Cerca de 23 por ciento de los préstamos residenciales se encuentren en estado de “delincuencia” o en espera de un reglamento judicial, bajo los capítulos 7 o 13 de la ley nacional de bancarrota que llevan a la venta de la propiedad a favor de los acreedores.
A finales de junio, cerca de 12 por ciento de todos los préstamos hipotecarios de la Florida estaban en esta última situación mientras los demás se encontraban “delincuentes” por demora de pagos.
Por otro lado, cerca de 700 000 estadounidenses se han declarado en quiebra en los seis primeros meses de 2009 y este indicador del estado de la economía de los Estados Unidos pudiera alcanzar 1.4 millones para el final del año, según un nuevo estudio del Instituto Norteamericano de las Bancarrotas (ABI por sus siglas en inglés).
El organismo especializado revela en un comunicado que precisamente 681 217 han renunciado a salvarse de la trágica situación económica que vive la nación más poderosa del mundo,
La situación de los negocios es también alarmante: más de 30 000 firmas se han puesto bajo la protección de la ley en este mismo periodo, un aumento de 64 porciento en comparación con el año anterior.
Según Samuel Giordano, el director del ABI, el aumento “es producto del estrés financiero que soportan tanto los consumidores como los negociantes”.
Las causas más comunes de bancarrota personal en Estados Unidos son las tarjetas de crédito, las cuentas médicas, las compras de carros a crédito y las deudas con los servicios estatales de impuesto.
En Estados Unidos la bancarrota personal es una opción de último recurso por su alto desastrosos a largo plazo al mantenerse esta quiebra registrada en el informe de crédito por un período de 10 años.
Por falta de crédito, el ciudadano “de a pie” se vera negar la compra de otra vivienda, obtener un seguro de vida e incluso, en varios casos, conseguir trabajo. (JGA)
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