Mostrando entradas con la etiqueta gobierno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gobierno. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de enero de 2016

Boteros de La Habana, ¿un mal necesario?

Por José Raúl Concepción Llanes*


Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate.
En algunos recorridos, los taxis de La Habana han aumentado los precios, creando descontento en la población. Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate.
Todos los critican, pero sin ellos es casi imposible moverse rápido por la capital. El servicio que ofrecen es pésimo, sin embargo no tienen competencia. Son los reyes de la transportación ligera. Aumentan los precios sin justificaciones aparentes. Los boteros también tienen sus quejas, pero quien paga por ellas es el pueblo, siempre último eslabón de la cadena.
Todo extranjero que llega a Cuba se impresiona con el sistema de trabajo y el aspecto de los taxis en la Isla. No van donde les pides, al contrario, tienen rutas preestablecidas, como un ómnibus. Son un auténtico museo rodante. Llamativo para los turistas, en ocasiones molesto para los nativos.
Algunos se conservan impecables. Otros son incómodos, calurosos y apestan a combustible. De origen estadounidense la mayoría, mantienen la carrocería original por fuera, pero las más diversas nacionalidades por dentro. Los mecánicos cubanos han creado el Chevyshi o el Fordyota, funcionales Frankenstein de la automovilística que forman parte de la identidad de la ciudad.
Pero los boteros empiezan a competir con los agromercados en cuestión de subida de precios. Respaldados por la ley de oferta y demanda piden 20 pesos donde antes se pagaba 10 o sólo te montan si tu camino es corto.
“Antes iba desde 19 y 70 (municipio Playa) hasta el Coppelia por 10 pesos, pero desde hace un tiempo me dicen que no llegan hasta allí (no es cierto) o me piden 20 pesos”, dice Yaimara Castellanos, vecina del reparto Buena Vista. Testimonios como este los brindan personas de casi toda La Habana.
Sucede de manera similar en recorridos como San Miguel del Padrón – Parque del Curita; Boyeros – Habana Vieja; Víbora – Vedado; La Palma – Habana Vieja; La Lisa – Capitolio; Mariano – Parque de La Fraternidad, etc.
Los boteros son indispensables, he ahí una de las razones que les permite obrar de esta manera: “el transporte público es demasiado insuficiente como para lograr que disminuya la demanda de los almendrones. Para ellos existe un horario muerto – entre las diez de la mañana y las dos de la tarde – pero el resto del tiempo son muy solicitados”, explica Maribel Poulot, directora de la Unidad de Trámites de la Dirección General de Transporte.
Simplemente no tienen competencia. Los taxistas, almendroneros, transportistas no estatales, choferes cuentapropistas, boteros – llámele como desee – son los únicos con los que se puede contar para trasladarse medianamente rápido en La Habana. O casi los únicos…
También están los taxis de las agencias estatales, tan caros que sus precios son desconocidos, casi nadie se molesta en preguntarles. Igualmente son piezas de un museo, no por exóticos, sino porque “se miran, pero no se tocan”.
Además están las cooperativas de los ruteros, que en algunos recorridos son pequeñas y cómodas Yutong, en otros enormes y cálidas Transmetros. Cualesquiera, cobran cinco pesos sea un viaje largo o corto. No obstante, “los ruteros no dan abasto, no satisfacen la suficiente demanda como para garantizar que los boteros bajen sus precios”, comenta Poulot.
Entonces, con un transporte público ineficiente y sin más alternativas, quien no dispone de un automóvil y está apurado o enfermo o simplemente quiere ir un poco más cómodo que en los ómnibus, debe pararse en una arteria principal, hacer el gesto correspondiente a su recorrido y pagar lo que pida el chofer. No queda de otra.

¿Cuáles son las razones de los taxistas para subir sus precios?

Ni los taxis ruteros ni mucho menos los arrendados por agencias estatales hacen que la demanda de los boteros disminuya.  Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate
Ni los taxis ruteros (izq) ni los arrendados por agencias estatales (der.) hacen que la demanda de los boteros disminuya. Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate
El tema es más complejo de lo que parece. Se les podría describir a todos según el estereotipo del hombre vulgar y codicioso. Aunque la realidad es más diversa. “Muchos de los choferes pertenecen a un sector social con poca educación y no están controlados por sus jefes, así que nadie les exige cómo tratar a los pasajeros, andan en su propio mundo”, dice Orestes González dueño de un Buick de 1951.
“Existen boteros irrespetuosos, pero también educados, hay de todo”, opina por su parte Benito Pérez, propietario de un Chevrolet de 1952, quien agrega: “Este negocio no alcanza para hacerse rico. Gana mucho dinero quien es dueño de varios carros y tiene muchos choferes trabajando para él. Pero el botero normal obtiene lo suficiente para gastar en los productos básicos”.
Según explicaron varios entrevistados, los altos precios de los mercados en divisa provocan que el taxista no pueda bajar los suyos, porque “lo que ganas se te acaba en los mercados estatales ¿por qué atacan a los boteros si en las tiendas todo es muy caro? Si los otros precios bajan, entonces el de los taxis bajará también”, reflexiona Alfredo, quien maneja un Moskvitch y no devela su nombre completo porque aún no tiene licencia.
Sin desviar el tema, en general la vida es cara. Los alimentos y los productos de primera necesidad para el hogar tienen precios demasiado elevados, lo que repercute en las cuentas del cuentapropista, quien para no perjudicarse – al estar regido por la ley de oferta-demanda – puede subir sus precios y quien termina afectado es el cliente.

Las piezas, el combustible. Gastos y dificultades de un botero

Ser botero es un trabajo duro, pero existen muchos otros más complicados y menos remunerados. Foto: Phil O'Brien/Empics Sport.
Ser botero es un trabajo duro, pero existen muchos otros más complicados y menos remunerados. Foto: Phil O’Brien/Empics Sport.
Abandoné el boteo porque era demasiado estresante, todo el tiempo pendiente de los arreglos del carro, tenía que lidiar con cualquier tipo de gente, porque se montan personas respetuosas, pero también borrachos y ladrones”, comenta Benito Pérez, quien prefería hacer la ruta Habana Vieja – Paradero de Playa.
Un taxi conlleva un gran número de gastos continuos, aunque al final es rentable. Es un trabajo difícil, no por complicado, sino por extenuante. Se debe lidiar con los clientes, los mecánicos, los buquenques (organizadores de piqueras), los compañeros de oficio y sobre todo con el propio carro. Aunque existen unas cuantas profesiones más espinosas y mucho menos remuneradas.
Por otra parte, todo lo necesario para mantener un taxi es caro. Las piezas y el combustible cuestan demasiado en los centros estatales. Entonces, todo se mueve por la izquierda. “En las tiendas no hay piezas y cuando la sacan son demasiado caras. Casi siempre dependes de lo que encuentres en la calle, donde todo es un poco más barato, pero igual cuesta mucho”, añade González.
Una decena de pesos en moneda nacional se paga en el mercado negro por un litro de petróleo, el doble por uno de gasolina. En los servicentros cuesta un CUC (peso convertible equivalente al dólar) el diésel (15 pesos más caro) y la gasolina 1, 20 CUC (10 pesos más).
Mil CUC cuesta una reparación completa del motor. Los neumáticos se cambian cada seis meses y cuestan más de 100 CUC cada uno. La batería, la bomba, el disco de cloche, las bandas de freno, la correa, la mano de obra, el somatón… por todo se pagan considerables cantidades.
“No hay tiendas mayoristas para comprar piezas a menor precio y poder adquirir repuestos”, dice Carmen Sotolongo, quien rentaba su auto hasta que decidió cambiar de negocio, también por el desgaste diario que suponía. Explica también que los carros son demasiado viejos y cuando hacen muchos viajes diarios se rompen.
“En la declaración anual tributaria te permiten declarar las reparaciones y ese dinero quedaría libre de impuestos, pero como todo se hace por la izquierda, no puedes entregar las facturas. Por eso, aunque te exoneran el 20 por ciento de los ingresos anuales por gastos relativos a la actividad, normalmente se invierte más y no se puede probar”, agrega.
Los impuestos son otro tema preocupante para los boteros. Tienen una especie de convenio tácito con la Oficina Nacional de la Administración Tributaria (ONAT), que les exige declarar los ingresos correspondientes a siete viajes diarios de 10 pesos por personas. Si declaran menos los investigan y como nadie quiere que le revisen sus cuentas, pagan. Entonces para ganar más hacen más de siete viajes diarios, porque tienen que cubrir los días en que se detienen para reparar o descansar.
La ONAT no tiene cómo saber cuánto gasta un chofer cuentapropista en arreglos porque la mayoría paga en efectivo. Se utilizan poco las facturas, las transacciones. Los mecanismos de control son fundamentalmente empíricos. Tampoco se puede saber si el declarante dice la verdad exacta o la matizada, si es que existen varios tipos de verdades. En fin, el asunto no está en aumentarles los pagos tributarios, porque entonces subirían aún más los precios.
La reacción de los boteros ante la Ley Tributaria está relacionada concierto misticismo, desconocimiento e inconformidad.

¿Cuánto se gana en un almendrón?

Foto: Fernando Medina/Cubahora.
Los taxistas por cuenta propia tienen ingresos superiores a la media en Cuba. Foto: Fernando Medina/Cubahora.
Tras varios cálculos en los que se tuvo en cuenta el precio de las piezas, la mano de obra de las reparaciones, el costo del combustible, la frecuencia con la que suelen romperse los autos viejos sometidos a tanto trabajo, la cantidad de viajes promedio que hace un taxi de este tipo, el pago de la licencia operativa y de todos los impuestos, entre otras variables, se supo que la ganancia promedio de una persona dedicada a tiempo completo a esta actividad se ubica entre los 200 y 300 CUC mensuales. Estas cifras fueron ratificadas por varios entrevistados vinculados directamente al negocio.
Los gastos y ganancias evaluados corresponden al promedio de los autos estadounidenses de diésel, que son la mayoría presentes en esta actividad, aunque también están los soviéticos de gasolina y algunos de los llamados modernos, pero estos tienen otro balance en las cuentas. No obstante, se estima que sea similar.
Se habla de una media aproximada de ingresos para quien rente o maneje sólo un carro, posea licencia y se dedique a trabajar al menos ocho horas del día durante 20 jornadas mensuales.

Servicio de poca calidad. Indisciplina en la vía

Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate
Según el director de Inspección Estatal de Transporte los boteros frecuentemente cometen infracciones para recoger a los pasajes. Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate
Subirse a un almendrón puede resultar una molesta travesía. “Más de una vez me he arañado con alguna punta metálica sobresaliente en la puerta o me he roto una blusa. Eso sin mencionar el mal olor con que siempre me bajo”, cuenta Carla Aguilera que espera en la esquina de 23 y L. Su rumbo es “Playa por 19”, pero lleva rato y nada.
Se aparta un momento del grupo de impacientes que se abalanza sobre cada conductor que se detiene. “¿Hasta 41 y 42?” “¡31, Ceguera!” “¿Llega al paradero?” “¿La Lisa?” “¡No, Ceguera!” Números y nombres se gritan entre chofer y posibles pasajeros. Un grito del primero y caras de decepción o movimientos rápidos hacia las puertas de los segundos. Más atrás, camino hacia J, están las paradas, donde esperan quienes también gritan y corren, pero hacia los ómnibus. Esto es 23 y L entre las siete y las nueve de la mañana; entre las cuatro y las seis de la tarde. A veces es así a cualquier hora.
En la céntrica esquina, Carla Aguilera clasifica a los boteros en dos tipos: los educados, que “saludan y nunca se equivocan con el vuelto”, y los que “maltratan”, es como “si yo fuera quien debiera tratarlo bien a él, pero se supone que sea al revés”. Exactamente, es el taxista quien brinda el servicio, pero la máxima: “el cliente siempre tiene la razón” es olvidada con frecuencia en el gremio.
“Vas incómodo – más todavía si te toca al lado del chofer – no te sientes seguro porque muchos manejan como locos y además el precio es alto”, así caracteriza el residente de Plaza, Víctor Portillo, a los boteros de La Habana.
Además de la ausencia de confort en el interior, que no es en todos, pero sí en muchos, como dice Víctor el pasajero puede sentirse “inseguro”.
“Los dichosos boteros o trabajadores no estatales – que es el término correcto –cometen muchas indisciplinas en la vía, por ejemplo el adelantamiento indebido para recoger primero un pasaje, arriesgando la vida de los demás en busca de 10 o 20 pesos. Con frecuencia violan las leyes del tránsito, se llevan la luz roja, no paran en los pasos peatonales”, declara el Ing. Erasmo Arias, director de Inspección Estatal de Transporte.
Continúa explicando que con el objetivo de buscar más dinero, los taxistas por cuenta propia trabajan con autos sin las condiciones técnicas necesarias, lo que “afecta la seguridad activa del vehículo”, porque no poseen requisitos básicos como “el buen estado de la dirección, los frenos y la emergencia”.
Para Erasmo una de las causas principales de estos frecuentes desperfectos es el poco mantenimiento al que son sometidos, en contraposición con el intenso trabajo que llevan a cabo.
En tanto, Rafael Naranjo, Jefe del Departamento de Inspección Estatal de La Habana, explica con énfasis cómo son reincidentes en sobrepasar los límites de velocidad en las arterias principales.
El 60 por ciento de las contravenciones impuestas en el año 2015 fueron al transporte de pasajeros. “Nosotros hemos enfrentado bastante a los choferes por cuenta propia y no es que les estemos haciendo una guerra, lo que queremos es hacer cumplir lo establecido y proteger la vida humana”, ratifica Arias.
Tanto Erasmo como Rafael coinciden en que las vías más conflictivas son las Calzadas de Diez de Octubre, Monte y San Miguel del Padrón, así como las avenidas 51 y 23.

¿Existe una solución?

El transporte público es deficiente, lo que contribuye aún más a la especulación de los taxistas. Foto. José Raúl Concepción/Cubadebate.
El transporte público es deficiente, lo que contribuye aún más a la especulación de los taxistas. Foto. José Raúl Concepción/Cubadebate.
El servicio que ofrecen es de poca calidad y hasta inseguro, sin embargo ingresan más de 200 CUC mensuales. No hay excusa para que el aumento de los precios continúe. Pero al estar regidos por oferta-demanda no necesitan dar explicaciones, si son indispensables pueden cobrar más porque su servicio seguirá siendo necesario. No existe otra alternativa.
Como tienen rutas estables, el pasajero debe adaptarse y si su camino no coincide está obligado a combinar dos o más taxis para acercarse al destino. Al subir los precios la situación empeora y cuando acortan los tramos es el equivalente a cobrar más, porque para trasladarte una distancia que antes costaba 10 pesos, ahora necesitas cambiar de carro y pagar el doble.
Un trasporte público eficiente repercutiría en la demanda y obligaría a bajar los precios. Pero lograr puntualidad en los “Pes” es un tema complicado con rostro de utopía.
Para el ex taxista, Benito Pérez sería una buena opción topar los precios de los boteros, establecerles un máximo a cobrar según la distancia. Siempre que se realice un estudio profundo para determinar el costo de cada tramo. El proyecto sería posible si se le “brindan precios diferenciado a los boteros en la compra de piezas y combustible”.
Una idea similar se lleva a cabo con relativo éxito en los camiones particulares que transitan la ruta del PC (Hospital Naval – Paradero de Playa).
A estos vehículos de transportación masiva se les vende el combustible a un precio diferenciado y se les entrega neumáticos todos los años. A cambio “sólo pueden cobrar 60 centavos, si no lo hacen son multados por alterar el precio. De cada pasaje pagan la cuarta parte al estado para reponer el dinero de los subsidios. Además, tienen derecho a entrar a una terminal de ómnibus y allí los revisan. Son los únicos que están vinculados al estado, junto con los autos convertibles que pertenecen a una agencia”, explica Maribel Puolot. Una alianza similar con los boteros podría ser una alternativa para garantizar la estabilidad de los precios.
Hasta el 2015 se han aprobado cuatro mil 921 licencias para los choferes cuentapropistas (ver infografía). En la Dirección General de Transporte no tienen los datos, pero según cálculos realizados, estos mueven como mínimo unos 175 mil pasajes diarios. Son imprescindibles para la movilidad dentro de la ciudad.
Los gastos de los boteros se mantienen estables mientras sus precios suben. No tienen razones reales para cobrar más, pero la situación se lo permite. Sin embargo, culpar sólo a los taxistas por el aumento de sus precios equivale – parafraseando a Shakespearea estar en el bosque y no ver los árboles.
El sistema de transporte estatal no funciona mejor. Quienes dependen de los ómnibus tienen muchas más quejas que quienes pueden trasladarse habitualmente en almendrones. “Con los boteros al menos se resuelve”, termina diciendo Carla Aguilera cuando se despide en busca de un “almendrón por 19”.

Nota al margen

Destacamos un comentario de los Especialistas de la Dirección General de Transporte Provincial La Habana, que tuvieron la gentileza de participar, junto con nuestros lectores habituales, en el espacio de deliberación que sigue a esta nota. Reconforta que nuestras autoridades asistan a estos debates donde se expresa la población:
Consideramos que el artículo está muy bueno, porque refleja la realidad de lo que está pasando, le corresponde a La Dirección General de Transporte buscar soluciones y realizar una propuesta a la dirección del país porque es la misión que nos ha dado el estado cubano, los directivos, funcionarios y especialistas de esta dirección estamos conscientes de nuestra responsabilidad ante el pueblo, que nunca será eliminar (botar el sofá) este modo de transporte que ayuda a la movilidad de la ciudad, sino buscar fórmulas que permitan que puedan reducir los precios y organizar y controlar este tipo de servicio de forma tal que mejore en calidad y seguridad. Nos hemos propuesto como un nuevo estilo de trabajo estar atentos a las opiniones y sugerencias que el pueblo hace, para que con la participación ciudadana poder identificar los problemas y encontrar la mejor solución a estos.
Los boteros son necesarios para el transporte en la capital, pues mueven una gran cantidad de personas cada día. Autor: Jorge Aguirre/Cubadebate.
Los boteros son necesarios para el transporte en la capital, pues mueven una gran cantidad de personas cada día. Autor: Jorge Aguirre/Cubadebate.
Rutas de los boteros en La Habana. Autoras: Yisell Martínez y Lisandra Andrés.
Rutas de los boteros en La Habana. Autoras: Yisell Martínez y Lisandra Andrés.
Los boteros son los únicos que brindan una oferta viable para trasladarse rápido en La Habana. Foto tomada de Cubahora.
Los boteros son los únicos que brindan una oferta viable para trasladarse rápido en La Habana. Foto tomada de Cubahora.
En determinados horarios es bien difícil subir a un taxi. Existe una sobredemanda que influye en la subida de los precios. Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate
En determinados horarios es bien difícil subir a un taxi. Existe una sobredemanda que influye en la subida de los precios. Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate
Los pasajeros suelen sentirse incómodos e inseguros en este tipo de taxis. Foto: Fernando Medina/Cubahora.
Los pasajeros suelen sentirse incómodos e inseguros en este tipo de taxis. Foto: Fernando Medina/Cubahora

*Periodista de Cubadebate, graduado en 2015 en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

  Videos y otras imágenes en Cubadebate

viernes, 18 de diciembre de 2015

Sobre el burocratismo y la burocracia. Un tema importante para el VII Congreso del PCC

Por Darío Machado Rodríguez*

satiriconElburocrata El tema de la burocracia y del burocratismo sigue estando vigente en el conjunto de desafíos principales del sujeto político de la construcción social de orientación socialista en Cuba, y lo estará por mucho tiempo, dadas las raíces de este fenómeno social y por sus consecuencias.

El burocratismo, cuyos efectos son inversamente proporcionales a la democracia, afecta el funcionamiento sano de la sociedad en todos los órdenes, es económica y culturalmente pernicioso e irrita a la ciudadanía.

En los últimos tiempos, y al calor de los debates que generan las transformaciones socioeconómicas en curso en el país y por los importantes y difíciles desafíos que enfronta la sociedad cubana, este fenómeno negativo es tratado con mayor frecuencia
.
A lo largo del proceso revolucionario cubano hemos experimentado diferentes procesos de ofensiva antiburocrática y en el orden organizativo y de formación se ha trabajado en la eliminación de sus causas, sin que podamos decir que ya no es un problema socialmente relevante, antes bien es de la mayor importancia y actualidad.  Vale entonces recordar como introducción a este breve texto lo planteado por Fidel hace 50 años:

“…creo de todo corazón que el socialismo tiene que cuidarse del burocratismo tanto como del imperialismo. No olvidarse de eso, porque es más peligroso, porque es un enemigo clandestino. (…) Pero es un mal grande del cual no nos damos cuenta, del que no tenemos conciencia. Y, sin embargo, es un gravísimo mal, estorba la producción, consume en tareas innecesarias las mejores inteligencias, consume mucho de la energía del pueblo”.

Primero hay que diferenciar “Burocracia” de “Burocratismo”

Valen la pena unas líneas para establecer con claridad los significados con los cuales entenderemos estos términos.

Burocracia

El término “burocracia”, a diferencia del término burocratismo, no se emplea siempre en sentido peyorativo. Con el advenimiento de la llamada “sociedad de masas”, denominación que alude al crecimiento general, económico, tecnológico, industrial, poblacional, etc., la burocracia aparece como el aparato administrativo organizado jerárquicamente y pautado por regulaciones estrictas que permite el ejercicio racional del poder, no solo del poder público, de la organización gubernamental, sino también en las estructuras políticas partidarias, comerciales, sindicales, industriales, eclesiásticas, etc. No es que no hubiera burocracia anteriormente, sino que ahora sería un elemento más extendido y omnipresente.

Al constituirse en mecanismos de poder en la sociedad capitalista, la burocracia se consolidó como ente ajeno a la ciudadanía, como aparato al servicio de la dominación del capital sobre el trabajo y como espacio para los privilegios, el nepotismo, la prevaricación, las pugnas entre intereses corporativos, la coima y la corrupción. Para las prácticas burocráticas del Estado capitalista se necesitaba un ciudadano pasivo, aceptador, sumiso.

En la tradición revolucionaria socialista, el rechazo a los abusos de las estructuras de poder del capitalismo instaló en la ideología y la política y en la conciencia ciudadana la interpretación peyorativa del término y junto con ello, la figura del burócrata como persona al servicio e identificado con esas prácticas. Los burócratas suelen identificarse y eventualmente prodigarse favores mutuos, creando en ocasiones redes mucho más perniciosas.

Es con este enfoque que emplearemos en este trabajo el término burocracia.
Cuando emprendimos la aventura de la construcción socialista de la sociedad cubana, se tenía como totalmente ajeno a los revolucionarios, al Estado revolucionario, a las instituciones y organizaciones revolucionarias, el peligro del burocratismo, pero no tardó en comprenderse que en el socialismo persisten profundas contradicciones en la sociedad que resultan generatrices de las tendencias burocráticas.

Burocratismo

El sufijo “ismo” denota la cualidad de sistema, de doctrina, lo que se refiere entonces no a la actividad o sistemas organizativos específicos que emplean los ocupados de la administración y que pueden estar incluso deformados por las prácticas burocráticas, sino a la manipulación espuria en el ejercicio de la actividad administrativa, en la que predominan características formales, estrictas y complicadas que lentifican, obstaculizan y  enredan la solución de los asuntos públicos o de otra índole, y en su mayor deformación la inercia, el conformismo, la desidia y la privatización de las posiciones públicas para ilegítimo beneficio individual o de grupos.

El uso popular de estos términos

Cuando los cubanos empleamos habitualmente los términos de burocracia y burocratismo, los referimos habitualmente a los obstáculos y complicaciones que se presentan en los organismos públicos, cuando tenemos que hacer trámites para autorizaciones, reclamaciones, legalizaciones, actualizaciones, registros, altas o bajas, etc. Y naturalmente, no falta razón en esta interpretación, ya que no pocas veces, múltiples factores causales y sus consecuencias hacen el papel de freno a las soluciones a las que tenemos derecho como ciudadanos instalando así en esos espacios de administración pública la desidia, la lentitud, la ineficiencia, la rutina y una plomiza incapacidad, para el cambio y el desarrollo.

En ese tenor, el funcionario devenido burócrata, que se rige por su estructura piramidal y la observancia de la disciplina jerárquica a la que pertenece, pierde capacidad de ubicarse en las necesidades y problemas de la ciudadanía y reacciona exclusivamente a las indicaciones “de arriba”.

En ocasiones estos frenos están lamentablemente matizados por la humillación del público por funcionarios insensibles, cuando no son complicaciones ex profeso para condicionar la coima o el soborno constituyéndose entonces en abuso contra la ciudadanía ya con implicaciones no solo de orden ético, sino también legales.

El burócrata, identificado como parte de una estructura de poder que ha privatizado, ve al ciudadano no como alguien con el derecho a ser debida, correcta y eficientemente atendido, sino como alguien subordinado a su persona, alguien a quien se hace un favor, a quien se le dispensa una dádiva. El ciudadano, a veces un “usuario”, a veces un “impertinente”, debe sentirse agraciado por la atención del todopoderoso funcionario.

Diferentes organismos de la administración tienen departamentos u otro tipo de estructuras para atender las quejas de la ciudadanía; sin embargo, la vida demuestra que esas entidades al ser juez y parte no ejercen adecuadamente la función para la cual están dirigidas. Las dependencias tienen libros “de quejas y sugerencias” que por lo regular no juegan el papel que se espera como mecanismos para mejorar su trabajo, ya que no predomina el sentido de la crítica y de la autocrítica constructivas.

Ahora bien, más allá de su indiscutible importancia, lo anterior se refiere a determinados efectos que las tendencias del burocratismo tienen directamente sobre la ciudadanía, no así a los factores causales que como se dijo arriba resulta esencial conocer y abordar.

Sobre el fondo del problema

Son múltiples las causas de las tendencias burocráticas que pueden desarrollarse en las administraciones a todos los niveles. Sin pretender un listado exhaustivo cabe señalar las siguientes:

-          Excesiva centralización de funciones y en correspondencia escasa descentralización, controles exagerados, voluntarismo, desconfianza en los otros, verticalismo, estilo de “ordeno y mando”.
-      Administración deficiente por desidia, desinterés, inercia e indolencia.
-      Envejecimiento moral, obsolescencia de las estructuras y normativas de funcionamiento de las administraciones.
-      Crecimiento y complejización de las necesidades sociales sin una adecuada respuesta organizativa.
-      Leyes y normativas deficientes o que se aprueban sin reglamentación o con una reglamentación inadecuada y sin las condiciones apropiadas para su aplicación.
-      Insuficiente y deficiente preparación de los directivos, funcionarios y personal administrativo en general.
-      Deformaciones provocadas por la entronización en las estructuras administrativas de intereses individuales y grupales espurios.
-      Deficiencias en los controles estatales y partidistas de la gestión pública.
-      Deficiente información pública acerca de las normativas vigentes y escasez de conocimiento por parte de la ciudadanía generada por el desinterés y la indisposición de estudiar y conocer los mecanismos de funcionamiento de las diferentes estructuras.
-      Inexistencia de formas eficientes de control social.

Es importante recalcar que estos “frenos” a la solución de las demandas sociales se generan en lo público, pero no se refieren únicamente a los trámites que necesita hacer la ciudadanía, sino a todo el funcionamiento de las estructuras públicas; no solo a las instituciones que están a cargo de los servicios a la población, sino también a las económicas, las jurídicas, las políticas, las sociales, las culturales. En todas ellas estos elementos pueden frenar la fluidez en la solución de los problemas y desafíos, las necesidades y las demandas de la sociedad. Si esto no se tiene en cuenta no se podrá calibrar integralmente el fenómeno de las tendencias burocráticas. De las características de estos “frenos” se infiere la complejidad del enfrentamiento del burocratismo en la sociedad.

No es posible en un breve ensayo como este proponerse siquiera desarrollar cada uno de estos factores causales de las tendencias burocráticas. Todos ellos interactúan como freno a las soluciones necesarias para el adecuado funcionamiento de la sociedad en sus diferentes ámbitos, planos y niveles. Entre ellos, por ejemplo, el hecho que la propia ciudadanía no se preocupa por conocer detalles legales, normativos y procedimentales en las instituciones públicas y tampoco exige sus derechos con la energía necesaria.

Sin embargo, un eje transversal lo constituye el primero de los descritos: la excesiva centralización de funciones, los controles exagerados, la escasa descentralización, la poca horizontalidad, la desconfianza en los otros, el verticalismo, el estilo de “ordeno y mando”. Este factor causal de las tendencias burocráticas viene de los errores en el entendimiento y aplicación del principio conocido como centralismo democrático.

¿Centralismo democrático o articulación democrática?

Entre los factores enunciados como generadores de tendencias burocráticas, el relativo a la relación centralización – descentralización, verticalidad –    horizontalidad, tiene una expresión teórica y práctica en el principio organizativo del centralismo democrático, destacado en la experiencia socialista de Europa del Este y de la extinta URSS en calidad de fundamento de la dirección, no solo del partido, sino también del Estado y de la economía.

El centralismo democrático fue adoptado también en Cuba en calidad de principio organizativo. Inscrito estatutariamente como principio organizativo de la actividad partidista, ha influido notoriamente en todos los ámbitos de la actividad social, como norma y como estilo.

El eje de su fundamentación teórica parte de la conjugación del democratismo con la centralización, concebida como la dirección “desde un centro”, la subordinación de la minoría a la mayoría, de los organismos inferiores a los superiores, para lo cual el polo democracia se garantizaría con la elegibilidad de los órganos y organismos, la rendición de cuenta, el control, evitar la centralización arbitraria, etc. El Estado, la superestructura política, nunca estarían por encima de la sociedad, de la ciudadanía, mucho menos en su contra, antes bien actuarían en dirección a ceder sistemáticamente cuotas de  poder para empoderar gradual, sucesiva y ascendentemente a las bases, cultivando la autogestión en todas las esferas de la vida social.

Bajo este principio se desarrolló la organización de los procesos de construcción socialista y con ello se lograron importantes avances en diferentes esferas de la actividad social. Sin embargo, la práctica en los países socialistas de Europa del Este y en la desaparecida URSS, desconoció fatalmente todas las advertencias hechas por Lenin, quien concibió este principio para el partido y luego planteó su extensión a la economía socialista. La deformación práctica afectó también la relación dirigente – dirigidos y neutralizó el principio de la crítica y la autocrítica constructivas.

La modalidad de esperar por los organismos superiores, de considerar ley indiscutible lo decidido “arriba”, de no fertilizar ninguna iniciativa hasta que no estuviese “autorizada”, anuló la creatividad, empobreció y frenó el desarrollo. Estos errores se han cometido también en la experiencia cubana y es preciso alertar al respecto. Hoy es evidente la necesidad de rever críticamente este principio de dirección.

Se necesita una revisión a fondo del centralismo democrático, pensar detenidamente en las derivaciones perjudiciales que ha generado su práctica, estudiar la reorganización de la actividad social con nuevos principios de dirección, más democráticos y participativos, capaces de rescatar y hacer funcionar eficientemente los contenidos originales positivos del centralismo democrático, partiendo de concebir la dirección no como las decisiones “de un centro”, sino como la articulación de la inteligencia y la voluntad colectivas en cada plano y espacio organizativo del país para adoptar las mejores decisiones y actuar disciplinadamente en consecuencia.

Si en la práctica los organismos superiores derivan hacia el verticalismo, el ordeno y mando, el ocultamiento y la manipulación de la información y la formalización de la democracia, terminarán cercenando la creatividad, el flujo de las iniciativas y la promoción de nuevos liderazgos. No es relevante, a los efectos de sus consecuencias, la justificación que se asuma y la intención que se proclame para tal actuación; en los hechos deviene desconocimiento de los derechos de la ciudadanía,  la subvaloración del otro, y el freno al mejor desarrollo de la actividad de que se trate. Se derivará en la práctica perniciosa de la consulta para todo, se perderá responsabilidad individual consciente, se apagará el entusiasmo.

Cuando las estructuras encargadas de proponer las personas que deberán ocupar las posiciones de responsabilidad de las diferentes instituciones administrativas y políticas (las secciones, departamentos y direcciones de cuadros. Comisiones, etc.) se rigen por normas y un estilo de funcionamiento que termina por subordinarse a las decisiones del “centro”, a la voluntad “de arriba” sin tener realmente en cuenta a las bases, se acaba desconociendo en la práctica al polo democracia. Los así elegidos se sentirán más dependientes del “centro” que de las personas, estructuras y destinos relacionados con la actividad para la cual han sido situados, los demás verán subvalorados sus criterios. Si imaginamos una derivación piramidal, el resultado será la separación del “centro” de las bases, de las realidades sociales.

Otro tanto puede ocurrir con la burocratización de la vigilancia y el control que puede ser muy severo para unos y permisivo para otros.

Una práctica perniciosa generadora de burocratismo es la que consiste en no mantener  los temas abiertos a debate, incluso cuando se toman decisiones que deben ser cumplidas por todos los participantes en una determinada entidad económica, administrativa o política.

Cualquier propósito social necesita organización y direccionamiento para ser asegurado eficientemente. Por tal razón, una vez que se adoptan las decisiones (por ejemplo la aprobación de los Lineamientos), corresponde a la sociedad en su conjunto trabajar en función de su aplicación. Esa labor debe tener entre otras dos características básicas: una se refiere a que si bien las estructuras y el personal especializado son consustanciales a los requerimientos contemporáneos, el modo en que estas actúan debe basarse en la más amplia participación, la consulta colectiva, el consenso, el control popular. La segunda, tiene que ver con el hecho que cualquiera de los lineamientos o incluso direcciones más generales, continúan siendo objeto de debate y análisis, no solo porque puede haber errores en ellos, sino porque las situaciones cambiantes pueden exigir su modificación.

Y ese debate debe ser fluido y la información acerca de su desarrollo debe fluir también con la necesaria transparencia entre las diferentes estructuras y personas involucradas.

La superación de tales insuficiencias y errores es una tarea de alta complejidad, pero estratégica y decisiva, y debe ser abordada por toda la sociedad con la orientación del partido. Esa orientación tiene que fundamentarse en las conclusiones que se deriven del análisis crítico de la experiencia de dirección a lo largo del proceso revolucionario y de la situación actual, y constituye en consecuencia en la actual coyuntura un asunto a ser considerado por el próximo congreso del partido.

En la lógica elemental de toda actividad humana estarán siempre presentes el conflicto y el disenso, el diálogo y el consenso, las leyes (mientras exista el Estado) y las normas, todo para lograr una actuación racional, pensada y más eficaz en función de los intereses. Sin orden, disciplina, normas y sistema no hay actividad humana realmente eficiente.

Por otra parte, en la misma medida en que la sociedad en su conjunto ha avanzado en el orden instructivo, educacional y cultural, y hay más preparación para una productiva participación en las decisiones en general, el centralismo democrático, como principio básico de la organización de la sociedad cubana en transición socialista, debe evolucionar hacia la articulación democrática, un sistema, un modo de actuar, un modo de gestión que se oriente a lograr toda la democracia posible en las diferentes estructuras de dirección de la sociedad, que sea más eficiente en la conjugación de voluntades y en el aprovechamiento de la sabiduría colectiva, que conjure las deformaciones del centralismo y que base su aplicación en principios tales como la disciplina consciente, la unidad consciente de acción, el control social, la crítica y la autocrítica constructivas, la transparencia y fluidez de la información, la práctica de la consulta, el ejercicio eficiente de la participación democrática en la elección de las diferentes estructuras, la rendición de cuentas con las correspondientes consecuencias de aprobación o desaprobación y de reconocimiento de responsabilidades, el debate abierto de todos los temas, entre otros. No se excluye, por supuesto, la capacidad de vetar decisiones, para lo cual deben ser estudiados los posibles casos y elaboradas igualmente las correspondientes normativas y procedimientos.

En el binomio articulación – democracia, el polo democracia es la mayor reserva potencial de inteligencia colectiva y para anular y disolver los intereses individuales y grupales ilegítimos, ya que es el espacio donde están presentes todos los miembros de una comunidad, una agrupación, una empresa, un territorio, una organización, la sociedad en su conjunto, tanto los que tienen responsabilidades de dirección, como los ciudadanos “comunes”.

Se trata de retomar y desarrollar como práctica organizativa y método sistemático de conjurar las tendencias burocráticas en la sociedad cubana, aquello que tan tempranamente como en 1961 explicó y alertó Fidel:

“El método burocrático implica el riesgo, incluso, de sacrificar una serie de principios que son fundamentales para la revolución. Y, sobre todo, hacerle perder –renunciar- a lo que es tan fundamental en la revolución: la iniciativa, el espíritu creador y el entusiasmo de las masas. Porque una revolución es, sencillamente, una tarea de pueblo, no es una tarea de funcionarios administrativos, no es una tarea de dirigentes revolucionarios. Una revolución es una tarea de pueblo. Y el método burocrático está en contradicción absoluta con el principio de la revolución socialista.”

Sobre el papel de los medios de comunicación

Es difícil minimizar la importancia del periodismo revolucionario, en particular el periodismo de investigación, en el combate contra la burocracia y el burocratismo, como parte de los esfuerzos mancomunados en esta dirección.

El incremento de las relaciones mercantiles en la sociedad cubana como resultado de las transformaciones económicas en curso, arropan inevitablemente el fortalecimiento del individualismo y las ambiciones personales desmedidas.

Ya no se aprecian las responsabilidades en las diferentes estructuras –como ocurría en años anteriores del proceso revolucionario cubano-, solo como un espacio para el deber y el servicio a la sociedad. Han surgido deformaciones que se alejan del ideal ético socialista y ocurre con notable frecuencia que por intereses egoístas se desconocen los errores y se defienden las posiciones adquiridas. Es preciso denunciar y combatir estos comportamientos, siempre en el espíritu de acabar con los errores, no con las personas, pero anteponiendo en todo momento el interés de la sociedad en su conjunto.

El periodismo cubano, revolucionario por definición y de probada fidelidad al pueblo, tiene la responsabilidad de participar profundizando en los problemas, informando fehacientemente acerca de las deformaciones y conductas burocráticas, en particular cuando estas se mezclan con el oportunismo, el nepotismo y la corrupción, de servir como instrumento de control popular y de contribuir al enriquecimiento de la cultura cívica de la sociedad cubana y a la creación de un clima de confianza para el debate público de los problemas.
En el ejercicio del periodismo, en particular el de investigación, el periodista debe ser consciente también de su acrecida responsabilidad por los productos mediáticos que genera cuando se trata de situaciones que entrañan deformaciones burocráticas graves, mezcladas con el oportunismo y la corrupción, y ser muy cuidadoso en el tratamiento ponderado, cuidando de no hacer críticas injustas, y velando siempre por el carácter constructivo de sus mensajes.

No será, como se dice al inicio, un mal de fácil erradicación, pero solo con un adecuado diagnóstico de la realidad, decisiones certeras, trabajo constante y sistemático y amplia participación social, será posible enfrentarlo con éxito.

*Licenciado en Ciencias Políticas. Diplomado en Teoría del proceso ideológico y Doctor en Ciencias Filosóficas. Preside la Cátedra de Periodismo de Investigación y es vicepresidente de la cátedra de Comunicación y Sociedad del Instituto Internacional de Periodismo José Martí. (Enviado por su autor)

miércoles, 1 de julio de 2015

Declaración del Gobierno Revolucionario

•Restablecidos los vínculos diplomáticos con Estados Unidos, será imprescindible el levantamiento del bloqueo, entre otros aspectos, para la normalización de las relaciones.

bandera-cubana-f-kaloianEl 1 de julio de 2015, el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz y el presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama intercambiaron cartas mediante las cuales confirmaron la decisión de restablecer relaciones diplomáticas entre los dos países y abrir misiones diplomáticas permanentes en las respectivas capitales, a partir del 20 de julio de 2015.

Ese mismo día, se realizará la ceremonia oficial de apertura de la Embajada de Cuba en Washington, en presencia de una delegación cubana presidida por el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla e integrada por destacados representantes de la sociedad cubana.

Al formalizar este paso, Cuba y los Estados Unidos ratificaron la intención de desarrollar relaciones respetuosas y de cooperación entre ambos pueblos y gobiernos, basadas en los principios y propósitos consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, en particular, las Convenciones de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y Consulares.

El Gobierno de Cuba ha tomado la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos en pleno ejercicio de su soberanía, invariablemente comprometido con sus ideales de independencia y justicia social, y de solidaridad con las causas justas del mundo, y en reafirmación de cada uno de los principios por los que nuestro pueblo ha derramado su sangre y corrido todos los riesgos, encabezado por el Líder histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz.

Con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas, concluye la primera etapa de lo que será un largo y complejo proceso hacia la normalización de los vínculos bilaterales, como parte del cual habrá que solucionar un grupo de asuntos derivados de políticas del pasado, aún vigentes, que afectan al pueblo y a la nación cubana.

No podrá haber relaciones normales entre Cuba y los Estados Unidos mientras se mantenga el bloqueo económico, comercial y financiero que se aplica con todo rigor, provoca daños y carencias al pueblo cubano, es el obstáculo principal al desarrollo de nuestra economía, constituye una violación del Derecho Internacional y afecta los intereses de todos los países, incluyendo los de los Estados Unidos.

Para alcanzar la normalización será indispensable también que se devuelva el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval en Guantánamo, cesen las transmisiones radiales y televisivas hacia Cuba que son violatorias de las normas internacionales y lesivas a nuestra soberanía, se eliminen los programas dirigidos a promover la subversión y la desestabilización internas, y se compense al pueblo cubano por los daños humanos y económicos provocados por las políticas de los Estados Unidos.

Al recordar los temas pendientes de solución entre los dos países, el gobierno cubano reconoce las decisiones adoptadas hasta el momento por el presidente Obama, de excluir a Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo internacional, de instar al Congreso de su país a levantar el bloqueo y de comenzar a adoptar medidas para modificar la aplicación de aspectos de esta política en uso de sus prerrogativas ejecutivas.

Como parte del proceso hacia la normalización de las relaciones, a su vez, habrá que construir las bases de unos vínculos que no han existido entre nuestros países en toda su historia, en particular, desde la intervención militar de los Estados Unidos, hace 117 años, en la guerra de independencia que Cuba libró por cerca de tres décadas contra el colonialismo español.

Estas relaciones deberán cimentarse en el respeto absoluto a nuestra independencia y soberanía; el derecho inalienable de todo Estado a elegir el sistema político, económico, social y cultural, sin injerencia de ninguna forma; y la igualdad soberana y la reciprocidad, que constituyen principios irrenunciables del Derecho Internacional.

El Gobierno de Cuba reitera la disposición a mantener un diálogo respetuoso con el Gobierno de los Estados Unidos y a desarrollar relaciones de convivencia civilizada, basadas en el respeto a las diferencias entre ambos gobiernos y en la cooperación en temas de beneficio mutuo.

Cuba continuará enfrascada en el proceso de actualización de su modelo económico y social, para construir un socialismo próspero y sostenible, avanzar en el desarrollo del país y consolidar los logros de la Revolución.

La Habana, 1 de julio de 2015
Video en Youtube

jueves, 5 de marzo de 2015

Base Naval de Guantánamo: La historia de un despojo y el reclamo de Cuba para su devolución

Por Andrés García Suárez


Punto de control en la línea de demarcación del territorio
libre de Cuba y el ilegalmente ocupado por EEUU contra
la voluntad del pueblo cubano.
En contra de la voluntad del pueblo cubano el 2 de marzo de 1901 el Congreso de Estados Unidos otorgó su aprobación definitiva a la Enmienda Platt, inmediatamente firmada por el presidente de ese país, William McKinley. El texto —que es obra de Elihu Root, secretario de Guerra, y no del Senador Orville Platt cuyo apellido recibió el apéndice convertido en Ley— quedó incorporado a la Constitución de la República de Cuba por imposición del gobierno de Washington, como condición indispensable para otorgarnos la categoría republicana. Fue un chantaje que sólo así logró el voto de legisladores que realmente eran patriotas y aborrecían la maniobra.

La cláusula siete de la Enmienda, otro cepo sobre el cuello del Caimán, expresa: “Para poner en condiciones a los Estados Unidos de mantener la independencia de Cuba y proteger al pueblo de la misma, así como para su propia defensa, el Gobierno de Cuba venderá o arrendará a los Estados Unidos las tierras necesarias para carboneras o estaciones navales en ciertos puntos determinados que se convendrán con el Presidente de los Estados Unidos”.


Los “puntos determinados” ya los tenía muy claros el Almirante George Dewey,  jefe de la Naval General Board y representante de los grandes intereses financieros y militares de EEUU, quien el 9 de febrero de 1901, cuando comenzaba sus labores la Asamblea Constituyente cubana y la Isla estaba bajo la primera ocupación militar norteamericana, alertó al Presidente norteamericano: “Estados Unidos necesita la posesión permanente  (¡atención!, dijo “posesión permanente”) de las bahías de Guantánamo y de Cienfuegos.  Debe ser en un radio de diez millas en torno al fuerte El Toro de Guantánamo y alrededor de la Iglesia Catedral de Cienfuegos…”.  Lo curioso e importante es que en lo que dio en llamarse “Convenio de arrendamiento” no hubo ni real convenio ni cabal arrendamiento, porque este tipo de documento se concibe legalmente con una fecha de caducidad o término que no se consignó y por eso se extiende aún en el tiempo sin legalidad. El Gobierno Revolucionario no cobra desde 1959 por ese concepto la ridícula cifra del “alquiler” anual en señal de protesta y desconocimiento de la operación. Actualmente existe allí una prisión internacional para prisioneros políticos que son cruelmente torturados.
Resultaron vanas, a principios del siglo XX, las gestiones de una Comisión que los patriotas cubanos crearon para intentar salvar la soberanía cubana y la enviaron a Washington para discutir el asunto de la cesión de terrenos de nuestro territorio. Contra la imposición imperial alzaron sus voces o emitieron ponencias, patriotas tan notables como Salvador Cisneros Betancourt, Juan Gualberto Gómez, el General Lacret Morlot, Manuel Sanguily, y otros, y también la prensa nacionalista con sus caricaturas tan ilustrativas denostó el chantaje. También el pueblo protestó en manifestaciones populares y coreaba: “Nada de carboneras…”. A todos repugnaba  entregar partes del territorio y preocupaba los peligros de guerras dentro de nuestro país que ello entrañaba.
 

La frase impositiva del presidente McKinley al títere Tomás Estrada Palma, respecto a que: “¡Es una  decisión del Gobierno de Estados Unidos!”, y la pronunciada por Root, el Secretario de Guerra, ambas en 1901, a la Comisión cubana que fue a Washington: “Eso no tiene discusión porque esas bases son esenciales para la seguridad de Estados Unidos por su posición estratégica!”,  resultan semejantes en su prepotencia a la que funcionarios norteamericanos dijeron, en fecha reciente, durante la primera ronda de conversaciones binacionales, y algunos voceros de Washington recalcaron en la prensa internacional respecto a que: “no es negociable, no es discutible, ahora, el asunto de  la Base Naval de Guantánamo”.
 

Incluso ahora, el pasado 23 de enero la señora Roberta Jacobson, al frente de la delegación enviada por Washington a esa primera ronda de conversaciones enfatizó que: “Estados Unidos no ha modificado sus objetivos estratégicos hacia Cuba, lo que cambian son las formas”. (Las tácticas). Solo que ahora la parte cubana recalcó en que los futuros nexos deben basarse en los principios del derecho internacional refrendados en la Carta de las Naciones Unidas y las Convenciones de Viena sobre las Relaciones Diplomáticas y Consulares. Y nuestro Presidente Raúl Castro Ruz fue explícito en la III Cumbre de la CELAC al expresar: “El restablecimiento de las relaciones diplomáticas es el inicio de un proceso hacia la normalización de las relaciones bilaterales, pero esto no será posible mientras exista el bloqueo, no se devuelva el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval de Guantánamo, (…) Si esos problemas no se resuelven, este acercamiento diplomático entre Cuba y Estados Unidos no tendría sentido”.
 

Observemos que a 53 años de la firma del Decreto 3447 del Presidente John F. Kennedy y la entrada en vigor el 7 de febrero de 1962 de la declaración formal del bloqueo a la Isla, éste persiste, está intacto en su crueldad. Pero, ¿por qué ellos insisten en llamarlo “embargo?. No es una cuestión semántica sino conceptual. Porque “embargo” es término jurídico frecuente en el mundo legal, pero bloqueo entraña un acto de guerra que es ilegal. Entonces, resulta un contrasentido llevar a cabo agresiones contra un país con el cual se pretende restablecer relaciones. Es una discusión que tiene que enfrentarse en el Congreso de Estados Unidos y desmontar allí el entramado legal que lo sustenta. 
 

Como el momento que se abre no significa que el Gobierno norteamericano haya renunciado a su intención de poner a Cuba bajo su esfera de influencia, —es solo un cambio de táctica, como señaló la señora Jacobson—,  frente a esta realidad se impone encontrar en las reservas de nuestra identidad como pueblo las respuestas adecuadas para que el proceso en marcha tras dos rondas ya de diálogo no socave nuestra dignidad y no nos devuelvan a un estado de dependencia oprobiosa que ya vivieron nuestros antecesores.
Resulta muy necesario que nuestros jóvenes encuentren en el aula, donde se forma la conciencia de la Nación, en los hogares y en los medios de comunicación, los hitos de nuestra cultura e historia patria, de nuestro humanismo y nuestro internacionalismo. Ignorar el pasado compromete el futuro.
 

 “A semejanza de la política y la religión  —dijo el teólogo brasileño Frei Betto en el reciente Congreso Internacional Pedagogía 2015— la educación (y el conocimiento de la historia, agrego) sirve para liberar o para alienar, despertar protagonismo o favorecer el conformismo, propiciar una visión crítica o legitimar el status quo como si fuera inmutable, promover la praxis transformadora o sacralizar la dominación”. Por eso importa conocer la hermosa historia de Cuba, las raíces de todo lo que ahora se discute, y a los mejores luchadores.  Así sabremos seguir mejor a éstos y ser también protagonistas del futuro.

Tomado de Fanal Cubano

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Más dinero del Gobierno de EEUU para cambio de régimen en Cuba: 4,4 millones para generar spam

wash-software

Washington Software, una empresa contratada para inundar a Cuba de correos electrónicos y mensajes de texto, ha ganado más de 1,2 millones de dólares en contratos del gobierno este año, según nuevos documentos publicado por el blog Along the Malecon.

La Junta de Gobernadores de Radiodifusión (BBG por sus siglas en inglés), contrató a esta firma el 1 de julio de 2011. Desde entonces, el BBG ha pagado a la empresa 4 398 409 dólares, según los registros que se encuentran en el Federal Data Procurement System (el Sistema de Datos de Contratos Federales).

La BBG, una entidad del gobierno de los Estados Unidos, supervisa la Oficina de Transmisiones para Cuba (Office of Cuba Broadcasting, OCB), que opera Radio y TV Martí en Miami.

washLos casi 4,4 millones de dólares se han empleado en tareas como:
  • Diseñar y operar un servicio de mensajes cortos o SMS, a través de una red social.
  • El envío de mensajes de texto a Cuba a través de SMS
  • Prevenir el bloqueo de los mensajes electrónicos desde la Isla.
  • Programar computadoras para estos “servicios”.
  • Envío de correos electrónicos masivos.
Washington Software tiene su sede en Germantown, Maryland.

(Tomado de Along the Malecon)

domingo, 12 de mayo de 2013

Familia cubana brutalmente golpeada por la policía (video)

Por Vincenzo Basile (Capítulo Cubano)*

Testo in italiano: Una famiglia cubana picchiata brutalmente dalla polizia (video)
http://capitulocubano.blogspot.it/2013/05/una-famiglia-cubana-picchiata.html
7 de mayo 2013. El ciudadano cubano Gilberto Martínez y su familia -la esposa, Ismara Sánchez, las dos hijas, una de 15 y otra de 22 años, y el hijo pequeño de 8 años- fueron brutalmente golpeados por agentes del aparato represivo del régimen en el poder por intentar oponerse a un violento intento de desalojo que finalmente se realizó, frente a la impotencia de los numerosos presentes que no lograron detener la sanguinaria máquina represiva de la tiranía.

La familia -que se encontraba en el actual domicilio tras una deportación masiva impuesta por un acuerdo entre el régimen y otros actores internacionales y que pertenece a un grupo por la defensa de los derechos humanos- vivía desde hace meses en condiciones infrahumanas desde cuando la dictadura le quitó un suministro mensual que apenas le permitía sobrevivir a las terribles condiciones de una economía al borde del colapso.

Durante el desalojo, la hija menor de la familia disidente -quien días atrás había sido hospitalizada- sufrió ataques de ansiedad.

Tras producirse tanta brutalidad, tres personas fueron violentamente detenidas por marchar pacíficamente alrededor del domicilio de Martínez pidiéndole a la tiranía que le devuelva su vivienda. Las penas podrían llegar a tres años de prisión.

*Estos hechos se han producido en Alicante, España. Así es como hubiera sido presentada la noticia si hubiese ocurrido en Cuba.

viernes, 19 de abril de 2013

Visita de Yoani a México: Un mito mediático que se deshace. (I y II Parte)

Un mito mediático que se deshace. (I Parte)
Por Nyls Gustavo Ponce Seoane*

En los círculos revolucionarios cubanos con frecuencia se comenta con molestia y descontento la incompleta información u oportuna reacción de nuestros medios oficiales en asumir un papel más activo en el debate ideológico o tratamiento a las posiciones identificadas, incorrectamente por su significado, como de “disidencia”. Desde luego que para ello se hace necesario también dar a conocer las posiciones acerca de los temas de los cuales disienten nuestros contrarios, cuestión esta sea una de las posibles causas de tal rechazo y casi inútil en la actualidad por la inevitable penetración de las TIC. Sin embargo, aunque parezca contradictorio, esa información contraria bien que puede servir para el fortalecimiento de nuestros puntos de vista ya que “los disidentes” con sus enfoques reflejan “el estado del arte” del pensamiento opositor dándonos los elementos necesarios para, con argumentos sólidos y verídicos, rebatirlos, lo que permite convencer y atraer hacia nuestros puntos de vista a los que tratan de engañar y confundir con sus patrañas, amén de aumentar nuestra cultura política. Verdad de Perogrullo esta que no se acaba de materializar en la práctica social y que, aunque manejada por algunos círculos oficiales, afecta a la mayoría de la población. No obstante debemos seguir insistiendo en su socialización, pues se trata de la verdadera batalla de ideas que debe convertirse, al igual que la de la defensa, en batalla o lucha de todo el pueblo a que llamara Fidel.

 En un análisis de dos ejemplos expondré lo que trato de explicar. En ellos destaco aquéllos aspectos de actualidad vinculados a las campañas contra nuestro país. Se trata del artículo publicado por María Werlau en el boletín digital “Café Fuerte” titulado “Yoani Sánchez, palabra y entereza” (1) y otro de la propia “célebre” bloguera denominado “Picante, picante”, sobre su estancia en México.

 Por el escrito aparecido en “Café Fuerte” se puede deducir que hasta lo más reacio de la emigración cubana se comienza a dar cuenta que la bloguera creada por los fondos ($) de “la transición a la democracias en Cuba”, destinados por el gobierno de los EE.UU. a derrocar al gobierno cubano no está preparada y que “no tiene” para acometer la labor que desearía. Así, desde el mismo primer párrafo se comienza a manifestar “el cálculo” (¡¿?!), que hizo el gobierno cubano al dejarla salir, a partir de la nueva ley migratoria aprobada en Cuba. Tal parece que suponen que se aprobó una ley para todos los ciudadanos de este país solo para conceder la salida a la Sánchez. Ridícula suposición. Antes acusaban internacionalmente al gobierno cubano de atentado a los derechos humanos por no dejarla salir y ahora le reprochan porque la dejaron salir Es el clásico “palo porque boga y palo por que no boga” o el ”cómo quiera que te pongas tienes que llorar” de la fraseología popular cubana. Simplemente lo que habrían deseado es que no la hubiesen dejado salir porque eso se avenía bien a su campaña sobre la violación y limitación de derechos humanos en Cuba.

 Se debe reconocer, lamentablemente, que le hicimos durante un tiempo el juego a nuestros verdaderos enemigos en el ejemplo de esta artificial bloguera. Sí es verdad que errare humanum est, como dejó establecido per sécula seculorum el filósofo romano Séneca el Joven, debemos sacar una lección de este caso, pues si errar es de humanos, por lo general los errores son y pueden ser muy costosos, más aún ante semejante enemigo que contradictoriamente nos desprecia pero que al mismo tiempo nos quiere engullir. No es para obviar y mucho menos olvidar…

 Así tenemos -continúa la autora del artículo de marras- que “fueron los burdos actos de repudio orquestados por Cuba y falsas informaciones sobre sus posiciones las que empañaron sus intervenciones en Brasil". Simplemente, como dice el dicho, “el delincuente piensa o cree que todos los demás son delincuentes igual que el” y que piensan y actúan igualito a él y no conciben que haya personas que se solidaricen con Cuba y la apoyen por ser de izquierda, antiimperialista y el ejemplo de resistencia de todo tipo que ha brindado. Lo mismo  -agrego yo porque la autora, claro está, no lo menciona-, le pasó en Argentina donde el amigo Eladio Gonzales, Toto, Director del Museo Che Guevara de Buenos Aires, le preparó un paquete de 40 preguntas que dudo haya tenido la inteligencia, valentía y entereza para enfrentarlas y menos aún, responderlas. Dice el artículo además, que es el raulismo, la seguridad cubana y hasta el propio exilio los que harán que se desprestigie y la “ahorcarán” porque, pobrecita, no son sus propias insuficiencias las que la autoeliminarán, sino todos los factores externos y ajenos a ella los que se encargarán de eliminarla.

 Pasa a hablar después de su “ambiciosa gira mundial”, para la cual no estaba preparada, y lo hace “con la asistencia y buena voluntad de sus seguidores” que son muy buenos, dando a entender así (y de hecho lo hacen) que la están ayudando materialmente, tema este que se suma los hechos objetivos de premios ($) recibidos o que está recibiendo con esta visita, que es Vicepresidenta Regional para El Caribe y Cuba de la Sociedad Interamericana de dueños Prensa (SIP), por lo cual recibe un “modesto” salario y de que es corresponsal en Cuba del periódico español El País, por lo que recibe también otro “pequeño” salario. Todos ellos juntos dan unos cuantos miles de euros o dólares que hacen, sí una mínima parte de los 20 millones de dólares que dan los estadounidenses para la transición a la democracia en Cuba, para ella, viviendo en Cuba, son más que suficientes.

 Pero eso no es lo más importante, según el artículo, sino que la “gira multipaís de largas semanas que requiere enorme energía mental, emocional y física” y que en fin, no tiene “un equipo de apoyo profesional” y en general se está desenvolviendo en un ámbito internacional variado al cual no está acostumbrada y del cual no domina ni sabe nada, no tiene ninguna experiencia y las limitaciones existentes en Cuba la han limitado. En realidad, esto es una verdadera falacia, pues la historia ha demostrado con múltiples ejemplos que ninguna limitación ni ninguna prohibición subdesarrolla o limita a quien lucha por una causa justa; es más bien todo lo contrario, porque la lucha honrada lo que hace es fortalecer y desarrollar a las personas que batallan por verdaderos ideales. Simplemente señores, el “bombo y platillo” recibidos la han embriagado, acomodado y para ella todo ha sido como dice el pueblo cubano “ ja,ja la jardinera”, color de rosa, pues ni presa ha estado y no le han aplicado la ley que aplicaron a los 75 de la llamada Primavera Negra, los cuales ninguno es una “celebrity” ni casi conocido en el mundo como ella y al menos estuvieron presos unos años por violar una ley cubana la cual, a ella, no le ha sido aplicada, a pesar de haberla violado abiertamente. ¿No habrá sido otro cálculo del gobierno de Raúl Castro? ¿No sería interesante preguntarle a la autora de este artículo por qué? Sin embargo, tenemos ahora la esperanza de que a su regreso no se le permita violar la nueva ley tributaria, que al igual que la nueva ley migratoria, ha sido proclamada para todos los ciudadanos de este país, y que contribuya al fisco cubano según los ingresos recibidos y que calculo que por todos los emolumentos que recibe sea del 50%. Será al menos una contribución, de obligatorio cumplimiento, a la economía del país. En definitiva, como ella ha manifestado estar contra el bloqueo, tiene ahora la oportunidad de demostrar, de forma práctica, de que lo está, con esta contribución de los que les pagan y le hacen aportes monetarios. Está por ver si a ellos les agradará.

 Posteriormente, María Werlau declara muy sutilmente que Yoani no conoce el trabajo periodístico ni cómo se manejan las cosas en él. Y eso que es una “estrella” a la que le han otorgado los mejores premios internacionales como mejor periodista. Entonces, si es que está en un medio que desconoce, ¿por qué se los dieron?, cabe preguntarse.

 Y otra vez los siniestros “agentes” de la seguridad cubana que “tras bambalinas” actúan y hacen para que fracase y que ella no pueda con eso. Esos agentes, cual dioses o magos, se encuentran en todas partes, hasta en la mismísima Casa Blanca yanki donde fue recibida. ¡Qué poderosos son!

 Acto seguido la articulista pasa a “argumentar” que también es una trampa que se le tiende al “exilio” (¿qué exilio, cuál exilio, cuando ahora hasta ellos mismos lo están negando porque los cubanos vienen a Cuba cada vez que lo necesitan o deseen?), para que la nieguen y la sacrifiquen, por lo “buena” y simple que es.

 Y por último, qué buena es, decidida, valiente, inteligente, mesurada, con derecho a opinar y decir lo que piensa. Simplemente es un dechado de virtudes. Y además y lo que es más importante: cuenta y denuncia la realidad cubana. Bueno ese cuento es pa’ fuera, porque aquí a los cubanos (como dijo mi amiga, la ingeniera geofísica Valia Suárez en cierta ocasión determinada desagradable para ella) “qué cuento nos van a hacer si nuestra realidad la estamos viviendo todos los días, estamos lidiando con ella y nos mantenemos firmes, apoyándola y sosteniéndola”. Y qué le va a decir, agrego yo, a un pueblo que dice, habla, se manifiesta y opina libremente en nuestras calles, guaguas, centros de trabajo, a través de la prensa, en sus casas y en cualquier lugar donde haya más de una persona. Y es interesante al final del artículo cómo la autora, violando el principio cristiano de “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”, se encomienda a Dios para que la salve y la ayude en los asuntos del César, con los cuales, como quedó demostrado por ella misma, ya Yoani dentro del llamado “exilio” no tiene salvación. En su momento se publicó un excelente artículo donde se demostraba que los medios imperiales occidentales habían fabricado una bloguera. La habían hecho una “celebrity”. Ahora podemos decir que es el principio del fin de un mito mediático creado por los medios capitalistas occidentales.
 
Un mito mediático que se deshace. Simplista, simplista… (II Parte)

 Decía María Warlau en su artículo, escrito en Café Fuerte, en el cual caracterizó a Yoani Sánchez a su manera, que “su postura sobre el embargo suena simplista”.
 Al leer la breve reseña de Yoani sobre su estancia en México pude confirmar y comprender que el simplismo de Yoani se puede generalizar a todo lo que ve, oye, toca y siente. Su postura concerniente a México fue más que simplista. Veamos.

 Mi primera impresión al leerlo fue que le dio prioridad y se interesó más en la gastronomía mexicana que a otra cosa del país amigo. Desde el mismísimo primer párrafo define a México “cómo el picante en la lengua” y “el tequila en la garganta”.

 A continuación le dieron “a probar una golosina y era intensamente dulce, con azúcar espolvoreada; pero después mordí un tamal y la “patada” del chili en mi paladar” le “hizo soltar unas lágrimas”; y cierra su artículo con el círculo vicioso culinario como leiv motiv , como posteriormente veremos. pues no es homogénea en su escritura y el mismo tema lo dispersa y fragmenta en diferentes partes. Solo que, quizás, por esa afición o adicción a todo lo que prueba con su lengua y paladar fue lo que hizo que le costara trabajo subirse al avión a la hora de irse “porque unos deseos intensos me halaban para quedarme explorando una realidad subyugante y compleja” como lo es la realidad de la subyugante, y variada alimentación mexicana, pues le faltó hablar de otros muy peculiares y complicados platos aztecas.

 Pero en honor a la verdad, ella percibe y refleja otros aspectos de la vida del hermano país. Vio los modernos edificios y los embotellamientos en el DF, desde luego, el cual observó desde el aire antes de aterrizar definiéndolo biológicamente, en ese momento, como un “gran hormiguero”. Si bien no lo dice, Yoani no se pudo aguantar, y, aunque lo niegue y reniegue, salió a “pacotillear” habiéndose “perdido en el entramado de timbiriches y kioscos del centro de la ciudad”. No se debe criticar porque eso forma parte del turismo y ella, se respira y se siente por la forma en que narra, está realizando una gira turística farandulera que le han dado un carácter político y, por lo tanto, hace lo que hace un turista normal: comprar regalitos y… probar la comida criolla lugareña. Así debe haber sido en todos los países que ha visitado. Sólo que no le ha costado nada porque son otros los que ha pagado, especialmente el contribuyente norteamericano.

 Ella, como decimos nosotros los cubanos, “se cree cosas”. Así, se cree periodista profesional. Estuvo “visitando varias redacciones de periódicos, emisoras de radio y –sobre todo - hablando con muchos, muchos colegas periodistas. He querido saber de primera mano las satisfacciones y los riesgos de ejercer la profesión de informador en esta sociedad”. Interesante el caso. Y continúa con los periodistas mexicanos que son “Gente que se juega la vida -especialmente al norte del país- por reportar, gente que cree al igual que yo en la necesidad de una prensa libre, responsable y apegada a la realidad.” ¿Qué pensar? Los compara con ella misma, con “mímisma” ¿Y qué habrán pensado los periodistas mexicanos? Espero que al menos no piense que se está jugando la vida como ellos, incluso por desear que en Cuba se desplieguen Internet y las redes sociales con el solo objetivo de que haya una “primavera árabe”. Estoy seguro que a esta mujer nunca le ha silbado, ni jugando, una bala por sobre su cabecita. Todos ahora constatan que está “vivita y coleando”, gozando de buena salud y disfrutando de una gira turística. Además, lo que denota Yoani con esto es un desconocimiento supino de la sicología e idiosincrasia de la gente cubana, pues ni con Internet, Twitter, Facebook, TV por cable o antena, ni haya lo que haya de las TIC, no habrá aquí lo que ella desea, porque el cubano tiene otras formas y maneras de manifestar y canalizar sus descontentos e inquietudes políticas. Así ha sido desde la misma época de la colonia. Que lea, por favor, a Jorge Mañach y a Guillermo Rodríguez Rivera y verá que en ese aspecto no tenemos nada común con los árabes. Le va a ser más útil leerlos a ellos que a “Los detectives salvajes” que dice leyó.

 Desde luego, estuvo muy poco tiempo en México “lindo y querido” para conocer la rica diversidad y complejidad de aquel país, que es ostensible no solo en sus comidas, sino en su medio físico, económico, político y sociocultural, con sus más de cien distintas comunidades indígenas que aún conservan hasta sus propias lenguas, en su emigración hacia los vecinos gringos y las consecuencias sociales que este fenómeno ha traído dentro del propio México, más lo que le ha acarreado el TLC con el vecino del Norte, que los está conduciendo a una transculturación afectando, incluso, el tradicional y festivo, con sus cohetes, voladores, panes y golosinas alegóricas, típico de México, Día del Muerto que se comienza a identificar con el Halloween yanki , sus brujas y calabazas, en vez de las calaveras mexicanas; y que además, debido a la introducción del maíz transgénico, está afectando lo que más le ha llamado la atención a Yoani, a la mismísima gastronomía mexicana que tiene como base la cultura del maíz desde tiempos inmemoriales. México, señores, no es esa simpleza que se nos presenta en el artículo de Yoani. México es grande, grande en sus contradicciones que se reflejan en sus contrastes extremos que van, desde la opulencia de unos pocos, hasta la miseria, la exclusión y el desamparo de amplios sectores de la población, condicionado todo esto por una distribución muy desigual de su PIB; son sus grandes luminarias del DF, pero también sus veladoras de sus poblados y pueblos que recuerdan la tristeza y la pobreza; son las grandes haciendas, pero también es la pobreza rural… Y ya que se atrevió a hablar de comestibles mexicanos no menciona y no dice nada en su artículo, de lo más popular y grande en extenso de su alimentación: las tortillas, tacos y frijolitos; así como calla y no habla de las imprecaciones que le hicieron los simpatizantes de Cuba que allí también le salieron al paso para desenmascararla, al igual que en Brasil y Argentina, cuando hablaba en un salón del Senado mexicano.

 Por último, concluye el artículo Yoani como cerrando un ciclo: de la misma forma que lo comenzó, haciendo prevalecer sus papilas gustativas por lo que lo transcribo íntegramente: (2)

 “Un amigo me preguntó antes de irme ¿Cómo sientes a México? No lo pensé mucho: picante –le respondí- como el picante que provoca una sacudida en todo el cuerpo y saca las lágrimas de placer tormento. ¿Y Cuba? -insistió- ¿Cómo la sientes?… Cuba, Cuba es agridulce…”

 Y yo, al leer esta simplista sandez, inmediatamente recordé la frase que nos legó El Apóstol para todos los tiempos: “Nuestro vino, de plátano, es agrio pero es nuestro vino”. ¡Y QUE VIVA MÉXICO!

 La Habana, 15 de abril de 2013
 
Tomado de Rebelión

I Parte http://www.rebelion.org/noticia.php?id=166904
II Parte http://www.rebelion.org/noticia.php?id=166969&titular=simplista-simplista%85-

(1)   Yoani Sánchez, palabra y entereza / María Werlau. Café fuerte. EE.UU.  Revisado 18 de abril 2013 http://cafefuerte.com/cuba/noticias-de-cuba/sociedad/2683-yoani-sanchez-palabra-y-entereza

(2)  Picante, picante / Yoani Sánchez.  Generación Y  
Revisado 19 de abril www.desdecuba.com/generaciony/?p=7

* Geólogo cubano, miembro del Instituto de Geología y Paleontología. Premio “Jorge Broderman Vignier" 2010

Imágen agregada RCBáez sobre caricatura de Latuff