jueves, 7 de marzo de 2013

Hombre fundacional

Por Marcia Medina Cruzata



“Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos
y a partir de este momento es prohibido llorarlos.
Ellos nos serán bandera para abrazarnos con ella
y el que no la pueda alzar que abandone la pelea”.
Alí Primera


Ayer en horas de la tarde el pueblo cubano y la mayoría del mundo escuchaba con consternación la noticia de la desaparición física del Comandante Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Hugo Rafael Chávez Frías: nos embargó un sentimiento de deuda con un hombre que fue, es y será un paradigma para los pueblos de Latinoamérica, el Caribe y otros muchos; su vocación humanista, solidaria, patriótica, lo llevan por la senda del ejemplo y presencia constante.

Chávez, de procedencia campesina, como él mismo expresara en diversas entrevistas, llegó a la presidencia de su país y se convirtió en sólo 14 años en un guerrillero de la paz, la dignidad y la fe cristiana que lo acompañó -segura estoy- hasta su último aliento, luchó por sus ciudadanos, por una calidad de vida para los más desprotegidos, y logró articular una LATINOAMÉRICA casi perdida, desorientada y dependiente, no con guerras, ni conspiraciones sino con el convencimiento que trasmitía con sus palabras y con su obra.

Tenía y tengo absoluta esperanza en el proyecto social y económico Chavista, su Socialismo del siglo 21, donde se gobierna con la oposición interna y externa y a pesar de todo se avanza, donde se impulsan programas que benefician a los compatriotas y juntos gobierno y pueblo construyen su nación, su identidad y sentido de pertenencia, donde por primera vez en la palestra mundial se visualiza Venezuela no como apéndice de nadie y hay que contar con ella, donde los electores van directo a las urnas a votar por su presidente, y éste tiene una plataforma de gobierno que cumple, y con objetividad rinde cuenta de su gestión. Por primera vez he visto la política al servicio del pueblo, no el pueblo en función de la política.

Hugo mantuvo hacia su país una transparencia nunca antes vista en toda la problemática que los atañía y un apego indiscutible a lo aprobado en referéndum público en su Carta Magna.

A pesar de todo lo anterior, se han producido algunas manifestaciones de alegría en parte de la oposición, y me recuerda los últimos días de Eva Perón que sus adversarios escribían en las paredes...VIVA EL CÁNCER... ¿de qué hablamos entonces?, de bestialidad, de vileza de falta de humanismo, ¿cómo se pretende gobernar a hombres asumiendo esta postura canallesca, oportunista, baja y sucia?.

Este presidente, que sembró honor, amor, fidelidad y compartió sus sueños, nos ha dado a todos una gran lección, de buen padre, hijo, abuelo, hermano y compañero… mi más sentido pésame a sus familiares y al pueblo venezolano.


Contamos con su legado y la enseñanza de que un mundo mejor sí es posible y que las divergencias de ideologías y criterios en el seno de cualquier gobierno son necesarias para un mejor y eficaz servicio a la Patria, porque nos hace gigantes y abre las puertas reales de la democracia, nos demostró además que es absolutamente cierto lo que expresó José Martí cuando dijo... “Un orador brilla por lo que habla, pero definitivamente queda por lo que hace” o cuando expresó “Los hombres van en dos bandos: los que aman y fundan, los que odian y deshacen”. No sentía este pesar desde la muerte del presidente de Chile Salvador Allende, esperemos que el camino y estrategia trazadas por él continúen, esperemos que no flaquee el pueblo, gobierno y las Fuerzas Armadas, porque Chávez renunció a sí mismo para servir como buen soldado a su país, recordemos una de las partes del Himno Nacional de Venezuela y pensemos con convicción que este hombre dio... VIDA PARA LA VIDA...



La Habana, 6 de marzo de 2013