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jueves, 9 de enero de 2014

Daniel Chile: “Hago las historias que me gustaría ver en el cine de mi país”




Por Ailyn Martín Pastrana
Fotogramas: Cortesía del entrevistado

Cada vez son más los jóvenes directores que engrosan el movimiento audiovisual cubano. Espacios como la Muestra Joven ICAIC, el Almacén de la Imagen o el Festival IMAGO, muestran la obra de aquellos que se inician. Cubacine intercambia ahora con uno de estos realizadores sobre su más reciente cortometraje de ficción. Daniel Chile, director de Tarde para Ramón (2013), comparte con los lectores aspectos del proceso de realización de este material, así como sus principales inquietudes artísticas. Además, anuncia que el corto se estrenará a principios de febrero en el Multicine Infanta.

“Ramón tiene un pasado muy oscuro que le taladró completamente su vida y le quiebra el presente. Él está angustiado todo el tiempo por el conflicto que tiene con su hija. El corto es un viaje espiritual hacia ella, hasta que finalmente la encuentra”, comenta Chile respecto del material que será visto próximamente por el público habanero.

 
Tarde para Ramón (2013), de Daniel Chile
En Tarde para Ramón resalta ―y se agradece― la presencia de un Jorge Perugorría alejado de la pose varonil y sexy que han construido reiteradamente otros directores. El protagonista que nos propone este material luce demacrado, de vuelta de casi todo en la vida. Sin embargo, Chile confiesa que no se propuso cambiarle la imagen al intérprete. “Lo escogí porque me parecía que daba el personaje. Le presenté el guion y le interesó la historia. Él estaba muy presionado con la preproducción de su largometraje Fátima o el parque de la Fraternidad, pero aceptó. Me gustó mucho trabajar con él porque se entrega completamente al trabajo”.
Aunque Chile cuenta hasta el momento con tres cortometrajes de ficción (Tres puntos, 2008; Túnel, 2010; y Tarde para Ramón) ha tenido la posibilidad de dirigir a grandes de la pantalla cubana como Broselianda Hernández, Omar Franco y René de la Cruz (hijo).
Igualmente, los noveles actores tienen una presencia sustancial en sus materiales. Por ejemplo, “Túnel fue la tesis de graduación de Amanda Fariñas. Creo que es bueno trabajar con profesionales del medio, pero hay jóvenes muy talentosos”. Túnel está protagonizado, además, por el actor Yaniel Castillo, quien interpreta a Javier, joven universitario que sostiene una turbulenta relación con Deborah (Fariñas). La obra recrea cómo esos muchachos pierden el rumbo de sus vidas al adentrarse en el mundo de las drogas.
“No me parece bien enjuiciar a mis personajes, siento que es el público quien debe decidir la postura que va a tomar ante los personajes. Intento que en mis películas los espectadores se queden pensando en lo que vieron y escojan de qué lado ponerse ante los conflictos que se plantean”, puntualiza Chile.
Túnel fue presentado en el Festival IMAGO; el Festival de la Asociación Cubana del Audiovisual; el Festival Internacional de Cortometrajes y Escuelas de Cine “El Espejo”, Bogotá, Colombia; el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano (Sección “Hecho en Cuba”); y el Almacén de la Imagen, Camagüey, donde se alzó con el Premio a la Mejor Dirección de Arte.
La interpretación es una especialidad que toca muy de cerca a este director, quien se graduó de actuación en la Escuela Nacional de Arte (ENA). Según alega, “esa preparación fue fundamental, porque como actor hice teatro español, norteamericano, etcétera. Fui dirigido por muy buenos profesores y, luego, por directores de la escena cubana. Mi tesis, la obra de teatro Por gusto, estuvo escrita y dirigida por Abel González Melo (Vendré mañana a despedirte; El hábito y la virtud; Chamaco). Fue una gran experiencia. Ver dirigir a otros directores fue, inconscientemente, algo muy importante para mi trabajo posterior”.
Daniel Chile, Jorge Perugorría y Roberto Chile en el rodaje de Tarde para Ramón (2013) 
 
Al ser interrogado sobre la dirección de actores en Cuba, Chile valora que “si bien contamos con buenos profesionales, algunas veces no logran trasmitirnos determinadas sensaciones o emociones. Creo que no es un problema de los actores, sino de los directores. Es algo muy complejo, pero esencial para cualquier película, porque los actores son una pieza clave en el cine: son ellos quienes permanecen en la sala oscura con los espectadores”. 

Hasta el momento, ha asumido la escritura de sus trabajos, aunque confiesa que en el futuro le gustaría contar con un guionista profesional, pues se considera más bien “un realizador que escribe. Me encantaría trabajar a cuatro manos o filmar la historia de otra persona, pero hasta el momento no ha surgido la oportunidad. Normalmente, me demoro al realizar los cortometrajes por la escritura del guion porque ―más allá de que la historia guste o no― la narración no debe tener puntos débiles y los personajes deben estar bien armados. Es un proceso muy difícil”. 

Acerca del lugar que le concede a su faceta de guionista en el futuro, el entrevistado responde con mucha seguridad: “No me veo escribiendo mi primer largometraje, ahí sí me gustaría contar con un guionista. No me interesa ese cine de autor donde yo escribo y dirijo. Tal vez crearía el argumento a partir del cual se base el guion, pero sólo eso”. 

Si bien su filmografía es escasa hasta el momento, ya es posible vislumbrar algunos de los temas que le interesan: la violencia ―sobre todo sicológica― y la soledad. “Me obsesionan los personajes angustiados por alcanzar algo o alguien que los complete; personajes que atraviesan zonas oscuras de su vida para obtener su felicidad. Algunos pueden pensar que me gustan las historias pesimistas, pero esas son las que me llegan. Aunque muchos realizadores lo dicen, no creo que sea un cliché: hago las historias que me gustaría ver en el cine de mi país”.   

Otro aspecto central en el trabajo del entrevistado es su inclinación por los finales abiertos, como se constata en Túnel y Tarde para Ramón. “Me gusta el término medio en el cine: no hago mis películas con finales muy obvios; pero tampoco pretendo que sean demasiado sugerentes, porque no es el cine que me llama la atención. Creo que debe haber algo de obviedad, sin que ello implique que se lo mastiques todo al espectador; pero las historias tienen que estar bien narradas, tienen que contar claramente lo que están pasando.” 

Sobre el proceso de preproducción, Chile subraya que concede gran importancia a esta fase del trabajo. Presta especial atención a la elaboración del story board y durante la filmación trata de hacer la menor cantidad de concesiones posibles. “Me gusta que en mis películas haya algún plano que sorprenda al espectador, pero sin caer en efectismos innecesarios”. 

Por otra parte, en los créditos de sus dos cortos más recientes figura Roberto Chile, documentalista cubano y padre del entrevistado. Antes de reseñar cómo es coincidir ―y dirigir― en el set con alguien tan cercano, el joven se toma un momento: “Es cierto que mi papá es Roberto Chile, pero cuando trabajamos en mis cortos él es el director de fotografía. Siempre hacemos esa separación. Las personas que han trabajado con nosotros lo han visto. No es incómodo en lo absoluto, él se adapta a mis story board, los respeta, me da su criterio… Nunca he sentido tensión al trabajar juntos, hasta el momento ha sido muy orgánico”. 

Chile (padre) tiene una larga trayectoria como fotógrafo; sin embargo, el cortometraje Túnel constituye su primera incursión en el género ficción. “Quería darme el gusto de que su primer trabajo de este tipo fuera conmigo”, alega Daniel. 

Como colofón de su encuentro con Cubacine, el realizador adelanta detalles de los proyectos que le mantienen ocupado por estos días. “Estoy trabajando en el guion de otro cortometraje. Será totalmente distinto a las cosas que he hecho hasta ahora: algo más íntimo, sin tanto movimiento. También pienso escribir más adelante el argumento de un largometraje. Me gustaría hacerlo junto a un guionista, quisiera vivir la experiencia de escribir a cuatro manos un guion”.
(09 – 15 / 01 / 2014)

Cubacine © versión alpha 1.0
Director: Roberto Smith de Castro Coordinadora General: Silvia Durán Molina Editora: Mabel Olalde Azpiri Periodista: Ailyn Martín Pastrana Webmaster: Mirla Leal Villoro Contáctenos

martes, 17 de abril de 2012

Mensaje de René González al pueblo de Cuba


14 de abril de 2012
“Año 53 de la Revolución”

Mensaje a mi pueblo:

Queridos compatriotas:

De regreso al mundo del absurdo tras una muy breve visita a la patria que ha suscitado en algunos las más diversas elucubraciones -muchas de un nivel de insania que sólo los detractores de nuestra sociedad pueden ejercitar- es tiempo de saldar una deuda con nuestro pueblo a través de estas palabras. No van dirigidas a quienes esperaban criticarnos anticipando que mi estancia en Cuba se convirtiera en un acto político y ahora lo hacen porque resultó en un ejemplo de discreción; ni a los que auguraban que no regresaría y ahora se buscan las más disímiles racionalizaciones porque lo hice. Se trata del elemental deber ante un pueblo que recibió como suyo el alivio que significó este paréntesis, muchos de cuyos hijos en el mejor espíritu solidario y generoso esperaban seguir mi visita. Sólo a estos últimos las debo.

Como bien se informó la solicitud de mi viaje a Cuba tuvo un carácter humanitario en el marco de la letra y el espíritu de la figura jurídica de libertad supervisada. No se trató ni de un favor ni de una demanda política, sino de una situación prevista por las leyes y cuya solución fue tramitada en el más estricto apego a las mismas. En el mismo ánimo de respeto a la legalidad que nos ha guiado desde el principio de este proceso era imprescindible que no convirtiéramos mi estancia en la patria en algo que no se ajustara a la naturaleza de tal solicitud. En ello iba nuestra palabra y se ponía en juego el espacio moral que durante estos años hemos conquistado, los Cinco, en esta historia.

De lo anterior se desprende la poca exposición que se dio a la visita, y que puede haber parecido sorprendente para algunos. Estamos seguros de que esta explicación será comprendida por todos los que nos quieren, y que veían en mi estancia la posibilidad de algunas demostraciones públicas de regocijo y alegría.  Las limitaciones que impuso la naturaleza de mi viaje hicieron esto imposible, más allá de lo que se pudo propiciar espontáneamente en algunos lugares en que mi presencia era ineludible por razones de obligado agradecimiento o pasadas vivencias; añadidas las restricciones de tiempo dadas por el encuentro con mi familia y el compartir con mi hermano enfermo; motivo directo de mi viaje.

De mis breves andares por nuestras calles y del contacto espontáneo con parte de nuestro pueblo me traigo recuerdos imborrables, que me sirven de inspiración y me dan fuerzas. De cubanos de todas las procedencias recibí en estos días un cariño fluido, sincero, respetuoso de la condición de mi visita y de la discreción que requería, expresado en todas las maneras posibles. Sé que a través de cada uno de esos compatriotas me estaba llegando el afecto de los millones que hubieran querido estar al tanto de nuestra estancia. A todos -tanto los que me privilegiaron con su contacto como los que no- les quiero expresar mi profundo agradecimiento ya sea por sus muestras de generoso respeto como por sus expresiones de solidaridad y buenos deseos para con mi hermano.

De regreso al mundo del absurdo me dispongo a seguir en esta larga batalla porque se nos haga justicia. Era imprescindible que mi conducta en Cuba fuera de extrema moderación. Era impensable que no regresara. Me traigo en el corazón las intensas vivencias de estos hermosos catorce días junto a mi pueblo, con el que algún día celebraremos el regreso de los Cinco.

Por lo pronto a todos, en nombre de mi familia y en el propio, llegue nuestro más profundo agradecimiento.

Y en nombre de los Cinco, les reitero que no les fallaremos y seremos siempre dignos de ustedes.

Un fuerte abrazo.

René González Sehwerert

sábado, 31 de marzo de 2012

Ignorancia, mala fe o ambas de AFP contra visita privada de René González a Cuba

Por Norelys Morales Aguilera

Un despacho de la agencia AFP firmado por Carlos Batista desde La Habana se centra en que “Medios cubanos limitan información sobre la visita de agente condenado en EEUU”, ignorando olímpicamente que se trata de una visita privada muy particular.
 
René González Sehwerert  se encuentra en bajo “libertad supervisada” en Estados Unidos, como una forma más de extender su castigo por haber estado allí monitoreando a los grupos terroristas afincados especialmente en Miami. Deberá cumplir lo que le han impuesto las autoridades norteamericanas, que solo aceptaron una "visita privada".
 
Que la implacable jueza federal Joan Lenard haya permitido el viaje y que las autoridades norteamericanas extendieran el permiso, a nadie escapa que es un gesto, pero podría ser también una maniobra para equiparar el caso de Alan Gross que fue detectado infraganti en la isla en labores de espionaje y subversión. Nada parecido a lo que hacían los Cinco en Norteamérica.
 
Batista debió haber leído bien las condiciones en que viaja a Cuba René, pero no las dice: “entrega del itinerario detallado del viaje, su localización en Cuba e información de contacto en el país, así como el mantenimiento de comunicación telefónica sistemática con su oficial probatorio.”
 
Los medios cubanos habrían deseado dar esa cobertura, mostrar el momento de la llegada del Héroe, el encuentro con su familia. La inmensa mayoría del pueblo lo habría deseado, pero obvia el señor Batista las condiciones de esa singular visita privada donde toda una familia está de luto, con otro hijo moribundo, y por otra parte, él no contactó a ningún familiar para saber su voluntad.
 
Corresponderá a la familia decidir si aceptan cobertura del encuentro de René con su esposa Olga Salanueva a quien le han negado durante más de una década la posibilidad de visitarlo en prisión, el encuentro con la atribulada madre, Irma. En fin es una visita dolorosa, merece respeto.
 
Pero, ese más elemental respeto también lo obvia el periodista para agredir a los medios cubanos con el estúpido argumento de que están “bajo control estatal”. Sería mucho pedir que diga que no pertenecen a ningún dueño, que se afanan para darlo todo al pueblo y que no hay obra humana tan novedosa en este mundo mercantilizado, al contrario de los que convierten en mercancía los sentimientos de las personas.
 
Se prueba una vez más que cualquier noticia relativa a Cuba que de algún modo agreda, mediatice, mal informe o desprestigie, será bienvenida para un redactor corporativo y será publicado el despacho como en este caso.

Tomado de Islamia

viernes, 30 de marzo de 2012

Llegó René González a la Patria

Minutos después del mediodía de este viernes, arribó a la Patria, en visita privada y familiar, el Héroe de la República de Cuba, René González Sehwerert, uno de los Cinco luchadores antiterroristas cubanos condenados injustamente a cumplir largas sanciones de privación de libertad en cárceles norteamericanas.

Como es conocido, después de haber sufrido 13 años de injusta prisión, René se encuentra bajo un régimen de libertad supervisada, por otros tres años, durante los cuales deberá permanecer en los Estados Unidos, lo cual constituye una sanción adicional.

El 24 de febrero pasado, René había presentado, a través de su abogado, una moción de emergencia ante la Corte para el Distrito Sur de Florida, en la cual solicitó que se le autorizara a visitar a su hermano gravemente enfermo en Cuba.

Casi un mes después, el 19 de marzo, la jueza Joan Lenard, quien ha estado a cargo del caso de los Cinco desde el inicio de su proceso judicial, autorizó el viaje de René a Cuba por 15 días, bajo un grupo de condiciones:

la obtención de todos los permisos necesarios para viajar a Cuba por parte del Gobierno de los Estados Unidos,
la entrega del itinerario detallado del viaje,
su localización en Cuba e información de contacto en el país,
así como el mantenimiento de comunicación telefónica sistemática con su oficial probatorio. 

Asimismo, la Jueza dejó claro que todas las condiciones de la libertad supervisada de René permanecen invariables y tiene que regresar a los Estados Unidos en cuanto se cumplan dos semanas, a partir de la fecha del viaje.

La decisión de autorizar el viaje de René se corresponde plenamente con las condiciones establecidas para su libertad supervisada, las cuales permiten que viaje a Cuba, previa aprobación del oficial probatorio o de la jueza.

Incluso, el propio Gobierno de los Estados Unidos, que se ha opuesto a todas las mociones presentadas por René para que se le permita tanto su regreso definitivo a Cuba como la visita temporal a su hermano, reconoció que las condiciones de su libertad supervisada no le prohíben viajar a nuestro país. Al respecto, ya desde el 7 de marzo del 2011, la Fiscalía argumentó que “los términos de la libertad supervisada de René no le impiden viajar a Cuba durante ese período… Nada le impedirá solicitarle a su oficial probatorio (o a la corte, si le es negado por este) un permiso para viajar a Cuba a visitar a su esposa, sus padres ancianos u otros”.

En la moción presentada por su abogado, René expresó que cumplirá con los términos establecidos para la visita y regresará a los Estados Unidos.

Pese a las condiciones impuestas, nuestro pueblo, con hondo respeto, le da la bienvenida a la Patria a nuestro querido René y no ceja en la lucha por su regreso definitivo junto a sus cuatro entrañables hermanos.

La Habana, 30 de marzo de 2012

Cubadebate

lunes, 19 de marzo de 2012

Miembro de Los Cinco Cubanos recibe permiso para viajar

Ahora debe esperar permiso del gobierno EEUU para visitar a hermano enfermo en Cuba
Por Álvaro F. Fernández

La jueza de distrito federal Joan A. Lenard hoy otorgó a René González, un miembro de Los Cinco Cubanos que está cumpliendo un periodo de libertad supervisada en Miami, el derecho a viajar a Cuba para visitar a su hermano enfermo.

Rene GonzálezRene González
La corte permitió a René viajar por un plazo de dos semanas para visitar a Roberto González, que está muriendo de cáncer de los pulmones y el cerebro. Roberto vive en Cuba.

Según la orden de la jueza, René debe:

1. Obtener todos los permisos, licencias y/o autorizaciones del gobierno de Estados Unidos, incluyendo el Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro, por separado y sin relación con la orden.

2. Entregar a su supervisor de libertad condicional un itinerario escrito y detallado de su itinerario, incluyendo los números de vuelo, rutas, ubicación y modo de contactarle, así como copias de todas las autorizaciones y licencias que obtenga de manos del gobierno de Estados Unidos.

3. Durante su ausencia del distrito de supervisión, reportar su estado por teléfono a su supervisor de libertad condicional tal como lo solicite dicho supervisor.

Fuente Progreso Semanal

jueves, 15 de marzo de 2012

Al Editor del New York Times

Gilbert Brownstone, Fundación Brownstone

 
Su artículo titulado “Cuba: Rabino visita Prisionero Americano” en su edición del 6 de marzo, es interesante y revelador al mostrar cuan injusto es el sistema de justicia americano y que subjetiva es la cobertura de los periódicos americanos en su cobertura sobre Cuba y particularmente sobre los Cinco Cubanos.

Mientras el prisionero Alan Gross, recibe visitas regulares de rabinos (este no fue el primero en visitarlo y llevarle dulces), amigos, familia, dignatarios, etc., a los cuatro prisioneros cubanos no se les permite tal privilegio, por ejemplo recibir a rabinos,  sacerdotes, dignatarios, ni familiares, solo de forma muy excepcional y restringida, y por supuesto sin pasteles. Lo más lamentable, malvado e inhumano es que ni siquiera pueden recibir a sus esposas en los casos de René González y Gerardo Hernández.

Cuando René González se encontraba en prisión, por más de 13 años, su esposa Olga nunca recibió una visa para venir a visitarlo a los EEUU. Gerardo, en una prisión de máxima seguridad en California, no ha visto a su esposa Adriana por más de 15 años ya que se le niega otorgarle una visa a ella también.

El rabino comunica que Gross está preocupado por miembros de su familia. Esto es bien revelador ya que René González en estos momentos se encuentra bajo libertad condicional, después de haber cumplido su sentencia.

Su hermano Roberto sufre de un avanzado cáncer y está en condiciones críticas. Su hija mayor Irmita está a punto de casarse pero a él no se la ha otorgado un permiso de dos semanas para visitarlos. A su esposa todavía se le niega una visa para visitarlo.

Mientras que me siento feliz de que el señor Gross disfrute de sus visitas, yo espero que el presidente Obama esté pensando otorgar un trato similar a los cuatro prisioneros cubanos, en particular a Gerardo Hernández condenado a dos cadenas perpetuas y 15 años, no por tratar de derrocar al gobierno de los EEUU sino solo por hacer lo que el gobierno de EEUU debió haber hecho y ha prometido hacer y nunca hizo: poner fin a actividades terroristas desde territorio estadounidense contra Cuba

Enviado por el Comité Internacional por la Libertad de los 5

sábado, 3 de marzo de 2012

Líneas a Roberto

Querido hermano Roberto: 

Acabo de leer la carta que René te envió. No necesita comentarios.

Tú sabes que lo mío es la poesía, o el intento de poesía.

Seguro que te recuerdas de aquel intercambio en Miami, cuando me sorprendiste respondiéndome con un poema. Aun en aquellas condiciones supimos imponer la alegría y el verso sano, libre de odio, lleno de amor.

Y aquí acabo de escribir de un tirón, sin pensarlo mucho, estos versos bien sencillos, que parten de una frase de René en su carta: "Amar la vida y luchar por ella".

Aquí te va.

AMAR LA VIDA

   A nuestro brother Roberto

Amar los días
de sol y tierra.
Amar los tiempos
que se recuerdan.

Amar las casas
nuevas y viejas.
Amar la luz
y las tinieblas.
Amar los trillos,
las carreteras.
Amar el valle
como a la sierra.

Amar las olas
sobre la arena.
Amar el mar
y las riberas.
Amar los patios,
las azoteas.
Amar la noche
y las ciguenas.

Amar la luna
y las estrellas.
Amar la lluvia,
la blanca niebla.
Amar la nieve,
la primavera.

Amar las flores
y las abejas.
Amar el brillo
de las botellas.
Amar el ruido
en las escuelas.

Amar la prosa
y los poemas.
Amar la arista
de las sorpresas.
Amar los suenos
que nos desvelan.
Amar lo justo
y la certeza.
Amar el mundo
que nos contempla.

Amar la patria
y la bandera.
Amar la gente
que ama y que crea.
Amar la paz,
nunca la guerra.
"Amar la vida
luchar por ella".

Un fuerte abrazo.
¡Venceremos!

Tony Guerrero Rodríguez
3 de marzo de 2012.

P.D- Roberto, me he tomado el atrevimiento de compartir estas líneas con los amigos que están conectados conmigo. Sé que no hay problemas con eso, pero quería decírtelo.