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domingo, 27 de diciembre de 2009

FIDEL: El derecho de la Humanidad a existir

Reflexiones del compañero FIDEL: El derecho de la Humanidad a existir

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El cambio climático está causando ya considerable daño y cientos de millones de pobres están sufriendo las consecuencias.

Los centros de investigaciones más avanzados aseguran que queda muy poco tiempo para evitar una catástrofe irreversible. James Hansen, del Instituto Goddard de la NASA, asegura que un nivel de 350 partes del dióxido de carbono por millón es todavía tolerable; hoy sobrepasa sin embargo la cifra de 390 y se incrementa a ritmo de 2 partes por millón cada año, rebasando los niveles de hace 600 mil años. Las últimas dos décadas han sido, cada una de ellas, las más calurosas desde que se tienen noticias del registro. El mencionado gas aumentó 80 partes por millón en los últimos 150 años.

El hielo del Mar Ártico, la enorme capa de dos kilómetros de espesor que cubre Groenlandia, los glaciares de América del Sur que nutren sus fuentes principales de agua dulce, el volumen colosal que cubre la Antártida, la capa que resta del Kilimanjaro, los hielos que cubren el Himalaya y la enorme masa helada de Siberia se están derritiendo visiblemente. Científicos notables temen saltos cuantitativos en estos fenómenos naturales que originan el cambio.

La humanidad puso grandes esperanzas en la Cumbre de Copenhague, después del Protocolo de Kyoto suscrito en 1997, que entró en vigor el año 2005. El estruendoso fracaso de la Cumbre dio lugar a bochornosos episodios que requieren el debido esclarecimiento.
Estados Unidos, con menos del 5% de la población mundial emite el 25% del dióxido de carbono. El nuevo Presidente de Estados Unidos había prometido cooperar con el esfuerzo internacional para enfrentar un problema que afecta a ese país tanto como al resto del mundo.

Durante las reuniones previas a la Cumbre, se hizo evidente que los dirigentes de esa nación y los de los países más ricos maniobraban para hacer caer el peso de los sacrificios sobre los países emergentes y pobres.

Gran número de líderes y miles de representantes de los movimientos sociales e instituciones científicas decididos a luchar por preservar la humanidad del mayor riesgo de su historia, acudieron a Copenhague invitados por los organizadores de la Cumbre. Omito referirme a detalles sobre la brutalidad de la fuerza pública danesa, que arremetió contra miles de manifestantes e invitados de los movimientos sociales y científicos que acudieron a la capital de Dinamarca para concentrarme en los aspectos políticos de la Cumbre.

En Copenhague reinó un verdadero caos y sucedieron cosas increíbles. A los movimientos sociales e instituciones científicas no les permitieron asistir a los debates. Hubo Jefes de Estado y Gobierno que no pudieron siquiera emitir sus opiniones sobre vitales problemas. Obama y los líderes de los países más ricos se adueñaron de la conferencia con la complicidad del gobierno danés. Los organismos de Naciones Unidas fueron relegados.

Barack Obama, que llegó el último día de la Cumbre para permanecer allí solo 12 horas, se reunió con dos grupos de invitados escogidos “a dedo” por él y sus colaboradores. Junto a uno de ellos se reunió en la sala del plenario con el resto de las más altas delegaciones. Hizo uso de la palabra y se marchó de inmediato por la puerta trasera. En ese plenario, excepto el pequeño grupo seleccionado por él, se les prohibió a los demás representantes de los estados hacer uso de la palabra. En esa reunión, a los Presidentes de Bolivia y de la República Bolivariana de Venezuela se les permitió hablar, porque al Presidente de la Cumbre no le quedó otra alternativa que concederles el uso de la palabra, ante el reclamo enérgico de los presentes.

En otra sala contigua, Obama reunió a los líderes de los países más ricos, varios de los Estados emergentes más importantes y dos muy pobres. Presentó un documento, negoció con dos o tres de los países más importantes, ignoró a la Asamblea General de Naciones Unidas, ofreció conferencias de prensa, y se marchó como Julio César en una de sus campañas victoriosas en Asia Menor, que lo llevó a exclamar: Llegué, vi y vencí.

El propio Gordon Brown, Primer Ministro del Reino Unido, había afirmado el 19 de octubre: “Si no llegamos a un acuerdo en el curso de los próximos meses, no debemos tener duda alguna de que, una vez que el crecimiento no controlado de las emisiones haya provocado daños, ningún acuerdo global retrospectivo en algún momento del futuro podrá deshacer tales efectos. Para ese entonces será irremisiblemente demasiado tarde”.

Brown concluyó su discurso con dramáticas palabras: “No podemos darnos el lujo de fracasar. Si fracasamos ahora, pagaremos un precio muy alto. Si actuamos ahora, si actuamos de conjunto, si actuamos con visión y determinación, el éxito en Copenhague estará todavía a nuestro alcance. Pero si fracasamos, el planeta Tierra estará en peligro, y para el planeta no existe un Plan B”.

Ahora declaró con arrogancia que la Organización de Naciones Unidas no debe ser tomada como rehén por un pequeño grupo de países como Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Tuvalu,  a la vez que acusa a China, India, Brasil, Sudáfrica y otros Estados emergentes de ceder a las seducciones de Estados Unidos para suscribir un documento que lanza al cesto de basura el Protocolo de Kyoto y no contiene compromiso vinculante alguno por parte de Estados Unidos y sus aliados ricos.

Me veo obligado a recordar que la Organización de Naciones Unidas nació hace apenas seis décadas, después de la última Guerra Mundial. Los países independientes no rebasaban entonces la cifra de 50. Hoy la integran más de 190 Estados independientes, luego que el odioso sistema colonial dejó de existir por la lucha decidida de los pueblos. A la propia República Popular China durante muchos años se le negó su pertenencia a la ONU, y un gobierno títere ostentaba su representación en esa institución  y en su privilegiado Consejo de Seguridad.

El apoyo tenaz del creciente número de países del Tercer Mundo fue indispensable en el reconocimiento internacional de China, y un factor de suma importancia para que Estados Unidos y sus aliados de la OTAN le reconocieran sus derechos en la Organización de Naciones Unidas.

En la heroica lucha contra el fascismo, la Unión Soviética había realizado el mayor aporte. Más de 25 millones de sus hijos murieron, y una enorme destrucción asoló el país. De esa lucha emergió como superpotencia capaz de contrapesar en parte el dominio absoluto del sistema imperial de Estados Unidos y las antiguas potencias coloniales para el saqueo ilimitado de los pueblos del Tercer Mundo. Cuando la URSS se desintegró, Estados Unidos extendió su poder político y militar hacia el Este, hasta el corazón de Rusia, y su influencia sobre el resto de Europa se incrementó. Nada de extraño tiene lo ocurrido en Copenhague.

Deseo subrayar lo injusto y ultrajante de las declaraciones del Primer Ministro del Reino Unido y el intento yanki de imponer, como Acuerdo de la Cumbre, un documento que en ningún momento fue discutido con los países participantes.

El Canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, en la conferencia de prensa ofrecida el 21 de diciembre, afirmó una verdad que es imposible negar;  emplearé algunos de sus párrafos textuales: 

“Quisiera enfatizar que en Copenhague no hubo acuerdo alguno de la Conferencia de las Partes, no se tomó ninguna decisión con relación a compromisos vinculantes o no vinculantes, o de naturaleza de Derecho Internacional, en modo alguno; simplemente, en Copenhague no hubo acuerdo” 

“La Cumbre fue un fracaso y un engaño a la opinión pública mundial. [...] quedó al desnudo la falta de voluntad política…”

“…fue un paso atrás en la acción de la comunidad internacional para prevenir o mitigar los efectos del cambio climático…”

“…el promedio de la temperatura mundial podría aumentar en 5 grados…”

De inmediato nuestro Canciller añade otros datos de interés sobre las posibles consecuencias de acuerdo a las últimas investigaciones de la ciencia.

“…desde el Protocolo de Kyoto hasta la fecha las emisiones de los países desarrollados se elevaron 12,8%…  y de ese volumen el 55% corresponde a Estados Unidos.”

“Un estadounidense consume, como promedio, 25 barriles de petróleo anuales, un europeo 11, un ciudadano chino menos de dos, y un latinoamericano o caribeño, menos de uno.”

“Treinta países, incluidos los de la Unión Europea, consumen el 80% del combustible que se produce.”

El hecho muy real es que los países desarrollados que suscribieron el Protocolo de Kyoto aumentaron drásticamente sus emisiones. Quieren sustituir ahora la base adoptada de las emisiones a partir de 1990 con la del 2005, con lo cual Estados Unidos, el máximo emisor, reduciría a solo 3% sus emisiones de 25 años antes. Es una desvergonzada burla a la opinión mundial.

El Canciller cubano, hablando en nombre de un grupo de países del ALBA, defendió a China, India, Brasil, Sudáfrica y otros importantes Estados de economía emergente, afirmando el concepto alcanzado en Kyoto de “responsabilidades comunes, pero diferenciadas, quiere decir que los acumuladores históricos y los países desarrollados, que son los responsables de esta catástrofe, tienen responsabilidades distintas a las de los pequeños Estados insulares o a las de los países del Sur, sobre todo los países menos desarrollados…”

“Responsabilidades quiere decir financiamiento; responsabilidades quiere decir transferencia de tecnología en condiciones aceptables, y entonces Obama hace un juego de palabras, y en vez de hablar de responsabilidades comunes pero diferenciadas, habla de ‘respuestas comunes, pero diferenciadas’.”

“…abandona el plenario sin dignarse a escuchar a nadie, ni había escuchado a nadie antes de su intervención.”

En una conferencia de prensa posterior, antes de abandonar la capital danesa, Obama afirma:

“Hemos producido un sustancioso acuerdo sin precedente aquí en Copenhague. Por primera vez en la historia, las mayores economías hemos venido juntas a aceptar responsabilidades.”

En su clara e irrebatible exposición, nuestro Canciller afirma: “¿Qué quiere decir eso de que ‘las mayores economías hemos venido juntas a aceptar nuestras responsabilidades’? Quiere decir que están descargando un importante peso de la carga que significa el financiamiento para la mitigación y la adaptación de los países sobre todo del Sur al cambio climático, sobre China, Brasil, India y Sudáfrica; porque hay que decir que en Copenhague se produjo un asalto, un atraco contra China, Brasil, India, Sudáfrica y contra todos los países llamados eufemísticamente en desarrollo.”

Estas fueron las palabras contundentes e irrebatibles con las que nuestro Canciller relata lo sucedido en Copenhague.

Debo añadir que, cuando a las 10 de la mañana del día 19 de diciembre nuestro vicepresidente Esteban Lazo y el Canciller cubano se habían marchado, se produce el intento tardío de resucitar al muerto de Copenhague como un acuerdo de la Cumbre. En ese momento no quedaba prácticamente ningún Jefe de Estado ni apenas Ministros. De nuevo la denuncia de los restantes miembros de las delegaciones de Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua y otros países derrotaron la maniobra. Así finalizó la ingloriosa Cumbre.

Otro hecho que no puede olvidarse fue que en los momentos más críticos de ese día, en horas de la madrugada, el Canciller de Cuba, en unión de las delegaciones que libraban su digna batalla, le ofrecieron al Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, su cooperación en la lucha cada vez más dura que se estaba librando, y en los esfuerzos que deben llevarse a cabo en el futuro para preservar la vida de nuestra especie.

El grupo ecológico Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) advirtió que el cambio climático quedaría fuera de control en los próximos 5 a 10 años, si no se recortan drásticamente las emisiones.

Pero no hace falta demostrar lo esencial de lo que aquí se afirma sobre lo que hizo Obama.

El Presidente de Estados Unidos declaró el miércoles 23 de diciembre que las personas tienen razón en estar decepcionadas por el resultado de la Cumbre sobre el Cambio Climático. En entrevista por la cadena de televisión CBS, el mandatario indicó que “‘en vez de ver un total colapso, sin que hubiese hecho nada, lo que hubiera sido un gigante retroceso, al menos pudimos mantenernos más o menos donde estábamos’…”

Obama -afirma el despacho noticioso- es el más criticado por aquellos países que, de forma casi unánime, sienten que el resultado de la Cumbre fue desastroso.

La ONU ahora está en un aprieto. Pedirles a otros países que se adhieran al arrogante y antidemocrático acuerdo sería humillante para muchos Estados.

Continuar la batalla y exigir en todas las reuniones, particularmente las de Bonn y de México, el derecho de la humanidad a existir, con la moral y la fuerza que nos otorga la verdad, es a nuestro juicio el único camino.

 

 
Fidel Castro Ruz
Diciembre 26 de 2009
8 y 15 p.m.

martes, 22 de septiembre de 2009

FIDEL: Una especie en peligro de extinción

Reflexiones del Compañero FIDEL: Una especie en peligro de extinción

reflexiones-de-fidel-9.JPGMe habría gustado hablar hoy del extraordinario concierto “Paz sin Fronteras”, celebrado en la Plaza de la Revolución “José Martí” hace 24 horas, pero la porfiada realidad me obliga a escribir sobre un peligro que amenaza no solo la paz, sino también la supervivencia de nuestra especie.

La Organización de Naciones Unidas, cuya tarea es velar por la paz, la seguridad y los derechos de casi 200 Estados, que allí representan a más de 6 mil 500 millones de habitantes del planeta, iniciará los debates de su Asamblea General con la participación de los Jefes de Estado el próximo miércoles. Esta vez, dada la importancia excepcional del tema, dedicará el martes 22 de septiembre a una Sesión de Alto Nivel sobre el Cambio Climático, como preparación para la Conferencia de Copenhague, Dinamarca, entre el 7 y el 18 de diciembre del presente año.

En la Conferencia Internacional sobre el Medio Ambiente convocada por la ONU en Río de Janeiro, afirmé como jefe entonces del Estado cubano: “Una especie está en peligro de extinción: el hombre”. Cuando pronuncié y fundamenté aquellas palabras, recibidas y aplaudidas por los jefes de Estado allí presentes -incluido el Presidente de Estados Unidos, un Bush menos tenebroso que su hijo George W.-, éstos creían disponer todavía de varios siglos para enfrentar el problema. Yo mismo no lo veía en fecha tan cercana como 60 u 80 años.


Hoy se trata de un peligro realmente inminente y sus efectos son ya visibles. Me limitaré solo a unos pocos detalles, que serán ampliamente abordados en Nueva York por nuestro Ministro de Relaciones Exteriores que allí intervendrá en nombre de Cuba.

La temperatura promedio ha crecido 0,8 grados centígrados desde 1980, según el Instituto de Estudios Espaciales de la NASA. Las últimas dos décadas del siglo XX fueron las más calurosas en cientos de años. Las temperaturas en Alaska, el Oeste canadiense y el Este de Rusia han subido a un ritmo que duplica el promedio mundial. El hielo del Ártico está desapareciendo rápidamente y la región puede experimentar su primer verano completamente libre de hielo tan pronto como en el año 2040. Los efectos son visibles en las masas de hielo de más de dos kilómetros de altura que se derriten en Groenlandia, los glaciares de Suramérica, desde Ecuador hasta el Cabo de Hornos, fuentes fundamentales de agua, y la gigantesca capa de hielo que cubre la extensa zona Antártida.

Las actuales concentraciones de dióxido de carbono han alcanzado el equivalente a 380 partes por millón, cifra que supera el rango natural de los últimos 650 mil años. El calentamiento está afectando ya los sistemas naturales de todo el mundo. Si esto ocurriera sería devastador para todos los pueblos.

Los científicos han descubierto que hace no menos de 3 mil millones de años surgieron las primeras formas de vida elemental en el planeta Tierra. Desde entonces las mismas evolucionaron continuamente hacia formas superiores y complejas en virtud de leyes biológicas inexorables. Nuestra actual especie, el Homo sapiens, apenas cuenta con 150 mil años de existencia, una insignificante fracción de tiempo desde que surgió la vida. Aunque los griegos, cientos de años antes de nuestra era, poseían ya determinados conocimientos astronómicos, hace solo algo más de 500 años, después de un largo período de oscuridad medieval, el hombre llegó a conocer que la Tierra era redonda y no plana. Un almirante audaz de origen genovés y sólidos conocimientos se propuso navegar hacia el Este en busca de la India, en vez de bordear por el Sur de África. Comenzaba la colonización europea de este hemisferio y el resto del planeta.

La especie humana pudo medir con bastante precisión la vuelta de la Tierra cada 24 horas y su movimiento de traslación alrededor de la enorme masa incandescente del Sol, cada 365 días aproximadamente. Estas y otras singulares circunstancias estaban asociadas a la existencia y la vida de todas las especies que existían entonces.

Desde la antigüedad, los filósofos y pensadores más avanzados han buscado la justicia social. A pesar de eso la esclavitud física duró legalmente todavía hasta hace129 años, en que se decretó la abolición de la esclavitud en la colonia española de Cuba.

Desde mi punto de vista la Teoría de la Evolución, expuesta por Darwin en su libro “El origen de las especies”, ha sido uno de los dos descubrimientos de la ciencia más importantes. Algunos vieron en ella un antagonismo con las creencias religiosas; ningún científico, sin embargo, hoy la niega, y muchos de ellos, que profesan sinceras creencias religiosas, ven en la evolución la expresión de la voluntad divina.


El otro aporte decisivo fue el de la Teoría General de la Relatividad de Albert Einstein, expuesta en 1915, fuente de muchas investigaciones posteriores a la muerte del autor en abril de 1955. Pocas personas han influido tanto en el destino del mundo como él. Einstein persuadió a Roosevelt de iniciar las investigaciones para producir la bomba atómica por temor a que esta fuese desarrollada por los nazis. Cuando Truman las hizo estallar sobre las ciudades civiles indefensas de Hiroshima y Nagasaki, de tal manera le impactó el hecho que se convirtió en un pacifista convencido. Hoy Estados Unidos posee miles de armas nucleares más potentes que aquellas, las cuales podrían exterminar varias veces la población del mundo. Son a su vez, los mayores productores y exportadores de todo tipo de armas.


El ritmo acelerado de las investigaciones científicas en todos los campos de la producción material y los servicios, bajo el orden económico impuesto al mundo después de la Segunda Guerra Mundial, ha conducido a la humanidad a una situación insostenible.

Nuestro deber es exigir la verdad. La población de todos los países tiene derecho a conocer los factores que originan el cambio climático y cuáles son las posibilidades actuales de la ciencia para revertir la tendencia, si aún se dispone realmente de ellas.

El pueblo cubano, especialmente su magnífica juventud, demostró ayer que aún en medio de un brutal bloqueo económico es posible vencer obstáculos inimaginables.   


firma-fidel.jpgFidel Castro Ruz
Septiembre 21 de 2009
5 y 44 p.m.

jueves, 13 de agosto de 2009

FIDEL: una causa justa que defender y la esperanza de seguir adelante

Reflexiones del compañero FIDEL: una causa justa que defender y la esperanza de seguir adelante

Durante las últimas semanas, el actual Presidente de Estados Unidos se empeña en demostrar que la crisis va cediendo como fruto de sus esfuerzos para enfrentar el grave problema que Estados Unidos y el mundo heredaron de su predecesor.

Casi todos los economistas hacen referencia a la crisis económica que se inició en octubre de 1929. La anterior había sido a finales del Siglo XIX. La tendencia bastante generalizada en los políticos norteamericanos es la de creer que tan pronto los bancos dispongan de suficientes dólares para engrasar la maquinaria del aparato productivo, todo marchará hacia un idílico y jamás soñado mundo.

Las diferencias entre la llamada crisis económica de los años 30 y la actual son muchas, pero me limitaré sólo a una de las más importantes.

Desde finales de la Primera Guerra Mundial el dólar, basado en el patrón oro, sustituyó a la libra esterlina inglesa debido a las inmensas sumas de oro que Gran Bretaña gastó en la contienda. La gran crisis económica se produjo en Estados Unidos apenas 12 años después de aquella guerra.

Franklin D. Roosevelt, del Partido Demócrata, venció en buena medida ayudado por la crisis, como Obama en la crisis actual. Siguiendo la teoría de Keynes, aquel inyectó dinero en la circulación, construyó obras públicas como carreteras, presas y otras de incuestionable beneficio, lo que incrementó el gasto, la demanda de productos, el empleo y el PIB durante años, pero no obtuvo los fondos imprimiendo billetes. Los obtenía con impuestos y con parte del dinero depositado en los bancos. Vendía bonos de Estados Unidos con interés garantizado, que los hacían atractivos para los compradores.

El oro, cuyo precio en 1929 estaba a 20 dólares la onza troy, Roosevelt lo elevó a 35 como garantía interna de los billetes de Estados Unidos.

Sobre la base de esa garantía en oro físico, surgió el Acuerdo de Bretton Woods en julio de 1944, que otorgó al poderoso país el privilegio de imprimir divisas convertibles cuando el resto del mundo estaba arruinado. Estados Unidos poseía más del 80% del oro del mundo.

No necesito recordar lo que vino después, desde las bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki, ─que acaba de cumplirse 64 años del genocidio―, hasta el golpe de Estado en Honduras y las siete bases militares que el gobierno de Estados Unidos se propone instalar en Colombia. Lo real es que en 1971, bajo la administración de Nixon, el patrón oro fue suprimido y la impresión ilimitada de dólares se convirtió en la más grande estafa de la humanidad. En virtud del privilegio de Bretton Woods, Estados Unidos, al suprimir unilateralmente la convertibilidad, paga con papeles los bienes y servicios que adquiere en el mundo. Es cierto que a cambio de dólares también ofrece bienes y servicios, pero también lo es que desde la supresión del patrón oro, el billete de ese país, que se cotizaba a 35 dólares la onza troy, ha perdido casi 30 veces su valor y 48 veces el que tenía en 1929. El resto del mundo ha sufrido las pérdidas, sus recursos naturales y su dinero han costeado el rearme y sufragado en gran parte las guerras del imperio. Baste señalar que la cantidad de bonos suministrados a otros países, según cálculos conservadores, supera la cifra de 3 millones de millones de dólares, y la deuda pública, que sigue creciendo, sobrepasa la cifra de 11 millones de millones.

El imperio y sus aliados capitalistas, a la vez que compiten entre sí, han hecho creer que las medidas anti crisis constituyen las fórmulas salvadoras. Pero Europa, Rusia, Japón, Corea, China e India no recaudan fondos vendiendo bonos de la Tesorería ni imprimiendo billetes, sino aplicando otras fórmulas para defender sus monedas y sus mercados, a veces con gran austeridad de su población. La inmensa mayoría de los países en desarrollo de Asia, África y América Latina es la que paga los platos rotos, suministrando recursos naturales no renovables, sudor y vidas.

El TLCAN es el más claro ejemplo de lo que puede ocurrir con un país en desarrollo en las fauces del lobo: ni soluciones para los inmigrantes en Estados Unidos, ni permiso para viajar sin visa a Canadá pudo obtener México en la última Cumbre.

Adquiere, sin embargo, plena vigencia bajo la crisis el más grande TLC a nivel mundial: la Organización Mundial de Comercio, que creció bajo las notas triunfantes del neoliberalismo, en pleno apogeo de las finanzas mundiales y los sueños idílicos.

Por otro lado, la BBC Mundo informó ayer, 11 de agosto, que mil funcionarios de Naciones Unidas, reunidos en Bonn, Alemania, declararon que buscan el camino para un acuerdo sobre el cambio climático en diciembre de este año, pero que el tiempo se estaba acabando.

Ivo de Boer, el funcionario de mayor rango de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, dijo que solo faltaban 119 días para la Cumbre y tenemos “una enorme cantidad de intereses divergentes, escaso tiempo de discusión, un documento complicado sobre la mesa (doscientas páginas) y problemas de financiación…”

“Las naciones en desarrollo insisten en que la mayor parte de los gases que producen el efecto invernadero provienen del mundo industrializado.”

El mundo en desarrollo alega la necesidad de ayuda financiera para lidiar con los efectos climáticos.

Ban Ki-moon, secretario general de Naciones Unidas, declaró que: “Si no se toman medidas urgentes para combatir los cambios climáticos pueden llevar a la violencia y a disturbios en masa a todo el planeta.”

“El cambio climático intensificará las sequías, inundaciones y otros desastres naturales.”

“La escasez de agua afectará a cientos de millones de personas. La malnutrición va a arrasar con gran parte de los países en desarrollo.”

En un artículo del The New York Times el pasado 9 de agosto se explicaba que: “Los analistas ven en el cambio climático una amenaza para la seguridad nacional.”

“Semejantes crisis –continúa el artículo- provocadas por el clima pudieran derrocar gobiernos, estimular movimientos terroristas o desestabilizar regiones completas, afirman analistas del Pentágono y de agencias de inteligencia que por primera vez están estudiando las implicaciones del cambio climático en la seguridad nacional.”

“'Se vuelve muy complicado muy rápidamente’, dijo Amanda J. Dory, Secretaria de Defensa Adjunta para Estrategia, que trabaja con un grupo del Pentágono asignado a incorporar el cambio climático a la planificación de la estrategia nacional de seguridad.”

Del artículo de The New York Times se deduce que todavía en el Senado no todos están convencidos de que se trata de un problema real, ignorado totalmente hasta ahora por el gobierno de Estados Unidos desde que se aprobó hace 10 años en Kyoto.

Algunos hablan de que la crisis económica es el fin del imperialismo; quizás habría que plantearse si no significa algo peor para nuestra especie.

A mi juicio, lo mejor siempre será tener una causa justa que defender y la esperanza de seguir adelante.

Fidel Castro Ruz
Agosto 12 de 2009
9 y 12 p.m.

sábado, 4 de abril de 2009

FIDEL: La canción de Obama

Reflexiones del compañero FIDEL: La canción de Obama

El Presidente de Estados Unidos al concluir la Cumbre del G-20, en una conferencia a las 2 y 30 p.m. hora de Cuba, declaró que en su país el desempleo alcanzó su nivel máximo en 26 años.

Ante crisis como ésta, ocurridas en el pasado, el mundo no actuó con la rapidez necesaria, dijo. Hoy hemos aprendido las lecciones de la historia. Algunos en la prensa pusieron en duda nuestra capacidad para ponernos de acuerdo, confundieron el debate honesto con diferencias irreconciliables, pero hemos demostrado que es posible llegar a consensos.

Hemos acordado medidas dirigidas a solventar la situación y para asegurarnos de que no lleguemos a este punto en el futuro. Tenemos un compromiso para favorecer la creación de empleos. EE.UU. limpiará sus instituciones financieras de los activos tóxicos para volver a activar el crédito a pequeñas y medianas empresas (Pymes). El G-20 acometerá programas similares. Llevaremos adelante una iniciativa para apoyar las economías de países en vías de desarrollo con la facilitación de créditos. Al mismo tiempo, rechazamos el proteccionismo que podría contribuir a profundizar los problemas.
Extenderemos y aumentaremos la supervisión de las instituciones y sectores importantes.

Reformaremos y expandiremos el FMI y demás organismos financieros internacionales con el objetivo de fortalecerlos. Unos 448 mil millones de dólares serán destinados a apoyar las economías de los países en desarrollo. Asistiremos también a la ONU y al Banco Mundial para evitar catástrofes humanitarias.

A las preguntas directas de la prensa acreditada, el presidente norteamericano respondió muchas de ellas. Entre otras cosas afirmó:

Creo que nos fue bastante bien. Vine aquí con la intención de escuchar, aprender y brindar liderazgo. Estoy contento con los acuerdos tomados y de haber contribuido a esto. Tenemos una economía globalizada, y las iniciativas que tomemos deben ser globales para que sean eficientes. En EE.UU. hemos tenido una reducción drástica de las exportaciones, y el contagio de otras economías afecta a otras empresas norteamericanas que se presentaban más sólidas.

Entre otras cosas dijo:

Este es un documento colectivo, pero sin dudas cada país tiene sus ideas y problemas en particular, que puede no sea negociable para ellos; nosotros tratamos de ajustar esos elementos de manera que no obstaculizáramos la efectividad del documento de forma general.

Esto aún no resuelve el problema de los activos tóxicos, y la forma en que cada país actúe para lidiar con esto va a ser de suma importancia, así como los planes de recuperación de cada uno. Lo que sí está claro es que mientras más rápido se actúe, más rápido nos beneficiaremos todos.

Pienso que siempre ha habido un espectro de opiniones sobre lo injusto que puede ser el mercado libre y a lo largo de esta fama, algunos sospechan de la globalización y otros piensan que el mercado siempre es el rey, pero creo que si alguien ha estudiado la historia sabe que el mercado es el mecanismo más efectivo para generar riquezas. Pero algunas veces se descarrila y si no está regulado, si no hay marcos por donde canalizar las energías del mercado, esto nos puede llevar a algo que no queremos.

En lo que respecta a la política local, soy presidente de Estados Unidos, no soy presidente de China o de Japón, ni de Europa. Entonces tengo que tener respuestas directas con mi electorado para mejorar sus vidas. Mi presencia aquí ayuda a que los estadounidenses puedan tener una vivienda, un empleo y sus hijos puedan ir al colegio; en fin, puedan tener el sueño americano.

Según las encuestas internacionales, las personas parecen tener más esperanza sobre el liderazgo de Estados Unidos. No estaría aquí si no pensara que tenemos cosas importantes que enseñar como nación.

Hemos hablado sobre Bretton Woods. No estamos en la época en que podemos pensar en un Roosevelt o Churchill. Ese no es el mundo en el cual vivimos ahora. Europa fue reconstruida, China y la India son potencias. Algunos otros países están movilizándose y esto es bueno.
Hubo algunos comentarios ocasionales sobre el papel de Estados Unidos en esta crisis. Se hablaba de que Estados Unidos pudiera haber comenzado la crisis en Wall Street y escuchamos que parte de esto comenzó en Wall Street. Algunas compañías tomaron riesgos severos sin justificación y esto ha tenido un impacto enorme en nuestra economía y se ha discutido en la economía mundial.

Puede apreciarse que las respuestas de Obama a los periodistas estaban dirigidas fundamentalmente a sus electores. Expresan lo que piensa el presidente de Estados Unidos. Sin duda es mucho mejor que Bush y McCain, pero su pensamiento no se ajusta a los problemas reales del mundo actual. El imperio es mucho más poderoso que él y sus buenas intenciones.

La Cumbre del G-20 en su comunicado final anunció que:

Triplicarán los recursos para el Fondo Monetario Internacional hasta 750 000 millones de dólares; se destinarán 500 000 millones para préstamos a países más afectados por la crisis y 250 000 millones para una nueva asignación de Derechos Especiales de Giro (DEG)
Destinarán 100 000 millones adicionales para reforzar los bancos multilaterales de desarrollo.
Facilitarán 250 000 millones para reactivar el comercio mundial.

Debo señalar que estos fondos serán aportados por la Unión Europea, Japón, China y otros países; así como mediante la venta de parte de las reservas en oro del FMI.

El Primer Ministro británico manifestó que “un nuevo orden internacional está emergiendo”; agregó que “el consenso de Washington está superado” y que “las decisiones de hoy no resolverán inmediatamente la crisis”.

El Presidente francés se declaró “realmente feliz” por los resultados de la Cumbre, al considerar que las medidas adoptadas suponen “la reforma más profunda del sistema financiero desde 1945”. No tuvo que abandonar la sala.

El Departamento de Trabajo de EE.UU. informó que en marzo el número de personas que continuaron recibiendo subsidio por desempleo aumentó hasta un nuevo máximo histórico de 5,73 millones.

Obama habló de Bretton Woods. Entonces Estados Unidos al finalizar la última guerra mundial poseía el 80% del oro del mundo y su pujante economía estaba intacta. Bretton Woods le concedió el privilegio de emitir las divisas convertibles cuando el resto de los países estaban arruinados.

Disponían de dólares y oro. Se mantuvo estable el precio de este durante más de 25 años, hasta que el gobierno de Estados Unidos, arruinado por la guerra imperialista en Vietnam, suspendió unilateralmente la conversión del dólar y ha manipulado a su antojo la economía de los demás países del planeta.

La crisis está indisolublemente unida al sistema capitalista, de producción y distribución. Su principal exponente, Estados Unidos, ha sufrido dos grandes crisis a lo largo de su historia que golpearon su economía durante períodos de más de 20 años. Esta es la tercera y solo se recuperará de ella muy lentamente. Esto lo conoce Europa por amarga experiencia propia.

Las transnacionales norteamericanas adquirían propiedades en cualquier parte del mundo en virtud de Bretton Woods. Pagaban con oro y con papeles; hoy las compran con papel moneda o moneda chatarra como suelen llamarla los chinos. Su país posee además el raro privilegio del poder de veto en el Fondo Monetario Internacional. No se ha dicho en Londres una palabra que comprometa a Estados Unidos con la renuncia a tal privilegio. La próxima crisis se producirá mucho más pronto y será mucho más grave de lo que se imaginan Obama y varios de sus principales aliados del G-7. Las crisis no se resuelven con medidas administrativas ni técnicas, porque son sistémicas y afectan cada vez la economía y globalización del planeta.

No todos se han dejado llevar por la euforia de Londres. Un cable de la AFP, informa que la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, criticó este jueves a la Cumbre del G-20, lamentando que los manifestantes y los países más pobres hayan sido excluidos.

"Como Alta Comisionada para los Derechos Humanos, diría que la política financiera no debería limitarse a los bancos, sino dedicarse a los seres humanos cuyas preocupaciones deberían estar al centro de los debates. La Cumbre del G-20 debería centrarse inmediatamente en las preocupaciones de los trabajadores y los campesinos pobres”.

Numerosas manifestaciones se produjeron a la vez en Londres contra la Cumbre.

Otro cable comunica que el presidente de la Comisión de la Unión Africana, Jean Ping, declaró con relación a la Cumbre: “No estamos pidiendo a los países que metan la mano en sus bolsillos para darnos dinero, porque ellos han prometido, prometido y prometido y no han hecho nada. Es una medida que ya se había tomado el año pasado”.

Mientras en Londres se adoptaban las medidas supuestamente salvadoras, el fantasma del cambio climático se apareció el mismo día en que se aprobaba el acuerdo final del G-20, como una tragedia más grave que la crisis económica.

Un cable de la agencia AFP informaba que: “Alrededor del 80% del casquete glacial ártico podría desaparecer en una fecha tan próxima como el año 2040, en lugar de perdurar hasta el 2100 como se había estimado antes, de acuerdo a un nuevo estudio científico”.

“La superficie del Mar Ártico cubierta por el hielo al fin del verano podría no pasar en esa época de un millón de kilómetros cuadrados, contra 4,6 millones de Km2 hoy”. Dicho informe fue elaborado con los datos ofrecidos por los científicos de un estudio conjunto de la Universidad del Estado de Washington y la Administración norteamericana de la Atmósfera y los Océanos. Según el estudio, el casquete glacial en el Ártico, sufrió una reducción espectacular al final de los veranos de 2007 a 2008, cuando la superficie del hielo había alcanzado respectivamente 4,3 y 4,7 millones de Km2.

Los modelos aplicados permiten prever un Ártico prácticamente sin hielo dentro de 32 años. Según los científicos, los modelos anteriores preveían ese desenlace para el final del siglo XXI. Una enorme masa de agua en el grueso casquete polar de gran altura está acumulada allí.
Granma se hizo eco de esas noticias en su edición de hoy.

De ambos problemas: la crisis financiera internacional y el cambio climático, escribí el 1º de abril.

No existe el propósito de sembrar desaliento sino de crear conciencia. Nada es peor que la ignorancia. Por maravillosos que sean los clásicos deportivos, no debemos resignarnos e ignorar los temas de obligada atención como la economía, el clima y la ciencia. Soy fanático del deporte como los demás, pero no solo de pan vive el hombre.


Fidel Castro Ruz
Abril 3 de 2009
3 y 49 p.m.

jueves, 2 de abril de 2009

FIDEL: Otro gran problema del mundo actual

Reflexiones del compañero FIDEL: Otro gran problema del mundo actual

La crisis financiera no es el único problema, hay otro peor porque tiene que ver no con el modo de producción y distribución, sino con la propia existencia. Me refiero al cambio climático. Ambos están presentes y serán discutidos simultáneamente.

El próximo domingo 5 de abril se reanudarán en Bonn las conversaciones de la ONU sobre el cambio climático. Alrededor de 190 países intentan alcanzar un acuerdo sobre la reducción de los gases con efecto invernadero para más allá del 2012, cuando expira el Protocolo de Kyoto.

Estados Unidos nunca ratificó ese Protocolo. El nuevo Presidente, que heredó el problema de Bush, anunció el sábado la creación de un foro “sobre la energía y el clima”, que reunirá en Washington los días 27 y 28 de abril, a 17 importantes economías mundiales, entre ellas, Brasil, México, China y la Unión Europea.

La reunión de Bonn durará 11 días y la delegación de Estados Unidos estará presidida por Todd Stern, quien tiene previsto leer un comunicado.

Ivo de Boer, máximo responsable de la ONU sobre el clima, dijo: “espero que Stern fije las líneas maestras que guiarán a Estados Unidos.”

Existen fuertes contradicciones sobre el aporte que deben hacer las economías.

Se discutirán los límites del dióxido de carbono que deben lanzar a la atmósfera los distintos países del mundo, un gas que amenaza liquidar las condiciones de vida del planeta. Existen fuertes discrepancias entre los países industrializados y los emergentes, como China, India y Brasil; éstos expresan que desean ver primero cómo los países ricos se comprometen a reducir las emisiones de CO2.

Mientras tanto, enormes volúmenes de agua que se acumulan en las montañas de hielo de la región Antártica, se derriten aceleradamente a ojos vista, como consecuencia del nefasto gas lanzado hasta hoy, y que seguirá lanzándose durante incontables años. “¡Los científicos exageran!”, claman los escépticos y sobre tan endebles esperanzas, continúan soñando.

Siguen llegando noticias sobre la crisis económica mundial a través de las agencias cablegráficas, incluyendo Xinhua y TASS. De ellas se infiere que en opinión del Banco Asiático de Desarrollo, la economía China solo crecerá un 7% en el año 2009. Parece una ironía si se toma en cuenta que de acuerdo con los análisis del Banco Mundial, la de los países desarrollados que integran la OCDE se reducirá un 3%; los de la zona euro 2,7%, la de Estados Unidos 2,4% y el comercio mundial disminuye 6,1%.

El Presidente de Rusia, Dimitri Medvédev, en artículo publicado por el The Washington Post, propone que Rusia y Estados Unidos trabajen juntos sobre la elaboración de las medidas para luchar contra la crisis financiera y examinen la necesidad de la creación de la moneda mundial de reserva.

El Presidente de China, Hu Jintao, pidió fortalecer la coordinación entre diferentes naciones sobre políticas económicas y hacer esfuerzos conjuntos en contra del proteccionismo comercial y de inversión, para ayudar a la recuperación de la economía mundial. “El sistema financiero internacional debe emprender las reformas necesarias de manera integral, equilibrada, gradual y eficaz, para evitar una crisis mundial en el futuro”, añadió.

George Soros, el famoso magnate norteamericano, de origen húngaro, declaró: “China saldrá de la recesión más rápidamente que el resto del mundo”. Señaló que “China tiene un sistema que es más adecuado para estas condiciones de emergencia.”

Similares opiniones elogiosas se observan entre las noticias publicadas ayer:
“Desafiando las dificultades económicas en el país y en el extranjero, el mercado bursátil chino concluyó el primer trimestre de este año con un repunte de un 30 por ciento, lo que lo convierte de lejos en la Bolsa importante con mejor desempeño en lo que va del año”, divulga Reuters, recogiendo opiniones de los analistas.

Mientras China, por su parte, declara que es necesario crear una nueva moneda internacional de reserva, el Presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, declara que “El dólar seguirá siendo la principal moneda de reserva… Un sistema basado en el dólar y la fortaleza del dólar serán cruciales para sacarnos de este pozo... Se necesitará más que una Cumbre del Grupo de los 20 países más industrializados y en vías de desarrollo para establecer una nueva moneda de reserva”.

El Banco Mundial sostiene que la economía del mundo enfrenta un año peligroso y que podrá hundirse aún más en la recesión. Admitió que China irá creciendo, pero a un ritmo menor. Los países más desarrollados, opina el Banco, se encuentran en una peor situación, pues sufrirán una clara contracción. Es probable, afirma, que la necesidad de financiación externa de los países en desarrollo, aumente a 1,3 millones de millones de dólares en 2009. Con la disminución del flujo de capitales, esto generaría una brecha que fluctuaría entre 270 mil y 700 mil millones de dólares.

Por ello, en su criterio, ninguno escapará de las consecuencias de la crisis económica global, sobre todo los más pobres, donde en muchos, hará trizas años de progreso. El mundo en desarrollo corre peligro de pagar un pesado tributo por la crisis originada en los países del norte.

El Director de la Organización de Comercio, Pascal Lamy, urge al G-20 a resistir el proteccionismo y evitar acciones de “baja intensidad”, destinadas a proteger sus industrias de un eventual colapso.

Por su parte, la OCDE anteriormente mencionada por sus criterios con relación al descenso del PIB, al abordar el desempleo, señala que aumentará fuertemente y superará el 10%, “casi se duplicará” con relación a su nivel de 2007, en los países del G-7: Estados Unidos, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia y Canadá.

El Presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, pidió “valor” a los miembros europeos que participarán en la Cumbre del G-20 para reclamar la inclusión de varios estados y territorios de Estados Unidos en la lista negra de paraísos fiscales nocivos. “Que el señor Brown le diga a Obama que ponga fin a los paraísos fiscales que se encuentran en territorio americano”, declaró en una Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo.

La futura regulación del sistema financiero internacional se ha convertido en un punto de fricción entre Londres y Washington, por un lado y París por el otro. Abunda la información y los datos que ilustran esta fricción.

Por su parte, el Presidente de la Unión Europea, José Manuel Durão Barroso, más diplomáticamente expresó su seguridad de que se logrará consenso, negando que las posiciones de la Unión Europea y Estados Unidos sean excluyentes. Afirma que “debemos volver a colocar la ética en el sistema”, clamando por medidas contra los paraísos fiscales.

La OXFAM, una conocida Organización No Gubernamental, declara que con 8,42 millones de millones de dólares de dinero público comprometidos por los gobiernos del mundo rico para el rescate del sector bancario, podría eliminarse la pobreza mundial durante los próximos 50 años. Abunda también en argumentos a favor de los cientos de millones de pobres en el mundo que se hundirán aún más en la pobreza y a favor de las mujeres, que son las más duramente golpeadas por la crisis.

Los sindicatos, a través de sus organismos internacionales, demandan del G-20 se preste la debida atención al desempleo que acompaña a las crisis y claman para que en la Declaración de la Cumbre se refieran al trabajo digno y los derechos laborales.

Mañana comienza el Clásico entre las mayores economías del mundo, las más desarrolladas y las que están por desarrollarse. Las reglas del juego no están muy claras. Veremos qué se discute y cómo se discute. ¿Estará elaborada ya y aprobada de antemano una declaración final? Tal vez sí, tal vez no. De todas formas, será muy interesante conocer, en medio de tanta diplomacia, qué posiciones adopta cada cual. De un modo u otro, no habrá secreto posible. Todo ha cambiado.



Fidel Castro Ruz
Abril 1º de 2009
4 y 35 p.m.