domingo, 25 de enero de 2015

Obama, la “nueva era” con Cuba y la Cumbre de la Celac

Por Carlos Fazio
El 17 de diciembre, después de 18 meses de negociaciones secretas con mediación vaticana, el presidente Barack Obama reconoció el fracaso de la política de fuerza de Estados Unidos hacia Cuba, y dio un cambio de timón que deberá conducir a una normalización de relaciones diplomáticas con la isla. Ganó la política principista de La Habana. Fue una victoria histórica; la diplomacia cubana forzó el entierro de la lógica de guerra fría impulsada por diez sucesivas administraciones de la Casa Blanca, de Dwight Einsenhower a George W. Bush. Y lo hizo sin bajar la guardia.
 
El jueves 22 de enero, en el Palacio de Convenciones de la capital cubana tocó a la secretaria adjunta para América Latina del Departamento de Estado, Roberta Jacobson y a Josefina Vidal, directora general para Estados Unidos de la cancillería isleña, dar el primer paso concreto para intentar dejar atrás 54 años de un vínculo que no ha estado basado en la confianza. Concluida la reunión, ambas funcionarias coincidieron en que será difícil superar las diferencias políticas e ideológicas, y que el proceso de normalización de relaciones será aún largo. Largo y tortuoso, cabe agregar. Pero sin duda asistimos al comienzo de una nueva dinámica, en la cual, para que prospere, Estados Unidos deberá abandonar sus viejos sueños de dominación imperial y distanciarse de su tradicional política subversiva dirigida a forzar un “cambio de régimen” en la isla.
 
Del discurso y las primeras acciones de Obama se desprende que acepta al de Raúl Castro como un gobierno legítimo, con el cual se puede coexistir y dialogar. Estados Unidos lo hizo antes con China, con la antigua Unión Soviética y con Vietnam. ¿Por qué no Cuba? En eso hay un evidente cambio de actitud en Obama, que será resistido por el Partido Republicano que ahora controla el Congreso.
 
Parece razonable especular que el cálculo político de los estrategas de la Oficina Oval ha sido modificado y asumido, debido, fundamentalmente, a los cambios producidos en el seno de la comunidad cubano-estadunidense de La Florida y Washington, hoy más moderada que en el pasado, y a la oposición a la política cubana de Estados Unidos de varios países de América Latina con gobiernos progresistas. Al respecto, cabe recordar que el presidente Obama pasó un mal rato durante la sexta cumbre de Las Américas, en Cartagena, Colombia, cuando varios jefes de Estado latinoamericanos insistieron en la necesidad de un cambio en las relaciones bilaterales entre EU y Cuba, con eje en principios diplomáticos tan caros como la no injerencia, la autodeterminación y la soberanía de los pueblos y la solución pacífica de las controversias.
 
No obstante, del discurso y las acciones de Roberta Jacobson en La Habana, y más allá del clima respetuoso y constructivo que primó en la primera ronda de negociaciones con Josefina Vidal, es fácil deducir que Washington no ha renunciado a intervenir en la política interna de la isla y que seguirá apostando a formas sutiles de penetración política.
 
Como adelantó Manuel E. Yepe, Washington insistirá en una estrategia de “soft power” o “poder blando”; derrotado en el terreno de la fuerza, el establishment demócrata insistirá en el método de la “seducción”. Como advirtiera Fidel Castro en el año 2000, dado que no han podido destruir a la Revolución con procedimientos criminales, “sueñan” que podrán hacerlo mediante “métodos seductores”, como el que han bautizado “política de contactos pueblo a pueblo”. Entonces Fidel aceptó el reto y les dijo a las autoridades en Washington: “Pero jueguen limpio”.
 
Hoy Obama sabe que un elemento clave y esencial del proceso de normalización de relaciones pasa por el levantamiento del criminal bloqueo económico, comercial y financiero. También conoce que Washington debe rectificar la injusta inclusión de Cuba en la lista de estados patrocinadores del terrorismo internacional. Está claro, asimismo, que él ni nadie puede pretender que Cuba renuncie a sus principios, y que de darse la reanudación del vínculo diplomático deberá ser con base a una relación de iguales. Es decir, con eje en el respeto a la igualdad soberana de los estados, principio fundamental de la Carta de las Naciones Unidas.

En ese contexto es necesario advertir que durante la III Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), a celebrarse en San José de Costa Rica los días 28 y 29 de enero, viejos operadores de las políticas encubiertas de Washington y sus aliados intentarán desacreditar a Cuba y debilitar la política de los países del ALBA (Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América).

Existen evidencias de que en sendas reuniones realizadas en México a comienzos de diciembre de 2014, fueron planificadas una serie de acciones a desarrollar en un eventual evento paralelo a la Cumbre de la Celac de esta semana en Costa Rica, dirigidas a debilitar el bloque regional de países progresistas reunidos en el ALBA y la Unasur (Unión de Naciones Sudamericanas).
 
El proyecto se concibió durante el evento denominado “Caminos para una Cuba democrática”, auspiciado y co-financiado por la Fundación Konrad Adenauer (KAS, por sus siglas en alemán), poderoso instituto conservador germano asociado con el partido Unión Demócrata Cristiana, con sede en Wesseling, Alemania.
 
El evento “Caminos para una Cuba democrática”, co-patrocinado por la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), tuvo lugar en Veracruz, en vísperas de la vigesimocuarta edición de la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, celebrada en ese puerto mexicano los días 8 y 9 de diciembre. Fue precedido por una Cumbre de Jóvenes Iberoamericanos, también auspiciada por la Konrad Adenauer y la OCDA.
 
Cabe consignar que la KAS forma parte del World Movement for Democracy (Movimiento Mundial para la Democracia), entidad internacional creada por la Fundación para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés), cuyo financiamiento a su vez es aprobado por el Congreso de Estados Unidos y figura en el presupuesto anual del Departamento de Estado destinado a la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID). Varios conspicuos miembros de la NED han sido vinculados con operaciones clandestinas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
 
En su momento, la creación del Movimiento Mundial para la Democracia significó una nueva estrategia de la derecha mundial, cuyo objetivo era y es la construcción de un movimiento globalizado de activistas promotores de la democracia, dirigidos desde Washington D.C. por la NED. En buen romance, la NED pone los insumos políticos e ideológicos y parte del financiamiento, y la OCDA y la Konrad Adenauer ponen la cara y otra parte de los recursos.
 
A la reunión de Veracruz asistieron un grupo de contrarrevolucionarios cubanos y de la extrema derecha regional, entre quienes estaban la devenida aristócrata “comunicacional” Yoani Sánchez, el desacreditado Guillermo Fariñas y Dagoberto Valdés Hernández. Aunque poco trascendió del encuentro a puertas cerradas y sin difusión mediática −dadas las contradicciones para lograr un mínimo de unidad−, se habrían puesto en perspectivas acciones provocadoras para ser ejecutadas en el marco de la cumbre de la Celac contra Cuba, Venezuela y Nicaragua.
 
A tales efectos se habrían retomado proyectos desarrollados durante la cumbre de la Celac en Chile (2013), que contara con la anuencia de la Democracia Cristiana local y la representación de la Konrad Adenauer en el país austral. En enero de 2014 intentaron hacer lo mismo en Cuba, pero fracasaron, y ante ello trasladaron el escenario a la Universidad Internacional de la Florida, en Miami.
 
El “desayuno de trabajo” de Roberta Jacobson con siete disidentes cubanos, el viernes 23, en La Habana, tras las primeras conversaciones de alto nivel entre EU y Cuba en 35 años, devela que la intención de la administración Obama es seguir apoyándose en cartuchos quemados. Entre los opositores que conversaron con Jacobson en la residencia del Jefe de la Sección de Intereses de EU, estuvieron Martha Beatriz Roque, Guillermo Fariñas, José Daniel Ferrer y Elizardo Sánchez.
 
Pero no asistió la lideresa de las llamadas Damas de Blanco, Berta Soler, porque, según adujo públicamente, no hubo un “balance” en cuanto a la “diversidad de opiniones” de los participantes. En ese caso, como en muchos otros anteriores, el “balance” y la “diversidad” tienen más bien que ver con los jugosos presupuestos que han venido recibiendo de la USAID y la KAS, quienes por año han cultivado la industria de la contrarrevolución.
 
Huelga decir que nos encontramos en una fase muy temprana del cambio de rumbo de Barack Obama hacia Cuba. Existen indicios de que el presidente de Estados Unidos buscará capitalizar regionalmente su audaz jugada durante la Cumbre de las Américas, a celebrarse en abril próximo en Panamá. Como sugirió The New York Times el pasado 27 de diciembre, la diplomacia estadunidense estaría presionando para que el presidente mexicano Enrique Peña Nieto y la mandataria de Brasil, Dilma Rousseff, inviten a disidentes cubanos a la cumbre de Panamá.
 
En ese contexto, cabe preguntar si resultará o no disonante que esta semana, en Costa Rica, durante la III Cumbre de los países de la Celac, la Konrad Adenauer concrete su disposición de financiar un nuevo evento paralelo contra Cuba, Venezuela y Nicaragua. En todo caso, de ser así, ya fuera por inercia o con la participación planeada y encubierta de Washington, tales maniobras obedecerían a la estrategia de “poder blando” y el método de la “seducción” tan afín a la Casa Blanca; pero sin duda restarían vigor al abrumador respaldo que a escala internacional recibió Obama por el anuncio de la “nueva era” en su relación con Cuba.
 
*Carlos Fazio es periodista, colaborador del diario La Jornada (México) y el semanario Brecha (Montevideo), y docente universitario en las áreas de ciencias políticas y derechos humanos.

Fuente ALAINET

Carta abierta de un cubano para los amigos de Cuba sinceramente preocupados por el futuro de la Revolución


Por Pablo Luis González Justo *  
(…) Porque si mañana o cualquier día nos despertáramos con la noticia de que se ha creado una gran contienda civil en la URSS, o, incluso, que nos despertáramos con la noticia de que la URSS se desintegró, cosa que esperamos que no ocurra jamás, ¡aun en esas circunstancias Cuba y la Revolución Cubana seguirían luchando y seguirían resistiendo!
Fidel Castro Ruz
26 de julio de 1989 en Camagüey

 

Cuando el 17 de Diciembre de este año 2014, los gobiernos de Cuba y Estados Unidos anunciaron el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, interrumpidas unilateralmente por Washington en enero de 1961 y que además el presidente Barack Obama informó sobre algunas medidas que pudieran conllevar al inicio del desmantelamiento del bloqueo económico, financiero y comercial que sufre Cuba desde el año 1962, el pueblo cubano recibió la noticia con satisfacción, pero muy consciente de que el gobierno de Estados Unidos no ha renunciado en derrocar la Revolución cubana, sino que modificó el plan con el cual pretende lograr ese objetivo.

 Desde entonces, a través de Facebook y otras páginas de internet, he podido apreciar la sana inquietud de unos, así como la mala fe de otros respecto al futuro de Cuba. Permítanme dar mi opinión al respecto:

 En primer lugar, según decisión de su pueblo y de sus dirigentes democráticamente electos, la independencia y la soberanía que Cuba ha conquistado a lo largo de años de lucha, de resistencia y sacrificios, así como el sistema social que ha construido, nunca serán negociables. El pueblo cubano está inmerso en el perfeccionamiento de su proceso revolucionario, a través de los lineamientos de la política económica y social de la Revolución y el Partido, los cuales fueron debatidos en asambleas populares barriales, en los centros de trabajo, en las organizaciones de masas, haciéndoles aportes y modificaciones remarcables, aprobados en el VI congreso del Partido Comunista de Cuba. Para los cubanos, la actualización del modelo político, económico y social cubano en ningún caso significaría una transición hacia el capitalismo. Esto, lo tenemos muy claro.

 En segundo lugar, sabemos que el bloqueo se mantiene y tendremos que seguir luchando para lograr que se desmantele totalmente, lo que eliminaría el principal impedimento para el desarrollo del país en su decisión de construir un socialismo prospero, sustentable, solidario, que proporcione mayor bienestar para nuestro pueblo y le permita colaborar más con otros pueblos.

 Desde el punto de vista político, la eliminación del bloqueo después de más de 50 años sería una gran victoria para Cuba y los países que luchan para liberarse de la dominación imperial. Un ejemplo de que se puede resistir y vencer sin traicionar sus principios.

 Es necesario recordar que desde el triunfo de la Revolución, tuvimos que enfrentar el bloqueo, el terrorismo, el intento de aislamiento político, la invasión por Playa Girón, la cual fue derrotada, y otras agresiones, incluyendo la guerra bacteriológica. Y sin embargo, pusimos en marcha “la revolución de los humildes, para los humildes, por los humildes”. Dimos la tierra a los campesinos, alfabetizamos el pueblo, construimos escuelas, universidades y hospitales. Creamos escuelas de arte, de deporte y ayudamos a pueblos hermanos en su lucha por su independencia…

 Cuando cayó la URSS y el campo socialista, los Estados Unidos pasaron a ser la única superpotencia y su gobierno comenzó a comportarse como gendarme del mundo, imponiendo su hegemonía, desatando guerras, utilizando la ONU a su antojo. Aún en esas condiciones, Cuba reivindicó ante el mundo su decisión de continuar su camino socialista y siguió denunciando los desmanes del imperio. En el orden económico, Cuba perdió el mercado justo con el campo socialista; la economía cubana sufrió un duro golpe al disminuirse bruscamente el PIB con la consecuente reducción de la capacidad de importación de los insumos necesarios. Las condiciones de vida de la población se hicieron muy difíciles: apagones, dificultades para la alimentación y el transporte; la industria prácticamente se paralizó, A esta etapa se le llamó “Periodo especial en tiempo de paz”. En el orden ideológico, en el mundo no pocos declararon que no había otra opción que el capitalismo. Hubo quien declaró el fin de la Historia. Muchos partidos comunistas cambiaron de nombre.

 En los peores momentos del Periodo especial, los Estados Unidos reforzaron  el bloqueo con la Ley Torricelli y la Helms Burton, convencidos que había llegado el fin de la Revolución cubana. Incluso, algunos amigos creyeron que era imposible que Cuba resistiera. RESISTIMOS… defendiendo las conquistas del socialismo. Se reorientó la economía; se reorganizó el país teniendo en cuenta aquellas nuevas condiciones de dificultades económicas y de intentos de aislarnos políticamente. No hubo terapia de choque al estilo capitalista, ni despidos. Se priorizó la alimentación de los niños y los ancianos. No se cerró ningún hospital, ni ninguna escuela. Se comenzó el desarrollo de la producción agrícola agroecológica; se creó el Centro de biotecnología – reconocido hoy en el mundo entero – y entre otras medidas, se impulsó el desarrollo del turismo a sabiendas que podría traer consigo a la vez de ingresos en divisas convertibles efectos negativos en la sociedad.

 La Revolución siempre priorizó la unidad del pueblo entorno a la dirección del país; supo resistir sin afectar ningún principio revolucionario; mantuvo su soberanía e independencia y las conquistas del socialismo. Siguió siendo solidaria, compartiendo lo que tiene. A pesar de las dificultades económicas, se creó en 1998 la Escuela Latino-americana de Medicina, donde se formaron y se forman miles de médicos de diferentes países de Nuestra América y del mundo y en cooperación con la ALBA-TCP se han alfabetizado con el método “Yo, sí puedo” y se han operado de la vista con la “Operación Milagro” millones de personas.

 El Periodo especial, el turismo y otros factores no han estado exentos de efectos negativos. Han provocado una pérdida de valores en una parte de la población, cuestión que se debate con mucha fuerza en nuestra sociedad. No obstante somos optimistas, confiamos en los principios y los valores que ha sembrado la Revolución en nuestro pueblo. ¿Qué mejor ejemplo que él de los médicos y paramédicos cubanos que voluntariamente se encuentran combatiendo el flagelo del Ébola en África?

 El restablecimiento de relaciones con los EU, las medidas adoptadas por Obama y el desmantelamiento definitivo del bloqueo: otro desafío…

 Las nuevas medidas de Obama no son más que un reto al cual tenemos que enfrentarnos y lo vamos a hacer sin claudicar. Nuestra Historia habla por nosotros y puedo afirmar a nuestros amigos – y a los otros – que VENCEREMOS este reto.

 Después de 56 años de Revolución, el pueblo de Cuba y sus dirigentes hemos acumulado bastante experiencia. Sabemos que la normalización de las relaciones con Estados Unidos y una futura eliminación del bloqueo pudieran tener efectos negativos en la sociedad cubana, sobre todo desde el punto de vista ideológico. Nuestros enemigos de siempre seguirán tratando de afectar las bases de nuestro socialismo para tratar de corromper la Revolución desde dentro, promoviendo el consumismo, el egoísmo y la división en la sociedad.

 Para alcanzar sus objetivos, pondrán en función su comunidad de inteligencia, con sus instancias oficiales y las ocultas; utilizarán los métodos experimentados en Europa del Este, en las revoluciones de colores y en la primavera árabe. Un ejemplo evidente y no casual es que una de las primeras medidas adoptadas es de desbloquear el tema de las telecomunicaciones, en mi opinión, con el propósito de utilizar internet y la telefonía celular para promover su ideología, su forma de vida y/u orquestar planes de desestabilización con el objetivo de derrotar el socialismo cubano.

 A pesar de grandes dificultades y necesidades, los cubanos han resistido, y siguen resistiendo sin hacer ninguna concesión a sus principios, sin traicionar a sus amigos, colaborando con los pueblos del mundo, manteniendo sus sistemas de salud y de educación, gratuitos y la justicia social. Así seguirá haciéndolo y lo ha confirmado en múltiples ocasiones el presidente de los Consejos de Estado y de ministros Raúl Castro Ruz, más recientemente, en su discurso del día 20 de diciembre del 2014, en la clausura del IV Periodo ordinario de Sesiones de la VIII Legislatura de la Asamblea nacional del Poder Popular y en su declaración del 17 de diciembre cuando anunció el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos.

 Considero que estamos más preparados (y estamos en condiciones de prepararnos mucho más) que cuando tuvimos que enfrentar la caída del campo socialista. Podemos prever y analizar con mayor margen de tiempo el futuro.
 Como coincidencia histórica de gran simbolismo y de reafirmación revolucionaria para nuestro pueblo, el mismo día 17 de diciembre del 2014, fueron liberados Gerardo, Ramón y Tony, los cuales juntos con René y Fernando, que anteriormente habían sido liberados después de cumplir sus condenas, son conocidos como los CINCO HÉROES CUBANOS.

 Estos cinco compañeros que nacieron o se formaron después del triunfo de la Revolución de 1959, desde que fueron apresados y durante todo el tiempo que estuvieron presos fueron presionados, sufrieron torturas psicológicas con la intención de quebrarlos para que traicionaran y buscar un pretexto para justificar una agresión -de cualquier tipo- a la Cuba revolucionaria. Ellos no claudicaron, no traicionaron y regresaron más fortalecidos en todos los sentidos. Los Cinco son considerados un símbolo de la propia esencia de nuestro pueblo, por su fidelidad a los principios, valentía, dignidad y capacidad de resistencia en condiciones difíciles. Son fuente de inspiración para las actuales y futuras generaciones y puedo asegurarles que en Cuba hay muchos hombres y mujeres como ellos.

 Lo anterior desmiente la ilusión de los enemigos de la Revolución, los cuales sueñan y divulgan a través de los medios masivos de comunicación dominante de que cuando Fidel y Raúl, con la generación histórica, no estén en el poder se caerá la Revolución.

 Las generaciones nacidas o formadas después del triunfo de la Revolución, son las que le dan continuidad al proceso revolucionario cubano en su proceso de actualización. Contamos con la voluntad de nuestro pueblo, la conducción sabia y firme de los dirigentes de nuestro país, la solidaridad de todos los amigos y amigas de Cuba que nos han acompañado durante todos estos años de Revolución y muy especialmente en la batalla por la liberación de los Cinco.

 La lucha continúa… Para lograr nuevas victorias TODO EL MUNDO CUENTA…

La Habana, 21 de Enero del 2014.

 * Es graduado de Cuadro de Comercio Internacional en la Universidad de las Ciencias de la Información de Cergy Pontoise, Francia; graduado de Ingeniero Mecánico Aeronáutico de la Universidad de la Aviación Civil de Kiev, Ucrania. Miembro del Comité Internacional por la libertad de Los Cinco y presidente de la asociación francesa Raíces cubanas. Foto Virgilio Ponce

Fuente Martianos

Foto agregada AIN /Marcelino VAZQUEZ HERNANDEZ

sábado, 24 de enero de 2015

Oportunidad y desafíos: dos trabajos de Fernando García Bielsa

 

I
Cuba: la oportunidad y el reto de las relaciones con EE.UU.
Por Fernando M. García Bielsa*

Estas breves consideraciones acerca de algunos de los significados de los positivos anuncios del presidente Obama acerca de las relaciones con Cuba las hacemos a la luz del momento político que viven los EE.UU., nuestra región y el mundo. Ni remotamente intentan desdecir respecto a su gran importancia histórica y su probable impacto en las relaciones interamericanas.

 Partimos, como es un consenso bastante generalizado, de que son una victoria de Cuba, de la capacidad de resistencia de nuestro pueblo, y producto de los cambios que han ocurrido en el mundo, sobre todo en América Latina, donde, como reconoce en su declaración el propio presidente estadounidense, es EE.UU. el que se ha ido quedando aislado.

 Y sin duda ha sido también una victoria de los principios, de la dignidad y de su capacidad de resistencia el que nuestros Cinco héroes hayan logrado la libertad, aunque después de 16 años de injusta prisión. Ambas decisiones del presidente estadounidense fueron reconocidas y saludadas por nuestro gobierno y nuestro pueblo.

 Por supuesto, esos han sido anuncios nada inocentes; muy bien pensados desde la óptica de los intereses de EE.UU., desde una posición pragmática si se quiere. Se supera una clara anomalía de 53 años debida a la obstinación agresiva de los sucesivos gobiernos en Washington, cuando dos países vecinos se disponen ahora a restablecer sus relaciones diplomáticas y en muchos otros campos. Ello es claramente conveniente para ambos países. Y ciertamente para Cuba en lo bilateral, en lo doméstico, y tendrá también repercusiones favorables en nuestros tratos con entidades de otros países.

 Ahora bien, que nadie se llame a engaño, son anuncios bien pensados desde una óptica imperial y la nueva etapa es un reto para nuestro país y nuestras instituciones. Y ha sido pensada con el concurso de entidades estadounidenses y órganos de prensa donde predomina el pensamiento neoconservador, además de la buena voluntad de gobiernos aliados también de derecha. De modo que hay bastante para meditar y para posicionarnos.

 Es un reto que aceptamos, como ha indicado Fidel en múltiples ocasiones: “Veremos si por esas vías pueden destruir la Revolución cubana, que es en definitiva el objetivo que se proponen”, dijo el 26 de julio del año 2000, en Santa Clara. Y agregó que “sin ánimos de perturbar los dulces sueños de los que esto último piensan, cumplo el cortés deber de advertirles que la Revolución cubana no podrá ser destruida ni por la fuerza ni por la seducción”.

 Recordemos, con Fidel, que “la historia está igualmente de nuestro lado, porque el orden económico y político injusto y globalizado impuesto al mundo es insostenible”

 Siguiendo a Martí, nuestro Comandante en Jefe dijo que levantaremos “una gigantesca trinchera de sentimientos e ideas”.

 Y en ese empeño debemos estar ahora más que nunca, y ¡muy alertas! Del imperio no debemos confiar ni un tantico, como nos señaló el Che.

 Este anuncio ocurre en un contexto donde no solo están los positivos cambios en América Latina y en la opinión pública de EE.UU. respecto a Cuba, sino también cuando “el imperialismo estadounidense y sus aliados de la OTAN están tratando de crear todas las condiciones para transformar las relaciones internacionales en un nuevo teatro de confrontaciones con vistas a mantener el ya cuestionado sistema internacional unipolar y la hegemonía neoliberal”, en palabras del analista argentino-canadiense Alberto Rabilotta.

 ¿Qué debemos pensar de las palabras de Obama cuando señala que está dando pasos para colocar “los intereses de los pueblos de ambos países en el centro de nuestra política”?
 Entre otras cosas deberíamos esperar, y ver si finalmente han llegado a entender, que nuestro pueblo nada tiene que ver con los grupúsculos oportunistas que han estado financiando.

 Suena bien Obama cuando dice que no intentaría crear al caos, y el Departamento de Estado cuando agrega que “no sirve a los intereses de los Estados Unidos, o del pueblo cubano, empujar a Cuba al colapso”. Dicen “haber aprendido de una dura experiencia que es mejor alentar y apoyar la reforma que imponer políticas que lleven a un país a devenir un estado fallido”.

 Es realmente una declaración bastante distante de la política de bloqueo –que sigue intacto y debe cesar– y de aquel documento yanqui de abril de 1960, de buscar la claudicación de nuestro pueblo “a través del hambre y la desesperación”.

 Pero cuánto hay de retórica y cuánto de real compromiso se verá realmente cuando se suspendan los programas de financiamiento dirigidos a erosionar nuestras instituciones y se respete nuestra soberanía.

 Es válido que Obama trate, como anunció, que “los empresarios estadounidenses no queden en desventaja y que se incremente el comercio”, permitir operar a las instituciones financieras de su país, que “se le haga más fácil a los exportadores estadounidenses vender sus bienes a Cuba”, facilitar el flujo de información y que esté “autorizando el incremento de las conexiones de telecomunicaciones”.

 Y aún más, como resultado de estos pasos podremos tener mayores vínculos familiares e intercambios entre los dos pueblos en el plano cultural, científico y deportivo sin los obstáculos que han existido por las políticas de EE.UU.

 El Presidente Obama también expresó que intenta promover valores a través del “compromiso” (“engagement”), lo que tomado en el buen sentido querría decir del dialogo, el compromiso, la interrelación. Y ese es un camino de doble vía, donde nuestros valores también cuentan.

 En el discurso citado Fidel Castro señalaba: “Con ideas verdaderamente justas y una sólida cultura general y política, nuestro pueblo puede igualmente defender su identidad y protegerse de las seudoculturas que emanan de las sociedades de consumo deshumanizadas, egoístas e irresponsables. En esa lid también podemos vencer y venceremos”.

  II

Una vez más sobre los retos y la agenda de todos

“Pensar es abrir surcos, levantar cimientos y dar el santo y seña de los corazones”
(José Martí, discurso en Hardman Hall, NY, 10 oct. 1890)

 Aunque no todos los cubanos tengamos una mirada abarcadora de sus muchas aristas, sí conocemos por experiencia lo criminal del Bloqueo y hemos palpado sus muy dañinas consecuencias. Es una experiencia que no debemos olvidar.

 Por tanto lo que actualmente procede es avizorar por donde vienen ahora los gringos y no desconocer que muchos en nuestro país puedan ahora mistificar los beneficios o las bondades de la nueva relación de cierta “convivencia civilizada” con Estados Unidos.

 No pretendemos describir un fenómeno tan complejo y de proporciones tan vastas, de tantas implicaciones, ni tenemos una visión pesimista del momento. Las influencias externas suelen operar al mismo tiempo como peligros y como estímulo. Cierta gravitación e influjo del vecino norteño siempre resulta inevitable pero es tarea de la Revolución contrarrestar sus vertientes dañinas.

 Y es obvio que una de las tareas básicas es identificar nuestros puntos flacos y jerarquizar el debate y la información fresca y oportuna sobre todos los temas, a un pueblo culto y de aguda sensibilidad como el nuestro.

 Todavía debemos luchar contra el formalismo y los “teques” que tanto enajenan y tanto rechazo generan. Pero asimismo es necesario superar cierto desarme ideológico que se ha extendido en muchos sectores en los últimos años.

 Debemos combinar la realización de las tareas concretas, en primer lugar ordenar y potenciar el desempeño de la economía, el ahorro, el aumento de la productividad. Pero, asimismo, ahora más que nunca y ante los nuevos retos, nadie con responsabilidades en el estado y en el Partido a todos los niveles puede limitarse a una gestión empírica, mecánica, de cortas miras.

 Debemos tener claro el rumbo, la visión estratégica, la proyección de nuestro proyecto socialista, e interpretar los peligros que le acechan desde afuera y desde dentro.

 Esas y muchas más carencias debemos superar ahora que se abre una etapa de “convivencia”, pero de necesario pulseo a lo cortico con las influencias y las “ayudas” que ya ha anunciado el presidente de EE.UU. como parte de sus intenciones para que dejemos de ser lo que somos. Para que dejemos de ser “necios” como Silvio, que queremos seguir fieles a la esencia de lo vivido, de nuestra cultura e identidad.

 Este posicionamiento para los nuevos tiempos no es, ni debe ser, solo en defensa de la soberanía ante el imperialismo sino en defensa, en el frente interno, del rumbo socialista, y ello requiere establecer un mayor control sobre el burocratismo, control que ahora es deficiente y solo se ejerce desde arriba. 
El país para salvarse requiere recuperar niveles de participación popular que se han deteriorado, en primer lugar en participación sustantiva o control de los procesos de toma de decisiones.

 No se puede prescindir de la voluntad, de la iniciativa y de la acción coordinada de nuestros ciudadanos, lo que ha sido un patrimonio de la Revolución cubana. Ya lo había dicho Martí: “Lo que no sea guerra de todos… o no es verdad, o es una guerra de rincón, fácil de desacreditar y acorralar”.

 No puede ser solo en rincones donde se comprenda la complejidad del momento. No podemos limitarnos a hacer declaraciones de “que estamos inmunes”, que “no admitiremos injerencias”. Y es verdad que nuestras tradiciones, la unidad forjada por la Revolución, la lealtad a los que cayeron en nuestras luchas y la cultura de nuestro pueblo son la base para prepararnos para lo que viene. Pero, eso sí: estando alertas, informados, “gatos” como dice el argot popular.

 No subestimar la capacidad del enemigo de producir confusión, falsas ilusiones. Como señalaba Eduardo Galeano cada conciencia ganada por la indiferencia y el derrotismo egoísta es una victoria del enemigo.

 ¿Sabemos identificar y defendernos ante las mañas del capital trasnacional después de estos cincuenta años de paternalismo estatal? ¿Están duchos nuestros sindicatos para proteger los derechos de los trabajadores frente a una patronal ajena? ¿Tenemos aceitados los mecanismos para protegernos contra la cooptación de nuestros funcionarios? ¿Actúa una burocracia empoderada –toda ella y siempre– a tono con las necesidades del país y con las orientaciones trazadas por el partido y el Cro. Raúl Castro? ¿Estamos seguros de que no existen agazapados algunos reductos que desean alguna forma de “anexión” a los EE.UU.?

 Contamos con una legítima diversidad de puntos de vistas, pero ¿está suficientemente consolidada la hegemonía de las ideas socialistas en el debate social?

 Ya que no pudo rendirnos por hambre y desesperación, debemos prever que el enemigo –pues sigue siéndolo aunque busquemos la convivencia y el “juego limpio”–, buscará aplicar la regla básica del “divide y vencerás”, que intentará inculcar o acrecentar la influencia de sus “seudovalores”, invadir el sentido común y transformarlo con las ideas que quiere utilizar para someternos.

 Vendrán a alimentar un glorificación del mercado y el consumismo, estimular reivindicaciones puramente corporativas o sectoriales, a debilitar –como ya han anunciado– las instancias globalizadoras de la política, descalificadas como ‘ideológicas’, etc. Tratará, en fin, de servirnos la mesa e, incluso, dictar la agenda y los términos del debate.

 No es que piense yo que vayan a lograrlo. Una cosa piensa el borracho y otra el bodeguero. Ya en mi anterior comentario recordé las palabras de Fidel dirigidas a aquellos que se regodean y “sueñan”, donde les advertía “que la Revolución cubana no podrá ser destruida ni por la fuerza ni por la seducción”.

 ¡Puede que no tengamos que ponernos otra vez la ropa miliciana, pero sí o sí tenemos que cambiar todo lo que se tenga que cambiar para seguir siendo lo que somos!
*Diplomático y docente cubano. Ha ocupado cargos en la Sección de Intereses de Cuba en Washington. En su campo de estudio y enseñanza se incluyen la filosofía, la historia y las ciencias sociales.

Cuba y EEUU, al fin con un diálogo que -obvio- no es amor

Por Emilio Marín
 
Cuba y Estados Unidos tuvieron dos reuniones, con el propósito de avanzar hacia la normalización de relaciones. Fue un buen primer paso. Falta mucho para aquel objetivo y a Obama le quedan sólo dos años en la Casa Blanca.

Antes de analizar las reuniones del 21 y 22 de enero hay que decir algo sobre el escenario de ese diálogo entre Cuba y Estados Unidos. Fue en el histórico Palacio de las Convenciones donde es habitual que se reúna la Asamblea Nacional del Poder Popular, las organizaciones sociales, etc. Allí se respira la revolución cubana. Por ejemplo, las delegaciones de Colombia y las FARC buscan allí una solución política a la guerra.
O sea que en cuanto al lugar de las conversaciones, Cuba jugó de local, para decirlo deportivamente. Cuando después de una guerra se firma la paz, el vencido acude a firmar los papeles al campamento del ganador. Que el lector saque sus conclusiones.
Se podrá decir que Roberta Jacobson, Secretaria para América Latina del Departamento de Estado, fue hasta La Habana no porque su país se sintiera derrotado sino porque no quería abrir EE UU a unos cubanos que llegaran alborotando al mundo. En ese caso se podría asegurar que la isla ha sido mejor anfitriona, abriendo su casa a quien durante 54 años -si se cuenta desde la invasión en Bahía Cochinos- se dedicó a tratar de derrocar a la revolución devenida en socialista.
Hay otros aspectos para entender quién cedió, o al menos quién debió ceder más, para llegar a esta ronda de diálogo entre los gobiernos de Raúl Castro y Barack Obama.
Uno de ellos es la histórica liberación de los tres antiterroristas cubanos presos en cárceles estadounidenses desde 1998. Eso fue anunciado en forma simultánea por los dos presidentes el pasado 17 de diciembre, quedando a cargo de La Habana liberar al agente estadounidense Alan Gross y a otro espía de la CIA. En Cuba hubo una enorme alegría por aquellas liberaciones. En cambio en EEUU la ultraderecha -sobre todo la republicana- y la gusanería de Miami pusieron el grito en el cielo ante lo que consideraron una "capitulación" de Obama.
Un último dato sobre la previa a las reuniones: el 16 de enero entraron en vigencia resoluciones de la secretaría del Tesoro y de Comercio de EE UU flexibilizando el bloqueo. Ahora los estadounidenses que quieran viajar a la isla podrán hacerlo por razones familiares, profesionales, culturales, deportivas, etc. Durante la estadía podrán usar sus tarjetas de crédito y traer de regreso productos hasta 400 dólares. Las líneas aéreas podrán volar a La Habana (no se levantaron las restricciones sobre viajes por vía marítima). Los bancos norteamericanos podrán abrir sucursales en Cuba, en cambio las entidades isleñas no están autorizadas a hacer lo propio en EEUU. Las empresas estadounidenses podrán hacer inversiones en áreas informáticas y la construcción, entre otros negocios.
Obama retoma así su política de 2009 de promover una flexibilización al bloqueo. Casi seis años después empieza por fin a darle forma. Es tarde e insuficiente pero es un hecho positivo.
Queda claro quien cambió para poder llegar a los diálogos de esta semana en La Habana.
Dos reuniones.
La primera reunión fue en el Palacio de las Convenciones, el 21 de enero. Jacobson no había llegado aún a Cuba, de modo que la representación estadounidense corrió a cargo de su segundo en la cartera, Alex Lee. Del lado cubano estuvo la jefa de delegación, Josefina Vidal, jefa de la sección de EE UU en la cancillería cubana, acompañada de Gustavo Machín, subdirector del área EE UU del MINREX.
Se habló de la agenda de migraciones. Washington ahora viene cumpliendo con el acuerdo de muchos años atrás, de otorgar 20.000 visas anuales a cubanos que quieren viajar al país vecino por diversas circunstancias, no necesariamente por disidencia política.
El problema es que en simultáneo persiste la vigencia de la Ley de Ajuste Cubano, en EE UU, que propicia la inmigración ilegal con todos los perjuicios para esos cubanos que creen necesario cambiar de aire. Algunos se lanzan al mar y a veces lo pagan con su vida. Esa norma norteamericana incentiva esa corriente ilegal pues estableció la regla de "pies secos-pies mojados": si el inmigrante logra pisar suelo estadounidense tiene derecho a residir y pedir en un año su residencia permanente; si lo pillan en el mar, es devuelto a Cuba.
Ningún inmigrante de otra nacionalidad tiene esa prerrogativa "made in USA" destinada a generar muchos intentos de llegar a La Florida. Si tenía éxito, era usado en la propaganda contra Cuba; si fracasaba, se lo devolvía furioso que despotricara contra Castro; y si había ahogados, el costo también sería para el país de origen.
En la reunión del 21/1 la parte cubana pidió el fin de esa ley, pero Lee dijo que continuaría vigente. Por eso, en su encuentro posterior con la prensa, el número 2 Machín declaró: "al menos hemos acordado que estamos en desacuerdo sobre algunos temas". Una vieja fórmula diplomática para decir que no hay acuerdos pero que las dos partes han podido expresar sus puntos de vista.
La segunda ronda de diálogo, ya con Jacobson en su asiento, fue el 22. El último funcionario estadounidense de su mismo nivel había visitado Cuba en 1980, o sea 35 años atrás. El temario se tornó más político, como debía ser, al conversar sobre cómo restablecer las relaciones diplomáticas interrumpidas desde 1961. Sería una buena noticia para los dos países y también para Suiza, cuya embajada en La Habana suple en parte la ausencia de la representación norteamericana (sólo cuenta con una Sección de Intereses-SINA).
La reapertura de embajadas no sería un trámite tan complejo, pero el problema es que en este tiempo se han acumulado diferendos que demandan una solución previa. La representante cubana reclamó que se solucione el problema del consulado cubano en Nueva York, privado de acceder a servicios financieros por disposición norteamericana. Esto ocasiona graves perjuicios a esa dependencia y a tantas personas que acuden allí con diversos trámites.
Además Vidal-Machín insistieron en que el Departamento de Estado saque a la isla de la lista de países que practican el terrorismo. Estar allí, además de tremenda injusticia, supone como consecuencia directa no poder tramitar créditos internacionales. Un país terrorista no califica para esos créditos, salvo que el terrorismo que practique sean las invasiones a Irak, Afganistán, Libia, Siria, Gaza, etc. En este caso sí tendrá préstamos internacionales...
Derechos humanos.
La representación cubana demandó el fin del bloqueo estadounidense, condenado por la ONU desde 1992. La delegación estadounidense habrá alegado que las medidas de la semana anterior demuestran la buena fe de la administración Obama. Habrán hecho mención que ahora los estadounidenses podrán aumentar sus remesas a familiares en la isla: 2.000 dólares por trimestre en vez de 400.
Pero Cuba no pide limosna sino poder comprar y vender, recibir inversiones, etc., sin que se le impongan previamente resignar su independencia política, soberanía nacional y socialismo martiano.
La excusa norteamericana puede girar en torno a que el bloqueo fue decidido por el Congreso vía ley Helms-Burton (1996). Ese Capitolio hoy está dominado en sus dos cámaras por la oposición republicana. La parte cubana urge a Obama a utilizar todas las prerrogativas para cortar las alas del bloqueo en todo lo que de su cargo depende, pero el problema es doble. Primero, el afroamericano no está dispuesto a levantar el bloqueo sino logra antes de la isla alguna renuncia de peso a su condición de socialista. Y segundo, a ese presidente, aún suponiendo muy buena voluntad que hasta ahora no mostró, le quedan sólo dos años en la Casa Blanca.
Los delegados cubanos no se quedaron en aquellos sentidos reclamos. También ofrecieron colaboración para la lucha conjunta contra el narcotráfico y el terrorismo, y afrontar en común enfermedades como el Ébola o el cuidado del medio ambiente.
La parte norteamericana no quiso tomar la mano que le tendían. Más aún, en la tarde del último día, Jacobson meneó el tema de los derechos humanos, presentado en un comunicado como gran preocupación de las autoridades norteamericanas junto con las reformas democráticas que según éstas se necesitan en la isla.
La respuesta de los delegados cubanos fue educada pero con sentido de contraofensiva. Dijeron que querían debatir cómo están esos derechos en EEUU. Pusieron de ejemplo las detenciones ilegales y las torturas en Guantánamo, así como "la brutalidad y el abuso policial, cada vez más alarmantes, como en los hechos ocurridos en Ferguson y Nueva York, el incremento del racismo y la discriminación racial". También el menor salario que perciben las mujeres trabajadoras.
Esa respuesta fue excelente. Demuestra que Cuba fue con las manos abiertas al diálogo con su hasta ahora mal vecino. Y cuando éste comenzó con agresiones, propias de la esencia de su sistema imperial, la isla cerró los cinco dedos en forma de puño y contragolpeó. La cancillería cubana calificó estas reuniones como positivas, pero advirtió que la negociación va a tener que seguir por más tiempo.
A Jacobson y sus jefes, Obama y John Kerry, les cabe el refrán argentino: "fueron por lana (a Cuba) y volvieron trasquilados".

Tomado de La Arena, Argentina

miércoles, 21 de enero de 2015

Josefina Vidal: Cuba aspira a una relación normal con EEUU en el área migratoria

Concluye Vigésimo Octava Ronda Migratoria Cuba-EEUU. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Josefina Vidal en la conclusiones de la Vigésima Octava Ronda Migratoria Cuba-EEUU. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

“Cuba aspira a una relación normal con EEUU en el área migratoria”, dijo Josefina Vidal, jefa de la delegación cubana al concluir la la Ronda Migratoria Cuba-EEUU que se celebra hoy en el Palacio de las Convenciones de La Habana.

A una pregunta de Cubadebate, la directora general de la Dirección de EEUU de la Cancillería cubana,  aseguró que la Ley de Ajuste Cubano y la política “pies secos-pies mojados” es el principal estímulo para la emigración ilegal de Cuba hacia Estados Unidos y también para las entradas irregulares.
Esta es una política y una ley que “confieren solo a los ciudadanos cubanos un trato preferencial, exclusivo y único, que no recibe ninguna otra ciudadanía en el mundo, y por tanto nos lleva a la conclusión de que es el elemento fundamental que anima y sigue estimulando estas salidas ilegales”.

“La política ‘pies secos-pies mojados’ es una política y por tanto está en mano del gobierno y del poder ejecutivo decidir sobre la aplicación de esta”. En el caso de la Ley, ciertamente solo el Congreso de los EEUU la puede cambiar, pero “tiene potestad para pronunciarse en relación con la manera en que se implementa esa ley”.

Mientras, el jefe de la delegación de EEUU, Alex Lee aseguró que Cuba y Estados Unidos sostuvieron un “diálogo respetuoso” sobre asuntos migratorios,
El subsecretario adjunto para Latinoamérica del Departamento de Estado, dijo en rueda de prensa previa a la de Josefina Vidal, que el gobierno de EEUU “está totalmente dispuesto a mantener la Ley de Ajuste cubano”, que “seguirá guiando” la política migratoria de su país respecto a Cuba, y que también se mantendrá la política “pies secos-pies mojados”.

Declaración de Cuba

“Hemos encontrado hechos recientes de fraude de documentos de cubanos con la intención de entrar ilegalmente a EEUU”, dijo Vidal al dar a conocer la declaración cubana al concluir la Vigésimo Octava Ronda Migratoria Cuba-EEUU.
La delegación cubana reconoció que EEUU ha cumplido los Acuerdos Migratorios, en lo que respecta al otorgamiento de no menos de 20 mil visas anuales por EE.UU. a emigrantes cubanos y el incremento de las visas concedidas a ciudadanos cubanos para realizar visitas temporales a los Estados Unidos.
Durante la Ronda de hoy, “la parte cubana ofreció información que demuestra la marcha satisfactoria de los nuevos procedimientos de la política migratoria cubana, que fue actualizada hace dos años”, y “reconocimos el incremento de la cooperación y la comunicación entre las agencias competentes de ambos países para enfrentar la emigración ilegal, el contrabando de personas y el fraude migratorio”.
Añadió que la delegación de Cuba propuso realizar en los próximos meses un encuentro técnico entre expertos sobre fraude de documentos migratorios, y que se ha coincido en los resultados favorables que han tenido los intercambios técnicos profesionales realizados recientemente entre el SGC de EE.UU. y TGF de Cuba, para intercambiar sobre la ampliación de la cooperación.
Reiteró que “a pesar de las medidas tomadas por ambos países, la persistencia de la política de “pies secos-pies mojados” y la Ley de Ajuste Cubano, que contradicen la letra y el espíritu de los Acuerdos Migratorios, siguen siendo el estímulo principal a la emigración ilegal, al tráfico de emigrantes y a las entradas irregulares a EE.UU. desde terceros países, de ciudadanos cubanos que viajan legalmente al exterior”.
No están siendo devueltos a Cuba todos los emigrantes ilegales cubanos interceptados en el mar, lo cual es contrario a los Acuerdos Migratorios, dijo.
Concluyó que “trasladamos nuestro rechazo a la continuidad de la política dirigida a alentar a profesionales y técnicos cubanos de la salud a abandonar sus misiones en terceros países. En tanto es una práctica censurable de ‘robo de cerebros’, que además intenta privar de recursos humanos vitales a muchos países que se benefician de la colaboración cubana. Esto no se corresponde con el contexto bilateral actual de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos”.
Concluye Vigésimo Octava Ronda Migratoria Cuba-EEUU. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Concluye Vigésimo Octava Ronda Migratoria Cuba-EEUU. Foto: Ismael Francisco/ 

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martes, 20 de enero de 2015

Cuba va a las conversaciones con un espíritu constructivo

Llegará el día en que los pueblos podrán

Por Sebas Parra*

En memoria de Leonela Relys, Doctora en Pedagogía y autora del programa de alfabetización "Yo, sí puedo"
Y el mundo será ya un mundo culto y alfabetizado como tú lo soñabas, un mundo regulado por la justicia y la solidaridad, pues, nunca te cansabas de recordarnos que «el analfabetismo existe porque existen inequidades e injusticias sociales».

Sábado, TeleSUR informaba desde Cuba: «La destacada pedagoga cubana Leonela Inés Relys Díaz, creadora del método de alfabetización Yo, sí puedo, con el que han aprendido a leer y escribir más de ocho millones de iletrados todo el mundo, favorecidos por la vocación solidaria de la Revolución Cubana, murió en la Habana este sábado víctima de cáncer». 

Domingo, Cubainformación, con el titular «falleció Leonela Relys, creadora del método cubano de alfabetización Yo, sí puedo, y heroína de la República de Cuba» nos acercaba a su definitivo adiós: «Una ofrenda floral del líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, acompañó las honras fúnebres de Leonela Inés Relys Díaz, creadora del método Yo, sí puedo. Sus restos descansan en el Panteón de la Central de Trabajadores de Cuba del cementerio de Colón, en La Habana»  

Leonela Relys en Girona 

En 2005, cuando en compañía de Joan Colomer y el nicaragüense Maestro Pineda viajamos a La Habana a participar en el I Congreso Mundial de Alfabetización / Congreso Internacional de Pedagogía 2005 donde se presentaba a la comunidad internacional el método de alfabetización audiovisual cubano Yo, sí puedo, tuvimos las primeras referencias y testimonios en relación a la vida y la obra de esta maestra, pedagoga y revolucionaria que había hecho de la alfabetización y la educación el gran Amor, la razón, de su existencia. Y ese mismo año, en Managua, tuvimos la oportunidad de abrazarla y compartir un momento en los días previos al pilotaje del método en Nicaragua. Diez años después, recuerdo que, curiosamente, no admiré tanto sus conocimientos científicos, técnicos o profesionales o su experiencia en materia de alfabetización sino su gran humildad. El recuerdo que conservo es el de una maestra trabajadora, apasionadamente comprometida con su trabajo, muy lúcida a la hora de analizar las causas y consecuencias de los analfabetismos y, por encima de todo, como digo, una persona afable y humilde.

Tuvieron que pasar, sin embargo, unos años, hasta que nos volvimos a encontrar, en esta ocasión en Girona. El Yo, sí puedo, en la persona de Leonela Relys, había recibido el Premio Mestres 68 de 2011 y durante el mes de noviembre del año siguiente tuvimos la oportunidad de compartir unos días con la Leo. 

De la mano de La Guerrilla Comunicacional, visitamos al alcalde de Girona, a la Rectora y el decano de la Facultad de Educación de la UdG; conversamos con la gente del Núcleo Paulo Freire, de la AEPCFA-Girona, de la Asociación Rosa Sensat,... Y, sobre todo, recuerdo el acto de entrega del Premio, donde tuve el gran honor de encargarme de la glosa y de escuchar de cerca las palabras finales de agradecimiento de Leonela Relys Díez en nombre del gobierno y el pueblo de Cuba. Este momento representa una definitiva abrazo entre nosotros, entre nuestros sueños pedagógicos, entre nuestras luchas por la erradicación de los analfabetismos. Y el reloj de la Historia marca rápido las horas del tiempo de la solidaridad y la amistad: en mayo de 2013, La Guerrilla Comunicacional edita su último libro publicado De América soy hijo. Crónica de una década de alfabetización audiovisual que nos lleva a presentarlo en toda Cataluña, Valencia, Xátiva, Dènia, Andalucía... En noviembre de 2014 la AEPCFA edita El sueño que fue. Un relato sobre la alfabetización en Nicaragua, donde los autores destacan el salto adelante que representa el Yo, sí puedo creado por nuestra maestra y amiga en la esperanza de los pueblos de América y del Mundo de liberarse del analfabetismo.

Leonela Relys en La Habana

Octubre de 2015, La Habana. Somos dieciséis hombres y mujeres integrantes de la Brigada de La Guerrilla Comunicacional en Cuba. La Leo nos recibe un domingo por la tarde. No en su casa, no en la sede de ningún organismo oficial. Nos recibió en el patio de un centro de enseñanza secundaria donde hacía una permanencia de voluntaria, junto con otros miembros de la comunidad educativa que limpiaban y cuidaban el recinto escolar. ¿Imagínese el impacto que recibimos viendo una autoridad mundial en metodologías de la alfabetización, con más de veinte libros sobre el tema publicados, con posesión de los galardones más valorados, haciendo de voluntaria en una escuela la tarde de un domingo? ¿Imagínese de qué tipo de mujer estamos hablando? Pues, ésta era la Leo...

Fue una tarde intensa, rica en emociones y afectos. Se la miraba feliz. Pero no nos pasó inadvertido su estado de salud. La Leo tenía alguna cosa... Esa misma noche tuvo que ir al hospital. Y unos días después la familia nos hizo saber el diagnóstico que le acababan de hacer y el tiempo probable de vida. La visitamos en su casa dos veces. Una casa humilde como ella, humilde como su familia, pero decorada con la sonrisa, la mirada alegre y bondadosa y el talante de la gran mujer, madre y abuela que era. El despido fue muy difícil. Y su último deseo toda una gran lección: «tengo que ponerme bien pues todavía tenemos muchas cosas que hacer ustedes y yo».

Descansa Leo, seguiremos haciendo cosas juntas hasta que llegue este día en que todas las letras tendrán su número y su helado del Coppelia para recordarlas.

Y el reloj de la Historia marca rápido las horas del tiempo de la solidaridad y la amistad: en mayo de 2013, La Guerrilla Comunicacional editó la entrevista del mes de marzo a Leonela Relys (*Entrevista a Leonela Relys: http://laentrevistadelmes.blogspot.com.es/2013/03/leonela-relys-el-analfabetismo-existe.html) y su último libro publicado De América soy hijo. Crónica de una década de alfabetización audiovisual en mayo, que nos llevó a presentarlo en toda Cataluña, Andalucia, Valencia y Dènia.
*Miembro de La Guerrilla Comunicacional y de la AEPCFA-Girona
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.