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lunes, 26 de octubre de 2015

Las contradicciones de Barack Obama respecto a #Cuba

Por Salim Lamrani

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Mientras el Presidente estadounidense ha lanzado varios llamados al Congreso para que levante las sanciones económicas, su administración sigue infligiendo multas récord a las empresas internacionales que comercian con Cuba
 
El 28 de septiembre de 2015, en su discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Presidente Obama hizo una constatación lúcida sobre la política exterior de Estados Unidos hacia Cuba:

“Durante 50 años, Estados Unidos aplicó una política hacia Cuba que fracasó en mejorar la vida del pueblo cubano. Hemos optado por un cambio. Todavía tenemos diferencias con el Gobierno cubano. Seguiremos defendiendo los derechos humanos. Pero abordamos ahora estas cuestiones mediante relaciones diplomáticas, un comercio en alza y lazos entre los pueblos. Mientras estos contactos se fortalecen día a día, estoy convencido de que nuestro Congreso levantará inevitablemente un embargo que ya no debería existir”.[1]
 
Estas palabras del Presidente de Estados Unidos fueron saludadas calurosamente con nutridos aplausos en las Naciones Unidas. En efecto, las medidas hostiles impuestas a la isla desde hace más de medio siglo son anacrónicas, crueles e ineficaces. Afectan a las categorías más vulnerables de la población y constituyen el principal obstáculo al desarrollo del país. Del mismo modo, la brutalidad de las sanciones ha aislado a Washington en la escena internacional donde hasta sus más fieles aliados exigen desde hace varias décadas el levantamiento de este estado de sitito.

No obstante, las declaraciones de buena voluntad del Presidente Obama, oficialmente favorable a la supresión de las sanciones económicas, no van seguidas de actos. Peor aún, la Casa Blanca sigue aplicando con una absoluta severidad su política hostil, incluso en sus aspectos extraterritoriales, mofándose de las reglas elementales del derecho internacional.

Así, Crédit agricole (CA), un banco francés, acaba de ser condenado a una multa de 694 millones de euros en Estados Unidos por realizar, entre otros, transacciones en dólares con Cuba. Se trata de la cuarta multa más importante impuesta a una institución financiera por Washington. CA está acusado de violar la International Emergency Economic Powers Act, ley federal estadounidense de 1977 que permite al presidente limitar los intercambios con algunas naciones. 

Frente a las amenazas de cerrar todas sus actividades en territorio estadounidense, el banco francés no tuvo más remedio que aceptar la sanción.[2]
En 2014, BNP Paribas tuvo que pagar la suma astronómica de 6.500 millones de euros a Washington por mantener relaciones financieras con La Habana. No obstante, Crédit agricole y BNP Paribas respetaron escrupulosamente la legislación francesa, el derecho europeo y el derecho internacional. Estas entidades no cometieron ninguna ilegalidad en absoluto. Ambas fueron víctimas, como otras muchas empresas mundiales, de la aplicación extraterritorial –y por consiguiente ilegal– de las sanciones económicas de Estados Unidos contra Cuba. 

En efecto, una ley nacional no puede aplicarse fuera del territorio del país. Así, otra vez, Washington ataca de modo arbitrario los intereses franceses.[3]
Es importante subrayar que es el presidente Obama y no el Congreso quien tomó esa decisión, en singular contradicción con el discurso ante las Naciones Unidas de optar por un enfoque basado en el diálogo, el entendimiento cordial y el respeto del derecho internacional.

No es la única contradicción del inquilino de la Casa Blanca. En efecto, como jefe del poder ejecutivo, Barack Obama dispone de todas las prerrogativas necesarias para desmantelar la casi totalidad de la red de sanciones económicas, sin necesitar el acuerdo del Congreso. Así, el presidente de Estados Unidos puede perfectamente autorizar el comercio bilateral entre ambas naciones. Puede también autorizar a Cuba a usar el dólar en sus transacciones internacionales y permitir que la isla adquiera en el mercado mundial productos con más del 10 % de componentes estadounidenses. Obama puede también legalizar la importación de productos fabricados en todo el mundo a partir de materias primas cubanas y consentir la venta a crédito de productos no alimenticios a la isla.

Sólo hay tres sectores que Barack Obama no puede tocar sin la autorización del Congreso. No puede autorizar el turismo ordinario a Cuba. Tampoco puede permitir que Cuba adquiera materias primas alimenticias en el mercado estadounidense a crédito. Finalmente, el presidente no puede autorizar que las filiales de las empresas estadounidenses ubicadas en el exterior mantengan relaciones comerciales con la isla.

En cuanto al primer aspecto, la respuesta es simple. El presidente Obama puede evitar el obstáculo legislativo ampliando la definición de las categorías de ciudadanos estadounidenses autorizados a viajar a Cuba. Hay actualmente 12 e incluyen entre otros los viajes académicos, culturales, científicos, periodísticos, profesionales, educativos, etc. Así, Barack Obama podría perfectamente ampliar la definición de viaje cultural a Cuba y decidir, por ejemplo, que todo ciudadano que se comprometiera a visitar un museo durante su estancia en la isla sería incluido en esta categoría. En cuanto al segundo tema, si el poder ejecutivo no puede autorizar la venta a crédito de alimentos a Cuba, Obama puede permitir que Cuba compre a crédito en el mercado estadounidense todo producto no alimenticio. El tercer punto no tiene ningún efecto pues si el presidente Obama autoriza que las empresas estadounidenses instaladas en el territorio nacional tengan relaciones comerciales con Cuba, no sería necesario recurrir a las filiales.

Barack Obama es el presidente estadounidense que ha tomado las decisiones más avanzadas en el proceso de acercamiento con Cuba al restablecer las relaciones diplomáticas y consulares y al adoptar algunas medidas limitadas que flexibilizan las sanciones. También es quien ha tenido el discurso más lúcido sobre la política exterior de Washington hacia La Habana, reconociendo el fracaso de un enfoque basado en la hostilidad. No obstante, sus acciones castigadoras hacia empresas internacionales, así como su reserva en tomar las medidas necesarias para desmantelar el estado de sitio económico contradicen sus declaraciones de principios y suscitan la incomprensión de la comunidad internacional.


*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba, the Media, and the Challenge of Impartiality, New York, Monthly Review Press, 2014, con un prólogo de Eduardo Galeano.
Página Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel
http://espanol.almayadeen.net/Article/JS8,WLVlVUqDIqU6AF5,_w/las-contradicciones-de-barack-obama-hacia-cuba--por-salim-la

[1] Barack Obama, «Remarks by President Obama to the United Nations General Assembly», The White House, 28 de septiembre de 2015. https://www.whitehouse.gov/the-press-office/2015/09/28/remarks-president-obama-united-nations-general-assembly (sitio consultado el 22 de octubre de 2015).
[2] Le Monde, «694 millions d’euros d’amende pour le Crédit agricole aux Etats-Unis», 20 de octubre de 2015.
[3] Salim Lamrani, «The United States, BNP Paribas and French Sovereignty», The Huffington Post, 9 de junio de 2014.http://www.huffingtonpost.com/salim-lamrani/the-united-states-bnp-par_b_5557288.html (sitio consultado el 22 de octubre de 2015).
Publicado en ALAINET

martes, 18 de agosto de 2015

Las 10 verdades del New York Times sobre las sanciones económicas de Estados Unidos contra Cuba

Por Salim Lamrani*
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El más prestigioso diario del mundo lanza un llamado al Congreso estadounidense para que ponga término al estado de sitio que asfixia al pueblo cubano.[1]
 
1.      La administración Kennedy impuso sanciones económicas totales en 1962 con el objetivo de derrocar al Gobierno revolucionario de Fidel Castro. Esta política hostil, que los distintos gobiernos estadounidenses han reforzado, salvo algunas excepciones, es un fracaso total.
 
2.      Una gran mayoría de los ciudadanos y la inmensa mayoría de los cubanos desean un levantamiento de las sanciones económicas anacrónicas, crueles e ineficientes. “Un número creciente de parlamentarios de ambos partidos han emprendido pasos alentadores en ese sentido estos últimos tiempos”, con la introducción de diferentes proyectos de ley destinados a poner término al estado de sitio económico.
 
3.      Los ciudadanos estadounidenses pueden visitar cualquier país del mundo, incluso China, Vietnam y Corea del Norte, pero no están autorizados a viajar a Cuba como turistas ordinarios.
 
4.      “El embargo […] ha hecho daño al pueblo cubano”.
 
5.      “El embargo perjudica de modo sustancial a las empresas estadounidenses. Los capitales extranjeros invierten en Cuba para conseguir cuotas de mercado, dejando lo menos posible para las empresas estadounidenses cuando se levanten las sanciones”.
 
6.      Sin un cambio rápido de la política exterior hacia Cuba y la eliminación de las sanciones, los intereses estadounidenses se verán inevitablemente afectados. “Lo que va a pasar es que cuando los americanos estén autorizados a viajar a Cuba, se hospedarán en hoteles españoles, comerán comida alemana y usarán ordenadores chinos”.
 
7.      Durante años los legisladores de origen cubano “han controlado la política hacia Cuba” y “han favorecido el embargo”. Los políticos estadounidenses han seguido esa vía temiendo perder al electorado cubanoamericano.
 
8.      Los tiempos han cambiado. Según un sondeo del 21 de julio de 2015, el 72% de los estadounidenses es favorable a un levantamiento de las sanciones económicas. “El 55% de los republicanos apoya el fin del embargo”.
 
9.      Pronunciarse ahora a favor del mantenimiento de las sanciones contra Cuba, como es el caso de Marco Rubio y Jeb Bush, dos de los candidatos republicanos a las elecciones presidenciales de 2016, es un hándicap. Entre los cubanoamericanos, el 40% declara que brindaría su apoyo a un candidato que siguiera la política de acercamiento con La Habana que ha emprendido Barack Obama. Sólo el 26% afirma que no votaría a favor de semejante política. Entre la comunidad latina de Estados Unidos, el 34% está a favor del diálogo con Cuba y sólo el 14% ha expresado su desacuerdo al respecto.
 
10.  Hillary Clinton, candidata demócrata a la presidencia en 2016, ha entendido muy bien este cambio de época y ha lanzado un llamado para levantar las sanciones económicas contra Cuba durante un discurso en Miami, bastión de la comunidad cubana, en julio de 2015.
 
 
*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba, the Media, and the Challenge of Impartiality, New York, Monthly Review Press, 2014, con un prólogo de Eduardo Galeano.



[1] The New York Times, «Growing Momentum to Repeal Cuban Embargo», 3 de Agosto de 2015. http://www.nytimes.com/2015/08/03/opinion/growing-momentum-to-repeal-cuban-embargo.html?_r=0 (sitio consultado el 7 de agosto de 2015).
 
 
Publicado en Al Mayadeen
 

jueves, 12 de marzo de 2015

Alerta: El águila imperial viene por América Latina y el Caribe

Por Fernando Vicente Prieto*
 

América Latina vive una situación inusual y extraordinaria. La continua, sistemática y creciente agresión contra Venezuela no se detiene. Para quien quiera mirar, la sucesión de hechos de estos últimos meses es evidente.

Es la antesala a una intervención militar o paramilitar en nuestra región.

 Un decreto de Barack Obama declara “en emergencia nacional” a EEUU, ante “la inusual y extraordinaria amenaza” que supondría Venezuela para aquel país. Esto obliga a una profunda reflexión. ¿Qué significa esta acción política de EEUU?

 En términos “técnicos”, implica una clara injerencia sobre dos poderes del Estado venezolano: el Poder Ejecutivo y el Poder Moral, sancionando a seis funcionarios encargados de la seguridad y a una fiscal encargada de promover acciones judiciales ante hechos de violencia y golpismo. Si esto ya es grave, en términos políticos globales es mucho peor.

¿Quién es la amenaza?     

 Basados en una -intencionadamente- errónea caracterización de la situación en Venezuela, el gobierno de EEUU se manifiesta alarmado por los derechos humanos y la democracia en este país y pone en funcionamiento su maquinaria bélica para “torcer el brazo” y “encausar” al gobierno bolivariano. Tremendo cinismo.

 Incluso algunos dirigentes de izquierda caen en el juego de este discurso perverso, convirtiéndose -voluntariamente o no- en cómplices de los planes imperialistas. Por poner sólo un par de ejemplos: en pocos días, ​Pablo Iglesias -dirigente de Podemos- ​manifestó que no le gustaba que el golpista alcalde Ledezma estuviera preso; el nuevo vicepresidente de Uruguay, Raúl Sendic, declaró que no tiene elementos para afirmar la injerencia norteamericana y un candidato presidencial de la izquierda en Argentina -Jorge Altamira, del FIT- llegó al extremo de defender a la ex diputada de derecha María Machado y acusar de golpista… al gobierno bolivariano.

 El hecho de que estas desafortunadas manifestaciones surjan del desconocimiento y/o de los cálculos políticos -curiosos cálculos- no exime de responsabilidad a quienes se suman al coro imperial, dialogando dentro de los marcos permitidos por el discurso golpista y justificando la agresión.

 Por eso hace falta repetirlo una vez más: en Venezuela hay plena libertad de expresión, de asociación política y de respeto a los derechos humanos. La oposición de derecha no sólo tiene representación parlamentaria y puestos ejecutivos de acuerdo a su fuerza electoral, sino que hasta puede darse el lujo de proponer golpes de Estado -e incluso hacerlos, como en abril de 2002-, exigir impunidad por esos hechos y al mismo tiempo tildar de antidemocrático al gobierno que convocó 19 elecciones (y ganó 18).

 Si hoy los sectores derechistas prácticamente han abandonado las movilizaciones pacíficas se debe a su falta de convocatoria. Entre febrero y junio de 2014, como el 23 de enero, el 12 de febrero y el 28 de febrero de 2015, ha sido evidente que hay muchas más venezolanas y venezolanos que respaldan la vigencia de la Constitución que los que marchan por la salida del gobierno.

 Si de verdad a estos dirigentes políticos le importa la situación de derechos humanos y democracia en Venezuela, ¿por qué no se informan? ¿Cómo obviar por ejemplo, la posición de la Comisión de Víctimas de las Guarimbas y el Golpe continuado, que reúne a los familiares de las personas asesinadas y heridas por la violencia derechista de 2013 y 2014? ¿Cómo obviar lo que dicen las organizaciones populares de Venezuela, los millones de habitantes organizados en comunas, movimientos sociales, colectivos ecologistas, sindicatos y agrupaciones de mujeres, que se expresan una y otra vez en las calles?

 El discurso colonizado repite, o al menos da por cierto, que en Venezuela se persigue a los estudiantes y a los opositores políticos, obviando los graves delitos por los que estas personas fueron detenidas. ¿Se justifica en algún lugar del mundo el derrocamiento de un gobierno constitucional a través de actos violentos -el ataque a edificios públicos, la quema de universidades y unidades de transporte, el asesinato de guardias nacionales con francotiradores, el intento de golpe de Estado comprando efectivos militares- y la invisibilización y negación de la voluntad popular?      

 ¿Qué pasaría, por ejemplo, si sucediera esta situación en Estados Unidos, o en el Estado español, o en Argentina? ¿Alguien en el mundo promovería que los responsables de estos actos quedaran impunes? ¿Por qué en Venezuela sí estaría bien que exista impunidad para las personas que organizaron y participaron de estos ataques? La batalla de ideas es urgente.

Venezuela es América Latina     

El ataque al gobierno de Nicolás Maduro es un indisimulado intento por abortar el proceso de democratización más amplio de la historia venezolana. Un pueblo que estaba sumido en la miseria y en la represión durante décadas, a partir de 1998 comienza a protagonizar un despertar de la participación en todos los planos.

 Como para citar sólo un aspecto: en los últimos dos años se han registrado mil comunas donde el pueblo comienza a ejercer el autogobierno, proponiéndose superar la democracia liberal burguesa, que establece que “el pueblo no delibera ni gobierna”. Lo hace, para más datos, en la nación que posee la mayor reserva petrolera del mundo y ostenta una posición geopolítica privilegiada, como enlace con el Caribe y puerta de entrada a América del Sur.

 Se entiende que la principal potencia militar del mundo, hoy en declive político y económico relativo ante la emergencia de otros actores geopolíticos, intente recuperar posiciones a sangre y fuego. Lo que no se comprende es que haya millones de personas de buena voluntad que asistan con complicidad o indiferencia a esta encrucijada.

 Venezuela es América Latina por historia común y por solidaridad con nuestros hermanos y hermanas del continente. Pero además, porque este paso de EEUU es una de las tácticas más decisivas, en el marco de una estrategia que apunta a la Amazonía, al Acuífero Guaraní, a los hielos continentales, a las reservas de petróleo y minerales, a la biodiversidad y las condiciones para la reproducción de la vida que tiene nuestro continente mestizo.

 Vale la pena escuchar detenidamente el discurso pronunciado por el presidente Nicolás Maduro el lunes 9 de marzo, que reitera muchos elementos que viene señalando hace tiempo, sistemáticamente eludidos a derecha e izquierda. Es Bolívar versus Monroe, una vez más.

 La CELAC ha declarado a América Latina y el Caribe como “territorio de paz”. ¿Queremos los latinoamericanos y las latinoamericanas que sea una región de guerra? EEUU está proponiendo eso, en estos momentos.

 “La gran conciencia de los pueblos surge de la batallas”, expresó Maduro en su intervención en cadena nacional. “No es tiempo de cobardía ni de vacilaciones. O somos América Latina libre, o no lo somos”. Y también: “Les hago un llamado a los gobiernos y pueblos de América Latina y el Caribe” para defender la democracia y la soberanía ante las apetencias imperiales.

 El pueblo y el gobierno venezolano están decididos a resistir. Los países del ALBA, encabezados por Evo, Correa y Fidel, han manifestado su posición. Resta saber qué harán los demás actores políticos del continente: no sólo sus gobiernos, sino también sus organizaciones populares. Es tiempo de librarnos de miserias y oportunismos. Es hora de ser coherentes entre las palabras y los actos, para hacer nuestro aporte, modesto pero imprescindible, a la construcción de una humanidad mejor.

 *Periodista argentino. Corresponsal en Caracas de Notas – Periodismo Popular y colaborador en otros medios de comunicación. Sus textos y fotografías se han publicado en periódicos, revistas y sitios web de América Latina y Europa.

Fuente Notas        
Tomado de TeleSURTV
 




miércoles, 11 de marzo de 2015

Venezuela es sagrada y se respeta; Carta de Fidel

El presidente Maduro muestra el mensaje del líder histórico de la revolución Fidel Castro. Foto: VTV
CARACAS.—El presidente Nicolás Maduro solicitó este martes a la Asamblea Nacional un proyecto de Ley Habilitante Antimperialista para “defender la paz, la soberanía y el de-sarrollo íntegro de Venezuela ante la amenaza del imperio de Estados Unidos”.

“Es una necesidad para moverme en el complejo escenario que se ha abierto para Ve­ne­zuela”, indicó el estadista, quien además leyó la carta enviada por el líder de la Revolución Cu­bana Fidel Castro.

En la misiva, Fidel felicita a Maduro por su “brillante y valiente discurso frente a los brutales planes del gobierno de Estados Unidos” y le pronostica que sus palabras “pasarán a la historia como prueba de que la humanidad pue­de y debe conocer la verdad”.

El jefe de Estado agradeció el apoyo del líder cubano y rememoró que la victoria de Playa Girón en abril de 1961 fue la primera gran derrota del imperialismo en América Latina y el Caribe.


Respecto al decreto emitido por Washington de declarar a Venezuela como una amenaza a la seguridad nacional, reiteró que nadie en el mundo puede creer eso ya que el pueblo venezolano es “pacífico, democrático, humanista y con una política internacional en búsqueda en el entendimiento y la paz”.

“Somos líderes en la lucha por la integración y la unión”, manifestó Maduro desde la sede del Parlamento.

De acuerdo con el jefe de Estado, el mundo reaccionó indignado y rechazó de forma unánime la ley aprobada por el gobierno de Barack Obama, incluyendo importantes sectores de opinión de Estados Unidos.

Como una “aberración histórica”, calificó Ma­duro la medida de presión contra el Go­bier­no Bolivariano que incluye sanciones contra siete funcionarios venezolanos.
 
Maduro alertó que esta ha sido la mayor amenaza que ha recibido la Patria venezolana por lo que pidió la unión de todo el pueblo. Anunció además la realización de un ejercicio militar de defensa el próximo 14 de marzo para “marcar los puntos defensivos” de la nación.


En otro momento indicó que este año se celebrarán elecciones parlamentarias para que “el pueblo decida lo que va a pasar en este país.

Esta es la segunda vez que el presidente ve­nezolano solicita una Habilitante. En octubre del 2013 la pidió para luchar contra la corrupción en el país.

La Habilitante es una herramienta jurídica de rango constitucional que faculta al Pre­si­dente a dictar Decretos con Rango, Valor y Fuerza de Ley sobre las materias que estime per­tinentes de acuerdo con las necesidades y emergencias del país.

Sin embargo, para ser aprobada necesita de las tres quintas partes de los asambleístas, o sea, 99 de los 165 asientos que hay en el Par­lamento.

Fuente Periódico Granma

Relacionado:
La Asamblea Nacional de Venezuela aprueba en primera discusión la Ley Habilitante
Por mayoría calificada, los diputados de la Asamblea Nacional por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y Ricardo Sánchez, representante de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) han aprobado en primera discusión la Ley Habilitante "Antiimperialista" solicitada por Nicolás Maduro.

Declaración del gobierno revolucionario de la República de Cuba: Venezuela no está sola

El Gobierno Revolucionario de la República de Cuba reitera nuevamente su incondicional apoyo y el de nuestro pueblo a la Revolución bolivariana, al gobierno legítimo del Presidente Nicolás Maduro Moros y al heroico pueblo hermano de Venezuela.

viernes, 15 de junio de 2012

El bloqueo contra Cuba: A toda vela

por  Nicanor León Cotayo
El sostenido bloqueo de Washington contra Cuba exhibió ahora otra prueba  al sancionar duramente a un banco holandés que hace cinco años cerró sus puertas en La Habana.

Según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, la entidad financiera ING violó regulaciones dictadas por el gobierno estadounidense hacia Cuba, Irán y otros países.

En cuanto a la isla un comunicado del Tesoro dijo que infringió la ley entre otras vías mediante operaciones bancarias a través de la filial de ING en  la isla caribeña de Curazao.

El caso de Irán surgió luego que Washington detectó a la ING procesando  pagos a un cliente holandés por sus ventas a Teherán: la firma Aviation Services International.

La nueva medida represiva sucede luego que la propaganda gubernamental estadounidense, y la de sus cómplices, han repetido muchas veces que el bloqueo a Cuba es ahora menos fuerte.

Tal azucarada versión, dirigida sobre todo a los ingenuos y mal informados, ganó fuerza después que el presidente  Barack Obama reacomodó medidas extremas ejecutadas por su antecesor, George W. Bush.

Este último llevó los viajes de cubanoamericanos a su país de origen a uno cada tres años, durante dos semanas, y les redujo drásticamente el envío de remesas a sus familiares en la isla.

La comunidad cubana en Estados Unidos, y sobre todo en la Florida, manifestó su insatisfacción con tal política y lo demostró en 2004 al recortar sus votos a favor de Bush.

Cuatro años más tarde, con esa experiencia a la vista, Obama durante su campaña electoral en Miami y otras ciudades floridanas donde reside la mayor parte de esos cubanos, prometió recomponer lo hecho por Bush.

Y lo cumplió sin rozar ni con el pétalo de una rosa la esencia del bloqueo económico, comercial y financiero establecido durante medio siglo por gobiernos estadounidenses.

Estos colocan su inicio a principios de febrero de 1962, pero en realidad ya  tres años antes comenzaron las señales que lo asomaban, como denunció el comandante Ernesto Guevara  cuando el 8 de septiembre de 1959 regresó de una gira por el exterior.

Che declaró entonces: “Nosotros hemos tenido que soportar en el mundo entero una gran campaña dirigida por capitalistas que están en Estados Unidos, para limitar las ventas de Cuba”.

Años después impusieron, primero,  la llamada ley Torricelli, y después,  la Helms-Burton,  tan brutales que hasta voceros oficiales de Europa discreparon públicamente de algunos de sus aspectos.

Sin embargo, la administración de Washington que más sanciones ha impuesto a Cuba ha sido la de Barack Obama, el hombre que llegó a la Casa Blanca con su martillado slogan de “change” (cambio).

Hasta octubre de 2011 ese gobierno demócrata había establecido multas por mil 100 millones de dólares a entidades o personas que se atrevieron a realizar transacciones con La Habana.

Se les añadió este martes el banco holandés ING, hecho precedido por otros de similar factura, todos bajo el pretexto de la violación de leyes extraterritoriales de Estados Unidos.

Mientras tanto la Casa Blanca porfía que el bloqueo no existe, pues, de acuerdo a ellos, se trata de un asunto estrictamente bilateral, ajeno a las facultades del resto de la arena internacional.

Washington ignora olímpicamente las veinte resoluciones consecutivas aprobadas desde 1992 por la Asamblea General de la ONU que reclaman detener esa política, incluso, con el voto de gobiernos pertenecientes a la OTAN.

En ese intrincado escenario algo resulta cada vez más irrebatible, el bloqueo contra Cuba marcha a toda vela, realidad solo no admitida por quienes tratan de tapar el sol con un dedo.

Fuente; Cuba Sí

viernes, 23 de diciembre de 2011

Nota oficial del Consejo de Estado de la República de Cuba

El Consejo de Estado de la República de Cuba, en cumplimiento de la política establecida y ante las numerosas solicitudes de familiares y diversas instituciones religiosas, en un gesto humanitario y soberano, acordó indultar más de dos mil novecientos   sancionados, en atención a las características de los hechos cometidos, la buena conducta mantenida en prisión, la edad y las enfermedades que padecen, así como el tiempo extinguido de sus condenas.

Entre los que serán puestos en libertad destacan personas con más de 60 años de edad, enfermos, mujeres y también jóvenes sin antecedentes penales previos, que obtuvieron un oficio y elevaron su nivel cultural y  posibilidades de reinserción social.

No se incluyen en este beneficio, salvo contadas excepciones, sancionados por delitos de Espionaje, Terrorismo, Asesinato, Homicidio, Tráfico de Drogas, Pederastia con Violencia, Robo con Fuerza en vivienda habitada, Violación y Corrupción de Menores. No obstante, serán puestos en libertad algunos condenados por delitos contra la Seguridad del Estado. Todos han cumplido una parte importante de la pena en prisión y mostrado un buen comportamiento.

Este acto se hará efectivo en los próximos días.