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miércoles, 16 de diciembre de 2015

Obama defiende los objetivos de su política hacia Cuba



Redacción Internacional Periódico Granma

El presidente de Estados Unidos dijo que la política del bloqueo puede cambiar muy rápido

gran_obama-cubaEl presidente de Estados Unidos, Barack Obama, defendió los objetivos del cambio de política de su gobierno hacia Cuba en una reciente entrevista concedida a Yahoo News.

A pocos días de cumplirse un año de los anuncios del 17 de diciembre que abrieron un nuevo capítulo en la relación bilateral, el mandatario estadounidense dijo que “está en marcha” el proceso de normalización.

Ya hay un trabajo que mostrar, refirió, y puso como ejemplo la reapertura de las embajadas, el incremento de los viajes de estadounidenses hacia Cuba, así como las visitas de miembros de su gabinete. Ade­más del secretario de Estado, John Kerry, durante los últimos meses han visitado La Habana la secretaria de Comercio, Penny Pritzker, y el secretario de Agricultura, Tom Vilsack.

Obama resaltó la importancia de encontrar nuevas áreas de colaboración. “Ya hemos firmado acuerdos en cuestiones de navegación y de protección de las áreas marinas. Creo que la persecución del tráfico de personas es otro interés que compartimos”, dijo.

Respecto a la permanencia del bloqueo económico, financiero y comercial contra Cuba, Obama refirió que ha crecido el apoyo bipartidista y “la política puede cambiar muy rápido”.

“Es concebible que el Congreso decida tomar alguna medida el año que viene. Yo he argumentado, y lo voy a seguir diciendo, que el embargo puede haber jugado una función en los 1960, quizá a principios de los setenta, pero después de 50 años no ha funcionado, no ha producido los cambios que queríamos. Vamos a estar mucho mejor si las costumbres, las actitudes, y las mentes del pueblo norteamericano y las compañías norteamericanas están ahí a la vista de los cubanos, que ellos estén en contacto diario con ellos”, refirió.

Sin embargo, dijo que la Casa Blanca será “selectiva y cautelosa” en el uso de sus prerrogativas ejecutivas para transformar la aplicación del bloqueo.

“Nosotros podemos hacer algunas determinaciones acerca de cómo se implementa el embargo actualmente y podemos presentarle argumentos más fuertes al Congreso sobre la importancia de eliminar el embargo, si el gobierno cubano introdujera reformas más sustanciales”, añadió.

Las autoridades cubanas han sido claras respecto a que la soberanía y los asuntos internos del país no se negocian, ni se pueden pedir concesiones a cambio de la derogación de medidas unilaterales establecidas por Washington.

A pesar de la codificación en leyes de la política agresiva de Estados Unidos hacia Cuba, la figura del presidente conserva grandes facultades para emitir licencias que dejen sin efecto práctico la mayoría de las sanciones.

Hasta el momento Obama solo ha utilizado esas potestades para in­fluir sobre un reducido grupo de elementos de la aplicación del bloqueo, fundamentalmente en el envío de remesas, el sector por cuenta propia y las telecomunicaciones, dejando en pie el grueso del bloqueo.

Varios analistas coinciden en que esos sectores son priorizados por el gobierno estadounidense con evidentes fines políticos.

Nuestra teoría original —dijo Obama— no era que íbamos a ver cambios inmediatos ni que el control que ejerce el gobierno iba a suavizarse, sino más bien que con el tiempo se establecerían las condiciones para una transformación sustancial.

“Si ellos quieren disfrutar de todos los beneficios de su reincorporación a la economía mundial, entonces van a tener que acelerar las reformas que hacen falta”, añadió.

“Mientras más vean los beneficios de las inversiones de Estados Unidos, de los dólares de los turistas norteamericanos moviéndose dentro de la economía, de las telecomunicaciones abriéndose para que los cubanos obtengan información sin censura, más se sentarán las bases para los cambios mayores que están por venir”.

Obama se refirió a la figura del General de Ejército Raúl Castro y reconoció que nadie tiene mejor reputación en Cuba que “uno de los revolucionarios originales”.

El mandatario estadounidense habló también sobre un hipotético viaje a Cuba antes de finalizar su mandato, si bien no ha trascendido ninguna invitación oficial.

“Estoy muy interesado en ir a Cuba, pero pienso que las condiciones deben ser correctas“, dijo y precisó que tomaría una decisión “en los próximos meses”.

Ante una pregunta sobre si su compromiso de cerrar la cárcel de Guantánamo podría conducir a la devolución a Cuba del territorio ocupado por la Base Naval, respondió que Estados Unidos estaba “lejos de tener una conversación sobre ese asunto con el Gobierno cubano”.

“No hay dudas de que les encantaría tener Guantánamo de vuelta. Imagino que será una larga discusión diplomática que se extenderá más allá de mi administración”, añadió sin negar la posibilidad de que esa devolución finalmente se materialice, lo cual es una demanda histórica del pueblo cubano amparada en la ley internacional y los derechos de soberanía sobre su territorio.

martes, 21 de junio de 2011

Cuba. Base Naval de Guantánamo: la ilegalidad en más de un siglo

Como bien nos ha demostrado el imperio, hay textos que no caducan; sigue la banderilla clavada en nuestro costado: Guantánamo

Base Naval de Guantánamo: la ilegalidad en más de un siglo
Por Singh Castillo

La usurpación de suelo cubano tiene más de 100 años

Guantánamo.- Uno de los momentos más graves en la historia de Cuba sucedió entre los días 7 y 18 de junio de 1898, cuando marines norteamericanos desembarcaron en las arenas de Playa del Este, en la entrada de la bahía de Guantánamo y ocuparon parte de lo que es hoy el territorio usurpado al pueblo cubano.

En el expansionismo yanki de fines del siglo XIX, el puerto de Guantanamo era clave para dominar el istmo de Panamá: “…sin la posesión de Guantánamo, el canal jamás llegará a estar seguro en manos de los Estados Unidos”, afirmó entonces un activo representante de esas ideas, el capitán de navío Mahan.

La declaración oficial de la guerra contra España el 21 de abril de ese año brindó la oportunidad esperada, en mayo, la infortunada flota del almirante Pascual Cervera y Topete arriba a Santiago de Cuba. Para bloquearla, la U.S. Navy precisa de una base de apoyo cercana.

Las miradas se vuelven hacia la bahía de Guantánamo, el Puerto Grande descubierto por Cristóbal Colón en abril de 1494 e invadida infructuosamente por los británicos en julio de 1741, cuya posición estratégica permite controlar el Mar Caribe.

Del 7 al 9 de junio de 1898, los cruceros Marbelhead y Yankee, junto a otros buques, bombardean las defensas españolas en la bahía de Guantánamo. La mayor concentración del fuego norteamericano se dirigió al vetusto fuerte de Cayo Toro, cuya artillería quedó silenciada, luego de intercambiar intensos disparos.

También uno de los buques rastrea y enganchó el cable submarino que enlazaba por telegrafía a Santiago de Cuba y Guantánamo con España, privando al mando hispano de ese medio.

Envalentonados por la neutralización las defensas colonialistas, por Playa del Este toma tierra un pequeño destacamento del único batallón de marines con que contaba los Estados Unidos en esa época. Avanzan hacia el poblado de Punta Pescadores, donde destruyen la caseta del cable allí existente.

La permanencia en tierra dura poco, pues los infantes de marina tienen de retornar a sus buques, ante el inminente contragolpe español. Es el inicio de la invasión a la bahía de Guantánamo por las primeras fuerzas yankis que desembarcan en suelo cubano durante la guerra hispano-cubano-norteamericana.

Siguiendo órdenes de Calixto García, el Mayor General Pedro Agustín Pérez, el máximo jefe mambí en la zona de Guantánamo, a bordo del  Marbelhead conversa con el capitán de navío Bowman H. McCalla, al mando de la expedición norteña, con el cual ultima los detalles de un desembarco mayor con apoyo cubano.

El 10 de junio, el impetuoso bombardeo de los buques permite a los marines del coronel Robert W. Huntington realizar un segundo asalto a Playa del Este, así como a Playa del Cable y Punta Pescadores, mientras los defensores españoles se retiran de forma desordenada hacia las alturas de El Cuzco.

A las 11 de la mañana de ese día ondea la bandera de las barras y las estrellas sobre las alturas de Playa del Este. Fue la primera vez que el estandarte yanqui se enarboló en lo que sería en pocos años la estación naval nacida de las imposiciones imperiales contenidas en la tristemente célebre Enmienda Platt.

Sin apoyo de los insurrectos y calculando erróneamente los medios y fuerzas de los españoles en la cercana Caimanera, se lanzan a tomarla por su parte cenagosa. Fracasan.

Atrapados en el campamento McCalla, en la entrada de la bahía, los que se autotitulan orgullosos y selectos, los marines, son aterrorizados por las incursiones españolas desde El Cuzco, cunde el pánico entre sus fuerzas, las cuales nombraron al lugar como “Las colinas malditas”.

Están a punto de sucumbir, cuando llega el teniente coronel Enrique Thomas y Thomas con un centenar de curtidos mambises.  Ante la incapacidad de sus jefes, McCalla le otorga el mando de las operaciones terrestres y el 14 de junio dirige con éxito las fuerzas cubano-norteamericanas en la batalla de El Cuzco, con la cual son desalojadas las fuerzas coloniales del perímetro costero.

En las alturas de Tres Piedras, al otro lado de la rada, tiene lugar la última acción victoriosa de ambos ejércitos. Con ella se logra el control definitivo de las márgenes de la ensenada y disponer de la base de operaciones, comunicaciones y aseguramiento logístico para el bloqueo naval a Santiago de Cuba, que culminaría con el hundimiento de la flota del almirante Cervera.

La obtenida en Guantánamo, es la primera victoria de los aliados en el conflicto. El 18 de junio de 1898, el capitán de navío Bowman H. McCalla rinde honores a la bandera cubana y al Mayor General Pedro Agustín Pérez, hecho sin precedentes.

Por esa causa, McCalla recibió una fuerte amonestación del almirantazgo norteamericano, en una clara manifestación de que su intervención no ocurría para asegurar la independencia de los cubanos, ni reconocer a sus instituciones de gobierno y militares.

A pesar de la reprimenda, el 23 de julio, antes de suceder la separación de las fuerzas cubanas de las situadas bajo su mando, el militar norteamericano ordenó la formación de ambas unidades y dirigió unas palabras de agradecimiento a Thomas y sus hombres.

“No se como agradecer bastante, en nombre del gobierno de Norteamérica y en el propio, a los cubanos que, como bendición del cielo, llegaron en momentos precisos para evitarnos un fracaso”, le dice McCalla a los mambises guantanameros. Nueve días después de la rendición de Santiago de Cuba, el 24 de julio partió desde la bahía de Guantánamo el grupo expedicionario comandando por el general Nelson A. Miles, con la misión de ocupar Puerto Rico.

El éxito militar cubano-norteamericana en El Cuzco tuvo una gran repercusión en los Estados Unidos, pues hasta entonces en la guerra decretada a España sólo se conocía la victoria de la escuadra del comodoro George Dewey sobre buques españoles en la bahía de Manila, en Filipinas.

Al conocer la noticia en Nueva Cork, el patriota cubano Manuel Sanguily sentenció: “Han visto ya a Guantánamo, jamás renunciarán a poseerla”.

La historia le ha dado la razón. La usurpación de suelo cubano en la bahía de Guantánamo tiene más de 100 años.

http://www.solvision.co.cu/basenaval/plantillas/usurpacionsuelo.htm

Guantánamo: Víctimas de nuestro pueblo