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viernes, 3 de abril de 2009

La Reunión del Grupo de los 20: Una mirada personal y polémica
Por Orlando Cruz Capote

En estos días se ha escrito y hablado, quizás no con la profusión necesaria y rigurosa, de la inminente Reunión del Grupo de los 20, sus causas, posible desarrollo, expectativas, consecuencias y perspectivas. Y cuando este escrito salga publicado, ya habrán comenzado las primeras sesiones.

Las controvertidas opiniones del carácter y los orígenes de la crisis que anteceden a este evento han motivado enfoques disimiles. Sin embargo una visión es diáfana: la crisis es multidimensional abarcando la economía, las finanzas, el comercio, el crédito, las hipotecas, las viviendas, los empleos, los salarios, los alimentos, la energía y la ecología.
Y se hace silencio -o no se brinda gran importancia- a la crisis de des-legitimidad política del sistema de dominación capitalista-imperialista, ahora transnacionalizado y neoliberal, que ya lleva años anunciando su descrédito y fracaso, por su carácter parasitario y descompuesto hasta la médula.

Pero los objetivos concretos de la conferencia no están muy meridianamente definidos, aunque los estratégicos y tácticos del momento histórico actual si: hay que defender y salvar al modo de producción capitalista, su sacrosanta propiedad privada y al mercado, fortalecer la moneda que revivirá la producción, la reproducción ampliada, la circulación, la distribución y el consumo derrochador y catastrófico, que pudiera ser un dólar remendado, un euro emergente o la invención de otra moneda que permita la supervivencia del sistema-mundo del capital.

Se tratará de recurrir a recosidos y seudo-transformaciones estructurales que no vayan más allá de un cambio radical. La máxima ya se ha escuchado por parte de los mandatarios de los EE.UU. y del Reino Unido: extraer más dinero de los contribuyentes, hacer que todos aporten por igual altas tributaciones al capital especulativo, depositando dinero en la banca transnacionalizada.

Estas parecen ser las soluciones que irán a “consensuarse”, no sin discrepancias -como las de Francia y Alemania, las de China, Rusia y Brasil, con sus matices- pero con grandes presiones y chantajes de los más poderosos que todavía pueden dictar ordenes y directrices. Algo diferente pero casi de lo mismo, porque si no todos nos hundimos. Solo que algunos, precisamente los no presentes que son la gran mayoría, ya están en el fondo de ese abismo y dependen a pesar de los pesares de una recuperación económica mundial, aunque sea solo un poco más racional.

Los líderes del capital -cuando no existen liderazgos visibles de peso y prestigio político, humanístico y ético- y sus asesores financieros y económicos no saben a ciencia cierta que camino seleccionar. Andan a oscuras, traicionados incluso por esos grupos financieros que hasta les roban de las grandes erogaciones estatales -los famosos salvatages salvajes-, aumentando la deuda de todos, cuando la culpa es de unos pocos. Y esto no es una opinión personal, está sustentada en criterios muy sólidos de premios nobeles de economía, que lo han ganado por sus criterios lógicos-racionales para recuperar el orden en el caos del sistema capitalista, unos más críticos y más agudos que otros.

Las alternativas antisistémicas y contra-hegemónicas de los asalariados explotados y oprimidos, de los campesinos arruinados, los estudiantes, los desplazados, los inmigrantes, los indígenas, los marginados y excluidos, los discriminados y olvidados -los pobres de la Tierra- no estarán en ninguno de los puntos de la agenda de esa super-reunión, porque están aún en incipiente proceso de articulación y no representan aún una variable de peso, una tendencia consolidada que pueda debatirse, a no ser en los enfrentamientos callejeros de las calles de Londres, otras capitales y zonas rurales del planeta o en los forum sociales mundiales.

Otra arista que se omite, y con mucha intencionalidad, es que está produciéndose otra reconfiguración de la geopolítica mundial. Muchos de los que estarán en la capital del antiguo Imperio británico, en el susodicho conclave -cuya significación semántica posee una connotación religiosa-, en mayor o menor medida están tratando de desalojar, aunque no de golpe, a los tradicionales centros de poder imperiales. Pero esa conferencia es tan parecida a un Opus Dei del capital por el carácter fetichista y místico de su contenido: la mercantilización de todo lo material y espiritual, lo tangible y lo intangibles, hasta los deseos, que nos surge la pregunta inevitable: ¿existirá un nuevo reparto del mundo real y no virtual? Es posible que los Estados Unidos sin perder su hegemonía inequívoca haga algunas concesiones necesarias a aquellos que pugnan por desplazarlo.

Las propuestas son variadas, y aunque algunos destaquen más que otros la defensa de los intereses de los condenados de la Tierra, los desposeídos y los excluidos -no solo de aquellos que dicen representar en la convención, en que sólo están presentes las economías más potentes y emergentes del planeta-, tal parece que estamos en presencia de un nuevo prorrateo de los últimos recursos naturales y humanos del mundo contemporáneo por parte de los fuertes y, en “última instancia”, del reverdecimiento de las permanentes contradicciones interimperialistas, tal como Lenin las definiera hace alrededor de un siglo. Salvo honrosas excepciones que dejan, sin embargo, lugar para una cierta duda y escepticismo del rol que puedan desempeñar en lo inmediato y lo más mediato en el espacio-tiempo. Y también podrán acaecer muchos reacomodamientos para que las perdidas sean menores entre los grandes magnates y sus Estados representativos de sus intereses.

Luego de un período de obtención de grandes ganancias -léase enormes cuotas de super-plusvalías- a costa de los trabajadores de los países del Primer Mundo rico y desarrollado y, fundamentalmente, de las masas populares de las periferias y del Sur geopolítico subdesarrollado, se llegó a un límite por las desregulaciones económicas-financieras y comerciales implementadas desde los organismos e instituciones internacionales -FMI, BM, OMC, BID- que forman parte intrínseca de esos poderes centrales que, únicamente, no lo constituyen el Grupo de los Siete, ni la hegemonía unilateral del imperialismo estadounidense, la unión Europea y el frente asiático con Japón en la avanzada de los denominados “tigres” de esa región del mundo. Se está ante el descontrol y la desregulación de las transnacionales monopólicas del capital, que de sus 700 mayores corporaciones mega-fusionadas, 500 tiene sus casas matrices en los Estados Unidos de América. Estamos hablando de un fracaso de un sistema que ha estado imperando por más de quinientos años y que tuvo un desordenamiento intencionado cuando los círculos de poder de Washington violaron los acuerdos de Bretton Woods, allá por la década del 60 y 70 de la pasada centuria.

Los límites de esa super explotación y super valor extraídos, no significa que estén perdiendo tanto dinero como alarmantemente se divulga en los mediáticos de la des-información e in-comunicación y en las quiebras insólitas y no creíbles de empresas y bancos que parecían intocables. Lo que está sucediendo, sin eliminar la tragedia real es que no están obteniendo las enormes riquezas como anteriormente las recibían o las robaban.

¿Civilización o barbarie? No creemos que los que asistan a esa reunión se impongan esa disyuntiva, porque será la complementación de ambas fórmulas para desgracia de los desposeídos de siempre. A esa solución solo se llegará cuando la humanidad sea el reino de la libertad y de la emancipación humana, con el comunismo como meta suprema.

Entonces si se podrá seleccionar críticamente, con criterios y cabeza propia, con conciencia revolucionaria. Porque la civilización es consustancial al socialismo, como etapa de tránsito hacia el comunismo. Y la barbarie capitalista será entonces expulsada al basurero de la prehistoria de la humanidad.


Dr. Orlando Cruz Capote, Investigador Auxiliar, Instituto de Filosofía, Cuba
Miércoles 1º de abril de 2009

jueves, 2 de abril de 2009

FIDEL: El inicio de la Cumbre

Reflexiones del compañero FIDEL: El inicio de la Cumbre

Hoy se inició la Reunión Cumbre del G-20. Los expertos en temas económicos han realizado un esfuerzo enorme. Algunos con experiencia en importantes cargos internacionales; otros, como estudiosos investigadores. El tema es complejo, el lenguaje es nuevo y exige familiaridad con los términos, los datos económicos, los organismos internacionales y los líderes políticos de más peso en la esfera internacional. Por ello, nuestro afán de simplificar y explicar de modo inteligible lo que ocurre en Londres, tal como yo lo veo.

Nadie se extrañe que Obama sea la estrella de la reunión de Londres. Representa al país más poderoso y rico del mundo. Lo favorecen circunstancias especiales. No está Bush allí, mentiroso, cínico, guerrerista y odioso. Tampoco McCain, mediocre e ignorante, gracias precisamente a la asombrosa victoria de Obama, negro en el país de la discriminación racial, donde una mayoría de electores blancos votó por McCain, aunque no lo suficiente como para compensar los votos de más del 90% de los negros y mestizos norteamericanos, los ciudadanos de origen latino, los pobres y los afectados por la crisis. Acaba de ser elegido cuando otros líderes del G-20 están a punto de concluir su mandato y Obama será el probable presidente de Estados Unidos durante ocho años. Nada tiene de extraño que las noticias de Londres giren en torno a él.

Lo que al mundo importa es lo que de allí salga, si es que sale algo. Cada uno de los asistentes tiene sus propios objetivos nacionales e incluso personales, como líderes políticos que serán juzgados por la historia.

El de Obama es, en primer lugar, cambiar la imagen de su país, responsable principal de la tragedia que está sufriendo el mundo y a quien la opinión internacional culpa con razón de la devastadora crisis económica actual, en la cual no tiene responsabilidad política alguna. Como señala quien fue ex jefe económico del Fondo Monetario Internacional y actual profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts, Joseph Stiglitz: “Debería llegar a decir que él no tiene la culpa de nada y que está tratando de resolverlo lo más rápido que puede”.

Su principal aliado europeo, el Primer Ministro Gordon Brown, es el anfitrión de la Cumbre y aspira desaforadamente a modificar la actual tendencia anti laborista desatada por los disparates de su antecesor Tony Blair. A Obama le ofrece los honores del Palacio de Buckingham, donde fue recibido con su esposa Michelle. El Presidente obsequió a la veterana Reina un moderno reproductor digital, fruto de la sofisticada tecnología norteamericana, un Ipod con canciones e imágenes de la visita de Estado de la Reina a Estados Unidos en 2007 y un libro de partituras firmado por Richard Rogers. Con Su Majestad no había que intercambiar palabra sobre la mundana reunión del G-20.

Brown en cambio se lo juega todo con la crisis. Aspira a cambiar la regulación del sistema bancario, impulsar el crecimiento económico, aumentar la cooperación y acabar con el proteccionismo. Reconoce que las negociaciones serán difíciles.

Su consigna: “es mejor mirar hacia delante que hacia atrás”. Claro que si los electores miran hacia atrás sacaría muy pocos votos.

El afán de ambos aliados en el seno del G-20 es minimizar las diferencias con Francia y Alemania.

Sarkozy no disimula su disgusto con la política de Estados Unidos. Es explosivo. Amenazó recientemente con abandonar la reunión. Ayer declaró a la emisora Europe 1 que por ahora no hay acuerdo satisfactorio sobre la Cumbre, aunque ha suavizado sus amenazas de levantarse de la mesa si no se avanza hacia una mayor regulación: “No me asociaré a una Cumbre que no termine con una mayor regulación”. Asegura que los negociadores no han logrado ningún acuerdo.

El borrador del comunicado de la Cumbre, que ya circula entre los periodistas, habla de medidas para restablecer el crecimiento global, mantener la apertura de los mercados y fomentar el comercio global. “Hay que obtener resultados, no hay elección”, insistió ayer Sarkozy.

Obama anunció hace unos días que Estados Unidos se propone introducir cambios en su sistema de regulación y supervisión, con la esperanza de que esta declaración cumpla con una parte de las exigencias europeas, arrebatándoles una de esas banderas.

Sarkozy ripostó que su empeño de acabar con los paraísos fiscales va en serio.

La canciller alemana, Ángela Merkel, muy cercana a las posiciones de Sarkozy, exige que en el acuerdo no se incluya ni la exigencia de un plan de estímulo fiscal para los países avanzados, ni se abra el debate sobre el anuncio de una nueva divisa internacional que es demanda de los emergentes al G-7.

“El mundo se encuentra en una encrucijada”, declaró la Merkel, “tenemos que hacer todo lo posible para que la crisis no se repita". “Tenemos que ir más allá de lo hablado en Washington”, y añadió que todo lo que se acuerde en Londres debe tener garantía de ser aplicado. “No debe quedar ni un lugar, ni un producto, ni una sola institución, sin supervisión y transparencia.”
Merkel se mostró partidaria de elevar la dotación del Fondo Monetario Internacional y de incrementar la ayuda a los países en desarrollo que padezcan esencialmente el impacto de la crisis.

La ampliación de los recursos del Fondo Monetario Internacional parece ya un hecho real. El Presidente de México dijo a su llegada a Londres que negocia con el Fondo una línea de crédito por 26 mil millones de euros. Ayer, el número dos del Fondo Monetario Internacional, John Lipsky, informó en Londres que el FMI le facilitará a México una línea de crédito por 47 mil millones de dólares para garantizar la disponibilidad de liquidez en caso de que empeore la situación de los mercados a causa de la crisis. Es una cifra mayor que la que solicitó México.

Como en el FMI Estados Unidos posee la mayoría de las acciones, sin su apoyo no sería posible tal crédito, que apuntala la influencia de Obama en la Cumbre de Londres.

Los cables anunciaban que Obama se reunirá en Londres con Dimitri Medvédev y Hu Jintao, presidentes de Rusia y de China, para conversar sobre los peliagudos problemas que enfrentan a ambos países con Estados Unidos.

En encuentros bilaterales de la superpotencia con las dos grandes potencias, seguramente se abordarían problemas económicos, o tal vez se anunciarían acuerdos pacientemente discutidos y aprobados a través de sus representantes diplomáticos.

Hoy, 2 de abril, leí un extenso y detallado despacho de la Agencia de Noticias Xinhua, fechado el día 1, donde se informa que “el presidente de China Hu Jintao y el presidente de Estados Unidos Barack Obama acordaron hoy que sus respectivos países trabajarán juntos para construir una relación positiva, cooperativa y completa en el siglo XXI”.

“Los presidentes decidieron además establecer el mecanismo bilateral de Diálogos Estratégicos y Económicos”.
“El nuevo compromiso, asumido por ambos jefes de Estado durante su encuentro en Londres, trazará el rumbo y dará un fuerte impulso al desarrollo sostenido, sólido y estable de las relaciones entre las dos naciones”.

“La relación entre China y Estados Unidos sigue siendo una de las más importantes relaciones bilaterales del mundo en el siglo XXI, siglo en el que la humanidad enfrenta enormes oportunidades y desafíos. En la nueva era, las dos naciones tienen responsabilidades importantes en relación con la paz, la estabilidad y el desarrollo mundiales y comparten además amplios intereses”.

“Las dos partes deben mantener el ritmo de la época y manejar siempre los lazos bilaterales desde una perspectiva estratégica y de largo plazo".

“Deben respetar y tomar en consideración los intereses fundamentales de la otra parte y aprovechar las oportunidades, además de que deben trabajar juntas para enfrentar los desafíos del siglo”.

“El establecimiento del mecanismo de Diálogos Estratégicos y Económicos China-EEUU es un paso importante para impulsar aún más la relación bilateral. Con esto, el anterior diálogo estratégico entre los dos países ha sido elevado a un nuevo nivel”.

“En un momento en el que la crisis financiera internacional sigue extendiéndose, las dos naciones deben apoyarse mutuamente y trabajar juntas para superar la tormenta, lo que favorecerá los intereses primarios comunes de China y Estados Unidos”.

“China y Estados Unidos no solo deben mejorar los intercambios y la cooperación en áreas como la economía, la lucha contra el terrorismo, el crimen transnacional, el cambio climático, la energía y el medio ambiente, sino que también tienen que fortalecer la comunicación y la coordinación en temas regionales y mundiales”.

Tal acuerdo no puede discutirse en una reunión de 60 minutos. Estaba ya elaborado con todos sus detalles.

China, cuyos aliados actuales en el continente asiático la invadieron y saquearon hace apenas siete décadas, avanza hoy hacia un puesto cimero de la economía mundial.

Es el principal acreedor de Estados Unidos, y discute serenamente con el presidente de ese poderoso país las reglas que regirán las relaciones entre las dos naciones en un mundo preñado de riesgos.

Tal vez el cable de Xinhua transmita una de las noticias más importantes asociadas a la Cumbre del G-20.

¡Hoy se inició y concluyó cuando escribía estas líneas! ¡¡Asombroso!!


Fidel Castro Ruz
Abril 2 de 2009
3 y 07 p.m.

FIDEL: Otro gran problema del mundo actual

Reflexiones del compañero FIDEL: Otro gran problema del mundo actual

La crisis financiera no es el único problema, hay otro peor porque tiene que ver no con el modo de producción y distribución, sino con la propia existencia. Me refiero al cambio climático. Ambos están presentes y serán discutidos simultáneamente.

El próximo domingo 5 de abril se reanudarán en Bonn las conversaciones de la ONU sobre el cambio climático. Alrededor de 190 países intentan alcanzar un acuerdo sobre la reducción de los gases con efecto invernadero para más allá del 2012, cuando expira el Protocolo de Kyoto.

Estados Unidos nunca ratificó ese Protocolo. El nuevo Presidente, que heredó el problema de Bush, anunció el sábado la creación de un foro “sobre la energía y el clima”, que reunirá en Washington los días 27 y 28 de abril, a 17 importantes economías mundiales, entre ellas, Brasil, México, China y la Unión Europea.

La reunión de Bonn durará 11 días y la delegación de Estados Unidos estará presidida por Todd Stern, quien tiene previsto leer un comunicado.

Ivo de Boer, máximo responsable de la ONU sobre el clima, dijo: “espero que Stern fije las líneas maestras que guiarán a Estados Unidos.”

Existen fuertes contradicciones sobre el aporte que deben hacer las economías.

Se discutirán los límites del dióxido de carbono que deben lanzar a la atmósfera los distintos países del mundo, un gas que amenaza liquidar las condiciones de vida del planeta. Existen fuertes discrepancias entre los países industrializados y los emergentes, como China, India y Brasil; éstos expresan que desean ver primero cómo los países ricos se comprometen a reducir las emisiones de CO2.

Mientras tanto, enormes volúmenes de agua que se acumulan en las montañas de hielo de la región Antártica, se derriten aceleradamente a ojos vista, como consecuencia del nefasto gas lanzado hasta hoy, y que seguirá lanzándose durante incontables años. “¡Los científicos exageran!”, claman los escépticos y sobre tan endebles esperanzas, continúan soñando.

Siguen llegando noticias sobre la crisis económica mundial a través de las agencias cablegráficas, incluyendo Xinhua y TASS. De ellas se infiere que en opinión del Banco Asiático de Desarrollo, la economía China solo crecerá un 7% en el año 2009. Parece una ironía si se toma en cuenta que de acuerdo con los análisis del Banco Mundial, la de los países desarrollados que integran la OCDE se reducirá un 3%; los de la zona euro 2,7%, la de Estados Unidos 2,4% y el comercio mundial disminuye 6,1%.

El Presidente de Rusia, Dimitri Medvédev, en artículo publicado por el The Washington Post, propone que Rusia y Estados Unidos trabajen juntos sobre la elaboración de las medidas para luchar contra la crisis financiera y examinen la necesidad de la creación de la moneda mundial de reserva.

El Presidente de China, Hu Jintao, pidió fortalecer la coordinación entre diferentes naciones sobre políticas económicas y hacer esfuerzos conjuntos en contra del proteccionismo comercial y de inversión, para ayudar a la recuperación de la economía mundial. “El sistema financiero internacional debe emprender las reformas necesarias de manera integral, equilibrada, gradual y eficaz, para evitar una crisis mundial en el futuro”, añadió.

George Soros, el famoso magnate norteamericano, de origen húngaro, declaró: “China saldrá de la recesión más rápidamente que el resto del mundo”. Señaló que “China tiene un sistema que es más adecuado para estas condiciones de emergencia.”

Similares opiniones elogiosas se observan entre las noticias publicadas ayer:
“Desafiando las dificultades económicas en el país y en el extranjero, el mercado bursátil chino concluyó el primer trimestre de este año con un repunte de un 30 por ciento, lo que lo convierte de lejos en la Bolsa importante con mejor desempeño en lo que va del año”, divulga Reuters, recogiendo opiniones de los analistas.

Mientras China, por su parte, declara que es necesario crear una nueva moneda internacional de reserva, el Presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, declara que “El dólar seguirá siendo la principal moneda de reserva… Un sistema basado en el dólar y la fortaleza del dólar serán cruciales para sacarnos de este pozo... Se necesitará más que una Cumbre del Grupo de los 20 países más industrializados y en vías de desarrollo para establecer una nueva moneda de reserva”.

El Banco Mundial sostiene que la economía del mundo enfrenta un año peligroso y que podrá hundirse aún más en la recesión. Admitió que China irá creciendo, pero a un ritmo menor. Los países más desarrollados, opina el Banco, se encuentran en una peor situación, pues sufrirán una clara contracción. Es probable, afirma, que la necesidad de financiación externa de los países en desarrollo, aumente a 1,3 millones de millones de dólares en 2009. Con la disminución del flujo de capitales, esto generaría una brecha que fluctuaría entre 270 mil y 700 mil millones de dólares.

Por ello, en su criterio, ninguno escapará de las consecuencias de la crisis económica global, sobre todo los más pobres, donde en muchos, hará trizas años de progreso. El mundo en desarrollo corre peligro de pagar un pesado tributo por la crisis originada en los países del norte.

El Director de la Organización de Comercio, Pascal Lamy, urge al G-20 a resistir el proteccionismo y evitar acciones de “baja intensidad”, destinadas a proteger sus industrias de un eventual colapso.

Por su parte, la OCDE anteriormente mencionada por sus criterios con relación al descenso del PIB, al abordar el desempleo, señala que aumentará fuertemente y superará el 10%, “casi se duplicará” con relación a su nivel de 2007, en los países del G-7: Estados Unidos, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia y Canadá.

El Presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, pidió “valor” a los miembros europeos que participarán en la Cumbre del G-20 para reclamar la inclusión de varios estados y territorios de Estados Unidos en la lista negra de paraísos fiscales nocivos. “Que el señor Brown le diga a Obama que ponga fin a los paraísos fiscales que se encuentran en territorio americano”, declaró en una Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo.

La futura regulación del sistema financiero internacional se ha convertido en un punto de fricción entre Londres y Washington, por un lado y París por el otro. Abunda la información y los datos que ilustran esta fricción.

Por su parte, el Presidente de la Unión Europea, José Manuel Durão Barroso, más diplomáticamente expresó su seguridad de que se logrará consenso, negando que las posiciones de la Unión Europea y Estados Unidos sean excluyentes. Afirma que “debemos volver a colocar la ética en el sistema”, clamando por medidas contra los paraísos fiscales.

La OXFAM, una conocida Organización No Gubernamental, declara que con 8,42 millones de millones de dólares de dinero público comprometidos por los gobiernos del mundo rico para el rescate del sector bancario, podría eliminarse la pobreza mundial durante los próximos 50 años. Abunda también en argumentos a favor de los cientos de millones de pobres en el mundo que se hundirán aún más en la pobreza y a favor de las mujeres, que son las más duramente golpeadas por la crisis.

Los sindicatos, a través de sus organismos internacionales, demandan del G-20 se preste la debida atención al desempleo que acompaña a las crisis y claman para que en la Declaración de la Cumbre se refieran al trabajo digno y los derechos laborales.

Mañana comienza el Clásico entre las mayores economías del mundo, las más desarrolladas y las que están por desarrollarse. Las reglas del juego no están muy claras. Veremos qué se discute y cómo se discute. ¿Estará elaborada ya y aprobada de antemano una declaración final? Tal vez sí, tal vez no. De todas formas, será muy interesante conocer, en medio de tanta diplomacia, qué posiciones adopta cada cual. De un modo u otro, no habrá secreto posible. Todo ha cambiado.



Fidel Castro Ruz
Abril 1º de 2009
4 y 35 p.m.

martes, 31 de marzo de 2009

FIDEL: El preludio

Reflexiones del compañero FIDEL: El preludio

Los clásicos del béisbol y el fútbol llenan los stadiums y entusiasman a las masas en todo el mundo. Por supuesto que todos nos consideramos expertos en la materia –yo entre ellos- y discutimos acaloradamente con cualquiera.

Sin embargo, cuando se trata de la economía, en la que tienen lugar eventos que son decisivos para el mundo, se cuentan con los dedos de la mano los que se interesan sobre el tema. Busqué en nuestra prensa el evento y no aparece una palabra sobre la reunión del G-20 que dentro de dos días se iniciará en Londres.

Ayer, en el noticiero vespertino de la televisión, se le mencionó para enfatizar en las medidas espectaculares de seguridad que adoptan las autoridades británicas. Nos contaron que Obama llevará 200 hombres de sus servicios secretos, expertos en protección. De paso nos contaron cosas del sofisticado Boeing cuatrimotor que los transporta, con 80 canales de televisión, casi 100 líneas telefónicas y el equipo con las claves para ordenar el disparo de los proyectiles nucleares, siempre listos para despegar. También supimos del helicóptero especialmente diseñado para transportarlo por aire a la sala de reuniones y el invulnerable auto tanque imperforable en que se moverá por tierra. Constituyen últimos avances de la ciencia y la tecnología militar puestos a su disposición.

Del significado de la Cumbre ni una palabra. No se trata de una crítica a nuestros medios de información, es sencillamente nuestra forma de actuar frente al tema económico internacional. En el resto de los países ocurre exactamente igual. Sin embargo, de los acuerdos que se adopten en esa Cumbre de las grandes potencias económicas dependerá el destino más próximo de miles de millones de personas modestas que viven de su trabajo.

Haciendo uso de las informaciones que ofrecen las agencias cablegráficas internacionales, las revistas especializadas, los discursos y las entrevistas de los jefes de Estado y dirigentes de los organismos de Naciones Unidas, trataré de seguir el curso de la reunión, en la que estarán presentes las grandes contradicciones económicas e ideológicas que caracterizan el complejo mundo de hoy, sumido en una profunda crisis.

En una declaración al programa de la BBCI, Kevin Rudd, Primer Ministro de Australia, del Partido Laborista, declaró que los jefes de Estado y de Gobierno de los países del G-20 no aprobarán un plan de estímulo fiscal en la Cumbre de Londres. Señaló que en la Cumbre anterior ya se habían aprobado 1.5 millones de millones de euros, y que ahora correspondería al Fondo Monetario Internacional (FMI) decidir qué apoyo adicional necesitaría la economía.

El gobierno del Reino Unido desmintió el contenido de un borrador del comunicado que supuestamente emitirían los líderes del G-20, filtrado por la revista alemana “Der Spiegel”. Un portavoz de Gordon Brown señaló que el documento era viejo y que correspondía al anterior G-20. El Banco de Inglaterra declaró que la economía británica no estaba en condiciones de endeudarse más.

Los líderes del grupo G-20 esperan, según otro cable, que el apoyo al sector financiero, el aumento del gasto público y el financiamiento extra al FMI sacarán a la economía mundial de la recesión para fines del 2010, indicó el borrador de un comunicado publicado el domingo por el Financial Times.

“Estamos dispuestos a asegurar que esta crisis no se repita”.
El presidente Dimitri Medvédev declaró a la BBC que, como uno de los países más fuertemente orientados a la exportación, Rusia ha sufrido bastante por la crisis financiera actual. Dijo que los líderes del G-20 tienen que alcanzar un acuerdo en la Cumbre “porque el futuro de nuestros países y nuestros pueblos depende de nuestro acuerdo, de nuestra determinación para introducir cambios fundamentales en la arquitectura financiera mundial”.

Los jefes de Estado y de Gobierno de las 20 mayores economías del mundo prepararon un borrador de declaración para la Cumbre donde se comprometen a combatir el proteccionismo y completar las negociaciones para el comercio internacional.

Fuentes oficiales declararon al Financial Times que el texto del comunicado no deberá cambiar antes de la Cumbre. “Una crisis global requiere soluciones globales”, dice el borrador. Los dirigentes del G-20 están decididos a asegurar que esta crisis no se repita y buscan “una economía abierta, sobre principios de mercado, con controles eficaces e instituciones globales fuertes”.

El jefe de la cancillería británica dijo que Londres y Washington no presionarán a los gobernantes del G-20 para anunciar promesas de gastos específicos. Le restó importancia al distanciamiento entre los países que apoyan mayor estímulo, como Gran Bretaña y Estados Unidos y los que instan a ser prudentes, como Francia y Alemania.

El presidente Obama, a su vez, declaró ayer 30 de marzo a ese mismo órgano británico de prensa, que hizo un llamado a la unidad del Grupo de los Veinte. Aseguró que los líderes mundiales saben que deben “enviar un mensaje fuerte de unidad” por el bien de la economía global. Restó importancia a la división entre Estados Unidos y los países de Europa continental, en particular a la oposición de Alemania y Francia de introducir mayores estímulos fiscales. Aceptó, sin embargo, que “le han dado la espalda en su propio país para incrementar el gasto como una medida para reactivar la economía mundial, lo que hará difícil ofrecer más estímulos económicos en este momento.”

“En todos los países hay una tensión entre los pasos necesarios para reactivar la economía y el hecho de que algunos de estos pasos cuestan mucho dinero y los contribuyentes se muestran escépticos para gastar más”.

“Si los votantes perciben que es una calle en un solo sentido y que solo estamos poniendo más dinero en las instituciones para evitar la catástrofe, va a ser difícil convencerlos de intervenir más”.

Más de 180 países del mundo no estarán presentes en la reunión de Londres. No en balde se afirma que allí solo estarán los representantes de las 20 mayores economías del mundo. Sin embargo, entre éstas hay contradicciones profundas, tanto dentro de los propios países occidentales como entre éstos y los emergentes, que libran la batalla contra la crisis financiera a favor de su derecho al desarrollo.

Una síntesis no es un análisis. Se trata simplemente de transmitir a mis compatriotas la esencia de los debates del G-20 en Londres, y siempre con el temor de ser extenso y aburrido.


Fidel Castro Ruz
Marzo 31 de 2009
1 y 29 p.m.