domingo, 4 de octubre de 2015

Disertan sobre Cuba y su Revolución en Foro Internacional

Smolny Con MarxEl devenir de las relaciones de Cuba y Rusia se forjó en una historia de relaciones excepcionales entre los dos países, a partir de un modelo de respeto soberano y ayuda solidaria, aunque no sin desencuentros.

Según la tesis del historiador cubano René González, la historia de los nexos bilaterales ha sido objeto de virulenta propaganda y satanización, en la misma medida que la Revolución cubana desde su triunfo el 1 de enero de 1959, en una gesta de total independencia.

El establecimiento y la evolución de esos lazos es el hilo conductor de una ponencia presentada por González, presidente del Instituto de Historia de Cuba, en uno de los paneles del Foro Internacional Rusia e Iberoamérica en el mundo globalizado*, que sesionó hasta hoy en la facultad de Relaciones Internacionales, de la Universidad de San Petersburgo.

Desde los primeros días del triunfo de la Revolución cubana sus enemigos, con el gobierno de Estados Unidos a la cabeza, no han cesado de propagar la falsa idea de que ésta nació y orbitó bajo la égida de la Unión Soviética (URSS), arguyó el académico.

Apuntó al respecto que no existen evidencias de contactos del gobierno soviético de entonces con los revolucionarios liderados por Fidel Castro durante los años que duró la gesta rebelde contra la dictadura del general Fulgencio Batista (1952-1959).

La verdadera historia -disertó González- de las relaciones entre la Revolución cubana y la exURSS es bien distinta, y el resultado directo de la evolución vertiginosa de los acontecimientos fue en parte consecuencia de la hostilidad permanente de Washington contra Cuba, aseveró el historiador cubano.

A la Revolución cubana escrutada con una mirada dialéctica desde el siglo XXI fue consagrada la disertación del investigador Felipe Pérez, miembro de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba.

Subrayó Pérez en una contextualización del proceso cubano que Cuba es un país socialista en transición y en cambio desde 1959, e inmerso hoy en una decisiva reforma económica y política, denominada actualización.

Indicó que con ello la nación antillana se propone conformar su nuevo modelo económico y tiene por demás el reto histórico de forjar el modelo de sociedad y desarrollo socialista posible y necesario, en la realización de sus metas humanistas en el siglo XXI.

La batalla por la economía, sostuvo el experto, ha estado en el centro de la política cubana, y más allá de los reveses, los esfuerzos desplegados crearon un acumulado histórico en cuanto a masa de recursos económico-productivos, esferas de desarrollo y conocimientos que han hecho posible la sobrevivencia de la Revolución.

Afirmó Pérez a renglón seguido que en esas potencialidades se basan las posibilidades de éxitos de la reforma estratégica en curso.

También los doctores Caridad Massón, del Centro de Investigaciones Juan Marinello, de La Habana, y Servando Valdés, del Instituto de Historia de Cuba, participaron en calidad de ponentes, junto a académicos latinoamericanos, de Estados Unidos, Europa y de Rusia.

Fuente Prensa Latina

De esa misma agencia:

Académico cubano denuncia magnitud de bloqueo contra Cuba      


Smolny Conferencia

El académico Felipe Pérez Cruz [extrema derecha en la foto] denunció hoy la magnitud de las leyes que mantienen intacto el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, hace más de medio de siglo, con un costo social y humanitario.

Durante un panel sobre las relaciones Cuba-Estados Unidos en el Segundo Foro Internacional Rusia e Iberoamérica en un mundo globalizado, Pérez puso énfasis en el concepto de bloqueo por su multilateralidad y extraterritorialidad en las leyes que lo sustentan, entre ellas, la Torricelli y la Helms-Burton.

Aclaró el también miembro de la Unión de Historiadores de Cuba antes expertos latinoamericanos y rusos que Estados Unidos prefiere emplear el término de "embargo" para no reconocer la magnitud de esa política que está tipificada como acto de genocidio, aseveró.

Sustentó asimismo ese enfoque en las reiteradas votaciones llevadas a cabo en la Asamblea General de la ONU desde inicios de la década de 1990 en el que la mayoría de los Estados "han votado en contra del bloqueo y no del embargo", definición que está muy clara en los informes entregados por Cuba y sometidos a debate internacional.

El académico recordó que esa política afecta las esferas comercial, económica y financiera, pero también la política, pues implica la agresión al país en el orden militar, en la continuidad de la subversión cultural e ideológica.

Indicó asimismo que siguen financiándose con fondos de la administración estadounidense los programas de subversión anticubana, se mantienen la televisión Martí y las medidas extraterritoriales.

En cuanto al modo de agresión ideológica, Pérez llamó la atención de cómo el gobierno norteamericano insiste "en relaciones de pueblo a pueblo" en un intento por desconocer a las autoridades cubanas, pero en el tema del bloqueo "obligamos a Estados Unidos a reconocer al Gobierno cubano", sostuvo el experto.

Para el científico social, no puede hacerse un examen de la relaciones entre dos potencias sin que se mencione a Cuba como tercer sujeto protagónico, en razón además de que las cuestiones de soberanía y autodeterminación son dos temas centrales de la política exterior cubana, afirmó.

Durante tres días, académicos, políticos y diplomáticos sostienen un amplio y diverso debate sobre los destinos históricos del llamado "mosaico iberoamericano", los procesos políticos y económicos en el continente.

Uno de los temas centrales del foro tiene que ver con las perspectivas de los nexos de América Latina y Rusia, en el trasfondo de las crisis en el sistema de las relaciones internacionales y las posibilidades de interacción a través de mecanismos de integración.

El Foro es auspiciado por el Centro de Estudios Iberoamericanos de la Universidad Estatal de San Petersburgo, con apoyo del gobierno de la ciudad y del Ministerio de Asuntos Exteriores.

2

Cooperación y desarrollo centran Foro de San Petersburgo*        
Por Odalys Buscarón Ochoa 

Expertos de América Latina, Europa y de Rusia analizan hoy aquí las perspectivas de cooperación y tendencias de desarrollo a la luz de la globalización y la crisis en las relaciones internacionales.

La Universidad de San Petersburgo acoge del 1 al 3 de octubre el II Foro Internacional Rusia-Iberoamérica en el mundo globalizado, con el auspicio de varias instituciones de altos estudios y el Instituto de América Latina, de la Academia de Ciencias de Rusia.

Según Victor Jeifets, representante del comité organizador, el evento en el segmento académico abarca un amplio espectro de temas relacionados con el desarrollo económico y político de Latinoamérica; la historia de los nexos de Rusia con la región, el diálogo de civilizaciones y la cultura, como factor de integración.

Un bloque de ponencias versará sobre las perspectivas y el potencial económico, político y científico de la cooperación de Rusia con los países latinoamericanos, en el contexto de la membresía rusa en la Organización Mundial de Comercio y los acuerdos alcanzados en el formato del Grupo Brics, tras la cumbre de julio, en Ufá.

El Foro sesionará durante tres días con conferencias y debates en paneles, en los que participarán reconocidos científicos sociales de América Latina, y por Europa, de Alemania, Francia, España, Italia, Finlandia, Portugal, Suecia y Ucrania, además de Rusia, como país anfitrión.

La delegación cubana, encabezada por el presidente del Instituto de Historia de Cuba, René González, participará en el panel sobre la izquierda latinoamericana y los desafíos actuales.

Asimismo intervendrán como ponentes Felipe Pérez, titular de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba en La Habana y los doctores Caridad Mazón y Servando Valdés.

De acuerdo con una nota de prensa, asistirán entre los invitados políticos, personalidades y activistas de organizaciones no gubernamentales; así como embajadores acreditados en Rusia.

Por la parte rusa se espera la presencia de representantes del Consejo de la Federación (Senado), de la Duma estatal y del Ministerio de Asuntos Exteriores.
El gobierno de San Petersburgo invitó en ocasión del foro a alcaldes de ciudades latinoamericanas como Managua y Santiago de Cuba, ésta última hermanada con la segunda capital de Rusia, así como a rectores de importantes universidades del continente.