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lunes, 28 de septiembre de 2015

Raúl en la ONU: La comunidad internacional podrá contar siempre con la voz de Cuba frente a la injusticia



 Raúl Castro en la ONU

Estimados jefes y jefas de Estado y de Gobierno:

Distinguidos Jefes y Jefas de Delegaciones:

Señor Secretario General de las Naciones Unidas:

Señor Presidente:

Hace setenta años que, en nombre de los pueblos, los miembros de esta organización suscribimos la Carta de las Naciones Unidas. Nos comprometimos a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra y a edificar una nueva forma de relacionarnos bajo la guía de un conjunto de propósitos y principios, que debían augurar una época de paz, justicia y desarrollo para toda la humanidad.

Sin embargo, a partir de entonces, han sido constantes las guerras de agresión, la intervención en los asuntos internos de los Estados, el derrocamiento por la fuerza de gobiernos soberanos, los denominados “golpes suaves” y la recolonización de territorios, que han sido perfeccionados con formas de actuar no convencionales, con el empleo de nuevas tecnologías y esgrimiendo supuestas violaciones de los derechos humanos.

Es inaceptable la militarización del ciberespacio y el empleo encubierto e ilegal de las tecnologías de la información y las comunicaciones para agredir a otros Estados, como también lo es que se distorsione la promoción y protección de los derechos humanos, utilizándolos de forma selectiva y discriminatoria para validar e imponer decisiones políticas.

A pesar de que la Carta nos llama a “reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana”, el disfrute de los derechos humanos continúa siendo una utopía para millones de personas.

Se niega a la humanidad el derecho a vivir en paz y su derecho al desarrollo. Es en la pobreza y la desigualdad donde deben buscarse las causas de los conflictos, generados por el colonialismo y el despojo de las poblaciones autóctonas, primero, y más tarde por el imperialismo y el reparto de esferas de influencia.

El compromiso asumido en 1945 de “promover el progreso social y elevar el nivel de vida” de los pueblos y su desarrollo económico y social, sigue siendo una quimera, cuando 795 millones de personas sufren hambre, 781 millones de adultos son analfabetos y 17 mil niños mueren cada día de enfermedades curables, mientras que los gastos militares anuales en todo el mundo ascienden a más de 1,7 millones de millones de dólares.

Con sólo una fracción de ese monto podrían solucionarse los problemas más acuciantes que azotan a la humanidad

Incluso, en los países industrializados ya prácticamente desaparecieron las “sociedades de bienestar”, que se nos presentaban como el modelo a seguir. Los sistemas electorales y los partidos tradicionales, que dependen del dinero y la publicidad, son cada vez más ajenos y distantes de las aspiraciones de sus pueblos.

El cambio climático pone en peligro la existencia de la especie humana, y los Estados deben asumir responsabilidades comunes pero diferenciadas, ante la inobjetable realidad de que no todos los países somos responsables por igual, ni despilfarramos los recursos naturales y humanos en un consumismo irracional e insostenible.

Las consecuencias del cambio climático son especialmente devastadoras en los pequeños países insulares en desarrollo e imponen una tensión adicional a sus frágiles economías. Lo mismo sucede en África, con el incremento inexorable de la desertificación.

Nos solidarizamos con nuestros hermanos caribeños y demandamos que se les dé un trato especial y diferenciado. Apoyamos a los países africanos y reclamamos para ellos un tratamiento justo, transferencia de tecnología y recursos financieros.

Señor Presidente:

Con la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y, particularmente, con la firma por los jefes de Estado y de Gobierno, en enero del 2014, de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, ha quedado demostrado que, por encima de nuestras diferencias, podemos avanzar hacia la unidad y la consecución de objetivos comunes en el marco de nuestra diversidad.

En la Proclama, reafirmamos el compromiso inquebrantable con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional y de resolver las diferencias de forma pacífica, así como la convicción de que el pleno respeto al derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural, constituye una condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones. Reclamamos que estos principios sirvan también de base a las relaciones de otros Estados con nuestra región.

La República Bolivariana de Venezuela contará siempre con la solidaridad de Cuba frente a los intentos de desestabilizar y subvertir el ordenamiento constitucional, y destruir la obra iniciada por el compañero Hugo Chávez Frías y continuada por el presidente Nicolás Maduro Moros a favor del pueblo venezolano.

De igual manera, va nuestra firme e irrestricta solidaridad a la República del Ecuador, a su Revolución Ciudadana y a su líder, Rafael Correa Delgado, que se ha convertido en el blanco del mismo guión de desestabilización aplicado contra otros gobiernos progresistas de la región.

Nos solidarizamos con las naciones del Caribe que solicitan justas reparaciones por los horrores de la esclavitud y la trata de esclavos, sobre todo en un mundo en el que la discriminación racial y la represión de las comunidades afrodescendientes han ido en ascenso.

Ratificamos nuestra convicción de que el pueblo de Puerto Rico merece ser libre e independiente, luego de más de una centuria sometido a la dominación colonial.

Nos solidarizamos con la República Argentina en su legítimo reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Sandwich del Sur y Georgias del Sur.

Reiteramos nuestro apoyo solidario a la Presidenta Dilma Rousseff y al pueblo de Brasil en la defensa de sus importantes logros sociales y de la estabilidad del país.

Reafirmamos nuestro rechazo a la intención de extender la presencia de la OTAN hasta las fronteras de Rusia y a la imposición de sanciones unilaterales e injustas contra esa nación.

Saludamos el denominado acuerdo nuclear con la República Islámica de Irán, que demuestra que el diálogo y la negociación son la única herramienta efectiva para solventar las diferencias entre los Estados.

Renovamos nuestra confianza en que el pueblo sirio es capaz de resolver por sí mismo sus diferencias y demandamos que cese la injerencia externa.

Una solución justa y duradera al conflicto del Medio Oriente exige, inexorablemente, el ejercicio real del derecho inalienable del pueblo palestino a construir su propio Estado dentro de las fronteras anteriores a 1967 y con su capital en Jerusalén oriental, lo que enérgicamente apoyamos.

Durante las últimas semanas nos han impactado las imágenes de las oleadas migratorias hacia Europa, que constituyen una consecuencia directa de las acciones de desestabilización que la OTAN promovió y ejecuta en países del Medio Oriente y África del Norte, y del subdesarrollo y la pobreza imperante en países del continente africano. La Unión Europea debe asumir, de manera plena e inmediata, sus responsabilidades con la crisis humanitaria que ayudó a generar.

Señor Presidente:

Tras 56 años de heroica y abnegada resistencia del pueblo cubano, quedaron restablecidas las relaciones diplomáticas y las embajadas en las respectivas capitales.

Ahora se inicia un largo y complejo proceso hacia la normalización de las relaciones que se alcanzará cuando se ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba; se devuelva a nuestro país el territorio ocupado ilegalmente por la Base Naval de Guantánamo; cesen las transmisiones radiales y televisivas y los programas de subversión y desestabilización contra Cuba, y se compense a nuestro pueblo por los daños humanos y económicos que aún sufre.

Mientras persista, continuaremos presentando el proyecto de resolución titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.

A los 188 gobiernos y pueblos que han apoyado aquí y en diversos foros internacionales y regionales nuestra justa demanda, les reitero el eterno agradecimiento del pueblo y el gobierno cubanos por su sostenido respaldo.

Sr. Presidente:

Cuba celebra, con profundo compromiso, el 70 aniversario de la Organización de las Naciones Unidas. Reconocemos que en estos años se ha intentado, pero no se ha hecho lo suficiente, para proteger a las generaciones presentes y futuras del flagelo de la guerra y su derecho a un desarrollo sostenible, sin exclusión. La ONU ha de ser defendida del unilateralismo y profundamente reformada para democratizarla y acercarla a los pueblos.

Como señalara en esta misma sala hace 15 años el compañero Fidel Castro Ruz, Líder Histórico de la Revolución cubana- y cito: “Cualquiera comprende que el objetivo fundamental de las Naciones Unidas, en el siglo apremiante que comienza, es el de salvar al mundo no solo de la guerra sino también del subdesarrollo, el hambre, las enfermedades, la pobreza y la destrucción de los medios naturales indispensables para la existencia humana, ¡Y debe hacerlo con premura antes de que sea demasiado tarde!”- fin de la cita.

Podrá contar siempre la comunidad internacional con la sincera voz de Cuba frente a la injusticia, la desigualdad, el subdesarrollo, la discriminación y la manipulación; y por el establecimiento de un orden internacional más justo y equitativo, en cuyo centro se ubique, realmente, el ser humano, su dignidad y bienestar.

Muchas gracias.


domingo, 13 de diciembre de 2009

Discurso de Raúl Castro en la apertura de la VIII Cumbre del ALBA-TCP

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Estimados Jefes de Estado y de Gobierno;
Estimados Delegados e Invitados;

Al darles la más cordial bienvenida, en nombre del gobierno y del pueblo cubanos, les traslado el saludo del Jefe de la Revolución Cubana, compañero Fidel Castro Ruz, quien está siguiendo atentamente nuestra reunión.

En primer lugar, aprovecho la ocasión para expresar en nombre de todos los presentes el regocijo que sentimos por la contundente victoria del pueblo boliviano el pasado domingo al reelegir por amplia mayoría al compañero Evo Morales Ayma, para un nuevo mandato como Presidente.

Lamentablemente, no contamos con la presencia física del Presidente de Honduras, Manuel Zelaya. Al pueblo de esa nación latinoamericana se le ha privado de sus derechos constitucionales y se le ha impuesto, con apoyo del gobierno norteamericano, un gobierno usurpador y golpista, que han tratado de legitimar con una farsa electoral.

La historia registrará con merecido reconocimiento la actitud asumida por los países miembros del ALBA-TCP y por la mayoría de los gobiernos latinoamericanos y caribeños, en la condena inequívoca al golpe militar en Honduras. Quedará constancia también de la actitud de aquellos que, doblegados ante el imperio, terminaron aceptando la maniobra golpista. Al heroico pueblo hondureño, a través de su legítima representante como secretaria de Estado Patricia Rodas, aquí presente, le enviamos el más caluroso saludo.

Estimados colegas:


Esta Octava Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América que oficialmente inauguramos hoy, sesiona coincidiendo con el decimoquinto aniversario de la primera visita a Cuba del líder de la Revolución Bolivariana y el quinto aniversario de la Declaración Conjunta entre Venezuela y Cuba, firmada en el año 2004 por los presidentes Hugo Chávez y Fidel Castro, que marcó el nacimiento oficial del ALBA, llamada entonces Alternativa Bolivariana para las Américas.

Han sido cinco años de intenso trabajo, de búsqueda común, en los que hemos alcanzado resultados alentadores en el orden social, que aún podemos superar, y que en este momento particular es justo mencionar y celebrar.

El enorme significado que representa la declaración de territorio libre de analfabetismo en tres países miembros del ALBA: Bolivia, Nicaragua y Venezuela, es un paso en el combate que continúa para erradicar completamente este flagelo social en todos los países miembros de este mecanismo de integración de nuevo tipo.

La Operación Milagro ha mejorado o devuelto la visión a más de 1 millón de pacientes dentro del ALBA. Asimismo, se han graduado ya más de 2000 médicos de nuestros países en la Escuela Latinoamericana de Medicina y hoy se forman 6 mil 653 estudiantes bajo el Nuevo Programa de Formación de Médicos con conceptos de integralidad, internacionalismo y humanismo.

Actualmente en Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Bolivia se desarrolla un estudio genético psico-social para personas con discapacidad, proyecto de extraordinario valor humano que persigue la atención directa, la búsqueda de soluciones e integración social de dichas personas.

En la pasada Cumbre celebrada en Cochabamba se firmó el Tratado Constitutivo del Sistema Unitario de Compensación Regional (SUCRE), mecanismo financiero que a partir del 2010 comenzará a funcionar para promover el comercio mediante la compensación de pagos sin utilizar el dólar, a través de una unidad de cuenta denominada "SUCRE". Un paso previo había sido la constitución en junio de 2007 del Banco del ALBA, con el objetivo de financiar programas y proyectos de desarrollo económico y social. Varias empresas grannacionales son hoy una realidad, y otras están en proceso de puesta en marcha, para beneficio de nuestros pueblos.

Compañeros:

La agenda que nos hemos propuesto, nos da la posibilidad de deliberar, más que sobre los éxitos y resultados del ALBA en estos cinco años, acerca de las vías para profundizar en el desarrollo, perfeccionamiento e impacto de nuestra Alianza.

Estamos obligados a plantearnos metas y objetivos audaces, partiendo de una comprensión realista de las circunstancias, obstáculos y peligros que nos plantea la actual coyuntura internacional y que reclaman nuestra atención prioritaria.

La actual crisis económica global, iniciada en Estados Unidos y gestada por las profundas contradicciones del sistema capitalista, continúa impactando con fuerza en la economía real, la sociedad y el medio ambiente de todo el mundo. No son pocos los que han proclamado con injustificado optimismo el inminente fin de la recesión.

Sin embargo, lo único cierto es que los efectos destructores de la crisis se mantendrán por mucho tiempo. Las más recientes estimaciones indican que el número de personas desempleadas en todo el mundo aumentaría en 50 millones este año, en tanto, los que viven en extrema pobreza podrían acercarse a la alarmante cifra de 300 millones.

Unidos, estaremos en mejores condiciones de enfrentar la crisis, aprovechando las potencialidades que nos ofrece el mercado de los países del ALBA y utilizando eficientemente las complementariedades de nuestras economías para acceder a terceros mercados.

Los tiempos que vivimos reflejan que en América Latina y el Caribe se agudiza el enfrentamiento entre dos fuerzas históricas. De un lado, un modelo político y económico dependiente, elitista y explotador, heredero del colonialismo y el neocolonialismo, subordinado a los intereses del imperio. Del lado opuesto, el avance de las fuerzas políticas revolucionarias y progresistas, que representan a las clases tradicionalmente desposeídas y discriminadas; comprometidas con la justicia social, con la verdadera independencia de los pueblos de la región, y con la aspiración de distribuir justamente las inmensas riquezas del continente.
Se trata, en esencia, de la lucha histórica para concretar la realización de la visión bolivariana y martiana sobre Nuestra América.

El establecimiento de bases militares en la región es una expresión de la ofensiva hegemónica que despliega el gobierno norteamericano y constituye un acto de agresión contra toda América Latina y el Caribe. Resulta evidente la intención de concretar su doctrina política-militar de ocupar y dominar a cualquier precio el territorio que siempre ha considerado como su "traspatio natural".

La reactivación de la IV Flota, con capacidad y objetivos operativo-estratégicos anunciados de maniobrar incluso en aguas interiores de países de la región, demuestra que para lograr sus propósitos no tendrán límites, excepto el que le imponga la resistencia que seamos capaces de ofrecer.

El ALBA-TCP no puede ignorar esa realidad. Sobre estos y otros temas, como el control de los medios masivos de comunicación, intercambiaremos en las jornadas que nos esperan.
Tenemos también en nuestra agenda, el análisis sobre el fracaso de las negociaciones que deberían concluir en Copenhague dentro de unos días con compromisos concretos, reales y verificables para enfrentar los efectos del cambio climático.


Se sabe ya que no habrá tal acuerdo y sólo cabe esperar un pronunciamiento político. Los países del ALBA-TCP debemos defender una posición firme sobre este asunto decisivo para el futuro de la especie humana.

Estamos seguros que los aportes y la cooperación de todos ustedes en esta Octava Cumbre constituirán una importante contribución al fortalecimiento de nuestra Alianza.

Muchas gracias.

http://www.invasor.cu/index.php/es/cumbre-del-alba/2685-discurso-de-raul-castro-en-la-apertura-de-la-viii-cumbre-del-alba-tcp

miércoles, 29 de abril de 2009

Discurso de Raul en los No Alineados

DISCURSO PRONUNCIADO POR EL GENERAL DE EJÉRCITO RAÚL CASTRO RUZ, PRESIDENTE DE LOS CONSEJOS DE ESTADO Y DE MINISTROS, EN LA REUNIÓN MINISTERIAL DEL BURÓ DE COORDINACIÓN DEL MNOAL. LA HABANA, 29 DE ABRIL DE 2009.

Distinguidos asistentes a esta reunión ministerial:

Es un honor para nuestro pueblo y Gobierno acoger nuevamente una reunión de alto nivel del Movimiento de Países No Alineados. Han transcurrido dos años y siete meses desde la celebración en esta misma sala de la XIV Conferencia Cumbre de Jefes de Estado o de Gobierno, en septiembre de 2006. Entonces expresé:

“Sobre el sólido cimiento de nuestras históricas victorias en la lucha por la descolonización y por la desaparición del apartheid; con la rica experiencia de nuestros esfuerzos en pro de un Nuevo Orden Económico Internacional y a favor de la paz, el desarme y el verdadero ejercicio del derecho al desarrollo, el Movimiento de Países No Alineados tendrá ahora heroicas batallas que librar frente al unilateralismo, el doble rasero y la impunidad de los poderosos; por un orden internacional más justo y equitativo frente al neoliberalismo, la expoliación y el despojo; por la sobrevivencia de la especie humana frente al consumo irracional de los países ricos.” -Fin de la cita-

Los desafíos identificados en aquella ocasión no sólo se mantienen, se han hecho más peligrosos y urgentes. Por ello, la necesidad de que el Movimiento actúe de manera concertada es hoy más vital y perentoria.

Nos afecta una profunda crisis económica, social, alimentaria, energética y ambiental, que ha adquirido carácter global. Los debates internacionales se multiplican, pero no con la participación de todos los países. Hay una conciencia creciente de que es preciso encontrar respuestas a corto plazo, sin embargo las justas y duraderas están por alcanzarse.

Si no actuamos con la firmeza y urgencia requerida, serán nuevamente nuestros pueblos los que sufrirán, por más tiempo, las peores consecuencias de esta crisis.

Es imposible mantener los injustos e irracionales patrones de consumo que sirvieron de fundamento al ordenamiento internacional vigente, impuesto por unos pocos y que hemos sido forzados a respetar. No es legítimo ni éticamente aceptable un ordenamiento global inspirado en pretensiones hegemónicas y en el egoísmo de minorías privilegiadas. No es perdurable un sistema que destruye al medio ambiente y que potencia el desigual acceso a la riqueza. El subdesarrollo es una consecuencia inevitable del actual orden mundial.

El neoliberalismo, como política económica, ha fracasado. El mito de las bondades del mercado y de su desregulación, los supuestos beneficios de las privatizaciones y de la reducción de la capacidad económica y redistributiva de los Estados, la credibilidad de las instituciones financieras, son hoy profundamente cuestionados en cualquier análisis objetivo.

Cuando Cuba asumió por primera vez la Presidencia del Movimiento de Países No Alineados, en 1979, hace 30 años, el líder de la Revolución Cubana, compañero Fidel Castro, alertó sobre las negativas consecuencias del gasto de más de 300 mil millones de dólares en armas y la existencia de una deuda externa de los países subdesarrollados por un monto similar.

En esa ocasión, el compañero Fidel calculó que con esa cifra, entonces se habría podido y cito: “construir en un año 600 mil escuelas con capacidad para 400 millones de niños; ó 60 millones de viviendas confortables con capacidad para 300 millones de personas; ó 30 mil hospitales con 18 millones de camas; ó 20 mil fábricas capaces de generar empleo a más de 20 millones de trabajadores; o habilitar para el regadío 150 millones de hectáreas de tierra, que con un nivel técnico adecuado podrían alimentar a mil millones de personas”, concluyó.

Por supuesto, nada se hizo y la situación se ha agravado dramáticamente. Baste señalar, que los gastos militares anuales rebasan, en la actualidad, la cifra de 1 millón de millones de dólares; el número de desempleados en el mundo podría incrementarse a 230 millones en el transcurso del 2009; y en apenas un año, en el 2008, el número de hambrientos en el mundo creció de 854 millones a 963 millones.

La ONU estima que bastarían 80 mil millones de dólares anuales durante una década para acabar con la pobreza, el hambre y la carencia de servicios de salud, educación y de viviendas en todo el planeta. Esa suma es tres veces menor de lo que los países del Sur desembolsan cada año por concepto de la deuda externa.

Es imprescindible un cambio fundamental en el sistema de relaciones económicas internacionales. Así lo exigieron hace casi 35 años los países miembros de nuestro Movimiento al concebir la Declaración y el Programa de Acción para el Establecimiento de un Nuevo Orden Económico Internacional, aprobados en el Sexto período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en mayo de 1974.

La superación de la crisis económica global demanda una acción concertada, con la participación universal, democrática y equitativa de todos los países. La respuesta no puede ser una solución negociada a espaldas de Naciones Unidas por los mandatarios de los países más poderosos.

La solución del G-20, de fortalecer el papel y las funciones del Fondo Monetario Internacional, cuyas políticas funestas contribuyeron decisivamente a la génesis y agravaron la magnitud de la actual crisis, no resuelve tampoco la desigualdad, las injusticias y la insostenibilidad del actual sistema.

La Conferencia de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la Crisis Económica y Financiera y su impacto en el desarrollo, prevista del 1ro al 3 de junio de 2009, constituye el marco imprescindible para debatir y buscar soluciones de consenso a esta grave situación. El Movimiento de Países No Alineados debe apoyar su celebración.

Este Movimiento ha demostrado desde su fundación la voluntad de trabajar por la paz, la seguridad de la comunidad de naciones y la defensa del Derecho Internacional. La eliminación de las armas de exterminio en masa, en primer lugar el logro del desarme nuclear, continúa siendo una tarea prioritaria.

El ejercicio del multilateralismo requiere un estricto respeto a la soberanía de los Estados, a su integridad territorial, y a la autodeterminación de los pueblos. Requiere también prescindir de la amenaza y uso de la fuerza en las relaciones internacionales, de las aspiraciones hegemónicas y de las conductas imperiales. Exige que se ponga fin a la ocupación extranjera y se niegue toda impunidad a agresiones criminales como las llevadas a cabo por Israel contra el pueblo palestino.

El Movimiento debe involucrarse en todos los debates importantes de la agenda internacional, en las diferentes sedes y foros multilaterales, con la más amplia participación de sus países miembros. Nunca para competir con otros formatos de representación de los países del Sur, sino para fortalecerlos y complementarlos.

Necesitamos seguir perfeccionando de modo permanente los métodos de trabajo del Movimiento. El cumplimiento del Plan de Acción que nos hemos trazado, constituye una herramienta indispensable en la determinación de nuestras prioridades y las tareas a cumplir.

Debemos todos trabajar desde ahora para asegurar una exitosa XV Conferencia Cumbre de Jefes de Estado o de Gobierno en Egipto, en el venidero mes de julio. Evaluar de modo crítico lo realizado hasta hoy y trazarnos objetivos y metas que respondan a los problemas y desafíos actuales y del futuro.

Finalmente deseo expresar, a nombre de Cuba, el agradecimiento de nuestro Gobierno y de todo nuestro pueblo a la firme e invariable solidaridad del Movimiento de Países No Alineados con la Revolución cubana, en particular por su permanente reclamo de que se ponga fin al injusto bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos.
Las medidas que recientemente anunció el Presidente Obama, si bien son positivas, su alcance es mínimo. El bloqueo quedó intacto. No hay pretexto político ni moral que justifique la continuidad de esa política.

Cuba no ha impuesto sanción alguna contra los Estados Unidos ni contra sus ciudadanos. No es Cuba la que impide a los empresarios de ese país hacer negocios con el nuestro. No es Cuba la que persigue las transacciones financieras realizadas por los bancos norteamericanos. No es Cuba la que tiene una base militar en territorio de los Estados Unidos contra la voluntad de su pueblo, etcétera, etcétera, etcétera, para no hacer interminable la lista y por lo tanto, no es Cuba la que tiene que hacer gestos.

Hemos reiterado que estamos dispuestos a hablar de todo con el gobierno de Estados Unidos, en igualdad de condiciones, pero no a negociar nuestra soberanía ni nuestro sistema político y social, el derecho a la autodeterminación, ni nuestros asuntos internos.
Y si quieren discutir de todo eso y por lo mismo así lo expresamos recientemente en Venezuela, en una Cumbre del ALBA: discutirlo todo, todo, todo, lo nuestro, pero también lo de ellos en igualdad de condiciones.

La fuerza mayor de nuestro Movimiento radica en su unidad dentro de la diversidad que nos caracteriza. Esa ha sido la premisa fundamental del ejercicio de la presidencia cubana durante estos casi tres años de mandato.

No albergo la menor duda de que el Movimiento de Países No Alineados seguirá siendo un actor fundamental y constructivo en los debates internacionales. Cuba mantendrá su empeño en contribuir con ese objetivo.

Les deseo éxitos en esta Reunión Ministerial.

Muchas gracias.


Versiones en: English, Francais

lunes, 29 de septiembre de 2008

Raúl Castro despidió al Presidente venezolano Hugo Chávez.

Raúl Castro despidió al Presidente venezolano Hugo Chávez. Foto: Geovani Fernández

El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, despidió con un fuerte abrazo al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, compañero Hugo Rafael Chávez Frías



El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, despidió anoche con un fuerte abrazo al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, compañero Hugo Rafael Chávez Frías, en el aeropuerto internacional José Martí.

Chávez había arribado horas antes a Cuba procedente de Portugal, con el objetivo de intercambiar con Fidel y Raúl acerca de los resultados de un periplo que lo llevó también a China, Rusia y Francia.

El mandatario venezolano dijo sentirse muy satisfecho con los resultados de este intenso recorrido, en el que firmó acuerdos de especial significación para su país, particularmente en el campo económico.

El fraternal encuentro, que se extendió durante dos horas y media, puso nuevamente de manifiesto los fuertes y crecientes vínculos en los más diversos terrenos entre Cuba y Venezuela, ejemplo de relaciones solidarias.

Fidel expresó al entrañable amigo la gratitud de todos los cubanos por la importante y rápida ayuda brindada por Venezuela tras el paso de los dos huracanes, y ratificó los conceptos planteados en sus Reflexiones: El socialismo democrático.

Chávez agradeció los criterios allí expuestos y manifestó que Venezuela asume con gran amor y como un elemental deber esa contribución a restañar los daños.


http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2008-09-28/fructifero-intercambio-entre-fidel-raul-y-chavez/