lunes, 3 de febrero de 2014

¡ÚLTIMA HORA! ¡NOTICIA DE ÚLTIMA HORA! El Estudio-Taller Fuster cumple veinte años!


Y la noticia no se transmitió antes porque se requirieron varios días de discusiones, tras los cuales los trabajadores del Estudio-Taller lograron imponer su criterio de que había que celebrar el aniversario. De ese modo derrotaron el punto de vista del artista, reacio a las conmemoraciones. El artista, siguiendo la filosofía de Carlos Gardel, argumentaba que “veinte años no es nada”. Pero ¡dígale eso usted a los demás trabajadores del Estudio-Taller!

En efecto, el día 4 de febrero se cumplirán veinte años, o cuatro quinquenios, o dos décadas de la creación del Estudio-Taller Fuster. 

¿Acaso valió la pena? Venga usted a Jaimanitas si quiere sacar “sus propias conclusiones”. Veinte años de esfuerzos imaginativos y luego de trabajo duro para llevarlos a la realidad. Veinte años de interacción con la comunidad, una relación salpicada de ocasionales choques o incomprensiones o hasta de críticas y prohibiciones, incluso algunas de ellas justas. Pero también veinte años de realizaciones.

No estamos totalmente satisfechos. No hemos hecho todo lo que hubiéramos querido hacer, es cierto. Por eso el artista insistía en seguir trabajando y pasar por alto la fecha. Pero aquel que haya conseguido materializar todos sus sueños en las dos últimas décadas –absolutamente todos sus sueños— ¡que lance la primera piedra! No, mejor que no la lance, porque puede romper algún azulejo del proyecto. Miles y miles de mosaicos y fragmentos de mosaicos puestos a vivir en cientos de metros de muros, de fachadas y de otras partes de viviendas.

Y recuérdese que, dos décadas atrás, todavía nos atenazaba el Período Especial más crudo. Es verdad que en veinte años apenas hemos empezado a construir, a hacer real, un mundo de imaginaciones, poblado de seres campestres y marinos juntos, de sutiles miradas oblicuas y anhelantes labios de vuelta y media en su cubismo tropical. Las ciudades de Fuster, integradas por piezas de cerámica cada vez más monumentales, alcanzaron ya la categoría de urbanismo real, gracias al esfuerzo de todo su Estudio-Taller. Y se propone seguir creciendo al menos veinte años más.

Por cierto, que la fecha en que se conmemora este vigésimo aniversario es también el cumpleaños de uno de los más indispensables integrantes del Estudio-Taller, como si dijéramos su corazón y su centro nervioso al mismo tiempo. Porque el mismísimo cuatro de febrero cumple años Alex Fuster.

Para él y para todos los integrantes del Estudio-Taller Fuster, ¡muchas felicidades y un bombo-cheer por sus primeros 20 años de actividad! Bueno, caballeros, se acabó la celebración. ¡A trabajar!

Enviado por Roberto ChiLe