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miércoles, 7 de octubre de 2015

La Revolución desde miras académicas: Simposio internacional en La Habana

“La Revolución Cubana es uno de los acontecimientos más importantes del siglo XX y su impacto ha trascendido los límites de nuestro archipiélago para influir sobre otras naciones, principalmente del Tercer Mundo”.

Tal afirmación motivó, a juicio del MSc. René González Barrios, presidente del Instituto de Historia de Cuba (IHC), la realización del I Simposio Internacional La Revolución Cu­bana: Génesis y Desarrollo Histórico, que tendrá lugar del 13 al 15 de octubre próximos, en el capitalino Palacio de Con­ven­ciones.

Alrededor de 200 participantes, incluidos 70 investigadores extranjeros de una veintena de países, entre los cuales figuran México, Estados Unidos, Inglaterra, Senegal y Grecia, se darán cita en La Habana para reflexionar, desde perspectivas transdisciplinarias, sobre la dinámica evolutiva de nuestro proceso revolucionario, los reajustes y la actualización del modelo económico.

Más de medio siglo después de acontecido el triunfo del Primero de Enero de 1959 se impone el análisis y el trabajo conjunto desde la academia, la ciencia, el arte, la cultura y la política, con el propósito de contribuir a una mejor comprensión del proceso emancipador en toda su complejidad, aseguró Gon­zález Barrios.

Estructurado en comisiones y paneles, el evento contará con las conferencias magistrales de reconocidos académicos como el doctor Eduardo Torres Cuevas, presidente de la Aca­demia de la Historia de Cuba, el teólogo brasileño doctor Frei Betto y el doctor Pablo González Casa­nova, de la Universidad Na­cional Autó­noma de México.

Está prevista, además, la inauguración de una exposición fotográfica con imágenes inéditas de la Revolución Cubana, per­tenecientes al IHC, así como la presentación de libros.
Fuente Periódico Granma

Imagen agregada Foto Corrales

domingo, 4 de octubre de 2015

Disertan sobre Cuba y su Revolución en Foro Internacional

Smolny Con MarxEl devenir de las relaciones de Cuba y Rusia se forjó en una historia de relaciones excepcionales entre los dos países, a partir de un modelo de respeto soberano y ayuda solidaria, aunque no sin desencuentros.

Según la tesis del historiador cubano René González, la historia de los nexos bilaterales ha sido objeto de virulenta propaganda y satanización, en la misma medida que la Revolución cubana desde su triunfo el 1 de enero de 1959, en una gesta de total independencia.

El establecimiento y la evolución de esos lazos es el hilo conductor de una ponencia presentada por González, presidente del Instituto de Historia de Cuba, en uno de los paneles del Foro Internacional Rusia e Iberoamérica en el mundo globalizado*, que sesionó hasta hoy en la facultad de Relaciones Internacionales, de la Universidad de San Petersburgo.

Desde los primeros días del triunfo de la Revolución cubana sus enemigos, con el gobierno de Estados Unidos a la cabeza, no han cesado de propagar la falsa idea de que ésta nació y orbitó bajo la égida de la Unión Soviética (URSS), arguyó el académico.

Apuntó al respecto que no existen evidencias de contactos del gobierno soviético de entonces con los revolucionarios liderados por Fidel Castro durante los años que duró la gesta rebelde contra la dictadura del general Fulgencio Batista (1952-1959).

La verdadera historia -disertó González- de las relaciones entre la Revolución cubana y la exURSS es bien distinta, y el resultado directo de la evolución vertiginosa de los acontecimientos fue en parte consecuencia de la hostilidad permanente de Washington contra Cuba, aseveró el historiador cubano.

A la Revolución cubana escrutada con una mirada dialéctica desde el siglo XXI fue consagrada la disertación del investigador Felipe Pérez, miembro de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba.

Subrayó Pérez en una contextualización del proceso cubano que Cuba es un país socialista en transición y en cambio desde 1959, e inmerso hoy en una decisiva reforma económica y política, denominada actualización.

Indicó que con ello la nación antillana se propone conformar su nuevo modelo económico y tiene por demás el reto histórico de forjar el modelo de sociedad y desarrollo socialista posible y necesario, en la realización de sus metas humanistas en el siglo XXI.

La batalla por la economía, sostuvo el experto, ha estado en el centro de la política cubana, y más allá de los reveses, los esfuerzos desplegados crearon un acumulado histórico en cuanto a masa de recursos económico-productivos, esferas de desarrollo y conocimientos que han hecho posible la sobrevivencia de la Revolución.

Afirmó Pérez a renglón seguido que en esas potencialidades se basan las posibilidades de éxitos de la reforma estratégica en curso.

También los doctores Caridad Massón, del Centro de Investigaciones Juan Marinello, de La Habana, y Servando Valdés, del Instituto de Historia de Cuba, participaron en calidad de ponentes, junto a académicos latinoamericanos, de Estados Unidos, Europa y de Rusia.

Fuente Prensa Latina

De esa misma agencia:

Académico cubano denuncia magnitud de bloqueo contra Cuba      


Smolny Conferencia

El académico Felipe Pérez Cruz [extrema derecha en la foto] denunció hoy la magnitud de las leyes que mantienen intacto el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, hace más de medio de siglo, con un costo social y humanitario.

Durante un panel sobre las relaciones Cuba-Estados Unidos en el Segundo Foro Internacional Rusia e Iberoamérica en un mundo globalizado, Pérez puso énfasis en el concepto de bloqueo por su multilateralidad y extraterritorialidad en las leyes que lo sustentan, entre ellas, la Torricelli y la Helms-Burton.

Aclaró el también miembro de la Unión de Historiadores de Cuba antes expertos latinoamericanos y rusos que Estados Unidos prefiere emplear el término de "embargo" para no reconocer la magnitud de esa política que está tipificada como acto de genocidio, aseveró.

Sustentó asimismo ese enfoque en las reiteradas votaciones llevadas a cabo en la Asamblea General de la ONU desde inicios de la década de 1990 en el que la mayoría de los Estados "han votado en contra del bloqueo y no del embargo", definición que está muy clara en los informes entregados por Cuba y sometidos a debate internacional.

El académico recordó que esa política afecta las esferas comercial, económica y financiera, pero también la política, pues implica la agresión al país en el orden militar, en la continuidad de la subversión cultural e ideológica.

Indicó asimismo que siguen financiándose con fondos de la administración estadounidense los programas de subversión anticubana, se mantienen la televisión Martí y las medidas extraterritoriales.

En cuanto al modo de agresión ideológica, Pérez llamó la atención de cómo el gobierno norteamericano insiste "en relaciones de pueblo a pueblo" en un intento por desconocer a las autoridades cubanas, pero en el tema del bloqueo "obligamos a Estados Unidos a reconocer al Gobierno cubano", sostuvo el experto.

Para el científico social, no puede hacerse un examen de la relaciones entre dos potencias sin que se mencione a Cuba como tercer sujeto protagónico, en razón además de que las cuestiones de soberanía y autodeterminación son dos temas centrales de la política exterior cubana, afirmó.

Durante tres días, académicos, políticos y diplomáticos sostienen un amplio y diverso debate sobre los destinos históricos del llamado "mosaico iberoamericano", los procesos políticos y económicos en el continente.

Uno de los temas centrales del foro tiene que ver con las perspectivas de los nexos de América Latina y Rusia, en el trasfondo de las crisis en el sistema de las relaciones internacionales y las posibilidades de interacción a través de mecanismos de integración.

El Foro es auspiciado por el Centro de Estudios Iberoamericanos de la Universidad Estatal de San Petersburgo, con apoyo del gobierno de la ciudad y del Ministerio de Asuntos Exteriores.

2

Cooperación y desarrollo centran Foro de San Petersburgo*        
Por Odalys Buscarón Ochoa 

Expertos de América Latina, Europa y de Rusia analizan hoy aquí las perspectivas de cooperación y tendencias de desarrollo a la luz de la globalización y la crisis en las relaciones internacionales.

La Universidad de San Petersburgo acoge del 1 al 3 de octubre el II Foro Internacional Rusia-Iberoamérica en el mundo globalizado, con el auspicio de varias instituciones de altos estudios y el Instituto de América Latina, de la Academia de Ciencias de Rusia.

Según Victor Jeifets, representante del comité organizador, el evento en el segmento académico abarca un amplio espectro de temas relacionados con el desarrollo económico y político de Latinoamérica; la historia de los nexos de Rusia con la región, el diálogo de civilizaciones y la cultura, como factor de integración.

Un bloque de ponencias versará sobre las perspectivas y el potencial económico, político y científico de la cooperación de Rusia con los países latinoamericanos, en el contexto de la membresía rusa en la Organización Mundial de Comercio y los acuerdos alcanzados en el formato del Grupo Brics, tras la cumbre de julio, en Ufá.

El Foro sesionará durante tres días con conferencias y debates en paneles, en los que participarán reconocidos científicos sociales de América Latina, y por Europa, de Alemania, Francia, España, Italia, Finlandia, Portugal, Suecia y Ucrania, además de Rusia, como país anfitrión.

La delegación cubana, encabezada por el presidente del Instituto de Historia de Cuba, René González, participará en el panel sobre la izquierda latinoamericana y los desafíos actuales.

Asimismo intervendrán como ponentes Felipe Pérez, titular de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba en La Habana y los doctores Caridad Mazón y Servando Valdés.

De acuerdo con una nota de prensa, asistirán entre los invitados políticos, personalidades y activistas de organizaciones no gubernamentales; así como embajadores acreditados en Rusia.

Por la parte rusa se espera la presencia de representantes del Consejo de la Federación (Senado), de la Duma estatal y del Ministerio de Asuntos Exteriores.
El gobierno de San Petersburgo invitó en ocasión del foro a alcaldes de ciudades latinoamericanas como Managua y Santiago de Cuba, ésta última hermanada con la segunda capital de Rusia, así como a rectores de importantes universidades del continente.

viernes, 10 de julio de 2015

Piero Gleijeses: Lo que nos propone y enriquece


Por Felipe de J. Pérez Cruz*

  Fperez
 La pasada semana compartí con los lectores la breve respuesta que elaboré para una estudiante australiana sobre el tema, hoy recurrente, de los impactos en Cuba de las relaciones con los Estados Unidos. Entonces afirmé que “existe en los Estados Unidos una intelectualidad universitaria (de izquierda y también de derecha) con sólidas e importantes fortalezas y muchas virtudes a compartir con sus colegas cubanos”. Y los días 26 de junio y 2 de julio, asistimos en La Habana, a  dos ejercicios de ese saber humanista, de ciencia y conciencia –como lo definió el padre Félix Varela y Morales-, que desde el país del Norte, nos enriquecen y proponen. Me refiero a sendos encuentros con el Dr. Piero Gleijeses (Venecia, 1944), de la Johns Hopkins University, a propósito de la presentación de su último libro sobre la participación internacionalista cubana en el proceso de liberación nacional del Cono Sur africano. La tarde del día 2, el programa televisivo Mesa Redonda dedicó su espacio a multiplicar la inteligente presencia del profesor Gleijeses, en cientos de hogares y espacios cubanos.

 Jorge Risquet Valdés y Ricardo Alarcón de Quesada, hicieron de la presentación de los dos tomos de “Visiones de Libertad: La Habana, Washington, Pretoria y la Lucha para el África Meridional, 1976-1991” Ciencias Sociales, 2015 -Premio FriederichKatz 2014 de la Asociación de Historiadores Norteamericanos-efectuada el día 26, en los jardines del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, una jornada de privilegio histórico y notable valor testimonial. Piero Gleijeses resumió en cuatro precisas tesis más que el libro, su visión sobre las misiones internacionalistas cubanas en África, a las que el autor ya le había dedicado un primer texto -Misiones en Conflicto: La Habana, Washington y África, 1959-1976, Ciencias Sociales, 2003- y no pocos análisis en su nutrida producción para revistas especializadas y la prensa política en general. 

 La Cátedra “Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales”, de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC) en La Habana, tiene por objeto, organizar, coordinar e incentivar los proyectos de investigación, promoción y enseñanza, que se orientan en subrayar la pertenencia de la historia nacional, al proceso histórico caribeño, latinoamericano y mundial, así mismo incentivar en el país los estudios históricos  internacionales. Esta cátedra, cuyo nombre hace homenaje a la institución que con similares propósitos fundó Emilio Roig de Leuchsenring en 1940, invitó al profesor Gleijeses a un intercambio con historiadores, combatientes y trabajadores internacionalistas, que por espacio de otras dos horas, profundizó en la obra del destacado académico.

 Gleijeses en Cuba

 El profesor de relaciones internacionales Piero Gleijeses llegó a Cuba bajo una gran interrogante: No lograba entender como una nación tan pequeña y pobre pudiera hacer algo tan impactante en África; razón por la cual nació en él un deseo por comprender esta actitud hacia el mundo, algo sin precedentes en la historia moderna. Avanzó en su conocimiento de Cuba, cuando el presidente “demócrata” Bill Clinton, aprobaba la Ley genocida “para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubana”, conocida como Ley Helms-Burton, y colocaba como prioridad agresiva, el llamado “Carril II” de la subversión político ideológica, engendro concebidocomo parte de la no menos  agresiva “Ley para la Democracia Cubana” o Ley Torricelli (1992). Persistió en su empeño en medio de la ola fascista del republicano George W. Bush, el terrorismo de Estado, el autogolpe  contra las libertades del pueblo norteamericano y la ofensiva guerrerista a nivel global, luego del 11 de septiembre del 2001. Cuba fue en el lenguaje soez del Emperador Bush, “uno de los oscuros rincones del mundo” que conformaba “el eje del mal”. Piero Gleijeses no se amilanó, y continuó y profundizó sus lazos con quienes persistíamos tozudamente en no doblegarnos.

 El profesor estadounidense también tuvo que vencer obstáculos “internos”: Este “yanqui” suelto por Cuba, en tiempos de tanta presión desde el Norte, tenía necesariamente que levantar suspicacias y dudas en algunos compañeros; pero la honestidad, inteligencia y perseverancia de Gleijeses pudo más. Piero –sin más títulos-, supo encontrar y cultivar amigas y amigos cubanos, que calaron en su ser, no se limitaron en cariño ni se dejaron prejuiciar. Estos conciudadanos merecen nuestra felicitación. También, los compañeros  que en nuestra dirección política, tuvieron la agudeza de penetrar en las motivaciones del profesor, otorgarle la confianza profesional que merecía, y dedicar largas jornadas a leer y desclasificar muchos más pliegos que los que Gleijeses finamente leyó y anotó. Según  la estadística del profesor, en los últimos tres lustros, pudo leer y trabajar con una masa de 18 500 pliegos de documentos oficiales cubanos.

 El esfuerzo y la cooperación, esta vez fructificaron en la sólida obra, que hoy rescata la historia y fundamenta la batalla internacional de nuestra Revolución entre 1959-1991, junto a los patriotas africanos, por la real descolonización de sus naciones. 

 Y digo “esta vez”, porque no han faltado “profesores” y “profesoras”, que tras prodigar en sus excursiones cubanas sonrisas amistosas, y hasta declaraciones izquierdistas, terminan sus ensayos salpicados de mentiras, tergiversaciones y engendros del peor anticomunismo. 
 
“Honrar honra”

  Piero Gleijeses“Honrar honra”, nos enseñó muy tempranamente José Martí Pérez, y el profesor Gleijeses fue investido el 18 de junio, como académico correspondiente extranjero de la Academia de Historia de Cuba. Es de felicitar la decisión de nuestra prestigiosa Academia, aunque la nomenclatura, insuficiente siempre a la hora de las especificidades, no se ajusta a este hombre, que ya hace años, no es “un extranjero”, y preferimos asumirlo italo-cubano-estadounidense, como lo define Jorge Risquet Valdés: un interlocutor privilegiado, hombre clave de Fidel Castro en Angolafundamental para el logro de sus investigaciones en Cuba y en África, amigo e incisivo crítico, segúnlo describe el propioGleijeses. “Piero es un sabio, al estilo de Carlos Marx, hasta estudio afrikáans, para leer en su idioma nativo a los racistas sudafricanos”,  escuché comentar con admiración a Ricardo Alarcón.

 Sin dudas el premio mayor para el profesor ha sido –así lo reconoció ante los televidentes cubanos-, el encontrarse el 1 de julio, con el protagonista mayor de la epopeya cubana que ha estudiado, con el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Durante 19 años de investigaciones en Cuba, nunca había logrado una entrevista con el Jefe de la Revolución, y no por falta de empeño, había escrito en su último libro.

 Gleijeses no olvida a la hora de la cosecha, y reconoce: El mérito para su esposa SetsukoOno – que ha dejado sus huellas artísticas en la Isla-, es lo primero que se lee en su galería de lealtades, lo que nos abre a la imagen de quien cultiva y dignifica el indispensable amor en la pareja, aquella que no se cansa, comparte ideales y deberes, que multiplica. A la historiadora Gloria María León Rojas su apoyo, pero sobre todo el “haberle ayudado a entender a los cubanos”. El líder sindical y Embajador Pedro Ross Leal y sus colaboradores en Luanda,  nuestros diplomáticos en Washington, especialistas, militares, políticos y amigos en nuestro archipiélago, la bella y profesional María de los Ángeles Navarro González y el equipo de la Editorial de Ciencias Sociales, y una lista minuciosa y agradecida que recorre los avatares del investigador por Estados Unidos, Europa y África. La no menos importante mención al centro, a los directivos y colegas que le han permitido ser y hacer en la School of Avanced International Studies (SAIS) de la Universidad Johns Hopkins, donde enseña.

  Menciones todas, que dan cuenta de la real sabiduría de este hombre, que se dignifica y crece en la modestia de saberse parte y no universo.

 Los que siempre buscan en la luz, sombras, confunden exigencia y rigor, con rispidez; sinceridad y apego a la verdad, con simpatías y antipatías ideológicas. En abismal contraste, son muchísimas las personas, que además de respetar al historiador, le estiman en la nobleza de su carácter, y hasta he visto quien le mima con ese  cariño de hermanos, que tanto eleva a las y los humanos buenos. Y no solo en Cuba: Hamlet Herman, desde Santo Domingo, al conocer los actuales andares habaneros del profesor Gleijeses nos reclamó: que no me avisaron antes…. Me hubiera dado gusto haber estado junto a Piero, un gran amigo, y habría inventado un viaje a La Habana para verlo. Por lo menos, mándenme el texto”. 

La obra que trasciende

 El profesor Piero Gleijeses trasciende por haber hecho verdad de ciencia, lo que sabían en sus corazones, los 385 908 cubanos y cubanas que cumplieron misiones militares internacionalistas, 337 033 en Angola. Estos patriotas, hicieron realidad  ese cambio en la historia del África, que el profesor sustenta como contribución sin par de la Revolución Cubana a la contemporaneidad: La plena independencia y seguridad de Angola, la independencia de Namibia  y el fin del apartheid en Sudáfrica.

 El profesor Gleijeses prueba verdades que duelen a unos y asombran a otros: Los documentos oficiales cubanos, le develaron la limpieza moral y la rectitud de principios de nuestros jefes y soldados, y esta verdad se proclama en la obra, y es eje de su ejercicio histórico. Para no dejar lugar a dudas, ni herir la modestia, al hablar de nuestras virtudes, prefiere hacerlo citando las fuentes de los otros protagonistas, y en particular las de los adversarios, con testimonios y datos irrefutables obtenidos en archivos estadounidenses, sudafricanos, angolanos, yugoslavos y soviéticos –hoy rusos.

 No han faltado los intentos de mediatizarlo, de alinearlo con los consensos de la “objetividad” imperial. Su respuesta ha sido fundamentar más. Un director del Journal of ColdWarStudies, cambió o borró unas 25 palabras y/o pedazos de frases para suavizar la crítica a los Estados unidos y el elogio a Cuba, y Gleijeses  lo conminó de armar un escándalo, con lo que le obligó a publicar la versión original en próximo número de la revista(1).

 Tras casi dos décadas de estudios, la lectura a hacer de la obra del profesor Piero Gleijeses -lo que me confirma como historiador y revolucionario cubano-, resulta inobjetable: 1) La Revolución Cubana en África, acudió  a pagar una deuda histórica. No precisaba del petróleo, ni de los diamantes, ni de las demás riquezas de los países de la región. Necesitaba cumplir el destino que se había reservado: Defender a los pobres y oprimidos de este mundo, hacer patria que es humanidad, liberar a los hijos del continente donde estaban sus ancestros, sus abuelos y abuelas negros, para ser y sentirse más libres. 

2) Cuba al cumplir su decisión no le pidió permiso a nadie. Confrontó a las dos superpotencias de la época: Sabía el costo de ruptura de diálogo, bloqueo y agresión, que vendría del Norte. Midió las aprehensiones y resistencias del aliado soviético, y –enarboló los principios y valores que proclamara la Revolución de Octubre, y obligó a su cumplimiento, aunque en ellos ya no creían la mayoría de los burócratas y traidores encaramados en la dirección del Partido Comunista de la URSS-, supo concitar frente a una dirección en plena decadencia, lo que les quedaba de moralidad revolucionaria, para llevarla a la colaboración  material que resultaba imprescindible, y de la que lo mejor del pueblo soviético nunca renegó.

 3) Cuba colaboraba con el independentista Movimiento para la Liberación de Angola (MPLA), desde los años sesenta del siglo XX. Instructores internacionalistas cubanos, entrenaron y combatieron en la región mucho antes de la invasión sudafricana a Angola de 1975, que ocurre en momentos de la transición del poder colonial portugués al MPLA. Es falsa la tesis de que hubo “un proceso clásico de acción-reacción”, de los sudafricanos por la presencia de los cubanos. Fue una operación  contrarrevolucionaria del régimen del apartheid, coordinada con la CIA, para impedir la llegada al poder de Agostinho Neto(1922-1979),  y el MPLA.

 4) Desde que bajo el recuerdo heroico de la esclava insurrecta Carlota (1843), se acudió al llamado del presidente Neto y el MPLA, y se paró el 10 de noviembre de 1975 la ofensiva sudafricana y mercenaria a las puertas de Luanda, hasta la derrota de los invasores, a lo largo de más de 1 000 kilómetros, que huyen y cruzan la frontera con Namibia el 27 de marzo de 1976, se sabía en la dirección cubana, que la guerra definitiva sería contra el apartheid, por la liberación del África austral de este flagelo. De 1981 a 1987, los sudafricanos lanzaron por oleadas invasiones en el sur de Angola, lo que hizo necesaria la permanencia de las tropas cubanas. La guerra, estaba en un punto muerto, la asesoría soviética había llevado una y otra vez a las FAPLA -las Fuerzas Armadas Populares de Liberación angolanas -, al desgaste frente al poderoso apoyo militar sudafricano a la UNITA -la llamada Unión Nacional para la Independencia Total de Angola,organización fantoche aliada a los racistas-. En  noviembre de 1987, las mejores unidades de las FAPLA estaban acorraladas y en peligro de aniquilamiento, cuando la dirección cubana –a solicitud de soviéticos y angolanos- acudió en su auxilio, y decidió además, expulsar a los sudafricanos fuera del país de una vez por todas. El 23 de marzo de 1988, los sudafricanos lanzaron su último ataque importante contra Cuito Cuanavale. Fue un fracaso absoluto. A la par que los internacionalistas cubanos liberaban Cuito Cuanavale, sus poderosas columnas, con un dominio total de la aviación de combate, avanzaron hacia la frontera de Namibia, y empujaron a los sudafricanos a un repliegue, que fue desbandada.  Pretoria capituló. Aceptó las demandas de los vencedores, se retiró incondicionalmente de Angola y aceptó el acuerdo de las elecciones supervisadas de la ONU en Namibia, que ganó el movimiento de liberación nacional, la SWAPO, sigla en inglés de la Organización Popular de África del Sudoeste.

 5) Los soldados de la pequeña Cuba, tenían diferencias sustanciales con las tropas de ocupación estadounidenses en la guerra de Viet Nam,  y en otras aventuras militares de los países del capital, y por supuesto con la desastrosa intervención militar soviética en Afganistán: Eran tropas voluntarias. La inmensa mayoría reservistas, pueblo combatiente que acudió a la defensa de un ideal, por propia decisión. No estaban en el terreno para intervenir en el conflicto interno, su misión fue proteger  a Angola de la agresión y la intervención miliar sudafricana. Los cubanos y cubanas que combatían en Angola estaban deseosos –ansiosos muchos- de regresar a su patria, pero a la vez dispuestos a estar en el cumplimiento de su misión todo el tiempo que fuera necesario.

 El profesor Gleijeses resalta, que la participación cubana no fue solo militar. 6) La Revolución Cubana en medio de la guerra civil y la intervención militar extranjera, movilizó además a un masivo contingente de trabajadores  civiles. Llevó médicos, maestros que alfabetizaron, ingenieros, constructores: 43 257 colaboradores internacionalistas prestaron sus servicios en Angola.  7) Mientras, en la segunda isla del archipiélago, en la Isla de la Juventud, se desplegó el más universal programa de colaboración multicultural Sur-Sur, que hasta el día de hoy se ha desarrollado en el mundo, con la atención y capacitación a través de becas gratuitas, financiadas por el Gobierno Revolucionario, de unos 50 mil adolescentes y jóvenes de África. Asia, y América Latina: De ellos más de 6 mil angolanos y 2 mil quinientos niños y niñas sobrevivientes de las masacres  de los racistas sudafricanos contra el pueblo de Namibia. Ningún otro país del Tercer Mundo –afirma Gleijeses- ha brindado un programa de asistencia técnica del tal alcance y generosidad.  

 8) Los cubanos fuimos firmes y a la vez caballerosos en la victoria: Diplomacia inteligente, sagaz, fina, exquisita, diplomacia de principios y respeto con el adversario, que además de perder la guerra, se sabía en completa desventaja estratégica y táctica, para dar continuidad al conflicto. 

9) La pequeña Cuba, con la colaboración logística de la URSS, hizo por África lo que ningún otro país intentó hacer, y esto lo reconocen en primer lugar los africanos. Nelson Mandela (1918-2013) y los principales líderes africanos,los históricos y los actuales, lo han manifestado en innumerables ocasiones.

 10) La epopeya africana de la Revolución Cubana, fue conducida por Fidel Castro Ruz, líder de magnitud mundial, genio político y militar, genuino revolucionario,movido por los más altos principios de justicia social y dignificación humana, que contó además con una constelación de exitosos generales, jefes y soldados, con un pueblo preparado, culto, consciente de su papel en la historia. 

 Precisar, documentar y validar ante la comunidad académica norteamericana y occidental, verdades tan difíciles de digerir, resulta un mérito sustantivo. Enfrentar la prepotencia imperial, la desinformación y la ignorancia prevaleciente, fue una tarea ciclópea ganada día a día por Pietro Gleijeses, suficiente para hacerlo un intelectual de mérito. Sin embargo, pienso que hay más.

 No pocos colegas, persisten en ver la frontera de su hacer a través de un distanciamiento “dicen que científico”, de sus sujetos de estudio. A estos académicos, les debemos su esfuerzo personal y las obras enjundiosas que aportan. Pero Piero Gleijeses, insisto, nos da más: Sin ceder un ápice frente a la solidez teórico metodológica, ha logrado maestría en el difícil arte de colocarse en la piel de los pueblos, de los sujetos de y en la Historia, en el comprometerse, sentir y expresar esa cercanía en colores y adjetivos, y por supuesto, con apreciaciones que aventuran la polémica, y que otros eluden para –dicen- evitar el “error”. Tal hacer es a mi juicio, el mérito principal de la obra –de academia- de Piero Gleijeses. Lo hizo con la historia de Cuba, y también con excelentes ensayos sobre la Revolución guatemalteca 1944-1954(2), y la rebelión dominicana de 1965(3). Tres estudios donde se demuestra la política criminal del imperio estadounidense. 

 Hay afirmaciones y matices del profesor Gleijeses que no comparto, pero que no puedo discutir en profundidad, porque carezco de referentes documentales. Nuestro Estado tiene el deber de poner a disposición de las historiadoras e historiadores cubanos, la masa de documentos que sustentan el trabajo del profesor. Este es un tema crucial, no solo para el complejo tema que tratamos, sino para cumplir la urgente e imprescindible tarea colectiva de entregarle al pueblo cubano una y muchas historias de la Revolución, porque lo que hoy tenemos son solo ensayos introductorios, meritorios tanto por la seriedad en su desbroce inicial, como en la toma del riesgo profesional de sus autores, pero insuficientes todos en la evaluación de no pocos asuntos. En lo que tal problemática se resuelve –y trabajamos para que sea en breve-, y aún después de que se escriban otros tantos libros sobre el tema, será un lujo de ciencia y premio de dignificación, que se estudie y ame la historia de la patria-humanidad, desde las obras de Piero Gleijeses. Así se lo hemos recomendado a nuestro Ministerio de Educación, en estos días certeramente ocupado en construir una biblioteca mínima de obras, que apoyen la enseñanza de la Historia en el país.

El mérito principal, un valor adicional

 El profesor Gleijeses, elevó su saber al activismo en la lucha por la justicia, y se colocó junto a los y las camaradas que desde las entrañasdel imperio, pelearon la liberación de nuestros cinco héroes antiterroristas. La carta del Profesor Gleijeses al Presidente Barak Obama, del 5 de febrero del 2014, fue sin dudas uno de los documentos más incisivos, de los muchos que les agradecemos a nuestros amigos estadounidenses de la solidaridad militante: 
“No le hablaré de los errores jurídicos del juicio contra los Cinco Cubanos –escribió Piero Gleijeses-. Estos errores son muy conocidos y otros han escrito sobre ellos. Los Cinco fueron condenados por un tribunal de opereta a largas penas a causa de los crímenes de Fidel Castro… 

El crimen de Fidel Castro – por el cual los Cinco tienen que pagar – es evidente: él ha humillado a los Estados Unidos. Tal como lo dijo un ex-embajador británico en Cuba, Castro es “todavía un hueso metido en la garganta de los americanos. Ha desafiado y ridiculizado a la única superpotencia del mundo, y eso no se le perdona….

¿Dónde es que los hermanos Castro desafiaron a los Estados Unidos? Uno de los lugares más importantes es África meridional. Yo estoy seguro de que usted se dio cuenta de esto en su reciente viaje a Suráfrica cuando fue testigo del cariño con el cual el pueblo surafricano recibió a Raúl Castro. Y escuchó las palabras del presidente del Congreso Nacional Africano: “Ahora vamos a presentar a un líder que viene de una pequeña isla, de un pueblo que nos liberó, que luchó por nosotros… el pueblo de Cuba…
Ojalá, Señor presidente, lo que usted vio en Suráfrica pueda inspirarlo a vencer la brecha y entender que en este pleito entre los dos países, Estados Unidos no es la víctima y, que los Cinco Cubanos son, simplemente, presos políticos.

A mi juicio aquí está el mérito principal de Piero Gleijeses, mérito de académico comprometido con las verdades de su tiempo, mérito de valentía en vida. Mi trinchera de lucha en la batalla de ideas, -afirma-es Estados Unidos. Escribo para un público norteamericano, de Europa Occidental, para un público que no entiende, porque no quiere entender, o porque hace treinta o cuarenta años que le dicen las mismas mentiras.

Luego de los recientes anuncios de los respectivos países de abrir embajadas como parte del restablecimiento de las relaciones diplomáticas, Gleijeses reconoció la valentía del presidente estadounidense al tomar tan sabia decisión. Esto –afirmó- es solo el primer paso para poner fin a una política criminal que ha fracasado. En lo adelante, añadió, hay un montón de obstáculos por sortear. No obstante, advirtió, es una victoria para Cuba y un mérito de Obama.

Pienso que la obra de Piero Gleijeses, posee un valor adicional en estos tiempos de restablecimiento de relaciones gubernamentales. Es que la lectura de sus libros puede resultar un ejercicio nada despreciable para los que en Washington piensan y deciden la política cubana, sobre todo aquellos que siguen con el pie en estribo de la confrontación terrorista, el espionaje y la subversión político-ideológica

Del presente al futuro

 El profesor Piero Gleijeses confirma. Hay en la academia estadounidense excelentes estudios sobre Cuba y América Latina. A lo interno, ya superamos el debate sobre la “Cubanología” y los cubanólogos”. El problema “ideológico” o la intencionalidad política, no pueden ser óbice para privarnos del intercambio y el dar, conocer y aprender: Solo se crece frente a la contradicción y al reto.

 No todos en el mundo y mucho menos en los Estados Unidos, tienen que pensar como nosotros, ni creer en nuestras verdades, y no por ello hay que verlos como “enemigos”. Si, muy a nuestro pesar, no nos han dejado otra alternativa que el estar alertas.

 En medio de las conversaciones para normalizar relaciones con Cuba, el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes federal,acaba de aprobar en el presupuesto del año fiscal 2016, la cifra de 30 millones de dólares cuyo objetivo es “promover la democracia y fortalecer la sociedad civil en Cuba”, lo que significa que el dinero que paga a mercenarios, compra voluntades y promueve la subversión dentro del país, aumentará en 10 millones de dólares más que lo asignado en el actual año fiscal del 2015. Ese proyecto de ley, también asignó otros 28 millones de dólares para las ilegales y groseras transmisiones Radio y TV Martí, y un presupuesto “adicional” de 17 millones y medio de dólares, que pretende promover programas de “acceso” a Internet, como los que intentó montar en Cuba el tecnólogo de los servicios de inteligencia estadounidenses Alan Gross, ZunZuneo, y otros más, aún no públicamente denunciados.  
                                          
El profesor Piero Gleijeses, representa la relación que aspiramos a tener con la academia estadounidense. Relaciones fraternales, de mutuo beneficio y enriquecimiento. Relaciones que a pesar del bloqueo, el terrorismo y la maldad de ultraconservadores y mafiosos batistianos, vienen desarrollándose y creciendo. Y que vamos a continuar y fortalecer.

Notas:
(1) La versión original: “Moscow´s Proxy? Cuba and Africa, 1975’1988,” Journal of ColdWarStudies, Fall 2006.
(2) La Esperanza Destrozada: La Revolución Guatemalteca y los Estados Unidos, 1944-1954. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 2004
(3) La Esperanza Desgarrada. La rebelión dominicana de 1965 y la invasión norteamericana, La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 2011

*Doctor en Ciencias Pedagógicas,  Profesor e investigador y Presidente en La Habana de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC)

domingo, 28 de junio de 2015

De la Sección cubana de la ADHILAC

ULTIMO LLAMADO

ColoquioLa Sección Cubana de la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y
del Caribe (ADHILAC) y la Cátedra Bolivariana de la Universidad de La
Habana, dan a conocer el ultimo llamado a presentar ponencias y mesas
(hasta el 25 de julio) para el Coloquio Internacional “La integración en
América Latina y el Caribe: alternativas históricas y proyección actual,
a 200 años de la Carta de Jamaica de Simón Bolívar”, en ocasión de
conmemorarse el bicentenario de su elaboración por el Libertador el 6 de
septiembre de 1815. Además, se solicita a los ponentes que ya han
enviado sus ponencias y recibido la carta de aceptación, la confirmación
de su participación al correo electrónico de los organizadores.

Este evento académico internacional se desarrollará entre los días 7 y
9 de septiembre de 2015 y tendrá por sedes la Casa Simón Bolívar y la
Casa del Benemérito de las Américas “Benito Juárez”, ambas situadas en
la calle Mercaderes, entre Obrapía y Lamparilla, en La Habana, Cuba. La
inauguración será el 7 de setiembre de 2015 a las 10 de la mañana ante
la estatua del Libertador, ubicada en la esquina de Mercaderes y
Obrapía, La Habana Vieja.

El Coloquio esta coauspiciado por las siguientes instituciones o
asociaciones:

-Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana
-Instituto de Historia de Cuba
-Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales En Defensa de la
Humanidad
-Red de Integración de América Latina y el Caribe (REDIALC)
-Centro de Cultura Hispanoamericano de la Universidad de Huelva
(España)
-Instituto de Estudios Hispanoamericanos de la Universidad Central de
Venezuela (UCV)
-Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe de la
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)
-Universidad Andina Simón Bolívar (Ecuador)


El temario contempla los siguientes temas y mesas de trabajo:-Primeras
ideas y proyectos de unión hispanoamericana: El pensamiento de Francisco
Miranda y el continente colombiano;-El ideal unionista durante las
luchas por la independencia; La Carta de Jamaica de Bolívar y su
trascendencia histórica; La Carta de Jamaica y el Congreso de Viena; El
Congreso de Panamá; La disgregación hispanoamericana; Recuperación del
legado del Congreso anfictiónico durante el siglo XIX; Idea de América
Latina; El antillanismo; Intelectuales por la unidad de nuestra América;
La unión de nuestra América en José Martí y la guerra necesaria de 1895;
Panamericanismo versus bolivarianismo; Los proyectos integracionistas en
la primera mitad del siglo XX; Las izquierdas y la integración de
América Latina: de Sandino al Che Guevara; Avances y retrocesos
contemporáneos en la integración latinoamericana; Los proyectos
integracionistas regionales en la segunda mitad del siglo XX; El ALCA,
una fórmula integracionista neopanamericana; Las nuevas propuestas
unionistas latinoamericanas; Los movimientos sociales y los procesos de
integración en América Latina y el Caribe; La mujer y las emociones en
Europa y América siglos XVII – XIX: su impacto en la identidad; Ecología
política e integración regional; Exclusiones políticas: género,
territorio, clase y raza. Siglos XIX y XX. Su impacto en la integración
latinoamericana y caribeña; El imaginario de la integración de América
Latina y el Caribe: diversas expresiones; Las artes y la literatura ante
el bicentenario y la integración  latinoamericana. Resonancia y
actualidad; Los medios y el audiovisual en la conformación de las ideas
sobre independencia e integración;

El Coloquio contará con conferencistas principales, invitados
especialmente por REDIALC, y paneles para la presentación de ponencias,
organizadas según el temario del evento. También está previsto un foro
de estudiantes universitarios, la presentación de libros, documentales y
la inauguración de una exposición sobre la Carta de Jamaica alusiva a
Bolívar.

Para formalizar su inscripción, los interesados, tanto nacionales como
extranjeros, deberán enviar a los organizadores del Coloquio por correo
electrónico, antes del 25 de julio de 2015, un breve resumen de su
ponencia, de uno o dos párrafos de extensión, junto a sus datos
académicos y profesionales. La admisión está sujeta a la decisión de un
Comité de Evaluación que a vuelta de correo electrónico emitirá la
constancia de aceptación correspondiente en el menor plazo posible.

La cuota de inscripción será de 50.00  (CUC). (moneda convertible
cubana) y para los estudiantes regirá una tarifa especial de 25.00
(CUC). La acreditación, tanto de ponentes como de observadores, se hará
el primer día del evento en la Casa Benito Juárez. Los cubanos pagaran
en moneda nacional (CUP). Los miembros de ADHILAC, nacionales o
extranjeros, deben abonar sólo media cuota de inscripción. A los
ponentes y observadores se le expedirá una constancia de participación.

Durante el Coloquio, los ponentes deberán entregar en forma electrónica
el texto íntegro de sus trabajos, el cual no deberá exceder de 10
páginas, los que podrán ser divulgados con posterioridad, con el
consentimiento de sus autores, por la red de ADHILAC (pagweb y la
revista Ariadna Tucmá). Los ponentes solo dispondrán de 15 minutos para
la presentación de sus trabajos.

El acceso a Cuba puede realizarse a través de las agencias de turismo
que habitualmente realizan viajes a Cuba. Para reservar en los hoteles
del área de La Habana Vieja,  lugar del evento, debe contactarse con

Orlando Ramos Blanco
Presidente / General Manager
Oficios 110 e/ Amargura y Lamparilla.
Habana Vieja. Cuba. CP: 10100
(53) 7866-4058
www.viajessancristobal.cu

Para cualquier información adicional, así como para la inscripción y/o
confirmación de su participación, los interesados deben comunicarse con
los coordinadores del coloquio Dr. Sergio Guerra Vilaboy,
serguev@ach.ohc.cu, Mtr. Carlos Oliva Campos carlosoc@ffh.uh.cu y Mtr.
René Villaboy Zaldivar (rene@ffh.uh.cu). También pueden llamar a los
teléfonos (53) 78323200 y 78307328 del Departamento de Historia de la
Universidad de La Habana, ubicado en L y 27, número 160, El Vedado, La
Habana, Cuba, o consultar la página web de la Asociación de
Historiadores Latinoamericanos y del Caribe: www.adhilac.com.ar.




ASOCIACIÓN DE HISTORIADORES LATINOAMERICANOS y DEL
CARIBE    (ADHILAC)

sábado, 7 de febrero de 2015

Evento de nuestros historiadores, en la Casa del Alba

FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO 2015
 

Evento de historiadores
Casa del ALBA

Día 13
Hora: 9:00 a.m.
Inauguración del evento
Entrega de la condición de Miembro Correspondiente de la UNHIC a Hamlet Hermann.
Hora: 9:30 a.m.
Panel: Cuba: Nación y su defensa
Coordinadora: Dra. Francisca López Civeira (vicepresidenta de la UNHIC)
Panelistas: Dr. Pedro Pablo Rodríguez
                   Dr. Jorge Hernández Martínez (director del CESEU)

Día 13
Hora: 11:30 a.m.
Panel: Homenaje a Mariana Grajales por el bicentenario de su natalicio
Coordinador: Dra. Mildred de la Torre Molina
Panelistas: Dr. Israel Escalona Chadez
      Dr. Damaris Torres Elers
      Dr. Lidice Duany Destrades
                  Dr. Aida Morales Tejeda
                  Dr. Heriberto Feraudy Espino

Día 14 
Hora: 9:30 a.m.
Panel: Lucha contra bandidos
Coordinador: Dr. Roberto Pérez Rivero (presidente del UNHIC)
Panelistas: Dr. Rafael Ramírez García
                   Dr. Pedro Echeverry Vázquez
                   Dr. Andrés Zaldívar Diéguez

Presentación del libro: El otro Escambray de Nicolás Chaos Piedra
Presentador: Dr. Roberto Pérez Rivero (presidente del UNHIC)

Día 14 
Hora: 11:30 a.m.
Panel: Literatura de campaña
Coordinador: Cor (R) René González Barrios
Panelistas: Mark Sanders
Cor. (R) René González Barrios, (Presidente del IHC) La literatura de campaña del ejército Español en Cuba. 1868-1898
Dr. Yoel Cordoví Núñez, (Vice Presidente del IHC) La literatura de campaña del Ejército Libertador. 1868-1898.
Cor. (R) Ángel Jiménez González, (Jefe del Departamento de Historia Militar del Centro de Estudios Militares de las FAR) La literatura de campaña en la Revolución.

MSc Rodolfo Zamora Rielo

Presentación del libro: Apuntes autobiográficos de la vida de Ricardo Batrell Oviedo
Presentador: Cor. (R) René González Barrios, (Presidente del IHC)

Día 16  
Hora: 9:30 a.m.
Panel: Cultura aborigen
Coordinador: Dr. Felipe de Jesús Pérez Cruz
Panelistas: Dr. Antonio J. Martínez Fuentes
                  Dr. Gerardo Izquierdo Díaz
                  Dr. Sergio O. Valdés Bernal
                  Dr. Beratriz Marcheco Teruel

Día 16 
Hora: 11:30 a.m.
CONFERENCIA: La carta de Jamaica. Doscientos años de su creación
Conferencista: Dr. Alberto Prieto Rozos

12:30 a.m. Presentación de los libros:
  • Vindicación del piel roja de Hugo Néstor Pela Pupo.
Presentador: Dr. Raúl Rodríguez Rodríguez (subdirector del Centro de Estudios y Hemisféricos y sobre Estados Unidos, Universidad de La Habana
  • Los indoamericanos en Cuba de Felipe de Jesús Pérez Cruz (coordinador).
Presentador: Dr. Armando Rangel Rivero (director del Museo Antropológico Montané, Universidad de La Habana
  • Los países del Río de la Plata de Alberto Prieto Rozos
Presentador: Dr. Reinaldo de la Fuente Guerra (Profesor, Universidad de La Habana)

martes, 9 de diciembre de 2014

VII Taller Historia de la Revolución Cubana del 11 al 13 de diciembre en la Casa del ALBA Cultural, La Habana

UNIÓN NACIONAL DE HISTORIADORES DE CUBA (UNHIC) EN LA HABANA
VII TALLER HISTORIA DE LA REVOLUCIÓN CUBANA
11-13 de diciembre de 2014
Casa del ALBA Cultural, La Habana
 

La Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC) en La Habana, convoca a la séptima edición anual del taller “Historia de la Revolución Cubana: 1959-2014”, con el propósito de incentivar el estudio y balance de la Historia de la Revolución Cubana.

Los talleres sobre la Revolución Cubana tienen el objetivo de contribuir a fortalecer los espacios para el estudio, investigación, balance, debate, enseñanza y promoción de la historia. Desde la mirada de las Ciencias Históricas y afines, nos proponemos aportar a la prospectiva político-social. Tal mirada incluye, por supuesto, la evaluación crítica de la propia historiografía cubana del período.

En los talleres se invita a exponer a historiadores y otros especialistas, con resultados notables en el estudio y sistematización del proceso histórico revolucionario. La reflexión que se propone privilegia la introducción y validación de conocimientos. Tratamos además, de motivar la construcción testimonial sobre hechos significativos, y la recuperación de documentos y otras evidencias históricas. De manera particular invitamos a participar y a aportar a los maestros y maestras de Historia, con el propósito de compartir saberes, y contribuir a su capacitación y desarrollo profesional. Así mismo, el Taller está abierto a los combatientes de la Revolución Cubana y a la juventud habanera, y al más amplio público interesado, en tanto nuestro pueblo como sujeto principal del proceso emancipatorio, delcambio en las personas y en sus circunstancias, tiene mucho que decir si de historia y sus enseñanzas se trata.


PROGRAMA DEL VII TALLER
JUEVES 11 DE DICIEMBRE

9: 10 AM
Explicación del Programa Científico
Dr.C. Andrés Zaldívar Diéguez: Investigador y Profesor Titular. Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad el Estado.
Vicepresidente de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC) en La Habana.

9: 20 AM
La historia económica en la Revolución. Un texto inédito de la Dra.C. Gloria García Rodríguez.
Ponente: Dra.C. Mildred de la TorreMolina: Investigadora Auxiliar del Instituto de Historia de Cuba. Depositaria de la obra de Gloria García Rodríguez, Secretaria de Organización de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC).

9: 50 AM
Conferencia: La economía cubana en la Revolución.
Dr.C. José Luis Rodríguez García: Investigador y Profesor Titular. Universidad de la Habana.
Asesor del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM).Ministro de Economía 1995- 2009.

10:50  AM
Debate
VIERNES 12 DE DICIEMBRE
9:10: AM 

MESA No. 1
LAS RELACIONES HEMISFÉRICAS
Coordina:
Lic. Daniel Felipe Fernández: Jefe del Departamento de Historia de América de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM). Miembro del Comité Ejecutivo Provincial de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC).
Ponentes:

La proyección exterior  de la Revolución Cubana en América y el Caribe. Continuidades y cambios.
Dr.Sc. Luis Suárez Salazar: Profesor Titular del Instituto Superior de Relaciones Internacionales “Raúl Roa García”
UNHIC-UNEAC.
La Revolución Bolivariana, el inicio de un ciclo histórico en Nuestra América
Embajador  Germán Sánchez Otero: Profesor Titular de la Universidad de la Habana. UNEAC.
Embajador en la República Bolivariana de Venezuela: 1994-2009.

MESA No. 2

LAS RELACIONES CUBA-ESTADOS UNIDOS
Coordina: Dr. Néstor García Iturbe: Profesor e Investigador Titular. Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI)
Miembro del Secretariado Provincial de la UNHIC.
Ponentes:
Dr.C. Jesús ArboleyaCervera: Premio Casa de las Américas. Profesor Titular del Instituto Superior de Relaciones Internacionales “Raúl Roa García”. UNEAC.
Dr. Sc. Esteban MoralesDomínguez: Profesor e Investigador Titular. Miembro Titular de la Academia de Ciencias deCuba.
UNEAC.
Dr.C. Raúl Rodríguez Rodríguez: Sub-Director. Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos. Universidad de La Habana.

SÁBADO 13 DE DICIEMBRE
9:10AM

Testimonios de la Batalla de Sumbe. La colaboración cubana en Angola
Coordina:
MSc. Fernando Gastón Arias: Centro de Gestión del Conocimiento MININT. Miembro del Secretariado Provincial de la UNHIC.
Participan:
Coronel (r) Juan Abilio Castillo Vázquez, Combatiente internacionalista.
Lic. Georgina VelozMassano, Maestra internacionalista. Directora de la Escuela Provincial del Partido “Orlando Pantoja”.
Lic. Roberto Domínguez George. Maestro internacionalista.
Dr. Norberto García Mesa:Médico internacionalista. Vice Director Hospital Frank País.

10:30 AM
La colaboración civil en las campañas internacionalistas en África
Coordina:
MSc. Sofía Bolaño Rodríguez: Profesora Auxiliar. Instituto Superior Politécnico “José Antonio Echevarría.
Secretaria de Organización del Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC) en La Habana.
Ponentes:
Embajador Dr. Rodolfo Puente Ferro:Médico y combatiente internacionalista en la columna Patricio Lumumba (1965-1966).
Dirigente histórico del Partido Comunista de Cuba (PCC)en la coordinación  de las relaciones con África.
Profesora LimbaniaJiménez Rodríguez (Nancy): Directiva de la misión de colaboración educacional en Angola. Fundadora de las Escuelas Militares Camilo Cienfuegos. Escritora.
11:30 AM
DEBATE
12:00 PM
Los estudios sobre la Revolución Cubana. Una tarea colectiva.
Conducen:
Dr.C. Felipe de J. Pérez Cruz:Profesor e Investigador Titular. Coordinador del Taller.
Presidente de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC) en La Habana.
Dra.C. Áurea Verónica Rodríguez Rodríguez: Investigadora Auxiliar. Instituto de Historia de Cuba.
Secretaria Científica de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC) en La Habana.

DEBATE
Matrícula: Casa del Historiador: Muralla No. 71. Habana Vieja.
Teléf. 8 64 60 88
Lunes-miércoles: 9.30 AM-3:00PM

jueves, 7 de noviembre de 2013

La historia de las políticas culturales en Cuba, un estudio necesario

La reciente publicación de una serie de correcciones a la reglamentación del cuentapropismo en Cuba, por parte del Consejo de Ministros, colocó en el debate público, una vez más, el tema de la política cultura del país. Para ahondar más en este asunto, [CubAhora propone] un texto publicado por  el portal Cubarte  que nos acerca, desde una visión académica, a la historia de las políticas culturales en Cuba.
La historia de las políticas culturales en Cuba, un estudio necesario
Por Mildred de la Torre Molina

Tres años atrás, este Portal de la Cultura Cubana dio a conocer el inicio de un proyecto investigativo sobre la historia de las políticas culturales del Estado cubano durante los años que median entre 1934 y 1961, por un grupo de investigadores del Instituto de Historia de Cuba.

El objetivo del anuncio público, como el de la socialización de sus resultados parciales, a través de diferentes vías, fue llamar la atención de los investigadores, y del público en general, sobre la apertura de un nuevo centro de debate alrededor de un tema poco estudiado, hasta el presente, bajo la óptica de la historia de los procesos sociales de la época analizada. La comunicación, además, albergaba el propósito de aunar a especialistas, de diferentes ramas de las ciencias sociales, para la realización de semejante empeño. En este último sentido no recibimos la respuesta esperada, aunque por propia iniciativa, el grupo contó con las asesorías permanentes de cinco destacadas profesionales: las doctoras Danay Ramos y María Luisa Pérez López de Queralta y las másters Irina Pacheco, María Isabel Landaburo y Tania Chappi.

En el transcurso de la investigación hubo sesiones de intercambios con otros notables estudiosos de la cultura cubana que tributaron sus experiencias personales y conocimientos científicos. La presencia de ellos contribuyó a los necesarios acercamientos respecto a diferentes esferas del conocimiento cultural. El colectivo es deudor de Ricardo Otero, Jorge Domingo, Ambrosio Fornet, Lina de Feria, David Camps, Avelino Víctor Cruceiro, Omar Valiño, Jorge Ibarra Cuesta, Marilú Uralde, Angelina Rojas, Isabel Monal, Antonio Briones Montoto, Gloria García, Luz Merino, María Caridad Cumaná y Carlos Tena.

En igual sentido, aunque con un escenario mucho más amplio, el grupo organizó, en el contexto de la Cátedra Emilio Roig, bajo el auspicio del mencionado Instituto, un curso de postgrado titulado “La cultura a debate”, que contó con la participación de destacadas personalidades de las Ciencias Sociales y de la creación artística y literaria, tales como Rafael Hernández, Eliades Acosta, Rolando González Patricio, Helmo Hernández, Julio César Guanche, Fernando Martínez Heredia, Virtudes Feliú, José Ángel Toirac, reverendo Juan Ramón de la Paz, Zeyda Sánchez Alvisa, pastor Héctor Méndez, Caridad Diego, Orieta Álvarez y Luis Martín.

Como el título del proyecto lo indica, los temas abordados son inéditos. Hasta el presente, las políticas culturales se estudian, desde la gobernabilidad, a partir de las conocidas Palabras a los intelectuales, pronunciadas por Fidel Castro Ruz en 1961. La hipótesis defendida por la mayoría de los estudiosos de la república burguesa es que las estrategias viabilizadoras de los quehaceres culturales carecieron de coherencia y sistematicidad debido a las crisis internas de la sociedad neocolonial.

Al concluir el ejercicio investigativo se confirmó el criterio de que la reconstrucción histórica de las políticas culturales facilita la comprensión de los procesos y etapas del desarrollo de la sociedad, al develarse la multiplicidad de ideas y pensamientos, realizaciones político culturales y sus diferentes actores, así como los elementos constitutivos del tejido espiritual. Igualmente, se pudo constatar algunos de los factores contribuyentes al progreso y retroceso de los movimientos sociales en su dimensión cultural. Esto último facilita el entendimiento del legado histórico como proceso de conformación de realidades, sin exclusiones lacerantes en los planos ideopolíticos. Ciertamente, la demostración histórica del comportamiento de las políticas culturales evidencia sus funciones sociales. Estudiarlas implica adentrarse en el camino del conocimiento de una parte importante de la espiritualidad de una sociedad histórica determinada, así como el entendimiento de sus ideas.

En todas las tareas concluidas queda evidenciado, por vías diversas, la existencia de una labor estatal progresiva en el campo de la cultura que se remonta a los albores de la república, basada en diferentes propósitos, resultados político sociales y fundamentos ideológicos cuyos resultados, si bien tuvieron un alcance limitado, conformaron la herencia cultural con la que contó el joven gobierno revolucionario para la labor iniciada a partir de 1959.

Siguiendo un orden cronológico, la empresa investigativa incluyó la gestión de “José María Chacón y Calvo en la Dirección de Cultura (1934-1945)”, tema desarrollado por la máster Malena Balboa Pereira. Como es conocido, el escritor, aunque insuficientemente divulgado, ocupa un lugar cimero en la historia de las letras cubanas. Sin embargo, su labor como promotor cultural es poco conocida. Para ello la investigadora aplicó, de forma novedosa y creadora, conceptos —entiéndase movimientos de ideas—tales como “el humanismo”, “la neutralidad de la cultura” y “el reformismo”, seculares y rejuvenecidos durante la república.
Malena se introduce en el complejo mundo de la burocracia, la corrupción y el desgobierno de los que asumían el poder estatal para caracterizar el objeto específico de su estudio. Cuando Chacón se enfrentó a semejante latrocinio no lo hizo solo para defender su espacio,sino también impugnando el ejercicio del poder, aunque su visión política no fuese más allá del saneamiento de la república. Tampoco Balboa pierde de vista sus ideas orientadas hacia la divulgación de conocimientos generadores de acciones estrechamente dirigidas hacia el mejoramiento humano. Así nos muestra las misiones culturales, las ferias del libro y demás aperturas al quehacer cultural de la época.

La máster Dayana Murguia Méndez desarrolló la investigación sobre “Juan Marinello. La ‘escuela unificada’ y la ‘universidad del pueblo’ en la perspectiva político educacional de su pensamiento (1940-1963)”. Cualquier intento por rehacer los ámbitos e ideas culturales de la segunda mitad del siglo xx debe incluir, al menos interiorizar, el extraordinario debate desatado en los círculos de opinión pública en torno a la política educacional del Estado. En ellos hubo conciencia plena sobre la estrecha relación existente entre el destino de la nación y el sistema educativo. Prácticamente, con independencia de intereses y propósitos, no hubo grupos partidistas y asociativos, ni personalidades, ajenos a la problemática de la enseñanza cubana. Dayana inicia su ensayo —realmente una monografía, derivada de sus resultados investigativos— reconstruyendo el movimiento histórico favorable a la reforma del sistema educativo. Después de indicar sus orígenes decimonónicos, valora los aportes, en los inicios del siglo xx, de Fernando Ortiz y los no menos importantes de María Corominas, para situarse en el contexto convulso y trascendente de la Asamblea Constituyente.

Desde el comienzo de su exposición, Dayana demuestra los orígenes del pensamiento de Marinello, centro medular de su estudio, en los proyectos reformadores de Enrique José Varona y Julio Antonio Mella, cuyo basamento está en el ideario martiano. En este sentido, se develan los razonamientos aportados por la autora cuando, a través del tema educacional, ausente en la bibliografía especializada sobre el pensador, político y dirigente comunista, conduce a los lectores hacia los complejos caminos de las contradicciones existentes en una república monitoreada por los gobernantes del norte. Dayana descubre las esencias de las grandes complejidades de un país históricamente frustrado y erguido sobre sus propias circunstancias para marcar las razones de su ascendente proceso de desarrollo. Marinello, sin lugar a dudas, fue un gran intérprete de aquel tiempo.

La autora no soslayó la obra del intelectual durante el período 1962-1963. Realmente, constituye un valioso aporte al conocimiento de un justo ideario y de las grandes problemáticas inherentes a un singular proceso emancipador. Murguia nos muestra al Marinello cristalizado y cristalizador de loables empresas educativas. El pensador pervive más allá de sus funciones administrativas. Pero, sobre todo, la joven investigadora es capaz de asumir su pensamiento crítico cuando muestra sin remilgos, aunque con sensibilidad, los grandes avatares de los inicios revolucionarios.

“El Instituto Nacional de Cultura. Acercamiento a su política cultural (1955-1959)” constituyó el objeto investigativo de la licenciada Jorgelina Guzmán Moré.Interesante resulta la demostración de los valores culturales creados a partir de coyunturas políticas específicas de un tiempo histórico complejo y decisivo para el devenir de la nación cubana. Obviamente, las acciones derivadas de las estrategias, entonces esbozadas, no compensaron la carencia de libertades civiles y la represión continua hacia las oposiciones militantes, pero sí pusieron de manifiesto la capacidad creadora de quienes aprovecharon el institucionalismo gubernamental para concebir ideas y conocimientos favorables al fortalecimiento de la identidad nacional. La reconstrucción histórica del INC suple una sensible carencia de estudios pormenorizados sobre el tema. Esta facilita la comprensión sobre el papel desempeñado por dicha institución en la cultura del período, así como su lugar en la historia de las políticas culturales.

La autora dejó esclarecidas, con suficientes argumentos, las causas y razones de la fundación del INC al destacar que no surgió como iniciativa de la intelectualidad, sino como parte de la necesidad de legitimación del régimen de facto. La subversión del estatus político y constitucional requería de una imagen de “apertura espiritual”, a la vez que propinaba enriquecimiento económico para los artífices del nuevo orden militarista. No obstante, la iniciativa estatal respondía a una determinada herencia, o de lo contrario no hubiese dado sus frutos más allá de los espurios intereses de sus generadores políticos.
Guzmán Moré dialoga con los aconteceres de la época fundacional del INC para destacar su posición refractaria a los intensos movimientos políticos opositores, mientras algunas publicaciones condenaban los crímenes del régimen. Igualmente, caracteriza al grupo Orígenes como soporte indiscutible de la nacionalidad cubana dentro de un ámbito cada vez más cercano a los intereses norteamericanos. Con objetividad y alto nivel interpretativo reconstruye sus acciones como parte de la herencia inmediata al triunfo revolucionario de 1959, entre ellas la sociabilidad y el asociacionismo más allá de la urbe capitalina, lasmanifestaciones del arte en las funciones públicas, la continuidad de las ferias del libro, el restablecimiento de emblemáticas revistas y órganos publicitarios, y las complejidades del proceso editorial.

La máster Hilda María Alonso González asumió el estudio de “La política cultural de los museos cubanos entre los años 1942 y 1961”. De esa forma inició una trascendente historia del patrimonio nacional. Después de sistematizar la información jurídica, Alonso aborda lo que ella denomina “Primeros pasos del coleccionismo y el museo en Cuba”, donde se relatan los antecedentes de la actividad museística en el país, tomando como eje central el proceso de acumulación de objetos desde la época de la conquista y colonización hasta las postrimerías del siglo XIX. Resulta apreciable la importancia del tema relacionado con la condición autónoma del arte. En ese mismo sentido se manifiesta la propuesta de Alonso sobre el vínculo entre la actividad estudiada y su carácter independiente, y la disciplina estética.

Para el desarrollo de las políticas culturales con relación al patrimonio cultural desde las esferas privadas y gubernamental, la autora asume la Convención Constituyente y su obra suprema, la Constitución de 1940, como un cambio importante en el terreno institucional y jurídico al formalizar los derechos sociales, económicos y culturales. En lo específico, la carta magna precisó, mediante la Enmienda Adicional, el mantenimiento y conservación de los nuevos sitios declarados Monumento Nacional, incluyendo a los ya existentes.

Alonso recrea la ejecución de estrategias gubernamentales y privadas, procedentes de instituciones y figuras significativas en el mundo intelectual, mediante análisis valiosos sobre los avatares de la época, capaces de mostrar la voluntad de muchos por conservar la cultura como legado imperecedero de una nación determinada a no sucumbir pese a sus contradicciones y crisis seculares. Los lectores conocerán de una historia de realizaciones pacientes, de supremos empeños y de protección de la identidad cultural. Porque —no existe la menor duda— construir elproceso de consolidación de las políticas dirigidas al patrimonio nacional constituye una proeza investigativa. La autora prueba, fehacientemente, la imperiosa necesidad de divulgar estudios semejantes para el desarrollo de la cultura patrimonial. De esta manera, una nación se protege, además, mediante el cuidado de sus ancestrales valores. Alonso González enseña a crear esa conciencia.
Hilda Alonso construyó la historia del Museo Nacional sistematizando fuentes diversas y dialogando con la época y sus contradicciones. Supo encontrar razones, sueños, avatares, esperanzas baldías y, sobre todo, nobles pensamientos.

“Revolución, música y política cultural (1959-1961)” ocupó la atención del joven máster Joney Zamora Álvarez. Su labor identificó las políticas estatales y privadas a través de acciones concretas que viabilizaron sus comprensiones. Es apreciable la escasez de pronunciamientos públicos y documentos sobre el tema, de ahí que Joney se orientase hacia la búsqueda de información factual en la prensa periódica. Su intención es describir —labor inédita hasta el presente— las múltiples acciones emprendidas por instituciones y personalidades de entonces a favor del rescate de la herencia cultural y el desarrollo de la contemporaneidad musical. En virtud de ello, da a conocer el comportamiento de las entidades difusoras de las obras, ya fuesen de los géneros clásicos o populares.

Desde 1959 se evidenció la voluntad política de los gobernantes revolucionarios de cambiar las formas de convivencia y ordenación institucional tejidas con anterioridad. Pronto se hicieron visibles sus esfuerzos por intervenir en la lucha, dentro del sector, entre lo nuevo y lo caduco en la vida social, cultural y política. La música no escapaba a los anhelos de depuración.

Las creaciones melódicas también requirieron políticas culturales por parte de entidades estatales y privadas. A pesar de las depuraciones, fricciones, pugnas internas, se tanteó la política de la convivencia, del entendimiento y del llamado a la unidad. Con las iniciativas privadas trataron de actuar el Departamento de Bellas Artes, las direcciones municipales revolucionarias y las Cooperativas Populares del Arte, así como el Ministerio de Educación. Pero las políticas de diversos organismos influyeron negativamente en los espacios que servían de vehículo entre los artistas y los melómanos en Cuba.

Para Joney, a pesar de los cambios logrados en tan poco tiempo, la dirección revolucionaria mostraba inconformidad con la función ideológica que debía poseer el arte musical. Los rectores del poder político consideraban que todavía la Revolución no tenía una música distintiva capaz de describirla o reflejarla con profundidad. Por ello se priorizó el valor educativo e ideológico de esta manifestación artística.

Visión crítica, objetividad y mucho tesón por sentar premisas para nuevos quehaceres, deja la obra de Zamora Álvarez, referida a una contemporaneidad compleja y difícil de valorar históricamente.

La conclusión del proyecto investigativo, apreciado no solo en cinco excelentes monografías, sino también en ponencias, conferencias, ensayos, tres libros (dos de ellos en proceso editorial) y artículos diversos, contribuye decisivamente a la realización de una historia cultural de la sociedad cubana. Empeño necesario para la comprensión de los valores de la espiritualidad de un pueblo y de su nación, cuyo legado alcanza el allende de un mundo urgido de verdades justas.

Complementa la lectura:
Tomado de La Incubadora, CubAhora
Imagen agregada RCBáez