Mostrando entradas con la etiqueta TV. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TV. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de noviembre de 2014

La subversión de EE.UU. contra Cuba pica y se extiende: ahora comunicaciones a "canyonazos"

Canyon Communications recibe $1,4 millones del gobierno de EEUU para generar contenidos audiovisuales contra Cuba

Canyon Communications

El gobierno de Estados Unidos ha concedido un contrato por un monto de 1,4 millones de dólares a una empresa que va a producir “programas de TV y radio diseñados específicamente para el público en Cuba”, informa hoy el periodista Tracey Eaton en su blog Along the Malecon.
El contrato lo recibió Canyon Communications, fundada por Jeff Kline. La Oficina de Transmisiones a Cuba (Office of Cuba Broadcasting), del gobierno estadounidense, adjudicó el contrato sin licitación competitiva porque Canyon Communications era el único calificado para el trabajo, como explicó en una nota que ofrece Eaton:
Sobre la base de las necesidades de la Oficina de Transmisiones hacia Cuba (OCB), Canyon Communications es la única fuente conocida con la capacidad demostrada para producir programación diseñada específicamente para el público cubano.  De acuerdo con la opinión del evaluador del gobierno, este contratista es el único calificado para ofrecer esta programación debido a su amplia experiencia en esta área, incluyendo el desempeño exitoso en virtud de un contrato de la OCB el año pasado, que fue elogiado en virtud de una evaluación no solicitada por el contratista .
Kline es un contratista del gobierno de larga data que ha trabajado para el Departamento de Salud y Servicios Humanos, el Departamento del Trabajo y otros organismos. Últimamente, ha estado haciendo proyectos para la Junta de Gobernadores de Radiodifusión, o la BBG, que supervisa la Oficina de Transmisiones a Cuba, incluida la Radio y TV Martí en Miami.
En octubre, Eaton escribió acerca de un concurso de programación de radio que Kline introdujo en Cuba sin advertirle  a los participantes que fue financiado por el gobierno de Estados Unidos. El concurso fue abortado y nadie fue galardonado con los premios después que las autoridades cubanas detuvieron al contratista Alan Gross en diciembre de 2009. (Ver “Taxpayer Contest Aborted“).
Kline viajó a Cuba para probar los teléfonos celulares y otros dispositivos inalámbricos para un contratista del Departamento de Estado. (Ver “El Otro Alan Gross“). También, en febrero de 2014, Along the Malecon publicó el contrato firmado por Kline para producir videos de autoayuda en Cuba. (Ver “The incredible disappearing $450,000 contract”).
La empresa de Kline, Canyon Communications, firmó el contrato de la BBG por $1,450,063 el 30 de septiembre de 2014. Su compañía ha ganado un total de 1.799.503 dólares en contratos con la BBG desde 2013.
Lea el artículo completo de Tracey Eaton: Canyon Communications snags big Cuba contract
(Tomado The Along the Malecon. Versión de Cubadebate)

viernes, 28 de junio de 2013

Cuba: La crítica social en TV: ¿interpretación o adjetivo?

Por Alejandro Ulloa
Ral_GarcsEl periodismo en Cuba vive hoy tiempos de cambio. Sin embargo, el ejercicio periodístico de los medios no lograr satisfacer las necesidades informativas de una sociedad en transformación que, a su vez, demanda mayor cantidad y calidad de los contenidos en la prensa.

Uno de los más grandes vacíos que afecta al periodismo nacional es la falta de análisis en la “crítica” ejercida por los diferentes medios, sobre todo, en la televisión.

Nuestro Apóstol decía con respecto a la prensa: “No es el oficio de la prensa periódica informar ligera y frívolamente sobre los hechos que acaecen o sincerarlos con mayor suma de afectos o adhesión. 

Toca a la prensa encaminar, explicar, enseñar, guiar, trabajar. Tiene la prensa periódica altísimas misiones: es la una explicar en la paz y en la lucha fortalecer y aconsejar: es la otra hacer estudio de las graves necesidades del país, fundar sus mejoras y facilitar la obra de la administración que rige”.
En nuestra búsqueda de opiniones al respecto, el periodista y profesor Raúl Garcés Corra, además presentador de la Mesa Redonda de Telesur, conversó con En Vivo.

- ¿Qué es la crítica en un medio de prensa?

- Lo primero es decirte que yo no soy un “crítico”, soy profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana; pero creo que criticar lleva un especial análisis, porque una cosa es criticar desde el sentido común, o desde la condición de ciudadano, y otra cosa es valerse de un sistema de categorías, de herramientas conceptuales que permitan desmontar un hecho, ya sea artístico, social, político, etc., e interpretarlo sobre esa base.

Ejercer la crítica es darle herramientas a los receptores para que descubran con ellas una arquitectura, un andamiaje que les permita ir ejerciendo la crítica progresivamente y convertirse en receptores críticos, activos, que renuncien a una visión pasiva de la realidad. Lo otro es propaganda. Uno puede decir que algo es malo, no sirve para nada, es funesto, pero eso es atribuirle adjetivos a la situación, no significa ejercer la crítica.

- ¿Podemos hablar entonces de que la crítica es una interpretación de la realidad?

- Sí. Creo que la crítica es una interpretación serena. El crítico no puede ser una persona que le haga muchas concesiones a la emoción, o a un determinado estado de ánimo que prejuicie sus criterios. Una condición esencial es la serenidad, la objetividad… y sabemos que la objetividad no existe, pero por lo menos hay que proponerse el contraste de diferentes visiones, diferentes fuentes en torno al hecho.
Y tiene que ver con el arte de ver las cosas desde la inteligencia, desde una apropiación cultural y de sentidos compartidos con los receptores que les permitan construir, incluso, si es posible colectivamente una visión sobre un hecho determinado.

Rufo Caballero tiene un artículo en El Caimán Barbudo el cual siempre cito, dice que "la crítica tiene tres niveles: un primer nivel referativo, donde uno tiende a encuadrar el hecho que va a criticar; un segundo interpretativo, donde el crítico se vale de determinadas herramientas y conceptos que le permitan desmontar el hecho criticado o criticable; y un tercer nivel de evaluación. Y en el mismo artículo, Rufo plantea que nuestra crítica adolece mucho de ir de un nivel referativo a uno evaluativo, sin pasar por el interpretativo, y entonces deja al público desprovisto de ese sistema de categorías que le permita entender, a partir de la mirada compartida con el crítico, esa realidad.

- En un artículo publicado en el sitio digital CubAhora, llamado “La prensa cubana, en la encrucijada”, usted valoraba: “Probablemente nunca como ahora se impone la discusión en torno a qué tipo de prensa debiera acompañar ese proceso y cómo generar una comunicación a la altura y la complejidad de esta época. Si no entendemos la necesidad de ajustar las competencias, prácticas y modos de gestión de nuestra prensa a las demandas del cambio cultural actual, corremos el riesgo de perder credibilidad frente a las audiencias y retrasar no solo el desarrollo profesional del campo periodístico, sino el de toda la sociedad”. ¿Cómo ve el contexto del periodismo cubano actual?

- El modelo de la prensa cubana está en crisis, y entiendo esta del modo chino citado por ahí: como una amenaza y una oportunidad. Una crisis que lleva a una necesidad de cambio constituye una oportunidad, porque este país tiene los recursos humanos y la capacitación suficientes para dar un salto cualitativo en el periodismo.

La actualización del modelo económico tiene que ir acompañada, y de hecho está siendo acompañada, por otras actualizaciones que tienen que ver con los cambios en la sociedad. Si no seríamos profundamente antimarxistas.

Esos cambios económicos –que pueden ser el centro de las transformaciones- generan nuevas subjetividades –porque los hombres piensan como viven– y el dueño de una paladar no piensa necesariamente como el conductor de una Mesa Redonda de Telesur: hay diferentes formas de apropiación de la realidad. Y esas nuevas subjetividades también van a requerir, necesariamente, una prensa diferente, que asuma la responsabilidad de socializar, ser vehículo de expresión de esas subjetividades.

La prensa debe darle más voces a la gente, no necesariamente a las fuentes conocidas por todos, sino a la gente de la calle, al cuentapropista, al tipo que le hace al cuentapropista el cartelito sin ningún criterio de diseño y afea la ciudad. O lo hace o va a perder más credibilidad. Aunque la gente sabe que nuestra prensa no miente, y sí se queda trunca en su propósito de decir todas las verdades –la verdad es una conjugación de muchas verdades. Creo que la prensa debe tener un papel más protagónico en la construcción de esa verdad nacional.

- En la televisión, ¿cómo ve la crítica social?

- Peor que en ningún otro medio. No solo por la importancia de la imagen para comunicar, sino porque un error en televisión es un error para todos los tiempos, lo ve todo el mundo, lo critica, demoniza y pide cuentas.

- ¿Por qué cree que sea así?

- Deviene un fenómeno global, no solo de Cuba. El medio más censurado en los Estados Unidos es la televisión. No creas que las cosas dichas en la National Public Radio (organización mediática independiente y pública sin fines de lucro de EE.UU.) que tiene un montón de televisoras comunitarias, o el sitio Demoracy Now, de Amy Goodman, es lo planteado en NBC, o en CBS, o en CNN, profundamente sometidas a determinados esquemas editoriales en amplias relaciones con intereses políticos, económicos y de otros tipos.

Pero nosotros tenemos la responsabilidad de hacer una prensa liberadora. El hecho que la televisión norteamericana sea censuradora no es argumento para que la nuestra lo sea. La televisión tiene que parecerse, igual que los demás medios, a la vida, a la creciente diversidad de este país.

Yo me pregunto lo mismo que todo el mundo: ¿por qué el único espacio de opinión que tiene la televisión es la Mesa Redonda? La Mesa Redonda tiene un encuadre bien definido a la hora de hacer periodismo de opinión, algunos lo critican más, otros menos, unos temas se tratan mejor, otros no tan bien… bueno, ¿y por qué no hay otro espacio de opinión?, ¿alguien lo prohíbe? 

Depende también de romper determinadas inercias en las cuales deben involucrarse los directores, realizadores, cuadros de dirección. Todo eso implica asumir riesgos, pero asumirlos es una tarea de los directores, del cuadro de dirección, que no están para ser poleas transmisoras de lo dicho por otros, están para arriesgarse en pos de conducir procesos comunicativos que respondan a procesos históricos.

- Para ese cambio, ¿sería necesario reconfigurar las rutinas productivas de los medios?
- Se dice fácil. Generar una nueva rutina productiva no implica meterle a toda la gente de la TV el bichito de la nueva rutina productiva y convertirlos genéticamente en personas preparadas. Porque quienes trabajan en la TV son las consecuencias de la sociedad donde viven, pertenecen al sistema de relaciones sociales en las cuales la TV está inserta.

- ¿Cómo pudiera hacerse ese cambio que redunde en mejores contenidos, en un ejercicio realmente crítico, interpretativo de la realidad cubana?

- Bueno, no soy Nostradamus. Pero depende de muchas cosas: de la capacitación de los recursos humanos, del nivel de libertad y autonomía que tengan los cuadros para llevar adelante los proyectos, que tengan creatividad y estén preparados culturalmente para llevar adelante ese cambio y no fracasar, que sean capaces de generar colectivos de trabajo con capacidad creativa, con voluntad para tener en cuenta ese cambio. 

Depende de que las audiencias se comprometan mucho más con la gestación de esa programación televisiva y se tenga en cuenta cada vez más el criterio de la opinión pública, no cuantitativamente sino desde las causas, lo cualitativo. También diseñar programas informativos conectados cada vez más con los intereses de las audiencias.

La TV tiene que buscar mecanismos empresariales que le permitan generar grupos creativos. La vanguardia informativa debe formar parte de grupos creativos. A esa gente, en el contexto actual, donde no se le puede pagar salarios millonarios a nadie, su trabajo creador debe serle remunerado de una manera justa.

Y hay que tratar de ir construyendo generaciones de guionistas, realizadores, periodistas que generacionalmente sean capaces de producir un cambio. Si tú tienes una prensa brillante en un contexto donde no puede hacer nada, llega a la conclusión de que tiene que dedicarse a otra cosa y no a poner su talento en función de un cauce institucional. 

Las instituciones culturales como el ICRT necesitan buscar los modos productivos, creativos de facilitarle a los creadores que se dediquen a crear y encuentren en esos modos la manera de realizar sus proyectos personales y profesionales y puedan seguir cambiando las cosas.

Publicado originalmente en En Vivo
Y replicado en La Esquina de LilithCuba Periodistas

martes, 12 de octubre de 2010

Agresión radial y televisiva en cartera anticubana de EE.UU.

tomy-tv-marti.jpg


La Habana, 10 oct (PL) Las más de dos mil horas de radio y televisión transmitidas semanalmente contra Cuba en violación de leyes internacionales evidencian hoy que Estados Unidos utiliza cualquier medio a su alcance para subvertir el orden aquí.

Tal cifra es el resultado del empleo de 30 frecuencias distintas y 19 emisoras en el país norteño semanalmente con fines subversivos y en violación de la legislación de La Habana, dijeron fuentes del Ministerio de la Informática y las Comunicaciones (MIC).

"Estas transmisiones crean interferencias perjudiciales a nuestros servicios nacionales", denunció un informe del MIC que acompaña uno mayor de la Cancillería cubana en el que se demanda el cese de la hostilidad estadounidense a fines de este mes en la ONU.

La fuente dio cuenta que la agresión al espacio radioelectrónico cubano comenzaron después del triunfo de la Revolución en 1959 y se han incrementado con llamados al asesinato y a desmontar el sistema político aquí.
Solo de abril de 2009 a igual mes de este año, el sector de las infocomunicaciones sufrió pérdidas superiores a los 61 millones de dólares, a juzgar por el Informe de Cuba a la resolución 64/6 de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

La Empresa de Radiocomunicación y Difusión de Cuba (Radiocuba) fue afectada con dos millones 803 mil dólares ante la imposibilidad de adquirir válvulas de transmisores en mercados cercanos para la protección del espacio radio-eléctrico del país.

En más de 50 años, la nación caribeña perdió unos 751 mil 363 millones de dólares, calculados a partir de las 31 devaluaciones sufridas por la moneda respecto al oro desde 1961 a la fecha.
La comunidad internacional en 2009 demandó, por décimo octava ocasión consecutiva, el término del bloqueo que el país norteño mantiene contra la isla.


Imagen agregada: Caricatura Tomy