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lunes, 30 de noviembre de 2015

Díaz-Canel en París: "La humanidad tiene puesta sus esperanzas en los resultados de esta Conferencia"

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Discurso de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la XXI Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, París, Francia, el 30 de noviembre de 2015. (Versiones Taquigráficas Consejo de Estado)

Señor Presidente Francois Hollande;
Señor Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon;
Distinguidos Jefes de Estado y de Gobierno, delegados e invitados;

Señor Presidente:
Permítame, ante todo, expresar las condolencias del pueblo y gobierno de Cuba, al pueblo y gobierno de Francia por las víctimas que ocasionaron los atroces atentados terroristas en París.

Han transcurrido 23 años desde que en la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, el Líder Histórico de la Revolución Cubana, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, alertara que, y cito, “una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre”. Ya entonces adelantaba que la única solución real y justa debía venir de la modificación de los patrones de producción y consumo surgidos de las antiguas metrópolis coloniales, de políticas imperiales que generaron el atraso y la pobreza para la inmensa mayoría de la humanidad, además de la promoción de un orden económico internacional más justo y equitativo.

Ello sigue siendo hoy una condición indispensable para estabilizar la temperatura global en el entorno de 1,5°C, como justamente reclamamos los pequeños Estados insulares en desarrollo que estamos en la primera línea de enfrentamiento al cambio climático global.

Cuba asiste a esta Conferencia para abogar por un acuerdo sustentado en una aplicación más efectiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas. El acuerdo de París debe entrañar un firme compromiso global para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero con base en el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas, y el establecimiento de un renovado marco de cooperación internacional que asegure la provisión y escalamiento de los recursos y la transferencia de tecnologías para que los países en desarrollo podamos cumplir con las disposiciones del acuerdo.

No se pueden combatir los efectos del cambio climático obstaculizando el desarrollo de los que más lo necesitan ni los esfuerzos nacionales para erradicar la pobreza y el hambre en una extendida geografía de nuestro planeta común.

Señor Presidente:
La humanidad tiene puesta sus esperanzas en los resultados de esta Conferencia, la cual deberá conducir a un acuerdo justo y balanceado, sin retroceder en el compromiso y liderazgo que corresponde a los países desarrollados, que deben asumir con determinación y proporcionalidad su responsabilidad histórica.

Si hace 23 años ya era casi tarde para hacer lo que debíamos haber hecho hacía mucho tiempo, hoy resulta inmoral continuar postergando una acción internacional fortalecida para enfrentar los efectos del cambio climático global.

Nosotros, los países en desarrollo, con el apoyo requerido, haremos lo que nos corresponde en esta lucha, que es también nuestra.
Muchas gracias

(Aplausos)
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martes, 23 de septiembre de 2014

Bruno Rodríguez Parrilla: Se requieren ingentes esfuerzos y compromisos claros para detener la crisis ambiental

 El Canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla en la ONU.
Intervención de Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, en la Cumbre sobre el Clima 2014, en el marco del 69 Periodo de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. New York, 23 de septiembre del 2014

Sr. Secretario General Ban Ki-moon,
 Excelencias,

 “… Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre (…) La solución no puede ser impedir el desarrollo a los que más lo necesitan (…) Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y las tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra (…) Utilícese toda la ciencia necesaria para un de-sarrollo sostenido sin contaminación.”

 Las ideas que mencioné fueron expresadas por el líder histórico de la Revolución Cubana, el compañero Fidel Castro Ruz, en ocasión de la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro, en 1992.

 Entonces algunas personas pensaron que exageraba y otros lo consideraron profético. Veintidós años después, sus palabras tienen plena vigencia.

 Hoy las evidencias de la ciencia son inobjetables: el cambio climático es inequívoco, y la influencia del hombre, cada vez más clara. Disminuyen los hielos sobre la Tierra; aumenta la temperatura global de la superficie y paulatinamente sube el nivel del mar; son numerosos los fenómenos asociados a un clima extremo y se van revelando los efectos de la acidificación de los mares y océanos. Las emisiones mundiales de los gases de efecto invernadero causantes del calentamiento, no han detenido su crecimiento en las últimas cuatro décadas.

 En el corto plazo los Pequeños Estados Insulares serían los más vulnerables ante el cambio climático. Así se reiteró en la recién concluida Conferencia de Samoa.

 Nos corresponde a todos buscar con urgencia solución a esta realidad, sobre la base de nuestras responsabilidades comunes pero diferenciadas. Ello requiere de la voluntad política real de los países desarrollados, los cuales tienen la responsabilidad histórica y disponen de mayores capacidades.

 Sr. Presidente:

 La causa esencial de la crisis ambiental global, incluido el cambio climático, continúa siendo la irracionalidad e insostenibilidad de los patrones de producción y consumo que sustentan un sistema de dominación económica capitalista generador de mayor desigualdad y pobreza.

 ¿Cómo hablar de sostenibilidad cuando las 85 personas más acaudaladas del planeta poseen el equivalente a los recursos económicos de los 3 570 millones de habitantes más pobres?

 Casi 1 500 millones de personas en 91 países en desarrollo viven en situación de pobreza multidimensional, con carencias concurrentes en salud, educación y nivel de vida. 

En el mundo subdesarrollado 827 millones de seres humanos padecieron hambre crónica, entre 2011 y 2013.

 Es indiscutible la responsabilidad de los países industrializados con la situación de pobreza en muchos países del Sur. Ellos impusieron la liberalización comercial entre actores desiguales y las recetas financieras de ajuste estructural. Sus transnacionales agroalimentarias, provocaron la ruina de pequeños productores y convirtieron en importadores netos a países que antes se autoabastecían y exportaban alimentos.

 El cambio climático agravará los problemas ambientales globales acumulados, inclusive la pobreza y la inseguridad alimentaria. La carencia de medidas efectivas y de financiamiento internacional necesario para erradicarlos, contrasta con el irracional gasto militar impuesto al mundo, que en el año 2012 alcanzó la cifra de 1 756 billones de dólares. Solo a Estados Unidos, correspondió el 37 % de ese monto.

 Los países industrializados deben cumplir sus compromisos, sin condicionamientos ni dilación en materia de financiamiento, transferencia de tecnología y creación de capacidades.

 Este evento de alto nivel debe apoyar los esfuerzos intergubernamentales que se realizan bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático. Con la participación de todos los Estados Partes, esperamos adoptar un nuevo acuerdo el próximo año, sustentado en los principios de la Convención; y que incorpore acciones de mitigación y de adaptación.

 Sr. Presidente,

 Cuba realiza numerosos esfuerzos para combatir el cambio climático; a pesar de las limitaciones que a la nación impone el ilegal bloqueo económico, comercial y especialmente financiero, impuesto por el gobierno de los Estados Unidos.

En este marco, Cuba avanza en su Programa Nacional de Enfrentamiento al Cambio Climático, que prioriza las medidas en la zona costera del archipiélago e incorpora la adaptación a través de otros programas afines; como los de seguridad alimentaria, manejo integral del agua, ordenamiento territorial, la prevención sanitaria, la reforestación, entre otros.

 Hemos adoptado medidas adicionales para ahorrar energía, tanto en el sector industrial como en el residencial. Se ha previsto que más de la mitad del crecimiento en la generación eléctrica se produzca a partir de fuentes renovables.

 Desde el 2007, nuestros científicos han intensificado las investigaciones en materia de peligros y vulnerabilidad costera, actual y perspectivos, con especial atención al ascenso del nivel del mar durante este siglo. Cuba está dispuesta a compartir sus modestos resultados en este campo.

 Excelencias,

 Se requieren ingentes esfuerzos y compromisos claros. Se requiere la voluntad política real de los gobiernos de los Estados industrializados, que definitivamente compartirán el destino del empobrecido Sur.

 Trabajaremos por lograr un acuerdo ambicioso, justo y balanceado. Será necesario atender las legítimas reivindicaciones de los países del Sur para hacer prevalecer los derechos de toda la humanidad, incluido el derecho a la vida, a la paz, a la alimentación y al desarrollo.

 Muchas gracias.

Fuente Cubadebate
 

martes, 5 de junio de 2012

Nuestro deber es luchar: Declaración de la juventud cubana

Declaración de la juventud cubana - Foto Cortesía Producciones de la 5ta Avenida
Declaración de la juventud cubana Foto Prod. 5ta Ave.
La situación ambiental es un tema que preocupa a la mayoría de los hombres y mujeres del mundo, el cambio climático ha sido definido como uno de los problemas más agudos del presente siglo. Los grandes impactos asociados a las inundaciones, sequías, tormentas severas, huracanes, deshielos, el ascenso del nivel del mar, la acidificación de los océanos y las olas de calor han dado origen a cuantiosas pérdidas humanas, económicas y daños ambientales.

La preocupación es un primer indicio de la toma de conciencia sobre el problema, pero aún no es suficiente:

Nuestro Fidel señaló en la cumbre de la tierra, en Río de Janeiro en 1992:

Video en Youtube




…“Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre”.

Veinte años después, es más dramática la situación, porque solo podemos exhibir mayor deterioro de nuestro planeta. Más de un tercio de la población carece de atención médica, la escasez de agua y alimentos son cada vez mayores, los bosques desaparecen, la tierra agrícola disminuye, el ecosistema natural ha sido modificado provocando la pérdida de numerosas especies, los efectos del cambio climático son cada vez más evidentes y las potencias de poder hegemónico causantes de esta debacle, hacen oídos sordos a las justas y necesarias demandas de los pueblos.

La juventud constituye la etapa en que se reúnen las mejores condiciones para enfrentar grandes desafíos. Los jóvenes tenemos la responsabilidad de actuar para preservar por siempre el derecho a vivir. Los grandes y poderosos medios de información y comunicación capitalistas obstruyen la percepción de la real amenaza que nos acecha, impidiendo que tengamos conciencia clara del abismo hacia donde nos conducen.

Los niños, adolescentes y jóvenes cubanos seguiremos exigiendo y trabajando por el rechazo a las políticas imperialistas responsables de las guerras por el reparto de los recursos naturales y causantes de las mayores agresiones al medio ambiente y a la constante amenaza de guerra nuclear, la cual también constituye uno de los terribles ingredientes del desafío actual a la sobrevivencia de nuestra especie.

Luchemos por el derecho a la cooperación justa y equitativa, por una naturaleza sana para todos y por una distribución de los recursos de la Madre Tierra en beneficio de los que la habitamos. Hagamos que los ricos paguen su deuda con la humanidad, no permitamos que nos arrebaten el planeta que soñamos para nuestros hijos. Por estas razones y por la vida, nuestro deber es luchar.
 
Unión de Jóvenes Comunistas

Tomado de Juventud Rebelde