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viernes, 5 de febrero de 2016

Fidel: la sana picardía revolucionaria

Por Norelys Morales Aguilera

  No recuerdo el momento exacto en que incorporé a mi enunciación personal la enjundiosa expresión. Era muy joven y con muchas ganas de aprender. El acto locutivo me llegaba de uno de aquellos admirables mayores, que habían militado en el "viejo Partido Comunista cubano", cuyas cicatrices en ambas manos testimoniaban las torturas sufridas en una prisión batistiana. El hombre miró por sobre mi a la distancia, a una distancia de sabidurías propias y remembranzas, venidas de haber vivido mucho, sin pasar por pasar, para exprimir en su memoria, con algo particular que denotaba su semblante y remató: "la sana picardía revolucionaria nos la enseñó Fidel"

Fidel ha ido transcurriendo de coetáneos redimidos a padre inspirador. "Cuídese, padre" le decía un fornido constructor a su paso por una obra en La Habana. Por entre insólitos quehaceres y desvelos ha conducido una epopeya singular, cuya anchura se va sedimentando y acompaña en insondables rutas al capital simbólico de la nación. A veces, una sola frase suya, ahora desde su reposo fecundo abre un cosmos: "no confío en la política de Estados Unidos" que, bastaría para un tratado epistemológico para la Cuba futura.

Padre también le llamó Hugo Chávez muchas veces, agrandando el afecto a “padre ideológico” y comparándolo con Simón Bolívar. La afectuosidad entre ambos llegó a ser un regocijo de pueblos, que escapa a definiciones, pero está enraizada en el ardor de los latinoamericanos y caribeños. Quizás pocos saben que cuando Chávez tuteaba a Fidel, causaba asombro entre los cubanos acostumbrados a llamarle “Usted”, “Comandante”, “Fidel”...

Es que él "descubrió" a aquel terremoto del "por ahora..." en la puja de la utopía realizable de Nuestra América, y quizás hasta vislumbró la urgencia de encontrarlo personalmente. Ideó que lo invitase el historiador de la Habana, Eusebio Leal, pero le dio el sorpresón de recibirlo en la escalerilla de la aeronave a su arribo al aeropuerto habanero. Luego, queriéndole ver disertar, propició que su facundia ardorosa y sapiencia bolivariana, se desbordara en la histórica Aula Magna de la Universidad de La Habana. Chávez llegó a ser recurrentemente familiar, por el cariño que se le dispensaba en la Isla, no solo en el Gobierno.

Sabíamos de aquellas enjundiosas y largas charlas por Chávez que contaba haber sostenido con Fidel. Se producía lo más excelso de dos grandes revolucionarios: soñar y tener la audacia de construir. Quizás nadie pueda nunca saber cuánto aprendió el uno del otro  y en cuanto se complementaron, siempre con ese modo respetuoso probado de Fidel, de compartir experiencias, pero nunca interferir, como han dicho el sandinista Daniel Ortega, o el líder indígena Evo Morales.

Chávez, carismático y divertido, disfrutaba de Fidel y este le seguía el tono con el mismo agrado y diversión entrañables. A veces no parecían dos estadistas de talla, sino simples amigos en algún encargo público. Así, sin percatarnos  un buen día el venezolano estaba desafiando al Comandante a un juego de beisbol en el que ambos participarían. Lo que Chávez quizás no aquilataba centrado en el choque pactado y la superioridad física de sus co-equiperos y sus propias facultades físicas, ya que era un buen lanzador zurdo; es que cada vez que le decía a Fidel, que lo iba a derrotar en el partido, el Comandante reía con los ojos iluminados, que sus coterráneos como nadie, saben interpretar, casi por mística.

Obviamente, nadie tenía ni la más remota idea de lo que el líder cubano podría hacer ante la derrota previsible de  su equipo, frente a un público de unos 45 mil aficionados, y millones de televidentes, en el terreno beisbolístico más emblemático de la Isla, el estadio Latinoamericano. Para la afición cubana y venezolana, muy conocedoras del deporte de las bolas y los strikes, las probabilidades de Cuba contra Venezuela eran de uno contra mil o un millón, decían algunos. Chávez estaba confiado y no dejaba de insistir jocosamente, provocando a Fidel, con la derrota.

La noche del 18 de enero de 1999 daba inicio aquel juego memorable de veteranos del beisbol de Cuba y Venezuela. Fidel sin apartarse de su estilo, tal vez en los pocos ratos de ocio que le permitían sus altas responsabilidades, se había anticipado. Lo planificó todo con minuciosidad, como una operación de inteligencia diseñó hasta el más mínimo detalle, en el más riguroso sigilo, y se preparó para gastar a Chávez y su equipo, la mayor broma que podría imaginarse a un jefe de estado.

Inició el juego. Los venezolanos salieron delante en el marcador como se esperaba, frente a nuestros ilustres veteranos y solo quedaba verlos en la grama del estadio, más allá de que ganaran o perdieran, con el añadido de ver a Chávez de pitcher y a Fidel con camisa de pelotero y pantalón verde olivo.

En el estadio y en sus casas los cubanos trataban de identificar a sus glorias del beisbol y no acertaban, ante aquellos barrigones, con arrugas y barbas encanecidas, pero irreconocibles: ¿cómo era que la fanaticada no podía identificar a sus viejos ídolos? (Sic).  A la altura del tercer capítulo del desafío, comenzaron jugadas poco creíbles, atrapadas que requerían reflejos y una movilidad no apta para veteranos. Aquellos gordos iban a las pelotas con mucha agilidad y daban batazos como de jugadores en plena forma deportiva. Comenzaron las sospechas y las risas en el público, alguien creía reconocer a peloteros del equipo Cuba. Poco a poco se fue develando la incógnita. Fue Chávez, quien en primera base identificó a Orestes Kindelán. El Presidente beisbolista hacía gestos, se reía, protestaba, les hacía señas a los árbitros. Fidel había montado lo impensable, que los cubanos disfrutaban a más no poder. Los venezolanos no salían del desconcierto y la frustración. Fidel debió persuadir a casi uno de que se trataba de una broma a Chávez. Aseguraba, entre risas, que jamás había firmado tantas pelotas como recuerdo de un grato momento.

Se ha hablado bastante del inolvidable juego de pelota. Hay fotos y videos. Pero, quedó un mensaje poco referido: ni su mejor amigo, Hugo Chávez, podría decir que lo había derrotado, aunque fuese en el campo deportivo.  Quedó el magisterio o el ejemplo, como se quiera entender, más allá de una divertida contienda de un juego de beisbol, como hizo tantas veces en su trayectoria cargada de peligros y victorias, que han hecho historia y leyenda imborrables.
Gabriel García Márquez, quien compartiera una larga amistad con Fidel, escribió: "Una cosa se sabe con seguridad: esté donde esté, como esté y con quien esté, Fidel Castro está allí para ganar. Su actitud ante la derrota, aun en los actos mínimos de la vida cotidiana, parece obedecer a una lógica privada: ni siquiera la admite, y no tiene un minuto de sosiego mientras no logra invertir los términos y convertirla en victoria.". Valoraba su actuar como un rasgo de su personalidad.

Pero, los revolucionarios auténticos se acompañan del arte singular de sobreponerse a la adversidad. Lo que Fidel, siempre ha practicado, es la posibilidad de anticiparse, de prever para convertir una derrota pronosticada en victoria, por vías creativas y sin aferrarse a dogmas.

Eso fue lo visto en aquel juego de beisbol de 1999, y desde entonces supongo, era lo que me quería transmitir aquel viejo comunista, marcado en sus manos por cicatrices de tortura, mientras veía en la distancia de su tiempo. Fidel en el juego contra su amigo Chávez, había enseñado practicando, una vez más, el valer de la sana picardía revolucionaria.

Fotos:
Foto 1: Nueva York, 1971. Fotografía de Yousuf Karsh.
© Museum of Fine Arts, Boston, EE.UU.

Otras no están acreditadas.

Ver galería en blog dedicado a estas evocaciones  

https://fidelesfidel.wordpress.com/2016/02/04/fidel-la-sana-picardia-revolucionaria/

Publicado en su blog Isla Mía

martes, 15 de diciembre de 2015

¿Dónde está Carmela?

 

 
Graziella Pogolotti
 
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La diferencia que se olvida...
  
Llovía. De edad avanzada, la maestra seguía fiel a su aula, siempre puntual. Al cruzar Vía Blanca, un carro la atropelló. Enredada en su sombrilla, la violencia del golpe la hizo volar por los aires. Cayó sobre la calle mojada. La fractura de cráneo era irreparable. Murió como combatiente en el cumplimiento del deber. Conmovidos, los estudiantes del preuniversitario Rosalía Abreu le rindieron homenaje póstumo. Me pregunto ahora si algo semejante hicieron en su comunidad, porque la sociedad en su conjunto debe modelar valores reconociendo sus paradigmas, no solo a quienes alcanzan relieve nacional, sino a los que conviven con cada uno de nosotros en el día a día de la bodega, la carnicería y las reuniones de vecinas, la Carmela que está al doblar de la esquina.
Un filme, Conducta, convocó a un público masivo. Por lo que me han contado, no es una historia truculenta. No acude a los ganchos hipnóticos utilizados por el consumismo. Remueve rescoldos de sentimientos enraizados en la aspiración latente al mejoramiento humano. Invita a una reflexión que a todos compromete.

Desde hace algún tiempo, sufrimos las consecuencias de la falta de maestros numéricamente suficientes y cualitativamente calificados en lo que respecta al conocimiento y al modo de conducirse. Ya se sabe, los salarios son bajos, atrapados como estamos en la búsqueda del difícil equilibrio entre las limitaciones financieras y la voluntad política, entre los apremios del día que corre y las exigencias del mañana que se nos viene encima. Y, sin embargo, en el aula estamos sembrando futuro. Allí descansa el porvenir de la nación.

Para afrontar los problemas, hay que analizar su origen y naturaleza y perfilar las aristas de la verdad. En la república neocolonial, el capitalismo subdesarrollado mantenía altas tasas de desempleo. La discriminación racial marginaba a negros y mestizos del acceso a ciertos puestos de trabajo. La frontera se levantaba en las oficinas de las empresas privadas y llegaba al mostrador de las tiendas más elegantes, aunque todo ello violara la Constitución de la República. Recuerdo el batallar para conquistar estos espacios vedados.

Mal pagado siempre, el magisterio público garantizaba estabilidad laboral. Para los marginados, ofrecía reconocimiento social y reforzaba la autoestima en quienes tuvieron que contar con el respaldo familiar de tantas madres que entregaron sus vidas lavando para la calle. En la sociedad moderna, el médico que cuida la salud del cuerpo y el maestro que transmite conocimiento y valores son los sustitutos del gurú de la tribu. En una sociedad corroída por el afán de lucro y por el dominio del poderoso caballero don dinero, los educadores constituían excepción de la regla. Modesta en el vestir, con la misma ropita una y otra vez, encarnaba la imagen de la persona decente. Cuando iban cayendo los años, de vez en cuando recibían la visita de un antiguo alumno, muestra de eterna gratitud.

No se puede rebobinar la historia y mucho menos, restaurar la injusticia estructural de entonces. Por voluntad política y para preservar la soberanía de la nación, tenemos que someternos a un autoanálisis tan implacable como una operación quirúrgica. El Día del educador necesita despojarse del formalismo impuesto por el cumplimiento rutinario de las tareas. Hay que estimular en los niños y en sus padres la capacidad de invención. El aula ha de ser un espacio sagrado de intercambio entre alumnos y maestros, libre de interferencias ajenas donde el educador preserva el ejercicio pleno de su autoridad. La experiencia me dice que el conglomerado humano que se reúne cada inicio de curso es siempre diferente. El grupo resultante de las pequeñas individualidades se consolida sin perder su heterogeneidad intrínseca, en el trabajo cotidiano apuntarán liderazgos incipientes, aliados potenciales del maestro, al que corresponde dar cauce a las rebeldías mediante la cohesión de responsabilidades y el incentivo a formas de participación activa, iniciación primera a la construcción de la conciencia ciudadana.

Propongo considerar en la formación de maestros una atención sustantiva al desarrollo de la facultad de observar. En cualquier nivel de enseñanza, tendrá ante sí un conjunto de personitas en proceso de crecimiento intelectual, psicológico y moral, sobreprotegidos o carentes de cariño, portadores de conflictos familiares, víctimas de sentimientos de inferioridad o deformados por la vanidad. El manejo inteligente de esas conductas garantiza el éxito del aprendizaje y el mantenimiento de la disciplina.

El proyecto educativo no puede desentenderse de la permanente problematización de la realidad. El diseño de la economía, necesidad de la supervivencia, provee soluciones para superar la crisis y formular medidas con el propósito de sentar las bases de un porvenir más satisfactorio. Su perspectiva debe situarse a mediano y largo plazo, porque todo cambio en este terreno repercute en la sociedad y en el sistema de valores imperante teniendo en cuenta, además, que crecimiento no implica, por necesidad, desarrollo. Este último se sustenta en la dimensión humana de un proyecto equitativo, garante de la igualdad de oportunidades con la consiguiente apertura a la cristalización de nuestros sueños. En este sentido, la voluntad política tiene que mantener, con mano firme, la brújula apuntalada en el andamiaje educativo.

«Los niños nacen para ser felices» se ha convertido en lema vaciado de contenido por la reiteración mecánica. Expresa el anhelo más profundo de la especie. Su esencia se borra cuando la frase se desarticula del pensamiento integrador del Maestro. La noción de la felicidad es conquista y aprendizaje. Se hace a la medida de cada uno. Entraña una filosofía de la vida inspirada en el amor, nunca en el estímulo a una mentalidad competitiva.
 
Tomado de Segunda Cita

martes, 10 de noviembre de 2015

Paz y antimperialismo: motivación de siete décadas

Texto y foto Adianez Fernández Izquierdo
 
Durante la segunda jornada de la XIX Asamblea General de la Federación Mundial de Juventudes Democráticas, los delegados celebraron los setenta años de la organización 

La gala homenaje aconteció en el Campamento Internacional Julio Antonio Mella, fundado precisamente por iniciativa de la FMJD hace 43 años / Foto: Adianez Fernández
La gala homenaje aconteció en el Campamento Internacional Julio Antonio Mella, fundado precisamente por iniciativa de la FMJD hace 43 años
Siete décadas han pasado desde que el 10 de noviembre de 1945 se fundara la Federación Mundial de Juventudes Democráticas y sus preceptos continúan invariables y encaminados a lograr la unidad de las organizaciones juveniles que en el mundo promueven la lucha por la paz y contra el imperialismo, tal como ratificó Nikolas Papademetriou, su presidente, durante los festejos por el aniversario de la organización.

La gala homenaje aconteció en el Campamento Internacional Julio Antonio Mella, fundado precisamente por iniciativa de la FMJD hace 43 años. Por allí han pasado más de 100 000 brigadistas de todos los continentes quienes, a la par de conocer la realidad cubana, han contribuido con su trabajo voluntario a programas vinculados a la Salud, la Educación, la Vivienda, muestra también del internacionalismo proletario que promueve la organización.

Por la trascendencia de este sitio como Casa de referencia de la solidaridad mundial fue develada en la ocasión una tarja conmemorativa cuyo texto convida a los jóvenes a unirse por una paz duradera.

Ante los delegados a la cita, Papademetriou recordó la historia de la organización, protagonizada por personas valiosas de todos los continentes, y les convidó a sentirse orgullosos de formar parte de las juventudes de avanzada y a mantener la lucha por la unidad y la paz, sin distinción de raza, sexo, creencia religiosa o filiación política.

Jesús Rafael Mora González, secretario general de la FMJD resaltó que la asamblea debe contribuir al mejor trabajo de la organización, sobre la base de los principios para los que fue creada: la lucha por la paz, la solidaridad, el antimperialismo, contra el colonialismo y para evitar la repetición de los crímenes del fascismo.

Luego de la celebración, los más de 130 delegados en representación de 62 organizaciones y 35 países, iniciaron las reuniones regionales para luego desarrollar un encuentro de solidaridad con Cuba.

Estuvieron presentes José Ángel Mauri de Toro, jefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Nacional de la UJC; Roberto Conde, miembro del Buró Nacional de la UJC; José Carlos Martínez Lorenzo, primer secretario de la UJC en la provincia de Artemisa y Eva Seoane Domínguez, Directora del Departamento de Atención a Estudiantes Extranjeros del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos.

Fuente el artemiseño



domingo, 1 de noviembre de 2015

Su Ernesto, que es también el mío

Hoy, gracias al trabajo de nuestra compañera Norelys, supe de alguien que escribía sobre el Che... Felizmente, por pura casualidad, la vida me puso este otro trabajo ante los ojos, que los limpia de tanta miasma que leí...

Mi Ernesto

Por Isely*

   atributosConservo pequeños flashazos de aquellos años en mi escuela primaria. Era 8 de octubre de inicios del 2000 y repetíamos incansablemente aquella consigna Seremos como el Che. Ensayábamos por última vez para el acto donde nos pondrían la pañoleta azul y seríamos por fin pioneros moncadistas. Eso era todo un acontecimiento aunque a ciencia cierta no entendía la dimensión de aquel grito a coro de ser como el Che.

Seis años más tarde los libros de Historia de Cuba me describían a Ernesto Guevara como el héroe sin defectos, congelado en un retrato de mi aula. Ernesto Guevara de la Serna, nació el 14 de junio de 1928, protagonizó la Batalla de Santa Clara el 31 de agosto de 1958… y al final, escribir mi valoración personal de la figura histórica. Todo aprendido de memoria para mi prueba final de la asignatura. ¿Y al final del examen? La información quedaba borrada casi automáticamente.

La secundaria fue un poco más de lo mismo. Reproducir tal cual las valoraciones del Che como si fuera un Dios. Me negué ante los profesores de Historia y decidí encontrar otro Ernesto. Aquel hombre infalible de los libros de texto no me convencía. El de las consignas de los matutinos no era mi Che.
Entro a la Universidad y se abren los mundos. Llevo un Che colgado al cuello porque su espíritu de aventura lo comparto. Cae en mis manos casi por azar un libro fascinante: Evocación al Che, escrito por Aleida March, su compañera de vida y de guerra. Esas historias me llevaron a las esencias de Ernesto Guevara. 

Hoy ya mi Che no es el mismo.

Atrapada en la mercantilización de su imagen, mi Ernesto es el de la fotografía de Korda, tomada aquel 4 de octubre de 1960 en el acto por las víctimas de la explosión del barco La Coubre. Mi Che es el muchacho asmático, rebelde y aventurero que emprendió un viaje por toda Latinoamérica el 4 de enero de 1952 con su amigo Alberto Granados en La Poderosa, la motocicleta destartalada que los dejó a medio camino y no por eso retrocedieron en su empeño de viajar.

Mi Che es el excelente nadador, el mismo que prefería a Vallejo y Neruda y dejaba los libros de Marx llenos de apuntes porque hay que crear al hombre nuevo y del capitalismo hay que aprender también. Mi Ernesto es el hombre que dejó a su esposa en México y vino a Cuba a compartir comida enlatada, combates y alegrías con la tropa de la Sierra Maestra. Para mí, es el mismo que con una sinceridad despampanante le cantó unas cuantas verdades al presidente norteamericano en la Asamblea de la ONU en la década del sesenta.

Mi Guevara es el que le dijo un piropo a Aleida a la entrada de un cuartel, el ser humano que añoró a sus hijos, su esposa, su hogar y a la vez convirtió al planeta en su propia casa: Bolivia, El Congo, Guatemala y Cuba supieron de sus andadas. El Che que unos aman y otros odian, pero que sin dudas, despierta pasiones en la opinión pública.

El mío, es el Ernesto que dejó grabados con su propia voz los poemas de Cesar Vallejo dedicados a su esposa; es el doctor que ayudó a curar leprosos en Perú, el que erró varias veces en su vida y no temió reconocer sus errores. El mismo que dijo “pendejo”, “flaco” o cualquier palabra coloquial u ofensiva de su argot argentino. Mi Guevara es el de su carta de despedida a Fidel y al pueblo cubano.

Es el hombre que por convicciones entró a su hogar disfrazado, sentó a los dos hijos en sus piernas y no los abrazó porque era “un amigo de la familia”. Y todo por guardar las apariencias. El mismo Ernesto que con su acento peculiar dijo que al imperialismo no se le puede dar ni un tantito así. Ese que tenía la voz dulce y el carácter recio, la picardía indisciplinada en la mirada pero la disciplina inviolable en sus acciones.

El ser que tenía a la humildad y la igualdad entre los hombres como filosofía constante. El Guevara que pisaba la fábrica al lado del obrero; ese que fumaba un tabaco al tiempo que se devoraba cualquier libro. El Che de la Higuera. El mismo Ernesto que soñó con los ojos abiertos una América sin fronteras.

Tomado del blog Hay locuras
*No logré encontrar más datos sobre la autora en su blog.

Imagen agregada FOTO M.García

sábado, 9 de mayo de 2015

Mariana Grajales Cuello: Madre de la Patria


Por Felipe de J. Pérez Cruz*

A propósito del Día de las Madres

 Se ha dicho que Mariana Grajales Cuello tuvo cualidades excepcionales, y sin dudas fue un ser humano que asombraba: Por la fortaleza física que demostraba en las difíciles circunstancias de la guerra, la valentía personal y ecuanimidad, que hacían imposible el desasosiego, que organizaban y disciplinaban en medio de las más complejas y peligrosas adversidades. Dotada de una peculiar inteligencia, de intransigencia, sagacidad y ternura, una mujer vanguardia ideológica de su época; pero si de excepcionalidad se trata, lo más característico, lo que la singulariza y destaca en el nutrido concierto de las heroínas de las guerras de independencia, es su representatividad. No hay cualidad o hecho que califique la entrega y el aporte de las mujeres cubanas al movimiento de liberación nacional del siglo XIX, que Mariana no haya emulado.
 La propuesta que realizamos de otorgarle el título de Madre de la Patria a Mariana Grajales Cuello, se sustenta en una crítica historiográfica, culturaly premial (1), que ha colocado cinco fundamentaciones a debate: 1) La representatividad de la vida y obra de la madre-heroína en su época; 2) la historicidad del culto patriótico a Mariana en los siglos XIX-XXI cubanos; 3) la justicia histórica del título que reclamamos, en tanto respondea un culto patriótico, nacido y asumido desde lo más profundo y sentido de las masas populares cubanas; 4) la pertinencia de hacer firme y legalizar el reconocimiento premial como parte de la estrategia de trabajo ideológico y fortalecimiento de la cultura patriótica del socialismo cubano (2); 5) la precedencia legal de una Ley que norma y estimula el otorgamiento de títulos honoríficos y condecoraciones, que incluye la nominación de una Orden con el nombre de la heroína Mariana Grajales.
 La designación salvaría una deuda de la honorífica revolucionaria al reconocer, no la superioridad en mérito, o la excepcionalidad de Mariana sobre otras esposas y madres mambisas, sino su representatividad, aquello que una nación y su Estado deben rescatar de su propia historia, y considerar como símbolo de lo que se ha sido y se deber ser, como modelo e inspiración para saber de dónde venimos, y qué defendemos.
 La madre-heroína
Mariana adelantó y modeló la dignificación humana del nuevo sujeto histórico cubano, que la guerra revolucionaria plasmaría en colectividad. Hizo trizas los prejuicios sexistas y machistas de la época, dándole al amor la condición suprema de la realización en libertad, en la pareja, la familia y la socialidad. Fue una educadora social por excelencia, que cultivó en el ágora privilegiada de la familia,  a los hombres y mujeres íntegras y plenas de su presente-futuro. Trascendió desde la culturaabolicionista y emancipadora de los sectores subalternos, desde la micro-etnografía local de resistencia a la colonialidad de los mulatos y negros libertos de la ruralidad oriental, para proyectar con solidez un paradigma de mujer, madre y combatiente revolucionaria cubana, representativa del aporte femenino al movimiento de liberación nacional.
 Las actitudes morales y las virtudes cívicas y patrióticas de Mariana eran expresión en su conjunto de los más progresivos valores del mambisado cubano, y en particular de las mujeres insurrectas.
 Mariana, fue raíz de lo real y maravilloso de la religiosidad popular cubana, portadora al amparo de las vírgenes de piel oscura ya transculturadas de la Caridad del Cobre y la de Regla (3), de una avanzada concepción del Cristo histórico, hombre-ser social, primer liberal, entonces revolucionario. Entendió y asumió Mariana su fe católica, como ética de la emancipación personal y colectiva. No enviará a sus hijos al martirologio, si uno tras otro, al combate por la vida, al supremo acto de liberación humanista que es la guerra revolucionaria. Y estará junto a cada uno de sus hijos, y a muchos más, todos hijos de Cuba, durante los diez años de la primera guerra de independencia, defendiéndoles la  vida a cada instante, como proveedora, sanadora  y enfermera.
 Como madre, esposa, preclara orientadora ideológica,  jefa de la familia Maceo-Grajales tras la temprana muerte en combate de Marcos Maceo en 1869, madre de combatientes que alcanzaron una altísima consideración y liderazgo en las tropas libertadoras, responsable de una eficiente unidad militar sanitaria durante diez años de guerra revolucionaria, Mariana socializó y realizó su vitalidad y pensamiento, en escenarios colectivos, primero en la extendida familia de campesinos medios que formó, y luego en la familia multiplicada de los campamentos  y la emigración revolucionaria. Los y las patriotas que enfrentaron con las armas al Ejército colonialista entre 1868-1878: sus hijos, nueras, nietos y demás parientes, los amigos de estos, los combatientes de fila, la oficialidad subordinada a los Maceo, otros oficiales superiores y generales como Julio Grave de Peralta, asistido y curado en el bohío de Mariana, en Piloto del Medio, durante el segundo semestre de 1872, la conocieron en la amplitud de la zona de combates, en los montes cercanos a Santiago de Cuba, en el Camagüey o Guantánamo, y sus historias, los haceres y el decir de Mariana, pasaron a ser patrimonio colectivo, forjando a su alrededor simpatía y admiración, convirtiéndola en símbolo de la madre patriota.
 La historia-leyenda de Mariana Grajales en la Guerra de los Diez Años, se multiplicó en un exilio patriótico, que siguió con pasión los andares del General Antonio, el héroe  intransigente de la protesta de Baraguá, devenido en figura principal de cuanto plan o conspiración se tejió para reiniciar la guerra independentista. La familia Maceo-Grajales, extendida en el Caribe y Centro América,  tenía por centro vital la casa de Mariana en Kingston, Jamaica, visita obligada de cuanto patriota llegaba a la vecina isla. Allí la conoció José Martí, quien comprendió con su superior sensibilidad humanista y fina agudeza política, cuánto valor y representatividad encerraba la madre de los Maceo, cuánto podía aportar su historia y prestigio, a la obra de unidad y rescate de la epopeya mambisa que se había propuesto. Martí multiplicó en el más amplio teatro de la nación en construcción, lo que ya se había revelado a los combatientes que la conocieron y aquilataron en la guerra. Presentó el Apóstol  a Mariana, con la precisión del ideólogo, la pasión del propagandista revolucionario, y el verbo hermoso del poeta, y lo hizo en Patria, el órgano del Partido Revolucionario Cubano, que llegaba a todos los y las patriotas en la emigración, y se introducía clandestinamente en Cuba. La muerte de Mariana, cuando ya marchaban en rumbo definitivo los planes para reiniciar la contienda emancipatoria, también anunciada en Patria por magistral crónica martiana, consagraron definitivamente a Mariana como símbolo de la Revolución que se reiniciaba
 El culto patriótico a Mariana
Sin lugar a dudas existe en nuestro país, un culto patriótico a Mariana, que se ha concretado a través de un proceso histórico de autentificación. Ninguna otra patriota y heroína cubana trascendió de manera tan significativa.
 La tradición maceísta y el particular relieve que en esta tuvo la imagen de Mariana, fue un notable aporte al pensamiento revolucionario cubano. Se transmitió de generación en generación, primero en la guerra que se inició en 1895, y luego en medio siglo de resistencias de los y las patriotas, contra anexionistas y oligarcas pro-estadounidenses, traidores al mambisado y corruptos, que impidieron la república soberana e independiente, de justicia social y dignificación humana. El legado ideológico y ético de Mariana, se convirtió en culto patriótico popular, desde las primeras décadas republicanas, por la insistencia de las asociaciones de veteranos y la labor patriótica de la escuela cubana, sus maestros y maestras. Este culto fue valladar y tribuna contra la ideología ultraconservadora neocolonial y las prácticas racistas, sexistas y machistas que pervivieron desde la colonia y se enquistaron en la república mediatizada que se proclamó en 1902.
 El movimiento artístico y literario, las asociaciones y gobiernos locales, donde en buen medida se refugiaba y daba su pelea la Cuba profunda, recordó año tras año a Mariana, desde el gesto y la convicción de Madre de todos los cubanos, tal como la había retratado Martí, y en su honor y recuerdo se nombraron escuelas, parques, plazas y calles a lo largo de toda la geografía de la nación, en medio del olvido injusto al papel de las mujeres en los combates por la independencia. La Madre patriota, la Madre salvadora, la Madre curadora, fueron imágenes recurrentes que se fijaron en monumentos, bustos y relieves, y transitaron al imaginario y la conciencia popular.
En 1923, luego de treinta años de ausencia, bajo suscripción popular, pudieron repatriarse desde Jamaica los restos mortales de Mariana, en su tumba en el cementerio santiaguero de Santa Ifigenia, muy cerca del Mausoleo al Héroe Nacional José Martí, se le recuerda con la inscripción justa de Madre de la Patria.
 Desde la corrompida política burguesa y el oportunismo de las dictaduras, se intentó manipular la imagen de Mariana, operaciones que una y otra vez fracasaron por la oposición de los sectores patrióticos y la pobre implantación de masas que tales engendros alcanzaron.
 Las generaciones receptoras de la historia-leyenda de Mariana, enriquecieron ese legado y lo  multiplicaron en los escenarios de las nuevas batallas emancipadoras. Lo prueba la historiografía antirracista y feminista, y tuvo su más alta plasmación práctico-simbólica en la Guerra de Liberación (1956-1958). El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, no por azar bautizó con el nombre de Mariana Grajales el primer pelotón femenino del Ejército Rebelde en septiembre de 1958. Las Marianas, multiplicaron la  epopeya de Mariana Grajales, en la guerra, y constituyeron la primera vanguardia  de la lucha revolucionaria que contra la discriminación de la mujer, emprendería la Revolución Cubana tras el triunfo de enero de 1959.
 El lugar de Mariana Grajales en la historia fue sintetizado por Fidel precisamente el día en que nacía la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), el 23 de agosto de 1960: Nuestro país puede sentirse afortunado en muchas cosas, pero entre ellas, la primera de todas, por el magnífico pueblo que posee.  Aquí no solo luchan los hombres; aquí, como los hombres, luchan las mujeres (APLAUSOS).  Y no es nuevo, ya la historia nos hablaba de grandes mujeres en nuestras luchas por la independencia, y una de ellas las simboliza a todas: Mariana Grajales (APLAUSOS)”(4).
 La plataforma emancipadora  de la Revolución Cubana, y las leyes a favor de los derechos, la igualdad y la plena incorporación de la mujer a la vida económica, social y política, y en particular la fundación de la Federación de Mujeres Cubanas,  permitió convertir el culto patriótico a Mariana en una de las tradiciones más raigales del movimiento ideológico-cultural revolucionario, en convicciones y en guía de pensamiento, para la actividad práctico transformativa de las mujeres,  los hombres y sus circunstancias. Precisamente fue la FMC la organización que propuso al Consejo de Estado incluir a Mariana en el sistema de títulos honoríficos y condecoraciones de la República de Cuba, con la Orden que hoy lleva su nombre. 
 Numerosas instituciones educacionales y culturales llevan en el país el ilustre nombre de la madre heroína.Entre los más importantes centros educacionales  se destaca la Universidad de Ciencias Médicas de la provincial Holguín fundada en 1976. La tradición monumentalista en la etapa pre revolucionaria continuó como fundamento del culto patriótico a Mariana. De todas las obras realizadas se destaca por su magnitud y significación la Plaza de la Revolución Mariana Grajales Cuello, centro de los grandes eventos políticos y culturales de la provincia de Guantánamo.  La grandeza de la imagen de Mariana Grajales y de todas las mujeres cubanas mambisas, en el empeño noble de ver a la patria libre, fue recogida como sostén temático por los creadores del proyecto de esta Plaza inaugurada el 26 de julio de 1985.
 Como dignas continuadora de Mariana y del Pelotón rebelde que enarboló su nombre, el batallón de milicias Lidia Doce y las unidades femeninas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, también nacieron y se fundaron bajo la fuerte impronta de heroína mambisa, las Unidades Femeninas de las Milicias de Tropas Territoriales. Las madres, esposas e hijas cubanas, como Mariana enviaron a sus esposos e hijos a defender con la guerra la paz y el bienestar de otros pueblos, y hoy lo vuelven a hacer para la colaboración en salud, educación, ciencia y tecnología. No existe tarea o logro de la Revolución en que no estén las nuevas Marianas. Y sin dudas las mujeres cubanas, fueron el más decisivo y firme sostén de la patria en los más difíciles años del período especial:“las Marianas multiplicadas”, les llamó Fidel, en medio de la Batalla de ideas (5).
 El título honorífico de Madre de la Patria
 El objetivo de afianzar en lo mejor de la memoria y la conciencia  histórica nacional, como acicate, compromiso y aporte a la prospectiva del socialismo cubano. Y esta es también una tarea central de la honorística revolucionaria y su derecho premial.
 En Cuba, como en la mayoría de los Estados, los Título honoríficos y las condecoraciones se define y regulan por ley. La nuestra es la Ley Nº 17 Sistema de condecoraciones y títulos honoríficos, aprobada el 28 de junio de 1978. El Consejo de Estado de la República, en uso de la facultad que le otorgó la Asamblea Nacional del Poder Popular, una vez evaluadas las propuestas de los organismos gubernamentales y organizaciones políticas y sociales, dictó los Decretos Leyes No. 30 de 1979 y No. 53 de 1982, que establecieron los títulos y las distinciones que se otorgarían en el país y los requisitos que las reglamentan (6). En tal normativa se incluyó la denominación de una Orden con el nombre de la heroína Mariana Grajales.Sin embargo la voluntad premial que se concretó en la legislación cubana, no vio la necesidad de honrar –como si lo ha hecho el nacionalismo latinoamericano y caribeño-, a la propia honorífica revolucionaria que nacía, con la titulación y el reconocimiento que merecían los más excelsos fundadores de la nación: Las figuras de Madre y Padre de la Patria, y Héroe Nacional, no fueron consideradas.  Estas ausencias debemos corregirlas. Desde estos precedentes legalizar el reconocimiento a la Madre de la Patria, es una decisión   de reafirmación patriótica y moralidad revolucionaria.
 Mariana y la familia Maceo-Grajales, nos aportan, orientan y estimulan, en la misión imprescindible de renovar la educación y la política cubanas de hoy.La figura más excelsa de las mujeres cubanas, la Madre de la Patria, Mariana Grajales, ha afirmado Jorge Risquet Valdés, constituye sin lugar a dudas uno de los más arraigados paradigmas que podemos invocar a la hora de trasmitirle valores a las nuevas generaciones (7)“Lo que debemos aprender de esta Madre –afirma con certeza Armando Hart-, es el concepto del deber, del honor y de la disciplina forjado en el alma de la familia Maceo-Grajales, y que le dieron una identidad esencial. Esto solo puede alcanzarse sobre el fundamento de la facultad de asociarse en que, para Martí, estaba el secreto de lo humano. Libertad y disciplina, he ahí lo que necesita el mundo de hoy, ello siempre es posible exaltando al más alto plano la justicia como sol del mundo moral y requisito primigenio de la cultura”(8).
 Si  estudiamos con detenimiento el hacer de Mariana -de Marcos y sus hijos e hijas-, se nos revela una pedagogía, un método y estilo para la forja de hombres y mujeres de bien, entendida tal dimensión como piedra angular del proceso ideológico de formación ciudadana y patriótica. La dialéctica de las relaciones materiales e intersubjetivas en el espacio decisivo de la familia, en la comunidad y en las instituciones, constituye un universo praxilógico valorativo, que debemos ser capaces de decodificar y sistematizar, en una disciplina dialéctica del amor con exigencia y la sensibilidad con resultados.
 En Mariana también está la simiente de las Iglesias y asociaciones religiosas revolucionarias, que en estos momentos construyen el socialismo en Cuba, de las y los creyentes que hacen patria.
 Mariana y más
 Hay quien dice que sin ganar una pelea no se anuncia otra, pero soy de los que piensan y hacen, en la meditada urgencia de los retos ideológicos y culturales que se nos imponen. No se trata solo de una batalla ideológico-cultural por el título honorífico que merece Mariana. Los reconocimientos institucionales sobre el Padre de la Patria Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo y los Héroes Nacionales Antonio Maceo Grajales y José Martí Pérez, imponen junto con el reclamo que hacemos sobre la Madre de la Patria Mariana Grajales Cuello, un debate plural sobre las deudas y necesidades de  la honorífica revolucionaria de cara al ciudadano patriota del socialismo cubano en el siglo XXI.
 La fertilización o el empobrecimiento de la honorífica revolucionaria, se inserta en la batalla filosófica e ideológica entre el ser y el tener que ahora mismo se libra en el mundo, y que para Cuba tiene una trascendencia vital. Tributa al esfuerzo por construir un potente y eficiente mecanismo de recompensa, impulso a la emulación, estímulo al virtuosismo e incentivo a laexcelencia social, que estamos obligados a desarrollar si de la victoria ideológico cultural del socialismo en Cuba se trata.


Notas
  1. Ver: Felipe de J. Pérez Cruz: Marian Grajales Cuello: Madre de la Patria. Fundamentación de la Propuesta, Unión Nacional de Historiadores de Cuba. Congreso Provincial de Historia de La Habana, La Habana, enero del 2014 (folleto), 17 p.
  2. Ver: Objetivo No. 64. En: Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba. En: Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba: Objetivos de trabajo del Partido Comunista de Cuba aprobados por la Primera Conferencia Nacional, La Habana, 29 de enero de 2012, Editora Política, La Habana, 2012, p 7.
  3. Como ha recordado la colega Lohania Aruca: Ver: Lohania Aruca Alonso: Mariana Grajales Cuello, Madre de la Patria, Cubaperiodistas.cu, Lunes, 14 de  julio de 2014.
  4. Discurso pronunciado por el Comandante Fidel Castro Ruz, primer ministro del Gobierno Revolucionario, en el acto de fusión de todas las organizaciones femeninas revolucionarias.  Salón-Teatro de la CTC, 23 de agosto de 1960. Departamento de Versiones Taquigráficasdel Gobierno Revolucionario, La Habana, 1960.
  5. Fide Castro Ruz: Discurso pronunciado en la Tribuna Abierta de la Revolución, municipio Cotorro, Ciudad de La Habana, 23 de junio  de 2001
  6. Dicho sistema, según  la Ley,  está compuesto por Títulos Honoríficos, Órdenes, Medallas y Distinciones.
  7.  Jorge Risquet Valdés: Mariana Grajales, manos para acariciar a quien le habla de la patria,  Cubadebate, La Habana, 18 febrero 2015.
  8. Armando Hart Dávalos: Aprender de Mariana, Juventud Rebelde digital, La Habana, 26 de Noviembre del 2013.
*Doctor en Ciencias Pedagógicas,  Profesor e investigador y Presidente en La Habana de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC)


jueves, 5 de marzo de 2015

Uno nunca está preparado

Por Rosa C. Báez



Hay temas así, para los que uno nunca está preparado… tantos días después, aún no he podido plasmar en negras sobre blanco mi emoción infinita por la llegada de Ramón y de Tony, por la maravilla que parecía imposible del abrazo de Adriana y Gerardo, por la sonrisa de Gema…

 Temas que por la alegría que contienen, nos sobrepasan… como amanecer una mañana y que Radio Reloj me confesara al oído "Fidel se encontró con los muchachos"… y verlos sonreír explicándoles quién sabe qué con miradas cómplices…

 Pero hay otros que llevan en sí el dolor infinito de muchas horas… ese dolor que nos colma y nos hace querer olvidar que alguien nos falta… y hoy, a dos años de ese dolor aplastante, aun no podemos dejar de llorar escuchando y queriendo creer que sólo se fue "un momentico a la misa"…

 Y el dolor crece un poquito más cuando imaginamos su abrazo con los Cinco, la risa, la complicidad del canto… lo imagino cantando junto a Silvio y René, Ramón, Fernando, Antonio y Gerardo, a viva voz, El Necio… te gustaba tanto cantar, mi Comandante…

 Sí, hay temas así, que te amarran las manos y te ponen un nudo en la garganta… pero que de pronto, te rompen el pecho y salen a volar porque comprendes que aunque tu cuerpo se haya sembrado un día como hoy, tú, Hugo Rafael Chávez Frías, estarás en cada sonrisa, en cada nota musical, en cada victoria…

 A dos años de tu siembra, Cuba y el mundo te rinden homenaje y yo, al fin, puedo dejar ir este sollozo convertido en palabras...

martes, 20 de enero de 2015

Llegará el día en que los pueblos podrán

Por Sebas Parra*

En memoria de Leonela Relys, Doctora en Pedagogía y autora del programa de alfabetización "Yo, sí puedo"
Y el mundo será ya un mundo culto y alfabetizado como tú lo soñabas, un mundo regulado por la justicia y la solidaridad, pues, nunca te cansabas de recordarnos que «el analfabetismo existe porque existen inequidades e injusticias sociales».

Sábado, TeleSUR informaba desde Cuba: «La destacada pedagoga cubana Leonela Inés Relys Díaz, creadora del método de alfabetización Yo, sí puedo, con el que han aprendido a leer y escribir más de ocho millones de iletrados todo el mundo, favorecidos por la vocación solidaria de la Revolución Cubana, murió en la Habana este sábado víctima de cáncer». 

Domingo, Cubainformación, con el titular «falleció Leonela Relys, creadora del método cubano de alfabetización Yo, sí puedo, y heroína de la República de Cuba» nos acercaba a su definitivo adiós: «Una ofrenda floral del líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, acompañó las honras fúnebres de Leonela Inés Relys Díaz, creadora del método Yo, sí puedo. Sus restos descansan en el Panteón de la Central de Trabajadores de Cuba del cementerio de Colón, en La Habana»  

Leonela Relys en Girona 

En 2005, cuando en compañía de Joan Colomer y el nicaragüense Maestro Pineda viajamos a La Habana a participar en el I Congreso Mundial de Alfabetización / Congreso Internacional de Pedagogía 2005 donde se presentaba a la comunidad internacional el método de alfabetización audiovisual cubano Yo, sí puedo, tuvimos las primeras referencias y testimonios en relación a la vida y la obra de esta maestra, pedagoga y revolucionaria que había hecho de la alfabetización y la educación el gran Amor, la razón, de su existencia. Y ese mismo año, en Managua, tuvimos la oportunidad de abrazarla y compartir un momento en los días previos al pilotaje del método en Nicaragua. Diez años después, recuerdo que, curiosamente, no admiré tanto sus conocimientos científicos, técnicos o profesionales o su experiencia en materia de alfabetización sino su gran humildad. El recuerdo que conservo es el de una maestra trabajadora, apasionadamente comprometida con su trabajo, muy lúcida a la hora de analizar las causas y consecuencias de los analfabetismos y, por encima de todo, como digo, una persona afable y humilde.

Tuvieron que pasar, sin embargo, unos años, hasta que nos volvimos a encontrar, en esta ocasión en Girona. El Yo, sí puedo, en la persona de Leonela Relys, había recibido el Premio Mestres 68 de 2011 y durante el mes de noviembre del año siguiente tuvimos la oportunidad de compartir unos días con la Leo. 

De la mano de La Guerrilla Comunicacional, visitamos al alcalde de Girona, a la Rectora y el decano de la Facultad de Educación de la UdG; conversamos con la gente del Núcleo Paulo Freire, de la AEPCFA-Girona, de la Asociación Rosa Sensat,... Y, sobre todo, recuerdo el acto de entrega del Premio, donde tuve el gran honor de encargarme de la glosa y de escuchar de cerca las palabras finales de agradecimiento de Leonela Relys Díez en nombre del gobierno y el pueblo de Cuba. Este momento representa una definitiva abrazo entre nosotros, entre nuestros sueños pedagógicos, entre nuestras luchas por la erradicación de los analfabetismos. Y el reloj de la Historia marca rápido las horas del tiempo de la solidaridad y la amistad: en mayo de 2013, La Guerrilla Comunicacional edita su último libro publicado De América soy hijo. Crónica de una década de alfabetización audiovisual que nos lleva a presentarlo en toda Cataluña, Valencia, Xátiva, Dènia, Andalucía... En noviembre de 2014 la AEPCFA edita El sueño que fue. Un relato sobre la alfabetización en Nicaragua, donde los autores destacan el salto adelante que representa el Yo, sí puedo creado por nuestra maestra y amiga en la esperanza de los pueblos de América y del Mundo de liberarse del analfabetismo.

Leonela Relys en La Habana

Octubre de 2015, La Habana. Somos dieciséis hombres y mujeres integrantes de la Brigada de La Guerrilla Comunicacional en Cuba. La Leo nos recibe un domingo por la tarde. No en su casa, no en la sede de ningún organismo oficial. Nos recibió en el patio de un centro de enseñanza secundaria donde hacía una permanencia de voluntaria, junto con otros miembros de la comunidad educativa que limpiaban y cuidaban el recinto escolar. ¿Imagínese el impacto que recibimos viendo una autoridad mundial en metodologías de la alfabetización, con más de veinte libros sobre el tema publicados, con posesión de los galardones más valorados, haciendo de voluntaria en una escuela la tarde de un domingo? ¿Imagínese de qué tipo de mujer estamos hablando? Pues, ésta era la Leo...

Fue una tarde intensa, rica en emociones y afectos. Se la miraba feliz. Pero no nos pasó inadvertido su estado de salud. La Leo tenía alguna cosa... Esa misma noche tuvo que ir al hospital. Y unos días después la familia nos hizo saber el diagnóstico que le acababan de hacer y el tiempo probable de vida. La visitamos en su casa dos veces. Una casa humilde como ella, humilde como su familia, pero decorada con la sonrisa, la mirada alegre y bondadosa y el talante de la gran mujer, madre y abuela que era. El despido fue muy difícil. Y su último deseo toda una gran lección: «tengo que ponerme bien pues todavía tenemos muchas cosas que hacer ustedes y yo».

Descansa Leo, seguiremos haciendo cosas juntas hasta que llegue este día en que todas las letras tendrán su número y su helado del Coppelia para recordarlas.

Y el reloj de la Historia marca rápido las horas del tiempo de la solidaridad y la amistad: en mayo de 2013, La Guerrilla Comunicacional editó la entrevista del mes de marzo a Leonela Relys (*Entrevista a Leonela Relys: http://laentrevistadelmes.blogspot.com.es/2013/03/leonela-relys-el-analfabetismo-existe.html) y su último libro publicado De América soy hijo. Crónica de una década de alfabetización audiovisual en mayo, que nos llevó a presentarlo en toda Cataluña, Andalucia, Valencia y Dènia.
*Miembro de La Guerrilla Comunicacional y de la AEPCFA-Girona
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Raúl Pomares: otro mandarriazo en el 2015

Por Argelio Santiesteban

   A no dudar, este recién inaugurado año ha decidido ser agresivamente tétrico –alevosía incluida-  contra  la cultura de esta Antilla Mayor, y contra el corazón de quienes aún tenemos un miocardio latiendo en medio del tórax.
   Se nos fue René de la Nuez, cuyo humor gráfico con El Loquito hizo tanto como cualquier combatiente, de La Sierra o de El Llano, contra Fulgencio.  
   Entre las manos se nos escapó  Jackie de la Nuez, cuyo profesionalismo como actor, como director, como guionista, se quedó chiquirritico si se le compara con su desaforada, didáctica y ternísima vocación, siempre ansioso de pasar a las nuevas generaciones el batón del talento.
   Y ahora, de golpe y porrazo, viene lo de Pomares. ¡Qué clase de personaje!
   Bella cibernauta que me lees, estimado amigo que siguen mis líneas: yo no los voy a llevar hasta el potro del martirio enumerando –hasta el cansancio--  en cuántos filmes actuó Pomares, en cuántos culebrones televisivos exhibió su mal estructurada anatomía.
   Algunos filósofos –desde los albores de la civilización--  dijeron que lo que importa es El Hombre.
   Y aquí al hombre les ofrezco –les presento a Raúl--,  en algunos de los susurros confesionales que hace unos años se permitió entregarle a un entrevistador, donde se evidencia el cubanazo transparente.
   Dijo aquel ser amabilísimo-insoportable:
“Hacer cine es algo más grande que la bomba atómica y que la penicilina”.
“No creo que sea más importante atiborrar a los muchachos con teorías teatrales, sino convertirlos en hombres y mujeres cultos en el sentido real de la palabra. Porque un actor, una actriz, tienen que ser una persona culta. No como yo, que llegué a ser actor sin haberme cultivado. He tenido que machucar mucho”.
“Mi gran defecto es que nunca he pasado trabajo. A mí todo me sale bien. Y cuando las cosas me comienzan a salir mal, no insisto. No soy un ser sacrificado, que lucho y lucho y no paro hasta que logre lo que me propongo. No. Si yo veo que la cosa no funciona me digo: esto no es para mí, y lo dejo. Desde esa óptica te puedo decir que nunca en mi vida he trabajado, en el sentido lato de la palabra, trabajar, como tú trabajas, no. Yo siempre he vivido del cuento. Me he divertido actuando y la Revolución me ha pagado por eso”.
“¿Por qué soy muy buena gente? Tengo una ética, compadre. Sí, es verdad que me quiere la gente, hasta los malos me quieren”.
Su declarado discípulo, el actor, dramaturgo e historiador Carlos Padrón, admite  que Pomares le abrió “los caminos de la verdadera cultura popular”, y entonó el único cántico que, ante el hermano que se va, ha sonado bien a mis oídos:
   “Su última pelea con La Muerte duró muchos rounds. Quizás, al final, cuando Ella lo tenía en la lona, ya sin aliento, él le sonrió: “Te jodiste, socia, porque más nunca te vas a librar de mí”

jueves, 1 de enero de 2015

Ayer, hoy y mañana. ¡Feliz cumpleaños, Cuba maestra!

Por Marinella Correggia
 
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¡Feliz cumpleaños, revolución cubana! En tus años de vida no te conformaste con instaurar igualdad, solidaridad y democracia directa en una isla a dos pasos del imperio. Siempre has mantenido la solidaridad internacionalista por la que todos te estimamos: incluso en tus momentos más difíciles has trabajado en los países pobres del mundo, en los epicentros de la necesidad, llevando muchísimos médicos y maestros sin privilegios allá donde las agencias y las ONG occidentales se dedicaban al negocio por encima de la miseria ajena.

¡Feliz cumpleaños, revolución cubana! Desde hace muchos años te comprometes al nivel de Naciones Unidas contra las guerras y las agresiones imperialistas. Los pacifistas de los países guerreristas deben saber del coraje de tu política exterior, en los organismos de Naciones Unidas en Nueva York y en Ginebra, desde la Guerra del Golfo en 1991; y deben saber que tus embajadores permanecían bajo las bombas en los países agredidos, sin huir como los demás. Esto bastaría para agradecerte por siempre.

¡Feliz cumpleaños, revolución cubana! Del sueño de dos gigantes -uno cubano y otro venezolano: Fidel y Hugo Chávez- nació hace 10 años el ALBA, un nuevo modelo internacional de relación entre países y pueblos, un milagro de solidaridad y un eje por la paz. Esperamos que pronto acoja también a países africanos y asiáticos. Cambiaría el mundo.

¡Feliz cumpleaños, revolución cubana! Al inicio de los años ’90, sola económica y políticamente, mantuviste tus principios y comenzaste un experimento especial de independencia hacia el ecosocialismo. Un experimento de conversion economica de produccion y servicios todavía único, que buscaba apartarse lo mas posible del petróleo y de la economía extraccionista, hacia una nueva matriz productiva y nuevos estilos de vida. Un salto, no hacia el pasado, sino hacia el futuro, un modelo de igualdad ecologista que, perfeccionado, sería necesario para el futuro del planeta, si la especie humana quiere tener un futuro. Pero la izquierda occidental, inmersa en el capitalismo consumista incluso en tiempo de crisis, no lo ha visto, ni entendido, ni imitado.

¡Feliz cumpleaños, revolución cubana! Soberana y al mismo tiempo internacionalista, tu coraje es fuente de añoranza para quien se ha hartado hasta la locura en el intento de convertir a Occidente en anticapitalista, anticonsumista, solidario, pacifista: que lastima no haber pedido asilo político para humildemente trabajar por el mundo bajo la justa bandera de la “amistad de los pueblos, refugio confiable”, como decía en un tiempo el himno soviético.

¡Feliz cumpleaños, revolución cubana! Esperamos que realmente seas un bastión inexpugnable gracias a las tres características de la cubanía frente al smart power de Obama, así los describió Ernesto Wong Maestre: En el campo de la política: la unidad integral pueblo-gobierno, la solidaridad internacionalista y los principios justos”.

¡Feliz cumpleaños, revolución cubana! Tu perseverancia ha devuelto a casa a los Cinco Héroes. Pero  2015 será un año de desafíos peligrosos para ti. ¡Cuidado con esos torturadores confesos que son los Estados Unidos! ¿Qué hay detrás de estas noticias opuestas: el deshielo con Cuba, el re-hielo con Moscú y el hielo con Venezuela, con la continuidad de políticas de embargo que castigan a los pueblos? Todo siempre a nombre del “destino manifiesto de democracia” que ha llevado a EE.UU. a todos sus primados negativos, a asesinar al mundo, a utilizar la monstruosa bomba atómica, a quemar vivas a las víctimas de sus innumerables guerras aéreas, a armarse hasta los dientes, a torturar masiva e impunemente, a encabezar la carrera hacia el desastre climático, a contaminar a los habitantes del mundo con un modelo capitalista y consumista que hace infelices a los propios norteamericanos, porque es la creativa simplicidad la dimensión justa para el ser humano inteligente y sensible. Como dijo el mismo presidente estadounidense, que se había quedado solo contra Cuba en toda América: “Estos cambios no constituyen una recompensa o una concesión a Cuba. Los estamos promoviendo porque van a estimular el cambio entre el pueblo de Cuba, y ese es nuestro principal objetivo. Esperan comerte viva las multinacionales agrarias, mineras, turísticas, informáticas y la moneda estadounidense, y una embajada que estará llena de espías, y las mismas ONG norteamericanas. Además, pueden ser sostenibles milliones de turistas norteamericanos que, se piensa, visitarían la isla? El Estado asiatico de Bhutan ofrece un buen ejemplo de turismo de pocos numéros y con beneficios para el pais.

¡Feliz cumpleaños, revolución cubana! Será difícil que tú logres educar al mal alumno que tienes tan cerca de la puerta de tu casa; es sabido que las virtudes no son contagiosas, pero las enfermedades sí. Entre el capitalismo consumista yanqui y la independencia internacionalista de la pequeña isla, ¿quién influirá a quién cuando esta sea invadida por los yanquis con dólares? Se puede ver bien aquí en Occidente: por lo que se pueda hacer, es imposible orientar a la mayoría de la población (ni siquiera a una minoría relevante) hacia el cambio de la matriz productiva y hacia la simplicidad creativa y solidaria en el modelo de consumo. Aquí la alternativa eco-socialista está destinada, a pesar de la crisis, a ser una elección personal y marginal. ¡Figúrese en Estados Unidos! Pero, los milagros políticos pueden ocurrir. Al final, tú habrás hecho muchos. El primero de todos: sobrevivir y no ceder.

¡Feliz cumpleaños, revolución cubana! La vanguardia en Cuba es clarísima en cuanto a qué está en juego y qué se decide, y si todo estará claro para la mayoría del pueblo, la invasión de los Hunos no ocurrirá. Al contrario, a lo mejor por reacción de defensa ante la economía destructiva de EE.UU. o ante la economía de lo efímero (la soft economy) de otros países capitalistas, desarrollarás mejor aún una economía de la salud, de la independencia alimentaria y energética, de la investigación y aplicación en el campo de la tecnología… eco-socialista.

¡Feliz cumpleaños, revolución cubana! Con el augurio de que pronto llevarás a los alumnos de excursión a Guantánamo, finalmente liberada de la presencia de ese centro abusivo de detención y tortura estadounidense. Dulce venganza. Mientras tanto, nosotros aquí, en esta parte del mundo que no está libre, cumplimos nuestro deber, comprometiéndonos por el cierre de las Guantánamo locales. Las bases militares de Estados Unidos y de la OTAN. ¡Fuera de la OTAN! ¡Fuera de la guerra!