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viernes, 26 de diciembre de 2014

Fidel: “Quijote”

Por Mónica Oporto

"Ya he liberado a tu patria,
hija de una espera larga.
Ya hay un primero de enero
que funda a sus compañeros" [1]

Corría 1952 cuando Cuba, moribunda y maltratada por Fulgencio Batista, vio nacer un movimiento revolucionario que daría qué hablar en el mundo entero. Cuba, tierra con tradición de lucha, encontró al Quijote que la condujo por los caminos mas difíciles a la victoria.

Tal vez se abrió la puerta tras el balazo que apagó la vida de Eduardo Chibás, cuya bandera fue retomada por un, por entonces, joven abogado lleno de fervor por cambiar la suerte del suelo cubano; preocupado y también dolido por la situación atroz en que estaba sumido el pueblo de su país.

Embargado de una mística militante y revolucionaria, que jamás se apaga en este Quijote cubano, gestó una revolución sin fin, una revolución de la revolución permanente que levantó al pueblo cubano, que levantó a América Latina, y al mundo le mostró la dolorosa situación cubana.

Desde él -y por él- Cuba reconoce un antes y un después.

Como una gota fui de la marea la playa me hizo grano de la arena[2]

Siguió luchando, siempre por la vida y por el hombre nuevo, y logró torcer el destino histórico del que “cola de ratón” termina mordiendo al león. Ese león que los tenía sujetos desde la mentida ayuda independentista que puso el cerrojo con la oprobiosa Enmienda Platt.

Así fue: siguió luchando por el camino trazado por el Apóstol como un elegido que no bajó jamás los brazos, y empujó con toda su fuerza ese Granma de ideas que cruzó la isla de sur a norte, de oeste a este. Como un huracán benéfico. Como el huracán Antonio Maceo, como el huracán Máximo Gómez, como el huracán José Martí, arrasando con toda la corrupción gestada por esa perversa enmienda que condenó al pueblo a la miseria y el atraso.

Luchando y creciendo; creciendo y renaciendo en cada batalla.

Creciendo y gestando conciencia para enfrentar al “gigante” que venía a poner su bota sobre Cuba. Aquél que poéticamente describía otro Apóstol  de la independencia. 
Dice José Martí: “Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde…. o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima… Lo que quede de aldea en América ha de despertar. Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras”[3].

Derribó cientos de atentados y erigió escuelas. Alimentó guajiritos excluidos por los explotadores. Se plantó firme contra los que atentaban contra la grandeza de su tierra. Cultivó azúcar y combatió en la Sierra. Levantó a un país castigado y castigó a los que habían arruinado al país en el que la mayoría vivía de las escasas sobras de los que se robaban la felicidad del pueblo que, descalzo, había llegado hasta comer tierra…  de esa misma que no tenía para trabajar. El trabajo, ese gran organizador de la vida que nos da dignidad,  un sentido y un proyecto a nuestra existencia.
De esos niños sin educación ni comida, desheredados dentro de la abundancia, olvidados, excluidos, últimos de los últimos, salió la fuerza que lo acompañó en la gesta revolucionaria. Entonces fue Comandante. Y ellos confiaron en él, lo siguieron hasta la victoria, siempre.
No hubo Moncadas que lo arredraran.

La Historia no sólo lo absolvió, lo respeta.

Ha venido luchando contra las crueles agresiones imperialistas que van desde el “kennedyano” ahogo económico del embargo y el cochino bloqueo a Cuba que provocó, por una parte, que la mayor parte del pueblo cerrara filas para defender la construcción revolucionaria, pero que, por otra parte, muchos siguieran el camino a las vanas promesas y espejismos de tierras de promisión. Promesas de “bendiciones” del “mundo libre” lleno de diferencias y de exclusiones.

Bandas de hampones de la CIA intentaron incontables veces terminar con él. Afrontó los mas terribles atentados terroristas, de los cuales el más sangriento, fue perpetrado por el cubano Luis Clemente Faustino Posada Carriles, un exagente de la CIA[4]. Pero que no pudieron con Cuba, y no pudieron con Fidel.

Conviene saber: “Desde finales de 1961 y durante 1962 la CIA organizó la Operación Mongoose, que tenía el objetivo de derrocar la Revolución Cubana e incluía, para lograrlo, un plan que pretendía incapacitar a los trabajadores azucareros durante la zafra, mediante el empleo de medios químicos destinados a enfermarlos y mantenerlos alejados del trabajo afectando la producción de su principal industria.

El 29 de mayo de 1964 globos de diversos tamaños fueron lanzados desde una gran altura, y se disolvieron al contacto con la tierra dejando una sustancia gelatinosa, similar a la utilizada en caldos de cultivos de bacterias.

En 1971, el diario Newsday de Long Island, reveló que un virus procedente del Fort Gulik, en la zona del Canal de Panamá, había sido llevado por un barco pesquero a agentes que operaban contra Cuba.

En el libro The Fish is Red, se ratificaba que agentes de la CIA habían introducido en Cuba por primera vez en 1972, el virus de la fiebre porcina como consecuencia del cual más de medio millón de cerdos fueron sacrificados para combatir la epidemia.

Entre 1979 y 1981 se introdujeron cuatro destructivas plagas que afectaron seriamente a personas y cultivos vitales para la economía cubana: el dengue hemorrágico y la conjuntivitis hemorrágica, la roya de la caña de azúcar y el moho azul del tabaco. Sólo el dengue hemorrágico que contaminó a miles de personas dejó un saldo de 158 muertos, de ellos 101 niños. En sus primeras siete semanas afectó a 273 404 personas.

En 1979 el diario The Washington Post informaba que la CIA tenía un programa contra la agricultura cubana y que desde 1962 los especialistas del pentágono fabricaban agentes biológicos para estos fines.

En 1984 y ante un jurado norteamericano, Edu ardo Arocena, líder del grupo terrorista Omega-7, reconoció haber participado en una operación para introducir gérmenes como parte de la guerra biológica contra Cuba”.[5]
 
Hoy, este Quijote que ha enfrentado al imperialismo, le ha puesto el pecho a la muerte en tantas batallas, ha sabido construir con fuerza hercúlea una Nación de pie, está dando nuevamente el ejemplo de lo que pueden las ideas, el convencimiento en una causa, la inflexible e indoblegable pasión revolucionaria de la que no cejó un instante, vence en una nueva batalla que llevó 16 años y fue una Causa a la que se sumó el mundo: los 5 patriotas detenidos en cárceles del imperio recobraron su libertad.

Bien lo dijo Martí: “Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras”.
 
LQS. Mónica Oporto.

Supo la historia de un golpe,
sintió en su cabeza cristales molidos
y comprendió que la guerra
era la paz del futuro:
lo más terrible se aprende enseguida
y lo hermoso nos cuesta la vida.
La ultima vez lo vi irse,
entre humo y metralla, contento y desnudo
iba matando canallas con su cañón de futuro[6]


[1] Ya no te espero. Silvio Rodríguez.
[2]  Casiopea. Silvio Rodríguez
[3] José Martí. Nuestra América. Se puede leer y/o bajar acá http://www.bibliotecayacucho.info/downloads/dscript.php?fname=Nuestra_America.pdf
[4] Atentado terrorista con dos bombas colocadas en  avión de Cubana de Aviación, año 1976. 48 pasajeros, 25 tripulantes muertos en el atentado.
[5] http://www.hispanocubana.com/cuba/04.php
[6] Canción del elegido. Silvio Rodríguez.
Más artículos de la autora
Mónica Oporto es miembro de la Asamblea de redacción de LQSomos.

Cuba-LQSomos
Tomado de Lo que Somos: partidarios de la libertad de Comunicación

martes, 11 de febrero de 2014

El Dulce abismo: una lectura imprescindible para conocer a Los Cinco

"Basta hojear algunos textos del libro “El dulce abismo” [...] para comprender mejor cómo ser buen hijo, padre, esposo, amigo y, sobre todo, la crueldad con que el gobierno de los Estados Unidos irrumpe inescrupulosamente entre ellos y todo lo que aman, buscando destruir sus sueños y esperanzas; pérfida intención que no han logrado ni lograrán jamás, como afirman nuestros compatriotas en sus misivas a distintos familiares" (Ecured)
Descargar en versión pdf  en Rebelión

Introducción de las familias
http://lapolillacubana.typepad.com/.a/6a013487ba52ae970c01a3fcb9d004970b-500wi
"Con nuestros recuerdos, nuestros dolores y nuestras esperanzas hemos armado este libro.

Revisamos una a una las cartas de nuestros hijos y esposos, sacamos las fotos de los cuadros, lloramos y reímos al volver a vivir los momentos juntos y, al final, hemos reconstruido un diálogo escrito durante años con ellos, cinco presos cubanos injustamente encarcelados en Estados Unidos.

Aunque lo ronda la tristeza, éste no es un libro amargo. Es el testimonio de fe en que la justicia se abrirá paso y ellos volverán a casa, donde son amados por su familia, sus amigos y todos los que luchan por su liberación. Aquí ustedes descubrirán los valores humanos, el altruismo y la ternura de estos hombres que renunciaron a una vida estable junto a sus familias y a permanece en su país, para defender a su pueblo de actos terroristas, organizados y financiados desde Estados Unidos.

Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Ramón Labañino, Fernando González y René González fueron víctimas en Miami de uno de los procesos judiciales más plagados de violaciones en la historia reciente de Estados Unidos. Desde mucho antes de ser sentenciados se les tildó de espías, aun cuando la fiscalía no pudo presentar una sola prueba que los inculpara y varios generales y expertos militares norteamericanos testificaron que no existía ninguna evidencia de espionaje en este caso. La fiscalía ya no tendría que probar las acusaciones, ni siquiera ganar el juicio, para lograr que los declararan culpables y se dictaran contra ellos las peores condenas juicio, para lograr que los declararan culpables y se dictaran contra ellos las peores condenas por decisión de un jurado y una jueza minados de prejuicios contra Cuba.

Se trata de hombres de nobles ideales que estaban plenamente conscientes de sus actos, especialmente convencidos de la necesidad de hacer lo que hicieron. En este libro aparece reflejada la verdadera naturaleza de estos cinco cubanos y una parte importante de las historias de nuestras familias.

Leerán, por ejemplo, el testimonio del injusto encarcelamiento en Estados Unidos de Olga, la esposa de René, para obligarlo a colaborar con los fiscales, su posterior deportación a Cuba y la negativa a concederle la visa para visitar a su esposo y acompañar a su pequeña Ivette de apenas seis años de edad y que no ve a su papá desde el año 2000; o del amor de Adriana y Gerardo, que se crece ante dos injustas cadenas perpetuas y la prohibición de las autoridades norteamericanas a que ella lo visite; del dolor de Rosa y Fernando al saber que no pueden ya tener hijos propios; de lo difícil que es para las hijas más pequeñas de Ramón mantener una relación con su papá sin poder tenerlo a su lado; de la fuerza de voluntad de la mamá de Tony para ayudar a sus nietos y a su hijo a enfrentar esta separación. Podrán apreciar hasta qué extremos han sido pisoteados los derechos de estos presos, y cuán difícil ha sido para todos nosotros esta separación.

En los últimos tres años, aquellos que hemos recibido las visas, sólo hemos podido viajar a visitarlos dos veces al año como promedio, aun cuando, de acuerdo al régimen de visitas de sus respectivas prisiones, podíamos haberlo hecho con una frecuencia mayor, de no existir las trabas e impedimentos cada vez más frecuentes que el gobierno de los Estados Unidos impone a nuestras solicitudes de viaje. Ellos y nosotros, estamos sufriendo un castigo adicional al impedírsenos tener un contacto regular.

Este es un libro desgarrador, sí, pero no está hecho con odio, a pesar de cuánto hemos sufrido.

Tampoco pedimos aquí nada excepcional para ellos, ni para nuestras familias. Solo la simple y elemental Justicia".

En nombre de todos los familiares:

Mirta Rodríguez, Madre de Antonio Guerrero
Adriana Pérez, Esposa de Gerardo Hernández
Elizabeth Palmeiro, Esposa de Ramón Labañino
Rosa Aurora Freijanes, Esposa de Fernando González
Olga Salanueva, Esposa de René González

lunes, 1 de octubre de 2012

Día del Adulto Mayor: Gracias a la vida

por Edmundo Alemany / Fotos: Santiago Calero  

La práctica cotidiana de ejercicios físicos es imprescindible para vivir más y mejor. Este es un paisaje cotidiano en cualquier barrio vueltabajero.

Con una esperanza de vida de 78 años y una población camino a ser mayoritariamente adulta mayor, Cuba enfrenta el reto de atender a esas personas que cada primero de octubre celebran su día internacional.

 Pero, ¿cómo es hoy la vida de los ancianos en este archipiélago?

 Mayoritariamente se mantienen activos hasta el final de sus vidas, siempre que la salud se los permite; participan en las labores del hogar y son atendidos por las instituciones creadas al efecto.

 Un recorrido por diversos sitios de Pinar del Río dio paso a estas gráficas.
El dominó está entre los pasatiempos favoritos de los cubanos, y en los ancianos contribuye a mantener la mente activa.
En las casas de los abuelos las actividades manuales ayudan a pasar mejor esta etapa de la vida


En los talleres de artes manuales unos enseñan y otros aprenden.
Los crucigramas son un entretenimiento, pero también una forma de mantener activos los conocimientos y la mente.



Más fotos en la fuente: Periódico Guerrillero, Pinar del Río

domingo, 8 de enero de 2012

Cuba no es una postal de los años 50

Por Arnoldo Fernández Verdecia 
A ese extranjero lo invitaría a conocer nuestra gente, a compartir su realidad más allá de la ciencia ficción y de los afeites de ciber-periódicos, empeñados en mostrar las fallas de una utopía casi desarmada, pero con muchos sueños por hacer.

Cuba es una vieja postal de la década de 1950. Así pensaría un extranjero al llegar a cualquier aeropuerto de la Isla.

Incluso diría que se encuentra en un país donde reina la ciencia ficción, pues es difícil conciliar unos niveles de salud y educación, de primer mundo, con una economía en crisis.

Ese hombre o mujer procedente de Europa, Estados Unidos, el Caribe o Latinoamérica besaría la tierra cubana, quizás como Cristóbal Colón en su tiempo. ¿Qué maravillas encontraría más allá de una ilusión mágica?

Sobre todas las cosas, grandes contrastes. Una pobreza bien repartida en la mayoría de las familias. Asomos de lujos y autos reliquias en unos pocos. El celular como atributo de prestigio y poder. El DVD para tener imágenes alternativas a la televisión oficial. Las marcas ante el ojo extraño o inmediato.

El cotidiano vivir de nuestra gente abrazado a múltiples necesidades, desde un jabón de baño, hasta el plato de comida que cada día compartimos en la mesa, o la pasta de diente y el papel sanitario, que suplimos con periódicos o enjuagues bucales a base de sal.

Nos compararía con lo más pobre del pueblo haitiano, pues llegamos a alimentarnos con racimos de palmito e hicimos de la verdolaga y el bistec, éste último de cáscaras de plátano, una apetitosa cena.

Señalarían que vivimos una dictadura sin explicación coherente para justificar una obediencia ciega a sus mandatos.

En fin, un país sin derechos humanos, donde la gente no puede pensar libremente, porque la policía política vigila, y no permite expresar disidencias y alternativas que no sean las del partido en el poder por más de 50 años.

A ese extranjero lo invitaría a conocer nuestra gente, a compartir su realidad más allá de la ciencia ficción y de los afeites de ciber-periódicos, empeñados en mostrar las fallas de una utopía casi desarmada, pero con muchos sueños por hacer.

Lo llamaría hermano; y abrazados, por encima de barreras ideológicas, religiosas y caudillistas, montaríamos el crucero del mundo e invitaríamos a las naciones a derramar sus riquezas sin prejuicios, ni agendas electoreras que pregonen el fin de un proceso, para sanar una economía y aliviar las privaciones de un pueblo que no ha perdido los sueños, porque los tiene todavía.

Tomado de Caracol de agua, via Facebook


Imagen agregada RCBáez

martes, 22 de noviembre de 2011

Confirmada Cuba como el país con mejor desarrollo humano de Latinoamérica

El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA en inglés), en la presentación del Informe sobre el Estado de la Población Mundial 2011, además de analizar el hecho de que el mundo llegó a los 7 000 millones de habitantes, aseguró que Cuba es la nación con más alto desarrollo humano de latinoamérica, llegando a afirmar que cuenta con un desarrollo equivalente a cuarto de siglo de avance en relación a los demás países de América Latina y el Caribe.

Eso debido a sus bajos niveles de mortalidad del país, la elevada esperanza de vida, su acceso a la salud y educación, su salud sexual y reproductiva, y los indicadores de envejecimiento de su población, todos con valores similares e incluso superiores a los de naciones industrializadas.


Con respecto al enfoque sobre los 7 mil millones de personas el mundo, la UNFPA no solo evidenció datos demográficos sino también la profundización de las problemáticas sociales y económicas que conlleva el crecimiento de la población, donde se prufundizaron interrogantes como ¿De qué manera reducir las brechas entre ricos y pobres y rectificar las desigualdades entre hombres y mujeres, y entre niños y niñas? o ¿cómo lograr que las ciudades sean sitios aptos para vivir?


El documento mostró los grandes contrastes sociales y la necesidad de trabajar unidos por el progreso, ya que mientras en las naciones europeas más industrializadas nacen 1,5 niños por mujer, en África —de alarmantes indicadores sociodemográficos y gran pobreza—, nacen cinco bebés por madre.


Este logro de Cuba se une a su reconocida lucha contra el racismo, la desnutrición infantil, y su comprobada calidad en la educación en todos los niveles.


Relacionado


Cuba mantiene puesto elevado en el Índice de Desarrollo Humano del PNUD, 2011 [+ Informe]

 Tomado de Isla MIA
Imagen agregada RCBáez