Mostrando entradas con la etiqueta memoria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta memoria. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de diciembre de 2015

Historia y medios audiovisuales: Una mirada desde Cuba en el 2015

Por René González Barrios*
 
intervencion-de-rene-gonzalez-barrios1Es frecuente escuchar hoy en cualquier rincón del planeta, la frase de que Cuba está de moda. Aceptar como válida esa afirmación, sería simplificar la rica historia de un pueblo en Revolución,al instante en que los presidentes de la Isla y de Estados Unidos, Raúl Castro y Barack Obama, anunciaran el pasado 17 de diciembre, el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los dos países.

Y no es que los cubanos disfruten con eso de “estar de moda”. Lo cierto es que desde mucho antes del 1ro de enero de 1959, Cuba ocupó titulares en las primeras planas de la prensa internacional, al emprender una revolución popular contra el genocida gobierno del general Fulgencio Batista; y tras esa fecha, por desplegar sólida y firme, una revolución antimperialista, socialista e internacionalista, a solo 90 millas de los Estados Unidos.

Han sido tantos los sacrificios y la voluntad de victoria de una nación ante adversidades y agresiones de todo tipo, que la noticia que verdaderamente estremeció a los cubanos el 17 de diciembre, fue la del retorno a la Patria de los tres héroes prisioneros injustamente en Estados Unidos por combatir el terrorismo.

Cincuenta y siete años de Revolución acumulan un caudal de historias de impacto universal que han marcado un hito en la segunda mitad del siglo XX y lo que va del XXI. Cuba se ha erguido como ejemplo de dignidad y resistencia, sobre todo al sobrevivir con la frente en alto, sin ceder un ápice de soberanía, las agresiones militares, económicas, diplomáticas, culturales, etc, de la más poderosa nación imperialista que recuerde la historia.

Quizás por todo ello, el actual mandatario de la Casa Blanca haga tanto hincapié a los cubanos en olvidar la historia y borrar el pasado. Así lo manifestó en la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago, el 17 de abril de 2009, cuando los líderes del continente le exigieron la presencia de Cuba en estos cónclaves. Allí expresó:

“Para avanzar, no podemos permitirnos ser prisioneros de pasados desacuerdos. No he venido aquí para debatir el pasado. He venido aquí para enfrentar el futuro. Creo, como algunos de los anteriores oradores han declarado, que debemos aprender de la historia, pero no podemos quedar atrapados por ella”.1

Este llamado ha persistido en los miembros del gabinete Obama, como si para los cubanos borrar el pasado ignominioso de ingerencismo estadounidense, fuese una sencilla operación matemática. Cabría recordar aquí el testimonio de Earl T. Smith, embajador de Estados Unidos en Cuba durante la dictadura de Fulgencio Batista, quien al triunfar la Revolucióntestimonió ante el Senado norteamericano:
“Hasta Castro, los Estados Unidos eran tan abrumadoramente influyentes en Cuba que el embajador americano era el segundo hombre más importante, a veces más importante que el presidente cubano”.

En las actuales circunstancias, EEUU despliega contra Cuba una bien hilvanada y sutil campaña de desmontaje cultural, con la historia como primer objetivo. El fin último es la introducción en los jóvenes cubanos de gérmenes de duda y desconfianza en la dirección de la Revolución, su liderazgo histórico y la pureza del proceso revolucionario. Al respecto, en su discurso del 1ro de enero de 2014 en Santiago de Cuba, el Presidente de Cuba, general de Ejército Raúl Castro Ruz, reflexionaba:

“En nuestro caso, como sucede en varias regiones del mundo, se perciben intentos de introducir sutilmente plataformas de pensamiento neoliberal y de restauración del capitalismo neocolonial, enfiladas contra las esencias mismas de la Revolución Socialista a partir de una manipulación premeditada de la historia y de la situación actual de crisis general del sistema capitalista, en menoscabo de los valores, la identidad y la cultura nacionales, favoreciendo el individualismo, el egoísmo y el interés mercantilista por encima de la moral.

“En resumen, se afanan engañosamente en vender a los más jóvenes las supuestas ventajas de prescindir de ideologías y conciencia social, como si esos preceptos no representaran cabalmente los intereses de la clase dominante en el mundo capitalista. Con ello pretenden, además, inducir la ruptura entre la dirección histórica de la Revolución y las nuevas generaciones y promover incertidumbre y pesimismo de cara al futuro, todo ello con el marcado fin de desmantelar desde adentro el socialismo en Cuba”.2

Ante el hecho inevitable de una revolución que ha convertido a su pueblo en uno de los más instruidos del planeta, la estrategia de la propaganda burda, el mensaje grotesco y la farsa vulgar, ha sido sustituida por una avalancha de información que pareciera concebida en laboratorios, dirigida a impactar directamente en las mentes de nuestros ciudadanos.

A los ataques mediáticos cotidianos, los de los medios imperiales y los blogueros contrarrevolucionarios, se unen, como en las décadas del 60 y 70 del pasado siglo, intelectuales enemigos de nuestro proceso -cubanos y extranjeros-, enfrascados en cambiar la historia, en demostrar verdades que no lo son, y argumentar un pasado edulcorado, que solo existe en mentes impregnadas en la ideología de la clase burguesa derrotada por la Revolución de 1959.

La estrategia de atacar la historia y los valores de una nación para desmembrar su unidad, no es nueva, y tuvo como máximo esplendor, la guerra ideológica contra el campo socialista. Los ideólogos del capital, con Samuel P. Huntington a la cabeza, llegaron a afirmar que con el fin del llamado socialismo real en Europa, la historia había desaparecido. La perestroika y la llamada glasnot, hicieron el juego al imperialismo.

El escenario virtual, junto a la guerra mediática, se ha convertido en uno de los principales campos de batalla de la guerra ideológica y cultural. De ello dan fe las revueltas de las llamadas revoluciones de colores en las ex repúblicas soviéticas, las “primaveras” del Norte de África, el actual conflicto en Siria, la subversión en Venezuela, Ucrania, y la permanente campaña de desmontaje de nuestra historia emprendida por el gobierno de EEUU.

En el caso de Cuba,al nuevo teatro de operaciones con sus sofisticados medios tecnológicos, se une las actuales circunstancias en que se desarrolla el proceso revolucionario, signado por tres elementos fundamentales:

- longevidad de la revolución y su liderazgo histórico, con sus múltiples aciertos y también sus desaciertos, hijos todos de la práctica revolucionaria,
- inevitables cambios generacionales en la dirección de la Revolución,
- desaparición del discurso beligerante y amenazante de los mandatarios estadounidenses respecto a Cuba, y modelación de un seudo discurso de cooperación y diálogo.


En tal escenario, EEUU trata de sacar las ventajas de su galopante desarrollo tecnológico.

Más allá de la añeja polémica sobre cuánto hay de historiador en el periodista y viceversa, lo cierto es que, en la Cuba del siglo XXI, el debate es cada vez más apremiante ynecesario.La prensa, o para más exacta definición, los medios de comunicación en sus diferentes formatos, son fuentes para los historiadores y a la vez, plataforma para la divulgación de la historia.

En Cuba, desde hace algún tiempo, el periodismo histórico es una categoría en concursos de periodismo y tema de convocatoria de los Congresos Nacionales de Historia. Sin embargo, esta práctica periodística ha sido poco favorecida por las investigaciones comunicológicas del país, de ahí que no exista una sistematización teórica que permita comprender las peculiaridades de su objeto de estudio.

Por otra parte, según expertos, la especialización en el periodismo se ha convertido en una tendencia en el mundo de hoy, por ello la importancia de una mirada al periodismo de temas históricos como una práctica periodística especializada.

La práctica del periodismo por historiadores fue una constante en la primera mitad del siglo XX. Destacados y reputados intelectuales cubanos, muchos de ellos historiadores de oficio, no de carrera –abogados, médicos, psicólogos, pedagogos y militares–, recrearon en las páginas de los principales diarios y revistas, la historia del país.

El abogado e Historiador de la Ciudad de La Habana, Emilio Roig de Leuchsenring, escribía para las revistas Carteles, Gráfico y Social. En esta última, bajo el seudónimo de Cristóbal de La Habana. En 1942, en la inauguración del Primer Congreso Nacional de Historia, Roig exponía la importancia de socializar la ciencia histórica y difundir el conocimiento de la historia más allá del círculo de los especialistas.

“Pueblos como el cubano -decía entonces-, de integración nacional no lograda plenamente, requieren de un conocimiento más exacto y comprensivo de su historia, para mejor descubrir en el pasado, más o menos remoto, las raíces de sus males, crisis y dificultades presentes, con vistas a un futuro de estabilidad, progreso y engrandecimiento.”

Al triunfo de la Revolución, figuras distinguidas de las letras cubanas y periodistas, incursionaron también en el periodismo de historia, enalteciendo la historia reciente y rescatando del anonimato páginas olvidadas o polémicas del ayer.

Es deber de los historiadores incursionar en el periodismo. La historia debe ser divulgada y llevada a las multitudes para que estas la conozcan, analicen, interioricen y debatan. El historiador no debe contentarse con la publicación de libros excelsos y documentados para especialistas. La historia en la prensa, llámese escrita, radio, televisión o digital, genera el necesario intercambio pueblo-historiador, del que ambos se retroalimentan.

En el último Congreso Nacional de Historia, se realizó una sesión de trabajo sobre el periodismo histórico en la Cuba de hoy. El tema suscitó un intenso debate por parte de los profesionales de la comunicación y de la historia. Se exigió mayor intercambio entre la academia y la prensa, se reflexionó sobre la inexistencia de la crítica histórica, se abogó por la necesidad de un mejor aprovechamiento del lenguaje histórico en los medios audiovisuales y por la especialización de los periodistas.

En la era del desarrollo de las infocomunicaciones, el discurso especializado debe adecuarse a los públicos metas con todo el rigor que la ciencia exige, y la frescura de pensamiento que las jóvenes generaciones demandan.

Generalmente, a la hora de evaluar los impactos de la historia en los medios audiovisuales, los especialistas se debaten en dilucidar las siguientes peculiaridades:

1) ¿Hasta qué punto el audiovisualpermite entender la Historia de manera seria y rigurosa?
2) ¿Cuál es el valor histórico del audiovisual como documento o testimonio histórico?
3) ¿Hasta dónde el audiovisual logra la cientificidad por sobre la propaganda política?


Debemos tener en cuenta que el audiovisual tiene códigos y lenguajes propios, y que el conocimiento histórico que trasmite, viene dado en la capacidad del realizador en seleccionar y distinguir los elementos fundamentales de la historia que narra. De hecho, el audiovisual puede convertirse en herramienta insustituible para la enseñanza de la historia y en documento histórico de obligatoria consulta.

Dadas las peculiaridades del momento histórico que hoy vive la Revolución Cubana, el estudio de la historia de la nación se torna imprescindible en pos del futuro y el audiovisual en una efectiva arma de combate. En su discurso por el XX Aniversario de la fundación de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado, nuestro Comandante en Jefe dijo:

“… Para nosotros, la historia, más que minuciosa y pormenorizada crónica de la vida de un pueblo, es base y sostén para la elevación de los valores morales y culturales, para el desarrollo de su ideología y su conciencia; es instrumento y vehículo de la Revolución”.3

Solo a través de la historia podremos enfrentar con éxito la avalancha cultural que el imperio trata de imponer en el mundo, y con especial énfasis, en su nueva estrategia de dominación contra la isla irredenta, rebelde y soberana.

En su obsesión por destruir la Revolución Cubana, sus enemigos centran los ataques en las siguientes direcciones:

- Exaltación de la década del 50 y la figura de Fulgencio Batista.
- Idealización del pasado capitalista, sobre todo en las esferas económicas y culturales y contraposición con los éxitos alcanzados por la revolución en estas esferas.
- Reescritura de nuestras guerras de independencia y revaloración de la burguesía nacional que emergió con la neocolonia.
- Sobrevaloración de los artistas e intelectuales cubanos que marcharon al exilio tras el triunfo de la revolución.
- Establecimiento de una política de premios que prioriza y estimula a los intelectuales que emiten juicios críticos contrarios al proceso histórico de la Revolución.
- Intentos de sembrar la división interna en el pueblo alimentando desconfianzas, rencores históricos y celos, por diferencias generacionales, raciales o de géneros.
- Satanización del proceso revolucionario, sus líderes, artistas, e intelectuales comprometidos con él.
- Creación de sitios en Internet diseñados para fomentar la nostalgia por el pasado.
- Promoción de actitudes desmovilizativas, apolíticas y desideologizadas, entre artistas e intelectuales, fundamentadas en la historia.
- Hacer ver la revolución como un proceso de privaciones, agonías y sufrimientos. Eliminar la alegría de la épica revolucionaria y sus triunfos.
- Vincular el rumbo socialista con el fracaso del proyecto de revolución.


Son estas, algunas de las principales líneas de ataque de quienes pretenden destruir la Revolución desde la historia.

Estados Unidos parte del criterio de la superioridad cultural norteamericana para dominar el planeta, haciendo de su modelo de vida, una de las fortalezas del sistema. ZbigniewBrezezinski, considerado el halcón por excelencia del gobierno del presidente James Carter -1977 a 1981-, manifestaba entonces que “…deseaba ayudar a que Estados Unidos se ganara los corazones y las mentes de Europa del Este.”4 Convertido en uno de los principales ideólogos imperiales, amigo y asesor personal del actual mandatario de la Casa Blanca, en su obra El Gran Tablero Mundial, Brezezinski, al identificar a EEUU como única superpotencia global extensa, definía los cuatro ámbitos decisivos de su poder global: militar, económico, tecnológico y cultural. Respecto a este último, refería que disfrutaba “de un atractivo que no tiene rival, especialmente entre la juventud mundial,”5 y añadía:

“La dominación cultural ha sido una faceta infravalorada del poder global estadounidense. Piénsese lo que se piense acerca de sus valores estéticos, la cultura de masas estadounidense ejerce un atractivo magnético, especialmente sobre la juventud del planeta. Puede que esa atracción se derive de la cualidad hedonista del estilo de vida que proyecta, pero su atractivo global es innegable. 
Los programas de televisión y las películas estadounidenses representan alrededor de las tres cuartas partes del mercado global. La música popular estadounidense es igualmente dominante, en tanto las novedades, los hábitos alimenticios e incluso las vestimentas estadounidenses son cada vez más imitados en todo el mundo. La lengua de Internet es el inglés, y una abrumadora proporción de las conversaciones globales a través de ordenador se originan también en los Estados Unidos, lo que influencia los contenidos de la conversación global. Por último, los Estados Unidos se han convertido en una meca para quienes buscan una educación avanzada.”6

En esa carrera por ganar corazones y mentes para el sueño americano, toca a los periodistas, realizadores y comunicadores de nuestros pueblos, levantar alternativas originales y autóctonas que con rigor, calidad y frescura de lenguaje, nos identifiquen y enorgullezcan de nuestras raíces.

En el caso de Cuba, la historia es hoy el más seguro sostén ideológico de nuestro proyecto nacional. Ella se yergue como arma e instrumento de maestros, políticos y ciudadanos, para el afianciamiento de la identidad nacional y sus más genuinos valores.En el estudio y conocimiento de nuestra historia política, social, científica, económica y cultural, descansa el porvenir de la nación. Utilicemos las bondades tecnológicas de la época que nos ha tocado vivir, para legar a las actuales y futuras generaciones una historia a la altura de sus expectativas.


Notas
1-http://www.cubadebate.cu/opinion/2009/06/12/%C2%BFpor-que-las-armas/#.U2beFGybvcc
2-http://www.cubadebate.cu/opinion/2014/01/01/discurso-de-raul-en-santiago-no-cederemos-ante-agresiones-chantajes-ni-amenazas-fotos-y-video/

http://old.kaosenlared.net/noticia/historia-fidel-revolucion-socialismo-partido-ideologia-pueblo-unidad-r
3-Weiner, Tim. Legado de cenizas. La historia de la CIA. Colección Debate, Barcelona 2008. Página 373.
4-Brezezinski, Zbigniew. El gran tablero mundial. La supremacía estadounidense y sus 5-imperativos geoestratégicos. Editorial Paidos. Barcelona, 2003. Página 33. Ibidem. Pp. 34

*Presidente del Instituto de Historia de Cuba.
(Tomado de Cubadebate, Fuente blog Dialogar dialogar)

viernes, 10 de julio de 2015

El 20 de julio de 2015 ¡se romperá el corojo!

Por Lohania Aruca Alonso*

  RCBaez_ante un nuevo Baragua
Y he dejado bien claro que también seguiremos teniendo diferencias muy serias. Que incluyen el apoyo duradero de Estados Unidos por los valores universales, como la libertad de expresión y asociación y el acceso a la información. Y no dudaremos en protestar cuando veamos que se actúa de manera contradictoria a esos valores. 
Barack H. Obama (1)

     El título de este artículo parodia la histórica frase criolla: “Muchachos, ¡el 23 [de marzo, 1878] se rompe el corojo!”, fue dicha por alguno de los cubanos presentes al final de la conocida Protesta de Baraguá, 15 de marzo de 1878, cuando el General Antonio Maceo Grajales confirmó a su contrincante español, el General Arsenio Martínez Campos, que las hostilidades continuarían, porque sus fuerzas no aceptaban los acuerdos del Pacto del Zanjón (2).

Ese gesto de firmeza ideológica y de coraje combativo por la independencia total de Cuba, trascendió a la Historia como un símbolo y paradigma, inobjetables, de la resistencia de los cubanos y cubanas en su irrenunciable aspiración detener una nación libre, soberana y feliz. “¡Con todos y para el bien de todos!”, dijo Martí.

    Sin embargo, aquí nos referiremos a otro tipo de desafío -semejante pero diferente-, al de los enfrentamientos entre patrones económicos, políticos y culturales socialistas y capitalistas, en la Cuba del 2015. La fecha aludida en el título es la de la reapertura oficial de las sedes diplomáticas y consulares de la República de Cuba en Washington y de los Estados Unidos de América en La Habana. 

     Aunque para ambos países este “acercamiento” será por  igual un gran desafío político, no se pueden ignorar las distintas magnitudes geográficas, demográficas y de riquezas,  que cada uno posee: se trata, una vez más, de encarar la pugna, casi mítica, entre el David tropical y el Goliat norteño.

A pesar de ello, los cubanos y las cubanas no se arredran ante el futuro reencuentro; muy al contrario, presenciaremos los ceremoniales diplomáticos convencidos de los beneficios que esta nueva etapa histórica nos depara a dos naciones vecinas. Desde luego, sin hacer concesiones a las ingenuidades y/o a las trampas políticas que hacen más escabroso el nuevo camino a emprender, para dominar “el arte de la convivencia civilizada”.

 Somos nosotros, el pueblo que ha sufrido por más de 54 años las constantes agresiones de parte de quienes pronto se reinstalarán en el moderno edificio de los años 50 ,(3) junto al malecón habanero, los que tenemos el deber de cuidar y defender la integridad de nuestro país, de su sistema económico,  político y cultural.  

     Para ello contamos con experiencias propias y ajenas. La Historia nos advierte, y dan fe del peligro ciertos “viejos” métodos y teorías “infalibles” (que nada tienen que envidiar a los de Maquiavelo), explicitadas en documentos que provienen de fuentes oficiales estadounidenses, como el citado a continuación:

"Sembrando el caos en la Unión Soviética, sustituiremos sus valores, sin que sea percibido, por otros falsos, y les obligaremos a creer en ellos. 
Encontraremos a nuestros aliados y correligionarios en la propia Rusia. Episodio tras episodio se va a representar por sus proporciones una grandiosa tragedia, la de la muerte del más irreductible pueblo en la tierra, la tragedia de la definitiva e irreversible extinción de su autoconciencia.

De la literatura y el arte, por ejemplo, haremos desaparecer su carga social. Deshabituaremos a los artistas, les quitaremos las ganas de dedicarse al arte, a la investigación de los procesos que se desarrollan en el interior de la sociedad. Literatura, cine, teatro, deberán reflejar y enaltecer los más bajos sentimientos humanos. Apoyaremos y encumbraremos por todos los medios a los denominados artistas, que comenzarán a sembrar e inculcar en la conciencia humana el culto del sexo, de la violencia, el sadismo, la traición. En una palabra: cualquier tipo de inmoralidad.

En la dirección del estado crearemos el caos y la confusión. De una manera imperceptible, pero activa y constante, propiciaremos el despotismo de los funcionarios, el soborno, la corrupción, la falta de principios. La honradez y la honestidad serán ridiculizadas, innecesarias y convertidas en un vestigio del pasado. El descaro, la insolencia, el engaño y la mentira, el alcoholismo la drogadicción, el miedo irracional entre semejantes, la traición, el nacionalismo, la enemistad entre los pueblos, y ante todo el odio al pueblo ruso; todo esto es lo que vamos a cultivar hábilmente hasta que reviente como el capullo de una flor.

Sólo unos pocos acertaran a sospechar e incluso comprender lo que realmente sucede. Pero a esa gente la situaremos en una posición de indefensión, ridiculizándolos, encontrando la manera de calumniarles, desacreditarles y señalarles como desechos de la sociedad. Haremos parecer chabacanos los fundamentos de la moralidad, destruyéndolos. Nuestra principal apuesta será la juventud. La corromperemos, desmoralizaremos, pervertiremos.
(Traducción de: El Arte de la Inteligencia, Allen W. Dulles, fundador e ideólogo de la CIA en la década de los 50. Los subrayados en negritas fueron hechos por la Autora de este artículo.)

¡Tanta bajeza y maldad enemigas del pueblo fue y es política real!

Cuba, por su parte, en este intercambio brindará a los visitantes estadounidenses la ocasión de relacionarse con nuestras modestas ciudades -sin rascacielos, ni edificios inteligentes. Con nuestros hospitales, teatros, museos y escuelas, estas últimas llenas de niños y niñas de colores mezclados, sanos, sonrientes y amorosos.

    Somos un pueblo cuya historia es radicalmente diferente de la que originó el imperio capitalista actual; aquí el esfuerzo de construir una nueva sociedad próspera y sostenible se realiza cotidianamente, educando, transformando hábitos y conductas negativos por otros que aporten al colectivo donde se vive y trabaja mayor seguridad y dignidad humana. ¿Habrá sólo “idealismo” de la parte cubana?

    Muchos de nuestros conciudadanos se han radicado en los EE. UU., no obstante, reconocen y defienden los logros socialistas – aún limitados por el bloqueo yanqui, la mala administración consciente o inconsciente de los escasos recursos que poseemos, y hasta por el vicio y la corrupción –penalizados- de los burócratas no revolucionarios.

      Esas tristes realidades y personajes sin escrúpulos son nuestra verdadera amenaza interna y requieren de una mayor prevención. ¿Por qué y cómo se corrompen los funcionarios?¿A qué modelo  de sociedad y cultura responden específicamente?¿Quién o quienes facilitan la entrada y copia al modelo erróneo?¿Cuáles son los medios a través de los cuales se divulga tal modelo/s acríticamente entre la población, sin referenciar los modelos culturales propios?¿Cuáles son los auténticos modelos que ofrecen la cultura nacional, cómo se promueven, que valores los identifican?¿Cuáles son los posibles motores impulsores de su aceptación y desarrollo?

Ahora mismo es tiempo de reflexión y acción.  En las grandes batallas que se nos avecinan a pasos agigantados no debemos fallar por imprevisión o inacción. Hay que cambia todo lo que debe ser cambiado, dijo Fidel Castro. Hay un gran porcentaje de población joven que en Cuba ha obtenido un grado alto de escolarización, y que sinceramente aspira a vivir en un país de gente honesta y digna. Justamente esta es nuestra mayor fortaleza.

     La memoria histórica de lo que hemos soñado, vivido y sufrido muchas generaciones, es un capital acumulado de valores cívicos y morales que se deben visibilizar, por todos en todos los espacios. Las calles, parques y plazas son museos a cielo abierto con monumentos dedicados a personalidades históricas; poseen un extraordinario valor patrimonial; cuentan, a nacionales y extranjeros, fragmentos gloriosos de la Historia de Cuba. ¡Atendámoslos! Así, los integramos a nuestra vida cotidiana.

    Hay que lograr el rescate de esos espacios públicos en las capitales del país, e igualmente en las provincias y los municipios. El desarrollo de las localidades, el fomento de su singular potencial, específicamente de la cultura de  base popular, es y será siempre un acicate para  acrecentar nuestra riqueza y prosperidad nacional. Es el fundamento y legado de cubanía que se traslada de una a otras generaciones. Profundicemos en su conservación.

     Vivimos inmersos en cambios aún inimaginables. Soñamos con un mundo mejor que, poco a poco, vamos conquistando, y que le arrancaremos  al futuro. Seamos conscientes y coincidentes con la grandeza de los desafíos que enfrentamos. Preparémonos infatigablemente para la lucha por un país todavía más cubano, más nuestroamericano, ¡más humano!

 La Habana, miércoles, 08 de julio de 2015
 Notas 
 
(1) “Declaraciones del Presidente de los Estados Unidos sobre el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba”, Granma, Nacionales, Julio 2015, jueves 2, p. 3.)
(2) Pacto del Zanjón (11 de febrero de 1878): acuerdo de paz entre los ejércitos cubano y español que marcó el final de la Guerra de los Diez Años (1868-1878). Fue aceptado por el gobierno cubano en armas, que realizó la capitulación general el 28 del propio mes y año. No obstante, los jefes insurrectos orientales bajo el mando del General Antonio Maceo y Grajales no reconocieron el trato, ni se rindieron, expresando sus posiciones en la Protesta de Baraguá.
(3) Embajada de los Estados Unidos de América, dirección M entre Malecón y 7, fecha de construcción 1952; autores: arquitectos Harrison y Abramovitz (EUA) Mira y Rosich (Cuba). Remodelada en 1997 según proyecto de Caballero Architects, solo conservó su estructura original de hormigón armado y parte de sus cierres exteriores; fue un ejemplo destacado del diseño racionalista en La Habana moderna. Datos tomados de: Martín Z., Ma. Elena y Rodríguez F., Eduardo, La Habana Guía de Arquitectura Havana, Cuba, An Architectural Guide, La Habana- Sevilla, 1998, p. 204, incluye foto de fachada actual.



*Periodista e investigadora histórica y cultural cubana. Licenciada en Historia, con especialidad en Urbanismo. Máster en Ciencias Estudios sobre América Latina, el Caribe y Cuba Miembro de la UNEAC, la Unión de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción y la UPEC. Cumplió tareas como funcionaria del Servicio Exterior del MINREX en Cuba

jueves, 26 de diciembre de 2013

Recuento de fin de año

Por Carlos Zamora Rodríguez

 Fue  campesina mi primera infancia. Faltaba Santa Claus, pero nunca los buñuelos. Cuando no estuvo la abuela Paula, que tenía las mejores manos para aquellas torcidas y legendarias figuras de yuca, mi madre, ya en el pueblo,  se hizo cargo. Aunque no heredó todos sus méritos culinarios, no permitió que se interrumpiera nuestra infancia privándonos de robar de la cocina los deliciosos dulces almibarados.

 Y luego, los turrones, las cidras, las empanadas, el vino dulce, las manzanas…mi abuelo que llegaba sobre su caballo, con las alforjas cargadas y su risa rotunda de hombre sembrado a la tierra;  la familia entera a la mesa, servida con cerdo o con guanajo… el pasado. Por ausencias, pérdidas, imposiciones, hemos cedido, más tarde, a otras ceremonias, pero no olvidamos.

 No sabíamos entonces de la guerra, de la contrarrevolución, de los sabotajes, aunque los hombres casi nunca estaban en casa y las mujeres rezaban o lloraban en silencio. Éramos niños. Nos enseñaron que el futuro eran las flores de los limoneros y los naranjos, una polluela echada muy cerca del maizal, un panal de abejas; ni siquiera juguetes nuevos porque duraban todavía aquellos de madera. Todo tan simple, tan inocente, que da tristeza comprobar que hemos crecido.

 Han muerto ya los abuelos y mi padre; mamá confunde los nombres y los tiempos, tengo unas libras de más y unas arrugas nuevas, mis hijos varones me llaman cordialmente “viejo”. Comienzo a sospechar que la media rueda va inclinándome cuesta abajo, pero me resisto. Releo libros, comparo discursos, estoy atento, escribo, participo; para mi ocio, vigilo, con algunos cofrades, las series y películas que valen entre tanta mediocridad, discuto…

 He concluido que el mundo va más de prisa pero no necesariamente mejor. Que las tecnologías, en su efervescencia, a veces fomentan la desmemoria y el descuido de la Historia. Que se cometen errores conocidos y se recurre a fórmulas gastadas en otras latitudes. Que se calla lo que verdaderamente necesita ser analizado y debatido, como si a todos no correspondiera decidir el destino de la Humanidad.

 Cada fin de año somos un poco más viejos y también el planeta, aunque, casi siempre, sólo sacamos las cuentas domésticas. Entretanto, como las fugas radiactivas, el olor de la guerra se expande peligrosamente, con todas sus secuelas. Pero se gasta más en armas que en medicinas y cuadernos, por lo que sólo el dolor y la ignorancia siguen creciendo.

 En Cuba, pese a los noticiarios, la prosperidad no llega. El consuelo de que a otros les va peor, ya nos agota. Nos resistimos a pensar que la generación que sobrevivió a la crisis de los misiles y a la Opción Cero, todavía no pueda ver la mesa lo suficientemente dispuesta al finalizar el año, como para creer que el esfuerzo ha valido la pena.

 No se trata de lujos,  se trata de celebrar con beneficios tangibles (techo adentro, en correspondencia con Marx),  el éxito, no de haber sobrevivido, sino el de haber crecido, de verdad. Porque no se degustan los números como los buñuelos y porque el año siguiente queremos festejarlo aquí.

 De su blog La ventana de Carlos Zamora
 
 *Filólogo, Poeta y narrador. Premio Fundación de la Ciudad de Matanzas 2012 en Literatura para niños y jóvenes, ha sido jefe de redacción de la revista digital Librínsula, que edita la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí y participó en la gestación de sus Ediciones Bachiller y de las Ediciones Vigía, de Matanzas: también se desempeño al frente del Grupo Nacional del Programa de la Lectura. Fue director de la Biblioteca Provincial José Martí (Las Tunas); presidente de la AHS y de la Biblioteca Municipal en Puerto Padre.

jueves, 18 de abril de 2013

"Es la Hora del Recuento, y de la Marcha Unida"

Nos dice su autor: "Hace ya tiempo escribí este artículo que, a raíz de los acontecimientos en Venezuela, vuelve a tener vigencia, sobre todo por el retrato de las fuerzas reaccionarias locales que hace Martí y su sugerencia de como neutralizarlas. Te ruego compartirlo"

"Es la Hora del Recuento, y de la Marcha Unida"

Por Orlando Licea Díaz
Una y otra vez, mientras disfrutaba el reencuentro con un amigo, y escuchaba las ideas de un grupo de entusiastas estudiosos, ansiosos por resolver el enigma de la Revolución Bolivariana, por dar cauce seguro, sólido y estable al compromiso sagrado de liberar, no sólo a Venezuela a Cuba o al Ecuador, sino a la América toda, del sufrimiento acumulado durante siglos de dominio y explotación inicuos, venía a mi mente la frase de Martí que encabeza este intento y lo mucho que nos queda por aprender y aplicar del pensamiento de nuestros ancestros, sagrados e ilustres, en la lucha por la felicidad de nuestros pueblos.
Terminadas las horas de intercambio y disfrute, de interacción activa, vino la necesaria reflexión, y la decisión de escribir estas líneas, que intentan ser una especie de aviso sobre la urgente necesidad de poner el pensamiento y la obra de Martí, de Bolívar, del Che y de todos los que nos antecedieron en la lucha por una América unida, feliz y próspera. Lo haré con un ejemplo, el análisis del ensayo Nuestra América, escrito por Martí hace ya tiempo, pero de una impactante actualidad.
“Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quitó la novia, o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de la pelea de los cometas en el Cielo, que van por el aire dormidos engullendo mundos. Lo que quede de aldea en América ha de despertar. Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra. No hay proa que taje una nube de ideas. Una idea enérgica, flameada a tiempo ante el mundo para, como la bandera mística del juicio final, a un escuadrón de acorazados. Los pueblos que no se conocen han de darse prisa para conocerse, como quienes van a pelear juntos. Los que se enseñan los puños, como hermanos celosos, que quieren los dos la misma tierra, o el de casa chica, que le tiene envidia al de casa mejor, han de encajar, de modo que sean una, las dos manos”.
No hay que perder tiempo buscando en Nostradamus: las profecías para la América Latina están hechas por los americanos mismos, y Martí, junto a Bolívar, son los dos grandes profetas de nuestras tierras. En estos mismos días el gigante de las siete leguas anda metiendo sus narices por diversos rincones de nuestra patria común, a ver cómo reaccionamos. Y si no superamos pronto el espíritu de aldeano, nos puede poner en un instante la bota encima: 
“Ya no podemos ser el pueblo de hojas, que vive en el aire, con la copa cargada de flor, restallando o zumbando, según la acaricie el capricho de la luz, o la tundan y talen las tempestades; ¡los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes”.
Si Martí escribió y sufrió, si previó y avisó y alertó, sobre los peligros que asechaban a nuestra América cuando el gigante era apenas un niño y aún no había enseñado a las claras sus intenciones de dominio universal, si dio respuesta clara, precisa y concisa al interrogante de cómo pararlo e inmovilizarlo, antes de que pusiese sus manos y sus botas, empapadas de fango y sangre, sobre nuestros románticos, valerosos y sufridos pobladores. ¿A que buscar consejo y soluciones en lejanas tierras? ¿A qué estimular, bajo pretextos varios, la división sectaria que nos debilita?
“A los sietemesinos sólo les faltará el valor. Los que no tienen fe en su tierra son hombres de siete meses. Porque les falta el valor a ellos, se lo niegan a los demás. No les alcanza al árbol difícil el brazo canijo, el brazo de uñas pintadas y pulsera, el brazo de Madrid o de París, y dicen que no se puede alcanzar el árbol. Hay que cargar los barcos de esos insectos dañinos, que le roen el hueso a la patria que los nutre. Si son parisienses o madrileños, vayan al Prado, de faroles, o vayan a Tortoni de sorbetes. ¡Estos hijos de carpintero, que se avergüenzan de que su padre sea carpintero! Estos nacidos en América, que se avergüenzan, porque llevan delantal indio, de la madre que los crió, y reniegan. ¡Bribones!, de la madre enferma, y la dejan sola en el lecho de las enfermedades Pues, ¿quién es el hombre? ¿El que se queda con la madre, a curarle la enfermedad, o el que la pone a trabajar donde no la vean, y vive de su sustento en las tierras podridas, con el gusano de corbata, maldiciendo del seno que lo cargó, paseando el letrero de traidor en la espalda de la casaca de papel? ¡Estos hijos de nuestra América, que ha de salvarse con sus indios, y va de menos a más; estos desertores que piden fusil en los ejércitos de la América del Norte, que ahoga en sangre a sus indios y va de más a menos! ¡Estos delicados, que son hombres y no quieren hacer el trabajo de hombres! Pues el Washington que les hizo esta tierra ¿se fue a vivir con los ingleses, a vivir con los ingleses en los años en que los veía venir contra su tierra propia? estos “increíbles” del honor, que lo arrastran por el suelo extranjero”.
Gusanos en Cuba, Escuálidos en Venezuela y, con otros nombres y matices en otros pueblos, este segmento lamentable de la población de nuestros países, sigue existiendo y constituye quizás un peligro mayor que el gigante mismo.  
“A lo que es, allí donde se gobierna, hay que atender para gobernar bien; y el buen gobernante en América no es el que sabe cómo se gobierna el alemán o el francés, sino el que sabe con qué elementos está hecho su país, y cómo puede ir guiándolos en junto, para llegar, por métodos e instituciones nacidas del país mismo, a aquel estado apetecible donde cada hombre se conoce y ejerce, y disfrutan todos de la abundancia que la Naturaleza puso para todos en el pueblo que fecundan con su trabajo y defienden con sus vidas. El gobierno ha de nacer del país. El espíritu del gobierno ha de ser el del país. La forma del gobierno ha de avenirse a la constitución propia del país. El gobierno no es más que el equilibrio de los elementos naturales del país”.
Genial respuesta a los que quieren imponer desde afuera, como una y otra vez lo han hecho -y lamentablemente logrado en ocasiones- modelos de gobierno hechos a la medida para facilitar que la bota pise sobre césped blando y no sobre espinas, piedras afiladas y volcánica lava, como corresponde a su diabólica vocación opresora.
“Gobernante, en un pueblo nuevo, quiere decir creador”.
Chávez ha sido un creador, Fidel igual, Evo lo está siendo, y Correa y cuantos han arribado al poder con la intención noble y sagrada de convertirlo en un modo de hacer felices a los seres humanos de estas tierras. Es la única manera de lograr, en un mundo diseñado para la opresión, que los pueblos prosperen y adelanten.
“¿Cómo han de salir de las universidades los gobernantes, si no hay universidad en América donde se enseñe lo rudimentario del arte del gobierno, que es el análisis de los elementos peculiares de los pueblos de América? A adivinar salen los jóvenes al mundo, con antiparras yanquis o francesas, y aspiran a dirigir un pueblo que no conocen. En la carrera de la política habría de negarse la entrada a los que desconocen los rudimentos de la política. La historia de América, de los incas acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia. Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra. Nos es más necesaria. Los políticos nacionales han de reemplazar a los políticos exóticos. Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas. Y calle el pedante vencido; que no hay patria en que pueda tener el hombre más orgullo que en nuestras dolorosas repúblicas americanas”.
Mucho habría que comentar sobre estas afirmaciones martianas, urge reunirnos para analizarlas e incorporarlas a nuestro cotidiano quehacer y que pensar. Otro insigne latinoamericano, Aníbal Ponce, desarrollando esta idea, demostró que los programas escolares son eficaces instrumentos para detener nuestros ímpetus liberadores y para hacer fracasar los movimientos sociales y las revoluciones que intenten poner a nuestras tierras en condición de ser habitadas por seres humanos libres y felices.
“Con los oprimidos había que hacer causa común, para afianzar el sistema opuesto a los intereses y hábitos de mando de los opresores. El tigre, espantado del fogonazo, vuelve de noche al lugar de la presa. Muere echando llamas por los ojos y con las zarpas al aire. No se le oye venir, sino que viene con zarpas de terciopelo. Cuando la presa despierta, tiene al tigre encima. La colonia continuó viviendo en la república; y nuestra América se está salvando de sus grandes yerros, de la soberbia de las ciudades capitales, del triunfo ciego de los campesinos desdeñados, de la importación excesiva de las ideas y fórmulas ajenas, del desdén inicuo e impolítico de la raza aborigen”.
El tigre, con sus garras de terciopelo, nos está husmeando: se le siente, se le huele, el tigre de afuera y la hiena de adentro, dispuesta a alimentarse de las carroñas y los despojos. Y hay urgencia en desarrollar los sentidos, en seguir los consejos de Martí, en enseñarnos como somos, uno en carne y sangre, un solo pueblo y una sola nación, dividida artificialmente para facilitar el dominio. Y de materializar el sentido de la vida de Bolívar, la unidad de todos los pueblos de América Latina, estamos a tiempo; si nos tardamos, no quedará laringe para lamentaciones, ni ojos para lágrimas. Martí sigue insistiendo:
“El tigre espera, detrás de cada árbol, acurrucado en cada esquina. Morirá; con las zarpas al aire, echando llamas por los ojos”.
¡Téngase bien en cuenta que estas líneas fueron escritas por Martí aun antes de que el tigre hubiese puesto sus garras sobre los pueblos de Nuestra América!.
 
“Se ponen en pie los pueblos, y se saludan. “¿Cómo somos?” se preguntan; y unos a otros se van diciendo cómo son. Cuando aparece en Cojímar un problema, no van a buscar la solución a Dantzig. Las levitas son todavía de Francia, pero el pensamiento empieza a ser de América. Los jóvenes de América se ponen la camisa al codo, hunden las manos en la masa, y la levantan con la levadura de su sudor. Entienden que se imita demasiado, y que la salvación está en crear. Crear es la palabra de pase de esta generación. El vino, de plátano; y si sale agrio, ¡es nuestro vino! Se entiende que las formas de gobierno de un país han de acomodarse a sus elementos naturales”.
 
“Estrategia es política. Los pueblos han de vivir criticándose, porque la critica es la salud; pero con un solo pecho y una sola mente. ¡Bajarse hasta los infelices y alzarlos en los brazos! ¡Con el fuego del corazón deshelar la América coagulada! ¡Echar, bullendo y rebotando, por las venas, la sangre natural del país! En pie, con los ojos alegres de los trabajadores, se saludan, de un pueblo a otro, los hombres nuevos americanos. Surgen los estadistas naturales del estudio directo de la Naturaleza. Leen para aplicar, pero no para copiar.”
Aunque quizás innecesaria, valga la aclaración de que Martí no divide a Nuestra América en naciones, sus problemas son comunes, por las venas corre la misma sangre, y cumplirán el mismo destino:
“De todos sus peligros se va salvando América. Sobre algunas repúblicas está durmiendo el pulpo. Otras, por la ley del equilibrio, se echan a pie a la mar, a recobrar, con prisa loca y sublime los siglos perdidos. Otras, olvidando que Juárez paseaba en un coche de mulas, ponen coche de viento y de cochero a una pompa de jabón; el lujo venenoso, enemigo de la libertad, pudre al hombre liviano y abre la puerta al extranjero. Otras acendran, con el espíritu épico de la independencia amenazada, el carácter viril. Otras crían, en la guerra rapaz contra el vecino, la soldadesca que puede devorarlas”.
A continuación lo más trascendente e inaudito, Martí se va a referir al peligro que para Nuestra América representan los Estados Unidos; ya una vez nos hicimos sordos a su clamor, y pusieron sus botas sobre nuestros sagrados pueblos, la historia nos ha dado una segunda oportunidad, y esta vez estamos corriendo los mismos peligros y tenemos oportunidad de ensayar las mismas soluciones, este autor confía en que esta vez nuestros sentidos estén más aguzados.
“Pero otro peligro corre, acaso, nuestra América, que no le viene de sí, sino de la diferencia de orígenes, métodos e intereses entre los dos factores continentales, y es la hora próxima en que se le acerque, demandando relaciones intimas, un pueblo emprendedor y pujante que la desconoce y la desdeña”.
 
“como su decoro de república pone a la América del Norte, ante los pueblos atentos del Universo, un freno que no le ha de quitar la provocación pueril o la arrogancia ostentosa, o la discordia parricida de nuestra América, el deber urgente de nuestra América es enseñarse como es, una en alma e intento,  vencedora veloz de un pasado sofocante, manchada sólo con la sangre de abono que arranca a las manos la pelea con las ruinas, y la de las venas que nos dejaron picadas nuestros dueños. El desdén del vecino formidable, que no la conoce, es el peligro mayor de nuestra América; y urge, porque el día de la visita está próximo, que el vecino la conozca, la conozca pronto, para que no la desdeñe. Por ignorancia llegaría, tal vez, a poner en ella la codicia. Por el respeto, luego que la conociese, sacaría de ella las manos. Se ha de tener fe en lo mejor del hombre y desconfiar de lo peor de él. Hay que dar ocasión a lo mejor para que se revele y prevalezca sobre lo peor. Si no, lo peor prevalece. Los pueblos han de tener una picota para quien les azuza a odios inútiles; y otra para quien no les dice a tiempo la verdad. No hay odio de razas, porque no hay razas. Los pensadores canijos, los pensadores de lámparas, enhebran y recalientan las razas de librería, que el viajero justo y el observador cordial buscan en vano en la justicia de la Naturaleza, donde resalta en el amor victorioso y el apetito turbulento, la identidad universal del hombre. El alma emana, igual y eterna, de los cuerpos diversos en forma y en color. Peca contra la Humanidad el que fomente y propague la oposición y el odio de las razas”.
De paso señala Martí otro peligro y otra arma: hacer énfasis en las diferencias de raza; en Cuba misma, vestida de necesidad de desarrollo, se ha venido hablando demasiado del problema racial, debía hablarse más del problema humano.
Como “Pensar es servir”, quisiera terminar con el llamado urgente a reflexionar sobre el pensamiento de Martí, y a la necesidad imperiosa de aplicarlo consecuentemente. Martí, Bolívar y el resto de nuestros próceres no son pasado, son presente vivo y, más que eso, constituyen un futuro que hemos de actualizar. Por último quisiera agradecer a mi amigo venezolano Luis Vargas por las provocaciones que dieron lugar a estas líneas.
Bibliografía: José Martí. Obras Completas. Vol. 6 Nuestra América.

viernes, 1 de febrero de 2013

Boletín Revolución No. 22, de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado: febrero 2013




Descargue este número aquí:


 Boletin-Revolucion-OAH-CE-22-febrero-2013.pdf

Puede descargar los boletines anteriores en:

http://lapolillacubana.blogcip.cu/boletin-de-la-oficina-de-asuntos-historicos-del-consejo-de-estado/

http://cubacoraje.blogspot.com/p/boletin-de-la-oficina-de-asuntos.html

Índice de este número:

Editorial / 3

Artículos
Homenaje a Radio Rebelde en su 55 aniversario / 4
Las causas del 26 de julio de 1953 (continuación) por Raúl Castro Ruz / 6
Martí en La historia me absolverá, colaboración de Eugenio Suárez / 9
Raúl y Almeida alcanzan grados de comandantes rebeldes / 10

Homenaje a los mártires del 26 de julio de 1953
Nacidos en febrero / 11

Efemérides del mes
Febrero por Rolando Dávila / 12

Tributo a los caídos en el aniversario 55 de su desaparición física
Febrero de 1958 / 15

Monumento del mes
A los muertos en las acciones del 26 de julio de 1953 / 16

Documento de archivo
Carta a Fidel de sus compañeros de lucha / 17

26 de julio
La historia me absolverá en versos / 21

Informaciones
Conmemorado el aniversario 33 de la muerte de Celia Sánchez / 22
Sesionó la Cátedra de Estudios Históricos Celia Sánchez / 22
Fórum por el 60 aniversario del 26 de Julio / 22
Servicios / 22

Editorial

En esta segunda edición del 2013 no podían faltar acontecimientos importantes ocurridos durante febrero de 1958, en las luchas guerrilleras en las montañas y en la clandestina en el llano. Por eso, este mes dedicamos algunas páginas a recordar pasajes de nuestra historia que arriban a la significativa edad de 55 años. Así tenemos, por ejemplo, la fundación de la emisora Radio Rebelde, y los ascensos a Comandante de los capitanes Raúl Castro Ruz y Juan Almeida Bosque, momento en el que también fueron designados como jefes de nuevos frentes guerrilleros.

En la sección Documentos le presentamos una interesante carta que recibiera el Comandante en Jefe del Ejército Rebelde Fidel Castro el 19 de febrero, tres días después del combate de Pino del Agua. De esta misiva, años más tardes, el comandante Ernesto Guevara escribiría: “Este documento, un tanto infantil, que hiciéramos impulsados por los deseos más altruistas, creemos que no mereció ni una leída de su parte y, de más está decirlo, no le hizo el más mínimo caso”.

El Tributo a los caídos rinde homenaje a los valerosos combatientes que entregaron sus vidas en febrero de 1958, enfrentados a la dictadura batistiana. En la propia fecha acontecieron otros muchos hechos importantes que, por razones de espacio, no es posible recoger en la edición; no obstante, en la sección Efemérides del mes usted encontrará otra relación de sucesos ocurridos en febrero, aunque no es posible recogerlos todos en tan breves páginas.

Como hemos reiterado, este año estamos divulgando también acontecimientos vinculados al aniversario 60 del 26 de julio de 1953, con lo que el boletín da continuidad a la publicación del artículo que escribiera, en 1961, el entonces comandante Raúl Castro sobre esta efeméride; y a los versos que recrean la trascendental autodefensa de Fidel en el juicio del Moncada, conocida como La historia me absolverá.

En febrero nacieron siete de los asaltantes a los cuarteles de Santiago de Cuba
y Bayamo, cuyos nombres y fotos aparecen en la sección Homenaje como muestra de permanente presencia. El Monumento del mes presenta dos obeliscos que recuerdan esa acción y perpetúan los nombres de seis de sus mártires.

La última página la dedicamos a ofrecerle informaciones de interés sobre el quehacer de nuestra Oficina.

Esperamos que la publicación le sea útil y continuar recibiendo sus criterios que tanto nos alientan en esta labor.

Muchas gracias

Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado
Consejo Editorial

Monumento del mes
Colaboración de Augusto Rivero Más


 
En el año 1973, bajo la dirección del comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, se realizaron en Santiago de Cuba veintiséis monumentos que honran a los caídos en las acciones del 26 de julio de 1953. Están situados a todo lo largo de la carretera, desde la ciudad de Santiago hasta la Granjita Siboney.  

Para publicar en el Boletín:

Los interesados en publicar sus trabajos en el Boletín deben tener presente algunas pautas para su elaboración. Los materiales estarán relacionados con la lucha insurreccional cubana del período comprendido entre 1952 y 1958, en las variantes de testimonios, artículos, análisis, reflexiones, síntesis biográficas de personalidades. No excederán las cuatro cuartillas escritas con tipografía Arial, a 12 puntos, con un interlineado de 1,5 mm y no más de 60 caracteres por línea (con espacio).

Si se acompañan de imágenes irán en un fichero independiente con resolución de 150 dpi.

Los trabajos serán analizados por el Consejo Editorial y, de ser aprobados, sus publicaciones estarán sujetas al tema que se aborde en el BOLETÍN y al espacio disponible.

Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado

Localización y contacto:

Línea no. 1009, e/ 10 y 12, Vedado, Plaza de la Revolución, La Habana
Teléfonos: (537) 833 9901 al 03

Correo: oah@enet.cu

sábado, 19 de enero de 2013

Boletín Revolución No. 21, de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado: enero 2013




Descargue este número aquí
Boletin-Revolucion-OAH-CE-21-enero-2013.pdf
Puede descargar los boletines anteriores en:http://lapolillacubana.blogcip.cu/boletin-de-la-oficina-de-asuntos-historicos-del-consejo-de-estado/ http://cubacoraje.blogspot.com/p/boletin-de-la-oficina-de-asuntos.html
Índice de este número:

Editorial / 3

Artículos:
¿Por qué Martí autor intelectual del Moncada?, por Marta Rojas / 4
Las causas del 26 de julio de 1953, por Raúl Castro Ruz / 6
Asaltado y destruido el estudio del escultor Fidalgo, por Fidel Castro Ruz / 8
Homenaje a los mártires del 26 de julio de 1953 nacidos en enero / 10

Efemérides del mes:
Enero, por Rolando Dávila / 11

Tributo a los caídos en el aniversario 55 de su desaparición física:
Enero de 1958 / 13

Monumento del mes:
A los muertos en las acciones del 26 de julio de 1953 / 14

Documento de archivo:
Carta del Che a Fidel el 6 de enero de 1958 / 15

26 de julio:
La historia me absolverá en versos / 16

Informaciones:
Temas de la Cátedra de Estudios Históricos Celia Sánchez Manduley / 17
Sumario del suplemento Martiano / 17
Servicios / 19

Editorial

Como anunciamos en el suplemento Martiano de diciembre, la edición que usted recibe hoy está dedicada, en sentido general, al 160 cumpleaños de José Martí y enlaza con la celebración del 60 aniversario de los acontecimientos ocurridos el 26 de julio de 1953, en Santiago de Cuba y Bayamo.

A partir de enero nuestro Boletín le hará llegar información histórica sobre aquellos sucesos y otros ocurridos el propio año y en 1958, durante el enfrentamiento a la sanguinaria dictadura batistiana. De esta manera también conmemoraremos  el 55 aniversario de acciones heroicas sucedidas en ese período, que culminó con el triunfo de la Revolución.

En la sección Artículos de este número ofrecemos un trabajo de Marta Rojas, publicado en 1992 en el periódico Granma, que lleva por título “Por qué Martí autor intelectual del Moncada”. En él la periodista expone la vigencia de las ideas martianas en Fidel. Podrá leer también la primera parte del artículo escrito por Raúl Castro Ruz para la revista Fundamentos, en julio de 1961, y que fuera reproducido en Cuba Socialista en 2008, donde analiza las causas y consecuencias del asalto al Moncada. Cerrando la sección publicamos la denuncia que hiciera en Bohemia el joven Fidel Castro por la destrucción del estudio del escultor Manuel Fidalgo, el 30 de enero de 1953.

Conocerá sobre dos de los veintiséis monumentos erigidos a los caídos en julio de 1953 que, por la idea gestora del comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, se construyeron en 1973 entre la Granjita Siboney y la ciudad de Santiago de Cuba. A ello se une el homenaje, en sus cumpleaños, a quienes entregaron sus vidas aquellos gloriosos días.

La sección Tributo rememora a los combatientes que en enero de 1958 pasaron a las heroicas filas del martirologio cubano. Así los recordaremos a todos el mes de su muerte.

Como información del trabajo de la Oficina daremos a conocer los temas que desarrollaremos en la Cátedra de Estudios Históricos Celia Sánchez Manduley, cuyas sesiones están planificadas para el cuarto martes de cada mes en el salón principal de la Oficina, situada en la calle Línea No. 1009, entre 10 y 12, Vedado, con entrada libre.

La Revolución cubana cumple 54 años de triunfo. A todos los que nos leen y a sus amigos y familiares les deseamos un feliz 2013.

Muchas gracias.

Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado
Consejo Editorial

Monumento del mes:

En el año 1973, bajo la dirección del comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, se realizaron en Santiago de Cuba veintiséis monumentos que honran a los caídos en las acciones del 26 de julio de 1953...

Les recordamos que, para publicar en el Boletín:

Los interesados en publicar sus trabajos en el Boletín deben tener presente algunas pautas para su elaboración. Los materiales estarán relacionados con la lucha insurreccional cubana del período comprendido entre 1952 y 1958, en las variantes de testimonios, artículos, análisis, reflexiones, síntesis biográficas de personalidades. No excederán las cuatro cuartillas escritas con tipografía Arial, a 12 puntos, con un interlineado de 1,5 mm y no más de 60 caracteres por línea (con espacio).

Si se acompañan de imágenes irán en un fichero independiente con resolución de 150 dpi.

Los trabajos serán analizados por el Consejo Editorial y, de ser aprobados, sus publicaciones estarán sujetas al tema que se aborde en el BOLETÍN y al espacio disponible.

Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado

Localización y contacto:

Línea no. 1009, e/ 10 y 12, Vedado, Plaza de la Revolución, La Habana
Teléfonos: (537) 833 9901 al 03
Correo: oah@enet.cu

viernes, 30 de noviembre de 2012

Boletín Revolución de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado, Nº. 20, diciembre 2012

 

Descargue este número aquí:


Puede descargar los boletines anteriores en:
http://lapolillacubana.blogcip.cu/boletin-de-la-oficina-de-asuntos-historicos-del-consejo-de-estado/
http://cubacoraje.blogspot.com/p/boletin-de-la-oficina-de-asuntos.html
 
EDITORIAL

 Con esta edición estamos despidiéndonos del 2012. Creemos, por los correos recibidos, que las doce ediciones presentadas a los lectores fueron bien acogidas. Ese ha sido nuestro interés. Aprovechamos este fin de año para agradecerles a quienes muy entusiastamente reenvían el Boletín a otras direcciones o lo colocan en sitios y blogs de internet. Eso contribuye a divulgar una parte hermosa de la historia de Cuba. La que hizo realidad lo que muchos hombres y mujeres añoraron desde las primeras guerras por la independencia. Gracias a todos por recibir el Boletín y por trasmitirlo.

 Esta edición dedica parte de sus sesiones a dos destacadas personalidades de nuestra Revolución; a la siempre presente Haydee Santamaría en su 90 cumpleaños, el 30 de diciembre; y a Juan Manuel Márquez, segundo jefe de la expedición del yate Granma, asesinado el 15 de diciembre de 1956. Con una bella carta de Haydee al padre de Renato Guitart, mártir del Moncada, se honra la sección Documento de archivo.

 También, como parte del homenaje a los caídos aquellos días gloriosos de julio de 1953, fecha que próximamente arribará al 60 aniversario, publicamos fotos de jóvenes asaltantes al Moncada que este mes cumplen aniversario de sus natalicios.

 Por supuesto, continuamos publicando La historia me Absolverá en estrofas decimales del poeta puertorriqueño Juan Camacho; las efemérides e importantes informaciones de nuestra labor cotidiana.

 Felicitamos a los que fueron y son miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y a los educadores en sus días; a los combatientes de la Revolución cubana en su nuevo aniversario.
 A todos los que reciban estas páginas nuestras felicidades en el nuevo año y el deseo de que en el próximo tengan numerosos éxitos laborales, estudiantiles y personales.

 Muchas gracias.

 Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado
Consejo Editorial
Índice de este número:
Editorial / 3
 -Artículos:
Haydee Santamaría: lo tremendo y lo profundo / 4
 Homenaje A los mártires del 26 de julio / 7
 Efemérides del mes: Diciembre por Rolando Dávila / 8
 Tributo a los caídos: Haydee Santamaría / 10
 Monumento del mes: Obelisco a Juan Manuel Márquez / 11
 Documento de archivo: Carta de Haydee al padre de Renato Guitart / 12
 26 de julio:  La Historia me Absolverá en versos / 14
 -Informaciones
 Finalizaron el año las sesiones de la Cátedra Celia Sánchez / 15
Otorgan importante documento a nuestra Oficina /
Títulos en venta / 15
Reaparecerá Cinco Palmas / 15
 -Servicios / 15

 Monumento del mes: Obelisco a Juan Manuel Márquez

 
El proyecto del monumento es obra del Arq. Augusto Rivero Mas, el alto relieve con la figura de Juan Manuel fue realizado por el escultor Aisar Abdala Jalil [Camagüey, 1953], y el diseño de los textos estuvo a cargo del diseñador gráfico Ramón Melián Odio.

Para publicar en el Boletín:
 
Los interesados en publicar sus trabajos en el Boletín deben tener presente algunas pautas para su elaboración. Los materiales estarán relacionados con la lucha insurreccional cubana del período comprendido entre 1952 y 1958, en las variantes de testimonios, artículos, análisis, reflexiones, síntesis biográficas de personalidades. No excederán las cuatro cuartillas escritas con tipografía Arial, a 12 puntos, con un interlineado de 1,5 mm y no más de 60 caracteres por línea (con espacio).
 Si se acompañan de imágenes irán en un fichero independiente con resolución de 150 dpi.

 Los trabajos serán analizados por el Consejo Editorial y, de ser aprobados, sus publicaciones estarán sujetas al tema que se aborde en el BOLETÍN y al espacio disponible.

 Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado
 Localización y contacto:
Línea no. 1009, e/ 10 y 12, Vedado, Plaza de la Revolución, La Habana
 Teléfonos: (537) 833 9901 al 03
 Correo: oah@enet.cu