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sábado, 30 de abril de 2011

Alzar la BANDERA, sumarme a la PLAZA

Mañana, la Plaza se vestirá de Fiesta. Mañana, seremos Pueblo

Mientras, en una prisión de Estados Unidos, nuestro hermano Tony Guerrero nos comparte un poema que la ensalza


"Vienen a mi mente unos versos de Angel Augier, versos que jamás perderán vigencia, porque nuestra Plaza de la capital y todas nuestras plazas a lo largo y ancho de nuestra querida patria, jamás dejaran de ser del pueblo, de los revolucionarios, y en ellas seguiremos demostrando al mundo que nuestra Revolución, con la solida unidad de todos, es invencible. Así será este venidero 1º de Mayo.

Aquí comparto con ustedes este extraordinario poema de ese gran poeta cubano.

Poema XLII de Isla en el Tacto

Plaza de la Revolución, arena
tibia que un mar humano invade:
golpea su oleaje, el ímpetu
no cesa. Las banderas desfilan
y es el futuro que ondea
en este viento fundador,
en este viento que levanta gritos y cabellos,
que agita consignas y sombreros y sonrisas.
Los olores navegan como las voces
en esta ondulante masa que se nutre
de sí misma, y que abre todo el espacio de la tarde
a su avance de tempestad serena.
El sol  se refleja en la piel numerosa,
en esta unidad plural que se reparte como en olas o escamas;
el sol arde en la punta de los edificios y los pensamientos,
en las nubes y en las frentes,
y como algo que no estaba escrito
esta presente y poderoso
y alza el gusto y el brillo de la vida
y hay un rumor profundo como de historia que se hace,
que se cocina en este fuego, en esta
flamígera sustancia incontenible,
en este turbión apasionado.

El yo se disuelve en un nosotros inmenso,
en nosotros hecho de todos. Las gotas de agua
que reúnen el mar, que lo completan
en su imagen de titán jamás vencido.
Es que el pueblo ya sabe
el secreto del mar, esa sencilla
manera de ser uno y diverso,
de formar una sola gran fuerza que no se detiene,
que se mueve creadora, que abre
caminos y abismos y levanta montañas
y nunca se dispersa y se renueva siempre
y permanece el mismo.

Plaza de la Revolución, zócalo
de la unidad victoriosa, trinchera
ardiente de la paz, con el pueblo con tanques
y banderas y sueños y fusiles, dimensión
donde el coro de la Internacional brota
como para cubrir la tierra toda
con su cálido aliento humano, pedestal
de Martí en el firme corazón de las masas
que aman y fundan, tribuna
donde todas las voces florecen
en una sola resonante voz
que llega a todos los ámbitos
con el clamor de Cuba en sus ecos
como de olas que estallan al resplandor de un mundo nuevo.

Cinco abrazos.
¡Venceremos!
Tony
27 de abril de 2011
FCI Florence


La plaza ya está preparada para recibir a los cubanos en su festejo por más de medio siglo de socialismo, independencia y soberanía. Aquí los dejo con imágenes tomadas a las 2:00pm del 30 de abril del 2011.
Fotos: Aday del Sol



















sábado, 1 de mayo de 2010

Fortaleciendo el bloque social revolucionario, construyamos un primero de mayo clasista


Venezuela, 1º de Mayo de 2010

martires_de_chicago_jpgipdwwp.jpgEste primero de mayo, se conmemora ciento veinticuatro años de uno de los levantamientos populares más importantes de la historia moderna, donde miles de trabajadores cansados de padecer una explotación sin límites, tomaron la decisión de ir a una huelga general exigiendo condiciones laborales menos crueles, buscando reivindicar así, la condición humana del proletariado. Mientras los trabajadores reclamaban un mejor trato por parte de los amos del capital, estos en su furia asesina, se mantuvieron al acecho esperando el momento oportuno para emboscar y criminalizar a los más insignes lideres de esta revuelta, como resultado del asedio, los responsables más emblemáticos de la insurrección proletaria, no solo terminaron incriminados falsamente, sino que en un linchamiento legal, fueron asesinaron, teniendo como única culpa, luchar por una de las causas universales más justa: La Abolición de la esclavitud obrera.

Desde que la burguesía se constituyó en la fuerza hegemónica del planeta, hasta nuestros tiempos, persisten las razones han motivado enfrentamientos entre la burguesía y el proletariado. Confrontaciones, barricadas  luchas de todos los obreros en el mundo se repiten una y otra vez, ejemplos tenemos varios: La Comuna de Paris; la masacre de Santa María de Iquique, en Chile; La huelga petrolera de Cabimas; los Bananeros en Colombia; los mineros de Shanghái; 1.500 obreros fusilados en la provincia Santa Cruz, Argentina; la masacre de San Petersburgo en 1.905; la de Las Palmas en las islas Canarias, etc.,  toda esta matanza dejó como herencia la jornada de ocho horas diarias de trabajo. Hoy, a pesar de toda la represión sufrida por los pueblos del mundo, el combate de la clase obrera mundial persiste para poner fin a la explotación capitalista y construir la sociedad de los trabajadores: el socialismo.

Tal como se especificó en el párrafo anterior, muchos han sido las gestas épicas en donde la clase trabajadora ha sido su principal protagonista. En marzo de 1871, se produjo una de las mayores insurrecciones obreras recordadas en el mundo, teniendo a Francia como el escenario de la misma, nos referimos a la Comuna de Paris, donde el proletariado fue capaz de derrocar al poder establecido, formar sus propios órganos de gobierno y reemplazar al estado monárquico burgués. Lamentablemente la Comuna, totalmente aislada y sin ningún tipo de apoyo exterior, fue aplastada después de una terrible represión del ejército francés. De la experiencia de la Comuna quedaron  muchas lecciones, una de ellas, la necesidad de impulsar la unidad entre los trabajadores no como una acción estratégica, mucho menos táctica, sino como un principio revolucionario, el cual debe ser expresado mediante el internacionalismo proletario, socialista, base fundamental de la solidaridad entre los trabajadores.

Está demostrado que de todas las clases oprimidas que han luchado a lo largo de los tiempos en búsqueda de su emancipación, la clase obrera es la única que puede acabar con la división de la sociedad de clases. Los esclavos se liberaron de su opresión cuando desapareció la forma de propiedad privada conocida como esclavitud. Los siervos campesinos se libraron del régimen de servidumbre impuesto por el sistema feudal, adueñándose de las tierras en las cuales trabajaban. El desarrollo histórico nos demuestra que el proletariado, como sujeto histórico de la revolución, podrá lograr su emancipación, aboliendo la propiedad privada sobre los medios de producción y eliminando toda forma de explotación. La lucha revolucionaria de los trabajadores será la forjadora de la liberación absoluta del yugo impuesto por la codicia desmedida de la burguesía.

Basta hacer un recorrido apresurado sobre la historia y obtendremos de él, todo un cumulo de antecedentes que nos permitirá situarnos en la necesidad histórica de enfrentar al poder burgués. El hecho histórico demuestra cuán insalvables son contradicciones antagónicas existentes entre el proletariado y la burguesía, por tanto, es un deber proletario, en el marco de la lucha de clases, erradicar el sistema de privilegios capitalista, visto desde aquí, sin duda, podremos dimensionar el verdadero significado de las luchas revolucionarias sucedidas desde los albores del capitalismo.

Inglaterra fue, como país altamente desarrollado, a comienzo del siglo XIX, el terreno propicio de la revolución industrial. Federico Engels (creador junto con Karl Marx, de la teoría materialista de la historia) vivió en ese país y escribió un extraordinario libro, La situación de la Clase Obrera en Inglaterra, en él, documenta - a partir de las máquina a vapor y de las máquinas para la elaboración de algodón – como “una revolución que avanzó tanto más potente cuanto más silenciosa” -  terminó por desintegrar la antigua estructura familiar de tejedores-agricultores que se mantenían con lo necesario, habitaban y tenían descanso para un trabajo saludable en su campo o jardín, entregaban el hilado o tejido a los agentes viajantes contra pago de la mercadería que requerían, vivían generalmente en el campo y podían, con su salario, obtener un sustento digno.

Engels examinó los cambios ocurridos a partir de la aparición de las máquinas (desde la Jenny o torno para hilar), las variaciones que impulsaron la ruptura de la antigua organización patriarcal, las diferentes leyes que permitieron favorecer la dominación burguesa y su contribución al incesante crecimiento industrial. Lo cual permitió de esta manera, la instalación de establecimientos cada vez más grandes en los que hombres, mujeres y niños debían vender su fuerza de trabajo. El fruto más importante del desarrollo de la industria (que exigía cada vez mayor número de brazos) fue el proletariado. La concentración desordenada, en condiciones infrahumanas, el surgimientos de cordones de miserias y el trabajo de 12 horas o más,  llegaron a condiciones extremas.

En este clásico de la literatura proletaria, Engels documenta las insólitas condiciones de vida de quienes forjaban, en su diario trajinar, la abundancia ajena. “A menudo, más de una familia habitaba en un sótano húmedo, en cuya atmósfera pestilente estaban encerrados doce o dieciséis individuos”. El trabajo llegó hasta límites increíbles, la explotación de mujeres y niños, fundamentalmente a estos últimos,  a los que se les obligaba a trabajar atados a las máquinas, con un trozo de pan como alimento e inclusive llegaron al extremo de limar sus dientes, al suponer los burgueses, que con este método, gastarían menos en rodajas de pan. Sucedía también que, después de extensas jornadas, los muchachos “se echan en la calle y en lo más avanzado de la noche son buscados y hallados durmiendo, por sus padres”. Engels demuestra que la acumulación capitalista fue, ha sido y será en realidad, asesinatos premeditados: “Si, la sociedad sabe, y lo sabe muy bien, que millares de individuos deben caer víctimas de esas condiciones, ello constituye un asesinato premeditado, sólo que más pérfido”; asesinato que toda la estructura societal avaló, no tanto como pecado ni excomunión, por el contrario, era un asesinato de acción sustentado por leyes y normativas jurídicas que permitían ese crimen.

Pero más allá de la muerte por hambre o por extenuación, son incontables los horrendos crímenes premeditados cometidos por la burguesía, su odio escapa de cualquier raciocinio, en especial contra los más desvalidos, siendo la mujer una de las mayores víctimas de la opresión burguesa. El 8 de marzo de 1857,  como resultado de un incendio provocado, en Nueva York mueren 146 obreras textiles, estas valientes trabajadoras se habían declarado en huelga y ocuparon la fabrica para denunciar las pésimas condiciones de trabajo e inseguridad en las cuales laboraban, reclamaban la reducción de la jornada de trabajo a 8 horas. Ante su negativa a desalojar, fueron atacadas con bombas incendiarias. En conmemoración de estas mártires proletarias se celebra el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer.

Ricardo Mella, español y el francés Maurice Dommanget, en sus libros  “Los mártires de Chicago/La tragedia de Chicago” explican el horario que la mayoría de los obreros tenían, por ejemplo, alrededor de las cuatro de la mañana partían hacia el trabajo y regresaban a las siete u ocho de la noche, quizás más tarde, como es lógico pensar,  jamás veían a sus hijos y mujeres en luz solar. Mientras miles de obreros carecían de lo imprescindible para una vida decorosa,  el esfuerzo producto del trabajo de todos ellos,  es acumulado en ganancia (plusvalía) para los patronos. Esta realidad se agudiza en 1873 con la crisis financiera generada en toda sociedad capitalista. Como expresáramos anteriormente, los aportes de Marx, las angustias y explotación de los trabajadores confirman la necesidad de organizarse en forma solidaria. Se van formando diversos grupos de manera subterránea, es decir clandestina,  para luchar por las ocho horas. Uno de ellos, Los Caballeros del Trabajo, declaran, en 1874, que “se esforzarán en obtener sus demandas con una medida radical: la negativa a trabajar más de ocho horas”. Una vez más la lucha por las reivindicaciones y conquistas obreras,  aparecen sujetas a la huelga general.

Adam Smith padre del capitalismo dejo muy claro cuál era la realidad del proletariado dentro de ese sistema económico: “lo que el hombre pobre vende es su vida. El Trabajo es un proceso en que el hombre pone en venta horas de su vida”. Bien podríamos decir que el proletario dentro del capitalismo vende su vida por pedazos, donde la clase dominante decide si está dispuesta a pagar y cuantas migajas está dispuesta a entregar por sustraerles la vida a sus esclavos asalariados.

En ciudades como Pittsburg,  los trabajadores ferroviarios libraron una prolongada huelga por las ocho horas, no obstante,  los patronos vencieron, con el apoyo de las armas del Estado. La Federación Americana del Trabajo (AFL, por sus siglas en inglés) declaró que “la jornada de ocho horas dará trabajo a desocupados, disminuirá el poder del rico sobre el pobre, creará condiciones favorables a la educación y al mejoramiento intelectual de las masas y aumentará el consumo de bienes estimulando la producción”.

En 1884 el Congreso de la AFL reconoce el fracaso de las gestiones realizadas en todas las instancias gubernamentales; la mayoría de militantes obreros consideran que a través de la presión directa sobre los patronos,  se obtendrán respuestas directas y no, como las que se llevaban hasta el momento, negociaciones a través de las estructuras políticas y gubernamentales. La propuesta se generaliza, una acción sindical unánime resuelven que a partir del 1° de mayo de 1.886,  la jornada de trabajo será de ocho horas,  recomendándose, además, hacer gestiones para que se aprueben leyes acordes con esa resolución e invitando a participar en el movimiento a Los Caballeros del Trabajo.

 “La fecha elegida fue el 1° de mayo” -explica el francés Maurice Dommanget citando a Gabriel Deville-, se hace necesario, detenernos en este punto, para explicarles a todos y todas ¿el por qué la escogencia de ese día?  Esa fecha correspondía al comienzo del año de trabajo y a partir de la misma se efectuaban, masivamente, contrataciones de servicios.

Primero de mayo, fecha esperada por todos

Al fin, amanece. El 1° de mayo de 1886 las manifestaciones plantean: “¡Ocho horas de trabajo! ¡Ocho horas de reposo! ¡Ocho horas para la educación! A partir de hoy ningún obrero debe trabajar más de ocho horas por día.”

Cinco mil huelgas. Trescientos mil huelguistas. Las movilizaciones anuncian un tiempo nuevo. Crece la conciencia del proletariado frente al capitalismo opresivo, arrogante e imperialista. Los trabajadores se desplazan tras las banderas rojas y negras de los anarquistas, que en Chicago contaban con prestigiosos militantes. En Nueva York se escuchan discursos en inglés y en alemán. José Martí, corresponsal para "La Nación" de Buenos Aires, expresará: “Los inmigrantes europeos denunciaban con renovada ira los males que creían haber dejado tras sí.” En Milwaukee la jornada fue sangrienta. Reprimió la policía. Hubo enfrentamientos. Una descarga de fusiles contra los manifestantes mata a nueve personas.

 A fines del siglo XIX Chicago era la segunda ciudad de Estados Unidos. Del oeste y del sudeste llegaban cada año por ferrocarril miles de ganaderos desocupados, creando las primeras villas humildes que albergarían a cientos de miles de trabajadores. Además, estos centros urbanos acogieron a emigrantes venidos de todo el mundo a lo largo de esa época. La única fábrica que trabajaba era la de maquinaria agrícola McCormick, que estaba en huelga desde el 16 de febrero porque querían descontar a los obreros una cantidad para la construcción de una iglesia. La producción se mantenía a base de sustitutos, las condiciones de los trabajadores eran mucho peores que en otras ciudades del país, por tanto,  las movilizaciones iniciadas, siguieron los días 2 y 3 de mayo.

Los patrones recurrieron a los despidos o al cierre de empresas. En la McCormick, fábrica de maquinaria agrícola, son cesados 1.200 trabajadores y sustituidos por rompehuelgas. Además, organizaron, una policía privada que actuaba con la complicidad policial y la impunidad judicial -informa Maurice Dommanget en el libro antes mencionado.

primero-mayo-1886-chicago1.jpgEl 4 de mayo una multitud de trabajadores asistió a un mitin a las cuatro de la tarde, en Haymarket Square, en el que habló August Spies, líder anarquista, director del Diario de los Trabajadores de Chicago. Un grupo se apartó del mitin y chocó con rompehuelgas de la fábrica McCormick, los policías privados de la empresa atacaron a los huelguistas con revólveres y fusiles. El mitin se dispersó, pues muchos corrieron en ayuda de sus compañeros. Los agentes dispararon sobre los que huían y el resultado fue seis muertos y cincuenta heridos. Se convocó entonces, por los anarquistas, a un mitin de rechazo al crimen en Haymarket, 20.000 trabajadores asistieron a la plaza del mercado de heno. El acto tomó un carácter pacífico. Allí hablaron Spies, Parsons y Fielden. Cuando la multitud se dispersaba, alrededor 10 de la noche, la policía irrumpió con violencia. Una bomba - los historiadores han planteado la posibilidad de un agente provocador - cayó entre los policías, de inmediato se desató una violencia, la represión fue trágica,  numerosas fueron las bajas y los heridos se contaban por centenares, por parte de la policía hubo ocho muertes, la mayoría de ellos producto de balas disparadas entre ellos mismo.

De inmediato el poder burgués expresado a través de los medios de comunicación se hizo sentir. La manipulación informativa fue grotesca e infame:

El New York Times, publicaba “las huelgas para obligar al cumplimiento de la jornada de ocho horas pueden hacer mucho para paralizar la industria, disminuir el comercio y frenar la renaciente prosperidad del país.”

El Illinois State Register calificó a la lucha por las ocho horas como “una de las más consumadas sandeces que se hayan sugerido nunca acerca de la cuestión laboral”. Y sostuvo que “hacer huelga en procura de ocho horas es tan cuerdo como hacer huelga para conseguir paga sin cumplir las horas.”

El Chicago Times planteaba: “La prisión y los trabajos forzados son la única solución posible a la cuestión social. Hay que esperar que su uso se generalizará.” “Que mejores sospechosos que la plana mayor de los anarquistas. ¡A la horca los brutos asesinos, rufianes rojos comunistas, monstruos sanguinarios, fabricantes de bombas, gentuza que no son otra casa que el rezago de Europa que buscó nuestras costas para abusar de nuestra hospitalidad y desafiar a la autoridad de nuestra nación, y que en todos estos años no han hecho otra cosa que proclamar doctrinas sediciosas y peligrosas!”

A las detenciones ilegales, siguió una larga etapa de represión, allanamientos masivos, estado de sitio y ocupación de barrios enteros por la tropa. Se detuvo, apaleó y torturó a centenares de obreros y dirigentes sindicales. El odio se concentró contra los anarquistas detenidos y demás dirigentes obreros: "asesinos", "'agitadores", "monstruos sanguinarios", "pestíferos sediciosos", "gentuza", "hez de Europa", etc.

Como resultado de todo el plan orquestado desde las mismas entrañas del imperio en gestación, fueron detenidos Osear Neebe, George Engel, Samuel Fielden, August Spies, Michael Schwab, Adolph Fischer y Louis Lingg. Albert Parsons, estuvo en la  clandestinidad, el día del proceso se presentó para compartir el destino junto a sus compañeros. Todo el juicio -como se probó después- fue una farsa destinada a condenar a estos líderes revolucionarios. Un miembro del tribunal admitió la mascarada, pero afirmó: “los colgaremos lo mismo. Son hombres demasiado sacrificados, demasiado inteligentes para nuestros privilegios”. El fiscal reclamó la muerte: “Declarad culpables a estos hombres; haced un escarmiento con ellos; ahorcadlos y salvaréis a nuestras instituciones y a nuestra sociedad”.

En el dictamen emanado por la injusticia burguesa, Schwab y Fielden fueron condenados a prisión perpetua. Neebe a quince años. Lingg, Fisher, Engel, Parsons y Spies se les sentencio con pena de muerte, en la víspera de la ejecución se informó sobre el supuesto suicidio de Louis Lingg. Luego se probó que fue asesinado. Los cuatro sentenciados mantuvieron hasta el último instante sus ideales. Fischer dijo que no pediría perdón por sus principios: “Jamás pediría perdón por lo que creo justo y bello”. Engel, sostuvo: “¿Temblar porque me han vencido aquellos a quienes hubiera yo querido vencer? Este mundo no me parece justo; y yo he batallado, y batallo ahora con morir, para crear un mundo justo. ¿Qué me importa que mi muerte sea un asesinato judicial? ¿Cabe en un hombre que ha abrazado una causa tan gloriosa como la nuestra desear vivir cuando puede morir por ella?”. 

Ya frente a su verdugo Spies profetizó:”Salud, tiempo en que nuestro silencio será más poderoso que nuestras voces, que estrangula la muerte”. Al tiempo que Parsons reclamaba “Dejadme hablar, juez Matson. Dejad que se escuche la voz del pueblo…” repentinamente quedaron en silencio los cuatro mártires revolucionarios,  el lazo que les cubría el cuello se achico violentamente ahogando sus palabras, lo que la soga no pudo acallar fue el ejemplo de estos valientes precursores de la libertad, su memoria sigue vibrando en los corazones de miles de millones de hombres y mujeres que hoy reviven la gesta libertaria que nos conducirá, más temprano que tarde por  el sendero de la igualdad y de la libertad.

Finalmente queremos expresar en esta fecha de enorme contenido internacionalista, nuestra solidaridad con los trabajadores y pueblos que en todo el planeta luchan por sus derechos a construir un mundo solidario, revolucionario y socialista. Rechazamos la campaña anticomunista desatada por el imperialismo estadounidense en contra de Cuba, Nicaragua, Ecuador, Venezuela y todos los países que luchan por la liberación nacional,  reiteramos nuestro respaldo solidario y clasista a los hermanos de Colombia. Condenamos la política intervencionista y belicista del imperialismo y exigimos el retiro inmediato de las tropas yanquis de Afganistán e Irak; condenamos la acción del sionismo israelí que asesina a niños, jóvenes, mujeres y ancianos palestinos. El carácter internacional y la solidaridad del proletariado revolucionario, no debe tener límites, por tanto decimos igual como lo han anunciado distintos clásicos literarios revolucionarios del marxismo:

El proletariado, la masa trabajadora, es decir todos y todas, no tenemos más nada que perder, salvo las cadenas que nos atan al yugo del capital.

¡¡Hasta la Victoria Siempre!!

José L. Velásquez, Hipólito Abreu, Voceros Nacionales
TUPAMARO, DIRECCION NACIONAL

lunes, 26 de abril de 2010

Llamamiento de la CTC a llenar plazas y calles el Día Internacional de los Trabajadores

Frente a las calumnias del imperio y en apoyo a las transformaciones económicas

Trabajadoras y trabajadores:

primero-mayo.jpgArribamos a este Primero de Mayo en momentos en que los enemigos de la Revolución, apoyados por los grandes medios de comunicación masiva, han tejido una hipócrita campaña de difamación, con la complicidad de sus agentes internos pagados con fondos del gobierno estadounidense y la participación interesada de sus socios europeos, que pretenden engañar al mundo mostrándonos como una nación que no respeta los derechos humanos ni la vida.

Ante ese cerco de calumnias, los trabajadores, que nunca hemos cedido ni cederemos ante el terror mediático, ni el chantaje de ningún país o conjunto de naciones por poderosas que sean, ratificaremos nuestra posición, con la misma firmeza que mantienen nuestros cinco héroes prisioneros injustamente en cárceles norteamericanas, para quienes ese día volveremos a exigir libertad.

El Primero de Mayo los cubanos desfilaremos masivamente no solo para festejar el Día Internacional de los Trabajadores, sino también como manifestación de respaldo a la Revolución, para establecer el compromiso de apoyar y participar activa y conscientemente en las transformaciones ya en marcha de nuestro modelo económico, conscientes de que ello constituye la garantía de la continuidad del socialismo en nuestra patria y de la preservación de la independencia y la soberanía nacionales.

Ratificaremos además la decisión de consagrarnos con ahínco a la recuperación de la economía como tarea principal, incrementando la producción y la productividad, aplicando el principio de distribución socialista, reordenando el empleo, sustituyendo importaciones, incrementando las exportaciones, favoreciendo el ahorro de recursos de todo tipo y enfrentando decididamente las indisciplinas, el robo, y las manifestaciones de corrupción.

Este Primero de mayo tenemos muchas razones para que cada compatriota asista al desfile y demuestre con su participación alegre y combativa, que ningún dinero del mundo puede comprar la dignidad de un pueblo patriota e internacionalista que marcha con el entusiasmo que le dan la confianza en sus propias fuerzas, su demostrada capacidad de resistencia, y la certeza del camino que ha elegido.

Llegar hasta aquí solo ha sido posible con la unidad de todas las organizaciones, de toda la sociedad.

El Primero de Mayo inundaremos las calles y plazas públicas, que por derecho nos pertenecen, reafirmando nuestro categórico respaldo a la Revolución, al Partido, a Fidel y a Raúl. Será la repuesta contundente que de todos demanda hoy la Patria.

¡Todos al desfile!

Frente a la injerencia yanki y de la Unión Europea, ¡unidad!

¡Viva el Primero de Mayo!

Central de Trabajadores de Cuba
Abril del 2010


jueves, 8 de abril de 2010

Defenderemos la verdad con nuestra moral y nuestros principios


raul-lopez-1-de-mayo-09.jpgEl imperio y sus aliados se han lanzado a una nueva cruzada para intentar demonizar a Cuba. Su poderosa maquinaria política y mediática ha puesto en marcha una colosal operación de engaño con el objetivo de desacreditar el proceso revolucionario, desestabilizar el país y provocar las condiciones para la destrucción de nuestro sistema social.

En la febril campaña usan a sus mercenarios al antojo. Para obtener bochornosos dividendos políticos, los lanzan a la muerte, sin importarles un ápice verdaderamente esos seres humanos; como no les ha importado nunca tampoco la muerte de más de 3 mil cubanos por actos terroristas organizados y financiados desde Estados Unidos, ni el destino de los más de 2 mil compatriotas mutilados por esos actos abominables, ni los ciudadanos que han perecido en el Estrecho de la Florida al lanzarse en infaustas aventuras tras los cantos de sirena de la asesina Ley de Ajuste Cubano.

Invocan cínicamente los derechos humanos que han pisoteado y pisotean hoy impunemente en diversas partes del mundo. Acusan hipócritamente a la Revolución de la muerte de una persona, preso común al que vistieron de político por obra y gracia de las campañas anticubanas y los cuantiosos recursos y medios que a ella se dedican, a quien sacrificaron para servir de punta de lanza en el propósito de denigrar a la nación que más esfuerzos ha hecho por salvar vidas en el mundo, al enviar a decenas de miles de sus abnegados trabajadores de la salud a colaborar con más de un centenar de países, en los lugares más difíciles; a la Revolución que no dudó un segundo en ofrecer sus médicos para socorrer a las ciudadanos norteamericanos en New Orleans y otras ciudades del sur tras el paso devastador del huracán Katrina; la que brinda estudios superiores a jóvenes que no hubieran podido graduarse en sus naciones, incluyendo a varios de los Estados Unidos; a la que ha puesto a disposición internacional un novedoso método de alfabetización que ha permitido a millones de personas en diversos países de América Latina y el Caribe, Europa, África y Oceanía acceder al sagrado derecho humano de la educación y el conocimiento.

La Revolución Cubana ha actuado consecuentemente bajo principios éticos, políticos y morales siguiendo las enseñanzas de Fidel. El respeto al ser humano es la esencia de nuestro sistema y ha sido una de las claves del apoyo popular al proceso desde los días heroicos de la Sierra Maestra, cuando siempre se respetó la vida de los prisioneros enemigos.

Pese a la invariable política de hostilidad y agresión constante del Imperio, desde la invasión armada, los sabotajes terroristas y los planes de atentados contra Fidel y nuestros dirigentes, hasta la promoción de la subversión y el genocida bloqueo económico, comercial y financiero que dura ya cinco décadas, la Revolución jamás ha asesinado, torturado o desaparecido a uno solo de sus enemigos.

¿Pueden decir lo mismo los gobiernos de Estados Unidos y de los países europeos que se desgañitan criticando a Cuba y condenándola cual si fueran vírgenes vestales? ¿Qué pueden decir del millón de muertos en Iraq y las decenas de miles de víctimas en Afganistán por las guerras ilegales allí ejecutadas? ¿Cómo pueden explicar las cárceles secretas y las torturas para los supuestos terroristas? ¿Qué basamento legal sustenta los asesinatos selectivos que Estados Unidos ha ejecutado contra sus enemigos en diversas partes del mundo con una fuerza especial dirigida en estos años por el mismo General que ahora comanda las tropas en Afganistán? ¿Cómo pueden justificar la muerte en los últimos 5 años de más de 100 inmigrantes que estaban bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos? ¿Qué derecho humano sustenta las palizas brutales contra los representantes de los movimientos sociales que protestaban cuando la Cumbre del Clima en Copenhague o contra los estudiantes californianos que reclamaban más presupuesto y menos cobros por la educación? ¿Quién supervisa el trato vejatorio que se le da a los inmigrantes en los cientos de centros de detención que están diseminados por Europa? ¿Se han alarmado, han denunciado o han condenado estas escandalosas violaciones de los derechos humanos el Congreso de Estados Unidos, el Parlamento Europeo y los partidos de la derecha del Viejo Continente que hoy se muestran tan preocupados con Cuba?

Lo que les inquieta verdaderamente es la fortaleza moral de la Revolución, su fidelidad a los principios, su creciente prestigio en nuestra región, donde se ha convertido en importante actor de impulso al proceso de integración, su actuar inteligente y sereno para enfrentar las duras consecuencias de la crisis económica internacional y del bloqueo, su claridad en que hay que cambiar lo que deba ser cambiado en pos de conquistar para nuestro pueblo toda la justicia como nos han pedido Fidel y Raúl.

Por ello el imperio y sus aliados europeos concertan planes, coordinan el trabajo de sus servicios especiales, envían a sus diplomáticos a las calles a monitorear el trabajo de sus asalariados en la isla, incrementan los fondos para la subversión en Cuba. Solo la USAID tiene asignado 20 millones de dólares este año para suministrarle a los grupúsculos contrarrevolucionarios y para financiar el acoso mediático contra Cuba.

Ahora centran su cínica campaña en un nuevo huelguista —cuyos delitos comunes y actos contrarrevolucionarios fueron denunciados en Granma el pasado 8 de marzo— a quien se le brinda toda la atención médica calificada.

Se mundializa su show mientras se silencian cínicamente su crueldad y antecedentes criminales, sus agresiones y amenazas de muerte a una doctora, directora del hospital donde trabajó, y la golpiza a un anciano indefenso al que hubo que operar de urgencia por las lesiones recibidas.

Arman alharaca también alrededor de las autodenominadas Damas de Blanco, quienes se prestan al juego enemigo y se sustentan con dólares salpicados de sangre cubana, suministrados entre otros por el terrorista Santiago Álvarez Fernández Magriñá, quien pretendió volar el Cabaret "Tropicana" y es el "benefactor" en Miami de Luis Posada Carriles. No es de extrañar por eso que el autor de la voladura de un avión de pasajeros de Cubana de Aviación y de otros execrables actos saliera hace unos días en Miami a expresar su apoyo a estas "damas", cuya única sanción hasta hoy ha sido el repudio contundente y enérgico de nuestro pueblo en las calles.

Recibir dinero de una organización terrorista es una felonía severamente castigada en Estados Unidos. Actuar al servicio de una potencia extranjera lo es también. Los delitos de los llamados "disidentes" no tienen nada que ver con la libertad de opinar, sino con la colaboración a sueldo de la superpotencia enemiga en sus planes contra nuestra nación. A todos se les ha probado la recepción, directa o indirecta, de fondos del gobierno de Estados Unidos y de no pocas fundaciones europeas que colaboran con la política de guerra contra Cuba.

¿Qué les pasaría a estos "disidentes" si hicieran en el país de su amo las acciones que realizan en Cuba? El Código Penal de Estados Unidos prevé una pena de 20 años para quien preconice el derrocamiento del gobierno o del orden establecido; 10 años para quien emita falsas declaraciones con el objetivo de atentar contra los intereses nacionales en sus relaciones con otra nación, y 3 años a quien mantenga "correspondencia o relación con un gobierno extranjero -con la intención de influir en su conducta- respecto a un conflicto o una controversia con Estados Unidos".

El enemigo usa todas las armas de presión. Utiliza el chantaje político y ordena el aniquilamiento mediático de quienes pretendan ser solidarios con Cuba. Intenta acallar cualquier voz que discrepe de su dictado. Olvida hasta su cacareada "Libertad de expresión" para obligar a Google a cerrar el blog digital de un intelectual cubano que ha denunciado con irrebatibles argumentos los verdaderos propósitos políticos de la campaña contra nuestra Patria.

Nada nos sorprende. Son los mismos métodos perversos puestos en práctica desde hace 50 años cuando el presidente Eisenhower aprobó el Plan de acciones encubiertas contra Cuba.
Como dijo el compañero Raúl en la clausura del IX Congreso de la UJC:

"Más de medio siglo de combate permanente ha enseñado a nuestro pueblo que la vacilación es sinónimo de derrota.

"No cederemos jamás al chantaje, de ningún país o conjunto de naciones por poderosas que sean, pase lo que pase. Tenemos derecho a defendernos. Si pretenden acorralarnos, sepan que sabremos parapetarnos, en primer lugar en la verdad y los principios"¼ "¡Sobran los ejemplos en nuestra historia!"

Daremos la pelea con nuestras ideas, en nuestras calles y en todos los escenarios internacionales.

¡El próximo 1º de Mayo recibirán de nuestro pueblo y sus trabajadores una contundente e inequívoca respuesta del apoyo a la Revolución!

¡Defenderemos la verdad con nuestra moral y nuestros principios!



Imagen FOTO_Raul Lopez 1 de mayo 09

viernes, 1 de mayo de 2009

Un primero de mayo con la decisión irrenunciable de construir el socialismo

Videos del Primero de Mayo· :
http://videos.co.cu/videos/comienzadesfile1mayo.wmv· http://videos.co.cu/videos/discursosalvador1mayo.wmv· http://videos.cocu/videos/comienzacto1mayo.wmv

General de Ejercito Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros;
Compañeros de la dirección del Partido, el Estado y el Gobierno;
Distinguidos invitados;
Trabajadores; compatriotas:


Celebramos este 1ro de Mayo con la alegría de hacerlo en el año en que conmemoramos el aniversario 50 de la Revolución cubana y el 70 de la fundación de la CTC.

Un día como hoy tiene que ser también para festejar a viva voz y por todo lo alto lo que somos y cuanto hemos edificado con el esfuerzo y sacrificio de varias generaciones de cubanos, que han sido protagonistas ejemplares de la obra revolucionaria, teniendo la unidad como piedra angular de la resistencia y victorias de nuestro pueblo.

Arribamos a esta gloriosa fecha en medio del quehacer cotidiano por eliminar los cuantiosos daños sufridos el pasado año por el embate de los tres huracanes convertidos en los más devastadores de nuestra historia. Del extraordinario esfuerzo desplegado por los trabajadores y todo nuestro pueblo, que han evidenciado una vez más su solidaridad, capacidad de sacrificio y voluntad de salir adelante.

La recuperación de las afectaciones causadas a la economía, infraestructura y al fondo habitacional avanza de manera gradual y será necesario todavía dedicar en el futuro grandes esfuerzos y recursos para restañar las heridas causadas al país por esos fenómenos naturales.
Más aún cuando la humanidad se encuentra inmersa en una crisis económica global que torna compleja la situación política, económica y social a escala internacional, esta impacta sobre los pueblos y pone a los trabajadores ante un panorama desolador, del que ningún país escapa.

En nuestro caso se suman los efectos del férreo bloqueo económico que mantiene el gobierno de Estados Unidos hace casi medio siglo, con la obsesiva y fracasada pretensión de destruir a la Revolución.

La unidad y la resistencia frente a cualquier obstáculo en que nos ha formado Fidel, son pilares sobre los que se erige erguida y triunfante la Revolución cubana y se convierten en las principales banderas de combate para todos los tiempos. Continuaremos apoyando resueltamente las medidas que adopta nuestro gobierno para atenuar los efectos de la crisis sobre la población.

A los trabajadores nos corresponde estar en la primera línea de esta batalla, con una mayor consagración al trabajo que es la fuente principal de creación de las riquezas; en la elevación de la producción y la productividad; por la reducción de los gastos y los costos; por crecer en las exportaciones e incrementar todos los renglones que disminuyan importaciones. Para el logro de estos objetivos se impone trabajar con más disciplina, con más calidad en todos los servicios que se prestan y desarrollar una cultura del ahorro como la más importante fuente de recursos a nuestro alcance.

Crece el prestigio de Cuba. En América Latina son cada vez más los gobiernos populares y se fortalecen pujantes movimientos sociales, con los que se amplían y profundizan nuestras relaciones. Nos regocija ver las muestras de apoyo y respeto expresadas por numerosos mandatarios del continente en las recientes cumbres del Alba y de las Américas. Satisface constatar como se unen voluntades y avanza un verdadero programa de integración regional en la Alternativa Bolivariana para los pueblos de nuestra América.

Nos acompañan en esta conmemoración dirigentes sindicales, líderes de movimientos sociales y otras personalidades de diversas partes del mundo, que quisieron celebrar en Cuba el 1ro de Mayo. Les agradecemos este gesto de apoyo solidario que durante décadas han hecho a nuestro pueblo.

Aprovechamos la ocasión para expresar el más fervoroso agradecimiento al movimiento sindical internacional, a las organizaciones obreras y de solidaridad y a todos los que en el mundo realizan acciones y apoyan la liberación de los 5 héroes cubanos que guardan injusta prisión en cárceles norteamericanas.

Trabajadores y compatriotas de la Capital y de todo el país.

Alcemos nuestras banderas y nuestras voces para que resuene de un polo a otro del planeta, de un continente a otro, la decisión irrenunciable de este extraordinario y combativo pueblo, de construir el socialismo bajo la dirección del Partido Comunista de Cuba, de Fidel y de Raúl.

A Cuba ¡no la tendrán jamás!

¡Comience el desfile!

¡Viva el 1ro de Mayo!
¡Vivan Fidel y Raúl!
¡Viva Cuba Libre!