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viernes, 13 de septiembre de 2013

¿Qué decir después de quince años sin que los 5 estén libres?

Por Wilkie Delgado Correa*
 A quince años de la lucha por la libertad de los 5 habrá que remover tierra y cielo para lograr la libertad que merecen los 5 Héroes cubanos.
 
Quince años puede ser un suceso festivo y memorable para la vida de una quinceañera de ahora, de muchos años atrás, del futuro o de siempre.

 Sin embargo, quince años –pudieran ser menos o muchos más- vividos en una prisión a causa de un castigo injusto y vengativo por defender una verdad y una causa noble, sin un minuto de duda, de deserción ni traición, siempre será memorable y digno, pero siempre será también el símbolo del sufrimiento causado a las personas presas cuando la sinrazón impera.

 La historia de la humanidad, en su larga sucesión de episodios, hechos y acontecimientos variados, ha ido dejando su estela memorable con el decurso del tiempo.

 Si en el poema épico griego La Odisea, Homero inmortalizó la lealtad y paciencia de Penélope durante su espera por Ulises durante diez años, las esposas y familiares de los Cinco han sobrepasado ese tiempo y todavía esperan que la justicia o el indulto les permitan el regreso a su casa y a su país. Sólo en el caso de René esto fue posible el año pasado.

 Y el tiempo y las circunstancias que rodean la vida determinaron que las madres de Gerardo y Ramón ya no podrán abrazarles en libertad, ni tampoco el padre y el hermano de René pudieron verle plenamente libre y en su patria.

 Si en Francia, Dreyfus fue acusado y condenado injustamente como espía a cadena perpetua, y gracias a la defensa pública de Zola con su artículo Yo Acuso y otras evidencias aparecidas posteriormente, fue reivindicado y liberado diez años después, los 5 Héroes cubanos aún esperan que en Estados Unidos llegue la rectificación y la liberación consiguiente.

 Si en Sudáfrica, Nelson Mandela permaneció en prisión durante 23 años, acusado y condenado injustamente, y, además, calificado como terrorista, para finalmente ser liberado y llegar a ser reconocido como Premio Nobel de la Paz y ser electo el primer presidente de la nueva Sudáfrica, los 5 cubanos presos en los Estados Unidos, igualmente condenados cruel e injustamente, ya han sido reconocidos con el título honorífico de Héroes de la República de Cuba, en fecha temprana de su prisión, y durante estos quince años han recibido el reconocimiento y el apoyo solidario y el cariño de millones de personas de prácticamente todos los países del mundo, que aspiran a que la injusticia no sea tan prolongada, en el caso de Ramón y Gerardo, como lo fuera en el caso de Mandela, y ya que René está en libertad y en Cuba, puedan ser liberados Fernando, Antonio, Ramón y Gerardo mediante un indulto conjunto otorgado por el presidente.

 Si el sistema judicial norteamericano permitiera evaluar nuevas evidencias del caso de los 5 y, a la luz de éstas, reevaluar otras que fueron soslayadas u ocultadas durante el proceso anterior, agotando así, en el terreno jurídico, las últimas posibilidades de los 4 que permanecen en prisión, podría ocurrir, a pesar de la oposición del gobierno, tal como sucedió en el caso Dreyfus, que quedaran al descubierto las falencias de los cargos delictivos contra los 5 y, por lo tanto, obligarían moral y jurídicamente a la rectificación de las sentencias y a la liberación de los acusados, tal como aconteció en el caso Dreyfus.

 El aprisionamiento en Miami el 12 de septiembre de 1998 fue el inicio de esta historia de los 5. Muchas preguntas y respuestas se han acumulado a lo largo de estos quince años. Si bien muchas, en menor o mayor medida, son conocidas por millones de seres humanos, la mayoría de ellas son desconocidas por otros muchos millones de personas, principalmente norteamericanas.

 ¿Por qué durante tanto tiempo ha imperado en los Estados Unidos la mentira de los “espías cubanos” y se ha instaurado un manto inextricable de silencio en los grandes medios de comunicación? Una de las causas judiciales más largas y trascendentes de la historia judicial en aquel país, y con una connotación internacional indudable, tuvo el raro privilegio de enmudecer a la gran prensa mientras escandalizaba a la prensa mercenaria de Miami, cuyos periodistas tarifados cobraban jugosas sumas de dinero de parte del gobierno por contribuir al clima de intolerancia contra los acusados y justificar las descomunales cargos y condenas. Se creó así, en el medio hostil de Miami, “la tormenta perfecta”, según reconociera el panel inicial de jueces de la Corte de Apelaciones de Atlanta, que por esas razones anuló las sentencias y dictaminó celebrar un nuevo juicio en otra sede imparcial.

 ¿Por qué se encontraban los 5 en aquel escenario que era cuna matriz de la furibunda mafia cubano-norteamericana que poseía un nefasto historial como responsable de cientos o miles de acciones terroristas contra Cuba, acrecentadas en el período en que llegaron a aquel  territorio? René, piloto; Antonio, ingeniero civil; Ramón, economista; Gerardo y Fernando, Licenciados en Relaciones Exteriores, estaban allí simplemente, sacrificando la trayectoria de sus carreras y los planes de vida individuales y familiares respectivos, para infiltrar a terroristas anticubanos peligrosos que vociferaban sus amenazas a los cuatro vientos, a la vez que planificaban y ejecutaban sus actos terroristas con la delectación de consumados y contumaces artesanos del terror. Prevenir y neutralizar tales planes protervos contra Cuba era un acto de necesidad superior a cualquier infracción legal menor y una misión legítima, noble y heroica en las circunstancias de aquel momento histórico.

 ¿Por qué fueron condenados tan severamente inicialmente y durante la resentencia? Gerardo Hernández a dos cadenas perpetuas más 15 años: Ramón Labañino a: una cadena perpetua más 18 años; Antonio Guerrero a: una cadena perpetua y 10 años (más 5 años de libertad supervisada en territorio estadounidense); Fernando González a 19 años y René González a: 15 años (más 3 años de libertad supervisada en territorio estadounidense).
 Luego de la apelación a la Corte, ésta dictaminó ratificar las condenas en los casos de Gerardo y René, e indicó al tribunal de Miami modificar las sentencias de los otros tres. La resentencia de Ramón, Antonio y Fernando, fueron las siguientes: Ramón, 30 años de prisión; Antonio, 21 años y 10 meses de prisión más 5 años de libertad supervisada; Fernando, 17 años y 9 meses.

 A quince años de iniciado este proceso, está en marcha el último recurso judicial de habeas corpus por parte de los cuatro prisioneros en cárceles de los Estados Unidos, a pesar de la oposición de la fiscalía o gobierno al respecto. Esperemos que la sensatez de la jueza Lenard no les niegue este recurso legítimo, justo y razonable. Los argumentos para tal solicitud sobre evidencias nuevas son simplemente irrefutables desde el punto de vista jurídico según las normativas del derecho estadounidense.

 En este tiempo -¡oh, tiempo inmisericorde!- muchas cosas han cambiado, como ha sido evidente para todo el mundo. Relatar todas aquellas cosas que tienen relación con la causa de los 5, llevaría mucho espacio. Por ahora baste recordar que aún está vivo Gabriel García Márquez, premio Nobel de Literatura, y portador del mensaje de Fidel para el presidente Clinton sobre los planes terroristas contra Cuba procedentes de los Estados Unidos; está vivo el ex presidente Clinton, quien sabe que recibió el mensaje a través de su Consejo de Seguridad Nacional y que envió una delegación del FBI a La Habana para conocer de primera mano las informaciones pertinentes sobre el asunto; están vivos los que desde la Casa Blanca o desde Miami conocieron y tuvieron que ver con las bravuconadas y violaciones graves de la soberanía cubana por parte de las avionetas de los Hermanos al Rescate, organización dirigida por el terrorista José Basalto; deben estar vivos los que conservan las imágenes satelitales sobre el derribo de las avionetas por la aviación cubana y las coordenadas precisas donde ocurrió el incidente ¿por qué se han negado y niegan a mostrarlas ante el tribunal?; está vivo Posada Carriles, disfrutando de su acogida en territorio norteamericano, y autor y organizador confeso de actos terroristas que serían condenables así en la tierra como en el cielo y en el infierno; está ahí el pueblo norteamericano, conmovido aún por los actos terroristas contra las Torres Gemelas del 11 de septiembre, viviendo por experiencia propia lo que significan las acciones terroristas en uno u otro día, pero carente de la experiencia sufrida por el pueblo cubano en que sus hijos han vivido durante más de 50 años sometidos a las mismas tanto dentro del país como en otros países, y a lo que se hizo mención en el alegato de defensa de los 5 durante el juicio.

 Si todo esto es lamentable que esté ahí y, a la vez,  no esté ahí para exonerar de penas a los cubanos prisioneros, duele entrañablemente que el tiempo y las circunstancias de la vida se hayan llevado la presencia física de gigantes defensores de los 5. Ya no están –aunque sigan estando en el corazón y el recuerdo- Leonard Weinglass, abogado defensor de los 5; ni Lucius Walker, pastor y hermano de lucha de los 5, y desde el lunes 9 de septiembre, tampoco está Saúl Landau, intelectual y hermano de los 5. Todos conocimos por una carta de Gerardo Hernández Nordelo de la enfermedad y el estado grave de Saúl Landau. ¡Qué manera más hermosa de dirigirle unas palabras al amigo y hermano en un trance tan difícil!

 Conmovido por aquel mensaje de Gerardo, le dirigí a Landau unas breves líneas en un Email enviado a las 11.29 pm. del 30 de agosto del presente. Presentía que el mensaje no podría tener una respuesta.

 He aquí este mensaje que hoy quiero compartir con los lectores como un homenaje a quien por su vida y obra merece honor en una fecha tan significativa para nuestros 5 Héroes.:
  “ESTIMADO SAÚL LANDAU:
Estimado compañero y hermano: Perdona que sin conocerte personalmente te trate de este modo íntimo, pero conociendo lo que has hecho por acercar a nuestros pueblos, cubano y estadounidense, y con el amor, pasión y dedicación con que lo has hecho, creo que mereces esta estima.
 Apenas he intercambiado contigo, en particular en ocasión de la excelente entrevista que le hiciste en prisión a Gerardo, y (sobre la cual hube de escribir dos artículos). Por la carta de Gerardo me enteré, nos enteramos, de tu lamentable enfermedad. Creo que nadie como Gerardo puede expresar palabras de mayor consuelo, pero quiero que sepas en este momento lo mucho que se te aprecia y quiere, y en esta hora quiero que te llegue esa fuerza y ese espíritu que te reconforte y contribuya a curar o mitigar tus penas y dolores.
 Así que recibe un abrazo fuerte y un aliento que contribuya a levantar tu ánimo. Recuerda que para combatir la enfermedad y luchar por la vida, se requiere de esas fuerzas volitivas y espirituales. Te lo expresa un fisiólogo de profesión y un poco filósofo de vocación. Hermano, lucha, vive y recuerda que vivirás más allá de la partida, pues cuando se cae en brazos –un poco remedando a Martí- de la humanidad agradecida, la prisión se rompe y empieza con el morir la vida.
 Landau, tú has vivido para el deber noble, y continuarás viviendo en los hombres nobles del presente y del futuro. Muchos afectos, Saúl para ti y familia”.
 Hoy que René González nos acompaña en la lucha por la libertad de los 4 compañeros restantes, propongo como iniciativa particular solicitar a cuantos periodistas o individuos puedan tener acceso a entrevistas del presidente Obama o dirigentes influyentes del gobierno, efectuadas dentro o fuera de los Estados Unidos, que pregunten por qué no han otorgado el indulto a the cuban five, como son conocidos internacionalmente,  o cuándo por justicia o razones humanitarias les otorgarán el indulto, o por qué no tramitan con el gobierno cubano un arreglo humanitario de intercambio de prisioneros.

 A quince años de la lucha por la libertad de los 5 habrá que remover tierra y cielo para lograr la libertad que merecen los 5 Héroes cubanos.
 
*Médico cubano; Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba.
 Imagen agregada RCBáez

sábado, 7 de septiembre de 2013

Cintas amarillas, palomas, justicia, amor y solidaridad...

Por Rosa C. Báez

 

Como un incendio de amor ha corrido por Internet la convocatoria para usar una cinta amarilla el próximo día 12: en las redes sociales, los grupos de solidaridad, la han aprehendido personalidades varias… fue una iniciativa de René, uno de los Cinco, para hacer llegar al pueblo norteamericano un código que pudiera entender, y que asociara a sus vivencias y dolores, equiparándolos al del pueblo cubano, que desde hace 15 años espera el regreso de sus hijos…

 Antes fue la volada de palomas… recuerdo con cariño las fotos que desde Argentina, Perú y muchos otros países me iban llegando, con palomas y hermanos unidos por un mismo ideal… Luego, los andinistas argentinos llevaron a su pico más alto una bandera con el logo de los Cinco, pidiendo nuevamente a los Estados Unidos la liberación de los Cinco patriotas… acción replicada luego incluso en nuestra Isla grande…

 Hoy, las cintas amarillas nos inundan como muestra de cómo el caso de los Cinco ha motivado a sus amigos, a los entrañables hermanos de siempre… por eso, aprovechemos este impacto mediático, y recordemos al pueblo norteamericano, a los que aún desconocen detalles del caso, algunos importantes pormenores que es necesario le lleguen a ese pueblo, cuyo conocimiento del tema le ha sido negado o minimizado tras un muro de silencio, de manipulación mediática, de ocultamiento…

 Recordemos que Los Cinco fueron apresados como brutal respuesta del gobierno norteamericano después de ser alertado por nuestro país de crímenes que se forjaban en sus tierras no sólo contra Cuba si no poniendo en peligro al propio pueblo norteamericano; recordemos cómo fueron, contra toda ley, retenidos en las celdas con el eufemístico nombre de “unidades de albergamiento especial”, mejor conocidas como “el hueco” durante ¡¡17 meses!!, cuando a los peores criminales la ley norteamericana sólo permite confinarlos allí por 60 días…

 Recordemos cómo no fue hasta más de dos meses después del encarcelamiento que agregaron a los cargos el de asesinato, por el derribo -en justa reacción del gobierno cubano tras alertas y avisos del peligro que representaban para Cuba estas incursiones que violaban el derecho internacional- de dos avionetas de Hermanos al Rescate… tal vez, también recordar que esa vinculación partió del hecho de saquear, mediante “indemnización”, los fondos congelados en Estados Unidos, propiedad de la nación cubana… y que ocho meses después, la patraña es autentificada por la fiscalía en un segundo informe de acusación ante la Corte que agrega a Gerardo el de "conspiración para cometer asesinato"… lo cual lo pone de hecho, en el punto de mira para convertirlo en chivo expiatorio del odio contra la Revolución cubana…

 Recordemos que durante todo el proceso de los Cinco, sus abogados tuvieron “palos en la rueda”, negándoles información vital para la defensa, negándoles un cambio de sede, para dejarlos doblemente presos en Miami, como bien se ha dicho, “el único lugar donde jamás podrían tener un juicio justo”, negando así sus tan cacareadas enmiendas quinta y sexta: “...a nadie se le privará de la libertad sin el debido proceso legal" y "en toda causa criminal, el acusado gozará de ser juzgado rápidamente y en público por un jurado imparcial”…

 Recordemos también cómo fueron desoídos todos los que aportaron testimonio de que en los Cinco “no había ningún interés en atentar contra la seguridad nacional de Estados Unidos”… recordemos cómo la propia Fundación Nacional Cubano Americana reconoció en julio del 2001 que "La Fundación Nacional Cubano Americana era el objeto central de las operaciones de este grupo"…

 Toda la causa de los Cinco ha estado preñada de estas irregularidades… irregularidades que los norteamericanos -ojo, hablo del honrado pueblo norteamericano, no de los lobbies de poder, no de los “partidos”, tan iguales uno al otro- los norteamericanos, digo, tan creídos de lo inamovible de sus leyes, de su constitución, de la validez del modo de vida norteamericano, desconocen…

 Como ángel vengador, la jueza Lenard se ha interpuesto ante todo recurso legal que se ha presentado para favorecer a los Cinco o para demandar justo trato en sus condenas: Joan Lenard ha vetado todas las mociones y argumentos presentados por los abogados de la defensa en el caso de los Cinco… Vetó la moción en la que se solicitó el cambio de jurisdicción atendiendo a los prejuicios existentes en Miami; la fiscalía es obligada en el año 2000 a desclasificar 700 páginas de documentos secretos relacionados con el proceso… pero “Cruella” Lenard decidió que esos documentos no podían ser divulgados públicamente; consideró que el jurado “estaba protegido de los medios de difusión” y obvió que Miami había sido enardecida por periodistas pagados con el objetivo de inflamar los ánimos acerca del derribo de los aviones, casi cinco años antes de que el jurado fuera seleccionado… en franco desacato a la ley norteamericana que desde 1948 prohíbe al gobierno de EE.UU. financiar actividades para ejercer influencia y hacer propaganda dirigida a la opinión pública local… Aún en estas fechas, los abogados de la defensa están vetados de consultar documentos imprescindibles para su labor… por ejemplo, aún hoy Gerardo Hernández Nordelo y sus abogados continúan esperando la respuesta a la solicitud de mostrar las imágenes tomadas por sus propios satélites...

 En el año 2007, Ricardo Alarcón, entonces Presidente de nuestro Parlamento, expresó: “cualquiera de las muchas violaciones de la Fiscalía en  caso de Los Cinco cubanos encarcelados injustamente en EE.UU., vale para que cualquier tribunal los deje en libertad”.

 Este es el mensaje que, a través de las cintas amarillas, queremos llevar al pueblo norteamericano: necesitamos su apoyo para que su gobierno, finalmente, reconozca las violaciones cometidas y libere a esos cinco cubanos, no sólo porque lo esperan acá sus familiares y amigos, no sólo porque el pueblo cubano y la comunidad internacional los espera, si no porque han sido tratados  totalmente contra toda justicia, por un Gobierno que se precia de “justo” ante un pueblo que vive manipulado, acosado por la falsimedia… por eso, que las cintas vayan más allá de una simple moda, a mover, con argumentos precisos, la sensibilidad del pueblo norteamericano, para que, junto a nosotros, diga con plena conciencia de causa:
“Obama, give me five”


Más detalles sobre la inocencia de los Cinco [1]:
  • No existen pruebas directas ni circunstanciales que los incrimine como espías. De hecho, a dos de ellos no se les pudo probar estos cargos.
  • Se les condenó única y exclusivamente por haber luchado, a riesgo de sus vidas, contra grupos terroristas que operan libremente en Miami. Las actividades criminales de estos grupos constan en documentos oficiales norteamericanos y han sido reflejadas en la prensa e incluso reconocidas públicamente por sus propios autores.
  • Fueron víctimas de un proceso turbio, con un jurado completamente prejuiciado, sin que hayan tenido la posibilidad de acogerse al cambio de jurisdicción, moción presentada por los abogados y que fuera denegada, aun cuando los resultados de encuestas aseguraran la animosidad existente contra los acusados.
  • El gobierno norteamericano en muchas ocasiones ha dado el visto bueno a las acciones criminales de los grupos anticubanos del Miami contra Cuba, lo que viola la Ley de Neutralidad, de ese país.
  • Se violó flagrantemente la VI Enmienda de la Constitución de Estados Unidos porque:
a) Para que pudieran tener un juicio debieron esperar casi dos años, recluidos en condiciones infrahumanas, sin tener contacto siquiera con sus familiares más cercanos.
b) Pasaron más de un año sólo en la vista oral del juicio y en la selección del jurado.
c) No lograron el cambio de jurisdicción para la celebración de un juicio imparcial, y tuvieron que resignarse a un juicio en medio de un ambiente francamente hostil.
  • Se violaron la VIII Enmienda de la Constitución de Estados Unidos y las normas de la ONU sobre el tratamiento de los presos y detenidos y las propias regulaciones carcelarias norteamericanas al mantenerlos en confinamiento solitario por dos períodos — el primero de 17 meses y el segundo de 48 días — que obstaculizó gravemente su defensa y les ha ocasionado a ellos y a sus familiares sufrimientos injustificables que constituyen violaciones flagrantes de sus derechos humanos.
  • Se les niega la condición de prisionero político, y se les mantiene sujetos a un régimen igual y en medio de delincuentes comunes.
Sufren sus condenas en cinco cárceles ubicadas en lugares distantes entre sí y en territorio de Estados Unidos, lo cual hace sumamente difíciles sus contactos con familiares y amigos y les impone así condiciones peores a las que sufre el resto de la población penal.
  • Se violó la IV Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, al ser despojados de todas sus pertenencias de manera arbitraria, primero en sus propios domicilios, donde fueron arrebatadas hasta las fotos familiares, y más tarde, el 26 de junio de 2001, como represalia por su Mensaje al pueblo norteamericano, en que son conducidos nuevamente al "hueco" y despojados otra vez de todas sus pertenencias personales, incluyendo cartas, fotos, poemas, la máquina de escribir y hasta el más pequeño pedazo de lápiz de escribir; les arrebataron también los radios y les restringieron excesivamente todas las llamadas telefónicas.
  • Se violó la Doctrina del Acto de Estado , al juzgar la decisión y actuación en legítima defensa de la República de Cuba por derribar las avionetas del 24 de febrero de 1996 que violaron ex profeso las aguas territoriales cubanas.
Se ignoró la Ley de Libertad de Información (FOIA) al no acceder a solicitudes de la defensa para que fuesen considerados como pruebas documentos oficiales relevantes al esclarecimiento de los hechos.
  • Se utilizó la Ley de procedimiento de información clasificada (CIPA), al amparo de la cual se manipularon "pruebas" y se utilizaron selectiva y arbitrariamente. El gobierno clasificó todas sus "pruebas" como secretas, con lo cual se complicó el proceso y se hizo aun más difícil la labor de la defensa.
  • Se manipularon los testigos, y se ejerció presión abierta sobre varios de ellos, por la Fiscalía en el tribunal y por medios de prensa para evitar que revelasen informaciones de utilidad para la defensa.
  • Hubo un comportamiento sospechosamente inusual del jurado: anunció el día y la hora exactos en que pronunciaría su veredicto, no solicitó aclaración, no expresó duda alguna a pesar de la complejidad que se suponía a su tarea — decidir tras un complicado proceso de cinco meses, una documentación de decenas de miles de páginas y decenas de cargos contra cinco acusados — y emitió un veredicto de culpabilidad para los cinco en todos los cargos imputados.
  • Todo este proceso ha constituido un escandaloso respaldo a los grupos terroristas anticubanos que operan en Miami. Se probó que los cinco habían actuado única y exclusivamente contra esos grupos. Los terroristas anticubanos han celebrado públicamente su "victoria" y han manifestado abiertamente el estímulo que este proceso significa para sus actividades criminales.
[1] Fuente EcuRed http://www.ecured.cu/index.php/Los_Cinco_H%C3%A9roes
Imagen agregada RCBáez con caricatura de Rolando Glez e imágenes de Internet

miércoles, 10 de octubre de 2012

Martin Garbus: anular la condena que se obtuvo de forma inconstitucional. Declaración jurada en pdf



En su trabajo “Un reto al periodismo” (I parte), Ricardo Alarcón de Quesada planteaba:
“El gobierno de Estados Unidos incurrió en flagrante violación de la Constitución y las leyes para asegurar las injustas condenas a los Cinco patriotas cubanos que pronto cumplirán 14 años de castigo arbitrario e ilegal. No fue un hecho aislado sino un empeño sistemático que abarcó todo el tiempo del proceso contra los Cinco y en el que invirtió muchos millones de dinero público”. […]  Como quiera que esa conducta obligaría a las autoridades —tanto a los tribunales como al Ejecutivo— a disponer la inmediata liberación de nuestros compañeros, Washington ha conspirado también para ocultar lo que hizo, incurriendo en un delito adicional, el del encubrimiento”.

Estos son los principales aspectos que se expresan en la Declaración Jurada que el Abogado de Gerardo Hernández Nordelo, Martin Garbus, presentó recientemente a la Jueza Lenard, y en el que solicita la anulación de la condena de Gerardo o, como alternativa, el descubrimiento de todas las pruebas que el gobierno esconde y le conceda una audiencia oral.

Esta es la misma Jueza que se ha ensañado implacablemente en las condenas de nuestros hermanos: es por ello que sólo la presión internacional, la solidaridad internacional, algún día, los hará libres…

Compartimos la traducción de la mencionada Declaración Jurada para su lectura y difusión:

lunes, 19 de marzo de 2012

Miembro de Los Cinco Cubanos recibe permiso para viajar

Ahora debe esperar permiso del gobierno EEUU para visitar a hermano enfermo en Cuba
Por Álvaro F. Fernández

La jueza de distrito federal Joan A. Lenard hoy otorgó a René González, un miembro de Los Cinco Cubanos que está cumpliendo un periodo de libertad supervisada en Miami, el derecho a viajar a Cuba para visitar a su hermano enfermo.

Rene GonzálezRene González
La corte permitió a René viajar por un plazo de dos semanas para visitar a Roberto González, que está muriendo de cáncer de los pulmones y el cerebro. Roberto vive en Cuba.

Según la orden de la jueza, René debe:

1. Obtener todos los permisos, licencias y/o autorizaciones del gobierno de Estados Unidos, incluyendo el Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro, por separado y sin relación con la orden.

2. Entregar a su supervisor de libertad condicional un itinerario escrito y detallado de su itinerario, incluyendo los números de vuelo, rutas, ubicación y modo de contactarle, así como copias de todas las autorizaciones y licencias que obtenga de manos del gobierno de Estados Unidos.

3. Durante su ausencia del distrito de supervisión, reportar su estado por teléfono a su supervisor de libertad condicional tal como lo solicite dicho supervisor.

Fuente Progreso Semanal