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jueves, 6 de agosto de 2015

Cuba inicia relaciones con un as en la manga (I y II)

Cuba inicia relaciones con un as en la manga

Por Gloria Analco*, @GloriaAnalco, para Al Momento Noticias
 

Cuba ha iniciado relaciones diplomáticas con Estados Unidos con la isla devastada económicamente, peor que en los años 90 con el llamado Periodo Especial. La capital luce como una estampa de los años 50 del siglo pasado, y las preocupaciones en Cuba han vuelto a ser en términos de la sobrevivencia cotidiana a causa de los brutales efectos del bloqueo estadounidense.

El cerco que Estados Unidos mantiene sobre Cuba se ha ido estrechando y abarcando cada vez más espacios con el tiempo hasta casi estrangular su actividad económica y social, y no dando tregua para su recuperación. Prohíbe a otros países que comercien con Cuba productos con algún componente de Estados Unidos, les impide llevar sus barcos a puertos cubanos y persigue a empresas extranjeras con multas abultadas si lo llegan a hacer.

 El mundo cubano, que había empezado a transformarse cuando se enfrascó en un amplio programa de turismo, a partir de 1993, y que comenzó a entrenarse en el arte de hacer negocios, detuvo abruptamente ese poderoso impulso con el establecimiento por parte de Estados Unidos, en 2004, del “Grupo de Persecución de Activos Cubanos” con el propósito de detener vías de movimiento de divisas hacia y desde Cuba, para afectar especialmente al turismo que había sustituido a las exportaciones de azúcar como principal fuente de divisas.

 Los efectos de esa y otras políticas de bloqueo están visibles en los 727 kilómetros cuadrados y sus dos y medio millones de habitantes de La Habana -la ciudad más grande del Caribe- en cuanto empieza a poblarse de gente cada mañana con sus vendedores ambulantes, viejos acaparando las sombras de los árboles esperando la llegada del periódico, bicicletas de una, dos y tres plazas, ciclo taxis al estilo asiático, motociclos, y casi todos los habaneros dicen dedicarse a “la lucha”, que es un proyecto emergente de sobrevivencia.

 “A duras penas consigo comida suficiente”; “No logro abrir mi correo, los gigas del sistema del Internet son insuficientes”; “Visto como quiero, pero vieras qué lucha”; “Me voy para Estados Unidos en cuento pueda”; “Llego al mes por mis parientes de Estados Unidos”; “No cojo lucha, al final siempre resuelvo”, “el Béisbol ya no es el deporte nacional, es la ‘lucha’”, son de las expresiones que más se escuchan por acá.

 La salud, la educación, el deporte y la cultura, pilares de la política gubernamental desde el triunfo de la Revolución, han experimentado una merma considerable, aunque hoy todavía puede verse en las calles habaneras a gente muy saludable, bien vestida y bien alimentada, y con maneras de personas educadas, con quienes se puede conversar muy fácilmente. Los niños son muy despiertos y llenos de vida.

 A diferencia de otros países donde suele ser al revés: mucha infraestructura y gente muy venida a menos, en este país ha surtido su efecto la dedicación, casi devocional, a los seres humanos.

 Lo más revelador del retroceso económico en la isla es, a simple vista, la circulación de los automóviles estadounidenses de los años 50 y algunos de los 60, llamados “almendrones”, que llenan literalmente las calles de La Habana y otras ciudades del país, trasladando a los usuarios del transporte de un lado al otro por 10 pesos cubanos el viaje, y ofreciendo la sensación de que hemos retrocedido en el tiempo hasta esos años, y sólo el garbo de su gente vestida a la moda y llevando en la mano los celulares -transitando las calles- nos regresa al tiempo presente.

 Es muy impactante observar el tránsito frecuente de los Ford, Dodge, Chevrolet, incluso Cadillacs con sus altivas “cola de pato” y sus metales relucientes, algunos dando la sensación de que acaban de salir de las agencias de automóviles.

 La mayoría se desplazan ruidosos, remendados, se sofocan, tosen, están pasados de moda, ¡pero se mueven! También ruedan Ladas soviéticos, de más recientes generaciones, propiedad de jubilados que los adquirieron como dirigentes o profesionales, y automóviles modernos de diplomáticos, firmas extranjeras y nacionales y también de cubanos de a pie que han tenido éxito económico con la libertad de empresa que en algunos rubros han sido autorizados.

 Muchos de los choferes de los almendrones no son sus dueños, sino que trabajan para ellos mediante una cifra convenida. También circulan taxis modernos, y no tanto, que el Estado entrega a ciudadanos a cambio de una cifra en dinero ventajosa para quienes los conducen.

 Lo más atractivo para el turismo es alquilar convertibles de los años 50 y en algunos hasta de los 40, con todo y chofer (sus dueños), y en ocasiones se forman caravanas de estos autos que parecen ser de paquete por lo reluciente de sus carrocerías.

 Además de los medios de transporte mencionados, con buses chinos y españoles, insuficientes, los habaneros consiguen trasladarse a sus destinos con mucha más facilidad que como lo hacían en el Periodo Espacial.

 Los habaneros de hoy suelen quejarse frecuentemente de los precios altos y los ingresos bajos que hacen muy difícil la vida, principalmente a los de la tercera edad. Según el último censo, casi el 20% de los cubanos tienen más de 60 años, mientras sigue aumentando la esperanza de vida.

 El solo anuncio de negociaciones diplomáticas, el pasado 17 de diciembre, disparó la emigración ilegal hacia Estados Unidos por temor a que en ese país desaparezca la Ley de Ajuste Cubano, que desde 1966 proporciona beneficios a los cubanos y a sus parientes inmediatos con sólo solicitar asilo en cuanto ponen un pie en ese país sin la visa en la mano.

 No pocos de los más jóvenes están pensando en emigrar hacia Estados Unidos en busca de mejores oportunidades, y qué mejor que hacerlo bajo la protección de la Ley de Ajuste Cubano con la que puede obtenerse un número de seguro social, permiso de trabajo, y mientras lo encuentran reciben una ayuda en dinero y en bonos de comida, además de la residencia permanente.

 Muy pocos ya se aventuran a llegar a ese país en balsas, más bien lo hacen por medio de México desde donde se trasladó la mayoría de los 9,371 cubanos que ingresaron sin visa a Estados Unidos en los tres primeros meses del presente año, lo cual significó un incremento de 118% en relación con igual periodo de 2014.

 “Voy a tratar de llegar a Estados Unidos por la vía que sea para acogerme a la Ley de Ajuste Cubano y recibir sus beneficios. Yo me hubiera ido en forma legal si Estados Unidos me hubiera dado la visa, pero me la negó a pesar de tener 
pasaporte español. Se trata de reunirme con mi hija que está en Miami, pero se la están negando acá a casi todo el mundo para que busquemos la manera de llegar allá de manera ilegal”, me comentó una cubana que ya está en preparativos para marcharse a Estados Unidos vía México.

 Desde 2012, por las modificaciones a las leyes de emigración cubanas, sus ciudadanos pueden marcharse sin solicitar un permiso especial y mantener las prestaciones sociales, incluso si se establecen en Estados Unidos, pero son terceros países quienes ahora por lo regular les niegan las visas.

 Legisladores republicanos, que son mayoría en el Congreso estadounidense, ya anticiparon que no habrá cambios a las leyes de emigración para cubanos o al embargo, a menos que Cuba haga cambios en su sistema socialista, pero aún así aquí se nota en alguna gente cierta prisa por irse cuanto antes “por si las dudas”.
 Aunque ya no se pasa hambre como en el Periodo Especial, el menú suele estar restringido. Las amas de casa están más atentas en que alguien avise de la llegada del pollo por la libreta de racionamiento que de la hora de las novelas.

 El pescado ha desaparecido prácticamente de sus mesas –llega escaso y de mala calidad- desde que paulatinamente ese alimento fue desapareciendo a partir de que en los años noventa se estableció la norma de 200 millas náuticas de pesca para cada país y Cuba perdió el acceso a importantes caladeros. Lo mejor de la pesca se destina a la exportación.

 El bloqueo estadounidense ha impedido restaurar lo que fuera grandiosa flota pesquera cubana, que hoy es sólo historia y proyecto de revitalización. Pero no sólo a eso el bloqueo le ha cortado el paso, sino a casi todo.

 La mayor atracción de la televisión cubana es el programa “Vivir del cuento” que pone sobre la mesa todos los temas candentes de la sociedad con humor y sátira, y que son personificados por el comediante y ya “muy famoso” Pánfilo Epifanio. Su nombre verdadero es Luis Silva, quien es profesor en la Universidad de La Habana, donde él no permite que se haga ni el menor chiste.

 En el escenario del programa tiene colgada de la pared la libreta de racionamiento de enorme tamaño, a la que recurre constantemente para hacer alguna broma. “Hay mi’jita que las papas vengan sin cola” o “el pollo que llega tiene trastorno de personalidad”, y recrea una y mil situaciones de la cotidianidad cubana.

 Los lunes, a las 20:30 horas, toda Cuba está sentada frente al televisor, donde a esa hora Epifanio, con la ayuda de otros actores y actrices, reproduce la realidad de los cubanos que no está siendo muy agradable pero que la convierte en algo llevadero.

 El llamado “Paquete”, de series y novelas de la televisión extranjera que subrepticiamente se vende en USB o discos duros externos a la población por dos pesos cubanos cada programa, no ha escapado a las críticas de Pánfilo.
 La gente se ha enganchado, por el “paquete”, con series como “El Señor de los Cielos” de Estados Unidos, “VisaVis” de España, “La viuda negra” de Colombia, y “Las mil y una noches” de Turquía, y sobre esta tendencia, en los cinco canales de televisión con que cuenta el país, gente de la cultura en Cuba ha echado a andar una programación con contenidos de gran riqueza cultural para contrarrestar lo que considera “series basura”.

 Algo muy sobresaliente en lo musical son los videoclip que promueven la música cubana con historias fantásticas, muy bien construidas cinematográficamente, y que atraen a un gran público no sólo nacional sino también internacional.

 La gente de este país atraviesa por tribulaciones económicas pero no creativas. El bloqueo no acaba con la fértil imaginación de los cubanos, pero se debe apuntar que no hay un solo ámbito de actividades económicas y sociales de Cuba que haya quedado exento de la acción destructiva y desestabilizadora del Gobierno de los Estados Unidos.

 Si sólo ese país aplicara el freno al desarrollo cubano, su gobierno tendría muchas más opciones, pero la extraterritorialidad del asedio estadounidense sobre Cuba abarca a casi todos los países, como puede verse en los siguientes ejemplos ocurridos en el último año:

 Maquet Critical Care, proveedor alemán, presionado por el Departamento del Tesoro estadounidense, suspendió la entrega a Cuba de los Servo humidificadores utilizados en la ventilación de los pacientes graves, alegando que tenía componentes de origen estadounidense, lo cual se repite constantemente con otros productos, reduciendo la calidad en el sector Salud,

 También le crea a Cuba serias dificultades en materia de Educación, ya que no puede acceder a la tecnología, conocimientos y medios escolares necesarios para recuperar la calidad del sistema educacional cubano que lo ha caracterizado.

Las restricciones que impone el bloqueo le dificulta el acceso de herramientas, instrumentos y utensilios de los talleres docentes, más de 900 con que cuenta, afectando a cerca de 23 mil estudiantes con necesidades educativas especiales.

 En informática educativa, niega el acceso a herramientas de esa área cuya licencias deben ser pagadas a compañías estadounidenses, y un intercambio con excelentes resultados entre la Universidad de Cienfuegos con la de Tacoma, Washington fue interrumpido al negársele la renovación de la licencia.

 Un severo golpe en los últimos tiempos ha sido el de impedir el acceso regular de 
Cuba a los mercados internacionales de alimentos, incluidos los productores estadounidenses, a pesar de lo cual Cuba fue premiada por la FAO, en junio de 2013, por sus logros en la lucha por erradicar el hambre en el país pese a esas condiciones.

 Cuba garantiza la disponibilidad de alimentos en todos los centros de nivel preescolar y escuelas del país y se realizan esfuerzos educativos para promover el consumo de dieta sana y nutricionalmente adecuada.

 A la Unión Nacional Avícola se le ha negado el acceso a la tecnología de crianza con componentes o patentes estadounidenses, y situación similar enfrente el Grupo Empresarial Porcino, por parte de países de Europa y América Latina.

 Así por el estilo cada sector del país resulta muy dañado, incluido el deporte y la cultura, pero el que absorbe el mayor impacto negativo es la industria del turismo y las actividades económicas asociadas a la misma, así como la industria-
 Se estima que el turismo cubano sufrió afectaciones en el último año por 2 mil 052 millones de dólares en importantes áreas como los servicios, las operaciones de las agencias de viajes y el aseguramiento logístico, los cuales son decisivas para ese sector.

 La naturaleza extraterritorial de las medidas estadounidenses contra Cuba afecta los mercados emisores de turistas de otros países, con costos adicionales en tarjetas de crédito, cargos extras a agencias de terceros países, lo cual redunda, además, en menos visitantes.

Cuba, sin embargo, tiene un as en la manga -como acostumbra-, con el cual buscará salir de semejante atolladero, algo que describiré en una próxima nota informativa.

Fuente de estaI parte, en Al Momento Noticias
 

Forcejeo internacional (II)



 Para librarse de las asechanzas de su enemigo tradicional, que venía redoblando el cerco para obstaculizar el crecimiento de su economía, la dirigencia cubana fraguó un plan muy bien elaborado, a sabiendas de que no podía permitir que Estados Unidos impusiera sus condiciones y se produjera su inevitable capitulación.

 Con el gran atractivo de ser un país con una historia reciente revolucionaria, que ha podido sostenerse por más de medio siglo y superar todos los escollos, un pueblo además altamente calificado, parece que a Cuba –con su ambicioso proyecto- le ha llegado la hora de cosechar esos méritos.

 Repentinamente, de unos meses para acá, delegaciones de numerosos países están llegando a la isla, interesadas en participar con inversiones en la nueva Zona Especial de Desarrollo del Mariel (ZEDM), catalogada ya como “puerta a las Américas” por su ubicación privilegiada dentro del tránsito marítimo comercial.

 El plan maestro cubano empezó a tomar forma en el VI Congreso del Partido Comunista Cubano (PCC), celebrado en abril de 2011, donde se promovió la creación de “Zonas Especiales de Desarrollo”, algo que pasó desapercibido a sus enemigos en aquel entonces, incluidos a los de la comunidad cubana de Miami.

 Entre los acuerdos de ese Congreso se estableció en su Lineamiento 103 promover “la creación de Zonas Especiales de Desarrollo que permitan incrementar la exportación, la sustitución efectiva de importaciones, los proyectos de alta tecnología y de desarrollo local, así como contribuir a generar nuevas fuentes de empleo”.

 Parece que nadie, fuera de Cuba, creyó que ese ambicioso proyecto pudiese ser posible, y lo ignoraron. En cambio, criticaron las conclusiones del VI Congreso del PCC y señalaron, según sus críticos foráneos, las contradicciones del mismo.
 Mientras tanto, el Presidente Raúl Castro conseguía llamar la atención del Gobierno de Dilma Rousseff, quien propició el financiamiento del proyecto del Mariel -de gran envergadura-, a través del estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil, por una cifra de alrededor de los 1000 millones de dólares.

 Las obras de la zona especial de desarrollo del Mariel, a una distancia de 45 kilómetros de La Habana, comenzaron de inmediato, y ya para diciembre de 2013 había tomado forma la Terminal de Contenedores y se continuó con los parques industriales que albergaran empresas extranjeras con proyectos industriales, agropecuarios, metalmecánicos, turísticos y todo tipo de actividades que permiten inversión extranjera en las leyes cubanas.

 La élite política cubana está convencida que la ZEDM será un referente del desarrollo tecnológico en la región, atractiva para la captación de capital extranjero, al convertirse en un espacio donde se propiciará el desarrollo de producciones y servicios de avanzada, en articulación con la economía de Cuba.
 Además del megapuerto, capaz de recibir buques de mercancías de la generación “post-panamax” y gestionar hasta un millón de contenedores al año, en una extensión de 465 kilómetros cuadrados se construyen parques industriales de alta tecnología, zonas de actividades logísticas, comerciales y de servicios, y hasta una base de petróleo.

 Este proyecto “trascendental para la economía nacional”, como lo señaló Raúl Castro mientras inauguraba, conjuntamente con Dilma Roussef, la primera fase de la Terminal de Contenedores en la ZEDM, en enero de 2014, está llamado a convertirse en el principal motor económico de la isla por su ubicación estratégica, en el mismo centro donde se localizan los principales puertos de la región latinoamericana y caribeña, lo cual está atrayendo fácilmente las inversiones extranjeras.

 La directora adjunta de la Oficina de la ZEDM, Yanet Vázquez Valdés, nos comentó que la élite cubana ya cuenta con proyectos de inversionistas de España, Francia, Italia, Alemania, Brasil, China y Rusia, quienes han expresado su interés en la industria biotecnológica, agroalimentaria, automotriz, de envases y embalajes, y también en el fomento de energía renovable.

 Además, trascendió que Cuba ha recibido propuestas de inversión del propio Brasil, México, Argentina, Chile y República Dominicana, entre otros países de la región.

 En resumidas cuentas se trataba de una visión consensuada de corto plazo, que pondría en práctica varias líneas de acción, única manera de apresurar la salida de Cuba de sus tribulaciones económicas, sin tener que depender, enteramente, del fin del embargo estadounidense sobre la isla que se ha venido recrudeciendo.

 Para sortear las constantes tentativas de debilitar a la Revolución Cubana, se apresuró el marco legal que diera confianza a los inversionistas. El primer paso fue poner en vigor, en noviembre de 2013, la normativa que regula el proyecto del Mariel, y cuatro meses después, en marzo de 2014, la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento cubano) aprobó una nueva Ley de Inversión Extranjera, la cual entró en vigor en junio de ese mismo año.

 El nuevo marco legal para la inversión extranjera acepta capitales foráneos en todos los sectores, con excepción de Educación, Salud y Fuerzas Armadas.
 La Ley establece las modalidades de empresa mixta, contrato de asociación económica internacional o la empresa de capital totalmente extranjero, con exenciones fiscales y tributarias.

Los detractores de la Revolución Cubana afirman que con el megapuerto del Mariel, el Gobierno de Raúl Castro está utilizando medidas de tipo capitalista para salvar el socialismo, pero sus enemigos lo presentan como si eso fuera un delito.
 “En la zona libre del Mariel se desarrollará un sistema alejado del intervencionismo estatal, mientras que en el resto del país los ciudadanos seguirán siendo cautivos del estatismo”, decía elevando la voz un comentarista de Radio Martí.

 Las voces que se escuchan aquí de esa emisora -patrocinada por Washington- siguen insistiendo en que Cuba debe abrir la participación de capitales privados nacionales, por otro lado inexistentes en Cuba, lo cual siembra dudas en la población que escucha esos mensajes.

 “Es una trampa que nos quieren poner –dice un hombre mayor que participó como combatiente en la guerra de insurrección contra Fulgencio Batista-. Quieren venir a apoderarse de nuestra riqueza hotelera, de nuestro petróleo y echar abajo los programas sociales, pero se van a topar contra pared”.

 Hay una gran efervescencia política en la isla, producto sobre todo de la reanudación de relaciones diplomáticas con Estados Unidos, que ha concentrado la atención en los nuevos desafíos que ahora enfrentará este país.

 Es fuerte el debate sobre los peligros que se ciernen contra la Revolución, sobre todo aquellos que vendrán acompañados de una ostensible presencia estadounidense.

 Aparecen voces por todos lados en señal de advertencia para rechazar los factores que conspiran contra el socialismo y los valores cultivados por la revolución socialista.

 Eso se mencionó en la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento Cubano) que acaba de sesionar; en la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), que recién celebró su Congreso, en los programas radiales y televisivos de debate político, en la prensa y en los lugares de alta concentración de la población.
 Especialistas, políticos y académicos asisten diariamente al programa televisivo “Mesa Redonda”, donde a últimas fechas se han explayado más en temas relacionados con uno de los conflictos políticos más polarizados de los últimos tiempos como es el diferendo Cuba-Estados Unidos.

 Al clausurar el V Periodo Ordinario de Sesiones de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el pasado 15 de julio, el Presidente Raúl Castro quiso dar una respuesta contundente a dudas locales y presiones externas sobre la propiedad de los medios de producción, y reafirmó el papel que corresponde desempeñar a la empresa estatal socialista como figura fundamental de la economía nacional.

 También se mostró muy inclinado a seguir constituyendo nuevas cooperativas no agropecuarias dedicadas a las distintas actividades privadas autorizadas y consolidar las ya existentes, en un afán por privilegiar más esta figura en la economía que los negocios privados de un solo dueño.

 Al respecto, recibí una respuesta inesperada cuando pregunté a un joven, que atendía a los clientes en la barra de un paladar privado muy exitoso, que por qué no se unían todos los trabajadores de ese lugar y formaban una cooperativa, pues parecían llevarse muy bien entre ellos: “Los negocios sólo funcionan si tienen un solo dueño”, me dijo muy convencido.

 Comprendí que la penetración ideológica capitalista había hecho presa de él, y quién sabe de cuántos jóvenes más que preferían ser empleados que dueños en una cooperativa.

 “El hecho de que dispongamos de un conjunto de capacidades sociales, culturales, educacionales y científicas, no quiere decir que podamos descuidarnos y no continuar fortaleciéndolas”, afirma Esteban Morales, lúcido intelectual especializado en las relaciones EEUU-Cuba y en la temática racial.

 Los viajes a Cuba por parte de la clase empresarial mundial se han multiplicado en los últimos 18 meses a un ritmo acelerado, en misiones que han sido encabezadas por altos funcionarios de esos países, como fue el caso del propio gobernador de Nueva York Andrew Cuomo y su delegación que recibió información, en las propias instalaciones del Mariel, sobre el marco legal y fiscal de esa zona, así como sobre la infraestructura y servicios logísticos ya existentes.

 También recientemente estuvo en esas instalaciones una delegación de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), encabezada por su secretaria Ejecutiva Alicia Bárcenas.

 El Secretario de Estado de Comercio de España, Jaime García-Legaz, quien encabezó una amplia delegación empresarial a Cuba el pasado mes de abril, reconoció que despierta gran interés la Zona Especial de Desarrollo Mariel en la comunidad de negocios de España.

 Entre otros visitantes recientes a la isla, estuvo el secretario de Estado de Comercio, Turismo y Franceses en el Exterior, Matthias Fekl, al frente de representantes de empresas de su país, quien calificó de “atractivo” el marco regulatorio que ofrece esa zona especial de desarrollo.

 Misiones de funcionarios cubanos, adscritos al comercio exterior, viajan en estos momentos por el mundo promocionando la ZEDM, la primera de su tipo en la isla, que ya cuenta en explotación con una moderna terminal de contenedores de 702 metros de muelle con equipamiento moderno, una nueva red vial, y se trabaja en la construcción de vías férreas para el traslado de mercancías hacia cualquier punto del país, y está en proceso un centro de comunicaciones con conexión por fibra óptica.

 Nadie habla sobre las posibilidades que pudiera tener Estados Unidos para boicotear alguna de las operaciones con el exterior del ZEDM, lo cual caería en el terreno de la lucha que se ha establecido entre la consolidación de un mundo unipolar o multipolar. Quizá a Cuba le toque también estar en el centro de ese forcejeo internacional.

Fuente de la II Parte


*Reportera mexicana, publica en Uno más uno y otros órganos de prensa. Colaboradora habitual de La Polilla Cubana. Este trabajo se publicó para Al Momento Noticias, de México

jueves, 14 de junio de 2012

Un cubano que estuvo junto a René: "...lo que me ha sucedido me ha hecho crecer como persona"



Entrevista a Rodolfo Rodríguez, un cubano que conoció a René González en la cárcel Marianna en Florida, EEUU
PROGRAMA: “La Tarde se Mueve”. 14.50 AM. Miami. FL. EEUU
WEB: rprogreso.com / lanochesemueve.us
FECHA: Miércoles 13 de junio, 2012 (5:00-6:00 pm)
PERIODISTA: Edmundo García
ENTREVISTADO: Rodolfo Rodríguez
RESUMEN DE LA ENTREVISTA: Rodolfo Rodríguez (Rody) es cubano, de Marianao, La Habana. Llegó a Estados Unidos en 1980 y fue encarcelado por “tomar una mala decisión”, como él mismo dice en esta entrevista. Conoció al Héroe de la República de Cuba en la cárcel de Marianna, Florida. Rodríguez está hoy bajo un régimen de libertad supervisada y nos cuenta algunos recuerdos de su trato con René González en la prisión.


-EDMUNDO GARCIA: El programa de hoy es un programa esperado. Un programa al cual yo he hecho referencia desde comienzos de semana, sin explicar de lo que se trata. Los periodistas a veces tenemos la suerte de encontrar testimonios muy difíciles de hallar. Yo no voy a hacer mucho preámbulo: la persona que me acompaña hoy se llama Rodolfo Rodríguez. Gracias Rodolfo por comparecer, gracias por estar hoy en este programa.

-RODOLFO RODRIGUEZ: Muchas gracias Edmundo. Gracias por invitarme, es un privilegio para mí poder estar aquí.

-EG: Rodolfo Rodríguez tiene 55 años, todo el mundo lo conoce como Rody, así que a partir de este momento lo voy a llamar como todo el mundo lo llama: Rody. Rody, tú llegas a Estados Unidos por el Mariel.

-RR: Así mismo es, en el año 80, fui a parar a Fort Indian Town, mi familia en Miami me reclamó, me soltaron y ahí comenzó mi odisea por los Estados Unidos.

-EG: O sea, llevas ya 32 años en los Estados Unidos. El principal objetivo de esta entrevista es que Rodolfo Rodríguez, Rody, estuvo junto al luchador antiterrorista cubano, Héroe de la República de Cuba René González, durante los últimos años del encarcelamiento de René, que coincidieron también con los últimos años del encarcelamiento de nuestro invitado. Las razones por las que Rody estuvo preso no vienen a cuento en esta entrevista; él cumplió con la sociedad, es un hombre libre, es un hombre que puede dar su testimonio, se encuentra bajo libertad supervisada; sin embargo por varios años, desde el 2004 y hasta que ponen en libertad a René, Rodolfo Rodríguez lo conoció y eso marcó su vida. Esto es lo que estamos buscando en esta entrevista, encontrar ese testimonio. ¿Cómo conoces tú a René?

-RR: Mira Edmundo, yo no creo en las coincidencias, yo creo que todo tiene un propósito en la vida; yo creo que lo que me ha sucedido me ha hecho crecer como persona. Tú dijiste que no querías hablar de por qué yo fui preso, pero yo creo que todo en la vida depende de tomar decisiones, y cuando uno toma una mala decisión eso acarrea consecuencias nefastas; y yo me involucré en cosas que no debía haber hecho y fui a parar a la prisión. Pero al final uno puede sacar las conclusiones y cosas positivas de la vida a partir de eso. Yo llegué a la prisión de Marianna en la Florida en el año 2002 y en el 2004 hubo un huracán que destruyó la prisión. 

Aquello fue algo tremendo, nos sacaron con la guardia nacional; dos meses después arreglan la prisión y yo viro para atrás con el primer contingente que regresó a la prisión de Marianna, y al día siguiente llega un contingente de otra prisión donde viene René González Sehwerert.

Me lo presentó una persona que se llama Juan Armas, de esta manera: “Eh, oye paisano: aquí te presento al espía”. Porque a todos ellos les dicen los espías, normal, y ellos lo aceptan… tú sabes… porque ellos no tienen causa de espionaje, aunque sí se la inculparon. Y ahí fue que empezó mi trato con René y hasta el día de hoy te puedo decir que ha sido una de las amistades que más ha contribuido a edificar mi vida. Yo creo en Dios, y esto debo decirlo para que se comprenda lo que voy a decir a continuación; obviamente, yo no pensaba lo que pienso hoy hasta unos minutos antes de conocer a René González, y rápido le digo a él que yo creo en Dios, porque a mí me tenían por el que llevaba la iglesia en la prisión, y le digo que creo en Dios y él me dice: “Que bueno, yo no. Pero si yo con mi amistad contigo puedo contribuir a que tú seas mejor cristiano yo me voy a sentir gozoso”.

Y eso impactó tremendamente mi vida hasta el día de hoy. Para mí ha sido un testimonio que he compartido con muchas personas, de la forma en que él se manifestó. Yo lo que esperaba es que él fuera a contrarrestar lo que yo le había dicho, a entrar en una contienda, y me dijo “Que bueno, yo creo que un cristiano verdadero va a querer el bien de la humanidad y si mi amistad contigo va a contribuir a que tú seas un mejor cristiano yo me siento satisfecho”. Y ahí comenzó la amistad de nosotros, que está llena de anécdotas. Creo que no hubo nunca nada negativo en nuestra relación; vivíamos a dos celdas de diferencia. No compartimos celda por varios motivos: en primera, los dos teníamos cama abajo; en segunda, los dos teníamos demasiadas cosas, que no nos cabían en una celda.

-EG: O sea, artículos, libros…

-RR: Sí, libros… de todo, de todo. Entonces se nos hacía muy difícil vivir en la misma celda, pero vivíamos dos celdas después del otro; y desde que abrían la celda nos encontrábamos. Nos separábamos por algunas cosas, como cuando René se iba a correr, que no era fácil seguirlo porque corría mucho, le daba muchas vueltas a aquello allí.

-EG: ¿Cómo se va edificando la amistad, cuales son las primeras cosas que hacen que se vaya formando una amistad? Tú le habías hablado ya de tu Iglesia, él comienza a hablarte, tú te habías interesado por el caso de él… ¿cómo suceden las cosas?

-RR: Mira… Yo voy a tener cuidado de no perjudicar a otras etnias, pero yo tenía un dolor muy grande, yo me crié en un hogar con mucho dolor en contra del gobierno de nuestro país, porque no comprendía los principios y la visión que había. Hoy le doy gracias a Dios que pienso distinto totalmente, la vida me ha ido enfrentando con la realidad. Conocí muchas etnias, no quiero hablar de ninguna de ellas; pero me doy cuenta, con el dolor de mi alma, que algunos miembros de ellas no pueden ni escribir, a veces no saben ni hablar, y miro para atrás y veo a nuestro pueblo, aún a los que están aquí y me digo, ¡wow!, no hay uno que no sepa escribir, no he visto un niño en nuestro país con un quiste de este tamaño en la cara; entonces he visto todo el lado positivo que yo no veía antes. Creo que como fui criado en un hogar que se sentía un dolor por algo que era aparente, por reacciones del momento, que eso marcó mi vida; como dice el refrán “Hijo de gato caza ratón”, y como me crié en eso…

La relación mía con René fue erradicando ese sentido en mi vida; empezó amainándolo, pero llegó el momento en que me convencí, porque empecé a mirar, empecé a ver. Tuve la suerte de ir a parar a un lugar que estaba lleno de emigrantes, y cuando yo vi todas aquellas nacionalidades (sin mencionar ninguna), yo me decía “¡wow!”, pero si yo vengo de un país que es la gloria, de un país donde hemos sido bendecidos…

-EG: Y esa mirada te la enseña René…

-RR: Todo eso empecé a aprenderlo con él. El fue bien sabio, él es un hombre de principio, creo que Los Cinco son de principio; hay una frase que es de él que dice que los principios no tienen precio porque el que los tiene no los vende, y el que se vende es que no tiene principio. Y yo creo que Los Cinco son hombres de principio, creo que eso ayudó mucho a que la popularidad en los lugares donde ellos han estado creciera, lo que hace que la gente los quiera y los respete. Ellos no son personas agresivas, ni verbal ni… claro, tampoco quiere decir que sean personas que se dejen decir cosas y no ripostan con palabras concisas…

-EG: Háblame del respeto que tú viste hacia René en la población penal.

-RR: Eso mismo te quería explicar, creo que la forma de actuar de ellos conmigo, con todas las personas, fue lo que hizo que se fueran ganando la admiración. Entre los mismos cubanos, siempre quedaba uno que por allá, que por la espalda hablaba del sistema y no de personas, pero al final tenía que reconocer que en la persona de que estamos hablando en este caso había una diferencia. Por ejemplo, a mí no se me olvida nunca que él trajo un libro de Historias Bíblicas de la biblioteca, en inglés, yo puedo leer inglés, pero… y él lee bien inglés, y él mismo viene y me propone “¿Quieres que leamos junto ese libro?”. En su celda él empezó a traducir el libro en español y leímos el libro completo; la historia de Abraham… Y lo leímos completo. Esas acciones hacen que tú empieces a notar que no hay fanatismo, que hay una certeza en sus principios, en lo que cree, en lo que vive; que hace una diferencia muy grande, a veces nosotros decimos unas cosas que no concuerdan con lo que hacemos, y ahí hay una incongruencia que no te deja valorar a las personas, ¿comprendes?, entonces ese René que conocí de cerca es una persona que te habla las cosas, que las vive, que te las respeta. Tú le puedes hablar de lo que tú crees que no lo vas a hacer sentir mal, él tiene muy claro el respeto a las ideas; y yo siempre le oía decir: “Tú tienes el derecho de expresarte, de la misma forma que yo tengo el derecho a pensar como yo pienso, y si podemos respetar eso podemos vivir uno al lado del otro sin necesidad de matarnos, sin necesidad de ofendernos”.

-EG: ¿Y otros reclusos sentían también el mismo respeto?


-RR: Sí, yo creo que allí todo el mundo lo respetaba, los morenos americanos… sabes, a veces la diferencia de pensar hace caracteres; habían americanos, no se me olvida un morenito que fue su compañero de cuarto, los cuartos son de a dos, entonces este morenito fue compañero de cuarto de él; aquel era rapero y escribía letras de rap, y escribió un rap con temas políticos, que tienen que ver con la nación en que vivimos, no te puedo decir sus ideales políticos cuales eran, pero quizás lo inspiró el haber tenido una relación con René, de vivir en el mismo espacio y comprender, porque aquí hay muchas personas que no comprenden qué es lo que está pasando en esta causa de Los Cinco, que ven el televisor y leen “Freedom Five” y no saben lo que es eso, pero cuando empiezan a averiguar se sorprenden; entonces ese muchacho escribió una canción de género político de frente a este país y mandamos a hacer un pullover con la estrella cubana, con el signo de Los Cinco, que yo tengo foto con él, quizás en otra ocasión que tú puedas podamos sacar fotografías de cosas que tengo. Yo tengo muchísimas cosas; yo reuní postales, estampillas, de todo, que lo tengo en la casa; entonces nos tiramos la foto y fuimos a la yarda, donde se hacen eventos; por ejemplo, el (4) 5 de julio, Nochebuena… se hacen eventos donde sacan grupos de música, y ese muchacho cantó la canción ahí; cantó la canción con un tema político…

-EG: Y ese era amigo de René…

-RR: Compartió celda con él. Y entonces, por las características esas que yo creo que Los Cinco la tienen, por la emisora de radio de “Una luz en lo oscuro” yo oigo como todos han creado cierta relación, hay personas que están apegados a ellos; porque tienen esa característica, de ganarse el respeto y el cariño de las personas.

-EG: ¿Cómo era el día, qué hacían durante un día típico allí en esos años?
-RR: Había tiempo de frío y de calor, esos tiempos hacían una diferencia. René corría mucho, yo creo que el frío le gustaba más; a mí no, yo creo que el frío me hace daño, pero él salía en ese tiempo; yo me iba para la yarda y René cuando no estaba corriendo estaba leyendo. La solidaridad del mundo, me imagino que con los otros sea igual, se podía ver a través del correo que él leía, eso era un evento que todo el mundo esperaba; eran cartas y cartas y todas para una sola dirección: para René.

-EG: O sea, la cantidad de cartas que le llegaban…

-RR: Le llegaban de Australia, de Rusia, de China, de todos los lados.

-EG: ¿Y los otros presos, cuando veían eso?

-RR: Era una jarana, todos se reían…

-EG: Sabían ya quien era René.

-RR: Le decían “Oye, guárdame las estampillas”, porque a esa gente que le gusta colectar, les mandan a su familia; yo tengo muchas, yo guardé muchas estampillas, las repetidas las iba dando. Casi todo el mundo venía a decirme cosas a mí para que se las dijera a él; las personas que no tenían confianza con él me tenían a mí como trampolín. Les daba pena, a muchos les daba pena.

-EG: ¿René era muy serio, cómo era…?

-RR: No, qué pasa, a veces nosotros los seres humanos hablamos tantas cosas, que a veces ni la sentimos, y después nos da pena venir para atrás, después de tanto que se ha hablado, llegar y saber que yo hablé tanto de ti y venir y decirte algo…

-EG: Eso me lo dices porque, te pregunto, ¿hubo algún sector cubano que en algún momento fue hostil con René?

-RR: No hostil con René, hostil con ellos mismos, porque sacaban temas delante de él, sabiendo que puede que golpee, que choque, pero sacaban temas…

-EG: Temas controversiales.


-RR: Por ejemplo, hubo uno que un día dice… no sé…

-EG: Dale, cuéntalo.

-RR: Bueno, dice: “Mi mamá fue a La Habana a operarse de catarata y tuvo que llevar la toalla y tuvo que llevar la sábana”; entonces, estábamos allí reunidos, y siempre el que salía adelante era yo, como en La Biblia Pedro, que para todo sale Pedro con el hacha en la mano, y entonces yo le decía: “¿Verdad, y cuánto le cobraron por la operación?” Y me dijo, “No, bastaba que le hubieran cobrado, si tuvo que llevar su sábana”. Y le dije: “Tiene toda la razón, a mi papá lo llevamos a operar de catarata ahí en el Instituto Beraja de Miami, y no tuvo que llevar ni sábana ni toalla; pero le cobraron mil doscientos dólares por cada ojo; no sé cuantas cajas de sábanas tú comprarías con dos mil cuatrocientos dólares; a ver qué te convendría a ti mejor, llevar una sábana y una toalla o llevar dos mil cuatrocientos dólares”. Ahí sí me decían horrores a mí.

-EG: Cuando se daban esas discusiones, René, qué hacía.

-RR: René se reía, pero después entraba con sentido… El tiene una frase que me gustaba mucho y que después yo he usado y la sigo usando mucho. El me decía: “Mira, es que tú estás basando tus conversaciones en cosas que tú oyes, pero tú no estás basando tu conversación en cosas que tú ves. Sé realista, mira la realidad, mira todo el proceso y luego el final. Piensa una cosa, qué somos nosotros comparados con todos esos países, todo el mundo quiere comparar a Cuba mirando para el norte”  Y es verdad, no se puede comparar a Cuba mirando para el norte. Te lo digo yo que estuve en una oficina de emigración y te digo que vi canadienses, australianos, chinos, todo el mundo quería venir para aquí (Estados Unidos), porque aquí está todo el dinero que se llevan en el mundo entero. Yo siempre lo digo: yo nunca he visto un balsero que haga una balsa y se vaya para allá abajo por Batabanó. Allá abajo no hay un guardacostas norteamericano. Todos los balseros quieren venir para acá; para aquí quiere venir el mundo entero. Mira, una persona que me diga en mi cara que no podía aguantar más vivir en Cuba yo no se lo creo, por qué no se fue para Guatemala, y cuando tiene el chance de irse para Guatemala quiere dar la vuelta y venir aquí. El final no es salir de Cuba, el final es entrar aquí.

-EG: Rody, háblame de la interacción, en las horas de ocio.

-RR: No había ocio. A René le dolía cuando una persona decía: “Estoy matando el tiempo”. Como dice La Biblia, si Dios te dio el tiempo, ¿Cómo vas a matarlo con lo poquito que hay? El poco tiempo que nosotros tenemos, 80 o 90 años de vida, comparado con la eternidad no es nada; cómo lo vas a matar. El nunca estaba matando el tiempo, él se sentaba en la silla y ponía los dos pies arriba de la cama, yo no entiendo cómo podía leer así, siempre tenía un libro, y devoraba los libros con facilidad. Yo creía que yo era lector, pero cuando yo veo la forma en que él lee… se devora los libros, y libros que para otros se hacen pesados, a mí se me hacen pesados; ese tipo de libro.

-EG: ¿Y del caso hablaba, tú le preguntabas?

-RR: Yo tuve una relación especial con él, él conmigo fue franco en muchos aspectos, aunque asumo que él tuvo cosas que haberse reservado.

-EG: Quiero que me hables de si él te contó cómo fue el juicio…

-RR: Sí, sí.

-EG: ¿Y llegaste a conocer a la familia de René?

-RR: Yo tengo fotos maravillosas de todo eso.

-EG: Rody, ¿tú te consideras un amigo de René?

-RR: Sí. Fue una bendición conocer a sus familiares. A todos los pude conocer, menos a Olguita, aunque tenemos buena amistad; nos escribíamos mucho cuando estábamos allá, por e-mail, y aquí todavía tenemos cierta comunicación; déjame decirte que estoy controlado, tú mismo lo explicaste.

-EG: Sí, déjame decirlo: Rody y René no pueden comunicarse entre ellos, porque entre las condiciones que tiene la libertad supervisada, tanto para Rody como para René, es que dos personas que sean consideradas ex reclusas no pueden, durante la probatoria, comunicarse entre ellas; pero bueno, Rody sí puede venir aquí y hablar conmigo.

-RR: Sí Edmundo, yo quiero hacer las cosas como son, esté o no de acuerdo con principios ideológicos, quiero honrarme a mí mismo haciendo lo correcto.

-EG: ¿Cómo eran los encuentros de René y su familia? Cuando viste eso, qué sentiste?. Hay muchos presos que son abandonados por sus familias, entonces, cuando tú ves la gran diferencia del amor de la familia por René, ¿Cómo viste eso? Trata de recordar la primera vez que empezaste a ver esos encuentros.

-RR: Vamos a hacerlo por partes. Tocaste un tema que fue fundamental en mi transformación de forma de pensar, yo lo llamo la metamorfosis mental que yo sufrí, y fue no solamente la familia; fue, con la idea que yo tenía de mi país, ver cómo mi país entero apoyaba una causa, de un hombre, cómo estaban detrás de un hombre, en este caso de Los Cinco, pero yo digo de uno porque fue el que conocí, y eso me impactó profundamente, después de pensar que mi país era de una forma, ver cómo había un apoyo emocional, todo tipo de apoyo porque estuvieron pendientes de René y hasta el día de hoy siguen pendientes, y estamos hablando del país, del gobierno, eso fue tremendo, y lo de la familia fue tremendo. Yo viví eventos históricos que marcan una pauta en la vida de René y después lo voy a explicar; como por ejemplo, su primera visita y su primer abrazo con Ivette; yo lo viví y yo les tiré esa foto, muchas de esas fotos que ellos tienen las tiré yo.

-EG: Con la hija.

-RR: Con toda su familia. Muchas de las fotos, porque como yo te dije tenía acceso a salir a la visita, como era el “clerc” de los fotógrafos, pues yo tenía acceso a decirle al fotógrafo que se quedara en la yarda e ir yo a la visita. Conocí a Irma, vamos a empezar por ahí.

-EG: A Irma, la mamá.

-RR: Fue tremendo, yo tengo carta de ella. Por eso yo te estaba hablando… Hijo de gato caza ratón: los principios de esa mujer son increíbles, algo maravilloso, infunden aliento a las personas que la conocen, ella me hizo una carta que nunca podría deshacerme de ella; de unos principios que no son de los que yo llamo cristianos, pero yo estoy tan convencido que el amor de Dios está en estas personas de alguna manera; para mí, en mi forma de pensar, no creo que una persona pueda pensar así si no es de parte del amor de Dios. No quiero entrar en términos religiosos pero es lo que yo puedo captar. Hay una expresión que ella me da en su carta, me dice que por fin me escribe, que la perdone por no haberlo hecho antes, y después me hace una anécdota donde ella me dice que no entiende, que no comprende la vida de un ser humano que pasa por este mundo sin haber hecho algo que fuera de beneficio para otro. A mí me impactó, la carta de ella todavía la tengo.

-EG: Y el encuentro ese del que tú fuiste testigo, de él con la familia.

-RR: Tremendo, los abrazos… Ivette era una niña, no la mujercita que es hoy. Ivette es la hija mayor, fue la que nació aquí. No podría describírtelo, fue una bendición. Los dos abrazados, jugaban cartas allí en la visita. Yo estaba al lado, estaba allí, ya sea porque tiraba fotos, en ocasiones mi familia fue con ellas. Viajaron juntos desde Miami con el difunto, este…

-EG: Tony Llansó.

-RR: Tony Llansó, que Dios lo tenga en su gloria. Ellos recogieron a mi esposa, son algo tremendo, y nos sentábamos al lado, la visita es en una cantidad enorme de sillas, no están unas frente a otras para familiares, hay sillas al frente pero son para otras personas; es un poco deprimente la visita porque no puedes estar muy abrazado ni aun siendo tu hija, con la esposa menos; un beso cuando entras y ya, no las tocas más, un beso cuando se van; no puedes estar tocándolas ni con el brazo por arriba. Pero de cierta forma fueron bastante condescendientes con René, en la guarnición, porque la niña jugaba mucho con él, la que solía ir era Irmita, Ivette no porque nació aquí, porque había ciertos temores, no quiero hablar los pensamientos negativos, pero se pensaba en lo que había pasado con Elián; más esta niña que nació aquí y se pensaba que alguien podía decir: “Bueno, nació aquí, pues ya no se va”.

-EG: Y cómo era, de qué tipo percibes tú que era el trato de la guarnición con René.

-RR: Yo creo que todo el mundo respetaba mucho a René, con la excepción de aquel que es un oficial, como decimos nosotros “pesao”, que lo es relativamente con todo el mundo. Pero te voy a hacer una anécdota: allí las personas le pedían a René que les firmara autógrafos, los sellos de correo que traían fotos de ellos la gente quería guardarlos de recuerdo porque se dieron cuenta que estaban delante de una persona con unos principios que uno mismo desconocía, sin ofender a nadie, yo me incluyo dentro de eso mismo porque he aprendido a valorar cosas que nunca valoré, así que eso significa que he aprendido ciertos principios y eso lo aprendí a través de ellos, de Los Cinco, y a través de René. Te voy a hacer una anécdota, y te la voy a hacer porque ese individuo ya no está ahí, está desmovilizado, había un teniente, obviamente en el almuerzo y en la comida nosotros nos sentábamos juntos, nos sentábamos a la misma mesa, si él está oyendo se va a acordar porque no me acuerdo bien del nombre del teniente… un moreno, llegó a la mesa de nosotros delante de todo el mundo y le dio la mano a René y le dijo: “Nosotros estamos apoyando tu causa”; un teniente de la guarnición, él creo que en su vida privada era musulmán o algo así, pero vestido de oficial, delante de todo el mundo vino y le dio la mano a René.

-EG: Y eso se percibió como un gesto de gran respeto.

-RR: Sí, el que lo vio se tuvo que haber dado cuenta del respeto, porque eso no es usual, no está supuesto a suceder. Por ejemplo, al capellán yo lo saludaba y le daba la mano, porque ya yo estaba trabajando con él, pero con otro guardia no estaba supuesto a hacer eso. Pero no fue René el que le dio la mano a él, fue él el que vino y le dio la mano a René. Entonces, cuando llegamos, René cortó una foto, un sello, y le escribió por detrás, para que yo se lo diera al hombre, para no comprometerlo porque yo tenía cierta relación por ser “clerc”; él le puso por detrás algo así como “Juntos podemos prevalecer”, algo así.

-EG: ¿René era serio, callado, circunspecto…?

-RR: Tiene de todo; no es una persona que se la pase hablando, no es una persona tampoco de estar en los rincones… En los rincones te digo porque en todas las prisiones, y yo caminé muchas, en todas hay un lugarcito que es de los cubanos, como lo hay de los dominicanos… El cubano es el único que se nota enseguida, cuando tú escuchas una bulla bien alta, ahí están los cubanos; y entonces la gente pregunta, “¿se están fajando?”, no, es jugando dominó, pero con la gritería esa, diciéndose horrores. Él no era de eso, él llegaba, saludaba a la gente allí y con la misma se iba, porque su pasión era la lectura y escribir. Juntos nos metimos a estudiar Microsoft; yo entré primero, después lo embullé, se embulló al final; después yo hice otro curso que se llama “A Plus”, que te hace técnico en computación; lo hice, no sé si él terminó, porque en ese tiempo me llevaron a mí, que fue un momento duro.

-EG: ¿Qué te decía él qué quería hacer cuando regresara a Cuba?


-RR: Chico, algo en que quedamos, que vamos a hacer, y yo hablo así positivamente por los principios bíblicos en que yo creo, nosotros vamos a subir al Turquino, fue un pacto que hicimos…

-EG: Tú y René van a subir el Turquino…

-RR: Si, con Olguita y Sandra, porque mi esposa no conoce Cuba, ella salió de Cuba con cinco años, ella no ha vuelto otra vez, ya estamos en trámites, ella tiene su pasaporte cubano.

-EG: Tú tampoco has vuelto a Cuba, Rody.

-RR: Desgraciadamente no, yo vuelvo y te repito, mis decisiones fueron muy equivocadas en muchas ocasiones, y eso hizo que yo perdiera la residencia muy temprano.

-EG: Eventualmente regresarás a Cuba.

-RR: Eventualmente cuando yo llegue no me voy más. Me quedo a vivir allá, eso es lo que yo estoy esperando con el favor de Dios. Yo estoy deportado en estos momentos; mi estatus aquí es el de un cubano legal, pero deportado. Que de acuerdo a Emigración cuando Estados Unidos y Cuba entren en trámites migratorios ellos me recogen y me llevan; pero yo a eso no le temo, para nada le temo, porque hay 12 millones de cubanos viviendo en mi país, y yo soy cubano.

-EG: Conociste además a Roberto, el hermano de René.

-RR: Sí, conocí a Roberto y conocí al padre, que ellos casi siempre iban juntos. Fue una bendición. En mi Iglesia oramos mucho por Roberto y seguimos creyendo que Dios es Todopoderoso. Me alegro que René pudiera entrar a la isla de vuelta, de donde él salió con los principios de proteger a su nación y su país, sirvió para que el pueblo aquel lo viera llegar otra vez, aunque fuera por quince días; sirvió para que él pudiera darle un abrazo a su esposa que hacía años que no se lo daba, porque aunque yo estuve separado por muchos años de mi esposa igual, al menos ella podía manejar y llegar y verme por 3,4, 5 o 6 horas, pero él no lo tuvo.

-EG: ¿Lo vistes triste, viste a René en ocasiones triste o deprimido, cosa que es normal?


-RR: No, para nada; si acaso enojado a veces, y no mucho, porque no es de enojarse mucho. El decía que no le iba a dar el privilegio a esta gente de verlo destruido, de verlo “ñoñiqueando”; me imagino que Los Cinco tienen ese principio, por sus lecturas, por sus cartas. Como te dije René recibía muchas cartas, y después hubo un tiempo cuando ya nos separamos que de la Oficina de Intereses me mandaron cierta correspondencia también para yo seguir educándome, porque necesitaba educarme sobre mi nación, mi país; recibía la Bohemia, Cuba Socialista, todas esas revistas yo las recibía, primero por René, después de la Oficina; yo creo que René era el que le decía: “Mándensela a Rody”. Eso fue una bendición, yo vi cosas que sirvieron al pueblo de nosotros para abrirle los ojos, porque yo siempre decía, esto que yo estoy hablando no va a regresar vacío; ahí usaba un término bíblico porque La Biblia dice que la palabra de Dios nunca regresa vacía; porque todas esas controversias que yo formaba frente al televisor, aquellos hablando veinte barbaridades y yo diciendo cosas positivas, yo decía que esto no regresa vacío porque la gente se está yendo para sus dormitorios y analizando y pensando “Le dije estas cosas a Rody, pero es verdad lo que él estaba diciendo”; sobre todo el americano, el latinoamericano, que escuchaban muchas cosas negativas de Cuba pero cuando se les explicaba, ellos decían, “Pero eso yo no lo tengo en mi país”; la realidad es imposible de esconder.

-EG: Las otras nacionalidades en la prisión, o sea, los no cubanos, ¿se interesaban en el tema de René?


-RR: Ciertas personas. Hubo muchos que se sentaban con él y les hablaba.

-EG: Rody, nosotros sabemos que Los Cinco hablan con una sola voz, que mucha de su correspondencia, de sus declaraciones públicas, aunque las firme uno, es en nombre de Los Cinco. ¿Cómo hablaba René de Gerardo, de Ramón, de Fernando, de Antonio, cómo te hablaba de ellos, de sus compañeros?

-RR: Mira Edmundo, se trata de una genuina hermandad; yo le escribí mucho a los demás, me gustaba mucho la forma de ellos de expresarse; como tú dices, aunque sea uno solo el que escribió siempre la firma era en común, era algo que era el sentir de Los Cinco, porque hay una hermandad entre ellos que es impactante; todos esos pedacitos fueron impactando en la gente que los conocieron. Del caso de René, mucha gente lo buscaba para que les ayudara; siempre estaba servicial para hacer un escrito en inglés, para llenar documentos legales, iba a la biblioteca, ayudaba a traducir, a veces hacía por la gente cosas que no hacía ni por él. A mí mismo me ayudó en muchas cosas; había muchas personas que necesitaron sus servicios y él siempre estuvo dispuesto en ayudarlos. Yo asumo que Los Cinco igual porque, vuelvo y te repito, porque por el programa de Arleen oíamos mucho los mensajes desde las prisiones. Y la verdad es que ellos impactaron con su actitud.

-EG: Y cuando hablaba de ellos, ¿cómo hablaba?

-RR: Una hermandad total. Hay un dicho de hace muchos años que decía que la mejor forma de decir es hacer; y ellos de verdad viven lo que ellos predican, lo que ellos exponen, están dispuestos a ayudar siempre.

-EG: Hay un momento Rody en que a ti, antes que René salga a cumplir la libertad supervisada, te trasladan hacia otra prisión.

-RR: Correcto.

-EG: ¿Cómo fue esa despedida?

-RR: Fue triste. El vio cuando yo estaba escribiendo el mensaje en la computadora porque no quería ni decírselo. Y ya después fui y me tranqué ahí en mi cuarto, y me sacan de madrugada cuando ya todo el mundo estaba durmiendo. Él lo notó, pero no hubiéramos podido conversar porque para mí fue triste, muy triste.

-EG: ¿Te enteraste de un día para otro?


-RR: No, llevaba dos o tres días entristecido, y nos hablábamos a través de Olguita, de Sandra; le mandé una carta a mi esposa para que se la mandara a él despidiéndonos, pero confiando siempre en que no iba a ser la última vez, porque nosotros nos vamos a ver otra vez; como te dije, está el pacto que hicimos de subir al pico Turquino, que vamos a hacer con la gracia de Dios. Fueron tantas cosas que fueron positivas en mi vida a través de la amistad de él… Como escribían de Cuba y del resto del mundo personas de Iglesias, gente que inclusive estaban presos en Cuba.

-EG: Tengo que confesar en esta entrevista que mi correspondencia con René en la prisión, cuando estaba en Marianna, fue a través de Rody, porque por condiciones de los correos electrónicos y control y demás, yo le escribiia a Rody y entonces Rody le entregaba la correspondencia a René; René me escribía a mí y Rody era quien me mandaba la correspondencia; y así pasó con muchas personas.

-RR: Así pasó con muchos en Cuba.

-EG: Pero muchachos en Cuba…

-RR: … que sabían el problema de Los Cinco y le escribían a Los Cinco. Entonces cuando le escribían a René yo les escribía para atrás: “Mira yo estoy preso aquí con René, soy cubano de Marianao…” Y empezamos a tener una comunicación. Algunos me pedían que orara por sus familias. Otros me decían “Tú eres un privilegiado, nosotros quisiéramos estar ahí con René…” Yo tengo las cartas, las conservé todas; cajas, cajas. Las tengo ahí en la casa, a cada rato mi mujer me pelea: “¿Qué vas hacer con todo eso?” (Risas) Ocupa lugar, y tengo personas… Inclusive hubo personas en una prisión de Granma que hicieron un movimiento y había una capitana y un teniente en Cuba apoyando la causa de Los Cinco; hicieron un movimiento allá adentro por Los Cinco. Fue una bendición. Para mí fue algo tremendo.

-EG: Y la despedida…

-RR: Fue una experiencia, pienso que no me va a ser fácil volverla a vivir. Te repito, tengo una cantidad de hermanos en la iglesia que los amo y los quiero mucho, y tengo muchas personas que he aprendido de ellos, pero para mí una de las experiencias más grandes de mi vida fue haber conocido a René, yo lo he comentado con mi familia, con mi esposa, con mis padres, que ya no piensan como pensaban antes, porque uno se va dando cuenta de la realidad, porque la verdad es muy grande para ocultarla.

-EG: Rody, René te hablaba de Cuba, porque tú te vas de Cuba muy joven.

-RR: No muy joven, yo tenía 23 o 24 años.

-EG: Joven.

-RR: Joven y dañado. Yo lo que más bien le tiraba cuando no nos conocíamos. Decía: bueno y por qué esto, por qué aquello, y por qué lo otro.

-EG: Muy interesante; o sea, tú le preguntabas a él, él no venía concientizarte a ti. Tú ibas a confrontar tus sentimientos con una persona que tú sabías que tenía una posición definida.

-RR: Mira, yo soy maestro Evangelista y voy a sacar la ordenación de Pastor ahora; aunque yo vengo ejerciendo, uno de los principios dice que si tú eres cristiano no tienes que decirlo, y si la gente no lo puede ver sin que lo digas es que hay algo en ti… si tú vives una vida y la gente no puede decir “Ese hombre camina con el Señor”, entonces de nada vale lo que hables. Entonces ellos son o hacen prosélitos con su vida, ellos hacen ver que sus formas de pensar están en su diario vivir. Entonces él no necesitaba decir, él lo que inteligentemente siempre estuvo dispuesto a oírme, él sabía que había dolor en mí, heridas que te repito por criarme en un hogar donde había un mal sentir contra el gobierno de nuestro país, y él sabía que eso me había hecho daño, porque eso se engendró en mí; eso viene de mi abuelo, de mi padre; él siempre estuvo dispuesto a escucharme y después cuando me decía algo fue para ayudarme a sanar la herida, no de dañarla más. 

-EG: Desde que se conocen a que se sienten ya amigos cuánto tiempo pasó.

Fue rápido, nosotros nos identificamos bien rápido la verdad.

-EG: La hora del sueño…

-RR: A las 9 y 45 cierran las celdas de cada quien y ya no puedes salir más.

-EG: Y la abren por la mañana.

-RR: Por la mañana.

-EG: Y ahí van a desayunar.

-RR: A desayunar. Muchas veces yo no iba a desayunar, yo era medio “vaguetón” para el desayuno.

-EG: Marianna es una prisión de media seguridad.

-RR: Es media.

-EG: Ahora está ahí Antonio Guerrero. ¿Dejó René allí consideración y respeto, digo yo, para que lo reciban la guarnición y los reclusos que conocieron a René?

-RR: Mira, yo creo que puede influir en algo, pero yo asumo que todos ellos viven una vida de principios y que ellos mismos se van identificando como persona. Y bueno Tony, yo sé que los voy a conocer a Los Cinco. Sé que lo voy a conocer.

-EG: René está escuchando, él va a escuchar este programa; donde él está va escuchar este programa, si tú quieres dirigirte a él no hay nadie que lo pueda quitar porque esto es un programa de radio, aquí no hay ninguna comunicación que viole ninguna regla… ¿Algún mensaje tuyo que tú quisieras que él escuchase?

-RR: Lo único que yo quisiera que él escuchase es que sigo siendo el mismo, que lo tengo bien presente en mi vida, en mis oraciones junto a toda su familia, y que él sabe que nos vamos a ver; no son momentos de tristeza son momentos de alegría, son tiempos en la vida que todos tenemos que enfrentar. Va a llegar el tiempo en que quizás podamos hacer algo por la humanidad juntos, y vamos a estar dispuestos. Y que le doy muchas gracias por haber sido mi amigo.

-EG: Muchas gracias Rody por haber compartido por primera vez en este programa “La tarde se mueve”.

-RR: Gracias a ti. Un saludo a Olguita, a Irma, a Arleen con su programa “La luz en lo oscuro”, a todos, que fue una bendición para mí.

-EG: Muchas gracias a Rodolfo Rodríguez por compartir todas estas experiencias.


Publicado en Martianos y Cubadebate


Imagen agregada RCBáez