jueves, 26 de noviembre de 2015

Infancia y adolescencia en Cuba: derechos conquistados


Por Aileen Infante Vigil-Escalera 
 
La Organización de Pioneros José Martí realiza una jornada nacional por el aniversario 26 de la Convención de los Derechos del Niño y el Día de los Derechos Humanos
Regi García Ríos es muy feliz. Contra toda expectativa médica, este miércoles celebró sus 15 años de vida rodeado de amigos, familiares y profesores de la escuela especial para niños, niñas, adolescentes y jóvenes Sierra Maestra, en el municipio de Plaza de la Revolución, en la capital.

Varias afecciones detectadas en su infancia, más el Síndrome de Down con el que nació, no le auguraban llegar hasta la fecha, pero con el apoyo de muchos fue posible el milagro. En especial, su enorme familia de la institución docente le ha permitido adquirir las destrezas que hoy exhibe.


La escuela, de referencia por el trabajo que realiza con los jóvenes de entre seis y 21 años de varios municipios capitalinos (Plaza, Cerro, Playa, La Habana Vieja y Centro Habana), se unió la víspera a la jornada nacional por el aniversario 26 de la Convención de los Derechos del Niño y el Día de los Derechos Humanos, promovida por la Organización de Pioneros José Martí (OPJM) desde el pasado 20 de noviembre.

Allí, como pocos en el mundo, sus alumnos y trabajadores atestiguan los privilegios de la enseñanza especial cubana. Un matutino, la exposición de los talleres que se desarrollan en el centro, una muestra de actividades deportivas y el tan esperado cumpleaños, matizaron la jornada.

«En Cuba la infancia, adolescencia y juventud viven en estado de derecho», afirmó Aymara Guzmán Carrazana, presidenta de la OPJM, una de las invitadas de la jornada.

«Mostrar lo que se logra en instituciones como esta con el esfuerzo del país y los profesionales del sector es la mayor prueba del cumplimiento de los acuerdos de la Convención. Todas estas actividades, más la docencia que reciben rigurosamente nuestros alumnos, tributan a su mayor y completa formación profesional y personal», aseguró Pilar María Medina Fuentes, directora del centro.

Desde el triunfo de la Revolución, la escuela Sierra Maestra recibe a niños con discapacidades y, específicamente, con Síndrome de Down, autismo y retraso mental. Entre sus 50 docentes, médicos y trabajadores de servicios garantizan la atención personalizada de cada uno de los educandos, incluso después de cumplir los 18 y ser insertados en otras labores fuera de la institución.



Durante la jornada, la Presidenta de la OPJM explicó a nuestro diario que esta y otras actividades similares se celebrarán hasta el próximo 11 de diciembre en varios centros de enseñanza y espacios públicos del país, en saludo, además, al Día de los Derechos Humanos, el 10 de ese mes.





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