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martes, 20 de enero de 2015

Raúl Pomares: otro mandarriazo en el 2015

Por Argelio Santiesteban

   A no dudar, este recién inaugurado año ha decidido ser agresivamente tétrico –alevosía incluida-  contra  la cultura de esta Antilla Mayor, y contra el corazón de quienes aún tenemos un miocardio latiendo en medio del tórax.
   Se nos fue René de la Nuez, cuyo humor gráfico con El Loquito hizo tanto como cualquier combatiente, de La Sierra o de El Llano, contra Fulgencio.  
   Entre las manos se nos escapó  Jackie de la Nuez, cuyo profesionalismo como actor, como director, como guionista, se quedó chiquirritico si se le compara con su desaforada, didáctica y ternísima vocación, siempre ansioso de pasar a las nuevas generaciones el batón del talento.
   Y ahora, de golpe y porrazo, viene lo de Pomares. ¡Qué clase de personaje!
   Bella cibernauta que me lees, estimado amigo que siguen mis líneas: yo no los voy a llevar hasta el potro del martirio enumerando –hasta el cansancio--  en cuántos filmes actuó Pomares, en cuántos culebrones televisivos exhibió su mal estructurada anatomía.
   Algunos filósofos –desde los albores de la civilización--  dijeron que lo que importa es El Hombre.
   Y aquí al hombre les ofrezco –les presento a Raúl--,  en algunos de los susurros confesionales que hace unos años se permitió entregarle a un entrevistador, donde se evidencia el cubanazo transparente.
   Dijo aquel ser amabilísimo-insoportable:
“Hacer cine es algo más grande que la bomba atómica y que la penicilina”.
“No creo que sea más importante atiborrar a los muchachos con teorías teatrales, sino convertirlos en hombres y mujeres cultos en el sentido real de la palabra. Porque un actor, una actriz, tienen que ser una persona culta. No como yo, que llegué a ser actor sin haberme cultivado. He tenido que machucar mucho”.
“Mi gran defecto es que nunca he pasado trabajo. A mí todo me sale bien. Y cuando las cosas me comienzan a salir mal, no insisto. No soy un ser sacrificado, que lucho y lucho y no paro hasta que logre lo que me propongo. No. Si yo veo que la cosa no funciona me digo: esto no es para mí, y lo dejo. Desde esa óptica te puedo decir que nunca en mi vida he trabajado, en el sentido lato de la palabra, trabajar, como tú trabajas, no. Yo siempre he vivido del cuento. Me he divertido actuando y la Revolución me ha pagado por eso”.
“¿Por qué soy muy buena gente? Tengo una ética, compadre. Sí, es verdad que me quiere la gente, hasta los malos me quieren”.
Su declarado discípulo, el actor, dramaturgo e historiador Carlos Padrón, admite  que Pomares le abrió “los caminos de la verdadera cultura popular”, y entonó el único cántico que, ante el hermano que se va, ha sonado bien a mis oídos:
   “Su última pelea con La Muerte duró muchos rounds. Quizás, al final, cuando Ella lo tenía en la lona, ya sin aliento, él le sonrió: “Te jodiste, socia, porque más nunca te vas a librar de mí”

sábado, 18 de agosto de 2012

“Le pido que remedie la mancha en nuestra justicia”

Por Mike Farrell

Estimado Sr. Presidente Obama:

Aunque temo que sus empleados le protejan de las miles de cartas que personas envían del mundo entero quienes piden que usted lleve a cabo un gesto humanitario y con el propósito de reducir tensiones en la esfera internacional, le pido que usted otorgue un perdón ejecutivo y ponga en libertad a los Cinco Cubanos, quienes han sido encarcelados injustamente por casi 14 años.

Como parte de  un grupo de artistas, miembros de Actores y Artistas Unidos por la Libertad de los Cinco Cubanos; le ruego por la libertad de estos hombres: Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar, René González Sehwerert, Antonio Guerrero Rodríguez y Fernando González Llort.

Libérelos porque son hijos, esposos, poetas, pilotos, graduados de la universidad y artistas que no han cometido ningún crimen en contra de los Estados Unidos.

Libérelos porque ellos vinieron a este país desarmados y nunca representaron, de ninguna manera, un daño a la seguridad de los Estados Unidos.

Libérelos porque ellos vinieron a monitorear las actividades de exiliados cubanos, que operaban de bases en Miami, de lo cual nuestro gobierno tenía constancia, que planeaban actos de violencia en contra de inocentes en Cuba.

Libérelos porque ellos estaban tratando de prevenir otras acciones adicionales violentas en contra de su país, con el propósito de salvar la vida de esos inocentes.

Como usted sabe, Sr. Presidente, este mes [julio] es el mes de nuestra independencia y será un día que los políticos usarán para celebrar nuestras leyes, nuestra historia y nuestra gente. Para muchos de estos políticos, el apoyo a la guerra en contra del terrorismo será usado para demostrar nuestro patriotismo.

De la misma manera, ¿no es en realidad un acto de hipocresía que nuestro gobierno continúe el encarcelamiento de estos héroes, quienes arriesgaron su vida para eliminar el terrorismo que nosotros encontramos tan aberrante como ellos?

De esta manera, con todo mi respeto, le pido que remedie la mancha en nuestra justicia y use el poder conferido por nuestra Constitución, haga lo correcto y dé permiso a los Cinco Cubanos de regresar a sus seres queridos.

Muy atentamente,

Mike Farrell


* Conocido actor, director, productor y guionista estadounidense

FOTO Wikipedia tomada de la web y fotocopia del mensaje y traducción,  cortesía Alina M López Marín (Facebook)