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jueves, 9 de julio de 2015

Cuba: Cinco desafíos de la comunicación en un nuevo contexto

Texto Raúl Garcés

Raúl Garcés en el IV Pleno Ampliado del Comité Nacional
Raúl Garcés en el IV Pleno Ampliado del Comité Nacional
Septiembre de 2014. Teniendo como telón de fondo las imágenes de Pablo Milanés, Silvio Rodríguez y el grupo de experimentación sonora del ICAIC, el dúo Buena Fe entona la emblemática canción de la nueva trova Cuba Va, acompañado del coro entusiasmado de cientos de personas. Probablemente el hecho habría carecido de mayor trascendencia, si no fuera porque ocurría en el mismísimo Miami Dade County Audiotorium.
Abril de 2015. Uno de los símbolos más representativos de la intolerancia política en Miami, Ileana Ross Lehtinen, pone cara de derrota frente a la revista Foreign Policy, como si cinco décadas de industria anticastrista se vinieran abajo de un tirón sobre sus espaldas desde una altura comparable a la del Empire State. “No podemos darle marcha atrás. Es una situación sin salida”.-confiesa, refiriéndose a la eliminación de Cuba de la lista de países terroristas.
Más o menos por esa fecha,  la cantante Rihanna alborota las calles de La Habana, como lo habían hecho antes Beyoncé o Paris Hilton. Más allá de su fama, todas ellas forman parte del oleaje que trae a nuestras costas más visitantes norteamericanos, y que, hasta el nueve de mayo de 2015, había experimentado respecto al año anterior 36 por ciento de crecimiento. Las encuestas dicen claramente que el 65 por ciento  de los norteamericanos, el 56 por ciento de los latinos y la mayoría de los cubanoamericanos apoyan el giro actual de las políticas de Obama. Para colmo, el New York Times ha situado a Cuba en el lugar dos entre los 50 países más atractivos para visitar, y, en ese contexto, el efecto 17D se esparce también por Europa, cuyos habitantes viajan apuradamente a redescubrir la Isla ya no en carabelas, sino en confortables aviones.
Estas son las nuevas circunstancias. Cierto que no se ha levantado el bloqueo, que Marco Rubio y su equipo de pugilato añaden enmiendas contra la Isla a determinadas leyes, que Obama no utiliza todas sus prerrogativas como Presidente para avanzar. Y cierto también que, transcurridos seis meses, estamos más cerca de la posibilidad de convivir civilizadamente y abrir caminos.
¿Qué implicaciones tienen los escenarios descritos para el trabajo de la prensa y los periodistas? ¿Cómo se reacomodarán en lo adelante los significados de la “plaza sitiada”? ¿Cederemos a la tentación de actuar como si todas las murallas se hubieran derribado?
Quisiera dividir esta reflexión en cinco desafíos que, a mi juicio, deberemos afrontar con profesionalidad e inteligencia, si queremos ajustarnos a la sensibilidad y el tacto político demandados por la nueva época.
1. El desafío de la representación
Una investigación reciente de la Facultad de Comunicación confirma que el tratamiento de las fuentes y el acceso a la información sigue siendo un problema medular entre nosotros. De 636 noticias analizadas, el 43.4 por ciento incluía una sola fuente, mientras que el 22.4 por ciento,  dos fuentes representativas del mismo enfoque editorial. La presencia de diferentes puntos de vista se advirtió en apenas el seis por ciento de las notas. Y, tan preocupante como el dato anterior, es que solo el 17.4 por ciento de ellas utilizó documentos, en contraste con el 77.4 por ciento que se conformó con fuentes humanas.
Aspirar a una cobertura del acontecer internacional que desconozca estos antecedentes y prácticas sería como pedirle peras al olmo. Desde el pasado 17 de diciembre hasta la fecha, Cuba y los Estados Unidos han dialogado sobre un amplio espectro de temas, según las notas oficiales emitidas por ambos gobiernos: la lucha contra el terrorismo, la discusión sobre límites marítimos en el Golfo de México, el tratamiento de epidemias; las acciones para enfrentar la emigración ilegal, el contrabando de personas y el fraude de documentos; la conservación de especies marinas, las estrategias para contener derrames de hidrocarburos en el Estrecho de la Florida, la mitigación del cambio climático… ¿Cuáles de ellos han sido abordados por nuestros medios? ¿Qué otros géneros, además de las notas oficiales, hemos utilizado con mayor frecuencia? ¿Cuántos expertos cubanos y norteamericanos han sido entrevistados? Se habrán dado cuenta de que estas preguntas son más retóricas que reales, porque la respuesta es bien conocida por nosotros.  No caeré, sin embargo, en la tentación de culpar a las fuentes, ni mucho menos en la de culparnos a nosotros mismos. La madurez de este gremio sabe, tras nueve congresos de la UPEC, que esa ruta  ayuda poco a entender el problema y dilucidar sus causas.
(…)
 “Es preciso que se sepa la verdad de los Estados Unidos –diría José Martí-. Ni se debe exagerar sus faltas de propósito, por el prurito de negarles toda virtud, ni se han de pregonar sus faltas como virtudes”.
Lo que he llamado “el desafío de representación” tiene que ver entonces con superar estereotipos y cuños que nos han representado históricamente en el discurso público. Participar en política, fortalecer el espíritu de la nación en torno a su presente y futuro, formar ciudadanos, implica que pensemos y discutamos entre todos los dilemas de la actual coyuntura, que recuperemos sin ingenuidades el imaginario simbólico de nuestra Historia, que aprendamos la Historia antigua y contemporánea de los propios Estados Unidos, su cultura política y que distingamos entre su espíritu de libertad y de conquista.  
2.-   El desafío de la comunicación:
Tratarse como iguales no significa, como tantas veces se ha repetido, que los Estados Unidos hayan renunciado a sus objetivos históricos respecto a Cuba. “Aprender el arte de convivir en medio de nuestras diferencias” significa cimentar y abonar un terreno donde el Imperio –entrenado vastamente en una cultura de dominación- y la Isla- obligada a desplegar por más de cincuenta años una cultura de resistencia- puedan dialogar de forma civilizada y productiva.
Ahora bien, que hayan cambiado los medios y las tácticas de conseguir los mismos fines no es marginal, ni el alcance de esos métodos debería subestimarse.
(…)
Es, probablemente, la prueba más grande que haya enfrentado la institucionalidad revolucionaria en las últimas décadas. La pequeña isla, sometida y acosada históricamente por las políticas de bloqueo, privada muchas veces de diálogo con instituciones financieras internacionales, sumergida en el “vivir al día” para resolver cotidianamente problemas de sobrevivencia, tiene que reaccionar ahora a señales que provienen de todas partes, responder con agilidad propuestas, ejecutar proyectos, enfrentar la sobreexcitación global sin desconcertarse.
Es difícil, lo sé, pero la alternativa no es –ni lo está siendo- esconder la cabeza dentro de una concha de caracol. Ha llegado la hora de que el capital humano, intelectual y cultural formado por la Revolución demuestre sus potencialidades, afronte decisiones complejas, desate sus iniciativas para ponerlas en diálogo con las nuevas circunstancias. La avalancha no puede enfrentarse centralizadamente. No en todos los casos. Y menos en la prensa, que tiene y tendrá cada vez más radios, corresponsalías, periódicos comunitarios y redes sociales por todas partes.
(…)
Hay que construir el tejido social de nuestro proceso de cambios comunicativamente y la institucionalidad revolucionaria debiera asegurarse de que dispone  de las estructuras, los recursos humanos y la voluntad para garantizarlo. Luego de tantos años invisibles para las trasnacionales mediáticas, deberíamos aprovechar  el boom del interés por Cuba, lo mismo en titulares de periódicos que en visitas de primeros ministros, congresistas y personalidades de todo tipo, para dar a conocer lo que somos y, sobre todo, lo que podríamos llegar a ser.
Estados Unidos ha dicho, como también cabía esperar, que apoyará al sector privado emergente dentro de la Isla. Y el gobierno cubano, por su parte, ha reconocido las potencialidades de ese sector como  fuente de crecimiento económico. Que se visibilice, que utilice recursos de comunicación para insertarse en el mercado, incluso que necesite la publicidad para posicionarse en un ambiente de creciente competencia, no debiera extrañarnos.
(…)
El Estado tiene el desafío de ser eficiente, y el sistema comunicativo de la Revolución tiene el deber de acompañarlo en ese propósito. Pero si no hay voceros en los ministerios y otras entidades, si las estrategias de comunicación no se convierten en instrumentos de aplicación práctica cotidiana,  si los funcionarios no se entienden a sí mismos como servidores públicos y carecen de entrenamiento para enfrentarse a cámaras, grabadoras y micrófonos, el camino de mostrar la sostenibilidad y prosperidad de nuestro socialismo se hará más empedrado y difícil.
3.   Un problema de interacción.
No es novedad decir que se ha transformado estructuralmente el espacio público cubano. El modelo mediocéntrico, que caracterizó  a nivel global la producción y distribución de formas simbólicas, es ya historia. No digo que los medios no tengan importancia. Lo que quiero decir es que se insertan ahora dentro de un ecosistema más desestructurado y complejo, donde las jerarquías se diluyen. Si en 1980 visibilizar los efectos de un huracán dependía de las cámaras de la televisión o las fotografías de un periódico, hoy los celulares, las redes sociales, el paquete semanal pueden cumplir potencialmente los mismos propósitos.
(…)
Cualquiera de nosotros podría, al analizar estos temas, llamar la atención sobre las dimensiones de la encrucijada cultural en la que estamos. (…)
Por más que nos pese, este es el mundo en que vivimos y el Paquete Semanal, aún en medio de las singularidades del contexto cubano, se parece mucho a lo que Direct TV ofrece a millones de espectadores en todas partes, que no paran de hacer zapping frente a cientos de ofertas audiovisuales simultáneas. La televisión a la carta es una tendencia irreversible e imparable del escenario comunicativo contemporáneo. Y la reacción frente a ella no puede ser la censura, ni los ojos ciegos, ni los oídos sordos.
Lo que en realidad debiera preocuparnos es que nuestros centros de enseñanza no dispongan aún de programas de recepción crítica frente a la televisión, que la crisis de valores desestructure  los mecanismos sociales disponibles para discernir lo ético de lo que no lo es, que los medios  reproduzcan impunemente la misma banalidad y norteamericanización que le cuestionamos al Paquete, que la crítica a todo lo anterior no siempre cristalice en un potente movimiento cívico, de defensa de la cultura de la nación.
(…) Entendamos de una vez que se puede tener la prensa y no tener la comunicación.
4.     Un desafío de gestión.
Si me preguntaran una de las prioridades que la subversión ideológica adoptará en las nuevas condiciones, afirmaría que es cavar un abismo entre la capacidad de creación e innovación del pueblo cubano, y la supuesta intransigencia de sus instituciones.
Como sugerí antes, no nos asombremos de que el adversario apueste a contrastar las formas de gestión no estatal con las públicas,  que intente enfrentarlas, o presentarlas en el imaginario social como dos polos opuestos: de un lado, presuntamente, la modernidad, el emprendimiento, la habilidad para desatar hasta el infinito las fuerzas productivas. De otro, una imagen de inercia, lentitud y burocracia por parte de los aparatos del Estado.
(…)
Dentro de este contexto, resulta decisivo que se respire un ambiente de innovación en la prensa cubana, que aprendamos con urgencia sobre economía de medios y formas novedosas de gestión  para hacerlos sostenibles, que retengamos a los mejores recursos humanos y a cientos de jóvenes talentosos, portadores del espíritu de renovación; que habilitemos las condiciones objetivas y subjetivas para sacudir a los mediocres y premiar a los más consagrados.
Es un hecho que, en algunos casos, las audiencias caen como de un despeñadero o se desplazan desde los medios tradicionales hacia otras plataformas de comunicación más atractivas y dinámicas. Lo anterior debería preocuparnos y obligarnos a evaluar soluciones puntuales, sin esperar a una transformación general del sistema comunicativo. Hay que concentrar los mayores recursos donde más frutos rindan. Como mismo chequeamos con sistematicidad los lineamientos de la política económica –y generamos en torno a ellos propuestas experimentales-, deberíamos intentar llegar a la II Conferencia del Partido con experimentos sòlidos y consistentes, que se constituyan para nuestros medios en locomotoras del cambio.
En las aulas de nuestras universidades, y en la experiencia acumulada por los medios revolucionarios está la arcilla para modelar la nueva prensa. Hay cientos de jóvenes periodistas, con sólida formación académica y modernas habilidades profesionales, dispuestos a fundar. No es incomprensiones y trabas burocráticas lo que ellos buscan, sino libertad de creación, ambientes innovadores, oídos abiertos a formulaciones osadas, iniciativas que los hagan crecer y no desmovilizarse profesionalmente. En todo caso, es lo mismo que buscábamos nosotros en otra época y en otras circunstancias, cuando teníamos 20 años.
5.    El desafío de la construcción de nuevos consensos
Desde el pasado diciembre, y más recientemente a propósito del anuncio de la apertura de embajadas en ambos países, los presidentes Raúl Castro y Barack Obama han dado muestras ejemplares de que es posible entenderse y dialogar. En su misiva al mandatario cubano, Obama invocó términos como “relaciones respetuosas y cooperativas” y ratificó principios de la Carta de Naciones Unidas como “igualdad soberana”, “respeto por la integridad territorial e independencia política de los Estados” y “no injerencia en los asuntos internos”. Hemos tenido que esperar 113 años y recorrer una larga ruta de independencia para desterrar el espíritu plattista de las declaraciones de un gobernante norteamericano. Si la política necesita del discurso para expresarse y hacerse entender,  el próximo 20 de julio estaremos abriendo no solo embajadas, sino también una nueva dimensión comunicativa.
Le toca a la prensa en el nuevo contexto encontrar los tonos apropiados para cada momento, ecualizar el lenguaje, profundizar en los argumentos de acuerdo con la complejidad de las circunstancias. Recuperar la iniciativa del debate y  la policromía del discurso público. No es una prioridad solo para la nueva era en las relaciones Cuba-Estados Unidos, sino también para el fortalecimiento permanente del consenso nacional.
(…) Estos tiempos no son los años 60, ni Cuba es el país de analfabetos que registró el último censo previo al triunfo de la Revolución. Si algo produjeron las últimas cinco décadas fueron hombres y mujeres pensantes, jóvenes informados, ciudadanos capaces. Todos ellos forman parte del presente y el futuro de la República, y ninguna de sus críticas debiera ser motivo de exclusión. En todo caso, fue la  Revolución la que les aseguró el derecho de pensar con cabeza propia y expresar sus convicciones.
(…) Ahora que los Estados Unidos no estarán solo a 90 millas, sino, probablemente, en opulentos aviones de American Airlines posados en nuestros aeropuertos, o en lujosos ferrys con sus narices asomadas al Puerto de La Habana, ninguna escaramuza de coyuntura debiera ser más fuerte que la unidad nacional. Y aunque parezca paradójico, la unidad nacional será más sólida mientras más flexibles y abiertos a la diferencia resulten los límites de la cultura política compartida. (…)
(…) Este pueblo terco y  perseverante que somos los cubanos está entrenado en dar la pelea. Casi doscientos años de lucha por el camino de la independencia nos han hecho llegar hasta aquí y vivir la expectativa de los días que corren. Por nosotros, por nuestros hijos, por Cuba, nos toca ahora, con prudencia y al mismo tiempo con osadía, asumir los riesgos.
*Fragmentos de la ponencia presentada por Raúl Garcés durante el pleno, la cual propició el debate entre los asistentes de todas las provincias del país.

sábado, 24 de enero de 2015

Cuba y EEUU, al fin con un diálogo que -obvio- no es amor

Por Emilio Marín
 
Cuba y Estados Unidos tuvieron dos reuniones, con el propósito de avanzar hacia la normalización de relaciones. Fue un buen primer paso. Falta mucho para aquel objetivo y a Obama le quedan sólo dos años en la Casa Blanca.

Antes de analizar las reuniones del 21 y 22 de enero hay que decir algo sobre el escenario de ese diálogo entre Cuba y Estados Unidos. Fue en el histórico Palacio de las Convenciones donde es habitual que se reúna la Asamblea Nacional del Poder Popular, las organizaciones sociales, etc. Allí se respira la revolución cubana. Por ejemplo, las delegaciones de Colombia y las FARC buscan allí una solución política a la guerra.
O sea que en cuanto al lugar de las conversaciones, Cuba jugó de local, para decirlo deportivamente. Cuando después de una guerra se firma la paz, el vencido acude a firmar los papeles al campamento del ganador. Que el lector saque sus conclusiones.
Se podrá decir que Roberta Jacobson, Secretaria para América Latina del Departamento de Estado, fue hasta La Habana no porque su país se sintiera derrotado sino porque no quería abrir EE UU a unos cubanos que llegaran alborotando al mundo. En ese caso se podría asegurar que la isla ha sido mejor anfitriona, abriendo su casa a quien durante 54 años -si se cuenta desde la invasión en Bahía Cochinos- se dedicó a tratar de derrocar a la revolución devenida en socialista.
Hay otros aspectos para entender quién cedió, o al menos quién debió ceder más, para llegar a esta ronda de diálogo entre los gobiernos de Raúl Castro y Barack Obama.
Uno de ellos es la histórica liberación de los tres antiterroristas cubanos presos en cárceles estadounidenses desde 1998. Eso fue anunciado en forma simultánea por los dos presidentes el pasado 17 de diciembre, quedando a cargo de La Habana liberar al agente estadounidense Alan Gross y a otro espía de la CIA. En Cuba hubo una enorme alegría por aquellas liberaciones. En cambio en EEUU la ultraderecha -sobre todo la republicana- y la gusanería de Miami pusieron el grito en el cielo ante lo que consideraron una "capitulación" de Obama.
Un último dato sobre la previa a las reuniones: el 16 de enero entraron en vigencia resoluciones de la secretaría del Tesoro y de Comercio de EE UU flexibilizando el bloqueo. Ahora los estadounidenses que quieran viajar a la isla podrán hacerlo por razones familiares, profesionales, culturales, deportivas, etc. Durante la estadía podrán usar sus tarjetas de crédito y traer de regreso productos hasta 400 dólares. Las líneas aéreas podrán volar a La Habana (no se levantaron las restricciones sobre viajes por vía marítima). Los bancos norteamericanos podrán abrir sucursales en Cuba, en cambio las entidades isleñas no están autorizadas a hacer lo propio en EEUU. Las empresas estadounidenses podrán hacer inversiones en áreas informáticas y la construcción, entre otros negocios.
Obama retoma así su política de 2009 de promover una flexibilización al bloqueo. Casi seis años después empieza por fin a darle forma. Es tarde e insuficiente pero es un hecho positivo.
Queda claro quien cambió para poder llegar a los diálogos de esta semana en La Habana.
Dos reuniones.
La primera reunión fue en el Palacio de las Convenciones, el 21 de enero. Jacobson no había llegado aún a Cuba, de modo que la representación estadounidense corrió a cargo de su segundo en la cartera, Alex Lee. Del lado cubano estuvo la jefa de delegación, Josefina Vidal, jefa de la sección de EE UU en la cancillería cubana, acompañada de Gustavo Machín, subdirector del área EE UU del MINREX.
Se habló de la agenda de migraciones. Washington ahora viene cumpliendo con el acuerdo de muchos años atrás, de otorgar 20.000 visas anuales a cubanos que quieren viajar al país vecino por diversas circunstancias, no necesariamente por disidencia política.
El problema es que en simultáneo persiste la vigencia de la Ley de Ajuste Cubano, en EE UU, que propicia la inmigración ilegal con todos los perjuicios para esos cubanos que creen necesario cambiar de aire. Algunos se lanzan al mar y a veces lo pagan con su vida. Esa norma norteamericana incentiva esa corriente ilegal pues estableció la regla de "pies secos-pies mojados": si el inmigrante logra pisar suelo estadounidense tiene derecho a residir y pedir en un año su residencia permanente; si lo pillan en el mar, es devuelto a Cuba.
Ningún inmigrante de otra nacionalidad tiene esa prerrogativa "made in USA" destinada a generar muchos intentos de llegar a La Florida. Si tenía éxito, era usado en la propaganda contra Cuba; si fracasaba, se lo devolvía furioso que despotricara contra Castro; y si había ahogados, el costo también sería para el país de origen.
En la reunión del 21/1 la parte cubana pidió el fin de esa ley, pero Lee dijo que continuaría vigente. Por eso, en su encuentro posterior con la prensa, el número 2 Machín declaró: "al menos hemos acordado que estamos en desacuerdo sobre algunos temas". Una vieja fórmula diplomática para decir que no hay acuerdos pero que las dos partes han podido expresar sus puntos de vista.
La segunda ronda de diálogo, ya con Jacobson en su asiento, fue el 22. El último funcionario estadounidense de su mismo nivel había visitado Cuba en 1980, o sea 35 años atrás. El temario se tornó más político, como debía ser, al conversar sobre cómo restablecer las relaciones diplomáticas interrumpidas desde 1961. Sería una buena noticia para los dos países y también para Suiza, cuya embajada en La Habana suple en parte la ausencia de la representación norteamericana (sólo cuenta con una Sección de Intereses-SINA).
La reapertura de embajadas no sería un trámite tan complejo, pero el problema es que en este tiempo se han acumulado diferendos que demandan una solución previa. La representante cubana reclamó que se solucione el problema del consulado cubano en Nueva York, privado de acceder a servicios financieros por disposición norteamericana. Esto ocasiona graves perjuicios a esa dependencia y a tantas personas que acuden allí con diversos trámites.
Además Vidal-Machín insistieron en que el Departamento de Estado saque a la isla de la lista de países que practican el terrorismo. Estar allí, además de tremenda injusticia, supone como consecuencia directa no poder tramitar créditos internacionales. Un país terrorista no califica para esos créditos, salvo que el terrorismo que practique sean las invasiones a Irak, Afganistán, Libia, Siria, Gaza, etc. En este caso sí tendrá préstamos internacionales...
Derechos humanos.
La representación cubana demandó el fin del bloqueo estadounidense, condenado por la ONU desde 1992. La delegación estadounidense habrá alegado que las medidas de la semana anterior demuestran la buena fe de la administración Obama. Habrán hecho mención que ahora los estadounidenses podrán aumentar sus remesas a familiares en la isla: 2.000 dólares por trimestre en vez de 400.
Pero Cuba no pide limosna sino poder comprar y vender, recibir inversiones, etc., sin que se le impongan previamente resignar su independencia política, soberanía nacional y socialismo martiano.
La excusa norteamericana puede girar en torno a que el bloqueo fue decidido por el Congreso vía ley Helms-Burton (1996). Ese Capitolio hoy está dominado en sus dos cámaras por la oposición republicana. La parte cubana urge a Obama a utilizar todas las prerrogativas para cortar las alas del bloqueo en todo lo que de su cargo depende, pero el problema es doble. Primero, el afroamericano no está dispuesto a levantar el bloqueo sino logra antes de la isla alguna renuncia de peso a su condición de socialista. Y segundo, a ese presidente, aún suponiendo muy buena voluntad que hasta ahora no mostró, le quedan sólo dos años en la Casa Blanca.
Los delegados cubanos no se quedaron en aquellos sentidos reclamos. También ofrecieron colaboración para la lucha conjunta contra el narcotráfico y el terrorismo, y afrontar en común enfermedades como el Ébola o el cuidado del medio ambiente.
La parte norteamericana no quiso tomar la mano que le tendían. Más aún, en la tarde del último día, Jacobson meneó el tema de los derechos humanos, presentado en un comunicado como gran preocupación de las autoridades norteamericanas junto con las reformas democráticas que según éstas se necesitan en la isla.
La respuesta de los delegados cubanos fue educada pero con sentido de contraofensiva. Dijeron que querían debatir cómo están esos derechos en EEUU. Pusieron de ejemplo las detenciones ilegales y las torturas en Guantánamo, así como "la brutalidad y el abuso policial, cada vez más alarmantes, como en los hechos ocurridos en Ferguson y Nueva York, el incremento del racismo y la discriminación racial". También el menor salario que perciben las mujeres trabajadoras.
Esa respuesta fue excelente. Demuestra que Cuba fue con las manos abiertas al diálogo con su hasta ahora mal vecino. Y cuando éste comenzó con agresiones, propias de la esencia de su sistema imperial, la isla cerró los cinco dedos en forma de puño y contragolpeó. La cancillería cubana calificó estas reuniones como positivas, pero advirtió que la negociación va a tener que seguir por más tiempo.
A Jacobson y sus jefes, Obama y John Kerry, les cabe el refrán argentino: "fueron por lana (a Cuba) y volvieron trasquilados".

Tomado de La Arena, Argentina

jueves, 27 de noviembre de 2014

La subversión de EE.UU. contra Cuba pica y se extiende: ahora comunicaciones a "canyonazos"

Canyon Communications recibe $1,4 millones del gobierno de EEUU para generar contenidos audiovisuales contra Cuba

Canyon Communications

El gobierno de Estados Unidos ha concedido un contrato por un monto de 1,4 millones de dólares a una empresa que va a producir “programas de TV y radio diseñados específicamente para el público en Cuba”, informa hoy el periodista Tracey Eaton en su blog Along the Malecon.
El contrato lo recibió Canyon Communications, fundada por Jeff Kline. La Oficina de Transmisiones a Cuba (Office of Cuba Broadcasting), del gobierno estadounidense, adjudicó el contrato sin licitación competitiva porque Canyon Communications era el único calificado para el trabajo, como explicó en una nota que ofrece Eaton:
Sobre la base de las necesidades de la Oficina de Transmisiones hacia Cuba (OCB), Canyon Communications es la única fuente conocida con la capacidad demostrada para producir programación diseñada específicamente para el público cubano.  De acuerdo con la opinión del evaluador del gobierno, este contratista es el único calificado para ofrecer esta programación debido a su amplia experiencia en esta área, incluyendo el desempeño exitoso en virtud de un contrato de la OCB el año pasado, que fue elogiado en virtud de una evaluación no solicitada por el contratista .
Kline es un contratista del gobierno de larga data que ha trabajado para el Departamento de Salud y Servicios Humanos, el Departamento del Trabajo y otros organismos. Últimamente, ha estado haciendo proyectos para la Junta de Gobernadores de Radiodifusión, o la BBG, que supervisa la Oficina de Transmisiones a Cuba, incluida la Radio y TV Martí en Miami.
En octubre, Eaton escribió acerca de un concurso de programación de radio que Kline introdujo en Cuba sin advertirle  a los participantes que fue financiado por el gobierno de Estados Unidos. El concurso fue abortado y nadie fue galardonado con los premios después que las autoridades cubanas detuvieron al contratista Alan Gross en diciembre de 2009. (Ver “Taxpayer Contest Aborted“).
Kline viajó a Cuba para probar los teléfonos celulares y otros dispositivos inalámbricos para un contratista del Departamento de Estado. (Ver “El Otro Alan Gross“). También, en febrero de 2014, Along the Malecon publicó el contrato firmado por Kline para producir videos de autoayuda en Cuba. (Ver “The incredible disappearing $450,000 contract”).
La empresa de Kline, Canyon Communications, firmó el contrato de la BBG por $1,450,063 el 30 de septiembre de 2014. Su compañía ha ganado un total de 1.799.503 dólares en contratos con la BBG desde 2013.
Lea el artículo completo de Tracey Eaton: Canyon Communications snags big Cuba contract
(Tomado The Along the Malecon. Versión de Cubadebate)

lunes, 5 de noviembre de 2012

Arribó la guerrillera holandesa Alexandra a la capital cubana para integrarse a la delegación de Paz de las FARC

Video en Youtube





La página y correo de ANNCOL ha sido también, como los colegas de KAOS EN LA RED, víctima por los ataques de los sectores militaristas que no quieren que el pueblo colombiano y la comunidad internacional sepa sobre el contenido del proceso de paz.
Pero nuestro trabajo no para, por lo cual enviamos de nuestra otra página transitoria las ùtimas noticias desde la Habana, donde llegó resta tarde, la guerrillera holandesa Alexandra.
ANNCOL: www.anncol.eu


ANNCOL / LA HABANA / 5 de Noviembre de 2012
/
Llegó la guerrillera holandesa Alexandra a la capital cubana para integrarse a la delegación de Paz de las FARC.
Como único medio de comunicación presente en el arribo, ANNCOL presenta un breve video y fotos del recibimiento por parte de la delegación insurgente en la Habana, encabezada por el comandante Iván Márquez y miembros de la Delegación de Paz de las FARC.
Recibida por el comandante Iván Márquez.
Recibimiento caluroso por parte del comandante Jesús Santrich, miembro del Estado Mayor Central.
Parte de la delegación de las FARC en el aeropuerto José Martí de la Habana

Cortesía Hernando Calvo Ospina

martes, 4 de septiembre de 2012

Colombia: Un día histórico

Muchas serán las opiniones que oigamos a partir de hoy; muchas, las dudas que surgen y surgirán sobre estas negociaciones; muchos los escollos a salvar y mucho el empeño que debemos poner para lograr una paz justa y duradera. Pero de algo sí estamos seguros: Cuba mantendrá su apoyo solidario y su mayor esfuerzo para que pueda lograrse esa importante meta!

Un día histórico
Por Roberto Romero Ospina*


No hay duda. Hoy 4 de septiembre fue un día histórico. 

Primero, la alocución presidencial  a las doce y treinta que reconocía lo que ya se había filtrado a la prensa: el Gobierno y las FARC habían llegado a un acuerdo para comenzar negociaciones y así poner punto final al largo conflicto armado.  Santos se dirigió al país rodeado de todos sus ministros y la cúpula militar en pleno, con toda la solemnidad del caso,  para que  no quedara duda de su compromiso con el país.

Y luego, una hora exacta después de esos 18 minutos en la Casa de Nariño, el jefe de la insurgencia,  Timoleón Jiménez, en las montañas y  a través de un video transmitido desde La Habana,  saludó este arreglo sin precedentes en el país.

Jiménez apareció sin mandos a su alrededor, sólo un inmenso telón con la imagen de Marulanda y su compañera.

La paz en todos los canales

Entonces todo el país entró en la dinámica de la paz. Ni un solo medio regateó un minuto para transmitir en directo la ceremonia. Casi tres horas de televisión continúa para que ningún colombiano se quedara por fuera de esta cita con la historia.

Con dos frases capitales de Santos y Jiménez; uno, subrayando “que la historia sería mucho más severa con todos nosotros si no aprovechamos la oportunidad que hoy se nos presenta”, y el otro, comprometiéndose a “no levantarse de la mesa hasta no conseguir la paz”.

La confianza, suprema consejera en cualquier negociación, se abría de nuevo paso entre las partes tras una larga década de horror que ha dejado  más de diez mil combatientes, de ambos lados,  tendidos en esta guerra fratricida.

Y decenas de miles de víctimas civiles, daños a la infraestructura y varios puntos del PIB en pérdidas que bien podrían haber ido a resolver agudos problemas sociales y dejar de ocupar el tercer lugar entre los países más desiguales del mundo.

Generando confianzas

“Hemos trabajado con seriedad, y debo reconocer que las FARC también. Todo lo que hasta ahora se ha acordado, se ha respetado. Si las FARC  abordan la siguiente fase con la misma seriedad, tenemos buenas perspectivas”, agregó el presidente.

Terminada esta primera fase, la exploratoria, que se inició en La Habana el 23 de febrero de 2012, en las siguientes dos semanas comenzará la segunda fase de trabajo reservado y directo. Será una discusión, sin interrupciones y sin intermediarios, sobre los puntos acordados para llegar al Acuerdo Final. Y con ese acuerdo final se terminaría formalmente el conflicto.

La agenda, para que se termine el conflicto, contempla solo cinco puntos, todoscruciales: primero, desarrollo  rural; segundo, garantías para el ejercicio de la oposición política yde la participación ciudadana; tercero,  el fin mismo del conflicto armado que  incluye la dejación de las armas y la reintegración de las FARC la vida civil, junto con todas las medidas del Gobierno para dar garantías al proceso de terminación; cuatro, el narcotráfico y quinto,  los derechos de las víctimas.

La tercera fase es la implementación simultánea de todo lo acordado, con las correspondientes garantías y mecanismos de verificación y participación ciudadana.

Y vendría el espaldarazo de la Casa Blanca. Obama se despachó en elogios a las tratativas de Santos en búsqueda de la paz, que los necesita en su justo afán de aislar a la ultraderecha y aquellos jerarcas militares, todos bien amigos de EE.UU.,  que sueñan que todo esto fracase.

Los peligros de negociar en medio del fuego

Un punto crítico de las negociaciones, que se instalan formalmente en Oslo en la primera quincena de octubre,  es que se darán en medio de las hostilidades.

Por eso  el presidente le pidió al pueblo colombiano templanza, paciencia y fortaleza ante eventuales nuevos ataques de las FARC  o un incremento de la violencia. "Esos ataques serán respondidos con toda la contundencia por parte de la fuerza pública y de la justicia”.

Jiménez, quien no pudo conocer el discurso de Santos, no se refirió al tema del cese al fuego. Pero seguramente las FARC no fijarán una tregua unilateral de sus acciones de guerra sin acuerdos previos.

Por desgracia, entonces, asistiremos a un teatro de operaciones permanente  donde las dos partes arreciarán para demostrar su contundencia y favorecerse en la mesa, pero  siempre en perjuicio de los derechos humanos. En medio de las conversaciones de La Habana, se corre el peligro de un escalonamiento de los enfrentamientos y  lo que es peor, a cualquier grave provocación de los enemigos de la paz que a través de un atentado o una operación encubierta dé al traste con el gigantesco esfuerzo de poner fin a este conflicto de medio siglo.

La prudencia y la fina ingeniería que seguramente demandará el proceso de pláticas, más temprano que tarde pondrá en la mesa la urgente necesidad de un cese al fuego antes de que  un bombazo haga trizas la agenda.

Acordémonos del secuestro y posterior muerte del ex ministro conservador  Angelino Durán Quintero a manos del EPL en enero de 1992o el ataque al senador AurelioIrragori, este sin consecuencias,en plenas conversaciones entre la Coordinadora Guerrillera Simón y el gobierno de Gaviria, que paralizaron el curso de las conversaciones de paz.

Para no hablar del plagio del senador  Gechen  y el avión donde iba que puso fin a las negociaciones del Caguán en 2001.

El frustrado proceso de paz de las FARC con el gobierno de Betancur, en 1983, estableció de entrada que los acuerdos, los únicos firmados entre esa guerrilla y el Estado, serían precisamente de “cese al fuego, tregua y paz”. Y así operaron un trecho. Incluso, desde ese año hasta 1989, varias veces las FARC decretaron ceses unilaterales de fuego como voluntad de concordia.

¿Acuerdos de paz para enviar guerrilleros a la cárcel?

Llama la atención que el presidente Santos no se refirió al tema de la penalización en el posconflicto.Es sabido que en ninguna parte del mundo un proceso de paz que haya culminado con éxito contempló un solo día de cárcel para los reinsertados a la vida civil.
Como se sabe, algunos sectores, en especial de la ultraderecha,  encabezados por Uribe y hoy lo manifestó sin ambages, exigen llevar a prisión a los ex  combatientes en una ingenua visión de lo que debe ser el curso final de esta guerra civil larvada de años.

Y la ex ministra de Defensa de Uribe Vélez, Martha Lucía Ramírez, planteó hoy en panel de Cable Noticias, al lado del ex general Néstor Ramírez, una prisión especial para los guerrilleros, con mando o sin mando.

Martha Lucía Ramírez,  en el 2006,  aseguró que en seis  meses acabaría con las guerrillas. Algo similar había dicho en 1991, el hoy ministro de Trabajo Rafael Pardo, siendo ministro de Defensa del presidente Barco.

ACORE, la asociación de militares en retiro, que acaba de sacar un manifiesto de doce puntos y su exigencia de entrar en la mesa, es de la misma idea y otras peores, como poner como punto inicial un cese del fuego unilateral de la guerrilla antes de entrar a negociar y la disolución inmediata de Marcha Patriótica por considerarla el brazo político de las FARC. Remember Unión Patriótica.

Y a propósito, llamó la atención que el jefe de las FARC saludara varias expresiones sociales como el Congreso de los Pueblos, la Minga, el movimiento indígena, entre otros, como garantes populares del proceso y no a la Marcha Patriótica. Quizá para que no le vayan a poner el sambenito de siempre.

Seguramenteel primer mandatario espera que su ley marco para la paz, aprobada en el Congreso, que contempla penas a los desmovilizados será de fácil acogida por los negociadores de las FARC. Una vana ilusión y como dijo Camilo Gonzáles Posso, director del Centro de Memoria, en un panel hoy en Canal Capital, con toda seguridad nuevos acuerdos en este sentido llevará la mesa de La Habana al Congreso, incluidos los derechos políticos de los ex guerrilleros a participar en las contiendas electorales.

Si algo fundamental anuncia este proceso que hoy se presenta al país, es que sí es posible una salida política al conflicto colombiano, que solo a través de las conversaciones civilizadas se puede alcanzar la paz. En eso estriba este día histórico.


*Roberto Romero Ospina, periodista y catedrático, autor de varios libros de formación periodística y asesor de comunicación popular y alternativa


Fuente Centro Memoria

Declaración del MINREX: Cuba seguirá brindando sus buenos oficios para la paz en Colombia

 DECLARACIÓN DEL MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES

La Revolución cubana tiene un compromiso histórico con la paz en Colombia y con los esfuerzos encaminados a poner fin al conflicto político, social y militar de ese país hermano de América Latina y el Caribe.

El Gobierno de Cuba ha hecho esfuerzos discretos y constructivos para ayudar a la búsqueda de una solución negociada, respondiendo siempre a una solicitud de las partes involucradas y sin influir en lo más mínimo en sus respectivas posiciones.

En el curso de más de un año, por solicitud expresa del Gobierno de Colombia y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP), y respetando celosamente el compromiso de confidencialidad acordado, el Gobierno cubano ha brindado su colaboración y apoyo para celebrar conversaciones exploratorias conducentes a un proceso de paz, a la vez que ha participado como garante en las deliberaciones. Por solicitud de ambas partes, también ha servido de garante, junto a los Gobiernos de Noruega y de Venezuela, para el traslado a Cuba de representantes de las FARC-EP.

Como fruto de las conversaciones exploratorias celebradas en La Habana desde el 23 de febrero de 2012 y conforme han declarado las partes, se ha abierto un proceso de diálogo comprometido con la paz y con la solución del conflicto histórico en Colombia, el cual Cuba respalda, consciente de la importancia que tiene para el pueblo colombiano y de su trascendencia para América Latina y el Caribe. 

El Gobierno cubano continuará prestando su ayuda solidaria y sus buenos oficios a favor de este esfuerzo, en la medida en que el Gobierno de Colombia y las FARC-EP así lo soliciten.

La Habana, 4 de septiembre de 2012


jueves, 9 de agosto de 2012

Cuba: Este viernes, debate online sobre los jóvenes y sus derechos

Por AINen la sección

La Habana, agosto 8.- A un debate online sobre los jóvenes y sus derechos, en qué medida se conocen, garantizan y respetan, abrirá sus puertas este viernes, de 10 de la mañana y hasta el mediodía, la versión digital del periódico Juventud Rebelde.

Excelente oportunidad para compartir información y opiniones, contrastar realidades, reflexionar y hallar respuestas, será este foro interactivo, una de las muchas acciones previstas en Cuba a propósito del 12 de agosto, Día Internacional de la Juventud.

Durante esas dos horas y desde la Redacción Digital del “diario de la juventud cubana”, especialistas del Ministerio de Justicia y del Centro de Estudios sobre la Juventud (CESJ), de la Unión de Jóvenes Comunistas, dialogarán con cibernautas dentro y fuera de la Antilla Mayor.

Temas para el intercambio serán, por ejemplo, los derechos sexuales y reproductivos, acceso a una educación gratuita y de calidad y al empleo, inmunización ampliada y servicios básicos de salud, protección, no violencia y educación en una cultura de paz, libertad de expresión, participación y toma de decisiones.

Otros derechos no menos importantes, como los referidos a la alimentación, recreación y constitución de una familia, también tendrán cabida, precisó a la AIN la Master en Ciencias Ana Isabel Peñate, subdirectora del CESJ, y alentó a los jóvenes a participar en este foro y a enriquecer con sus propuestas el temario.

De hecho, varios comentarios han sido “colgados” ya por los lectores en la página web del periódico, en respuesta a la convocatoria, y uno tras otro van llegando los mensajes al correo digital@juventudrebelde.cu , aseguró.

La de hoy es la generación joven más numerosa en la historia humana, y satisface poder contribuir, con iniciativas como esta, a generar el diálogo, la reflexión, movilización y toma de conciencia en torno a realidades terribles y elementales derechos vulnerados e, incluso, negados a millones en todo el planeta, enfatizó. 

martes, 20 de marzo de 2012

Un impacto descomunal para un desafío descomunal

Por Iroel Sánchez

Gabriel García Márquez escribió alguna vez que Fidel es incapaz de concebir ninguna idea que no sea descomunal y lo sucedido este 14 de marzo viene a confirmarlo.

He preguntado a varios amigos con vasta experiencia en Internet si conocen de una acción como la sucedida alrededor de la presentación del libro Nuestro deber es luchar, que recoge el diálogo sostenido por Fidel, hace apenas un mes, con 117 intelectuales de 22 países en la Feria del Libro de La Habana, y la respuesta de todos ha sido negativa.

El volumen, en el que se abordan con profundidad los graves peligros ambientales, económicos y bélicos que acosan la supervivencia de la especie humana, fue presentado este miércoles en inglés y español por relevantes intelectuales en doce ciudades de Europa, África y América, entre ellas San Juan (Puerto Rico), Madrid (España), Washington (Estados Unidos), La Habana (Cuba), Ciudad de México (México), Caracas (Venezuela), Kingston (Jamaica) y La Paz (Bolivia) y Luanda (Angola).

Pero lo realmente impresionante, ha sido en este caso el uso de Internet como un instrumento revolucionario para la transmisión de ideas, algo en lo que el líder de la Revolución cubana ha insistido de manera reiterada. Además de las versiones impresas presentadas en Caracas y La Habana, Nuestro deber es luchar fue difundido en versión PDF desde el portal Cubadebate, que también transmitió en video por streaming -de modo simultáneo- las presentaciones del libro desde los distintos países donde tuvieron lugar. A la vez, en la red social Twitter se convocaba a un debate alrededor de los temas abordados por Fidel con la etiqueta #Savetheworld que llegaba a colocarse en tercer lugar mundial entre los temas del momento en ese popular espacio la Red de redes.

Muchas lecciones se derivan de este suceso. La Secretaria de Estado Hillary Clinton, que tanto promueve su llamada Diplomacia 2.0, a través de Internet, debería tomar nota de cómo con mínimos recursos el maldecido David logra vencer la censura de Goliat; y los revolucionarios en todo el mundo tenemos ante nuestros ojos una lección magistral de cómo convertir un instrumento creado por el imperio para profundizar su hegemonía en una herramienta a favor del humanismo y la liberación de las mayorías.

Una vez más, Fidel hace realidad aquella idea de su maestro José Martí, “trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras”, para enfrentar lo que es, sin dudas, un desafío descomunal: hacer conciencia sobre los casi invencibles peligros que amenazan a la humanidad.

(Publicado en CubAhora)

Imagen agregada RCBáez: Revolución 2.0