miércoles, 20 de agosto de 2014

La vigencia de "Fidel y la religión" es incuestionable

Cubahora comparte una entrevista realizada al investigador Aurelio Alonso sobre la vigencia del libro "Fidel y la religión"...
Portada del libro Fidel y la Religión. Conversaciones con Frei Betto
En 1985 veía la luz el volumen Fidel y la religión, resultado de las veintitrés horas de diálogo entre el líder de la Revolución Cubana Fidel Castro y el escritor y periodista brasileño Frei Betto. Se iniciaba un proceso de reconciliación entre las ideas religiosas y revolucionarias; desaparecía así, a decir del fraile dominico, el prejuicio de los comunistas y el miedo de los cristianos.

Casi treinta años después, a propósito de su primera edición ebook como parte de la colección de ebooks de/sobre el líder cubano a cargo de Ruth Casa Editorial, el destacado sociólogo, docente, investigador y ensayista, Premio Nacional de Ciencias Sociales, Aurelio Alonso, habla sobre la vigencia del texto.

Releo la entrevista y me parece escucharlo; su prosa tiene voz propia. A medio camino entre el tono anecdótico y el reflexivo, el autor de Iglesia y política en Cuba revolucionaria (1998) hilvana un discurso coherente y lúcido salpicado por confesiones exclusivas.

Tiene la impresión de que no ha respondido como yo hubiera esperado; se equivoca y se lo hago saber. Aurelio, como cariñosamente le conocemos los que casi a diario tenemos el privilegio de verlo en su oficina de la Casa de las Américas, me regala su tiempo. Me guardo otros temas. Sus respuestas me han provocado otras preguntas. Pendiente queda un próximo encuentro.

—Dentro de sus estudios e investigaciones en el campo de las ciencias políticas, la llamada transición socialista y la sociología de la religión, ¿cuáles han sido sus principales intereses, temas, acercamientos?

—Creo que lo primero a señalar es que me eduqué en un colegio católico, pertenecí allí a la cruzada eucarística, y hacía una vida de compromiso religioso. Pero el paso por los cuestionamientos propios de la adolescencia me hacía dudar del dogma de fe. Desde el comienzo del bachillerato decidí cambiar hacia la enseñanza laica –lo decidí yo mismo, mis padres no intervinieron-- y mi alejamiento de la fe religiosa se consumó en esos años de estudiante. Pero debo reconocer que tuve una formación cristiana. Al final del bachillerato me impactó la lectura de Jean Paul Sartre, de su narrativa de intensa carga filosófica, y algo de su periodismo político, también en sintonía con mi irreligiosidad. Fue mi primera inclinación filosófica, la cual pienso que dejó huella en mí; me atrevería a decir incluso que estuvo en mi camino hacia el marxismo. Entonces lo percibía como el método para descubrir y conciliar las posibilidades que se abrieran a nuestra existencia personal, a nuestras circunstancias, a la inserción del individuo en el pedazo de historia que le haya tocado vivir.

Desde temprano el estudiante que ya experimentaba la transformación revolucionaria y buscaba respuestas a sus cuestionamientos, se introdujo en las lecturas marxistas, que se convirtieron en el componente definitivo de su vocación intelectual. Entraba en una perenne confrontación entre la reflexión que recibía del legado teórico y la realidad vivida en el proceso mismo de transición socialista iniciado. Así fueron aflorando mis aprendizajes, mis influencias, mis irreverencias, mis lealtades, conformando la convicción de que la coherencia no podía sostenerse en la renuncia a la necesidad de pensarlo todo con cabeza propia, de no rechazar la tentación de la duda ante una convicción confortable. Por el contrario, la coherencia deseable debía ser buscada sorteando caminos difíciles.

Para ser sincero, creo que nunca he escogido con mucho rigor especialidades profesionales, y si lo hice en algún momento, no puse obstáculo a las circunstancias que enrumbaron mis pasos dentro del proyecto revolucionario. Y en aquello en que me involucré lo acometí siempre con pleno sentido del compromiso. Quienes me conocen saben que mis circunstancias me hicieron dedicarme un par de años, a finales de los sesenta, a la ganadería lechera, y mientras cumplía las tareas que me tocaba, y sin abandonar del todo mis lecturas filosóficas, estudié sobre los suelos, los cultivos de pastos y forrajes, la alimentación del ganado, los controles y el manejo de la masa ganadera, etc., y no se me ocurriría decir, ni por asomo, que fue para mi formación tiempo perdido.

De hecho, también dentro del vasto campo de los estudios religiosos, con el cual se me suele identificar, mis intereses se movieron principalmente en torno a las perspectivas institucionales, la proyección y la doctrina social de la Iglesia, sus relaciones con el Estado y con la sociedad civil, las corrientes sociológicas y eclesiológicas vigentes. Una inclinación articulada al deseo de profundizar en las complejidades del proceso de transformación social, política y económica que me tocó vivir. Por eso evito la vaga calificación de especialista en temas religiosos que podría defraudar a quien busque mis trabajos. El contenido de las casi doscientas publicaciones que registra ya mi currículo es expresivo de esta diversidad temática, y de mi hoja de ruta en el período por el cual he andado.

Tengo la impresión de que no he respondido a tu pregunta como hubieras esperado pero esta es la respuesta que me inspiró.

—¿Cómo influyó en su obra el libro Fidel y la religión? ¿Cómo valora el aporte de ese texto en la comprensión de las relaciones entre la religión y la sociedad en Cuba? ¿Cree que el libro mantiene su vigencia después de 30 años?

—Ya había conocido yo a Frei Betto en 1980 en Nicaragua, y había leído algunos artículos suyos que lo mostraban como una de las figuras más atractivas en la línea de pensamiento abierta con la teología de la liberación, por la claridad del discurso y por su capacidad de comunicación. Cuando apareció Fidel y la religión, en 1985, yo me encontraba en misión diplomática en el exterior y recuerdo el impacto en la prensa, por lo novedosas que resultaban las revelaciones de Fidel en sus respuestas a las preguntas de Betto. Una anécdota simpática es que la primera edición en francés salía con una foto de Ramón Castro, como sabes el hermano mayor de Fidel, en la portada. Se habían confundido en la editorial, pero afortunadamente enviaron un ejemplar a la embajada cubana antes de ponerlo en circulación y pudieron desfacer el entuerto a tiempo.

Desde que lo leí me percaté de la importancia del libro. Por varias razones, pero principalmente por una. A mi juicio, la proyección abierta al entendimiento entre la fe religiosa y la ideología revolucionaria que Fidel había propugnado en su encuentro con los “cristianos por el socialismo” durante su visita al Chile de Allende en 1971, donde habló de “alianza estratégica” entre cristianos y marxistas, y de nuevo en Jamaica, en 1977, en un importante encuentro con líderes religiosos del Caribe, había padecido de una lectura equívoca durante muchos años. Incluso en el seno del propio partido cubano se interpretaba que existía una doble política en el reconocimiento del factor religioso: una de apertura y alianza hacia el exterior, explícita en dichos encuentros, y otra hacia el interior, orientada hacia el ateísmo y al debilitamiento de las iglesias, la cual se reflejaba incluso en los documentos rectores del primer congreso del PCC.

El propio Fidel daba a conocer en ese momento, a través de la edición de esas veintitrés horas de conversación concedidas a Frei Betto, que la superación completa de la discriminación por motivos religiosos era una tarea pendiente en el proyecto socialista cubano. El giro ideológico que requería la superación de lo que había sido reconocido hasta entonces como una cuestión de principio se produjo en el IV Congreso del PCC en 1991 y en la Reforma Constitucional de 1992, pero fue en Fidel y la Religión que el líder de la Revolución cubana lo dio a conocer, en el contexto de una larga reflexión sobre el espacio del hecho religioso en un proceso de transición socialista. Constituye, por lo tanto, un acontecimiento editorial sin precedente en la tradición socialista del siglo veinte, y yo me atrevería a afirmar que su vigencia no admite ya cuestionamiento. 

—¿Considera usted que las relaciones entre el estado y la iglesia en Cuba han mostrados signos de cambio? ¿Dónde radican entonces esos cambios y que representan dentro de un panorama que ha venido experimentando la transición socialista desde la década de los noventa?

—Creo que mi respuesta a tu pregunta anterior provee una importante muestra de movilidad. Pero habría que decir que también fue muestra de movilidad, en el plano de las proyecciones de la Iglesia católica, la prolongada reflexión que culminó en el Documento Final e Instrucción Pastoral de los Obispos, como resultados del Encuentro Nacional Eclesial Cubano de 1986. Del clima de avance en las relaciones que se produjo en los 80 surgió la iniciativa compartida de la jefatura de la Iglesia y la del Estado de invitar al papa Juan Pablo II a realizar una visita pastoral a Cuba. Ya el papa, que introdujo un estilo viajero en la conducción pastoral de la Iglesia, había estado en toda la América Latina, varias veces en algunos países, como México y Brasil. Sendas invitaciones –la estatal y la eclesiástica– se llegaron a entregar en el Vaticano y la visita se había previsto que sería programada para 1991 o 1992.

De manera inesperada, el sistema socialista soviético, que Gorbachov se había propuesto reformar, se desintegró entre sus manos y Cuba, carente de sostén económico internacional, entró en lo que llamamos “período especial”. Sobrevino entonces un aplazamiento sine die en la fijación de fecha para el viaje papal y, con la demora, el argumento de la conveniencia de “maduración de condiciones” para la visita. 

Me atrevería a decir las dos partes, Estado e Iglesia, necesitaban ahora del aplazamiento. La pastoral de los obispos cubanos fechada el 8 de septiembre de 1993, titulada El amor todo lo espera, con un reclamo de reformas de liberalización, en el momento más grave de la caída de los indicadores macroeconómicos en Cuba, provocó de nuevo una tensión que enfrío las relaciones hasta que la decisión de la visita pontificia volvió a cobrar forma hacia 1996 y se realizó en 1998 con un éxito incuestionable. Si aquí no se ve movilidad, habrá que cambiar de espejuelos.

Solo quiero ilustrar en algo la presencia de avances, desaceleración, vuelta a avanzar, acercamientos, distanciamientos, reacercamientos. En la última década se produjeron numerosos signos de fluidez en las relaciones entre la institución religiosa y la estatal, desatacándose la aceptación por parte del gobierno de la mediación de la Iglesia para la liberación de presos políticos y otras acciones, lo cual ha dado lugar a críticas al arzobispo de La Habana desde sectores hostiles al Estado cubano. Esto te puede indicar, a grandes trazos, los altibajos a través de los cuales se realiza un curso cuyo saldo de entendimiento y cooperación se muestra hoy favorable.

De modo que la normalidad en estas relaciones, diría yo, no puede concebirse como la resultante de una continuidad sin obstáculos. Sería del todo imposible explicársela desde una perspectiva inmovilista. Y con esta misma prevención habría que asomarse igualmente a su futuro, por optimistas que debamos ser.

—Partiendo del supuesto que las ideas de justicia social no necesariamente tienen por qué chocar con las creencias religiosas y acercándonos a la teología de la liberación, ¿cómo conciliar el proceso de reinvención del Socialismo o un socialismo del siglo XXI (si está de acuerdo con el tan discutido y polémico término)?

—Permíteme comenzar por el final de tu pregunta. No ignoro que entramos (los marxistas) en este siglo con varios dilemas teóricos colgando. Uno, tal vez escolástico, es el de definir si se utiliza la preposición “de” o la preposición “en” para conectar el concepto de socialismo, que el pensamiento neoliberal considera acabado como ideal en el siglo pasado, con los cambios estructurales que nos impone el presente siglo. No es un debate inocente si notamos que un extremo apunta a rescatar el modelo que fracasó, y el otro, a desecharlo del todo en la búsqueda del paradigma. Lo he tildado de debate escolástico porque parte de la colocación a priori de la verdad en uno u otro extremo.

Te voy a confesar –y nunca lo he dicho por pudor-- que fui uno de los primeros en usar el término, en una entrevista que me hiciera Carlos Torres sobre la situación de Cuba, que se publicó en el No. 641 del semanario Punto final, de abril de 2003, en Chile, con el título de “Hay que reinventar el socialismo del siglo XXI”, tomado literalmente de una de mis respuestas. Expresaba una cuestión que, como se dice, ya se caía de la mata. Después supe que en el año 2000 el sociólogo chileno Tomás Moulián había dado el título de Socialismo del siglo XXI: la quinta vía, a un libro suyo. Lo interesante es que yo utilizaba allí el término pensando en la profundidad del cambio que teníamos que realizar en Cuba, en tanto su uso por Hugo Chávez, y creo que por todos a quienes he visto usarlo, alude al paradigma relacionado con los procesos latinoamericanos emergentes que proclaman y procuran el socialismo en su propuesta de cambio. Si hacemos abstracción por un momento de lo histórico concreto, es decir, de los puntos de partida actuales del cambio, lo entiendo como un concepto expresivo de un denominador común en los objetivos de las transiciones deseables en Cuba y en el resto de nuestra América. Termino este aspecto de tu pregunta de una manera que algunos podrían estimar conciliatoria, pero te aseguro que no lo es: para mí el concepto puede considerarse válido con una preposición o con la otra, aunque conllevaría una connotación diferente en uno y otro caso.

Para entrar de lleno ahora en el resto de tu pregunta, es evidente que los propósitos de justicia social y equidad, centrales en los ideales del socialismo, incluso desde antes de Marx, son perfectamente compatibles con el ideal cristiano. En buena medida derivan de valores cristianos. En nuestra América, cuyos pueblos son tributarios de una marcada religiosidad católica, incluso a través de expresiones sincréticas se hace inconcebible verlo de otro modo. Lo cual no significa que todos los casos vayan a encontrar una correspondencia fácil con los intereses creados por la institución eclesiástica. Es imposible predecir las dificultades que pueda presentar este entendimiento. Pero es cierto que el derrumbe del proyecto estalinista aporta también la superación de la identificación del marxismo con un ateísmo. 

Ni como institución, lo que me parece algo universalmente aceptado ya, ni en el plano doctrinal, menos reconocido, pero que debe acabar por identificar al mal llamado “ateísmo marxista” con lo que es: un componente de la asunción dogmática del materialismo, incompatible con el ideal socialista. Estamos ante uno de los extremos del doctrinalismo que caracterizó al socialismo del siglo pasado, el cual sería un contrasentido, un verdadero disparate, tratar de revivir en la América Latina.

La teología de la liberación es, más que una teología, una corriente de pensamiento religioso cristiano nacida en la marea de apertura que propició el Concilio Vaticano II y la segunda conferencia del episcopado latinoamericano, celebrada en Medellín en 1968. La teología de la liberación centró la atención en la compatibilidad del pensamiento marxista con una proyección cristiana auténtica. En rigor quien primero se pronunció en esta dirección fue el teólogo presbiteriano Rubem Alves, que acaba de fallecer, aunque el acierto de Gustavo Gutiérrez al tocar los principales puntos de contacto teóricos con la comprensión marxista en un ensayo orgánico, hizo de su obra una referencia fundamental para el diseño de las comunidades eclesiales de base, para el desarrollo del sistema de educación popular y para muchas otras iniciativas, convirtiéndola en un clásico. También hay que recordar que el papado de Juan Pablo II la proscribió alegando su incompatibilidad con el rechazo eclesial del marxismo como ateísmo. Marx termina resultando la víctima de no pocas incomprensiones y condenas injustas. Puede que esto sea emblemático del costo de un descubrimiento tan relevante en el campo del conocimiento social: tanta verdad no podía ser revelada impunemente.

—Frei Betto expresó en Fidel y la religión: “Lo que falta a los obispos cubanos es una teología que les permita entender el socialismo como una etapa imprescindible en el camino hacia el Reino de Dios”. ¿Está de acuerdo? ¿Cree que han ocurrido cambios en este sentido y que los sacerdotes cubanos han incorporado las teorías del socialismo para practicar el cristianismo en las condiciones de un país como Cuba?

—Tiene razón Frei Betto en las dos afirmaciones que contiene este juicio. Esa teología ha faltado a los obispos y sacerdotes cubanos, que tampoco han sido capaces de generarla. Pero me pregunto si no falta también hoy esa teología a los obispos latinoamericanos. En sentido general, quiero decir, para no ser injustos con las excepciones.

No hay que olvidar que en su largo pontificado Juan Pablo II se cuidó mucho de ordenar obispos que pudieran ser afines, o incluso tolerantes, con posiciones políticas de izquierda en el clero de sus diócesis. Hace poco conversaba yo con un prelado amigo, de claro compromiso con los humildes, de posiciones teóricas abiertas al diálogo, y le preguntaba cómo se le pudo escapar al rasero papal al escogerlo. Él me comentó que en realidad se le escapó al nuncio, que lo propuso sin percatarse de cuáles eran sus posiciones. No se puede perder de vista que no estamos en los tiempos de Hélder Cámara, Marcos Mac Grath, Sergio Méndez Arceo, Leónidas Proaño, Enrique Angelelli, Eduardo Pironio, Alberto Devoto, Antonio Brasca, Pedro Casaldáliga, Samuel Ruiz, Luis Luna Tobar, y Francisco Oves, que fue arzobispo de La Habana por pocos años antes de Jaime Ortega. Y seguramente otros que no conocí. Son los identificados como los obispos de Medellín y del papado de Pablo VI. La llegada de la restauración al Vaticano, con el largo pontificado de Karol Wojtila, cambió otra vez los tonos que habían comenzado a caracterizar al episcopado de nuestro continente bajo el reclamo de la “opción por los pobres”.

Fíjate como Carlos Manuel de Céspedes García Menocal, una figura tan prominente del catolicismo cubano de la segunda mitad del siglo XX, que contribuyó como el que más al entendimiento que hoy se tiene entre Estado e Iglesia,nunca fue elevado a la jerarquía episcopal.

Con la otra afirmación, que entiende el socialismo como el camino al Reino de Dios, podría coincidir igualmente, pero si poco conozco del socialismo, menos puedo decir del Reino de Dios. Pienso que Betto lanza a los creyentes y a la institución la provocación legítima del modelo cristiano plausible.

Faltaría a la verdad si dijera que pienso que el clero cubano ha arribado al presente curado de la incomprensión eclesial del ideal socialista. Ha vivido la experiencia cubana, sin embargo, con sus virtudes y sus defectos, se ha formado probablemente con una mayor capacidad de análisis que sus antecesores. Hay hoy una mayor disposición al diálogo, y han aparecido incluso escenarios de cooperación, pero creo sinceramente que son menos que los que podían esperarse.
Ese progreso se ha hecho más evidente dentro de las posiciones del laicado comprometido, cuya revista insignia, Espacio Laical, se logró colocar entre las más importantes publicaciones cubanas en los años recientes. Pero no puede saberse aún si el cambio reciente en la redacción de la misma será capaz de valorizar el caudal acumulado por sus antecesores y el prestigio logrado. Tampoco es posible pronosticar si a la salida del cardenal Jaime Ortega del Arzobispado de La Habana, cuando se haga efectivo su retiro, prevalecerá en nivel de entendimiento logrado por él con las instituciones del Estado socialista.

—En el mundo actual, globalizado, con relaciones políticas mediatizadas y frecuentemente manipuladas o afectadas por factores económicos, ¿cómo cree que puedan integrarse la religión (entendiendo por religión tanto a los creyentes como a las instituciones) y el cambio social?  

—Es una verdadera decepción para el entrevistado llegar a la última pregunta y tener que confesar que no tiene idea de cómo responderte. Son muchos los factores que tienen que incidir en el curso futuro de esta articulación. A falta de respuesta intentaré asomarme de algún modo, con alguna pista efectiva, a la complejidad del problema.

Al proceso de globalización neoliberal capitalista correspondió un retroceso con relación al proyecto reformador al cual la Iglesia Católica había llegado en el Concilio Vaticano II, y el papado de de Pablo VI que le siguió y trató de hacer avanzar la aplicación de esa renovación que siempre citamos con el término italiano: el aggiornamiento. Pasado este nuevo Medioevo de aliento polaco, y puesta a flote en toda su magnitud la crisis institucional, al punto que Benedicto XVI decidió dimitir, la elección de Jorge Mario Bergoglio al pontificado parece traer al catolicismo un rescate del proyecto del Concilio. El éxito de esta propuesta sería clave para que se consume la conexión por la que te preguntas. Pero es demasiado temprano, de todos modos, para pronosticar si se logrará una transformación en el marco de su pontificado. La verdad es que no me atrevo a decirte más.

  • Fidel y la Religión. Libro que recoge la entrevista realizada por el fraile dominico Frei Betto a Fidel Castro en la cual surgieron conversaciones sobre el marxismo y la teología de la liberación. El libro fue editado por la Editorial Verde Olivo en Cuba.
  • Carlos Alberto Libânio Christo. 25 de agosto de 1944, Belo Horizonte, Brasil. Conocido como Frei Betto. Sacerdote de la Orden de los dominicos. Escritor de ideas progresistas que ha apoyado los movimientos de liberación en América Latina.

Fuente Rebelión, Tomado de CubAhora

Hillary Clinton frente a Cuba

Por Bartolomé Sancho Morey*

 La ex secretaria de Estado Hilary Clinton, ambiciosa donde las haya, posible candidata del Partido Demócrata y con posibilidades de convertirse en la primera presidenta de EE.UU, desde hace meses en sus numerosas entrevistas y reciente libro [Hard Choices] especialmente en lo que se refiere a política internacional [Cuba, Siria, Venezuela, Irak, Irán, etc., etc.] hace duras criticas para remarcar sus diferencias con su ex-jefe Barack Obama al cual acusa además de indeciso, no tener iniciativa, ni visión de futuro, de ser un “cobarde” blandengue , y por si no bastara, en gran medida culpable del empantanamiento perdida, fracaso o de influencia [Político-socio-económico] de EE.UU, en Medio Oriente, América Latina etc..

 ¡Cuánta frustración oportunismo y ambición!

 Hillary, muy preocupada e indignada, reconoce públicamente que el bloqueo -y sus “famosos carriles”: la CIA, Terrorismo sistemático de Estado, Invasión Playa Girón, Agencia de los Estados Unidos para el desarrollo [USAID], ZUNZUNEO, y un largo etc. etc. en contra de Cuba- no había cumplido con los fines por los cuales en su día fue creado. La política en cuestión, ante tamaño, humillante e inmoral fracaso, [Político-militar], lejos de pedir la normalización de relaciones diplomáticas y comerciales como año tras año en la ONU, “al margen de ideologías” exige la comunidad internacional, unido a que el propio pueblo de Estados Unidos (incluido la mayoría de los aproximadamente un millón de cubanos-americanos residentes en la Florida), a través de sucesivas encuestas pide el levantamiento del bloqueo-genocida y cobarde ¡Fin de la barbarie! a la isla. 

Hilary, ¡Increíble pero cierto! sigue pensando todo lo contrario, hay que destruir ¡vía urgente! “pacíficamente” o violentamente, como Irak, Libia, Siria, etc. etc. con menos escrúpulos la revolución y sus peligrosísimas conquistas político-socio-económicas sin precedentes en la historia, máxime cuando las mismas a velocidad supersónica en mayor o menor grado, se van expandiendo a lo largo y ancho de “su ex-patio trasero” el Nuevo Mundo.

 ¡Cuánto odio, pánico, sumisión a Bilderberg y menosprecio a la inteligencia de los pueblos!

 Por otro lado y por si no bastara en su locura para llegar a la presidencia de EE.UU., entrevistada por la revista The Atlantic en cuanto a la situación, de Medio Oriente, se refiere, después de dejar fuera de toda duda su apoyo incondicional al [Lobby Judío] terrorismo de estado [Dios los cría y el Becerro de Oro los junta] ejercido sistemáticamente contra el pueblo indefenso de Gaza, por el sionismo fascista Israelí, ya que de lo contrario “la pillina” sabe muy bien que sus posibilidades de ocupar la Casa Blanca son nulas. Al mismo tiempo refiriéndose al caso de Siria, de nuevo aprovecha la oportunidad para criticar y culpar a Barack Obama por su indecisión de haber tardado tanto en entrenar equipar armar a los grupos [tuty-frutti] terroristas en Siria especialmente al grupo central del Ejercito Libre de Siria, o sea a sus terroristas más “dóciles y de fiar” a fines a la “democracia” del Tío Sam. Añadiendo refiriéndose al grupo más extremista Estado Islámico [EI]. “Financiamos mal a rebeldes sirios y surgió Estado Islámico” Uno de tantos “Frankenstein de laboratorio” mimados y sanguinarios, financiados y creados, para matar a diestra y siniestra, que desobedeciendo sus ordenes [Nunca mejor dicho quien siembra vientos recoge tempestades] en Irak, “Curiosamente” se están rebelando contra sus amos. El Imperio.

 Pienso, haciendo un poco de memoria histórica para saber de qué y de quien estamos hablando. Máxime después de su frustrada ambición política recordemos que [año 2008] fue en las primarias de su partido contra todo pronóstico derrotada por el negro Barack Obama, [“nacido para ser esclavo”] y de la no menos traumática personal como fue el triste escándalo sexual de su esposo el ex presidente Clinton, con la famosa y cariñosa “flautista”, bibliotecaria Mónica Lewinsky, que estuvieron a punto de causarle una fuerte depresión. , y que según fuentes fidedignas de todo crédito estos “fracasos y heridas” además de no estar cicatrizados, han influido ideológicamente de manera peligrosa, radicalizándola hasta el punto de criticar acusar duramente a Obama de ¡Increíble pero cierto! ser “muy blando”. Para de esta forma mitigar su frustrante y triste, historia política y personal, cuya principal y única compensación-razón de vivir y poder desahogarse ¡ser feliz! su “orgasmo” a diferencia de su marido no es “sexual”, parece ser es la de como sea, de la forma y a costa de lo que sea, convertirse, además de la primera mujer presidenta [dura y sin escrúpulos] de EE.UU, rubia de ojos azules y probablemente con un o una Secretario-a de Estado Negro-a, pasar a la historia, a diferencia de su ex jefe el “Blandengue Nobel de la Paz” Barack Obama. Ser [recordada], por su “patriota y valiente” lucha sin concesiones a sangre y fuego en la defensa a ultranza [hipotecada políticamente sin límites a Bilderberg] del Neoliberalismo y del sionismo fascista Israelí.

 Ante esta triste y peligrosa realidad, la “doblemente frustrada”, Sra. Clinton da una idea de salir vencedora cuál será su gestión.

 ¡Dios nos coja confesados!

 Analicen y saquen sus propias conclusiones…

*Periodista mallorquín afincado en Cuba

Tomado de Rebelión
Imagen agregada de Internet

martes, 19 de agosto de 2014

Nota de prensa de la Sección de Intereses de Cuba en Washington (español e inglés)


La Sección de Intereses de Cuba en Washington desea informar a los usuarios de su Oficina Consular que, a pesar de los esfuerzos realizados, aún no ha sido posible encontrar un banco norteamericano o extranjero radicado en los Estados Unidos o en un tercer país, que asuma nuestras operaciones bancarias, debido a las regulaciones derivadas del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos a Cuba y a la designación infundada de nuestro país como “Estado patrocinador del terrorismo internacional”.

La Sección de Intereses continúa trabajando para lograr una solución que permita normalizar las funciones de su Oficina Consular, lo cual se ha agravado en el contexto actual, a partir del recrudecimiento de la persecución financiera de los Estados Unidos contra Cuba, expresada, entre otras manifestaciones, en la imposición de multas multimillonarias a bancos extranjeros, en virtud de la aplicación extraterritorial de las leyes del bloqueo, en violación del Derecho Internacional.

Teniendo en cuenta lo anterior, como solución temporal, la Sección de Intereses ha decidido extender los servicios de su Oficina Consular, que fueron anunciados el 15 de mayo de 2014, para renovar pasaportes y prorrogar su vigencia a aquellos ciudadanos cubanos residentes en los Estados Unidos que tengan reservaciones para viajar a Cuba, hasta el 31 de diciembre de 2014.  Los trámites antes mencionados deberán realizarse a través de las agencias de viaje que tienen vínculos de trabajo con la Oficina Consular, directamente en su sede en Washington DC.

La Sección de Intereses reitera que las solicitudes motivadas por razones humanitarias continuarán recibiendo un tratamiento expedito y que, de acuerdo con las normas migratorias vigentes en Cuba, los ciudadanos cubanos residentes en el exterior deben portar un pasaporte válido para ingresar al territorio nacional.

19 de agosto de 2014
Press Release by the Cuban Interests Section in Washington, D.C.

The Cuban Interests Section in Washington, D.C, would like to inform the recipients of the services provided by its Consular Office that, in spite of the efforts made, it has not been possible to find a U.S. or foreign bank with offices in the United States or abroad to operate our bank accounts yet, due to the regulations derived from the economic, commercial and financial blockade imposed by the U.S. government against Cuba and the unfounded designation of Cuba as “a state sponsor of terrorism.”
The Interests Section will continue to work toward a solution that would allow normalizing the work of its Consular Office, which has aggravated in the current context because of the increased financial persecution by the United States against Cuba, manifested, among others, in the imposition of huge fines to foreign banks by virtue of the extraterritorial enforcement of the blockade, violating the International Law.
In light of the above, the Interests Section has decided, as a temporary solution, that its Consular Office continue to provide the services announced on May 15, 2014, for renewal and extension of the validity of passports belonging to Cuban citizens residing in the United States, who have made reservations to travel to Cuba until December 31, 2014.  The aforementioned services are to be obtained, directly in the Cuban Consular Office in Washington, D.C., by travel agencies with a working relationship with the Consular Office.
The Interests Section reiterates that services related to humanitarian cases will continue to be expedited and that, pursuant to the Cuban migration laws in force, Cuban citizens living abroad must hold a valid passport to enter the national territory.

August 19, 2014

viernes, 15 de agosto de 2014

La CIA al descubierto: Costa Rica en la Estrategia Mediática contra la Revolución Cubana

Por: Raúl Antonio Capote (Daniel)



La reciente presencia de varios elementos contrarrevolucionarios en Costa Rica, forma parte de la nueva estrategia mediática creada, organizada y dirigida por los servicios especiales estadounidenses, principalmente la CIA, con el objetivo de darle visibilidad a la contrarrevolución cubana colocándola cerca de los centros de poder político, social y comunicacional.

No es una estrategia cualquiera, está basada en acciones que combinan el marketing político con herramientas propias de las clásicas operaciones encubiertas de los servicios especiales estadounidenses.

El pasado 30 de julio el contrarrevolucionario cubano Antonio Rodiles entregó en San José, Costa Rica, documentos de la “Campaña por Otra Cuba”, al Secretario General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon quien se encontraba de visita oficial en ese hermano país. El hecho de colocar a Antonio Rodiles y a otros elementos de la contrarrevolución de origen cubano, delante del secretario general de la ONU, violando todas las normas del protocolo y de la seguridad, habla no solo de lo peligroso e irresponsable de esta estrategia, sino que evidencia que existen “piezas” con gran influencia, poder y acceso, brindando apoyo a la misma y que Costa Rica no escapa a ello.

¿Por qué Costa Rica? La presencia de estos elementos en el país centroamericano, responde a los planes que viene desarrollando la contrarrevolución con vista a boicotear la próxima cumbre de la CELAC a efectuarse en ese país en el 2015.

¿Quiénes manejan los hilos de la manipulación? ¿Quiénes participan en esta estrategia?

Rodiles- Montaner
Montaner-Rodiles
Agentes que actúan bajo fachada construida por los servicios especiales. El archiconocido terrorista y agente de la CIA, el mercenario de la pluma, Carlos Alberto Montaner, pater putativus de los asalariados Antonio Rodiles y Yoani Sánchez, entre otros, (Putativo porque el padre verdadero sabemos cuál es), De Montaner dijo el ya fallecido periodista y escritor de origen cubano radicado en EE.UU. Luis Ortega: “Montaner es capaz de cambiarle el nombre a La Celestina y publicarla con el nombre de un disidente cubano”. No se sabrá nunca cuantas historias han salido del taller de Montaner, destacó en su momento Luis Ortega.

Figuras reconocidas, de relieve político internacional, como es el caso del expresidente Oscar Arias, creador de la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano. Premio Nobel de la Paz y Premio Príncipe de Asturias.

Oscar Arias es, a pesar de sus premios y títulos, una figura controvertida en el mundo de la política, especialmente en el área centroamericana, muchos sospechan que jugó un anónimo papel al servicio del Departamento de Estado norteamericano durante el golpe de estado al presidente de Honduras, José Manuel Mel Zelaya Rosales. Se atribuyen al Dpto de Estado las iniciativas presentadas por Arias antes y después del golpe y la estrategia de haberse ofrecido como mediador antes del gorilazo, con el supuesto afán de evitarlo.
La tercera pieza del “aceitado” engranaje, la más significativa, tiene que ver con los servicios especiales norteamericanos, se trata del diplomático estadounidense Gonzalo Gallego, radicado en la Embajada de los EE.UU en Costa Rica (Es su segunda misión en este país).

A inicios de la década anterior, estuvo destacado en la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en la Habana (SINA), Gallegos no era un diplomático cualquiera, pertenecía a la nómina de oficiales de la Estación CIA en nuestro país. Durante su estancia en Cuba mantuvo fuertes vínculos con sectores hostiles a la Revolución. Personas relacionadas al medio artístico y a algunas ONG, le recuerdan como alguien que trabajó con dedicación en su intento por influir sobre ese sector y en general sobre grupos de personas con trabajos independientes, lo que lleva a recordar las recientes revelaciones de la agencia The Associated Press (AP) en cuanto al trabajo sobre los jóvenes y el sector artístico comunitario, que se articulaba por Creatives Associates desde Costa Rica.

Llama la atención el poco impacto mediático que tuvo la estancia de estos contrarrevolucionarios, tal vez se deba, nos atrevemos a especular, a una sabia intención gubernamental de no magnificar los hechos, ni comprometerse con una acción que pudiera interpretarse como poco cordial hacia Cuba, su compañera en la Troika.

Sin embargo el hecho de que bajo los auspicios de la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano y la ONG sueca Civil Rights Defenders, con el aseguramiento del oficial de la CIA, Gonzalo Gallego, y la presencia de elementos contrarrevolucionarios que viajaron desde varios países, se celebre en Costa Rica un taller financiado por The National Endowment for Democracy (NED)1 , para “promover” los Pactos de los Derechos Humanos en Cuba, no es pura casualidad.

Entre los asistentes sobresalen el contrarrevolucionario radicado en España Yaxis Cires, de quien se ha dicho que tiene vínculos con la CIA, el nombre de Cires aparece vinculado en varias publicaciones subsidiadas por el Departamento de Estado de los EE.UU. a terroristas como Ángel de Fana y Frank Calzón 2 . Tanto Cires como Rodiles son en buena medida regenteados por Carlos Alberto Montaner y también el sueco Erik Jennische, directivo de la ONG sueca Civil Rights Defenders y miembro del Partido Liberal Sueco, conocido en Cuba por sus contactos con la contrarrevolución en sus viajes a la Isla.

Erik Jenniche
Erik Jennische
Sobre Erik Jennische escribe Manuel David Orrio, ex agente Miguel de los Órganos de la Seguridad del Estado “…Desde su llegada, y en posteriores visitas a Cuba — expulsión incluida –, realizó una detallada exploración de la denominada disidencia criolla, y un seguimiento que en el Contraespionaje puede interpretarse como presencia de un “agente indicador” 3.

Erik Jennische puso en manos de la “disidencia” cubana importantes recursos, que son facilitados a las ONG suecas que trabajan contra la Revolución por la USAID, como ha sido denunciado repetidas veces por organizaciones suecas solidarias con Cuba.

Fue ampliamente divulgado, como, previo a la Cumbre de la CELAC en La Habana, la contrarrevolución cubana hizo todo lo posible por entorpecer su realización e incluso intentó utilizar el territorio de Costa Rica como escenario para sus planes de proyección mediática y política. Además se consideró la posibilidad de realizar allí una cumbre paralela, proyecto que fue desestimado.

En territorio costarricense se realizaron conciliábulos para organizar acciones de cara a la Cumbre. Los días 7 y 8 de noviembre del año 2013, tuvo lugar una reunión secreta en San José a la que asistieron representantes de la contrarrevolución cubana y de la oposición venezolana, con el concurso de políticos nicaragüenses y costarricenses. El encuentro tuvo lugar en el Hotel Presidente, ubicado en la avenida Primera de San José, cercano a la sede de la fundación Arias para la Paz y el Progreso. Oscar Arias asistió, patrocinó y en parte financió la reunión, el origen del dinero, no fue revelado, pero la ruta conocida nos lleva a la NED que posee un abultado financiamiento para las acciones contra Cuba.

Trascendió también que en dicha reunión se rubricó un documento por parte de la contrarrevolución cubana y la oposición venezolana para actuar de común acuerdo contra la CELAC. Algunos elementos conocidos hacen creer que probablemente también se trazaron coordenadas para el último taller celebrado recientemente para “promover” la ratificación de los pactos de Derechos Humanos en Cuba, con la participación de la Sociedad Civil Cubana

En la reunión anti-CELAC celebrada en San José estuvieron presentes además de Antonio Rodiles y otros cubanos, el opositor venezolano ultraderechista Leopoldo López y el Nicaragüense Edmundo Jarquín. Nada, una vez más se cumple aquello de que “Codicia los cría y el diablo los junta”

Un simple análisis de los acontecimientos aquí descritos evidencia que las acciones del gobierno de los EE.UU. sus servicios especiales, sus aliados y mercenarios no se dirigen solo contra Cuba, de lo que se trata es de entorpecer el proceso integracionista y liberador de América Latina, punto central en la agenda hacia América Latina del Departamento de Estado.

Las recientes revelaciones de la agencia The Associated Press evidencian que el gobierno de los EE.UU. ha estado utilizando el suelo costarricense para sus acciones contra Cuba. Proyectos como Zunzuneo, Piramideo, Jóvenes Viajeros, etc. han involucrado a ciudadanos de esa hermana nación.

Fuertes presiones se ejercerán sobre el Gobierno Tico para intentar boicotear la próxima Cumbre de la CELAC, para someter de nuevo a nuestros pueblos a reunirse únicamente “bajo la sombra del águila temible”, apretadas en su garras las banderas todas de América Latina. Por ahí anda el juego.

El taller en acción
El taller en acción

El taller en acción
El taller en acción

1/N.A. Desde hace 30 años, la National Endowment for Democracy (NED) se encarga de la parte “legal” de las operaciones ilegales de la CIA. Es considerado una especie de Trojan Horse del gobierno norteamericano. El Informe de la NED del año 2013 evidencia que esta agencia yanqui está muy activa en su trabajo contra Cuba y que pese a todo seguirán destinándose millones de dólares para promover la contrarrevolución cubana.
2/Jean-Guy Allard Detrás de la campaña europea contra Cuba, los socios alemanes de la CIA. Granma, Org. Oficial del PCC, miércoles 28 de abril del 2010.
3/Un reencuentro entre Erik Jennische y Manuel David Orrio, Sitio digital Rebelión  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=131740

Tomado de su blog El Adversario Cubano

La familia cubana en la promoción de valores



En esta etapa del año que vivimos, cuando recesan las actividades docentes y niñas y niños, adolescentes y jóvenes están a tiempo completo en la casa o en relaciones más estrecha con sus parientes, amistades y conocidos, la familia se convierte casi en la vía exclusiva para continuar promoviendo valores y afianzar la labor educativa que durante el resto del año sistematiza la escuela.

 Por supuesto que los patrones de conducta que fija el entorno familiar son siempre los más profundos y duraderos, y en ese sentido las vacaciones son un periodo muy significativo, donde esa estrecha convivencia entre madres y padres con sus hijos e hijas también puede hacer aflorar conflictos generacionales en el hogar, comenta para Haciendo Radio, el periodista Francisco Rodríguez Cruz.

 Pero es en ese marco estrecho de la casa donde en gran medida se fijan, por ejemplo, las pautas de qué consideramos una recreación sana y provechosa, lo cual se aprende desde la niñez, a partir del ejemplo de nuestros padres y otros familiares.

 Ya sea en la playa, en un parque, en una instalación recreativa o institución cultural, no podemos perder ninguna oportunidad de educar y poner a nuestra descendencia en camino de ser personas más realizadas y felices, a partir de un comportamiento social adecuado, constructivo, que les reporte satisfacciones individuales sin olvidar los derechos de las otras personas.

 Si los más pequeños ven que por esta época de asueto casi generalizado sus padres se saltan las más elementales normas de convivencia, abusan de las bebidas alcohólicas o de otros hábitos nocivos, no toman en su mano un libro ni van a un cine, a un teatro, a un espectáculo deportivo, entonces estaremos desaprovechando la posibilidad de ampliar sus horizontes y de que en el futuro puedan ahorrarse esas malas experiencias y trasladar las buenas a sus propias familias.
 Porque esa vieja y nefasta postura, que pocas personas ya declaran pero todavía existe, de esperar que sea la escuela la que eduque a nuestros hijos e hijas, deja de servir como pretexto durante el periodo vacacional.

 Esta educación en valores va incluso más allá de la elemental convivencia humana, el respeto y la elevación del nivel cultural. Estos meses de julio y agosto también son propicios para introducir o reforzar otras responsabilidades en el ámbito familiar, como la propia laboriosidad que debemos cultivar en el ámbito hogareño o del trabajo, y la preocupación, conocimiento y aportes en relación con la economía doméstica, y por extensión, el fomento de esa cultura económica que con tanta frecuencia echamos de menos.

 Dicho de otra manera, no necesariamente todas las vacaciones tienen que ser de actividades puramente recreativas. Estimular la participación de toda la familia en tareas concretas —digamos un arreglo en la vivienda, pintar la casa, matricularse en un curso de verano o hasta trabajar en alguna actividad eventual para obtener algunos ingresos temporales que les permita a los muchachos y las muchachas valorar de dónde salen las cosas y ganarse algún dinero para su propio esparcimiento— podrían ser algunas de esas lecciones esenciales que dejara a nuestra juventud cada temporada veraniega.

 FOTO Kaloian Santos Cabrera

Fuente Haciendo Radio, Radio Rebelde
Tomado de Moncada, Grupo de lectores en el mundo

jueves, 14 de agosto de 2014

¿Y los valores?

Por Luis Toledo Sande*

El novelista, arqueólogo y esteta André Malraux sostuvo que la vida, especialmente la juventud, es un mercado de valores, y hay quienes no compran nada. Así opinaba metafóricamente, sobre una realidad que desborda edades, el internacionalista que combatió el fascismo en España y en Francia, su país, contra cuyas fuerzas colonialistas luchó en Asia.

Por todo ello resulta especialmente significativo que, al expresarse, su campo de referencias fuera uno donde es consustancial relacionar calidad y valor, o precio: el mercado. Tanta presencia ha tenido en el devenir humano que, junto a las acepciones vigentes de comercio, el diccionario de la Real Academia Española registra esta, considerada en desuso: “Comunicación y trato de unas gentes o pueblos con otros”. José Martí, de ética y espiritualidad insobornables, se refirió a la escasez de “comercio intelectual” entre los déficits que Cuba necesitaba encarar.

Una de las complicaciones sufridas por la humanidad ha radicado en que las relaciones mercantiles son diabólicas e imprescindibles. ¿Cómo sustituir la sociedad de mercado, que llega a lo aberrante, por la sociedad sin mercado, que acabaría en parálisis? Pero no son pocas las mistificaciones de tal realidad, aunque solo se viera en los recursos expresivos: en general, las virtudes que son o deberían ser propias de la condición humana —título de la más célebre novela de Malraux— se asocian, lo hemos visto, con lo mercantil.

Con la palabra fiar —que viene de fe y en el ámbito comercial se ha representado con espinas gráfica y conceptualmente— se vinculan otras como fianza, que remite a leyes y dinero, y confianza, que suele interpretarse como lo más espiritual. El resumen de la ubicuidad del mercado en la vida, incluyendo conceptos éticos y morales, estriba en que las buenas cualidades se llaman también valores: acaban así confundidas con objetos y con la economía, que, además de insoslayable, puede ser particularmente grosera.

Hace pocos años un amigo confiable hablaba —con señas y hasta con entusiasmo, pero sin santo— acerca de un familiar suyo, especializado en axiología, teoría que merece atención y tal vez no debiera llamarse de los valores, sino de la dignidad, o del decoro. Según el testimoniante, el pariente aludido escribía alguno de los textos de su especialidad en la sala de su casa, cerca de donde una hija, sentada sobre las piernas del novio cubano, recibía llamadas que le hacía desde París el amante francés.

Las contingencias de géneros podrían ser otras, y a estas alturas no está uno para escandalizarse por minucias, ni para meterse en los berenjenales de la chismografía, que pocas berenjenas da, y ninguna buena. Es más productivo recordar el discurso con que Lenin, el casi olvidado líder bolchevique, trasmitió a los jóvenes comunistas de la naciente Unión Soviética una idea-brújula: la moral socialista se basa en la honradez con que se asuma, se administre y se defienda la propiedad social, no en los frustrantes melindres de la moralina, que sataniza el uso de las entrepiernas y es harto propensa a las simulaciones.

No hay que transitar por los vericuetos de la mojigatería, ni desconocer un hecho: el ideal del matrimonio por amor es un invento bastante reciente en la historia de la humanidad. En el inicio fueron las relaciones sexuales por el instinto hormonal y reproductivo que el ser humano heredó de sus ancestros irracionales —o más irracionales que él (y ella)—, y que, al igual que otros atavismos, perduran como fuerza generatriz. Quede para otro momento el tratar las relaciones entre el sentido de la moral sustentado por Lenin y los caminos recorridos desde el matrimonio por imposición o contrato hasta la tierna posibilidad del nexo por amor.

Rocemos ahora uno de los recursos más perversos entre los empleados por quienes burlan para su provecho la propiedad social, incluido el derecho a ejercer el pensamiento propio y la palabra que lo expresa. El recurso en cuestión ha consistido en identificar moral y moralina, con lo cual la primera se desacredita, para facilitar actos contra la propiedad que debe ser de veras social.

Los valores se anulan cuando se reducen a frases, sean consignas políticas o postulados supuestamente científicos, o religiosos. Difícilmente haya formulación teórica superior en alcance a la conocida máxima del héroe puertorriqueño Pedro Albizu Campos. Sustitúyase en ella hombre por ser humano, y será irrebatible: “El valor más permanente en el ser humano es el valor”. De este depende la robustez de todos los demás que se tenga o se quiera tener.

(Fuente Bohemia)

Tomado de Cubadebate
Imagen agregada RCBáez ¡A ver si cuidas el uniforme!

miércoles, 13 de agosto de 2014

Washington: encuerados sus planes contra Cuba

Por Ángel Guerra Cabrera, @aguerraguerra

 Las operaciones desestabilizadoras contra Cuba filtradas por la agencia AP confirman que Estados Unidos ha mantenido invariable su política de cambio de régimen en la isla durante los dos términos presidenciales de Barak Obama. Así que también recae responsabilidad por ella en la ex secretaria de Estado y actual aspirante presidencial Hillary Clinton.

 Esta política emana de leyes que apuntan expresamente a la destrucción de la Revolución Cubana. Entre ellas las referentes al bloqueo, que Obama ha endurecido exponencialmente por la astronómica cuantía de las multas a bancos extranjeros que realizan operaciones con Cuba. Pero también forma parte de la acentuación de la vieja práctica gringa tendente a eliminar a todo gobierno que rechace someterse a sus proyectos de saqueo de recursos, control político y empobrecimiento de su población, así sea mediante la subversión o la guerra.

 Del 2002 a la fecha, solo en América Latina, hemos visto intentos de golpe de Estado en Venezuela, Bolivia y Ecuador, golpes de Estado consumados en Honduras y Paraguay y acciones de desestabilización financiera y mediática en grande contra Argentina y Brasil. Los planes estadunidenses para derrocar al gobierno de Venezuela, relanzados en febrero de este año, derrotados por la enérgica acción del chavismo pero solo pospuestos, reúnen los requisitos de la denominada guerra de cuarta generación, elemento predominante en la estrategia desestabilizadora yanqui a escala internacional.

 La ofensiva de Estados Unidos contra Rusia y el cerco que está cerrando contra China son paradigmas de acciones subversivas multifacéticas de gran complejidad, insertas en el incremento de su agresividad y afanes de mantener una hegemonía que se le está deshaciendo.

 Las más recientes de las filtraciones sobre Cuba nos hablan de la contratación de jóvenes costarricenses, peruanos y venezolanos para detectar posibles activistas disidentes en las universidades cubanas que en su momento actuaran como organizadores de una revolución “de terciopelo”. La AP ha dado a conocer hasta nombres y apellidos de sus operadores más importantes. Cuando se enlazan este proyecto con la misión del contratista de la Agencia para el Desarrollo Internacional Alan Gross, actualmente cumpliendo una pena de prisión en Cuba, y los denominados Zunzuneo y Piramideo –redes tipo Twitter que servirían para vincular a decenas de miles de jóvenes cubanos a acciones desestabilizadoras-, toma forma un plan articulado para en su momento provocar una rebelión en Cuba.

 Ya la AP se encargó de informarnos que Alan Gross no es el judío noblote pintado por el departamento de Estado, que fue a llevarle internet a esa comunidad religiosa en Cuba. Aunque en el juicio se habían probado convincentemente sus delitos, lo relevante es que nos lo confirma la más conocida agencia de noticias de Estados Unidos: Gross fue a instalar en Cuba tecnologías de comunicación usadas por el Pentágono y la CIA, actividad que vulnera grave y groseramente la soberanía nacional y las leyes cubanas. Por cierto, es evidente que a Washington no le preocupa en lo más mínimo la suerte del contratista como hipócritamente declara puesto que después de su detención y condena continuó desarrollando a todo tren acciones subversivas contra Cuba.

 Ante el hecho rotundo de no haber podido crear en la isla una fuerza opositora contra la revolución, Estados Unidos parece haber apostado a una rebelión juvenil. Como mantiene vengativa e injustamente presos a tres antiterroristas cubanos evita arriesgar sus agentes en Cuba y manda a realizar la tarea a latinoamericanos subcontratistas que llegado el caso le permitan negar su involucramiento.

 Víctima de su incurable incapacidad de analizar la compleja sociedad cubana Washington actúa como si la mayoría de la juventud isleña no fuera revolucionaria, patriota y decidida a enfrentar cualquier plan subversivo imperialista por crítica que pueda ser su visión sobre aspectos de la realidad política del país.

 La impudicia de Estados Unidos llega al extremo de organizar un seminario para la prevención del VIH como fachada del intento de reclutar jóvenes en la Universidad de Santa Clara ¡en el país caribeño con menor incidencia del mal, inferior a la de Estados Unidos y Canadá!