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lunes, 3 de marzo de 2014

Nosotros, los sobrevivientes ¿a quiénes debemos la sobrevida?*

Por Rosa C. Báez


*El Otro
Por Roberto Fernández Retamar
Nosotros, los sobrevivientes,
¿A quiénes debemos la sobrevida?
¿Quién se murió por mí en la ergástula,
Quién recibió la bala mía,
La para mí, en su corazón?
¿Sobre qué muerto estoy yo vivo,
Sus huesos quedando en los míos,
Los ojos que le arrancaron, viendo
Por la mirada de mi cara,
Y la mano que no es su mano,
Que no es ya tampoco la mía,
Escribiendo palabras rotas
Donde él no está, en la sobrevida?
1 de Enero de 1959

Tenía apenas 8 años: tan sólo un día antes, había ido con toda mi familia a la Terminal de trenes, a despedir a un gran amigo que iría a Birán a hacer su servicio médico rural…

Era una luminosa tarde y mis primos, más bullangueros –o más atrevidos que yo- se subían a una columna del portal, rajada por el peso de los años mientras los mayores los regañaban: de pronto, la explosión y el temor de que hubiera ocurrido lo que preveían los adultos… corrimos al portal y allí, blancos como papel, gritaban: fue allá, fue allá, miren el humo… y nos abrazamos con temor, sin imaginar siquiera qué podría haber sucedido: luego, una nueva explosión... Se hizo la desbandada… todos queríamos llegar a casa, al seguro resguardo del hogar… Radio Reloj a toda voz nos alertaba del crimen: eran apenas pasadas las 3 de la tarde de aquél fatídico 4 de marzo de 1960 cuando la popa del barco francés La Coubre, que ese mismo día había llegado a La Habana, procedente de Bélgica, con una carga de armamentos que las Fuerzas Armadas Revolucionarias recibirían con regocijo para consolidar la defensa de la Patria, voló en mil pedazos…

Dolor, sangre, desconcierto… y mientras muchos corrían a prestar auxilio, a salvar la valiosa carga, una nueva explosión cobró la vida de muchos de los rescatistas… Jorge Oller, reportero gráfico que cubrió el desastre, nos cuenta:
“El fuego en el barco y los almacenes, los disparos que salían sin rumbo de las proyectiles alcanzadas por las llamas, mantuvo tensa la labor de los bomberos y voluntarios que valientemente desafiaban la muerte. Al caer la tarde lograron dominar la situación y comenzó la triste labor de recoger a los muertos, unos en el mar, otros confundidos entre los hierros y cubiertos de casquillos. Los restos de las víctimas eran colocados en los féretros y llevados al edificio de la  Central de Trabajadores donde quedaron expuestos. Durante toda la noche desfilaron miles de personas para rendirles tributo. Al día siguiente continuaban los trabajos de rescate de cuerpos, la identificación de las víctimas y la organización del entierro. Aquel macabro hecho ocasiono 101 muertos y desaparecidos y más de 200 heridos, muchos de ellos atrozmente mutilados”. [1] 
Era la mayor, hasta ese momento, de las tragedias que el terrorismo cobraría a mi país… Fue la muestra de que los Estados Unidos no se conformarían con haber perdido la “llave del Golfo”. Fue el hito que sembró en nuestro pueblo la frase que Fidel pronunciara en el entierro de los mártires: “…no tendríamos otra disyuntiva que aquella con que iniciamos la lucha revolucionaria, la de libertad o muerte; solo que ahora libertad quiere decir algo más todavía, libertad quiere decir patria, y la disyuntiva nuestra seria: Patria o Muerte”.

Luego tendríamos que llorar muchas veces la muerte de hermanos en atentados, embarcaciones hundidas, frente a las balas asesinas de los mercenarios en Girón, en la horrible muerte de los jóvenes deportistas en Barbados… Muchos años han pasado y todavía el gobierno yanqui mantiene en secreto la documentación que podría probar la participación de la CÍA en aquel macabro atentado del 4 de marzo de 1960… Dieciocho años después del derribo de los aviones de Hermanos al rescate que violaron nuestra soberanía aérea, tampoco han desclasificado los que podrían demostrar la inocencia de nuestro hermano Gerardo Hernández Nordelo…

Para evitar crímenes como estos, muchos cubanos han dejado atrás amor, familia, carrera, trabajos, para infiltrarse en los grupos terroristas que desde Norteamérica continúan el inútil empeño de tratar de vencer a nuestra Cuba… Para evitar crímenes como estos, René, Fernando, Ramón y Antonio han dejado parte de su vida tras las rejas de injusta prisión y Gerardo ha sido condenado a morir dos vidas como chivo expiatorio de la venganza, de la frustración…

Mientras, cada día, nuevos planes se fraguan, no sólo ya contra Cuba si no contra todos nuestros países que han osado levantar su frente al imperio voraz: mientras, otros hermanos entregan su vida para proteger la nuestra… ¿a cuántos de esos héroes anónimos debemos nuestra alegría de despertar cada día en el sagrado suelo de la Patria?

 [1]La explosión del barco La Coubre, Jorge Oller Oller
http://www.cubaperiodistas.cu/fotorreportaje/72.html

domingo, 2 de febrero de 2014

Se busca un héroe

Por Karina Marrón González
 
De tanto decirles héroes a veces olvidamos que son o fueron seres humanos de carne y hueso, quizás porque no contamos los actos heroicos como se cuentan las novelas o las películas.

Y en ese camino vamos sembrando una distancia, un encumbramiento que en ocasiones nos hace creer que nunca podríamos ser como ellos. Entonces, repetimos las historias en esa encartonada forma que un día hace que los héroes ya no sean verdaderamente personas, sino leyendas a años luz de los sentimientos como el miedo, la duda o el amor.

Recientemente a un buen amigo su hija le preguntaba qué le gustaba a Martí, y eso lo puso ante la difícil tarea de rebuscar en libros y anécdotas esa otra parte del Apóstol que se nos ha perdido: la de saber si prefería los espaguetis, los mangos o las guayabas, la de descubrir sus más pequeños y secretos placeres, aun cuando mucho dijo de sí mismo en versos y prosa.

A mí nunca me fueron más cercanos los jóvenes de la Generación del Centenario que en esos pequeños recuerdos que atesoran sus familiares y amigos, y que de vez en vez algún medio o persona acuciosa, como mi profe María Julia, logra sacar a la luz.

Del mismo modo me ha sucedido con los Cinco. Muchos años llevamos hablando de la injusticia que se ha cometido en su caso y, como cubana, entiendo la grandeza de su sacrificio para proteger a nuestro país de tantos retorcidos planes que se han tejido con los hilos del odio. Sin embargo, nunca entendí bien la dureza de la prueba, la renuncia de estos hombres y sus familias, hasta que vi a Irma, la hija mayor de René, embarazada, y me pregunté cómo me sentiría yo misma si estuviera en su lugar y no pudiera compartir esa alegría con mi padre.

Gerardo se me tornó inmenso en el pensamiento el día en que junto a unos amigos visité a María Orquídea Artiles Ruiz, en Cienfuegos. Esta sencilla mujer ha dedicado su casa a la causa de los luchadores antiterroristas cubanos y siempre que alguien va a verla, recuerda con especial cariño el día en el que escuchó la voz de Gerardo en el teléfono.

A pesar del reducido tiempo que le dan para comunicarse con su familia y abogados, él dedicó unos minutos para preocuparse por ella y brindarle consuelo ante la pérdida de su madre. Como si en lugar de cumplir una condena de dos cadenas perpetuas más 15 años, se tratara del amigo que está a la vuelta de unos pocos kilómetros, en una provincia vecina.

Sé, porque he tenido el privilegio de escuchar las anécdotas durante la realización del Coloquio por la liberación de los Cinco en Holguín, que Ramón, Tony y Fernando también han compartido ese tiempo, y que junto a sus hermanos se han convertido incluso en consejeros o han aliviado las tensiones entre padres e hijos.

Cada vez que escucho estas historias se me renuevan las energías para hacer algo, aunque parezca muy poco, para luchar por su regreso. Porque 15 años es demasiado para ellos y sus familias que esperan, y porque la humanidad necesita que los hombres buenos compartan su corazón, multipliquen su ejemplo.

Y no es que no sea suficiente para admirarlos el saber las razones por las cuales estaban en Estados Unidos, la dignidad con la que decidieron enfrentar la prisión antes que aceptar cualquier trato engañoso que tergiversara el hecho de que no pretendían otra cosa que proteger a su país de las agresiones provenientes de grupos terroristas, radicados en esas tierras del Norte. Pero tanto hemos andado en este camino por su libertad, que temo a veces que un día despierte sin que me duela su encierro, sin las ansias de buscar qué más hacer para que vuelvan pronto.

Es por eso que ayer cuando escuchaba a alguien decir que en el pueblo hay muchas historias que revelan la esencia de estos, nuestros héroes modernos, no pude sino tener ganas de conocerlas todas. Se me antojó recopilarlas, para que no anden dispersas entre tanta gente de Cuba y el mundo, y luego compartirlas, porque quizás en ellas se encuentre la fuerza que sea capaz de abrir las rejas que los mantienen lejos de casa.

Si se animan a colaborar pueden contactarme en la redacción del periódico Granma o escribirme a mi correo personal: karina@granma.cu.

Estaré esperando.

domingo, 8 de septiembre de 2013

MASCUBA reclama la libertad de los 5 cubanos presos en EE UU

DECLARACIÓN PÚBLICA
 
 
Este 12 de setiembre se cumplirán quince largos y dolorosos años desde que cinco cubanos fueron encarcelados en Estados Unidos y condenados por la justicia de Miami a un total de cuatro cadenas perpetuas y 77 años de prisión.

 Fueron acusados sin pruebas y condenados por un tribunal parcial, en un juicio amañado en una ciudad como Miami, donde la imparcialidad era imposible visto el lobby de las mafias cubano-americanas ligadas al terrorismo contra Cuba. Justamente Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, René González, Ramón Labañino y Fernando González habían sido acusados por su patriótica tarea de monitorear esas actividades terroristas, que eran y son parte del bloqueo contra Cuba: bombas en los hoteles, planes de asesinar a los dirigentes de la revolución, campañas de mentiras mediáticas, propagación de virus y enfermedades como el dengue hemorrágico, etc.

 Esos compañeros buscaban prevenir esos atentados terroristas de la mafia de Miami, la misma que por medio de Posada Carriles y Bosch fue cómplice del “Plan Cóndor” de represión en el Cono Sur. Durante la dictadura militar en Argentina fueron asesinados 15 argentinos que trabajaban en la embajada de Cuba en Buenos y empresas y escuelas relacionadas, y dos diplomáticos cubanos, todos desaparecidos en “Automotores Orletti”.

 La justicia norteamericana tiene nefastos antecedentes de condenar a luchadores, como lo hizo con los Mártires de Chicago, Sacco y Vanzetti, el matrimonio Rosenberg, condenados a muerte; y a largas prisiones como es hoy el caso del indígena Leonard Peltier, Mumia Abu Jamal y el portorriqueño Oscar López Rivera, que llevan más de 30 años presos.

 Por eso urge denunciar más ante el país y el pueblo argentino el caso de los Cinco cubanos. Sólo René González, al cabo de casi 14 años de cárcel, pudo salir en libertad, aunque le impusieron otros tres años de prisión domiciliaria en Miami. Tuvo que renunciar a su ciudadanía estadounidense para que se aceptase su radicación en La Habana, donde se pudo reencontrar con su mujer Olga Salanueva, a la que le habían impedido visitas en EE UU durante catorce años.

 Esa imposibilidad de visita sigue afligiendo a Adriana, la esposa de Gerardo Hernández, pues los quince años de prisión son también de privaciones de visitas.

 El Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba (MASCUBA) reclama la libertad de esos compañeros cubanos y pide a los organismos de derechos humanos, culturales, sociales, gremios y partidos populares de Argentina que se sumen a esa demanda de libertades.

 El jueves 12 de setiembre, el MASCUBA convoca en Buenos Aires a marchar a la embajada de Estados Unidos con ese reclamo, a partir de las 18 horas desde Plaza Italia, junto al Comité Argentino por los Cinco y otros organismos integrantes del movimiento acompañados como todos los años por un amplio espectro político democrático y popular. En Rosario y Córdoba se realizarán radios abiertas con participación de las fuerzas locales. En otras ciudades también flameará la bandera de libertad a los Cinco, en conjunto con un reclamo mundial que tendrá a Cuba como su núcleo de avanzada, con cintas amarillas allá y acá como pidió el héroe René González.

 En nuestro país la unidad de la movilización se construye sobre estos cimientos:

 -Libertad inmediata a los Cinco cubanos presos en EE UU.
-Basta de bloqueo y agresiones norteamericanas contra Cuba.
-Solidaridad con el pueblo Chileno, al cumplirse 40 años del golpe oligárquico y pro yanqui contra el presidente Salvador Allende, inspirado y apoyado por la CIA.
-Apoyo a Siria, frente a los planes norteamericanos de agresión basados en mentiras como las empleadas para justificar la guerra contra Irak en 2003.
-En defensa de la paz mundial y por la devolución a Argentina de las islas Malvinas.

MASCUBA, Coordinación Nacional.

Argentina, 7 de setiembre de 2013

jueves, 23 de mayo de 2013

Magaly Llort, contra el tiempo y la distancia


Por primera vez luego de 14 injustos años de cárcel Fernando González pudo estar junto a su madre y hermanas. Entrevista: a Magaly Llort

 Magali Llort, madre de Fernando González, uno de Los Cinco, declaró que ”el orgullo de saber que fue capaz de sacrificar su juventud y su tiempo con el objetivo de evitar más muertes en nuestro país, me ha dado fuerzas para seguir adelante”.

 Por Yaniris Hurtado y Yizenia Nuñez, estudiantes de la carrera de Periodismo en la Universidad de La Habana


Magaly Llort, contra el tiempo y la distancia

Amablemente, Magaly Llort nos recibió temprano en la mañana en su apartamento. Como madre, no puede evitar el dolor al hablar de Fernando. Las lágrimas acompañaron por momentos sus respuestas, pero lo más presente mientras conversamos fueron su esperanza y su orgullo, motores impulsores de la lucha por la liberación de su hijo y de sus compañeros (Ramón Labañino, Gerardo Hernández y Antonio Guerrero) encarcelados injustamente en Estados Unidos, por luchar contra el terrorismo.

“El orgullo de saber que fue capaz de sacrificar su juventud y su tiempo con el objetivo de evitar más muertes en nuestro país, me ha dado fuerzas para seguir adelante”, afirma con voz entrecortada.

¿Qué es lo que más extraña de Fernando?

Fernando es para mí esa persona que necesito a diario. De él, lo extraño todo. Mi hijo es un hombre serio y responsable, pero en el ámbito familiar y de sus amistades, siempre ha sido alegre, noble y muy cariñoso.

Una de las cosas que más me falta es su compañía. Él siempre fue muy maduro y ante cualquier dificultad conversábamos mucho, pues con su capacidad de análisis y reflexión encontraba soluciones que yo no lograba ver. 

¿Cómo imagina el momento de su regreso a Cuba?

Contando el proceso de deportación al que será sometido, falta poco más de un año para su regreso y aun cuando hemos pasado 15 años de lejanía, para mí será una larga espera. 

La felicidad más grande sería que regresen los cinco al unísono y no tener que esperar a que cumplan sus condenas. El caso que más me duele y preocupa es el de Gerardo, que legalmente estaría destinado a no regresar nunca.

No imagino ese momento, solo puedo decir que ansío su llegada con vehemencia porque con los años comienza el temor a no poder disfrutar ese regreso tan esperado. 

¿Pensó alguna vez que Fernando incursionaría en la pintura?

La primera vez que vi algo dibujado a lápiz por mi hijo me sorprendió tremendamente, pues nunca mostró ninguna inclinación por la pintura. Lo suyo siempre fue la lectura. Fernando no era bueno con las manualidades, tanto es así que, por si acaso, yo no lo dejaba poner ni un bombillo. Pienso que para él ha sido como una vía de escape ante la poca comunicación que puede tener con nosotros.
Los bocetos que ha hecho son muy poquitos y aunque no son perfectos, considero que para una persona que jamás se había adentrado en el mundo de la pintura, no están nada mal.

Fernando tiene prohibido enviar correos electrónicos. ¿Cómo afecta eso la comunicación entre ustedes?

Él es el único de los Cinco que tiene puesto en su expediente que no puede acceder a tecnologías. Cuando lo supimos nos sorprendió grandemente, porque no conocemos las razones de esa medida cautelar. 

Debido a eso, únicamente podemos comunicarnos por teléfono y a veces solo es posible una vez por semana, o utilizando el correo postal, que demora mucho, ya que después de escribir la carta, Fernando la envía a la Sección de Intereses de Cuba en Washington y ellos para La Habana. Actualmente, comparte celda con otros nueve prisioneros, por lo cual dispone de poco espacio y las posibilidades de escribirnos son menos.

¿Cuál es el recuerdo más amargo de estos años?

Honestamente, el momento más amargo de mi vida fue el día que me comunicaron que mi hijo estaba preso en Estados Unidos. Sentí un dolor tremendo. Fue totalmente inesperado, porque no conocía que mi hijo estuviese realizando ese trabajo. Para mí se encontraba en un viaje de investigación de mercado, viendo posibilidades de negocio con Cuba. Me preocupaba grandemente la situación que tanto él como sus compañeros podían estar enfrentando.

Los primeros 17 meses incomunicados fueron tremendos. Llegué a pensar que no podría sobrevivir a esa terrible experiencia. Únicamente el orgullo de saber que él había sido capaz de sacrificar su juventud y su tiempo con el objetivo de evitar más muertes en nuestro país, me daba fuerzas para seguir adelante y mantener esta lucha que aún perdura y seguirá hasta que regrese el último de ellos.

¿Qué representó la visita más reciente a Fernando?

Fue muy alentadora, porque sé que le falta menos tiempo y afortunadamente no tendremos que realizar muchas más visitas a la prisión. Pronto el encuentro será en su país y en familia. Después de 14 años de encarcelamiento fue la primera vez que nos pudimos reunir los cuatro miembros de mi pequeña familia, es decir, mis dos hijas y yo con Fernando. Fue extremadamente emocionante sentarme frente a mis tres hijos y ver cómo conversaban, cómo disfrutaban unos de  otros, tal como solían hacer cuando eran más jóvenes. 

Ese reencuentro, sumado al pensamiento de que tal vez después de una o dos visitas más lo tendremos en casa, fueron estimulantes y me dieron fuerzas para seguir luchando.

CUBAHORA /13-05-2013

jueves, 21 de febrero de 2013

Continúan demandando transparencia que probaría inocencia de Gerardo Hernández en el derribo de avionetas

Video en Youtube
 
DEMANDANDO TRANSPARENCIA DEL GOBIERNO DE ESTADOS UNIDOS EN EL DERRIBO DE LAS AVIONETAS DE HERMANOS AL RESCATE EN 1996

El Centro por los Derechos Humanos y Constitucionales de Los Ángeles, ha iniciado varias solicitudes bajo el Acta de Libertad de Información (FOIA por sus siglas en ingles) que buscan acceso a los registros que puedan mostrar (1) lo que el gobierno estadounidense sabía acerca de la posibilidad de una confrontación entre Cuba y los aviones de Hermanos al Rescate (BTTR por sus siglas en ingles) que sistemáticamente despegaban desde la Florida después de presentar planes falsos de vuelo y penetrar el espacio aéreo cubano en 1995-96 y (2) lo que el gobierno estadounidense podría haber hecho para evitar el incidente del 24 de febrero de 1996 en el que un MiG cubano derribó dos aviones de BTTR que habían penetrado ilegalmente el espacio aéreo cubano.

Esta entrevista fue realizada el 08 de febrero de 2013, por el Comité Internacional por la Libertad de los 5 Cubanos a Peter Schey, Presidente del Centro por los Derechos Humanos y Constitucionales, principal abogado en este caso de solicitud del FOIA.

CI: ¿En qué momento fue presentada la demanda del Centro por los Derechos Humanos y Constitucionales para que la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial de los Estados Unidos (NGA por sus siglas en ingles) muestre los documentos?

PS: El centro presentó una demanda federal en el año 2010 bajo el Acta de Libertad de Información contra la NGA.

CI: ¿Qué razones llevaron al Centro a presentar la demanda?

PS: El Centro está tratando de que se muestre la información por varias razones que se explican en las cartas enviadas bajo el FOIA dirigidas a la NGA y otras agencias de Estados Unidos pidiendo la divulgación de documentos relativos al incidente del derribo de los aviones de BTTR en 1996. En primer lugar, los registros que el Centro está tratando de obtener son de interés para todas las personas preocupadas por el derribo de los aviones de BTTR y el caso de los Cinco cubanos. En segundo lugar, la información que está buscando el Centro también es relevante a la condena de cadena perpetua de Gerardo Hernández y los esfuerzos legales y de otro tipo para que su condena sea anulada o reducida.

CI: ¿Por qué puede ser relevante para la sentencia de cadena perpetua de *Gerardo Hernández la presentación de esta demanda?

PS: Gerardo fue sentenciado a una cadena perpetua por un Tribunal de Estados Unidos sólo por el derribo de las avionetas de BTTR en 1996. Hay al menos cuatro razones de por qué puede ser útil lograr mayor transparencia por parte del gobierno de Estados Unidos y eventualmente lograr una decisión jurídica o política para reconsiderar la sentencia de Gerardo:

En primer lugar, todo lo que Gerardo supuestamente sabía antes del derribo fue que habría una "confrontación" con los pilotos BTTR en febrero de 1996. Él no tenía ningún conocimiento que eso podría resultar en un intento de interceptar y demandar que los pilotos de BTTR aterrizaran en Cuba para enfrentar cargos, o si los aviones de BTTR serian perseguidos fuera del espacio aéreo cubano (si entraran en el espacio aéreo cubano), o si serian disparados disparos de advertencia para obligar a los pilotos de BTTR a abandonar el espacio aéreo cubano (si entraran en el espacio aéreo cubano), o si los aviones de BTTR serian realmente derribados. Estamos buscando transparencia por parte del gobierno de Estados Unidos porque es muy posible que el gobierno de EE.UU. posea más información de la que estuvo disponible para Gerardo sobre la planeada confrontación. Si el gobierno estadounidense tenía más información que Gerardo sobre el derribo antes de que se llevara a cabo, esto mostraría claramente que su condena de cadena perpetua es extremadamente injusta.

En segundo lugar, es probable que el gobierno de Estados Unidos estuviera en una posición de evitar que sucediera una confrontación, mientras que Gerardo no tenia forma de prevenir una confrontación. Los pilotos de BTTR obviamente sabían que la penetración ilegal del espacio aéreo cubano y sobrevolar los tejados de la Habana por parte de ellos, eventualmente desencadenaría en una confrontación con Cuba. Si Gerardo les hubiera advertido que una confrontación pudiera suceder en febrero de 1996, ellos probablemente hubiesen estado encantados y hubieran continuado volando dentro del espacio aéreo cubano precisamente para provocar la confrontación. En cualquier caso, el gobierno cubano sabía qué los pilotos de BTTR estaban volando y tenían el radar para rastrear cualquier plan de entrar en el espacio aéreo cubano por lo que no necesitaban información de Gerardo acerca de los planes de los pilotos de BTTR.

Estamos buscando transparencia por parte del gobierno de Estados Unidos sobre las medidas razonables que habría podido tomar --pero no lo hizo--para evitar que los pilotos de BTTR presentaran falsos planes de vuelo a la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos y el uso de aeropuertos de Estados Unidos desde donde salieron para invadir ilegalmente el espacio aéreo cubano. Si el gobierno de los EEUU estaba en una posición de evitar la confrontación entre Cuba y BTTR, pero no lo hizo, esto también demuestra que la sentencia de Gerardo es extremadamente injusta. A diferencia del gobierno de los EEUU, Gerardo no tenía ningún poder para evitar la confrontación.

CI: ¿Hay otras razones por las cuales solicitar estos registros es importante en la cadena perpetua de Gerardo?

PS: Sí. El gobierno de Estados Unidos dejó en claro en el juicio de Gerardo que el lugar donde sucedió el derribo era crítico. Yo creo que Gerardo sólo pudo ser condenado por conspiración para cometer asesinato si el derribo tuvo lugar en el espacio aéreo internacional. Sin embargo, ni una sola evidencia demostró que Gerardo, o cualquier otra persona, incluidos los funcionarios del gobierno de Estados Unidos, tenían ningún conocimiento o nunca podían haber predicho, que una confrontación con los aviones de BTTR sucederían en el espacio aéreo internacional y no en el espacio aéreo cubano. Además, si la transparencia del gobierno estadounidense mostrara que el derribo tuvo lugar en el espacio aéreo cubano, o pudo haber sucedido en el espacio aéreo cubano, esto también obviamente demostraría que la sentencia y condena de Gerardo es totalmente injusta.

Por último, mientras que Gerardo cumple una sentencia de cadena perpetua en prisión, las autoridades estadounidenses que probablemente tenían más información que la que Gerardo poseía y estaban en posición de evitar el derribo, no han compartido ninguna responsabilidad por el incidente.

CI: Si Gerardo solo conocía que algún tipo de confrontación tendría lugar entre Cuba y BTTR en Febrero 1996, porque Gerardo fue condenado por conspiración para cometer asesinato y sentenciado a cadena perpetua?

PS: Detalles técnicos de la ley de Estados Unidos y un jurado prejuiciado permitieron que Gerardo fuera declarado culpable de "conspiración para cometer asesinato" a pesar de los conocimientos mínimos que poseía, su incapacidad para cambiar el curso de los acontecimientos y su evidente falta de conocimiento que cualquier confrontación podía ocurrir en el espacio aéreo internacional. La legalidad sobre la sentencia de Gerardo ha sido presentada recientemente en una demanda ante tribunales federales. La conspiración se ha definido en los Estados Unidos como un acuerdo de dos o más personas para cometer un delito. El gobierno estadounidense cree que el derribo fue un crimen porque ocurrió en espacio aéreo internacional, no en el espacio aéreo cubano. Pero no hay ninguna evidencia de que Gerardo tenía conocimiento de que cualquier confrontación, o el derribo tendrían lugar en el espacio aéreo internacional. Bajo la ley estadounidense, alguien puede ser culpable de "conspiración" incluso si él o ella no tienen ninguna implicación directa en el presunto delito y no sabe la identidad de los otros miembros de la supuesta conspiración. Sin embargo, independientemente de los detalles técnicos en la ley estadounidense que permitió esta condena a cadena perpetua impuesta, el hecho en este caso pone de manifiesto que la cadena perpetua de Gerardo es excesivamente exagerada y debe ser reconsiderada por cualquier autoridad de EEUU con la autoridad de reducir la sentencia y permitir que Gerardo sea liberado.

CI: ¿Qué otras acciones realizará el Centro para los Derechos Humanos y Constitucionales?

PS: El Centro va a continuar buscando transparencia por parte del gobierno de los EEUU usando métodos legales bajo el Acta de Libertad de Información y el Acta de Archivos Presidenciales, los cuales pueden divulgar los registros mostrando el nivel de conocimiento por parte del gobierno estadounidense sobre el derribo antes de que sucediera, y por qué el gobierno de los EEUU no pudo tomar medidas razonables para prevenir el derribo mucho antes de que ocurriera.

CI: ¿Puede explicar donde se encuentra el caso ahora?

PS: El Noveno Circuito de la Corte de Apelaciones recientemente revocó la decisión de la Corte de Distrito de EEUU (de un nivel inferior) en el caso titulado Centro por los Derechos Humanos y Constitucionales v. Agencia Nacional de Inteligencia Geospacial, un caso iniciado por el abogado Lonard Weinglass antes de fallecer.

En una decisión unánime emitida el 23 de enero de 2013, por un panel de tres jueces, Juez Jefe KOZINSKI, Juez McKEOWN y Juez M. SMITH, la Corte de Apelaciones decidió que el Tribunal Federal "erró en el otorgamiento de juicio sumario sin requerir que la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial presentara una declaración clasificada para una revisión en cámara". La Corte de Apelaciones estuvo de acuerdo con la posición del Centro por los Derechos Humanos y Constitucionales que la "declaración no clasificada [explicando por qué no podía confirmar o negar que las imágenes solicitadas sobre el derribo de BTTR tan siquiera existen] falló en proveer "detalle razonablemente específico '' que demostraría por qué solamente reconociendo la existencia de registros podría revelar los métodos o fuentes de inteligencia o afectar nuestras relaciones con otros países."

El Noveno Circuito de Apelaciones también estuvo de acuerdo con el argumento del Centro que si la declaración jurada de la NGA presentada en apoyo de su exención "Glomar" que permite al organismo ni confirmar ni negar que existen las imágenes solicitadas, entonces "el gobierno estaría libre de emitir una respuesta Glomar en prácticamente todos los casos que implican las imágenes de satélite y registros, así como muchas otras actividades de vigilancia".

El Noveno Circuito decidió que el caso debe regresar a la Corte de Distrito de Estados Unidos donde se ordenó que la NGA deba proporcionar una más detallada declaración clasificada para una revisión "en-cámara" por parte de la Corte del Distrito. La Corte del Distrito de EEUU debe entonces "reconsiderar su fallo de juicio sumario a la luz de la información provista."

CI: ¿Podría la NGA apelar la decisión de la Corte del Noveno Circuito de Apelaciones?

PD: No sabemos si la NGA buscará una nueva revisión por parte del Tribunal de Apelaciones o solicitará una revisión ante la Corte Suprema de Estados Unidos. La NGA tiene 45 días para pedirle al panel del Noveno Circuito que reconsidere su decisión. En segundo lugar, la NGA podría solicitar al Tribunal del Noveno Circuito de Apelaciones volver a escuchar el caso "en banc". Si la NGA le pide al Noveno Circuito que vuelva a escuchar el caso en banc, todos los jueces del Noveno Circuito votaran y el caso solo será presentado nuevamente si la mayoría de los jueces del Noveno Circuito votan que la decisión de los tres jueces fue errónea. Si el caso es escuchado nuevamente en banc, será presentado frente al panel de 11 jueces. Creemos que es poco probable que la NGA busque una revisión o reconsideración en banc, pero incluso si lo hace, es poco probable que una mayoría de jueces del Noveno Circuito vote a favor de escuchar el caso en banc.

Finalmente, la NGA tiene 90 días para presentar una petición pidiendo a la Corte Suprema revisar el caso. Dudamos que el NGA busque una revisión ante la Corte Suprema de Estados Unidos, porque esto podría invitar a una decisión que se aplicaría en todo el país y dejaría en claro que la NGA no puede responder a cada solicitud FOIA para imágenes de satélite con una respuesta que se niega a confirmar o negar la existencia de los expedientes solicitados.

CI: ¿Que puede suceder próximamente con el caso de la NGA?

PS: Creemos que es probable que la NGA esté de acuerdo que el caso debe regresar a la Corte de Distrito de EEUU donde la NGA deberá emitir una declaración "en cámara" más detallada al Juez de la Corte de Distrito. Esto quiere decir que una declaración detallada no será entregada al Centro por los Derechos Humanos y Constitucionales o se hará pública. Sera presentada solo ante la Jueza para una revisión privada. Ella entonces tendrá que decidir si la nueva declaración provee "detalles razonablemente específicos" que muestren porque "reconociendo la existencia de [los requeridos] documentos podrían revelar métodos o fuentes de inteligencia, o afectar [EE.UU.] las relaciones con otros países."

Cualquiera sea la decisión del Juez de la Corte de Distrito de Estados Unidos puede entonces ser otra vez apelada al Noveno Circuito de la Apelaciones de Estados Unidos ya sea por el Centro por los Derechos Humanos y Constitucionales o por la NGA. Si la decisión del Juez de la Corte de Distrito es apelada nuevamente al Noveno Circuito de Apelaciones, la declaración en cámara de la NGA será revisada por el panel de los jueces del Noveno Circuito para decidir si ellos están o no de acuerdo que mostrar la existencia de las imágenes de satélites de BTTR requeridas podrían revelar métodos o fuentes de inteligencia, o afectar las relaciones de EEUU con otros países.

Por separado, también estamos pidiendo información a través de FOIA a la Biblioteca Presidencial de Clinton, la Guardia Costera de Estados Unidos y la Agencia de Inteligencia de Defensa de Estados Unidos. El Centro por los Derechos Humanos y Constitucionales continuará demandando transparencia por parte del gobierno de los EEUU utilizando métodos legales bajo el Acta de Libertad de Información y el Acta de Archivos Presidenciales que puedan revelar el nivel de conocimiento por parte del gobierno de los EEUU sobre el derribo de los aviones antes de que este sucediera, y porque falló en tomar las medidas para prevenir que pilotos de BTTR presentaran solicitudes falsas sobre planes de vuelo y usaran aeropuertos de EEUU para lanzar vuelos ilegales y de provocación en el espacio aéreo cubano. Creemos que la transparencia por parte del gobierno de los EEUU mostrará que independientemente que la condena de "conspiración para cometer asesinato" de Gerardo sea o no técnicamente correcta, su participación en el derribo fue tan mínima y su capacidad para evitar el derribo tan mínima, que su sentencia de cadena perpetua es extremadamente injusta y debe ser reconsiderada por autoridades competentes de Estados Unidos en ambos poderes Ejecutivo y Judicial.

CI: Qué significado cree que tendría la liberación de Gerardo Hernández en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba?

PD: En primer lugar, por las razones que ya expliqué, creemos que la condena y sentencia de cadena perpetua a Gerardo son injustas. En segundo lugar, el Presidente Obama y su equipo de política exterior debe entender que la cadena perpetua de Gerardo es de gran preocupación para el pueblo cubano que considera a Gerardo un Héroe y un preso político. Debido a la opinión pública generalizada de apoyo a Gerardo, encontrar un camino para lograr su liberación y regreso a Cuba podría ser una condición previa esencial para mejorar las relaciones de Cuba y Estados Unidos y eventualmente una normalización de las relaciones entre ambos países.

*Gerardo Hernández Nordelo, uno de los 5 Cubanos presos en los Estados Unidos por casi 15 años.
Fuente Antiterroristas punto cu

domingo, 16 de septiembre de 2012

Washington: justicia con periodistas rentados

Por Ángel Guerra Cabrera

Cercano el 11 de septiembre es inevitable recordar abominables acontecimientos luctuosos ocurridos en la fecha. Se cumplen 39 años del golpe fascista contra el presidente Salvador Allende y 11 del atroz ataque a las Torres Gemelas de Nueva York. El primero, una acción de terrorismo de Estado de Estados Unidos pues está documentado que fue planeado por la CIA, aprobado por el secretario de Estado Henry Kissinger y ordenado por el presidente Richard Nixon. El segundo, también una acción terrorista y por ello condenable desde todo punto de vista aunque no se disponga todavía de una información convincente sobre los hechos.

Curiosamente el número de personas fallecidas a consecuencia del primero y el segundo ronda alrededor de 3 mil, cercano pero menor a la cantidad que ha costado a Cuba la campaña terrorista patrocinada por Washington desde 1959, incluyendo la frustrada invasión de Bahía de Cochinos (3 mil 478 muertos y 2 mil 99 incapacitados, para ser exacto). Los crueles y cotidianos sufrimientos y privaciones impuestos por el redoblado e interminable bloqueo son inmensurables.

Después del 11 de septiembre de 2001, Washington se autoproclamó campeón mundial de la lucha contra el terrorismo pero ha usado una doble vara para medirlo. Ello explica que hace casi 14 años, desde antes de aquella fecha, mantenga en prisión a los cinco luchadores cubanos contra el terrorismo apresados en Miami (René González está bajo libertad supervisada y obligado a permanecer tres años más en Estados Unidos a partir del 7 de octubre de 2011) mientras mima a los terroristas que aquellos monitoreaban. Los cinco fueron condenados a penas totalmente desproporcionadas en un juicio plagado de violaciones a la Constitución y las leyes estadunidenses. Pese a su ejemplar conducta han sido puestos en confinamiento solitario en numerosas ocasiones y a dos de ellos se les ha impedido recibir la visita de las esposas residentes en Cuba, por supuestamente constituir una amenaza a la seguridad nacional del imperio. No es fortuito que una Corte de Apelaciones federal ordenara anular el juicio ni que un panel de la ONU declarara que este no se rigió por las normas del debido proceso. La injusticia con los cinco es tan notoria que hizo exclamar a Gore Vidal: Es una prueba más de que tenemos una crisis de derecho, una crisis política y una crisis constitucional. Mientras, Noam Chomsky ha afirmado: La situación de los cinco es un escándalo tal que es difícil hablar de ella. Once premios Nobel respaldaron una apelación a la Corte Suprema de Estados Unidos, que ésta ni consideró.

Pero resulta que desde 2006 comenzó a salir a flote que el gobierno estadounidense había pagado a numerosos periodistas que actuaron como agentes secretos durante el juicio con el fin de manipular a la opinión pública de Miami. Entre los medios utilizados están la CBS, The Miami Herald, El Nuevo Herald, Diario las Américas, Radio y TV Martí y WAQI. Para teñir el juicio en conjunto usaron la acusación de conspiración para cometer asesinato contra Gerardo Hernández, inventada por la fiscalía meses después del levantamiento de los cargos. Existen pruebas contundentes de lo contrario: no eran Gerardo ni tampoco La Habana, sino la Casa Blanca la que conocía muy bien que el 24 de febrero de 1998 avionetas de la organización contrarrevolucionaria Hermanos al Rescate iban a violar una vez más el espacio aéreo de Cuba, como venían haciendo habitualmente. La Habana, luego de enviar más de 12 notas diplomáticas exigiendo poner fin a las violaciones e incluso recurrir a los buenos oficios de Gabriel García Márquez ante el presidente Bill Clinton, advirtió a Washington que de continuar aquellas los aparatos serían derribados, como en efecto ocurrió. Clinton había prometido detenerlas.

Obviamente, un proceso en que ninguno de los cargos fue probado, en que el principal es un burdo invento y en que el gobierno pagó a periodistas de la ciudad sede del juicio y lugar de residencia de los jurados, carece de los mínimos requisitos para ser considerado legal. Ese argumento está contenido en un nuevo affidavit presentado por el abogado Martin Garbus, que busca la revocación de la condena de Gerardo Hernández basada en la mala conducta masiva del gobierno, con sus pagos de varios millones de dólares a periodistas. Washington se niega a abrir sus archivos pues de hacerlo se le caería todo el juicio.


Fuente La Jornada
Imagen agregada RCBáez

jueves, 21 de junio de 2012

Los Cinco: Hablé con Gerardo y René


Mariela conversa con René (Foto F.P.C)
Inmediatamente después de la clausura del XXX Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Americanos (LASA), en San Francisco (California), participé en una emotiva reunión organizada por el Comité de Solidaridad por la libertad de Los Cinco, que coordina Gloria La Riva, con la asistencia de numerosos intelectuales de Cuba y de los Estados Unidos. Allí estaban Alice Walker, Danny Glover, Saul Landau, y Miguel Barnet, entre muchos otros.  

Para sorpresa de todos, René llamó por teléfono y, al llegar mi turno de hablarle, me recordó entre risas cuando años atrás,  en una entrevista de CNN, yo comentaba sobre Educación Sexual en Cuba y un set lleno de imágenes reclamaba la libertad de Los Cinco. Para él fue muy divertido cuando la entrevista irrumpió en su celda y se percató de que la cámara se esforzaba cerrando el plano para impedir que fuesen vistas, pero resultó infructuoso. Los rostros de los Cinco me acompañaron durante toda la entrevista.

René tiene una manera de comunicarse que parece que no ha sufrido; y no quiero imaginar cómo ha podido sobrevivir en estos 14 años. Quise conocerlo cuando vino a despedirse de su hermano gravemente enfermo, en esos 15 días llenos de restricciones y una mezcla de fuertes emociones; pero preferí respetar su anhelada privacidad familiar.  Si fuese Olguita, no le perdonaría a nadie interrumpir las pocas horas de su intenso reencuentro amoroso, después de tantos años. 

Pocos minutos después, llamó Gerardo y apenas le pude hablar. Me dediqué a escucharlo con un nudo en la garganta. Pensar en dos cadenas perpetuas y 15 años de prisión, sin evidencias para la sentencia, se hace muy difícil. Pero su fortaleza de espíritu es contagiosa y escuché su mensaje de esperanza, su agradecimiento a todas las personas que los apoyan, su saludo a profesionales y activistas, que junto al CENESEX hemos dedicado ya dos Jornadas Cubanas contra la Homofobia para pedirle al presidente Obama la libertad de Los Cinco.

Tanto René como Gerardo me pidieron transmitir a Fidel y a Raúl su disposición permanente a defender la Revolución,  donde quiera que se encuentren, y que nuestro pueblo puede contar siempre con ellos.

La situación de Los Cinco cubanos presos injustamente en cárceles estadounidenses hace más de 13 años ha sido silenciada y manipulada por los medios de comunicación de los Estados Unidos. Durante mi viaje a ese país, abordé el tema en CNN y Democracy Now!, como parte de entrevistas solicitadas por esos medios para tratar los temas que trabajo. Pero, inevitablemente, los medios me hacen preguntas políticas sobre la realidad de la Isla, como si ser la hija del Presidente fuese un cargo público. Aunque siempre respondo lo que pienso, me niego a aceptar una responsabilidad adicional a las que ya tengo como directora del CENESEX, como ciudadana cubana y como activista de la sociedad civil. Por eso aclaro que me encanta mi papá, pero hablo desde mi responsabilidad personal, y agradezco la oportunidad que me dan para expresarme. 

En las conversaciones que sostuve con estos dos medios, reiteré que Los Cinco son inocentes y deben regresar a Cuba sin dilación. Estaban en esa tierra para proteger a la población cubana y estadounidense de actos terroristas que connotados grupos del Sur de la Florida han planificado y ejecutado contra mi país, no solo en territorio cubano sino también en los Estados Unidos y en otras naciones. También dije que el terrorismo de estado ha cobrado al pueblo de Cuba más de 5 mil víctimas entre fallecidos y lesionados permanentes. El trabajo realizado por Los Cinco en Miami impidió que fuesen más.

Recientemente, leí en Cubadebate que surgieron evidencias desconocidas en el momento del juicio de Los Cinco y que los abogados de Gerardo Hernández (Tom Goldstein y Martin Garbus) presentaron una moción al tribunal del Distrito Sur de la Florida, en la que solicitan una audiencia oral y que la Corte ordene a ese gobierno entregar los documentos y otros materiales que obran en su poder.

De prosperar esta petición,  la opinión pública mundial tendría la oportunidad de conocer sobre los pagos realizados por el gobierno estadounidense en Miami a 84 personas vinculadas a los medios, 7 cadenas de TV y 13 estaciones de radio, que durante el juicio contra Los Cinco desarrollaron una poderosa campaña mediática para influir en su contra.

Se sabe que estos periodistas han recibido miles de dólares y que todavía usan un leguaje tendencioso y manipulador,  con una escandalosa falta de rigor ético y profesional en el campo de la Comunicación Social, y que ha impactado negativamente en el esclarecimiento de la verdad durante un proceso legal que ha privado de su libertad, por casi 14 años,  a cinco personas inocentes.

A mí me sorprendió que el tribunal de Miami desestimara las declaraciones presentadas por testigos del Pentágono y del FBI,  cuando aseguraron que no existen evidencias de que René, Ramón, Gerardo, Fernando y Tony realizaran labores de espionaje contra el gobierno de los Estados Unidos,  ni que sus acciones pusieran en peligro la seguridad nacional de ese poderoso país.

Recuerdo con mucho dolor los 17 meses que, sin ninguna razón para tanto castigo, permanecieron estos jóvenes en “el hueco”, junto a una larga lista de violaciones a sus derechos como convictos. No puedo imaginar el martirio de Gerardo Hernández cuando recibió la noticia de la enfermedad y posterior fallecimiento de su madre. De acuerdo con las leyes norteamericanas, a él, en su condición de recluso, no se le puede conceder la posibilidad de despedirse de sus seres queridos.

No me cansaré de reclamar el fin de esta larga injusticia. El pueblo de Cuba no abandona a sus hermanos y mucho menos a sus héroes. Ellos han consagrado sus libertades por las nuestras.

Publicado por Mariela Castro Espín en  El Blog de Mariela Castro

viernes, 13 de abril de 2012

Regresó René a los Estados Unidos

En la tarde de hoy viernes, regresó a los Estados Unidos el Héroe de la República de Cuba, René González Sehwerert, tras permanecer en nuestro país dos semanas, plazo establecido por la jueza federal del Distrito Sur de Florida, quien autorizó el pasado mes de marzo su viaje, de acuerdo con las estrictas condiciones que establece su injustificable libertad supervisada.

Como una nueva demostración de su alto sentido de la ética y el honor, René ha regresado a cumplir el castigo adicional, impuesto por las autoridades norteamericanas, de permanecer en los Estados Unidos por otros tres años, alejado de su familia, su pueblo y su Patria, después de haber cumplido hasta el último día, durante 13 años, su injusta sentencia de prisión.

Durante su estancia en Cuba, René pudo estar con sus familiares, en particular con su hermano Roberto, quien está gravemente enfermo.

El pueblo de Cuba no cejará en el empeño de que René y sus cuatro hermanos regresen definitivamente a la Patria, con la firme certeza de que volverán.

13 de abril de 2012


La poeta cubana Natacha Santiago nos ha enviado, para su publicación, éste poema que ha dedicado a René, en esta despedida temporal:
Para ti, para él, para todos
         (Natacha Santiago, poeta cubana)


                                             A René, sus 5 hermanos y familia

Sólo es una aparente despedida
porque siempre han estado juntos
incluso  antes de transitar el canal de nacimiento

Gente como tú                                                                           
palpables están en cada espacio
Estás      ellos  también       en todo lo que hacemos

lo que hicieron los ancestros
lo que harán impredecibles

Es una transitoria despedida
Porque el contacto con lo digno
  aún en aparente ausencia
El Alma trasciende
como impulso a la conquista

Pujanza contra mitos
Retos contra embates
 Es atroz
pero somos un escollo a lo terrible
con osadía de  amor            
que impulsa nuestro empeño

Cresta de ola magnífica
mas grande que todos acoplados
nos alza al infinito      y allá
donde conquistas
         allá en la cumbre
la  imperecedera estrella
        aguarda e ilumina

Porque seguimos
el fidedigno  recuerdo       
flameante    por siempre    
contra el yugo.

                      Viernes 13 de abril de 2012

sábado, 24 de marzo de 2012

René González y Alan Gross: la velocidad y el tocino

Supongo que en Latinoamérica la comparación explícita de la lengua inglesa entre “apples and oranges” es “peras y manzanas”. En cualquier caso, lo que ambas lenguas manifiestan con ellas es una imposibilidad semántica. En España, las variantes comparativas de este tipo son más divertidas: “No hay que confundir el culo con las témporas”, “la gimnasia con la magnesia” o “las churras con las merinas”.


A la izquierda, una oveja churra; a la derecha, una merina
Pero, por el momento, cuando pienso en la comparación entre el cubano René González y el yanqui Alan Gross prefiero esa otra expresión peninsular de que “no hay que mezclar la velocidad con el tocino”, porque se basa en lo irracional, en lo absurdo, y no hay nada más absurdo que la analogía entre estos dos hombres que Washington está tratando de “vendernos” a través de sus medios imperiales de comunicación.

Tomemos, por ejemplo, el reciente artículo de Jay Weaver en The Miami Herald. Nada más enterarse de que la jueza Joan Lenard había ordenado que se le concediese a René González una tregua de dos semanas en su libertad condicional para que visite a su hermano, moribundo en Cuba, Weaver descolgó el teléfono e hizo lo que hoy en día se considera periodismo: pulsó el botón que marca automáticamente el número de Maggie Khuly para pedirle su opinión.

 Para quienes no lo sepan, Maggie Khuly es la hermana de uno de los hombres que a principios de los años noventa –y por voluntad propia– solía acompañar al fanfarrón José Basulto en los vuelos de aquellos Cessnas donados cuya misión consistía en poner a prueba los límites del espacio aéreo cubano. Y sucedió lo inevitable: la última gota desbordó el vaso y el 24 de febrero de 1996, después de ignorar una vez más las advertencias verbales y físicas de las autoridades cubanas, dos de los aviones fueron derribados y el hermano de Maggie Khuly murió en el ataque (es muy revelador que en aquel instante Basulto ya no volaba junto a los dos aviones, pues se había dado la vuelta un rato antes). 

Desde entonces, Maggie Khuly está sedienta de sangre, sobre todo de la de Fidel Castro, pero si no es posible (y sólo por el momento), se conformaría con la de los Cinco Héroes cubanos, que no tuvieron nada que ver con el incidente, como lo demuestra el hecho de que la propia fiscalía usamericana lo reconociera ante la Corte del 11º Circuito de Apelaciones de Atlanta. ¿A quién le importa, pues, lo que piense Maggie Khuly? La opinión de cualquier mujer escogida al azar en la calle sería más interesante.

 A diferencia de Alan Gross, René González no solamente es hoy un hombre libre después de haber cumplido una grotesca sentencia de 13 años en la cárcel sin que Washington (en violación de todos los acuerdos internacionales de derechos humanos), permitiese en ningún momento que su esposa entrara en el país para visitarlo, si no que conviene recordar cuál fue el “delito” por el que lo condenaron.

Es posible que René González sea el más odiado de los Cinco Héroes –en Miami, desde luego, lo es– por el hecho de haberse infiltrado en el núcleo del ardid de recaudación de fondos de Hermanos al Rescate, por haber volado con Basulto y, quién sabe, quizá incluso en algún momento con el hermano de Maggie Khuly, pero ésos no son delitos graves. Lo único que encontraron como excusa para condenar a René fue el no haberse registrado como agente de un gobierno extranjero –exactamente la misma excusa que llevó a la espía Anna Chapman a la portada de la revista rusa Maxim. Eso y el hecho de no haberse arrepentido. A pesar de que la ausencia de arrepentimiento tampoco es un delito, existen muchas maneras legales de saltarse las normas y la jueza Lenard hizo todo lo posible para demostrarlo. En primer lugar, con una condena absurdamente larga y un período de libertad condicional que desafía toda lógica. Los abogados de Obama alegaron recientemente que a René González no se le debe permitir que visite a su hermano moribundo, ya que la inteligencia cubana podría aprovechar la oportunidad para darle instrucciones secretas, que traería de vuelta a Miami cuando regresara a cumplir el resto de su libertad condicional antes de volver definitivamente a Cuba. ¿Y por qué no lo deportan ahora mismo? ¡Protéjannos a todos, por favor!

Pero no podemos expulsarlo porque René González es un ciudadano usamericano por nacimiento –no por cultura– y las reglas son las reglas. De todos modos, lo que no se puede pretender es que él y Alan Gross, el hombre que a través de la DAI solicitó un contrato de la USAID por valor de medio millón de dólares para instalar en Cuba el mismo tipo de Red de Área Global de Banda Ancha que, sin duda, fue muy útil en el “proyecto humanitario” conocido como liberación de Libia, son casos similares. Por supuesto, los dos tienen familiares allegados con cáncer, pero la similitud empieza y termina ahí. Si se condena a una persona por no registrarse como agente extranjero, pero no se puede demostrar de qué manera sus acciones perjudicaron al país en el que actuaba, estamos ante un detalle puramente técnico. El hecho de robarle a alguien 13 años de su vida por un detalle técnico es injusto e irreparable. A diferencia de René González, Alan Gross fue declarado culpable por algo más que un tecnicismo.

 Pero ése es el eterno problema entre USA y Cuba, siempre ha sido así. Incapaces de reconocer nuestros propios defectos, en este país nos vemos como gigantes. Cuba y otros muchos países son para nosotros de juguete, tienen líderes de juguete, lengua de juguete, gente de juguete, leyes de juguete. ¡Cómo vamos a tomárnoslos en serio! Incluso después de que se demostrase que el propio Gross solicitó activamente y diseñó la misión ilegal y subversiva que debía realizar en Cuba, el Departamento de Estado sigue tratando de convencernos de que cayó en una trampa, de que ha sido un “tonto útil”, de que estaba allí en “misión humanitaria”.

 ¿Y ahora pretende Washington que creamos que los dos años y un día de reclusión de Gross, que goza del derecho a las visitas conyugales de su esposa, son de alguna manera comparables con los 13 años que le robaron a un hombre a quien se le impidió ver su esposa... por un tecnicismo? ¿Cuántas visitas conyugales ha recibido Gerardo Hernández, otro de los Cinco héroes, desde el año 2000? ¿Cuántas Fernando González? Ninguna, cero. El sistema penitenciario federal de USA no lo permite. A estos hombres y a sus esposas no solamente les han robado el presente, sino también el futuro. Si se tiene en cuenta su edad, cada día que pasa es más probable que, incluso si se beneficiasen de un indulto presidencial, será demasiado tarde para que tengan hijos. Es algo inconcebible, irreparable.

Conceptos básicos sobre la ley y los medios de comunicación

Ahora que he explicado por qué la comparación de los casos de René González y Alan Gross es una auténtica y ofensiva manipulación, añadiré lo siguiente: Judy Gross, la esposa, tiene en sus manos un poder virtual que los Cinco Héroes cubanos y sus familias nunca tuvieron: unos medios de comunicación poderosos y favorables, puestos a su entera disposición. Le bastaría con ejercer ese poder para que se terminara el daño que se sigue haciendo a estos cinco hombres y a sus familias y, al mismo tiempo, ella pondría fin a su pesadilla personal. Pero esto no va a suceder mientras no se busque un abogado mejor y no deje de atenerse al guión de Hillary Clinton.

 Las manifestaciones ante la Oficina de Intereses de Cuba en Washington son ineficaces, aunque parece que empiezan a hacer mella. Ha llegado el momento de salirse de ese guión que se centra en René González –un hombre que ya está prácticamente en libertad– como único canje posible con Alan Gross, otro hombre cuya condena es insignificante en términos comparativos. De hecho, ya va siendo hora de que dejen de insultar nuestra inteligencia. Todos los cubanos que he conocido saben sumar y restar. El Papa también.

 Cuando lo pienso... debe ser terrible pensar que el Departamento de Estado es la única esperanza. ¿Qué sucedería si alguien se saliese del guión? No haría falta volver a inventar la rueda: para empezar, está la resolución del Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias, según la cual las sentencias impuestas a los Cinco Héroes cubanos –Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino y René González– es arbitraria y viola el Derecho Internacional. Pero no sólo se trata de René, sino de todos ellos.

 ¿Habrá que preguntarle al Departamento de Estado por qué no le da importancia a esa resolución? ¿Habrá que insistir en que no le salen las cuentas, pues el número correcto no es uno, sino cinco? ¿Y por qué no habría que hacerlo? Y si el Departamento de Estado responde que esas cosas no se pueden decir, no se pueden hacer, entonces habrá que llamar a la puerta de Cindy Sheehan, otra persona a la que un presidente no le hizo ni caso… y ahora lo lamenta amargamente. 

O, si lo prefieren, sigamos confundiendo la velocidad con el tocino. Elijan.
*Machetera es una usamericana. En su trabajo como escritora y traductora de español a inglés espera continuar con la tradición establecida por su madre, que siendo aún muy joven arriesgó su vida como distribuidora del periódico clandestino de la resistencia en la Dinamarca ocupada.
Machetera es una ardiente defensora de las revoluciones cubana y bolivariana, de la independencia de Puerto Rico y de los heroicos Macheteros. También -como el Che- tiembla de indignación cuando se comete una injusticia en cualquier parte del mundo.
Gracias a: Tlaxcala
Fuente: http://machetera.wordpress.com/2012/03/23/rene-gonzalez-and-alan-gross-speed-and-bacon/
Fecha de publicación del artículo original: 23/03/2012
URL de esta página en Tlaxcala: http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=7073

viernes, 30 de diciembre de 2011

Más temprano que tarde Tony bailará con Mirta

Mensaje de Thiago de Mello para Tony

Compañero Tony Guerrero:

Desde el corazón de la selva amazónica te mando la certeza de que no tardará el dia en que volverás a ser un hombre libre por la fuerza de tu amor revolucionario a tu pueblo y a Cuba, tu Patria. La perversa injusticia absurda del imperio -que se pretende dueño  del mundo y patrón de la humanidad- no vencerá la fuerza de  la Esperanza y el triunfo de la Verdad.

Quiero que sepas: la altiva bravura heroica tuya y de tus compañeros igualmente perseguidos por la indigna injustica, nos  dan ejemplo luminoso y nos ayudan a seguir firmes y sin desanimar.

Guarda y reparte mi abrazo solidario:

Thiago de Mello
Amazonas, Brasil

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Por Francisco Arias, especial para Cubadebate
 
Antonio, Mirta y Maruchi, hermana de Tony, en la cárcel de Florence, Colorado.
Mirta está por celebrar sus 80 cumpleaños. El regalo con el que ha soñado a lo largo de los últimos años es que su hijo Tony estuviera en libertad para esta ocasión, y le acompañara como pareja de baile ese día.

Confiesa que Tony es muy buen bailador, aunque no ha podido ejercitarlo durante los 13 años de injusto y duro encierro en cárceles norteamericanas.

“Estoy segura de que no me defraudaría si lo invito a un tango, que él sabe es mi fuerte”, afirma.

Él también se ha preparado para acompañar a su querida madre en sus 80, esté o no a su lado físicamente ese día. Aunque difícilmente algo pueda impedir que no estén juntas sus almas, por altas que sean las alambradas, duros los barrotes y distantes las mazmorras donde se han dado los últimos besos y abrazos, vigilados y controlados hasta la saciedad, especialmente Mirta, que aterra a los carceleros con su carga de amor y resistencia, sin otro temor que no tener fuerza, o quizás vida, para cuando su hijo pueda dedicarle en libertad el próximo baile.

Si Tony cantó con todos los cubanos el 2 de diciembre, más temprano que tarde bailará con Mirta y con Cuba.

Tomado de Cubadebate