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viernes, 22 de enero de 2016

"Cuenta regresiva para cerrar Guantánamo" campaña para que Obama cumpla su promesa


Por Norelys Morales Aguilera
 
"Cuenta regresiva para cerrar Guantánamo" antes de que Barack Obama deje la presidencia en 2017, es una campaña que convoca a la gente a tomarse fotos con letreros pidiendo el cierre de la prisión en la base que ocupan los Estados Unidos en Cuba, entre otras iniciativas.
Los impulsores son un grupo de abogados, periodistas, militares jubilados y personas interesadas, que creen que Guantánamo socava los valores de Estados Unidos y perjudica a su seguridad nacional, y debe ser cerrado sin más demora, según indica el sitio web http://www.closeguantanamo.org

Tom Wilner y Andy Worthington (@GuantanamoAndy) han sido los principales impulsores de la iniciativa. Wilner, es abogado, y fue Consejero de Registro para los presos de Guantánamo en sus casos ante la Corte Suprema en 2004 y 2008. Mientras, Worthington es un reconocido periodista de investigación independiente, autor del libro "The Guantánamo Files", y co-director (con Polly Nash) de la película documental "Fuera de la ley: Las historias de Guantánamo".

En enero de 2012 fue emitida una declaración [Ver en Pdf] para lanzar la campaña y crearon el sitio web, respaldada por numerosas personas y las organizaciones. En esa fecha solo se reflejaban los cambios en el número de prisioneros y aquellos a quienes se concedía libertad, pero el cambio de la campaña pretende que el cierre de Guantánamo sea realizado por Obama, quien hizo la promesa hace durante su carrera a la Casa Blanca, hace siete años.

El famoso músico Roger Waters, uno de los fundadores, bajista, cantante y compositor de la emblemática banda de rock Pink Floyd, ha contribuido al lanzamiento de la campaña "Cuenta regresiva para cerrar Guantánamo",

Al cumplirse una aniversario de la orden ejecutiva firmada por Obama, sin que se haya clausurado el tenebroso penal, Democracy Now! entrevistó a al músico, Waters y al promotor, Worthington, considerado una autoridad en los temas de Guantánamo. El video que sigue recoge esa entrevista, en inglés.


miércoles, 16 de diciembre de 2015

Obama defiende los objetivos de su política hacia Cuba



Redacción Internacional Periódico Granma

El presidente de Estados Unidos dijo que la política del bloqueo puede cambiar muy rápido

gran_obama-cubaEl presidente de Estados Unidos, Barack Obama, defendió los objetivos del cambio de política de su gobierno hacia Cuba en una reciente entrevista concedida a Yahoo News.

A pocos días de cumplirse un año de los anuncios del 17 de diciembre que abrieron un nuevo capítulo en la relación bilateral, el mandatario estadounidense dijo que “está en marcha” el proceso de normalización.

Ya hay un trabajo que mostrar, refirió, y puso como ejemplo la reapertura de las embajadas, el incremento de los viajes de estadounidenses hacia Cuba, así como las visitas de miembros de su gabinete. Ade­más del secretario de Estado, John Kerry, durante los últimos meses han visitado La Habana la secretaria de Comercio, Penny Pritzker, y el secretario de Agricultura, Tom Vilsack.

Obama resaltó la importancia de encontrar nuevas áreas de colaboración. “Ya hemos firmado acuerdos en cuestiones de navegación y de protección de las áreas marinas. Creo que la persecución del tráfico de personas es otro interés que compartimos”, dijo.

Respecto a la permanencia del bloqueo económico, financiero y comercial contra Cuba, Obama refirió que ha crecido el apoyo bipartidista y “la política puede cambiar muy rápido”.

“Es concebible que el Congreso decida tomar alguna medida el año que viene. Yo he argumentado, y lo voy a seguir diciendo, que el embargo puede haber jugado una función en los 1960, quizá a principios de los setenta, pero después de 50 años no ha funcionado, no ha producido los cambios que queríamos. Vamos a estar mucho mejor si las costumbres, las actitudes, y las mentes del pueblo norteamericano y las compañías norteamericanas están ahí a la vista de los cubanos, que ellos estén en contacto diario con ellos”, refirió.

Sin embargo, dijo que la Casa Blanca será “selectiva y cautelosa” en el uso de sus prerrogativas ejecutivas para transformar la aplicación del bloqueo.

“Nosotros podemos hacer algunas determinaciones acerca de cómo se implementa el embargo actualmente y podemos presentarle argumentos más fuertes al Congreso sobre la importancia de eliminar el embargo, si el gobierno cubano introdujera reformas más sustanciales”, añadió.

Las autoridades cubanas han sido claras respecto a que la soberanía y los asuntos internos del país no se negocian, ni se pueden pedir concesiones a cambio de la derogación de medidas unilaterales establecidas por Washington.

A pesar de la codificación en leyes de la política agresiva de Estados Unidos hacia Cuba, la figura del presidente conserva grandes facultades para emitir licencias que dejen sin efecto práctico la mayoría de las sanciones.

Hasta el momento Obama solo ha utilizado esas potestades para in­fluir sobre un reducido grupo de elementos de la aplicación del bloqueo, fundamentalmente en el envío de remesas, el sector por cuenta propia y las telecomunicaciones, dejando en pie el grueso del bloqueo.

Varios analistas coinciden en que esos sectores son priorizados por el gobierno estadounidense con evidentes fines políticos.

Nuestra teoría original —dijo Obama— no era que íbamos a ver cambios inmediatos ni que el control que ejerce el gobierno iba a suavizarse, sino más bien que con el tiempo se establecerían las condiciones para una transformación sustancial.

“Si ellos quieren disfrutar de todos los beneficios de su reincorporación a la economía mundial, entonces van a tener que acelerar las reformas que hacen falta”, añadió.

“Mientras más vean los beneficios de las inversiones de Estados Unidos, de los dólares de los turistas norteamericanos moviéndose dentro de la economía, de las telecomunicaciones abriéndose para que los cubanos obtengan información sin censura, más se sentarán las bases para los cambios mayores que están por venir”.

Obama se refirió a la figura del General de Ejército Raúl Castro y reconoció que nadie tiene mejor reputación en Cuba que “uno de los revolucionarios originales”.

El mandatario estadounidense habló también sobre un hipotético viaje a Cuba antes de finalizar su mandato, si bien no ha trascendido ninguna invitación oficial.

“Estoy muy interesado en ir a Cuba, pero pienso que las condiciones deben ser correctas“, dijo y precisó que tomaría una decisión “en los próximos meses”.

Ante una pregunta sobre si su compromiso de cerrar la cárcel de Guantánamo podría conducir a la devolución a Cuba del territorio ocupado por la Base Naval, respondió que Estados Unidos estaba “lejos de tener una conversación sobre ese asunto con el Gobierno cubano”.

“No hay dudas de que les encantaría tener Guantánamo de vuelta. Imagino que será una larga discusión diplomática que se extenderá más allá de mi administración”, añadió sin negar la posibilidad de que esa devolución finalmente se materialice, lo cual es una demanda histórica del pueblo cubano amparada en la ley internacional y los derechos de soberanía sobre su territorio.

martes, 24 de noviembre de 2015

Reclamo sobre bases militares signa reunión por la paz en Guantánamo


Concluye IV Seminario Internacional de Paz y por la Abolición de las Bases MilitaresGuantánamo, Cuba 23 nov (PL) Con un reclamo contra las bases militares concluyó hoy en esta ciudad la primera sesión del IV Seminario Internacional de Paz y por la Abolición de las Bases Militares.

Los salones de la Sede Provincial del Poder Popular fueron el escenario de los debates sobre asuntos de interés global, como la necesidad del cierre inmediato de las bases militares, las denuncias a la política injerencista de las grandes potencias, y el apoyo a Cuba a su justa reclamación a Estados Unidos para que devuelva el territorio ilegalmente ocupado en Guantánamo desde 1903.

Silvio Platero, presidente del Movimiento Cubano por la Paz, dio la bienvenida a los delegados que durante tres días debatirán sobre las consecuencias de las bases militares en el mundo y abordarán elementos probatorios que demuestren la necesidad de su eliminación a nivel mundial

La presidenta del Consejo Mundial de la Paz, María Do Socorro, denunció que la base de Guantánamo es una amenaza permanente para los pueblos de América Latina, mientras el embajador de Ecuador en Cuba, Edgar Ponce, expresó que esos recintos son tentáculos de los que se sirve el imperio para saquear a los pueblos del continente.

"Que nadie se llame a engaño, Estados Unidos cree que tiene al mundo en sus garras, para eso crean esos enclaves", expresó el diplomático durante su intervención.

En esta jornada se presentaron una decena de trabajos e intervenciones relacionadas con las bases militares y su amenaza a la paz mundial. Delegados de Australia, Estados Unidos y Cuba expusieron elementos relevantes sobre esos enclaves en cada uno de las regiones del planeta.

Con la presencia de José Ramón Balaguer Cabrera, Jefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, las máximas autoridades de la provincia de Guantánamo y el Héroe de la República de Cuba, Fernando González Llort, cerró esta primera sesión del evento en el cual participan más de 200 pacifistas de 46 países.

Tomado de Prensa Latina

lunes, 25 de mayo de 2015

Cuba-Estados Unidos después del 17D

Por Elier Ramírez Cañedo*
Imágenes como estas pueden observarse luego del 17 de diciembre pasado. Foto: Franklin Reyes/AP
Imágenes como estas pueden observarse luego del 17 de diciembre pasado. Foto: Franklin Reyes/AP

Luego del anuncio del 17 de diciembre, han ocurrido numerosos y relevantes acontecimientos que han contribuido al mejoramiento de las relaciones entre ambos países, en especial las visitas a Cuba de congresistas, gobernadores, delegaciones comerciales norteamericanas, así como las rondas de conversaciones sostenidas en la Habana y Washington para discutir sobre asuntos migratorios, la reanudación de las relaciones diplomáticas, derechos humanos, entre otros asuntos. Pero el principal hecho histórico, único desde el triunfo de la Revolución Cubana el 1ro de enero de 1959, fue el encuentro cordial y las conversaciones respetuosas sostenidas por el General de Ejército, Raúl Castro y el presidente Obama, durante la celebración de la Cumbre de las Américas en Panamá.  Una visita a Cuba del presidente estadounidense en el 2016, marcaría otro hito histórico en las relaciones Estados Unidos-Cuba.

Sin embargo, a pesar de los notables avances y del ambiente de optimismo que se respira, lo esencial aun no se ha resuelto, como señaló el General de Ejército, Raúl Castro, en su alocución del 17 de diciembre. El bloqueo continúa y el camino hacia la “normalización” parece ser un proceso largo y complejo. “Nuestro pueblo debe comprender que –añadió Raúl en su discurso ante la Asamblea Nacional el 20 de diciembre-, en las condiciones anunciadas, esta será una lucha larga y difícil que requerirá que la movilización internacional y de la sociedad norteamericana continúe reclamando el levantamiento del bloqueo”.[i]

Por otro lado, es oportuno recordar que el 14 de julio de 2009 Cuba presentó oficialmente al gobierno de los Estados Unidos una propuesta de agenda, con los temas que serían claves para la Isla en un proceso de diálogo con los Estados Unidos, demostrando algo que ha sido una constante: la voluntad del gobierno cubano a buscar algún tipo de entendimiento con los Estados Unidos sobre la base del respeto a los principios y la soberanía.[ii] La agenda comprendía los siguientes puntos:

-Liberación de los antiterroristas cubanos presos en cárceles estadounidenses.
-Levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero.
-Exclusión de Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo.
-Abrogación de la Ley de Ajuste Cubano y la política de “pies secos-pies mojados”.
-Devolución del territorio ocupado por la Base Naval de Guantánamo
-Fin de la agresión radial y televisiva contra Cuba
-Cese del financiamiento a la contrarrevolución y a la subversión interna.
-Compensación a Cuba por los daños del bloqueo y las agresiones.
-Restitución de los fondos congelados robados.

Como puede observarse, de esta agenda solo se ha hallado solución al primer y tercer tema. Todo lo demás, aun está pendiente de solucionarse junto a otros asuntos que estarán en la agenda de Washington como las reclamaciones por las propiedades estadounidenses nacionalizadas a inicios de la Revolución.

De todos ellos, el bloqueo, representa el principal impedimento para una mejor relación entre ambos países. Cuba sigue negociando con los Estados Unidos, en condiciones desventajosas, con un puñal colocado en su garganta.

Pero lo cierto es que, hasta ahora, las medidas anunciadas e implementadas por la administración Obama, se limitan a determinadas áreas, cuando el presidente norteamericano, de hacer uso de sus amplias facultades ejecutivas podría convertir el bloqueo en una especie de cascarón vacío. ¿Por qué no lo hace? ¿Por qué, por ejemplo, no utiliza esas facultades ejecutivas para permitir que Cuba utilice el dólar en sus transacciones financieras con otros países? Si esos aspectos del bloqueo que aun hoy permanecen inamovibles, pretenden ser utilizados como carta de negociación, sería un error lamentable, pues Cuba nunca a dado paso alguno, ni ha negociado jamás sobre la base de la imposición, la fuerza o el chantaje.

Además de la aberrante Ley Helms Burton, otras regulaciones posteriores impiden que Obama pueda levantar las restricciones a los viajes de turismo de los ciudadanos estadounidenses a Cuba. Este obstáculo no lo tuvo Carter durante su mandato y ello le permitió, en marzo de 1977, eliminar de una sola vez todas las restricciones que existían para viajar a Cuba. Sin embargo, a diferencia de Obama, Carter sí tenía la facultad ejecutiva que le permitía eliminar el bloqueo, pero no lo hizo.

El restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas parece ser una cuestión fácil, no así el proceso hacia la “normalización” de las relaciones. De hecho, considero que al tratarse de un conflicto de naturaleza sistémica, hacia donde nos dirigimos es hacia un modus vivendi entre adversarios ideológicos o una relación más civilizada entre contrarios. Cuba y los Estados Unidos jamás han tenido una relación normal, no la tuvieron en el siglo XIX, tampoco en el XX, y mientras la esencia del conflicto siga siendo hegemonía versus soberanía, mucho menos será posible hablar de una normalidad en las relaciones. Utilizar hoy ese concepto en su acepción clásica puede resultar engañoso y confuso. Cuba ha defendido siempre una normalización, que en nada se ajusta a la visión estadounidense del término. Estados Unidos históricamente ha entendido la normalización de las relaciones con Cuba sobre la base de la dominación o la injerencia.

Si bien existen como nunca antes posibilidades para que el proceso hacia la “normalización” de las relaciones avance, no son pocos los obstáculos -además de las legislaciones y los puntos de la agenda aun no resueltos- que también funcionan a la hora de adormecer, torpedear o poner en riesgo cualquier mejoría de las relaciones, aunque ninguno de ellos constituye una barrera infranqueable. Todos estos temas complejos, pueden ser superados con el paso del tiempo, si la voluntad política y el contexto lo favorecen.

Podemos aventurarnos y presentar algunos de ellos, aunque quizás no sean todos:

-La cultura política enraizada en buena parte de los círculos de poder de los Estados Unidos de que Cuba debe pertenecerles o de lo contrario a ajustarse a los intereses hegemónicos de los Estados Unidos. Lo que el Dr. Carlos Alzugaray, denomina el Síndrome de la Fruta Madura.[iii]

-El condicionamiento de la política o la política del condicionamiento. La vetusta idea de que para que exista una normalización plena de las relaciones entre ambos países, Cuba debe estar dispuesta ceder espacio soberano, tanto en el escenario doméstico, como en su política exterior. Ahora el foco de esas exigencias está más dirigido a la primero que a lo segundo.

-La diplomacia del quid pro quo. Pretender que ante cada paso tomado por el gobierno de los Estados Unidos que signifique el desmontaje de una política agresiva que el propio gobierno estadounidense considera fallida, Cuba debe responder con algún paso que sea funcional a los intereses de Washington. Esto es un enfoque totalmente contraproducente, pues Cuba no tiene ninguna política agresiva que desmontar contra los Estados Unidos. Si se repasa la historia de lo ocurrido durante las administraciones de Gerald Ford y Jimmy Carter en cuanto a las relaciones Estados Unidos-Cuba, se podrá comprender fácilmente que la diplomacia del quid pro quo nunca ha funcionado con Cuba. Como expresara Josefina Vidal, Directora General de Estados Unidos, del Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) de Cuba, en una entrevista trasmitida por la televisión cubana: “Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos han sido históricamente asimétricas.  Por lo tanto, no se puede aplicar un enfoque de lo que se llama en diplomacia de quid pro quo, yo te doy algo y tú me das algo, no se puede aplicar con automatismo, teniendo en cuenta que hay muchas más cosas que desmontar del lado de Estados Unidos que del lado de Cuba, porque en Cuba no tenemos sanciones contra empresas o ciudadanos norteamericanos, tampoco tenemos un territorio ocupado en Estados Unidos que podamos cambiar por el territorio ocupado en la base naval en Guantánamo, no tenemos programas financiados desde Cuba con vistas a influir dentro de la situación de Estados Unidos o a promover cambios en el orden interno de Estados Unidos, no tenemos transmisiones radiales y televisivas ilegales, especialmente concebidas desde Cuba hacia Estados Unidos, sino que es lo contrario.  En fin, hay un grupo mayor de políticas y de medidas que hay que cambiar del lado de Estados Unidos que del lado de Cuba”.[iv]

-La política de los Estados Unidos hacia Venezuela. Una mayor injerencia y política de agresión de los Estados Unidos contra Venezuela, pudiera afectar el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba. Los estrechos y sensibles vínculos históricos, económicos y políticos entre Venezuela y Cuba, hacen que cualquier tipo de agresión de los Estados Unidos contra Venezuela sea visto desde Cuba, como una agresión también contra la Isla. Para Cuba la mayor prioridad en su política exterior va a ser siempre la integración y unidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños, proceso en el cual Venezuela constituye uno de sus ejes fundamentales. El hecho de que la administración Obama hubiera lanzado un decreto en el que se calificaba a Venezuela como una amenaza a la “seguridad nacional” de los Estados Unidos, indudablemente tuvo –junto a otros factores- algún efecto en el retraso de la apertura de las embajadas en ambos países.

-La búsqueda del cambio de régimen en Cuba, como lo han expresado públicamente varios funcionarios del gobierno estadounidense, en especial, la subsecretaria de Estado para asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson. Estas intenciones se materializan a través de los llamados programas para la promoción de la democracia y los derechos humanos, cada vez más cuestionados. Sin embargo, para mi sorpresa, en una conferencia de prensa realizada durante la Cumbre de las Américas en Panamá, el presidente estadounidense expresó: “En Cuba, no somos parte del negocio del cambio de régimen. Somos parte del negocio de asegurarnos que los cubanos tengan libertad y la capacidad de participar y formar su propio destino y propias vidas, y de apoyar a la sociedad civil”. Más adelante agregó: Lo que le dije al Presidente Castro es lo mismo que le he dicho a otros líderes de toda la región. Nosotros tenemos un punto de vista y no tememos expresarlo. Pero confío en que la manera de alzar los valores que apreciamos es mediante la persuasión. Y ese será el primer enfoque que tomaremos para encarar una variedad de asuntos, principalmente porque no tienen una implicación sobre nuestra seguridad nacional de manera directa (…) Y a menudo, cuando nos insertamos de una manera que va más allá de la persuasión, nuestras acciones resultan contraproducentes”. [v]

Mi sorpresa viene dada, en que las palabras de Obama se contradicen con otras pronunciadas por él anteriormente y no coinciden en nada con las de otros representantes de su gobierno, y mucho menos con la realidad. Si el enfoque fuera solo el de la persuasión, no creo habría problemas, pero de lo que se trata es de una injerencia desencarnada en los asuntos internos de Cuba. Va más allá del discurso y de la expresión de una opinión diferente y se materializa en acciones concretas como la creación, incitación, orientación y respaldo material y financiero a grupúsculos internos para que trabajen por el cambio de régimen en Cuba. El caso de Alan Gross, fue un ejemplo dramático de estas acciones injerencistas.

Surge siempre la pregunta de cómo interpretaría el gobierno de los Estados Unidos que Cuba promoviera y respaldara financieramente a grupos internos en los Estados Unidos para que estos se opusieran al gobierno. ¿Sería visto este apoyo simplemente como parte de una acción persuasiva o como una injerencia en los asuntos internos de los Estados Unidos? Si Estados Unidos no desiste de estos programas injerencistas, estará poniendo en riesgo todo el tiempo el éxito del proceso de “normalización” de las relaciones con Cuba. Si la apertura de las embajadas y luego consulados responde simplemente a un interés por parte de Estados Unidos de aumentar las capacidades de sus “diplomáticos” en la realización de acciones que se apartan del espíritu y la letra de lo que establece la Convención de Viena sobre las relaciones diplomáticas y consulares, se estará condenando también el proceso de acercamiento al fracaso.

-Extrema derecha. La presencia en el congreso de elementos de la extrema derecha cubanoamericana enemigos jurados de cualquier política que signifique una mejoría de las relaciones con Cuba, así como los opositores del nuevo enfoque de política hacia Cuba que tiene Obama dentro de la propia clase dominante de los Estados Unidos y dentro del Partido Republicano.

-La contradicción Nación/Imperio o de los auténticos intereses de seguridad nacional, con los intereses de seguridad imperial de la clase dominante norteamericana que marca todo el proceso de conformación e implementación de la política de los Estados Unidos hacia Cuba. El presidente estadounidense expresó en la conferencia citada en la Cumbre de las Américas de Panamá, que Cuba no era un peligro para la “seguridad nacional” de los Estados Unidos. Lo cierto es que nunca lo ha sido, al menos para la auténtica seguridad nacional de los Estados Unidos. Todo lo contrario. Lo que si siempre ha sido es un desafío para la seguridad imperial de la clase dominante de los Estados Unidos, que es otra cosa. Si los Estados Unidos, a la hora de diseñar e implementar la política hacia Cuba, privilegiara sus legítimos “intereses nacionales” y de “seguridad nacional”, el proceso de normalización de las relaciones con la Isla avanzaría aceleradamente, pues paradójicamente Cuba es una garantía para la seguridad nacional de los Estados Unidos en asuntos como la lucha contra el terrorismo, el tráfico de personas, la inmigración ilegal, el tráfico de drogas, el enfrentamiento a catástrofes naturales y el combate a grandes pandemias, por solo mencionar algunas áreas. Pero en el caso de la política hacia Cuba, aunque también hacia el resto de la región, ha primado más la lógica de las estrategias de seguridad imperial que las de una legítima seguridad nacional.

La contradicción pragmatismo/idealismo en la política exterior de ambos países. Estados Unidos se equivoca una y otra vez al pensar que Cuba actúa en política exterior bajo el prisma del pragmatismo. Durante las administraciones Ford y Carter, se pensó que Cuba iba a sacrificar sus principios de solidaridad con Puerto Rico y las misiones internacionalistas en África, a cambio de una normalización de las relaciones con Estados Unidos. Para Cuba esos asuntos jamás fueron negociables. Es evidente que Washington una vez más se equivocó al pensar que Cuba iba a tener una posición más moderada en relación con el decreto de Obama del 9 de marzo catalogando a Venezuela una amenaza a la “seguridad nacional” de los Estados Unidos, por estar ahora conversando con Washington para restablecer las relaciones diplomáticas.

-El factor tiempo. Obama cuenta con apenas un año y medio para poder hacer avanzar y cosechar algún éxito en su nuevo enfoque de política hacia Cuba. Las elecciones presidenciales serán en noviembre de 2016 y está por verse quienes serán los candidatos de ambos partidos y sus posturas en relación con Cuba. De ahí la importancia de fortalecer aún más las variables que empujaron la decisión del 17 de diciembre y que las bases de los puentes de relación que se construyan sean tan sólidas que hagan bien difícil la reversibilidad del proceso. Aunque realmente no creo existan hoy las condiciones que propicien se repita la historia de lo ocurrido en 1981, cuando lo avanzado durante el gobierno de Carter en el camino hacia la una relación más civilizada con Cuba, fue revertido radicalmente por la administración Reagan.

NOTAS

[i]Discurso del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura del IV Período Ordinario de Sesiones de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 20 diciembre de 2014,en: http://www.cuba.cu/gobierno/rauldiscursos/2014/esp/r201214e.html, (Internet)
[ii]Además de esta agenda de temas generales, el 13 de noviembre de 2012, en su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parilla, ofreció a Washington “negociar acuerdos de cooperación en áreas del mayor interés mutuo, como el enfrentamiento al narcotráfico, al terrorismo, al tráfico de personas y para la completa regularización de las relaciones migratorias, así como para la prevención y la mitigación de desastres naturales y la protección del medio ambiente y de los mares comunes, y “retomar las conversaciones, unilateralmente suspendidas por la contraparte, sobre temas migratorios y para el restablecimiento del correo postal”. Estas propuestas además se le hicieron llegar al gobierno estadounidense en varias oportunidades y por diversas vías. Nunca antes Estados Unidos había recibido tantos ofrecimientos concretos de negociación por parte de Cuba, con vista a establecer una relación más civilizada, que pondere más los espacios cooperación, que de diferendo.
[iii] Es decir: “la percepción que existe en la clase política de que EE.UU. tiene el derecho –o es más, el deber- de imponer su hegemonía sobre Cuba y los cubanos debido a razones históricas, ideológicas, geoconómicas y geopolíticas”. Carlos Alzugaray, El síndrome de la Fruta Madura, Trabajo impreso, Archivo Personal del autor.
[iv] El bloqueo no ha terminado. Entrevista a Josefina Vidal, Directora General de Estados Unidos, del Ministerio de Relaciones Exteriores, Granma, 3 de febrero de 2015, p.5.
[v] Comentarios Del Presidente Obama En La Conferencia De Prensa Después De La Cumbre De Las Américas en: http://spanish.panama.usembassy.gov/ni041115c.html (Internet)
Tomado de Cubadebate
* Académico cubano. Doctor en Ciencias Históricas. Coautor del libro “De la confrontación a los intentos de normalización. La política de los Estados Unidos hacia Cuba”.

jueves, 5 de marzo de 2015

Base Naval de Guantánamo: La historia de un despojo y el reclamo de Cuba para su devolución

Por Andrés García Suárez


Punto de control en la línea de demarcación del territorio
libre de Cuba y el ilegalmente ocupado por EEUU contra
la voluntad del pueblo cubano.
En contra de la voluntad del pueblo cubano el 2 de marzo de 1901 el Congreso de Estados Unidos otorgó su aprobación definitiva a la Enmienda Platt, inmediatamente firmada por el presidente de ese país, William McKinley. El texto —que es obra de Elihu Root, secretario de Guerra, y no del Senador Orville Platt cuyo apellido recibió el apéndice convertido en Ley— quedó incorporado a la Constitución de la República de Cuba por imposición del gobierno de Washington, como condición indispensable para otorgarnos la categoría republicana. Fue un chantaje que sólo así logró el voto de legisladores que realmente eran patriotas y aborrecían la maniobra.

La cláusula siete de la Enmienda, otro cepo sobre el cuello del Caimán, expresa: “Para poner en condiciones a los Estados Unidos de mantener la independencia de Cuba y proteger al pueblo de la misma, así como para su propia defensa, el Gobierno de Cuba venderá o arrendará a los Estados Unidos las tierras necesarias para carboneras o estaciones navales en ciertos puntos determinados que se convendrán con el Presidente de los Estados Unidos”.


Los “puntos determinados” ya los tenía muy claros el Almirante George Dewey,  jefe de la Naval General Board y representante de los grandes intereses financieros y militares de EEUU, quien el 9 de febrero de 1901, cuando comenzaba sus labores la Asamblea Constituyente cubana y la Isla estaba bajo la primera ocupación militar norteamericana, alertó al Presidente norteamericano: “Estados Unidos necesita la posesión permanente  (¡atención!, dijo “posesión permanente”) de las bahías de Guantánamo y de Cienfuegos.  Debe ser en un radio de diez millas en torno al fuerte El Toro de Guantánamo y alrededor de la Iglesia Catedral de Cienfuegos…”.  Lo curioso e importante es que en lo que dio en llamarse “Convenio de arrendamiento” no hubo ni real convenio ni cabal arrendamiento, porque este tipo de documento se concibe legalmente con una fecha de caducidad o término que no se consignó y por eso se extiende aún en el tiempo sin legalidad. El Gobierno Revolucionario no cobra desde 1959 por ese concepto la ridícula cifra del “alquiler” anual en señal de protesta y desconocimiento de la operación. Actualmente existe allí una prisión internacional para prisioneros políticos que son cruelmente torturados.
Resultaron vanas, a principios del siglo XX, las gestiones de una Comisión que los patriotas cubanos crearon para intentar salvar la soberanía cubana y la enviaron a Washington para discutir el asunto de la cesión de terrenos de nuestro territorio. Contra la imposición imperial alzaron sus voces o emitieron ponencias, patriotas tan notables como Salvador Cisneros Betancourt, Juan Gualberto Gómez, el General Lacret Morlot, Manuel Sanguily, y otros, y también la prensa nacionalista con sus caricaturas tan ilustrativas denostó el chantaje. También el pueblo protestó en manifestaciones populares y coreaba: “Nada de carboneras…”. A todos repugnaba  entregar partes del territorio y preocupaba los peligros de guerras dentro de nuestro país que ello entrañaba.
 

La frase impositiva del presidente McKinley al títere Tomás Estrada Palma, respecto a que: “¡Es una  decisión del Gobierno de Estados Unidos!”, y la pronunciada por Root, el Secretario de Guerra, ambas en 1901, a la Comisión cubana que fue a Washington: “Eso no tiene discusión porque esas bases son esenciales para la seguridad de Estados Unidos por su posición estratégica!”,  resultan semejantes en su prepotencia a la que funcionarios norteamericanos dijeron, en fecha reciente, durante la primera ronda de conversaciones binacionales, y algunos voceros de Washington recalcaron en la prensa internacional respecto a que: “no es negociable, no es discutible, ahora, el asunto de  la Base Naval de Guantánamo”.
 

Incluso ahora, el pasado 23 de enero la señora Roberta Jacobson, al frente de la delegación enviada por Washington a esa primera ronda de conversaciones enfatizó que: “Estados Unidos no ha modificado sus objetivos estratégicos hacia Cuba, lo que cambian son las formas”. (Las tácticas). Solo que ahora la parte cubana recalcó en que los futuros nexos deben basarse en los principios del derecho internacional refrendados en la Carta de las Naciones Unidas y las Convenciones de Viena sobre las Relaciones Diplomáticas y Consulares. Y nuestro Presidente Raúl Castro Ruz fue explícito en la III Cumbre de la CELAC al expresar: “El restablecimiento de las relaciones diplomáticas es el inicio de un proceso hacia la normalización de las relaciones bilaterales, pero esto no será posible mientras exista el bloqueo, no se devuelva el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval de Guantánamo, (…) Si esos problemas no se resuelven, este acercamiento diplomático entre Cuba y Estados Unidos no tendría sentido”.
 

Observemos que a 53 años de la firma del Decreto 3447 del Presidente John F. Kennedy y la entrada en vigor el 7 de febrero de 1962 de la declaración formal del bloqueo a la Isla, éste persiste, está intacto en su crueldad. Pero, ¿por qué ellos insisten en llamarlo “embargo?. No es una cuestión semántica sino conceptual. Porque “embargo” es término jurídico frecuente en el mundo legal, pero bloqueo entraña un acto de guerra que es ilegal. Entonces, resulta un contrasentido llevar a cabo agresiones contra un país con el cual se pretende restablecer relaciones. Es una discusión que tiene que enfrentarse en el Congreso de Estados Unidos y desmontar allí el entramado legal que lo sustenta. 
 

Como el momento que se abre no significa que el Gobierno norteamericano haya renunciado a su intención de poner a Cuba bajo su esfera de influencia, —es solo un cambio de táctica, como señaló la señora Jacobson—,  frente a esta realidad se impone encontrar en las reservas de nuestra identidad como pueblo las respuestas adecuadas para que el proceso en marcha tras dos rondas ya de diálogo no socave nuestra dignidad y no nos devuelvan a un estado de dependencia oprobiosa que ya vivieron nuestros antecesores.
Resulta muy necesario que nuestros jóvenes encuentren en el aula, donde se forma la conciencia de la Nación, en los hogares y en los medios de comunicación, los hitos de nuestra cultura e historia patria, de nuestro humanismo y nuestro internacionalismo. Ignorar el pasado compromete el futuro.
 

 “A semejanza de la política y la religión  —dijo el teólogo brasileño Frei Betto en el reciente Congreso Internacional Pedagogía 2015— la educación (y el conocimiento de la historia, agrego) sirve para liberar o para alienar, despertar protagonismo o favorecer el conformismo, propiciar una visión crítica o legitimar el status quo como si fuera inmutable, promover la praxis transformadora o sacralizar la dominación”. Por eso importa conocer la hermosa historia de Cuba, las raíces de todo lo que ahora se discute, y a los mejores luchadores.  Así sabremos seguir mejor a éstos y ser también protagonistas del futuro.

Tomado de Fanal Cubano

martes, 19 de noviembre de 2013

Declaración de los Intelectuales en Defensa de la Humanidad por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras



 
Del 18 al 20 de noviembre de 2013 se encuentra sesionando en la ciudad de Guantánamo, patrocinada por el Consejo Mundial por la Paz (CMP), el Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos (MOVPAZ), en coordinación con el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), el III Seminario Internacional de Paz por la Abolición de las Bases Militares Extranjeras con la presencia de un centenar de investigadores y activistas. Una vez más, hombres y mujeres de buena voluntad se reúnen para denunciar la injerencia, la imposición y el desprecio a los derechos de los otros.

El establecimiento de bases militares extranjeras en el territorio de otros países contra la voluntad de estos, es una violación de la soberanía nacional y forma parte de la estrategia económica y política del imperialismo para promover y garantizar sus intereses económicos y políticos. Las bases actúan como centros de fuerza de despliegue rápido, de monitoreo y entrenamiento, como instalaciones logísticas, como puntos de observación, como complejos para interceptar comunicaciones de otros países y centros de espionaje. Pero son también centros de corrupción, de colonización cultural, y causan un irreparable daño ecológico producto, entre otras causas, del manejo de armas no convencionales: bacteriológicas, biológicas e incluso de armas nucleares.

Defender la paz, es defender la vida y el porvenir de la humanidad. Heredera de los grandes movimientos antifascistas de la Europa amenazada por la guerra, la Red En defensa de la humanidad nació en 2003, uno de los momentos más peligrosos de la escalada belicista y agresiva de Bush. De entonces a acá los intelectuales, artistas y luchadores sociales se han movilizado ante los intentos de desestabilización o intervención extranjera imperialista en diversas partes del mundo: contra el golpe de estado en Honduras, contra la intentona golpista en Ecuador, en apoyo al pueblo de Palestina, en contra la intervención extranjera en Libia, condenando el Golpe de Estado en Paraguay, exigiendo el respeto a la soberanía Venezuela, en contra de una agresión extranjera a Siria, entre otras muchas causas justas.

En defensa de la paz es necesario hoy desenmascarar las operaciones militares y los planes de intervención, que avanzan camuflados bajo eufemismos como “la lucha contra el terrorismo” o “la lucha contra las drogas” o las “fuerzas de paz” y la metamorfosis organizativa y las diferentes denominaciones que están adoptando los asentamientos bélicos de los Estados Unidos, lo que intenta enmascarar su presencia e incidir en la desmovilización del creciente movimiento mundial en oposición a las bases militares extranjeras.

La red de intelectuales, artistas y luchadores sociales “En defensa de la humanidad” une sus esfuerzos a este movimiento y a los activistas que hoy se reúnen en Cuba, para exigir la abolición de todas las bases militares extranjeras y todo el resto de la infraestructura utilizada para las guerras de agresión, que cese la construcción de nuevas bases o la ampliación de las existentes, y se restaure y compense a los pobladores de esos territorios por los daños sociales y ambientales causados por estas bases.

Hace más de 100 años EE.UU. ocupa en contra de la voluntad de los cubanos una parte de su territorio, una porción de 117 kilómetros cuadrados. Pero este espacio, además, es utilizado como prisión, donde se tortura y se somete a trato degradante a los detenidos en violación de numerosos instrumentos normativos del Derecho Internacional. Una vez más exigimos el cese de esas ilegalidades, el cierre del ominoso centro de detenciones y la devolución por parte de EEUU de ese segmento de suelo, ilegalmente usurpado.

RED DE INTELECTUALES, ARTISTAS Y LUCHADORES SOCIALES “EN DEFENSA DE LA HUMANIDAD”

viernes, 15 de noviembre de 2013

Voces por la abolición de las bases militares extranjeras

Por Wilkie Delgado Correa
La Base Naval de Guantánamo tiene una historia triste e indignante para el pueblo cubano.

Cada año y en distintas partes del mundo se levantan miles de voces proclamando el derecho a una paz verdadera de los pueblos, cuyo desfrute pleno pasa por una definitiva eliminación de las bases militares extranjeras.

 Esta vez se alzarán las voces de un centenar de delegados en el III Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras, a celebrarse del 18 al 20 de noviembre en la provincia de Guantánamo, Cuba, territorio donde se asienta la ilegal Base Naval yanqui del mismo nombre, convertida, además, en cárcel –digo, infierno- para prisioneros de la política antiterrorista de los Estados Unidos.

 Han sido muchas las demandas de que se proceda al cierre de la cárcel en la ilegal Base de Guantánamo, por las condiciones en que se han mantenido y el tratamiento integral aplicado a las personas recluidas en dicha improvisada cárcel, donde han sido torturadas tanto física como mentalmente. También se ha pedido a Estados Unidos el cierre de sus prisiones secretas en el mundo.

 Por eso hoy surgen algunas preguntas que sirven para remarcar el carácter de esa instalación militar de Estados Unidos en Cuba: ¿Base Naval legítima o ilegal? ¿Cárcel de nuevo tipo para violar los derechos humanos y las normas carcelarias más elementales? ¿Prisión para desconocer tratados y leyes nacionales e internacionales? ¿Antro de terror para enjaular como bestias a reales o presuntos terroristas? ¿Campo de concentración y ensayo institucional para el imperial siglo XXI norteamericano? ¿Centro experimental de ignominia desde puntos de vista militar, jurídico, político, ético, médico, humano, y en otras esferas, para practicar el ostracismo, la tortura y la muerte de personas declaradas, con prueba o no, como enemigos? ¿Limbo jurídico internacional, donde el derecho penal civil y militar es letra muerta, donde el derecho humanitario es desconocido e inaplicable, donde los reos sospechosos deben abandonar toda esperanza a la protección, a la defensa, y, lo que es humanamente más importante, el derecho a la visita normal de sus familiares?

 ¿Cuántas preguntas generales y específicas caben hacerse a la luz de lo que ha acontecido allí desde la creación de esta cárcel, de lo que han sufrido personas de carne y hueso, de lo que han contado y denunciado personas inocentes liberadas, de los tratamientos, métodos y medidas punitivas aplicadas en forma personal o colectiva, de las consecuencias reversibles o irreversibles que ha tenido la prisión en tales condiciones en este sitio para quienes tuvieron las desgracia de vivir esas experiencias terribles y terroríficas?

 La Base Naval de Guantánamo tiene una historia triste e indignante para el pueblo cubano, y es reflejo de la perfidia y prepotencia de la política de Estados Unidos con respecto a Cuba.

 Esta Base Naval es un producto de la ilegítima Enmienda Platt, aprobada por el Congreso de Estados Unidos el 2 de marzo de 1901, e impuesta a la fuerza a los constituyentes cubanos, quienes la aprobaron con verdadera angustia en el alma el 12 de junio de 1901. Sancionaron con ello la más oprobiosa forma de dominación de una nación, apelando mentirosamente a los supuestos fines altruistas de la gran potencia sobre la garantía de la independencia del país que había peleado por ella durante más de treinta años y aspiraba legítimamente a conquistarla al fin sin cortapisas.

 Uno de los aspectos contenido en dicha Enmienda a la Constitución cubana especificaba: “A fin de que el gobierno de los Estados Unidos pueda mantener la independencia de Cuba y proteger a sus habitantes así como atender a las necesidades de su propia defensa, el gobierno de Cuba venderá o arrendará a los Estados Unidos tierras para el establecimientos de puertos proveedores de carbón de bases navales, tierras que determinarán de común acuerdo los dos gobiernos”.

 Lo realmente alcanzado por Estados Unidos con esta Enmienda quedó palmariamente recogido en carta fechada el 25 de octubre de 1901, por el General Leonardo Wood, gobernador norteamericano en Cuba:

 “Con el control que ejercemos sobre Cuba por medio de la Enmienda Platt , control éste que indudablemente pronto habrá de convertirse en posesión (…)”.

 “(…) Y la isla, bajo el ímpetu de una energía y un capital nuevos, no sólo se desarrolle, sino que se americanice gradualmente, y en su oportunidad lleguemos a contar con una de las más ricas y apetecibles posesiones del mundo”.

 Leonardo Wood también declaró “… la misión norteamericana en Cuba era edificar una república anglosajona, en un país latino” (…), “establecer en poco más de tres años, en una colonia militar latina, una república calcada exactamente de nuestra gran república”.
 Razón tenía Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria y Primer Presidente de la República de Cuba en Armas, cuando afirmó “… por lo que respecta a los Estados Unidos tal vez estaré equivocado; pero en mi concepto su gobierno a lo que aspira es apoderarse de Cuba sin complicaciones peligrosa para su nación (…); este es el secreto de su política.”
 De acuerdo con la Enmienda Platt impuesta en febrero de 1903, los presidentes de Cuba y Estados Unidos suscribieron el acto por el cual Cuba arrendó a los Estados Unidos: “Por el tiempo que las necesitasen y para el objeto de establecer en ellas carboneras navales, las extensiones de tierras y aguas ubicadas en Guantánamo (…).”

 Quedó conculcado, con esta firma, lo que hoy persiste después de más de un siglo: la presencia humillante e indignante de la Base Naval de Guantánamo a pesar de la denuncia del gobierno revolucionario y del pueblo de Cuba para terminar con la ocupación ilegítima de ese pedazo del territorio nacional y recuperar con ello la plena soberanía sobre todo el territorio nacional.

 La Base Naval de Guantánamo carece del valor militar estratégico que poseyó en el pasado, teniendo en cuenta el sistema de bases militares que Estados Unidos posee en todas partes del mundo. Al convertirla en cárcel y centro de concentración para torturas y asesinatos de seres humanos perteneciente a distintas nacionalidades, manteniéndolos en prisión a miles de kilómetros de sus países de orígenes y de los lugares donde fueron hechos prisioneros, al mantener a los prisioneros durante años sin un juicio ni la posibilidades de un juicio y trato justos según establece el derecho norteamericano, el derecho internacional y el derecho internacional humanitario, esta base naval se convierte en un antro, en una ergástula que concita la condena de toda la humanidad. Por estas razones, a la campaña internacional por el cierre de la cárcel oprobiosa en que la ha convertido el gobierno de los Estados Unidos, violando los fines del arrendamiento en territorio cubano, debe clamarse también por el cierre definitivo de la Base Naval y por su devolución al pueblo y gobierno cubanos, que desde 1959 ha venido exigiendo, con paciencia y firmeza la recuperación pacífica de este pedazo de tierra conculcado, hace ya más de un siglo. Esta reclamación fue uno de los contenidos de la exigencia de los llamados cinco puntos del gobierno revolucionario de Cuba durante la Crisis de octubre de 1962.

 Estados Unidos ha utilizado y permitido, en los años de revolución, el uso de la Base Naval de Guantánamo para agresiones diversas al país: han torturado y dado muerte a trabajadores cubanos; han dado muerte a soldados del ejército rebelde; soldados yanquis han incursionado en territorio fuera de la base y han sido detenidos en territorio cubano; han permitido violaciones del espacio aéreo cubano o agresiones diversas por aviones que han despegado de la Base Naval ; han elaborado planes de auto agresión; buques de guerra de la base han agredido a embarcaciones cubanas; han efectuados provocaciones diversas a las tropas guardafronteras cubanas; han permitido que contrarrevolucionarios cubanos tomen la Base Naval como sitio de salida para incursiones en el territorio nacional; han dado refugio a criminales fugitivos, han alentado y permitido el refugio en la base, durante la crisis de los balseros, a la emigración ilegal; han utilizado la base como campo de concentración de emigrados ilegales haitianos y cubanos.

 En los años reciente ha existido un clima de tranquilidad en los límites territoriales en la base. No obstante, la utilización de la Base Naval como cárcel de prisioneros capturados a miles de kilómetros de su tierra de origen; el confinamiento y traslado a esta base específica cuando Estados Unidos tiene decenas y decenas en otros sitios geográficos relativamente cercanos, incluyendo las existentes en su propio territorio; las arbitrarias e ilegales prácticas en contra de los detenidos, incluyendo el desamparo legal y la negativa a los recursos legales del sistema judicial norteamericano y del internacional, hace condenable la actitud del gobierno norteamericano y concita la repulsa de toda la comunidad internacional.

Jonathan M. Hansen, profesor de estudios sociales en Harvard, publicó el 11 de enero de 2012 en el The New York Times el artículo titulado “Devolver Guantánamo a Cuba”  (Give Guantanamo Back to Cuba) en el que planteaba: “En los 10 años transcurridos desde que el campo de detención de Guantánamo se abrió al debate angustioso de si se cierra la instalación o se mantiene de forma permanente, se ha ocultado un fracaso más profundo que se remonta a más de un siglo e implica a todos los estadounidenses, y tiene que ver con nuestra continua ocupación del propio territorio de Guantánamo. Ya es hora de devolver este enclave imperialista a Cuba”.

 “Si el presidente Obama reconoce esta historia y pone en marcha el proceso de devolución de Guantánamo a Cuba, podría comenzar a reparar los errores de los últimos 10 años que pesan sobre nosotros, por no hablar de cumplir con una promesa de campaña electoral. (Dada la intransigencia del Congreso, no hay mejor manera de cerrar el campo de detención que entregar ese territorio con la base naval incluida.) Rectificaría un agravio secular y sentaría las bases para nuevas relaciones con Cuba y con otros países en el hemisferio occidental y en todo el mundo. Por último, se enviaría un mensaje inequívoco de que la integridad, auto-control y transparencia no son una prueba de debilidad, sino los atributos indispensables de liderazgo en un mundo siempre cambiante.

 Seguramente no hay manera más apropiada de observar este sombrío aniversario de hoy, que defender los principios que Guantánamo socavó hace más de un siglo”.

 Cesen pues las cárceles en la Base Naval de Guantánamo. Cese la presencia de la Base Naval en territorio cubano y procédase a restituir a Cuba ese pedazo de tierra ilegítimamente usurpado hasta el día de hoy.

 Y elimínense todas las bases militares extranjeras. La abolición de las mismas hará más seguro al mundo y constituirá un premio y una garantía para la paz de los pueblos

lunes, 11 de noviembre de 2013

III Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras

Véalo en Youtube
III Seminario Internacional sobre Bases Militares Extranjeras: Nueva muestra de apoyo a Cuba
Por Jorge Luis Merencio Cautín

GUANTÁNAMO.— Una nueva muestra de apoyo a Cuba en su lucha pacífica por la devolución del ilegal enclave naval yanqui ubicado en este territorio, lo constituirá sin duda el III Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras, que sesionará aquí entre el 18 y el 20 de este mes, con la asistencia de un centenar de participantes.

El evento es patrocinado por el Consejo Mundial por la Paz (CMP) y el Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos (MOVPAZ), en coordinación con el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).

Ana Teresa Nápoles Disotuar, delegada provincial del ICAP, dijo a Granma que el territorio ultima los preparativos del encuentro y que hasta el momento está confirmada la asistencia de 88 delegados extranjeros, de más de una decena de naciones, además de la comitiva cubana.

Señaló que parte de los asistentes habrán participado previamente en el Coloquio Internacional por la Liberación de los antiterroristas cubanos prisioneros injustamente en cárceles de Estados Unidos, el cual se realizará en la provincia de Holguín.

El III Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras iniciará con la inauguración de una exposición con carteles cubanos por la paz y contra la guerra, en los salones de la Plaza de la Revolución Mariana Graja-les, sede también de las presentaciones y debates de las ponencias.

El programa prevé un encuentro de los participantes con los CDR de la ciudad, una visita al poblado de Caimanera (limítrofe con la ilegal Base Naval yanqui), donde en un acto público se dará a conocer la declaración final del evento y, como cierre, una cantata por la paz en el teatro Guaso, protagonizada por artistas del territorio.

Fuente Periódico Granma

Imagen agregada RCBáez

viernes, 27 de julio de 2012

Raúl: Nuestro pueblo tiene una vocación pacífica, pero siempre sabrá defenderse

Versión de las palabras pronunciadas por el General de Ejército Raúl Castro Ruz en el Acto Central por el 26 de Julio en Guantánamo
Nuestro pueblo tiene una vocación pacífica, pero siempre sabrá defenderse, expresó el General de Ejército Raúl Castro, al dirigirse a los guantanameros reunidos en la Plaza Mariana Grajales, en el acto central por el aniversario 59 de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

Después de la intervención de Machado Ventura en la clausura de dicho acto y aclamado por la población guantanamera, el compañero Raúl acudió al podio y señaló: "Yo no vengo a pronunciar un discurso, vengo a darles un saludo a todos los que están aquí y a todos los que están en la provincia de Guantánamo y en todo el país", y agregó a continuación: "Este ha sido un acto ejemplar, como debieran ser todos los actos, con una magnífica introducción de nuestros jóvenes artistas guantanameros y de todos los que están en esta tribuna, y solo duró 55 minutos".

Luego recordó las intensas jornadas que han caracterizado a estos días y manifestó: "Ya Machado explicó que en esta semana pasada hemos tenido una actividad muy intensa, no solo fueron tres discursos en cada uno de los eventos señalados por Machado, ahí no se pronuncian discursos, salvo en el Parlamento; los demás fueron discusiones, en algunos casos a calzón quitado, en el Consejo de Ministros, en el Comité Central, discutiendo y profundizando los mismos temas que después se fueron a legalizar en el órgano supremo del Poder del Estado, que es nuestro Parlamento, nuestra Asamblea Nacional".

Visiblemente emocionado, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros expresó que "sentimos un amor profundo por todo nuestro país, por toda América Latina, y naturalmente por aquellos lugares donde vimos combatir al pueblo, donde vimos caer a decenas de compañeros, donde vibra la tierra. Aquí tiembla la tierra, porque no tiemblan los hombres, y apostilló: "Eso es una guapería. ¡Ni los hombres, ni las mujeres, ni toda Cuba tiemblan! Ni los hombres ni las mujeres de toda Cuba tiemblan, y lo hemos demostrado en este más de medio siglo que llevamos en esta lucha".

Recordó que en esa tierra combatió junto a todos sus compañeros del Segundo Frente Oriental Frank País. Les comentó a los cubanos y cubanas que al acercarse a Guantánamo, estaba viendo con orgullo los cientos y cientos de kilómetros que caminó Fidel desde el desembarco del yate Granma, en Las Coloradas, hasta Guisa. También nosotros nos extendimos rápidamente con un frente que llegó a alcanzar 12 mil kilómetros cuadrados por el trabajo preparatorio de los guantanameros".

Después con el tono de su jocosidad dijo que "el año que viene cumpliremos 60 años del ataque al cuartel Moncada" y agregó: "Ese día pondremos a Machado a hablar en el Parlamento y yo hablaré en Santiago de Cuba", y recordó que antes del Moncada habrá que ir a la Marcha de las Antorchas con los estudiantes, con los heroicos estudiantes cubanos, desde la Colina Universitaria hasta la Fragua Martiana, el 28 de enero, como hizo la Generación del Centenario hace 60 años.

Raúl señaló la necesidad de seguir adelante en el cumplimiento de las tareas y señaló; "No voy a repetir lo que ya se ha planteado en el Congreso, en la Conferencia Nacional del Partido, en todas las actividades. ¡Hay que seguir! Hay que seguir adelante, al ritmo que decidamos los cubanos, sin prisa, pero sin tregua, poco a poco, poco a poco".

Como ejemplo de esa afirmación, recordó a los guantanameros que se continuará perseverando por ir cumpliendo todas las metas que en un momento fueron tal vez muy ambiciosas por el deseo de hacer cosas en beneficio de la población y de la Revolución, pero que se van planificando ahora, según las posibilidades de los recursos que tengamos.

El Primer Secretario del Comité Central del Partido subrayó que la dirección está al tanto de todos los problemas que confronta el país, que confronta la población: que los salarios están bajos, que hay muchas dificultades; pero mientras no se avance en la producción y en la productividad, empezando por aquellas tareas que están en la mano, que se pueden lograr, como es la producción de alimentos para ahorrarnos miles de millones de dólares de importación, no se podrán producir aumentos salariales.

Dijo que en un momento se les concedió a los maestros, no en la cantidad que hubiéramos deseado, pero se hizo algo. Los mismos médicos ganan muy poco. Así estamos todos, pero vivimos y mantenemos esta Revolución por más de medio siglo, que es la gran proeza del pueblo cubano.

Haciendo un recuento de nuestras luchas independentistas, Raúl describió la firmeza del pueblo, desde los iniciadores de la primera guerra por la soberanía del país en 1868; a los que combatieron en la Guerra Chiquita; a Martí, que no cejó a pesar de fracasos como los de la Fernandina, cuando perdió las armas que con tanto esfuerzo tabaqueros cubanos en Estados Unidos habían reunido, y desembarcó con Gómez por Cajobabo para la gesta de 1895, mientras por Duaba lo hacían Antonio y José Maceo, y Flor Crombet. Se refirió a la intervención norteamericana que no dejó que los mambises entraran victoriosos en Santiago de Cuba, iniciándose, desde el 1ro. de enero de 1899 un dominio total de los Estados Unidos.

Nos dejaron un himno, un escudo y una bandera, "eso fue suficiente para reconquistar lo demás", sentenció. Comentó que si se hace una comparación entre el último censo de población efectuado por la metrópoli española y el primero de los intervencionistas norteamericanos, aparece una considerable disminución de la población cubana.

Abundando en esa época de tanta subordinación de la burguesía al imperio, Raúl subrayó que fueron "¡sesenta años de dominio absoluto!, hasta el extremo de que la llegada del señor embajador de Estados Unidos era más importante que la elección de un presidente. Y era real, era más importante el embajador americano que el presidente de la República, y algunos periódicos en sus cintillos sencillamente ni el nombre decían, ni el país de donde procedía; sencillamente decían: "Llegó el Embajador", o sea, llegó el manda más, hasta que en una fecha igual, 60 años después, a la capital de la república —después de haberse combatido en todo el país en la lucha guerrillera o clandestina— llegaron los barbudos de Fidel y se acabó el relajo".

Comentó Raúl que ahora aspiran, con el apoyo de sus grupúsculos, a que suceda aquí lo de Libia, o lo que quieren hacer con Siria, pero advirtió que esta es una islita pacífica, que nos gusta bailar, hacer amistad con todos, incluyendo a Estados Unidos, pero es un pueblito rebencudo y si quieren confrontación es mejor que sea solo en el béisbol, o en cualquier otro tipo de deporte, donde a veces ganan ellos y a veces nos toca a nosotros, pero en lo demás no, que nos respeten.

No se puede dirigir el mundo, y mucho menos basado en la mentira repetida, al estilo del ministro de propaganda de Hitler. El día que quieran la mesa está servida, como ya se les ha dicho. Si quieren discutir, reiteró el Presidente de los Consejos de estado y de Ministros, discutiremos, sobre derechos humanos, democracia, sobre todos esos cuentos que han inventado en los últimos años. Vamos a discutir de todo, pero en igualdad de condiciones, porque no somos sometidos, ni títeres de nadie. Y convocó, además, a debatir los problemas de sus aliados, de la Europa occidental, fundamentalmente.

Mientras tanto, aquí estamos con más cosas o menos cosas, pero siempre con la caballería lista por si acaso. Y acotó, sin embargo, que "una vez más proclamo aquí nuestra vocación pacífica. No tenemos ningún interés en hacerle daño a nadie pero nuestro pueblo sabe defenderse, aquí no hay que decirle a nadie lo que tiene que hacer".

Y concluyó: "en nombre del compañero Fidel y de todos los dirigentes del país, algunos de los cuales están aquí —ya Machado lo dijo—, un abrazo a todos los guantanameros y guantanameras".

jueves, 26 de julio de 2012

Raúl: Haber resistido 50 años al imperio es la gran proeza del pueblo

Palabras pronunciadas el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros General de Ejército Raúl Castro, en ocasión del aniversario 59 del Asalto a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes




Video en Youtube

El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros General de Ejército Raúl Castro felicitó a los guantanameros por su esfuerzo y la lucidez del acto por el 26 de Julio, y les transmitió un abrazo de Fidel.

Al concluir la conmemoración del aniversario 59 del Asalto a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, el también Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba dijo que mantener esta Revolución y haber resistido al imperio por más de medio siglo es la gran proeza del pueblo cubano.

Raúl ratificó que hay que seguir adelante en la actualización del modelo económico y social del país al ritmo que decidamos los cubanos; sin prisa, pero sin pausa. Al respecto, comentó las intensas jornadas de trabajo vividas durante la pasada semana, que comprendieron discursos y debates, en algunos casos a calzón quitado .

Dijo que en las reuniones del Consejo de Ministros y el pleno del Comité Central se analizaron y profundizaron varios temas de interés nacional, luego debatidos en las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Reafirmó también que Cuba no tiene temor de discutir con EEUU de cualquier tema, pero en igualdad de condiciones. “El día que (en Estados Unidos) quieran la mesa está servida (…) Si quieren discutir, discutiremos. Si quieren discutir los problemas de democracia, como dicen ellos, libertad de prensa, de derechos humanos, todo esos cuentos que han inventado en los últimos años”

“(…) Mientras tanto aquí estamos y siempre con la caballería lista por si acaso, pero una vez más proclamo aquí nuestra vocación pacífica, no tenemos ningún interés en hacerle nada a nadie, pero defendemos nuestro pueblo”

Sentimos un honor profundo, expresó, por todo nuestro país y por América Latina y el Caribe, y naturalmente por aquellos sitios en los que vimos combatir al pueblo directamente y donde vimos caer a decenas de compañeros.

Como dicen los guantanameros, y los santiagueros, con orgullo, aquí no tiembla la tierra porque los hombres no tiemblan, y no tiemblan ni aquí ni en toda Cuba y lo hemos demostrado en el más de medio siglo que llevamos en esta etapa de lucha, afirmó Raúl.

Rememoró los días de largas y duras caminatas por la Sierra Maestra, y los cientos de kilómetros recorridos por Fidel desde el desembarco del Granma hasta la Batalla de Guisa y la entrada triunfante a Santiago de Cuba.

También se refirió a los ingentes esfuerzos que culminaron en la constitución del Segundo Frente, y resaltó el decisivo aporte del pueblo guantanamero, lo que les permitió extenderse por esa área y construir un sólido Frente que llegó a alcanzar, al final de la guerra, 12 mil kilómetros cuadrados.

Recordó que en 2013 se cumplirá el aniversario 60 de la histórica fecha del 26 de Julio y adelantó que también asistirán a la Marcha de las Antorchas con los heroicos estudiantes universitarios desde la histórica escalinata de la Universidad de La Habana hasta la Fragua Martiana, “como hicimos hace 60 años”.

En el vistoso acto desarrollado en Guantánamo desde las 7:00 am intervinieron además una pionera guantanamera, el Secretario del Partido en ese territorio, Luis Torres Iribar, y el Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, José Ramón Machado Ventura.

Con datos de Cubadebate