
Me da vergüenza que los mismos europeos que emigraron y fueron acogidos aprueben esa Directiva. Que aquellos cuyos antepasados expoliaron el mundo durante el colonialismo y luego dilapidaron las riquezas robadas en guerras internas y externas tengan ahora el atrevimiento de cerrar sus puertas a las víctimas de la historia de Europa y del capitalismo.
Los que tenían que estar prohibidos, los que deberían estar encarcelados mucho más de 18 meses, son los 369 eurodiputados que el día 18 votaron a favor del racismo, el egoísmo y el retroceso, negando los fundamentos de la libertad, los Derechos Humanos y la democracia. Me da vergüenza que, supuestamente, esa gentuza sea mi representante ante los pueblos del mundo.
Y sobre todo, me da vergüenza pertenecer a una sociedad que se indigna cuando ve la bajeza de sus políticos en el telediario, pero que a los diez segundos cambia de canal y sigue su vida como si no hubiera pasado nada.
Tomado de http://sonandolarevolucion.wordpress.com/
No hay comentarios:
Publicar un comentario