viernes, 27 de febrero de 2009

Sr. Presidente: una promesa es una promesa

Más de un año antes de que Barack Obama fuera elegido presidente de Estados Unidos en la histórica elección de 2008, el entonces senador por Illinois acudió al Dade County Auditórium para hablar ante un nutrido público en el corazón de La Pequeña Habana. Ese día, más de 2 000 personas le escucharon decir claramente: “Cuando yo sea elegido presidente, concederé a los cubano-americanos derechos irrestrictos a visitar a sus familiares y a enviar remesas a la isla”

El Presidente Obama tomó posesión el 20 de enero en Washington, D.C. Ha pasado más de un mes. Desde entonces, el Presidente Obama se ha enfrascado en una horrible situación que seguramente pondría prueba a cualquier líder, desde una economía al borde del colapso total hasta dos guerras en el Medio Oriente y Asia, una tasa de desempleo que crece a diario y un pueblo cuyos vestigios de esperanza disminuyen, a pesar de la gran confianza del pueblo norteamericano en su nuevo presidente.

También, y a partir de hoy, al Presidente Obama aún le falta por cumplir la promesa que hizo en Miami. En Progreso Semanal comprendemos que el presidente está atrapado en un pantano que heredó. Pero permitir que la familia cubana se reúna siempre que lo estime conveniente le costaría al presidente solo un minuto y una sencilla firma en un pedazo de papel. Pedimos que el Presidente Obama no pierda más tiempo y cumpla su promesa. Mientras más tarde, esa luz que él irradia, la humanidad, la empatía y la esperanza que él representa, no solo aquí en EEUU, sino en todo el mundo, disminuirá mientras él se ve atrapado en el descalabro en que Washington, D.C. se convierte tan a menudo.

Sabemos que en Washington hay grupos que trabajan sin descanso por promover en el Congreso los proyectos de ley HR 874 y S 428. En Progreso Semanal consideramos que una ley que permita viajar a todos los norteamericanos es lo adecuado… pero eso llevará tiempo. También nos han informado de una Ley Ómnibus que algunos promueven como la solución a las exigencias inmediatas de viajes familiares. No estamos de acuerdo. Es más, en nuestra opinión, la referencia a los viajes a Cuba debe ser eliminada por completo del Proyecto Ómnibus que está circulando en Washington, DC.

Finalmente, lo que quisiéramos insistir ante el presidente es que cada vez que un familiar muere en Cuba solo; un hijo, hija o sobrino está en el hospital con pocas esperanzas de ver a un ser querido que vive en EEUU; cada minuto que pasa y que las familias se encuentran divididas por razones políticas es otra mancha en una de las más anti-norteamericanas y crueles leyes que se hayan aprobado en este país durante los últimos 20 años.

Sr. Presidente, el tiempo es de fundamental importancia. Una sencilla firma cumpliría la promesa que usted hizo aquel sábado en la tarde, cuando 2 000 de nosotros pensamos que usted tenía una posibilidad de ganar. El pasado noviembre usted hizo historia. Cuando firme ese decreto dando a los cubano-americanos la libertad de viajar y ayudar a sus familiares, hará historia de nuevo. Y mostrará el lado humano que este país necesita demostrar al mundo… una vez más

DEJELE SABER AL PRESIDENTE OBAMA QUE USTED QUIERE EL LEVANTAMIENTO DE LAS RESTRICCIONES A LA FAMILIA CUBANA. ESCRIBALE A:

President Barack Obama

The White House

1600 Pennsylvania Ave NW

Washington, DC 20500

O LE PUEDE MANDAR UN CORREO ELECTRONICO A:

http://www.whitehouse.gov/contact/


Editorial de Progreso Semanal, Estados Unidos: 26 de febrero al 4 de marzo de 2009

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