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domingo, 4 de marzo de 2012

Carta a Obama desde los Pirineos

Por Jacqueline Roussie*
1º de marzo de 2011.
Señor Presidente Obama
The White House
1600 Pennsylvania Avenue NW
Washington DC 20500

Señor Presidente, 
Hace cincuenta años, el 03 de febrero de 1962, J. F. Kennedy decretaba oficialmente el bloqueo contra Cuba. Fue una medida criminal, debido a que la gran isla del Caribe dependía en gran medida de los Estados Unidos, tanto por las importaciones como por las exportaciones.
Doblegar a Cuba había sido un asunto de la campaña electoral para la sucesión del Presidente Eisenhower, donde R. Nixon y J. F. Kennedy rivalizaban de ingeniosidad para sucederle. Para los Estados Unidos, se trataba de "liquidar el foco de infección revolucionario que podía hacer metástasis en el cuerpo de América Latina".
El terreno para la lucha anticastrista fue bien preparado por Eisenhower. Trece días después del atentado de la CIA contra el vapor francés "La Coubre", que provocó una centena de muertos en el puerto de la Habana, este Presidente dio su acuerdo escrito, el 17 de marzo de 1960, para la apertura de campos de adiestramiento anticastristas. Unos meses antes de su partida de la Casa Blanca, su gobierno había considerado, en abril de 1960, " reducir los ingresos monetarios y los salarios reales y provocar el hambre, la desesperanza y el derrocamiento del gobierno». En julio pasó a actos, decretando el embargo sobre el petróleo y los productos de azúcar cubanos, y en octubre, impuso un embargo parcial prohibiendo toda exportación de los Estados Unidos a Cuba, excepto medicinas y alimentos no subvencionados. Lo siguiente, lo conocemos, y los cubanos lo sufren desde hace medio siglo.
Sinceramente, Señor Presidente, esperábamos de su parte una ruptura con la política de sus predecesores. No ha sido el caso, cada año, ha votado usted la continuación del bloqueo contra Cuba, a pesar de la oposición de casi todos los países del mundo. Intentó ahogar a Cuba por todos los medios, sin siquiera cumplir con las leyes internacionales. La Convención de Ginebra prohíbe el embargo de medicinas, incluso en tiempo de guerra, pero su país niega la venta de medicamentos a Cuba.
La hostilidad de los Estados Unidos hacia Cuba no ha cesado desde hace más de cincuenta años. Esta política agresiva causó grandes daños al pueblo Cubano. Los Cinco, Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Fernando González, Ramón Labañino y René González ayudaron a su país para hacer fracasar los maquiavélicos planes apoyados desde las instancias más altas de su país. Hasta ahora, no ha hecho nada usted para devolver la libertad a estos patriotas Cubanos. La condena a estos hombres es una monstruosidad de un cinismo total.
Esta obsesión de los gobiernos de los Estados Unidos por destruir el régimen cubano, también explica por qué, cuando la prensa Estadounidense se refiere a los Cinco, siempre escribe: "los cinco espías cubanos". Esto revela la duplicidad notoria entre las organizaciones terroristas y el Gobierno de los Estados Unidos. Esta duplicidad fue denunciada en el alegato de cada uno de los Cinco, después de sus veredictos, en el año 2001
Aquí tiene un extracto del alegato de Antonio Guerrero: «…Cuba jamás ha atentado contra la seguridad nacional de los Estados Unidos ni cometido un acto de agresión ni de terrorismo contra este país;
 Quiere profundamente la paz y la tranquilidad y desea las mejores relaciones entre ambos pueblos. Ha demostrado que admira y respeta al pueblo norteamericano.

"Cuba no es un peligro militar para los Estados Unidos", declaró en esta Sala el Almirante Carroll.
El peligro militar para los Estados Unidos que ofrece Cuba es "cero", testificó el General Atkinson.
Incuestionable es el derecho de mi Patria —como el de cualquier otro país— a defenderse de quienes intentan hacer daño a su pueblo.

Compleja, difícil ha sido la tarea de frenar estos actos terroristas, porque estos han gozado de complicidad o indolente tolerancia de las autoridades.
Mi país ha hecho todo lo posible por advertir al gobierno norteamericano de los peligros de estas acciones, para lo cual se han usado canales oficiales; discretos o públicos. Pero nunca se ha podido lograr una cooperación recíproca.
En la década del noventa, alentados por el derrumbe del campo socialista, grupos terroristas intensificaron sus actividades contra Cuba. Era, según sus criterios, la tan esperada hora para crear el caos final, aterrorizar al pueblo, desestabilizar la economía, dañar la industria del turismo, fomentar la crisis y dar el golpe de muerte a la Revolución Cubana.
¿Qué podía hacer Cuba para defenderse y estar prevenida de los planes terroristas en su contra?
¿Qué podía hacer en aras de evitar un conflicto de mayor magnitud?
¿Qué opciones tenía para salvaguardar la soberanía y la seguridad de sus hijos?
Una de las formas posibles de impedir los actos brutales y sangrientos, de evitar que el sufrimiento creciera con más muertes, era actuar en silencio.
No quedó otra alternativa que contar con hombres que —por amor a una causa justa, por amor a su Patria y a su pueblo, por amor a la paz y a la vida— estuvieran dispuestos a cumplir, voluntariamente, ese honroso deber en contra del terrorismo. Alertar del peligro de agresión... »
Sr. Presidente usted, debe cambiar la actitud de los Estados Unidos hacia Cuba. Ha llegado la hora de pasar esta página poco gloriosa en la historia de los Estados Unidos. Cuba es un país soberano, lo quieran o no, unos nostálgicos del período antes de la Revolución.
Un acto de reciprocidad humanitaria es posible para iniciar nuevas relaciones entre ambos países. Sería suficiente devolver a los Cinco en su país a cambio de la liberación de Alan Gross. Los Cinco ya pagaron un alto precio, con más de 13 años presos. Alan Gross, condenado a 15 años de prisión por espionaje ha sido encarcelado desde hace dos años en Cuba.
Tal gesto, honraría, Señor Presidente, a su país que, tantas veces ha violado la soberanía de Cuba.
Reciba, Señor Presidente, la expresión de mis sentimientos humanistas más sinceros.                                                                                     
Jacqueline Roussie
Monein 64360 (Francia)
Copias a: Señoras Michelle Obama, Nancy Pelosi, Hillary Clinton, Kathryn Ruemmler, Janet Napolitano Señores Harry Reid, Eric Holder, Pete Rouse, Rick Scott, John F. Kerry y el Embajador de EE.UU. en Francia.
PD: Acabo de saber que Roberto González, hermano de René está gravemente enfermo.
Por favor, Señor Presidente, ¡deje a René ir a visitar a Roberto!
 *Jacqueline Roussie profesora retirada y miembro del Comité por la Libertad de los CINCO en Francia.
 Fuente original: Martianos-Hermes-Cubainformación


Imagen agregada RCBáez

jueves, 16 de febrero de 2012

El Rincón y la peregrinación de San Lázaro

Por Felipe de J. Pérez Cruz (1)
   
Aunque a veces se crea lo contrario, abordar la historia del barrio, de la ciudad o del pueblo,  implica tanta o más complejidad que tratar aspectos de la historia nacional o internacional. Y esta es la primera conclusión que puede obtenerse de la lectura de “Rincón y la peregrinación de San Lázaro” (Editorial José Martí), del profesor e historiador Eduardo M. Bernal Alonso (Cabaiguán, 1942),  que se presentó el domingo 12 en la Feria Internacional del Libro de La Habana.

Bernal Alonso es el Historiador del municipio Boyeros. Lo conocí hace más de treinta años, cuando las tareas de la juventud comunista me acercaron a ese territorio capitalino. Entonces ya era un reconocido maestro de la localidad, siempre dispuesto a compartir su saber. Luego tuve el placer de saborear su liderazgo en el colectivo del Instituto Superior Pedagógico de la Enseñanza Técnico Profesional, la universidad pedagógica donde Bernal  Alonso hizo de la enseñanza de la historia, una sentida necesidad para profesores y estudiantes de las ciencias técnicas, la agronomía y la economía. Precisamente el libro que hoy presenta es un resultado de ese encuentro feliz del pedagogo con el colectivo de profesores y estudiantes, del entusiasmo que irradia participación.

Nuestro amigo y colega ha hecho de la historia de su más cercano terruño uno de sus grandes amores. Sin dudas Bernal Alonso está entre los más destacados historiadores locales de nuestro país y sus resultados reclaman –y más lo será en el futuro- un serio estudio historiográfico. Con visión nacional y global, algo que no siempre se logra, reverencia la historia local y demuestra lo imprescindible de su estudio y conocimiento, no sólo como suministradora de información para los enfoques más generales, sino como laboratorio de nuevas ideas. Esta que nos presenta ahora es una labor integral, donde lo local –territorial e institucional-se articula y multiplica con el estudio de la religiosidad  popular y el culto a San Lázaro.

El libro que presentamos

Posee el libro una sólida argumentación documental y bibliográfica. La labor investigativa, subraya la importancia que de la conservación del legado documental y de las hemerotecas en nuestros museos municipales y provinciales, en las parroquias, las instituciones gubernamentales y la sociedad civil. Los testimonios rescatan a los sujetos históricos de la vida cotidiana, para profundizar en los procesos individuales y sociales que inciden en la cotidianidad, y en particular en religiosidad y sus expresiones. La estadística y la mirada sociológica incorporan sólidos argumentos, para  un acercamiento transversal al propio discurso histórico.

Desde la profesionalidad de historiador, la pequeña localidad habanera que es Rincón crece en su devenir histórico sin eludir la anécdota o el detalle costumbrista, pero evadiendo definitivamente el localismo estrecho y la historia meramente descriptiva. Bernal Alonso supera  las visiones reduccionistas y las combate, pues enseña a saber de dónde  venimos, recolocándonos en el movimiento de la totalidad histórica. Su obra robustece la solidaridad, y fomenta la confianza en el esfuerzo propio, cuando coloca como sujeto principal a los vecinos del Rincón, y demuestra las posibilidades de una comunidad que aprende a trabajar y a luchar por sus intereses. Así la historicidad de lo inmediato tributa a la identidad habanera, y subraya nuestra pertenencia a lo universal.

Leer a Bernal es articularnos con las muchas historias de La Habana, con la guerra de independencia en el territorio, el incorruptible coronel mambí Juan Delgado González, y definitivamente con el general Antonio Maceo Grajales y su joven ayudante Panchito Gómez Toro. Es comprobar lo que fue la neocolonia para la Cuba profunda, y qué defendemos hoy si de Revolución Socialista se trata. Hay en el libro que les adelanto una historia de la salud pública cubana, que se recrea y ratifica en la fundación del hoy Hospital Especializado Dermatológico doctor Guillermo Fernández Hernández-Baquero. Sin hacer concesiones a la politización mecanicista o a la apología de la obra de la Revolución, este libro contribuye de manera rotunda al conocimiento de lo que fue la salud pública durante el gobierno colonial y luego en la tutelada república neocolonial. Y presenta con inobjetable precisión la institución de alto nivel científico que ahora existe, en el país que en el año 2000 cumplió el Programa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), a fin de eliminar la lepra como un problema de salud en la población cubana.

Bernal Alonso también nos acerca a la historia de la religión en Cuba, desde el ángulo en mi opinión más comprometido y sustantivo. Me refiero al del heroísmo cotidiano de los hombres y mujeres que en todas las épocas, han asumido el servicio religioso como vocación de humanismo y amor a sus semejantes, y en ello su dedicación a los más humildes y desfavorecidos. Si antes lo sabíamos, ahora será imposible pasar por Rincón sin reverenciar a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, al padre Apolinar López, a las madres superioras sor Ramona Idoate y sor Antonia Barbero, ejemplos cimeros de quienes se han consagrado desde el ministerio de su fe a construir el reino del amor en esta tierra.  

Iglesia, partidos y creyentes

No elude Bernal Alonso si de historia contemporánea de la religión en Cuba se trata, el tema controversial y siempre vigente de las relaciones de la Iglesia Católica con el Estado revolucionario y con los creyentes. Esta Iglesia por su propia definición, no se concibe como alternativa política, menos como partido de oposición, y afirma que por su propia naturaleza no puede entrar en la lucha partidista. La Iglesia Católica se considera  madre de todos, y por ello no se debe a un color o programa político. Pero la propia historia nos demuestra que las Iglesias no pueden sustraerse de la lucha ideológica y política, porque sus ministros y fieles son ineludiblemente sujetos políticos, y como sabemos hasta el ser “apolítico” es de por sí un posicionamiento político. No pocas veces –y Cuba no es la excepción- la jerarquía de una u otra iglesia ha intentado convertirse en Partido político, y hacer reos de sus posicionamientos a sus partidarios, tampoco han estado ausentes los propósitos de enmascarar las disidencias políticas tras programas religiosos.

Por otra parte, los Estados y los partidos –incluidos los revolucionarios-, no siempre han comprendido la naturaleza ética y el compromiso social de las iglesias, y el hecho político de que un honesto acompañamiento crítico, también aporta a la construcción del mejor mundo para todos y todas. Hoy tenemos en Cuba no pocas Iglesias que comparten la opción socialista de la inmensa mayoría de los cubanos y cubanas, y trabajan con renovado entusiasmo en la orientación ética de la vida familiar y el fortalecimiento del tejido social comunitario, en la ampliación de la solidaridad, la honestidad y el compromiso patriótico. Ministros y líderes religiosos cubanos integran el parlamento, participan en las asambleas provinciales y municipales del poder popular, y en las múltiples instancias del sistema de la democracia cubana. Numerosos creyentes militan en las filas del  Partido Comunista y en su organización juvenil.

Más importante que las Iglesias, los Estados y partidos, son los pueblos y la posibilidad real que tengan de hacer de la Iglesia su Iglesia, del Estado su Estado, y de los partidos sus instrumentos para la construcción de cursos emancipatorios. Con satisfacción afirmo que en esta hora de Cuba, estamos muy cerca de lograr estas finalidades, y que ahora la nación lo necesita más que nunca.

Derrotar los prejuicios del pretendido “ateísmo científico” y ver el aporte que creyentes y no creyentes pueden y deben hacer al triunfo de la alternativa revolucionaria, resulta hoy una condición de máxima realización patriótica. También la mejor de las respuestas, frente a quienes intentan nuevamente cubrir su oficio mercenario con el manto religioso. Bernal Alonso hace una oportuna contribución para reconocernos en aquellos valores humanistas y solidarios que nos caracterizan y unen.

Lo inobjetable de que el culto es un patrimonio de los pueblos, lo confirma el San Lázaro cubano. Quienes hemos estado en Rincón un 17 de diciembre sabemos que los miles de cubanos y cubanas de todas las edades, condiciones y colores, que allí se congregan, no veneran al San Lázaro –Obispo-, reconocido oficialmente por la Iglesia Católica, que ocupa la capilla central, sino al que está situado no sé si por casualidad o premonición, en la capilla de la izquierda.

El San Lázaro cubano

Bernal Alonso contribuye a precisar las tradiciones religiosas presentes en el actual culto cubano de San Lázaro. Realiza  la deconstrucción de culto sin petulancias cientificistas, pero con riguroso método. Se coloca en la historia y en las mentalidades de los creyentes, dando orden a leyendas y personajes que se entrecruzan, desfiguran y /o recomponen. Esclarece la confusión entre los varios Lázaros, los más significativos, uno el de la parábola de Jesús, otro el Obispo de Marsella, de quien tomó la lepra el nombre de "mal de Lázaro", un tercer Lázaro, por cierto, ni santo, ni bíblico, que según una leyenda de origen andaluz, se trata de un aventurero que llegó a América y prosperó en el negocio de la prostitución, y que por su promiscuidad sexual  contrajo un mal incurable.

Como bien expresó Fernando Ortiz, los negros esclavos, a falta de familia y bienes, trajeron consigo sus creencias religiosas, su cultura, sus cantos y sus lenguas. La memoria del esclavo fue su mayor tesoro y el ágora de su resistencia a la explotación física y la dominación ideológico-cultural. Desde el siglo XVI hasta nuestros días, la oralidad ha conservado en su esencia la cosmogonía religiosa africana, y con ella la voluntad de vivir para un destino mejor. Y de esa resistencia africana, de la sincretización del panteón yoruba en los dioses blancos de la dominación, nació el San Lázaro- Babalú Ayé.

Hijo de la cultura mulata de mi Habana, desde muy niño aprendí que Babalú Ayé, era el mismo San Lázaro de las muletas y los perros, deidad a quien se le ruega para el saneamiento de las enfermedades, sobre todo de la piel y de las enfermedades contagiosas.  Que el “viejo” Lázaro era sumamente milagroso, pero si se le hace una promesa hay que cumplirla, porque es muy bueno, pero muy firme y no acepta la desobediencia.  Esta deidad es el patrón de los perros, sobre todo aquellos que no tienen dueño, los callejeros, y un problema seguro con Babalú Ayé, es maltratarlos.

Cual el Lázaro andaluz, Babalú-Ayé es un gran amante de la belleza femenina. Dice la tradición cubano-africana que sus llagas son un castigo por cohabitar en Viernes Santo. Olofi, la más alta divinidad del santoral yoruba, le dio aché para poseer a todas la mujeres y él, engreído, creyó que no tenía que observar abstinencia alguna. Murió pronto y fue Ochún quien logró que Olofi lo resucitara a cambio de un poco de oñi (miel de abejas). De sus amores se cuenta que los tuvo con muchas deidades y mujeres simples, hasta con Yemayá.

Bernal Alonso en su libro nos confirma que el San Lázaro de Cuba, el de la capilla de la izquierda de la iglesia de Rincón, es una construcción transculturada, cubanísima, de los Lázaros que llegaron de la península ibérica, con las cualidades y poderes del dios yoruba Babalú-Aye, el Dios sanador. Y ratifica la leyenda, de que la efigie que hoy se venera -el Lázaro de la izquierda-, es el genuino San Lázaro del pueblo, el que un jerarca católico quiso desterrar del templo a principios del pasado siglo, y las monjitas de la Caridad lo defendieron, ocultaron sus atributos “paganos” y lo cubrieron  con el mantón que hoy porta.

La peregrinación

El Santuario de San Lázaro en Rincón es uno de los lugares de mayor devoción en Cuba, y la peregrinación del 17 de diciembre constituye demostración más que elocuentes de la religiosidad popular cubana. Bernal incorpora a su libro la observación y el estudio de campo que realizó sobre esta peregrinación, con sus colegas y estudiantes de la universidad pedagógica.  

Nuestro colega defiende lo genuino  de este acto de fe y devoción y sin dudas comparto su posición. Sin embargo, como el mismo menciona, existen en la peregrinación expresiones que no por ser fenoménicas, dentro del propio conjunto de los peregrinos, resultan preocupantes. Se refiere al autor a algunas de las satisfacciones de promesas al santo, que incluyen penitencias y autocastigos corporales que ponen en peligro la integridad y  salud de la persona. Bernal  alerta sobre esta problemática, y afirma que tales actos deben ser respetados.

Coincido con Bernal Alonso en el acto de respeto que precisan las expresiones religiosas, pero tengo otro punto de vista sobre las promesas que ponen en peligro la integridad y salud de mis conciudadanos. Soy del criterio de que hay que evitar cualquier acción que pueda lacerar o poner en situación de vulnerabilidad a una persona. La autoflagelación viola la eticidad de la propia vida, y en mi criterio no puede considerarse un acto legítimo y,  en tanto, sujeto de derecho.  La Ley de Cultos y Asociaciones religiosas de la República de Cuba en su artículo no. 2, precisamente proclama: Las distintas creencias y religiones gozan de igual consideración, siempre y cuando no socaven y violen los principios éticos y morales, tanto de la sociedad como de la familia,… y no pongan en peligro la vida humana en ninguna de sus formas.

Claro que en el caso que nos ocupa  la solución no es legislativa ni jurídica. No se trata de poner un policía en el camino a Rincón, que haga desistir a uno u otro pagador de promesa. Pienso que esta es una tarea de familiares, amigos, vecinos, compañeros y compañeras de trabajo. Y sin dudas quienes están en mejor posición para  evitar los riesgos de decisiones extremas, son los propios devotos de San Lázaro. En esta dirección me pronuncio por continuar la labor de desenajenación del hombre y sus circunstancias.

Hay que trabajar incansablemente para que todo ser humano alcance su dignidad plena, desarrolle en comunión con sus conciudadanos creyentes y no creyentes sus potencialidades, las ponga al servicio del resto de la comunidad, en la fe compartida por la búsqueda de la dignificación humana, la felicidad, el amor y la justicia social. Este es por demás, el mensaje definitivo que nos deja la historia de la Cuba profunda y popular a la que nos permite acceder Eduardo M. Bernal Alonso con su nuevo libro RINCÓN Y LA PEREGRINACIÓN DE SAN LÁZARO.

1-Palabras en la presentación del libro.

Felipe de J. Pérez Cruz* Lic. en Educación en la especialidad de Historia y Ciencias Sociales. Profesor e investigador. Presidente en la Ciudad de La Habana, de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC)

martes, 10 de enero de 2012

Justicia fuera de la Corte, un documental realizado por el Sistema Informativo de la Televisión Cubana

Realizado en este año 2012, el sistema informativo de la Televisión cubana nos entrega éste, no por pequeño menos importante trabajo, que a través de imágenes y de las palabras de aquellos que hoy continúan empeñados en devolver a nuestro5 hermanos a casa, intenta explicar el caso de los 5 cubanos prisioneros en Estados Unidos, cuyo gobierno pretende ocultar tras el más absoluto silencio, la validez del trabajo de estos cinco antiterroristas...
Justicia fuera de la Corte

lunes, 2 de enero de 2012

1 de enero, Fiesta Nacional de Cuba

Entrevista a la embajadora de Cuba en Sofía, Teresita Capote Camacho
 
El 1º de enero el pueblo cubano celebra su Fiesta Nacional. En esta fecha, en 1959, el movimiento revolucionario cubano de izquierda provocó la caída de la dictadura de Fulgencio Batista, poniendo el inicio del proyecto social cubano que, a lo largo de todos estos años, ha provocado la admiración de millones de personas, pero también el rechazo de muchas otras.

Con motivo de esta relevante fecha en la historia y la vida del hermano pueblo cubano, nos hemos acercado a la Excelentísima Embajadora de Cuba en Sofía, Teresita Capote Camacho, una persona cuyo destino personal y profesional está fuertemente ligado a Bulgaria. Hemos querido conocer su opinión sobre cómo ha sido el año 2011 en las relaciones de Bulgaria y Cuba, cuáles son los ámbitos en que las relaciones de estos dos países merecen ser potenciadas y cuáles serán las prioridades de Cuba en el nuevo año 2012.

1. ¿Ha sido bueno o malo el año 2011 para las relaciones entre Cuba y Bulgaria?

Afortunadamente, no ha tenido lugar nada negativo para las relaciones cubano-búlgaras. Todo lo contrario, cada día se estrecha ese espacio geográfico que nos separa, para fortalecer el abrazo fraterno entre dos pueblos que se respetan y se aman. Siempre digo que  aquello que se logra como resultado de los vínculos entre los seres humanos, no hay “oscuras coyunturas” que puedan destruirlo.

2. ¿En qué ámbitos hacen falta más esfuerzos para ampliar y enriquecer estas relaciones?

Nos encontramos aún en ese proceso de reconocimiento mutuo, a partir de los cambios que han tenido lugar en ambos países, durante los últimos veinte años. Yo lo veo como un redescubrimiento, que nos permitirá precisar aquellas esferas en las que debemos profundizar, en la búsqueda de intereses mutuos. Aunque ha sido un proceso lento, creo que comienzan a verse resultados, a partir del creciente interés de de los empresarios búlgaros por conocer las posibilidades reales de negocios en Cuba, como resultado de los reajustes que, en la esfera económica, tienen lugar en la Isla.

3. ¿Cuáles serán las prioridades de la parte cubana en las relaciones bilaterales con Bulgaria durante 2012?

La primera prioridad para Cuba con relación a Bulgaria es fortalecer las relaciones en todas las esferas posibles. En lo político,  lograr que se intensifiquen los intercambios entre las Cancillerías de ambos países, entre los dos Parlamentos. Mantener el apoyo recíproco en la esfera multilateral. Cuba valora altamente el tradicional apoyo de Bulgaria a la Resolución cubana contra el bloqueo norteamericano que, desde hace 20 años,  se vota en las Naciones Unidas y es aprobada por un creciente número de países. Un bloqueo genocida, que ha ocasionado al país pérdidas que superan ya los 975 mil millones de dólares. Creemos que existen muchas otras esferas en las que pudiéramos colaborar, a partir de los logros alcanzados por Cuba, como resulta la Salud Pública, la biotecnología, por citar sólo dos ejemplos. Debemos trabajar por fortalecer el intercambio cultural  y deportivo, así como en la esfera del turismo de salud.

4. ¿Cuáles serán las tareas prioritarias que afrontará Cuba a lo largo de 2012?

Cuba, en el 2012, concentrará sus esfuerzos en implementar los cambios que, en la esfera económica, se ha decidido acometer, respondiendo a la necesidad de actualizar nuestra economía, a partir de las necesidades internas y  de la crisis económica internacional que, de manera indirecta, también nos afecta.  Uno de los propósitos fundamentales es librarnos de la dependencia externa en cuanto al suministro de productos alimenticios, para lo cual se está entregando la tierra a aquellos que la quieran cultivar. Se continuará la lucha contra el dañino burocratismo, dando facilidades al trabajo por cuenta propia. Todo ello, sin renunciar a la idea socialista, ni a todo aquello que hemos logrado desde el punto de vista social, como resulta la gratuidad en la salud pública y la educación, esferas en las que se han logrado importantísimos avances, con resultados envidiables, incluso para algunos países desarrollados.

Pero, si de prioridad se trata, la lucha que libramos, a nivel internacional, por la liberación de los Cinco jóvenes cubanos, encarcelados injustamente en los Estados Unidos, seguirá ocupando un lugar priorizado en la política exterior de Cuba. El movimiento de solidaridad crece en todo el mundo y no dudamos que esa voluntad de millones, logrará el objetivo final: que esos Cinco antiterroristas cubanos, puedan regresar a su país,  como lo que son, como Cinco Héroes de la Patria.  

5. Un breve mensaje de saludo a la audiencia de Radio Bulgaria.

A todos los radio oyentes les deseamos un Feliz Año 2012, cargado de éxitos en la esfera profesional y mucho amor en lo personal.

Que el 2012 venga cargado de mucha solidaridad humana, seguros de que ¡¡un Mundo Mejor es posible!!

Publicado hoy, 1 de enero

Radio Bulgaria