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domingo, 21 de febrero de 2016

Diez documentos para entender el acercamiento Estados Unidos-Cuba

Por  Elier Ramírez Cañedo

Después del 17D: Cuba-Estados Unidos

En este dossier se presentan 10 documentos desclasificados en los Estados Unidos y fragmentos de una conferencia de prensa ofrecida por el presidente Barack Obama dos días después de los anuncios del 17 de diciembre de 2014, las cuales han tenido muy poca divulgación...
Diez documentos para entender el acercamiento Estados Unidos-Cuba
Varios documentos desclasificados por Estados Unidos ayudan a entender el camino iniciado luego del 17D. (Ecured)
  • Barack Obama: (4 de agosto de 1961, Hawái, Estados Unidos) ( Abogado y político estadounidense. Quinto legislador afroamericano en el Senado de los Estados Unidos. Primer candidato afroamericano nominado a la presidencia por el Partido Demócrata y es el primero en ejercer el cargo presidencia. Es cristiano y ex miembro de la Trinity United Church, en Chicago.
Un día después del anuncio de la visita oficial del Presidente estadounidense Barack Obama a Cuba, prevista para los días 21 y 22 de marzo de este año, publicamos este valioso material, aportado por nuestro colaborador, el Doctor en Ciencias Históricas Elier Ramírez Cañedo. 

En este dossier se presentan 10 documentos desclasificados en los Estados Unidos y fragmentos de una conferencia de prensa ofrecida por el presidente Barack Obama dos días después de los anuncios del 17 de diciembre de 2014, las cuales han tenido muy poca divulgación.

El criterio de selección de los documentos responde a  tres ideas básicas:
  1. Junto a la clásica agresividad practicada contra Cuba por las distintas administraciones norteamericanas, ha convivido una arista menos visible de la confrontación Estados Unidos-Cuba: la negociación, el diálogo y el acercamiento.
  2. Del lado cubano, en especial del líder cubano Fidel Castro, siempre ha existido la voluntad de dialogar e incluso avanzar hacia una relación más civilizada con los Estados Unidos.
  3. En los distintos momentos en que se han producido acercamientos, diálogos y hasta intentos de “normalizar” las relaciones con Cuba por parte del gobierno de los Estados Unidos, jamás éste ha abandonado los objetivos estratégicos de cambio de régimen en la Isla.
El dossier comienza con dos documentos que muestran las ideas que se debatieron en el más estrecho círculo de colaboradores de J.F. Kennedy en cuanto a la posibilidad de un acercamiento diplomático secreto a Cuba que finalmente el presidente estadounidense aprobó meses antes de producirse su asesinato en Dallas, el 22 de noviembre de 1963. El primero de ellos es un importante memorándum elaborado por William Atwood, funcionario de los Estados Unidos en Naciones Unidas, quien resultó ser una figura clave en aquella tímida exploración de un modus vivendi con la Mayor de las Antillas. Su memorándum llegó a manos de Stevenson, embajador de los Estados Unidos en la ONU, Robert Kennedy, Fiscal General, y al propio presidente antes de  ser autorizado a tener un primer contacto con el embajador cubano en Naciones Unidas, Carlos Lechuga. Atwood, para respaldar su iniciativa de mediar en una aproximación a Cuba, manejó las siguientes ideas:

“Este memorando propone un curso de acción que, de tener éxito, pudiera excluir el tema de Cuba de la campaña de 1964.
No propone ofrecerle un “trato” a Castro –lo cual, desde el punto de vista político, sería mucho más peligroso que no hacer nada.  Sí propone una indagación discreta acerca de la posibilidad de neutralizar a Cuba según nuestras condiciones”.
(…)
Como no pretendemos derrocar al régimen de Castro mediante el uso de la fuerza militar, ¿hay algo más que podamos hacer para promover los intereses de los Estados Unidos sin correr el riesgo de ser acusados de aplicar una política contemporizadora?”

El segundo documento tiene también la firma de unos de las figuras que tuvieron más protagonismo en el acercamiento a Cuba del año 1963, Gordon Chase, quien se desempeñaba como ayudante del Asesor para Asuntos de Seguridad Nacional, McGeorge Bundy. Lo más importante a destacar de este documento es el siguiente fragmento que amplia en cuanto a la propuesta de Chase sobre el curso de acción a seguir  con Cuba:
 “Nuestra postura, por no decir nuestras palabras, debería trasladar lo siguiente: “Fidel, estamos dispuestos a dejar que los eventos sigan su curso actual. Pretendemos mantener, y cuando sea posible, aumentar nuestra presión en su contra hasta derrocarlo y estamos más que seguros de que triunfaremos. Además, puede irse olvidando de conseguir ‘otra Cuba’ en el hemisferio. Hemos aprendido nuestra lección y no permitiremos ‘otra Cuba’. Sin embargo, como personas razonables que somos, no vamos por su cabeza ni tampoco disfrutamos con el sufrimiento del pueblo cubano. Usted sabe cuáles son nuestras principales preocupaciones: el vínculo con los soviéticos y la subversión. Si usted cree que está  en condiciones de disipar tales preocupaciones, probablemente podamos encontrar una manera de coexistir amigablemente y construir una Cuba próspera. Si cree que  no puede hacer frente a nuestras preocupaciones, entonces olvídese del asunto; nosotros no tenemos inconveniente en mantener la situación actual.  Al mismo tiempo, puede que le convenga tener en cuenta que si bien siempre nos interesará su parecer sobre el vínculo con los soviéticos y la subversión cubana, obviamente no podemos decirle en estos momentos que siempre estaremos dispuestos a negociar con usted en los mismos términos”.

Luego le sigue el documento más trascendental de los que he podido leer que demuestran fehacientemente la disposición histórica de Fidel de sentarse a negociar con los Estados Unidos en igualdad de condiciones y sin la menor sombra a la soberanía de Cuba o abjuración a los principios proclamados y defendidos por la Revolución. Se trata de un mensaje verbal enviado por el líder cubano al presidenteJohnson a través de la célebre periodista norteamericana Lisa Howard.

A continuación aparece un documento que revela un mensaje conciliador que también envió Fidel a Richard Nixon por intermedio del embajador Suizo en La Habana

Siguiendo el orden cronológico, aparecen dos documentos pertenecientes a la administración Gerald Ford (1974-1977). El primero de ellos constituye una propuesta muy interesante de estrategia negociadora de los Estados Unidos para avanzar hacia la “normalización” de las relaciones con Cuba.Y el segundo un resumen de las más importantes conversaciones secretas sostenidas en ese período entre ambos países.

Finalmente de la administración  James Carter (1977-1981) 4 documentos que considero de gran importancia. Dos salidos de la mano de Robert Pastor, asistente para América Latina del Consejo de Seguridad Nacional, e indudablemente, uno de los hombres más inteligentes que desempeño un rol destacado en el diseño y la implementación de la política hacia Cuba en esos años. Su memorándum de agosto de 1977 a Brzezinski, revela que tenía criterios diferentes a los de este último y los del propio Carter en cómo había que enfocar la política hacia Cuba. A su entender, como expresó al asesor para asuntos de seguridad nacional, condicionar el avance del proceso de normalización de las relaciones con Cuba a la retirada de sus tropas de África resultaba el “instrumento equivocado” que no lograría ni la normalización, ni que Cuba retirara sus tropas de África. La historia demostró que estaba en lo cierto.

También se expone la directiva presidencial de Carter de marzo de 1977 donde ordena intentar avanzar hacia la “normalización” de las relaciones con Cuba, único documento de su tipo firmado por un presidente de los Estados Unidos, al menos hasta el segundo mandato de Obama. Se incorpora un documento de Brzezisnki donde señala malévolamente que las conversaciones con Fidel en diciembre de 1978 tenían solo el propósito de “sonsacar” al líder cubano. Hay que decir que Brzezinski se convirtió en una enemigo visceral de la normalización de las relaciones con Cuba, debido que a que su enfoque –diferente al que sostenía el Departamento de Estado- era que la Isla simplemente constituía un satélite de los soviéticos en África, por lo tanto, los asuntos cubanos no debían discutirse con La Habana sino con Moscú. Todo lo veía por el lente del conflicto Este-Oeste. [i]

Finalmente las palabras de Obama, las más transparentes de todas las que ha pronunciado en cuanto a cuáles son las intenciones del “nuevo enfoque” de política hacia Cuba anunciado el 17D y que convierten a la guerra cultural contra Isla en el epicentro fundamental de la política, sin renunciar a utilizar, de acuerdo a las circunstancias el garrote y la zanahoria. Quizás algunos señalen que esto no es necesario advertirlo pues no se puede esperar que Estados Unidos cambie las esencias de su política imperial, pero por desgracia no son pocos los que se confunden y engañan, tanto en Cuba como en el mundo. Ello no le resta significación al cambio en los instrumentos que significa la política anunciada el 17D. Al hacer el anuncio, la administración Obama, si bien incorpora una serie de elementos inéditos en la política hacia Cuba, le da continuidad a otros numerosos aspectos de la estrategia hacia la Isla que persiguieron las administraciones Ford y Carter.

(Tomado de la Revista Pensar en Cuba)

[i] Para ampliar véase Elier Ramírez Cañedo y Esteban Morales, De la confrontación a los intentos de “normalización”. La política de los Estados Unidos hacia Cuba, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2014.

Fuente:  La pupila insomne
 
Tomado de CubAhora

lunes, 21 de diciembre de 2015

¿Quién invitó al presidente Obama a visitar Cuba?



Por Lohania Aruca Alonso
No fui yo, ¿fuiste tú?[i]
Estoy muy interesado en ir a Cuba, pero pienso que las condiciones deben ser correctas.
Barack Obama, entrevista concedida a Yahoo News, diciembre 2015.
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En días pasados (16 al 19 de diciembre), se publicaron en el diario “Granma” distintos trabajos informativos, notas y declaraciones oficiales en torno a los resultados del primer año de conversaciones oficiales entre Cuba y los Estados Unidos con vistas a lograr la regulación o normalización (yo prefiero usarel primer término, por su claridad univoca) de las relaciones bilaterales, anunciado,por ambos gobiernos, el inicio de este proceso complejo y largo el 17 de diciembre del 2014.  
Sobresalen las valoraciones que al respecto han dado a conocer por la vía oficial los Presidentes de Cuba y los Estados Unidos. Citaré los aspectos esenciales por orden de fechas (los subrayados en negritas son de la autora):
  • “Declaración oficial del Presidente Barack Obama sobre el aniversario de los cambios en la política hacia Cuba” (Granma, Internacionales, viernes 18, p. 6) “Hace un año anuncié que luego de más de 50 años, Estados Unidos cambiaría su relación con Cuba y colocaría los intereses de los pueblos de ambos países por encima de los desactualizados instrumentos del pasado. Desde entonces, hemos adoptado pasos importantes encaminados a normalizar las relaciones entre ambos países: [1] restablecer relaciones diplomáticas y abrir embajadas, [2] facilitar el incremento de los viajes y el comercio, [3] conectar a más estadounidenses y cubanos, así como [4] promover el libre flujo de información hacia, desde y dentro de Cuba.” “[…] A la vez, Estados Unidos está en una posición más fuerte para comprometer a los pueblos y gobiernos de nuestro hemisferio. El Congreso puede apoyar mejores condiciones de vida para el pueblo cubano si levanta el embargo, legado de una política fallida.” “[…] Seguimos teniendo diferencias con el Gobierno de Cuba, pero planteamos esos temas directamente y siempre defendemos los derechos humanos y los valores universales que apoyamos en todo el mundo. Los cambios no suceden de la noche a la mañana y la normalización será un largo viaje…”
Una ampliación definitoria de algunos de los aspectos mencionados anteriormente por el Sr. Obama, ahora expresados en tono prepotente y alejado del lenguaje diplomático, consta en la entrevista que ofreció a Yahoo News [de repercusión mundial], antes del 16 de diciembre (Granma, Internacionales “Obama defiende los objetivos de su política hacia Cuba. El presidente de los Estados Unidos dijo que la política del bloqueo puede cambiar muy rápido”, p.4) La nota informativa ubicada en Washington y firmada por (Redacción Internacional), cita y comenta algunos momentos de dicha entrevista, que tomaré textualmente. “Ya hay un trabajo que mostrar[algo muy importante para certificar la bondad del legado político de Obama y del partido demócrata en la campaña electoral]; refirió, y puso como ejemplo la reapertura de las embajadas..., así como las visitas de miembros de su gabinete. Además del secretario de Estado John Kerry, durante los últimos meses han visitado La Habana la secretaria de Comercio, Penny Pritzker, y el secretario de Agricultura, Tom Vilsack. “Destacó la firma de acuerdos [algunos de los cuales se han gestionado por más de 20 años de parte de la Academia de Ciencias de Cuba, como el de medio ambiente][ii] y en relación con el bloqueo resaltó que ha crecido el apoyo bipartidista [en el Congreso y por Gobernadores estaduales]y“la política puede cambiar muy rápido” [¿cómo?]. No obstante, hizo explicita cuál sería su participación directa en este asunto: la Casa Blanca será “selectiva y cautelosa” en el uso de prerrogativas ejecutivas…”Nosotros podemos hacer algunas determinaciones acerca de cómo se implementa el embargo actualmente y podemos presentarle argumentos más fuertes al Congreso sobre la importancia de eliminar el embargo, si el gobierno cubano introdujera reformas más sustanciales”…”[…] Nuestra teoría original no era que íbamos a ver cambios inmediatos ni que el control que ejerce el gobierno iba a suavizarse, sino más bien que con el tiempo se establecerían las condiciones para una transformación sustancial” “Si ellos quieren disfrutar de todos los beneficios de su reincorporación a la economía mundial , entonces van a tener que acelerar las reformas que hacen falta” Añadió: “Mientras más vean[¿el gobierno cubano, el pueblo, quiénes?] los beneficios de las inversiones de Estados Unidos, delos dólares de los turistas norteamericanos moviéndose dentro de la economía, de las telecomunicaciones abriéndose para que los cubanos obtengan información sin censura, más se sentarán las bases para los cambios mayores que están por venir.” [¿Nos están ofertando el precio de compra? Parece provocativo, entre vecinos.]. Sobre el cierre de la cárcel en la Base Naval en Guantánamo y su devolución final a Cuba del territorio ocupado afirmó que EE UU estaba “lejos de tener una conversación sobre ese asunto con el Gobierno cubano.” “No hay dudas de que les encantaría tener Guantánamo [el territorio ocupado por la Base Naval, el resto de la provincia es de Cuba] de vuelta. Imagino que será una larga discusión diplomática que se extenderá más allá de mi administración.”
     En resumen, Obama está muy satisfecho, con los resultados obtenidos, particularmente porque “Hoy, la bandera de las barras y las estrellas ondea nuevamente sobre nuestra Embajada de La Habana [aunque su representante solamente tiene categoría diplomática de encargado de negocios]. Hoy más estadounidenses visitan a Cuba y se relacionan con el pueblo cubano, como nunca antes en los últimos 50 años” (“Declaración del presidente Obama…”) y todo lo acordado se relaciona con el establecimiento de ”las condiciones para una transformación sustancial”, es decir, de un escenario nuevo creado en Cuba por los EE. UU., por las vías diplomáticas, en espera de los cambios internos que deben ocurrir en función de sus intereses injerencistas y de recolonización de nuestro país. En tal sentido, también, opino quemagnifica la importancia de las relaciones comerciales, económicas y financieras de EE. UU. con Cuba, entre ellas el levantamiento del bloqueo, para que Cuba pueda “disfrutar de todos los beneficios de su reincorporación a la economía mundial”, imponiendo abiertamente condiciones:“si el gobierno cubano introdujera reformas más sustanciales”. ¿Olvida el Sr. Obama que este país tiene convenios y tratados comerciales con muchas otras naciones poderosas, como es el caso de China y Rusia? ¿Soñará con que Cuba volverá a ser una nación absolutamente dependientedel mercado de los EE. UU., no obstante ser este uno de los más favorables por su cercanía geográfica? ¿Soñará con que su “pueblo” de cubanos contrarrevolucionarios y hasta anexionistas, serán quienes lo inviten y determinen su visita triunfal a una Cuba de rodillas, una vez aplastada la Revolución, su pueblo y gobierno?
     El discurso, sin dejar de ser inteligente, culto, formulado en un lenguaje lleno de sutilezas, de significados condobleces, o, por el contrario crudo e injerencista, es fácil de leer e interpretar desde el contexto real donde vivimos los cubanos, en Cuba. Obama apuesta por el ilusionismo, el desgaste político e ideológico del Gobierno cubano, la propaganda mediática mundial contra Cuba y su Revolución, y sobre todo, por hacer creer queél hace lo que no hace, ni le interesa hacer: el levantamiento del bloqueo, la devolución de la Base Naval de EE UU en Guantánamo, etc., todo lo que constituye las justas reclamaciones de Cuba para regularizar las relaciones bilaterales con los Estados Unidos. .
Veamos qué planteó el Presidente Raúl Castro Ruz, sobre la cuestión que tratamos (Granma, Nacionales, “El pueblo cubano no renunciará a los principios e ideales por los que varias generaciones de cubanos han luchado. Declaración del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, en relación con el primer aniversario de los anuncios del 17 de diciembre de 2014 sobre la decisión de restablecer relaciones diplomáticas entre Cuba y EE. UU.”, p.3). Después de reconocer todos y cada uno de los avances realizados en un año, y los procedimientos utilizados, “dialogo profesional y respetuoso, basado en la igualdad y reciprocidad “, expresó categóricamente: “Por el contrario, durante este año, no se ha avanzado en la solución de los temas que para Cuba son esenciales para que haya relaciones normales con los Estados Unidos. “… “Aunque el Presidente Barack Obama ha reiterado su oposición al bloqueo económico, comercial y financiero y ha llamado al Congreso para que lo levante, esta política sigue en vigor.” “A pesar del reclamo de Cuba de que se devuelva el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval en Guantánamo, el Gobierno de los Estados Unidos ha manifestado que no tiene intención de cambiar el estatus de este enclave.” El Gobierno de los Estados Unidos mantiene programas que son lesivos a la soberanía cubana, como los proyectos dirigidos a promover cambios en nuestro orden político, económico y social, y las transmisiones radiales y televisivas ilegales, para cuya implementación continúan otorgándose fondos millonarios.“ “Sigue aplicando una política migratoria preferencial a los ciudadanos cubanos, expresada en la vigencia de la política de pies secos-pies mojados, el programa de parole para profesionales médicos y la Ley de Ajuste Cubano, lo cual estimula una emigración ilegal, insegura, desordenada e irregular, promueve el tráfico de personas y otros delitos conexos, y genera problemas a otros países”[como la situación de los cubanos varados en Costa Rica]. “Nadie debe pretender que Cuba, para normalizar las relaciones con los Estados Unidos, abandone la causa de la independencia…”“El pueblo cubano no renunciará a los principios e ideales por los que varias generaciones de cubanos han luchado a lo largo de este último siglo. El derecho de todo Estado a elegir el sistema económico, político y social que desee, sin injerencia de ninguna forma, debe ser respetado.” Reafirmó la disposición del Gobierno de Cuba“a continuar avanzando en la construcción de una relación con los Estados Unidos que sea distinta a la de toda su historia precedente, sobre la base de respeto mutuo a la soberanía y la independencia, que sea beneficiosa para ambos países y pueblo y que se nutra de las conexiones históricas, culturales y familiares que han existido entre cubanos y estadounidenses. “
Esta es sin duda la teoría cubana, que plantea el modelo de coexistencia civilizada, sobre lo que se fundamenta desde un inicio las gestiones y conversaciones promovidas por Cuba entre ambos gobiernos vecinos. A su vez, se erige sobre otros elementos bien conocidos: Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, participación activa en organizaciones multilaterales regionales, en las que no están incluidos los Estados Unidos: Caricom, Celac, Alba…y relaciones internacionales que respaldan ampliamente las posiciones cubanas en la Organización de las Naciones Unidas y sus diversas agencias. Cuba no está aislada ni sola en esta batalla por la independencia, la soberanía y la dignidad de un pueblo que por mayoría continúa apoyando al Gobierno legítimo de la nación.
     No hay que desestimar en el futuro la vía ya emprendida en el proceso de regularización de las relaciones Cuba- EE. UU.; tampoco hay que sobreestimar y, mucho menos absolutizar – como pretende el Sr. Obama- que el país más importante en las relaciones internacionales de Cuba, o de cualquier índole, sea EE. UU. Justamente la diversificación de las relaciones bilaterales y multilaterales de Cuba en la arena internacional, trabajo arduo, sostenido y de resultados palpables, ha sido uno de los pilares más fuertes y estables para la defensa de la Revolución Cubana. De modo similar, la dinámica gestión en búsqueda de nuevos mercados, de inversionistas extranjeros que posibiliten el desarrollo de la economía cubana en todas las direcciones posibles, es un hecho real. Además, servirá en el futuro inmediato y mediato para equilibrar los desafueros hegemonistas y recolonizadores enunciados por Obama.
     Ni pesimistas, ni optimistas en exceso, simplemente realistas y revolucionarios marxistasconsecuentes. La transiciónhacia …tan esperada por el gobierno de Estados Unidos, como una coyuntura favorable a los “cambios sustanciales” tan esperados, en el sentido de una vuelta atrás al capitalismo brutal, a la recolonización yanqui de nuestro país, no será posible, a pesar de que hay quienes en Cuba, también sueñan con la anexión abyecta, con poner al país de rodillas ante la bandera de las barras y las estrellas; y los hay sin duda.
A esa parte minoritaria de la población cubana se dirige Obama; pero, no se engañe Señor Presidente, o, no deje que lo engañen. Si los contrarrevolucionarios y los anexionistas fueran la mayoría, hoy, no existiría ya la Revolución, ni su gobierno, por una lógica histórica muy simple: A Batista lo derrotaron en menos de 6 años, jóvenes que en su mayoría eran gentes pobres, campesinos, trabajadores o desempleados en nuestras ciudades, con poca cultura, sin preparación ni sofisticadas técnicas combativas… Imagine ahora que Esa no es ya la Cuba actual.
     No es posible olvidar cuánto nos ha costado a los cubanos y cubanas llegar hasta hoy, con un pueblo que goza de irrefutables beneficios sociales y culturales, el primero de todos: la oportunidad invalorable de que un niño o niña pueda estudiar y formarse en la medida de sus propias capacidades y aspiraciones y luchar por un futuro mejor. Ese sencillo, pero extraordinario derecho humanoindividual y a la vez colectivo, existe en Cuba, a pesar del mundo en que vivimos. Y, se defenderá por todos los cubanos y cubanas en Cuba y en cualquier parte del mundo donde residen los que están fuera del país.
La transición necesaria, impostergable, será hacia un socialismo fortalecido, revitalizado por las jóvenes generaciones, que al igual que los jóvenes que fuimos nosotros ayer, defenderán a su país, su cultura y su propio proyecto de vida.La lucha continúa y será infinita si fuese necesario. Aunque la mejor opción será siempre el diálogo inteligente, afable y sincero entre vecinos.-
La Habana, domingo, 20 de diciembre de 2015.

[i] Parodia de un juego de niños en grupo que se conoce y practica en Cuba.
[ii] Jorge Pastrana, Sergio. “Las ciencias en Cuba y los Estados Unidos: Encuentros y desencuentros” (2000), en: Hernández, Rafael, Huellas culturales entre Cuba y los Estados Unidos Mirar el Niágara, Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, La Habana, pp. 217-241;


*Lohania Josefina Aruca Alonso. Cubana. Periodista e investigadora histórica y cultural. Licenciada en Historia, con especialidad en Urbanismo. Máster en Ciencias Estudios sobre América Latina, el Caribe y Cuba Miembro de la UNEAC, la Unión de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción y la UPEC. Cumplió tareas como funcionaria del Servicio Exterior del MINREX en Cuba
 

sábado, 19 de diciembre de 2015

"Nadie debe pretender que Cuba, para normalizar las relaciones con los Estados Unidos, abandone la causa de la independencia"

http://www.youtube.com/watch?v=B_dXijq9bYo
Raúl Castro Ruz, presidente de Cuba. (Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate)
Raúl Castro Ruz, presidente de Cuba. (Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate)
Declaración del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros General de Ejército Raúl Castro Ruz, en relación con el primer aniversario de los anuncios del 17 de diciembre de 2014 sobre la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas entre Cuba y EE.UU. Ha transcurrido un año desde los anuncios simultáneos realizados el 17 de diciembre de 2014 por los Presidentes de Cuba y los Estados Unidos, de restablecer las relaciones diplomáticas y trabajar por el mejoramiento de nuestros vínculos. Un día como ayer, dentro de los acuerdos alcanzados para solucionar temas de interés para ambos países, pudimos anunciar con gran júbilo para todo nuestro pueblo el regreso a la Patria de Gerardo, Ramón y Antonio, con lo que cumplimos la promesa de Fidel de que nuestros Cinco Héroes volverían. En esa misma fecha, en correspondencia con nuestra reiterada disposición a sostener con el Gobierno de los Estados Unidos un diálogo respetuoso, basado en la igualdad soberana, para tratar los más diversos temas de forma recíproca, sin menoscabo a la independencia nacional y la autodeterminación de nuestro pueblo, acordamos adoptar medidas mutuas para mejorar el clima bilateral y avanzar hacia la normalización de los vínculos entre los dos países. Desde entonces, se puede afirmar que hemos obtenido algunos resultados, sobre todo en el plano político-diplomático y de la cooperación:
  • Se restablecieron las relaciones diplomáticas y se reabrieron las embajadas en ambos países, lo cual estuvo precedido de la rectificación de la injusta designación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo.
  • Se han celebrado dos reuniones entre los Presidentes de ambos países, así como otros encuentros y visitas de alto nivel.
  • Se ha expandido la cooperación ya existente en temas de interés mutuo, como la seguridad aérea y de la aviación; y el enfrentamiento al narcotráfico, la emigración ilegal, el tráfico de emigrantes y el fraude migratorio.
  • Se han abierto nuevas áreas de cooperación bilateral sobre temas de beneficio común, entre ellas la protección del medio ambiente, la aplicación y el cumplimiento de la ley, la seguridad marítimo-portuaria y la salud.
  • Se han iniciado diálogos sobre asuntos de interés bilateral y multilateral, como el cambio climático, las compensaciones mutuas, la trata de personas y los derechos humanos, tema este último en el que tenemos profundas diferencias y estamos sosteniendo intercambios sobre la base del respeto y la reciprocidad.
  • Hemos suscrito acuerdos sobre protección del medio ambiente y el restablecimiento del servicio de correo postal directo.
Todo esto se ha logrado mediante un diálogo profesional y respetuoso, basado en la igualdad y la reciprocidad. Por el contrario, durante este año, no se ha avanzado en la solución de los temas que para Cuba son esenciales para que haya relaciones normales con los Estados Unidos. Aunque el Presidente Barack Obama ha reiterado su oposición al bloqueo económico, comercial y financiero y ha llamado al Congreso para que lo levante, esta política sigue en vigor. Se mantienen la persecución financiera a las transacciones legítimas de Cuba y los efectos extraterritoriales del bloqueo, lo cual provoca daños y privaciones a nuestro pueblo y es el obstáculo principal para el desarrollo de la economía cubana. Las medidas adoptadas hasta el momento por el presidente Obama, aunque positivas, han demostrado tener un alcance limitado, lo cual ha impedido su implementación. El Presidente, en uso de sus prerrogativas ejecutivas, puede ampliar el alcance de las medidas ya tomadas y adoptar otras nuevas, que modifiquen sustancialmente la aplicación del bloqueo. A pesar del reiterado reclamo de Cuba de que se le devuelva el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval en Guantánamo, el Gobierno de los Estados Unidos ha manifestado que no tiene la intención de cambiar el estatus de este enclave. El Gobierno de los Estados Unidos mantiene programas que son lesivos a la soberanía cubana, como los proyectos dirigidos a promover cambios en nuestro orden político, económico y social, y las transmisiones radiales y televisivas ilegales, para cuya implementación continúan otorgándose fondos millonarios. Se sigue aplicando una política migratoria preferencial a los ciudadanos cubanos, expresada en la vigencia de la política de pies secos-pies mojados, el programa de parole para profesionales médicos y la Ley de Ajuste Cubano, lo cual estimula una emigración ilegal, insegura, desordenada e irregular, promueve el tráfico de personas y otros delitos conexos, y genera problemas a otros países. El Gobierno de Cuba seguirá insistiendo en que para alcanzar la normalización de las relaciones, es imperativo que el Gobierno de los Estados Unidos elimine todas estas políticas del pasado, que afectan al pueblo y a la nación cubana, y no se corresponden con el contexto bilateral actual ni con la voluntad expresada por los dos países, al restablecer las relaciones diplomáticas, de desarrollar vínculos respetuosos y de cooperación entre ambos pueblos y gobiernos. Nadie debe pretender que Cuba, para normalizar las relaciones con los Estados Unidos, abandone la causa de la independencia por la que nuestro pueblo, desde 1868, hizo grandes sacrificios; ni olvide que, después de muchas frustraciones y 60 años de total dependencia, esta fue por fin alcanzada el primero de enero de 1959 con la victoria del Ejército Rebelde, bajo el mando del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. El pueblo cubano no renunciará a los principios e ideales por los que varias generaciones de cubanos han luchado a lo largo de este último medio siglo. El derecho de todo Estado a elegir el sistema económico, político y social que desee, sin injerencia de ninguna forma, debe ser respetado. El Gobierno de Cuba tiene total disposición a continuar avanzando en la construcción de una relación con los Estados Unidos que sea distinta a la de toda su historia precedente, sobre bases de respeto mutuo a la soberanía y la independencia, que sea beneficiosa para ambos países y pueblos, y que se nutra de las conexiones históricas, culturales y familiares que han existido entre cubanos y estadounidenses. Cuba, en pleno ejercicio de su soberanía y con el apoyo mayoritario de su pueblo, seguirá inmersa en el proceso de transformaciones para actualizar su modelo económico y social, en aras de avanzar en el desarrollo del país, incrementar el bienestar de la población y fortalecer los logros de la Revolución Socialista. Muchas gracias.  

jueves, 17 de diciembre de 2015

Obama: del discurso a las prerrogativas vs Bloqueo

Obama da a conocer la nueva política de su gobierno hacia Cuba, 17 de diciembre de 2014 Foto: AFP
Obama da a conocer la nueva política de su gobierno hacia Cuba, 17 de diciembre de 2014 (Foto: AFP)

Declaración del Presidente Obama sobre el aniversario de los cambios en la política hacia Cuba

17 de diciembre de 2015
Hace un año, anuncié que luego de más de 50  años, los Estados Unidos cambiaría su relación con Cuba y colocaría los intereses de los pueblos de ambos países por encima de los desactualizados instrumentos del pasado. 

Desde entonces, hemos adoptado pasos importantes encaminados a normalizar las relaciones entre ambos países: restablecer relaciones diplomáticas y abrir embajadas, facilitar el incremento de los viajes y el comercio, conectar a más estadounidenses y cubanos, así como promover el libre flujo de información hacia, desde y dentro de Cuba. Hemos avanzado en nuestros intereses comunes y hemos trabajado juntos en temas complejos que durante mucho tiempo nos definieron y dividieron. A la vez, Estados Unidos está en una posición más fuerte para comprometer a los pueblos y gobiernos de nuestro hemisferio. El Congreso puede apoyar mejores condiciones de vida para el pueblo cubano si levanta el embargo, legado de una política fallida.

Hoy, la bandera de las barras y las estrellas ondea nuevamente sobre nuestra Embajada en La Habana. Hoy, más estadounidenses visitan Cuba y se relacionan con el pueblo cubano, como nunca antes en los últimos 50 años. 

Seguimos teniendo diferencias con el Gobierno de Cuba, pero planteamos esos temas directamente y siempre defenderemos los derechos humanos y los valores universales que apoyamos en todo el mundo. Los cambios no suceden de la noche a la mañana y la normalización será un largo viaje. Sin embargo, los últimos 12 meses son ejemplo del progreso que se puede alcanzar cuando trazamos la ruta hacia un futuro mejor. El próximo año, continuaremos este camino, empoderando a cubanos y estadounidense para que lideren el curso.

(Traducción no oficial; Fuente Cubadebate)

Pero, discursos aparte, entérese de Todo lo que Obama aún puede hacer para erosionar el bloqueo:

 
El Presidente Barack Obama ha calificado, una y otra vez, la bloqueo como una política fracasada y ha llamado al Congreso de su país a derogarlo.
Pancarta contra el bloqueo frente a la Corte Suprema de Justicia en Washington 580
Durante el 2015, el gobierno estadounidense dio a conocer medidas que flexibilizaban el férreo bloqueo que por más de cinco décadas se ha impuesto contra Cuba.
Si bien las medidas son positivas (aunque se concentran mayormente en licencias de viajes, telecomunicaciones y apoyo al sector no estatal), representan apenas una ínfima parte de todas las prerrogativas que tiene el Presidente Obama para modificar sustancialmente la aplicación del bloqueo.
Solo existen cuatro aspectos en que el Presidente no puede actuar, pues requieren la acción congresional para su eliminación o modificación por estar regulados en leyes estadounidenses:
• Prohibición a subsidiarias de Estados Unidos en terceros países a comercializar bienes con Cuba (Ley Torricelli)
• Imposibilidad de realizar transacciones con propiedades norteamericanas que fueron nacionalizadas por nuestro país (Ley Helms Burton)
• Prohibición a los ciudadanos estadounidenses viajar a Cuba con fines turísticos (Ley de Reforma de las Sanciones Comerciales y Ampliación de las Exportaciones del 2000)
• Obligación de Cuba de pagar en efectivo y por adelantado por las compras de productos agrícolas en Estados Unidos (Ley de reforma de las Sanciones Comerciales y Ampliación de las Exportaciones del 2000)
¿Cuáles son las prerrogativas del Presidente en materia de aplicación del bloqueo por sectores?

Viajes:

• Autorizar a empresas cubanas a operar agencias de viajes en EE.UU. o a dar franquicias a compañías estadounidenses para que realicen esta actividad.
• Permitir a Cuba operar un buró de información sobre viajes en EE.UU.
• Permitir servicios de ferry entre EE.UU. y Cuba
• Eliminar el límite al valor de los productos que pueden ser importados desde Cuba por los viajeros n/a que visitan nuestro país para su uso personal o como regalos.
• Permitir que aeronaves cubanas participen en la transportación de viajeros entre Cuba y EE.UU.

Remesas:

• Eliminar límites en cuanto a monto y frecuencia (con las nuevas regulaciones se incrementó a 2 mil USD por trimestre)

Comercio:

• Eliminar la prohibición de exportar productos a Cuba desde terceros países que contengan más de un 10% de componentes norteamericanos.
• Autorizar las exportaciones a Cuba de otros productos estadounidenses.
• Autorizar las importaciones de productos cubanos a EE.UU.
• Autorizar la importación en EE.UU. de cualquier mercancía fabricada o derivada de productos cultivados, producidos o manufacturados en Cuba (níquel u otros)
• Autorizar a las compañías estadounidenses a realizar ensayos clínicos de medicinas y tratamientos médicos cubanos en EE.UU. y su comercialización.
• Permitir formas más amplias de colaboración en el desarrollo, comercialización y suministro de medicinas y productos biomédicos de origen cubano, como, por ejemplo, inversiones directas de compañías de EE.UU. y negocios mixtos.
• Autorizar a ciudadanos de EE.UU. recibir tratamientos médicos y pagar por ellos.
• Permitir la exportación de medicinas y equipos médicos que puedan utilizarse en la producción de productos biotecnológicos cubanos.
• Autorizar la exportación de medicinas y equipos médicos que puedan ser reexportados por Cuba.
• Cambiar la actual política de denegación de licencias para la venta de medicinas y equipos médicos que puedan ser utilizados para tratar a pacientes de terceros países.
• Permitir las ventas de materias primas que Cuba necesita para producir medicamentos para la población cubana y la de otros países en desarrollo.
• Exceptuando las exportaciones agrícolas, eliminar la prohibición contra cualquier término de pago que no sea “by cash in advance” para las exportaciones autorizadas, y permitir que las partes acuerden los términos de pago.

Transacciones bancarias:

• Autorizar el uso del dólar en las transacciones internacionales de Cuba y permitir estas transacciones a través del sistema bancario de EE.UU. cuando se realicen entre Cuba y terceros países.
• Permitir a entidades cubanas (bancos, empresas, etc.) abrir cuentas en bancos de EE.UU.
• Instruir a los representantes de EE.UU. en las instituciones financieras internacionales que no bloqueen el otorgamiento de créditos u otras facilidades financieras a Cuba.
• Revertir la política de persecución financiera contra Cuba para que los bancos de terceros países no teman a operar con Cuba o realizar transacciones relacionadas con Cuba.

Inversiones:

• Autorizar a individuos y compañías estadounidenses a realizar inversiones en Cuba, más allá del sector de las telecomunicaciones.

Negociaciones de subsidiarias de EE.UU. con Cuba:

• Autorizar a las subsidiarias estadounidenses a realizar negocios con Cuba, que no estén relacionados con la importación y exportación de bienes a Cuba.

Transportación Marítima:

• Eliminar la prohibición que impide la entrada a puertos de EE.UU. durante 180 días, de las embarcaciones que hayan transportado mercancías a Cuba (más allá de comercio humanitario y carga de productos norteamericanos autorizados para exportaciones a Cuba)

Oficinas de EE.UU. en Cuba:

• Autorizar que las compañías norteamericanas, instituciones académicas y organizaciones sin fines de lucro mantengan oficinas en Cuba para conducir y facilitar sus transacciones autorizadas.

Exploración y derrames de petróleo:

• Autorizar a compañías norteamericanas a realizar todas las transacciones y exportaciones incidentales para la exploración y extracción de recursos de hidrocarburos localizados en la ZEE de Cuba.
• Autorizar a las compañías norteamericanas a realizar transacciones y exportaciones para la prevención de derrames de petróleo en la ZEE extranjera contigua con la de EE.UU. o en aguas territoriales cubanas.
• Autorizar el uso de plataformas de petróleo de aguas profundas para la exploración y extracción, de compañías extranjeras, que tengan más de un 10% de componentes norteamericanos.
• Autorizar a las plataformas de exploración extranjera que participen en la búsqueda de petróleo en la ZEE de Cuba utilizar productos de tecnología norteamericana.

Contratación de individuos cubanos para trabajar en EE.UU.

• Permitir a personas jurídicas y naturales n/a contratar individuos cubanos con residencia y domicilio permanente en Cuba para trabajar en EE.UU. en deportes profesionales, medicina, industrias de la información y artísticas.

Preparación y respuesta ante emergencias:

• Autorizar la provisión de servicios y bienes para el desarrollo y la operación de sistemas para el aviso de desastres que amenacen la vida humana o puedan ocasionar grandes daños a los hogares (huracanes, terremotos, etc.)
• Autorizar subvenciones por organizaciones sin fines de lucro, incluido el gobierno cubano y a las instituciones de su propiedad o bajo su control, para aviso de desastres y preparación y respuesta ante emergencias.

Activos bloqueados de individuos cubanos:

• Autorizar la transferencia de los fondos congelados no solo a herederos en Cuba o a cubanos residentes en el extranjero sino también a individuos dueños de los fondos.
• Autorizar el pago de pensiones y beneficios de seguridad social bloqueados a las personas en Cuba con derecho a ellos.
• Establecer un mecanismo efectivo de notificación a las personas en Cuba que tengan derecho a las cuentas, fondos, pensiones o seguridad social congelados.

jueves, 12 de febrero de 2015

Lo que Obama puede hacer para modificar sustancialmente la aplicación del bloqueo contra Cuba

Por Ariadna Cornelio Hitchma y Gretter Alfonso Guzmán, funcionarias del Minrex
 

Solo existen cuatro aspectos en que el Presidente no puede actuar, pues requieren la acción congresional para su eliminación o modificación por estar regulados en leyes estadounidenses. Fuera de ellas, Obama puede acudir a sus prerrogativas ejecutivas para modificar la implementación de la política de bloqueo contra Cuba.

 Aunque el Congreso de Estados Unidos es el órgano facultado para decretar el fin del bloqueo contra Cuba, este acto puede estar precedido del desmontaje de la inmensa mayoría de las restricciones que conforman esta política, a través de acciones ejecutivas del Presidente.

 Con la firma de la Ley para la Libertad y Solidaridad De­mocrática Cubanas (conocida como Ley Helms-Burton) por el presidente William Clinton el 12 de marzo de 1996, quedó codificado en ley el bloqueo contra Cuba y la madeja de órdenes ejecutivas que lo sustentan. De esta manera, las prerrogativas del Presidente para conducir la política exterior hacia Cuba fueron traspasadas al Congreso, en lo concerniente al levantamiento del bloqueo contra nuestro país. Sin embargo, al mismo tiempo, esa misma ley preservó las am­plias facultades del Presidente para, a través de la emisión de licencias, permitir transacciones referidas al bloqueo que es­tán reguladas por el Código Federal de Regulaciones de Es­tados Unidos.

 Solo existen cuatro aspectos en que el Presidente no puede actuar, pues requieren la acción congresional para su eliminación o modificación por estar regulados en leyes estadounidenses. El primero es la prohibición a subsidiarias de Estados Unidos en terceros países a comerciar bienes con Cuba, recogida en la Ley para la Democracia Cubana de 1992 (más conocida como Ley Torricelli). El segundo es la imposibilidad de realizar transacciones con propiedades norteamericanas que fueron nacionalizadas por nuestro país, lo cual está prohibido por la Ley Helms-Burton. Otras dos prohibiciones fueron incluidas en la Ley de Reforma de las Sanciones Comerciales y Ampliación de las Exportaciones del 2000, que impide a los ciudadanos estadounidenses viajar a Cuba con fines turísticos y obliga a nuestro país a pagar en efectivo y por adelantado por las compras de productos agrícolas en Estados Unidos.

 Fuera de estas cuatro restricciones amparadas en las leyes estadounidenses mencionadas, el Presidente puede acudir a sus prerrogativas ejecutivas para modificar la implementación de la política de bloqueo contra Cuba.

 Muestra de esta capacidad presidencial fue lo ocurrido el pasado 17 de diciembre del 2014, cuando el Presidente de Es­tados Unidos anunció varias medidas para modificar la aplicación de determinadas regulaciones del bloqueo. Con posterioridad a este paso, el 15 de enero del 2015, los Departamentos de Tesoro y Comercio publicaron las regulaciones administrativas para implementar las medidas anunciadas por el Pre­sidente, las cuales entraron en vigor el día siguiente.

Este puede ser el procedimiento a seguir en lo adelante para eliminar una buena parte de las restricciones económicas, financieras y comerciales que el gobierno de Estados Unidos mantiene contra nuestro país. Las modificaciones realizadas por Obama están lejos de ser “todo lo que el Presidente puede hacer”, como bien reconocen varios sectores y expertos en el propio Estados Unidos. Aunque ciertamente significan un paso de avance en temas como viajes a Cuba, telecomunicaciones y remesas, muchas otras prohibiciones pueden ser eliminadas con la intervención del Presidente. 

Una modificación sustantiva del andamiaje del bloqueo es posible si Obama continúa utilizando sus amplias facultades ejecutivas para eliminar muchas de las restricciones vigentes.
 En relación con los viajes, el Presidente podría permitir servicios de ferry entre Estados Unidos y Cuba, además de eliminar el límite al valor de los productos que pueden ser importados desde Cuba por los viajeros estadounidenses que visitan nuestro país, para uso personal o como regalos. También, podría autorizar que los aviones cubanos vuelen a Estados Unidos y transporten viajeros entre los dos países.

En materia de comercio, Obama podría permitir que Cuba importe desde terceros países productos que contengan más de un 10 % de componentes norteamericanos. Asimismo, po­dría autorizar las exportaciones a Cuba de otros productos estadounidenses y permitir  las importaciones en EE.UU. de servicios o productos cubanos, incluyendo aquellos manufacturados en terceros países que contienen materias primas cu­banas como níquel o azúcar.

 La salud es otro sector en el que se pueden adoptar medidas con amplio impacto en el bienestar de ambos pueblos. La lista de acciones que podría acometer el Presidente comprende entre otras: autorizar a ciudadanos de EE.UU. a recibir tratamientos médicos en Cuba; permitir la exportación de medicinas y equipos médicos que puedan utilizarse en la producción de productos biotecnológicos cubanos;  permitir las ventas de materias primas que Cuba necesita para producir medicamentos para la población cubana y para otros países en desa­rrollo, y autorizar la comercialización en Estados Unidos de productos de la biotecnología cubana, como el Heberprot- P y el Nimotuzumab, anticuerpo monoclonal para tratar el cáncer de cabeza y cuello avanzados.

 En el sector bancario y financiero, donde el gobierno de Obama ha aplicado acciones de acoso financiero, también pueden modificarse varias regulaciones y autorizar por ejemplo, el uso del dólar estadounidense en las transacciones internacionales de Cuba, el consentimiento para que estas transacciones se realicen a través del sistema bancario de Estados Unidos cuando provengan de operaciones nuestras con terceros países y la reversión de la política de persecución financiera contra la Isla, que incrementa el temor de los bancos de terceros países a operar con Cuba o a ejecutar transferencias bancarias a favor de empresas u organizaciones cubanas. Otras acciones comprenderían posibilitar a entidades cubanas (bancos, empresas, etc.) abrir cuentas en bancos de Estados Unidos e instruir a los representantes de Estados Unidos en las instituciones financieras internacionales que no bloqueen el otorgamiento de créditos u otras facilidades financieras a Cuba.

 Por tanto, Obama tiene posibilidades ilimitadas para modificar de manera significativa las restricciones vigentes y vaciar al bloqueo de su contenido fundamental mediante el ejercicio de sus prerrogativas con determinación.

 El proceso hacia la normalización de las relaciones bilaterales pasa necesariamente por el levantamiento del bloqueo, el cual constituye el mayor obstáculo para las relaciones económicas, comerciales y financieras  de Cuba con Estados Unidos y el resto del mundo, y para el desarrollo de todas las potencialidades de la economía cubana.

Fuente Diario Granma
Montaje fotográfico agregado RCBáez