La última etapa del proceso revolucionario cubano que comenzó un 26 de julio de 1953, con el asalto al Cuartel Moncada y el Carlos Manuel de Céspedes, en Santiago de Cuba y Bayamo, respectivamente, que continuó con la prisión fecunda, el exilio preparatorio, el desembarco del yate Granma, con 82 expedicionarios, y el inicio de la lucha guerrillera en las montañas y la insurrección en el llano, desde el 2 de diciembre de 1956, tuvo siempre al frente de los aguerridos combatientes al compañero Fidel Castro. La estrategia y táctica, los métodos de lucha y el programa enarbolado en “
Heredera de las mejores tradiciones históricas de la nación cubana y, en especial, del pensamiento martiano como síntesis suprema de las ideas libertarias y de justicia social del siglo decimonónico, así como de las luchas de liberación nacional y social propias, pero teniendo presente la experiencia teórico-práctica atesorada por el movimiento revolucionario mundial y, en particular el latinoamericano,
Sin embargo, Cuba no estaba aislada y alejada de los acontecimientos y procesos históricos del resto del planeta. El triunfo de enero de 1959 surgió en un complicado, dinámico y contradictorio contexto político internacional. Dicha situación distaba mucho de ser univalente. Los cambios operados en las distintas regiones del planeta - el surgimiento del campo socialista luego de
La trascendencia de
Por otra parte, el triunfo, consecuencia de una lucha armada-política y popular contra una dictadura sangrienta, tuvo una profundización ininterrumpida hasta transformarse en una genuina revolución social de carácter socialista y liberación nacional-antiimperialista, sumamente radical, que destruyó el aparato estatal represivo del régimen y liquidó el sistema y orden capitalista vigente rompiendo, además, los lazos neocoloniales que ataban a Cuba con los Estados Unidos de América. Y todo ello implicó, paralelamente, la construcción de un nuevo sistema político a lo interno, muchas veces muy original, y el ordenamiento socialista de su sociedad tanto en el plano de la vida material como en la espiritual. No se trató de alcanzar la liberación nacional para luego abrir paso al socialismo, sino de abrir paso a éste para, consecuentemente, alcanzar la liberación nacional. Toda una conmoción, en un sentido u otro, en la conciencia política de la totalidad de la población de
En 1959, Cuba logró como nación, por primera vez en su historia, una voz propia en el concierto de países de la comunidad mundial y regional. Y esa proyección independiente y soberana, libre de ataduras extrañas, tuvo un eco extraordinario en Nuestra América, el subcontinente al que pertenece geográficamente, con quien comparte una comunidad étnica, histórica, lingüística y cultural, con la que identifica sus intereses estratégicos a corto, mediano y largo plazo y que es el espacio natural de su inserción, convivencia e integración económica y política.
La implantación del poder y la política revolucionaria sobre toda la sociedad y en la economía - liquidación de la gran y mediana propiedad privada capitalista extranjera y nacional - y el servicio de esta última dirigida a satisfacer equitativamente las necesidades de la mayoría de la población, la proyección constante de nuevos planes socioeconómicos y políticos radicales por parte de
La victoria no fue alcanzada bajo la vanguardia política del partido comunista existente, denominado Partido Socialista Popular desde 1944, sino por un movimiento sociopolítico amplio, el Movimiento Revolucionario 26 de Julio (fundado el 12 de julio de 1955), en compañía de ese partido marxista y del Directorio Revolucionario 13 de Marzo (creado el 24 de febrero de 1956 como DR, y rebautizado luego del asalto al Palacio presidencial, el 13 de marzo de 1957), fuerzas políticas y sociales unidas en un proceso posterior al éxito, que no transcurrió por un paseo de Rivera, porque hubo luchas internas contra el sectarismo (1962), las tendencias pequeño-burguesas y anticomunistas y, porque también sufrió, en 1968, de una microfracción promovida por ambiciones personales de algunos líderes de segundo orden. Contra tales errores estratégicos, actuó como dirigente y catalizador de la unidad imprescindible y necesaria, el compañero Fidel. Estas fuerzas constituyeron el embrión fundamental del nuevo Partido Comunista de Cuba, creado el 3 de octubre de 1965, al cual se han ido sumando los cubanos más ejemplares de las diferentes generaciones hasta la actualidad.
El evento político antillano reafirmó paulatinamente el síndrome de Espartaco: el derecho a la rebelión contra la explotación y la opresión interna y externa de muchas naciones y pueblos. A partir de
Antes de 1959, el subcontinente no era capaz de concitar la máxima atención de los especialistas - politólogos y académicos - y, muchos menos, de convertirse en uno de los puntos nodales de las relaciones internacionales. De un área de pocos conflictos esenciales en el mapa mundial, a partir del triunfo de
Tal repercusión inmediata abarcó no solo a los sectores populares y revolucionarios, sino que desde sus inicios, su experiencia guerrillera para lograr el derrocamiento de un dictador, así como sus éxitos en el terreno socioeconómico y político le ganaron también la admiración de algunos grupos de la burguesía nacional latinoamericana y caribeña, y de otras latitudes, que percibieron este instante como el ideal para relanzar sus programas nacional-reformistas, antidictatoriales y antioligárquicos, con el fin de lograr el sueño de un crecimiento y, de ser posible, el desarrollo de sus países, para limitar, si ello era dable, la dominación de las oligarquías propias y la sempiterna dependencia con los EE.UU. y otras ex-metrópolis, para ocupar espacios políticos importantes en los círculos de poder de sus respectivos Estados-naciones. Pero tal impacto positivo fue solo un espejismo inicial de los grupos y sectores burgueses que desapareció con la comprensión posterior del carácter de
No obstante, la resistencia y el desarrollo de
Por otra parte, el hecho de que
*Dr. En Ciencias Históricas, Instituto de Filosofía, Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba
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