lunes, 2 de marzo de 2015

Mentiras y chapapote

Por Osmany Sánchez,  @JimmydeCuba

Dicen que la mentira tiene piernas cortas y sin dudas es cierto, el mentiroso al final siempre queda al descubierto, da lo mismo que sea alguien que dijo que “ella es solo una amiga” o un presidente que invadió un país porque “ellos tienen armas de destrucción masiva”. El mentiroso es detestable, pero si además de mentiroso, tiene poca imaginación y es bruto para mentir, entonces además de caer mal, hace el ridículo con frecuencia.

Anoche veía en Telesur el programa “Con el mazo dando” de Diosdado Cabello y pensaba que ojalá tuviéramos algo así aquí en Cuba, que denunciara las cosas así, por televisión, con pruebas, con elementos y no con enigmáticas “notas informativas”. Una a una la mentira iba saliendo y al mismo tiempo salía la verdad. La derecha afirmaba que a Antonio Ledezma se lo habían llevado esposado, luego de ser “salvajemente golpeado”… en las imágenes se veía diciendo “ok, los acompaño” y luego saludando con las manos en alto…
La prensa de la derecha, jamás hará una rectificación o mostrará algo que desmienta una matriz de opinión impulsada por ellos mismos.

En Cuba tenemos muchos casos parecidos, y grandes mentirosos. Quién no recuerda la “huelga de hambre” de Martha Beatriz Roque mientras compraba aguacate por la ventana, o cuando la difunta Laura Pollán llamaba a Radio Martí para decir que a ellas se acercaban un grupo de policías con palos en la mano mientras las imágenes mostraban una calle desierta…o la histórica e hilarante “huelga de hambre y sed” de Guillermo Fariñas, que dice que estuvo durante 6 meses sin comer ni tomar agua: todo un reto para la comunidad científica.

Ayer circulaba por la red una foto, con el texto: “Amarran a Dama de Blanco a un árbol y la pintan con chapapote en ‪#‎Cuba‬ Acto cometido por agentes de la seguridad del estado.”
Era obvio que luego del 17 de diciembre se multiplicarían las “denuncias” sobre las supuestas violaciones de los Derechos Humanos en Cuba, y no es casualidad que las “víctimas” sean por lo general mujeres y de raza negra. Están nerviosos, el negocio se acaba y no saben qué van a hacer.

Les dejo la foto para que saquen sus propias conclusiones. A mí me quedan algunas dudas: ¿Pintaron el árbol antes de amarrarla, dónde están las marcas de la soga? ¿Qué utilizaron para pintarla?…pero lo que más me intriga es qué rayos tenía esa jaba que no la soltó aunque la amarraron en una mata…

¿Le pidió de favor a los agentes de la Seguridad del Estado que no le pintaran el pelo?

Fuente La Joven Cuba