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jueves, 9 de octubre de 2014

Cuba, la soledad del imperio y un par de miserias latinoamericanas

Por Ángel Bravo 

 

El imperio lleva más de cinco décadas tratando de aislar a Cuba de las relaciones económicas, políticas, sociales y culturales con otros países. Hoy puede afirmarse que Washington ha fracasado, y se ha quedado solo en su afán de aislar a la Isla; actualmente Cuba tiene relaciones diplomáticas con 190 países, órdenes e instituciones (184 miembros de ONU y 6 no).

 En su propósito de rendir al pueblo cubano el imperio ha llevado a cabo secuestros y piraterías de aeronaves, bombardeos, abastecimiento de armas y explosivos, invasión mercenaria (la de Bahía de Cochinos en 1961), guerra biológica (introducción de virus para arruinar las cosechas, crear la fiebre porcina, la epidemia del dengue, la conjuntivitis hemorrágica, etc.) y una guerra económica (como el bloqueo económico, comercial y financiero, el más largo en la historia de la humanidad, tratando de ocasionar hambre, enfermedades y desesperación en el pueblo cubano). En este intento el imperio también ha fracasado.

 Es imposible comprender la realidad cubana si no se toma en cuenta que se trata de un país bloqueado por los Estados Unidos. Sin embargo, el pasado 24 de setiembre cínicamente Barack Obama dijo en la Asamblea General de las Naciones Unidas que "las naciones grandes no deben intimidar a las pequeñas". Esta vez Calígula se olvidó de su política exterior hacia Cuba. Lo cierto es que los Estados Unidos con todo el poder económico y militar no ha podido intimidar a Cuba (los cubanos suelen decir que aún en las peores amenazas del imperio, en la Isla nadie pierde el sueño). Pero lo que Calígula quiere, es estrangular de hambre al pueblo.

 Una de las primeras acciones del imperio contra Cuba fue en 1962 en Punta del Este (Uruguay) cuando ordenó (así es como trataba a América Latina, les daba órdenes) a los miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) que expulsaran a Cuba de su seno; el delito de Cuba había sido seguir un camino diferente al que ellos como amo esperaban de sus súbditos. En ese entonces como ahora, se machacaba con la falacia de que el socialismo viola los derechos humanos. En la lógica de dominación del imperio, había que impedir que un país soberano e independiente como Cuba se mantuviera dentro del sistema interamericano y había que acusarlo, que por ser socialista era incompatible con la democracia. 

Lo patético y contradictorio de estas decisiones y argumentaciones es que en las décadas del setenta y ochenta América Latina estuvo plagada de dictaduras militares, bajo cuyos regímenes sí se violaron derechos humanos (se cometieron torturas, asesinatos, desapariciones, etc.), y ninguno de esos países fue expulsado de la OEA. Todas esas dictaduras gozaron del apoyo total del gobierno de los Estados Unidos. Eran tiempos en donde el omnipotente imperio colocaba o destituía gobiernos.

 El pasado 18 de setiembre la Vicepresidente de Panamá y Canciller Isabel de Saint Malo estuvo en Cuba, y en una reunión con el Ministro de Relaciones Exteriores Bruno Rodríguez informó que Panamá como país cede y organizador invitará a Cuba a participar en la séptima Cumbre de las Américas el 2015. El anuncio de Isabel de Saint Malo puso al imperio patas arriba. Éste empezó a mover todos sus tentáculos, para impedir que el anuncio se hiciera realidad.

 Desde hace algunos años varios presidentes han cuestionado la exclusión de Cuba. A la Cumbre de 2012 en Cartagena, el presidente Rafael Correa de Ecuador y Daniel Ortega de Nicaragua decidieron no asistir y anunciaron que no volverían a concurrir a ninguna otra Cumbre mientras exista el injustificado rechazo hacia Cuba por parte de Estados Unidos y Canadá. Hoy todo indica que Ecuador y Nicaragua no son los únicos gobiernos con esa posición, probablemente serían de la misma idea los gobiernos de Bolivia, Venezuela, Argentina, Brasil, Uruguay y El Salvador.

 Independientemente de que Cuba asista o no a la próxima Cumbre -o vuelva a la OEA-, la América Latina de hoy es definitivamente otra. Pero el imperio sigue creyendo que América Latina le pertenece y que todavía le puede dar órdenes. Se niega a aceptar que Nuestra América cuenta con gobiernos, cuyos líderes y pueblos son más independientes y soberanos. El imperio resiente el ejemplo de la Revolución Cubana, que a pesar del bloqueo sigue señalando el derrotero para los países de América Latina y el Caribe.

 ¿Quién se iba a imaginar hace algunos años que un gobierno de Panamá invitaría a Cuba a participar de una Cumbre de las Américas? Es loable la actitud soberana que muestra el Gobierno de Juan Carlos Varela.

 Contrario a Varela otros presidentes de Panamá han pasado a pertenecer a esa parte tenebrosa y miserable de la historia; presidentes como Mireya Moscoso y Ricardo Martinelli fueron entusiastas rehenes de la política terrorista y agresiva de los grupos mafiosos de Miami y de la Casa Blanca contra Cuba. ¿Quién no recuerda el indulto que otorgó Mireya Moscoso el 2004 a los cuatro terroristas cubanoamericanos encabezados por Luis Posada Carriles que en el 2000 intentaron asesinar al Presidente Fidel Castro junto con miles de estudiantes en la Universidad de Panamá? O, ¿quién ignora la actitud tan despreciable que asumió Ricardo Martinelli cuando en el 2013, olvidándose de su condición de Presidente, descendió apresuradamente –por órdenes del imperio- a inspeccionar los contenedores del barco norcoreano procedente de Cuba? ¿Dónde se ha visto, al Presidente de un país, inspeccionar las bodegas de un barco? 

Ese día Martinelli expresó con alegría: “Teníamos sospecha de que (el barco) tenía droga y lo trajimos a puerto y empezamos a verificar todo lo que estaba en el barco”. Lleno de ignorancia y regodeo remató: “hemos encontrado unos contenedores que presumimos tienen un equipo sofisticado de misiles y eso no es permitido”. Días después el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba informó que se trataba de “armamento defensivo obsoleto… para ser reparado y devuelto a nuestro país” y que Cuba “reitera su firme e irrevocable compromiso con la paz, el desarme, incluido el desarme nuclear, y el respeto al Derecho Internacional”. El aprendiz de presidente hizo el ridículo y no volvió a abrir la boca. Martinelli había estado frotándose las manos, creyendo que habría hecho el destape del siglo. Hoy, ambos expresidentes -gracias a sus maniobras contra Cuba-, disfrutan de agasajos, casas, regalos, premios y reconocimientos otorgados por la mafia miamense en los Estados Unidos.

 La resistencia, lucha y dignidad del pueblo cubano, encabezados por sus dirigentes, ha hecho que hoy, inclusive algunos gobiernos de derecha -como el de Panamá- asuman una conducta de independencia y coraje con posiciones más integradoras con respecto a América Latina y Cuba. Isabel de Saint Malo no solamente llegó a La Habana para tratar la participación de Cuba en la próxima Cumbre, sino que en representación del presidente panameño Juan Carlos Varela buscar normalizar las relaciones entre ambos países, las cuales fueron menoscabadas a través de Ricardo Martinelli.

 Rebelión ha publicado este artículocon el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

miércoles, 29 de enero de 2014

Concluye hoy II Cumbre de Celac con importantes pronunciamientos


La II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) concluye hoy con importantes pronunciamientos, en particular al proclamar a la región como Zona de Paz y libre de armas nucleares.

Tal acuerdo resulta trascendental cuando persisten conflictos bilaterales en la región, que en el caso, por ejemplo de Chile y Perú, provocó una decisión de la Corte Internacional de Justicia sobre un diferendo territorial.

Se trata de una propuesta de Cuba, que en su calidad de presidente pro témpore de la agrupación también impulsó el combate al hambre, la pobreza y la desigualdad, temas que merecerán significativos pronunciamientos de los mandatarios del bloque.

Otra de las iniciativas que parece tener luz verde es la creación de un foro Celac-China, con énfasis en los temas económicos y el papel fundamental que está jugando el gigante asiático en el mundo.

La cumbre se pronunciará decisivamente en favor del proceso de paz que el gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (Farc-EP) negocian desde hace más de un año en La Habana.

Precisamente la insurgencia colombiana había solicitado a Celac mayor involucramiento en el apoyo a estas pláticas.

La cita de La Habana reiterará el acompañamiento al reclamo soberano argentino sobre las islas Malvinas, entre otros asuntos que daran sustancia a varios comunicados especiales de esta reunión.

Quizás lo más importante de la cumbre cubana sea refrendar a la Celac como espacio de unión dentro de la diversidad de los países que la integran, todos los del continente excepto Estados Unidos y Canadá.

Por ello el presidente cubano, Raúl Castro, consideró prioritaria la creación "un espacio político común, en el que avancemos hacia el logro de la paz y el respeto entre nuestras naciones".

Así lo expresó al inaugurar la segunda cumbre de este grupo integracionista. En la ocasión expresó que Celac debe considerar como principios irrenunciables a la autodeterminación, soberanía e igualdad soberana de los Estados.

En esta jornada de clausura, Cuba entregará la presidencia pro témpore de la agrupación a Costa Rica, que la recibirá la mandataria de ese país centroamericano, Laura Chinchilla.

De aquí a la Cumbre de San José, la tercera de Celac, esta joven agrupación podrá haber dado un paso más en el camino de la unidad y de su propia maduración, según valoran analistas de la región.

Fuente: Prensa Latina
 Tomado de AlbaTV

 Lea, relacionado con la II Cumbre de CELAC

Maduro: "Convirtamos a la CELAC en un territorio libre de colonialismo"

Presidente Correa pide que Celac sustituya a la OEA

martes, 5 de junio de 2012

Cuatro países de ALBA se retiran del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca

Banderas del ALBA
Banderas del AL
Los gobiernos de Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela anunciaron que denunciarán el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), mismo que fue establecido en 1947 luego de la segunda guerra mundial.

El anuncio se realizó en el marco de la 42 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) que se desarrolla en Cochabamba, Bolivia.

Las razones que invocan los cuatro países que pertenecen a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) es que el TIAR, creado en plena Guerra fría para responder a las supuestas amenazas de la desaparecida Unión Soviética y de la República Popular China, demostró “su inutilidad cuando una potencia colonial extracontinental agredió a Argentina en respuesta a su reivindicación legítima de la soberanía de las Islas Malvinas, Sandwich del Sur y Georgias del Sur, ocasión en la cual un Estado Parte del Tratado apoyó la agresión”.

“En la práctica, el Tratado ha perdido legitimidad y vigencia por lo que los países abajo firmantes anunciamos -en el marco de la 42 Asamblea General de la OEA- que procederemos a la denuncia formal del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), con fundamento en el artículo 25 del Tratado”, señalan los cuatro países en un comunicado conjunto.

El plazo para que surta efecto la notificación de denuncia del Tratado será de dos años, según lo dispuesto en el artículo 25.

El artículo 3 - 1 del TIAR señala que “Las Altas Partes Contratantes convienen en que un ataque armado por parte de cualquier Estado contra un Estado Americano, será considerado como un ataque contra todos los Estados Americanos, y en consecuencia, cada una de dichas Partes Contratantes se compromete a ayudar a hacer frente al ataque, en ejercicio del derecho inmanente de legítima defensa individual o colectiva que reconoce el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas”.

Este artículo, sin embargo, no se aplicó en el caso de las Islas Malvinas cuando el Reino Unido, respaldado por Estados Unidos, atacó militarmente a contingentes militares argentinos que desembarcaron en 1982 en este enclave colonial para tratar de recuperarlo. El conflicto, cuyo costo en vidas humanas fue de 649 militares argentinos, 255 británicos y 3 civiles isleños, violó abiertamente lo dispuesto en el TIAR pero ningún gobierno se atrevió a denunciarlo, con excepción de México que lo hizo el 9 de junio de 2002.

(Fuente: ALAI)

Tomado de Cubadebate

sábado, 14 de abril de 2012

Reflexiones del Compañero FIDEL: Realidades edulcoradas que se alejan

Me asombró hoy escuchar el discurso de José Miguel Insulza en Cartagena. Pensaba que quien hablaba en nombre de la OEA, se ocuparía al menos de reclamar el respeto a la soberanía de los países de este hemisferio que a lo largo de siglos fueron colonizados y cruelmente explotados por las potencias coloniales.

¿Por qué no dijo una sola palabra sobre las Islas Malvinas ni exigió el respeto de los derechos soberanos de la hermana nación Argentina?

La Cumbre de Cartagena tiene escenas que no serán fáciles de olvidar. Es cierto que la misma implicó un enorme esfuerzo. A pesar de las horas transcurridas no tenemos idea de lo ocurrido en el almuerzo con que Santos intentó reponer el colosal desgaste de energía que los participantes invirtieron en esa cita.

Para quien resulte entretenido, pocas veces en su vida tendrá oportunidad de ver los rostros de más de 30 líderes políticos enfrentados a las cámaras de televisión, desde que se bajaban del carro, hasta que en un heroico esfuerzo final tras vencer el largo y alfombrado pasillo, ascendían los diez o doce escaloncitos a la altura del escenario donde sonriente y feliz los esperaba el anfitrión. En eso no valía juventud, edad, pies planos, rótulas operadas o dificultades en una o las dos piernas. Estaban obligados a seguir hasta la cúspide. Ricos o pobres debían cumplir el ceremonial.

Curiosamente Obama fue el único que aprovechó ese trayecto para hacer un entrenamiento deportivo. Como iba solo le resultó más fácil: adopto una pose deportiva y subió los escalones trotando.

Las mujeres, como acompañantes o Jefes de Estado, son las que mejor lo hicieron. Una vez más demostraron que las cosas en el mundo marcharían mejor si ellas se ocuparan de los asuntos políticos. Tal vez habría menos guerra, aunque nadie puede estar seguro de eso.

Cualquiera diría que, por obvias razones políticas, la figura que peor impresión me causaría sería Obama. Sin embargo no fue así. Lo observé pensativo y a veces bastante ausente. Era como si durmiera con los ojos abiertos. No se conoce cuánto descansó antes de llegar a Cartagena, con qué generales habló, qué problemas ocupaban su mente. Si estaría pensando en Siria, Afganistán, Irak, Corea del Norte o Irán. Con seguridad, desde luego, en las elecciones, las jugadas del Tea Party y los planes tenebrosos de Mitt Romney. A última hora, poco antes de la Cumbre, decidió que las contribuciones de los más ricos deban alcanzar por lo menos el 30% de sus ingresos como ocurría antes de Bush hijo. Desde luego que eso le permite presentarse frente a la derecha republicana con una imagen más diáfana de su sentido de justicia.

Pero el problema es otro: la enorme deuda acumulada por el gobierno Federal que rebasa los 15 millones de millones de dólares, lo cual demanda recursos que suman no menos de 5 millones de millones de dólares. El impuesto a los más ricos aportará alrededor de 50 000 millones de dólares en diez años, mientras la necesidad de dinero se eleva a 5 millones de millones. Recibiría por tanto un dólar por cada 100 de los que necesita. El cálculo está al alcance de un alumno con 8 grados de escolaridad.

Recordemos bien lo que reclamó Dilma Rousseff: “relaciones ‘de igual a igual’ con Brasil y el resto de América Latina”.

“La zona euro ha reaccionado a la crisis económica a través de una expansión monetaria, provocando un ‘tsunami’ que aprecia la moneda brasileña y afecta la competitividad de la industria nacional”, declaró.

A Dilma Rousseff, una mujer capaz e inteligente, no se le escapan esas realidades y sabe plantearlas con autoridad y dignidad.

Obama, acostumbrado a decir la última palabra, sabe que la economía de Brasil surge con impresionante fuerza que asociada a las economías como las de Venezuela, Argentina, China, Rusia, Sudáfrica y otras de América Latina y el mundo, trazarían el futuro del desarrollo mundial.

El problema de los problemas es la tarea de preservar la paz de los riesgos crecientes de una guerra que con el poder destructivo de las armas modernas ponen la humanidad al borde del abismo.

Veo que las reuniones en Cartagena se prolongan y las realidades edulcoradas se alejan. De las guayaberas obsequiadas a Obama no se habló. Alguien tendrá que encargarse de indemnizar al diseñador de Cartagena Edgar Gómez.



Fidel Castro Ruz
Abril 14 de 2012
9 y 58 p.m.

miércoles, 4 de abril de 2012

El aldabonazo de Correa y la Cumbre “de las Américas”

Por Ángel Guerra

La llamada Cumbre de las Américas(CA) fue una iniciativa del gobierno de William Clinton para imponer a América Latina el Alca, agresivo  instrumento de recolonización económica, política y cultural, concebido durante el gobierno de George H. Bush. Recién comenzaba a aplicarse en México(1994) con el nombre de TLCAN.

Señal del cambio de época –como lo llama el presidente ecuatoriano Rafael Correa-, el Alca fue derrotado en la CA celebrada en  2005 en Mar del Plata, hecho trascendental para impedir la anexión de América Latina. Ello se debió a las grandes movilizaciones populares contra las políticas neoliberales, encarnadas en la decisión de los presidentes Néstor Kirchner, Hugo Chávez y Lula da Silva. Emergía una nueva situación de independencia, unidad e integración regional con mecanismos como la Alba, Unasur y más recientemente la Celacac, y un rechazo creciente a las inhumanas políticas de libre mercado.

En este contexto y volviendo a Correa, en una muy cordial carta dirigida el 2 de abril a su homólogo de Colombia Juan Manuel Santos, el ecuatoriano expone las razones por las que después de reflexionar mucho ha llegado  a la decisión de no asistir a las Cumbres de las Américas “hasta que se tomen las decisiones que la Patria Grande nos exige”. En obvia alusión a la ausencia de Cuba puntualiza que “no puede denominarse ´Cumbre de las Américas´ a una reunión de la cual un país americano es intencional e injustificadamente relegado”. Se ha hablado –añade- de “falta de consenso”, pero todos sabemos que se trata del veto de países hegemónicos, situación intolerable en nuestra América del Siglo XXI. Los países hegemónicos a que se refiere Correa no son otros que Estados Unidos y Canadá, pues ninguna nación de América Latina o el Caribe se opone a la presencia de Cuba en el ámbito hemisférico, como lo demuestra su elección para presidir el próximo período de la Celac o la reunión de la OEA en Honduras, donde se acordó derogar el  injusto e inmoral acuerdo que la excluía. Fue una reparación moral y legal pues a La Habana no le interesa regresar a la OEA a causa de su infame trayectoria como valedora de las dictaduras militares y las agresiones y ocupaciones imperialistas en nuestra América.

Correa añade que es inaceptable soslayar en estas cumbres temas  como el inhumano bloqueo a Cuba, así como la aberrante colonización de las Islas Malvinas, los cuales han merecido el rechazo casi unánime de las naciones del mundo.

 Cabe recordar que el presidente ecuatoriano propuso en la XI Cumbre de la Alba(Caracas, 4 y 5 de febrero)  que los países del mecanismo no asistieran a la reunión de Cartagena de Indias si Cuba no era invitada. No obstante que la cumbre no tomó una decisión final sobre la asistencia de los miembros, Chávez concordó con Correa en que si Cuba no era invitada se considerara su propuesta y sugirió consultar al mandatario colombiano Juan Manuel Santos en su condición de anfitrión. Santos declaró que no dependía de él y que debía buscar “el consenso”. No había terminado de decirlo y ya un vocero del Departamento de Estado afirmaba que Cuba “no calificaba” para asistir. Cuba no hubiera pedido nunca asistir a la CA puntualizó el presidente Raúl Castro en la cumbre de Caracas, pero otra cosa era ante una invitación del país anfitrión. Por eso, preguntado en La Habana por la canciller colombiana María Ángela Holguín sobre el interés cubano en participar su respuesta fue afirmativa.  El posterior viaje de Santos a la isla –que no gustó nada al imperio-  para explicar que no había logrado el “consenso” puede apreciarse como un gesto amistoso pero que en modo alguno modificaría la decisión de excluir a Cuba ya tomada por Washington.

En la reunión de Cartagena no solo exigirán la asistencia en lo adelante de Cuba a las CA los miembros de la Alba que concurran. También lo harán Argentina, Brasil, Perú, los miembros del Caricom y la propia Colombia como ha prometido Santos. De la misma manera que en concordancia con lo acordado en la reunión fundacional de Celac(Caracas, diciembre de 2011) se demandará a Obama el levantamiento del criminal bloqueo. El mandatario estadunidense  asiste a esta cumbre sin haber cumplido con su promesa de la cumbre anterior  (2009) de un “cambio” en la política estadounidense hacia América Latina y el Caribe, de modo que estará a la defensiva desde el principio. Sospecho que esta será la última Cumbre “de las Américas”.

P.D. Las Malvinas son argentinas.

lunes, 31 de enero de 2011

A las derechas y embajadores imperiales

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Santo Domingo, República Dominicana, 30 de enero 2011

Del escritorio de José Manuel Zelaya R.:
 
Lo notorio en los cables diplomáticos de los embajadores imperiales es que se tomen tan en serio, la misión de “interpretar”, desde su beneficio, las cosas que hacemos otros países, que terminen confundiendo el día con la noche, lo negro con lo blanco, y, en general cualquier actitud que les sea adversa.

Nunca van entender las derechas del continente que como países soberanos, tenemos todo el derecho de pelear nuestras luchas, con la perspectiva de ganarlas, y eso logramos precisamente con la anulación de las resoluciones contra Cuba en San Pedro Sula, y con nuestra apertura hacia el socialismo del sur.

Las resoluciones de OEA, en Honduras, a favor de la revolución Cubana, y mi adhesión al ALBA fueron victorias, porque cada una de ellas produjo la posibilidad de acercarnos a Latinoamérica por la justicia y la libertad que merece el pueblo hondureño.

Patrocinar la anulación de estas resoluciones de 1962, que ni el pueblo cubano, ni sus líderes, en su magnífica dignidad, nos lo pidieron  -fue una iniciativa totalmente de Honduras- y desde luego, el imperio americano tampoco tenía interés en la misma. Hubo que sortear todas estas dificultades durante largos 2 años, en los que nos acompañó, y puede dar fe,  el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, como todos los cancilleres de América.

La anulación -se realizó unos días antes del Golpe de estado de Honduras- fue una rectificación HISTÓRICA de esta generación, sobre un error, un crimen cometido por otras gentes, hechas gobierno, cuatro décadas atrás, que llenaron de vergüenza a nuestros pueblos, cuando sin justificación -como quedó demostrado en San Pedro Sula- expulsaron de la organización al país heroico de Martí, Fidel y Maceo.

Nada más, ni nada menos se puede decir de ese hecho histórico.

No entienden las derechas de Washington, que con ellos la relación comercial es estrictamente de negocios: con los hermanos de Latinoamérica construimos la sociedad del futuro. Debemos ver de cerca las permanentes manipulaciones de esta gente que ya demostró, una y otra vez, que les resulta más fácil callar la verdad que dejarme retornar a mi pueblo.

A los hombres nos definen nuestros actos, en ese sentido, dejo en manos de la historia y de los pueblos de América Latina el juicio de mis hechos y de mis ideas, de los que estoy profundamente orgulloso.

Hasta la victoria siempre

José Manuel Zelaya Rosales
Coordinador General FNRP


lunes, 29 de junio de 2009

Resolución y Nota de Prensa de la OEA

Consejo Permanente de la OEA condena golpe de estado en Honduras, convoca reunión de Cancilleres y encarga gestiones al Secretario General de la OEA

El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó hoy una resolución condenando enérgicamente el golpe de Estado en Honduras y exigió el inmediato e incondicional retorno del Presidente José Manuel Zelaya Rosales a sus funciones constitucionales.

El Consejo Permanente de la institución se reunió con carácter de urgencia a petición del Secretario General, José Miguel Insulza, quien participó en las discusiones del Consejo y en estos momentos está dirigiéndose hacia Nicaragua para participar en la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) que iniciará el día de hoy, con el objetivo de llevar adelante las consultas y gestiones que sean necesarias.

El Consejo Permanente convocó a un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de la OEA, a celebrarse en la sede de la Organización en Washington, DC, el martes 30 de junio de 2009.

La resolución adoptada por el Consejo Permanente es la siguiente:

El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos,

CONSIDERANDO la grave situación que vive la República de Honduras como resultado del golpe de estado contra el Gobierno del Presidente José Manuel Zelaya Rosales que produjo una alteración inconstitucional del orden democrático que el Consejo Permanente rechaza y repudia;

PREOCUPADO por la ruptura del orden constitucional en la República de Honduras;

REAFIRMANDO la importancia del respeto irrestricto a los derechos humanos y las libertades fundamentales y el principio de la no intervención en los asuntos internos de otros Estados;

REITERANDO los principios establecidos en la Carta de la Organización de los Estados Americanos y la Carta Democrática Interamericana sobre el fortalecimiento y la preservación de la institucionalidad democrática en los Estados Miembros; y

RECORDANDO la resolución CP/RES. 952 (1699/09) del 26 de junio de 2009, relativa a la situación en Honduras,

RESUELVE:

1. Condenar enérgicamente el golpe de estado llevado a cabo en la mañana de hoy en contra del Gobierno constitucional de Honduras, y la detención arbitraria y expulsión del país del Presidente Constitucional José Manuel Zelaya Rosales que produjo una alteración inconstitucional del orden democrático.

2. Exigir el inmediato, seguro e incondicional retorno del Presidente José Manuel Zelaya Rosales a sus funciones constitucionales.

3. Declarar que no se reconocerá ningún gobierno que surja de esta ruptura inconstitucional.

4. Encomendar al Secretario General que de manera urgente se haga presente en la reunión del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) que se realizará en Managua, Nicaragua, y que, de conformidad con el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana, lleve adelante todas las consultas que sean necesarias con los Estados Miembros de la Organización.

5. Condenar enérgicamente todo acto de violencia y en especial la detención arbitraria denunciada de la Secretaria de Estado de Relaciones Exteriores, Patricia Rodas, otros miembros del Gabinete de Ministros así como del Alcalde de San Pedro Sula y otras personas afectadas, y exigir que se respete su integridad física y que sean puestos en libertad de inmediato.

6. Convocar un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de la OEA, a celebrarse en la sede de la Organización el martes, 30 de junio de 2009, para que éste adopte las decisiones que estime apropiadas, conforme a la Carta de la Organización de los Estados Americanos, el derecho internacional y las disposiciones de la Carta Democrática Interamericana.

7. Encomendar al Secretario General que remita esta resolución al Secretario General de las Naciones Unidas.

28 de junio de 2009

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Comunicado de Prensa de la OEA

Secretario General de la OEA dice Institución “no aceptará vuelta al pasado” y no hará concesiones a régimen salido de golpe militar


El Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, dijo que la organización "no aceptará una vuelta al pasado en el continente" y no hará ninguna concesión a un régimen proclamado sobre la base de un golpe militar seguido de la detención ilegal del Presidente constitucional de Honduras, José Manuel Zelaya.

Profundizando su planteamiento, Insulza afirmó que "en nuestra región los militares golpistas no tienen cabida", agregando que "no reconoceremos a la misma fuerza que impulsó el rompimiento constitucional". Dijo que la OEA estará abierta a un diálogo "sólo si éste contempla la reposición en su legítimo cargo al Presidente Zelaya".

En una conferencia de prensa ofrecida junto al Presidente de El Salvador, Mauricio Funes -con quien viajará a la capital de Nicaragua a las reuniones del Sistema de Integracion de Centro America (SICA) y del Grupo de Río- Insulza reiteró su condena al golpe militar dirigido por un grupo de efectivos castrenses que detuvo y expulsó al Presidente Zelaya de manera violenta e ilegal.

Junto con informar que los cancilleres de la OEA se reunirán el martes en Washington en una Asamblea General extraordinaria, adelantó que en ella se podría decidir la aplicación a Honduras del articulo 19 de la Carta Democrática Interamericana, que inhibe de participar en todas las instancias regulares del organismo al país que vea alterada gravemente su institucionalidad democrática.

Insulza sostuvo que el único camino que se abre a las autoridades proclamadas en la mañana del domingo "es el aislamiento internacional".

El máximo representante de la OEA rescató la actuación del organismo y marcó que la determinación adoptada por el Consejo Permanente de condenar el rompimiento institucional ocurrido en Honduras "la aleja de oscuros períodos de la historia de nuestro continente" y la instala a la cabeza de la defensa de los valores de la democracia. "Queremos cambiarla, hemos tratado de hacerlo porque estamos convencidos que su futuro está condicionado por su capacidad de terminar con las cosas negativas que tanto daño le han hecho a nuestros países en el pasado", sostuvo.

En la OEA "de este tiempo todos son iguales, todos se rigen por los mismos principios, y la democracia es el principio fundamental", finalizó.

Insulza viaja esta mañana a Managua junto al Presidente salvadoreño, para participar en las cumbres del SICA y del Grupo de Río, y vuelve el martes a Washington para estar en la Asamblea Extraordinaria de la OEA que comienza a las 16.00 horas (EST) de ese día.

29 de junio de 2009

lunes, 15 de junio de 2009

La OEA según Montaner

por Virtin

Nuestra vida gira alrededor del sol y cada ALBA nos trae nuevos acontecimientos. Como nos dice la canción de salsa panameña “la vida nos da sorpresas, sorpresas nos da la vida”.

Nuestro recordado Carlos Alberto Montaner -que había pasado a mejor vida en la prensa colombiana- resucita el 7 de Junio de este año con un artículo en la red Firmaspress que le instaló la CIA en Europa, para que jugara el papel de disociador entre la Revolución Cubana y la comunidad europea. Desde España y desde Miami, sus artículos que antes tenían una gran difusión han mermado notoriamente debido al hecho de que ni él mismo cree en lo que esta escribiendo.

Cuando un periodista no cree en lo que escribe, el artículo carece de alma, y es frío y sin contenido, sin ninguna luz que ilumine el sendero y sin ninguna verdad que sustente lo que expresa.

Al Montaner altanero y soberbio, se le nota cabizbajo y con un dejo de resentimiento, en el articulo que sonoramente titulo " La OEA y el enemigo en casa".

Añora la época de 1948, en que la OEA nació "como una trinchera de la guerra fría" y que "a EE UU no le interesaba discutir colectivamente con la veintena de naciones latinoamericanas, ya que para Washington era mas fácil entenderse bilateralmente con cada una de ellas"
Su artículo discurre en loas al enfrentamiento de Estados Unidos "tras el espasmo imperial de la URSS en Europa y el avance de los comunistas en China".

Afirma audazmente que "en 1944, las tropas británicas habían tenido que desalojar a los comunistas de Atenas a tiro limpio". "Con una mano peleaban con los nazis y con la otra con los "aliados" marxistas-leninistas".

En la singular manera que tiene Montaner de hacer su propia lectura de los hechos históricos dice que "la URSS tenia una estrategia de conquista muy bien aceitada desde la era de Lenin" […] "Estados Unidos rápidamente comenzó por organizar la defensa de América para resguardar su propio territorio". "En 1947 reunió en Río de Janeiro a los países latinoamericanos para firmar el Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca (TIAR) versión modesta de lo que pronto seria la filosofía clave de la OTAN: todas las naciones responderán conjuntamente si una de ellas fuera atacada. Un año mas tarde, en abril de 1948, se forjaba la OEA en Bogota. […]" era el foro político y diplomático destinado a concertar la defensa frente a los embates de la URSS. Naturalmente, los grandes escenarios de batalla eran Europa y Asia, pero el presidente Truman no quería descuidar el campo americano".

Con la caída de Europa socialista "la sociedad americana, por primera vez en la historia, no parecía afrontar ningún enemigo externo que pusiera en peligro su seguridad o amenazara su pasmosa vitalidad económica"

"Se rediseño la OEA" […] "ya no tenia sentido como trinchera anticomunista (nunca lo tuvo, realmente) y su nuevo rol serviría a partir de esa época de afianzar el comportamiento democrático y la defensa de la economía de mercado"
"Era el fin de la historia: no había más opciones que la democracia liberal y el mercado"
"El 11 de Septiembre de 2001, el día en que los terroristas de Al Qaida atacaban New York y Washington, otra vez la seguridad norteamericana estaba bajo amenaza"

En su angustia existencial Montaner no duda en que la actual "OEA esta muy influida por la corriente de lo que llaman ‘socialismo del siglo XXI’ acaudillada por Hugo Chávez bajo la dirección de los hermanos Castro y el control de los servicios secretos cubanos"

"Es una familia militantemente anti-occidental, aliada a todos los enemigos de los intereses y valores de la sociedad norteamericana -Irán, Corea del Norte, Bielorrusia, las FARC colombianas- convencida de que tiene como sagrada misión recuperar la causa traicionada" "Es el mismo socialismo del siglo XX pero con poncho y alpargatas"

"Cruzarse de brazos no suele ser una postura habitual norteamericana. Cualquier estrategia que decida poner en marcha en defensa de sus intereses frente al socialismo del siglo XXI tiene que partir de una melancólica convicción: la OEA ya no les sirve para nada. Tienen el enemigo en casa"

Desde que comienza el articulo Montaner no oculta que desde sus comienzos la OEA fue creada para favorecer los intereses de Estados Unidos, es decir, ha sido un instrumento al servicio de un Estado y no de todos los Estados integrantes de la OEA.

La acentuada intromisión norteamericana en todos los países de nuestro hemisferio, basada en una lucha anticomunista irracional que los llevo a violar la soberanía de muchos países latinoamericanos, meterse de lleno en la política interna y soberana de los mismos, impulsar el magnicidio, instalar bases militares extranjeras en nuestro continente, en ningún momento tuvieron en cuenta el sentir de los pueblos y todo lo contrario, reprimieron a estos y sentaron a gobiernos militares y civiles títeres en el seno de la OEA y expulsaron en 1962 a la heroica Cuba, que ha sido durante muchos años el único país del continente latinoamericano caribeño en ser verdaderamente libre y soberano y ser por voluntad mayoritaria de su pueblo un país socialista que a pesar del genocida bloqueo jamás quebró su dignidad, ejemplo para todos los pueblos del mundo que se vieron reflejados en la histórica decisión, después de largas negociaciones, en San Pedro Sula, Honduras, en donde se derogo por unanimidad, de pie y en cerrado aplauso, la anacrónica decisión tomada en 1962.

Montaner habla del TIAR y todos los pueblos del mundo se preguntan el por qué no se aplico la decisión de apoyar a Argentina en su reivindicación histórica de que las Islas Malvinas son Argentinas y permitieron que una potencia fuera del continente, Inglaterra, entrara con ayuda norteamericana y de países apegados a los anglosajones, violando el principio fundamental del TIAR de que ninguna fuerza fuera del continente puede atacar a un país y que ese ataque seria considerado un ataque a todos.

En su permanente contradicción Montaner señala de que la OEA no tenia sentido como trinchera anticomunista; entonces, si eso es así, ¿por que él y toda la mafia de Miami levantaron siempre contra Cuba y su pueblo con acciones terroristas en la que participo el propio Montaner las banderas del anticomunismo?. Incluso Montaner, Mario Vargas Llosa y Plinio Apuleyo Mendoza , "Los 3 mosqueteros de la "intelectualidad" “occidental", hicieron un libro en forma conjunta que titularon "Los idiotas útiles" en una critica abierta a la ideológica de los comunistas, socialistas y toda persona de pensamiento progresista, democrático y revolucionario.
Montaner critica las nuevas formas y tendencias que se están dando en nuestro Continente y los mete caprichosamente a todos en el socialismo del siglo XXI.

Debería más bien decir que se esta vislumbrando en nuestro continente el nacimiento y fortalecimiento del ALBA, que jugo un papel trascendental en Honduras, además de otros espacios como UNASUR y MERCOSUR.

No es Usted mister Montaner quien dice que la OEA ya no le sirve a los norteamericanos. Es nuestra querida Cuba, con Fidel, Raúl y sus líderes, quienes no quieren volver a la OEA. Ellos se sienten mas cómodos y seguros con pueblos y gobiernos dignos como Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Dominica, Honduras y otros que se irán sumando en su camino libertario.

Usted señor Montaner, en forma despectiva y racista, se aterra de una OEA o un socialismo con gente de poncho y alpargatas. Su Señoría no puede aceptar como iguales a pueblos pequeños en espacio territorial, pero grandes en conciencia y dignidad. Usted vaticina que ante esta nueva situación Estados Unidos no está acostumbrado a quedarse cruzado de brazos. Nosotros pensamos que sí, que la fuerza de los pueblos del mundo puede hacer cruzar de brazos y de piernas a Estados Unidos y a personajes que son apátridas, que dicen como Ud. ser cubanos y son más norteamericanos que Mister Bush.

Señor Montaner: Usted se esta buscando un problema con Uribe al poner a las FARC junto a países como Irán, Corea del Norte y Bielorrusia. Uribe dicen que no existen como dice también que no existe el paramilitarismo; imagínese lo que pensara cuando usted le da gratuitamente el status de Estado.

"La OEA y el enemigo en casa", así reza el titulo de su artículo. Coincido con el titulo. La gran diferencia es que para nosotros el enemigo de los pueblos latinoamericanos caribeños es Estados Unidos y su política neoliberal y de libre mercado que ha fracasado rotundamente. Jamás consideraremos al pueblo norteamericano nuestro enemigo. Para Usted, el enemigo, son todos los demás gobiernos y pueblos latinoamericanos que en Mar del Plata y Honduras han demostrado su independencia y coraje, por un mundo multipolar más justo, más humano, más de todos.

Sus artículos, señor Montaner, han sido bien pagados por la CIA. Afortunadamente los tiempos cambian. Sabemos que Ustedes, los del combo terrorista de Miami, no están contentos con la política de Obama. Añoran a Bush padre e hijo, añoran a Reagan.

Llego el momento de aterrizar Montaner. Este siglo es distinto al anterior.

Al menos nosotros tenemos ideas que cobijan a toda la humanidad, tenemos ejemplos a seguir como Bolívar, San Martín, Martí, Sucre, Sandino, Tupac Amaru, el Che, los 5 jóvenes cubanos antiterroristas prisioneros del Imperio.

Usted señor Montaner no tiene ideas altruistas. El neoliberalismo produce personajes como usted, enviciados de individualismo y consumismo. Sus ejemplos a seguir son Batista, Pinochet, Somoza, Franco, Videla y otros

A nosotros no nos pagan por escribir lo que pensamos. No somos mercenarios ni terroristas mediáticos como ustedes. Escribimos por el importante hecho de contrarrestar "aunque sea un tantico así" las mentiras que ustedes producen a granel.

Como decía Martí: "mas valen trincheras de ideas que trincheras de piedras."

En la imagen Montaner, y Juan José Maragosa, víctima de sus atentados terroristas.

*Para conocer mejor al individuo, lea http://www.voltairenet.org/article127721.html

lunes, 8 de junio de 2009

Declaración del Gobierno Revolucionario

En acto de peculiar significado histórico, la OEA acaba de dar sepultura formal a la vergonzosa resolución que en 1962 excluyó a Cuba del Sistema Interamericano.

Aquella decisión fue infame e ilegal, contraria a los propios propósitos y principios declarados en la Carta de la OEA. Fue, a la vez, coherente con la trayectoria de esa Organización; con el motivo por el cual fue creada, promovida y defendida por los Estados Unidos. Fue consecuente con su papel de instrumento de la hegemonía estadounidense en el hemisferio, y con la capacidad de Washington de imponer su voluntad sobre América Latina en el momento histórico en que triunfa la Revolución cubana.

Hoy la región de América Latina y el Caribe vive otra realidad. La decisión adoptada en la XXXIX Asamblea General de la OEA, es fruto de la voluntad de Gobiernos más comprometidos con sus pueblos, con los problemas reales de la región y con un sentido de independencia que desafortunadamente no prevalecía en 1962. Cuba reconoce el mérito de los Gobiernos que se han empeñado en borrar formalmente aquella resolución a la que en esta reunión se le denominó "un cadáver insepulto".

La decisión de dejar sin efecto la resolución VI de la Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, constituye un desacato incuestionable a la política seguida por los Estados Unidos contra Cuba desde 1959. Persigue el propósito de reparar una injusticia histórica y constituye una reivindicación al pueblo de Cuba y a los pueblos de América.

A pesar del consenso alcanzado en el último minuto, esa decisión se adopta en contra de la voluntad de Washington y frente a las intensas gestiones y presiones ejercidas sobre los Gobiernos de la región. Se propina así al imperialismo una derrota utilizando su propio instrumento.

Cuba acoge con satisfacción esta expresión de soberanía y civismo, a la vez que agradece a los Gobiernos que, con espíritu de solidaridad, independencia y justicia, han defendido el derecho de Cuba a regresar a la Organización. También comprende el deseo de librar a la OEA de un estigma que había perdurado como símbolo del servilismo de la institución.

Cuba, sin embargo, ratifica una vez más que no regresará a la OEA.

Desde el triunfo de la Revolución, la Organización de Estados Americanos ha desempeñado un activo papel a favor de la política de hostilidad de Washington contra Cuba. Oficializó el bloqueo económico, dispuso el embargo de armas y productos estratégicos, y estipuló la obligatoriedad de que los países miembros rompieran relaciones diplomáticas con nuestro Estado revolucionario. Durante años pretendió, incluso y a pesar de la exclusión planteada, mantener a Cuba bajo su competencia y someterla a su jurisdicción y a la de sus órganos especializados. Se trata de una Organización con un papel y una trayectoria que Cuba repudia.

El pueblo cubano supo resistir las agresiones y el bloqueo, superar el aislamiento diplomático, político y económico, y enfrentar por sí solo, sin doblegarse, la agresividad persistente del imperio más poderoso que haya conocido el planeta.

Nuestro país hoy disfruta de relaciones diplomáticas con todos los países del hemisferio, excepto los Estados Unidos. Con la mayoría de ellos desarrolla amplios vínculos de amistad y cooperación.

Cuba, además, ha conquistado su plena independencia, y marcha indetenible hacia una sociedad cada día más justa, equitativa y solidaria.

Lo ha hecho con supremo heroísmo y sacrificio y con la solidaridad de los pueblos de América. Comparte valores que son contrarios a los del capitalismo neoliberal y egoísta que promueve la OEA y se siente con el derecho y la autoridad para decir no a la idea de incorporarse a un organismo en el que todavía los Estados Unidos ejercen un control opresivo. Los pueblos y Gobiernos de la región sabrán comprender esta justa posición.

Hoy puede entenderse con mayor claridad que en 1962, que es la OEA la que resulta incompatible con los deseos más acuciantes de los pueblos de América Latina y el Caribe, la que es incapaz de representar sus valores, sus intereses y sus verdaderas ansias de democracia; la que no ha sabido dar solución a los problemas de la desigualdad, la disparidad en la riqueza, la corrupción, la injerencia extranjera y la acción depredadora del gran capital transnacional. Es la que ha callado ante los crímenes más horrendos, la que comulga con los intereses del imperialismo, la que conspira y subvierte contra Gobiernos genuinos y legítimamente constituidos con demostrado respaldo popular.

Los discursos y pronunciamientos de San Pedro Sula han sido harto elocuentes. Las críticas fundadas al anacronismo de la organización, a su divorcio de la realidad continental y a su trayectoria infame, no pueden dejar de atenderse.

Los reclamos a que se ponga fin, de una vez y por todas, al criminal bloqueo económico de los Estados Unidos contra Cuba, reflejan el creciente e indetenible sentimiento de todo un hemisferio. El espíritu de independencia allí representado por muchos de los que hablaron, es con el que Cuba se siente identificada.

Las ansias de integración y concertación de América Latina y el Caribe son cada vez más manifiestas. Cuba participa activamente, y se propone seguir haciéndolo, en los mecanismos regionales representativos de aquella que José Martí llamó "Nuestra América", desde el Río Bravo hasta la Patagonia, incluyendo todo el Caribe Insular.

Fortalecer, expandir y armonizar esos organismos y agrupaciones, es el camino escogido por Cuba; no la peregrina ilusión de regresar a una organización que no admite reforma y que ya ha sido condenada por la historia.

La respuesta del pueblo de Cuba a la ignominiosa Octava Reunión de Consulta de Cancilleres de la OEA, fue la Segunda Declaración de La Habana, aprobada en Asamblea Popular el 4 de febrero de 1962 por más de un millón de cubanos en la Plaza de la Revolución.

La declaración afirmaba textualmente:

"... Con lo grande que fue la epopeya de la independencia de América Latina, con lo heroica que fue aquella lucha, a la generación de latinoamericanos de hoy le ha tocado una epopeya mayor y más decisiva todavía para la humanidad. Porque aquella lucha fue para librarse del poder colonial español, de una España decadente, invadida por los ejércitos de Napoleón. Hoy le toca la lucha de liberación frente a la metrópoli imperial más poderosa del mundo, frente a la fuerza más importante del sistema imperialista mundial y para prestarle a la humanidad un servicio todavía más grande del que le prestaron nuestros antepasados.

"... Porque esta gran humanidad ha dicho: «¡Basta!» y ha echado a andar. Y su marcha de gigantes, ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente".

Seremos leales a estas ideas, que han permitido a nuestro pueblo mantener a Cuba libre, soberana e independiente.

La Habana, 8 de junio del 2009

jueves, 14 de mayo de 2009

Del dicho al hecho...

Desde Argentina, una luchadora social, una querida y solidaria hermana, me hace llegar este análisis, muy a tono con los que en estos días se hacen, sobre las profundas diferencias entre los principios que postulara, y el verdadero papel que ha tenido la OEA en nuestra historia...


Rosa, leyendo esto, uno se agarra la peor bronca, pues la historia no es más que un cúmulo de violaciones a la esencia (bien entendida) de esta carta.

No cabe duda que como la moral burguesa se comporta en nuestros piases no hace otra cosa que buscar el hueco para justificar sus abusos y con perdón de la palabra cagarse en los preceptos fundamentales.... no miran la ley para definir el comportamiento, sino que por el contrario buscan el hueco para desafiar lo establecido como principio.

Nuestra historia Americana no deja de ser un cúmulo de vejaciones a cualquier intento de honrar esas palabras tan grandiosas que te nombro mas arriba y que vistas en ese formato y confrontadas con la realidad aparecen irrisorias y cuando no, carentes totalmente de sentido.

Los comportamientos actuales al respecto son un insulto a la razón de cualquier ser humano que utilice nimiamente aquello que se supone nos diferencia de los animales (diferencia de la que no estoy tan segura... hasta a veces creo los animales nos superan... pues matan para alimentarse o por instinto de conservación no por el gusto de matar, ni por motivos de tipo ontológicos ni fetichistas).

Vasta confrontar nuestras historias para saberlo: cuando prima el proteccionismo de nuestros estados la injerencia es tolerada, cuando tenemos dictaduras que nos asesinan esto de la no injerencia prima.... cuando se tratan de Estados no asociados los principios nos los pasamos por donde no nos da el sol... y así sucesivamente.... Es una cosa de locos.

A veces me indigna tanto, me duele tanto ver cómo todo se vacía de contenido, cómo se manipula, cómo se contorsiona, se pone patas para arriba, para abajo, se manipula en función de respaldar actos que no hacen más que contradecir la esencia de cualquier intento de humanizarnos, de sensibilizarnos.... esta mecánica además es tan evidente que no importa por donde comience... siempre se sabe donde termina.

Y aquí en nuestros países capitalistas... "democráticos, formales y representativos", los pueblos no hacemos mas que mirar como se pasan unos a otros la pelota para no cambiar nada más que las formas de la mecánica, para ocultar lo inocultable.... que en esencia todo sigue igual, que no cambia nada... que cada vez hay más pobres y cada vez algunos son más ricos, más poderosos.

Quisiera llegar al día en que la humanidad (todos nosotros, la gente) nos hagamos cargo de nuestra Humanidad y demos vuelta el rumbo y honremos las grandiosas palabras que hoy vaciamos de contenido, nombrándolas sin sentido, malgastándolas.

Te mando un beso grande.
Melina


Extractos de la "carta de la Organización de los Estados Americanos" suscrita en la Novena Conferencia Internacional Americana, Bogotá, Marzo 30 - Mayo 2, 1948

En nombre de sus pueblos, los estados representados en la IX conferencia internacional americana,

Convencidos de que la misión histórica de América es ofrecer al hombre una tierra de libertad y un ámbito favorable para el desarrollo de su personalidad y la realización de sus justas aspiraciones;

Conscientes de que esa misión ha inspirado ya numerosos convenios y acuerdos cuya virtud esencial radica en el anhelo de convivir en paz y de promover, mediante su mutua comprensión y su respeto por la soberanía de cada uno, al mejoramiento de todos en la independencia, en la igualdad y en el derecho;

Seguros de que el sentido genuino de la solidaridad americana y de la buena vecindad no puede ser otro que el de consolidar en el continente, dentro del marco de las instituciones democráticas, un régimen de libertad individual y de justicia social, fundado en el respeto de los derechos esenciales del hombre;

Persuadidos de que el bienestar de todos ellos, así como su contribución al progreso y la civilización del mundo, habrá de requerir, cada día mas, una intensa cooperación continental;

.....

Convienen en suscribir la Carta de Organización de los Estados Americanos.

Naturaleza y propósitos

Art. 1 -Los Estados Americanos (E.A.) consagran en esta carta la organización internacional que han desarrollado para lograr un orden de paz y de justicia, fomentar su solidaridad, robustecer su colaboración y defender su soberanía, su integridad territorial y su independencia. (...)

Art. 2 - se establecen los miembros

Art. 3 – cuestiones de forma.

Art. 4 – La OEA para realizar los principios en que se funda y cumplir sus obligaciones regionales de acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas, establece los siguientes propósitos ESENCIALES:

a- Afianzar la paz y la seguridad en el continente;

b- Prevenir las posibles causas de dificultades y asegurar la solución pacifica de las controversias que surjan entre los miembros;

c- Organizar la acción solidaria de éstos en caso de agresión;

d- Procurar la solución de los problemas políticos, jurídicos y económicos, que se susciten entre ellos; y

e- Promover por medio de la acción COOPERATIVA, su desarrollo económico.

PRINCIPIOS

Art. 5 los E.A. reafirman los siguientes principios:

el derecho internacional es norma de conducta en la relación de los estados.
El orden internacional esta esencialmente constituido por EL RESPETO A LA PRESONALIDAD, SOBERANÍA E INDEPENDENCIA DE LOS ESTADOS (…)

La solidaridad de los E.A. y los altos fines que con ella persiguen, REQUIEREN LA ORGANIZACIÓN POLITICA DE LOS MISMOS SOBRE LA BASE DEL EJERCICIO EFECTIVO DE LA DEMOCRACIA REPRESENTATIVA.
Condenan la guerra de agresión: la victoria no da derechos.
La agresión a un E.A. constituye una agresión a los demás miembros.
Las controversias entre 2 o mas Estados miembros deben resolverse por medio de procedimientos pacíficos.
La justicia y la seguridad SOCIALES son la base de una paz duradera.
La COOPERACIÓN ECONÓMICA es esencial para el bienestar y la prosperidad comunes de los pueblos del continente.
Los E.A. proclaman los derechos fundamentales de la persona humana sin hacer distinción de raza, nacionalidad, credo o sexo.
La unidad espiritual del continente se basa en el RESPETO POR LA PERSONALIDAD CULTURAL DE LOS PAISES AMERICANOS y demanda su estrecha cooperación en las altas finalidades de la cultura humana.
La educación de los pueblos debe orientarse hacia la justicia, la libertad y la paz.

DERECHOS Y DEBERES FUNDAMENTALES

ART.6 – Los E. son jurídicamente iguales, disfrutan de iguales derechos e igual capacidad para ejercerlos, y tienen iguales deberes. Los derechos de cada uno no dependen del poder que disponga para asegurar su ejercicio, sino del simple hecho de su existencia como persona de derecho internacional.

ART.7 – todo E. A. tiene el deber de respetar los derechos de que disfrutan los demás E, de acuerdo con el D.I.

ART. 8 – los derechos fundamentales de los Estados no son susceptibles de menoscabo en forma alguna.

ART. 9 – La existencia política del E. es independiente de su reconocimiento por los demás E. Aún antes de ser reconocido, el E. tiene derecho de DEFENDER SU INTEGRIDAD E INDEPENDENCIA, PROVEER A SU CONSERVACIÓN Y PROSPERIDAD Y, POR CONSIGUIENTE, DE ORGANIZARSE COMO MEJOR LO ENTIENDE, LEGISLAR SOBRE SUS INTERESES, ADMINISTRAR SUS SERVICIOS y determinar la jurisdicción y competencia de sus tribunales.(…)

ART.10 - …

ART.11- El derecho que tiene un E. de proteger y desarrollar su existencia NO LO AUTORIZA A EJECUTAR ACTOS INJUSTOS contra otro E.

ART. 12- …

ART. 13 – Cada E. TIENE DERECHO DE DESENVOLVER LIBRE Y ESPONTANEAMENTE SU VIDA CULTURAL, POLÍTICA Y ECONOMICA. En este libre desenvolvimiento el E. respetará los derechos de la persona humana y los principios de la moral universal.

ART. 14 – El respeto y la fiel observancia de los tratados constituyen normas para el desarrollo de las relaciones pacificas entre los E.. Los tratados y acuerdos deben ser PUBLICOS.

ART. 15 – NINGUN ESTADO O GRUPO DE ESTADOS TIENE DERECHO DE INTERVENIR DIRECTA O INDIRECTAMENTE, SEA CUAL FUERA EL MOTIVO, EN LOS ASUNTOS INTERNOS O EXTERNOS DE CUALQUIER OTRO. EL PRINCIPIO ANTERIOR EXCLUYE NO SOLAMENTE LA FUERZA ARMADA, SINO TAMBIÉN CUALQUIER OTRA FORMA DE INGERENCIA O DE TENDENCIA ATENTATORIA DE LA PERSONALIDAD DEL ESTADO, DE LOS ELEMENTOS POLÍTICOS, ECONÓMICOS Y CULTURALES QUE LO CONSTITUYEN.

ART. 16 – NINGUN ESTADO PODRÁ APLICAR MEDIDAS COERCITIVAS DE CARÁCTER ECONÓMICO Y POLÍTICO PARA FORZAR LA VOLUNTAD SOBERANA DE UN ESTADO Y OBTENER DE ESTE VENTAJAS DE CUALQUIER NATURALEZA.

ART 17 – El territorio de un E. es inviolable; no puede ser objeto de ocupación militar ni de otras medidas de fuerza tomadas por otro E., directa o indirectamente, cualquiera que fuere el motivo, aún de manera temporal. No se reconocerán las adquisiciones territoriales o las ventajas especiales que se obtengan por la fuerza o por cualquier otro medio de coacción.

ART. 18 - ….

ART. 19 -….

miércoles, 13 de mayo de 2009

El caso de la OEA y Cuba revolucionaria y socialista

Por Orlando Cruz Capote*

En cada ocasión que en la actualidad se escribe y se escucha acerca de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de sus falsas y malintencionadas pretensiones hacia Cuba para que retorne al redil del “Ministerio de Colonias Yanqui”, el cubano común patriota y revolucionario, antiimperialista y latinoamericanista, reflexiona acerca de cómo esta institución panamericanista -léase pro-imperialista y pro-estadounidense, desde sus primeros pasos en el siglo decimonónico, a las que tanto Simón Bolívar y José Martí se opusieron, y de su (in)-evolución posterior en la pasada centuria, (1) y surgida como tal en 1948, continua padeciendo de una malformación mental congénita con respecto a Cuba socialista, el resto de los pueblos del subcontinente y manifiesta constantemente una arrogancia y prepotencia política exuberante, que la hace actuar de forma miope al no querer darse por enterada de su desubicación en la época y en el lugar en que se desenvuelve. Anda como inmóvil e inerte, aunque con muy malos propósitos, sin percatarse de las transformaciones que acaecen cada día en el hemisferio, muy específicamente del Sur del Río Bravo hasta la Patagonia. Y lo peor, no se respeta a si misma y mucho menos a Cuba, así como a los demás pueblos latinoamericano-caribeños.

Sirva de ejemplo recordar que solo entre 1943 y 1964 se sucedieron en el subcontinente alrededor de 71 golpes militares y cerca de 4 intervenciones norteamericanas y extranjeras directas, y que entre 1947 y 1956, 18 de los 20 países latinoamericanos sufrieron de golpes militares derechistas y/o “reacomodos” burgueses favorables a Washington. Solo dos gobiernos, los de México y Uruguay, lograron mantener su sistema político burgués democrático y representativo sin interferencias directas, aunque si encubiertas. Y nunca la OEA, desde su nacimiento y desarrollo acusó y enjuició a los causantes de tales desmanes y crímenes: los Estados Unidos de América.

Sin necesidad de ser un lector muy avezado en la problemática que analizamos, que no es el caso de la gran mayoría del pueblo cubano, podría pensarse que tratan de timarnos o de “tomarnos el pelo”. Y si no fuera tan serio el problema que se traen entre manos y lo que manipulan en sus mentes los promotores del embaucamiento, podríamos dedicarle simplemente una sonada trompetilla, pintarles una cándida y burlesca caricatura del “Bobito” de Abela (2) o dedicarle una de las clásicas bromas y sátiras cubanas que tan magistralmente narró en fechas tan tempranas ese excelente ensayista, el Dr. Jorge Mañach -de quien podría apuntarse como el Comandante Ernesto Che Guevara expresó acerca del gran intelectual argentino Jorge Luis Borges, del buen escritor que significó para las letras y la cultura cubana pero que al mismo tiempo era una lastima que fuera tan conservador en la política y en lo social-, cuando escribió en 1928 su libro “Indagación sobre el Choteo”. (3)

No pretendo explicar con lujo de detalles el accionar de la OEA contra Cuba luego del triunfo del Primero de Enero de 1959. Esas actividades anticubanas ya fueron publicadas por este autor en algunos blogs cubanos -lapolillacubana.nireblog.com y
cubacoraje.blogspot.com, entre otros- en los años 2008 y principios del 2009, y tuvieron una amplia repercusión en otros medios alternativos. (4) También en distintas ocasiones, tanto en las pasadas y más recientes Reflexiones del Compañero Fidel Castro, así como en las intervenciones públicas del Presidente del Consejo de Estado y Ministros, el General de Ejército Raúl Castro, han sido aclaradas una y otra vez las razones por las cuales Cuba no regresará jamás a ese repugnante sistema interamericano. “Primero nacerá una serpiente de un huevo de águila”, expresó el también Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, al citar a José Martí. Únicamente trataré de acercarme, sin todo el rigor y la profundidad académica, debido al espacio y al tiempo, a dos anécdotas reales que no son tan conocidas sobre el triste historial de la OEA con respecto a la Mayor de las Antillas.

En 1947-1948, cuando se preparaba en Cuba, específicamente en Cayo Confites, una expedición armada contra el dictador Rafael Leonidas Trujillo -el denominado “General Chapitas” por la cantidad de medallas que se había auto-conferido y ostentaba en su pecho de militarote- y la misma fue abortada por el gobierno del Dr. Ramón Grau San Martín, gracias a los prejuicios y recelos de su Jefe del Ejército, el General Genovevo Pérez, la recién estrenada OEA, pero más que todo, la Junta Interamericana de Defensa (JID) y el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), que ya habían dado sus primeros pasos entre 1946 y 1947, bajo la égida del Pentágono, los órganos de inteligencia de los EE.UU. (la CIA también se funda casualmente en 1947) y las oligarquías criollas dependientes y clientelistas de la región. Ésta impuso a Cuba la primera “Comisión de Monitoreo” para evitar cualquier otro intento de que un país de “Nuestra América“ se comprometiera en una acción liberadora contra un tirano impuesto por las élites de poder estadounidenses. Habría que recordar entonces que el mismísimo Franklin Delano Rooseveelt, uno de los presidentes más inteligentes y capaces del Imperio del Potomac, ya había expresado que, “[...] Trujillo era un hijo de p..., pero que era nuestro hijo de p...”

Pero lo cierto es que tal restricción dictada por la OEA contra Cuba, y la susodicha comisión estuvieron vigilando al gobierno de Grau San Martín y al del presidente Carlos Prío Socarrás -su sucesor (1948-1952)-, no porque fueran los artífices de tales manifestaciones-acciones antidictatoriales y latinoamericanistas, sino porque en esas actividades estuvieron involucradas variadas fuerzas de izquierda y democráticas, aunque también hubo muchos aventureros y oportunistas, que pretendían apoyar al pueblo quisqueyano, así como ayudar a otros luchadores progresistas del continente. No sería ocioso acordarse que en esa expedición frustrada estuvo presente el Comandante en Jefe Fidel Castro, quien a última hora y, ante la inminencia de ser capturado, se lanzó hacia un mar infestado de tiburones y logró llegar a tierra poniéndose a salvo de la persecución desatada.

Sólo pasarían unos meses más y en 1948, -y también a inicios de la década del 50-, el gobierno del también miembro del Partido Revolucionario Cubano (Auténtico), creado en 1934, el ya mencionado Carlos Prío Socarrás -“la gran caca” de la brillante generación intelectual y política cubana de los años 30, al decir del Canciller de la Dignidad, Raúl Roa García-, volvió a ser sometido a una “Comisión de Monitoreo”, pero esta vez por haber apoyado el Congreso Nacional las medidas del gobierno reformista-nacionalista de Juan Arévalo en Guatemala y, más tarde, al aprobar este mismo órgano congresional una moción de apoyo al líder independentista puertorriqueño Pedro Albizu Campos, detenido por el gobierno de la metrópolis al dar comienzo a la Revolución Nacionalista en ese país hermano en 1950, y que más tarde, los EE. UU. convirtió, junto a otros patriotas, en el preso político más antiguo del continente.

Las anécdotas, fidedignas, nos sirven para demostrar la raíz extremadamente reaccionaria de la OEA y de sus distintos órganos subsidiarios, aunque algunos de ellos muchas veces actuaron y continúan haciéndolo de forma independiente, pero siempre sometidos a los dictados de los gobiernos norteamericanos. En el caso del presidente Ramón Grau San Martín, quizás la actitud de los Estados Unidos fue un poco más consecuente si se reconoce históricamente que éste personaje mantenía un contencioso sentimiento personal muy anti-norteamericano, por el no reconocimiento oficial de los EE.UU. a su “Gobierno de los 100 días” -en realidad 128 días-, (4) creado el 11 de septiembre de 1933 y derrotado el 15 de enero de 1934, por una gran conspiración militar y “cívica” bajo el mando del General traidor Fulgencio Batista, el embajador yanqui Jefferson Caffery y el nuevo mandatario Carlos Mendieta.

Esa extraña pero real deuda histórica fue cobrada por el Dr. Grau San Martín, cuando terminada la Segunda Guerra Mundial, no renegoció la permanencia de los militares estadounidenses en las bases aéreas de San Antonio de los Baños y San Julián, en La Habana y Pinar del Río, respectivamente; así como tampoco permitió que la Marina de Guerra Norteamericana siguiera surta en los puertos cubanos y realizara labores de patrullaje en el Caribe, sacándolos simple y llanamente de la Isla. Otra acción independiente de este controvertido mandatario fue la de oponerse al derecho de veto del Consejo de Seguridad de la recién fundada Organización de las Naciones Unidas (ONU). La posición antibatistiana de Grau llegó al clímax cuando solicitó su salida del territorio nacional mientras durara su mandato entre 1944 y 1948. Y ello tuvo un costo político para el viejo profesor universitario que había sido un acérrimo antimachadista, porque ya Batista era el “hombre fuerte de Cuba” para los vecinos del Norte.

El castigo de los EE.UU., a través de la OEA, aun sabiendo que el Dr. Grau era un personaje muy célebre, de finos modales -era amanerado aunque mujeriego, dicen quienes lo conocieron en los pasillos de gobierno- y de un discurso grandilocuentemente populista -“las mujeres mandan en Cuba”, decía de forma seria y en chiste al final de sus discursos-, pero que también conocían era un hombre que dio rienda suelta a la corrupción administrativa y política -recordar que en su gobierno abundaron las tristemente famosas “botellas” donde grupos gansteriles cobraban salarios ilegales del gobierno sin trabajar a través del “Inciso K” del Ministerio de Educación y de la asaltada, contrarrevolucionariamente, Confederación de Trabajadores de Cuba, y que pululaban las pandillas o las bandas paramilitares que, por cierto, en el Reparto Orfila en La Habana, Grau tuvo el cinismo de dejarlas confrontar en un sangriento tiroteo para que se auto-liquidaran, tuvo una connotación muy parecida a una vendetta al estilo de las mafias italianas.

Todo ello sin demeritar la actitud bastante audaz y la sagacidad política de Grau, un hombre lleno de veleidades y que murió en Cuba, luego del triunfo de la Revolución Cubana sin ser molestado por el Gobierno Revolucionario, en su “pequeña choza” -una gran casa o chalet- de la 5ta Avenida en Miramar. Una verdad que nadie se atrevería a desmentir, porque también tuvo una actitud antibatistiana a pesar de algunos coqueteos con algunos grupos mediacionistas.

La historia actual y sus equívocos.

Lo que acontece hoy con la OEA y Cuba tiene el mismo cariz, aunque hayan variado en algo las circunstancias del sistema hemisférico de dominación y hegemonía, pero son cambios meramente cosméticos en el caso del Ministerio de Colonias Yanqui. La Revolución Cubana, sin embargo, podría considerar con algún beneplácito un auténtico mea culpa por parte de la OEA, en primer lugar, por ser un acto de justicia y humildad ante las agresiones que fue objeto su pueblo y, en segundo lugar, porque ello podría significar un intento de recuperación de cierto sentido del honor de esa institución. Pero en realidad no constituye para Cuba una necesidad su entrada en la misma, ni siquiera un problema de dignidad recobrada, pues esa le sobra en cantidades que nadie puede otorgarle a no ser la solidaridad desinteresada de los gobiernos y pueblos que votan masivamente a su favor en contra del bloqueo estadounidense en las Naciones Unidas. La OEA es una organización muerta en vida, es un cadáver insepulto que muchos grupos burgueses dominantes, ahora transnacionalizados y neoliberales, en Washington, en América Latina y el Caribe, tratan vanamente de resucitar.

Pero, ¿por qué esos deseos repentinos de la Secretaría General de la OEA de solicitar la re-entrada de Cuba a la organización? ¿Qué se trama ante ese acto de “reivindicación” que no podemos observar y analizar sin una mirada muy crítica?

Si volvemos nuevamente a la historia, pero la más reciente, podremos percibir que, desde el año 2001, fue firmada la Carta Democrática de esta organización muy en consonancia con el Consenso de Washington (1989-1990), que traza pautas muy precisas acerca de los derechos humanos, la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico, el tráfico ilegal de personas, los procesos migratorios, la actitud ante los movimientos guerrilleros que aún subsisten en la región, etc. Así mismo, están delineados los principios desiguales y asimétricos de la autodeterminación, de la independencia, soberanía y seguridad nacionales, todos muy condicionados a los imperativos estadounidenses; de los comportamientos a asumir ante la libertad de prensa, de reunión, de la pluralidad política e ideológica; de las relaciones económicas, comerciales, financieras entre sus Estados miembros, en especial, hacia los Estados Unidos. En fin, todo acerca del liberalismo burgués y la democracia representativa del gran capital que debe ser el pensamiento único en la región que EE.UU. sigue tratando como su traspatio natural.

Y solamente extraeremos una sola conclusión: si Cuba entrara a la OEA, posiblemente sólo estaríamos unas horas en la misma, o de lo contrario comenzaríamos a sentir otra vez las presiones y chantajes que padecimos en los años 1959 y 1960, 1961 y 1962, cuando fue expulsado “el gobierno de La Habana” por ser el marxismo-leninismo incompatible con el sistema de valores políticos y teórico-prácticos de este engendro panamericanista y, finalmente, volveríamos a ser sancionados jurídica, comercial, económica y financieramente como en 1964. No es que se tenga miedo a discutir, debatir y polemizar en ese medio o cualquier otra tribuna regional e internacional, si no que ya tenemos aprobadas la Primera y Segunda Declaraciones de La Habana, y la Declaración de Santiago de Cuba. Y éstas tienen plena vigencia, por lo que no sería necesario volver a pronunciarlas. La historia se repetiría como tragedia.

Y eso no le conviene ni a EE.UU., ni a la OEA, ni a América Latina y el Caribe, y mucho menos a Cuba. Siempre hemos sido muy generosos con el adversario y no pretendemos humillarlo. Además tenemos el “Juramento de Baraguá” y las “Demandas del Pueblo Cubano” ante el terrorismo de Estado perpetrado por los EE.UU. contra Cuba. Y nadie hasta ahora, ni siquiera el flamante presidente negro Barack Husseim Obama y su Secretaria de Estado Hillary Clinton, han hecho mención sobre estos temas, como tampoco han hablado de la Ley de Ajuste Cubano, del bloqueo que ellos llaman técnica y eufemísticamente embargo, ni de la Ley Torricelli y la Ley Helms Burton. Deberían estar ya acostumbrados que para Cuba, los principios no son negociables.

Sin cesar en sus impulsos “integracionistas” para con Cuba, el secretario Insulza
solo recibe bofetadas desde los EE.UU. y hasta desde su propia organización. ¿Habrá una sublevación interna en los órganos de la OEA, contra su liderazgo? ¿Cuánto tiempo le queda al chileno en ese cargo si insiste en reincorporar al Verde Caimán a la organización que dirige? ¿Está hablando en serio o forma parte de la farsa?

Ya los Estados Unidos incluyó a Cuba en los países miembros del Eje del Mal en esas orbitas que son deslizantes, nos tienen además en las listas de los promotores del tráfico de droga, y más recientemente nos metieron a la fuerza entre los gobiernos que promueven el terrorismo. Y unas pocas horas atrás la DDHH., de la propia OEA, nos puso entre los violadores de los derechos humanos, de la libertad de prensa, de expresión y de reunión; entre los grandes perseguidores de los opositores políticos, incluyendo a los periodistas independientes.

Hay algo que huele a podrido -como escribiera Fidel Castro- en ese entramado tan “benéfico y paradisíaco”, para creer en las “buenas intenciones” de la OEA. Preferimos estar fuera, pero dentro del Grupo de Río, en el ALBA, en el CARICOM, y en cualquier otra organización que no se pliegue a los dictados de Washington.

Ya una vez nos echaron de la OEA, pero nos fuimos con los pueblos de América, incluyendo lo mejor del pueblo norteamericano. Y estaríamos dispuestos a hacerlo nuevamente si se nos traiciona cobardemente y por la espalda. No duden nunca de la palabra y las acciones de Cuba revolucionaria y socialista.

Dr. Orlando Cruz Capote, Investigador Auxiliar, Instituto de Filosofía, Cuba

Bibliografía y Notas:

(1) La inicial manifestación expresa del panamericanismo fue la Primera Conferencia Internacional Americana celebrada en Washington entre 1889-1890. Entre 1890 y 1933 se celebraron otras seis conferencias americanas: (México (1901-1902), Río de Janeiro (1906), Buenos Aires (1910), Santiago de Chile (1923), y en La Habana (1928) y la séptima en Montevideo (1933). Posteriormente, se celebró una Conferencia Extraordinaria en Buenos Aires, en 1936. Entre 1938 y 1942 fueron realizadas, la Octava Conferencia Americana en Lima, en 1938 y, más adelante, tres reuniones de consulta de los ministros de Relaciones Exteriores del continente a saber: en Panamá (1939), La Habana (1941) y Río de Janeiro (1942). En 1945 se realizó en México (Chapultepec) una Conferencia Extraordinaria conocida como Conferencia de Chapultepec (oficialmente Conferencia Interamericana sobre los Problemas de la Guerra y la Paz). Con tales antecedentes, se inauguró en Quintandinha, Río de Janeiro, en 1947 la “Conferencia Interamericana para el Mantenimiento de la Paz y la Seguridad Continentales”, donde es creado el TIAR y, en 1948 se celebra en Bogotá, Colombia, la Novena Conferencia Internacional Americana en la que se aprueba la Carta de la Organización de los Estados Americanos (Carta de Bogotá) y el Tratado Americano de Soluciones Pacíficas de (Pacto de Bogotá). El TIAR se puso en vigor desde 1948,y la Carta de la OEA el 13 de diciembre de 1951. Ver: Conferencias Internacionales Americanas. 1889- 1936, Dotación Carnegie para la Paz Internacional, Washington, 1938; Conferencias Internacionales Americanas, Primer Suplemento, 1938-1942, publicada por la Dotación Carnegie para la Paz, Washington, 1943; Actas de la Conferencia de Consolidación de la Paz, Congreso Nacional, Buenos Aires, 1936; Resolución XXX en Acta Final de la Conferencia Interamericana sobre Problemas de la Guerra y la Paz, Unión Panamericana, 1945 (¿?); Ruth Russell A History of The United Nations Charter, The Brookings Institution, Washington, 1958; Tratados y Convenciones Interamericanas. Firmas, ratificaciones y depósitos, Secretaría General de la OEA, 1980, entre otros.
(2) En los años 20 y los 30 de la pasada centuria, un excelente caricaturista cubano, Eduardo Abela, pintaba en la prensa nacional una caricatura “El Bobito”, que se atrevía a burlar diariamente la censura machadista -del dictador Gerardo Machado (1925-1933)- que fue derrocado por una huelga general revolucionaria y de masas, el 12 de agosto de 1933. Ese personaje con cara de tonto decía a su manera, y muchas veces solamente con un gesto, todo lo que el pueblo y las fuerzas patrióticas, revolucionarias y antiimperialistas querían expresar pero no podían hacerlo de forma abierta, so pena de ser perseguidas, torturadas, detenidas y asesinadas.
(2) Jorge Mañach Indagación del Choteo, (1928), 2da edición, Editorial La Verónica, La Habana, 1940.
(3) Orlando Cruz Capote La Revolución Cubana y su inserción en la contradictoria realidad latinoamericana-caribeña en 1959 (en cuatro partes); Estados Unidos y la Revolución Cubana. Del diferendo a la confrontación. 1959-1961 (en dos partes); Las grandes victorias política-militares y diplomáticas de la Revolución Cubana (en dos partes); La cumbre de América Latina y el Caribe: La OEA se fue a bolina (en tres partes), entre otros.
(4) Ese “Gobierno de los 100 días” fue el primer gobierno antioligárquico de la historia de Cuba, y tuvo un ala de izquierda representada por el revolucionario radical Antonio Guiteras y Holmes como Secretario de Estado, Guerra y Marina; un ala derecha liderada por el General Fulgencio Batista; y, el ala centrista dirigida por el presidente Ramón Grau San Martín.