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domingo, 27 de diciembre de 2015

Los posibles escenarios de la guerra de pensamiento en Cuba. Algunas ideas

Por Orlando Cruz *
“Si no tenéis cuidado, los periódicos lograrán que odiéis
a los oprimidos y améis a los que los oprimen”
                                               Malcolm X

RCBaez_lo que vendra 
Introducción.

Estos son unos apuntes reflexivos críticos sobre la actual desinformación e insuficiente información, tanto externa como interna, sobre la cambiante recomposición orgánica del capitalismo transnacionalizado reflejada en los acelerados procesos de las megafusiones monopólicas corporativas y la paradójica desindustrialización-desnacionalización, en la búsqueda de menores costos y mayores ganancias, la terciarización de la economía en el sector de los servicios, las finanzas, la informatización y la cultura, sin olvidar el auge de la industria de los armamentos muy asociada a la civil altamente tecnificada, más la profundización y el acortamiento en tiempo de las crisis cíclicas del sistema, ahora múltiples,(1) en un entorno también transicional de su geopolítica imperialista con implicaciones en las distintas escalas del orbe, además de las zigzagueantes interacciones de las correlaciones de fuerzas internacionales en todos los espacios-temporales, que nos interroga sobre el cómo funcionará la conexión causa-efecto de éstas con el proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba - EE.UU. y la paulatina normalización de los vínculos, que no deben presumir de la voluntad de apoyar a Cuba en la defensa, el fortalecimiento de su independencia, soberanía política y el afán de equidad e igualdad social. (2)

Esta coyuntura conlleva al análisis histórico-político, marxista y crítico de la evolución de este complejo escenario interrelacional global, y el mantenimiento de la dominación y hegemonía de los EE.UU., -a pesar de su relativo declive y declinación- (3) en cuyas mudanzas está insertada la actualización del modelo socialista cubano (4) que, como escribió José Martí, sin fatalismos sino con pleno derecho a la trinchera activa “(…) El mundo marca, y no se puede ir, ni hombre ni mujer, contra la marca que nos pone el mundo”.(5) Al unísono, debe realizarse el estudio, profundo y serio, sobre el uso instrumental del nuevo lenguaje de las élites de poder de los centros del capital, en especial el norteño, con la intención de reinstaurar el viejo status quo capitalista dependiente de la Isla con una desafiante ‘guerra de espectro total’, las guerras culturales, ‘los conflictos híbridos’ y las guerras de cuarta generación (4GW).(6)

Urge, entonces, una transparencia, coordinación y articulación coherente, congruente y sistemática del procesamiento en los distintos niveles de información, del funcionamiento del sistema educativo y la enseñanza, en especial la historia y el marxismo, la comunicación y los conocimientos contemporáneos, acerca de los procesos en curso, con vistas a una comprensión aproximada de la presente y futura cambiante realidad, para descubrir en ese ‘neolenguaje’ los diversos significados simbólicos contradictorios de la insistente ‘excepcionalidad’ norteamericana en sus sueños por apoderarse de Cuba, lo que ha estado presente en el imaginario de los círculos de poder y los medios de comunicación de EE.UU., incluyendo amplias capas de su población,(7) desde el siglo decimonónico, el decursar de la pasada centuria, hasta este siglo XXI.(8) La supremacía de la imagen controvertida de los Estados Unidos de América en sus albores como nación, y en la evolución imperialista posterior, es esgrimida permanentemente para encubrir sus propósitos de neo-colonización en Nuestra América y a nivel planetario, y enaltecer la decisión de luchar por la ‘libertad’ propia y la ajena, partes indispensables de los principios del ‘pensamiento doble’ y sometimiento de las mentes.

La enunciación simultánea de dos ideas y, practicar en una lo contrario, suscita una desintegración de la memoria y consciencia histórica e ideopolítica, impide toda representación y juicio valorativo crítico real, “suprimiendo” la conflictualidad, en búsquedas de consensos artificiales y reales, modificando a individuos y colectividades, poblaciones y clases sociales en sujetos indiferentes ante los elementos de la realidad, petrificando y adocenando todo impulso de pensar y organizar la voluntad espiritual para resistir activamente.(9) Según los ideólogos del imperialismo, la condición de la paz social comienza cuando los explotados y oprimidos colonizados se sienten impotentes.

Ante esa paradójica sustancialidad, si el socialismo está lejos de haber sido transitado o construido en Cuba, más bien se reinicia en circunstancias históricas más complejas, tal empeño constituye por fuerza un HOY. No se puede, por tanto, dejar al libre quehacer del desarrollo de las fuerzas productivas, una visión economista bajo el signo inexorable del mercado que debe ser regulado por el pueblo, con el fin de robustecer y hacer más eficiente al país desde el punto de vista económico, alcanzando el bienestar común, para luego retornar y repensar ideopolítica y culturalmente el socialismo. Los peligros relacionados ante estas tardanzas, como los comportamientos desideologizadores latentes, nos compulsan a relanzar la persuasión y seducción de una teoría filosófica, política y estética marxista para la reconstrucción práctica socialista en el cuerpo societal desde otras perspectivas actualizadas, con novedosos códigos y métodos democráticos, esencialmente participativos desde abajo (10) y con una impronta cultural-civilizatoria de liberación socialista, contrahegemónica y antistemica al capitalismo. (11)

Tal reclamo ideopolítico y cultural no puede desistir de la prontitud, los raquitismos paralizadores y las prórrogas, ya que en el medio educacional y comunicativo cotidiano no se estudia y escribe con asiduidad, tampoco se argumenta concienzudamente, ni se leen y escuchan señales en el mundo simbólico y de lo político, sobre los vastos conceptos del antimperialismo esencial, con sus novedosas características, el marxismo y leninismo creador articulado ad infinitum con el ideario martiano, acerca del socialismo, la ética socialista y su concreción emancipatoria humanista. La convocatoria a los patriotas, comunistas y revolucionarios al constante el proceso de la repolitización y reideologización de la sociedad constituye una tarea multidimensional que debe acometerse de inmediato. (12)

Habrá que evocar del marxismo, especialmente V. I. Lenin, el cómo se articula en los distintos períodos, etapas y fases, en contextos sociohistóricos concretos, las diferentes tácticas, lo que explicará en última instancia la interrelación entre la flexibilidad táctica, ante coyunturas histórica-políticas, con la intransigencia ideológico-política. Sin dar cuenta de esto, las apelaciones al realismo, la capacidad de reconocer las amenazas, las oportunidades y desafíos, la necesidad de realizar transacciones y compromisos mesurados, siempre justificados por las circunstancias, podrán terminar reduciendo la política revolucionaria a los pretextos sobre planteos pragmáticos de disímiles tipos.

De tal manera, se plantearía qué y cómo hacer este diálogo con los EE.UU. y el mundo del capital transnacional neoliberal, con la colosal influencia de los Tics, (13) para emerger victoriosos en el tránsito socialista cubano, en momentos en que se oculta el discurso belicoso e intimidante de los círculos de poder estadounidenses respecto a Cuba, y se práctica la modelación de un seuda-narración sobre un intercambio y diálogo constructivo entre iguales. (14)

I

En ese entramado contextual, se leía en un editorial de un periódico digital, simpatizante de Cuba por más señas, una interpretación y perspectiva histórica-política predominantemente positiva pero, al mismo tiempo, inadecuada acerca de las causas, los escenarios y el porqué de los resultados en los encuentros y pronunciamientos de altas autoridades estadounidenses y cubanas en el marco del restablecimiento de relaciones diplomáticas y el iniciado largo proceso de normalización entre los EE.UU. y Cuba.

Al valorar los pasos que se estaban originando entre ambas naciones, el diario destacó que “(…) Esa perspectiva es saludable en la medida que apunta a romper un aislamiento económico y comercial que ha sido, desde hace décadas, objeto de rechazo de prácticamente toda la comunidad internacional; que ha significado un castigo injustificable, inhumano y estéril para los cubanos, y cuya persistencia resulta por demás obsoleta en términos políticos -se trata [subrayo] de una determinación adoptada en el contexto de un conflicto geoestratégico e ideológico hoy superado- y económicos; a fin de cuentas la persistencia de la medida constituye una contradicción a los principios de libre comercio que Washington ha impuesto en otras latitudes del continente y el mundo...”.(15)

La premisa de la equivocada e ingenua apreciación se ‘derivó’ de la notificación acerca del incrementado número de aeropuertos norteamericanos que envían vuelos chárter directos hacia la isla, la primera ronda de negociaciones sobre aviación civil, así como la declaración de la secretaria de Comercio de Estados Unidos, Penny Pritzker, a La Habana, quien afirmó en forma diplomática (aséptica y abstracta en realidad) que ambos gobiernos están en posibilidad de “…construir una relación más abierta”, señalando que Washington también “…quiere ayudar a todos los cubanos a insertarse en la economía mundial y a disfrutar de un mejor nivel de vida, pero también dar al pueblo de los Estados Unidos de aprender sobre Cuba y de desarrollar relaciones con las personas de una isla que está a sólo 90 millas de las costas…”, de su país.

Aunque es cierto que en la fecha de aparición del editorial, todavía no se distinguía la intensa campaña oficial acerca de la presentación del informe cubano contra el bloqueo estadounidense, (16) finalmente aprobado el 27 de octubre en la Asamblea General de las Naciones Unidas con una victoria categórica (17) de 191 países a favor y dos en contra, EE.UU. e Israel,(18) en que señalaron los límites e inoperancia de los tímidos pasos dados por el mandatario Barack Husseim Obama,(19) no podía ser óbice para que un analista objetivo pudiera percatarse que el eufemístico ‘embargo’ extraterritorial estaba vigente, que los castigos y las presiones norteamericanas contra Cuba continuaban, y en realidad eran más crecientes durante esta administración.(20)

Las interrogantes devienen en obligación.

¿Se ‘cerró o esfumó’, de la noche a la mañana, el diferendo histórico, devenido en confrontación al triunfo de la Revolución Cubana, en específico con la aprobación de la Primera Ley de Reforma Agraria en 1959, junto al mesianismo geopolítico del establishment imperialista norteño de pretender ser los dueños del mundo, específicamente apoderarse de Cuba por todos los medios posibles desde hace más de tres siglos? ¿Se superaron de un plumazo las diferencias ideológicas entre ambos países con sistemas socioeconómicos y políticos disímiles, hasta antagónicos? ¿Desapareció el enemigo secular por antonomasia de Cuba, aunque se sustituya la semántica imperial y la jerga retórica de algunos de sus dirigentes, por el ‘vecino’ a 90 millas que ya ni siquiera es adversario de su proyecto revolucionario y socialista? ¿No conocía el diario de la Patria de Benito Juárez cuáles son las condiciones impuestas en el ‘libre comercio internacional’ por parte de EE.UU., ya sea directamente o a través de la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional? ¿Cómo insertarían los EE.UU. a Cuba en la economía capitalista mundial bajo el dominio de las transnacionales neoliberalizadoras, cuyas casas matrices esenciales radican en su territorio, en medio del secreto y perentorio Acuerdo de Asociación Transpacífico (TTP), más la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP), con grandes ventajas para Washington?

II

La visión de la prensa extranjera, salvo excepciones, no difiere en muchos matices, lamentablemente, de la percepción interpretativa de algunos amigos-simpatizantes solidarios de la Revolución Cubana en el exterior, de los propios nacionales de la Isla y fuera de ella, no importando relativamente su nivel educacional – cultural, y sí la cultura política, (21) a pesar de la imprescindible articulación que debe existir entre ambas, porque los mediáticos transnacionales, transfronterizos por su esencia globalizadora capitalista, han impuesto la mediocridad empírica y acrítica en los receptores y son raros los ciudadanos, incluyendo algunos intelectuales y políticos, que suelen acercarse a la interpretación del complicado y frágil equilibrio estratégico global del sistema-mundo capitalista, en la que los Estados Unidos, como potencia hegemónica,(22) a lo que se suman sus aliados estratégicos claves, la Unión Europea -con los otanistas en primer lugar- y Japón, tratan de llevar a cabo sus objetivos de expansión y dominio económico, comercial, financiero y cultural, así como la supuesta defensa ‘moral’ de ‘la democracia y los derechos humanos’, con vistas a proteger su ‘seguridad nacional’ y el ejercicio de hegemonía planetaria.(23)

Asimismo, la deficiencia y carencia de perspectiva crítica tiende a sobrevalorar o subestimar el peso de nuevos actores internacionales, caso de China Popular y Rusia como potencias emergentes, así como los demás integrantes del grupo de los Brics, que anuncian el lento rediseño y reordenamiento de las relaciones internacionales y, con ello, el inicio de una multilateralidad selectiva, pluricéntrica o multipolar.

Las maniobras en el discurso-accionar del marketing político-público, el uso del ‘lenguaje políticamente correcto’ y las ‘redescripciones pragmáticas de la realidad’ en que la re-construcción del lenguaje figurado, retórico y metafórico, como un modo de participación cognoscitiva, ideológica e indagativa-constructora de aceptaciones al servicio del poder imperialista y sus intereses bajo signos de “imperativos morales, nobles y benéficos”, escamotean a la opinión pública los verdaderos enemigos de los pueblos y las naciones, inventando adversarios con una direccionalidad indicada, como es el caso de los traficantes de drogas, personas y armas, y los terroristas “islámicos”, ahora ‘díscolos’ ante sus creadores. 

Las fronteras entre los terroristas ‘malos y buenos’ están borrándose por mandato imperial, (24) que venden cual falsa mercancía, quiénes son los agresores reales que difuminan y desaparecen Estados, como lo sucedido en los casos de Afganistán, Irak y Libia -la supervivencia de Siria radica en una geopolítica que llamaremos la ruleta ajedrecística rusa- convirtiéndolos en chatos territorios donde se evaporan las identidades nacionales, y en los que se despliegan cruentos enfrentamientos étnicos, tribales y religiosos, culturales, conflictos internos aprovechados y exaltados-apoyados desde el exterior.

Tales rejuegos engañosos del pragmatismo político imperialista yanqui, junto a las contradicciones interimperialistas no superadas, contenciosas y convivientes como resultado de incesantes condicionamientos norteños en las negociaciones, pueden situar a la China Popular como el peligro fundamental para los valores e intereses de occidente; en otro momento a Rusia, capaz de ‘devorar a Ucrania’ y amenazar a Europa; a las dos unidas en una alianza estratégica en la llamada ‘la nueva ruta de la seda’; y, más adelante, suman al resto de los Brics para, al unísono, ubicar a Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Brasil, Argentina, Nicaragua, y los procesos integracionistas como el Alba-Tcp, Unasur y Celac, como adversarios en su traspatio natural o tercera frontera, en instantes en que los gobiernos progresistas-populares de Nuestra América y los movimientos sociales y políticos reacomodan sus economías y movilizan a los movimientos de masas ante la crisis de la caída de los precios de las ‘commodities’, las presiones financieras de la deuda externa e interna, sumando el accionar de los ‘fondos buitres’, y el probable viraje político de una estrenada ‘clase media’ -‘humo negro’ le llamaba, en su tiempo, Leon Trotsky- surgida de las políticas sociales que promovieron la inclusión, a través, de la redistribución y el consumo.

Mientras, la derecha continental se recicla y reestructura sus fuerzas aprestándose a revertir el mal denominado ‘ciclo progresista’ de la región, (25) con amenazas de aplicar el ‘impeachent’ en los parlamentos y con el apoyo del sistema judicial contra los presidentes legítimamente elegidos, acusándolos de casos de corrupción, y la intención de emplear los ‘golpes suaves’, la aplicación del ‘poder duro’(hard power), con golpes de Estado, hasta militares, las intervenciones e injerencias directas, la utilización del ‘poder blando’ e ‘inteligente’ (soft power - smart power), las ‘revoluciones de colores’, los asaltos mediáticos y la profusa instalación de bases militares, partes de una totalidad estratégica hegemónica.

Ante ese maremagno de situaciones y coyunturas políticas, nadie está exento de deslizarse en simplezas y confusiones acerca de la envergadura de los rápidos cambios mundiales y regionales que están sucediéndose, y en cuanto a los propósitos de las relaciones restablecidas entre la Isla, de una parte, y el imperialismo norteamericano, de la otra, así como las nuevas expectativas que pueden abrirse para la nación cubana cuando se logre un intercambio económico, comercial y financiero con los EE.UU., que se intentará concebir de la única forma que saben hacerlo las élites de poder de Washington: desigual y asimétrico, si el Estado cubano no ajusta y limita el mismo.

El qué hacer ante tantos vacíos, lagunas y digresiones informativas, insuficiente conocimiento y deficiente coherencia y sistematización comunicacional,(26) en esta delicada coyuntura histórica-política, se convierte en sí misma en la pregunta del momento, teniendo como respuesta-resolución alternativa, nunca exclusiva, la vivencial práctica transformadora de una mayor y perfeccionada democracia popular directa-participativa, una significativa ampliación-profundización de la política informativa, de los conocimientos y saberes, con una mayor cultura del debate, los diálogos y las polémicas públicas en el seno de la ciudadanía.

Si una de las piedras angulares de la efectividad de las guerras culturales imperialistas y de las penetraciones e injerencias físicas, morales y culturales se encuentran en el nivel de conciencia ideológica, política y ética-cultural que posean las sociedades a las que intentan someter a través de esas guerras de variado tipo, no es ilógico que las elites de poder capitalistas, sus tanques pensantes, sometan a un frío estudio calculador y una medición constante, la “temperatura” sociológica y política de las contradicciones y valores que evolucionan conflictivamente en los Estados que desean conquistar y recolonizar; así como indaguen acuciosamente los grados de violación de la legalidad, la corrupción presente, el estado de las cifras delincuenciales, los niveles de inconformidad, descontento, escepticismo y la perdida de expectativas presentes y futuras de los disímiles grupos y sectores poblacionales, más la detección de los focos agudos de tensiones internos, todos los cuales se convierten en indicadores a los que dirigen los esfuerzos de su propaganda, que responden a las interrogantes de cómo deben ser “trabajados” y explotados por las guerras psicológicas, de ideas y las culturales. Una veces utilizan las causas, otras los efectos, que alientan y provocarían desordenes no tan aislados, desestabilizaciones más articuladas y el aprovechamiento oportunista de brindar ayuda, con infiltraciones y proposiciones en la labor de ablandamiento de los cuerpos societales hasta llegar a la (des) ingobernabilidad.

Entonces, no es casual que entre los primeros en llegar a Cuba para negociar su espacio en el intercambio entre ambos países, estén las gigantes corporaciones de las comunicaciones, los dueños de Google y el deseo estadounidense de poner a disposición del pueblo cubano las amplias autopistas de internet, a través de su sistema de cables y satélites. (27) La acechanza de la guerra de pensamiento ya tocó a las puertas.

Asimismo, se interpreta con una deficiente interconexión lógica y racional acerca de las visitas a Cuba del presidente de Francia, Francois Hollande, del Sumo Pontífice del Vaticano, Francisco Bergoglio -por las razones del exiguo conocimiento popular del significado de ‘las doctrinas sociales de la iglesia’ y porque el Papa es solo representante de una corriente progresista, pero no la predominante en la Santa Sede y las iglesias en las distintas latitudes geográficas-, así como de otras personalidades con altos cargos gubernamentales en Europa, delegaciones de empresarios, hombres de negocios, entre otros. Actualmente se está llevando a cabo la continuación, más acelerada, de los diálogos con la Unión Europea (iniciados en 2014), con el fin de que ésta elimine la injerencista ‘Posición Común’, instaurada en 1996, y restablezca la cooperación, sin condicionamientos, con el gobierno revolucionario sobre de los derechos humanos y políticos.(28)

Considerando que estas no son visitas comunes, ni asiduas, como las que realizan numerosos representantes de países amigos, debían ser analizadas con criterios dialécticos rigurosos, en el contexto nacional e internacional, sin brindar la visión apologética acerca que ‘Cuba se abre paso a la inserción internacional de su economía y comercio con ‘consumadas inversiones extranjeras’ en el marco de la nueva política económica, principalmente en la ‘Zona Especial de Desarrollo de Mariel’ (ZEDM), (29) luego de los cambios introducidos, en el 2014, en la política inversionista nacional, porque debe concientizarse que las zonas de desarrollo alcanzan su madurez luego de cinco años y que, la expansión de la inversión extranjera en Cuba nunca será un proceso sensacional y de corto plazo como algunos piensan, más aun cuando persista el bloqueo estadounidense.

Aunque la opacidad pública de las finanzas isleña es notable, no constituye un impedimento para percibir, consecuencia del bloqueo e insuficiencias propias, la escases actual de dinero efectivo, dado por la caída de los precios del níquel + cobalto, rubro importante en las exportaciones nacionales, entre otras materias primas, así como la baja estimación del crecimiento del precio del azúcar en el futuro inmediato, y la posibilidad de aumentar las exportaciones de este producto en el mercado internacional, (30) aunque se resalte la llegada in crescendo de turistas a la Mayor de las Antillas y el potencial de recursos humanos, altamente capacitados, que trabaja en muchos países, que recaudan una parte considerable de las divisas que actualmente necesita el país.

Asimismo, hay que considerar, la desaceleración, recesión y contracción de las economías de los principales socios económicos-comerciales de Cuba, la tendencia a la baja del flujo de inversiones en el mundo y, desde 2014 en la región latinoamericana-caribeña, según datos de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL). Igualmente, deben tenerse en cuenta, las demoras en la aprobación por el gobierno cubano, caso a caso, de cada proyecto inversionista directo; la consideración que la cartera de oportunidades de negocios supone cierto enfoque restrictivo en relación a otras áreas de inversión; la valoración inapropiada del sistema de contratación de fuerza de trabajo en manos del Estado; la insuficiente infraestructura de transporte, de la industria de la construcción, informática y telecomunicaciones en la Isla; los limitados y lentos cambios de la legislación nacional; la dualidad monetaria; la no existencia de licencias para el comercio exterior a actores no estatales; la no viabilidad del sistema financiero; la desindustrialización existente y el carácter burocrático de la gestión estatal. (31)

Por tanto, ante las dificultades, el gobierno revolucionario tiene que asumir, con natural dificultad y precaución, diversos frentes políticos y diplomáticos, económicos y comerciales, ya que se requiere de adecuaciones estructurales más aceleradas en la economía y comercio nacionales,(32) ante estos contactos internacionales que no son habituales, existiendo entre los visitantes, casi todos del Grupo de los Siete (G-7), pocas diferencias y si intenciones comunes, nada ingenuas, si bien se escribe de ‘conversaciones constructivas-respetuosas’.

III

De hecho y para orgullo nacional, existe en la sociedad cubana un espíritu solidario, patriótico y ético, como parte de la experiencia, aprendizaje y el acumulado vital en estos años de transición y logros socialistas, pero también se hacen visibles zonas de desasosiegos e interrogantes, al lado de deslumbramientos y expectativas -no es nada casual las banderitas de las barras y las estrellas en casas, autos, gorras y establecimientos privados y estatales, así como fotografías expuestas con imágenes de la república neocolonial-,(33) incluso de un liberalismo, consumismo e individualismo acrecentados, junto a desigualdades, inequidades y zonas de marginación, que condicionan el estado anímico societal que pudieran ser fatales para el proceso de actualización del socialismo, si continuaran enraizándose. Más por la guerra cultural, ideológica y política que se nos avecina, y la pérdida relativa de la hegemonía socialista y el debilitamiento del estudio del marxismo en el país, ante una tangible quiebra de valores, palpable y reconocido.

Pero este ciudadano (a), que es diverso y plural, no ideal como tampoco perfecto, en especial el juvenil, inmerso en un proceso contradictorio de actualización del modelo del socialismo cubano, en realidad un colosal proceso de reformas -término evadido en el discurso y los documentos oficiales- económicas y sociales, políticas, jurídicas, constitucionales, ideológicas y culturales, que no sólo actualiza sino rectifica, cambia, renueva, reinventa y elimina deformaciones dentro del socialismo, constituye el sujeto social que protagonizará el proceso de transformaciones, si el partido comunista lo orienta, conduce y persuade de modo que éste conozca, comprenda y haga suya la meta del socialismo, en medio de una práctica revolucionaria socialista en la que se empoderará de poder, a través de una efectiva democracia popular, desde abajo hacia arriba y horizontalmente, capaz de enrumbar definitivamente los destinos del país, acompañado de una superación filosófica, al mejor estilo gramsciano, política e ideológica que le permita mayor conciencia y comprometimiento,(34) sin abandonar la ética de la virtud política y los valores de la emancipación humana.(35)

El repensar crítica y creativamente, con escasos límites espaciales y temporales, Raúl Castro lo expresó con apremio de tiempo, sin prisa y sin pausa, en y sobre la Cuba de hoy es urgencia vital para las ciencias sociales, las humanísticas y la filosofía.(36) No sólo para prever negativas consecuencias -que serían ya, más o menos, suficientes o no en el contexto actual- sino porque actualmente existen muchos sucesos y procesos en marcha que deben ser diagnosticados, pronosticados y realizarles proposiciones de solución, sean o no aceptadas por los decisores políticos, con vistas a repensar críticamente sobre la realidad societaria cubana, y participar en la elaboración teórica-conceptual estratégica que ponga sobre la mesa de discusión las agudas problemáticas de la propia existencia de la nación, la identidad nacional-cultural y la continuación-ruptura superadora del tránsito del modelo socialista próspero y sustentable.

Notas y citas.

(1) Las crisis capitalistas contemporáneas son estructurales y sistémicas, de superproducción y subconsumo, financieras, energéticas, económicas y ecológicas -’interconexión de las crisis’, le denomina el politólogo y economista belga, Eric Toussaint- manifestándose a través de explosiones de las “burbujas financieras”, el derrumbe de las bolsas de valores, que dañan por el sobreendeudamiento al crédito utilizable para la inversión y el consumo. Gilberto Valdés Gutiérrez Posneoliberalismo y movimientos antisistémicos, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2009; Luciano Vasapollo y Joaquín Arriola Crisis o Big Bang. La crisis sistémica del capital ¿qué, cómo y para quién?, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2010.
(2) Tal apoyo financiero no está dirigido a las empresas estatales cubanas, sino a los emprendedores-cuentapropistas y las nuevas ‘cooperativas’ del sector manufacturero-industrial y de los servicios. La Secretaria de Comercio de EE.UU., Penny Pritzker, en La Habana, el 7 de octubre del año en curso, declaró: “(…) las últimas regulaciones [al referirse a las medidas del presidente Barack Husseim Obama del 18 de septiembre] estaban diseñadas para apoyar al sector privado emergente en Cuba…” Sergio Rodríguez Gelfenstein El bloqueo estadounidense a Cuba, huella putrefacta de la Guerra Fría, Con Nuestra América (digital), Costa Rica, 24 de octubre de 2015.
(3) El Imperio Recargado, Editores Leo Panitch y Colin Leys, Socialist Register 2005, The Merlin, Londres, CLACSO, Buenos Aires, 2005; Inmanuel Wallerstein La decadencia del poder estadounidense, Capital Intelectual S. A., Ediciones Le Monde Diplomatique, Edición Cono Sur, Buenos Aires, 2006.
(4) Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, VI Congreso del PCC, Editora Política, La Habana, Abril de 2011; Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba, Idem., 2012.
(5) José Martí Carta a Bernarda Toro Pelegrín (esposa del general Máximo Gómez), 11 de abril de 1895, Obras Completas, T. 20, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, p. 481.
(6) Las guerras culturales remiten al cuestionamiento de la legitimidad de un sistema social, un gobierno y procesos eleccionarios, la sociedad civil, las clases sociales y las creencias; sobre la autoridad moral, el derecho y la razón para la imposición persuasiva. El uso masivo de internet y con ello de virus informáticos para entorpecer y eliminar las comunicaciones, y la idea de espiar en las redes de los Tics, se convierten en la obtención de información valiosa a través de ‘ciberguerreros’. James Davison Hunter Culture Wars: The Struggle to Define America, New York, Basic Books, 1992, en http:// en.wilkipedia.org/wiki/culture_war; Eliades Acosta Matos Imperialismo del siglo XXI: Las Guerras Culturales, Casa Editora Abril, La Habana, 2009; Orlando Cruz Capote ¿Industrias culturales y guerras culturales? Un futuro imprevisible, Revista Cubana de Filosofía. Edición Digital, No. 22. Junio-Diciembre 2012. ISSN: 1817-0137; Jorge Autié González Del Poder Inteligente a la Guerra No Convencional (I y II), CubaDefensa, (digital), 1 y 3 de julio de 2014; Ignacio Ramonet Los nuevos Estados de vigilancia, Le Monde Diplomatique, Octubre 2015, Francia.
(7) Louis A. Pérez Jr. Cuba en el imaginario de los Estados Unidos, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2014.
(8) Report: CSIS Commission on Smart Power: A Smarter, More Secure America, 2007, http://wwww.crisis.org; Joseph S. Nye The Changing Nature of American Power (1990); The Paradox of American Power (2002); Soft Power: The Jeans to Success in World Politics (2004); The Power Game: A Washington Novel (2004); The Benefits of Soft Power, February 8, 2004, en, http://hbswk.hbs.edu/archive/4290.html; The Decline of Soft Power, Foreign Affairs, U.S.A., May-June, 2004.
(9) El General de Ejército, Raúl Castro Ruz, Presidente del Consejo de Estados y Ministros, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, expresó en Santiago de Cuba, el primero de enero de 2014: “En nuestro caso, como sucede en varias regiones del mundo, se perciben intentos de introducir sutilmente plataformas de pensamiento neoliberal y de restauración del capitalismo neocolonial, enfiladas contra las esencias mismas de la Revolución Socialista a partir de una manipulación premeditada de la historia y de la situación actual de crisis general del sistema capitalista, en menoscabo de los valores, la identidad y la cultura nacionales, favoreciendo el individualismo, el egoísmo y el interés mercantilista por encima de la moral”. Raúl Castro Ruz No cederemos ante agresiones, chantajes y amenazas, Cubadebate (digital), 1 de enero de 2014.
(10) “El poder popular que se construye en aras de la superación del capitalismo no es un “contrapoder” ni un “antipoder”; es otro tipo de poder, sobre bases diferentes a las del capital. (…) un proceso integral de creación-construcción de la sociedad superadora de la alienación del capital y su consumismo Todo se va transformando inter-articuladamente marcado por la actividad consciente de los sujetos protagonistas, quienes -en su caminar y construir van (auto) constituyéndose en actor colectivo protagonista del cambio. Es un proceso autogestado por los sujetos y, en ese sentido, es- a la vez formador de nuevos hombres y nuevas mujeres, creadores y constructores protagónicos de la utopía anhelada. De ahí el lugar central y permanente que -en este proceso ocupa la batalla cultural por la construcción de una hegemonía de liberación.” Isabel Rauber Hegemonía, poder popular y sentido común. Subjetividades e imaginarios interculturales para un nuevo mundo. El debate cultural alter-hegemónico de nuestro tiempo, “Diálogos Culturales de Invierno”, San Salvador, El Salvador, 21 de Julio de 2015.
(11) Orlando Cruz Capote ¿Existen “deudas” con la Modernidad y el liberalismo burgués en Cuba socialista contemporánea? Algunas ideas para un debate, Nodo50.org/cubasigloXXI, No. CXVII, agosto de 2013, (Versión ampliada), y en Revista Cubana de Filosofía. Edición digital, No. 24, Julio-Enero 2014. ISSN. 1817-0137; Clara G. Meyra Segura Los desafíos culturales en la realidad actual de Cuba, Entrevista con Juan Valdés Paz, Las estrategias van produciendo una sociedad distinta a la que teníamos, Rosa Luxemburg Stiftung, Extractado por La Haine (digital), 2 de noviembre de 2015.
(12) El escritor cubano Luis Toledo Sande expresó que “(…) sería imperdonable cruzarse de brazos y de pensamiento, y dejarles libre el camino a “ingenuos” y a neoliberales proanexionistas, cuyas ideas, o carencia de ellas, sirve objetivamente a las pretensiones imperiales, o a la banalización que les allana a estas el camino. Si el peligro estuviera solamente representado en la estulticia, la chabacanería y la superficialidad, aliadas naturales de la improfesionalidad y las actitudes irresponsables, ya sería grave. Pero tampoco se debe descartar la participación de interesados conscientes. Y no olvidemos que la desidia acaba siendo tan nociva como la complicidad voluntaria, y hasta más peligrosa tal vez”. Luis Toledo Sande Derechos de la cultura cubana, Cubadebate, La Habana, 20 octubre 2015.
(13) El compañero Ricardo Alarcón de Quesada, lo expresó de la forma siguiente: “(…) La dictadura mediática es, probablemente, en la actualidad el instrumento más eficaz en la política hegemónica del imperialismo. Domina ampliamente la información a escala planetaria, determina lo que la gente puede saber y bloquea con mano de acero lo que quiere encubrir”. Ricardo Alarcón de Quesada Palabras pronunciadas por el Día Mundial de la Libertad de Prensa, La Habana, 3 de mayo 2011; http://teveo.icrt.cu/trrf6f/.
(14) Orlando Cruz Capote La historia en el debate contemporáneo, Memorias Evento científico: El marxismo y la crisis del pensamiento neoliberal (2000), Editorial Félix Varela, La Habana, 2003, pp. 184-191; René González Barrios El desmontaje de la historia y cómo enfrentarlo, La pupila insomne (digital), 15 de octubre de 2015.
(15) Editorial, Cuba-EE. UU: Normalización plausible y deseable’, ‘La Jornada’ (digital), 8 de octubre de 2015.
(16) El Informe de Cuba sobre la Resolución 69/5: “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiera por los Estados Unidos de América contra Cuba”, www.cubavsbloqueo.cu/.../INFORME%20BLOQUEO%202015%20Esp.pdf.
(17) No obstante, el embajador cubano ante la ONU, Rodolfo Valdés Rodríguez, destacó el 27 de octubre, en una entrevista vespertina para el programa la ‘Mesa Redonda’, que la diplomacia tuvo que realizar un arduo trabajo para persuadir a algunos gobiernos del porqué de esa posición contra el bloqueo, debido a las interpretaciones vagas y confusas existentes. Granma, Contundente rechazo al bloqueo en la ONU, Granma, La Habana, 28 de octubre de 2015, p. 1.
(18) El representante de EE.UU. en la ONU, Ronald Godard, declaró sobre el voto negativo que “(…) Lamentamos que el Gobierno de Cuba haya seguido adelante con su resolución anual. El texto se queda corto al reflejar los significativos pasos que se han dado, y el compromiso liderado por el presidente Obama”, a lo que el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, refutó en entrevista de prensa que “(…) No debemos confundir la realidad con los deseos ni las expresiones de buena voluntad. En asuntos como estos, solo puede juzgarse por los hechos. Y los hechos demuestran, con toda claridad, que el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra Cuba está en plena y completa aplicación.” Agencia de Prensa EFE, 27 de octubre de 2015.
(19) El presidente estadounidense tiene prerrogativas para autorizar el comercio bilateral entre ambos países; el uso del dólar en sus transacciones internacionales y permitir que adquiera en el mercado mundial productos con más del 10 % de componentes estadounidenses; ampliar dentro de las clasificaciones existentes los viajes de ciudadanos norteamericanos a Cuba; legalizar la importación de productos fabricados en todo el mundo a partir de materias primas cubanas, así como consentir la venta a crédito de productos no alimenticios a la Isla. Salim Lamrani Las contradicciones de Barack Obama hacia Cuba, Almayadeen (digital), Líbano, 24 de octubre de 2015.
(20) Unos días después otro banco francés, el Crédit Agricole, era multado con más de medio millón de dólares por realizar transacciones financieras con instituciones cubanas.
(21) Darío L. Machado Rodríguez Cultura política en Cuba. Una aproximación sociológica, Casa Editora Abril, La Habana, 2009; Yelina Gómez Martínez Informar no equivale a comunicar. Cinco valores incinerados durante ese trastorno, Alianet, 20 de octubre de 2015, http://www.alainet.org/es/articulo/173122.
(22) Ver artículos y debates en La transición socialista cubana: actualidad, desafíos y perspectivas Instituto de Filosofía, Sello editorial filosofi@.cu, La Habana, 2013; Orlando Cruz Capote El complejo mundo capitalista que rodea a Cuba socialista, http://cubacoraje.blogspot.com/, y otras web de izquierda, septiembre-noviembre 2011.
(23) Los medios de comunicación masivos, los mediáticos, hoy con emisiones rápidas e instantáneas, que debían erigirse en una poderosa herramienta que permitiera mantenernos en continua interrelación cultural con los distintos procesos-sucesos sociales, políticos y económicos, tanto a escala nacional como regional e internacional, no están cumpliendo cabalmente su función educativa-cognoscitiva, analítica-reflexiva, demostrativa y crítica de verdades aproximadas y de diálogos interculturales constructivos. Al contrario están tratando, de manera abierta y encubierta, de homogeneizar y uniformar y, paradójicamente, fragmentar y atomizar a las sociedades con sus informaciones tendenciosas y manipuladoras, construyendo las imágenes, noticias y comentarios con sensacionalismos de variado tipo, relatos banales, reportajes incendiarios, violencias exageradas, mentiras infundadas, coberturas y opiniones parcializadas, censuras de verdades incómodas, terrorismos mediáticos y de Estado contra agrupaciones, naciones y sistemas -regímenes es el término peyorativo más utilizado- ideopolíticamente adversos al capitalismo dominante, fobias paralizantes introducidas con oscuros propósitos políticos y exacerbación de ánimos contraproducentes a una lógica racional y emancipadora humanista. Orlando Cruz Capote y Lavinia Esther Pérez García Aprender para aprehender y comprender críticamente el mundo actual, Revista Cubana de Filosofía, Instituto de Filosofía. Edición Digital, No. 18. Mayo-Septiembre 2010. ISSN: 1817-0137.
(24) Los grupos de terroristas ‘islámicos’ surgieron y fueron creados como consecuencia de la agresión estadounidense y la OTAN contra Irak, Afganistán y Libia -ahora en Siria-, y contaron desde el inicio con el irrestricto apoyo logístico por los gobernantes estadounidenses, su aliado Israel y otros países del Golfo Pérsico, con vistas a la recomposición del mapa del Levante y más allá de esas fronteras.
(25) Roger Landa La historicidad del “ciclo progresista” actual. Sus nudos problemáticos, III parte, en tres partes, Alianet (digital), septiembre -octubre de 2015; Aran Aharonian Movimientos sociales: un ciclo que no se detiene, Miradas al Sur (digital), Argentina, 18 de octubre de 2015; Raul Zibechi Se acelera el fin del ciclo progresista sudamericano, La Jornada (digital), 30 de octubre de 2015; Álvaro García Linera Cinco pasos para contrarrestar la vulnerabilidad de los procesos progresistas, Contrainsurgencia, Rebelión (digital), 3 de noviembre de 2015; Katu Arkonada ¿Fin del ciclo progresista o reflujo del cambio de época en América Latina? 7 tesis para el debate, Alianet, 8 de noviembre de 2015, entre otros.
(26) Falta la profundización crítica acerca del pensar-accionar estadounidense en el seno de las organizaciones políticas, de masas y sociales cubanas, porque se desconoce por la mayoría del pueblo las dobles intenciones del ‘espectáculo’ de exponer viejos autos, made in USA, al fondo del acto de apertura de la embajada (18/08/2015), en el malecón habanero, que constituyó un montaje propagandístico subliminal; y que, el Secretario de Estado, John Kerry, contactó ese día, en La Habana, en la residencia del jefe de la Oficina de Intereses, con la gran mayoría de representantes de la contrarrevolución interna (algunos no asistieron mostrando su desafío y presión ante EE.UU.), en la cual los mercenarios mostraron satisfacción por el intercambio sostenido.
(27) Asimismo, no escapan de los radares políticos de las guerras culturales contemporáneas la existencia y aprovechamiento de las mediocridades humanas, los individualismos, las ambiciones, la codicia, los egoísmos, los fatuos protagonismos y egocentrías, las vanidades, el afán de lucro, las ansias de poseer riquezas desmedidas y el deseo de ostentarlas, los privilegios “obtenidos” muy por encima de lo que realmente se obtiene a través del trabajo y con una diferencia abismal con respecto a lo que tienen los demás miembros de la sociedad, los beneficios malhabidos, la pérdida del colectivismo y la solidaridad. John T. Bennet El Pentágono declara que Internet es un dominio de guerra, en The Hill, Washington, U.S.A., 2011, http://thehill.com/blogs/hillicon-valley/technology/171531-pentagon-declares-the-internet-a-domain-of-war; Iroel Sánchez (Ciberespacio) Miedo en el Pentágono: una fórmula peligrosa, La Pupila Insomne, La Habana, 19 de julio de 2011; Deisy Francis Medidor EE.UU: Ciberguerra, piratería y otras especies, publicado por M. H. Lagarde para Cambios en Cuba, 23 de julio de 2011.
(28) Solo destacaremos, además, las visitas del Presidente del Consejo de Estado y Ministros, Raúl Castro Ruz, a la Cumbre de las Américas en Panamá, también a la Cumbre de las Naciones Unidas dedicada a la aprobación de la Agenda de Desarrollo posterior al 2015, al Debate General del 70 Período de Sesiones de la Asamblea General la ONU y la Reunión de Líderes Mundiales sobre Equidad de Género y Empoderamiento de la Mujer, así como las que efectuó a Argelia, Rusia, Italia, Vaticano y México; la del Primer Vicepresidente del Consejo de Estado y Ministros, Miguel Díaz-Canel, a Bruselas, donde dialogó con la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini. La llegada a Cuba de los presidentes de Panamá, Argentina, Colombia y Serbia, el primer ministro de Italia Matteo Renzi; los cancilleres de Japón, México y los Emiratos Árabes Unidos, etc. Más los múltiples encuentros y visitas de trabajo con las secretarías del gobierno, senadores, representantes y gobernadores estadounidenses, y otros empresarios de ese país.
(29) El diario Granma publicó, recientemente, los primeros ocho usuarios de la ‘Zona Especial Mariel’, con cinco empresas de capital 100 % foráneo, dos cubanas y una mixta, destacándose las corporaciones de México, España, Bélgica, Brasil, Singapur y Estados Unidos. No se mencionó, como en otras ocasiones, a compañías chinas y rusas. Presentan a los primeros ocho usuarios de la Zona Especial Mariel, Granma, La Habana, viernes, 6 de noviembre de 2015, p. 2.
(30) La tasa de formación bruta de capital en Cuba bajó de 10.9 a 7.6 % en los últimos cinco años, obligando a la liquidación de la deuda externa vencida en un 27 % de su valor total, según estimados internacionales, lo que hizo inaplazable su pago, iniciándose un proceso de saneamiento de las finanzas internas y externas. La refinanciación de la deuda externa por algunos países e instituciones bancarias es positivo, aunque su reciclaje futuro es un escenario real, ante la necesidad de créditos, preferiblemente con bajos intereses, e inversiones de capital, en instantes en que la economía nacional está afectada por los ya mencionados bajos precios de sus materias primas y la difícil ubicación de los avanzados productos médicos, farmacéuticos y de la biogenética en el mercado internacional, dado el predominio de las poderosas transnacionales capitalistas. José Luis Rodríguez Valoraciones externas sobre la inversión extranjera en Cuba, Cubadebate, tomado originalmente de Cuba contemporánea (digital), 5 de noviembre de 2015.
(31) Estas limitaciones para la capacidad de absorción de la inversión extranjera en Cuba, fueron enunciados por Fulton Amstrong, economista de la American University, coincidiendo, en parte, con las apreciaciones de la CEPAL. Idem.
(32) Jesús Arboleya Una aproximación a las nuevas medidas tomadas por Obama, Progreso Semanal (digital), EE.UU., 20 de septiembre de 2015.
(33) Luis Toledo Sande Porque si está la bandera…, Cubadebate, 16 de octubre de 2015.
(34) Acerca de diversos criterios sobre lo que distingue y define al dirigente político socialista; los mecanismos que aseguran la comunicación entre dirigentes-dirigidos; el peso que da el dirigente a la construcción del consenso y el significado de construir el mismo; entre otras problemáticas, puede leerse Hacer política socialista: un simposio, revista Temas, No. 78, abril-junio 2014, pp. 4-18. Cuba. ¿Actualización del modelo o reforma del Estado?, en Cuba Posible, (digital), 1 de junio de 2015.
(35) Gilberto Valdés Gutiérrez Algunos referentes para soñar y pensar a Cuba, @RevistaTemas, 25-04-2013, http://www.temas.cult.cu/catalejo/economia/Gilberto_Valdes.pdf.
(36) Pablo González Casanova Las nuevas ciencias y las humanidades, De la Academia a la Política, Anthropos Editorial, México, 2004.
*Doctor Orlando Cruz Capote, Investigador Auxiliar, Instituto de Filosofía, CITMA, Cuba
Imagen agregada RCBáez

viernes, 27 de noviembre de 2015

¿De cuáles “relaciones” diplomáticas se trata? Te lo dije, Adela...

Por Víctor Andrés Gómez Rodríguez*

Cuba no es el único país que manteniendo relaciones diplomáticas a nivel de embajadas con los EE.UU., esté bajo su acoso político y económico imperialista mediante una guerra subversiva que busca derribar al gobierno revolucionario. Las herramientas políticas de esa guerra se mantienen activas.   

Relaciones-Cuba-EEUU5

Algunos dirían que este asunto ya “dobló por la esquina” a partir de la reapertura de las embajadas en las capitales políticas de ambos países. Pero irónicamente, es ahora cuando comenzamos a caminar “sobre el filo de un cuchillo”.

La victoria cubana que podría representar esa reapertura de relaciones diplomáticas con los EE.UU., es considerablemente relativa y padece tantos peligros mortales como posibilidades de viabilizar a la normalización que se dice persigue el lado angloestadounidense.

Se agradece mucho la alegría solidaria con Cuba acerca del asunto, pero dicha perspectiva del acontecimiento se oculta a sí misma los entuertos que el Estado Profundo angloestadounidense maneja en realidad, desde una nación o empresa transnacional que ostenta la mayor y más sofisticada producción de complots y conspiraciones para la dominación en la historia moderna.

Una de las esencias del problema es que Cuba, políticamente, ha cambiado mucho, pero los EE.UU. continúan siendo la misma cosa; actualizada. 

La simplificación de la Historia hasta su banalización es uno de los recursos más utilizados dentro, o desde la autoproducción burguesa.

Los acontecimientos que corren acerca de algunos miles de cubanos “trabados” en la frontera entre Costa Rica y Nicaragua en su empeño por entrar en territorio estadounidense sin visado, que amenaza convertirse en otra crisis migratoria, a un año de iniciado el proceso de “normalización” de las relaciones bilaterales entre los EE.UU. y Cuba, apelando a la mafia regional que explota a la trata de personas así lo atestigua. Nada de lo anterior sería posible de no existir una interacción entre esa mafia y las agencias de inteligencia angloestadounidense; y sus acólitos de la región.

La singularidad de esta nueva intentona de crisis migratoria está en el hecho de que esas personas salieron de Cuba legalmente con pasaporte y pasaje aéreo pagado. No son “balseros” ni ciudadanos cubanos que “huyeron” en el ala de una nave aérea. Hasta dentro de dos años, están legalmente fuera de Cuba, según las leyes migratorias reajustadas en el la isla.

La historia de la guerra política y económica de los EE.UU. contra Cuba no solo se mantiene, sino que adquiere un cariz de actualización. Las personas salen legalmente fuera de la isla, pero la actual embajada de los EE.UU., antes SINA, les niega la visa de acceso al territorio estadounidense, incumpliendo así su porción de responsabilidad en las negociaciones migratorias con el gobierno revolucionario. Y esa es una herramienta de presión política cuya permanencia alcanza ya la friolera de más demedio siglo. Porque fue activada desde 1959/65 con la “Operación Peter Pan”, en que la propia Iglesia Católica de ambos países tomo parte del lado de los EE.UU.

He ahí el valor adquirido en su también permanencia y agresividad actualizada por parte del bloqueo de los EE.UU. contra Cuba; no exageraríamos si nos atrevemos a formular que dicho bloqueo es el corazón -“core”-, de esa guerra multipropósito de los gobiernos estadounidenses contra Cuba. Sin bloqueo la misma Base Naval (ilegal) de los EE.UU. en Guantánamo no tendría utilidad alguna, al perder su capacidad estratégico militar. Y de paso, dicha base mantiene allí una cárcel ilegal fuera de territorio estadounidense.

El bloqueo de marras viabiliza la operatividad y efectividad de las crisis migratorias que provoca la subversión imperialista, a tenor del incumplimiento de las negociaciones migratorias con Cuba. Extiende de manera extraterritorial las sanciones a terceros países que negocien con Cuba, presiona de manera genocida sobre las condiciones elementales de vida del pueblo cubano. Y de paso, trata de que esto sirva de escarmiento para el resto de la región. A pesar de la actitud solidaria de muchos países latinoamericanos, caribeños y del resto del mundo en contra de ese llamado “embargo”.

Es ese bloqueo la principal herramienta de presión política para la manipulación de las negociaciones con Cuba en pos de una normalización posible de las relaciones bilaterales entre ambos países. Solo que con las embajadas reabiertas en las capitales política de ambos países, el gobierno de los EE.UU. tiene la posibilidad de brincar hacia el lado de adentro del país bloqueado, y ejerce la subversión in situ.

Al menos es lo que se aprecia mientras los EE.UU. no demuestren verdadera voluntad política al efecto.      

En agosto de este año Manuel E.Yepe[1](1), escribió para ALAI un artículo interesante con respecto a la apertura de embajadas en las capitales políticas de ambos países.  Estimamos que excesivamente optimista hasta rozar cierto grado de conformismo al efecto.

Ojo: agradecido pero no es exactamente así.

"En el sentimiento de los cubanos, la derrota de la política agresiva de Estados Unidos contra la isla constituyó un mérito principal de Fidel Castro y la alegría que se manifestaba en toda Cuba coincidiendo con el onomástico de su héroe, así lo evidenció."

No somos de los que creen que exista una relación “sentimental” entre la reapertura de relaciones diplomáticas, o mejor, de embajadas en las capitales políticas de ambos países. El discurso y la ceremonia “chata” de la reapertura de la embajada estadounidense en Cuba, por cierto, aún sin embajador designado, nada tienen que ver con del cumpleaños de Fidel, que está lejos de ser un ancianito “chocho” el día antes. Más bien quizás se buscase desemantizar a dicha fecha y al mismo líder histórico de la Revolución Cubana, intentando imponer dicha actividad como el inicio del fin de la era de su dirigencia histórica; objetivo impuesto por el mismo anuncio con excesiva algazara global de Obama de que el bloqueo había sido una acción inútil, confirmada por más de medio siglo de su activación. ¿Habrá querido decir en realidad: “los vamos a joder de otra manera; pero igual”?

A pocos días de cumplirse el año de tal anuncio jolgorio, apenas a cambiado algo el panorama político. Van y vienen personalidades del jets set, del mundo de las transnacionales del entretenimiento,  también académicos, deportistas, turistas autorizados por la OFAC o no, funcionarios estadounidenses para “ver y conocer a Cuba”, como si hubiésemos acabado de aterrizar procedentes de Júpiter, intercambios académicos y culturales casi epidérmicos; montones de promesas de buena voluntad. Incluso que un hipotético viaje de Obama a Cuba ¿para qué?

El bloqueo y todas sus implicaciones intactas.

OJO apresuradamente resumido.

"Cuba emprendió en 1868 una guerra por la independencia, la identidad nacional y la justicia social que no ha cesado desde entonces. Cuando se acercaba a la victoria en el terreno de las armas sobre los colonialistas tras vencer los cubanos las debilidades derivadas de la falta de unidad en las filas propias como resultado de un esfuerzo unitario en el que José Martí jugó el papel principal, la extraña explosión en la bahía de La Habana de un acorazado estadounidense que realizaba una visita de cortesía a las autoridades españolas malogró los anhelos patrióticos cubanos."      

Entre el inicio de las luchas por la independencia en Cuba y la proclamación de su independencia –aún si limitada por la injerencia yanqui-, mediaron tres guerras: 1868/1878, la llamada Guerra Chiquita, y la de 1895/ 1999. Y recordarlo es de suma importancia. La injerencia estadounidense se perpetra tras al auto atentado al acorazado “Maine” después de ingentes esfuerzos por parte de los gobiernos angloestadounidense de la época porque la monarquía española le vendiese Cuba a los EE.UU.   

OJO, es cierto pero...

"Esa intervención frustró la posibilidad de que los cubanos lograran por sí mismos la soberanía de su patria y tuvieran que continuar su lucha contra el neocolonialismo estadounidense, en las condiciones de una república disminuida que, de una forma u otra, se prolongó hasta el triunfo revolucionario de enero de 1959 contra la sangrienta tiranía de Fulgencio Batista, el hombre fuerte de Estados Unidos en Cuba desde la década de los años 30 del pasado siglo. Las clases dominantes de Washington nunca aceptaron la legitimidad de la victoria popular cubana ni de los líderes que se destacaron en ese proceso, con Fidel Castro a su cabeza."

Durante la dictadura de Fulgencio Batista, ya el FBI tenía agentes entre los oficiales, policías y soldados del ejército batistiano con órdenes precisas para ejecutar en la isla planes de contrainsurgencia urbana que incluían la tortura y persecución a personas honestas, no solo revolucionarios. En Cuba existía una férrea oligarquía enfrentada contra una cultura antiimperialista proveniente de tan lejos como el ideario martiano y de los héroes mambises como Antonio Maceo… Batista fue el colofón de una caterva de gobiernos abyectos a los intereses de los gobiernos angloestadounidense de la época. Para decirlo claramente, el triunfo de enero de 1959 fue el parte aguas de una lucha popular del pueblo cubano fundada en el antiimperialismo y el ideario martiano, que se radicalizó socialista acelerada por el acoso yanqui desde los primeros días de enero de 1959. Tal radicalización consolidada con la nacionalización de las empresas yanquis en la isla, las cuales rechazaron negociar con el gobierno cubano ese proceso soberano, no puso definitivamente en el colimador estadounidense. Y nos cayó encima ese bloqueo genocida. Que en realidad de nada ha servido para doblegar a la mayoría del pueblo.

Entonces, fueron los mismos gobiernos angloestadounidenses, once en total –si la cuenta no nos falla-, quienes cerraron a cal y canto la posibilidad más remota de negociar las relaciones normales con el gobierno revolucionario. Investigaciones serias por parte de estudiosos estadounidenses en el tema, y hasta el intento de convertir a la acumulación histórica de ambos países, en este tema en leyendas urbanas, han intentando crear una saga acerca de que por “azar de carambola” dichas negociaciones no se hubiesen iniciado antes. Cuando en realidad, Cuba siempre estuvo en disposición de dialogar, por supuesto, en igualdad de condiciones y sin mancillar un ápice a la soberanía, la libertad del pueblo ni la nación de la isla.

Existe una rémora proveniente de la autoproducción burguesa de antes de 1959, que ha medrado y medra alrededor de los intereses políticos angloestadounidenses, y cierta porción de ese discurso circula disimuladamente a nivel local intentado aprovechar el momento en que se está “peinando a la tía”, durante el proceso de normalización de las relaciones bilaterales entre ambos países. La guerra como dice Martí se hace a pensamiento, y esta es, como nunca antes una guerra a pensamiento que el propio Estado Profundo angloestadounidense mantiene, a ojos vista, mediante un cambio de método con los mismos objetivos históricos. Fidel triunfó y se mantiene como líder histórico de la revolución cubana con el apoyo de la mayoría del pueblo. Algo muy importante a tener en cuenta, sobre todo cuando acabamos de enterarnos de que Macri en representación de la ultraderecha y el neoliberalismo acaba de ganar las elecciones en Argentina.

"A los revolucionarios cubanos, sin embargo, nunca les faltó la solidaridad de amplios sectores de la juventud, la intelectualidad y las minorías discriminadas del pueblo estadounidense, pese a las monumentales campañas publicitarias globales que llamaban al aislamiento de la isla."     

OJO; cierta porción del movimiento afronorteamericano, quizás por incapacidad para el discernimiento político del momento, creó bastantes problemas a partir de una muy deficiente interpretación del proyecto emancipatorio cubano y el acoso que experimenta por los EE.UU.; hasta el punto de intentar ellos mismos montarse en el caballo de Cuba intentando hacer de la isla un espacio de despegue subversivo para sus propios problemas de o los derechos civiles en los EE.UU. lo cual perjudicaría enormemente a Cuba. Es un punto complicado de la historia que cierta misiva escrita en el 2009 por parte de algunos intelectuales estadounidenses negros, enviada a Cuba criticando las supuestas violaciones de los derechos humanos de que ran víctimas los negros y mulatos en el país.

"A tal punto llegó la impopularidad del pretendido cerco contra Cuba, que en recientes décadas, fue el gobierno estadounidense el que se vio aislado del resto de las naciones en su política hacia Cuba. Como lo hiciera notar el periodista Fernando Ravsberg, de la agencia Reuters, las ceremonias de reapertura de las embajadas respectivas en Washington y La Habana son símbolos del fracaso total de la guerra económica del imperio contra la Isla, de la misma manera que lo fueron las imágenes de sus diplomáticos y jefes castrenses huyendo de Saigón tras su derrota en el terreno militar a manos de Vietnam."

OJO; aparte de que el periodista Fernando Ravsberg, no es un ejemplo de certeza ni coherencia profesional en estos asuntos, en tanto hegemonía global activa, a los EE.UU. no les preocupa mucho verse aislado con respecto a Cuba, el asunto real es que el bloqueo no ha logrado sus propósitos y el proyecto cubano sigue vigente en la isla a través del proceso de rectificación radical del modelo socialista cubano. No existe fracaso total de la guerra económica contra Cuba, sino un cambio de método para actualizar a dicha guerra a tenor de los resultados de ese proceso de rectificación socialista cubana.

La victoria de la revolución cubana data del 1ro. de enero de 1959. A partir de ahí, la isla sigue ganando, quizás a un precio que pocos países han estado dispuestos a erogar. La política de acoso y de bloqueo genocida de los gobiernos de los EE.UU. no ha podido impedirlo.  

Existen muchas imperfecciones locales, entre ellas la que nos llama más la atención es esa a la que “Les Luthiers” denominaron izquierdistas de derecha. La simulación activada entre quienes se desgañitan proclamándose a favor de la revolución mientras medran, lucran, malversan corrompiéndose a sí mismos y a otros, lo mismo por divisa, moneda nacional, dádivas diversas o una botella de ron al día. Los fanáticos adscritos al cansancio ético, político y espiritual, por los años de acoso; y la insistencia de la convocatoria edulcorada del sistema capitalista desde la hegemonía angloestadounidense. No hay que llamarse a engaños, el modelo socialista ya inservible debe ser radicalmente transformado en un socialismo sustentable. Y es un problema a resolver de manera soberana por el propio pueblo, partido y el gobierno soberano, sin injerencias de ninguna índole. 

"La existencia de vínculos diplomáticos entre Washington y La Habana no es, por sí misma, garantía de respeto y normalidad en los nexos con Estados Unidos, como pudieran atestiguarlo los Jefes de Estado de varios grandes países europeos que han denunciado recientemente espionaje telefónico contra ellos de su “aliado”, con el que sostienen los más estrechos nexos diplomáticos, políticos, militares y económicos. [...] El esfuerzo común por crear o incrementar la confianza que se requiere entre las partes para alcanzar la normalización de las relaciones cubano estadounidense será inmenso"

OJO el título del texto de Yepe, se contradice con este párrafo. El conflicto está en la libertad y la soberanía nacional, algo en diametral contradicción con los intereses de los EE.UU., quienes solo han cambiado de método en persecución de los mismos objetivos. Por lo menos hasta ahora.

¿Qué es lo que tales relaciones desean para Cuba? Lo adelanta el chileno Jorge Edwards[2]:

“Cuba corre el riesgo de encaminarse a un híbrido entre liberalismo chino y régimen dinástico norcoreano si se ignora a la disidencia, advierte el diplomático chileno Jorge Edwards, decepcionado por la "indiferencia" de la comunidad internacional ante la "transición" en la isla caribeña”

Así es que la guerra de los gobiernos de los EE.UU. contra Cuba se mantiene de facto. ¿Cuáles relaciones diplomáticas se trata? Será el mismo gobierno de los EE.UU. quien deba definirlo, la bola está hace muchos años en su lado de la cancha.

Cuba la soberanía y libre decisión sin injerencias. Con o sin guerra de los gobiernos de los EE.UU. contra la isla. 
 
[1] Manuel E. Yepe. De qué relaciones diplomáticas se trata. ALAI AMLATINA. 19/08/2015 http://www.alainet.org/es/articulo/171829
[2] Jorge Edwards: Sin disidencia, Cuba va hacia una mezcla de China y Corea del Norte | Cultura | Agencia EFE. 6/10/2015. http://www.efe.com/efe/espana/cultura/edwards-sin-disidencia-cuba-va-hacia-una-mezcla-de-c...
Fuente Alainet

*Cubano, investigador sociocultural

jueves, 27 de agosto de 2015

La estrategia de la revolución cubana para enfrentar esta nueva estratagema

Por Ernesto Escobar Soto*

Se requiere la creación de un entorno cada vez más democrático donde se estimule la crítica revolucionaria, el debate franco y se escuchen las sugerencias del pueblo para hacer realidad lo que expresara Fidel de «cambiar todo lo que deba ser cambiado»

 

El proceso de restablecer las relaciones entre Estados Unidos y Cuba es sin duda un hecho positivo y abre nuevos caminos que beneficiará a ambas partes, si se conducen de manera respetuosa y civilizada.

 La primera de las acciones del gobierno de EE.UU., ha estado dirigida a intentar mostrar como que la virtual guerra sostenida entre Estados Unidos y Cuba ha sido responsabilidad compartida entre ambos países. Esto no es casual. Repito lo que hace poco sobre este tema dijera Silvio Rodríguez  en su blogs Segunda cita: “la historia no se puede olvidar”. Y es una verdad histórica que las relaciones de EE.UU. con Cuba se rompieron hace 56 años por decisión del gobierno estadounidense. Negar que Cuba es la victima, adulterar la verdad y querer comparar las numerosas agresiones de Estados Unidos con las lógicas reacciones defensivas de Cuba es una falacia inconsistente, ridícula o una apurada ingenuidad.

 Cuba jamás ha agredido al vecino del norte. Ha sido el inmenso país, el más poderoso que haya existido en la historia del mundo el que ha intentado aplastar a uno de los países más pequeños del planeta por el hecho de destruir a su Revolución. Los pecados de la Cuba violentada jamás se podrán comparar con los del agresor.

 Nos enfrentamos a retos que no por conocidos dejan de ser inmensos. Uno de ellos, de vital importancia, es el próximo cambio generacional de los dirigentes históricos de la Revolución y la imperiosa necesidad de mantener por encima de todo el poder revolucionario y la unidad.

 Durante años destacados políticos, académicos y observadores internacionales, al igual que numerosos pueblos del mundo han dado fe de la significativa importancia de la Cuba socialista para el futuro de la humanidad. EE.UU., como imperio y gendarme del mundo capitalista está forzado a hacer todo, y por cualquier medio para revertir a la Revolución cubana. Puesto que por su hostil política se ven aislados internacionalmente, y no han logrado sus propósitos con el bloqueo económico y financiero, sus agresiones militares, el terrorismo, la subversión, los intentos de asesinato a los dirigentes de la Revolución, se ven forzados a modificar sus métodos. Por otro lado muchas empresas estadounidenses presionan a sus autoridades para lograr que se normalicen las relaciones, ya que ven a Cuba como un apetecible y virgen mercado donde invertir.

 El restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos y el proyecto declarado públicamente de sus gobernantes de abatir a la Revolución por otras vías, nos pone a las puertas de una “avisada” e incuestionable guerra en el orden de las ideas, en el campo de la cultura, en el de las comunicaciones; en esta contienda se destaca como uno de sus pilares la atracción que ejerce su American Way of Life con su alto nivel de vida a unas pocas millas de nuestras costas.

 Otras rutas anunciadas por ellos son el apoyo económico y la capacitación técnica que brindarán al creciente sector privado y cooperativo, el impulso al desarrollo de las telecomunicaciones cubanas –con la participación intencionada de sus corporaciones–, a los intercambios  de intelectuales y artistas, académicos y científicos, al progresivo arribo de turistas estadounidenses, a variadas formas de seducción específicamente para con la juventud y otros modos de su amplio arsenal de subversión política, en el que ocupan  un lugar importante sus empresas con su habitual forma de negociar, en la que intentarán corromper a nuestros funcionarios. No habrá institución, organismo u organización, gremio, comunidad, asociación, sector o capa social que no sea posible objeto de esta labor de espionaje, incitación, penetración, con el fin de dividir y desmoralizar al pueblo.

 Las banderas que ya enarbolan impúdicamente para atacarnos en el marco de “una nueva política del buen vecino” son las de provocarnos con el espejismo de un modelo político “indefendible” y el supuesto respeto a los derechos humanos, la democracia, el pluripartidismo, la libertad de expresión. Y no olvidar que aun mantienen el bloqueo y la Ley de ajuste cubano, con todas las dificultades y amenazas para Cuba que esto conlleva.

 En este proceso de restablecimiento de relaciones con los Estados Unidos, la dirección cubana ha sostenido una firme e inteligente posición de principios al dejar establecido que las decisiones de carácter interno no son negociables con los Estados Unidos y ha señalado claramente los objetivos de la Revolución Cubana: supresión del Bloqueo de Estados Unidos; cese de todas las formas de agresión a Cuba; respeto a nuestra libertad, soberanía y al tipo de sistema social y político que hemos escogido; compensación por las afectaciones y el sufrimiento al que han sometido al pueblo cubano durante más de 50 años,  y la devolución de la base de Guantánamo.

 El VI Congreso del PCC delimitó con los Lineamientos económicos, la política económica a seguir por Cuba para lograr un socialismo económicamente próspero. Sin duda esto ha abierto nuevas y esperanzadoras perspectivas económicas para Cuba. Se trabaja en crear las condiciones para lograr en el futuro elevados crecimientos de la economía.

 Pero la guerra que nos amenaza va dirigida a adueñarse, a confundir la mente de los cubanos, especialmente la de los jóvenes. Tan importante como el desarrollo económico, es la esfera del pensamiento. ¿Cuál será la estrategia revolucionaria de carácter popular para enfrentar este nuevo tipo de guerra que ya se inició por parte de ellos en la dimensión de lo subjetivo? Muchos consideran que solo una estrategia construida conjuntamente con la mayoría del pueblo, en la que este participe activamente en su ejecución, y que abarque a las instituciones del Estado, a las organizaciones de masas y sociales, garantizará el éxito. Será el enfrentamiento de las ideas y concepciones individualistas y egoístas que priman en el imperio, contra la mentalidad solidaria y el hondo sentido nacional y patriótico de los cubanos.

 El próximo Congreso del PCC con seguridad someterá a debate popular la estrategia integral para enfrentar esta nueva estratagema y sus retos en el orden ideológico, político y social. Como es lógico se someterá también a discusión con el pueblo la nueva Constitución. Estos procesos  de discusión popular serán oportunidades únicas para movilizar y fortalecer la conciencia revolucionaria del pueblo cuando se discuta el tipo de socialismo que queremos construir, el perfeccionamiento del Poder Popular para lograr edificar la mayor democracia posible, asentar el Estado de Derecho, y dejar despejados claramente temas claves entre otros como son, la igualdad y la justicia social, la propiedad social y la privada, la planificación y el mercado, la distribución de la riqueza, la contratación privada de fuerza de trabajo...

 Así como los programas integrales con la participación del pueblo para afrontar a los dos grandes enemigos internos de la Revolución, la corrupción, que todo lo pervierte, y el burocratismo, insensible e incapaz. Todo indica que los esfuerzos realizados para enfrentarlos, no han dado los resultados esperados.
 Estos dos fenómenos continúan creciendo, son criticados ampliamente por el pueblo y dañan a la Revolución. No pocos  cuadros y funcionarios cometen actos de corrupción y dañan  grandemente a nuestra sociedad. Abundan los funcionarios de la Administración que se caracterizan por una conducta burocrática, muestran una pasmosa pasividad e indolencia para enfrentar los problemas, no se preocupan en facilitar y elevar el nivel de vida de la población, no establecen contactos sistemáticos con sus unidades para orientar, chequear y exigir, falsean las informaciones y con su actuar ponen serias trabas al avance revolucionario. Ocurre también en algunas de las organizaciones de masas, en que sus cuadros no bajan a sus bases y son totalmente desconocidos por ellas.

 Estamos inmersos en profundos cambios de nuestra sociedad, se aprecia una progresiva crisis de los valores morales que constituyen la fuerza esencial de la Revolución y lo que nos ha permitido resistir y triunfar, hay quienes perdidas las esperanzas se cuestionan los sueños e ideales por los que hemos luchado durante 50 años. El trabajo ideológico es rutinario y poco imaginativo. No se utiliza en toda su gran potencialidad a los Centros científicos de Ciencias Sociales creados por la Revolución. La prensa  no llega a desempeñar el decisivo rol a la que está destinada. Aumenta la indisciplina social principalmente en La Habana.

 Ante campañas públicas a través de la red que tratan de desacreditar a la revolución y a sus dirigentes, no se responde negando, o repudiando los hechos y/o aplicando las sanciones que correspondan. Se omiten informaciones en los medios que siempre llegan a la población de manera indirecta a través de las redes sociales, celulares y correos electrónicos, en muchas ocasiones distorsionadas. A esto se suma la difícil situación en que por las razones conocidas, se encuentra la economía familiar de una gran parte de los cubanos.

 Recuerdo cuando meses antes del derrumbe de la URSS, numerosas encuestas reflejaban que pese a las severas dificultades económicas que sufría el país y la población y a la enorme campaña de los medios opuestos al socialismo, una inmensa mayoría del pueblo soviético no quería transitar al sistema capitalista, otras investigaciones mostraban el rechazo también mayoritario de los soviéticos a privatizar los grandes medios de producción.

 La dirección soviética burocratizada, distanciada de la realidad de su pueblo, imposibilitada por el inmovilismo, con marcada ingenuidad, confundida por una excesiva confianza en sus fuerzas, fue incapaz de tomar la iniciativa, movilizar al pueblo, y con ello evitar la desmoralización y el consiguiente derrumbe del gigantesco país. A esto contribuyó la actuación diversionista de algunos de sus dirigentes, la actitud de zapa de altos funcionarios corruptos y la subversión política.

 Hay que alertar sobre los retos que nos amenazan. No podemos permitir que nos cieguen los cantos de sirena y nos domine el pragmatismo oportunista. El confiar en exceso y edulcorar las intenciones del gobierno de los Estados Unidos por algunos, es una expresión grave de candidez política. Esto se paga con la derrota.

 Debemos ratificar el respeto y el cariño a ese pueblo estadounidense que desea se elimine el bloqueo y estrechar vínculos con nosotros, y de igual modo defender y cimentar las relaciones fraternales para con los cubanos que radican en Estados Unidos, aman a esta, su patria y quieren lo mejor para la Isla.

 Nunca antes han tenido un significado tan importante las conocidas palabras de Che cuando dijera que en el imperialismo “no se  puede confiar ni un tantico así”, mientras fruncía el ceño, y casi unía el pulgar y el índice en inequívoca señal.

 En Cuba la mayoría del pueblo quiere mantener el sistema socialista, y rechaza un cambio hacia el capitalismo salvaje, pero ansía, necesita mejoras en su nivel y condiciones de vida y una mayor y activa participación en la construcción de su socialismo.

 El momento es de Revolución, es ahora el tiempo de cambiar todo lo que deba ser cambiado y elevar la moral y la unidad revolucionaria. Mañana será tarde.

*Ernesto Escobar Soto. Escritor y periodista. Es autor de la novela El largo regreso de José publicada por la editorial Letras Cubanas en 2014.

Enviado por su autor para La Polilla Cubana

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- El socialismo cubano y la corrupción.