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lunes, 22 de octubre de 2012

Casi el 85 por ciento de los cubanos son propietarios de sus viviendas


Las familias cubanas son propietarias de casi el 85 por ciento de las viviendas existentes en el país y solo el seis por ciento están vinculadas o son medios básicos de organismos de la administración central del Estado.

El resto de ellas está considerado en régimen de arrendamiento y en cuartos, habitaciones, bohíos y otros tipos, según el más reciente informe hasta 2011 de especialistas del sistema de la vivienda en la nación, al que la AIN tuvo acceso.

De acuerdo con esa fuente, el fondo habitacional estuvo cercano a los cuatro millones de inmuebles, el 60 por ciento de los cuales fue construido después del triunfo de la Revolución en 1959.

En su inmensa mayoría son casas y los otros apartamentos, mientras la mayor cantidad corresponde a las tecnologías constructivas I y II, que son de paredes de paneles, bloques, ladrillos y cubiertas pesadas o semi pesadas.

Un hecho revelador del mejoramiento de la calidad de vida de la población es que el 75 por ciento del total está ubicado en zonas urbanizadas, con una ocupación promedio de 3,4 habitantes por cada una de ellas.

Sin embargo, el 63 por ciento de su estado técnico es calificado de bueno y el 37 de regular y malo, debido a su envejecimiento y por la falta de una adecuada política de mantenimiento estatal y poblacional.

No obstante, la situación en la última década experimentó un cambio, sobre todo en los Centros Históricos de las Ciudades, donde contribuyen los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgo de la Agencia de Medio Ambiente.

Estos últimos influyen en la proyección de las edificaciones si se tienen en cuenta los daños ocasionados de 2001 a 2008 por el azote de 10 huracanes que provocaron pérdidas en un millón de hogares, cuya recuperación es objetivo esencial de trabajo del sector.

El Decreto Ley 288, de 28 de octubre de 2011, implementó la flexibilización en los trámites relacionados con su transmisión entre propietarios para permutas, donaciones y compraventas.

(Tomado de AIN)

Tomado de Cubadebate

jueves, 17 de mayo de 2012

Cuba denuncia trabas legales que en EEUU sufren las marcas del país: Declaración del MINREX



El Ministerio cubano de Relaciones Exteriores denunció hoy nuevas acciones de Estados Unidos dirigidas a marcas comerciales de la isla, en una posición que atenta contra la protección de la propiedad industrial.

En una declaración difundida en el diario Granma, la Cancillería mencionó la negativa de la Corte Suprema estadounidense para que la compañía Cubaexport tuviera la posibilidad de defender su derecho de renovar el registro de Havana Club ante la Oficina de Marcas y Patentes.

Ese paso enfrenta el rechazo de la Oficina para el Control de Activos Extranjeros (OFAC), adscrita al Departamento del Tesoro, a otorgar a la entidad cubana la licencia que le hubiese permitido renovar la marca registrada en ese país desde 1976 hasta el 2006.

Dicha negativa fue hecha al amparo de la Sección 211 de la Ley Ómnibus, aprobada por el Congreso de los Estados Unidos a fines de 1998, la cual prohíbe el reconocimiento y renovación de marcas asociadas a propiedades nacionalizadas por el gobierno cubano.

Eso es resultado de las maniobras de la mafia anticubana de Miami y sus aliados dentro del Congreso, en retribución a las contribuciones financieras que reciben de la compañía Bacardí, “la real promotora de estas acciones contra Cubaexport, dirigidas a usurpar las marcas y mercados del ron genuina y legítimamente cubano”, expresa la nota.

La Cancillería recordó que desde 1995, Cubaexport, de conjunto con la compañía francesa Pernod Ricard, distribuidora del ron Havana Club, ha defendido su derecho a registrar la reconocida marca.

Esa intención encontró respaldo en la decisión del Panel de Solución de Diferencias de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que falló contra Estados Unidos y reclamó la eliminación de dicha Sección considerada ilegal.

Durante el proceso judicial que ahora ha llegado a su final, la OFAC argumentó que no emitiría la licencia que exige la Sección 211, porque el Departamento de Estado había ordenado no hacerlo debido a que ello no se correspondería con la política norteamericana de Estados Unidos hacia Cuba.

Esta acción constituye una grave violación de los compromisos de los Estados Unidos en materia de Propiedad Industrial, que lo obligan a proteger las marcas de las compañías e instituciones cubanas, prosiguió la declaración.

De esa forma, este litigio y otros procesos en curso contra patentes y marcas cubanas en las cortes norteamericanas han puesto en evidencia la complicidad del gobierno de los Estados Unidos en el despojo de los derechos de la isla.

Frente a esa posición, el Ministerio de Relaciones Exteriores demandó a Washington otorgar de inmediato la licencia que permita a la entidad cubana Cubaexport renovar la marca Havana Club.

La Cancillería recordó que Cuba ha respetado invariablemente, sin la menor discriminación, las obligaciones contraídas en virtud de los instrumentos jurídicos internacionales referidos a la propiedad industrial.

Mediante esas normas, se ha garantizado que más de cinco mil marcas y patentes norteamericanas “se beneficien y continúen beneficiándose de su registro en el país”.

Por tal motivo, si el gobierno estadounidense no actúa, será el único responsable del robo de la marca Havana Club a su legítimo titular, la compañía Cubaexport, y de las consecuencias negativas que pudieran derivarse de este hecho, concluyó la declaración.

(Cubadebate, con información de Prensa Latina)
 
Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores

El 14 de mayo del 2012, la Corte Suprema de los Estados Unidos denegó a la compañía cubana Cubaexport la posibilidad de defender su derecho de renovar el registro de la prestigiosa marca Havana Club, ante la Oficina de Marcas y Patentes de los Estados Unidos (USPTO), obstaculizado por la negativa de la Oficina para el Control de Activos Extranjeros (OFAC), adscrita al Departamento del Tesoro, a otorgar a la entidad comercializadora cubana la licencia que le hubiese permitido renovar la marca registrada en ese país desde 1976 hasta el 2006.

Dicha negativa fue hecha al amparo de la Sección 211 de la Ley Ómnibus, aprobada por el Congreso de los Estados Unidos a fines de 1998, que prohíbe el reconocimiento y renovación de marcas asociadas a propiedades nacionalizadas por el Gobierno cubano, como resultado de las maniobras de la mafia anticubana de Miami y sus aliados dentro del Congreso, en retribución a las cuantiosas contribuciones financieras que reciben de la compañía Bacardí, la real promotora de estas acciones contra Cubaexport, dirigidas a usurpar las marcas y mercados del ron genuina y legítimamente cubano.

Desde 1995, Cubaexport, de conjunto con la compañía francesa Pernod Ricard, distribuidora del ron Havana Club, ha defendido su derecho a registrar la reconocida marca, lo que encontró respaldo en la decisión del Panel de Solución de Diferencias de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que falló contra los Estados Unidos y reclamó la eliminación de dicha Sección considerada ilegal.

El Gobierno de los Estados Unidos es completamente responsable de lo ocurrido. Durante el proceso judicial que ahora ha llegado a su injusto final, la OFAC argumentó que no emitiría la licencia que exige la espuria Sección 211, y que hubiera permitido la renovación de la marca Havana Club en ese país, porque el Departamento de Estado había ordenado no hacerlo debido a que ello no se correspondería con la política de los Estados Unidos hacia Cuba.

Esta acción constituye una grave violación de los compromisos de los Estados Unidos en materia de Propiedad Industrial, que lo obligan a proteger las marcas de las compañías e instituciones cubanas. Este litigio y otros procesos en curso contra patentes y marcas cubanas en las cortes norteamericanas, han puesto en evidencia la complicidad del gobierno de los Estados Unidos en el despojo de los derechos y marcas cubanas.

El Ministerio de Relaciones Exteriores demanda al gobierno de los Estados Unidos otorgar de inmediato la licencia que permita a la entidad cubana Cubaexport renovar la marca Havana Club.

Cuba ha respetado invariablemente, sin la menor discriminación, las obligaciones contraídas en virtud de los instrumentos jurídicos internacionales referidos a la Propiedad Industrial, lo cual ha garantizado que más de cinco mil marcas y patentes norteamericanas se beneficien y continúen beneficiándose de su registro en nuestro país.

Si el Gobierno de los EE.UU. no actúa, será el único responsable del robo de la marca Havana Club a su legítimo titular, la compañía Cubaexport, y de las consecuencias negativas que pudieran derivarse de este hecho para la protección recíproca de la Propiedad Industrial.

La Habana, 16 de mayo del 2012

Tomado de Granma




La tierra es de quien la trabaja





Día del campesino cubano: Aniversario de la Ley de Reforma Agraria
La Ley de Reforma Agraria consagró el principio de que la tierra es de quien la trabaja y benefició de un tirón a 100 mil productores pequeños...
Ha transcurrido poco más de medio siglo de aquel momento memorable en el que Fidel y demás miembros del Gobierno Revolucionario dieron fuerza legal ejecutiva, con su firma en la Comandancia de La Plata, a un histórico pliego que consolidó definitivamente en nuestra Patria la alianza obrero-campesina y determinó a los imperialistas a llevar a cabo el plan de agresiones contra Cuba: la Ley de Reforma Agraria.

El significado de tan importante acontecimiento crece con los años. Para Cuba, país en el que entonces subsistían formas semifeudales de producción en el campo, con predominio del latifundio y monoproductor en lo fundamental, con millares de campesinos viviendo en condiciones infrahumanas, sin tierras o sujetos a la práctica criminal del desalojo, con decenas de miles de obreros agrícolas sin empleo, la Reforma Agraria era una necesidad elemental para su despegue económico.

Era, además, un compromiso moral con el campesinado cubano y los trabajadores agrícolas de nuestro país, que tan destacado papel desempeñaron siempre en las luchas por las causas justas de nuestro pueblo: en las guerras de independencia, en los combates por la justicia social y por la liberación nacional, especialmente como colaboradores o integrantes del Ejército Rebelde. Era una promesa de los hombres que fueron a dar su sangre y su vida en la acción revolucionaria del 26 de julio de 1953, "para que Martí siguiera viviendo en el alma de la Patria".

La Ley consagró el principio de que la tierra es de quien la trabaja y benefició de un tirón a 100 mil productores pequeños. Siendo tan justa y necesaria, histórica, moral, social y económicamente, que incluso incrementaría el mercado interno, fue sin embargo fuertemente combatida por la oligarquía nacional y el imperialismo norteamericano. Es que una y otra tenían intereses comunes; cualquier medida destinada a transformar la situación agraria los afectaba. En Cuba había empresas yanquis que tenían 264 mil hectáreas de tierra, 200 mil, 130 mil, 70 mil.

La primera Ley de Reforma Agraria quebró por la espina dorsal el poderío en nuestra Patria de la casta oligárquica de los latifundistas nacionales y las compañías yankis, propinando un golpe de muerte a las bases del régimen burgués y neocolonial que la Revolución había tomado por asalto el Primero de Enero de 1959 y colocó a Cuba de inmediato en la mira de todas las agresiones, bloqueo, sabotajes y provocaciones.

Fidel, con certeza, ha dicho que "fue la Ley de Reforma Agraria precisamente lo que definió a la Revolución cubana. Cuando ya se vio que de verdad se haría aquí una ley agraria, se vio que no eran palabras simplemente, que no eran promesas, que no eran engaños, que no eran "cuentos de camino de ninguna clase, sino que había de verdad una revolución en Cuba".
En un día como este, tan significativo en nuestra historia, se conmemora también el aniversario 51 de la creación de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), y celebramos el Día del Campesino como homenaje de recordación al líder agrario Niceto Pérez, asesinado por los geófagos en 1946.

Tomado de CubAhora