sábado, 26 de julio de 2008

Si no muere la semilla

Por mucho que intente el imperio, con su campaña mediática, aislar a Cuba, mensajes como este son un Premio al trabajo, al esfuerzo, al coraje de mi Patria y mi revolución

¡¡Gracias, hermanos queridos por compartir la tarea de conducir viva la antorcha de la esperanza de un mundo mejor!!

Mensaje reenviado por Graciela Ramirez:


Si no muere la semilla…

Era la mañanita del 26 de julio de 1953.

De repente, un tiroteo desgarró el cielo tranquilo de Santiago de Cuba, despertando en un sobresalto la capital de Oriente: acababa de empezar el ataque del Cuartel Moncada.

¿Quién hubiera podido imaginar, aparte los asaltantes, que este día iba a cambiar la historia?

¿Quién hubiera podido sospechar que lo que fue en ese momento un fracaso militar iba a transformar nuestra visión del mundo?

Lo creían, ellos, esos 131 jóvenes que querían apoderarse de aquella fortaleza que guardaban más de mil soldados. Sin embargo sabían que luchando uno contra diez se hacía peligrosa la empresa, y que un grano de arena sería suficiente para que nunca más volvieran a ver el cielo de su isla… Pero estaban decididos a sacrificar su vida para derrocar uno de los símbolos de un gobierno detestable y detestado. Al dejar la Granjita Siboney, soñaban con forjar un mundo mejor.

Muchos de ellos nunca volvieron. Los segaron las balas o los mataron los verdugos y los cubrió la tierra de Cuba. Las flores crecieron en sus tumbas. Los hijos que hubieran podido tener nunca nacieron.

Sin embargo no murieron en vano.

Que seamos de Cuba o de cualquier rincón del mundo, todos, los que creemos como ellos que otro mundo es posible, somos los hijos que no tuvieron los héroes del Moncada. De ellos heredamos la sed de justicia y el amor a la libertad. Nos toca seguir su combate.

Si muere la semilla, ninguna cosecha saldrá a la luz. En el ciclo eterno de la vida, es una verdad cruel e implacable.

De la trágica siembra de aquel 26 de julio germinó la Revolución Cubana y, con esa revolución, la fruta más hermosa que sea: la esperanza.

En nombre de todos los compañeros de Kubako Etxea, la casa de Cuba en Baiona, transmitimos a Cuba, en este día de conmemoración, nuestro saludo más fraternal. Y a cada uno de los Cinco, todo nuestro cariño y nuestro apoyo.

Fdo. Anita Arroyo

Baiona, 26 de Julio de 2008

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