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lunes, 14 de noviembre de 2011

Libia: pensamiento imperial y democracia global

Por Eliades Acosta Matos

Asesinato_gaddafi_001Los videos sobre el linchamiento de Muamar el Gadhaffi, y el degollamiento de uno de sus hijos fueron inicialmente conocidos gracias a Al Jazeera, no a la CNN, ni Reuters, ni Deutsche Welle, ni TVE, ni Fox News, ni la BBC. Estas, con la pulcra disciplina de los mayordomos, solo obedecían la consigna de transmitir poéticas y enternecedoras imágenes de sus Freedom Fighters. Puede revisarse la iconografía publicada de esta nueva operación imperialista y se comprobará que se trata de una cuidadosa puesta en escena; la construcción de una moderna poética de la contrarrevolución y el hegemonismo neocolonialista. Y fue efectiva: de inicio, el mundo calló y aceptó como bueno un crimen monstruoso, cometido contra el pueblo libio y sus líderes, tanto como el que, en su momento, cometiesen estas mismas fuerzas del pasado contra Lumumba, el Che, Salvador Allende o Nurden Mohamed Taraki.

Puede aceptarse que Gadhaffi, y su propia coherencia como líder revolucionario, no llega a la altura de los demás mencionados, pero también es inaceptable que, a pesar de sus errores y limitaciones, hagamos con nuestro silencio, el juego al imperialismo y al colonialismo que lo masacraron junto a su pueblo. Adoptar una actitud vergonzante ante un genocidio monstruoso, como el que presenció, impasible, el mundo, es validarlo. Y otorgar un cheque en blanco a los asesinos para que continúen matando.

No importa, en rigor, si Gadhaffi cometió errores o no permitió en su país el rejuego político, al estilo occidental. Esas eran cuestiones a resolver por los libios, no por Estados Unidos ni la OTAN. Tampoco si tenía un colorido guardarropa, cuatro enfermeras ucranianas, o era custodiado por un cuerpo de bellas amazonas. No caigamos en la trampa de la trivialización imperial. El error de Gadhaffi, se ha comprobado, no fue el haber sido revolucionario, nacionalista, antiimperialista y anticolonialista, sino que no lo fue consecuentemente, y hasta el fin. Su más craso error estratégico fue haber creído en el honor y la seriedad de quienes jamás le perdonaron haber dado conciencia de su dignidad, su independencia y soberanía a un pueblo del Tercer Mundo, afectando, de paso, las ganancias derivadas de la explotación inmisericorde de sus recursos naturales. Esas potencias del ayer, primero tomaron los millones que les proporcionaron los negocios que un iluso Gadhafi les facilitó, y luego tomaron la sangre de su pueblo, de su familia, y de él mismo. Y de paso aplastaron la independencia, la soberanía y el ejemplo de una revolución como la libia, para hacerse de nuevo con el dinero fácil derivado de la explotación de su petróleo.

No creo en la genialidad ni la omnipotencia de los staff creativos de las agencias de inteligencia del imperio. Son falibles, predecibles, aburridos y, frecuentemente, burdos. El caso libio lo demuestra. Ya sabemos que contra Gadhaffi y su pueblo se apandillaron, en obsceno compadrazgo, todos los poderes imperiales de la Tierra. Había que dar un ejemplo, a como diese lugar, y creen haberlo dado. Analicemos la leyenda que nos han intentado vender:

Un avión no tripulado yanqui, supuestamente, detectó el movimiento de los autos en que se retiraba de Sirte el líder libio. Los aviones de la OTAN habrían bombardeado la caravana, hiriéndolo levemente. El resto del cuento es conocido, incluyendo las imágenes de las turbas de hienas cobardes y linchadoras que acabaron con su vida. Hoy se sabe que los servicios de inteligencia alemanes conocían de su paradero exacto en Sirte, y que por lo tanto, no hacía falta esperar su retirada, ni un bombardeo. Tengo la firme convicción, derivada de mis estudios anteriores sobre las guerras culturales imperiales, el análisis de las estrategias mediáticas en el caso libio, y el conocimiento de la Historia, que lo que se nos ha presentado es una macabra y repugnante puesta en escena, un montaje mediático para cerrar el proceso de satanización de un líder tercermundista, concluyendo con lo que la CIA llamaba, desde los tiempos de la operación PBSUCESS, que en 1954 acabó con el gobierno de Jacobo Arbenz, en Guatemala, como “asesination of charácter”.

El escenario y las circunstancias fueron cuidadosamente escogidos para lograr la humillación y el desprestigio de Gadhaffi y la desmovilización de sus seguidores. El problema a resolver por los staffs creativos del imperio, fervientes fanáticos de las operaciones simbólicas y culturales que caracterizan las Guerras de Cuarta Generación de nuestra época, fue el mismo al que se enfrentaron cuando la guerra de Iraq y la búsqueda de Saddam Hussein: cómo impedir que los líderes enemigos, una vez capturados o eventualmente asesinados, se conviertan en héroes y mártires, y en consecuencia, en factor de movilización de sus pueblos. La experiencia del Che, convertido en el símbolo rampante de las luchas antiimperialistas del pasado y el presente siglo, renacido de su muerte, pujante y combativo, les enseñó a cuidarse más de las batallas culturales que de las físicas.

Entonces llegó el final, digno de una ópera wagneriana, a fuerza de rotundo, oportuno, y sospechosamente perfecto: un Gadhaffi fugitivo, escondido en una alcantarilla, es detenido, aparentemente sin combatir, por su “propio pueblo”, al grito de “Alá es grande”. Fervorosos islamistas terminan haciendo “justicia”, a pesar de los ruegos de clemencia del “dictador” (que no se aprecian en ninguna de las versiones conocidas en video). Ya ha trascendido que fue, en realidad, capturado tras un combate sostenido con tropas especiales inglesas y qataríes, siendo luego servido en bandeja a la turba linchadora. Y como cierre, el tiro de gracia dado, supuestamente, por un joven fotogénico, símbolo de la “Nueva Libia” pro-americana, y pro-colonialista, con una gorra de los New York Yanquees. Sin dudas, un guiño pícaro, intertextual, tipo Woody Allen; una especie de marca de autor de los coreógrafos de esta patraña.

Ya lo declararon las nuevas autoridades libias: no hubo autopsia del cadáver. Y para que todo quede perfecto, la ONU y Amnistía Internacional, en funciones de CSI imperiales, afirman que investigarán las circunstancias de estas muertes, o sea, que no pasará nada.

Llegado el momento, y no habrá que esperar mucho, toda la verdad se abrirá paso. El colonialismo y el imperialismo no han cambiado: son los mismos desde los tiempos de la Comuna de París, la República española, el Chile de Allende, o la Guatemala de Arbenz. Sus herramientas para subvertir y derrocar gobiernos siguen siendo, en esencia, los mismos, solo que ahora los pueblos disponen de herramientas difíciles de controlar: los celulares, las redes sociales, los medios alternativos, Internet… y su propia memoria y experiencia histórica enriquecida por la vida.

En Gadaffi, como en su momento con Lumumba, las potencias imperialistas y coloniales han saciado las más bestiales ansias de venganza y odio contra líderes africanos y tercermundistas, que osaron enfrentarlas. El mensaje es claro: no se permitirá la menor rebelión, el menor desacato, la más mínima resistencia, o lo que es lo mismo, queda prohibido, so pena de linchamiento y satanización eterna, toda medida que limite o corte el flujo de ganancias que nutre la avaricia insaciable del capital global.

Pero los imperios también aprenden de sus errores: el mismo día que se asesinaba cobardemente a Gadaffi, sin que se inmutaran los millones que en el mundo lloran cuando se tala un árbol en el Amazona, o matan una foca en el Ártico, Obama anunciaba,¡ oh que extraordinaria causalidad!, que comenzaba la retirada definitiva de sus tropas de Iraq. Una decisión polémica y peligrosa, oportunamente compensada, ante la opinión pública, con la euforia de ver, a uno de sus principales “enemigos”, sufrir y morir humillado. Lo que Obama hizo es intentar cerrar, definitivamente, una peligrosa brecha, gracias a la cual el buque imperial, peligrosamente, hacía aguas: no la de los gastos de una guerra que no han podido, ni podrán ganar, sino la de las bajas norteamericanas que ha costado, y cuesta. Por eso en Libia la estrategia desestabilizadora fue diferente: ordenar el trabajo sucio a la OTAN, entregar $ 1100 millones de USD, que fue el aporte reconocido por el gobierno norteamericano a esta campaña, y no exponer hombres en el terreno. Al menos, no de tropas regulares, pues está por conocerse el accionar de unidades y oficiales de tropas especiales norteamericanas y europeas en suelo libio. De ahí que un eufórico Vicepresidente Biden, esa versión postmoderna del “Hombre Invisible” en la Casa Blanca, haya declarado que Estados Unidos había logrado deshacerse de Gadhaffi “… sin perder un solo soldado”

¿Cuáles son las lecciones que se desprenden del caso libio? ¿Qué cambios, en las tácticas, estrategias y en la propia mentalidad imperialista, expresan? ¿Qué significado tiene para el futuro de la democracia global, y especialmente, para los procesos políticos y los gobiernos progresistas y de izquierda que existen en América Latina?

En aras de la concisión, resumiremos nuestra opinión en los siguientes puntos:

1) La esencia del capitalismo global, y de los gobiernos imperialistas se mantiene inalterable en nuestra época: es la misma desde su surgimiento, y sigue guiando su relación con el Tercer Mundo. No es más humano, ni menos bárbaro, ni más democrático, ni más pacifista, ni menos ambicioso o explotador. En tiempos de crisis global, de decadencia del liderazgo norteamericano, de unipolaridad y pensamiento único, se está tornando más agresivo y menos interesado en ocultar esas esencias, dejando a un lado las hojas de parra con las que se cubrió en tiempos de la Guerra Fría, a saber, la supuesta defensa de la libertad, de la cultura occidental y de la democracia.

2) Si bien las experiencias fallidas de Iraq y Afganistán frenaron, hasta ahora, el despliegue definitivo y total del proyecto neoconservador de contraofensiva del capitalismo, y la aplicación de un programa de contrainsurgencia universal, o de contrarrevolución a escala planetaria contenido en el Proyecto para un Nuevo Siglo Americano, de 1997, los apremios de la realidad y las nuevas experiencias desestabilizadoras, basadas, primero, en el modelo de la teoría y la práctica del “Soft and Smart Power”, del que Obama es el paradigma, y en la cooptación de las llamadas “revueltas o revoluciones democráticas”, iniciadas en Túnez y Egipto, son testimonio de que tales planes, lejos de haber sido desechados, han sido reciclados y están siendo puestos en vigor, de manera planificada y sistemática, como demuestra el caso libio. Estados Unidos acaba de anunciar la retirada “temporal” de su Embajador en Siria, debido a “amenazas recibidas”, lo cual indica, con antelación, donde presenciaremos el siguiente capítulo de este folletín macabro.

3) Libia pone sobre el tapete un elemento de suma peligrosidad: la derrota transitoria de una revolución antiimperialista y anticolonialista por una contrarrevolución que se sueña de nuevo tipo, sin serlo, apoyada en poderes hegemónicos extranjeros, y llevada a cabo de manera aséptica, a un costo irrisorio para estos. Al menos, en su versión mediática, que como es sabido, está en las antípodas de la realidad y la verdad. Si nos remontamos a la historia del Siglo XX, algo similar sucedió en 1953 en Irán, cuando la CIA norteamericana y el gobierno británico, mediante la entonces novedosa y creativa operación PBAJAX, lograron el derrocamiento del gobierno nacionalista de Mossadegh. Alentados por lo que consideraron una operación desestabilizadora perfecta, la saga continuó al año siguiente con el derrocamiento de Arbenz, luego de Perón, Juan Bosch y así, sucesivamente, hasta llegar al derrocamiento de Allende, en 1973. Aquí la maquinaria se detuvo, urgida de ajustes, por el elevado costo político que implicó esta última operación. Lo sucedido en Libia, y la inercia del pensamiento instrumental imperial preludian la repetición del nuevo esquema, primero en otros países del Oriente Medio y África (Siria, Yemen, Irán) y luego, en otras regiones del mundo, especialmente en América Latina (Cuba, Venezuela, Nicaragua. Ecuador). El tímido y chapucero intento, en el caso del golpe de estado en Honduras, promete regresar acrecentado y con olor a “rebelión popular o de sociedad civil indignada”.

Debe recordarse que, bajo la “cruel tiranía de Gadhaffi”, esa misma Libia martirizada y reducida a cenizas por la “liberación democratizadora” de la OTAN y Estados Unidos, pasó de ser uno de los países más pobres de África al que más alto nivel de vida brindaba a sus habitantes. Datos que aún pueden consultarse en los reportes anuales de la OMS, la ONU y la UNESCO, lo señalan como poseedor de 2 décimas por encima de los países con más alto Indice de Desarrollo Humano del mundo; con una tasa de escolarización superior al 89%, y con una esperanza de vida de 75 años. Y eso, para los estándares habituales que presentan las empobrecidas naciones africanas, son datos muy relevantes.

Precisamente, el haberlo logrado, a pesar de la hostilidad abierta del imperialismo y el colonialismo, y constituir un ejemplo de que se puede escapar del infierno a que la explotación de los países del Tercer Mundo condena a sus pueblos, es una de las razones que explican la saña con que se ha barrido de la faz de la tierra los frutos de décadas de trabajo abnegado del pueblo libio.

4) El modus operandi imperial es obvio y repetitivo: mediante la diplomacia pública y las operaciones encubiertas de aliento a la subversión en países “hostiles”, con los que, a pesar de todo, se mantiene relaciones diplomáticas, se va logrando construir una constelación de satélites que comienzan a girar en la órbita escogida, siempre alimentados por los generosos donativos de organismos y organizaciones internacionales no gubernamentales. La sociedad civil es alentada y dirigida, financiada y politizada; las campañas que despliegan y hasta las consignas y símbolos de sus protestas son generados en los laboratorios culturales imperiales, recibiendo, de inmediato, la más amplia cobertura mediática. De esta manera se fabrican “héroes y mártires”, cuyas demandas se sintonizan, cuidadosamente, con la sensibilidad occidental. Se dota a este engendro antinatural, nacido por manipulación genética, de un look glamoroso, joven, libertario, democrático, femenino y plural, distendido y simpático, siempre pro-norteamericano y pro-occidental, en contraposición a los regímenes a los que se oponen, que son satanizados de manera sistemática e inmisericorde, y presentadas como bárbaras dictaduras en manos de crueles tiranos, cuyo tiempo histórico ya ha pasado. Para esto último, los poderes imperiales disponen de enormes recursos y un gran arsenal creativo, además de las herramientas que recomiendan ideólogos como Joseph Nye(promotor del “Soft and Smart Power”) o estrategas como Martin Van Cleveld, Thomas X. Hammes y William S. Lind(promotores de la teoría de las Guerras de Cuarta Generación).

5) La mentalidad contrainsurgente imperial, la misma que se destina para lidiar contra las revoluciones, los gobiernos, pueblos, partidos y movimientos políticos, redes y grupos sociales, y simples personas “diferentes”, o sea que no aceptan pasivamente las reglas del mundo unipolar y de pensamiento único, ha ido avanzando hacia una nueva concepción de lucha. Esta parte de la utilización de tácticas y estrategias revolucionarias del pasado, vaciadas de su contenido revolucionario original, invertidas, cambiadas de signo y, finalmente, utilizadas contra las propias revoluciones con un nuevo carácter: el de contrarrevoluciones restauradoras con ropaje liberal y progresista y un glamoroso look juvenil, precursoras de un acceso irrestricto y jubiloso al consumo capitalista, a las nuevas tecnologías y al mundo global.

¿Qué son las importadas “Damas de Blanco”, en Cuba, sino la imagen invertida y con signo contrario, pero con tácticas de lucha similares, de las gloriosas “Madres de la Plaza de Mayo”, de Argentina?

¿Qué son estos “Freedom Fighters” libios, posando para las obsequiosas cámaras de Occidente, en poses de Rambo y luciendo equipos militares relucientes y uniformes impecables, sino las versiones imperiales de los jóvenes palestinos de la Intifada, que pelean con piedras, y a pecho limpio, contra la ocupación israelí?

Nunca antes, como en las más modernas versiones de la teoría de la contrainsurgencia imperialista y las Guerras de Cuarta Generación, los servidores del capitalismo global han prestado tanta atención a la importancia de la cultura, los símbolos y las ideas. ¿No suena conocido esto?

6) El arsenal de validación imperialista de operaciones subversivas e injerencistas, como la de Libia, ha variado con los tiempos. Ya no puede hablarse de “Amenaza Roja”, ni del “Oro de Moscú”. También las sociedades humanas son más cultas y están mejor informadas, incluso, y a pesar de los pesares, hay mucho más canales universales de información independiente en Internet, por ejemplo, de los que jamás hubo. Las redes sociales permiten movilizaciones físicas y de opinión, en tiempo real, por ello las operaciones culturales preparatorias y justificativas de cada zarpazo imperialista tienen que estar envueltas en glamorosos ropajes postmodernos. Deben ostentar un evidente aire universal, y actuar con la rotundez de quien actúa siguiendo los cánones de una ciencia constituida y generalmente aceptada. Por eso es esencial, con mucha antelación, disponer de un arsenal teórico con el que se hay machacado la sensibilidad de la opinión pública, imponiendo modelos de juicio y valores que anteceden a los bombardeos y la matanza.

Algunas de estas nuevas herramientas teóricas imperiales son:

1) El pensamiento único y lo políticamente correcto.

2) La sacralización fundamentalista y unilateral de los derechos humanos, en detrimento de otros derechos, no menos universales, como los derechos sociales, ecológicos, a la diversidad cultural, etc.

3) La teoría de los “Estados fallidos”, los “Estados delincuentes” , las “intervenciones humanitarias”, y la fábula del “Caos creativo y el Nation Building”, ambas concepciones asentadas en la farsa de la “excepcionalidad norteamericana”.

4) La constelación de reportes y certificaciones de “buena conducta” a los demás países y Estados, en materias tan diversas como la lucha contra las drogas, el tráfico de personas o la “libertad económica”, cuya misión esencial es sembrar matrices de opinión, aislar y satanizar a las naciones que se oponen a los designios imperiales, para, en su momento, atacarlas, así como también “premiar” a sus aliados.

La tarea de definir, fertilizar y promover estas matrices de opinión corresponde a la bien posesionada red de instituciones académicas y tanques pensantes que actúa como una jauría de perros de Pavlov, siempre presta a reaccionar al tintineo de las monedas del imperio y el capitalismo global. Estas se encargan de silenciar el debate verdadero y fomentar el debate falso. Rand Corporation, Heritage Foundation, American Enterprise Institute, Brooklyn Institution, Cato Institute, por solo poner algunos ejemplos del mundo anglosajón, son muestra elocuente de ello. En el mundo hispanohablante, la patética versión flamenca de sus mayores norteamericanos, la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) del señorito Aznar. Los grandes medios erigen en paradigmas científicos, convierten en oráculos inapelables y en verdades reveladas toda la pacotilla ideológica que se produce en estas maquilas de la estafa global.

Contra estos viejos y nuevos planes y métodos del imperialismo global en su actual etapa de “Pacificación definitiva del planeta”, las fuerzas revolucionarias y progresistas deben y pueden oponer, además de frenos de otro tipo, una barrera cultural y de ideas. No son omnipotentes, a pesar de su poderío militar. No son infalibles, a pesar de su tecnología. No son invencibles, a pesar de sus millones. América Latina lo está demostrando con el afianzamiento de sus procesos alternativos, y en las condiciones actuales, en ello radica su fortaleza y su riesgo. Los imperialistas pueden perdonar, quizás y muy remotamente, a un oponente militar, pero con su sensible olfato clasista y su experiencia histórica, jamás perdonan a quien promueva símbolos, ideas, esperanzas, razones y una cultura que tenga, como horizonte de arribo, a un nuevo mundo, posible y mejor. El ensañamiento contra Lumumba, el Che, Allende y ahora Gadhaffi, y contra el ejemplo de la Revolución cubana, así lo demuestra.

En estas circunstancias, resuenan con vigencia renovada aquellas palabras del Che, precisamente pronunciadas tras los monstruosos crímenes en el Congo, del colonialismo belga y el imperialismo yanqui: “No se puede confiar en el imperialismo, ni tantito así:¡ nada!”.

Aunque venga ataviado con una hermosa sonrisa en la tez oscura de Barack Obama.
Fuente: Cubadebate
Tomado de Entorno: Boletín Especial de Cubarte (Año 9 Número 90)

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lunes, 24 de octubre de 2011

Fidel: El papel genocida de la OTAN

Reflexiones del compañero Fidel: El papel genocida de la OTAN

Rcbaez_reflex-fidelEsa brutal alianza militar se ha convertido en el más pérfido instrumento de represión que ha conocido la historia de la humanidad.

La OTAN asumió ese papel represivo global tan pronto la URSS, que había servido a Estados Unidos de pretexto para crearla, dejó de existir. Su criminal propósito se hizo patente en Serbia, un país de origen eslavo, cuyo pueblo tan heroicamente luchó contra las tropas nazis en la Segunda Guerra Mundial.

Cuando en marzo de 1999 los países de esa nefasta organización, en sus esfuerzos por desintegrar Yugoslavia después de la muerte de Josip Broz Tito, enviaron sus tropas en apoyo de los secesionistas kosovares, encontraron una fuerte resistencia de aquella nación cuyas experimentadas fuerzas estaban intactas.

La administración yanki, aconsejada por el Gobierno derechista español de José María Aznar, atacó las emisoras de televisión de Serbia, los puentes sobre el río Danubio y Belgrado, la capital de ese país. La embajada de la República Popular China fue destruida por las bombas yankis, varios de los funcionarios murieron, y no podía haber error posible como alegaron los autores. Numerosos patriotas serbios perdieron la vida. El presidente Slobodan Miloševiс, abrumado por el poder de los agresores y la desaparición de la URSS, cedió a las exigencias de la OTAN y admitió la presencia de las tropas de esa alianza dentro de Kosovo bajo el mandato de la ONU, lo que finalmente condujo a su derrota política y su posterior enjuiciamiento por los tribunales nada imparciales de La Haya. Murió extrañamente en la prisión. De haber resistido unos días más el líder serbio, la OTAN habría entrado en una grave crisis que estuvo a punto de estallar. El imperio dispuso así de mucho más tiempo para imponer su hegemonía entre los cada vez más subordinados miembros de esa organización.

Entre el 21 de febrero y el 27 de abril del presente año, publiqué en el sitio web CubaDebate nueve Reflexiones sobre el tema, en las que abordé con amplitud el papel de la OTAN en Libia y lo que a mi juicio iba a suceder.

Me veo por ello obligado a una síntesis de las ideas esenciales que expuse, y de los hechos que han ido ocurriendo tal como fueron previstos, ahora que un personaje central de tal historia, Muammar Al-Gaddafi, fue herido de gravedad por los más modernos cazabombarderos de la OTAN que interceptaron e inutilizaron su vehículo, capturado todavía vivo y asesinado por los hombres que esa organización militar armó.

Su cadáver ha sido secuestrado y exhibido como trofeo de guerra, una conducta que viola los más elementales principios de las normas musulmanas y otras creencias religiosas prevalecientes en el mundo. Se anuncia que muy pronto Libia será declarada “Estado democrático y defensor de los derechos humanos”.

Me veo obligado a dedicar varias Reflexiones a estos importantes y significativos hechos.

Proseguirá mañana lunes.
Firma fidel


Fidel Castro Ruz

Octubre 23 de 2011
6 y 10 p.m.





jueves, 25 de agosto de 2011

Países del Alba condenan ataques a la embajada de Venezuela en Libia: Texto y video del comunicado



Los integrantes del bloque expresan que el acto violento “constituye un acto de agresión que viola la soberanía territorial venezolana y atenta contra la inmunidad que protege a esta legación diplomática”

Los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) condenaron a través de un comunicado fechado el día de hoy, 25 de agosto, los ataques de fuerzas pro imperialistas a sede diplomática de Venezuela en Libia.

Este miércoles, grupos procolonistas que intentan derrocar al lider Muammar Al Gaddafi atacaron la residencia del embajador de la República Bolivariana de Venezuela en el país africano, Afif Tajeldine.

El documento, suscrito por el bloque integrado por Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Antigua y Barbuda, Dominica y San Vicente y las Granadinas, expresa que el acto violento “constituye un acto de agresión que viola la soberanía territorial venezolana y atenta contra la inmunidad que protege a esta legación diplomática”.

“Los países del ALBA deploramos esta nueva violación del Derecho Internacional que refleja la situación de caos y violencia a la cual ha quedado reducida la hermana nación libia, como consecuencia de la agresión militar ilegal que los gobiernos de la OTAN y sus aliados desencadenaron meses atrás”, agregó el texto.

Finalmente, expone: “Los países de la Alianza Bolivariana formulamos votos porque ese importante país africano recupere la senda de la paz y la armonía, y porque el conflicto interno que vive Libia encuentre una salida política que preserve su soberanía y su integridad territorial”.
Texto/CO
Fuente/AVN

Tomado de Correo del Orinoco

A continuación el comunicado completo:

Los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), condenamos de la manera más contundente los ataques perpetrados el día miércoles 24 de agosto de 2011 contra la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Libia.

La irrupción violenta de grupos armados en la sede de la Embajada venezolana en Trípoli, constituye un acto de agresión que viola la soberanía territorial venezolana y atenta contra la inmunidad que protege a esta legación diplomática.

Los países del ALBA deploramos esta nueva violación del Derecho Internacional que refleja la situación de caos y violencia a la cual ha quedado reducida la hermana nación libia, como consecuencia de la agresión militar ilegal que los gobiernos de la OTAN y sus aliados desencadenaron meses atrás.

Los países de la Alianza Bolivariana formulamos votos por que ese importante país africano recupere la senda de la paz y la armonía, y por que el conflicto interno que vive Libia encuentre una salida política que preserve su soberanía y su integridad territorial.

Tomado de Noticias 24
Comunicado del ALBA sobre Libia
http://youtu.be/RyG2MGk_y5c

miércoles, 27 de abril de 2011

Fidel: Un fuego que puede quemar a todos

Reflexiones del compañero Fidel: Un fuego que puede quemar a todos

ref-fidel-chile-18.JPGSe puede estar o no de acuerdo con las ideas políticas de Gaddafi, pero la existencia de Libia como Estado independiente y miembro de las Naciones Unidas nadie tiene derecho a cuestionarlo.

Todavía el mundo no ha llegado a lo que, desde mi punto de vista, constituye hoy una cuestión elemental para la supervivencia de nuestra especie: el acceso de todos los pueblos a los recursos materiales de este planeta. No existe otro en el Sistema Solar que posea las más elementales condiciones de la vida que conocemos.

Los propios Estados Unidos trataron siempre de ser un crisol de todas las razas, todos los credos y todas las naciones: blancas, negras, amarillas, indias y mestizas, sin otras diferencias que no fuesen las de amos y esclavos, ricos y pobres; pero todo dentro de los límites de la frontera: al norte, Canadá; al sur, México; al este, el Atlántico y al oeste, el Pacífico. Alaska, Puerto Rico y Hawai eran simples accidentes históricos.

Lo complicado del asunto es que no se trata de un noble deseo de los que luchan por un mundo mejor, lo cual es tan digno de respeto como las creencias religiosas de los pueblos. Bastarían unos cuantos tipos de isótopos radiactivos que emanaran del uranio enriquecido consumido por las plantas electronucleares en cantidades relativamente pequeñas -ya que no existen en la naturaleza- para poner fin a la frágil existencia de nuestra especie.

Mantener esos residuos en volúmenes crecientes, bajo sarcófagos de hormigón y acero, es uno de los mayores desafíos de la tecnología.

Hechos como el accidente de Chernóbil o el terremoto de Japón han puesto en evidencia esos mortales riesgos.

El tema que deseo abordar hoy no es ese, sino el asombro con que observé ayer, a través del programa Dossier de Walter Martínez, en la televisión venezolana, las imágenes fílmicas de la reunión entre el jefe del Departamento de Defensa, Robert Gates, y el Ministro de Defensa del Reino Unido, Liam Fox, que visitó Estados Unidos para discutir la criminal guerra desatada por la OTAN contra Libia. Era algo difícil de creer, el Ministro inglés ganó el “Oscar”; era un manojo de nervios, estaba tenso, hablaba como un loco, daba la impresión de que escupía las palabras.

Desde luego, primero llegó a la entrada de El Pentágono donde Gates lo esperaba sonriente. Las banderas de ambos países, la del antiguo imperio colonial británico y la de su hijastro, el imperio de Estados Unidos, flameaban en lo alto de ambos lados mientras se entonaban los himnos. La mano derecha sobre el pecho, el saludo militar riguroso y solemne de la ceremonia del país huésped. Fue el acto inicial. Penetraron después los dos ministros en el edificio norteamericano de la Defensa. Se supone que hablaron largamente por las imágenes que vi cuando regresaban cada uno con un discurso en sus manos, sin dudas, previamente elaborado. 

El marco de todo el escenario lo constituía el personal uniformado. Desde el ángulo izquierdo se veía un joven militar alto, flaco, al parecer pelirrojo, cabeza rapada, gorra con visera negra embutida casi hasta el cuello, presentando fusil con bayoneta, que no parpadeaba ni se le veía respirar, como estampa de un soldado dispuesto a disparar una bala del fusil o un cohete nuclear con la capacidad destructiva de 100 mil toneladas de TNT. Gates habló con la sonrisa y naturalidad de un dueño. El inglés, en cambio, lo hizo de la forma que expliqué.

Pocas veces vi algo más horrible; exhibía odio, frustración, furia y un lenguaje amenazante contra el líder libio, exigiendo su rendición incondicional. Se le veía indignado porque los aviones de la poderosa OTAN no habían podido doblegar en 72 horas la resistencia libia.

Nada más le faltaba exclamar: “lágrimas, sudor y sangre”, como Winston Churchill cuando calculaba el precio a pagar por su país en la lucha contra los aviones nazis. En este caso el papel nazifascista lo está haciendo la OTAN con sus miles de misiones de bombardeo con los aviones más modernos que ha conocido el mundo.

El colmo ha sido la decisión del Gobierno de Estados Unidos autorizando el empleo de los aviones sin piloto para matar hombres, mujeres y niños libios, como en Afganistán, a miles de kilómetros de Europa Occidental, pero esta vez contra un pueblo árabe y africano, ante los ojos de cientos de millones de europeos y nada menos que en nombre de la Organización de Naciones Unidas.

El Primer Ministro de Rusia, Vladimir Putin, declaró ayer que esos actos de guerra eran ilegales y rebasaban el marco de los acuerdos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Los groseros ataques contra el pueblo libio que adquieren un carácter nazifascista pueden ser utilizados contra cualquier pueblo del Tercer Mundo.

Realmente me asombra la resistencia que Libia ha ofrecido.

Ahora esa belicosa organización depende de Gaddafi. Si resiste y no acata sus exigencias, pasará a la historia como uno de los grandes personajes de los países árabes.

¡La OTAN atiza un fuego que puede quemar a todos!

 
    
firma-fidel.jpgFidel Castro Ruz
Abril 27 de 2011
7 y 34 p.m.

jueves, 31 de marzo de 2011

FIDEL: Lo mejor y más inteligente

Reflexiones del Compañero FIDEL: Lo mejor y más inteligente

ref-fidel-chile-18.JPGAyer, por razones de espacio y tiempo, no dije una palabra del discurso pronunciado por Barack Obama el lunes 28 sobre la Guerra de Libia. Disponía de una copia de la versión oficial, suministrada a la prensa por el Gobierno de Estados Unidos. Tenía subrayadas algunas de las cosas que afirmó. Volví a revisarlo y llegué a la conclusión de que no vale la pena gastar demasiado papel en el asunto.


Recordaba lo que me contó Carter cuando nos visitó en el 2002 sobre el cultivo de los bosques en Estados Unidos; pues él posee una plantación familiar en el
Estado de Georgia. En esta visita le pregunté otra vez sobre aquel cultivo, y me volvió a expresar que siembra las plantas de pino a la distancia de 3 por 2 metros, que equivalen a 1 700 árboles por hectárea, y se cosechan al cabo de 25 años.

Hace muchos años leí que The New York Times, en una edición dominical, consumía el papel extraído de la tala de 40 hectáreas de bosque. Se explica, por tanto, mi preocupación por el ahorro de papel.


Desde luego, Obama es excelente articulador de palabras y frases. Podría ganarse la vida escribiendo historietas para niños. Conozco su estilo, porque lo primero que leí y subrayé mucho antes de que asumiera la presidencia, fue un libro titulado "Los sueños de mi Padre”. Lo hice con respeto y, al menos, pude apreciar que su autor sabía escoger la palabra precisa y la frase adecuada para ganar la simpatía de los lectores.


Confieso que no me gustó su táctica de suspense, ocultando sus propias ideas políticas hasta el final. Hice un especial esfuerzo por no escudriñar en el último capítulo lo que opinaba sobre diversos problemas, a mi juicio cruciales en este momento de la historia humana. Tenía la seguridad de que la profunda crisis económica, el colosal gasto militar, y la sangre joven derramada por su predecesor republicano, lo ayudarían a derrotar a su adversario electoral, pese a los enormes prejuicios raciales de la sociedad norteamericana. Estaba consciente de los riesgos que corría de que lo eliminaran físicamente.


Por obvias razones de politiquería tradicional buscó, antes de las elecciones, el respaldo de los votos de los anticubanos de Miami, en su mayoría dirigidos por gente de origen batistiano y reaccionaria, que convirtieron a Estados Unidos en una república bananera, donde el fraude electoral determinó nada menos que el triunfo de W. Bush, lanzando al basurero a un futuro Premio Nobel: Al Gore, Vicepresidente de Clinton y aspirante a la presidencia.


Un elemental sentido de justicia habría llevado al Presidente Obama a rectificar las consecuencias del infame juicio que condujo al inhumano, cruel, y especialmente injusto encarcelamiento de los 5 patriotas cubanos.


Su Mensaje a la Unión, sus discursos en Brasil, Chile y  El Salvador, y la guerra de la OTAN en Libia, me obligaron a subrayar, más que a su propia autobiografía, el mencionado discurso.


¿Qué es lo peor de ese pronunciamiento y cómo explicar las aproximadamente 2 500 palabras que contiene la versión oficial?


Desde el punto de vista interno, su falta total de realismo coloca a su feliz autor en manos de sus peores adversarios, quienes desean humillarlo y vengarse de su victoria electoral en noviembre de 2008. No les basta todavía con el castigo a que lo sometieron a finales de 2010.


Desde el punto de vista externo, el mundo tomó más conciencia de lo que significan para muchos pueblos, el Consejo de Seguridad, la OTAN y el imperialismo yanki.


Para ser tan breve como prometí, les explico que Obama comenzó su discurso afirmando que desempeñaba su papel “deteniendo la fuerza del Talibán en Afganistán y persiguiendo a Al-Qaeda por todo el planeta”.


De inmediato añade que: “Durante generaciones, los Estados Unidos de América han desempeñado un papel singular como pilar de la seguridad mundial y como defensor de la libertad humana”.


Esto es algo que, como los lectores conocen, los cubanos, los latinoamericanos, los vietnamitas y otros muchos, podemos dar constancia de su veracidad.


Después de esta solemne declaración de fe, Obama invierte una buena parte del tiempo en hablar de Gaddafi, sus horrores y las razones por las cuales Estados Unidos y sus aliados más cercanos: “-Reino Unido, Francia, Canadá, Dinamarca, Noruega, Italia, España, Grecia y Turquía- países que han luchado junto a nosotros durante decenios. [...] han elegido cumplir con su responsabilidad de defender al pueblo libio”.


Más adelante añade: “…la OTAN, ha tomado el mando para imponer el embargo de armas y la zona de exclusión aérea”.


Confirma los objetivos de la decisión “Como resultado de la transferencia a una coalición más amplia, centrada en la OTAN, el riesgo y costo de esta operación -para nuestro ejército y para el contribuyente estadounidense– se reducirá significativamente.


“Por ende, para aquellos que dudaron de nuestra capacidad para llevar a cabo esta operación, quiero dejar algo claro: Estados Unidos hizo lo que dije que haríamos”.


Vuelve a sus obsesiones sobre Gaddafi y las contradicciones que agitan su mente: “Gaddafi no ha abandonado el poder y, mientras no lo haga, Libia continuará siendo un peligro”.


“Es cierto que Estados Unidos no puede emplear a nuestro ejército donde quiera que haya represión y, dado los riesgos y el costo de una intervención, siempre debemos hacer un balance entre nuestros intereses y la necesidad de actuar”.


“La tarea que di a nuestras tropas (de) -proteger al pueblo libio [...] cuenta con el apoyo internacional y está respaldada por un mandato de las Naciones Unidas”.


Las obsesiones se reiteran una y otra vez: “Si tratáramos de derrocar a Gaddafi por la fuerza, nuestra coalición se rompería. Tendríamos [...] que enviar tropas estadounidenses al terreno para cumplir esa misión o arriesgarnos a la posibilidad de matar muchos civiles con los ataques aéreos”.


“…tenemos esperanzas en el futuro de Irak, pero el cambio de régimen allí tomó ocho años y costó miles de vidas estadounidenses e iraquíes y casi 3 millones de millones de dólares”.


Días después de iniciados los bombardeos de la OTAN comenzó a divulgarse la noticia de que un cazabombardero norteamericano había sido derribado. Después se conoció, por alguna fuente, que era cierto. Algunos campesinos al ver bajar un paracaídas, hicieron lo que por tradición hacen en América Latina: fueron a ver; y si alguien lo necesita, lo auxilian. Nadie podía saber cómo pensaban. Con seguridad eran musulmanes, estaban haciendo producir la tierra y no podían ser partidarios de los bombardeos. Un helicóptero que apareció repentinamente para rescatar al piloto disparó contra los campesinos, hirió gravemente a uno de ellos, y de milagro no los mató a todos. Como el mundo conoce, los árabes, por tradición, son hospitalarios con sus enemigos, los alojan en sus propias casas, y se ponen de espalda para no ver el camino que siguen. Incluso un cobarde o un traidor no significarían nunca el espíritu de una clase social.


Sólo a Obama se le podía ocurrir la peregrina teoría que incluyó en su discurso, como puede apreciarse en el siguiente fragmento.


“Sin embargo, habrá ocasiones en las que nuestra seguridad no estará amenazada directamente, pero sí nuestros intereses y valores. [...] sabemos que a los Estados Unidos, como la nación más poderosa del mundo, se le pedirá ayuda con frecuencia.


“En esos casos, no debemos tener miedo de actuar, pero el peso de las acciones no debe recaer solamente sobre los Estados Unidos. Como lo hemos hecho en Libia, nuestra tarea es entonces movilizar a la comunidad internacional para emprender una acción colectiva”.


“Este es el tipo de liderazgo que hemos mostrado en Libia. Por supuesto, incluso cuando actuemos como parte de una coalición, los riesgos de cualquier acción militar serán elevados. Esos riesgos se apreciaron cuando uno de nuestros aviones sufrió una avería mientras sobrevolaba Libia.  Incluso cuando uno de nuestros aviadores se lanzó en paracaídas, en un país cuyo líder ha satanizado con tanta frecuencia a los Estados Unidos, en una región que tiene una historia tan difícil con nuestro país, este estadounidense no encontró enemigos. En lugar de ello, fue recibido por personas que lo estrecharon entre sus brazos. Un joven libio que vino en su ayuda expresó: ‘Somos tus amigos. Estamos tan agradecidos de esos hombres que están protegiendo los cielos’”.


“Esta voz es sólo una entre muchas en una región donde la nueva generación se opone que se le continúen negando sus derechos y oportunidades”.


“Aún así, este cambio provocará que el mundo sea más complicado durante un tiempo. El progreso será desigual y el cambio llegará de un modo muy distinto a diferentes países. Existen lugares, como Egipto, donde este cambio nos inspirará e infundirá nuestras esperanzas”.


Todo el mundo conoce que Mubarak fue aliado de Estados Unidos, y cuando Obama visitó la Universidad de El Cairo, en junio de 2009, no podía ignorar las decenas de miles de millones de dólares sustraídos por aquél en Egipto.


Continuó con el emotivo relato:


“…acogemos con beneplácito el hecho de que la historia esté en marcha en el Oriente Medio y el Norte de África, y que los jóvenes estén a la vanguardia. Por que en cualquier lugar donde las personas anhelen ser libres, encontrarán un amigo en los Estados Unidos. A la larga, es esa fe, son esos ideales, los que constituyen el verdadero indicador del liderazgo estadounidense”.


“…nuestra fortaleza en el exterior se sustenta en nuestra fortaleza nacional. Esta siempre debe ser nuestra estrella polar, la capacidad de nuestro pueblo de alcanzar su potencial, adoptar decisiones inteligentes con nuestros recursos, incrementar la prosperidad que actúa como fuente de nuestro poder, y enarbolar los valores que apreciamos tanto”.


“Miremos hacia el futuro con confianza y esperanza, no sólo en nuestro propio país, sino también en todos aquellos que tienen ansias de libertad en todo el mundo”.


La espectacular historieta me hizo recordar al Tea Party, al senador Bob Menéndez y a la ilustre Ileana Ros, la loba feroz que desafiaba las leyes para mantener secuestrado al niño cubano Elián González. Ella es hoy nada menos que Jefa del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.


Gaddafi no se cansa de repetir que Al-Qaeda le hace la guerra y envía combatientes contra el gobierno de Libia, porque él apoyó la guerra antiterrorista de Bush.


Aquella organización tuvo en el pasado excelentes relaciones con los servicios de inteligencia norteamericanos en la lucha contra los soviéticos en Afganistán, y posee sobrada experiencia sobre los métodos de trabajo de la CIA.


¿Qué ocurrirá si las denuncias de Gaddafi fuesen ciertas? ¿Cómo explicaría Obama al pueblo norteamericano que una parte de esas armas de combate terrestre cayeran en manos de los hombres de Bin Laden?


¿No habría sido mejor y más inteligente haber luchado para promover la paz y no la guerra en Libia?



firma-fidel.jpgFidel Castro Ruz

Marzo 31 de 2011
7 y 58 p.m.

martes, 29 de marzo de 2011

Fidel: La Guerra Fascista de la OTAN

Reflexiones del compañero Fidel: La Guerra Fascista de la OTAN

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No había que ser adivino para saber lo que preví con rigurosa precisión en tres Reflexiones que publiqué en el sitio Web CubaDebate, entre el 21 de febrero y el 3 de marzo: “El plan de la OTAN es ocupar Libia”, “Danza macabra de cinismo”, y “La Guerra inevitable de la OTAN”.

Ni siquiera los líderes fascistas de Alemania e Italia fueron tan sumamente descarados a raíz de la Guerra Civil Española desatada en 1936, un episodio que muchos tal vez hayan recordado en estos días.

Han transcurrido desde entonces casi exactamente 75 años; pero nada que pueda parecerse a los cambios que han tenido lugar en 75 siglos, o si lo desean, en 75 milenios de la vida humana en nuestro planeta.

A veces parece que, quienes serenamente opinamos sobre estos temas, somos exagerados. Me atrevería a decir que más bien somos ingenuos cuando suponemos que todos debiéramos estar conscientes del engaño o la colosal ignorancia a que ha sido arrastrada la humanidad.

Existía en 1936 un intenso enfrentamiento entre dos sistemas y dos ideologías aproximadamente equiparadas en su poder militar.

Las armas entonces parecían de juguete comparadas con las actuales. La humanidad tenía garantizada la supervivencia, a pesar del poder destructivo y localmente mortífero de las mismas. Ciudades enteras, e incluso naciones, podían ser virtualmente arrasadas. Pero jamás los seres humanos, en su totalidad, podían ser varias veces exterminados por el estúpido y suicida poder desarrollado por las ciencias y las tecnologías actuales.

Partiendo de estas realidades, son bochornosas las noticias que se transmiten continuamente sobre el empleo de potentes cohetes dirigidos por láser, de total precisión; cazabombarderos que duplican la velocidad del sonido; potentes explosivos que hacen estallar metales endurecidos con uranio, cuyo efecto sobre los pobladores y sus descendientes perdura por tiempo indefinido.

Cuba expuso en la reunión de Ginebra su posición respecto al problema interno de Libia. Defendió sin vacilar la idea de una solución política al conflicto en ese país, y se opuso categóricamente a cualquier intervención militar extranjera.

En un mundo donde la alianza de Estados Unidos y las potencias capitalistas desarrolladas de Europa, se adueña cada vez más de los recursos y el fruto del trabajo de los pueblos, cualquier ciudadano honesto, sea cual fuere su posición ante el gobierno, se opondría a la intervención militar extranjera en su Patria.

Lo más absurdo de la situación actual es que antes de iniciarse la brutal guerra en el Norte de África, en otra región del mundo a casi 10 000 kilómetros de distancia, se había producido un accidente nuclear en uno de los puntos más densamente poblados del planeta tras un tsunami provocado por un terremoto de magnitud 9 que a un país laborioso como Japón ha costado ya casi 30 mil víctimas fatales. Tal accidente no habría podido producirse 75 años antes.

En Haití, un país pobre y subdesarrollado, un terremoto de apenas 7 grados en la escala de Richter ocasionó más de 300 mil muertos, incontables heridos y cientos de miles de lesionados.

Sin embargo, lo terriblemente trágico en Japón fue el accidente en la planta electronuclear de Fukushima, cuyas consecuencias están todavía por determinarse.

Citaré solo algunos titulares de las agencias noticiosas: 

“ANSA.- La central nuclear de Fukushima 1 está difundiendo "radiaciones extremadamente fuertes, potencialmente letales", dijo Gregory Jaczko, jefe de la Nuclear Regulatory Commission (NRC), el ente nuclear  estadounidense”.

“EFE.- La amenaza nuclear por la crítica situación de una central en Japón tras el sismo, ha disparado las revisiones de la seguridad de las plantas atómicas en el mundo y ha llevado a algunos países a paralizar sus planes”.

“Reuters.- El devastador terremoto de Japón y la profundización de la crisis nuclear podría generar pérdidas de hasta 200.000 millones de dólares en su economía, pero el impacto global es difícil de evaluar por el momento”.

“EFE.- El deterioro de un reactor tras otro en la central de Fukushima siguió alimentando hoy el temor a un desastre nuclear en Japón, sin que los desesperados intentos para controlar una fuga radiactiva abrieran un resquicio a la esperanza”.

“AFP.- Emperador Akihito expresa preocupación por el carácter imprevisible de la crisis nuclear que golpea a Japón tras el sismo y el tsunami que mataron a miles de personas y dejaron a 500.000 sin hogar. Reportan nuevo terremoto en la región de Tokio”.

Hay despachos que hablan de temas más preocupantes todavía. Algunos mencionan la presencia de yodo radiactivo tóxico en el agua de Tokio, que duplica la cantidad tolerable que pueden consumir los niños más pequeños en la capital japonesa. Uno de los despachos habla que las reservas de agua embotellada se están agotando en Tokio, ciudad ubicada en una prefectura a más de 200 kilómetros de Fukushima.

Este conjunto de circunstancias determinan una situación dramática para nuestro mundo.

Puedo expresar mis puntos de vista sobre la guerra en Libia con entera libertad.
No comparto con el líder de ese país concepciones políticas o de carácter religioso. Soy marxista-leninista y martiano, como ya he expresado.

Veo a Libia como un miembro del Movimiento de Países No Alineados y un Estado soberano de los casi 200 de la Organización de Naciones Unidas.

Jamás un país grande o pequeño, en este caso de apenas 5 millones de habitantes, fue víctima de un ataque tan brutal por la fuerza aérea de una organización belicista que cuenta con miles de cazabombarderos, más de 100 submarinos, portaaviones nucleares, y suficiente arsenal para destruir numerosas veces el planeta. Tal situación jamás la conoció nuestra especie y no existía nada parecido hace 75 años cuando los bombarderos nazis atacaron objetivos en España.

Ahora, sin embargo, la desprestigiada y criminal OTAN escribirá una “bella” historieta sobre su “humanitario” bombardeo.

Si Gaddafi hace honor a las tradiciones de su pueblo y decide combatir, como ha prometido, hasta el último aliento junto a los libios que están enfrentando los peores bombardeos que jamás sufrió un país, hundirá en el fango de la ignominia a la OTAN y sus criminales proyectos. 

Los pueblos respetan y creen en los hombres que saben cumplir el deber.

Hace más de 50 años, cuando Estados Unidos asesinó a más de cien cubanos con la explosión del mercante “La Coubre”, nuestro pueblo proclamó “Patria o Muerte”. Ha cumplido, y ha estado siempre dispuesto a cumplir su palabra.

“Quien intente apoderarse de Cuba -exclamó el más glorioso combatiente de nuestra historia- solo recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre”. 

Ruego se me excuse la franqueza con que abordo el tema.



firma-fidel.jpgFidel Castro Ruz
Marzo 28 de 2011
8 y 14 p.m.

lunes, 21 de marzo de 2011

Libia en los años 80: Entrevista a Kadhafi

Por Stella Calloni

gaddafi-1984.JPGAnte la desinformación reinante en el caso de Libia, envío esta entrevista que realicé con el coronel Muanmar El Khadafi en 1984, publicada simultáneamente en  el periódico UnoMásUno de México, La Agencia Nueva Nicaragua y el Nuevo diario de Nicaragua y en una versión especial en la revista El Periodista de Buenos Aires. En los años 90 una nueva versión con algunas  preguntas en base a otro encuentro en 1986 fue publicada por la Revista Siempre de México junto a una serie de Crónicas sobre Libia, y que reflejan el país que vi entonces en momento de avances  revolucionarios. Algunos hablan de dos tiempos de Khadafi. Pero es importante saber la opinión del líder libio entonces, cuando habían sucedido importantes avances en ese país y  ya la desinformación  era abrumadora.

ENTREVISTA CON EL CORONEL MUAMMAR EL KADHAFI Septiembre de 1984
Por Stella Calloni

Trípoli, Libia.- De pie, a la entrada de una enorme tienda, como las que se ven en el desierto, el Coronel Muanmar El Kadhafi, me recibe  sonriendo, con la mano extendida en gesto de amistad. Sopla un viento suave en los alrededores y hay un pequeño bracero donde arden restos de leña encendida hace un tiempo atrás. Anochece en Trípoli.
Kadhafi se descalza al entrar en la tienda de brillantes colores.

Casi en el centro de la misma hay un escritorio sencillo, cubierto de libros y revistas de todo el mundo. A un lado, una biblioteca también sencilla. El es un hombre alto, de movimientos rápidos y sonrisa franca y espontánea. Viste un "overoll", similar al que utilizan los pilotos. Sus rasgos son marcados, algo típico en los hombres del desierto y dan a su rostro una fuerza especial.

He esperado días casi sin esperanzas la entrevista, para lo cual viajé directamente desde Nicaragua como corresponsal del periódico UnoMásUno de México.

Mientras esperaba la entrevista intenté conocer al pueblo libio, para entender el liderazgo de Khadafi y su particular revolución de la Yamahiriya Árabe Libia Popular Socialista, un intento de socialismo  con elementos muy propios.  En estos se notaba la profunda influencia del líder egipcio Gamal Abdel Nasser, tan importante en la historia de los países árabes y en su relación con el Tercer Mundo.

P,- Coronel Kadhafi. ¿Usted podría describir la situación de su país al producirse el triunfo de la Revolución, que Usted encabezó con otros jóvenes militares en septiembre de 1969?-
R.- Antes de la Revolución se podía considerar a Libia como a muchos países cuya independencia es falsa, una imagen falsa. Algunos países, que incluso son miembros de las Naciones Unidas tienen una falsa Independencia y también existen naciones en el Movimiento de los No Alineados, cuya independencia es falsa. Así sucedía en Libia entonces. Puedo poner como ejemplo a algunos países africanos, de habla francesa, cuya independencia es falsa. Se les ha concedido la independencia, se han descolonizado aparentemente, pero continúan hablando francés, cono si fuera su lengua, su idioma natural. Las formas de gobierno permiten que en muchos países existan presidentes, jefes de estado, pero eso no indica que haya una verdadera independencia. El problema es mucho más profundo.

P.- Dentro de esta situación de falsa independencia que Usted ha descripto. ¿Cómo eran las condiciones del pueblo libio, cómo vivía?
R,- En aquellos momentos el pueblo libio vivía bajo un régimen de independencia figurada. En realidad el pueblo libio vivía como un extraño, como un extranjero en su propio territorio. Estaba sometido a régimen colonial. Había una autoridad colonial. Era una situación muy primitiva, con absoluta miseria para el pueblo. Nosotros los libios  no éramos dueños de nuestras propias vidas. El pueblo tenía una situación muy inestable. Sólo una minoría vivía en condiciones especiales, con gran estabilidad y riqueza. Ellos tenían grandes casas, (los colonialistas). El resto del pueblo vivía en tiendas. Podría decirse qua sólo éranos pastores. No había esperanza de futuro. No existía desarrollo de la agricultura, ni sanidad, ni trabajo productivo. Ningún tipo de desarrollo. Solamente se extraía petróleo, y naturalmente el rol de las compañías extranjeras era entonces disfrutar al máximo de los bienes producidos por el petróleo, y de todo esas ganancias nada  el pueblo no recibía nada,  ningún beneficio. Había mucha pobreza y atraso.

P,-¿Fueron estas condiciones sociales del pueblo, lo que lo inspiraron a Usted y los jóvenes militares a realizar la Revolución?  ¿Podría describir aquellos momentos y cuáles eran sus sentimientos, lo íntimo de sus sentimientos?
R.-El haber estudiado la realidad, el sentimiento de esa realidad, la situación de los oprimidos, todo esto y el colonialismo al que estábamos sometidos, nos llevó a realizar la revolución. Fue una cuestión muy propia, muy interna, algo original y no tradicional, la forma de ese movimiento para realizar la revolución. Esa revolución tenía que ser profunda y seria, en favor de la justicia verdadera y del verdadero poder del pueblo. Nació de un sentimiento de justicia. En cuanto a los sentimientos personales... yo recuerdo aún esa sensación extraña. Por una parte, teníamos la esperanza de poder lograr la victoria y de esta manera realizar nuestros sueños. Por otra parte estaba el tenor al fracaso, a no lograr lo que nos habíamos propuesto que era liberar a nuestro pueblo. Era una sensación extraña, entre la alegría y la emoción de lo que estábamos haciendo, la posibilidad del triunfo y también la incertidumbre ante la posibilidad de fracasar. Yo recuerdo muy bien esa extraña sensación. Finalmente triunfamos. Sabíamos que nos podía esperar la muerte, que estábamos arriesgando la vida por liberar a nuestro pueblo. Lo logramos y la paz del pueblo no fue alterada. 

P.- Además de esta decisión por liberar a Libia del colonialismo, ustedes los militares jóvenes de entonces ¿estaban influenciados por sus propíos héroes como Ornar El Muktar, o por líderes árabes como Gamal Abdel Nasser?,-
R,- Existía  influencia de nuestros héroes. Ormar El Muktar,  a quien llamaron “el león del desierto” luchó heroicamente contra el colonialismo, contra el fascismo. El fue una víctima del colonialismo. Su ejemplo esta muy vivo en el pueblo libio. Los recuerdos de aquellos momentos también. Miles de libios murieron a manos del nazismo y nadie lo recuerda. Nasser fue un luchador en favor de la unión de los países árabes, de la unidad de nuestros pueblos. El participó, vivió esa realidad, la interpretó, conocía muy profundamente a nuestras naciones, nuestra historia común. Influenció, sin duda, en la juventud de entonces. Sus frutos se recogen aún hoy. Luchaba por esa unidad que  aún hoy intentamos lograr. Fue el único hombre en la historia contemporánea de los árabes que pudo concretar esa unidad. En aquellos momentos resumió los ideales y las ambiciones de la patria árabe. Nasser también soportó los males de la nación árabe. Lo consideramos  cono la persona que pudo y logró expresar nuestros ideales, conocer y soportar nuestros males. Este es el secreto del lugar que ocupa Nasser en el corazón de la juventud árabe. Cuando Nasser expresaba claramente las aspiraciones de los países árabes, Estados Unidos se opuso a la iniciativa de unidad, lo que hizo que Nasser se dirigiera a la Unión Soviética, con la que entabló una relación favorable  y libre de ambiciones colonialistas y bases militares.  Prueba de esto es que cuando Nasser murió  y Egipto quiso romper relaciones con la URSS lo hizo fácilmente. Rusia no se opuso y no vimos rastro de colonialismo.

P.- Con respecto al proceso revolucionario, surge de sus  palabras  que los objetivos de la revolución de 1969 estaban dirigidos a producir un profundo cambio de estructuras en favor de la población oprimida por el colonialismo, retomar los viejos ideales de la unidad árabe y dar  pasos para una verdadera liberación... ¿Cuáles fueron Ias principales dificultades que debió enfrentar la Revolución en sus comienzos, además de la eterna presión estadounidense?
R.- La Revolución no debió enfrentar mayores dificultades porque el pueblo aceptó esa Revolución. Era como una cadena muy fuerte, muy unida, muy ligada. Era una cuestión interna, muy propia. Las dificultades podrían ubicarse dentro del marco de un complot de algunos elementos que aman el poder para sí mismos, fascistas y reaccionarios, que estaban contra el poder revolucionario. Podría decirse que se produjo un enfrentamiento entre el poder reaccionario y el poder revolucionario. Algunos querían volver a recuperar el poder para las minorías. Nosotros respondimos con la única respuesta que se puede dar; el poder del pueblo. En algún momento cuando se descubrieron las maniobras de los traidores, el propio pueblo tomó en sus manos la justicia. El mejor control para estas situaciones es el propio pueblo con el poder y las armas en sus manos.

P.- De acuerdo con algunos analistas, la Revolución nace verdaderamente en 1975, cuando se cristalizan los primeros postulados de la misma y ocho años después de la toma del poder, el 2 de mayo de 1977, se da a conocer el documento de la autoridad del pueblo. ¿Cómo nacieron los fundamentos de lo que Usted llama la Tercera Teoría Universal que expone en el Libro Verde?.-
R,- Son muy pocos los que entienden que nosotros hablamos desde nuestra propia realidad y hay diferencias muy fuertes que a veces no se entienden. Yo uso un lenguaje muy directo, para nuestro pueblo. Nosotros hemos sufrido años en que se mantuvo al pueblo en total ignorancia. El colonialismo nos necesitaba así. Este pensamiento puede decirse que nace de la realidad misma. Es evidente que nuestra Revolución es original, única, no tradicional, y es posible aplicar esta teoría a otros pueblos, porque nace del pueblo mismo. Puede decirse que emana del corazón de los desesperados, de los oprimidos, de los tristes, los privados, de la propia lucha por un futuro mejor para la humanidad. Hemos anunciado la era de las masas, la Yamahiriya. Este pensamiento trata del problema del ser humano.

P,- En base a esta idea,¿ puede Usted explicarme cómo es la forma de gobierno en la Yanahiriya?
R.- La Yamahiría existe  cuando un pueblo se autogobierna, cuando realmente gobierna el pueblo. No existe presidente. Esta no es una organización vertical. Existen los Congresos Populares Básicos, los Comités Populares en las uniones, los sindicatos y toda otra organización profesional, y finalmente el Congreso General del Pueblo. SI el pueblo practica su poder a través de los Congresos Populares, instalados por zonas, por barrios, utilizando este sistema, cada ciudadano puede expresar su opinión y discutir de política internacional y de política interna. Decide planes, presupuestos, tratados, asuntos de guerra y paz, Nadie lo representa. El mismo pueblo discute sus asuntos. Todas las opiniones son anotadas. No importa credo, ni que sea religioso o que no lo sea. Todos pueden y deben opinar. Luego estas decisiones se ejecutan a través de los Comités Populares, Ellos reemplazan a la administración gubernamental clásica. Son elegidos por los Congresos Populares y son responsables de ejecutar las decisiones. Todas las decisiones se toman en el Congreso General del Pueblo que se reúne cada año. Considero que este régimen es de absoluta necesidad, es una forma natural de gobierno. Es importante, no sólo para Llbia, sino para otros países, para todo el mundo. Yamahiriya significa justamente el poder de las masas, cuando las masas avanzan, cuando están en marcha.  Ya no es tiempo de quedar atrás. Consideramos por ejemplo, que la Revolución francesa fue la expresión de la era de las Repúblicas. Significó la abolición del poder de las monarquías. Fue un paso para el mundo. Ahora llega la hora de las masas, es evidente. La propia realidad del mundo lo está indicando. Llega el momento en que las masas verdaderamente deben ejercer el poder. Podríamos, incluso  dividir las etapas en tres fases: Ahora estamos en la era de las masas. La realidad supera todas las etapas. Ahora las masas deben asumir el poder realmente, sin intermediarios e imponer sus decisiones. Es un camino muy difícil muy largo, pero es el único que puede llevar la justicia para todos.

P.- Coronel Kadhafi. Algunos de los profesionales que han opinado sobre el Libro Verde, sugieren que la falta de representación sería una utopía. ¿Usted qué opina de esto?.
R.- Bueno. Hay quienes se mofan del Libro Verde. Si en algún momento digo que la mujer no es una oveja, lo estoy diciendo para un pueblo donde los ricos cambiaban mujeres por ovejas. Y a partir de esas palabras comienza a educarse a una población, dándole otros elementos para su razonamiento.  Entonces uno dice palabras que están destinadas al pueblo, a crear conciencia en un pueblo con determinada cultura o tradición. Muchas tradiciones incluso están contaminadas por las tradiciones del colonialista y nos han quedado a nosotros. Por eso pido respeto a nuestras formas y palabras.  La experiencia de la Yamahiriya demuestra que no es una utopía, sino una realidad. Los Congresos Populares, los Comités Populares están funcionando. Esto ha permitido a Libia el desarrollo actual que tiene y Usted misma puede comprobar con toda libertad que esto es una realidad, Yo desearía que todos los jóvenes del mundo pudieran ver esta realidad, que pudieran ser testigos de que a través de la Tercera Teoría Universal las masas tienen el poder de las decisiones y también las formas de ejecución de las mismas. Nadie puede representar mejor al pueblo que el propio pueblo.

P.- En estos momentos existen varios temas que preocupan en relación a la política exterior, como el tema de la unidad árabe. ¿Cuál es la posición de la Revolución Libia al respecto?. Existe, por ejemplo cierta extrañeza por la unión libio- marroquí recientemente concretada.
R,- Nosotros hemos luchado por la unidad del pueblo árabe. Estamos luchando por esa unidad. Libia se ha convertido en el portaestandarte de la unidad árabe. Hemos venido trabajando en ello después de varias experiencias con líderes árabes para lograr la construcción de una federación con todos los países árabes.
Dejamos de lado todo tipo de régimen interno, Nosotros sabemos que existe una unidad real de los pueblos árabes, más allá del tipo de gobierno que tengan las naciones. Hay una cultura, una religión, una lengua común. La unidad de los pueblos árabes es una realidad. Para formar este tipo de federaciones no es necesario que sean gobiernos iguales. Por ejemplo, en el caso del acuerdo libio-marroquí, se trata de gobiernos distintos: un gobierno socialista y una monarquía. Pero nosotros sabemos que la contradicción fundamental es con el imperialismo y en este período debemos ser fuertes ante la violencia del imperialismo estadounidense, Nosotros en Libia, siempre seremos solidarios con los movimientos de liberación nacional. La unidad árabe nada tiene que ver con estas situaciones. Yo digo que nos encontramos en una etapa que, en nuestro afán por unificar a la nación árabe, donde vamos a ver unirse una Yamahiriya y una monarquía, ya que el  desafío del enemigo y su peligro ha llegado a un grado tal, que la unidad se ha convertido en una necesidad urgente. En todo caso la unidad entre un reino y una Yamahiriya socialista, entre un rey y el líder de una Revolución, la unidad parece a primera vista contradictoria, pero la contradicción verdadera, el verdadero contrario es el sionismo, el Imperialismo, el colonialismo, el atraso, la miseria, el hambre.

P.- Vencer y derrotar culturalmente al colonialismo debe ser un paso difícil
R.- Yo digo que el colonialismo pudo vencer en la pasada etapa, gracias a los traidores. Los traidores realizan el papel de auxiliares del enemigo en la historia, actuando contra sus patrias y sus pueblos. Ellos hicieron posible la vuelta de Estados Unidos a Egipto. Son los que ayudan a los sionistas en contra de la nación árabe. Los traidores siguen desempeñando el papel que otros de la misma calaña desempeñaron en Libia entre 1911 y 1951. Ellos son los gobernantes de Egipto, Jordania y Sudán (esto era antes del último golpe militar en ese país) y también como Yusef Jribech, quien llevó en hombros a Benito Mussolini para ocupar nuestras tierras. Tienen el mismo papel y son el mismo modelo. Desde el colonialismo Italiano hasta el sionista, hasta el ataque imperialista estadounidense, la lucha continua entre los que quieren dominar a los otros y los pueblos a quienes pretenden esclavizar, robar y caminar sobre sus cadáveres. Nosotros estamos enfrentando a la administración de Ronald  Reagan que utiliza los mismos medios de antaño del colonialismo en Libia que duró treinta años y no nos derrotó. La prueba es que ahora ya no existe. Pero hay que estar preparados siempre porque su objetivo es regresar y quedarse con todo. Yo considero que el  actual Presidente de Egipto (Hosni Mubarak)ha traicionado, conjuntamente con el desaparecido Anwar El Sadat, la lucha por la liberación de su pueblo, pero su pueblo está por la unidad árabe, lo único que nos puede salvar. Nosotros debemos poder entendernos sin intermediario alguno.

P-- ¿Cómo funcionan los Congresos Populares Básicos?
R.- El nombre, el término es nuevo. Significa que existe una etapa nueva, que comienza a desarrollarse el real poder del pueblo.  Sabemos que donde hay dominio, hay explotación. Y por lo tanto, hay injusticia. En la era de las masas se está buscando un mundo nuevo, que acabe con la injusticia. En otro marco y dentro de la teoría de las democracias tradicionales están los partidos políticos, asambleas y coalición de partidos: partidos únicos o regímenes oligárquicos. Hay sistemas de concentración absoluta de poder como las monarquías y los dictadores. Si se legitiman esos aspectos dictatoriales, aparatos dictatoriales o de partidos se imponen leyes, se administra el poder con fuerza, se pone ese régimen de fuerza bajo el marco de una constitución. No existe ninguna fuerza o causa legítima para la existencia de esos aparatos. Por ejemplo un sultán o rey, mantienen el poder por la fuerza. Si analizamos otro contexto, vemos a sectas, grupos, clases, partidos, que en los hechos sólo significan una fracción de personas. Este grupo, clase, secta o partido, esta unificado por un punto de vista único. Para cada uno de estos grupos o partidos, el objetivo es dominar a los que están fuera del mismo. Tomemos un ejemplo común. Cuando el Partido Laborista  u otro gobierna Inglaterra, lo hace imponiendo sus puntos de vista, que no tienen la voluntad ni la opinión de las mayorías.  Es de estas situaciones que surge el conflicto del poder, Y en estos conflictos de lucha por el poder, las masas pasan a segundo plano, se pierde el Interés real por ellas. Todos hablan en nombre del pueblo, pero en realidad no deciden las masas. Si estudiamos por ejemplo, los procesos electorales, vemos que existe un margen: los jefes de los partidos no son en general trabajadores. Muy pocas veces se ha visto a un trabajador, a un hombre modesto postulado por un partido para la presidencia. Casi siempre  son empresarios, capitalistas, terratenientes o personalidades que ejercen alguna forma de dominio. Cada uno de ellos domina o monopoliza a un grupo de trabajadores. Y esto también lleva a otra conclusión: muchos trabajadores se ven obligados a elegir como gobernantes a sus amos o explotadores. Además se dan otras situaciones en países pobres y atrasados donde  no se puede elegir con verdadera libertad de decisión,*EL Libro Verde" habla justamente de la libertad de decidir y no de elegir a una persona que no represente al pueblo. Incluso si los trabajadores no votan por quien los obliga pueden llegar a perder sus trabajos o a sufrir otro tipo de presiones. Uno se pregunta entonces, ¿eso es libertad, eso es democracia?
Continuando con esta misma idea, sabemos que los poderosos dominan los medios de comunicación, influyendo en todo sentido, influyendo en la opinión masiva, aún con mentiras y desinformación. En relación a los proceros electorales, muchos campesinos son obligados por sus patrones o amos a votar por un candidato determinado, que nunca representó ni representara sus intereses, o aprovechando su situación de miseria, les compran los votos. Por todo esto que trato de explicar pienso que surgen los conflictos por el poder y por esa vía surgen los enfrentamientos, el desorden. A veces se llega a manipular a las masas contra sus propios intereses. Muchas veces, incluso, en esta lucha por el poder un gobernante puede estar haciendo bien las cosas o toma una buena medida y sus opositores degradan este acierto, solamente para su provecho político, sin importarle si eso favorece o no a las masas.  Pensamos que esto es una injusticia para los miembros de la sociedad que no están de acuerdo.

P*- En este punto vuelvo a señalar que se habla en términos generales sobre la imposibilidad de que un pueblo actué sin representación. En algunos análisis sobre este planteamiento se dice  que siempre deberá recurrirse a algún tipo de representación.
R.-Esta cuestión de la llamada representación podemos verla así. Muchas sociedades en el mundo occidental y otras que se denominan demócratas están muy lejos de la democracia. Son, como se ha repetido falsificaciones de la democracia. Se engaña a las masas. Por ejemplo: cuando las masas salieron a las calles en Estados Unidos para oponerse a la guerra de Vietnan y protestaban, las masas tenían razón y además tenían la voluntad de acabar la guerra. Pero entonces nadie tuvo en cuenta la voluntad del pueblo, hasta cuando ya había miles y miles de muertos. Podemos mencionar otros ejemplos. Guando el pueblo alemán y la población británica protestaban por el emplazamiento de misiles y cohetes nucleares estadounidenses, nadie tuvo en cuenta esa protesta. Entonces imponen las ideas de la guerra contra los pueblos e imponen situaciones que el ser humano rechaza. Esto no es democracia, son aparatos dictatoriales disfrazados de democracia. No se respetan los verdaderos intereses ni la decisión popular. No se representa al pueblo. En su intimidad, el pueblo sabe que existe una falsificación de la democracia, una simple representación de la democracia. Saben lo que es la libertad y condenan, en los términos que pueden, esos fenómenos que son simplemente un retraso para la libertad. Son formas de explotación y de dominación. A partir de ese conocimiento pódenos abrir el camino y buscar los instrumentos que se deben poner en manos del pueblo, los medios para su libertad. En este sentido es que hablamos de una Teoría para la humanidad, una idea para los pueblos que buscan su libertad sin falsas representaciones.

P.- Ustedes consideran los  Congresos Populares Básicos como una fórmula ideal para esa libertad auténtica de decisión de las masas?
R,- SÍ, Nosotros debemos buscar fórmulas para que se ponga en práctica la verdadera voluntad de los pueblos. Pensamos que no hay democracia sin Congresos Populares ni Comités. El aparato de los parlamentos no está basado sobre leyes naturales.. Es un razonamiento simple. Nosotros no podemos pensar como otra persona. Si alguien está soñando nosotros no podemos soñar por él. Son aspectos naturales, y por eso pensamos que es muy difícil que una persona que tiene una vida muy desahogada, con riquezas, que come a diario bien, a quien no le falta nada, pueda entender el problema, el drama de los que no tienen nada, ni casa, ni comida.

No se puede entender fácilmente el pensamiento de los explotados o marginados. Es un pensamiento difícil de interpretar y experimentar  si no es propio. Una persona que vive en una gran casa o hacienda, ¿cómo podría entender al que no tiene casa?

Jamás podría sentir la  soledad de los que duermen en las calles. Por lo tanto jamás podrá representar al pueblo, a los verdaderos desposeídos,  que siempre son mayoría en nuestros pueblos.

Por eso pensamos que en el futuro debe dominar el pueblo. Confíanos en esta fórmula de los Congresos Populares donde todos puedan expresarse libremente. Y así se toman decisiones verdaderas  políticas y económicas. Decisiones para la paz y para la guerra. No es una organización vertical, sino horizontal. Cada región, cada barrio, cada zona, tienen sus propios problemas. Un Congreso Popular debe analizar esos problemas. Se discuten los trabajos que son necesarios. Por ejemplo: si se necesita una escuela, un servicio público, un hospital. Todo lo que allí se expone, todo, absolutamente todo, es registrado y anotado en una agenda de trabajo para que consten todas las opiniones. Después se  toman las decisiones. Los propios miembros de los Congresos Populares eligen un Comité Administrativo, que será el encargado de ejecutar las decisiones.

Los Comités son elegidos por los mismos Congresos Populares. Este es un aspecto esencial de la Teoría. Es la afirmación de la democracia y la decisión en la ejecución.

P.- ¿ Que sucede cuando no se han cumplido correctamente las decisiones?
R,- En este caso las masas, los propios miembros de los Congresos Populares pueden tomar sus medidas. Los miembros del Congreso pueden llevar a los responsables ante los tribunales y sustituirlos.  Nadie ha sido elegido para que se mantenga en el Comité, Ese no es un cargo. Simplemente se trata de una cuestión administrativa, organizativa. Su tarea específica es que se cumplan las decisiones tomadas por las masas y para ello fueron elegidos.

P.- ¿Cómo se toman las decisiones en política exterior?
R,- En principio, uno de los elementos" básicos en que esta asentada la Yamahiriya, es justamente el apoyo y la solidaridad con todos los pueblos del mundo que luchan por su liberación. Esto ya está aceptado como principio básico. Corresponde a la propia existencia de la Yanahiriya. En caso de una situación grave, por ejemplo, en caso de que un pueblo sea amenazado de intervención o por otra razón de ese tipo, se puede convocar al Congreso en forma inmediata, en una reunión extraordinaria para tomar decisiones, Se puede convocar a los Congresos en muy pocas horas. Y así se toman las decisiones, aunque ya existen principios básicos establecidos a través de los documentos aceptados por todo el pueblo. 

Estos documentos permiten, de hecho, poner en marcha cualquier acción de apoyo y solidaridad. También funciona aquí el Centro Internacional para combatir el imperialismo, el racismo, la reacción, el sionismo y el fascismo, que permite prevenir y denunciar (porque esa es su misión), cualquier tipo de agresión. Es una lucha común de los pueblos. Otro ejemplo: si Nicaragua es agredido por una potencia extranjera, de Inmediato se llama al Centro Internacional. También de inmediato se pueden tomar medidas para apoyar al pueblo agredido o que tiendan a hacer fracasar las agresiones o los bloqueos. El mismo Centro puede convocar aquí a los Congresos Populares para que se tomen decisiones. Si algo fallara en la medida en que deben ser puestas en marcha esas decisiones, los responsables serán castigados, sin duda por los mismos consejos populares. Existe un ejemplo de la movilización popular. Cuando los somocistas y el imperialismo estadounidense minaron los puertos de Nicaragua, los Congresos Populares se reunieron de inmediato y tomaron decisiones solidarias.

Esto confirma la verdadera democracia, No es la decisión de una sola persona. No es necesario que haya una persona que decida u ordene. Son los propios Congresos. Esto impide que las grandes decisiones caigan en manos de una sola persona o de un pequeño grupo de personas y se elimina el peligro de que priven intereses mezquinos o mecanismos individuales. En esto podemos citar el ejemplo de Estados Unidos. La política  de ese país y la exterior también está dirigida y decidida por un solo individuo o un reducido grupo de individuos. Ronald Reagan se arroga el derecho de decidir el destino de todo el pueblo al cual pertenece. La decisión del Presidente estadounidense puede ser grave y fatal para su pueblo, pero éste no puede decidir nada para evitar el desastre. Se puede decir que el pueblo norteamericano no toma ninguna decisión en política exterior, ni interior. Incluso, Reagan representa una absoluta minoría dentro de le población de Estados Unidos. Todos los presidentes de Estados Unidos son elegidos por una minoría absoluta. Y vemos también, en ese caso, que los elegidos como Congresistas por el pueblo votan muchas veces, decisiones que van contra ese pueblo y entonces. Entonces hay que preguntarse cómo pesan en sus decisiones los intereses que  esos congresistas defienden y las presiones que se ejercen pobre ellos. En ese caso cuentan las presiones, el dinero, la corrupción, la desinformación. Todo eso puede ayudar en sus decisiones contra la voluntad popular.

P,- No debe ser fácil  esta experiencia, que ustedes están realizando  si se considera la situación en que se encontraba el pueblo ibio al triunfo de la Revolución, y también teniendo en cuenta sus propias características culturales, sus tradiciones y además el tiempo que se tarda en producir un cambio de esta naturaleza  y tomar plena conciencia.
R.- La Revolución significa un cambio de realidad, un cambio mejor. Es necesario afrontar la nueva realidad de un cambio continuo, donde se deben superar etapas sociales, económicas, culturales y otras. Algunos sectores de las viejas generaciones adversan los cambios, son esclavos de ciertos modos culturales ya esperados. Nosotros consideramos  que nadie puede ni debe desprenderse de su cultura de origen, pero es necesario adaptarse a los tiempos modernos, sin perder la relación con culturas y tradiciones. 

Lamentablemente hay quienes no pueden admitir los cambios. Existen mentalidades cerradas. Estamos luchando contra esas mentalidades, pero son las nuevas generaciones las que asumen las grandes transformaciones. Tenemos fe en el futuro y haremos los cambios y guardamos celosamente nuestras tradiciones y nuestras formas culturales. Y también están los que trabajan para los enemigos de los pueblos, para los invasores.

P,- Usted debe conocer lo que se escribe sobre Libia, y especialmente en países europeos, lo que se dice de Usted, las críticas al Libro Verde…
R.- Si conozco todo. Hay quienes llegaron a entrevistarme y no escribieron una sola frase de lo que dije. Me atribuyen  palabras que no son de mi uso. Pero se a quienes representan los periodistas que hacen esto, los que nos tratan como si fuéramos ignorantes, los que se burlan. Ellos representan los intereses de lo peor que existe en el mundo, de los que son capaces de invadir y dominar pueblos, matando y matando, de las empresas que se adueñan y roban los recursos de los pueblos. Los que hacen la guerra, sin pensar en los pueblos en ningún momento. Periodistas de los países coloniales que son responsables de millones de muerte en nuestros pueblos. No me importa lo que ellos digan. Son los mismos que ayudaron a los nazis,  porque siempre están junto a los grandes poderes. Yo se todo lo que dicen, nuestro pueblo lo sabe. Pero sabemos lo que hay detrás de esto. 

Quieren nuestro petróleo. Nunca nos perdonaron. Quieren volver a Libia al colonialismo. Miren el país que estamos construyendo, las ciudades, las carreteras, las obras para regar el desierto. No nos perdonan esto y entonces estamos locos, somos inmensamente malos. Así es toda la historia.

El Libro Verde no está escrito para estas personas, sino son ideas simples para compartir con un pueblo, que estuvo años bajo colonialismos.  Es un programa de política exterior e interior. Es un programa específico. No es académico y estudia la Teoría Universal que expone los fenómenos del conflicto del poder. Refleja el sufrimiento de los pueblos y sus esperanzas. Intenta enseñar a ser libre, a decidir libremente, a tomar decisiones. Las teorías burguesas han fracasado. La total libertad individual significa el egoísmo total. Al final de esto sólo puede surgir una clase egoísta. Como reacción ante este egoísmo e individualismo feroz, se presenta el marxismo, para tomar aspectos del problema y a veces existe una exageración en la solución y otras situaciones. El marxismo ha enfrentado el problema de las clases dominantes y egoístas, pero aun falta resolver definitivamente muchos problemas básicos. Pero es un camino muy distinto al capitalismo. Tenemos que trabajar todos para aprender y evitar los errores. Sabemos que es difícil y hemos estudiado conscientemente todas las experiencias. No queremos el capitalismo en nuestra situación. 

La Tercera Teoría es un esfuerzo por modificar, incluso enriquecer en lo posible otras teorías y hacer realidad la verdadera era del poder del pueblo. Creemos en el socialismo, Debemos reflejar la verdad y buscar permanentemente las formas de reflejar los verdaderos sentimientos de los pueblos. Y dar soluciones reales. Existen muchos esquenas cerrados. Es una lucha constante entre el bien y el mal, entre lo Justo y lo injusto. Es como han dicho algunos la verdadera dialéctica de la realidad.

Por ahora estamos enfrentando muy graves amenazas de intervención de Estados Unidos. No dudo que algo harán. Su flota nos ronda siempre pero de todo lo que nos hacen y de lo que hacen con bloqueos contra los pueblos, que son criminales, esos periodistas que dicen cosas sobre Libia nunca hablan. Nosotros sabemos que hemos dado buenos pasos y por eso estamos amenazados y vamos a estar amenazados siempre hagamos lo que hagamos, si no obedecemos todo lo que se nos quiere imponer, como hacen otros en este mismo mundo nuestro.

P- En este momento Libia enfrenta una campaña de Estados unidos, no sólo a través de le prensa sino que incluso ha habido incidentes, situaciones militares  graves. Algo similar sucede ahora entre EE.UU. y América Latina. ¿Cómo definiría la actual política exterior estadounidense?
R.- El actual Presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan [1981-1989], es un verdadero símbolo de su sistema, el sistema imperialista, un sistema egoísta y soberbio hacia los demás pueblos. En todas sus actitudes él responde al tipo de régimen que hay en su país, el imperialismo, el capitalismo. El es un hombre fuera de su tiempo. Su agresividad aumentará la fuerza de la revolución en el mundo. Lo mismo sucede en su actitud hacia América Latina, que tiene todo el derecho a defenderse de Estados Unidos, que somete y explota a la región. Este derecho a la legítima defensa es un derecho natural. 

P.- Desearía que  hablara de lo que sucede con Estados Unidos ya que se me han entregado documentos que señalan una cantidad de agresiones de ese país contra Libia. ¿Podría profundizar más sobre la política de Estados Unidos hacia Libia y el enfrentamiento permanente que se advierte?
R.- Cuando eliminamos las bases extranjeras de territorio libio y tomamos medidas como asumir el control de la producción de petróleo, entre otras, la Revolución enfrentó al poder imperial y colonial y a las poderosas compañías trasnacionales. Entonces vimos  la poderosa propaganda contraria a los cambios producidos en Libia. Esto influyó en algunos gobiernos árabes altamente dependientes de las metrópolis coloniales, que volvieron la espalda al viejo sueño de la unidad. Nuestros cambios a favor del pueblo  y la utilización de los recursos petroleros para el crecimiento y desarrollo verdadero y para la justicia con el pueblo, demostraba la corrupta forma cómo administran algunos sus recursos, dejando afuera a los pueblos.  Cuando vieron que Libia era importante para los pueblos de África del Norte, Estados Unidos se puso al frente en la campaña contra nosotros. 

Desde ese momento comenzó esa campaña para mostrarnos como país terrorista. En 1981 me  nombraron como “el enemigo público número uno de Estados Unidos, El presidente Reagan con esos argumentos aumentó la ayuda militar a sus principales aliados, Egipto, los emiratos y gobiernos más conservadores. que tiene el pueblo libio de defenderse de la agresión norteamericana.

Nosotros continuamos la lucha por la unidad árabe y tuvimos la experiencia primera de que las tropas de EE.UU estacionadas en nuestro territorio se retiraron pacíficamente.  
Emprendimos entonces un paso estratégico para entablar amistad con Estados Unidos basada en el respeto mutuo, pero ese país respondió a nuestra iniciativa con la misma hostilidad con que había respondido a Nasser. Tomó medidas contra Libia, de embargos, actitudes políticas e informativas muy desfavorables. Y esto se fue agravando. Esa política no dejó alternativas para iniciativas de amistad con respeto mutuo. Y tuvimos que acostumbrarnos a estudiar la posibilidad de un enfrentamiento militar. Yo le digo que el enfrentamiento depende tan sólo de Estados Unidos que  tiene que suspender las medidas unilaterales militares que ha tomado y que constituyen una amenaza para la independencia del país. 

Debe evacuar sus bases de la isla de Masira, de Muscat, Omán y Somalia y retirar sus aviones awacs de Arabia Saudita, poniendo fin a la ocupación de Egipto y alejando sus flotas y fuerzas aéreas de las fronteras árabes libias, en el Mediterráneo. Si no hay una actitud justa de Estados Unidos, un enfrentamiento armado y la creación de un estado de guerra serán desgraciadamente una posibilidad en cualquier momento. Nosotros somos responsables de defender nuestra nación y tenemos el derecho a la legítima defensa si nos atacan.  Si una guerra estallara sería Estados Unidos el que la imponga, ya que nunca hemos agredido a ese país, ni combatido a los norteamericanos en sus tierras, como tampoco hemos instalado bases militares en su territorio, ni hemos violado su espacio aéreo, sus aguas jurisdiccionales. No son nuestros soldados los que han ido a Estados Unidos cruzando tantos kilómetros de océanos. En cambio nosotros hemos sufrido todo tipo de violaciones del territorio y del espacio aéreo. También decimos que EE.UU debe saber que el petróleo de los árabes pertenece a ellos, que es el recurso más importante y la existencia y sustento de la vida de nuestros pueblos depende de ese recurso.  Pero sus gobiernos fingen desconocer esa realidad y considera el petróleo árabe únicamente como un problema vital para su seguridad y no como una cuestión de vida o muerte para el pueblo árabe que es su dueño. 

Nosotros como todos los pueblos árabes, tenemos derecho a luchar contra los que invaden y ocupan nuestros territorios. Hemos visto la conducta de Estados Unidos de proveer armas   como lo hacen con Israel o Egipto. Ellos han ayudado al aniquilamiento del pueblo palestino y libanés.  Los árabes, como cualquier pueblo tienen el derecho y el deber de defender sus tierras. Estados Unidos tiene dos alternativas o  emprender el camino de la paz y retirar sus fuerzas de la nación árabe y de todas sus fronteras dejando el petróleo para sus dueños, adoptando una  actitud neutral en Medio Oriente o continuar el camino de la agresión y la guerra, como estamos viendo.  Traté de decir todo esto y envié mensajes en 1980 al entonces presidente James Carter que se postulaba para un segundo período y a Ronald Reagan para explicarles la situación y la posibilidad de establecer relaciones justas. 

No pasó nada. Llegó Reagan y avanzó cada vez más la agresión. Nos colocaron como terroristas, y con todo derecho a agredirnos.  En realidad son ellos los que han llevado adelante campañas provocadoras, terroristas contra nuestros pueblos. En  1973  sus aviones despegaron de un portaviones durante una maniobra de la VI Flota para provocarnos sobre la Bahía de Sirte. En octubre de ese año recurrimos a Naciones Unidas para advertir que la Bahía de Sirte y sus aguas jurisdiccionales son libias y que nuestro país ha ejercido siempre la soberanía en esa zona estratégica, que es un punto vital y de seguridad para nuestro país. Se resolvió a nuestro favor, Pero Estados Unidos nunca cumple este tipo de resoluciones y siguió violando la soberanía en  Sirte una y otra vez.  

Tenemos una larga lista de agresiones y ya en 1977  cuando dimos los pasos más importantes para nuestro pueblo, Libia fue incluido en la lista de los países que EE.UU consideraba hostiles “por ayudar y contribuir al terrorismo internacional”. 

En 1978  se bloqueó a Libia congelando importaciones y exportaciones.  Tenemos un registro muy extenso de ataques y provocaciones e injustas acciones, que no son sólo militares sino políticas como las que denunciamos en agosto de 1979. En mayo de 1981 descubrimos células de conspiradores adentro del país Y por otra parte Washington declaraba que ayudaría a todos los países africanos, que según su punto de vista se sintieran amenazados por Libia. Nosotros nunca amenazamos a otro país. Podríamos llenar páginas y páginas, libros enteros, sobre lo que Estados Unidos actuó unilateralmente e ilegalmente contra nosotros y sigue actuando. Conocimos  más de un centenar de planes de la CIA para matarme  y advertimos al Congreso de Estados Unidos sobre esto y la posibilidad de que en esos atentados y operaciones resultaran asesinados miles de personas  en el intento de destruir objetivos militares y civiles. Hemos hecho todo lo que un pueblo serio puede hacer para denunciar esta situación. La respuesta ha sido elevar la agresión. Porque todo esto no sólo amenaza a Libia sino pone en peligro la paz del mundo.

Las informaciones y las campañas estadounidenses muestran a Libia como un estado terrorista, Sin embargo el que hace terrorismo es Estados Unidos contra nosotros, contra nuestro pueblo. El único verdadero terrorista internacional es Estados Unidos y sus socios más cercanos. Nos acusaron de cualquier atentado en el mundo sin prueba alguna. Pero eso no importa a nadie. Se dan por sentado hechos supuestos y todo es válido para un país como Norteamérica que nunca vaciló en su historia en cometer crímenes, invasiones, masacres, que realizó y realiza atentados sin que nadie lo castigue. 

Y que se da el derecho a tomar represalias con cualquier país que intenta hacer un camino independiente He tratado de resumir esta larga historia de agresiones que hemos soportado no sólo nosotros sino muchos pueblos en el mundo. Y en todo caso tienen derecho a defenderse. Un derecho natural. 

P.- Y en este mismo aspecto; ¿qué piensa usted de las revoluciones que se han dado en América Latina, en América Central?
R.- Yo creo que la revolución habrá de sobrevenir en toda América Latina, porque es el único canino de los pueblos para su liberación. Y ésta es la era de las masas, la Yamahiriya. Las verdaderas revoluciones deberán tonar su camino hacia las masas, respetar las decisiones de éstas. Los pueblos de América Latina deben defenderse del mal que significa y representa el imperialismo. Es una lucha entre los pueblos oprimidos y el opresor, el mal que simboliza Reagan y otros y su sistema. Las revoluciones deberán dar pasos más profundos y creo que la "Tercera Teoría" hacia el poder de las masas es un camino para la liberación y la total independencia de los pueblos. Nosotros somos solidarios con Nicaragua y con todos los pueblos que luchan en América Central por la liberación, la paz, la independencia. Por sobre cualquier diferencia somos solidarios con la voluntad de liberación de los pueblos. El apoyo a la liberación está ya aceptado por nuestro pueblo en el anuncio del poder de las masas. Es parte del pueblo libio la solidaridad  y el enemigo principal de nuestro pueblo y de los pueblos es el imperialismo, el sionismo. He hablado sinceramente con la esperanza de que se respete estrictamente lo que digo. Es una buena esperanza.

Lo dice y se levanta para despedirse después de más de dos horas de entrevista  donde  siempre habló en su idioma  árabe y con un traductor, aunque habla perfectamente inglés e italiano. 

EPILOGO NECESARIO

En 1986 había regresado a Libia para entrevistar a mujeres y jóvenes y observar nuevos y grandes avances sobre todo en lo que se había logrado para regar parte del desierto  y lograr autoabastecerse en alimentos. Se realizaba un Congreso de Partidos políticos de izquierda y movimientos de liberación  cuando se conoció la presencia de la VI Flota de Estados Unidos que bombardearía Sirte, al parecer intentando ubicar a la familia de El Khadafi.
Los asistentes al Congreso fueron sacados rápidamente de Libia. Unos días después se produjo el bombardeo  de Estados Unidos sobre Trípoli, donde murieron centenares de personas, entre ellos varios estudiantes, ya que se afectó la residencia donde vivían. En ese bombardeo fue asesinada una hija de Khadafi, de sólo tres años y heridos dos de sus hijos varones.   Los aviones estadounidense fueron abastecido en el aire por los israelíes. De todo eso muy pocos hablaron en estos días antes de la decisión criminal del Consejo de Naciones Unidas de abrir las puertas a una intervención militar injusta e irracional, dejando atrás el camino de la negociación y la paz, cuyas puertas estaban abiertas como bien saben todos los diplomáticos. 

Enviado por su autora para Cubacoraje