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jueves, 10 de diciembre de 2015

Declaración del Capítulo Cubano de la Red en Defensa de la Humanidad sobre los acontecimientos en Venezuela


EDHcuba
Ante los recientes acontecimientos en la República Bolivariana de Venezuela, el capítulo cubano de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales En Defensa de la Humanidad, da a conocer su posición:

Sentimos como nuestro el destino de la Revolución Bolivariana y del pueblo venezolano como su protagonista, fieles a la idea martiana “Deme Venezuela en qué servirla: ella tiene en mí un hijo”.

El chavismo, como cuerpo colectivo y sujeto histórico de una radical transformación social, será capaz de sobreponerse a la adversa coyuntura que condujo al resultado electoral del 6 de diciembre, se rearticulará y saldrá victorioso como fuerza emancipatoria nacional y de Nuestra América y única alternativa al capitalismo neoliberal que hoy impera mundialmente. Las compañeras y compañeros venezolanos continúan su lucha y defienden con firmeza las conquistas sociales del proceso revolucionario, liderado siempre por la presencia y las ideas del Comandante Hugo Chávez Frías, quien situó a Venezuela y a América Latina y el Caribe en el sitial más alto de la dignidad.

Denunciamos la arremetida imperialista contra Venezuela que llegó al extremo de catalogarla, por decreto ejecutivo –aún en vigor- como un peligro para la seguridad nacional de los Estados Unidos. Asimismo, el acaparamiento, la especulación y el desabasto que, como parte de la incesante guerra económica, sometieron a la población venezolana la continua incertidumbre, presión psicológica y agobio.

Rechazamos el cerco mediático terrorista de que es objeto la Revolución Bolivariana y sus líderes; el uso de la mentira, las campañas de desinformación y descrédito, sostenido durante años por los oligopolios que controlan la difusión masiva en el mundo.

Consideramos que tal hostilidad creó una situación totalmente asimétrica para que el Gran Polo Patriótico pudiera enfrentar las pasadas elecciones, y negó de manera raigal la posibilidad de que los electores se expresaran libremente, coartados por el conjunto abrumador de las agresiones, las falacias y la subversión ideológica a escala cotidiana.

Expresamos la más firme convicción de que en Venezuela prevalecerá la unidad para salvar la Patria y triunfará el proyecto histórico que abrió una nueva época en esta zona del mundo, e hizo realidad la propuesta del Libertador Simón Bolívar de dar la mayor suma de felicidad posible a nuestros pueblos y conformar la unidad e integración de las naciones al sur del Río Bravo. La lucha por la construcción de una nueva sociedad apenas comienza.

La Habana, 10 de diciembre de 2015

Publicado en:
Sitio REDH-Cuba
Blog REDH-Cuba

domingo, 8 de noviembre de 2015

Cuba y el futuro de la humanidad

bandera cubana

Creo que es hora de pensar para luchar y de pensar cómo triunfar en las actuales circunstancias por difíciles y complejas que sean.

Lo que voy a decir, antes que nada, busca las implicaciones que tiene la crisis de las teorías hegemónicas que se basan en la idea de civilización, progreso, modernidad, o desarrollo.

Lo que voy a decir busca también aclarar la crisis en que nos hallamos quienes pensábamos en términos más o menos lineales en una historia que llevaría del feudalismo al capitalismo, al socialismo parlamentario o estatal y de éste al socialismo post-capitalista o comunista, tesis que en los países coloniales o semi–coloniales enarboló una descolonización en que tomarían el poder las clases oprimidas y colonizadas para seguir sus propios caminos de liberación y construcción del socialismo, objetivo que sólo fue alcanzado por la Revolución Cubana y el Movimiento “26 de Julio”, en una victoria que amerita una reflexión mucho más profunda que nos aclare problemas y soluciones que no son sólo para Cuba sino para el mundo.

Por más que nos cueste reconocer hoy los fracasos de las tesis lineales conservadoras y revolucionarias, nos será imposible resolver cualquier problema actual si no llevamos al terreno de la conciencia, de la dialéctica y el diálogo, lo que realmente hacía y hace imposible el logro de la liberación humana en el caso del capitalismo, y lo que nos faltó o sobró a quienes teniendo la posibilidad de la liberación en los estados-nación del llamado “campo socialista” no logramos nuestras metas en una inmensa región del mundo en que asistimos hoy a la restauración del capitalismo. Esa reflexión necesaria será lamentablemente incompleta si no prestamos igual o mayor atención a las razones del triunfo de Cuba.

Una reflexión colectiva realmente profunda tendrá que orientar nuestras actuales luchas para rechazar lo que nos sobró y para incluir lo que nos faltó en una amplia región del mundo. En esa reflexión, Cuba como victoria ejemplar, hoy asediada y cercada por el imperio más poderoso y agresivo del mundo, nos lleva a recordar y parafrasear un hecho sorprendente que hoy planteamos preguntándonos ¿”Qué tiene Cuba que el imperialismo no pudo con ella” a pesar del prolongado bloqueo y de los incontables asedios de que se hizo objeto a la Isla y sus habitantes?

No sólo será importante destacar lo que Cuba hizo y hace en su lucha por el socialismo y la liberación, ni sólo aclamar lo que se propone hacer para consolidar su proyecto emancipador. También será importante destacar las medidas que el movimiento revolucionario cubano forjó y que no sólo son aplicables en Cuba, que enseñan y señalan un camino universal, parecido en medio de la diversidad.

Como cabe imaginar, lo primero es reiterar algo que hemos afirmado una y otra vez, y es que la libertad, la justicia y la democracia sólo podrán alcanzarse en el socialismo, y que sólo las organizaciones y movimientos que practiquen en su seno las medidas que fortalezcan los objetivos del socialismo podrán lograr y consolidar la justicia social, la democracia y la libertad.

Sólo cuando el poder de decisión sea de los trabajadores, de las comunidades y de los pueblos, y éstos luchen armados de ideas, armados de moral de cooperación y acción colectiva, y adiestrados en el uso de armas defensivas de su soberanía y de su vida; sólo cuando implanten las organizaciones más idóneas –horizontales y verticales– en la economía, el gobierno y los servicios podrán consolidar y defender los proyectos emancipadores.

Y precisamente por eso muchos somos quienes queremos que se haga un mundo en gran parte parecido a lo que se hace en Cuba, por supuesto, sin que los procesos emancipadores de otros pueblos y naciones sean “calca y copia” sino “creación heroica”, creación original y universal. Que cada pueblo, cada nación, “a su modo” –como dirían los zapatistas–, construya con el socialismo la democracia, y con ambos la justicia y la libertad.

Pero antes de concretar esos objetivos y las medidas que en Cuba se tomaron y toman para alcanzarlos, para preservarlos, para impulsarlos, querría traer a cuentas la situación de crisis que padece la Humanidad en la organización del trabajo y de la vida, bajo el dominio de un capitalismo global que volvió a regir en todos los países del antiguo campo socialista, con excepción de Cuba, y no porque fuera Cuba una gran potencia, ni porque estuviera lejos de Estados Unidos, ni porque contara, hasta hace más de una década, con el apoyo del extinto campo socialista, que desde entonces faltó.

Ambos problemas me gustaría esbozar: ¿En qué situación se encuentra la organización del trabajo y la vida en el capitalismo?, y ¿qué le permitió a Cuba construir un sólido camino al socialismo que, entre variantes, muestra tener mucho de aplicable en la emancipación humana?

Al considerar la organización del trabajo y de la vida en el capitalismo destacan los siguientes hechos que no podemos olvidar en ningún razonamiento que se refiera al colapso de ese sistema y al comportamiento cada vez más irracional de las políticas que aplica, y cuya racionalidad tecnológica no logra ocultar ni la barbarie con que actúa ni los peligros que implica:

1º. Siendo el principal valor, o “atractor” del sistema capitalista la maximización de utilidades, de riquezas, y de poder, cualquier objetivo que frene la codicia estructural del sistema es patológicamente “negado” en su totalidad, en su causa, en sus efectos redentores, o acallado mediante políticas ilusorias de quienes pretenden e incluso creen que van a resolver los problemas dentro del sistema.

2º. El capitalismo ha sufrido varias crisis de sobreproducción y subconsumo cuyo inicio se expresó claramente a finales del siglo XIX con el desarrollo creciente del capital corporativo, de las innovaciones tecnológicas y del imperialismo, en que la “renta” de las colonias y países dependientes subsidió a las socialdemocracias reformistas o a las bases de apoyo de las dictaduras fascistas y populistas de los países metropolitanos que así frenaron el movimiento revolucionario.

La actual crisis es significativamente distinta de las anteriores: es una crisis terminal en que hasta las soluciones del “estado benefactor o social” han entrado también en crisis, y en que los “sistemas inteligentes autorregulados, adaptables y creadores” así como la robotización creciente de la producción y de los servicios, hacen imposible abandonar el neoliberalismo triunfante y regresar a Keynes, o regresar a la socialdemocracia, o regresar al populismo de izquierda o de derecha y con ellos superar los problemas sin estrechar cada vez más los vínculos con los trabajadores formales e informales y con las comunidades asediadas y crecientemente despojadas de sus tierras y territorios.

Es más, el capitalismo actual no tiene por qué regresar al nazi–fascismo metropolitano y sus campos de concentración, cuando ha demostrado ya que puede eliminar con “guerras a modo”, “Estados virtuales” y otros recursos, como las pandemias y el hambre, a una inmensa población “sobrante”, y cuando sin necesidad de ir a raptar esclavos en la periferia mundial, éstos van por su cuenta y –entre muertos y desaparecidos– tocan a sus puertas para ser recibidos con gotero y a regañadientes con esas políticas que los funcionarios neoliberales llaman “humanitarias”. Keynesianismo y populismo de izquierda con creciente predominio de la burguesía no tienen ni la menor posibilidad de regresar y consolidarse, tras la gran derrota que sus partidarios sufrieron en las últimas décadas del siglo XX.

3º. Es cierto que al mismo tiempo la organización del trabajo y la vida muestran hoy más que nunca inmensas injusticias y crecientes desigualdades, pero éstas son consecuencia del éxito que han alcanzado quienes dominan el sistema.
Es un hecho: la contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción se ha vuelto a la vez mucho más eficaz y efectiva que nunca con el enorme impulso que le han dado las ciencias de la complejidad y las tecnociencias, y “paradójicamente”, al mismo tiempo, ha colocado al capitalismo en una situación crítica, sin precedente en la historia.

La notable eficacia con que logran enriquecerse “más y más” “menos y menos” accionistas de las corporaciones y los complejos empresariales–militares–políticos–y– mediáticos, ha incluso derivado en una nueva contradicción de la historia, en que el hombre está al borde de acabar con la vida en la Tierra, afirmación que es rotundamente negada por las fuerzas dominantes y por buena parte de sus ideólogos y apologistas, mientras numerosos científicos rigurosos y honestos, que incluso forman parte de las comisiones intergubernamentales, descubren y publican datos sobre un creciente y variado peligro de ecocidio o de eliminación de la biósfera….Y esta es otra tragedia…el conocimiento científico que comprueba la crisis es descalificado e incluso perseguido por los más distintos medios sicológicos, sociales y políticos. En realidad el conocimiento científico puso en crisis a “la sociedad del conocimiento” y entró en crisis con remedios que de aplicarse darían al traste con los jugosos negocios de las corporaciones y complejos…y con sus codiciosos y coléricos beneficiarios y malogradas estirpes.

De los hechos señalados muchos estamos más o menos conscientes, pero a la gravedad y variedad de las amenazas a la vida en la tierra no le prestamos suficiente atención y otro tanto ocurre con tres hechos más que se añaden a los anteriores y que son fundamentales para comprender y actuar en el mundo realmente existente. Nos referimos a:

4º. La existencia de dos bloques en creciente enfrentamiento, destinados a competir por los recursos y mercados de la Tierra: el Bloque Oriental en formación, encabezado por Rusia y China, y el Bloque Occidental, en que Estados Unidos no sólo ha logrado sumar bajo su liderazgo a la Unión Europea, sino fortalecer el Proyecto de un Dominio Unipolar que considera posible imponer con su gran experiencia neo-colonial y contrainsurgente, perfeccionada con sus modelos de “sistemas inteligentes, autorregulados, adaptables y creadores”. Se trata de un proyecto en que el complejo empresarial-militar-político y mediático de Estados Unidos está empleando todo género de recursos pacíficos y violentos, financieros, sicológicos, militares y para-militares, con escenarios de guerras reales y virtuales, cuya guía es el neoliberalismo global destinado a la estructuración de su poderío también global, un poderío que ya asoma como inmensamente destructivo y autodestructivo.

5º. La proliferación de guerras en que nadie lucha por un proyecto emancipador sino en que las ideologías y los programas político-sociales han sido suplantados por feroces carnicerías contra “el terrorismo”, el “narcotráfico” y el “crimen organizado”, en que estados simulados y actores disfrazados son instrumento de gobiernos y corporaciones que al mismo tiempo que por su intermedio imponen el terror y la destrucción de ciudades y pueblos, de campos, mares y montañas, así como de sitios sagrados logran que los supuestos fieles destruyan y desprestigien a pueblos enteros, a los que simulan representar en sus clásicas versiones sobre “los bárbaros” cuando en realidad muchos de los supuestos fingidos islamistas, fanáticos y “combatientes por la libertad” son reclutas, entrenados, armados, aprovisionados y respaldados como “fuerzas especiales” de la globalización.

Y en ese mundo estamos, en un mundo que trata de imponer el imperio global del gran capital corporativo, en combinación de fuerzas entre los complejos empresariales, militares, políticos y mediáticos. Un mundo que ya ni siquiera se propone un proyecto de civilización, progreso, desarrollo, ni el de socialdemocracia, socialismo, o comunismo. Un mundo que practica el culto de la eficiencia, y la eficacia para el apoyo a las inversiones de las empresas corporativas, y que al mismo tiempo renueva “la cultura de la caridad” y de los llamados “actos humanitarios”, mientras estimula por todos los medios la cultura del egoísmo, del consumismo y del individualismo, y esconde en todo lo que puede el imperio de la colusión, la cooptación y la corrupción combinados con la represión.

6º. A la gigantesca tragedia se añade, tanto en Oriente como en Occidente, la prohibición de señalar su gravedad moral y material, y la prohibición de investigar y documentar lo que en verdad ocurre de injusticia, dolor y destrucción que afecta a la inmensa mayoría de la humanidad, y a toda la tierra y a toda la vida, y a ésta como un hecho novedoso científicamente comprobado.

El “conocimiento incómodo” como se le llama, o conocimiento “negado”, descalificado, florece bajo una orden de callar dictada por los neoliberales globalizadores, y también por los nuevos ideólogos que racionalizan la restauración del capitalismo.

Es así como se acrecienta el gran problema de la humanidad, sobre el que se prohíbe pensar, o al que se descalifica y persigue por todos los medios, en una batalla contra el conocimiento que se inicio desde que en la Universidad de East Anglia se descubrió que el calentamiento global y todas sus consecuencias son de origen antropogénico. Esa amenaza a la vida, lejos de ser la única, posee entre otros muchos recursos ecocidas una cantidad inmensa de bombas nucleares y de armas sofisticadas que hoy manejan gobiernos incendiados en una cultura de la venganza y la cólera, a los que gustosos proveen la grandes potencias para las que el sector armamentista es uno de los que más contribuyen a la marcha del capitalismo y de los macro-negocios. Bombas nucleares con drones que las guían y sistemas perfeccionados de lanzamiento; calentamiento global, incremento del Hoyo de Ozono, destrucción y sobreexplotación de llanos y selvas, de mares y recursos subterráneos, polución creciente del aire en los conglomerados urbanos… son fenómenos de lamentar y también de denunciar. En cuanto a las políticas para detenerlos corresponden a compromisos cuyos responsables sólo ofrecen corregir parte de los males y de las causas que los provocan, sin que cumplan lo que prometen ni en la magnitud ni en los tiempos en que dicen que van a cumplir.

A tan siniestro panorama, entre lamentos y críticas inconsecuentes y a los que la humanidad se ha acostumbrado, se añaden muchos hechos más que revelan la crisis intelectual, económica, cultural, política y moral del capitalismo, dominante en el mundo entero, y en que la única esperanza de solución como Estado–Nación, asoma en Cuba, y en nuevos y notables movimientos sociales en el mundo, como los de los indios mayas del sureste mexicano conocidos como zapatistas, a quienes se añaden muchos otros que aportan elementos emancipadores capaces de reanimar la esperanza. Precedidos por Cuba ven en esa pequeña Isla un punto de apoyo para defender la vida y la libertad, y para construir otro mundo posible y viable, un “mundo Moral” en que el egoísmo ceda a las virtudes humanas acalladas en esta lucha de clases y de imperios, que gobiernan con la fusión de las corporaciones, los complejos empresariales–militares–políticos y mediáticos y el crimen organizado.

De Cuba y de quienes sigan caminos parecidos de emancipación humana dependerá el triunfo de una revolución armada de ideas, de moral y de fuerzas de cooperación y lucha, así como del valor, la entereza, la disciplina y la dignidad…

7º. Es en este contexto en el que pensar en Cuba y su papel en el futuro del mundo resulta de la mayor importancia para conocer la gravedad de los problemas y también en la posibilidad mundial de analizar la solución de los mismos a partir de la experiencia de Cuba y el Mundo. El futuro será muy distinto si se lucha y hace lo que Cuba ha hecho y por lo que ha luchado al romper en los hechos la falsa contradicción entre la democracia y el socialismo, entendida la democracia como la toma de decisiones por el pueblo organizado y sus comisiones especializadas, y entendido el socialismo como un sistema en que el principal objetivo o atractor, lejos de ser la acumulación de utilidades y riquezas sea la alimentación, la vivienda, la salud y la educación con la participación de los trabajadores en la toma de decisiones, en la producción y los servicios y en la política no sólo económica sino social, cultural, así como en la de los órganos del poder popular y ciudadano, y en las comisiones que apliquen y cumplan con los programas aprobados.

Advertir las posibilidades concretas que el proyecto cubano tiene, y reconocer en él la realización universal de un anhelo histórico que respete la diversidad de creencias, de ideologías, de razas, sexos, inclinaciones sexuales y edades y que con la Justicia social e individual hermane la Libertad, y haga de ambas sus principal valor y meta, será reconocer lo nuevo en la dialéctica de la historia o la nueva dialéctica de la historia.

Cuba es un país que ha mostrado una inmensa capacidad de lucha y negociación, sin que en ningún momento de la lucha o la negociación haya renunciado a sus valores y objetivos centrales. La nueva dialéctica parece indicar que en el futuro se darán fenómenos de lucha y negociación y que en ellos, lo no negociable será el socialismo democrático y la justicia social e individual y lo que habrá de negociarse serán las alternativas y la transición a un mundo capaz de preservar la vida, la justicia, la libertad y la soberanía de pueblos, trabajadores y ciudadanos.

Sobre el camino de la resistencia y lucha de Cuba por mantener su proyecto emancipador nada pude ser más acertado que recordar aquellos discursos pedagógicos y revolucionarios de Fidel cuando en los inicios de la Revolución Cubana, durante horas y horas, en la Plaza de la Revolución hablaba a los guajiros y a su pueblo para que acrecentaran su voluntad, su conciencia y su conocimiento de los valores y metas de la Revolución.
 
Hoy, cuando el analfabetismo ha desaparecido y la escolaridad es universal y alcanza los más altos niveles, cuando los contingentes del pueblo cubano están organizados a lo largo y ancho del país, y compenetrados en su inmensa mayoría de los valores de la revolución, y cuando a sus conocimientos, su conciencia y su voluntad añaden su capacidad para tomar decisiones cruciales en el gobierno de la Isla, como ha ocurrido en numerosas ocasiones en que Cuba mostró claramente la imposibilidad de que una guerra internacional o civil lograra destruirla, nada mejor para ganar la nueva lucha que plantean las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, que hacer efectivas las palabras del reciente discurso que Fidel ya no pronunció ante los campesinos y los guajiros sino ante los hijos de los mismos que lo escucharon en la Universidad de la Habana, al lado de jóvenes provenientes de esos sectores medios que se perfilan en la sociedad cubana según Fernando Martínez Heredia.


De las palabras de Fidel se deducen, con la mayor claridad, tanto la estrategia a seguir por la juventud y el pueblo de Cuba en el mundo actual, como la que seguirán los representantes del complejo–militar–empresarial–mediático y político de Estados Unidos y otros gobiernos y corporaciones del mundo capitalista, si se atreven a conocer la verdad y optan por una política que asegure la vida en el Planeta. Semejante camino, lejos de ser increíble, corresponde a una realidad que se expresa aquí y allá en el largo discurso, con expresiones y palabras como las siguientes sobre nuestra propia fuerza actual y potencial: 
“poseemos armas nucleares en virtud del poder invencible de las armas morales”.

 Esas palabras son exactas: la estrategia de la resistencia del pueblo cubano y otros pueblos está en el poder de sus armas morales y en la demostración que hagan de ellas contra la política de colusión, de cooptación, de corrupción, de intimidación que llevó a la restauración del capitalismo en el llamado campo socialista; “los jóvenes de hoy deben luchar –dijo Fidel– con las armas morales por encima de las ideas de su clase”, como han luchado a lo largo de la historia de Cuba y del Mundo, y como empezó a luchar Fidel, “hijo de terrateniente”. Y agregó: Todos los “hombres de pensamiento” leen y leerán a Martí, el que hizo de la moral un concepto revolucionario invaluable.

Y ya pensando en la Tierra, en el Planeta, Fidel exaltó “la brevísima historia de la especie humana buscando una sociedad justa… frente a un repugnante sistema” como el actual, e hizo ver que “estamos frente a una gran batalla, que debemos librar, que vamos a librar y vamos a ganar, que es lo importante”. En la lucha incluyó una y otra vez a los parásitos y sinvergüenzas que comercian en los mercados escondidos y que se encuentran entre los enemigos principales de una sociedad justa. “Estamos envueltos en una batalla —dijo textualmente—contra vicios, contra desvío de recursos, contra robos, y allí está esa fuerza con la que no contábamos antes de la batalla de las ideas, diseñada para librar esa batalla”.

“En esa batalla no debe haber tregua con nadie” –añadió–. “Cada cosa se llamará por su nombre” y “se apelará al honor de cada sector”, sin que la autocrítica se quede en autocrítica, sino se sancione el inmenso daño que hacen “los sinvergüenzas”. Son las palabras que empleó. Y a ellas Fidel añadió ese tipo de resistencia en lucha frente a lo que el imperialismo usa como un arma poderosísima: el individualismo, la traición al proyecto emancipador por interés personal o familiar, o de grupo y clientela, y que atendiendo a ese interés limitado hace un daño inmenso al interés general de la liberación, de la emancipación, de la revolución. Y también recordó una experiencia personal muy importante para la acción ecuménica de Cuba, en que habiendo pasado del comunismo utópico al marxismo, cuando había ido a Chile en l971 había confirmado que a su respeto de las ideas religiosas, era necesario añadir, con la Teología de la Liberación, “la idea de unir fuerzas y luchas” y a ese respecto trajo nuevamente a cuentas la moral como fuerza. Dijo: “los valores éticos son esenciales, sin valores éticos no hay valores revolucionarios”.

Muchas otras líneas de conducta para la estrategia de la resistencia y la lucha por la justicia, la libertad y la vida se deducen del texto; pero quiero limitarme a los problemas que Fidel plantea a todo el mundo con la siguiente pregunta: ¿”Pueden o no impedir los hombres… puede o no impedir la sociedad que las revoluciones se derrumben”? Y él hace ver que si se lucha con honestidad, con seriedad, con disciplina, con trabajo incansable, y si se reconoce que no se sabe cómo va a ser todo el proceso histórico que viene, ni todo lo que vamos a ir descubriendo, y si se reconoce que estamos decididos a enseñar y aprender, y se recuerda que no puede uno confiar en el imperialismo y que hay “millones de cubanos preparados para la guerra de todo el pueblo”, y si se logra “la ausencia total del miedo”…. no sólo se preservarán los logros de la revolución sino “se podrá decir en la voz de millones o de cientos de miles de millones: “¡Vale la pena haber nacido! ¡Vale la pena haber vivido!”.

Y con esas palabras termino las mías seguro de que Cuba y la Humanidad alcanzarán la justicia y la vida en la tierra.

(Fuente La Jornada)

Sociólogo y crítico mexicano condecorado por la Unesco en 2003 con el Premio Internacional José Martí por su defensa de la identidad de los pueblos indígenas de América Latina
Tomado de Cubadebate

domingo, 20 de septiembre de 2015

Red En Defensa de la Humanidad: EL BLOQUEO A CUBA DEBE CESAR

 
El bloqueo contra Cuba jamás debió existir y debe cesar de una vez y por todas. La solidaridad no puede desmovilizarse. Debemos continuar la lucha contra el cerco que ha asfixiado al pueblo cubano durante más de cinco décadas.

Convocamos a todas nuestras compañeras y compañeros en el mundo a pronunciarse adhiriéndose a este pronunciamiento y a redoblar la lucha contra el bloqueo en cualquiera de sus manifestaciones.
El pasado 17 de diciembre de 2014, con el anuncio paralelo de los presidentes de Cuba y EEUU de la decisión de restablecer relaciones diplomáticas, se dio un primer paso en el proceso largo y complejo hacia la normalización de los vínculos entre los dos países. Barack Obama ha hecho pública su intención de adoptar medidas dirigidas a modificar la aplicación de algunos aspectos del bloqueo, y de solicitar su levantamiento al Congreso de los EEUU. No obstante, esta política genocida sigue intacta.
El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba Bruno Rodríguez Parrilla dio a conocer en su intervención del día 16 de septiembre de 2015 que, si bien es cierto que en enero de este propio año entraron en vigor algunas enmiendas a las regulaciones de los Departamentos del Tesoro y Comercio, estas resultan absolutamente insuficientes, no solo teniendo en cuenta la magnitud y el alcance de las prohibiciones y sanciones que establece el bloqueo, sino también en comparación con todo lo que pudiera lograrse si el Presidente Obama hiciera uso de las facultades ejecutivas que posee.

Es necesario denunciar que después del 17 de diciembre de 2014 se ha mantenido el recrudecimiento del bloqueo, algo que se evidencia en la imposición de multas millonarias contra bancos y otras entidades a partir de la persecución de las transacciones financieras internacionales cubanas. Cuba todavía está impedida de exportar e importar libremente productos y servicios hacia o desde EE.UU., no puede utilizar el dólar estadounidense en su actividad comercial ni tener cuentas en esa moneda en bancos de terceros países. Tampoco se le permite el acceso a créditos bancarios en EE.UU., de sus filiales en terceros países y de las instituciones financieras internacionales. Estas medidas, junto a otras vigentes, continúan causando graves perjuicios a la economía cubana, limitan el derecho al desarrollo de nuestro país y causan privaciones directas que influyen en la salud y el nivel de vida de la población.

Cuba presentará ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, como lo ha hecho año tras año, la Resolución 69/5, “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”. Una vez más la comunidad internacional se pronunciará acerca de esta política cruel e inmoral. En el Informe que se ha dado a conocer, se hace un análisis de la legislación del Congreso y de las disposiciones administrativas que establecen la política del bloqueo; las medidas ejecutivas adoptadas por el presidente Barack Obama y sus limitaciones; las prerrogativas ejecutivas a las que el Presidente pudiera acudir para modificar y vaciar de contenido la implementación de esta política y qué aspectos requieren acción congresional para su eliminación o modificación; ejemplos concretos de las sanciones aplicadas con posterioridad al 17 de diciembre del 2014 y el costo de los daños producidos; un extenso análisis de su aplicación extraterritorial; así como el rechazo a la política del bloqueo tanto dentro de los EEUU como en el resto del mundo.

Estimamos que en este nuevo escenario en el que ambos países se proponen dialogar a fin de normalizar sus relaciones, resulta inconcebible el mantenimiento de esta política violatoria de los principios del Derecho Internacional, que en 23 ocasiones ha sido condenada por la absoluta mayoría de los países miembros de las Naciones Unidas. Instamos al Presidente de EE.UU. a ser consecuente con sus declaraciones y hacer uso de sus amplias prerrogativas ejecutivas para comenzar, verdaderamente, una nueva etapa en las relaciones entre nuestros dos países.

El bloqueo contra Cuba jamás debió existir y debe cesar de una vez y por todas. La solidaridad no puede desmovilizarse. Debemos continuar la lucha contra el cerco que ha asfixiado al pueblo cubano durante más de cinco décadas.

Convocamos a todas nuestras compañeras y compañeros en el mundo a pronunciarse adhiriéndose a este pronunciamiento y a redoblar la lucha contra el bloqueo en cualquiera de sus manifestaciones.

¡Hasta la victoria siempre!

Red En Defensa de la Humanidad-Cuba

Correo para enviar adhesiones:  noalbloqueoacuba@gmail.com

miércoles, 26 de agosto de 2015

Cuba es humanidad

Por  Pablo González Casanova*

Entre los muchos problemas que enfrentamos a nivel mundial se encuentra el fin del cruel bloqueo de Cuba por Estados Unidos –un bloqueo que duró más de cincuenta años-. La reanudación de relaciones diplomáticas, familiares, turísticas, comerciales, culturales y financieras entre ambos países nos provoca una mezcla de júbilo por el cese de la agresiva medida y una natural preocupación sobre la mejor forma de seguir construyendo y luchando por la libertad, el socialismo y la emancipación.

Los avances de Cuba durante estos cincuenta años son por todo el mundo reconocidos. En medio del cerco y los incesantes asedios del imperio, la pequeña Isla del Caribe logró uno de los primeros lugares en la lucha contra la desigualdad y por la seguridad social; alcanzó los más altos índices de alfabetización y escolaridad, realizó la más profunda reforma agraria y dio uno de los más fuertes apoyos económicos y técnicos a los agricultores y trabajadores del campo; consiguió una reducción óptima del desempleo; redujo la criminalidad de delitos del orden común y dio un grado de seguridad interna a sus habitantes, poco común en otros países; alcanzó altos niveles en la educación universitaria así como en la preparación de técnicos, ingenieros, médicos y otros profesionales; impulsó las artes y las ciencias y realizó numerosos descubrimientos científicos reconocidos a nivel internacional, sobre todo en el terreno biológico y en la medicina. Música, ballet, teatro, cine y otras bellas artes, así como innumerables deportes, merecieron un fuerte impulso del Estado.

Pero si todos esos logros son innegables y realmente impresionantes, desde el punto de vista de la emancipación humana, para muchos no son de creer.
Hoy, en Cuba vive un pueblo cuya conciencia se ha convertido en voluntad, su voluntad en inteligencia y su inteligencia en organización. Y si semejante afirmación parece exagerada piénsese por qué Cuba, no sólo ha logrado resistir durante más de medio siglo el bloqueo y las numerosas agresiones de que ha sido objeto, sino en este año de 2015 en que todos los países del mundo son capitalistas, y en que ya todos los que fueron o se dijeron socialistas han restaurado abierta y hasta agresivamente el capitalismo, Cuba es el único que sobrevive en medio de esa tragedia humana. Y es que la Revolución Cubana, lejos de ser la última marxista-leninista (ya debemos acostumbrarnos) es la primera de un nuevo tipo de revoluciones que inició el “26 de Julio”. En ella, no fue sólo un decir que José Martí es el autor intelectual de la Revolución Cubana; es el impulsor histórico de la actual moral de lucha y cooperación, y de coherencia  impresionante entre lo que se dice y se hace.

La moral fuerza es, además, una fuente motriz que a partir del pensar de los actores, en lucha por su propio país, los lleva a seguir aquel otro precepto de inmenso valor: el de “Patria es Humanidad”.  Al postularlo enriquece el enlace del internacionalismo proletario y la inmensa cultura en que destacan Marx, Lenin, el Che y, a la cabeza ayer y hoy, el propio Fidel.

De la junta de humanismos surge una manifestación Latinoamericana del socialismo, que entre sus variadas fuentes cuenta con el liberalismo radical y otros humanismos que incluyen  al Padre Varela y al humanismo cristiano que más tarde, y por su parte, se expresa en la teología de la liberación. Esa es la realidad, si nos dejamos de mitos y de dogmas; esa es la esperanza, si ahora repensamos lo que pasó y por lo que se luchó y consideramos lo que puede pasar, y por lo que se debe luchar.

Los hechos son ciertos y las propuestas vienen de un futuro que ya llegó. El futuro que entrevemos nos permite explorar el qué hacer y el cómo hacerlo. Primero nos lleva a fijarnos en el momento que vivimos y a reparar en la política que sigue el complejo empresarial-militar-político y mediático de Estados Unidos de Norteamérica. De inmediato advertimos que en este mismo momento Estados Unidos está pasando más y más a la ofensiva en su proyecto globalizador neoliberal. Sus triunfos son innegables en la Unión Europea, donde ya es el jefe militar de la OTAN y en que con la lógica de “la eficiencia” hace que los Jefes de Estado impulsen por sentido común las empresas de la paz y la guerra, e impongan más y más la política neoliberal de la “acumulación por desposesión” o saqueo, que Estados Unidos encabeza.

Día a día más obsecuentes y sujetos a Estados Unidos. Los países dominantes en la Unión Europea no sólo se pliegan a su creciente fuerza financiera, militar, política y mediática, sino que destruyen su propio proyecto de una Europa Unida con sus presiones sobre Italia y España y su cruel maltrato de Grecia.

Desconocimiento y descalificación de la democracia en Grecia, acaban de convalidar su inexorable imperio financiero sobre los países endeudados a quienes habían ya impuesto una  política fiscal, financiera y monetaria que los llevaba al abismo de la deuda pública y a romper el compromiso de mantener un equilibrio presupuestal. Su creciente asedio a los partidos que proponen una política socialdemócrata está desprestigiando a éstos de tal manera que al “fin de las ideologías” se añade cada vez más el fin de los partidos que luchan por resolver los problemas sociales y nacionales y no cumplen en nada. Que esa responsabilidad es atribuible a la propia Europa y a sus clases dominantes, desde la tristemente famosa Thatcher mal llamada dama de hierro, no cabe duda, pero que seguir esa política primero impulsada por Estados Unidos con Pinochet en Chile, nos presenta un panorama en que el predominio de Estados Unidos es cada vez mayor, y en que ante el desprestigio de los partidos con membrete de izquierda  tiende a suceder --entre los desheredados, los pequeños propietarios y el “Lumpen”--el predominio de nuevos líderes y clientelas neofascistas, como ya ocurre en Francia y se manifiesta cada vez más en Estados Unidos.

En medio de una crisis a la vez financiera, económica, ideológica y política –en que no deja de tener un peso inmenso la restauración del capitalismo en Rusia y China, los demás países gran “campo socialista” y los gobiernos de la Trilateral y de Bandung-, los proyectos globalizadores adquieren un carácter particularmente violento con la resistencia que muestra Rusia a ser tratada como si fuera una república bananera y hace alarde para ello de su inmenso poderío nuclear.

Lejos de detenerse, la política de la globalización continúa y juega con el individualismo y con la lucha de clases para su cosecha. El “individualismo”, el clientelismo, el particularismo, el sectarismo constituyen un arma de muchos filos capaz de destruir las luchas de liberación y las de la clase obrera y los pueblos despojados y  oprimidos  o, las más amplias de los pueblos por sus soberanía y las de los trabajadores que se limitan a la defensa de sus derechos, o las de las de las comunidades por sus territorios y su autonomía,  o las más antiguas por la Patria Chica, la Patria Grande y la Humanidad,  a las que dividen y enfrentan para vencerlas.

Parecida fuerza a la del individualismo tiene otra arma que en términos genéricos es la corrupción. En ella destacan la colusión, la cooptación, el soborno, el cohecho, el mercado negro y sus mercaderes de mayoreo, y hasta llega a quienes usan la economía informal para resolver  problemas  apremiantes que los llevan a ceder y comprar artículos de primera necesidad y que no por ello dejan de desmoralizar a una parte de la población que tiene parecidas carencias y menos o ningún recurso. La profusa y seductora publicidad que al mismo tiempo hace la sociedad de consumo –sin aclarar que del mismo sólo goza una mínima parte de la población- llega a despertar sueños ilusos sobre todo entre los jóvenes que no vieron ni vivieron la inmensa miseria en que estaba Cuba antes de la Revolución, y la que vive la inmensa mayoría de la humanidad. La publicidad -con el individualismo y la corrupción-, es la mejor arma del Complejo empresarial militar.

Allí no queda todo. La globalización neoliberal está extendiendo y acentuando el uso de otra de sus armas principales: la privatización.

La privatización es −como el individualismo y la corrupción− un arma de muchos filos  que se utiliza en formas abiertas y encubiertas, legales e ilegales, y en este momento hegemónicas entre los dirigentes de los complejos y corporaciones dominantes,  y en los asociados a ellos y sus subalternos, o que  dependen de ellos y dominan  en todos los continentes del mundo.

Los promotores y protectores de la privatización, en este mismo momento, están proyectando −con los gobiernos de cincuenta países− aumentar todavía más el poder y la propiedad de los señores y dueños que tienen como móvil la maximización de utilidades y riquezas. Según la prensa, los gobiernos de cincuenta países se están reuniendo en secreto para elaborar un plan de privatización de todas las actividades económicas a su alcance. Quieren llevar al máximo y a la organización global un proyecto de por sí ya muy avanzado: que las corporaciones tengan a su cargo toda la producción, la distribución, el intercambio, los servicios y el consumo que en el mundo existe.

Imaginar cómo sería un mundo así sería pensar en un inmenso quiebre histórico en que sobre la contradicción entre las fuerzas y las relaciones de producción se montaría la contradicción entre las fuerzas de represión y las relaciones de represión, fenómeno que de por sí ya se está dando con la construcción de soldados que son robots y que tienen capacidad de distinguir (eso piensan sus productores) a quienes deben eliminar y a quienes deben respetar e incluso defender.

Pero no es necesario imaginar semejantes peligros para reconocer aquéllos a que ya nos enfrentamos y de que hay amplias y repetidas pruebas. No me refiero sólo al cambio climático y sus consecuencias para la vida en la Tierra, ni sólo me refiero a la gran cantidad de bombas nucleares y sistemas de lanzamiento que numerosos países tienen con muchos de sus gobernantes y ayudantes que rezuman una creciente cultura del odio, del sectarismo racial, religioso, machista, sádico, xenófobo, por lo demás bien armado y bien provisto de municiones y sustancias letales cuyos productores y proveedores gozan de buena salud y bella vida.

Todo ocurre en medio de supuestas religiones que ni sus rituales cumplen ni sus sagrarios dejan a salvo. Se da con un terrorismo natural y comercial que al amparo de las corporaciones y gobiernos rinde beneficios billonarios de que las huestes no gozan, empeñadas como están en destruirse unas a otras y en destruir sobre todo pueblos, presas, calles, casas, ciudades y zonas arqueológicas de sus propios antepasados.

Esos horrores acostumbrados, y muchos más, que hasta los científicos y especialistas de las comisiones intergubernamentales convalidan,  son mirados e incluso  negados, de la manera más irresponsable que quepa imaginar, por los ideólogos y apologistas del sistema y por sus víctimas subalternas en quienes también domina una especie de patología cognitiva,  que hasta los lleva a perseguir, con todos los descalificativos, y por todos los medios a su alcance a quienes no ven como inevitable el ecocidio antropogénico que amenaza la vida en la Tierra.

Crisis ecológica y crisis social plantean la inminente  necesidad de otra organización del trabajo y de la vida en el mundo, en que no predomine la lógica y la cultura de la maximización de utilidades y riquezas sino la que en busca de la libertad humana se desarrolló desde los inicios del capitalismo mercantil y usurario, y en la cultura, desde el  Renacimiento y la Ilustración hasta el nuevo pensamiento revolucionario, que con Cuba y los Zapatistas, encabeza hoy en Roma el Papa Francisco, y que es cultivada cada vez más por esa juventud que empezó a andar en 1968 y a la que hereda la que hoy no sólo va a prever el futuro sino va a vivir el futuro.

Es en estas condiciones como se advierte que Cuba no debe limitarse a una cultura de la resistencia, sino desempeñar como Estado Nación, un doble papel mundial que ningún otro país puede realizar, y es, en primer lugar, el de ser la  sede de encuentros entre las fuerzas que luchan en su tierra por un mundo mejor y que no por haber recurrido a las formas violentas porque les niegan el derecho de luchar en formas pacíficas, dejan de estar dispuestas a negociar y a defender en formas pacíficas el interés general de comunidades, ciudadanos, pueblos y trabajadores. La experiencia cubana en ese terreno –así como en la resistencia y construcción del socialismo y sobre todo la verdadera democracia y soberanía de esa nación- hace de ella la Isla de la Tierra más adecuada para dar hospitalidad a semejantes tareas.

A la enorme capacidad que tiene Cuba para contribuir a resolver ese proyecto se añade otro no menos sino igual o más importante. En Cuba puede darse la última tabla de salvación para la vida humana y emprender la creación de un organismo autónomo mundial en que los expertos más destacados y responsables de las variadas posiciones críticas y científicas que existen en el mundo diseñen los modelos de una transición pacífica a un modelo de organización de la vida y el trabajo que asegure la vida en la tierra y aleje los actuales peligros de destrucción de la biósfera y del ecocidio.

Que semejantes proyectos suenen a pura ilusión, ingenuidad y utopía es un juicio digno de reconsiderar ahora que se acaba un cruel bloqueo que duró más de medio siglo y más de veinte años de la restauración mundial de países que se decían socialistas y cuyos dirigentes han llevado a cabo la acumulación primitiva más cuantiosa de toda la historia.

Que la revolución cubana es del todo diferente es algo que no se necesita probar porque ya se probó. Sus nuevas relaciones con Estados Unidos se dan sin que la doblaran ni la quebraran.

Es hora de la utopía, del proyecto que no parece realista y que es el único que puede salvar --con la libertad-- la vida en nuestro planeta. Toda la historia de la emancipación y de la humanidad ha empezado con utopías. Esta no será la excepción.

Las utopías abrieron metas sin saber cómo seguir. Por eso y para pensar qué hacer y cómo hacer es necesario por lo pronto luchar por la paz y prepararse para la guerra defensiva, por si acaso. Y hacerlo sin esas divisiones de intereses que hicieron perder a Espartaco.


* Ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Tomado de Alainet
Imagen agregada: Foto de Ismael Francisco/Cubadebate

lunes, 1 de septiembre de 2014

Fidel: Triunfarán las ideas justas o triunfará el desastre (+ Video)

La sociedad mundial no conoce tregua en los últimos años, particularmente desde que la Comunidad Económica Europea, bajo la dirección férrea e incondicional de Estados Unidos, consideró que había llegado la hora de ajustar cuentas con lo que restaba de dos grandes naciones que, inspiradas en las ideas de Marx, habían llevado a cabo la proeza de poner fin al orden colonial e imperialista impuesto al mundo por Europa y Estados Unidos.

En la antigua Rusia estalló una revolución que conmovió al mundo.

Se esperaba, que la primera gran revolución socialista tendría lugar en los países más industrializados de Europa, como Inglaterra, Francia, Alemania y el Imperio Austrohúngaro. Ésta, sin embargo, tuvo lugar en Rusia, cuyo territorio se extendía por Asia, desde el norte de Europa hasta el Sur de Alaska, que había sido también territorio zarista, vendido por unos dólares al país que sería posteriormente el más interesado en atacar y destruir la revolución y al país que la engendró.

La mayor proeza del nuevo Estado fue crear una Unión capaz de agrupar sus recursos y compartir su tecnología con gran número de naciones débiles y menos desarrolladas, víctimas inevitables de la explotación colonial. ¿Sería o no conveniente en el mundo actual una verdadera sociedad de naciones que respetara los derechos, creencias, cultura, tecnologías y recursos de lugares asequibles del planeta que a tantos seres humanos les gusta visitar y conocer?¿Y no sería mucho más justo que todas las personas que hoy, en fracciones de segundo se comunican de un extremo a otro del planeta, vean en los demás un amigo o un hermano y no un enemigo dispuesto a exterminarlo con los medios que ha sido capaz de crear el conocimiento humano?

Por creer que los seres humanos podrían ser capaces de albergar tales objetivos, pienso que no hay derecho alguno a destruir ciudades, asesinar niños, pulverizar viviendas, a sembrar terror, hambre y muerte en todas partes. ¿En qué rincón del mundo se podrían justificar tales hechos? Si se recuerda que al final de la masacre de la última contienda mundial el mundo se ilusionó con la creación de las Naciones Unidas, es porque gran parte de la humanidad la imaginó con tales perspectivas, aunque no estuviesen cabalmente definidos sus objetivos. Un colosal engaño es lo que se percibe hoy cuando surgen problemas que insinúan el posible estallido de una guerra con el empleo de armas que podrían poner fin a la existencia humana.

Existen sujetos inescrupulosos, al parecer no pocos, que consideran un mérito su disposición a morir, pero sobre todo a matar para defender privilegios bochornosos.
Muchas personas se asombran al escuchar las declaraciones de algunos voceros europeos de la OTAN cuando se expresan con el estilo y el rostro de las SS nazis. En ocasiones hasta se visten con trajes oscuros en pleno verano.

Nosotros tenemos un adversario bastante poderoso como lo es nuestro vecino más próximo: Estados Unidos. Le advertimos que resistiríamos el bloqueo, aunque eso podía implicar un costo muy elevado para nuestro país. No hay peor precio que capitular frente al enemigo que sin razón ni derecho te agrede. Era el sentimiento de un pueblo pequeño y aislado. El resto de los gobiernos de este hemisferio, con raras excepciones, se habían sumado al poderoso e influyente imperio. No se trataba por nuestra parte de una actitud personal, era el sentimiento de una pequeña nación que desde inicios de siglo era una propiedad no solo política, sino también económica de Estados Unidos. España nos había cedido a ese país después de haber sufrido casi cinco siglos de coloniaje y de un incalculable número de muertos y pérdidas materiales en la lucha por la independencia.

El imperio se reservó el derecho de intervenir militarmente en Cuba en virtud de una pérfida enmienda constitucional que impuso a un Congreso impotente e incapaz de resistir. Aparte de ser los dueños de casi todo en Cuba: abundantes tierras, los mayores centrales azucareros, las minas, los bancos y hasta la prerrogativa de imprimir nuestro dinero, nos prohibía producir granos alimenticios suficientes para alimentar la población.

Cuando la URSS se desintegró y desapareció también el Campo Socialista, seguimos resistiendo, y juntos, el Estado y el pueblo revolucionarios, proseguimos nuestra marcha independiente.

No deseo, sin embargo, dramatizar esta modesta historia. Prefiero más bien recalcar que la política del imperio es tan dramáticamente ridícula que no tardará mucho en pasar al basurero de la historia. El imperio de Adolfo Hitler, inspirado en la codicia, pasó a la historia sin más gloria que el aliento aportado a los gobiernos burgueses y agresivos de la OTAN, que los convierte en el hazmerreír de Europa y el mundo, con su euro, que al igual que el dólar, no tardará en convertirse en papel mojado, llamado a depender del yuan y también de los rublos, ante la pujante economía china estrechamente unida al enorme potencial económico y técnico de Rusia.

Algo que se ha convertido en un símbolo de la política imperial es el cinismo.

Como se conoce, John McCain fue el candidato republicano a las elecciones de 2008. El personaje salió a la luz pública cuando en su condición de piloto fue derribado mientras su avión bombardeaba la populosa ciudad de Hanói. Un cohete vietnamita lo alcanzó en plena faena y nave y piloto cayeron en un lago ubicado en las inmediaciones de la capital, colindante con la ciudad.

Un antiguo soldado vietnamita ya retirado, que se ganaba la vida trabajando en las proximidades, al ver caer el avión y un piloto herido que trataba de salvarse se movió para auxiliarlo; mientras el viejo soldado prestaba esa ayuda, un grupo de la población de Hanói, que sufría los ataques de la aviación, corría para ajustar cuentas con aquel asesino. El mismo soldado persuadió a los vecinos que no lo hicieran, pues era ya un prisionero y su vida debía respetarse. Las propias autoridades yankis se comunicaron con el Gobierno rogando que no se actuara contra ese piloto.

Aparte de las normas del Gobierno vietnamita de respeto a los prisioneros, el piloto era hijo de un Almirante de la Armada de Estados Unidos que había desempeñado un papel destacado en la Segunda Guerra Mundial y estaba todavía ocupando un importante cargo.

Los vietnamitas habían capturado un pez gordo en aquel bombardeo y como es lógico, pensando en las conversaciones inevitables de paz que debían poner fin a la guerra injusta que le habían impuesto desarrollaron la amistad con él, que estaba muy feliz de sacar todo el provecho posible de aquella aventura. Esto, desde luego, no me lo contó ningún vietnamita, ni yo lo habría preguntado nunca. Lo he leído y se ajusta completamente a determinados detalles que conocí más tarde. También leí un día que Mister McCain había escrito que siendo prisionero en Vietnam, mientras era torturado, escuchó voces en español asesorando a los torturadores qué de­bían hacer y cómo hacerlo. Eran voces de cubanos, según McCain. Cuba nunca tuvo asesores en Vietnam. Sus militares conocen sobradamente cómo hacer su guerra.

El General Giap fue uno de los jefes más brillantes de nuestra época, que en Dien Bien Phu fue capaz de ubicar los cañones por selvas intrincadas y abruptas, algo que los militares yankis y europeos consideraban imposible. Con esos cañones disparaban desde un punto tan próximo que era imposible neutralizarlos sin que las bombas nucleares afectaran también a los invasores. Los demás pasos pertinentes, todos difíciles y complejos, fueron empleados para imponer a las cercadas fuerzas europeas una bochornosa rendición.

El zorro McCain sacó todo el provecho posible de las derrotas militares de los invasores yankis y europeos. Nixon no pudo persuadir a su consejero de Seguridad Nacional Henry Kissinger, de que aceptara la idea sugerida por el  propio Presidente cuando en momentos de relajamiento le decía ¿Por qué no le lanzamos una de esas bombitas Henry? La verdadera bombita llegó cuando los hombres del Presidente trataron de espiar a sus adversarios del partido opuesto ¡Eso sí que no podía tolerarse!

A pesar de eso lo más cínico del Sr. McCain ha sido su actuación en el Cercano Oriente. El senador McCain es el aliado más incondicional de Israel en las marañas del Mossad, algo que ni los peores adversarios habrían sido capaces de imaginar. McCain participó junto a ese servicio en la creación del Estado Islámico que se apoderó de una parte considerable y vital de Irak, así como según se afirma, de un tercio del territorio de Siria. Tal Estado cuenta ya con ingresos multimillonarios, y amenaza a Arabia Saudita y otros Estados de esa compleja región que suministra la parte más importante del combustible mundial.

¿No sería preferible, luchar por producir más alimentos y productos industriales, construir hospitales y escuelas para los miles de millones de seres humanos que los necesitan desesperadamente, promover el arte y la cultura, luchar contra enfermedades masivas que llevan a la muerte a más de la mitad de los enfermos, a trabajadores de la salud o tecnólogos que según se vislumbra, podrían finalmente eliminar enfermedades como el cáncer, el ébola, el paludismo, el dengue, la chikungunya, la diabetes y otras que afectan las funciones vitales de los seres humanos?

Si hoy resulta posible prolongar la vida, la salud y el tiempo útil de las personas, si es perfectamente posible planificar el desarrollo de la población en virtud de la productividad creciente, la cultura y desarrollo de los valores humanos ¿Qué esperan para hacerlo?

Triunfarán las ideas justas o triunfará el desastre.

Fidel Castro Ruz
Agosto 31 de 2014
10 y 25 p.m.




Video relacionado en Youtube

viernes, 14 de febrero de 2014

Contra la violencia fascista en Venezuela

Contra la violencia fascista en Venezuela
Comunicado Cuba en Defensa de la Humanidad
 
Jueves, 13 de febrero de 2014

Desde hace varias semanas la derecha fascista en Venezuela ha venido llevando a cabo un conjunto de acciones de desestabilización, orquestadas en acompañamiento con las agencias de inteligencia del imperialismo. El plan tiene como principal objetivo generar situaciones de violencia en las calles, especialmente en los Estados fronterizos con la República de Colombia.

Dentro de estas acciones se sitúa el asedio y ataque a la Residencia del Gobernador José Vielma Mora en el Estado Táchira, del cual fueron víctimas su esposa, hijos y niños en condiciones especiales que reciben allí tratamiento médico.

Lideradas y aupadas por partidos de extrema derecha como Voluntad Popular, estas acciones se repitieron en otras ciudades del país provocando heridos, cierre de calles, destrucción de propiedad pública y privada, así como actos de provocación a las fuerzas policiales; hasta que en el día 12 de Febrero, fecha en la que se realizaban los actos en conmemoración del Bicentenario de la Batalla de La Victoria y Día de la Juventud, la violencia hizo máxima eclosión tras sendas manifestaciones pacíficas de parte de jóvenes revolucionarios y de oposición, con un saldo terrible de tres personas muertas, la quema de cinco vehículos oficiales, la destrucción de la fachada de la sede principal de la Fiscalía General de la República, y el asedio e intento de destrucción de varias oficinas de instancias judiciales y gubernamentales, que hacen pensar en un plan de tipo ucraniano. Todo ello en coincidencia con el continuo llamado público de Leopoldo López y María Corina Machado de “salir a la calle sin retorno”, hasta lograr que el Presidente de la República renuncie.

En este sentido, la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad no puede dejar de fijar posición ante estas acciones que son producto de un plan deliberado que intenta llevar a Venezuela hacia una guerra civil que le abra las puertas a la intervención del imperio. Ya basta de violencia y de muerte por ambiciones de poder y dominio.

Por estas razones:
  • Lamentamos profundamente el fallecimiento de los tres ciudadanos que cayeron víctimas de la intolerancia durante el día de ayer, y exigimos que se haga justicia expedita a través de la aplicación estricta de la ley, para que nunca más agentes aventureros del imperialismo perturben la paz de la Patria.
  • Condenamos enérgicamente estos actos de violencia y nos unimos al llamado de paz realizado por el Presidente de la República Nicolás Maduro Moros, al tiempo que, manteniendo firme el legado del Comandante Hugo Chávez, reafirmamos el carácter pacífico que siempre ha caracterizado a la Revolución Bolivariana.
  • Hacemos un llamado a todos aquellos que tienen diferencias con el Proyecto Bolivariano, para que éstas sean expresadas de manera verdaderamente pacífica, sin alterar el orden y la vida pública, en los distintos espacios de diálogo que garantiza la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y que la revolución siempre ha proveído para la expresión de todos y de todas.
  • Finalmente, hacemos un llamado a la solidaridad internacional para derrotar cualquier intento de imponer la violencia en un país que avanza con firmeza hacia una sociedad de justicia, igualdad y paz.

2014: Año de la Juventud Bicentenaria.

“No podemos optar entre vencer o morir. Necesario es vencer”

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Publicado en Cuba en Defensa de la Humanidad

martes, 12 de junio de 2012

Mensaje ante Cumbre Río+20 de Red “En Defensa de la Humanidad”: Cuba llega con todas las metas cumplidas

Cuba llega a Río+20 con metas del milenio cumplidas, afirma ONU

La coordinadora residente de la ONU en Cuba, Bárbara Pesce-Monteiro, afirmó hoy que el país llega a la Cumbre Río+20 con los objetivos del milenio cumplidos.
En declaraciones a la prensa, la funcionaria señaló que la isla caribeña cumplió hace tiempo con las metas del organismo internacional, y exhortó a impulsar el desarrollo de áreas como la energía sostenible y el agua.
Asimismo, dijo que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, Río+20, es una oportunidad para buscar compromisos en temas urgentes para la humanidad.
La Cumbre irá más allá del debate ambiental, pues es preciso perfeccionar las vías de desarrollo en pos de la sostenibilidad, comentó.
Es posible avanzar pese a la diversidad de opiniones al respecto, pues lo fundamental es un cambio de actitud por parte de los gobiernos, expresó.
Cuba cumplió hace algunos años los Objetivos del Milenio, los cuales ya forman parte de su entramado económico y social, como el apoyo y protección a la población del país.
Entre ellos están erradicar la pobreza, lograr la educación primaria, promover la igualdad de género, reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, combatir el VIH/SIDA, y el paludismo, garantizar la sostenibilidad ambiental y desarrollar alianzas globales para el desarrollo.
En la reunión, a celebrarse del 20 al 22 de junio en Río de Janeiro, Brasil, los presidentes de los países miembros de la ONU firmarán acuerdos sobre medio ambiente.
De forma paralela se desarrollará la Cumbre de los Pueblos, convocada por distintas organizaciones sociales, políticas, ambientales, culturales, religiosas y humanistas de todo el mundo.

Tomado de Fanal Cubano
Mensaje ante la Cumbre Río+20 de la Red “En Defensa de la Humanidad”


“La solución no puede ser impedir el desarrollo a los que más lo necesitan. Lo real es que todo lo que contribuya hoy al subdesarrollo y la pobreza constituye una violación flagrante de la ecología. (…) Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. [...] Cesen los egoísmos, cesen los hegemonismos, cesen la insensibilidad, la irresponsabilidad y el engaño.”
Fidel Castro, Río de Janeiro, 1992. Texto y VIDEO

Ahora, veinte años después, inspirados en aquellas palabras de Fidel, en el reciente encuentro que sostuvo con un grupo de fundadores de nuestra red y en su llamado a seguir luchando sin descanso por salvar la especie humana, conscientes de que el egoísmo y la ceguera de los poderosos seguirán bloqueando toda iniciativa asociada a las verdaderas soluciones, circulamos este MENSAJE ANTE LA CUMBRE RÍO+20 a los demás capítulos y miembros de la Red En defensa de la humanidad y a otros movimientos sociales, organizaciones, redes y personas que no están dispuestos a aceptar el modelo suicida que se ha impuesto al mundo ni nuestra extinción como destino fatal.

Debemos exigir por todos los medios a nuestro alcance ante el sistema de organismos internacionales de las Naciones Unidas:

1. Que la Cumbre RÍO+20 parta del análisis del estado de cumplimiento de los compromisos asumidos en la Agenda 21 y los Principios acordados en la Cumbre Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo de Río de 1992 y reiterados en la Conferencia de Johannesburgo.

2. Refutar la pretensión de sustituir el enfoque en torno al cumplimiento de los principios del desarrollo sostenible y de los objetivos de desarrollo del milenio por las nuevas tesis planteadas en torno a la “economía verde”. Rechazar este concepto y cualquier otra forma de explotación por parte del poder transnacional y exigir un abordaje multisectorial y multidimensional del enfrentamiento a la crisis.

3. Condenar la privatización de los recursos naturales y toda forma de mercantilización de la naturaleza. Reconocer y valorar la concepción integral de la vida de las culturas originarias y de los principios de solidaridad, igualdad, complementariedad y reciprocidad en que se basan alternativas como el Buen Vivir y otras, para la relación armónica con la naturaleza y la supervivencia de la especie humana.

4. Reconocer la urgencia de colocar la defensa de los derechos de nuestra especie y de la naturaleza como eje central de las negociaciones e instrumentos normativos internacionales en detrimento de los derechos del capital.

5. Que las autoridades públicas asuman como obligación principal aplicar un enfoque basado en los derechos de sustentabilidad, bienestar y progreso de la sociedad, y se reivindique la responsabilidad inexcusable de los gobiernos de proporcionar servicios esenciales para la vida a la totalidad de los ciudadanos. Que cambien radicalmente los indicadores de desarrollo y progreso para que tengan en cuenta los costos ambientales, la equidad social y el desarrollo humano.

6. Que se reconozca como imprescindible la transformación de los patrones de producción, consumo y distribución del ingreso. La búsqueda de acumulación creciente de ganancias y la orientación de la producción en función de la demanda solvente y no de la necesidad social, propia del sistema capitalista, no puede, ni podrá nunca, generar igualdad, eliminar la pobreza, ni garantizar un desarrollo armónico con la conservación del medio ambiente. La urgencia real de migrar hacia tecnologías no contaminantes no puede reducir los análisis a aspectos meramente tecnológicos.

7. Que el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, reconocido en la Declaración de Río, se traduzca en reales mecanismos de financiación, flexibilidades y políticas de acceso a la tecnología y el conocimiento para los países más necesitados y en obligaciones ineludibles para los países industrializados.

8. Denunciar el cínico “discurso limpio” de las potencias del Norte que intentan hoy inculpar a los países del Sur mientras ocultan su responsabilidad histórica y presente en el atraso de las tecnologías de esos países y en la deformación de sus economías y favorecen las operaciones “sucias” de las transnacionales en el Sur. Las marcas y patentes “verdes” deben ser denunciadas como un renovado y peligroso mecanismo de reafirmación de la dominación hacia todos los países tecnológicamente dependientes.

9. Que la Cumbre se pronuncie por la imprescindible evaluación precautoria de las tecnologías según sus impactos sociales y ambientales. Debe gestarse con urgencia una Convención mundial para el control de tecnologías nuevas y emergentes, basada en el principio de precaución y la evaluación participativa.

10. Denunciar la llamada obsolescencia programada y que se favorezcan las tecnologías que atiendan a la máxima vida útil de los productos, beneficien la estandarización, la reparación, el reciclaje y un mínimo de desechos, de manera que se satisfagan las necesidades humanas con el menor costo ambiental.

11. Condenar el control del comercio mundial por las transnacionales y el papel de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en la imposición de acuerdos que legitiman la desigualdad y la exclusión e impiden el ejercicio de políticas públicas soberanas. Promover acciones concretas para lograr un intercambio comercial más justo, y en armonía con los requerimientos medioambientales.

12. Acordar medidas concretas para frenar la volatilidad de los precios de los alimentos y la especulación en los mercados de productos básicos, como medio indispensable para combatir el hambre y la pobreza.

13. Denunciar la compra masiva de tierras en países del Sur por parte de potencias extranjeras y multinacionales para explotar sus recursos naturales o dedicarlos a proyectos que comprometen el medio ambiente o el equilibrio de sus ecosistemas.

14. Que se condenen las guerras, las políticas imperiales y la carrera armamentista como las mayores agresiones al medio ambiente y a la preservación de la especie humana, tanto por sus consecuencias directas como por los gastos incalculables que provocan. Estos recursos bien podrían utilizarse para solventar los principales retos sociales y medioambientales que enfrenta la humanidad. Que se denuncie el carácter suicida de los arsenales nucleares y se demande su eliminación y prohibición absoluta.

15. Promover un convenio marco para la responsabilidad ambiental y social de las empresas y legislaciones nacionales que condenen prácticas nocivas y abusivas de las mismas, teniendo en cuenta el carácter transnacional de sus operaciones

16. Promover acciones de control sobre la publicidad comercial, la incitación al consumo desmedido y la creación de falsas necesidades, sobre todo los dirigidos a la infancia y la juventud, y establecer en cambio políticas de impulso a la publicidad de bien público, que constituya fuente de información y prácticas sustentables.

17. Que se realice un firme pronunciamiento en favor de orientar la educación y la ciencia en beneficio del desarrollo humano y no en función del mercado, basada en una nueva ética del consumo que, sin sacrificar lo esencial de las satisfacciones materiales, rechace los productos fruto de prácticas ecológicamente agresivas o del trabajo esclavo y de otras formas de explotación.

18. Promover la revisión y modificación del sistema de propiedad intelectual vigente, a la luz de las negociaciones medioambientales, la agenda de lucha contra el cambio climático y los derechos humanos, de modo que pueda facilitarse la transferencia de tecnologías y conocimientos prácticos ambientalmente sanos, o el acceso a ellos.

19. Exigir a la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) como organización del sistema de Naciones Unidas, que enfrente la urgente necesidad de un cambio de paradigma en torno a la investigación científica internacional y el conocimiento, de manera que, dejando a un lado los mecanismos de mercado, fomente la necesaria colaboración, la investigación coordinada y la difusión y aplicación de sus resultados a gran escala. Que se implementen por esta organización los mecanismos necesarios para propiciar en el menor tiempo posible una transición energética efectiva y las medidas de mitigación del cambio climático.

20. Que se promueva una reevaluación integral del sistema de gobernanza ambiental existente, que ha demostrado ser incapaz de frenar la catástrofe ecológica, y se sienten las bases de uno nuevo, inclusivo, auténticamente democrático y participativo, que se dirija a las causas profundas de la crisis, y sea capaz de promover soluciones reales a estos problemas para las actuales y futuras generaciones.

Para apoyar el texto o enviar sugerencias y/o comentarios, lo invitamos a hacerlo a través de la dirección electrónica:

salvemoslahumanidad@gmail.com

Un abrazo solidario,

Coordinación de la Red de Intelectuales, Artistas y Luchadores Sociales en Defensa de la Humanidad


Tomado de Una especie en peligro