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jueves, 10 de diciembre de 2015
Declaración del Capítulo Cubano de la Red en Defensa de la Humanidad sobre los acontecimientos en Venezuela
Ante los recientes acontecimientos en la República Bolivariana de Venezuela, el capítulo cubano de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales En Defensa de la Humanidad, da a conocer su posición:
Sentimos como nuestro el destino de la Revolución Bolivariana y del pueblo venezolano como su protagonista, fieles a la idea martiana “Deme Venezuela en qué servirla: ella tiene en mí un hijo”.
El chavismo, como cuerpo colectivo y sujeto histórico de una radical transformación social, será capaz de sobreponerse a la adversa coyuntura que condujo al resultado electoral del 6 de diciembre, se rearticulará y saldrá victorioso como fuerza emancipatoria nacional y de Nuestra América y única alternativa al capitalismo neoliberal que hoy impera mundialmente. Las compañeras y compañeros venezolanos continúan su lucha y defienden con firmeza las conquistas sociales del proceso revolucionario, liderado siempre por la presencia y las ideas del Comandante Hugo Chávez Frías, quien situó a Venezuela y a América Latina y el Caribe en el sitial más alto de la dignidad.
Denunciamos la arremetida imperialista contra Venezuela que llegó al extremo de catalogarla, por decreto ejecutivo –aún en vigor- como un peligro para la seguridad nacional de los Estados Unidos. Asimismo, el acaparamiento, la especulación y el desabasto que, como parte de la incesante guerra económica, sometieron a la población venezolana la continua incertidumbre, presión psicológica y agobio.
Rechazamos el cerco mediático terrorista de que es objeto la Revolución Bolivariana y sus líderes; el uso de la mentira, las campañas de desinformación y descrédito, sostenido durante años por los oligopolios que controlan la difusión masiva en el mundo.
Consideramos que tal hostilidad creó una situación totalmente asimétrica para que el Gran Polo Patriótico pudiera enfrentar las pasadas elecciones, y negó de manera raigal la posibilidad de que los electores se expresaran libremente, coartados por el conjunto abrumador de las agresiones, las falacias y la subversión ideológica a escala cotidiana.
Expresamos la más firme convicción de que en Venezuela prevalecerá la unidad para salvar la Patria y triunfará el proyecto histórico que abrió una nueva época en esta zona del mundo, e hizo realidad la propuesta del Libertador Simón Bolívar de dar la mayor suma de felicidad posible a nuestros pueblos y conformar la unidad e integración de las naciones al sur del Río Bravo. La lucha por la construcción de una nueva sociedad apenas comienza.
La Habana, 10 de diciembre de 2015
Publicado en:
Sitio REDH-Cuba
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sábado, 5 de diciembre de 2015
Declaración de la Comisión de Relaciones Internacionales de la ANPP de #Cuba en solidaridad con pueblo y el Gobierno de Venezuela.
La Habana, 4 dic (ACN) Declaración de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba en solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Venezuela.
La Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, a solo unas horas de efectuarse las elecciones legislativas en Venezuela, expresa su más firme rechazo a los constantes, sistemáticos y crecientes actos y declaraciones de injerencia en los asuntos internos de la hermana República Bolivariana de Venezuela, que ponen de manifiesto la articulación de una grosera campaña internacional contra el gobierno legítimo y democráticamente electo de ese país, por parte de los sectores políticos más reaccionarios y retrógrados de EE. UU., Europa y América Latina.
Los voceros externos de la oposición pretenden negar o ignorar los logros alcanzados por la Revolución Bolivariana, iniciada por el Comandante Hugo Chávez Frías y continuada por el Presidente Nicolás Maduro Moros y su gobierno, en beneficio del pueblo venezolano, por el respeto a sus derechos humanos y libertades democráticas, la reducción de la pobreza y la elevación de su calidad de vida, particularmente de los sectores más humildes, históricamente ignorados y marginados, así como su solidaria contribución al desarrollo socio-económico de otras naciones de la región y del mundo, a pesar de enfrentar una continuada y feroz oposición antidemocrática, con apoyo externo, que, derrotada en numerosas ocasiones en las urnas, pretende desestabilizar y derrocar al gobierno legítimo por medios inconstitucionales, incluida la violencia.
El sistema electoral venezolano ha demostrado su legitimidad y transparencia, lo que ha sido elogiado y reconocido por organismos internacionales y personalidades imparciales de numerosas naciones.
Este domingo 6 de diciembre el pueblo venezolano ejercerá su voluntad en las urnas.
La Comisión de Relaciones Internacionales llama a los legisladores y legisladoras de la región y del mundo a exigir la no intervención en los asuntos internos del hermano pueblo de Venezuela, a que cesen los intentos de desestabilización y se respeten el proceso electoral y sus resultados.
Convoca a reforzar la solidaridad con el pueblo y gobierno de Venezuela, a exigir que se respete su soberanía y autodeterminación, en correspondencia con los postulados de la Proclama de América Latina y El Caribe como Zona de Paz, y se une a su Presidente constitucional, para reclamar enérgicamente: ¨!Dejen a Venezuela tranquila, ya!¨
Comisión de Relaciones Internacionales
Asamblea Nacional del Poder Popular
La Habana, 4 de diciembre de 2015
lunes, 29 de julio de 2013
Elecciones en Cuba. Actualidad y perspectivas
Compartimos con ustedes un trabajo de nuestro colaborador habitual, el profesor e investigador Darío Machado [1]. Por su extensión, compartimos solamente la introducción y les dejamos, descargable, el documento íntegro:
Elecciones en Cuba. Actualidad y perspectivas
Elecciones_en_Cuba_Actualidad_y_perspectivas_D_Machado.pdf
Por Darío Machado Rodríguez*
UNA INTRODUCCIÓN NECESARIA
La democracia socialista participativa cubana es, como todas, imperfecta. Sus órganos representativos basados en la renovación sistemática mediante procesos electorales, surgieron en la segunda mitad de la década de 1970 como una necesidad orgánica del proceso revolucionario, una vez consolidado el poder del pueblo trabajador y cuando las bases socioeconómicas del país se habían transformado radicalmente y había tenido lugar un importante proceso de empoderamiento ciudadano y desarrollo cultural que llevó a espacios decisivos de ejercicio del poder y de alta responsabilidad política y administrativa a personas humildes salidas del seno del pueblo.
Decenas de miles de ciudadanos cubanos “de a pie” pasaron a ocupar importantes posiciones en la actividad económica, comercial, política, jurídica, cultural, administrativa, en fin en todos los ámbitos de la sociedad. El proceso de empoderamiento popular fue rápido, creciente y abarcador.
Los continuados, sistemáticos y universales procesos de educación e instrucción, habían dejado atrás el lastre del analfabetismo, y el país se convirtió en una gran escuela de instrucción y formación ciudadana. Los medios fundamentales de producción de bienes y servicios, la tierra, las riquezas del subsuelo, la infraestructura, escuelas, hospitales, los medios de comunicación social, todos los recursos del país estaban al servicio del bienestar de la ciudadanía.
La transformación revolucionaria que cortó de raíz la explotación capitalista y equiparó en derechos y deberes a toda la ciudadanía, a la vez que elevó (y continúa elevando) sistemáticamente su nivel educacional, no podía generar una actividad política igual a la que existía en el pasado, sino que generó un modo nuevo de organizar el Estado, de reproducir sus órganos de poder, de hacer política y de realizar los procesos electorales, consecuente con su historia y con su realidad.
La sociedad cubana ha tenido que desarrollar su sistema democrático en medio de constantes agresiones, hostigamiento, guerra psicológica y bloqueo económico por parte de los Estados Unidos, secundado por países imperialistas europeos.
El ejercicio de la democracia directa, particularmente en los primeros años del triunfo revolucionario, los procesos de empoderamiento ciudadano, la elevación del nivel cultural, las leyes revolucionarias, las políticas sociales, las formas de distribución del producto social, la defensa de los recursos del país frente a la voracidad de las transnacionales, la práctica de la solidaridad internacionalista, produjeron en Cuba el desarrollo de una nueva ciudadanía y consecuentemente generaron simultáneamente una nueva calidad de la actividad política, componente fundamental de la cual fue la dignificación del voto ciudadano, dentro de un concepto general democrático participativo.
Cuando tiene lugar en Cuba el proceso de institucionalización se produce un paso fundamental y es el de generar una nueva Constitución.
El clima sociopolítico del país, su estabilidad y la disposición de la ciudadanía que participó activamente, permitieron previamente llevar a cabo de modo experimental en una provincia del país (Matanzas) una experiencia práctica para establecer mediante el voto de la ciudadanía, los órganos locales de poder y estudiar su funcionamiento, antes de generalizarse ya con el respaldo de la nueva Constitución y La ley Electoral. El carácter integral del experimento estaba dado porque no solo abarcaría el proceso electoral y el funcionamiento interno de estos órganos, sino también las relaciones de los nuevos órganos de poder con las instituciones del territorio, las empresas, el aspecto demográfico y territorial, etc.
Aquel experimento aportó una importante información para las decisiones finalmente aprobadas en materia de la nueva División Político Administrativa que adoptó el país. Estos elementos: el sistema electoral, los órganos locales y la nueva división política administrativa, integraron el proceso que culminó con la aprobación de la nueva Constitución de la República.
El anteproyecto de la nueva Constitución fue elaborado con la participación de las instituciones sociales y políticas del país y elevado a la consideración de la ciudadanía que en número de alrededor de 6 millones de personas, debatieron sus contenidos e hicieron más de 25 000 observaciones al texto como resultado de las cuales fueron modificados 60 artículos de los 141 que contenía.
Convertida en Proyecto fue sometida a referendo acudiendo a las urnas el 98% del total de ciudadanos con derecho al voto otorgando su aprobación a la nueva Constitución de la República el 97,7% de los votantes.
La ley electoral vigente en Cuba es la Ley Electoral Nro. 72, aprobada el 29 de Octubre de 1992 por la Asamblea Nacional del Poder Popular, ella refrendó la elección directa por el voto ciudadano de los diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular y los delegados a las Asambleas Provinciales, los cuales según la ley hasta entonces vigente eran elegidos por los delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular.
Luego de este breve panorama inicial, el texto que sigue se propone explicar las bases de uno de los aspectos de la política en Cuba: los procesos electorales. Para ello se describen los principales vicios que la actividad política cubana ha superado en lo fundamental, luego se pasa a explicar las bases del sistema electoral cubano y finalmente se exponen algunos de los principales desafíos que consideramos tiene por delante, como parte de las transformaciones que tienen lugar hoy en la sociedad cubana.
(La continuación de este trabajo en .pdf adjunto)
miércoles, 27 de marzo de 2013
Tibisay, 14A y patria
Por Julio Escalona
Tibisay
Lucena, presidenta del CNE, ha respondido firmemente a la intervención
de un vocero de EEUU en las elecciones de Venezuela, quien dijo que
Venezuela "merece unas elecciones abiertas, justas y transparentes" ¿Son
así las elecciones de EEUU?
Son de segundo grado. No es seguro que el que obtenga más votos gane la presidencia, como ocurrió el 2000, cuando Gore, sacando más votos que Bush, fue el perdedor. Luego, es conocido el peso que en ellas tienen las corporaciones privadas.
Las elecciones venezolanas han tenido reconocimiento nacional-mundial y la oposición nunca ha demostrado que haya habido fraude, sólo escandaliza. Con fuerte apoyo mediático e intervención extrajera, el descrédito de las elecciones es su arma ¿Para retirarse de ellas? ¿Para gritar fraude ante la inevitable victoria del Presidente Maduro?
Obvian las diferencias de clase que en democracia pueden resolverse pacíficamente, sustituyéndolas por el odio de clase, tratando de aplastar a los oprimidos, saltándose el debate político, pues en verdad no creen en la democracia. Llaman a debatir como apariencia y cobertura.
Ocultan su programa, pues la experiencia demuestra que el proyecto neoliberal sólo se sostiene con recortes en los gastos de salud, educación, seguridad social… y diversas formas de violencia vinculadas a la negación de los derechos humanos, la diversidad étnica, cultural, religiosa y finalmente, la guerra.
El capital financiero, soporte de ese proyecto, impulsa la destrucción de la naturaleza y a través de la especulación en los mercados a futuro incrementa el precio de los alimentos generando hambre, destruyendo simultáneamente a la naturaleza y a la gente. Esa lógica no tiene solución.
El capital y sus políticas tienen un carácter abiertamente recesivo, pues la recesión genera desempleo y condiciones de vida miserables, intentando matar la capacidad para pensar y actuar, organizar y luchar.
La opción es desarrollar la herencia del presidente Chávez, con el programa de la Patria, la defensa de la vida, el poder del pueblo, el Estado comunal, la unidad cívico-militar, la construcción de redes populares donde converjamos muchos (como los consejos revolucionarios o populares por la patria socialista) y trabajar por el triunfo del presidente Maduro.
*Embajador permanente alterno de Venezuela ante la ONU
Fuente Aporrea
Tibisay
Lucena, presidenta del CNE, ha respondido firmemente a la intervención
de un vocero de EEUU en las elecciones de Venezuela, quien dijo que
Venezuela "merece unas elecciones abiertas, justas y transparentes" ¿Son
así las elecciones de EEUU?Son de segundo grado. No es seguro que el que obtenga más votos gane la presidencia, como ocurrió el 2000, cuando Gore, sacando más votos que Bush, fue el perdedor. Luego, es conocido el peso que en ellas tienen las corporaciones privadas.
Las elecciones venezolanas han tenido reconocimiento nacional-mundial y la oposición nunca ha demostrado que haya habido fraude, sólo escandaliza. Con fuerte apoyo mediático e intervención extrajera, el descrédito de las elecciones es su arma ¿Para retirarse de ellas? ¿Para gritar fraude ante la inevitable victoria del Presidente Maduro?
Obvian las diferencias de clase que en democracia pueden resolverse pacíficamente, sustituyéndolas por el odio de clase, tratando de aplastar a los oprimidos, saltándose el debate político, pues en verdad no creen en la democracia. Llaman a debatir como apariencia y cobertura.
Ocultan su programa, pues la experiencia demuestra que el proyecto neoliberal sólo se sostiene con recortes en los gastos de salud, educación, seguridad social… y diversas formas de violencia vinculadas a la negación de los derechos humanos, la diversidad étnica, cultural, religiosa y finalmente, la guerra.
El capital financiero, soporte de ese proyecto, impulsa la destrucción de la naturaleza y a través de la especulación en los mercados a futuro incrementa el precio de los alimentos generando hambre, destruyendo simultáneamente a la naturaleza y a la gente. Esa lógica no tiene solución.
El capital y sus políticas tienen un carácter abiertamente recesivo, pues la recesión genera desempleo y condiciones de vida miserables, intentando matar la capacidad para pensar y actuar, organizar y luchar.
La opción es desarrollar la herencia del presidente Chávez, con el programa de la Patria, la defensa de la vida, el poder del pueblo, el Estado comunal, la unidad cívico-militar, la construcción de redes populares donde converjamos muchos (como los consejos revolucionarios o populares por la patria socialista) y trabajar por el triunfo del presidente Maduro.
*Embajador permanente alterno de Venezuela ante la ONU
Fuente Aporrea
lunes, 4 de febrero de 2013
A los jóvenes les tengo mucha envidia
Por Amaury E. del Valle El pueblo lo es todo, sin el pueblo no somos nada, sin el pueblo no habría Revolución, sentenció Fidel en su diálogo con la prensa de más de una hora, luego de ejercer su derecho al voto en los comicios generales de este domingo
El Comandante en Jefe Fidel Castro, el siempre líder de la Revolución, con andar pausado y cuidadoso, pero con su sonrisa y buen humor característicos, subió la rampa de acceso a la zona de votación, ya con sus dos boletas en mano para ejercer el sufragio en estas elecciones generales.
Inscrito con el número 28 en el Comité de Defensa de la Revolución no.1, Fidel, cariñoso y afable, enseguida bromeó con los miembros de la mesa electoral sobre la hora de su llegada, asegurando que cuando le recordaron las elecciones, pidió pasar en persona para ejercer su derecho al voto.
«Esto ha cambiado un poco desde la última vez», recordó con esa memoria que conserva todavía fresca, y pidió permiso para depositar ambas boletas: la de los candidatos a delegados a la Asamblea Provincial del Poder Popular, y la de los diputados a la Asamblea Nacional.
Como siempre, lo cautivaron los niños que custodiaban las urnas, a los cuales preguntó la edad, la escuela dónde estudiaban, por dónde vivían… Y luego, viendo las cámaras de la televisión y a los fotógrafos y periodistas allí reunidos, el Fidel conversador y mediático volvió a renacer, aunque siempre preguntó respetuoso a los miembros de la mesa si podía acercarse a dialogar con la prensa.
Nadie podía pensar que a pesar de lo avanzado de la tarde o el clima, a ratos frío, pasaría una hora y media dialogando con los periodistas y los cientos de vecinos que pronto se reunieron a la salida del colegio electoral, cuando entre los vecinos se corrió como pólvora una sola palabra: ¡Fidel!
Con una memoria prodigiosa, de la cual hizo gala todo el tiempo recordando anécdotas, datos y hasta fechas históricas, un Fidel conversador y curioso, entrevistado a veces, entrevistador otras, habló de economía cubana y de la mundial, de la política nacional e internacional, de la historia pasada y reciente de América Latina, de los desafíos de la Cuba actual, del papel de la prensa, de la necesidad de evitar las guerras, y hasta de la agricultura y cómo lograr mejores rendimientos en ella.
Ese Fidel, el que como él mismo dijo tantas veces han querido matar sin lograrlo, bromeó incluso cuando fue interrogado sobre las elecciones, al asegurar que no podía revelar, «para no violar la ley, por quien he votado».
«Solo les diré, dijo entre risas pícaras, que lo hice por las mujeres… y claro, también por un hombre que había en la boleta, para evitar que estos se pongan bravos».
«Las mujeres cada vez tienen más protagonismo en Cuba, y a su vez en el mundo», reflexionó ya con más seriedad al ver a varias féminas periodistas allí reunidas. «Y así debe ser», enfatizó.
Al volver sobre las elecciones, el líder de la Revolución rápidamente intercambió los papeles y comenzó a preguntar sobre la cantidad de personas que ya habían votado en ese colegio, cuántos deberían hacerlo, cuántos en el país, en cuántos colegios y, mirando la hora, reconoció la participación de las personas.
«Aquí las elecciones no son como en Estados Unidos, dijo, donde apenas vota una minoría. No podemos dejar que eso pase nunca, porque aquí manda el pueblo», subrayó.
Y acto seguido, a una pregunta de otra periodista sobre los actuales cambios en Cuba, enfatizó en que «el mayor cambio de todos ha sido la propia Revolución. Pero claro, nada es perfecto, muchas cosas que sabemos hoy no la sabíamos entonces, y es necesario trabajar en seguir perfeccionando el país, es un deber actualizar el modelo socialista cubano, modernizarlo, pero sin cometer errores».
Ese tema daría pie a ese Fidel que siempre mira hacia el futuro para hablar de la actual situación mundial, de la crisis que viven Europa y Estados Unidos, de las altas tasas de desempleo, y también de las guerras, uno de los problemas a los cuales, reconoció, le dedica mucho tiempo de estudio y reflexión.
«Ahora que tengo un poco más de tiempo para leer, para ver televisión, para reflexionar, lo aprovecho mucho para estudiar, para pensar en estos problemas, pues las personas, con sus preocupaciones diarias, que son tantas, a veces no piensan en ellas».
«Cada vez estoy más convencido que, como lo demuestra la historia, por los egoísmos, las ambiciones, por ese instinto natural y salvaje que llevan los hombres dentro, son casi inevitables las guerras», pensó para todos en voz alta.
«Muchas veces nosotros estuvimos a punto de estar envueltos en una conflagración mundial, como sucedió cuando la Crisis de Octubre, o que usaran contra nosotros el arma nuclear, como cuando combatíamos en el norte de África. Pero las guerras son muy distintas cuando se hacen por una causa justa, por la libertad o por la solidaridad, y estuvimos dispuestos a correr esos riesgos».
En esa misma línea de pensamiento, el Fidel amante de volver una y otra vez a la historia para beber de ella, ejemplificó cómo muchas grandes personalidades de la historia se hicieron famosas por las guerras de conquista que encabezaron, como Alejandro Magno o Napoleón Bonaparte.
«Solo un hombre en la historia se hizo famoso por llevar adelante grandes campañas militares, pero para liberar pueblos. Ese hombre fue Bolívar», aseguró, para acto seguido enfatizar que «Bolívar, pero también Martí y Chávez, han sido muy importantes para América Latina».
Preguntado sobre su entrañable amigo, quien se recupera en Cuba de una cirugía, reconoció que sabe de él «todos los días».
«Está mucho mejor, recuperándose. Ha sido una lucha fuerte, pero ha ido mejorando. Tenemos que curarlo. Chávez es muy importante para su país y para América Latina».
Ese mismo tema lo llevaría, ante preguntas de otros periodistas, a hilvanar la conversación sobre la reciente Cumbre de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe, «que ha sido un paso muy importante en la unidad, y del cual Hugo Chávez ha sido uno de los mayores artífices».
Muchos fueron los temas en esa casi hora y media de conversación, en las cuales, curioso siempre, preguntó desde cuánto duraban las baterías de las grabadoras o su precio, o le llamó la atención el uso de un celular para grabar sus palabras, el que dijo usar bastante, «claro, con un poco de ayuda, porque a veces las letras de las teclas son muy pequeñas».
Esa inquietud sempiterna por todo lo que le rodea llevó a Fidel a hablar también sobre el tema de las nuevas tecnologías, el descubrimiento reciente de que es mucho mayor de lo que se creía la antigüedad de la especie humana, los viajes de exploración a Marte, el intento de colonizar ese planeta…; «que son temas a los cuales les dedico mucho tiempo, porque creo que lo más importante actualmente para cualquier persona es estar bien informado».
«Por eso es tan importante el papel que ustedes juegan», manifestó dirigiéndose a los periodistas. «El que cada vez estudien más para informar mejor, y no lo digo como una crítica, pues respeto mucho el trabajo de la prensa, sino porque estoy convencido de que los periodistas son una fortaleza para el país y para la Revolución», dijo.
Fue entonces que vinieron a la mente tantas y tantas anécdotas de Fidel que recordábamos los periodistas apenas momentos antes de que llegara; y volví a asombrarme ante ese hombre que, a pesar de la edad, todavía era capaz de hablar sobre los cambios actuales en Cuba y relacionarlos con la producción de alimentos, recordar detalles tan increíbles como dónde se compraron los primeros búfalos que llegaron al país, o preguntar cuántos ejemplares se imprimían diariamente de Juventud Rebelde, y sonreír al demostrarme, gracias a su memoria, que lo lee, al poner uno u otro ejemplo reciente de lo publicado en este diario.
Pero dos frases despejarían cualquier duda que pudiera aún tener de que, como dijo Raúl, Fidel sigue siendo Fidel.
El primero sería cuando, al ser interrogado si podía mandarle algún mensaje al pueblo de Cuba, miró directamente a la periodista, y tras pensar apenas un instante… «Este es un pueblo valiente. No tenemos que probarlo. Cincuenta años de bloqueo y no han podido derrotarnos… Solo decirle que el pueblo lo es todo, sin el pueblo no somos nada, sin el pueblo no habría Revolución».
Y el otro cuando, al pedirle con insistencia que le dijera algo a los jóvenes a través del periódico, me miró con picardía, como el que sabe que quizás uno esperaba alguna frase histórica, y me dijo: «sólo dígales que les tengo mucha envidia».
Fidelismo y democracia
Por Ricardo Ronquillo Bello*
Unas veces se presenta a los cubanos como un pueblo esclavizado, y en otras fanatizado. La manipulación incluso terminó por convertirse en táctica política de algún sector reaccionario dentro de Estados Unidos, para el cual la llamada “solución biológica” es la mejor apuesta, pensando en el derrocamiento de la Revolución.
Para esos apostadores, la desaparición física de los “hermanos Castro” -como suele llamarlos la prensa occidental dominante-, y con ella de la denominada generación histórica, tendría el mismo efecto “fulminante” que el de una victoria de su 82 División Aerotransportada, en el supuesto de que pudieran derrotar el concepto de resistencia de Cuba, basado en la Guerra de Todo el Pueblo.
Según la “lógica” de esos analistas, con la muerte de un hombre llegaría también el entierro del proyecto que encabeza. No por gusto la propaganda contrarrevolucionaria, al mejor estilo de Goebbels, machaca sobre el carácter de dictadura del proceso político cubano.
En su retórica contra la Revolución, sus enemigos han tratado siempre de presentarla desinstitucionalizada. Durante años, según ese discurso, en Cuba no existió un modelo social democrático, ni elecciones libres, ni Estado de derecho, ni Parlamento…
Para sus binoculares de doble rasero ningún paso del país después de 1959 se ha realizado dentro de la Ley, con lo cual ignoran que una de las principales preocupaciones de la Revolución, tras la toma del poder, fue precisamente la formación institucional de la nación, a cuya maduración apuesta con énfasis el proceso de actualización en marcha ahora en el país.
Pero a la institucionalidad burguesa le era y es difícil refrendar que la contraparte fundada en Cuba rompió con ella y con todo lo que había conocido el país, e incluso buena parte del mundo, hasta ese entonces.
En el nuevo proceso y la constitución socialista que lo sostiene se fundieron lo mejor de las tradiciones y la historia nacionales, con las corrientes más modernas y avanzadas internacionalmente, buscando romper definitivamente con el “orden” que durante más de 50 años caotizó al país en lo político, económico y social.
Los historiadores más objetivos reconocen que la experimentación democrático-burguesa tuvo su punto final en el archipiélago con la gran decepción en la que lo sumieron los denominados gobiernos Auténticos. Estos últimos, autoproclamados herederos de los anhelos de la Revolución de 1930 -un levantamiento popular que culminó con el derrocamiento de la dictadura de Gerardo Machado- terminaron por empujar al país hacia un abismo insalvable de entreguismo político a los intereses norteamericanos, corrupción generalizada, dolorosos males sociales y hasta contubernio con poderosos grupos gangsteriles que soñaban con levantar en Cuba una “isla del placer”.
El nombrado modelo pseudo republicano desbordó su copa con el golpe de Estado del general Fulgencio Batista. Este cuartelazo, afirman historiadores, fue el punto de ruptura, pues marcó el fin del multipartidismo (piedra preciosa de la llamada democracia liberal burguesa), como opción política en la Isla.
Ya este le había dado a la nación todo lo que de él podía esperarse, y con esa decepción se levantaban los ardores de la Generación del Centenario que, inspirada en José Martí y encabezada por Fidel Castro, condujo al triunfo del primero de enero de 1959.
El primer gran encontronazo entre el proceso revolucionario naciente y la oligarquía nacional aliada a Estados Unidos ocurrió precisamente al aprobarse la Primera Ley de Reforma Agraria. Las nuevas leyes y el nuevo orden en fundación, con su inconmensurable contenido social, se situaban verticalmente frente a los peores intereses que habían desgobernado la república mediatizada.
Desde ese momento, nada de lo que fue Ley en Cuba resultó legal para la burguesía derrotada y sus sostenedores, los sucesivos gobiernos norteamericanos. Una de sus principales apuestas fue, y sigue siendo, presentar un país sumido en la ilegalidad, a pesar de que, ahora mismo, por ejemplo, están en marcha unas elecciones en las que se espera participen la mayoría de los ciudadanos con derecho al voto, expresión de apoyo a su modelo democrático.
Las campañas olvidan además que el espíritu y la letra de la Constitución socialista cubana recibieron en 2002 un espaldarazo mayor, cuando el 99 por ciento de los ciudadanos refrendó su perdurabilidad. Todavía tratan de explicarse la insólita dimensión de esa cifra, que le ofrece al país un altísimo nivel de consenso político.
Tal vez sea muy difícil entender la dinámica de la Revolución cubana. Hasta a quienes la construyen les resulta difícil, en ocasiones, asumirla en todas sus dimensiones coherentes o contrapuestas. Lo indudable es que quienes acudieron a los referendos de 1976 y 2002, y quienes participan de los comicios generales de este domingo, asumen un acto de plena madurez y un ejercicio ciudadano absolutamente libre, responsable y cuerdo.
En esos actos no solo quedó plasmada la satisfacción por la obra forjada por el socialismo durante su existencia, sino también la inconformidad con sus defectos, discutidos en los más diversos debates, como los que acompañaron la discusión de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución aprobados en el VI Congreso del Partido.
El socialismo cubano se las ha arreglado hasta hoy para ser dialéctico y potencialmente capaz de enfrentar sus contradicciones sin renunciar o sacrificar fundamentos.
Fuente: Rebelión
*Periodista cuba, Subdirector Editorial del Periódico Juventud Rebelde
Imagen agregada RCBáez
Unas veces se presenta a los cubanos como un pueblo esclavizado, y en otras fanatizado. La manipulación incluso terminó por convertirse en táctica política de algún sector reaccionario dentro de Estados Unidos, para el cual la llamada “solución biológica” es la mejor apuesta, pensando en el derrocamiento de la Revolución.
Para esos apostadores, la desaparición física de los “hermanos Castro” -como suele llamarlos la prensa occidental dominante-, y con ella de la denominada generación histórica, tendría el mismo efecto “fulminante” que el de una victoria de su 82 División Aerotransportada, en el supuesto de que pudieran derrotar el concepto de resistencia de Cuba, basado en la Guerra de Todo el Pueblo.
Según la “lógica” de esos analistas, con la muerte de un hombre llegaría también el entierro del proyecto que encabeza. No por gusto la propaganda contrarrevolucionaria, al mejor estilo de Goebbels, machaca sobre el carácter de dictadura del proceso político cubano.
En su retórica contra la Revolución, sus enemigos han tratado siempre de presentarla desinstitucionalizada. Durante años, según ese discurso, en Cuba no existió un modelo social democrático, ni elecciones libres, ni Estado de derecho, ni Parlamento…
Para sus binoculares de doble rasero ningún paso del país después de 1959 se ha realizado dentro de la Ley, con lo cual ignoran que una de las principales preocupaciones de la Revolución, tras la toma del poder, fue precisamente la formación institucional de la nación, a cuya maduración apuesta con énfasis el proceso de actualización en marcha ahora en el país.
Pero a la institucionalidad burguesa le era y es difícil refrendar que la contraparte fundada en Cuba rompió con ella y con todo lo que había conocido el país, e incluso buena parte del mundo, hasta ese entonces.
En el nuevo proceso y la constitución socialista que lo sostiene se fundieron lo mejor de las tradiciones y la historia nacionales, con las corrientes más modernas y avanzadas internacionalmente, buscando romper definitivamente con el “orden” que durante más de 50 años caotizó al país en lo político, económico y social.
Los historiadores más objetivos reconocen que la experimentación democrático-burguesa tuvo su punto final en el archipiélago con la gran decepción en la que lo sumieron los denominados gobiernos Auténticos. Estos últimos, autoproclamados herederos de los anhelos de la Revolución de 1930 -un levantamiento popular que culminó con el derrocamiento de la dictadura de Gerardo Machado- terminaron por empujar al país hacia un abismo insalvable de entreguismo político a los intereses norteamericanos, corrupción generalizada, dolorosos males sociales y hasta contubernio con poderosos grupos gangsteriles que soñaban con levantar en Cuba una “isla del placer”.
El nombrado modelo pseudo republicano desbordó su copa con el golpe de Estado del general Fulgencio Batista. Este cuartelazo, afirman historiadores, fue el punto de ruptura, pues marcó el fin del multipartidismo (piedra preciosa de la llamada democracia liberal burguesa), como opción política en la Isla.
Ya este le había dado a la nación todo lo que de él podía esperarse, y con esa decepción se levantaban los ardores de la Generación del Centenario que, inspirada en José Martí y encabezada por Fidel Castro, condujo al triunfo del primero de enero de 1959.
El primer gran encontronazo entre el proceso revolucionario naciente y la oligarquía nacional aliada a Estados Unidos ocurrió precisamente al aprobarse la Primera Ley de Reforma Agraria. Las nuevas leyes y el nuevo orden en fundación, con su inconmensurable contenido social, se situaban verticalmente frente a los peores intereses que habían desgobernado la república mediatizada.
Desde ese momento, nada de lo que fue Ley en Cuba resultó legal para la burguesía derrotada y sus sostenedores, los sucesivos gobiernos norteamericanos. Una de sus principales apuestas fue, y sigue siendo, presentar un país sumido en la ilegalidad, a pesar de que, ahora mismo, por ejemplo, están en marcha unas elecciones en las que se espera participen la mayoría de los ciudadanos con derecho al voto, expresión de apoyo a su modelo democrático.
Las campañas olvidan además que el espíritu y la letra de la Constitución socialista cubana recibieron en 2002 un espaldarazo mayor, cuando el 99 por ciento de los ciudadanos refrendó su perdurabilidad. Todavía tratan de explicarse la insólita dimensión de esa cifra, que le ofrece al país un altísimo nivel de consenso político.
Tal vez sea muy difícil entender la dinámica de la Revolución cubana. Hasta a quienes la construyen les resulta difícil, en ocasiones, asumirla en todas sus dimensiones coherentes o contrapuestas. Lo indudable es que quienes acudieron a los referendos de 1976 y 2002, y quienes participan de los comicios generales de este domingo, asumen un acto de plena madurez y un ejercicio ciudadano absolutamente libre, responsable y cuerdo.
En esos actos no solo quedó plasmada la satisfacción por la obra forjada por el socialismo durante su existencia, sino también la inconformidad con sus defectos, discutidos en los más diversos debates, como los que acompañaron la discusión de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución aprobados en el VI Congreso del Partido.
El socialismo cubano se las ha arreglado hasta hoy para ser dialéctico y potencialmente capaz de enfrentar sus contradicciones sin renunciar o sacrificar fundamentos.
Fuente: Rebelión
*Periodista cuba, Subdirector Editorial del Periódico Juventud Rebelde
Imagen agregada RCBáez
domingo, 3 de febrero de 2013
Fidel en su colegio electoral ejerciendo su derecho al voto (Fotos y video)
Fidel Castro acudió al colegio electoral 1 de la circunscripción 13, en una céntrica barriada de El Vedado, municipio de Plaza de la Revolución, donde vota desde 1976, empadronado con el número 28.
Más de ocho millones 630 mil cubanos fueron convocados hoy a las urnas para elegir mediante sufragio libre, igual y secreto a los 612 diputados a la Asamblea Provincial y los mil 269 delegados a las instancias provinciales y a una hora del cierre de los colegios electorales en Cuba, el 86,17 por ciento de los ciudadanos registrados había ejercido su derecho al voto.
Luego de cumplimentar su deber de cubano y conversar con las pequeñas pioneras encargadas de velar por la urna, Fidel compartió con la prensa.
AIN FOTOS Marcelino VÁZQUEZ HERNÁNDEZ
Video en Youtube
Santiago se levanta
Por Leticia Martínez Hernández
El General de Ejército Raúl Castro Ruz recorrió este sábado varios lugares de la ciudad de Santiago de Cuba para evaluar la marcha de la recuperación de este territorio luego del paso devastador del huracán Sandy.
En cada uno de los sitios visitados, Raúl constató los avances de la recuperación, al tiempo que se mostró optimista con el trabajo realizado. Específicamente en la textilera Celia Sánchez Manduley, lugar en el que se acondicionan grandes almacenes, dijo a los trabajadores que «a Santiago la dejaremos como nueva».
El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros recorrió también la base de transporte donde se está concentrando el equipamiento donado por la República Bolivariana de Venezuela con el que se acometerá parte del plan integral de recuperación de la Ciudad Heroína. Allí conoció sobre los modernos camiones, grúas, pavimentadoras, buldóceres, compresores…que han llegado al país para tal efecto.
Más adelante, el General de Ejército participó en la firma de acuerdos entre Cuba y Venezuela, los cuales respaldan la ayuda que el Gobierno venezolano brinda a la Isla para atenuar los daños provocados por Sandy.
Sobre este apoyo solidario, Ower Manrique Ramírez, Presidente de PDVSA Industrial y director de la Junta Directiva de PDVSA, dijo a la prensa que «a raíz del huracán, el Comandante Chávez dio la indicación precisa a su equipo de Gobierno para acometer un conjunto de acciones de apoyo humanitario con el fin de reconstruir todas las zonas afectadas».
En otro momento de la tarde, Raúl visitó la exposición fotográfica En el sentir de todos, que reúne impactantes imágenes de los estragos causados por el ciclón. Las instantáneas son testigos, además, de la capacidad de recuperación del pueblo santiaguero. Al firmar el libro de visitantes a la Maqueta, sitio donde está emplazada la muestra, felicitó al Historiador de la Ciudad Omar López y «a su tropa por el trabajo de recuperación de este importante centro histórico, que al igual que la ciudad ustedes reconstruirán más bonito todavía».
A la salida de este lugar dijo a los santiagueros que se habían juntado allí tras saber de su presencia que «no nos vamos a detener hasta que Santiago vuelva a ser Santiago».
Hasta el distrito José Martí también llegó el General de Ejército para conocer sobre la edificación de nuevas viviendas. Compartió con trabajadores y vecinos del lugar, quienes agradecieron a la Revolución por el maravilloso hecho de comenzar a vivir en acogedores apartamentos que cuentan con dos o tres cuartos.
Allí contó anécdotas de su niñez, y consideró luego que era importante destinar espacios en los nuevos asentamientos para sembrar árboles y crear áreas donde los niños jueguen y practiquen deporte.
Precisamente fue el intercambio con los pequeños lo que hizo de esta visita una jornada especial. Varios niños, con la espontaneidad de sus pocos años, le contaron a Raúl sobre la escuela a la que asisten, sobre sus familiares, o los deportes que practican. Y hasta hubo un tiempo para compartir juntos fotos y abrazos.
Al finalizar la tarde el General de Ejército participó en la reunión donde se chequea con periodicidad la recuperación de Santiago de Cuba. Dijo Raúl que era imprescindible analizar, y también aprovechar, todas las experiencias aportadas tras el paso de Sandy, las cuales — consideró— pueden ser utilizadas en todo el país.
Sobre los nuevos asentamientos que se diseñan comentó que debían contribuir a lograr una ciudad hermosa, con variedad en los tipos de construcciones, teniendo en cuenta siempre la realidad económica de Cuba. Y concluyó: «He podido ver hoy que Santiago se está poniendo muy bonita de nuevo, eso me da mucho placer, pero hay que seguir trabajando duro».
| Constata Raúl avances de la recuperación en recorrido por Santiago |
En cada uno de los sitios visitados, Raúl constató los avances de la recuperación, al tiempo que se mostró optimista con el trabajo realizado. Específicamente en la textilera Celia Sánchez Manduley, lugar en el que se acondicionan grandes almacenes, dijo a los trabajadores que «a Santiago la dejaremos como nueva».
El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros recorrió también la base de transporte donde se está concentrando el equipamiento donado por la República Bolivariana de Venezuela con el que se acometerá parte del plan integral de recuperación de la Ciudad Heroína. Allí conoció sobre los modernos camiones, grúas, pavimentadoras, buldóceres, compresores…que han llegado al país para tal efecto.
Más adelante, el General de Ejército participó en la firma de acuerdos entre Cuba y Venezuela, los cuales respaldan la ayuda que el Gobierno venezolano brinda a la Isla para atenuar los daños provocados por Sandy.
Sobre este apoyo solidario, Ower Manrique Ramírez, Presidente de PDVSA Industrial y director de la Junta Directiva de PDVSA, dijo a la prensa que «a raíz del huracán, el Comandante Chávez dio la indicación precisa a su equipo de Gobierno para acometer un conjunto de acciones de apoyo humanitario con el fin de reconstruir todas las zonas afectadas».
En otro momento de la tarde, Raúl visitó la exposición fotográfica En el sentir de todos, que reúne impactantes imágenes de los estragos causados por el ciclón. Las instantáneas son testigos, además, de la capacidad de recuperación del pueblo santiaguero. Al firmar el libro de visitantes a la Maqueta, sitio donde está emplazada la muestra, felicitó al Historiador de la Ciudad Omar López y «a su tropa por el trabajo de recuperación de este importante centro histórico, que al igual que la ciudad ustedes reconstruirán más bonito todavía».
A la salida de este lugar dijo a los santiagueros que se habían juntado allí tras saber de su presencia que «no nos vamos a detener hasta que Santiago vuelva a ser Santiago».
Hasta el distrito José Martí también llegó el General de Ejército para conocer sobre la edificación de nuevas viviendas. Compartió con trabajadores y vecinos del lugar, quienes agradecieron a la Revolución por el maravilloso hecho de comenzar a vivir en acogedores apartamentos que cuentan con dos o tres cuartos.
Allí contó anécdotas de su niñez, y consideró luego que era importante destinar espacios en los nuevos asentamientos para sembrar árboles y crear áreas donde los niños jueguen y practiquen deporte.
Precisamente fue el intercambio con los pequeños lo que hizo de esta visita una jornada especial. Varios niños, con la espontaneidad de sus pocos años, le contaron a Raúl sobre la escuela a la que asisten, sobre sus familiares, o los deportes que practican. Y hasta hubo un tiempo para compartir juntos fotos y abrazos.
Al finalizar la tarde el General de Ejército participó en la reunión donde se chequea con periodicidad la recuperación de Santiago de Cuba. Dijo Raúl que era imprescindible analizar, y también aprovechar, todas las experiencias aportadas tras el paso de Sandy, las cuales — consideró— pueden ser utilizadas en todo el país.
Sobre los nuevos asentamientos que se diseñan comentó que debían contribuir a lograr una ciudad hermosa, con variedad en los tipos de construcciones, teniendo en cuenta siempre la realidad económica de Cuba. Y concluyó: «He podido ver hoy que Santiago se está poniendo muy bonita de nuevo, eso me da mucho placer, pero hay que seguir trabajando duro».
Video en Youtube
Con informaciones de CubaSí
martes, 25 de diciembre de 2012
Elecciones en Cuba: particulares y profundamente democráticas
Por Luisa María González
Los cubanos elegirán el 3 de febrero de 2013 a los 612 diputados al Parlamento y los casi mil 270 delegados a las asambleas provinciales del Poder Popular, como continuidad de un proceso "particular y profundamente democrático".
Así opina el vicedecano de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, Juan Mendoza, quien en diálogo con Prensa Latina aclaró dos importantes interrogantes: ¿de qué forma se eligen los candidatos para ocupar estos escaños?, ¿cuál es su labor después de ser electos?
El especialista explicó que las candidaturas a diputados y delegados provinciales están integradas en un 50 por ciento por concejales elegidos durante los comicios parciales.
Entre octubre y noviembre pasados, se seleccionaron los 14 mil 537 representantes a las 168 asambleas municipales del Poder Popular del país, un proceso que que contó en su primera vuelta con la participación de más del 94 por ciento de los ciudadanos con derecho al voto.
"Esos concejales pasan a formar parte del órgano de poder inmediato a nivel del municipio, que es el centro territorial y político fundamental del país, por lo cual se convierten en un protagonista del sistema político en la base de la población, de la ciudadanía y del sistema de gobierno", señaló.
La mitad restante de la candidatura la nomina la sociedad civil, según Mendoza, en comisiones de candidatura integradas por organizaciones sociales y de masas como la Federación Estudiantil Universitaria, la Central de Trabajadores de Cuba, la Federación de Mujeres Cubanas y la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños.
Estas comisiones, continuó, trabajan con propuestas que vienen desde los colectivos en la base y manejan un universo extraordinario de nombres para conformar las candidaturas, las cuales luego se aprueban en las Asambleas Municipales del Poder Popular.
De acuerdo con el jurista, son los concejales los encargados de decidir quienes van a estar en las boletas de candidatos a delegados provinciales y a diputados.
"Ese proceso garantiza que nuestra Asamblea Nacional sea tan rica; en ella lo mismo se encuentra a un artista famoso, un deportista de altísimo rendimiento, un médico, un agricultor, un obrero, un estudiante, es decir, representantes de ese mosaico tan rico de la sociedad", consideró.
Cuando finaliza el proceso y se definen los elegidos, explicó Mendoza, estos delegados y diputados adquieren la responsabilidad fundamental de representar a sus electores en los distintos niveles.
En este sentido, por ejemplo "las asambleas tienen a su cargo una elección tan importante como es la de los jueces, que son quienes deberán impartir justicia en las diferentes localidades", apuntó.
Un elemento destacado por el vicedecano se refiere a que ni delegados ni diputados dejan de lado sus profesiones, sino que simultanean ambas responsabilidades, y tampoco son retribuidos, es decir, no reciben salarios por ocupar esos escaños en el Poder Popular.
Mendoza resumió que el modelo electoral cubano es peculiar y tiene que ver con una experiencia y una tradición que se ha ido consolidando en el país.
"¿Es perfectible? Claro que sí. Se estudian mecanismos y formas de perfeccionar nuestra ley. En estos momentos en que el país perfecciona el modelo económico y fortalece su institucionalidad, uno de los mecanismos es justamente este: el análisis de la ley electoral para perfeccionarla", señaló.
Fuente Prensa Latina
Imagen agregada RCBáez
Así opina el vicedecano de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, Juan Mendoza, quien en diálogo con Prensa Latina aclaró dos importantes interrogantes: ¿de qué forma se eligen los candidatos para ocupar estos escaños?, ¿cuál es su labor después de ser electos?
El especialista explicó que las candidaturas a diputados y delegados provinciales están integradas en un 50 por ciento por concejales elegidos durante los comicios parciales.
Entre octubre y noviembre pasados, se seleccionaron los 14 mil 537 representantes a las 168 asambleas municipales del Poder Popular del país, un proceso que que contó en su primera vuelta con la participación de más del 94 por ciento de los ciudadanos con derecho al voto.
"Esos concejales pasan a formar parte del órgano de poder inmediato a nivel del municipio, que es el centro territorial y político fundamental del país, por lo cual se convierten en un protagonista del sistema político en la base de la población, de la ciudadanía y del sistema de gobierno", señaló.
La mitad restante de la candidatura la nomina la sociedad civil, según Mendoza, en comisiones de candidatura integradas por organizaciones sociales y de masas como la Federación Estudiantil Universitaria, la Central de Trabajadores de Cuba, la Federación de Mujeres Cubanas y la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños.
Estas comisiones, continuó, trabajan con propuestas que vienen desde los colectivos en la base y manejan un universo extraordinario de nombres para conformar las candidaturas, las cuales luego se aprueban en las Asambleas Municipales del Poder Popular.
De acuerdo con el jurista, son los concejales los encargados de decidir quienes van a estar en las boletas de candidatos a delegados provinciales y a diputados.
"Ese proceso garantiza que nuestra Asamblea Nacional sea tan rica; en ella lo mismo se encuentra a un artista famoso, un deportista de altísimo rendimiento, un médico, un agricultor, un obrero, un estudiante, es decir, representantes de ese mosaico tan rico de la sociedad", consideró.
Cuando finaliza el proceso y se definen los elegidos, explicó Mendoza, estos delegados y diputados adquieren la responsabilidad fundamental de representar a sus electores en los distintos niveles.
En este sentido, por ejemplo "las asambleas tienen a su cargo una elección tan importante como es la de los jueces, que son quienes deberán impartir justicia en las diferentes localidades", apuntó.
Un elemento destacado por el vicedecano se refiere a que ni delegados ni diputados dejan de lado sus profesiones, sino que simultanean ambas responsabilidades, y tampoco son retribuidos, es decir, no reciben salarios por ocupar esos escaños en el Poder Popular.
Mendoza resumió que el modelo electoral cubano es peculiar y tiene que ver con una experiencia y una tradición que se ha ido consolidando en el país.
"¿Es perfectible? Claro que sí. Se estudian mecanismos y formas de perfeccionar nuestra ley. En estos momentos en que el país perfecciona el modelo económico y fortalece su institucionalidad, uno de los mecanismos es justamente este: el análisis de la ley electoral para perfeccionarla", señaló.
Fuente Prensa Latina
Imagen agregada RCBáez
lunes, 17 de diciembre de 2012
La revolución triunfó en 20 estados durante elecciones regionales
Por Andrés Rodríguez*
Este domingo 16 de diciembre ganó la Revolución Bolivariana y el Presidente Chávez de nuevo, al arrasar contundentemente 20 de 23 gobernaciones, dejando el mapa político venezolano rojo rojito nuevamente. Por otro lado, la oposición en Venezuela, perdió las gobernaciones de Táchira, Nueva Esparta, Carabobo y la Región importante del Zulia; los escuálidos mantuvieron 3 gobernaciones con margen mínimo, como por ejemplo la gobernación de Miranda por un margen de 4% ante el candidato del oficialismo. La información la dio a conocer Tibisay Lucena, Presidenta del Concejo Nacional Electoral al emitir su primer boletín con 94% de los votos escrutados y un 53.94% de participación.
Lucena destacó el nivel de participación de los ciudadanos y ciudadanas de todo el país, así como el funcionamiento del sistema electoral para el desarrollo de este proceso.
TRANQUILIDAD Y RESPETO: “Queremos destacar muy grandemente a todo el país el funcionamiento, perfecto, extraordinario que ha tenido el sistema electoral, la plataforma electoral. Queremos de nuevo felicitar a todas las ganadores y los ganadores”, expresó Lucena.
Asimismo, hizo un llamado a todas personas que vayan a celebrar los triunfos electorales, lo hagan en tranquilidad y con respeto hacia quienes no obtuvieron el triunfo.
Indicó que a partir de este momento las juntas electorales pueden comenzar a entregar los siguientes boletines, para las nuevas transmisiones que se van a tener, tanto de los cargos que ya son irreversibles, así como para los legisladores por lista y nominales.
A continuación publicamos los RESULTADOS ELECTORALES por estados:
(Pensamiento Soberano, 21)
*Abogado y profesor de la Bolivariana; descendiente del ex Presidente Cipriano Castro
@andre_ayuda
andresrodri71@hotmail.com
Agradecimientos: Pagina Web CNE, La Polilla Cubana, Alcaldía Municipio Santiago Mariño (Alcaldesa Tibisay Guevara).
Este domingo 16 de diciembre ganó la Revolución Bolivariana y el Presidente Chávez de nuevo, al arrasar contundentemente 20 de 23 gobernaciones, dejando el mapa político venezolano rojo rojito nuevamente. Por otro lado, la oposición en Venezuela, perdió las gobernaciones de Táchira, Nueva Esparta, Carabobo y la Región importante del Zulia; los escuálidos mantuvieron 3 gobernaciones con margen mínimo, como por ejemplo la gobernación de Miranda por un margen de 4% ante el candidato del oficialismo. La información la dio a conocer Tibisay Lucena, Presidenta del Concejo Nacional Electoral al emitir su primer boletín con 94% de los votos escrutados y un 53.94% de participación.
Lucena destacó el nivel de participación de los ciudadanos y ciudadanas de todo el país, así como el funcionamiento del sistema electoral para el desarrollo de este proceso.
TRANQUILIDAD Y RESPETO: “Queremos destacar muy grandemente a todo el país el funcionamiento, perfecto, extraordinario que ha tenido el sistema electoral, la plataforma electoral. Queremos de nuevo felicitar a todas las ganadores y los ganadores”, expresó Lucena.
Asimismo, hizo un llamado a todas personas que vayan a celebrar los triunfos electorales, lo hagan en tranquilidad y con respeto hacia quienes no obtuvieron el triunfo.
Indicó que a partir de este momento las juntas electorales pueden comenzar a entregar los siguientes boletines, para las nuevas transmisiones que se van a tener, tanto de los cargos que ya son irreversibles, así como para los legisladores por lista y nominales.
A continuación publicamos los RESULTADOS ELECTORALES por estados:
(Pensamiento Soberano, 21)
@andre_ayuda
andresrodri71@hotmail.com
Agradecimientos: Pagina Web CNE, La Polilla Cubana, Alcaldía Municipio Santiago Mariño (Alcaldesa Tibisay Guevara).
jueves, 8 de noviembre de 2012
Obama: malo pero no el peor
Por Atilio A. Boron
Haciendo
a un lado la retórica de ambos candidatos y las inverosímiles promesas
reiteradas por sus comandos de campaña la elección era entre el malo y
el peor. El malo porque, como lo demuestran fehacientemente las
estadísticas oficiales, la situación de los asalariados que constituyen
la vasta mayoría de la población de Estados Unidos no sólo no mejoró
sino que, por comparación con sus conciudadanos más ricos, se empeoró
sensiblemente.
Un ejemplo basta y sobra: según la Oficina del Censo en el 2010 el ingreso de una familia promedio fue de 49.445 dólares, o sea, un 7.1 por ciento debajo de la cifra de 1999. Y, debido a la profundización de la crisis económica general, en los dos años posteriores esta tendencia lejos de revertirse se acentuó.
Si tal como lo hicieran en generaciones anteriores esa familia quisiera enviar a uno de sus dos hijos a cursar una maestría, por ejemplo, en la Harvard Kennedy School, debería afrontar un costo total (matrícula más seguro médico, más alojamiento y alimentación) de 70.802 dólares anuales, lo que explica el fenomenal endeudamiento de la familia tipo en los Estados Unidos y el hecho de que cada vez queden menos estudiantes norteamericanos en las universidades de élite de ese país. Pero aquel promedio es engañoso, porque la familia tipo afroamericana tiene, según el mismo organismo oficial, un ingreso medio de 32.068 dólares, y los latinos de 37.595. Si unos y otros esperaban más de un presidente afroamericano sus esperanzas se desvanecieron durante el primer turno de Obama.
Por eso decimos que eligieron al malo que rescató bancos, fondos de inversión y grandes oligopolios -cuyos CEOs siguieron cobrando decenas de millones de dólares al año por sueldos, premios, compensaciones, bonos y otras triquiñuelas por el estilo- mientras que el salario por hora de los trabajadores permanecía, ajustado por inflación, en los niveles de finales de la década de los setentas.
En términos prácticos: ¡más de treinta años sin un aumento efectivo de la remuneración horaria! Ni hablemos de otras acciones del insólito Premio Nobel de la Paz, tales como escalar hasta lo inimaginable la política pergeñada por George W. Bush de asesinatos selectivos mediante la utilización de drones (en países con los cuales Estados Unidos ni siquiera está en guerra, como Paquistán, Palestina y Yemen); el vil linchamiento de Khadafi; el mafioso asesinato de Osama bin Laden frente a su familia, al estilo de la masacre perpetrada por Al Capone y sus muchachos la noche de Saint Valentine de 1929 en Chicago; el desenfreno del espionaje interno y externo y la intercepción de correos, mensajes de texto y telefonemas sin ninguna orden judicial denunciada por la American Civil LibertiesUnionentre otras bellezas por el estilo.
Pero si Obama era la opción mala, Romney era mucho peor. El primero es un representante del capital, pero el segundo es el capital, y en sus versiones más degradadas y fascinerosas. Sus vinculaciones con los fondos buitres, entre ello uno que acosa a la Argentina, son bien conocidas; su absoluto desprecio por la suerte de los trabajadores de su país fueron inocultables. Fulminó con una crítica racista y clasista al 47 porciento de la población que “no paga impuestos” y cree que el gobierno debe ofrecerle gratis salud, educación, vivienda y comida. Este comentario, tan absurdo como incorrecto, empíricamente hablando, fue agravado por Paul Ryan, su candidato a vicepresidente impuesto por el Tea Party.
En su delirio reaccionario Ryan llegó a decir que la “red de seguridad social” que hay en Estados Unidos se había convertido en una cómoda hamaca en donde los pobres dormían una plácida siesta confiados en que el Big Government vendría a satisfacer sus necesidades. Como si lo anterior no fuera suficiente Romney se encargó de decir que reduciría aún más el impuesto a los ricos (pese a que varios de ellos, como el multimillonario Warren Buffet, confesaron que era ridículo e inmoral pagar, en proporción, menos impuestos que sus empleados)y que apoyaría sin titubeos a las fuerzas del mercado, al paso que hizo reiteradas declaraciones que evidenciaban un desbordante belicismo en el plano internacional. Rusia fue caracterizada como “enemigo número 1” de Estados Unidos, insinuó que lanzaría una guerra comercial con China(lo que hubiera provocado una verdadera debacle en su país) y amenazaba con promover acciones militares más enérgicas contra Irán, Siria, Cuba y Venezuela. En fin, lo que se dice un verdadero monstruo político ante lo cual el reticente electorado norteamericano optó, si bien a regañadientes, por el malo, convencido de que el otro representaba lo peor en su forma químicamente pura.
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Escasamente la mitad de la población mayor de 18 años (lejos del record de la elección de John F. Kennedy, en 1960: 62.8 por ciento) se acercó el martes a las máquinasde votar para enfrentar un cruel dilema: ¿a quién elegir?
Haciendo
a un lado la retórica de ambos candidatos y las inverosímiles promesas
reiteradas por sus comandos de campaña la elección era entre el malo y
el peor. El malo porque, como lo demuestran fehacientemente las
estadísticas oficiales, la situación de los asalariados que constituyen
la vasta mayoría de la población de Estados Unidos no sólo no mejoró
sino que, por comparación con sus conciudadanos más ricos, se empeoró
sensiblemente. Un ejemplo basta y sobra: según la Oficina del Censo en el 2010 el ingreso de una familia promedio fue de 49.445 dólares, o sea, un 7.1 por ciento debajo de la cifra de 1999. Y, debido a la profundización de la crisis económica general, en los dos años posteriores esta tendencia lejos de revertirse se acentuó.
Si tal como lo hicieran en generaciones anteriores esa familia quisiera enviar a uno de sus dos hijos a cursar una maestría, por ejemplo, en la Harvard Kennedy School, debería afrontar un costo total (matrícula más seguro médico, más alojamiento y alimentación) de 70.802 dólares anuales, lo que explica el fenomenal endeudamiento de la familia tipo en los Estados Unidos y el hecho de que cada vez queden menos estudiantes norteamericanos en las universidades de élite de ese país. Pero aquel promedio es engañoso, porque la familia tipo afroamericana tiene, según el mismo organismo oficial, un ingreso medio de 32.068 dólares, y los latinos de 37.595. Si unos y otros esperaban más de un presidente afroamericano sus esperanzas se desvanecieron durante el primer turno de Obama.
Por eso decimos que eligieron al malo que rescató bancos, fondos de inversión y grandes oligopolios -cuyos CEOs siguieron cobrando decenas de millones de dólares al año por sueldos, premios, compensaciones, bonos y otras triquiñuelas por el estilo- mientras que el salario por hora de los trabajadores permanecía, ajustado por inflación, en los niveles de finales de la década de los setentas.
En términos prácticos: ¡más de treinta años sin un aumento efectivo de la remuneración horaria! Ni hablemos de otras acciones del insólito Premio Nobel de la Paz, tales como escalar hasta lo inimaginable la política pergeñada por George W. Bush de asesinatos selectivos mediante la utilización de drones (en países con los cuales Estados Unidos ni siquiera está en guerra, como Paquistán, Palestina y Yemen); el vil linchamiento de Khadafi; el mafioso asesinato de Osama bin Laden frente a su familia, al estilo de la masacre perpetrada por Al Capone y sus muchachos la noche de Saint Valentine de 1929 en Chicago; el desenfreno del espionaje interno y externo y la intercepción de correos, mensajes de texto y telefonemas sin ninguna orden judicial denunciada por la American Civil LibertiesUnionentre otras bellezas por el estilo.
Pero si Obama era la opción mala, Romney era mucho peor. El primero es un representante del capital, pero el segundo es el capital, y en sus versiones más degradadas y fascinerosas. Sus vinculaciones con los fondos buitres, entre ello uno que acosa a la Argentina, son bien conocidas; su absoluto desprecio por la suerte de los trabajadores de su país fueron inocultables. Fulminó con una crítica racista y clasista al 47 porciento de la población que “no paga impuestos” y cree que el gobierno debe ofrecerle gratis salud, educación, vivienda y comida. Este comentario, tan absurdo como incorrecto, empíricamente hablando, fue agravado por Paul Ryan, su candidato a vicepresidente impuesto por el Tea Party.
En su delirio reaccionario Ryan llegó a decir que la “red de seguridad social” que hay en Estados Unidos se había convertido en una cómoda hamaca en donde los pobres dormían una plácida siesta confiados en que el Big Government vendría a satisfacer sus necesidades. Como si lo anterior no fuera suficiente Romney se encargó de decir que reduciría aún más el impuesto a los ricos (pese a que varios de ellos, como el multimillonario Warren Buffet, confesaron que era ridículo e inmoral pagar, en proporción, menos impuestos que sus empleados)y que apoyaría sin titubeos a las fuerzas del mercado, al paso que hizo reiteradas declaraciones que evidenciaban un desbordante belicismo en el plano internacional. Rusia fue caracterizada como “enemigo número 1” de Estados Unidos, insinuó que lanzaría una guerra comercial con China(lo que hubiera provocado una verdadera debacle en su país) y amenazaba con promover acciones militares más enérgicas contra Irán, Siria, Cuba y Venezuela. En fin, lo que se dice un verdadero monstruo político ante lo cual el reticente electorado norteamericano optó, si bien a regañadientes, por el malo, convencido de que el otro representaba lo peor en su forma químicamente pura.
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sábado, 3 de noviembre de 2012
Presidenciales yanquis: Bipartidismo a ultranza versus voto latino?
Miguel Fernández Martínez, periodista que atiende la sección “Norte” de Prensa Latina, nos entrega en la web de esta Agencia dos excelentes trabajos que cuestionan, desde aristas inusuales, el gran show mediático que son las presidenciales norteamericanas: unas elecciones donde el dinero pone y paga los candidatos, donde los más votados por el pueblo generalmente no alcanzan el escaño presidencial, donde una “pelea de gallitos” ante las cámaras puede decidir la inclinación de la balanza… una balanza que sólo admite dos platos: Demócratas y Republicanos. ¿Conoce Usted los otros partidos que contienden por el “Premio Gordo”?
Por Miguel Fernández Martínez *
Aunque la lucha por conseguir la presidencia de Estados Unidos se concentra entre los tradicionales republicanos y demócratas, el espectro electoral abarca a otras agrupaciones que también lidian por llegar a la Casa Blanca.
Los rojos (republicanos) y los azules (demócratas) son los partidos políticos más grandes, y cuentan con suficientes recursos económicos para mantenerse en el ruedo a través de campañas propagandísticas que promocionan a sus principales aspirantes.
Barack Obama y Joseph Biden, aspirantes a la reelección demócrata, y Mitt Romney y Paul Ryan, candidatos republicanos, son los rostros visibles de esta contienda, que ya se convirtió en la más cara en la historia de Estados Unidos.
Pero junto a ellos, otros 15 grupos políticos aparecen inscriptos en los registros electorales, aunque apenas se habla de sus proyecciones.
Los pocos recursos financieros de estos partidos, y su poca capacidad de recaudación de fondos, les impiden marchar a la par con las dos fuerzas políticas principales, y esto trae como consecuencia que los electores no alcancen a conocer sus plataformas programáticas.
Detrás de rojos y azules avanza como tercera fuerza política el Partido Libertario, con Gary Jonson, exgobernador de Nuevo México, como candidato a la presidencia, y Jim Gray, exmagistrado de la Corte Suprema de California.
Tienen entre sus presupuestos de campaña reducir la capacidad del gobierno, favorecer los matrimonios entre personas del mismo sexo, legalizar el consumo de la marihuana y permitir un flujo migratorio sin restricciones legales.
Fundado en 1971, el Partido Libertario es el más grande de los grupos marginales en Estados Unidos, y cuenta con una base de votantes registrados que supera los 225 mil electores.
También destaca el Partido de la Reforma, fundado por Ross Perot, dos veces candidato a la presidencia de Estados Unidos, y que esta vez trae como candidatos a Andre Barnett, de Nueva York, y a Ken Cross, de Arkansas.
Este partido, fundado en 1995, se creó como una alternativa ante el desencanto en los partidos tradicionales -demócrata y republicano-, de trabajar seriamente en los temas más importantes de la sociedad estadounidense.
Los "reformistas" de Perot se apuntaron su mayor victoria cuando lograron llevar a Jesse Ventura como gobernador del estado de Minnesota en 1998.
En el ruedo electoral aparece nuevamente el Partido de la Prohibición, fundado en 1869, que lo convierte en el más antiguo de Estados Unidos en activo, con el binomio integrado por Lowell Fellure, de West Virginia, y Toby Davis, de Mississippi, y que se opone desde siempre a la venta y consumo de bebidas alcohólicas.
Entre los más reaccionarios destacan el Partido de la Tercera Postura, y el de la Constitución, los que promueven la supremacía blanca y tienen un carácter antiinmigrante.
Proponen castigos severos a la inmigración indocumentada, y una moratoria a la migración legal que garantice que todos los subsidios federales a los inmigrantes sean abolidos o eliminados.
Otras agrupaciones inscriptas son el Partido Verde, con Jill Stein, de Massachussets, y Cheri Honkala, de Pensilvania como candidatos, quienes promueven el cuidado del medio ambiente, la justicia social, la diversidad social y la no violencia, y el Partido Justicia, que defienden una reforma financiera electoral y modificar el sistema de rentas internas de Estados Unidos, al tiempo de prometer un sistema gratis de salud pública.
Están además el Partido Paz y Libertad, una agrupación de izquierda que nació durante la guerra de Vietnam, defensora de las libertades individuales y el derecho a la educación y la salud gratis, con Rossane Barr, de Hawai, y la activista Cindy Sheehan, de California como aspirantes a la presidencia.
Completan la lista los partidos Socialista, con Stewart Alexander, de California, y Alejandro Mendoza, de Texas como candidatos; el Socialista Igualitario, con Jerome White, de Michigan, y Phyllis Scherrer, de Pensilvania; y el Socialista de los Trabajadores, con James Harris, de Nueva York, y Maura Peluca, de Nebraska.
Cierra la campaña con el Partido Socialista y Liberación, el Independiente de América, y el Objetivista, que propone reformar el sistema de rentas internas y eliminar el impuesto sobre los ingresos.
Otra fuerza política que marcó este proceso electoral fue el Tea Party, un movimiento nacido en 2009 y que se enrumbó hacia la derecha más extrema del Partido Republicano.
A pesar de llevarse las palmas en las elecciones legislativas de 2010, el Tea Party ha tenido una presencia mucho más discreta en estos comicios, después que Michele Bachmann, su principal candidata en las primarias republicanas, sufrió un rotundo descalabro.
Según analistas políticos que siguen el tema electoral, la falta de respaldo al Tea Party puede haberse generado después de las negociaciones del techo de la deuda nacional en 2011, cuando la intransigencia de los congresistas elegidos un año antes con el respaldo de esta agrupación ultraconservadora estuvo a punto de abocar al país a la suspensión de pagos.
A pesar de la diversidad, incluida la relativa pluralidad política, nadie duda que el botín se repartirá, como siempre, entre los "elefantes" republicanos, y los "burros" demócratas, protagonistas eternos de estas contiendas.
2
Las minorías étnicas en el foco de las elecciones estadounidenses
Por Miguel Fernández Martínez *
Cuando
apenas restan pocos días para que las campañas políticas por ganar la
presidencia en Estados Unidos lleguen a su fin, republicanos y
demócratas prosiguen sus miradas hacia las minorías étnicas con derecho
al voto.Demócratas y republicanos, las dos agrupaciones partidistas con opciones reales de llegar a la Casa Blanca, saben perfectamente que entre los afroamericanos, latinos y otros grupos étnicos asentados en la nación puede estar el elemento necesario para inclinar la balanza durante el conteo de las boletas.
Lleva la peor parte en esta lid el candidato republicano Mitt Romney, quien no es bien mirado por las minorías a partir de sus desacertadas expresiones, en momentos marcadas por cierto perfil racista, pero sobre todo por las políticas sugeridas, las cuales recortarían ostensiblemente las ayudas financieras a los programas sociales de los que dependen muchos de estos grupos sociales.
El exgobernador de Massachussetts sigue haciendo esfuerzos por mejorar su imagen ante afroamericanos y latinos, los grupos de mayor incidencia en las elecciones estadounidenses, después de la población blanca de origen anglosajón.
Con los latinos, Romney prueba constantemente mover sensibilidades a través de su hijo Craig, quien se convirtió en el portavoz de la campaña republicana hacia los electores de origen hispano, a partir de su dominio del idioma español.
Aún así, sigue sin convencer a esta importante comunidad, cuyo crecimiento en los últimos años la convierte en estratégica, sobre todo en los llamados estados clave donde todavía impera la indecisión de muchos votantes.
Melissa Salas Blair, activista republicana latina de Texas y presidenta de Puentes Research and Communications en Houston, reconoció recientemente que en varias oportunidades Romney utiliza a su hijo Craig para dirigirse a los latinos, cuando es él quien debe hablar directamente a las comunidades, aunque fuera en inglés, pero con enfoque hispano, como hace el presidente Barack Obama.
De desacertada calificaron muchos activistas republicanos la participación del candidato rojo en la Conferencia Anual del Concilio Nacional de la Raza, hacia donde envió un video genérico de campaña y no uno dedicado a los latinos, lo cual le valió que fuera recibida por los presentes en total silencio y con murmullos reprobatorios.
Los republicanos también recibieron fuertes críticas por concentrar los esfuerzos propagandísticos dirigidos a los hispanos con referencias amenazantes a Cuba y Venezuela, algo que consideran como pifia, en tanto solo resultará efectiva en Florida, pero no en otros estados como Ohio o New México, según la opinión del consultor republicano David Johnson.
Por su parte, los demócratas aún mantienen las preferencias de las minorías en índices bastante parejos con las elecciones presidenciales de 2008, que llevó a la presidencia a Obama con el apoyo mayoritario de los afroamericanos y más de un 70 por ciento de latinos.
Uno de los temas más discutidos y que movilizó la atención de los diferentes grupos étnicos en Estados Unidos fue el plan de asistencia social sanitaria sugerido por los "azules", bautizado por los republicanos despectivamente como Obamacare.
Según los estrategas de la campaña de Romney, el plan de salud social propuesto por el candidato demócrata a la reelección debilitará el ya existente Medicare, del que actualmente se benefician principalmente personas blancas de bajos ingresos, a quienes supuestamente se les afectarían más de 700 millones de dólares en ayudas para reinvertir en asistencia generalizada para negros y latinos.
A pesar de los ataques, los republicanos insisten en convencer a estos sectores de la población estadounidense que se mantienen leales al voto demócrata, junto a las mujeres jóvenes y solteras de todas las razas.
Según Pew Research, el 89 por ciento de los votantes que se identifican como republicanos son blancos, por lo cual tienen muy pocas opciones de ganar terreno entre negros e hispanos, quienes persisten en apoyar a Obama.
De ahí que el equipo de campaña de Romney no tiene más opción que la de adoptar una estrategia que impulse la participación de los blancos en las urnas.
El voto afroamericano es otro de los renglones más sensibles en la recta final de esta campaña presidencial, más cuando tiene como antecedente haber respaldado a los demócratas con un 95 por ciento en 2008, y donde tampoco los republicanos han tenido avances.
Durante la reciente conferencia anual de la Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color (NAACP), celebrada en Houston, Texas, Mitt Romney fue abucheado por los participantes cuando se comprometió eliminar "todos los programas caros y no imprescindibles que pueda encontrar, incluido Obamacare".
Para los demócratas no todo está seguro, pues según una reciente encuesta, los prejuicios hacia los afroamericanos aumentaron en los últimos años, algo que pondrá en peligro la intención de votos a favor del presidente Obama, el primer mandatario negro en la historia de Estados Unidos.
Según Jon Krosnick, profesor de la Universidad de Stanford, por más que se esperó que el impacto de la raza disminuiría con el paso del tiempo, parece que el impacto del sentimiento antinegro al votar es casi el mismo de hace cuatro años.
La encuesta, realizada por investigadores de Asociated Press, las universidades de Stanford y Michigan, y el Centro Nacional de Opinión Pública (NORC), de la Universidad de Chicago, reveló que el 51 por ciento de los estadounidenses expresa ahora actitudes contra los negros, frente a un 48 en 2008.
También se midieron índices de actitudes raciales implícitas, donde resultó que la cantidad de estadounidenses con sentimientos antinegros aumentó al 56 por ciento, superior al 49 durante las pasadas elecciones presidenciales.
Otro dato interesante resultó que el 57 por ciento de los blancos no hispanos estadounidenses manifestaron actitudes contra los latinos.
La encuesta realizada en septiembre último encontró que en virtud del prejuicio racial, Obama podría perder cinco puntos porcentuales de apoyo en el voto popular en las elecciones del 6 de noviembre frente al candidato republicano Romney.
Las minorías étnicas con derecho al voto enfrentarán las urnas entre amenazas de recortes de los republicanos y promesas incumplidas por los demócratas, lo que hace dificil predecir hacia dónde inclinar su voto, el cual sin lugar a dudas tendrá un valor importante en los resultados finales.
*Periodista de la Redacción Norte de Prensa Latina.
martes, 23 de octubre de 2012
De cómo fotografiar la derrota o el voto de pocos, consuelo de Yoani…
Por Rosa C. Báez
Por
mucho que intente un bloguero con espacios dedicados a noticias de
actualidad cubrir el ámbito noticioso mundial, difícilmente conseguirá
siquiera un pálido remedo de una página de un diario digital; no
obstante, esta Polilla blogadicta trata de que en los artículos que
difunde, vaya un poquito de acá y de allá.
Dentro de lo publicado, estuvo un pequeño resumen de lo acontecido el domingo durante la jornada electoral en Cuba, donde se reflejaba sucintamente el desarrollo de este proceso tan importante en la vida política de mi pequeña isla.
Ayer una de nuestras principales páginas digitales, referente de lo que acontece en Cuba casi al mismo nivel de sus diarios oficiales (oficialistas, dirían nuestros enemigos…) como Granma o Juventud Rebelde, publicó una breve nota, con algunos datos estadísticos, del resultado de las elecciones municipales: allí pude conocer que más de ocho millones 100 mil cubanos ejercieron su derecho a votar, lo que representa el 91, 9 de los electores que aparecen en el padrón electoral nacional.
Es decir, que cerca de 8 millones 500 mil cubanos estaban aptos para participar en los comicios, de los 11 millones de habitantes del territorio insular.
Señala así mismo la nota que responde a los datos proporcionados por Alina Balseiro, presidenta de la Comisión Electoral Nacional (CEN), que de esos 8 500 000 votantes, fueron considerados votos válidos 7 millones 300 mil (7 300 000), mientras un 4,9% fueron depositadas en blanco y 4,4 fueron anuladas por cualquier causa (como puede ser marcar no a uno si no a varios de los delegados propuestos en la boleta)…
Hasta aquí, cualquier lector avezado consideraría -al igual que la funcionaria- que el proceso fue satisfactorio, que cumplió los requisitos de la ley electoral y que, en suma, fue otra victoria de nuestra Revolución.
Ah, pero ¡¡hay quien se come otro pollo en este arroz con pollo!! Para mi sorpresa, y para burla de todos los que leemos el artículo del querido amigo Vincenzo Basile,
nos enteramos que la Súper Calandraca Bloguera anda presumiendo de
victoriosa y se mandó a hacer (por cierto, me llama la atención la
rapidez con que se confeccionaron las prendas… ¿tal vez llegaron por
valija diplomática a la Cueva Central de la $INA??) se mandó a hacer,
repito -o le mandaron a ponerse, más bien- unos “purovitos”, como diría
mi sobrina en su más tierna infancia, adornados con el logotipo de
nuestras elecciones, modificado para exhibir su vergonzosa derrota,
disfrazada de victoria para los incautos… Por cierto, ¿no hay
reclamación por abuso de la propiedad intelectual del diseñador del
logotipo, ahora que a la doña le ha dado por las reclamaciones legales?
Pues sí, queridos amigos, ¡así como lo leen! Yoani ha publicado -no sé dónde porque me doy el gusto de no leerla y de hablar de ella el mínimo posible pues hay muchas historias reales que difundir en el ciberespacio- al menos dos fotos que retoma Vincenzo, como les decía, con el logo de nuestras elecciones, y el reconocimiento tácito de nuestra victoria electoral!
El cartel en el ¿pecho? de la delgada “disidiente” dice textualmente “1.161.431 cubanos no votamos o anulamos la boleta” y “1 millón 161 mil 431 cubanos no votamos” tao tao tao...
Y nos cuenta el amigo Basile que la Multipremiada Bloguera de la CIA establece un paralelo entre la susodicha cantidad de “no votantes” y el número de militantes de nuestro Partido Comunista, indicando que le ganan en cantidad a los militantes partidistas y con un tanto de sorna, le aclara a la mitómana:
Y termina su trabajo invitando a la súper matemática (¿estará apostando por algún premio en esa disciplina???) a analizar los últimos resultados de las elecciones municipales en el Reino Unido, Italia o en España, donde tan proclives han sido a premiar sus cretinadas…
En fin, que gracias al “estudio” de Yoani ha quedado demostrado -y difundido ampliamente en Twitter, blogs ofigusanistas y en su papel de “Sra. Sandwich”*, que de 7.338.569 cubanos (7 millones 338 mil 569) menos de un millón y medio es militante del partido (los que según los disidentes “sólo hacen obedecer órdenes partidistas y nos obligan a") así que más de 6 millones de cubanos de a pié -a grossa estimación- como ésta que les escribe, hemos votado por la continuidad de nuestro sistema electoral y, de hecho, por nuestro sistema socialista y nuestra Revolución.
¡Gracias por la promo, Yoani!!
Por
mucho que intente un bloguero con espacios dedicados a noticias de
actualidad cubrir el ámbito noticioso mundial, difícilmente conseguirá
siquiera un pálido remedo de una página de un diario digital; no
obstante, esta Polilla blogadicta trata de que en los artículos que
difunde, vaya un poquito de acá y de allá.Dentro de lo publicado, estuvo un pequeño resumen de lo acontecido el domingo durante la jornada electoral en Cuba, donde se reflejaba sucintamente el desarrollo de este proceso tan importante en la vida política de mi pequeña isla.
Ayer una de nuestras principales páginas digitales, referente de lo que acontece en Cuba casi al mismo nivel de sus diarios oficiales (oficialistas, dirían nuestros enemigos…) como Granma o Juventud Rebelde, publicó una breve nota, con algunos datos estadísticos, del resultado de las elecciones municipales: allí pude conocer que más de ocho millones 100 mil cubanos ejercieron su derecho a votar, lo que representa el 91, 9 de los electores que aparecen en el padrón electoral nacional.
Es decir, que cerca de 8 millones 500 mil cubanos estaban aptos para participar en los comicios, de los 11 millones de habitantes del territorio insular.
Señala así mismo la nota que responde a los datos proporcionados por Alina Balseiro, presidenta de la Comisión Electoral Nacional (CEN), que de esos 8 500 000 votantes, fueron considerados votos válidos 7 millones 300 mil (7 300 000), mientras un 4,9% fueron depositadas en blanco y 4,4 fueron anuladas por cualquier causa (como puede ser marcar no a uno si no a varios de los delegados propuestos en la boleta)…
Hasta aquí, cualquier lector avezado consideraría -al igual que la funcionaria- que el proceso fue satisfactorio, que cumplió los requisitos de la ley electoral y que, en suma, fue otra victoria de nuestra Revolución.
Ah, pero ¡¡hay quien se come otro pollo en este arroz con pollo!! Para mi sorpresa, y para burla de todos los que leemos el artículo del querido amigo Vincenzo Basile,
nos enteramos que la Súper Calandraca Bloguera anda presumiendo de
victoriosa y se mandó a hacer (por cierto, me llama la atención la
rapidez con que se confeccionaron las prendas… ¿tal vez llegaron por
valija diplomática a la Cueva Central de la $INA??) se mandó a hacer,
repito -o le mandaron a ponerse, más bien- unos “purovitos”, como diría
mi sobrina en su más tierna infancia, adornados con el logotipo de
nuestras elecciones, modificado para exhibir su vergonzosa derrota,
disfrazada de victoria para los incautos… Por cierto, ¿no hay
reclamación por abuso de la propiedad intelectual del diseñador del
logotipo, ahora que a la doña le ha dado por las reclamaciones legales?Pues sí, queridos amigos, ¡así como lo leen! Yoani ha publicado -no sé dónde porque me doy el gusto de no leerla y de hablar de ella el mínimo posible pues hay muchas historias reales que difundir en el ciberespacio- al menos dos fotos que retoma Vincenzo, como les decía, con el logo de nuestras elecciones, y el reconocimiento tácito de nuestra victoria electoral!
El cartel en el ¿pecho? de la delgada “disidiente” dice textualmente “1.161.431 cubanos no votamos o anulamos la boleta” y “1 millón 161 mil 431 cubanos no votamos” tao tao tao...
Y nos cuenta el amigo Basile que la Multipremiada Bloguera de la CIA establece un paralelo entre la susodicha cantidad de “no votantes” y el número de militantes de nuestro Partido Comunista, indicando que le ganan en cantidad a los militantes partidistas y con un tanto de sorna, le aclara a la mitómana:
“[…] si esos 1.161.431 cubanos son, como ella groseramente ha afirmado, efectivamente los ‘inconformes’, pues ¿habrá Yoani Sánchez considerado que la restante parte, 7.338.569 cubanos, es -por exclusión- la masa revolucionaria? Es decir, si los parámetros para evaluar el rechazo popular al sistema político, social y económico vigente en Cuba son la abstención a las urnas y los votos anulados, algo que podría ocurrir por las más varias razones, ¿se habrá dado Yoani Sánchez cuenta de que prácticamente el 86% de la población activa cubana cree y apoya el sistema de la Isla y actúa en el respeto de sus leyes?”.
Y termina su trabajo invitando a la súper matemática (¿estará apostando por algún premio en esa disciplina???) a analizar los últimos resultados de las elecciones municipales en el Reino Unido, Italia o en España, donde tan proclives han sido a premiar sus cretinadas…
En fin, que gracias al “estudio” de Yoani ha quedado demostrado -y difundido ampliamente en Twitter, blogs ofigusanistas y en su papel de “Sra. Sandwich”*, que de 7.338.569 cubanos (7 millones 338 mil 569) menos de un millón y medio es militante del partido (los que según los disidentes “sólo hacen obedecer órdenes partidistas y nos obligan a") así que más de 6 millones de cubanos de a pié -a grossa estimación- como ésta que les escribe, hemos votado por la continuidad de nuestro sistema electoral y, de hecho, por nuestro sistema socialista y nuestra Revolución.
¡Gracias por la promo, Yoani!!
*“El término hombre sándwich se refiere a una forma de exposición publicitaria, que promueve un ser humano, este puede ser una persona disfrazada de payaso, un disfraz de hamburguesa, un hombre con dos carteles a los lados, una mujer con una pancarta, en fin el único propósito de dicho medio es causar impacto y promover el producto” / Elgabo.com
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