Por Yaumely Cuesta Janeiro*
Es dulce la mirada de los ancianos porque en ella se reúnen paciencia, sabiduría y amor, cualidades nacidas del diario bregar por los años que dejan huellas en el cuerpo pero innumerables vivencias que enriquecen la memoria.
Cuando cada mañana, bien temprano, se les ve con su andar lento, es la experiencia quien pasea por nuestras calles y a ella se le debe respeto.
Cuando aleccionadores ofrecen el consejo siempre útil, es la vida que habla para evitarnos dificultades y a ella se le debe atención.
Cuando cansados nos piden ayuda para realizar cualquier tarea, oídos pacientes para escuchar una historia o cariño para ahuyentar la soledad, es el tiempo que refleja su obra sobe el ser humano y a él se le debe admiración.
Hoy queridos adultos mayores, el mundo les dedica un día, el inicio de un nuevo mes es ocasión propicia para que nazca la sonrisa y el orgullo de contar con ustedes.
Venga la alegría para celebrar esta fecha en casas de abuelos donde reciben esmerada atención, en las aulas de la Universidad del Adulto Mayor donde demuestran que el saber no tiene edad y en los hogares donde cada mañana nace para ustedes un manantial de ternura y agradecimiento por estar presentes.
Gracias también por su cálida mirada que aunque cansada no pierde la dulzura para comprender, animar, ofrecer todo el amor de que son capaces y que se traduce en la palabra generosa que encierra sabias enseñanzas.
A ustedes en este día, el abrazo sin fronteras de quienes los sabemos imprescindibles en ese diario bregar por la vida, atesorando vivencias que enriquecen nuestra memoria y las de las futuras generaciones.
*Periodista de Radio Minas
http://www.radiominas.icrt.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=1532&Itemid=1



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