domingo, 3 de octubre de 2010

Cuba, los bytes bloqueados

Muchos amigos del mundo entero nos preguntan recurrentemente sobre la supuesta censura de Cuba a un libre acceso a Internet; para muchos, y no dejo de incluir acá a cubanos que reclaman -con todo derecho, por demás- que necesitan Internet o que sería estupendo que los periodistas tengan acceso a twitter... es voluntad de nuestro gobierno mantener esta situación.

Tal vez este trabajo les sirva a unos y otros para comprender que poner el acceso a Internet a todos es prácticamente imposible en estos momentos para nuestro país y nuestra economía.

Porque hay otro punto no menos importante pero sí mucho menos analizado... muchos países que supuestamente poseen ese libre acceso tienen poblaciones que en su gran mayoría, no tienen acceso a la alfabetización informacional o ni siquiera saben leer o escribir... pero Cuba, señores detractores de nuestra revolución, tendría una población preparada para asumir de inmediato un acceso a redes... y, señores, son varios millones de cubanos los que esperan ansiosos ese instante... ¿lo ha pensado Usted?

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Cuba, los bytes bloqueados

Por Amaury E. del Valle

Aunque dice «apoyar» el acceso a las redes informáticas mundiales y al desarrollo tecnológico del pueblo cubano, la actual Administración de la Casa Blanca ha seguido su criminal política de bloqueo, también en este sector

Sesenta y un millones 240 430 dólares se dice rápido; pero uno piensa en cuántas cosas se pudieran haber hecho con este dinero, solo en el desarrollo de la Informática y las Telecomunicaciones en Cuba.

Eso es lo que ha costado el bloqueo de Estados Unidos a la Isla desde abril de 2009 hasta abril de 2010, solo en este sector, uno de los que, paradójicamente, dice apoyar el actual inquilino de la Casa Blanca, Barack Obama, para que los cubanos accedan a esta tecnología.

Para nadie es secreto el doble rasero del discurso de las sucesivas Administraciones que han ocupado la Oficina Oval. Pero asombran, cuando uno consulta discursos oficiales, decretos y pronunciamientos del actual Presidente de Estados Unidos, encontrarse una y otra vez el tema del acceso a Internet y las nuevas tecnologías de los cubanos como una de sus «prioridades», mientras en realidad se torpedea de trasmano todo lo que a ello se refiera.

Quizá el ejemplo más elocuente, aunque no el único, sean los daños provocados a la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) durante este período, la cual se ha visto imposibilitada de adquirir equipos y piezas de repuesto, cuyas patentes son de compañías norteamericanas y que resultan imprescindibles para el desarrollo y mantenimiento de las Telecomunicaciones cubanas.

Estos componentes, que deben ser adquiridos en el mercado internacional bajo fuertes medidas de control y supervisión, resultan mucho más caros para Cuba que para cualquier otro país, pues quienes negocian con la Isla tienen sobre sí la espada de Damocles de las medidas punitivas del Departamento del Tesoro, que pueden multar a empresas norteamericanas, y amparado en la Ley Helms-Burton, incluso, a las de terceros países que se atrevan a desafiar el bloqueo.

Solo entre abril de 2009 e igual mes de 2010, ese férreo control le ocasionó a ETECSA pérdidas por 52 868 000 dólares, por concepto de afectaciones a la producción y los servicios, gastos adicionales de fletes o por el no acceso a tecnología norteamericana, entre otros.

Muchos de esos equipos y componentes que no se compraron o se encarecieron (por ende se redujo la cantidad que se adquirió), estaban destinados a la necesaria reanimación de las redes de Telecomunicaciones de Cuba, como pieza clave en la extensión de la informatización de la sociedad, algo que dice «oficialmente» apoyar Estados Unidos.

Piratas del radioespacio

Si lo anterior es grave, más aún lo es pisotear regulaciones internacionales, emitiendo semanalmente más de 2 000 horas de transmisiones radiales y televisivas subversivas contra el país, por 30 frecuencias diferentes y 19 emisoras de radio y televisión, que además crean interferencias perjudiciales a los servicios nacionales de radio y televisión.

Solo la empresa RadioCuba, encargada de este tema, perdió en esa etapa 2 803 314 dólares por ese concepto, al tener que destinar cuantiosos recursos para garantizar la adquisición de tecnologías y medios técnicos que logren mantener un servicio de calidad en la transmisión de las señales de radio y televisión.

Esos gastos adicionales en adquisición de equipos, piezas y el aumento de la potencia de las señales cubanas para evitar la intromisión en el radioespacio de ondas foráneas, es una política abierta de terrorismo de Estado, algo condenado incluso por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

Ni carticas ni bulticos

Tampoco escapa a los intentos de asfixia económica algo tan sensible como las cartas y bultos postales que se intercambian entre un lado y otro del Estrecho de la Florida.
Las interferencias a la normalización del servicio postal entre ambos países es algo que estuvo en la mesa negociadora en septiembre de 2009 entre la Empresa de Correos de Cuba y el Servicio Postal de Estados Unidos, con la intención de lograr regularizar este tránsito.

No obstante, hasta el momento la política de bloqueo continúa impidiendo que se realicen despachos y envíos de correo en forma directa, con sus correspondientes afectaciones, lo cual además de ocasionar molestias a ambos pueblos, también intenta privar a la Isla de importantes recursos, pues de producirse un posible incremento en el tráfico postal se calcula que Cuba recibiría un beneficio de no menos de un millón y medio de dólares.

Mucho más que eso (1 643 629 dólares) perdió el país desde abril pasado hasta este, por gastos adicionales en transportación de Correo hacia Estados Unidos mediante un tercer país, pagos dejados de efectuar por la nación norteña relativos a la correspondencia mayoritaria, y dineros dejados de recibir por no existir acuerdos mutuos de Encomiendas Postales.

IBM en la lista negra

Intentar acusar a Cuba como un país que apoya el terrorismo y colocarla en la lista negra del Departamento de Estado es una vieja maquinación que tiene casi 30 años, y que siempre busca pretextos nuevos para mantenerse, como el del llamado «ciberterrorismo».

Esta es una de las excusas para bloquear el desarrollo de la industria del software cubano, que tiene esferas tan nobles como la medicina, educación, automatización de procesos industriales, comercio electrónico y otras.

Eso no ha sido óbice para que solo la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI) haya perdido más 1 721 000 dólares ante contratos escapados por no acceder a tecnologías como la de Symantec o por el robo de cerebros, y que hasta incluso a la International Business Machines, la todopoderosa IBM, le haya sido negada la donación de unas computadoras al centro cubano como parte de un evento internacional auspiciado por este.

La Empresa Cubana Nacional de Software (DESOFT S.A.) fue otra que vio esfumarse 1 186 635 dólares cuando se interrumpieron sus vínculos de trabajo con la costarricense MOVIL MULTIMEDIA y con la española OESIA, debido a sus temores de ser multadas o recibir represalias por negociar con Cuba.

En esa cifra se cuentan también los negocios suspendidos porque no se puede acceder a sitios donde se obtienen aplicaciones informáticas, o el monto no alcanzado por prohibición de ventas de servicios y aplicaciones informáticas directamente a Estados Unidos.

Por increíble que parezca, a Cuba se le prohíbe la importación directa de computadoras producidas por los mayores fabricantes mundiales, como Intel, Hewlett Packard, IBM O Macintosh, por cada una de las cuales se debe pagar hasta un 30 por ciento más de su valor real, trayéndolas a través de terceros que aplican la consiguiente tasa de «riesgo» en caso de ser «atrapados» en su comercio con la Isla.

Incluso Cubatel S.A., otra de las entidades adscritas al Ministerio de la Informática y las Telecomunicaciones, desembolsó  195 500 dólares extras en este período, por gastos innecesarios de compras a terceros, algo que sumó 602 648 dólares en el caso de Cubaelectrónica.

También perdió 15 771 dólares Movitel S.A. debido a ingresos dejados de recibir por exportaciones de bienes y servicios, y sobregastos por fletes, al adquirir mercancías en otros continentes lejanos.

Y la Empresa COMBIOMED, perteneciente al Instituto Cubano de Investigación Digital (ICID), la institución más experimentada en la electrónica médica en Cuba, que desarrolla y produce equipos médicos para el Sistema Nacional de Salud, dejó de percibir 484 565 dólares más por costos adicionales en la compra de componentes electrónicos e insumos para la producción de equipos médicos, sobrecargos en la adquisición de computadoras y tarjetas centrales, insumos para la producción de circuitos impresos o componentes eléctricos para la automatización.

Supr+bloqueo=desarrollo

Ni siquiera los sistemas operativos basados en GNU/Linux escapan a la mirada inquisidora de los cazadores del bloqueo, pues no son pocos los sitios donde se mantiene la negación de acceso a descargas e incluso a servicios gratuitos ofrecidos en la red.

Así sucede, por solo citar un ejemplo, con www.vivalinux.com.ar, de Argentina, donde se almacenan soluciones de código que todo desarrollador de aplicaciones informáticas necesita para su trabajo; o en el espacio del buscador Google habilitado a tal efecto, cuyo servicio está restringido para los cubanos.

Ante la necesaria eficiencia que debe alcanzar el país en materia de informatización, así como la necesidad de seguir acercando cada vez más a la población estas bondades, las cifras y los costos del bloqueo son un puñal clavado en el corazón de la Informática y las Telecomunicaciones de Cuba, que hace pensar cuánto más se pudiera hacer y lograr si un día se le diera Supr (suprimir) a la obcecada e injusta política de hostigamiento de EE.UU. contra Cuba.


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