Por Orlando Cruz *
“Si no tenéis cuidado, los periódicos lograrán que odiéis
a los oprimidos y améis a los que los oprimen”
Malcolm X
Introducción.
Estos
son unos apuntes reflexivos críticos sobre la actual desinformación e
insuficiente información, tanto externa como interna, sobre la cambiante
recomposición orgánica del capitalismo transnacionalizado reflejada en
los acelerados procesos de las megafusiones monopólicas corporativas y
la paradójica desindustrialización-desnacionalización, en la búsqueda de
menores costos y mayores ganancias, la terciarización de la economía en
el sector de los servicios, las finanzas, la informatización y la
cultura, sin olvidar el auge de la industria de los armamentos muy
asociada a la civil altamente tecnificada, más la profundización y el
acortamiento en tiempo de las crisis cíclicas del sistema, ahora
múltiples,(1) en un entorno también transicional de su geopolítica
imperialista con implicaciones en las distintas escalas del orbe, además
de las zigzagueantes interacciones de las correlaciones de fuerzas
internacionales en todos los espacios-temporales, que nos interroga
sobre el cómo funcionará la conexión causa-efecto de éstas con el
proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba -
EE.UU. y la paulatina normalización de los vínculos, que no deben
presumir de la voluntad de apoyar a Cuba en la defensa, el
fortalecimiento de su independencia, soberanía política y el afán de
equidad e igualdad social. (2)
Esta
coyuntura conlleva al análisis histórico-político, marxista y crítico
de la evolución de este complejo escenario interrelacional global, y el
mantenimiento de la dominación y hegemonía de los EE.UU., -a pesar de su
relativo declive y declinación- (3) en cuyas mudanzas está insertada la
actualización del modelo socialista cubano (4) que, como escribió José
Martí, sin fatalismos sino con pleno derecho a la trinchera activa “(…)
El mundo marca, y no se puede ir, ni hombre ni mujer, contra la marca
que nos pone el mundo”.(5) Al unísono, debe realizarse el estudio,
profundo y serio, sobre el uso instrumental del nuevo lenguaje de las
élites de poder de los centros del capital, en especial el norteño, con
la intención de reinstaurar el viejo status quo capitalista dependiente
de la Isla con una desafiante ‘guerra de espectro total’, las guerras
culturales, ‘los conflictos híbridos’ y las guerras de cuarta generación
(4GW).(6)
Urge,
entonces, una transparencia, coordinación y articulación coherente,
congruente y sistemática del procesamiento en los distintos niveles de
información, del funcionamiento del sistema educativo y la enseñanza, en
especial la historia y el marxismo, la comunicación y los conocimientos
contemporáneos, acerca de los procesos en curso, con vistas a una
comprensión aproximada de la presente y futura cambiante realidad, para
descubrir en ese ‘neolenguaje’ los diversos significados simbólicos
contradictorios de la insistente ‘excepcionalidad’ norteamericana en sus
sueños por apoderarse de Cuba, lo que ha estado presente en el
imaginario de los círculos de poder y los medios de comunicación de
EE.UU., incluyendo amplias capas de su población,(7) desde el siglo
decimonónico, el decursar de la pasada centuria, hasta este siglo
XXI.(8) La supremacía de la imagen controvertida de los Estados Unidos
de América en sus albores como nación, y en la evolución imperialista
posterior, es esgrimida permanentemente para encubrir sus propósitos de
neo-colonización en Nuestra América y a nivel planetario, y enaltecer la
decisión de luchar por la ‘libertad’ propia y la ajena, partes
indispensables de los principios del ‘pensamiento doble’ y sometimiento
de las mentes.
La
enunciación simultánea de dos ideas y, practicar en una lo contrario,
suscita una desintegración de la memoria y consciencia histórica e
ideopolítica, impide toda representación y juicio valorativo crítico
real, “suprimiendo” la conflictualidad, en búsquedas de consensos
artificiales y reales, modificando a individuos y colectividades,
poblaciones y clases sociales en sujetos indiferentes ante los elementos
de la realidad, petrificando y adocenando todo impulso de pensar y
organizar la voluntad espiritual para resistir activamente.(9) Según los
ideólogos del imperialismo, la condición de la paz social comienza
cuando los explotados y oprimidos colonizados se sienten impotentes.
Ante
esa paradójica sustancialidad, si el socialismo está lejos de haber
sido transitado o construido en Cuba, más bien se reinicia en
circunstancias históricas más complejas, tal empeño constituye por
fuerza un HOY. No se puede, por tanto, dejar al libre quehacer del
desarrollo de las fuerzas productivas, una visión economista bajo el
signo inexorable del mercado que debe ser regulado por el pueblo, con el
fin de robustecer y hacer más eficiente al país desde el punto de vista
económico, alcanzando el bienestar común, para luego retornar y
repensar ideopolítica y culturalmente el socialismo. Los peligros
relacionados ante estas tardanzas, como los comportamientos
desideologizadores latentes, nos compulsan a relanzar la persuasión y
seducción de una teoría filosófica, política y estética marxista para la
reconstrucción práctica socialista en el cuerpo societal desde otras
perspectivas actualizadas, con novedosos códigos y métodos democráticos,
esencialmente participativos desde abajo (10) y con una impronta
cultural-civilizatoria de liberación socialista, contrahegemónica y
antistemica al capitalismo. (11)
Tal
reclamo ideopolítico y cultural no puede desistir de la prontitud, los
raquitismos paralizadores y las prórrogas, ya que en el medio
educacional y comunicativo cotidiano no se estudia y escribe con
asiduidad, tampoco se argumenta concienzudamente, ni se leen y escuchan
señales en el mundo simbólico y de lo político, sobre los vastos
conceptos del antimperialismo esencial, con sus novedosas
características, el marxismo y leninismo creador articulado ad infinitum
con el ideario martiano, acerca del socialismo, la ética socialista y
su concreción emancipatoria humanista. La convocatoria a los patriotas,
comunistas y revolucionarios al constante el proceso de la
repolitización y reideologización de la sociedad constituye una tarea
multidimensional que debe acometerse de inmediato. (12)
Habrá
que evocar del marxismo, especialmente V. I. Lenin, el cómo se articula
en los distintos períodos, etapas y fases, en contextos sociohistóricos
concretos, las diferentes tácticas, lo que explicará en última
instancia la interrelación entre la flexibilidad táctica, ante
coyunturas histórica-políticas, con la intransigencia
ideológico-política. Sin dar cuenta de esto, las apelaciones al
realismo, la capacidad de reconocer las amenazas, las oportunidades y
desafíos, la necesidad de realizar transacciones y compromisos
mesurados, siempre justificados por las circunstancias, podrán terminar
reduciendo la política revolucionaria a los pretextos sobre planteos
pragmáticos de disímiles tipos.
De
tal manera, se plantearía qué y cómo hacer este diálogo con los EE.UU. y
el mundo del capital transnacional neoliberal, con la colosal
influencia de los Tics, (13) para emerger victoriosos en el tránsito
socialista cubano, en momentos en que se oculta el discurso belicoso e
intimidante de los círculos de poder estadounidenses respecto a Cuba, y
se práctica la modelación de un seuda-narración sobre un intercambio y
diálogo constructivo entre iguales. (14)
I
En
ese entramado contextual, se leía en un editorial de un periódico
digital, simpatizante de Cuba por más señas, una interpretación y
perspectiva histórica-política predominantemente positiva pero, al mismo
tiempo, inadecuada acerca de las causas, los escenarios y el porqué de
los resultados en los encuentros y pronunciamientos de altas autoridades
estadounidenses y cubanas en el marco del restablecimiento de
relaciones diplomáticas y el iniciado largo proceso de normalización
entre los EE.UU. y Cuba.
Al
valorar los pasos que se estaban originando entre ambas naciones, el
diario destacó que “(…) Esa perspectiva es saludable en la medida que
apunta a romper un aislamiento económico y comercial que ha sido, desde
hace décadas, objeto de rechazo de prácticamente toda la comunidad
internacional; que ha significado un castigo injustificable, inhumano y
estéril para los cubanos, y cuya persistencia resulta por demás obsoleta
en términos políticos -se trata [subrayo] de una determinación adoptada
en el contexto de un conflicto geoestratégico e ideológico hoy
superado- y económicos; a fin de cuentas la persistencia de la medida
constituye una contradicción a los principios de libre comercio que
Washington ha impuesto en otras latitudes del continente y el
mundo...”.(15)
La
premisa de la equivocada e ingenua apreciación se ‘derivó’ de la
notificación acerca del incrementado número de aeropuertos
norteamericanos que envían vuelos chárter directos hacia la isla, la
primera ronda de negociaciones sobre aviación civil, así como la
declaración de la secretaria de Comercio de Estados Unidos, Penny
Pritzker, a La Habana, quien afirmó en forma diplomática (aséptica y
abstracta en realidad) que ambos gobiernos están en posibilidad de
“…construir una relación más abierta”, señalando que Washington también
“…quiere ayudar a todos los cubanos a insertarse en la economía mundial y
a disfrutar de un mejor nivel de vida, pero también dar al pueblo de
los Estados Unidos de aprender sobre Cuba y de desarrollar relaciones
con las personas de una isla que está a sólo 90 millas de las costas…”,
de su país.
Aunque
es cierto que en la fecha de aparición del editorial, todavía no se
distinguía la intensa campaña oficial acerca de la presentación del
informe cubano contra el bloqueo estadounidense, (16) finalmente
aprobado el 27 de octubre en la Asamblea General de las Naciones Unidas
con una victoria categórica (17) de 191 países a favor y dos en contra,
EE.UU. e Israel,(18) en que señalaron los límites e inoperancia de los
tímidos pasos dados por el mandatario Barack Husseim Obama,(19) no podía
ser óbice para que un analista objetivo pudiera percatarse que el
eufemístico ‘embargo’ extraterritorial estaba vigente, que los castigos y
las presiones norteamericanas contra Cuba continuaban, y en realidad
eran más crecientes durante esta administración.(20)
Las interrogantes devienen en obligación.
¿Se
‘cerró o esfumó’, de la noche a la mañana, el diferendo histórico,
devenido en confrontación al triunfo de la Revolución Cubana, en
específico con la aprobación de la Primera Ley de Reforma Agraria en
1959, junto al mesianismo geopolítico del establishment imperialista
norteño de pretender ser los dueños del mundo, específicamente
apoderarse de Cuba por todos los medios posibles desde hace más de tres
siglos? ¿Se superaron de un plumazo las diferencias ideológicas entre
ambos países con sistemas socioeconómicos y políticos disímiles, hasta
antagónicos? ¿Desapareció el enemigo secular por antonomasia de Cuba,
aunque se sustituya la semántica imperial y la jerga retórica de algunos
de sus dirigentes, por el ‘vecino’ a 90 millas que ya ni siquiera es
adversario de su proyecto revolucionario y socialista? ¿No conocía el
diario de la Patria de Benito Juárez cuáles son las condiciones
impuestas en el ‘libre comercio internacional’ por parte de EE.UU., ya
sea directamente o a través de la Organización Mundial del Comercio, el
Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional? ¿Cómo insertarían los
EE.UU. a Cuba en la economía capitalista mundial bajo el dominio de las
transnacionales neoliberalizadoras, cuyas casas matrices esenciales
radican en su territorio, en medio del secreto y perentorio Acuerdo de
Asociación Transpacífico (TTP), más la Asociación Transatlántica para el
Comercio y la Inversión (TTIP), con grandes ventajas para Washington?
II
La
visión de la prensa extranjera, salvo excepciones, no difiere en muchos
matices, lamentablemente, de la percepción interpretativa de algunos
amigos-simpatizantes solidarios de la Revolución Cubana en el exterior,
de los propios nacionales de la Isla y fuera de ella, no importando
relativamente su nivel educacional – cultural, y sí la cultura política,
(21) a pesar de la imprescindible articulación que debe existir entre
ambas, porque los mediáticos transnacionales, transfronterizos por su
esencia globalizadora capitalista, han impuesto la mediocridad empírica y
acrítica en los receptores y son raros los ciudadanos, incluyendo
algunos intelectuales y políticos, que suelen acercarse a la
interpretación del complicado y frágil equilibrio estratégico global del
sistema-mundo capitalista, en la que los Estados Unidos, como potencia
hegemónica,(22) a lo que se suman sus aliados estratégicos claves, la
Unión Europea -con los otanistas en primer lugar- y Japón, tratan de
llevar a cabo sus objetivos de expansión y dominio económico, comercial,
financiero y cultural, así como la supuesta defensa ‘moral’ de ‘la
democracia y los derechos humanos’, con vistas a proteger su ‘seguridad
nacional’ y el ejercicio de hegemonía planetaria.(23)
Asimismo,
la deficiencia y carencia de perspectiva crítica tiende a sobrevalorar o
subestimar el peso de nuevos actores internacionales, caso de China
Popular y Rusia como potencias emergentes, así como los demás
integrantes del grupo de los Brics, que anuncian el lento rediseño y
reordenamiento de las relaciones internacionales y, con ello, el inicio
de una multilateralidad selectiva, pluricéntrica o multipolar.
Las
maniobras en el discurso-accionar del marketing político-público, el
uso del ‘lenguaje políticamente correcto’ y las ‘redescripciones
pragmáticas de la realidad’ en que la re-construcción del lenguaje
figurado, retórico y metafórico, como un modo de participación
cognoscitiva, ideológica e indagativa-constructora de aceptaciones al
servicio del poder imperialista y sus intereses bajo signos de
“imperativos morales, nobles y benéficos”, escamotean a la opinión
pública los verdaderos enemigos de los pueblos y las naciones,
inventando adversarios con una direccionalidad indicada, como es el caso
de los traficantes de drogas, personas y armas, y los terroristas
“islámicos”, ahora ‘díscolos’ ante sus creadores.
Las fronteras entre
los terroristas ‘malos y buenos’ están borrándose por mandato imperial,
(24) que venden cual falsa mercancía, quiénes son los agresores reales
que difuminan y desaparecen Estados, como lo sucedido en los casos de
Afganistán, Irak y Libia -la supervivencia de Siria radica en una
geopolítica que llamaremos la ruleta ajedrecística rusa- convirtiéndolos
en chatos territorios donde se evaporan las identidades nacionales, y
en los que se despliegan cruentos enfrentamientos étnicos, tribales y
religiosos, culturales, conflictos internos aprovechados y
exaltados-apoyados desde el exterior.
Tales
rejuegos engañosos del pragmatismo político imperialista yanqui, junto a
las contradicciones interimperialistas no superadas, contenciosas y
convivientes como resultado de incesantes condicionamientos norteños en
las negociaciones, pueden situar a la China Popular como el peligro
fundamental para los valores e intereses de occidente; en otro momento a
Rusia, capaz de ‘devorar a Ucrania’ y amenazar a Europa; a las dos
unidas en una alianza estratégica en la llamada ‘la nueva ruta de la
seda’; y, más adelante, suman al resto de los Brics para, al unísono,
ubicar a Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Brasil, Argentina,
Nicaragua, y los procesos integracionistas como el Alba-Tcp, Unasur y
Celac, como adversarios en su traspatio natural o tercera frontera, en
instantes en que los gobiernos progresistas-populares de Nuestra América
y los movimientos sociales y políticos reacomodan sus economías y
movilizan a los movimientos de masas ante la crisis de la caída de los
precios de las ‘commodities’, las presiones financieras de la deuda
externa e interna, sumando el accionar de los ‘fondos buitres’, y el
probable viraje político de una estrenada ‘clase media’ -‘humo negro’ le
llamaba, en su tiempo, Leon Trotsky- surgida de las políticas sociales
que promovieron la inclusión, a través, de la redistribución y el
consumo.
Mientras,
la derecha continental se recicla y reestructura sus fuerzas
aprestándose a revertir el mal denominado ‘ciclo progresista’ de la
región, (25) con amenazas de aplicar el ‘impeachent’ en los parlamentos y
con el apoyo del sistema judicial contra los presidentes legítimamente
elegidos, acusándolos de casos de corrupción, y la intención de emplear
los ‘golpes suaves’, la aplicación del ‘poder duro’(hard power), con
golpes de Estado, hasta militares, las intervenciones e injerencias
directas, la utilización del ‘poder blando’ e ‘inteligente’ (soft power -
smart power), las ‘revoluciones de colores’, los asaltos mediáticos y
la profusa instalación de bases militares, partes de una totalidad
estratégica hegemónica.
Ante
ese maremagno de situaciones y coyunturas políticas, nadie está exento
de deslizarse en simplezas y confusiones acerca de la envergadura de los
rápidos cambios mundiales y regionales que están sucediéndose, y en
cuanto a los propósitos de las relaciones restablecidas entre la Isla,
de una parte, y el imperialismo norteamericano, de la otra, así como las
nuevas expectativas que pueden abrirse para la nación cubana cuando se
logre un intercambio económico, comercial y financiero con los EE.UU.,
que se intentará concebir de la única forma que saben hacerlo las élites
de poder de Washington: desigual y asimétrico, si el Estado cubano no
ajusta y limita el mismo.
El
qué hacer ante tantos vacíos, lagunas y digresiones informativas,
insuficiente conocimiento y deficiente coherencia y sistematización
comunicacional,(26) en esta delicada coyuntura histórica-política, se
convierte en sí misma en la pregunta del momento, teniendo como
respuesta-resolución alternativa, nunca exclusiva, la vivencial práctica
transformadora de una mayor y perfeccionada democracia popular
directa-participativa, una significativa ampliación-profundización de la
política informativa, de los conocimientos y saberes, con una mayor
cultura del debate, los diálogos y las polémicas públicas en el seno de
la ciudadanía.
Si
una de las piedras angulares de la efectividad de las guerras
culturales imperialistas y de las penetraciones e injerencias físicas,
morales y culturales se encuentran en el nivel de conciencia ideológica,
política y ética-cultural que posean las sociedades a las que intentan
someter a través de esas guerras de variado tipo, no es ilógico que las
elites de poder capitalistas, sus tanques pensantes, sometan a un frío
estudio calculador y una medición constante, la “temperatura”
sociológica y política de las contradicciones y valores que evolucionan
conflictivamente en los Estados que desean conquistar y recolonizar; así
como indaguen acuciosamente los grados de violación de la legalidad, la
corrupción presente, el estado de las cifras delincuenciales, los
niveles de inconformidad, descontento, escepticismo y la perdida de
expectativas presentes y futuras de los disímiles grupos y sectores
poblacionales, más la detección de los focos agudos de tensiones
internos, todos los cuales se convierten en indicadores a los que
dirigen los esfuerzos de su propaganda, que responden a las
interrogantes de cómo deben ser “trabajados” y explotados por las
guerras psicológicas, de ideas y las culturales. Una veces utilizan las
causas, otras los efectos, que alientan y provocarían desordenes no tan
aislados, desestabilizaciones más articuladas y el aprovechamiento
oportunista de brindar ayuda, con infiltraciones y proposiciones en la
labor de ablandamiento de los cuerpos societales hasta llegar a la (des)
ingobernabilidad.
Entonces,
no es casual que entre los primeros en llegar a Cuba para negociar su
espacio en el intercambio entre ambos países, estén las gigantes
corporaciones de las comunicaciones, los dueños de Google y el deseo
estadounidense de poner a disposición del pueblo cubano las amplias
autopistas de internet, a través de su sistema de cables y satélites.
(27) La acechanza de la guerra de pensamiento ya tocó a las puertas.
Asimismo,
se interpreta con una deficiente interconexión lógica y racional acerca
de las visitas a Cuba del presidente de Francia, Francois Hollande, del
Sumo Pontífice del Vaticano, Francisco Bergoglio -por las razones del
exiguo conocimiento popular del significado de ‘las doctrinas sociales
de la iglesia’ y porque el Papa es solo representante de una corriente
progresista, pero no la predominante en la Santa Sede y las iglesias en
las distintas latitudes geográficas-, así como de otras personalidades
con altos cargos gubernamentales en Europa, delegaciones de empresarios,
hombres de negocios, entre otros. Actualmente se está llevando a cabo
la continuación, más acelerada, de los diálogos con la Unión Europea
(iniciados en 2014), con el fin de que ésta elimine la injerencista
‘Posición Común’, instaurada en 1996, y restablezca la cooperación, sin
condicionamientos, con el gobierno revolucionario sobre de los derechos
humanos y políticos.(28)
Considerando
que estas no son visitas comunes, ni asiduas, como las que realizan
numerosos representantes de países amigos, debían ser analizadas con
criterios dialécticos rigurosos, en el contexto nacional e
internacional, sin brindar la visión apologética acerca que ‘Cuba se
abre paso a la inserción internacional de su economía y comercio con
‘consumadas inversiones extranjeras’ en el marco de la nueva política
económica, principalmente en la ‘Zona Especial de Desarrollo de Mariel’
(ZEDM), (29) luego de los cambios introducidos, en el 2014, en la
política inversionista nacional, porque debe concientizarse que las
zonas de desarrollo alcanzan su madurez luego de cinco años y que, la
expansión de la inversión extranjera en Cuba nunca será un proceso
sensacional y de corto plazo como algunos piensan, más aun cuando
persista el bloqueo estadounidense.
Aunque
la opacidad pública de las finanzas isleña es notable, no constituye un
impedimento para percibir, consecuencia del bloqueo e insuficiencias
propias, la escases actual de dinero efectivo, dado por la caída de los
precios del níquel + cobalto, rubro importante en las exportaciones
nacionales, entre otras materias primas, así como la baja estimación del
crecimiento del precio del azúcar en el futuro inmediato, y la
posibilidad de aumentar las exportaciones de este producto en el mercado
internacional, (30) aunque se resalte la llegada in crescendo de
turistas a la Mayor de las Antillas y el potencial de recursos humanos,
altamente capacitados, que trabaja en muchos países, que recaudan una
parte considerable de las divisas que actualmente necesita el país.
Asimismo,
hay que considerar, la desaceleración, recesión y contracción de las
economías de los principales socios económicos-comerciales de Cuba, la
tendencia a la baja del flujo de inversiones en el mundo y, desde 2014
en la región latinoamericana-caribeña, según datos de la Comisión
Económica para América Latina (CEPAL). Igualmente, deben tenerse en
cuenta, las demoras en la aprobación por el gobierno cubano, caso a
caso, de cada proyecto inversionista directo; la consideración que la
cartera de oportunidades de negocios supone cierto enfoque restrictivo
en relación a otras áreas de inversión; la valoración inapropiada del
sistema de contratación de fuerza de trabajo en manos del Estado; la
insuficiente infraestructura de transporte, de la industria de la
construcción, informática y telecomunicaciones en la Isla; los limitados
y lentos cambios de la legislación nacional; la dualidad monetaria; la
no existencia de licencias para el comercio exterior a actores no
estatales; la no viabilidad del sistema financiero; la
desindustrialización existente y el carácter burocrático de la gestión
estatal. (31)
Por
tanto, ante las dificultades, el gobierno revolucionario tiene que
asumir, con natural dificultad y precaución, diversos frentes políticos y
diplomáticos, económicos y comerciales, ya que se requiere de
adecuaciones estructurales más aceleradas en la economía y comercio
nacionales,(32) ante estos contactos internacionales que no son
habituales, existiendo entre los visitantes, casi todos del Grupo de los
Siete (G-7), pocas diferencias y si intenciones comunes, nada ingenuas,
si bien se escribe de ‘conversaciones constructivas-respetuosas’.
III
De
hecho y para orgullo nacional, existe en la sociedad cubana un espíritu
solidario, patriótico y ético, como parte de la experiencia,
aprendizaje y el acumulado vital en estos años de transición y logros
socialistas, pero también se hacen visibles zonas de desasosiegos e
interrogantes, al lado de deslumbramientos y expectativas -no es nada
casual las banderitas de las barras y las estrellas en casas, autos,
gorras y establecimientos privados y estatales, así como fotografías
expuestas con imágenes de la república neocolonial-,(33) incluso de un
liberalismo, consumismo e individualismo acrecentados, junto a
desigualdades, inequidades y zonas de marginación, que condicionan el
estado anímico societal que pudieran ser fatales para el proceso de
actualización del socialismo, si continuaran enraizándose. Más por la
guerra cultural, ideológica y política que se nos avecina, y la pérdida
relativa de la hegemonía socialista y el debilitamiento del estudio del
marxismo en el país, ante una tangible quiebra de valores, palpable y
reconocido.
Pero
este ciudadano (a), que es diverso y plural, no ideal como tampoco
perfecto, en especial el juvenil, inmerso en un proceso contradictorio
de actualización del modelo del socialismo cubano, en realidad un
colosal proceso de reformas -término evadido en el discurso y los
documentos oficiales- económicas y sociales, políticas, jurídicas,
constitucionales, ideológicas y culturales, que no sólo actualiza sino
rectifica, cambia, renueva, reinventa y elimina deformaciones dentro del
socialismo, constituye el sujeto social que protagonizará el proceso de
transformaciones, si el partido comunista lo orienta, conduce y
persuade de modo que éste conozca, comprenda y haga suya la meta del
socialismo, en medio de una práctica revolucionaria socialista en la que
se empoderará de poder, a través de una efectiva democracia popular,
desde abajo hacia arriba y horizontalmente, capaz de enrumbar
definitivamente los destinos del país, acompañado de una superación
filosófica, al mejor estilo gramsciano, política e ideológica que le
permita mayor conciencia y comprometimiento,(34) sin abandonar la ética
de la virtud política y los valores de la emancipación humana.(35)
El
repensar crítica y creativamente, con escasos límites espaciales y
temporales, Raúl Castro lo expresó con apremio de tiempo, sin prisa y
sin pausa, en y sobre la Cuba de hoy es urgencia vital para las ciencias
sociales, las humanísticas y la filosofía.(36) No sólo para prever
negativas consecuencias -que serían ya, más o menos, suficientes o no en
el contexto actual- sino porque actualmente existen muchos sucesos y
procesos en marcha que deben ser diagnosticados, pronosticados y
realizarles proposiciones de solución, sean o no aceptadas por los
decisores políticos, con vistas a repensar críticamente sobre la
realidad societaria cubana, y participar en la elaboración
teórica-conceptual estratégica que ponga sobre la mesa de discusión las
agudas problemáticas de la propia existencia de la nación, la identidad
nacional-cultural y la continuación-ruptura superadora del tránsito del
modelo socialista próspero y sustentable.
Notas y citas.
(1)
Las crisis capitalistas contemporáneas son estructurales y sistémicas,
de superproducción y subconsumo, financieras, energéticas, económicas y
ecológicas -’interconexión de las crisis’, le denomina el politólogo y
economista belga, Eric Toussaint- manifestándose a través de explosiones
de las “burbujas financieras”, el derrumbe de las bolsas de valores,
que dañan por el sobreendeudamiento al crédito utilizable para la
inversión y el consumo. Gilberto Valdés Gutiérrez Posneoliberalismo y
movimientos antisistémicos, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana,
2009; Luciano Vasapollo y Joaquín Arriola Crisis o Big Bang. La crisis
sistémica del capital ¿qué, cómo y para quién?, Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 2010.
(2)
Tal apoyo financiero no está dirigido a las empresas estatales cubanas,
sino a los emprendedores-cuentapropistas y las nuevas ‘cooperativas’
del sector manufacturero-industrial y de los servicios. La Secretaria de
Comercio de EE.UU., Penny Pritzker, en La Habana, el 7 de octubre del
año en curso, declaró: “(…) las últimas regulaciones [al referirse a las
medidas del presidente Barack Husseim Obama del 18 de septiembre]
estaban diseñadas para apoyar al sector privado emergente en Cuba…”
Sergio Rodríguez Gelfenstein El bloqueo estadounidense a Cuba, huella
putrefacta de la Guerra Fría, Con Nuestra América (digital), Costa Rica,
24 de octubre de 2015.
(3)
El Imperio Recargado, Editores Leo Panitch y Colin Leys, Socialist
Register 2005, The Merlin, Londres, CLACSO, Buenos Aires, 2005; Inmanuel
Wallerstein La decadencia del poder estadounidense, Capital Intelectual
S. A., Ediciones Le Monde Diplomatique, Edición Cono Sur, Buenos Aires,
2006.
(4)
Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la
Revolución, VI Congreso del PCC, Editora Política, La Habana, Abril de
2011; Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba, Idem.,
2012.
(5)
José Martí Carta a Bernarda Toro Pelegrín (esposa del general Máximo
Gómez), 11 de abril de 1895, Obras Completas, T. 20, Editorial de
Ciencias Sociales, La Habana, 1975, p. 481.
(6)
Las guerras culturales remiten al cuestionamiento de la legitimidad de
un sistema social, un gobierno y procesos eleccionarios, la sociedad
civil, las clases sociales y las creencias; sobre la autoridad moral, el
derecho y la razón para la imposición persuasiva. El uso masivo de
internet y con ello de virus informáticos para entorpecer y eliminar las
comunicaciones, y la idea de espiar en las redes de los Tics, se
convierten en la obtención de información valiosa a través de
‘ciberguerreros’. James Davison Hunter Culture Wars: The Struggle to
Define America, New York, Basic Books, 1992, en http://
en.wilkipedia.org/wiki/culture_war; Eliades Acosta Matos Imperialismo
del siglo XXI: Las Guerras Culturales, Casa Editora Abril, La Habana,
2009; Orlando Cruz Capote ¿Industrias culturales y guerras culturales?
Un futuro imprevisible, Revista Cubana de Filosofía. Edición Digital,
No. 22. Junio-Diciembre 2012. ISSN: 1817-0137; Jorge Autié González Del
Poder Inteligente a la Guerra No Convencional (I y II), CubaDefensa,
(digital), 1 y 3 de julio de 2014; Ignacio Ramonet Los nuevos Estados de
vigilancia, Le Monde Diplomatique, Octubre 2015, Francia.
(7) Louis A. Pérez Jr. Cuba en el imaginario de los Estados Unidos, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2014.
(8)
Report: CSIS Commission on Smart Power: A Smarter, More Secure America,
2007, http://wwww.crisis.org; Joseph S. Nye The Changing Nature of
American Power (1990); The Paradox of American Power (2002); Soft Power:
The Jeans to Success in World Politics (2004); The Power Game: A
Washington Novel (2004); The Benefits of Soft Power, February 8, 2004,
en, http://hbswk.hbs.edu/archive/4290.html; The Decline of Soft Power,
Foreign Affairs, U.S.A., May-June, 2004.
(9)
El General de Ejército, Raúl Castro Ruz, Presidente del Consejo de
Estados y Ministros, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba,
expresó en Santiago de Cuba, el primero de enero de 2014: “En nuestro
caso, como sucede en varias regiones del mundo, se perciben intentos de
introducir sutilmente plataformas de pensamiento neoliberal y de
restauración del capitalismo neocolonial, enfiladas contra las esencias
mismas de la Revolución Socialista a partir de una manipulación
premeditada de la historia y de la situación actual de crisis general
del sistema capitalista, en menoscabo de los valores, la identidad y la
cultura nacionales, favoreciendo el individualismo, el egoísmo y el
interés mercantilista por encima de la moral”. Raúl Castro Ruz No
cederemos ante agresiones, chantajes y amenazas, Cubadebate (digital), 1
de enero de 2014.
(10)
“El poder popular que se construye en aras de la superación del
capitalismo no es un “contrapoder” ni un “antipoder”; es otro tipo de
poder, sobre bases diferentes a las del capital. (…) un proceso integral
de creación-construcción de la sociedad superadora de la alienación del
capital y su consumismo Todo se va transformando inter-articuladamente
marcado por la actividad consciente de los sujetos protagonistas,
quienes -en su caminar y construir van (auto) constituyéndose en actor
colectivo protagonista del cambio. Es un proceso autogestado por los
sujetos y, en ese sentido, es- a la vez formador de nuevos hombres y
nuevas mujeres, creadores y constructores protagónicos de la utopía
anhelada. De ahí el lugar central y permanente que -en este proceso
ocupa la batalla cultural por la construcción de una hegemonía de
liberación.” Isabel Rauber Hegemonía, poder popular y sentido común.
Subjetividades e imaginarios interculturales para un nuevo mundo. El
debate cultural alter-hegemónico de nuestro tiempo, “Diálogos Culturales
de Invierno”, San Salvador, El Salvador, 21 de Julio de 2015.
(11)
Orlando Cruz Capote ¿Existen “deudas” con la Modernidad y el
liberalismo burgués en Cuba socialista contemporánea? Algunas ideas para
un debate, Nodo50.org/cubasigloXXI, No. CXVII, agosto de 2013, (Versión
ampliada), y en Revista Cubana de Filosofía. Edición digital, No. 24,
Julio-Enero 2014. ISSN. 1817-0137; Clara G. Meyra Segura Los desafíos
culturales en la realidad actual de Cuba, Entrevista con Juan Valdés
Paz, Las estrategias van produciendo una sociedad distinta a la que
teníamos, Rosa Luxemburg Stiftung, Extractado por La Haine (digital), 2
de noviembre de 2015.
(12)
El escritor cubano Luis Toledo Sande expresó que “(…) sería
imperdonable cruzarse de brazos y de pensamiento, y dejarles libre el
camino a “ingenuos” y a neoliberales proanexionistas, cuyas ideas, o
carencia de ellas, sirve objetivamente a las pretensiones imperiales, o a
la banalización que les allana a estas el camino. Si el peligro
estuviera solamente representado en la estulticia, la chabacanería y la
superficialidad, aliadas naturales de la improfesionalidad y las
actitudes irresponsables, ya sería grave. Pero tampoco se debe descartar
la participación de interesados conscientes. Y no olvidemos que la
desidia acaba siendo tan nociva como la complicidad voluntaria, y hasta
más peligrosa tal vez”. Luis Toledo Sande Derechos de la cultura cubana,
Cubadebate, La Habana, 20 octubre 2015.
(13)
El compañero Ricardo Alarcón de Quesada, lo expresó de la forma
siguiente: “(…) La dictadura mediática es, probablemente, en la
actualidad el instrumento más eficaz en la política hegemónica del
imperialismo. Domina ampliamente la información a escala planetaria,
determina lo que la gente puede saber y bloquea con mano de acero lo que
quiere encubrir”. Ricardo Alarcón de Quesada Palabras pronunciadas por
el Día Mundial de la Libertad de Prensa, La Habana, 3 de mayo 2011;
http://teveo.icrt.cu/trrf6f/.
(14)
Orlando Cruz Capote La historia en el debate contemporáneo, Memorias
Evento científico: El marxismo y la crisis del pensamiento neoliberal
(2000), Editorial Félix Varela, La Habana, 2003, pp. 184-191; René
González Barrios El desmontaje de la historia y cómo enfrentarlo, La
pupila insomne (digital), 15 de octubre de 2015.
(15) Editorial, Cuba-EE. UU: Normalización plausible y deseable’, ‘La Jornada’ (digital), 8 de octubre de 2015.
(16)
El Informe de Cuba sobre la Resolución 69/5: “Necesidad de poner fin al
bloqueo económico, comercial y financiera por los Estados Unidos de
América contra Cuba”,
www.cubavsbloqueo.cu/.../INFORME%20BLOQUEO%202015%20Esp.pdf.
(17)
No obstante, el embajador cubano ante la ONU, Rodolfo Valdés Rodríguez,
destacó el 27 de octubre, en una entrevista vespertina para el programa
la ‘Mesa Redonda’, que la diplomacia tuvo que realizar un arduo trabajo
para persuadir a algunos gobiernos del porqué de esa posición contra el
bloqueo, debido a las interpretaciones vagas y confusas existentes.
Granma, Contundente rechazo al bloqueo en la ONU, Granma, La Habana, 28
de octubre de 2015, p. 1.
(18)
El representante de EE.UU. en la ONU, Ronald Godard, declaró sobre el
voto negativo que “(…) Lamentamos que el Gobierno de Cuba haya seguido
adelante con su resolución anual. El texto se queda corto al reflejar
los significativos pasos que se han dado, y el compromiso liderado por
el presidente Obama”, a lo que el canciller cubano, Bruno Rodríguez
Parrilla, refutó en entrevista de prensa que “(…) No debemos confundir
la realidad con los deseos ni las expresiones de buena voluntad. En
asuntos como estos, solo puede juzgarse por los hechos. Y los hechos
demuestran, con toda claridad, que el bloqueo económico, comercial y
financiero impuesto contra Cuba está en plena y completa aplicación.”
Agencia de Prensa EFE, 27 de octubre de 2015.
(19)
El presidente estadounidense tiene prerrogativas para autorizar el
comercio bilateral entre ambos países; el uso del dólar en sus
transacciones internacionales y permitir que adquiera en el mercado
mundial productos con más del 10 % de componentes estadounidenses;
ampliar dentro de las clasificaciones existentes los viajes de
ciudadanos norteamericanos a Cuba; legalizar la importación de productos
fabricados en todo el mundo a partir de materias primas cubanas, así
como consentir la venta a crédito de productos no alimenticios a la
Isla. Salim Lamrani Las contradicciones de Barack Obama hacia Cuba,
Almayadeen (digital), Líbano, 24 de octubre de 2015.
(20)
Unos días después otro banco francés, el Crédit Agricole, era multado
con más de medio millón de dólares por realizar transacciones
financieras con instituciones cubanas.
(21)
Darío L. Machado Rodríguez Cultura política en Cuba. Una aproximación
sociológica, Casa Editora Abril, La Habana, 2009; Yelina Gómez Martínez
Informar no equivale a comunicar. Cinco valores incinerados durante ese
trastorno, Alianet, 20 de octubre de 2015,
http://www.alainet.org/es/articulo/173122.
(22)
Ver artículos y debates en La transición socialista cubana: actualidad,
desafíos y perspectivas Instituto de Filosofía, Sello editorial
filosofi@.cu, La Habana, 2013; Orlando Cruz Capote El complejo mundo
capitalista que rodea a Cuba socialista,
http://cubacoraje.blogspot.com/, y otras web de izquierda,
septiembre-noviembre 2011.
(23)
Los medios de comunicación masivos, los mediáticos, hoy con emisiones
rápidas e instantáneas, que debían erigirse en una poderosa herramienta
que permitiera mantenernos en continua interrelación cultural con los
distintos procesos-sucesos sociales, políticos y económicos, tanto a
escala nacional como regional e internacional, no están cumpliendo
cabalmente su función educativa-cognoscitiva, analítica-reflexiva,
demostrativa y crítica de verdades aproximadas y de diálogos
interculturales constructivos. Al contrario están tratando, de manera
abierta y encubierta, de homogeneizar y uniformar y, paradójicamente,
fragmentar y atomizar a las sociedades con sus informaciones
tendenciosas y manipuladoras, construyendo las imágenes, noticias y
comentarios con sensacionalismos de variado tipo, relatos banales,
reportajes incendiarios, violencias exageradas, mentiras infundadas,
coberturas y opiniones parcializadas, censuras de verdades incómodas,
terrorismos mediáticos y de Estado contra agrupaciones, naciones y
sistemas -regímenes es el término peyorativo más utilizado-
ideopolíticamente adversos al capitalismo dominante, fobias paralizantes
introducidas con oscuros propósitos políticos y exacerbación de ánimos
contraproducentes a una lógica racional y emancipadora humanista.
Orlando Cruz Capote y Lavinia Esther Pérez García Aprender para
aprehender y comprender críticamente el mundo actual, Revista Cubana de
Filosofía, Instituto de Filosofía. Edición Digital, No. 18.
Mayo-Septiembre 2010. ISSN: 1817-0137.
(24)
Los grupos de terroristas ‘islámicos’ surgieron y fueron creados como
consecuencia de la agresión estadounidense y la OTAN contra Irak,
Afganistán y Libia -ahora en Siria-, y contaron desde el inicio con el
irrestricto apoyo logístico por los gobernantes estadounidenses, su
aliado Israel y otros países del Golfo Pérsico, con vistas a la
recomposición del mapa del Levante y más allá de esas fronteras.
(25)
Roger Landa La historicidad del “ciclo progresista” actual. Sus nudos
problemáticos, III parte, en tres partes, Alianet (digital), septiembre
-octubre de 2015; Aran Aharonian Movimientos sociales: un ciclo que no
se detiene, Miradas al Sur (digital), Argentina, 18 de octubre de 2015;
Raul Zibechi Se acelera el fin del ciclo progresista sudamericano, La
Jornada (digital), 30 de octubre de 2015; Álvaro García Linera Cinco
pasos para contrarrestar la vulnerabilidad de los procesos progresistas,
Contrainsurgencia, Rebelión (digital), 3 de noviembre de 2015; Katu
Arkonada ¿Fin del ciclo progresista o reflujo del cambio de época en
América Latina? 7 tesis para el debate, Alianet, 8 de noviembre de 2015,
entre otros.
(26)
Falta la profundización crítica acerca del pensar-accionar
estadounidense en el seno de las organizaciones políticas, de masas y
sociales cubanas, porque se desconoce por la mayoría del pueblo las
dobles intenciones del ‘espectáculo’ de exponer viejos autos, made in
USA, al fondo del acto de apertura de la embajada (18/08/2015), en el
malecón habanero, que constituyó un montaje propagandístico subliminal; y
que, el Secretario de Estado, John Kerry, contactó ese día, en La
Habana, en la residencia del jefe de la Oficina de Intereses, con la
gran mayoría de representantes de la contrarrevolución interna (algunos
no asistieron mostrando su desafío y presión ante EE.UU.), en la cual
los mercenarios mostraron satisfacción por el intercambio sostenido.
(27)
Asimismo, no escapan de los radares políticos de las guerras culturales
contemporáneas la existencia y aprovechamiento de las mediocridades
humanas, los individualismos, las ambiciones, la codicia, los egoísmos,
los fatuos protagonismos y egocentrías, las vanidades, el afán de lucro,
las ansias de poseer riquezas desmedidas y el deseo de ostentarlas, los
privilegios “obtenidos” muy por encima de lo que realmente se obtiene a
través del trabajo y con una diferencia abismal con respecto a lo que
tienen los demás miembros de la sociedad, los beneficios malhabidos, la
pérdida del colectivismo y la solidaridad. John T. Bennet El Pentágono
declara que Internet es un dominio de guerra, en The Hill, Washington,
U.S.A., 2011,
http://thehill.com/blogs/hillicon-valley/technology/171531-pentagon-declares-the-internet-a-domain-of-war;
Iroel Sánchez (Ciberespacio) Miedo en el Pentágono: una fórmula
peligrosa, La Pupila Insomne, La Habana, 19 de julio de 2011; Deisy
Francis Medidor EE.UU: Ciberguerra, piratería y otras especies,
publicado por M. H. Lagarde para Cambios en Cuba, 23 de julio de 2011.
(28)
Solo destacaremos, además, las visitas del Presidente del Consejo de
Estado y Ministros, Raúl Castro Ruz, a la Cumbre de las Américas en
Panamá, también a la Cumbre de las Naciones Unidas dedicada a la
aprobación de la Agenda de Desarrollo posterior al 2015, al Debate
General del 70 Período de Sesiones de la Asamblea General la ONU y la
Reunión de Líderes Mundiales sobre Equidad de Género y Empoderamiento de
la Mujer, así como las que efectuó a Argelia, Rusia, Italia, Vaticano y
México; la del Primer Vicepresidente del Consejo de Estado y Ministros,
Miguel Díaz-Canel, a Bruselas, donde dialogó con la alta representante
de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad,
Federica Mogherini. La llegada a Cuba de los presidentes de Panamá,
Argentina, Colombia y Serbia, el primer ministro de Italia Matteo Renzi;
los cancilleres de Japón, México y los Emiratos Árabes Unidos, etc. Más
los múltiples encuentros y visitas de trabajo con las secretarías del
gobierno, senadores, representantes y gobernadores estadounidenses, y
otros empresarios de ese país.
(29)
El diario Granma publicó, recientemente, los primeros ocho usuarios de
la ‘Zona Especial Mariel’, con cinco empresas de capital 100 % foráneo,
dos cubanas y una mixta, destacándose las corporaciones de México,
España, Bélgica, Brasil, Singapur y Estados Unidos. No se mencionó, como
en otras ocasiones, a compañías chinas y rusas. Presentan a los
primeros ocho usuarios de la Zona Especial Mariel, Granma, La Habana,
viernes, 6 de noviembre de 2015, p. 2.
(30)
La tasa de formación bruta de capital en Cuba bajó de 10.9 a 7.6 % en
los últimos cinco años, obligando a la liquidación de la deuda externa
vencida en un 27 % de su valor total, según estimados internacionales,
lo que hizo inaplazable su pago, iniciándose un proceso de saneamiento
de las finanzas internas y externas. La refinanciación de la deuda
externa por algunos países e instituciones bancarias es positivo, aunque
su reciclaje futuro es un escenario real, ante la necesidad de
créditos, preferiblemente con bajos intereses, e inversiones de capital,
en instantes en que la economía nacional está afectada por los ya
mencionados bajos precios de sus materias primas y la difícil ubicación
de los avanzados productos médicos, farmacéuticos y de la biogenética en
el mercado internacional, dado el predominio de las poderosas
transnacionales capitalistas. José Luis Rodríguez Valoraciones externas
sobre la inversión extranjera en Cuba, Cubadebate, tomado originalmente
de Cuba contemporánea (digital), 5 de noviembre de 2015.
(31)
Estas limitaciones para la capacidad de absorción de la inversión
extranjera en Cuba, fueron enunciados por Fulton Amstrong, economista de
la American University, coincidiendo, en parte, con las apreciaciones
de la CEPAL. Idem.
(32)
Jesús Arboleya Una aproximación a las nuevas medidas tomadas por Obama,
Progreso Semanal (digital), EE.UU., 20 de septiembre de 2015.
(33) Luis Toledo Sande Porque si está la bandera…, Cubadebate, 16 de octubre de 2015.
(34)
Acerca de diversos criterios sobre lo que distingue y define al
dirigente político socialista; los mecanismos que aseguran la
comunicación entre dirigentes-dirigidos; el peso que da el dirigente a
la construcción del consenso y el significado de construir el mismo;
entre otras problemáticas, puede leerse Hacer política socialista: un
simposio, revista Temas, No. 78, abril-junio 2014, pp. 4-18. Cuba.
¿Actualización del modelo o reforma del Estado?, en Cuba Posible,
(digital), 1 de junio de 2015.
(35)
Gilberto Valdés Gutiérrez Algunos referentes para soñar y pensar a
Cuba, @RevistaTemas, 25-04-2013,
http://www.temas.cult.cu/catalejo/economia/Gilberto_Valdes.pdf.
(36)
Pablo González Casanova Las nuevas ciencias y las humanidades, De la
Academia a la Política, Anthropos Editorial, México, 2004.
*Doctor Orlando Cruz Capote, Investigador Auxiliar, Instituto de Filosofía, CITMA, Cuba
Imagen agregada RCBáez