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miércoles, 5 de octubre de 2011

Sara Marta Fonseca, el nuevo rostro de la contrarrevolución

Mientras las "llaves" de la USAID, la NED y otras hierbas aromáticas de las que crecen en el "campo" de la CIA sigan proporcionando dinero, siempre habrá algún vivo aprovechado que quiera "mojarse"...

Sara Marta Fonseca, el nuevo rostro de la contrarrevolución


Martha Fonseca, la revoltosa de Río Verde
A Cuba le hace falta una llamita, dijo Laura Pollán hace pocos días. Lo decía pensando en el mundo árabe y en la fórmula Obama  para llevar “paz y libertad” a los que carecen de ella. Al parecer, esa misión se ha depositado en Sara Martha Fonseca, la de encender la candela, en mi criterio, el nuevo rostro de la contrarrevolución dentro de la Isla.
Fonseca y sus seguidores han protagonizado  varias revueltas en La Habana, y aclaro que lo de revueltas no es invento mío. Ahora mismo estoy  consultando El Nuevo Herald, que es una muy mala fuente, pero  que se está alzando como el medio oficial de la “bulliciosa” de La Habana, y exactamente el titular dice:  Protesta en La Habana buscaba crear revuelta.
El 26 de agosto reflejaba  ese diario en su sitio de Internet: “Nuestro objetivo es que el pueblo se nos una. Ese es nuestro propósito. Ese es nuestro objetivo y vamos a continuar”, dijo Sara Marta Fonseca. “Solas no podemos derrocar la dictadura. Necesitamos al pueblo”.
Y es aquí donde Sara Martha Fonseca se equivoca, porque ese pueblo no se le ha unido ni ha saltado la talanquera, como ella y sus seguidores se imaginaron ocurriría. Y lo que llegó, según el último vídeo colgado por ellos mismos en Youtube,  fue una respuesta popular a sus provocaciones.

Como el tema Cuba es manipulado desde hace más de 50 años, a los revolucionarios que se enfrentaron a las provocaciones les llamaron "paramilitares". Fueron allí a responder, y respondieron con voces de ¡Viva Fidel! ¡Viva la Revolución!. Voces que no pudieron eliminar de la grabación y están todo el tiempo en primer plano.

La Fonseca, “la revoltosa de La Habana”, como la apostilló El Nuevo Herald, no pudo controlar sus impulsos y, como ella misma ha manifestado en declaraciones a Radio Martí, se lanzó para la calle, y allí al parecer se le enredaron las cosas.

Sara Martha agredió a varias personas y cometió desacato a las autoridades, según explicó una fuente de la Policía Nacional Revolucionaria al Blog de Yohandry, la cual no precisó si sería enjuiciada por este motivo.
Recuerdo ahora al bloguero Varela, que al cometer desacato ante la policía de Miami le entraron a palos, y, como decimos nosotros los cubanos, le dieron hasta por el ojo del...
Pero “la revoltosa” vive en La Habana y a pesar de todas sus declaraciones de golpes y maltratos no ha podido mostrar una foto en la red, (y tienen buenas cámaras ellos). Igual le pasó a Yoani Sánchez con la famosa "golpiza" que le dieron, que el médico no le pudo dar un certificado porque no tenía moretones ni síntomas que evidenciaran violencia policial.
A pesar de que carecen de evidencias, las falsas golpizas seguirán llenando titulares y promoviendo movimientos en las redes sociales, quizás en busca de esa llamita, ya no desde dentro de la nación, sino desde fuera. No olvidar que la opinión pública internacional es manipulable y se convierte en caldo de cultivo para acciones futuras contra Cuba.
Para nadie es un secreto que la SINA (Sección de Intereses Norteamericanos en La Hababa) cambia protestas por visado. Y entonces me pregunto si estará Sara Martha Fonseca tratando de buscar VISAUSA, porque de lo que sí estoy claro, es de que ella no enciende pueblo.

Yohandry Fontana

La Habana
Nota:
No tengo dudas de que Sara Martha Fonseca le está serruchando el piso a Yoani Sánchez.

http://yohandry.com/index.php?option=com_content&view=article&id=814:sara-marta-fonseca-el-nuevo-rostro-de-la-contrarrevolucion-&catid=44:cuba
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lunes, 25 de octubre de 2010

Rompiendo la baraja

Aunque es un texto publicado a inicios de año, mantiene total vigencia... si no lo creen dénse una vueltita por Facebook...

Vigilia Mambisa

Si de verdad son tan partidarios de que en Cuba puedan jugar todos, ¿por qué su mayor empeño es siempre el de romper la baraja cuando saben que el oponente lleva buenas cartas?
Por Pedro Antonio Honrubia Hurtado

Ellos son así... Ahora que recién se han cumplido 50 años de la revolución cubana, el debate sobre Cuba parece volver a resurgir con fuerza entre partidarios y detractores del sistema político y económico establecido en la isla caribeña. Muchos son los intelectuales, periodistas, políticos, etc., de uno y otro bando, que han aprovechado esta simbólica fecha para publicar artículos, lanzar discursos públicos, o lo que sea, atacando o defendiendo la continuidad del gobierno socialista en el país antillano. Lógico si se tiene en cuenta las apasionadas discusiones que el tema suele levantar en cualquier parte del mundo, especialmente en los países occidentales y la América Latina.

Como no podía se de otra manera, habida cuenta de los tiempos que corren, es en internet donde a día de hoy estos debates y discusiones tienen un mayor alcance (alcance no de tipo práctico-político, sino por el número de personas que implican). Son miles las páginas de todo tipo donde estos enfrentamientos dialécticos se están llevando a cabo con gran virulencia. En unas, todo hay que decirlo, con más educación que en otras. No entraré aquí a valorar los razonamientos políticos emitidos por cada uno de los bandos, que prácticamente son idénticos en cada una de las diferentes páginas. Tampoco haré una defensa de los logros que, a mi juicio, ha proporcionado la revolución cubana tanto para la realidad de la isla como para el mundo y su progreso real (por si alguien dudaba de cual es mi posición al respecto).

Lo que sí me ha llamado la atención, y mucho, es la escasez de argumentos que tienen los disidentes cubanos anti-castristas cada vez que un lúcido interlocutor pro-revolucionario desmonta sus falacias con datos y argumentos de todo tipo, en mensajes bien elaborados y perfectamente justificados. No digo que entre los anti-castristas no haya personas con capacidad para exponer sus ideas de manera razonada y educada, pero son, sin duda alguna, una inmensa minoría dentro de tal colectivo. A los argumentos de los revolucionarios suelen, por normal general, responder los anticastristas con descalificaciones personales e insultos, en lugar de con planteamientos serenos que ayuden a demostrar la veracidad de sus argumentos y la falsedad de los del contrario. 

Por ejemplo, situaciones tan surrealistas como negar la eficiencia del sistema de salud pública cubano o la calidad de su enseñanza (hechos demostrados sobradamente por estadísticas de toda índole aportadas por la ONU y sus diferentes instituciones encargadas de la evaluación y seguimiento de estos asuntos), son norma entre los disidentes. Cuando desde el otro lado se les aportan los datos que confirman el buen estado de estos campos dentro de la revolución, la respuesta es siempre la misma: matar al mensajero. Además sin piedad ninguna y cayendo constantemente en una flagrante contradicción, una de esas contradicciones que demuestran a las claras que lo que interesa al disidente no es desmontar la falsedad de los argumentos dados por los pro-revolucionarios, sino directamente invalidar al interlocutor para el debate. Muerto el perro, se acabó la rabia.
Así, toda la argumentación de estos señores ante las brillantes intervenciones de lúcidos defensores de la revolución se reduce a lo siguiente:

Si el autor vive fuera de Cuba:”Si tanto le gusta la revolución, váyase a vivir a Cuba, que es muy fácil hablar desde su cómodo sillón mientras los cubanos pasan hambre y bla, bla, bla…”
Si el autor vive en Cuba:”Usted está a sueldo de los Castro, usted es un vendido a la dictadura, usted vive mejor que el resto de los cubanos y bla, bla, bla…”

Es decir, si usted es partidario de la revolución cubana pero no vive en la Isla, no tendrá derecho a opinar sobre Cuba hasta que se haya ido a vivir a la propia Cuba (no importa si es usted un experto conocedor de la isla o si es simplemente un ciudadano más que conoce Cuba a través de las informaciones que ha podido recibir de ella por los diferentes medios a su alcance, la respuesta será la misma). Ahora bien, si usted se va a Cuba, a petición de estos señores, y se instala definitivamente en la isla, pero aún así usted sigue pensando de manera positiva acerca de la revolución (como lo hacen tantos cubanos y tantos trabajadores extranjeros asentados en la isla), entonces usted tampoco tendrá derecho a opinar sobre el tema porque es seguro que usted está a sueldo del gobierno, se habrá vendido a Castro y todas esas cosas. Vamos, que, dicho en pocas palabras, para un anti-castrista no es posible que alguien con un pensamiento independiente o sin intereses personales avariciosos de algún tipo, pueda hablar bien de Cuba y de su gobierno. Eso es lo que esta gente llama “democracia”: O piensas como yo te mando, o tus argumentos no serán válidos en un debate abierto y razonado, simplemente porque tú no serás un interlocutor válido.

Leyendo en los debates a estos gusanos uno se da cuenta de que pueden llegar a ser tan cansinos, aburridos y repetitivos, de que andan tan faltos de argumentos, que dan hasta lástima. Lástima, sobre todo, porque es muy triste eso de tener delante de sus propias narices uno de los gobiernos más decentes y honrados, más volcados y comprometidos con el bienestar de su pueblo, que hay en todo el mundo contemporáneo, y no ser capaces de verlo. Por lo que parece, la avaricia y el odio les ha cegado tanto que ya hasta incluso son capaces de creer ver en gente como Posadas Carriles y Orlando Bosch a sus héroes nacionales, cuando en realidad están mirando a sangrientos terroristas. La luz cegadora del capitalismo deslumbró sus ojos y desde entonces ya no saben a qué atenerse para ir por el mundo caminando sin chocarse continuamente con el muro paralizante que emerge de sus propias miserias morales e intelectuales. 

Y no estoy diciendo que estos sujetos tengan que cambiar sus ideales, Dios me libre, digo simplemente que dejen hablar a quiénes están en el lado contrario, sin saltar a la primera de cambio a lanzar mierda encima de la persona que escribe desde el otro frente, sólo porque no opine como ellos. Si de verdad son tan partidarios de que en Cuba puedan jugar todos, ¿por qué su mayor empeño es siempre el de romper la baraja cuando saben que el oponente lleva buenas cartas? 

Democracia a lo usamericano, lo llaman. Lógico y normal que, siendo así, la inmensa mayoría de los cubanos no quieran oír hablar ni una sola palabra sobre ella. A otro perro con ese hueso.

Pedro Antonio Honrubia Hurtado en Kaos en la Red

lunes, 3 de mayo de 2010

Creada nueva arma de destrucción masiva...

Por Rosa C. Báez 
maquina-de-comentarios.JPG
 
Acabo de descubrir, al moderar los comentarios dejados en uno de mis blogs, una serie de coincidencias en el envío de estos comentarios. Los nombres son en cada caso –o en la mayoría de los casos- diferentes; también son diferentes los supuestos correos electrónicos desde los que son enviados pero, en algunos casos, coincide al detalle el texto de dichos comentarios…  

Ahora bien, coincide en todos los comentarios el identificador IP desde donde son enviados: 68.223.225.241, un número que según un localizador web de IP, radica en Atlanta, Estados Unidos. Ya sabemos que la información web puede ser manipulada, falseada, enmascarada… pero me llama poderosamente la atención esa coincidencia y también, algunos nombres asociados a esos envíos masivos que conocerán al final… 
 
Y me acordé de una canción de Chirino -ése que demora más en llegar que un antiguo camello en la madrugada, rumbo a Alamar- que dice, parafraseando el texto: 
 
Coro: Maquina computadora, ay maquinita calculadora 
 
Tu mente es una maquina,
que mira como maquina,
que gira como maquina,
al ritmo de los dólares...
 
Los dejo con algunos datos sobre estos comentarios enviados, claro está, a la papelera… y pueden estar seguros que el botón Deshacer no va a funcionar acá…

Comentario de  Yusmeli movido a la papelera. Deshacer
Yusmeli  meli1994@aol.com
68.223.225.241 03/05/2010 en 4:13 pm
PROYECTO GENETICO LLAMADO “LOS CUBANOS”

Comentario de  Lili movido a la papelera. Deshacer
Lili  lili1935@aol.com
68.223.225.241 03/05/2010 en 3:53 pm
PROYECTO GENETICO LLAMADO “LOS CUBANOS”

Comentario de  Camilo movido a la papelera. Deshacer
Camilo   ellorocami@hotmail.com
68.223.225.241 03/05/2010 en 1:34 am
Tienen razón con Suiza y también con Italia.

Comentario de  Anibal movido a la papelera. Deshacer
Anibal   amercado@hotmail.com
68.223.225.241 03/05/2010 en 1:30 am
Como la carroña comunista estava desfilando

Comentario de  Carlos movido a la papelera. Deshacer
Carlos   carlos18@hotmail.com
68.223.225.241 03/05/2010 en 1:26 am
Logran marchar las Damas de Blanco sin permiso gubernamental

Comentario de  Jesús Angulo movido a la papelera. Deshacer
Jesús Angulo   Jangulo22@aol.com
68.223.225.241 03/05/2010 en 1:13 am
Por Jesús Angulo

Comentario de  Mayda movido a la papelera. Deshacer
Mayda   rojimfam@comcast.net
68.223.225.241 03/05/2010 en 1:11 am
Con el ruego de su publicación y distribución.

Comentario de  Luis D´Elia movido a la papelera. Deshacer
Luis D´Elia   deliaftv@gmail.com
68.223.225.241 03/05/2010 en 1:06 am
El mito de la llamada Medicina Cubana… en datos estadísticos.

Comentario de  Alejandro Llamocca movido a la papelera. Deshacer
Alejandro Llamocca   dignidadnacional.peru@yahoo.es
68.223.225.241 02/05/2010 en 12:31 am
¿LIBERTAD PARA QUÉ?

Comentario de  Salvador Mendoza Maquiavelo movido a la papelera. Deshacer
Salvador Mendoza Maquiavelo   rodavlasmm@yahoo.com
68.223.225.241 30/04/2010 en 9:30 pm
“Es de gran importancia disfrazar las propias inclinaciones y desempeñar bien el papel del hipócrita.”  “Cuando se hace daño a otro es menester hacérselo de tal manera que le sea imposible vengarse.”  Maquiavelo 

Comentario de Melina Alfaro movido a la papelera. Deshacer
La propuesta de Ollanta!!!   melinaalfaro@hotmail.com
68.223.225.241 30/04/2010 en 5:20 pm
“Es de gran importancia disfrazar las propias inclinaciones y desempeñar bien el papel del hipócrita.”  “Cuando se hace daño a otro es menester hacérselo de tal manera que le sea imposible vengarse.” Maquiavelo … y…  

Comentario de Huber Matos movido a la papelera. Deshacer
Huber Matos   hubermatos@gmail.com
68.223.225.241 30/04/2010 en 5:15 pm
“Huber Matos”  
 
Comentario de Peruano Libre movido a la papelera. Deshacer
Peruano Libre   mayport042003@yahoo.com
68.223.225.241 30/04/2010 en 2:37 am
OLLANTA HUMALA CANDIDATO DEL CASTRO COMUNISMO
 
Comentario de Chaburro movido a la papelera. Deshacer
Chaburro   PetrolerosDemocratasVenezolanos@yahoogroups.com
68.223.225.241 28/04/2010 en 6:31 pm
For more that 50 years all of Mexico’s governments have

Y así varias identidades falseadas más:

info@pateatusmontes.com
68.223.225.241 


laruedadentada@yahoo.com
68.223.225.241 

eu93@eu93.net
68.223.225.241 

Y ésta, imperdible:
eartalejo@bellsouth.net
68.223.225.241  
 
Sí señor, nada menos que Enrique Artalejo, el de “ilustre apellido”, el autor de plantilla en Nuevo Acción (¿no debía ser Nueva???), Cuba democracia y vida, las listas de la Diáspora… ¿Casualidad que estén incluidos él y Melina Alfaro en estos churros hechos en serie desde Atlanta, en los Estados Unidos??

miércoles, 7 de abril de 2010

La estafa de los Stefan


Por Max Lesnik

rcbaez_mismojamo.JPGEmilio Estefan, el “Padrino” de la música latina en Estados Unidos con su “Gloria” a cuestas, parece haber dejado temporalmente los escenarios artísticos para incursionar en el terreno de las actividades políticas. Los Estefan debutaron como “lideres” del anticastrismo miamense convocando a una marcha “patriótica” por la Calle Ocho de la “Pequeña Habana” de Miami, supuestamente en apoyo a las “Damas de Blanco” tan publicitadas por la prensa internacional. 

En esa repentina transmutación de actividades -de faranduleros a “patriotas”- algunos ingenuos han querido ver un gesto altruista y desinteresado del musical matrimonio. “Ellos no son políticos”- dicen- “son verdaderos patriotas de la nueva hornada de cubanos del exilio que han tomado las riendas del anti-castrismo militante en una carrera de relevo generacional para darle nueva savia no contaminada con el pasado, a la desacreditada ‘Mafia cubana de Miami’”.

Pero el debut de los Estefan como cabezas del anti-castrismo, comenzó con un engaño. Dijeron que a la marcha de la Calle Ocho había concurrido una multitud de 100 mil personas, cuando la cifra real no paso de unos 16 mil manifestantes. Cantidad ridícula si se tiene en cuentas que más de un millón de cubanos viven en el Gran Miami.

Y es que para decir mentiras y comer pescado hay que tener mucho cuidado, dice un conocido refrán popular. Las cuentas tienen que ser claras y el chocolate espeso. Porque si cada cuadra de la Calle 8 tiene cien metros de largo por diez de ancho y en cada metro cuadrado caben solo cuatro personas, eso equivale a unas 40 manifestantes en cada fila. En cien metros son 4 mil personas por cuadra, de manera que en cuatro cuadras solo pueden haberse reunido unos 16 mil manifestantes, incluyendo entre ellos venezolanos anti-chavistas, colombianos simpatizantes de los paramilitares, nicaragüenses “somocistas” y cuanto latinoamericano de la extrema derecha se ha auto exiliados en Miami, con el socorrido “cuento chino” de que en sus respectivos países de origen, hay gobiernos de izquierda que los persiguen a ellos por “anti-comunistas”. Entre esos manifestantes que acompañaron a los cubanos anti-castristas por la calle Ocho había, por supuesto, más de un torturador prófugo de la justicia y alguno que otro ladronzuelo del tesoro público de su país, que para eso ha quedado Miami como vertedero de toda la porquería humana del continente americano.

Con esa gente fue que la marcha de los Estefan contra Cuba, pudo llegar a 16 mil personas, sin olvidar al terrorista Luis Posada Carriles que también estaba allí, de cuerpo presente, disfrazado de “Gran Damo de Blanco” con su flor de Gladiolo en mano.

El engaño del matrimonio Estefan no termina ahí, con lo de los números falseados sobre los asistentes a la marcha de la Calle Ocho. De una mentira pasaron a otra. Porque el tal “acto patriótico y sin matiz político”, organizado por “El Padrino”, era en realidad una burda y oportunista operación politiquera de recaudación de dinero para el Comité Nacional del Partido Demócrata.

Es de todos conocido que los Estefan, hasta las pasadas elecciones presidenciales norteamericanas, eran visita asidua a la Casa Blanca, gozando no sólo de la amistad del Presidente Bush sino que, además, eran sólidos contribuyentes económicos a las arcas del Partido Republicano. Así fue hasta la victoria de los Demócratas con Barack Obama. Con el cambio de inquilino en la mansión ejecutiva, el “Padrino” y la “Madrina” se cambiaron de casaca. Ahora el matrimonio Estefan es Demócrata de nuevo cuño y para estrenarse la pareja como tal, el próximo quince de este mes de abril en su mansión de Miami Beach organizan un evento de recaudación de fondos para el Partido Demócrata, con el Presidente Obama de cuerpo presente. La cosa es a todo dar porque los invitados al evento tendrán que abonar la respetable suma de 30 mil dólares por pareja. Calculan que ese día los Estefan le recaudarán a los Demócratas un par de millones de dólares para las elecciones del próximo noviembre.

Los Republicanos como es de esperar, están un tanto desconcertados con la conducta oportunista del matrimonio Estefan y con su sorpresivo cambio de casaca. Habían pretendido presentar a los Estefan como realizando en la Calle Ocho un acto de “elevado patriotismo cubano” en apoyo a las llamadas “Damas de Blanco”. Pero la susodicha marcha -o más bien una “marchita”- no fue otra cosa que una de las acostumbradas jugarretas políticas electoreras de Miami, en la tradicional batalla entre Demócratas y Republicanos por el control del dinero y los votos de los cubano-americanos del sur del Estado de La Florida. Cuba es el pretexto y la politiquería de Miami es la realidad.

A eso se redujo la marcha del anticastrismo en la Calle Ocho de la “Pequeña Habana”. Una nueva tomadura de pelo. La “contra-revolución traicionada”. Fue la gran estafa de los Estefan.

Les habló para Replica de Radio-Miami, Max Lesnik

Comp. fotg. RCBaez_En el mismo jamo

jueves, 1 de abril de 2010

Las campañas contra Cuba y la maquila de los bostezos

Por Eliades Acosta Matos

rcbaez_milcampanasunsoloamo.JPGMucho más que económica, diplomática o militar, la guerra contra Cuba ha sido, y es, una guerra cultural total, y eso explica su prolongación y encarnizamiento. Y si alguien tiene dudas, que revise por estos días cómo marchan las cosas por el frente mediático, cómo se usan todas las armas, todas las tecnologías, todos los esfuerzos por demoler la resistencia de una isla rebelde negada a diluir su nacionalidad o a entregar su proyecto social.

Cuando se enfrentan ejércitos, flotas o brigadas acorazadas, siempre puede determinarse el minuto en que se inician y en el que cesan las hostilidades, hay treguas, armisticios, incluso, leyes internacionales que rigen los conflictos. Nada de eso se aplica en las batallas donde se enfrentan ideas, visiones del mundo y valores. Parece que para algunos todo puede convertirse en un arma arrojadiza con tal de desmoralizar, aislar, herir, o escarnecer al contrario. Se busca demonizarlo, hacer de su causa un motivo de vergüenza, un anacronismo. No importa lo que se publique, no importa si se miente, no importa si se apela a métodos canallescos, como el trucaje de fotos, la publicación de imágenes que ofenden la dignidad humana, ni siquiera que se hagan llamados a la violencia, o a cometer actos vandálicos.

Para esos todo vale, si se logra aislar a Cuba, debilitarla, hacerla un blanco válido para invasiones, “operaciones de estabilización”,  “reconstrucción de estados fallidos” o “intervenciones humanitarias”.

Ya se sabe que Cuba actúa sobre ciertos sectores de la política norteamericana como mismo influye la luna llena sobre el hombre-lobo, frase afortunada que corresponde a Wayne Smith, quien dirigiera la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, en tiempos de Carter, y que sabe perfectamente de lo que habla. ¿La razón profunda, casi freudiana, de un encarnizamiento irracional que lleva más de medio siglo y que ha sobrevivido a más de diez administraciones republicanas y demócratas, incluso a la misma Guerra Fría? Pues algo de ello hallamos en un informe de 1965, hace ya 45 años, redactado por Albert Wohlstetter,[i] uno de los estrategas del movimiento neoconservador norteamericano, y quien fue asesor de todos los presidentes que ocuparon el puesto entre Eisenhower y Bush Sr.:

“Debe exigirse a Castro la liberación de los prisioneros políticos, no solo como un acto humanitario, sino para dar un paso más en la formación de una oposición a su gobierno... Sacarlos del país podría ser también un acto humanitario, pero tendría menos valor para el futuro de la oposición en Cuba… No debe firmarse ningún acuerdo para limitar los vuelos espías de los U2 sobre la isla…En la esfera comercial, no debe hablarse de “normalización” de las relaciones entre los dos países, eso no es deseable. El bloqueo contra Cuba deberá mantenerse (entre otras razones) para demostrar a los pueblos de las repúblicas latinoamericanas que el comunismo no tiene futuro en el Hemisferio Occidental… El solo hecho de que esta avanzada del comunismo pueda fácilmente sobrevivir a nuestra hostilidad, e incluso, florecer con nuestra ayuda, estimulará futuras imitaciones de Castro”.

Apartemos, en consecuencia, esas mantras repetidas hasta la saciedad por muchos de los que viven de la industria del enfrentamiento y la hostilidad hacia Cuba, de que su lucha se debe “a razones morales o patrióticas”. Se trata de una guerra prefabricada por razones ideológicas y geoestratégicas que tuvo su inicio, y algún sentido, en el marco de aquellas confrontaciones de la Guerra Fría, pero que hace mucho que se mantiene contra toda lógica, que no sea una lógica imperial. Y en ese escenario, ¿se puede aceptar las protestas de que se actúa de manera independiente, alejada del poder gravitacional de la fuente nutricia, y fuera de los planes de aquellos círculos para los que Wohlstetter trabajaba?

En fecha más reciente, Mark Falcoff, uno de los “cubanólogos” del clan neoconservador, ha actualizado aún más, si cabe, las razones de este odio y persecución inextinguibles. “Desde el punto de vista de la política, de la ideología y la cultura -señaló en una conferencia pronunciada en el American Enterprise Institute, en enero del 2003[ii]- Cuba es mucho más importante de lo que debería ser , teniendo en cuenta su población o su Producto Interno Bruto… El culto a la Revolución pervive en América Latina y Cuba es el único país que lleva adelante el ideal de las transformaciones totales, hasta las últimas consecuencias… Mientras muchos se resienten de nuestro poder, solo Cuba, la pequeña Cuba está decidida a pagar el precio completo de su posición… Es el tipo de bandera bajo el cual pueden reunirse todos los izquierdistas anti norteamericanos y las tendencias utópicas del mundo”.

Pues, no importa cuán galantemente se sueñen, por ejemplo, los Días-Balart o la inefable señora Ros-Lethinen; no importa si se imaginan a sí mismos, y se vendan al público, como cruzados idealistas en pos de derechos y libertades, lo cierto es que no pasan de ser tuercas y poleas de transmisión de una maquinaria que los rebasa. Inobjetablemente, forman parte de una troupe cuyos verdaderos empresarios están más arriba en la cadena alimenticia de la política de la nación más poderosa del planeta. Lo demás es maquillaje y máscara carnavalesca: una forma de vida.

Vistas las razones reales de estas campañas que cada cierto tiempo galvanizan los medios del mundo y que aprovechan por igual tragedias y sainetes, dolores reales y fingidos, carencias y excesos, veamos cómo se estructuran, cómo actúa esta maquila universal de las guerras culturales contra Cuba y las ideas de izquierda del mundo, y que dicho sea de paso, se encuentra trabajando al tope de su capacidad también contra un liberal, como lo es el actual presidente de los Estados Unidos.

Existe un abultado manual de cómo montar campañas contra los enemigos reales o supuestos de los Estados Unidos. En él se inscriben, por ejemplo, las campañas para demonizar a España o Alemania y “venderle” a los norteamericanos la entrada de la nación en la guerra de Cuba, en 1898, o en la Primera Guerra Mundial. A esta enciclopedia de la manipulación pertenecen, por derecho propio, tanto William Randolph Hearst, padre de la prensa amarilla, como Jean Louis Bernays, padre de la Ingeniería del Consenso y la Aceptación. Ambos aplicaron métodos casi idénticos: saturación del mercado de la información, demonización del enemigo y usar la agitación emocional para llegar a influir sobre la elección racional de las personas. ¿Verdad que esto nos suena?

Las contiendas de la Guerra Fría, en el frente cultural, cuando las agencias de inteligencia norteamericanas actuaron como Ministerio de Propaganda y Cultura del país, dejaron un valioso know how, que solo tiene el defecto de repetir las mismas fórmulas “exitosas” hasta el fin de los tiempos. No hay en esto creatividad y lo que contra los soviéticos pudo ser brillante y creador, eficaz y muy difícil de contrarrestar, contra los cubanos no pasa de ser remedo mediocre y surtidor de bostezos. Una panoplia de armas previsibles, de métodos extrapolados a la fuerza, y en consecuencia, ridículos, de consignas rancias, y de figurines en serie delata la decadencia de una manera de guerrear que se asentó sobre las ideas y las concepciones de estrategas brillantes como George Kennan, Llewellyn Thompson o Loy Wesley Henderson. Ellos entendieron la naturaleza ideológica y cultural de aquella confrontación y usaron un enorme surtido de herramientas del mismo tipo. Lo que queda hoy, en el caso cubano, es le elevación forzada a los altares de cualquier logrero, de cualquier vocinglero: la guerra era de ideas, hoy se ha panfilizado. Más bajo no puede caer.

Para Winston Churchill, la forma en que la CIA depuso en 1953 a Mohammad Mossadegh, Primer Ministro de Irán, usando intensamente la combinación de subversión armada, aliento de traiciones y deserciones, fomento de conflictos religiosos, campañas de prensa, guerra psicológica, emisoras radiales clandestinas, caricaturas y documentales, al costo de un millón de dólares, en el marco de la operación PBAJAX, constituyó “… la operación más exitosa desde el fin de la Segunda Guerra Mundial”. El mismo equipo, incluyendo el CIA Art Group activado para escribir los editoriales que firmaron “periodistas independientes iraníes”, diseñar carteles y caricaturas, fue movilizado un año después para derrocar, de similar manera, a Jacobo Arbenz, presidente de Guatemala. Las únicas diferencias entre ambos casos solo radicaron en el nombre y el costo de la operación. La de Guatemala se llamó PBSUCCESS, y costó el triple que la de Irán.

Contra la URSS y el campo socialista se usaron idénticos enfoques, entre ellos, la fabricación de disidentes en serie, y de organizaciones “independientes” a granel. Las campañas internacionales de prensa y el barraje publicitario alcanzó niveles demenciales. Nada escapó a la contienda: ni el diseño de lavadoras y cocinas, ni los discos que se exportaban con las victrolas de la Wurlitzer, ni los libros que se traducían al ruso o al árabe por el Franklin Books Project, ni el repertorio danzario para las giras de “buena voluntad” de la compañía de José Limon, ni los programas “People to People”, ni las becas Fulbright, ni el Jazz con que el Jazz Ambassador Program, que incluía con toda intención a Gillespie o Armstrong como cartas triunfadoras de relaciones públicas, desmentía ante húngaros y polacos que existiese racismo en la nación. NI hablar de Hollywood o Radio Free Europe.

Existe en los Estados Unidos, a pesar de muchas agencias gubernamentales que no gustan que la luz pública alumbre sus interioridades, una Ley de Libre Acceso a la Información (FOIA), que es el resultado de las luchas del pueblo norteamericano por controlar, en lo posible, el accionar del gobierno, especialmente después de Watergate, y tras conocerse de la aplicación ilegal de programas de contrainsurgencia interna, de aniquilación de la disidencia propia, de manipulación de la opinión pública, como fue el conocido por “Cointelpro”, ampliamente investigado y condenado por la Comisión Church. Gracias a FOIA, y a INTERNET, hoy se sabe, al detalle, cómo se organiza una campaña contra gobiernos “hostiles”, contra enemigos ciertos o supuestos, contra países rebeldes.

Mientras, la industria de la subversión contra Cuba sigue empleando mano de obra nativa, dentro y fuera de la isla, y sigue guiándose por aquel enfoque de que todo vale. Nada nuevo bajo el sol: las mismas campañas con los mismos objetivos, guiadas por los mismos principios y con similares inversiones.

Y esperando el día en que podamos conocer, gracias a FOIA, cómo se llamó esta operación contra Cuba de los chicos creativos de siempre; mediante qué indicaciones se montaron blogs disidentes, se fabricaron organizaciones, periodistas, bibliotecarios, sindicalistas, activistas y toda suerte de independientes; cómo se acarreaba a los espontáneos, se les hacía llegar los textos prefabricados a los inspirados que los firmaban, qué ordenaban los talking points a “El País”, de España y a la red clientelista de la gran prensa mundial, no nos queda más que suspirar de tedio, bostezar y constatar cómo la idea del progreso no siempre se justifica.

Para la maquila de la subversión contra Cuba, cualquier tiempo pasado fue mejor.

Eliades Acosta Matos, Filósofo, Doctor en Ciencias Políticas, escritor; es miembro del equipo de Progreso Semanal/Weekly.

[i] Albert Wolhstetter: “On Dealing with Castro´s Cuba”. Part I. 16 d enero de 1965. En: Http://www. rand.org/publications/wohlstetter
[ii] Mark Falcoff: “ Cuba´s Future and Ours” AEI, Bradley Lectures, 13 de enero del 2003. En:
Http://www.aei.org/ID 15 713


Comp. fotgr. RCBáez_Mil campañas, un sólo amo

viernes, 19 de marzo de 2010

Cuba, la especialista en vidas


Por Tomás Borge

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Repulsivo. Un puñado de gorilas ideológicos, encabezados por el célebre escritor Mario Vargas Llosa -experto en verdades a medias y mentiras absolutas- dicen en increíble comunicado:
"Orlando Zapata Tamayo fue injustamente encarcelado y brutalmente torturado" y el parlamento europeo "condena enérgicamente la muerte evitable y cruel del disidente político", que murió denunciando "la falta de derechos y democracia de su país".

Hace poco, mientras estaba en Chile, llegaron 70 médicos cubanos a curar heridos, instalando en las zonas de desastre dos hospitales de campaña donde han atendido, hasta ahora, a miles de pacientes. Quienes berrean contra Cuba no dicen nada sobre esta generosidad extraordinaria.

Centenares de médicos cubanos prestan servicios en Haití. Miles de voluntarios de la isla caribeña recorren el mundo aliviando dolores y tristezas. Tales hazañas provienen de un país cercado por el odio y el bloqueo económico y donde, por eso mismo, no abunda la abundancia. En varios lugares, de la tierra -incluyendo Nicaragua- han muerto centenares de cubanos protegiendo a hombres, mujeres y niños.

Se necesita estar envilecido para no reconocer que la revolución cubana y sus dirigentes se han especializado en eso, en salvar vidas.

Así como los dirigentes de países como Estados Unidos, Israel, y Gran Bretaña se especializan en eliminar seres humanos, en Cuba se dedican a salvarlos, ahí la lucha por la vida es irrebatible.

El Parlamento Europeo sordo de nacimiento y con avanzado mal de catarata, no ve ni oye esta verdad como vio a duras penas los crímenes en Gaza y no oye el llanto de los niños heridos por los sionistas.

La mayoría de estos sabios se han zurcido la boca para no decir nada por el millón -no uno, un millón- de muertos en Irak.

El cinismo se transforma en hemorragia cuando se exige respeto -que se lo otorgó- a un delincuente, mientras se hacen los idiotas con el bloqueo contra millones de seres. Da náusea.
Fue lamentable el fallecimiento, a como lo es cualquier muerte en circunstancias similares, del reo común Orlando Zapata, convertido por la magia de la manipulación en "reo político".

No tengo ninguna duda que se hizo todo lo posible por evitar el desenlace fatal, de acuerdo con la vocación cubana. Zapata, como consecuencia de la debilidad provocada por el ayuno, sufrió una neumonía fatal.

Conozco de cerca a los dirigentes de Cuba, en especial a Fidel. He conversado con ellos largas horas en la más estrecha intimidad y he quedado persuadido de su ilimitada honradez y magnificencia.

En Cuba jamás se ha maltratado a un prisionero. Lo comprobé en numerosas visitas a ese país cuando fui Ministro del Interior, lo cual me permitía -y me permite- señalarlo como ejemplo a mis compañeros en Nicaragua.

Nunca se ha lanzado una bomba lacrimógena, no se ha disparado -como se hace en numerosos países- contra manifestantes.

Jamás se ha dicho -con todo y el placer que les daría decirlo- que ha habido un solo desaparecido en esa tierra de la generosidad.

No se exportan, ni se usan, instrumentos de tortura, a como lo hacen algunos países europeos -República Checa, Alemania y Hungría- y donde nueve países de ese continente, los aplican para interrogar prisioneros.

Si alguien lo duda, consúltelo por el Internet.

Ahora el gorilato ideológico está feliz con el desbordamiento de la morbosidad mediática.
Esta campaña lastima la dignidad. Es, definitivamente, repulsiva.

Por fortuna, tal como lo esperaba la decencia humana, una sustantiva cantidad de intelectuales, dirigentes políticos, gobernantes, universitarios y la gente humilde de las calles estrechas, han levantando sus puños en defensa de Cuba y de sus limpios estandartes.


jueves, 18 de marzo de 2010

Otro bufón llamado a escena


Por Noel E. Martínez

1268916901_0.jpgLa actual campaña mediática contra Cuba se encuentra en su punto culminante, destinando recursos a manos llenas para crear matrices de opinión contra la Revolución cubana. Sitios de Internet, blogs, periódicos, emisoras de radio y canales de televisión se han subido al carro contra la Isla.

La muerte de un prisionero fue el pretexto para el inicio de la actual ofensiva mediática, seguido por otra huelga de hambre de un opositor, mientras pocas horas después correspondió a las Damas de Blanco subir a escena, protagonizando más de una provocación en las calles de La Habana, seguidas siempre por un “ejercito” de reporteros, prestos a lanzar al mundo las más inverosímiles historias de “represión y “maltratos”, en un intento de reforzar la mala imagen contra Cuba.

Como una novela por capítulos, hoy se acaba de sumar otro elemento a la trama: el protagonista es Osvaldo Payá Sardiñas, uno de los “viejos disidentes” a sueldo del Imperio. La noticia que ya ocupa titulares en algunos medios y agencias de prensa, es la nominación de Payá al Premio Nobel de la Paz 2010.

La propuesta fue presentada por Dagrun Eriksen, vicepresidenta del Partido Democristiano Noruego (KrF). En un comunicado, la política noruega indica que "El premio Nobel para Payá sería una contribución significativa a una transición pacífica a la democracia en Cuba", para argumentar a renglón seguido que "El premio Nobel de la Paz a Oswaldo Payá será una gran contribución para la paz y la democracia en un país en el que a la gente se le han denegado sus derechos humanos fundamentales durante demasiado tiempo". Una vez más la mentira salta a la vista.

Sin dudas la propuesta se inserta en la estrategia imperial de realzar a sus peones a nivel internacional, algo que en el caso de Payá viene sucediendo desde hace unos años, cuando le endilgaron en el 2002 el Premio Andréi  Sajarov, galardón que comparte con las Damas de Blanco, quienes fueron apuntaladas con el reconocimiento en 2005. Un detalle del Premio Sajarov, está en sus patrocinadores: los eurodiputados y grupos políticos del Parlamento Europeo, el mismo que aliado con Estados Unidos mantiene la voz más altisonante en el coro contra Cuba.

En aquella ocasión, el principal promotor del Proyecto Varela, otro engendro mediático contra la Revolución, fue retribuido con un cheque de 50 mil euros; fórmula de financiamiento a la disidencia que, enmascarada en premios, permite el flujo de capital a los bolsillos siempre sedientos de los “luchadores por la democracia” y que en los últimos tiempos ha favorecido a la bloguera Yoani Sánchez,  multipremiada por hacer armas contra el proceso revolucionario cubano.

A quienes están promoviendo el Premio Nobel de la Paz para Payá, es oportuno recordarles su actitud cuando el golpe de Estado en Venezuela en el 2002, donde la burguesía venezolano con el apoyo de Estados Unidos trató de frenar por la fuerza el avance de la Revolución Bolivariana.

Sin el menor maquillaje democrático, los golpistas venezolanos, con Pedro Carmona como cabeza visible, burlaban el veredicto de las urnas en Venezuela y disolvían todas las instituciones democráticas, desde el Parlamento al Tribunal Supremo o el defensor del Pueblo y suspendían la Constitución refrendada por la mayoría absoluta de los venezolanos, mientras secuestraban al presidente Hugo Chávez.

El entonces ya Premio Sajarov, concedido por su “ideal democrático”, no tuvo reparo alguno en manifestar su apoyo pleno y público a los golpistas venezolanos.

Cuando la incertidumbre sobre la suerte corrida por el legítimo presidente de Venezuela ocupaba la atención del mundo y en las calles de Caracas corría la sangre del pueblo atropellado y asesinado por los golpistas, el hoy candidato al Premio Nobel de la Paz enviaba un mensaje de apoyo y solidaridad a los sublevados contra los legítimos poderes del Estado.

Apenas difundido por los grandes medios, el comunicado de Payá no escatima en elogios para los protagonistas del golpe de Estado:

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La Habana, 12 de abril de 2002

Excelentísimo Señor, Luís Herrera Campis
Ex Presidente de Venezuela

Querido amigo:

Decidí hacerle esta carta en esta madrugada, conociendo de los dramáticos momentos que vive su pueblo, para solidarizarme y expresarle todo mi apoyo. Antes que saliera el sol ya el heroísmo de los venezolanos había decidido el curso de los acontecimientos. Le ruego que trasmita Usted al señor Pedro Carmona, Presidente Provisional, nuestro apoyo y respeto, con el siguiente mensaje:

AL HEROICO PUEBLO DE VENEZUELA:

Desde Cuba les expresamos nuestra más profunda admiración y solidaridad por haber rescatado su soberanía y futuro.

Es impresionante y verdaderamente ético el derroche de valor, firmeza y amor por la libertad demostrado por ustedes. De esta forma han impedido que su Nación fuera atrapada por el totalitarismo y evitado, lo sabemos, que una larga etapa de sombra atrapara a Venezuela.

Han impedido mucha sangre, sufrimientos, miserias, calamidades, odios y destierros. Han rescatado su propia libertad y democracia. La memoria del libertador Simón Bolívar ha sido restituida a su verdadero garante de pueblo soberano.

Lleguen nuestras condolencias a los familiares de las víctimas del terror traicionero. La sangre de esos luchadores pacíficos derrotó al odio con amor y al miedo con Fe.

Todos los que amamos la libertad especialmente los latinoamericanos estamos y debemos estar agradecidos de estos mártires pues su sacrificio ha sido por Venezuela como también por la libertad la democracia y la paz de nuestro Continente.

Felicitamos a todos los ciudadanos Venezolanos por su epopeya cívica, a sus trabajadores, estudiantes, mujeres, soldados, sus pastores y todos los hijos de este pueblo y rogamos a Dios para que las secuelas de esta difícil etapa sean superadas rápidamente por el espíritu de reconciliación y de justicia por la buena voluntad del pueblo.

Los cubanos que ya caminamos en muy difíciles circunstancias por las Vías pacíficas y cívicas para lograr los cambios hacia la democracia, celebramos la libertad de los venezolanos que ellos mismos han sabido protagonizar.

Dios Bendiga al Pueblo de Venezuela.

Osvaldo Payá Sardiñas
Coordinador del Movimiento Cristiano de Liberación.

Con estas credenciales “democráticas” y de “luchador pacifista”, Osvaldo Payá sube ahora al sainete de la contrarrevolución cubana en busca de un reconocimiento internacional con el Premio Nobel de la Paz, el mismo galardón que reposa en la Oficina Oval de la Casa Blanca, desde donde el Nobel de la Paz, Barack Obama, sigue haciendo de la guerra una práctica cotidiana.

Con “demócratas” como Payá y “pacifistas” como Obama, vale recordar el viejo refrán popular que sentencia  “con amigos como éstos, no necesitamos más enemigos”.

martes, 16 de marzo de 2010

No ha sido fácil, Pablo, pero seguimos siendo

Por Carlos Rodríguez Almaguer
“Creo en ti, como creo en Dios
que eres tú, que soy yo,
en ti, Revolución”
Pablo Milanés (Acto de Fe)
 
el_mundo-pmilanes.jpgEnfrentarse a las calumnias y a las críticas virulentas que contra la Revolución Cubana se han venido haciendo por más de cincuenta años en los medios masivos de desinformación que pretenden catequizarnos desde las cacareadas “democracias occidentales”, se ha convertido en algo cotidiano para el pueblo cubano. Tan así, que pareciera cosa de ingenuos o de principiantes dejarse provocar por otra andanada de calumnias, mentiras, medias verdades y manipulaciones provenientes de semejantes fuentes.

Pero en medio del enfrentamiento cotidiano a los problemas que se nos presentan a los cubanos en Cuba,  que no son pocos ni tampoco fáciles de resolver, cuando se trata de remover aquellos paradigmas en virtud de los cuales hemos crecido, no solo como criaturas biológicas, sino, y sobre todo, espirituales, que es decir humanas, entonces vale la pena hacer un alto en el camino. Un alto imprescindible, doloroso y honesto, para mirar de frente al sol y preguntar ¿Cómo es posible?

Mi generación creció tarareando primero y cantando después, aquellos inolvidables versos que iniciaban diciendo “Yo, vine creciendo y me forjé / cual mi generación / distinta a la de ayer. / Soy, continuidad de mi niñez, / que es hija del sudor / de los brazos que amé… “ y cuando las fuerzas nos flaquearon ante algún obstáculo que por entonces creíamos difícil, o por alguna injusticia de la que éramos, o creímos ser, objeto, producto de las relaciones humanas naturalmente contradictorias, nos reconfortaba escuchar a esa voz tan clara y entrañable recordarnos que “No vivo en una sociedad perfecta / yo pido que no se le de ese nombre, / si alguna cosa me hace sentir esta / es porque la hacen mujeres y hombres.” Y perseverábamos en nuestro empeño de continuar creciendo y trabajando, unos, para su realización personal, otros, para el adelanto de una sociedad a la que nos enseñaron a querer nuestros abuelos, nuestros padres, los maestros y naturalmente, nuestros poetas y cantores.  Entre estos últimos, y en un lugar muy especial, está sin duda, Pablo Milanés.

Por eso es doloroso leer la entrevista publicada por El Mundo  y que dicen realizada a Pablo, el pasado sábado 13 de marzo de 2010, donde, según el diario, el cantante opina que los revolucionarios se han quedado en el tiempo con la Revolución. Que “La Historia debe avanzar con ideas y hombres nuevos”, dice,  a lo que nosotros podríamos preguntarnos ¿qué son los miles de hombres y mujeres jóvenes, nacidos en lo más crudo de la crisis de los años ´90, que a pesar de los archisabidos problemas económicos han venido incorporándose en masa a la vida social del país, y cuya vanguardia organizada está discutiendo por estos días—sin cortapisas y llamando a las cosas por su nombre—, los problemas más acuciantes de nuestra sociedad en sus asambleas previas al IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas? ¿acaso no son hombres y mujeres nuevos, no solo por su edad, sino porque de sobra tenemos ya sabido que esa hermosa y posible utopía llamada el Hombre Nuevo tendrán que ser siempre—como ya lo han sido—aquellos hombres y mujeres que en las generaciones actuales y sucesivas se empeñen en ser mejores cada día, más útiles a la sociedad y a la época en que viven y, sobre todo, en ser consecuentes con sus ideas y su conducta, para no desdecirse ni desteñir su imagen con el paso del tiempo, amén de cuánto arrecien las tormentas siempre pasajeras?

Que los revolucionarios “Se han convertido—dice el Pablo de El Mundo—en reaccionarios de sus propias ideas.” ¿Quién habría renunciado entonces a sus propias ideas: los que a pesar de su más de medio siglo de lucha sin tregua y de acoso constante, sin temor a ser asesinados cualquier día por sicarios pagados con dineros imperiales—no importa ahora si europeos o norteamericanos—, ni tampoco al error siempre probable en todo nuevo camino, continúan todavía hoy asegurando que la obra que tanto sacrificio ha costado no se desmorone por flojeras de ánimos; o quien, luego de hacer carrera cantando durante más de media vida, con una convicción a prueba de calumnias y sobornos, a la obra noble y generosa que en lo personal no le costó más padecimientos que los naturales del ajuste entre el carácter siempre imperfecto de los hombres que, sin ser dioses, se han propuesto una obra inmensamente superior a ellos, y la obra misma, ya innegable y tremenda, que en su devenir ha sabido rendirle merecidos honores que acaso basten a recompensarlo por aquellos dolores, y ahora en el aire mefítico de la prensa europea, lo hacen aparecer haciendo cabriolas políticas para decir a la vez “que sí” pero “que no”, o tal vez solo “sí”, o tal vez solo “no”? 

“El sol enorme que nació en el 59 se ha ido llenando de manchas en la medida en que se va poniendo viejo.”—así dice El Mundo que dijo Pablo. Pero el hombre al que los jóvenes intelectuales y artistas cubanos decidimos un día, por nuestra libre y espontánea voluntad de forma unánime, reconocer como Maestro de Juventudes, nos legó entre sus más puras enseñanzas y de la manera más hermosa posible, esta verdad incontrastable de nuestra sociedad: “Quien la hizo nacer, quien participó, / quien la hizo cambiar y no perecer, / no le complacen todas las cosas / pero por esto daría la vida.”

Me duele creer que a ese Pablo de Cuba lo hayan podido utilizar El Mundo o cualquiera de los corifeos de la anti Cuba que a través de los años se mellaron los dientes contra la insobornable voluntad de un hombre.  Me niego a creer que ese Pablo que sabe cuánto vale su nombre para una juventud que no se cansa de soñar y de luchar por un mundo mejor, se preste, en un momento de indudable peligro para la Patria cuyas glorias siempre cantó, a ser utilizado por nuestros enemigos. Me resisto a creer que un hombre que hizo crecer a Cuba con su canto y que creció con ella frente al mundo hasta deberle su actual estatura, se disminuya en “la hora de los hornos”.

De cualquier forma, para mí y para muchos jóvenes cubanos, así como la flecha disparada ya no pertenece al arquero, sino al viento y al punto donde acaba su vuelo, Pablo Milanés no será nunca este que El Mundo dice y que en grande alharaca rebotan los medios masivos de desinformación de las hipócritas democracias occidentales, sino aquel cantor humilde que con su voz prístina e inolvidable nos enseñó  Cuánto costó este cielo,/ cuánto la tierra amada, / cuánto alzar la bandera / que inmolarse los vio. Y también que “El extremista y el cobarde / van convergiendo en su dolor / mientras el resto con amor / trabaja porque se le hace tarde.”

Carlos Rodríguez Almaguer. (Manatí, 1971)
Profesor, poeta y ensayista.
Miembro de la Dirección Nacional de la Asociación Hermanos Saíz.
Vicepresidente de la Junta Nacional de la Sociedad Cultural José Martí.
Miembro de la Unión de Historiadores de Cuba y de la Asociación de Pedagogos de Cuba.

A los intelectuales y artistas del mundo


Pronunciamiento de la UNEAC y de la AHS

uneac-x.JPGasoc-hnos-saiz.JPGMientras la Feria del Libro recorría nuestro país de un extremo a otro y cientos de médicos cubanos salvaban vidas en Haití, se venía gestando una nueva campaña contra Cuba. Un delincuente común,  con un historial probado de violencia, devenido “prisionero político”, se declaró en huelga de hambre para que le fueran instalados teléfono, cocina y televisión en su celda. Alentado por personas sin escrúpulos y a pesar de cuanto se hizo para prolongarle la vida, Orlando Zapata Tamayo falleció y ha sido convertido en un lamentable símbolo de la maquinaria anticubana. El 11 de marzo, el Parlamento Europeo aprobó una resolución que “condena enérgicamente la muerte evitable y cruel del disidente preso político Orlando Zapata Tamayo” y en una intromisión ofensiva en nuestros asuntos internos  “insta a las instituciones europeas a que den apoyo incondicional y alienten sin reservas el inicio de un proceso pacífico de transición política hacia una democracia pluripartidista en Cuba”.

Con el título “Orlando Zapata Tamayo: Yo acuso al gobierno cubano”, está circulando un llamamiento para recoger firmas contra Cuba. La  declaración asegura que este recluso fue “injustamente encarcelado y brutalmente torturado” y que murió “denunciando estos crímenes y la falta de derechos y democracia de su país”.  Al propio tiempo, miente sin pudor alguno sobre una supuesta práctica de nuestro gobierno de “eliminar físicamente a sus críticos y opositores pacíficos”. El 15 de marzo, un periódico español mostraba en primera plana el rostro de Zapata Tamayo, ya difunto, en el ataúd, al tiempo que anunciaba la adhesión al llamamiento de algunos intelectuales que mezclaban sus firmas a las de viejos y nuevos profesionales de la contrarrevolución interna y externa.

Los escritores y artistas cubanos  estamos conscientes del modo en que se articulan con cualquier pretexto las corporaciones mediáticas y los intereses hegemónicos y de la reacción internacional para dañar nuestra imagen. Sabemos con cuánto ensañamiento y morbo se tergiversa nuestra realidad y cómo se miente a diario sobre Cuba. Sabemos también qué precio pagan quienes han intentado expresarse desde la cultura con matices propios. 

En la historia de la Revolución jamás se ha torturado a un prisionero. No ha habido un solo desaparecido. No ha habido una sola ejecución extrajudicial. Hemos fundado una democracia propia, imperfecta, sí, pero mucho más participativa y legítima que la que nos pretenden imponer. No tienen moral los que han orquestado esta campaña para darnos lecciones de derechos humanos. 

Es imprescindible detener esta nueva agresión contra un país bloqueado y acosado sin piedad. Apelamos para ello a la conciencia de todos los intelectuales y artistas que no alberguen intereses espurios en torno al futuro de una Revolución que ha sido, es y será un modelo de humanismo y solidaridad.

Secretariado de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC)

Dirección Nacional de la Asociación Hermanos Saíz (AHS)

16 de marzo de 2010

lunes, 8 de marzo de 2010

¿Para quién es necesaria la vida?

Por Enrique Ubieta Gómez

rcbaez_adivina-adivinador.JPGLos grupúsculos de la contrarrevolución –hijastros del imperialismo norteamericano-, incapaces de expresar los intereses del pueblo, han peleado tenazmente durante años por una visibilidad mediática siempre enfocada hacia el exterior, de donde provienen los abastecimientos. No importa el número de convocados o la puerilidad de una convocatoria, algunos periodistas y diplomáticos occidentales acreditados en La Habana y aquellos que violando las leyes se desdoblan de “simples” turistas en reporteros, estarán solícitos en el lugar señalado para proyectar cualquier escaramuza y transformarla en un show de prensa. Pero el procedimiento rinde poco y los ideólogos de la publicidad han diseñado nuevas estrategias.

La huelga de hambre, recurso por el que también han optado revolucionarios de todas las épocas, fue retomada por la contrarrevolución en la primera década del nuevo siglo, porque traía consigo –además de un impacto mediático, asociado a naturales sentimientos de solidaridad-, un ataque a lo más esencial de la sensibilidad revolucionaria en Cuba: la Vida.
Durante su travesía el yate Granma detuvo la marcha en un mar picado, poniendo en riesgo la misión, para rescatar a un hombre caído al agua: la vida de uno solo de los expedicionarios valía tanto como la de todos. Durante los combates de la Sierra, se atendía primero a los enemigos heridos, y después a los propios. Los mercenarios capturados durante la invasión de Playa Girón –entrenados, financiados y apoyados logísticamente por el gobierno norteamericano-, fueron tratados con respeto hacia sus vidas. La Revolución sigue día a día el embarazo de cada cubana, hasta el alumbramiento –esa bella palabra que emplean nuestros campesinos para referirse al parto feliz-, y cuida de la niñez con esmero. Ha elevado la expectativa de vida de sus hombres y mujeres a niveles de Primer Mundo. Organiza hasta el más mínimo detalle la protección de sus ciudadanos frente a huracanes y catástrofes naturales, de tal modo que exhibe los más bajos índices posibles de mortalidad para esos acontecimientos. Para ser atendido o protegido, a nadie se le pregunta por sus creencias o convicciones políticas. Cuando aparece una negligencia en el sector de la salud, el pueblo se siente herido en lo más íntimo.

La Revolución es Vida. Sus enemigos confían en ella tanto como sus amigos. Un recluso sabe que tendrá acceso, de forma gratuita, a todas las instalaciones hospitalarias del país y de ser necesario, a los mejores especialistas y a los medicamentos de última generación, incluso a aquellos que no pueden ser adquiridos de forma expedita por el criminal bloqueo de Estados Unidos. Frente a un Estado que no secuestra ni asesina a sus enemigos, que cuida de la salud de cada ciudadano, la contrarrevolución opone la posibilidad de la muerte, de la autodestrucción, de licencias “de tres días” para matar, de “una corta noche de cuchillos largos”.

La muerte es contrarrevolucionaria, en una Revolución que defiende la Vida, que organiza destacamentos internacionalistas para defenderla en decenas de países. “Cuba lucha por la vida en el mundo; usted lucha por la muerte –escribía Fidel en su primera epístola del 2004 al presidente Bush-. Mientras usted mata a incontables personas con sus ataques indiscriminados preventivos y sorpresivos, Cuba salva cientos de miles de vidas de niños, madres, enfermos y ancianos en el mundo”. El bloqueo norteamericano es contrarrevolucionario, precisamente porque apuesta a la muerte, porque intenta ahogar a un pueblo haciéndolo carecer de medicamentos y de productos de primera necesidad, una política imperial que ya se delineaba en abril de 1898 en las instrucciones del subsecretario de Guerra al general Nelson Milles, jefe de sus tropas invasoras: “… La población de Cuba está formada por blancos, negros, asiáticos y mestizos. Sus habitantes son, en general, indolentes y apáticos… Debemos destruir todo lo que esté al alcance de nuestros cañones concentrando el bloqueo de tal forma que el hambre y su eterna compañera La Peste, puedan minar la población civil…”.

Para los interesados en el derrocamiento de la Revolución, la muerte de un ciudadano cubano es una victoria. El encumbramiento mediático en torno al reciente fallecimiento de un recluso ha estimulado –en la permanente puja por el protagonismo de los contrarrevolucionarios internos-, que otros traten de llamar la atención de la misma manera. Alguno ha optado por esa forma de “protesta” con anterioridad, y el Estado cubano ha gastado decenas de miles de dólares en el seguimiento médico para salvar su vida (como haría con cualquiera). Me uno a la advertencia de mi amigo Núñez Betancourt: el organismo de un reincidente ya está deteriorado e inmuno-deprimido, y puede tornarse irreversible –más allá de la voluntad del propio afectado y de las posibilidades de la medicina- el camino hacia la muerte. Los médicos cubanos siguen la peligrosa ruta de la provocación, que es monitoreada desde el exterior.

Las contradicciones internas entre cabecillas contrarrevolucionarios estimulan esas actitudes suicidas. Habrá quién celebre en silencio la muerte del supuesto correligionario. De Zapata Tamayo se habló poco, hasta que fue inminente su muerte. Algunas personas olfatearon el rédito que esta produciría. Yoani se lanzó a entrevistar de inmediato a la madre, para asociar su nombre al fallecido, cuando solo un día antes había mencionado por primera vez a la víctima. Pero aclaremos una vez más de qué se trata: los revolucionarios que han muerto en huelgas de hambre, lo han hecho a favor de la vida, de causas sociales; los contrarrevolucionarios que pretenden imitarlos, lo hacen a favor de objetivos personales –engañosamente presentados como colectivos-, no por valores humanos de carácter general. Los que pretenden enarbolarlos desde ya como héroes, promueven esa actitud irracional, y juegan a favor de la muerte innecesaria. Frente a los intereses de once millones de cubanos, no hay opción. Cuba –ya lo hemos dicho-, nunca se dejará chantajear. Ahora no es un incidente callejero, es la posibilidad de la muerte. La contrarrevolución, una vez más, aliada a ella; la Revolución, a favor de la Vida.

A favor incluso de la vida de quienes la combaten.


Comp. fotog. RCBaez_Reporteros o adivinos