes prácticamente a toda la Isla y durante los cuales se mantuvo con especial celo el cuidado y la atención médica de las embarazadas, madres y niños bajo la dirección de nuestro sistema de la Defensa Civil.

Fuente UNICEF: Estado mundial de la Infancia 2008. (Cuando redactamos esta tabla, el primero de enero, no aparecía aún en internet la edición del 2009.) (*) Año 2008. Dirección Nacional de Estadísticas del MINSAP.

Contrasta que Estados Unidos, el país bloqueador, registra una mortalidad infantil de 6, aunque atendiendo a las barreras existentes entre ricos y pobres, en las franjas habitadas por la población más desposeída esta tasa es, como mínimo, 2,4 veces superior. En su conjunto los países industrializados tienen un indicador de 5.

En Cuba durante el 2008 ocurrieron 122 556 nacimientos, con un incremento de la natalidad de 10 184 niños y niñas con relación al año anterior, de los cuales fallecieron 579 como consecuencia fundamentalmente de afecciones perinatales, anomalías congénitas e infecciones.

La causa de muerte que más descendió, de una tasa de 1,3 a 0,9 por mil nacidos vivos, fue la de malformaciones congénitas, como resultado de los programas de pesquisaje prenatal y el de Ultrasonido que se realiza a todas las gestantes durante el primero y tercer trimestre del embarazo.

Al conocer la noticia del 4,7 de mortalidad infantil, el ministro de Salud Pública, doctor José Ramón Balaguer, comentó a Granma que constituye un A excelente resultado@ . Fue Fidel quien nos planteó, dijo, la posibilidad de obtener cifras por debajo de 5,0, y citó entre los factores que han determinado estos resultados la dedicación y calidad científica de los trabajadores de la salud, la integración de la atención primaria y el nivel hospitalario, la existencia del hogar materno, la tecnología incorporada a las neonatologías y terapias intensivas pediátricas.

Felicitamos por ello a nuestros trabajadores de la salud, que nos permiten arribar al cincuentenario del triunfo de la Revolución con este resultado, destacó el también miembro del Buró Político del Partido.

Durante el 2008 mejoran además la tasa de mortalidad del menor de cinco años, que disminuye de 6,7 a 6,2; la de mortalidad escolar, de 2,1 a 1,8, con 57 fallecidos menos; y el índice de bajo peso al nacer con una reducción de 5,2 a 5,0.

A FAVOR DE LA MADRE Y EL NIÑO

Desde cualquier ángulo que se miren los logros alcanzados por la salud pública cubana en medio siglo de Revolución, habrá que concluir que, al menos, descansan en cinco factores fundamentales: la firme voluntad política del Gobierno Revolucionario; la accesibilidad y gratuidad de la atención en salud; la formación creciente de recursos humanos; el desarrollo y dominio de los avances científico-técnicos, lo que se traduce en la eficiencia de los medios para controlar la frecuencia de enfermedades y la mortalidad infantil y general; y en una gran movilización social en tareas de promoción y prevención sanitaria.

En los indicadores de mortalidad infantil, década a década, pueden apreciarse los significativos avances: antes de 1959, una tasa de más de 60; 1969, 46,7; 1979, 19,4; 1989, 11,1; 1999, 6,5, y en el 2008, 4,7.

En los años 60 se crea el Servicio Médico Rural, áreas de salud y policlínicos y un sistema nacional sanitario accesible para toda la población, universal y gratuito. También se inicia el programa de lucha contra las enfermedades infecciosas y un plan de vacunación con amplia participación popular.

El policlínico comunitario y el programa de atención materno-infantil se establecen en los 70, periodo en que pasa a los gobiernos locales la atención al sector salud y la formación de sus recursos humanos. En la década de los 80 se introduce el modelo de medicina familiar, hay facultades de Ciencias Médicas en todas las provincias, y un fortalecimiento de la red de servicios hospitalarios. Comienza la introducción y extensión de las tecnologías de avanzada y el desarrollo del programa de especialidades médicas y de la industria médico-farmacéutica.

La decisión del gobierno en los 90 de mantener un alto nivel de apoyo presupuestario al sistema nacional de salud, evitó una catástrofe humana en los años más duros del periodo especial (1990-1995), luego del desmantelamiento de la Unión Soviética, el recrudecimiento del bloqueo y la aprobación en 1992 de la Ley Torricelli, que agudizó carencias y no pocas acciones de salud perdieron fuerza e hicieron peligrar incluso algunos indicadores.

No obstante, la firme voluntad política de mantener aun en las más difíciles circunstancias los logros alcanzados, hizo posible encontrar vías alternativas conducentes a la preservación de las conquistas en Salud, con especial énfasis en los cuidados a las madres y los niños. Desde entonces hasta la fecha se han establecido 40 subprogramas para la atención materno-infantil que han permitido alcanzar los éxitos de hoy.

Ellos abarcan desde la vacunación contra 13 afecciones prevenibles, el control de las enfermedades diarreicas, reducción del bajo peso al nacer, detección del cáncer cérvico-uterino, de mama y de la infancia, detección prenatal y en los recién nacidos de dolencias congénitas, que incluye una red de Cardiología Pediátrica, hasta la atención y dietas a los niños con enfermedades crónicas.

La tasa de 4,7 de mortalidad infantil que logra Cuba ahora es el resultado de una épica lucha, contra viento y marea, que ha librado la Revolución a favor del primero de los derechos humanos: la Salud.

En esa indeclinable batalla ha prevalecido una idea básica sostenida por Fidel en la esfera sanitaria que es la de resolver los problemas, satisfacer las necesidades del pueblo, sustentado en una concepción verdaderamente socialista, sin que medien elementos mercantiles ni económicos.

http://www.granma.cubaweb.cu/2009/01/02/nacional/artic01.html